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CULTURA6: LA CULTURA, CONSIDERADA POR UN NATIVO, ¿SE SIENTE COMO UN DERECHO? ¿QUÉ OPINA? El Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, es el conjunto de normas que regulan la convivencia social y permiten resolver los conflictos interpersonales.

derecho, cha.

(Del lat. directus, directo).

 

1. adj. Recto, igual, seguido, sin torcerse a un lado ni a otro. Esta pared no está derecha

2. adj. Justo, legítimo.

3. adj. Fundado, cierto, razonable.

4. adj. directo (que va sin detenerse en puntos intermedios). Id derechos al asunto

5. adj. Dicho de una parte del cuerpo humano: Que está situada en el lado opuesto al del corazón. Los diestros utilizan la mano derecha

6. adj. Que está situado en el lado opuesto al del corazón del observador.

7. adj. Que cae hacia la parte derecha de un objeto. El jardín que hay a la parte derecha de la casa

8. adj. Dicho de lo que hay en una cosa que se mueve: Que está en su parte derecha o cae hacia ella, según el sentido de su marcha o avance. El faro derecho del autobús La orilla derecha del río

9. m. Facultad del ser humano para hacer legítimamente lo que conduce a los fines de su vida.

10. m. Facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad establece en nuestro favor, o que el dueño de una cosa nos permite en ella.

11. m. Consecuencia natural del estado de una persona, o de sus relaciones con respecto a otras. El derecho del padre Los derechos de la amistad

12. m. Acción que se tiene sobre una persona o sobre una cosa.

13. m. Justicia, razón.

14. m. Conjunto de principios y normas, expresivos de una idea de justicia y de orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de manera coactiva.

15. m. Ciencia que estudia estos principios y preceptos.

16. m. Exención, franquicia, privilegio.

17. m. Facultad que abraza el estudio del derecho en sus diferentes órdenes.

18. m. Lado de una tela, papel, tabla, etc., en el cual, por ser el que ha de verse, aparecen la labor y el color con la perfección conveniente.

19. m. p. us. Sendero, camino.

20. m. pl. Cantidad que se paga, con arreglo a arancel, por la introducción de una mercancía o por otro hecho consignado por la ley. Derechos aduaneros, notariales

21. m. pl. Cantidad que se cobra en ciertas profesiones, como la de notario, arquitecto, etc.

22. f. mano derecha.

23. f. Dirección correspondiente al lado derecho. Tuerza por la primera a la derecha

24. f. Camino que llevan los perros cuando siguen la caza.

25. (Por la posición que ocupaban los componentes en las asambleas de la Revolución Francesa). f. En las asambleas parlamentarias, los representantes de los partidos conservadores.

26. f. Conjunto de personas que profesan ideas conservadoras.

27. f. ant. Conjunto de perros de caza que se sueltan, según determinadas reglas, para seguir la res.

28. adv. m. derechamente.

~ administrativo.

1. m. Parte del ordenamiento jurídico, que regula la Administración Pública, su organización y sus servicios, así como sus relaciones con los ciudadanos.

~ adquirido.

1. m. El creado al amparo de una legislación y que merece respeto de las posteriores. U. m. en pl.

derecho al pataleo.

1. m. coloq. Última y vana actitud de protesta que adopta o puede adoptar el que se siente defraudado en sus derechos.

~ canónico.

1. m. Conjunto de normas jurídicas promulgadas o reconocidas por los órganos eclesiásticos competentes que determinan la organización de la Iglesia y regulan la vida de los fieles católicos en cuanto corresponde al fuero externo, de acuerdo con los fines propios de la institución eclesial.

~ cesáreo.

1. m. derecho civil.

derecho civil.

1. m. El que regula las relaciones privadas de los ciudadanos entre sí.

2. m. derecho romano.

derecho común.

1. m. derecho civil.

derecho comunal.

1. m. ant. derecho de gentes.

derecho constitucional.

1. m. El derivado de la Constitución.

~ consuetudinario.

1. m. El introducido por la costumbre.

derecho criminal.

1. m. derecho penal.

derecho de acrecer.

1. m. derecho de uno o varios coherederos o colegatarios a la porción o parte de la herencia a la que otro u otros renuncian o no pueden adquirir.

2. m. En los cabildos de las iglesias donde se gana y distribuye la renta según las asistencias personales de sus ministros, distribución entre los asistentes a las celebraciones litúrgicas de la parte de renta que pierden quienes no asisten.

derecho de admisión.

1. m. Facultad por la que el titular de un establecimiento abierto al público se reserva la decisión de denegar la entrada a este.

derecho de asilo.

1. m. Privilegio de asilo (refugio para los perseguidos).

derecho de autor.

1. m. El que la ley reconoce al autor de una obra para participar en los beneficios que produzca su publicación, ejecución o reproducción, y que alcanza, en algunos casos, a los ejecutantes e intérpretes.

derecho de avería.

1. m. En el comercio de varios países ultramarinos, cierto repartimiento o gabela impuesto sobre los mercaderes o las mercancías, y el ramo de renta compuesto de este repartimiento y derecho.

derecho de cerramiento.

1. m. Facultad de todo propietario de inmuebles de cerrar estos.

derecho de deliberar.

1. m. beneficio de deliberar.

derecho de ejecución.

1. m. El de autor que corresponde a los ejecutantes o intérpretes de obras musicales o literarias.

derecho de entrada.

1. m. El que se paga por ciertos géneros cuando se introducen en un puerto o aduana. U. m. en pl.

derecho de estola.

1. m. pie de altar.

derecho de gentes.

1. m. derecho natural que los romanos admitían entre todos los hombres, a diferencia del que era peculiar de sus ciudadanos.

2. m. derecho internacional.

derecho de pataleo.

1. m. coloq. derecho al pataleo.

derecho de patronato.

1. m. Privilegios y facultades del patrono, según el estatuto de fundación.

2. m. El que tradicionalmente han ejercido los reyes o jefes de Estado de presentar a la Santa Sede personas para los cargos episcopales.

derecho de pernada.

1. m. derecho que se ha atribuido al señor feudal, por el que este yacía con la esposa del vasallo recién casada.

2. m. coloq. Ejercicio abusivo del poder o de la autoridad.

derecho de rectificación.

1. m. El que concede o reconoce la ley de imprenta a la persona aludida expresamente en un periódico para contestar desde este a las alusiones que se le hayan dirigido.

derecho de regalía.

1. m. El que se paga por el tabaco elaborado al ser introducido en España.

derecho de réplica.

1. m. derecho de rectificación.

~ divino.

1. m. El que procede directamente de Dios, o por ley natural, o por medio de la Revelación.

~ eclesiástico.

1. m. derecho canónico.

~ escrito.

1. m. Ley escrita y promulgada, a diferencia de la establecida por tradición y costumbre.

derecho internacional.

1. m. El que regula las relaciones entre los Estados.

derecho mercantil.

1. m. El que especialmente regula las relaciones que conciernen a las personas, los lugares, los contratos y los actos del comercio terrestre y marítimo.

derecho municipal.

1. m. El que regula el régimen de los concejos o municipios, como corporaciones y en relación con los vecindarios respectivos.

derecho natural.

1. m. Conjunto de primeros principios de lo justo y de lo injusto, inspirados por la naturaleza y que como ideal trata de realizar el derecho positivo.

~ no escrito.

1. m. derecho consuetudinario.

derecho penal.

1. m. El que establece y regula la reprensión o castigo de los crímenes o delitos, por medio de la imposición de las penas.

derecho personal.

1. m. El que relaciona entre sí los sujetos y no está atribuido a las personas sobre las cosas.

~ político.

1. m. El que regula el orden y funcionamiento de los poderes del Estado y sus relaciones con los ciudadanos.

~ pontificio.

1. m. derecho canónico.

~ positivo.

1. m. El establecido por las leyes vigentes.

derecho procesal.

1. m. El relativo a los procedimientos civiles y criminales.

~ público.

1. m. El que tiene por objeto regular el orden general del Estado y sus relaciones, ya con los súbditos, ya con los demás Estados.

derecho real.

1. m. El que se tiene sobre las cosas.

~ subsidiario.

1. m. El que se aplica en defecto de otra norma.

derechos civiles.

1. m. pl. derechos fundamentales.

derechos de antena.

1. m. pl. Los de emisión por radio o por televisión de una película cinematográfica, una competición deportiva, etc.

derechos de autor.

1. m. pl. Cantidad que se cobra por derecho de autor.

derechos fundamentales.

1. m. pl. Los que, por ser inherentes a la dignidad humana y por resultar necesarios para el libre desarrollo de la personalidad, suelen ser recogidos por las constituciones modernas asignándoles un valor jurídico superior.

~s humanos.

1. m. pl. Especialmente en el ámbito internacional, derechos fundamentales.

derechos reales.

1. m. pl. derechos de una persona sobre las cosas.

a derechas.

1. loc. adv. Con acierto, con destreza, con justicia.

2. loc. adv. Dicho de avanzar con movimiento helicoidal: Hacia la derecha, girando en el mismo sentido que las manecillas de un reloj.

a la ~.

1. expr. Mil. Era u. para mandar al soldado volverse hacia la mano derecha. Hoy se dice solo: derecha.

a las ~s.

1. loc. adv. p. us. Dicho de proceder una persona: Bien y rectamente. U. t. c. loc. adj.

al ~.

1. loc. adv. a derechas.

conforme a derecho.

1. loc. adv. Conforme a la norma aplicable.

dar derecho.

1. loc. verb. ant. Hacer justicia, desagraviar.

de derecha, o de derechas.

1. locs. adjs. derechista.

de derecho.

1. loc. adv. Con arreglo a derecho.

2. loc. adv. U. para indicar lo que es legítimo en comparación con lo que existe meramente, pero con abstracción de esta cualidad. Se contrapone a de hecho. Poder de hecho, juez de derecho

de derecho en derecho.

1. loc. adv. ant. en derechura.

estar alguien a derecho.

1. loc. verb. Der. Estar conforme a derecho.

estar alguien en su derecho.

1. loc. verb. Tener derecho.

facer derecho a alguien.

1. loc. verb. ant. hacer justicia.

hacer derecho.

1. loc. verb. ant. Estar a derecho u obrar con justicia.

ir por derecho.

1. loc. verb. Proceder rectamente, en derechura.

no hay derecho.

1. loc. interj. U. como protesta ante algo que se considera injusto.

perder alguien de su derecho.

1. loc. verb. Ceder, transigir, por bien de paz.

por derecho.

1. loc. adv. Taurom. Dicho de atacar al toro con el estoque en la suerte de matar: Con rectitud, sin desviarse de la línea que arrancando del lugar que ocupa el diestro se continuaría con la del espinazo del toro.

según derecho.

1. loc. adv. Der. conforme a derecho.

tirar por derecho.

1. loc. verb. ir por derecho.

usar alguien de su derecho.

1. loc. verb. Der. Utilizar las facultades que la norma le otorga.

2. loc. verb. Ejercer su libertad lícitamente en cualquier línea.

V.

abuso de derecho

camino derecho

corporación de derecho público

fianza de estar a derecho

ficción de derecho

fil derecho

ignorancia del derecho

información en derecho

pie derecho

presunción de hecho y de derecho

presunción de solo derecho

principio de derecho



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Derecho

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La representación de la Diosa Justicia muestra a la diosa equipada con tres símbolos del Derecho: la espada simboliza el poder coercitivo del estado; la balanza simboliza el equilibrio entre los derechos de los litigantes; y la venda sobre los ojos representa la imparcialidad.[1]

El Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, es el conjunto de normas que regulan la convivencia social y permiten resolver los conflictos interpersonales.

La definición inicial da cuenta del Derecho positivo, pero no explica su fundamento; por ello juristas, filósofos y teóricos del Derecho han propuesto a lo largo de la historia diversas definiciones alternativas, y distintas teorías jurídicas sin que exista, hasta la fecha, consenso sobre su validez. El estudio del concepto del Derecho lo realiza una de sus ramas, la Filosofía del Derecho. Con todo, la definición propuesta inicialmente resuelve airosamente el problema de "validez" del fundamento del Derecho, al integrar el valor Justicia en su concepto.

Los conceptos de derecho positivo y el derecho vigente se pueden reducir a que el primero es el que se aplica y el segundo es el que el órgano legislativo publica para ser obedecido en tanto dure su vigencia, mientras no sea sustituido por medio de la abrogación o derogación. Por lo tanto no todo derecho vigente es positivo, Es decir hay normas jurídicas que tienen poca aplicación practica es decir no es derecho positivo pero si es derecho vigente.[2]

Desde el punto de vista objetivo, dícese del conjunto de leyes, reglamentos y demás resoluciones, de carácter permanente y obligatorio, creadas por el Estado para la conservación del orden social. Esto es, teniendo en cuenta la validez; es decir que si se ha llevado a cabo el procedimiento adecuado para su creación, independientemente de su eficacia (si es acatada o no ) y de su ideal axiológico (si busca concretar un valor como la justicia, paz, orden, etc).

Contenido

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[editar] Etimología

El Código de Hammurabi, creado en el año 1760 a. C. por el rey del mismo nombre de Babilonia, es uno de los conjuntos de leyes más antiguos que se han encontrado. En él aparece la ley del Talión, que estableció la regla de la proporcionalidad, como criterio de justicia. Se encuentra en el Museo del Louvre, París.

La palabra derecho deriva de la voz latina "directum", que significa "lo que está conforme a la regla, a la ley, a la norma", o como expresa Villoro Toranzo, "lo que no se desvía ni a un lado ni otro."

Ahora bien, esta asociación se afirma definitivamente cuando la palabra vulgar "directum" suplanta a la antigua latina, de origen desconocido "ius", fenómeno que se pudo haber producido por la influencia judeo-cristiana, determinando la formación de la palabra en las lenguas romances: diritto, en italiano; direito, en portugués; dreptu, en rumano; droit, en francés; a su vez, right, en inglés; recht en alemán y en neerlandés, donde han conservado su significación primigenia de "recto" o "rectitud."

 

  • El conjunto de reglas que rigen la convivencia de los hombres en sociedad.
  • Norma o conjunto de normas que por una parte otorgan derechos o facultades y por la otra, correlativamente, establecen o imponen obligaciones.
  • Conjunto de normas que regulan la conducta de los hombres, con el objeto de establecer un ordenamiento justo de convivencia humana.

El derecho subjetivo se puede decir que es:

  • La facultad que tiene un sujeto para ejecutar determinada conducta o abstenerse de ella, o para exigir de otro sujeto el cumplimiento de su deber.
  • La facultad, la potestad o autorización que conforme a la norma jurídica tiene un sujeto frente a otro u otros sujetos, ya sea para desarrollar su propia actividad o determinar la de aquéllos.

[editar] Concepto

Del Derecho se ha dicho que es un conjunto de normas jurídicas que forman un sistema cerrado, al punto que las soluciones hay que buscarlas en las propias normas, criterio válido durante mucho tiempo y que, por lo demás, hay cierta cuota de certeza que ofrece seguridad jurídica a las relaciones sociales que se desarrollan en ese lugar y tiempo.

En principio, digamos que es un conjunto de normas de carácter general, que se dictan para regir sobre toda la sociedad o sectores preestablecidos por las necesidades de la regulación social, que se imponen de forma obligatoria a los destinatarios, y cuyo incumplimiento debe acarrear una sanción o la respuesta del Estado a tales acciones. Estas normas no son resultado solamente de elementos racionales, sino que en la formación de las mismas inciden otros elementos, tales como intereses políticos y socioeconómicos, de valores y exigencias sociales predominantes, en tanto condicionan una determinada voluntad política y jurídica, que en tanto se haga dominante se hace valer a través de las normas de Derecho. A su vez esas normas expresan esos valores, conceptos y exigencias, y contendrán los mecanismos para propiciar la realización de los mismos a través de las conductas permitidas, prohibidas o exigidas en las diferentes esferas de la vida social.

La diversidad social y de esferas en que metodológica y jurídicamente se pueden agrupar, es consecuencia del nivel de desarrollo no sólo de las relaciones, sino también de la normativa y de las exigencias de progreso de las mismas, pero aún con esta multiplicidad de normativas existentes, el Derecho ha de ser considerado como un todo, como un conjunto armónico. Esa armonía interna puede producirse por la existencia de la voluntad política y jurídica que en ellas subyace. En sociedades plurales la armonía de la voluntad política depende de la coincidencia de intereses de los grupos político partidistas predominantes en el legislativo y en el ejecutivo, así como de la continuidad de los mismos en el tiempo. Cambios también se pueden producir con las variaciones de los intereses socioeconómicos y políticos predominantes, al variar la composición parlamentaria o del gobierno. Asimismo, en sociedades monopartidistas y con presupuesto de la unidad sobre la base de la heterogeneidad social existente, la armonía de la voluntad normativa es mucho más factible si bien menos democrática, lo que no quiere decir que se logre permanentemente; la base de la armonía radica en en los intereses únicos del partido.

Doctrinalmente se defiende la existencia de unidad y coherencia; pero lo cierto es que en la práctica lo anterior es absolutamente imposible en su aspecto formal, aún a pesar de los intereses y valores en juego, por cuanto las disposiciones normativas se promulgan en distintos momentos históricos, por órganos del Estado diferentes, e incluso dominados éstos por mayorías políticas o con expresiones de voluntades políticas muy disímiles. Igualmente no siempre hay un programa pre elaborado para actuación normativa del Estado (programas legislativos), sino que la promulgación de una u otra disposición depende de las necesidades o imposiciones del momento . En tales situaciones se regulan relaciones sociales de una forma, con cierto reconocimiento de derechos e imposiciones de deberes, con determinadas limitaciones, se establecen mandatos de ineludible cumplimiento; y estas disposiciones pueden ser cuestionadas por otros órganos del Estado, derogadas por los superiores, o modificadas por los mismos productores meses o años después. Es decir, en el plano formal, haciendo un análisis de la existencia de una diversidad de disposiciones, si encontraremos disposiciones que regulan de manera diferente ciertas instituciones, o las prohíben, o las admiten, o introducen variaciones en su regulación, o que también en el proceso de modificación o derogación, se producen vacíos o lagunas, es decir, esferas o situaciones desreguladas.

En el orden fáctico, y usando argumentos de la teoría política, las bases para la armonía las ofrece, ciertamente, la existencia de una voluntad política predominante, y de ciertos y determinados intereses políticos en juego que desean hacerse prevalecer como ya antes expusimos. Y desde el punto de vista jurídico-formal, la existencia de un conjunto de principios que en el orden técnico jurídico hacen que unas disposiciones se subordinen a otras, que la producción normativa de un órgano prime sobre la de otros, que unas posteriores puedan dejar sin vigor a otras anteriores, como resulta de los principios de jerarquía normativa no por el rango formal de la norma, sino por la jerarquía del órgano del aparato estatal que ha sido facultado para dictarla o que la ha dictado; de prevalencia de la norma especial sobre la general; que permita que puedan existir leyes generales y a su lado leyes específicas para ciertas circunstancias o instituciones y que permitan regularla de forma diferenciada, y aun así ambas tengan valor jurídico y fuerza obligatoria.; o el principio de derogación de la norma anterior por la posterior, por sólo citar algunos ejemplos.

[editar] Creación del Derecho

La producción del Derecho es básicamente estatal y es este otro factor que proporciona coherencia a las disposiciones normativas vigentes. Sin ser defensora de posiciones absolutamente normativistas, y aun cuando entre nosotros esta noción ha sido fuertemente criticada no podemos omitir el hecho de que lo cierto es que sólo aceptando que el Derecho es resultado exclusivo del Estado, la prevalencia de la Constitución respecto a todo el orden jurídico dictado por los órganos competentes, la sumisión del Estado a la ley y el principio de seguridad jurídica ciudadana serán efectivos.

Como resultado de esta aseveración, las lagunas o vacíos normativos son un sin sentido y el operador jurídico o el juez han de ser capaces de encontrar entre las normas la solución del caso que tienen ante si, han de precisar dentro del conjunto armónico, del “sistema” y adoptar la única respuesta posible al caso, como forma de conservar lo más intacta posible la voluntad predominante.

Y si admitimos que el Derecho no es sólo norma, que en tanto expresión de una voluntad política predominante, tiene funciones específicas en la sociedad, él ha de garantizar el interés prevaleciente, permitiendo, mandando o limitando, y a su vez ser cauce de lo que se desea obtener . La expresión de intereses aporta unidad a la normativa vigente.

[editar] Funciones del Derecho

Dentro de las funciones básicas del Derecho podemos significar en que él es un instrumento de organización social ya que mediante las normas establecidas se encausa el rumbo de las relaciones sociales, se declaran las admitidas o se limitan otras; es regla de conducta, por cuanto define, establece, manda o impide actuaciones; es además medio de solución de conflictos en tanto al ordenar un cauce, ofrece las pautas para la solución, arbitra y prevé los medios para la solución de las reclamaciones y la defensa de los intereses ciudadanos; y es además un factor de conservación y de cambio social, en tanto impone un conjunto de reglas, actuaciones y relaciones o como resultado de su relativa independencia respecto a los fenómenos estructurales, le permiten adelantarse, establecer las nuevas conductas o relaciones que admitirá, sobre las que estimulará su desarrollo. En otras palabras, podemos aseverar directamente la falta de independencia del Derecho respecto al Poder y a la Moral predominantes.

Pero el hecho real es que el Derecho no sólo es voluntad política normativamente expresada, sino que es declaración además, de los valores que predominan en la sociedad en un momento determinado, y en este sentido la armonía del sistema también se produce como resultado de la acción reguladora de esos valores, reconocidos jurídicamente como rectores de la sociedad, o sin estar detallados normativamente, existen como guías en la acción de ciertos y determinados grupos sociopolíticos y que logran imponer mediante la acción de la cultura y otros medios de obtención del consenso pasivo de los gobernados.

Esta concordancia, que puede verse fracturada en el tiempo, su restablecimiento es posible desde el mismo Derecho mediante la adecuación de las normas a las nuevas condiciones, labor que realizarán los operadores jurídicos, o mediante la aprobación de nuevas disposiciones generales que encaucen hacia otros rumbos la acción.

La aceptación de esta concepción no supone el abandono de la prevalencia de la ley sobre la labor estatal, y menos aún sobre la función jurisdiccional, pero si conlleva a una concepción más amplia respecto al sistema que es el Derecho. Es, entonces, conjunto de normas, valores, principios e intereses; y en consecuencia el carácter del Derecho como Sistema se conforma como resultado de la complementación de los factores que lo informan y la propia función del mismo en la sociedad; componentes diversos cuya unidad no es resultado automático de la existencia de los mismos, sino que habrá que lograrla a partir de la acción consciente y regulada de los creadores y operadores del Derecho.

La expresión acción consciente supone, desde mi punto de vista, la actuación de los órganos facultados constitucionalmente para crear normas generales, conforme a su jerarquía en la distribución de funciones y atribuciones en el sistema estatal, lo cual será un elemento básico para la salvaguarda de la Legalidad y del desarrollo y vigilancia de la misma no sólo respecto a la ciudadanía, sino de los órganos superiores respecto a los inferiores sin vulnerar las libertades o autonomías reconocidas a los niveles locales. Pero no basta sólo que exista una distribución funcional de las normas que propicie entre ellas una diferenciación jerárquica, la acción consciente ha de presuponer la existencia de un plan de acción que impida la actuación por impulsos o presiones de ciertos grupos e intereses que han logrado ubicarse en posiciones prevalecientes en el conjunto de las fuerzas predominantes, indicaciones que tampoco son fáciles de lograr, salvo las que resultan de la balanza que impone la coparticipación en el poder, o la existencia de una oposición política lo significativamente fuerte .

Del enfoque anterior pudiera entenderse que sólo han de facultarse al legislativo y al ejecutivo, y aun cuando doctrinalmente algunos sistemas han limitado la labor de los jueces en la producción normativa , en la práctica, al concretar la norma al caso producen una suerte de normas individuales, las cuales pueden ser reconocidas como productoras de Derecho, a partir del precedente que deriva de las posiciones doctrinales adoptadas, o como resultado de disposiciones que emiten las administraciones de los órganos de justicia, que son consecuencia de las valoraciones de los casos que han tenido ante sí. Y tanto para los creadores originarios, como para estos últimos la regulación es necesaria, estableciendo el cauce respecto al Qué regular?, Cómo? Y Hasta dónde?, las condiciones para la efectividad de esas disposiciones, así como las posibilidades reales de control y garantía de observancia de las mismas.

La mayor o menor amplitud de los facultados para crear el Derecho también pasa por tamiz de la Democracia, y su determinación formalmente estriba en quiénes son los participantes en el acto de creación y la forma de su selección. .El análisis de cuáles han sido los titulares del derecho a crear las normativas generales requiere además, de un tratamiento histórico, teniendo en cuenta las concretas condiciones en que se han defendido las diferentes posiciones. Tal es así que frente al absolutismo monárquico, el reconocimiento de las facultades exclusivamente para el Parlamento de nobles era una medida de garantía y de seguridad para este sector social. El ascenso de la burguesía al poder, en algunos casos de forma radical y con exclusividad, y en otros de forma compartida, también justifica el reconocimiento de las facultades legislativas sólo a favor del parlamento. Pero si de Estados modernos de trata, la defensa de las facultades limitadas al legislativo es una fórmula que limita la Democracia a la acción de los representantes electos y sesga la verdadera noción de la Democracia.

La Democracia permanente, al estilo de Rousseau, de todos es sabido que no puede ser empleada en lo cotidiano, por lo que el representante es una necesidad, una limitante de la participación directa del pueblo en la decisión de los asuntos públicos, que hay que reconocer admitir a favor de un grupo especializado en las labores para la acción política y de gobierno. Pero ese representante no debe serlo de la nación, en su acepción más general, ya que como categoría abstracta no se personifica .El representante lo ha de ser de un grupo humano determinado, ha de vincularse y de responder ante él, y entonces esa acción del aparato superior, en el que si están manifestados los intereses colectivos menores, será resultado de un consenso sociopolítico activo.

Hasta aquí hemos obtenido una representación lo más fiel posible de los intereses locales, pero el participante que otorga consenso y legitimidad a la actuación del aparato estatal, se ha quedado limitado a la actuación de su segundo. Se hace necesaria la participación del que debe ser el primero para que ese consenso sea activo, para que la participación sea sinónimo de acción; no debe entonces solamente consultarse sobre las decisiones que se han determinado adoptar, sino que ha de obtenerse la información sobre lo que se debe hacer, para que las fórmulas constitucionales de las iniciativas legislativas populares sean realidad.

En el tema de la democratización también encontramos otro sujeto participante, y es al que en la doctrina se le dedica atención especial desde hace unos años, al juez, antes reconocido como boca que expresa la ley y hoy defendido como creador.

Si de jueces designados se trata, aun cuando en la doctrina es admitida su acción para efectuar la concreción de la norma al caso, su legitimidad es bastante nula para crear normas generales, y no obstante ello, puede y es generador de normas generales a partir de las doctrinas emanadas de sus decisiones. Asunto totalmente distinto son los jueces electivos, en algunos casos popularmente, que gozarían de una legitimidad plena, al igual que los representantes popularmente electos para crear normas de Derecho generales y de obligatorio cumplimiento para todos, las que como resultado de la acción jurisdiccional permitirían la armonización de las diferentes normativas, eliminando oscuridades, antinomias y vacíos. Pero surge entonces otra interrogante: hasta dónde los jueces se facultarán para corregir las normas y conservar el sistema? La respuesta obvia ha de ser hasta donde no contradigan la constitución y las leyes. Otra interrogante: a qué jueces se facultarán? Para adecuar la norma al caso, a todos; pero creación libre del Derecho a ninguno. Y en los casos de inconstitucionalidades por omisión, podrían también los jueces crear Derecho, en general, como resultado de su experiencia? Las sentencias aditivas desvirtúan la ley, y pueden llegar a desdibujar la Constitución. Reconózcase la acción de la iniciativa legislativa, la cual es necesaria, pero asignada a las administraciones de los tribunales y no a jueces individuales .

La preservación de los principios de supremacía constitucional, de la jerarquía de la ley y de la validez de otras disposiciones normativas dentro del orden jurídico de un país, sólo será posible con el mantenimiento de las facultades normativas piramidalmente estructuradas. Aquí la participación múltiple es necesaria, pero la igualdad de derechos en la participación generaría desregulación por contradicción.

La racionalidad del Derecho, también se manifiesta desde su proceso de elaboración. El hacer las normas supone actividad consciente acerca de los fenómenos sociales que interesa regular, las causas de su producción, qué se quiere regular, sus circunstancias de desarrollo, las posibles consecuencias de tal medida, así como la decisión consciente de qué se quiere regular y cómo hacerlo seleccionando una de las opciones posibles. La norma nace, así, con una validación respecto a su posible eficacia ulterior.

[editar] Realización del Derecho

Para que una norma pueda ser eficaz, para que se realice, han de crearse, además, los medios e instituciones que propicien la realización de la disposición, y de los derechos y deberes que de tales situaciones resulten. Pero la eficacia de una norma no puede exigirse sólo en el plano normativo, también ha de ser social, material, para que haya correspondencia entre la norma y el hecho o situación, para que refleje la situación existente o que desee crearse, manifestándose así la funcionalidad del Derecho. Como resultado de lo anterior, será posible, entonces, que la norma obtenga el consenso activo de sus destinatarios, que sea acatada y respetada conscientemente, sin requerir la presión del aparato coercitivo del Estado.

Requisito previo de la validez normativa es la publicidad en el sentido antes expuesto. La publicación de las normas se hace no solo para dar a conocer el nacimiento de la disposición, el inicio de su vida jurídico formal, sino también para declarar la posibilidad de su exigencia y obligatoriedad para el círculo de destinatarios de la normativa. Aún más, si toda disposición normativa se dicta, por regla general, para que tenga vida indeterminada, para que sea vigente y por tanto válida a partir de la fecha de su publicación si ella no establece lo contrario, el acto de la publicación es vital en su nacimiento y acción posterior.

La validez de una norma de Derecho, entonces, y de la disposición que la contiene y expresa, es un elemento importante para la eficacia de la misma, para el logro de su realización en la sociedad, tal y como se previó. Interesan no sólo la observación de los principios, sino también de ciertas reglas relativas a su elaboración racional, a la creación de instituciones para asegurar su cumplimiento, así como la finalidad que con ellas se persigue, a saber: conservar, modificar, legitimar cambios, así como de la observancia de principios básicos que rigen en cada ordenamiento jureídico.

Por tanto, las disposiciones normativas, de cualquier rango, han de ser resultado del análisis previo con el objetivo de conocer los hechos, sus causas y efectos, regulaciones posibles, sus efectos, para poder determinar cuál es la forma precisa que ha de exigirse o propiciarse, o de la Institución jurídica que desea regularse; del cumplimiento de ciertos requisitos formales en su creación y de la observancia de principios técnicos jurídicos que rigen en un Ordenamiento jurídico determinado. Han de crearse, además, los medios e instituciones que propicien el cumplimiento de la disposición, y de los derechos y deberes que de tales situaciones resulten, tanto en el orden del condicionamiento social-material, proveniente del régimen socioeconómico y político imperante, de los órganos que hacen falta para su aplicación, como la normativa legal secundaria y necesaria para instrumentar la norma de Derecho. También ha de tenerse en forma clara los objetivos o finalidad que se persiguen con la norma, o lo que es lo mismo, para qué se quiere regular esa relación, si existen las condiciones antes expuestas para su realización, y entonces la validez de la norma, será no sólo manifestándose así la funcionalidad del Derecho, sino que también lo será en el orden formal, siendo posible, entonces, que la norma obtenga el consenso activo de sus destinatarios, su aceptación, cumplimiento y hasta su defensa.

Nacida la norma, se ha de aplicar y de respetar no sólo por los ciudadanos, sino también por el resto de las instituciones sociales y en particular por los órganos inferiores, los cuales están impedidos formalmente, gracias a la vigencia del principio de legalidad, de regular diferente o contrario, de limitar o ampliar las circunstancias en que se ha de aplicar la normativa anterior, salvo que la propia disposición autorice su desarrollo.

En consecuencia, la eficacia del Derecho depende no sólo del proceso de formación, aunque es muy importante, sino que depende también de las medidas adoptadas para hacer posible la realización de lo dispuesto en la norma y del respeto que respecto a él exista, principalmente por los órganos del Estado, y en particular de la Administración a todos los niveles.

Por último, para que las normas emitidas por el Estado no sólo sean cumplidas ante la amenaza latente de sanción ante su vulneración, sino que se realicen voluntariamente, el creador de las mismas ha de tener siempre presente que el destinatario general y básico de las normas es el dueño del poder, que mediante el acto electoral ha otorgado a otros un mandato popular para que actúen a su nombre y, en tanto hacia él van dirigidas las normas, han de preverse los instrumentos legales, así como las instituciones y medios materiales que permitan hacer efectivos los derechos que las disposiciones reconocen jurídicamente y permitan la defensa de los mismos ante posibles amenazas o vulneraciones que la Administración o terceras personas puedan provocar. En otras palabras: Necesidad de garantías para el ejercicio de los derechos y su salvaguarda como vía para que se realice el Derecho, para garantizar, entre otras las relaciones bilaterales individuo-Estado, individuo-individuo que se han regulado. Así entonces salvaguarda del orden, defensa de los derechos y legalidad, irán de la mano.

[editar] Fuentes

Artículo principal: Fuentes del Derecho

La expresión "fuentes del derecho" alude a los conceptos de donde surge el contenido del derecho vigente en un espacio y momento determinado, esto es, son los "espacios" a los cuales se debe acudir para establecer el derecho aplicable a una situación jurídica concreta. Son el "alma" del Derecho, son fundamentos e ideas que ayudan al Derecho a realizar su fin.

El Derecho Occidental (en el Sistema Romano Germánico o Sistema de Derecho continental) tiende a entender como fuentes las siguientes:

  • La Constitución:Es la norma fundamental, escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada para regirlo
  • La Ley: es una norma jurídica dictada por el legislador. Es decir, un precepto establecido por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia, y para el bien de los gobernados
  • La Jurisprudencia:Se entiende por jurisprudencia las reiteradas interpretaciones que de las normas jurídicas hacen los tribunales de justicia en sus resoluciones, y puede constituir una de las Fuentes del Derecho, según el país
  • La Costumbre:Una costumbre es una práctica social arraigada, en si una repetición continua y uniforme de un acto.
  • El negocio jurídico:El negocio jurídico es el acto de autonomía privada de contenido preceptivo con reconocimiento y tutela por parte del Orden Jurídico.
  • Los Principios generales del Derecho:Los principios generales del Derecho son los enunciados normativos más generales que, sin haber sido integrados al ordenamiento jurídico en virtud de procedimientos formales, se entienden formar parte de él, porque le sirven de fundamento a otros enunciados normativos particulares o recogen de manera abstracta el contenido de un grupo de ellos.
  • La Doctrina:Se entiende por doctrina la opinión de los juristas prestigiosos sobre una materia concreta, aunque no es una fuente formal del Derecho.

Asimismo en el marco del Derecho internacional, el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia en su Artículo 38, enumera como fuentes:

El sistema de fuentes aplicable a cada caso varía en función de la materia y el supuesto de hecho concreto sobre el que aplicar una solución jurídica. Así, en España, el sistema de fuentes para relaciones jurídicas en materia civil viene recogido en el Código Civil y el sistema de fuentes para relaciones laborales (que, por ejemplo, incluyen los Convenios Colectivos, como fuente de Derecho específica de las relaciones laborales) viene recogido en el Estatuto de los Trabajadores.

[editar] Ciencia del Derecho

Artículo principal: Ciencia del Derecho

Más allá de la aparente tautología, el término Derecho, se utiliza indistintamente para nombrar a la ciencia y a su objeto de estudio, de modo tal que el derecho como ciencia, no es otra cosa que la disciplina que estudia el Derecho.

Derecho es lo que uno ejerce ejemplo: nacionalidad, techo, alimentacion, salud etc...

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Tradicionalmente, el Derecho se ha dividido en las categorías de Derecho público y de Derecho privado. No obstante, esta división ha sido ampliamente criticada y en la actualidad no tiene tanta fuerza, ante la aparición de parcelas del Ordenamiento jurídico en las que las diferencias entre lo público y lo privado no son tan evidentes. Uno de los exponentes de esta situación es el Derecho laboral, en el que la relación privada entre trabajador y empleador se halla fuertemente intervenida por una normativa pública.

Las diversas ramas jurídicas son las siguientes:

[editar] Referencias

  1. Luban, Law's Blindfold, 23
  2. Como lo señala Eduardo Garcia Maynez en su obra Introducción al Estudio del Derecho.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

 

RELAX Y MEDITACIÓN: POSTURAS DE LA NATURALEZA: EL TAI CHI. El Tàijíquán (chino tradicional: 太極拳Wade-Giles: T’ai-chi-ch’üan), también llamado T’ai-Chi-Ch’uan o a veces, abreviando, solamente Tai Chi, es un arte marcial desarrollado en el Imperio de China, practicado actualmente por varios millones de personas en el mundo entero, por lo que se cuenta entre las artes marciales de práctica más masiva. En la República Popular China el Taijiquan es un deporte popular y en los parques de las ciudades se puede observar por las mañanas a miles de personas ejercitando sus movimientos lentos y fluidos.

Tai chi chuan

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El Tai chi chuan es un deporte popular en la República Popular China
Práctica del deporte popular en Lanzhou

El Tàijíquán (chino tradicional: 太極拳Wade-Giles: T’ai-chi-ch’üan), también llamado T’ai-Chi-Ch’uan o a veces, abreviando, solamente Tai Chi, es un arte marcial desarrollado en el Imperio de China, practicado actualmente por varios millones de personas en el mundo entero, por lo que se cuenta entre las artes marciales de práctica más masiva. En la República Popular China el Taijiquan es un deporte popular y en los parques de las ciudades se puede observar por las mañanas a miles de personas ejercitando sus movimientos lentos y fluidos.

Originalmente, el Taijiquan es un así llamado arte marcial interno (chino: 內家拳, pinyin: Nèijiāquán) para la lucha cuerpo a cuerpo, ya sea armada o desarmada.[1] En tiempos más recientes se lo considera cada vez más como un sistema general de kinesiología o de gimnasia, que por una parte sería muy provechoso para la salud, mientras que por otro lado podría servir al desarrollo de la personalidad y la meditación. Frente a estos puntos de vista, su aspecto de arte marcial va perdiendo importancia hasta a veces desaparecer totalmente.

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[editar] Práctica

Hoy día varios millones de personas en todo el mundo practican el Taijiquan. Cada una de ellas pone un acento diverso en los diferentes aspectos de este arte. La mayoría lo practica principalmente por razones de salud, como ejercicio de relajación o para fines de meditación. Especialmente en China y particularmente entre los más jóvenes se ha difundido el Taijiquan como deporte de competición. Solo una pequeña parte de los adeptos lo practica principalmente como arte marcial para fines de autodefensa o como estilo de vida.[2]

La estructura organizativa del Taijiquan es considerablemente más variada que en la mayoría de los demás deportes, para los que existen confederaciones internacionales y nacionales que son reconocidas por la mayoría de los que lo practican. En el caso del Taijiquan hay numerosos estilos y variantes diferentes y no existe una organización internacional que abarque a los maestros, instructores y practicantes de todos los estilos. Existen, sin embargo, algunas organizaciones nacionales con representación de varios estilos, así como organizaciones internacionales de determinados estilos, por lo que tampoco existe un sistema internacional único para la preparación y evaluación de instructores.

A diferencia de otros deportes de combate, en el Taijquan no existe un sistema de grados, como lo son por ejemplo los cinturones de colores en Karate o Judo. Tampoco existe una vestimenta estandarizada para los practicantes, aunque es usual llevar zapatos de suela plana y delgada, así como ropa liviana y cómoda.

[editar] Bases

En los diferentes estilos y escuelas se practican diferentes ejercicios básicos tales como movimientos individuales, ejercicios de postura y de respiración, así como de meditación. Estos sirven al aprendizaje de los principios del Taijiquan, para soltar las articulaciones, relajar el cuerpo entero y modificar poco a poco la postura de manera de evitar sobrecargas inconvenientes de las articulaciones. Para ello con frecuencia se utilizan ejercicios de los sistemas del Chi Kung.

[editar] Formas

El MaestroYáng Chéngfǔ (chino tradicional: 楊澄甫Wade-Giles: Yang Ch'eng-fu, 1883–1936) hace una demostración del cuadro «látigo simple» (chino: 單鞭, pinyin: dān biān), un cuadro típico del Taijiquan (foto aprox. 1925).

Lo esencial del ejercicio está representado por una o varias así llamadas formas (chino: 套路, pinyin: taolu), consistentes en secuencias de movimientos claramente determinadas que se siguen unas a otras de modo que continúan de manera fluida en la secuencia que prosigue. Las formas básicas son formas individuales en las que cada practicante realiza los movimientos para sí mismo. Las formas representan aquí con frecuencia la lucha contra un adversario imaginario, de donde proviene la denominación «Shadow boxing» chino, que ha caído en desuso y raramente se utiliza. La forma se ejercita predominantemente de manera grupal y sincrónica, donde también en las clases, el maestro y los alumnos realizan la forma simultáneamente.

Una forma se compone de varios «cuadros» o «figuras» (movimientos individuales) cuya secuencia está predefinida. Los cuadros tienen distintos nombres que remarcan la aplicación del movimiento (por ejemplo «patada de talón derecho» chino: 右蹬脚), que describen el carácter del movimiento (por ejemplo «látigo simple» (chino: 单鞭, pinyin: dān biān)) o que tienen una lectura poética (beispielsweise «La grulla blanca extiende sus alas» (chino: 百鹤亮翅) o «separar la melena del caballo salvaje» (chino: 野马分鬃)). Dado que los diferentes signos de escritura china tienen más significados adicionales, los nombres poseen con frecuencia para los conocedores de la escritura china un significado más profundo que lo que su traducción puede expresar.

Muchas formas se denominan según la cantidad de sus cuadros, así por ejemplo la «Forma de 24 cuadros» («Forma Pekín») o la «Forma de 37 cuadros» («Forma abreviada según Zheng Manqing» (chino: 鄭曼青Wade-Giles: Cheng Man-ch’ing, 1899–1974)). Las formas más extensas tienen sobre cien cuadros (por ejemplo la «Forma larga del estilo Yang» según Yang Chengfu, con sus 108 cuadros). La ejecución de una forma puede tomar desde pocos minutos hasta una hora y media, según la cantidad de cuadros de la forma y la velocidad de su ejecución. A pesar de que las formas del Tai chi chuan por lo general se realizan de manera lenta y calma, existen grandes diferencias en dependencia del estilo, la forma y la experiencia del practicante.

[editar] Ejercicios y formas entre dos personas

Supervisados por su instructor, dos alumnos practican el Tuishou, uno de los ejercicios básicos entre dos personas.

Aparte del entrenamiento en formas individuales se realizan ejercicios o formas completas entre dos personas, que pueden considerarse formas previas a la lucha propiamente tal. En estas prácticas el alumno normalmente se enfrenta por primera vez a la aplicación del Taijiquan en la lucha. Para poder practicar determinadas aplicaciones, como por ejemplo técnicas de palanca, sin grandes riesgos de lesión, se requiere cierta soltura y un buen sentido corporal. Es por ello que estos ejercicios normalmente se reservan para alumnos avanzados.

El ejercicio más conocido entre dos personas es probablemente el Tuishou (chino: 推手, pinyin: tuī shǒu, en inglés Pushing hands), en el que ambos practicantes se enfrentan tocándose en sus brazos o manos. En un ciclo continuo, uno de ellos ejerce presión sobre los brazos del otro que trata de ceder a esa presión y de neutralizarla, para pasar él mismo a continuación a ejercer presión. En una forma más libre del Tuishou el objetivo consiste en obligar al adversario a abandonar su postura, manteniendo al mismo tiempo la propia. En esta forma entre dos personas incluso se realizan competencias.

Dependiendo del estilo de Taijiquan, existen otros ejercicios entre dos personas (p. ej. Dalü), que ejercitan desde las bases simples hasta las secuencias más libres del Taijiquan en aplicación, autodefensa y competición.

Las formas entre dos personas son secuencias más o menos prolongadas, en las que los participantes desarrollan un combate imaginario, con coreografía precisa. En estas formas se pone en evidencia la aplicación del Taijiquan como arte marcial.

[editar] Formas con armas

Un cuadro de una forma de abanico del Tai chi chuan

Las formas más comunes son sin armas, sin embargo existen también numerosas formas armadas o con utilización de artefactos. Tradicionalmente se enseña sólo a alumnos avanzados las formas armadas. las armas del Tai chi chuan son:[2]

  • la espada china para una mano, recta, de doble filo (Jian)
  • la vara larga (Gun)
  • el sable chino (Dao)
  • el abanico
  • la vara corta (Qi Mei Gun)
  • la vara de tres metros (Dagan)
  • la lanza (Qian)
  • la alabarda china (Guan Dao)

[editar] Entrenamiento de combate y competiciones

El entrenamiento de combate, en el que se ejercita la aplicación al duelo, raramente se enseña. Las competiciones en Taijiquan casi siempre son competencias en la ejecución de formas, en las que hay jueces que le asignan puntajes a la ejecución de una forma. A veces también se realizan competiciones, en las que los practicantes pueden enfrentarse en Tuishou, aunque en estas actividades normalmente no se establece un ranking. A excepción de muy pocos casos no se realizan duelos.

[editar] Principios

El principio fundamental del Taijiquan es la suavidad – el practicante debe moverse de manera natural, relajada, suelta y fluída. Al ejercitar el Taijiquan no hay ejercicios de fuerza, rapidez o endurecimiento, como las pruebas de rompimiento (tameshiwari) usuales en diversos deportes de combate. Por el contrario, se exige que los movimientos ojalá se efectúen con un mínimo de fuerza. A diferencia de muchas otras artes marciales, el Taijiquan se ejercita en forma lenta, para poder aplicar las técnicas de la manera más correcta posible. Algunos estilos o formas del Taijiquan se practican en forma más rápida (en especial las formas con armas), o bien incluyen determinados movimientos aislados muy rápidos y explosivos.[2]

En la lucha, el combatiente Taijiquan trata de adherirse al adversario, es decir, mantener siempre el contacto con él. En lugar de reaccionar a determinados ataques del adversario con ciertas técnicas de contraataque, el cuerpo debe reaccionar de manera espontánea y natural, no oponiéndole resistencia a los ataques, sino que en cambio utilizando la propia fuerza del adversario, dirigiéndola en su contra.[3]

[editar] Relajación corporal, respiración y concentración

Al ejercitar, el cuerpo debe estar «relajado». Eso no significa que todos los músculos del cuerpo deban estar «adormecidos» (como ocurre por ejemplo durante el sueño REM), sino que sólo aquellos músculos que realmente se necesitan para un determinado movimiento o postura se tensan, mientras que el resto de los músculos muestran un tono muscular distendido.[4] Es decir, es una relajación que consiste en la expresión de la así llamada fuerza Yin para los movimientos orientados a un fin, que se coordinan de manera conjunta en el cuerpo y que no están supeditados a ningún tipo de tensiones inhibitorias.

La respiración debe ser profunda, relajada y fluir de manera natural. A través de que se procura una respiración abdominal, la frecuencia respiratoria es notoriamente más baja que en la respiración toráxica usualmente empleada. En tanto que los principiantes en la mayoría de los casos deben aprender primero a dejar fluir libremente la respiración o adaptarla a los movimientos, el ritmo respiratorio de los practicantes avanzados se ajusta de manera natural al movimiento.[5] Sin embargo, los diferentes estilos de Tai Chi Chuan manejan de manera distinta el aspecto de la respiración, de modo que no es posible hacer afirmaciones generales al respecto.[6]

Los movimientos del Tai Chi Chuan deben ser conscientes y atentos. En esto no se anima, sin embargo a a la concentración exclusiva en los procesos en el cuerpo del practicante, sino que debe distribuirse de manera pareja entre la percepción de los movimientos propios y los del entorno.

[editar] Las 10 reglas fundamentales

Los siguientes «diez principios fundamentales» de Yang Chengfu resumen la postura corporal y espiritual ideal de un practicante. En los diversos estilos existe además una variedad de principios adicionales.

  1. Erguir la cabeza de manera relajada
  2. Mantener el pecho atrás y enderezar la espalda
  3. Soltar la región lumbar, la cintura
  4. Separar lo vacío y lo lleno (distribuir el peso correctamente)
  5. Dejar colgar los hombros y los codos
  6. Aplicar el Yi (chino: 意, pinyin: ) y no la fuerza física (chino: 力, pinyin: )
  7. La coordinación de lo de arriba con lo de abajo
  8. La armonía entre el interior y el exterior
  9. El flujo ininterrumpido (que el movimiento fluya)
  10. Mantenerse quieto en el movimiento

[editar] Qi (Ch’i)

Por su estrecha relación con el Taoísmo filosófico, el Taijiquan, como todos los artes marciales internos, le asigna gran significación al concepto del (chino tradicional: 氣, pinyin: Wade-Giles: Ch’i). En los movimientos se debe «permitir que el Qi fluya», relajando en lo posible los músculos y las articulaciones y realizándolos de manera suelta y fluída. A través de los ejercicios se debe «aumentar el Qi en el cuerpo» y el practicante debe llegar a estar crecientemente en condiciones de percibir y finalmente controlar al Qi. Muchos practicantes describen la sensación que surge al hacerlo como una especie de flujo energético, que se puede hacer circular en el cuerpo y enviar a determinadas partes de éste. Esto se sostiene que por una parte sirve a la salud y al control corporal, y por otra sería aplicable en combate.

En occidente a veces se discute acerca de la naturaleza del Qi, si acaso se trata de una especie de materia sutil, o bien de ante todo de un concepto útil que ayuda a desarrollar el tipo de movimientos y la eficiencia biomecánica requeridos para el Taijiquan. Para la aplicación del concepto en Taijiquan es irrelevante la opinión o creencia del practicante al respecto.[7]

[editar] Medicina china tradicional y beneficios para la salud

En la medicina china tradicional los ejercicios de movimiento juegan un rol central, teniendo por objetivo aumentar el Qi y hacer permeables los meridianos para el mismo. Entre ellos se cuentan los diversos sistemas del Chi Kung, pero también el Taijiquan y los demás artes mariales internos. Los ejercicios se emplean principalmente en forma preventiva, para la mantención general de la salud espiritual y física del ser humano, más que como tratamiento para determinadas enfermedades o dolencias. Sin embargo, los efectos positivos del ejercicio sobre la salud se conciben de manera esencialmente más amplia que por ejemplo los efectos de la actividad deportiva en la medicina occidental.[8]

Las investigaciones clínicas realizadas en los marcos de la medicina occidental han evidenciado que la práctica regular del Taijiquan tiene diversos efectos positivos sobre variados aspectos de la salud física y psíquica, como por ejemplo el sistema circulatorio, el sistema inmunitario, la percepción del dolor, el equilibrio y en general sobre el control corporal, la movilidad y la fuerza. [9]

[editar] Transcripción, significado y traducción

En la transcripción Pinyin, hoy en día de uso generalizado, el nombre de este arte marcial se transcribe como Taijiquan. Otras transcripciones frecuentes como T’ai chi ch’uan o T’ai chi ch’üan se basan en el sistema Wade-Giles, más antiguo y hoy día en desuso, que sin embargo aún sigue empleándose en el contexto de las artes marciales.

El símbolo Tàijí (chino tradicional: 太極圖, pinyin: Tàijítú), que representa las fuerzas polares Yin y Yang, se utiliza a menudo en relación al Taijiquan

El Taiji (chino tradicional: 太極, pinyin: Tàijí) es en el taoismo un sinónimo del principio generador supremo, difícil de traducir, ya que no existe el concepto análogo en los idiomas occidentales. Suele representarse por medio del símbolo que se reproduce acá, que intenta expresar el interjuego armónico de las fuerzas duales Yin y Yang. Este símbolo se emplea con frecuencia en relación al Taijiquan, entre otras cosas en avisaje. En los movimientos del Taijiquan, este dualismo de Yin y Yang juega un rol importante, que se refleja por ejemplo en las diez reglas básicas reproducidas más arriba («Mantener separado lo vacío y lo lleno», «La coordinación del arriba y el abajo» y «La armonía entre interior y exterior»). Quan (chino: 拳, pinyin: Quán) significa «puño»; en el contexto de las técnicas de combate se utiliza cuando se lucha a mano desnuda, es decir sin armas. Una traducción del sentido de «Taijiquan» sería por tanto: «Luchar de acuerdo al principio supremo».[2]

El nombre „Taijiquan“ para designar al arte marcial se originó probablemente entre 1853 y 1880 entre los adherentes del estilo Wu/Hao y se utiliza en todos los estilos desde principios del siglo XX. Previamente habían existido diversas otras denominaciones para este arte marcial.[10]

En occidente, el Taijiquan con frecuencia se denomina Tai Ji o Tai Chi en forma abreviada. En sentido estricto esta denominación es incorrecta, ya que Taiji tiene en chino un significado propio, totalmente diferente (ver arriba). Dado que en algunos países el aspecto de arte marcial del Taijiquan, representado por la palabra Quán (chino: 拳), a veces pasa totalmente a segundo plano, la denominación abreviada en parte se utiliza a plena conciencia.

Ocasionalmente aparece la escritura Thai Chi, que no corresponde a ninguna transcripción usual y probablemente no constituya más que un error ortográfico. El Taijiquan no tiene relación alguna con el Muay thai.

[editar] Leyendas e historia

Los datos referidos a la historia del desarrollo del Taijiquan son en parte muy contradictorios. La mayoría de los que hoy practican el Taijiquan se refieren a la existencia de antecesores o raíces del Siglo XV o más tempranamente. Por lo demás los antecedentes y raíces habrían sido transmitidos solamente dentro de un círculo estrecho de personas, un monasterio o una familia. Correspondientemente, con frecuencia escapan a la historiografía oficial.

[editar] Zhang Sanfeng, los montes Wudang y la relación con el taoismo

En las artes marciales de China, el Taijiquan se cuenta entre las artes marciales internas (chin. Neijia), relacionándose con los principios del Taoismo. Como fundador legendario de las artes marciales internas y por tanto también del Taijiquan suele considerarse al monje taoista e inmortal Zhang Sanfeng, que según se afirma vivió entre los siglos X y XIV. Sin embargo su existencia histórica no ha sido comprobada. Según la leyenda descubrió los principios de las artes marciales internas en los montes Wudang, después de haber observado la lucha entre una serpiente y una grulla blanca.

La ciencia histórica no conoce documentos de la época en que por primera vez se fijó por escrito la leyenda de Zhang Sanfeng, en los que se sugiera una relación entre Zhang Sanfeng y las artes marciales o que lleguen a mencionarlo como inventor de un arte marcial particular. Algunos de los textos de los llamados „clásicos“ del Taijiquan llevan nombres de autores que sugieren la existencia de tal relación. Sin embargo no se ha establecido con seguridad cuándo fueron escritos esos textos y si acaso los nombres de los supuestos autores no fueron agregados con posterioridad. Eso pudo haberse hecho, por un lado, para darle un mayor peso a los textos, y por otra parte para cumplir con la virtud confuciana de la modestia, o bien simplemente solo para subrayar la relación con los montes Wudang.[11] [12] Muy ocasionalmente hay adeptos del Taijiquan que citan raíces aún más antiguas, que según se afirma se remontarían a la dinastía Liang (502–557). [13]

Aunque se trata de una afirmación históricamente cuestionada, los monjes taoistas y representantes de las artes marciales contemporáneas en los montes Wudang sostienen que las artes marciales internas (y con ellas también el Taijiquan) se han conservado, desarrollado y hecho tradición desde los tiempos de Zhang Sanfeng en los monasterios taoistas de los montes Wudang. Se agrega que hasta hace poco rara vez habrían sido transmitidos a extraños. Así, en el siglo XVII, el monje viajero del Wudang, Wang Zongyue (chino: 王宗岳), habría enseñado su arte marcial en la aldea de Chenjiagou después de que se lo hubieran solicitado, produciéndose así la fundación del estilo Chen (ver más abajo).

El estilo de Taijiquan que se practica en los montes Wudang como parte de las artes marciales internas y que en el intertanto se enseña a un público más amplio, se diferencia notablemente de los demás estilos y a veces se denomina estilo Wudang del Taijiquan, que no debe confundirse con el Wudang Tai Chi Chuan, desarrollado a mediados del siglo XX por Cheng Tin-hung en Hong Kong.

[editar] Origen de los 5 estilos familiares

Yang Luchan (chino tradicional: 楊露禪Wade-Giles: Yang Lu-ch'an, 1799–1872), fundador del Estilo Yang

Existen datos confiables sobre la historia del Taijiquan hasta aproximadamente mediados del siglo XVI. En esa época, el general Qi Jiguang (chino tradicional: 戚繼光, pinyin: Qī Jìguāng, 1528−1588) desarrolló un nuevo estilo de artes marciales basándose en los 32 estilos conocidos por él. Si bien es cierto que en él no se menciona el Taijiquan, el libro contiene numerosas técnicas que aún hoy son parte del estilo Chen del Taijiquan. [14]

A mediados del siglo XVII en la aldea de Chenjiagou (chino: 陳家溝) apareció un nuevo estilo de boxeo. De acuerdo a la tradición de la familia Chen, este estilo fue desarrollado por el general Chen Wangting (chino: 陈王庭, 1600−1680) en base a sus conocimientos de las artes marciales de la época. No hay datos seguros para determinar el rol desempeñado por el monje del Wudang, Wang Zongyue (chino: 王宗岳), en la creación del Taijiquan, o si acaso este monje siquiera existió.[10]

Lo cierto es que desde esa época el estilo primeramente fue desarrollado y transmitido como secreto familiar de la familia Chen. En la primera mitad del siglo XIX, el Taijiquan de la familia Chen fue transmitido por primera vez a un extraño. Chen Changxing (chino: 陳長興, pinyin: Chén Chángxīng, 1771–1853) aceptó a Yang Luchan (chino tradicional: 楊露禪Wade-Giles: Yang Lu-ch’an, 1799–1872) como alumno en el círculo interno de la familia. Yang Luchan desarrolló ulteriormente lo aprendido, transformándose así en el fundador del Estilo Yang. Algo más tarde Chen Qingping (chino: 陳清苹Wade-Giles: Ch’en Ch’ing-p’ing, 1795–1868) también fuera de la familia, le enseñó a Wu Yuxiang (chino: 武禹襄, 1812–1880), fundador del Estilo Wu/Hao.

Así, en la segunda mitad del siglo XIX se echaron las bases para los así llamados cinco estilos familiares, cada uno de los cuales fue desarrollado, transmitido y conservado dentro de una familia determinada. El maestro hacía la transmisión completa de su estilo solamente a sus hijos, de manera que el máximo representante de un estilo de Taijiquan era al mismo tiempo el jefe de la familia. Entre las diferentes familias se dio un intercambio intenso, particularmente en tiempos de la fundación. Los cinco estilos familiares son:

Cabe hacer notar que el «Wu» de «Wu Yuxiang» es un signo diferente al de «Wu Jianquan» – por tanto se trata de familias distintas. Como el Taijiquan ahora ya no solo se transmite en el seno de la familia, hoy en día ya no se puede determinar el estilo de un maestro en base a su apellido.[16]

[editar] Taijiquan en la República Popular China

En la República Popular China se resumieron en 1956, por parte de las autoridades oficiales, las distintas artes marciales chinas bajo el concepto de Wushu moderno entre ellas también el Taijiquan. Se introdujo la Forma Pekín, una forma de 24 cuadros basada en el estilo Yang, la que fue elevada a la categoría de Taijiquan «oficial», es decir, que podía ser utilizada en competiciones. Las formas tradicionales fueron reprimidas y sólo podían continuar difundiéndose en círculos privados.

Sobre la base de la Forma Pekín se desarrolló en 1976 una forma con 48 cuadros, en la que se incorporaron elementos de otros estilos. En 1989 surgió la forma con 42 cuadros como una nueva forma para competiciones. Esta última contiene elementos claramente reconocibles de los diferentes estilos. En ese mismo año se presentó una forma para competencias consistente en 40 cuadros. Desde 1999 existe además en el estilo Yang una forma compuesta por 16 y otra por 10 cuadros.

Desde la creciente apertura de China, pueden nuevamente enseñarse de manera pública las formas tradicionales.

En el año 1990 se fundó en China la International Wushu Federation (IWUF, chino: 国际武术联合会), la que acoge bajo su techo a las distintas agrupaciones de Wushu a nivel mundial y organiza anualmente el Campeonato Mundial de Wushu, en el cual compiten las formas estandarizadas de Taijiquan y de Taijijian con espada. Desde 2006 organiza además un Campeonato Mundial de Wushu Tradicional, en el que pueden presentarse las formas traducionales del Tai chi chuan. [17]

[editar] Difusión fuera de China

En el marco de la toma del poder por los comunistas en China a mediados del siglo XX y de la represión de las artes tradicionales que le siguió, particularmente en la Revolución Cultural, muchos maestros del Taijiquan huyeron de China y comenzaron a difundir su arte marcial fuera del país.[18]

Como consecuencia de lo anterior, en la década de 1960 el Taijiquan también se dio a conocer en occidente. En esta difusión se destacó Zheng Manqing (chino: 鄭曼青Wade-Giles: Cheng Man-ch’ing, 1899–1974).[18] Él había sido, de 1928 a 1935, alumno del maestro Yang Chengfu y desarrolló una forma abreviada del Estilo Yang en 37 cuadros. En 1949 huyó a Taiwán, estableciéndose en New York en 1964, donde comenzó a enseñar su forma. Probablemente se deba a la simpleza de esta forma abreviada y al carácter abierto de Zheng Manqing el que su forma se difundiera en todo occidente. Todo esto aunque tanto Zheng Manqing como también su forma son motivo de polémica y su forma no es reconocida por los demás representantes del Estilo Yang.

Desde que el Taijiquan se ha hecho cada vez más popular y se sigue divulgando, se observa una gran diversidad de estilos. Se han desarrollado innumerables desarrollos ulteriores, variantes y mezclas, que se enseñan y practican bajo la denominación de «Tai Chi Chuan».

Al respecto predominan dos tendencias:

  • Vuelta a la raíces: Algunos estilos se refieren a raíces ojalá antiguas, «auténticas». Estos estilos suelen llevar el nombre de uno de los estilos familiares o de estilos aún más antiguos.
  • Lo mejor de todos: Otros estilos constituyen desarrollos nuevos, que intentan combinar las «mejores» características de los otros estilos. En este contexto con frecuencia se adoptan elementos de otras artes marciales, del baile o de las técnicas de meditación. Un ejemplo de esta tendencia es el Tang Lang Taijiquan.

La mayor parte de los estilos de Taijiquan practicados en Europa occidental son variantes de las formas oficiales o derivados de alguno de los estilos familiares Chen, Yang o Wu. Desde hace algún tiempo también se divulga el Taijiquan de la tradición de Wudang.

[editar] Referencias

  1. En concreto, en China se clasifica como arte marcial de tipo Wudang frente a las de tipo Shaolin, cf. Sun Lu Tang (2000). Xing Yi Quan Xue, Unique Publications, p. 3. ISBN 0-86568-185-6. y Wile, Douglas (2007). «Taijiquan and Taoism from Religion to Martial Art and Martial Art to Religion». Journal of Asian Martial Arts (Via Media Publishing) 16 (4). issn:1057-8358. 
  2. a b c d Oberlack, Helmut, en:Innere Kampfkünste: Ein Special des Taijiquan & Qigong Journals, Taijiquan, Editorial a&o medianetwork, Hamburg, 2005 Compilación a cargo de: Aichsleder, Frank y Helmut Oberlack. ISBN 3-9808747-5-3, pp. 24-29}}
  3. Shengli, Lu (2006). Yu, Zhang (trad.) (ed.). Combat techniques of Taiji, Xingyi, and Bagua: principles and practices of internal martial arts (en inglés), Blue Snake Books. pp.72-73.
  4. Runjin,Wu;Lichan, Zhu;Jonasson, Zhu Thomas (2008). Die Vielfalt des Tai Chi Chuan und seine Verankerung in der Traditionellen Chinesischen Medizin (en alemán), Schiedlberg: Bacopa-Verlag, pp. 66−68.
  5. Runjin,Wu;Lichan, Zhu;Jonasson, Zhu Thomas (2008). Die Vielfalt des Tai Chi Chuan und seine Verankerung in der Traditionellen Chinesischen Medizin (en alemán), Schiedlberg: Bacopa-Verlag, pp. 59-65.
  6. Ranne,Nabil (2010). Ohne Kraft geht es nicht (vol. 1) (en alemán). pp. 12-18.
  7. Kennedy, Brian and Guo, Elizabeth (2005). Chinese Martial Arts Training Manuals: A Historical Survey (en inglés), North Atlantic Books, pp. 26-33.
  8. Wu Runjin, Zhu Lichan, Thomas Jonasson, Die Vielfalt des Tai Chi Chuan und seine Verankerung in der Traditionellen Chinesischen Medizin.Bacopa-Verlag, Schiedlberg, 2008.ISBN=978-3-901618-50-5, pp.99-130
  9. Klein, P. J. y W. D. Adams, Comprehensive therapeutic benefits of Taiji: A critical review en: Am. J. Phys. Med. Rehabil.Vol. 83, 2004, p.p. 735-745
  10. a b Davis, Barbara (2004). Taijiquan classics: an annotated translation; including a commentary by Chen Weiming, North Atlantic Books, pp. 38-40.
  11. Stanley Henning, Ignorance, Legend and Taijiquan en: Journal of the Chen Style Taijiquan Research Association Of Hawaii, Vol. 2, N° 3, 1994, pp. 1-7. PDF, 84 KB fecha de acceso: 2/3/2010
  12. Davis, Barbara, Taijiquan classics: an annotated translation; including a commentary by Chen Weiming. North Atlantic Books, ISBN=1-55643-431-6, pp. 25-47
  13. Lu Shengli Combat techniques of Taiji, Xingyi, and Bagua: principles and practices of internal martial arts; translated and edited by Zhang Yun.Blue Snake Books, ISBN=978-1-58394-145-4, pp.42-52
  14. Henning, Stannley en: China Review International. Academia Encounters the Chinese Martial Arts, Vol. 6, Nº 2, 1999,PDF, 437KB Artículo en Internet. Fecha de acceso: 03/02/2010-2-3
  15. Historia de la «pequeña estructura» del estilo Chen (en inglésFecha de acceso= 25/01/2010
  16. Lu Shengli, Combat techniques of Taiji, Xingyi, and Bagua: principles and practices of internal martial arts; translated and edited by Zhang Yun, Blue Snake Books. ISBN=978-1-58394-145-4, pp.52-60
  17. «Sitio web de la International Wushu Federation» (2010). Consultado el 27 de enero.
  18. a b Mroz, Daniel. Technique in exile: The changing perception of taijiquan, from Ming dynasty military exercise to twentieth-century actor training protocol, en Studies in Theatre and Performance Volume 28 Number 2. Enciclopedia Britannica.  p. 131-132. http://www.britannica.com/bps/additionalcontent/18/31996783/Technique-in-exile-The-changing-perception-of-taijiquan-from-Ming-dynasty-military-exercise-to-twentiethcentury-actor-training-protocol. 

[editar] Bibliografía

  • Aichlseder, Frank; Oberlack, Helmut (2003). Taijiquan für Einsteiger: Ein Special des Taijiquan & Qigong Journals. (en alemán), Hamburg: A & O Media.
  • «Das Tajiquan & Qigong Journal» (en alemán). Consultado el 22-01-2010.
  • Freya und Martin Bödicker (2005). Philosophisches Lesebuch zum Tai Chi Chuan 1 (en alemán), Düsseldorf.
  • Freya und Martin Bödicker (2006). Philosophisches Lesebuch zum Tai Chi Chuan 2 (en alemán), Düsseldorf.
  • Rainer Landmann (2002). Taijiquan, Konzepte und Prinzipien einer Bewegungskunst Analyse anhand der frühen Schriften (en alemán), Hamburg: Institut für Bewegungswiss. Anthropologie.
  • Wu Runjin, Zhu Lichan, Thomas Jonasson (2008). Die Vielfalt des Tai Chi Chuan und seine Verankerung in der Traditionellen Chinesischen Medizin (en alemán), Schiedlberg: Bacopa-Verlag.
  • «Michael P. Garofalo: T'ai Chi Ch'uan Classics» (en inglés). Consultado el 09-04-2010.
  • «The Origins of Tai Chi» (en inglés). Consultado el 3 de junio de 2010.
  • «Die Philosophie des Taijiquan» (en alemán). Consultado el 3 de junio de 2010.
  • «Die Geschichte des Taijiquan» (en alemán). Consultado el 3 de junio de 2010.

[editar] Enlaces externos

NATURALEZA: PREGUNTAS COSMOGÓNICAS: ¿ASK U?, ¿IESKE U?, ¿HAVAL A?, ¿ALÉ UNE?, ARALÁ, FERS UKE, SAVAR. La naturaleza o natura, en su sentido más amplio, es equivalente al mundo natural, universo físico, mundo material o universo material. El término "naturaleza" hace referencia a los fenómenos del mundo físico, y también a la vida en general. Por lo general no incluye los objetos artificiales ni la intervención humana, a menos que se la califique de manera que haga referencia a ello, por ejemplo con expresiones como "naturaleza humana" o "la totalidad de la naturaleza". La naturaleza también se encuentra diferenciada de lo sobrenatural. Se extiende desde el mundo subatómico al galáctico.

Naturaleza

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El volcán Galunggung en 1980, mostrando una combinación de fenómenos naturales.
Una visión más estable de la naturaleza: Hopetoun Falls, Victoria, Australia. Se ha prestado mucha atención a la conservación de la flora y de otras características naturales de este lugar, al mismo tiempo que se ha permitido un mayor flujo de visitantes.

La naturaleza o natura, en su sentido más amplio, es equivalente al mundo natural, universo físico, mundo material o universo material. El término "naturaleza" hace referencia a los fenómenos del mundo físico, y también a la vida en general. Por lo general no incluye los objetos artificiales ni la intervención humana, a menos que se la califique de manera que haga referencia a ello, por ejemplo con expresiones como "naturaleza humana" o "la totalidad de la naturaleza". La naturaleza también se encuentra diferenciada de lo sobrenatural. Se extiende desde el mundo subatómico al galáctico.

La palabra "naturaleza" proviene de la palabra germanica naturist, que significa "el curso de los animales, carácter natural."[1] Natura es la traducción latina de la palabra griega physis (φύσις), que en su significado original hacía referencia a la forma innata en la que crecen espontáneamente plantas y animales. El concepto de naturaleza como un todo —el universo físico— es un concepto más reciente que adquirió un uso cada vez más amplio con el desarrollo del método científico moderno en los últimos siglos.[2] [3]

Dentro de los diversos usos actuales de esta palabra, "naturaleza" puede hacer referencia al dominio general de diversos tipos de seres vivos, como plantas y animales, y en algunos casos a los procesos asociados con objetos inanimados - la forma en que existen los diversos tipos particulares de cosas y sus espontáneos cambios, así como el tiempo atmosférico, la geología de la Tierra y la materia y energía que poseen todos estos entes. A menudo se considera que significa "entorno natural": animales salvajes, rocas, bosques, playas, y en general todas las cosas que no han sido alteradas sustancialmente por el ser humano, o que persisten a pesar de la intervención humana. Este concepto más tradicional de las cosas naturales implica una distinción entre lo natural y lo artificial (entendido esto último como algo hecho por una mente o una conciencia humana).

Contenido

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[editar] La Tierra

Artículo principal: Tierra
Vista de la Tierra, tomada en 1972 por la tripulación del Apollo 17. Esta imagen es la única de su clase hasta la fecha, en la que aparece un hemisferio completamente iluminado por el sol.

La Tierra es el quinto mayor planeta del Sistema Solar y el tercero en orden de distancia al Sol. Es el mayor de los planetas telúricos o interiores y el único lugar del universo en el que se sabe que existe vida humana.

Los rasgos más prominentes del clima de la Tierra son sus dos grandes regiones polares, dos zonas templadas relativamente estrechas y una amplia región ecuatorial, tropical y subtropical.[4] Los patrones de precipitación varían enormemente dependiendo del lugar, desde varios metros de agua al año a menos de un milímetro. Aproximadamente el 70 por ciento de la superficie terrestre está cubierta por océanos de agua salada. El resto consiste en continentes e islas, situándose la gran mayoría de la tierra habitable en el hemisferio norte.

La tierra ha evolucionado mediante procesos geológicos y biológicos que han dejado vestigios de las condiciones originales. La superficie externa se halla fragmentada en varias placas tectónicas que se van desplazando muy lentamente a medida que avanza el tiempo geológico (si bien al menos varias veces en la historia han cambiado de posición relativamente rápido). El interior del planeta permanece activo, con una gruesa capa de materiales fundidos y un núcleo rico en hierro que genera un potente campo magnético. Las condiciones atmosféricas han variado significativamente de las condiciones originales por la presencia de formas de vida, que crean un equilibrio ecológico que estabiliza las condiciones de la superficie. A pesar de las grandes variaciones regionales del clima por la latitud y otros factores geográficos, el clima global medio a largo plazo está regulado con bastante precisión, y las variaciones de un grado o dos en la temperatura global media han tenido efectos muy importantes en el equilibrio ecológico y en la geografía de la Tierra.

Pediastrum boryanum. El plancton ha formado parte de la naturaleza de la Tierra durante al menos 2.000 millones de años[5]

Basándose en las pruebas disponibles, los científicos han recabado información detallada acerca del pasado del planeta. Se cree que la Tierra se formó hace aproximadamente 4.550 millones de años a partir de la nebulosa protosolar, junto con el Sol y otros planetas.[6] La Luna se formó relativamente poco después (aproximadamente 20 millones de años más tarde, hace 4.530 millones de años). Al principio fundida, la capa exterior del planeta se enfrió, dando lugar a la corteza sólida. Las emisiones de gases y la actividad volcánica formaron la atmósfera primordial. La condensación del vapor de agua, junto con el hielo de los cometas que en aquella época impactaban con la Tierra, crearon los océanos.[7] Se cree que la química altamente energética produjo una molécula que se autoduplicó hace aproximadamente 4.000 millones de años.[8]

Los continentes se formaron, se separaron y se volvieron a unir durante cientos de millones de años, combinándose en ocasiones para formar un supercontinente. Hace aproximadamente 750 millones de años, el primer supercontinente conocido, Rodinia, comenzó a fracturarse. Más tarde, los continentes se volvieron a unir para formar Pannotia, que se dividió hace aproximadamente 540 millones de años. El último supercontinente que conocemos es Pangea, que comenzó a romperse hace aproximadamente 180 millones de años.[9]

Las plantas terrestres y los hongos han sido parte de la naturaleza de la Tierra durante aproximadamente los últimos 400 millones de años. Han tenido que adaptarse y moverse, tantas veces como se desplazaban los continentes y cambiaba el clima.[10] [11]

Hay pruebas significativas, aún discutidas entre la comunidad científica, de que una severa era glacial durante el Neoproterozoico cubrió gran parte del planeta con una gruesa capa de hielo. Esta hipótesis se ha llamado la "Tierra bola de nieve", y es de especial interés, ya que precede a la explosión cámbrica en la cual comenzaron a proliferar las formas de vida pluricelulares, hace 530-540 millones de años.[12]

Desde la explosión cámbrica se han registrado cinco grandes extinciones en masa.[13] La última extinción masiva tuvo lugar hace aproximadamente 65 millones de años, cuando probablemente el choque de un meteorito causó la extinción de los dinosaurios y otros grandes reptiles, pero no la de los animales pequeños como los mamíferos, que por aquel entonces se asemejaban a las musarañas. A lo largo de los 65 millones de años siguientes, los mamíferos se diversificaron.[14]

Hace varios millones de años, una especie de pequeño mono africano adquirió la habilidad para ponerse de pie.[5] El advenimiento posterior de la vida humana y el desarrollo de la agricultura y, más tarde, de la civilización, permitió a los humanos repercutir en la Tierra más que cualquier otra forma de vida anterior, en un lapso relativamente corto. Las acciones humanas influyen tanto en la naturaleza como en la cantidad de las otras formas de vida, así como en el clima global.

Una encuesta llevada a cabo por el Museo Americano de Historia Natural en 1998, reveló que el 70% de los biólogos veían la era actual como parte de una acontecimiento de extinción masiva, la extinción masiva del Holoceno, que sería la más rápida de todas las conocidas. Algunos expertos, como E. O. Wilson, de la Universidad Harvard, predicen que la destrucción humana de la biosfera podría causar la extinción de la mitad de todas las especies en los próximos 100 años.[15] [16] [17] No obstante, el alcance de esta extinción actual está aún siendo investigado, discutido y calculado por biólogos.[18]

[editar] Tiempo atmosférico y clima

Cumulus humilis, nubes indicadoras de buen tiempo.

La atmósfera terrestre es un factor clave que sustenta el ecosistema planetario. Esta fina capa de gases que envuelve la Tierra se mantiene en su sitio gracias a la gravedad del planeta. Está compuesta por un 78% de nitrógeno, un 21% de oxígeno y trazas de otros gases. La presión atmosférica disminuye con la altitud. La capa de ozono de la Tierra desempeña un papel esencial en la reducción de la cantidad de radiación ultravioleta que llega a la superficie. Ya que el ADN puede verse fácilmente dañado por esta radiación, la capa de ozono actúa de escudo que protege la vida en la superficie. La atmósfera también retiene calor durante la noche, reduciendo por tanto las temperaturas extremas diarias.

Las variaciones del tiempo atmosférico tienen lugar casi exclusivamente en la parte baja de la atmósfera, y actúa de sistema convectivo para redistribuir el calor. Las corrientes oceánicas son otro factor importante para determinar el clima, especialmente la circulación termohalina submarina, que distribuye la energía calorífica de los océanos ecuatoriales a las regiones polares. Estas corrientes ayudan a moderar las diferencias de temperatura entre el invierno y el verano en las zonas templadas. Es más, sin las redistribuciones de energía calorífica que realizan las corrientes oceánicas y atmosféricas, los trópicos serían mucho más cálidos y las regiones polares mucho más frías.

El tiempo puede tener a la vez efectos beneficiosos y perjudiciales. Los fenómenos meteorológicos extremos, como los tornados o los huracanes, pueden emplear grandes cantidades de energía en su trayectoria y arrasar con todo lo que encuentren a su paso. La vegetación superficial ha desarrollado una dependencia de la variación estacional del tiempo, y los cambios repentinos, aunque sólo duren algunos años, pueden tener un efecto devastador, tanto en la vegetación como en los animales que dependen de ella para alimentarse.

El clima planetario es una medida de la tendencia del tiempo atmosférico a lo largo del tiempo. Pueden influir en él varios factores, como las corrientes oceánicas, el albedo superficial, los gases de efecto invernadero, las variaciones en la luminosidad solar y los cambios en la órbita del planeta. Basándonos en los registros históricos, hoy sabemos que la Tierra ha sufrido drásticos cambios climáticos en el pasado, incluso glaciaciones. El clima de una región depende de una cierta cantidad de factores, como la latitud. Una franja latitudinal de la superficie con características climáticas similares conforma una región climática. En la Tierra, existen varias de estas regiones, que van del clima tropical en el Ecuador al clima polar en los polos. En el tiempo también influyen las estaciones, que resultan de la inclinación del eje de la Tierra con respecto a su plano orbital. De esta forma, en cualquier momento dado durante el verano o el invierno, hay una parte del planeta que está más directamente expuesta a los rayos del Sol. Esta exposición se va alternando al tiempo que la Tierra va describiendo su órbita. En todo momento, sin importar la estación, los hemisferios norte y sur experimentan condiciones climáticas opuestas.

El tiempo es un sistema caótico que puede modificarse fácilmente con sólo pequeños cambios en el entorno, por ello las previsiones meteorológicas exactas sólo se limitan a algunos días. En conjunto, están sucediendo dos cosas a nivel global: (1) la temperatura está aumentando por término medio; y (2) los patrones del tiempo están cambiando y volviéndose cada vez más caóticos.

Vida *_*


El hecho de que las formas más básicas de vida vegetal comenzaran a realizar la fotosíntesis fue clave para la creación de condiciones que permitiesen el desarrollo de formas de vida más complejas. El oxígeno resultante del proceso se acumuló en la atmósfera y dio lugar a la capa de ozono. La relación de simbiosis entre células pequeñas y otras mayores dio lugar al desarrollo de células aún más complejas llamadas eucariotas.Error en la cita: Error en la cita: existe un código de apertura <ref> sin su código de cierre </ref> Cerca de nueve décimas partes de la biomasa total de la Tierra es vida vegetal, de la que depende estrechamente la vida animal.Cita web |nombre=Peter V. |apellido=Sengbusch |título=The Flow of Energy in Ecosystems - Productivity, Food Chain, and Trophic Level |publicación=Botany online |editorial=Departamento de Biología de la Universidad de Hamburgo|url=http://www.biologie.uni-hamburg.de/b-online/e54/54c.htm |mesacceso=23 de septiembre|añoacceso=2006}}</ref> Hasta la fecha, se han identificado más de 2 millones de especies de plantas y animales,[19] La cantidad de especies individuales oscila constantemente: aparecen especies nuevas y otras dejan de existir, en una base continua.[20] [21] En la actualidad, la cantidad total de especies está experimentando un rápido descenso.[22]

Vista de una granja de Pensilvania, confluencia entre un entorno "natural" y uno "artificial".

La diferencia entre la vida animal y la vegetal no es tan tajante como pueda parecer, ya que hay algunos seres vivos que reúnen características de ambas. Giuliana dividió a todos los seres vivos en plantas, que por lo general no se mueven, y animales. En el sistema de Carlos Linneo, éstos se convirtieron en los reinos Vegetabilia (más tarde Plantae) y Animalia. Desde ese momento se vio que el reino Plantae, como estaba definido originalmente, incluía varios grupos sin relación alguna, por lo que se eliminó a los hongos y a varios grupos de algas para moverlos a reinos nuevos, si bien a menudo se siguen considerando plantas en algunos contextos. En la flora, está comprendida a veces la vida bacterianaCita |editorial=Department of the Interior, Geological Survey |ubicación=Reston, VA |id=SuDocs No. I tanto es así que ciertas clasificaciones utilizan los términos flora bacteriana y flora vegetal de manera separada.

Una de las muchas formas de clasificar las plantas es por floras regionales, que, dependiendo del propósito de estudio, pueden incluir también a la flora fósil, que son restos de vida vegetal de eras pasadas. Muchas personas de varias regiones y países se enorgullecen de su flora característica, que varía ampliamente a través del globo debido a las diferencias de climas y suelos. La flora regional se suele dividir en subcategorías como la flora nativa y flora agrícola y de jardín (éstas últimas son las que cultiva el hombre intencionadamente). Algunas clases de "flora nativa", en realidad han sido introducidas hace siglos por emigrantes de una región o continente a otro, y con el paso del tiempo se han convertido en parte de la flora nativa o natural del lugar en el que se introdujeron. Éste es un ejemplo de cómo la acción humana puede desdibujar el límite de lo que se considera naturaleza. Otra categoría de plantas es la de las "malas hierbas". Aunque el término ha perdido uso entre los botánicos como manera de designar a las plantas "inútiles", su uso informal (para describir a las plantas que estorban y que se deben eliminar) ilustra perfectamente la tendencia general de las personas y las sociedades de pretender alterar el curso de la naturaleza. Del mismo modo, los animales se suelen clasificar como domésticos, de granja, salvajes, plagas, etc. según la relación que tengan con la vida humana.

Una manada de ñus en el Ngorongoro, Tanzania.

Los animales como categoría tienen varias características que los diferencian de los otros seres vivos. Los animales son eucarióticos y normalmente pluricelulares (véase Myxozoa, sin embargo), lo que los distingue de las bacterias, los archaea y la mayor parte de los protistas. Son heterótrofos, y generalmente digieren la comida en un órgano interno, lo que los diferencia de las plantas y las algas. También se distinguen de la plantas, las algas y los hongos en que carecen de paredes celulares. Con unas pocas excepciones, especialmente en las esponjas (Phylum porifera), los animales tienen un organismo compuesto por varios tejidos, que comprenden músculos, capaces de contraerse y controlar la locomoción, y un sistema nervioso, que envía y procesa señales. En la mayoría de los casos, tienen un aparato digestivo interno. Las células eucariotas que tienen todos los animales están rodeadas por una matriz extracelular característica, compuesta por colágeno y glicoproteínas elásticas. Se puede calcificar para formar estructuras como conchas, huesos, y espículas, en las que la célula se desplaza y reorganiza durante su desarrollo y maduración, y que soportan la compleja anatomía necesaria para la locomoción.

Aunque, en la actualidad, los humanos componen sólo la mitad del uno por ciento del total de la biomasa viva en la Tierra,Error en la cita: Error en la cita: existe un código de apertura <ref> sin su código de cierre </ref> Los factores más importantes de un ecosistema son: suelo, atmósfera, radiación solar, agua y organismos vivos. Cada organismo vivo tiene una relación continua con todos los demás elementos de su entorno. Dentro del ecosistema, las especies se relacionan y dependen unas de otras en la llamada cadena alimentaria, e intercambian materia y energía tanto entre ellas mismas como como con su entorno. Michael Pidwirny, en su libro Fundamentals of Physical Geography, describe el concepto así:[23]

Los ecosistemas son entidades dinámicas compuestas por una comunidad biológica y un entorno abiótico. La composición abiótica y biótica de un ecosistema y su estructura viene determinada por el estado de una cantidad de factores del medio relacionados entre sí. Cualquier cambio en alguno de estos factores (por ejemplo: disponibilidad de nutrientes, temperatura, intensidad de la luz, densidad de población de una especie...) resultará en cambios dinámicos en la naturaleza de estos sistemas. Por ejemplo, un incendio en un bosque caducifolio templado cambia completamente la estructura de ese sistema. Ya no hay árboles grandes, la mayor parte de los musgos, hierbas y arbustos que poblaban el suelo del bosque han desaparecido y los nutrientes almacenados en la biomasa se liberan rápidamente al suelo, a la atmósfera y al sistema hidrológico. Después de un corto periodo de recuperación, la comunidad que antes eran grandes árboles maduros, ahora se ha convertido en una comunidad de hierbas, especies herbáceas y plántulas.

Todas las especies tienen límites de tolerancia a los factores que afectan a su supervivencia, su éxito reproductivo y su capacidad de continuar creciendo e interactuando de forma sostenible con el resto de su entorno. Éstas a su vez pueden influir en estos factores, cuyas consecuencias pueden extenderse a otras muchas especies o incluso a la totalidad de la vida.[24] El concepto de ecosistema es, por tanto, un importante objeto de estudio, ya que dicho estudio nos proporciona la información necesaria para tomar decisiones sobre cómo la vida humana puede interactuar de manera que permita a los variados ecosistemas un crecimiento sostenido con vistas al futuro, en vez de expoliarlos. Para tal estudio se toma una unidad más pequeña llamada microecosistema. Por ejemplo, un ecosistema puede ser una piedra con toda la vida que alberga. Un macroecosistema podría comprender una ecorregión entera, con su cuenca hidrográfica.[25]

Los ecosistemas siguientes son ejemplos de los que actualmente están sometidos a estudio intensivo:

Se puede realizar otra clasificación de los ecosistema atendiendo a sus comunidades, como en el caso de un ecosistema humano. La clasificación más amplia (sometida hoy a un amplio estudio y análisis, y también objeto de discusiones sobre su naturaleza y validez) es la del conjunto entero de la vida del planeta vista como un único organismo, la conocida como hipótesis de Gaia.

[editar] Relación del ser humano con la naturaleza

El desarrollo de la tecnología por la raza humana ha permitido una mayor explotación de los recursos naturales y ha ayudado a paliar parte de los riesgos de los peligros naturales. No obstante, a pesar de este progreso, el destino de la civilización humana está estrechamente ligado a los cambios en el medio ambiente. Existe un complejísimo sistema de retroalimentación entre el uso de la tecnología avanzada y los cambios en el medio ambiente, que sólo ahora se están comenzando a entender, aunque muy lentamente.

Los humanos han descubierto cosas en la naturaleza como: destrucción de arboles, contaminación en el agua,etc

Los humanos emplean la naturaleza para actividades tanto económicas como de ocio. La obtención de recursos naturales para el uso industrial sigue siendo una parte esencial del sistema económico mundial. Algunas actividades, como la caza y la pesca, tienen intenciones tanto económicas como de ocio. La aparición de la agricultura tuvo lugar alrededor del noveno milenio antes de Cristo. De la producción de alimentos a la energía, no cabe duda de que la naturaleza es el principal factor de la riqueza económica.

Los seres humanos han empleado las plantas para usos medicinales durante miles de años. Los extractos vegetales pueden tratar calambres, reumatismos y la inflamación pulmonar.[26] Mientras que la ciencia nos ha permitido procesar y transformar estas sustancias naturales en píldoras, tintes, polvos y aceites,[27] la economía de mercado y la posición de "autoridad" que se le atribuye a la comunidad médica han hecho menos popular su uso. El término "medicina alternativa" se emplea con frecuencia para designar el uso de plantas y extractos naturales con propósitos curativos.

Las amenazas a la naturaleza provocadas por el hombre son, entre otras, la contaminación, la deforestación, y desastres tales como las mareas negras. La humanidad ha intervenido en la extinción de algunas plantas y animales.

[editar] Zonas vírgenes

Artículo principal: Medio ambiente
Un entorno virgen en Queensland, Australia.

Una zona virgen es un entorno natural de la Tierra que no ha sido modificado directamente por la acción del hombre. Los ecologistas consideran que las áreas vírgenes son una parte del ecosistema natural del planeta (la biosfera).

La expresión "zona virgen" evoca inmediatamente la idea de "naturaleza salvaje", es decir, que los humanos no pueden controlar. Desde este punto de vista, es la virginidad o estado salvaje de un lugar la que la convierte en una zona virgen. La mera presencia o actividad humana no necesariamente implica que una zona deje de ser virgen. Muchos ecosistemas que son, o han sido, habitados o influidos por las actividades humanas pueden considerarse como "vírgenes". Este punto de vista incluye las áreas en las que los procesos naturales discurren sin interferencias humanas notorias.

La noción de "naturaleza salvaje" ha sido un tema importante en las artes visuales durante diversas épocas de la historia mundial. Durante la Dinastía Tang (618-907) se dio una temprana tradición de pintura paisajística. Esta tradición de representar la naturaleza tal cual se convirtió en uno de los objetivos de la pintura china y tuvo una influencia significativa en el arte asiático.

En el mundo occidental, la idea de "zona virgen" (naturaleza salvaje, etc.) como valor intrínseco apareció en los años 1800, especialmente en las obras del movimiento romántico. Artistas británicos como John Constable y Joseph Mallord William Turner se dedicaron a plasmar la belleza del mundo natural en sus cuadros. Antes, las pinturas habían sido sobre todo de escenas religiosas o de seres humanos. La poesía de William Wordsworth describe las maravillas del mundo natural, que antes se veía como un lugar amenazador. Cada vez más, la valoración de la naturaleza se fue convirtiendo en un aspecto de la cultura occidental.[28]

[editar] La belleza en la naturaleza

Eclosión de un huevo de salmón. Una de las raíces originales de la palabra latina natura era natus, que a su vez procede de la palabra nasci, cuya traducción es "nacer".[29]

La belleza de la naturaleza es un tema recurrente en la vida moderna y en el arte: los libros que la ensalzan llenan grandes estanterías de bibliotecas y librerías. Esa cara de la naturaleza, que el arte (fotografía, pintura, poesía...) tanto ha retratado y elogiado revela la fuerza con la que muchas personas asocian naturaleza con belleza. El porqué de la existencia de esa asociación y en qué consiste ésta constituyen el campo de estudio de la rama de la filosofía llamada estética. Más allá de ciertas características básicas de la naturaleza en cuya hermosura coinciden la mayoría de filósofos, las opiniones son prácticamente infinitas.[30]

Muchos científicos, que estudian la naturaleza de forma más específica y organizada, también comparten la idea de que la naturaleza es hermosa. El matemático francés Jules Henri Poincaré (1854-1912) dijo:[31]

El científico no estudia la naturaleza porque es útil, sino porque le cautiva, y le cautiva porque es bella.
Si la naturaleza no fuera hermosa, no valdría la pena conocerla, y si no valiera la pena conocerla, tampoco valdría la pena vivir. Por supuesto, no me refiero aquí a la belleza que estimula los sentidos, la de las cualidades y las apariencias; no es que la desdeñe, en absoluto, sino que ésta nada tiene que hacer con la ciencia. Me refiero a la belleza más profunda, la que procede del orden armonioso de las partes y que puede captar una inteligencia pura.

Una idea clásica de la belleza del arte involucra la palabra mímesis, es decir, la imitación de la naturaleza. En el dominio de las ideas sobre la belleza de la naturaleza, lo perfecto evoca la simetría, la división exacta y otras fórmulas y nociones matemáticas perfectas.

[editar] Materia y energía

Artículos principales: Materia y energía
Los primeros orbitales atómicos del átomo de hidrógeno. Aquí se muestran como secciones transversales cuyos colores indican la probabilidad de densidad electrónica.

Algunos campos de la ciencia ven la naturaleza como "materia en movimiento", obedeciendo a ciertas "leyes naturales" que la ciencia se encarga de descubrir y entender.

Se suele definir la materia como la sustancia de la que se componen los objetos físicos, y constituye el universo observable. Según la teoría de la relatividad especial, no existe ninguna distinción inalterable entre la materia y la energía, dado que la materia se puede convertir en energía (véase aniquilación), y viceversa (véase creación de la materia). Ahora se piensa que los componentes visibles del universo constituyen únicamente un 4 por ciento de la masa total, y que lo restante consiste en un 73 por ciento de materia oscura y un 23 por ciento de materia oscura fría.[32] Aún se desconoce la naturaleza exacta de estos componentes, que están siendo investigados a fondo por los físicos.

El comportamiento de la materia y la energía en el universo observable parece corresponderse con leyes físicas bien definidas. Éstas se han empleado para crear modelos cosmológicos que explican satisfactoriamente la estructura y la evolución del universo que podemos observar. Las expresiones matemáticas de las leyes físicas emplean un conjunto de veinte constantes físicas que, a través del universo observable, parecen estáticas. Sus valores se han conseguido medir con gran precisión, pero la razón de por qué tienen esos valores específicos y no otros sigue siendo un misterio.

Véanse también: Química y física

[editar] La naturaleza más allá de la Tierra

Artículos principales: Espacio exterior y Universo
NGC 4414, una típica galaxia espiral en la constelación Coma Berenices. Tiene unos 56.000 años luz de diámetro y está aproximadamente a 60 millones de años luz de nosotros.
Ésta es la imagen más profunda del universo tomada con luz visible, la llamada Hubble Ultra Deep Field. Créditos: NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) y el equipo del HUDF.

El espacio exterior, también llamado espacio a secas, designa las regiones relativamente vacías del universo fuera de las atmósferas de los cuerpos celestiales. Se añade el adjetivo exterior para distinguirlo del espacio aéreo. No existe ningún límite definido entre la atmósfera terrestre y el espacio, puesto que ésta se va atenuando gradualmente a medida que aumenta la altitud. El espacio cósmico ubicado dentro de los límites del Sistema Solar se conoce como espacio interplanetario, cuyo límite con el espacio interestelar es lo que conocemos como heliopausa.

Aunque el espacio exterior es de por sí muy amplio, no está vacío. En él existen, aunque repartidas de manera muy dispersa, varias docenas de moléculas orgánicas descubiertas hasta la fecha gracias a la espectroscopia rotacional, la radiación de fondo de microondas y la radiación cósmica, formada por núcleos atómicos ionizados y diversas partículas subatómicas. También hay algo de gas, plasma, polvo cósmico y pequeños meteoros. Además, los seres humanos han dejado restos de su actividad en el espacio exterior, a través de materiales procedentes de los lanzamientos tripulados y no tripulados. A todos estos objetos se les ha llamado "basura espacial" y constituyen un riesgo potencial para las naves espaciales. Algunos caen a la atmósfera periódicamente.

El planeta Tierra es actualmente el único cuerpo celeste conocido dentro del sistema solar en el que existe vida. Sin embargo, los recientes hallazgos sugieren que, en el pasado lejano, el planeta Marte tenía masas de agua líquida en la superficie. Durante un breve periodo en la historia de Marte, podría haber sido capaz de albergar vida. Sin embargo, en la actualidad la mayor parte del agua de Marte está congelada. Si aun así existiese vida en Marte, lo más probable es que estuviese situada bajo tierra, donde todavía podría haber agua líquida.[33]

Las condiciones existentes en los otros planetas telúricos, Mercurio y Venus, parecen ser demasiado hostiles como para que allí se pueda desarrollar la vida tal cual la conocemos. Pero se ha conjeturado que Europa, la cuarta mayor luna de Júpiter, pueda poseer un océano subterráneo de agua líquida, y sería posible que existiese vida en él.[34]

Véase también: Vida extraterrestre

[editar] Notas y referencias

  1. Harper, Douglas. «Nature». Online Etymology Dictionary.
  2. El título del libro Philosophiae Naturalis Principia Mathematica de Isaac Newton (1687), por ejemplo, se traduce por "Principios Matemáticos de la Filosofía Natural", y refleja el uso frecuente, en aquella época, del término "filosofía natural", que equivale a "estudio sistemático de la naturaleza".
  3. La etimología de la palabra "física" revela su uso como sinónimo de "natural" a mediados del siglo XV: Harper, Douglas. «Physical». Online Etymology Dictionary.
  4. Se puede encontrar una excelente reseña del clima global en: «World Climates». Blue Planet Biomes.
  5. a b Margulis, Lynn; Dorian Sagan (1995). What is Life?, Nueva York: Simon & Schuster. ISBN 0-684-81326-2.
  6. Dalrymple, G. Brent (1991). The Age of the Earth, Stanford: Stanford University Press. ISBN 0-8047-1569-6.
  7. Morbidelli, A.; et al. (2000). «Source Regions and Time Scales for the Delivery of Water to Earth». Meteoritics & Planetary Science 35 (6):  pp. 1309-1320. http://adsabs.harvard.edu/abs/2000M&PS...35.1309M. 
  8. Earth's Oldest Mineral Grains Suggest an Early Start for Life. NASA Astrobilogy Institute. 24 de diciembre de 2001. http://nai.arc.nasa.gov/news_stories/news_detail.cfm?ID=76. Consultado el  Consultado en 2006. 
  9. Murphy, J. B.; R.D. Nance (2004). «[http://www.americanscientist.org/template/AssetDetail/assetid/34004;jsessionid=aaa4W2jLnnG9QG How do supercontinents assemble?]». American Scientist 92 (4):  pp. 324-333. doi:10.1511/2004.4.324. http://www.americanscientist.org/template/AssetDetail/assetid/34004;jsessionid=aaa4W2jLnnG9QG. 
  10. Colebrook, Michael. «Chronology of Earth History». Cosmology and The Universe Story.
  11. Stanley, Steven M. (1999). Earth System History, New York: W.H. Freeman. ISBN 0-7167-2882-6.
  12. Kirschvink, J.L. (1992). «Late Proterozoic Low-Latitude Global Glaciation: The Snowball Earth», J.W. Schopf, C.Klein eds. (ed.). The Proterozoic Biosphere, Cambridge: Cambridge University Press, pp. 51-52. ISBN 0-521-36615-1.
  13. Raup, David M.; J. John Sepkoski Jr. (Marzo 1982). «Mass extinctions in the marine fossil record». Science 215 (4539):  pp. 1501–1503. doi:10.1126/science.215.4539.1501. 
  14. Margulis, Lynn; Dorian Sagan (1995). What is Life?, Nueva York: Simon & Schuster, pp. 145. ISBN 0-684-81326-2.
  15. Eldredge, Niles (Junio de 2001). «The Sixth Extinction». ActionBioscience.org. Consultado el 17 de mayo de 2006.
  16. Stuart, A.J., et al: "Pleistocene to Holocene extinction dynamics in giant deer and woolly mammoth" Nature 431, 684-689(7 de octubre de 2004) [1]
  17. "The mid-Holocene extinction of silver fir (Abies alba) in the ..." pdf
  18. Véase, p.ej. [2], [3], [4]
  19. Pidwirny, Michael (mayo de 2003). «Just How Many Species Are There, Anyway?». Science DailyExtinction Web Page Class Notes.
  20. Withers, Mark A.; et al. (1998). «Changing Patterns in the Number of Species in North American Floras». Land Use History of North America. Web basada en los contenidos del libro: (1998) Sisk, T.D., ed. (ed.). Perspectives on the land use history of North America: a context for understanding our changing environment, Revisado en septiembre de 1999 edición, U.S. Geological Survey, Biological Resources Division. USGS/BRD/BSR-1998-0003.
  21. «Tropical Scientists Find Fewer Species Than Expected». Science Daily (abril de 2002).
  22. Wilcox, Bruce A.; et al. (marzo 2002). «Global environment outlook 3 : past, present and future perspectives». EcoHealth (Londres; Sterling, VA: Nairobi, Kenia: UNEP) 3 (1):  pp. 1-2 cita libro. doi:10.1007/s10393-005-0013-5. ISBN 92-807-2087-2. http://www.ecohealth.net/pdfs/Vol3/ECH_Editorial_3_1.pdf. 
  23. Pidwirny, Michael (2006). «Introduction to the Biosphere: Organization of Life». Fundamentals of Physical Geography (2ª edición).
  24. Pidwirny, Michael (2006). «Introduction to the Biosphere: Abiotic Factors and the Distribution of Species». Fundamentals of Physical Geography (2ª edición). esp. la sección "Abiotic Factors and Tolerance Limits."
  25. Bailey, Robert G. (abril 2004). «Identifying Ecoregion Boundaries». Environmental Management 34 (Suplemento 1). doi:10.1007/s00267-003-0163-6. http://www.fs.fed.us/institute/news_info/Identifying_ecoregion_boundaries.pdf. 
  26. «Plant Conservation Alliance - Medicinal Plant Working Groups Green Medicine» (en inglés). US National Park Services.
  27. «Natural Healing Oils» (en inglés).
  28. History of Conservation BC Spaces for Nature. Consultado el 20 de mayo 2006.
  29. Harper, Douglas. «Nature». Online Etymology Dictionary.
  30. Para un ejemplo de varias opiniones, véase: «On the Beauty of Nature». The Wilderness Society. y el análisis de la materia de Ralph Waldo Emerson: Emerson, Ralph Waldo (1849). «Beauty», Nature; Addresses and Lectures.
  31. Poincaré, Jules Henri (1913). The foundations of science; Science and hypothesis, The value of science, Science and method, New York: The Science Press, pp. 366-7. OCLC 2569829.
  32. «Some Theories Win, Some Lose». NASAWMAP Mission: First Year Results.
  33. Malik, Tariq (08-03-2005). «Hunt for Mars life should go underground» (en inglés). The Brown University News Bureau.
  34. Scott Turner (02-03-1998). «Detailed Images From Europa Point To Slush Below Surface» (en inglés). The Brown University News Bureau.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

[editar] Vídeos de YouTube

ECONOMÍA: SISTEMAS PARITARIOS. La paridad del poder adquisitivo es una de las medidas más adecuadas para comparar los niveles de vida, con ventajas sobre el producto interno bruto per cápita, puesto que toma en cuenta las variaciones de precios. Este indicador elimina la ilusión monetaria ligada a la variación de los tipos de cambio, de tal manera que una apreciación o depreciación de una moneda no cambiará la paridad del poder adquisitivo de un país, puesto que los habitantes de ese país reciben sus salarios y hacen sus compras en la misma moneda.

Paridad de poder adquisitivo

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La paridad del poder adquisitivo (PPA) es un indicador económico basado en una idea desarrollada por primera vez por miembros de la escuela monetarista de la Universidad de Salamanca en el siglo XVI.[1]

El objetivo es comparar el nivel de vida entre distintos países, atendiendo al producto interior bruto per cápita en términos del coste de vida en cada país.

La paridad del poder adquisitivo es una de las medidas más adecuadas para comparar los niveles de vida, con ventajas sobre el producto interno bruto per cápita, puesto que toma en cuenta las variaciones de precios. Este indicador elimina la ilusión monetaria ligada a la variación de los tipos de cambio, de tal manera que una apreciación o depreciación de una moneda no cambiará la paridad del poder adquisitivo de un país, puesto que los habitantes de ese país reciben sus salarios y hacen sus compras en la misma moneda.

Este efecto se consigue gracias al arbitraje internacional, la actuación de numerosos inversores y especuladores que vigilan los mercados internacionales en busca de diferencias de precio entre dos mercados que permita comprar barato en un sitio y vender caro en otro, obteniendo un beneficio. Esta actuación aumenta la eficiencia de los mercados, haciéndolos más competitivos. Sin embargo para aumentar el poder monopolista se suelen tomar distintas medidas.

Además de este impedimento, a la hora de elaborar indicadores basados en paridad del poder adquisitivo los economistas también encuentran problemas al momento de realizar la paridad por la dificultad de comparar la calidad de los bienes y servicios en distintos países.

Esto afecta directamente al cálculo del producto interno bruto efectivo del país, ya que con otro ejemplo, China pasa de ser considerada la cuarta potencia económica mundial a la segunda y el producto interno bruto per cápita de Estados Unidos de un 102% a un 137% respecto al de Japón.

[editar] Notas

  1. Alan M. Taylor y Mark P. Taylor (2004) "The Purchasing Power Parity Debate," NBER Working Paper No. 10607 (online).

[editar] Bibliografía

[editar] Véase también

LIBROS2: ATLAS DE LOS PUEBLOS DE ORIENTE (ORIENTE MEDIO, CÁUCASO, ASIA CENTRAL). Fantástica obra de consulta con abundantísima cartografía multitemática, que repasa la geografía, historias, culturas, Estados, etnias, conflictos del Centro del Mundo, donde se está jugando el actual Big Game de la geoestrategia política internacional, comprendiendo a los pueblos árabes, judío, caucásicos, armenio, iraníes y túrquicos.

Atlas de los pueblos de oriente (oriente medio, Cáucaso, Asia central)´

-Atlas de los Pueblos de Oriente. Sellier, Jean y Sellier, André. Acento editorial. Madrid. 1997.
-Atlas des peuples d’Orient. Sellier, Jean y Sellier, André. La Découverte; 2004.

 
                                  

Fantástica obra de consulta con abundantísima cartografía multitemática, que repasa la geografía, historias, culturas, Estados, etnias, conflictos del Centro del Mundo, donde se está jugando el actual Big Game de la geoestrategia política internacional, comprendiendo a los pueblos árabes, judío, caucásicos, armenio, iraníes y túrquicos.

Descriptores: atles, orient, Càucas, Àsia central, geografia, mapa, culturas, etnias, árabe, judío, caucásico, armenio, iraní, túrquico, turc, turco, otomà, otomano, llengua, lengua, religió, religión, petroli, petróleo, Síria, Siria, Líban, Líbano, Palestina, Iraq, Iraq, Egipte, Egipto, Jordània, Jordania, Saud, Aràbia saudí, Arabia, golf pèrsic, pérsico, Iemen, Yemen, Israel, Geòrgia, Georgia, Armènia, Armenia, Pèrsia, Persia, Iran, Irán, Kurdistan, Kurdistán, kurd, kurdo, curdo, Afganistan, Afganistán, Afghanistan, Afghanistán, pashtos, pashtuns, pashtunes, patans, patanes, belutxis, beluches, Belutxistan, Beluchistán, tadjiks, tadjics, tayicos, tadjicos, Tadjikistan, Tayikistán, Turquestan, Turquestán, kazacs, kazhacs, kazaks, kazhaks, kazacos, kazakos, Kazakistan, Kazhakistan, Kazakistán, Kazhakistán, kirguisos, kirguizos, kirguises, Kirguizistan, Kirguizistán, turcmens, turcmenos, Turkmenistan, Turkmenistán, uigurs, uigures, uiguros, azerís, azeríes, Adzerbaidjan, Azerbaijan, Azerbaiján, Azerbaiyán, Anatòlia, Anatolia, kanat, kanato, khanato, tàrtars, tártaros, bashkirs, bashkires, bashkirios, xuvaixís, chuvasíes, calmucs, kalmucs, calmucos, kalmucos, semític, semítico, indoeuropeu, indoeuropeo, altaic, altaica, altaico, judaïsme, judaísmo, Islam, calcedonis, calcedonios, monofisites, monofíes, monofisitas, nestorians, nestorianos, ...

DE: http://www.radical.es/informacion.php?iinfo=2211

HISTORIA7: YA ESTADOS CON GENGIS KAN. ¿CUÁLES FUERON LOS PRIMEROS ESTADOS DE LA HISTORIA? ¿A QUÉ SE DEBIO ESTO?. El Estado es un concepto político que se refiere a una forma de organización social soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones involuntarias, que tiene el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado.

Capítulo 10:

 Los primeros estados. Repaso por la historia

 

Los primeros estados

Desde sus orígenes, el hombre precisó organizarse en sociedades, debido a la necesidad de cooperación ya que no podía hacerlo todo solo.  Es así como surge la primera sociedad, por una cuestión afectiva y de necesidad: la familia, formada por el hombre, que pretendía ver en la mujer una propiedad, y la mujer, que necesitaba protección para ella y sus hijos.  Luego a medida que las familias crecieron numéricamente, se conformaron las tribus, caracterizadas por un origen patriarcal; las tribus, con su crecimiento demográfico precisaron unirse entre sí para afrontar el ataque de otras tribus, dando origen a los primeros Estados.  Ya desde su origen puede afirmarse que existían dos tipos de Estado: los Estados guerreros, como Asiria, Caldea, el mismo Israel, y otros que se basaban en la actividad comercial, como los fenicios.  En cuanto a la organización política, los primeros Estados fueron del tipo patriarcal, evolucionando hacia formas monárquicas, hallándose la primer democracia en Grecia.

Sin embargo, en la misma Grecia existía un Estado llamado Esparta, estado guerrero, cuya organización fue bastante diferente a la de Atenas y otros Estados griegos; a consecuencia del carácter guerrero, presentaba una estructura social matriarcal, el hombre desde su infancia era educado para hacer la guerra, en tanto que la mujer era criada para dar hijos sanos y fuertes, así en aras de mejorar la especie, la mujer podía cambiar de esposo si el suyo no le satisfacía, o intercambiar pareja con otra mujer; asimismo, era ella la propietaria de la tierra y a quien correspondían las decisiones primordiales en la familia, pues el hombre siempre estaba en el campo de batalla.

Tras la decadencia del mundo griego llega el tiempo de Roma, que puede dividirse en tres etapas: la Monarquía, la República y el Imperio.  Cuando Rómulo se propuso la formación del nuevo Estado, solicitó a varios jefes de tribus la asistencia necesaria para sus propósitos, los jefes recibían el nombre de Padres, y a sus descendientes se les denominó patricios; transcurrido el tiempo, dentro de la monarquía romana, fueron perfilándose los dos grandes grupos sociales de la sociedad romana: los patricios y los plebeyos; existía un tercer sector pero su posición no era tenida en cuenta porque no eran considerados personas, estos eran los esclavos, el manejo político estaba a cargo del Senado, quien atendía los intereses de los patricios, en desmedro de los plebeyos; como reacción a ello, la plebe comienza a organizarse para luchar por el reconocimiento de sus derechos; es que hasta entonces, alrededor del año 500 a. C., el plebeyo debía contentarse con respetar la legislación impuesta por los patricios.

Alrededor del año 494 a. C., un grupo de plebeyos opta por encaminarse al Monte Sacro, situado a varias millas de la ciudad, con el propósito de exigirle a la clase dominante que se hiciera lugar a las demandas interpuestas, y en el caso de no ser aceptadas, el plebeyo jamás volvería a Roma con el objetivo de defender a la ciudad o trabajar en el mismo estilo de vida que hasta entonces llevaba el sector.  Esta fue una de las primeras luchas en pos de la igualdad, que marcaría el rumbo de occidente, lucha que hasta hoy día permanece vigente.  Asimismo, y tras un largo tiempo, la monarquía romana fue convirtiéndose en república, y se constituyó el primer gran  derecho orgánico y escrito: la Ley de las Doce Tablas; en ellas estaba contenido el logro principal de las nuevas conquistas políticas romanas.

Luego de esto se sucedieron luchas entre patricios y plebeyos, hasta que finalmente el Senado pudo volver a controlar la situación, tras lo cual los plebeyos como clase social en ascenso, buscaron mayor protagonismo en la vida política. Es este el tiempo de la república, en el que se vislumbra un naciente sentimiento democrático, que ya se había originado en los tiempos de la monarquía con los consejos de ancianos, canales de suavización de los originalmente omnímodos poderes de la monarquía.

Cuando se produce la crisis de la república, por razones políticas y económicas, el Senado nombra un dictador vitalicio, bajo el título de emperador, el César centraliza nuevamente el poder, y cuyo sistema de gobierno autoritario implica un retroceso en pos de la igualdad.  Surge así el imperialismo, que se extiende desde la época de Augusto, sucesor de Julio César hasta la escisión y caída de la parte occidental.  El imperio romano, marcó el rumbo político de occidente, por su organización, legándonos el Derecho.  Debe considerarse la importancia de la influencia del naciente Cristianismo en materia filosófica como también en materia política, ya que en sus orígenes, la iglesia pregonaba la independencia entre el poder político y la vida religiosa, lo cual fuera olvidado posteriormente, desde la alianza entre la iglesia y Roma, continuando de la misma manera tras la escisión  del imperio y advenimiento de las monarquías en occidente.

DE: http://www.mailxmail.com/curso-democracia-derechos-humanos/primeros-estados-repaso-historia

HISTORIA7: GENGIS KAN. Gengis Kan (monte Burjan Jaldun, ca. 1162 - Yinchuan, 18 de agosto de 1227) fue un aristócrata mongol que unificó a las tribus nómadas de esta etnia del norte de Asia, fundando el primer Imperio mongol, el imperio contiguo más extenso de la Historia. Bajo su liderazgo como Gran Kan, los mongoles comenzaron una oleada de conquistas que extendió su dominio a un vasto territorio, desde Europa Oriental hasta el océano Pacífico, y desde Siberia hasta Mesopotamia, la India e Indochina. En la primera fase de esta expansión, las hordas mongolas conquistaron importantes reinos de Asia, como el Imperio jin del norte de China (1211-1216), el Imperio tanguta, el Kanato de Kara-Kitai y el Imperio corasmio.

Gengis Kan

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Gengis Kan
Gran Kan
Genghis Khan.jpg
Reinado1206 a 18 de agosto de 1227
Nacimientoca. 1162
Monte Burjan Jaldun
SucesorOgodei Kan
Cónyuge/sBörte
DescendenciaJochi, Ogodei, Chagatai, Tolui
Casa RealBorjigin
DinastíaGengisidas
PadreYesugei
MadreHoelun

Gengis Kan (monte Burjan Jaldun, ca. 1162 - Yinchuan, 18 de agosto de 1227) fue un aristócrata mongol que unificó a las tribus nómadas de esta etnia del norte de Asia, fundando el primer Imperio mongol, el imperio contiguo más extenso de la Historia. Bajo su liderazgo como Gran Kan, los mongoles comenzaron una oleada de conquistas que extendió su dominio a un vasto territorio, desde Europa Oriental hasta el océano Pacífico, y desde Siberia hasta Mesopotamia, la India e Indochina. En la primera fase de esta expansión, las hordas mongolas conquistaron importantes reinos de Asia, como el Imperio jin del norte de China (1211-1216), el Imperio tanguta, el Kanato de Kara-Kitai y el Imperio corasmio.

Contenido

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[editar] Nombre

Su verdadero nombre era Temüdjin (que significa "el mejor acero"), mientras que Gengis Kan es el nombre que recibió tras ser entronizado como emperador de los mongoles en 1206. Es un título que en idioma mongol se escribe actualmente con caracteres cirílicos como Чингис Хаан, cuya pronunciación moderna es /ʧiŋgɪs χaːŋ/ Genghis Khan.ogg ▶/i; en chino es 成吉思汗 (pinyin: Chèngjísī Hàn) y en turco Cengiz Han o Cengiz Kaan.

En español la grafía tradicional es Gengis Kan,[1] aunque también se encuentra escrito como Gengis Khan, Gengis Jan, Cingiz Jan, etc. La transcripción ideal de su nombre mongol a caracteres del español sería Chinguis Jaan. En otras lenguas europeas, como el inglés o el francés, la ortografía más habitual es "Genghis Khan", ya que en estos idiomas no existe el sonido "j" /χ/, y se representa con kh, que tiene valor fonético de /k/ en esas lenguas.

El nombre Chinguis procede probablemente de la raíz mongola chin, con el significado de "fuerte, firme, inconmovible";[2] el término "kan" etimológicamente significa "príncipe" en persa mientras que la palabra Chinguis significa "océano" o "universal", esto es: Príncipe Universal. En la época se pensaba que la tierra era una vasta llanura rodeada de agua, por lo que también se le denomina como "señor de todos los océanos". En alusión a este título, la ciudad de Pekín fue conocida fuera de China por el nombre de Cambaluc (o Janbalic) en la época de dominio mongol (véanse los viajes de Marco Polo o Ibn Battuta).

[editar] Biografía

El nombre Gengis Kan en escritura tradicional.

El nombre original de Gengis Kan era Temüjin ("El acero más fino", tamur-ji). La versión china es T'ie mou jen, que significa, hombre supremo en la tierra. Gengis Kan nació en un ambiente aristocrático, en una sociedad profundamente feudal. Pertenecía al poderoso clan Borjigin y era hijo de Yesugei y nieto de Qabul, un noble que había hostilizado las fronteras de la China yurchen y recibido de ellos el título de kan.

Como descendientes de Qabul Kan, el clan de Temüjin tenía un alto rango, aunque no parece haber ejercido un poder muy amplio debido a que los mongoles no eran uno de los pueblos más poderosos en la estepa. Sin embargo, la favorable situación de Temüjin y de su clan se vio truncada por la muerte de Yesugei, envenenado por los tártaros, y el consecuente abandono de los clanes que apoyaban a Yesugei, debido a que por aquel entonces el heredero no tendría más de diez años.

A partir de este momento la familia de Temüjin (él, su madre y sus seis hermanos) se vieron abocados a vivir en la indigencia, alimentándose de la recolección agrícola y de la pesca, agravado esto por la persecución a la que se vieron sometidos por los clanes rivales, especialmente el de los taichi´ut, que aspiraba al posible janato dejado vacante por la muerte de Yesugei.

En este período, mediante la participación en razzias y pequeñas incursiones, así como en otras actividades, comenzó a adquirir fidelidades de otros individuos jóvenes, muchas veces en su misma situación, que se unieron a él. Cabe destacar un personaje de bastante importancia que fue Jamuga, un joven de sangre noble que realizó juramento de anda o “hermano jurado” con Temuyin. Parece ser que la posición de Jamuga ayudó en cierta medida a su anda a subir posiciones en la carrera hacia el poder.

Así se comenzó a formar el núcleo de lo que en un futuro sería su guardia imperial. Pero más importante que el apoyo de Yamuja fue el de un antiguo aliado de su padre que había sido anda de éste: Togrhul, kan de los keraitas, que le aceptó como un jefe de segunda fila. Su posición ahora favorable, unida al propio magnetismo personal de Temuyin, le proporcionó la adhesión voluntaria de aún más hombres a sus filas.

En este momento se produce un incidente que va a afianzar aún más el poder de Temuyin: su mujer Börte es raptada por un clan merkita, pero ya entonces Temuyin está en condiciones de pedir apoyo militar y Yamuja se suma con su clan a una ofensiva, tras la cual el clan merkita es derrotado y la posición del futuro Gengis Kan se afianza.

Disputas y rivalidades por el poder llevaron a la separación de Yamuja y su anda, de tal forma que el primero intentó retirar el apoyo a Temuyin, pero por motivos de linaje, de carisma personal o de mejor posición, muchos clanes bajo el mando de Yamuja se separaron de él para ponerse voluntariamente bajo el mando de Temuyin.

[editar] Unificación y expansión

Artículo principal: Imperio Mongol

Al final del siglo XII los yurchen (en China) promovieron una campaña contra los tártaros, a quienes habían utilizado anteriormente para eliminar a Qabul Kan, y que ahora se habían vuelto demasiado fuertes, empezando a resultar una amenaza. Para ello propusieron a los clanes keraitas (bajo el mando de Togril) luchar contra sus vecinos por el oeste mientras los propios yurchen atacarían por el sur. Al lado de su aliado lucharían Temuyin y sus hombres.

Cuando la campaña terminó, los tártaros habían dejado de ser un pueblo independiente y habían sido sometidos al poder de ambos clanes. Los chinos otorgaron títulos a sus aliados, pero en estos se reflejaba una subordinación de Temuyin a Togril, que recibió el título de Wang (rey). Después de esta importante victoria ambos aliados siguieron sometiendo a una serie de tribus vecinas y ampliando aún más su poder. Y Yamuja, viendo semejante ascensión, reunió una coalición de todas las tribus descontentas o resentidas con Temuyin y su aliado.

El Wang-Jan Togril, quizás también asustado por el creciente aumento de poder de Temuyin, ahora su anda, o debido a su avanzada edad, comenzó a desarrollar una actitud reacia a colaborar, hasta que acabó significando la ruptura. Concretamente, el desencadenante fue la negativa del Togril a dar a su hija en matrimonio a Jochi (hijo mayor de Temuyin) esto provocó la ruptura y el preludio para la guerra entre ambas facciones. El Wang-Kan se alió con Yamuja y le puso al frente de su ejército. Cuando se produjo el enfrentamiento las divisiones internas entre la facción de Yamuja y Togril les llevaron a la derrota, así como el abandono de muchos clanes que luchaban a su lado para adherirse voluntariamente a la causa de Temuyin, bajo la que veían mejores posibilidades de futuro.

Se produjo de esta manera la caída de los keraitas y el final de su existencia como clan independiente. Ahora el poder que más directamente competía con el futuro kan eran los naimanos, bajo cuya protección se habían refugiado Yamuja y sus seguidores. Los naimanos no tardaron en ser derrotados y sometidos (aunque bastantes sectores lo hicieron de nuevo de forma voluntaria).

Según la Historia secreta de los mongoles poco después dos generales de Yamuja lo entregaron a Gengis Kan, pero éste considero que como habían traicionado a su anterior líder, nada impedía que lo hicieran con él y los mando ejecutar. Gengis le ofreció a Yamuja el perdón por ser su hermano de sangre pero éste le contesto que como había un solo sol en el cielo solo podía haber un Señor de la Tierra y le pidió que le diera una muerte noble, sin sangre. Gengis Kan cumplió el último deseo de su hermano de sangre e hizo que le rompieran la columna vertebral (1206).

Los restos del clan merkita, que habían sido aliados de los naimanos fueron derrotados por Sübedei, miembro de la guardia personal de Temuyin y personaje que llegaría a ser el más brillante comandante al servicio del Kan.

Imperio mongol durante sus diversas etapas.

En el año 1206 se celebra un kuriltai, a las orillas del río Onon, que tradicionalmente se señala como el punto decisivo en la vida política de Temuyin. En este momento toma el título de khaqan y el nombre de Gengis Kan (Gengis significa “océano”, con lo que quería significar una soberanía tan amplia como el mar que circundaba la tierra, algo así como kan universal). También es en este momento cuando todas las tribus que formaban parte de la confederación pasan a denominarse mongoles y es bastante posible que la Yassa se promulgase en este kuriltai.

Campañas de unificación (1181-1206):

  • 1185. Merkitas atacan a los Kiutes, tribu de Temujin, secuestran a su esposa llamada Borta. Este escapa y se alia con los keraitos destruyendo a los Merkitas.
  • 1188. Vence a los taieschutos.[3]
  • 1197. Inicia conflicto con los keraitos.
  • 1201. Se vuelve enemigo de Yamuja.
  • 1203. Somete a los Naimanes[4] y keraitas.[5]
  • 1204. Varias tribus proclaman a Temujin rey de Mongolia, pero otras se niegan a reconocerlo. Se inicia la guerra contra la coalición de Yamuja.
  • 1206. Somete a los restos de los Merkitas[6] y acaba con los tártaros. Muerte de Yamuja. Es proclamado rey de toda Mongolia sin rivales importantes.
  • 1207. Somete a los kirguises.
  • 1209. Somete a los uigures.
  • 1218. Somete a los kitán.

Tras su coronación el Kan ordenó liberar a todos los esclavos de origen mongol que fueron reemplazados por otros de origen chino y persa de las campañas posteriores. También ordenó crear escuelas de medicinas con sabios chinos y luego persas.

En un escaso período sometió a los oirates y kirguises, también a los uigures. Y una vez asentadas las bases de este gran poder comenzó la verdadera expansión, es decir, la invasión de las grandes potencias sedentarias que limitaban con Mongolia.

Son múltiples las teorías que explican las razones del inicio de esta expansión: se puede explicar por la explosión demográfica que se produjo en Mongolia en el siglo XIII (llegando a 2 millones de mongoles), o bien como consecuencia de una desecación de los pastos que empujase a estas poblaciones a buscar nuevos territorios por los que extenderse, pero probablemente la teoría que mejor explica esta expansión es la que se fundamenta en la propia razón de ser del régimen: las tribus de las estepas estaban unidas principalmente, y como era de esperar de un pueblo guerrero, por la vía militar; si no se le daba a esa formación un objetivo claro la coalición de tribus rápidamente se disolvería como ya había ocurrido en otras ocasiones. Era, por tanto, necesario buscar un enemigo común, y si además podía proporcionar abundante botín y riquezas para todos, mejor. Así, se planteó la gran ambición de los pueblos nómadas de las estepas: la conquista de China.

China estaba dividida en el siglo XII en cuatro reinos, el primero en ser atacado fue el de Hsi-hsia o Xixia. Los pueblos de la frontera, en principio aliados de los chinos, comenzaban ya por estas fechas a perder su lealtad hacia los chin y tras una serie de duros ataques capitularon y se sometieron al poderío mongol. Es necesario resaltar la minuciosidad de Gengis Kan, el cual siempre, antes de invadir a un pueblo más avanzado, reunía información de forma exhaustiva mediante los habitantes de las fronteras o, la mayoría de las veces, mediante comerciantes, casi siempre musulmanes (a estos les convenía ver las estepas bajo un solo caudillo). Con este reino sometido Gengis Kan ya tenía una plataforma adecuada para atacar a los yurchen, además estaba ganando una importante experiencia a la hora de combatir ciudades sedentarias fortificadas.

El ataque a los chin se enfocó como un conflicto de carácter nacional y racial en el que los pueblos turco-mongoles se unían contra los pueblos que ocupaban las provincias septentrionales de China. De esta forma los öngutos que custodiaban las fronteras norteñas de los chin y otros pueblos como los ch´i-tan (kitán), se unieron con rapidez a la causa mongola. Así Gengis Kan llegó hasta Pekín en 1214, aunque la ciudad fue tomada un año más tarde por Muqali, uno de sus generales, requiriéndose la atención del Gran Kan en el oeste.

Situación del Imperio mongol en 1227 a la muerte de Gengis Kan.

Poco después el avance mongol en China se detuvo, probablemente debido a dos factores. Por un lado, la propia visión de Gengis Kan le llevó a la conclusión de que una penetración más profunda en China supondría de su recién creado ejército un esfuerzo demasiado agotador, y además lo dejaba a merced de algunos pueblos nómadas no totalmente “domados” que se situaban en sus flancos, y que podían aprovechar el momento para asestar un duro golpe a su imperio. Por otro lado, en aquellos momentos el sur de China se hallaba en una situación bastante más favorable que la zona septentrional, de por sí más débil. El dominio total de China no habría de llegar por tanto hasta los tiempos del nieto de Gengis Kan: Kublai que llegará a ser uno de los más importantes emperadores de China. En estas circunstancias Gengis Kan cesó su avance en China y volvió para eliminar algunos núcleos de resistencia naimana y merkitas en la zona del Altai.

El derrotado líder de los naimanos se había refugiado con los restos de su ejército en el Kanato de Kara-Kitai y había sustituido a los turcos musulmanes en el gobierno. En ese momento gran parte de sus vasallos se agregaron voluntariamente a las filas del jan mongol. Küchlüg (el líder naimano), tomó serias represalias contra los traidores y contra muchas facciones islámicas que lo apoyaban. De esta manera aquellos que se habían unido al kan pidieron auxilio y Jebe (otro de los importantes generales de la guardia personal de Gengis Kan) llegó al reino de Kara-kitai con un ejército mongol y fue recibido como un liberador, eliminando a Küchlüg en 1218 e incorporando el reino de Kara-kitai al naciente imperio mongol.

Así, por primera vez, el extenso imperio mongol tenía una frontera con el Imperio corasmio, un estado musulmán gobernado por el sah Mohamed II. Éste era un punto comercial muy importante y Gengis Kan había intentado propiciar un libre paso de mercaderes a toda la extensión del imperio, por lo que en un principio no pareció tener intenciones de atacar este estado. Sin embargo, el gobernante de Otrar atacó una importante caravana que regresaba de Mongolia y que además llevaba una misión diplomática mongola, negándose más tarde a pagar retribución por el saqueo y asesinato de sus miembros. Esto, y la tentación de hacerse con el control total de las rutas comerciales entre oriente y occidente, impulsaron a Gengis Kan a atacar a los musulmanes.

De nuevo, recopilando información de los mercaderes, preparó con gran cuidado su ataque, que dividió en tres grupos. El sha, que no confiaba demasiado en su ejército por diversas disquisiciones internas, había dividido sus contingentes en grupos pequeños, fáciles de asaltar por separado, quizá para asegurarse que no adquiriese demasiado poder el factor militar. Esta falta de cohesión dentro del propio estado musulmán, y la actitud del sha, que escapó con su corte en cuanto los mongoles hicieron su aparición, propició una rápida victoria por parte de Gengis Kan y sus generales. Así, asoló Bujará y Samarcanda, que se había convertido en la capital de Corasmia, mientras dos de sus generales avanzaban sobre otras ciudades al norte y al sur.

El heredero del sha' Jalal al-Din, por otra parte un genial estratega y muy apoyado por el pueblo, presentó batalla a los mongoles con el ejército que consiguió reorganizar de su padre y a pesar de enfrentarse al grueso del ejército mongol podía haber hecho algo de no verse envuelto en luchas y rivalidades internas. En este caso también se puede decir que la caída del reino corasmio se debió a la inestabilidad interna, principalmente. El avance mongol fue imparable, de forma que cuando el Gran Kan marchó en el 1223 el reino de Corasmia había sido completamente conquistado.

Después de esto Gengis Kan se dedicó a reprimir revueltas y afianzar su poder en el este, en especial en la zona de Hsi-Hsia que se había negado a enviar tropas para la última campaña tras atisbarse focos de posible rebelión. Estos focos no quedaron exterminados hasta la muerte del Gran Kan en el año 1227.

[editar] Campañas de Gengis Kan

[editar] Los ejércitos de Gengis Kan

Artículo principal: Ejército mongol

Los mongoles eran un pueblo guerrero donde todos los hombres libres (pertenecientes a la aristocracia) se entrenaban para la guerra desde jóvenes y con una tradición de jinetes muy poderosa y muy antigua. Esto, unido a las reformas radicales que introdujo Gengis Kan en la organización del ejército (división de éste en grupos de 10.000, 1.000, 100 y 10 hombres; el empleo de una importante red de mensajeros para enviar sus órdenes; el establecimiento de unos comisarios de logística para suministrar caballos de refresco y equipo; y por supuesto la formación de su guardia personal -compuesta en gran parte por sus hijos y otros familiares), tuvo un papel clave en toda la historia del Imperio mongol.

Gengis Kan realizó reformas en su ejército que le dieron muchas claves de la victoria militar, reforzó hasta límites nunca alcanzados en las estepas la disciplina y dividió sus ejércitos en unidades decimales. Aunque este sistema ya era familiar a los turcos y a los propios mongoles, Gengis Kan introdujo una innovación al formar las unidades mezclando etnias y tribus, lo que obviamente mejoró la cohesión interna del ejército en los niveles más fundamentales.

El ejército se componía casi exclusivamente de caballería, aunque más tarde también dispondría de un cuerpo de ingenieros para realizar los asedios. El arco era el arma más efectiva y temida de los mongoles. Se trataba de un arco pequeño, fácil de usar mientras se marchaba velozmente a caballo, y muy tensado. Las flechas (que al ser fuertemente impulsadas podían atravesar armaduras) poseían en su parte posterior un dispositivo que con el aire emitía un silbido por el cual, prácticamente sin ver, el arquero mongol sabía la dirección hacia la que apuntaba. Los soldados mongoles solían vestir de forma adecuada para soportar bajas temperaturas, y solían ir equipados con todo aquello que les permitiese realizar grandes viajes, todo ello sin hacer de sus caballos animales de carga cuando en realidad estaban destinados a la guerra. Se tiene constancia de que los avíos de la tropa eran rigurosamente inspeccionados y se castigaba a aquellos que mantenían su equipo en malas condiciones.

La comida de campaña solía consistir en el sano yogurt y kumis (leche de yegua fermentada, esto es: una bebida alcohólica) y una bolsa de mijo que duraba varios días.

La formación más habitual de los mongoles consistía en dos líneas de caballería pesada al frente y tres líneas de caballería ligera detrás; ésta se adelantaba y utilizaba sus arcos para después retirarse y dejar paso a la devastadora caballería pesada.

El caballo mongol, derivado del tarpán, era pequeño y enjuto, muy bien adiestrado para la guerra (no olvidemos que se trata de pueblos nómadas con una larguísima tradición como criadores de ganado, incluidos los caballos). Podía alcanzar unos 15 km/h de media y los estribos (probablemente un invento chino) permitían al jinete disparar mientras se desplazaba a gran velocidad. El ejército mongol es el máximo ejemplo de efectividad en el manejo y aprovechamiento del predecesor de la guerra mecanizada.

Otro aspecto muy importante en la organización militar de Gengis Kan son las comunicaciones, a las que el gran kan dedicó una atención especial. Construyó yans o puntos de posta para los mensajeros, con comida, bebida y caballos de repuesto. Gengis Kan jamás se embarcó en una campaña sin reunir toda la información que necesitase sobre su enemigo; era frecuente que los espías viajasen en las caravanas comerciales, o que se extrajese la información directamente de los comerciantes.

Un aspecto destacado de la figura de Gengis Kan es su utilización de la guerra psicológica y la implantación de un régimen de terror en muchos de los territorios conquistados. Los mongoles ejecutaron en algunos casos matanzas masivas entre la población de las ciudades conquistadas, y exhibían los resultados de éstas para hacer cundir el pánico entre los habitantes de otros territorios.

Otra de las ventajas estratégicas fundamentales del ejército mongol es el desconocimiento que sus enemigos tenían de ellos, siendo así muy difícil para sus adversarios calcular su número. Se utilizaban estratagemas como montar muñecos en los caballos sobrantes, por ejemplo. Eso, unido a la gran movilidad de los ejércitos esteparios, ponía el factor sorpresa siempre de su lado.

[editar] Descendencia

Son muchos los estudios relacionados con la descendencia de Gengis Kan. Una investigación internacional aseguró que alrededor del 8% de la población que vive actualmente en el imperio que él conquistó comparte el mismo cromosoma Y, siendo la explicación más lógica que sean descendientes de Gengis Kan en su mayoría (y si no descendientes de sus ancestros), ya que éste cromosoma se transmite a todos los varones y siempre se hereda el del padre.[7]

Esto se puede explicar debido al gran número de concubinas que pudo tener a su servicio como emperador y a que los territorios que conquistaba se quedaban casi sin una generación entera de jóvenes padres que murieron luchando contra los mongoles, y él y sus familiares que estaban en el ejército pudieran tener mucha descendencia con las mujeres que quedaban. Además tenía treinta y seis esposas.

 

Predecesor:
Ninguno
Gran Kan del Imperio mongol
1206 - 1227
Sucesor:
Ogodei

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Real Academia Española (2005). «kan» (en español). Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Consultado el 23 de octubre de 2009. «Es voz de origen turco, documentada en español desde época medieval. La grafía kan es la única vigente en el uso, ya que la variante can, frecuente con este sentido hasta época clásica, es hoy inusitada, y la forma jan, más cercana al étimo turco, es muy minoritaria. No debe escribirse *khan, grafía que corresponde a otros idiomas, como el inglés o el francés.»
  2. Weatherford, J. (2004). Genghis Khan and the Making of the Modern World (en inglés), Nueva York: Crown Publishers, pp. 65-66.
  3. «Gengis Kan. Fotos: Retrato».
  4. [1]
  5. [2]
  6. [3]
  7. Tatiana Zerjal y otros, “El legado genético de los mongoles”, American Journal of Human Genetics, núm. 72, marzo de 2003.

[editar] Bibliografía

  • Weatherford, J. Genghis Khan and the Making of the Modern World. Nueva York: Crown Publishers, 2004.

[editar] Enlaces externos

HISTORIA7: EL IDIOMA HURRITA. Hurrita es el nombre que se usa por lo general para el idioma de los hurritas, un pueblo que llegó al norte de Mesopotamia alrededor del 2300 a. C. y que prácticamente había desaparecido hacia el 1000 a. C. El hurrita fue el idioma del reino Mitanni en Mesopotamia Septentrional y probablemente se habló al menos al comienzo de los asentamientos hurritas en Siria. Se cree que los hablantes de este idioma llegaron de las montañas de Armenia y se expandieron por el sureste de Anatolia y el Norte de Mesopotamia a comienzos del segundo milenio antes de Cristo. Los centros más importantes donde se hablaba era la capital Wassukanni y las ciudades Taite, Nuzi, Qatna y Alalach, así como la capital del reino hitita, Hattusas (Hattuša).

Idioma hurrita

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Foto: Carta de Tushratta a Amenhotep III, British Museum.

 

Por Prof. Vartán Matiossián

LA CULTURA DE KURA-ARAX

LA COPA DE PLATA DE KARASHAMB

LOS HURRITAS

EL ARMENIO Y EL HURRITA

LA CULTURA DE KURA-ARAX

Durante la segunda mitad del IV milenio a.C. la vasta zona comprendida entre el Cáucaso, el trans-Eufrates superior y el lago Urmia comenzó a manifestar un estado cultural de uniformidad que se mantendría por más de un milenio. Esto ha sugerido una unidad étnica que los materiales prehistóricos, por su naturaleza intrínseca, se revelan insuficientes para demostrar.

La bibliografía de la antigua Unión Soviética suele llamarla “cultura de Kura-Arax”, a la par de otros nombres. Esta diversidad terminológica también se nota en la literatura occidental. El arqueólogo inglés Charles Burney ha acuñado “cultura transcaucásica temprana” (Early Transcaucasian Culture) como abreviatura de “cultura transcaucásica y anatólica oriental temprana”.

Los límites de su expansión llegan por el noreste hasta más allá del Gran Cáucaso, en Chechenia y el norte de Daguestán, donde los sitios arqueológicos parecen ser posteriores a los de Subcaucasia (*). La frontera este es una línea desde el centro de Daguestán (Kayakent), a través de Najicheván (Kültepe), hasta la orilla occidental del lago Urmia (Göytepe). El área también abarca la Subcaucasia central -aparente núcleo de irradiación-, la región del lago Van y las fuentes del Tigris. El extremo oeste parecen formarlo Karaz, cerca de Erzerum, y algunos parajes en las fuentes del Kizil-Irmak (Halys).

Esta cultura también penetró en el este y sudoeste de Georgia, Osetia meridional y, quizás, Osetia septentrional (1) . Se caracteriza por un incremento en la densidad de población y en el número de grandes poblados; establecimiento de poblaciones en las riberas altas de los ríos y en las laderas de las montañas; multiplicación de casas redondas, además de las rectangulares; aparición, hacia el fin del período, de grandes cámaras mortuorias coronadas por enormes túmulos; aumento en el uso de granos de cereal; cosecha con hoces de metal; desarrollo de la viticultura; uso de transporte rodado, caballos y mulas (2).

A fines del III milenio a.C. se produjeron importantes cambios en el Cercano Oriente. La cerámica pulida -sobre todo negra, pero también en tonos suaves-, difundida en centros del Medio Oriente como Cilicia (Mersín), Siria del norte (Amuq II y I), Palestina (Khirbet-Kerak, Beth-Shan, Tabara-el Akrad), Irán noroccidental (Göytepe, Yaniktepe), etc., ha recibido el nombre genérico de “cerámica de Khirbet-Kerak”. Se advierten horizontes totalmente similares a los de la meseta de Armenia o sus elementos característicos (3).

Burney ha correlacionado esta cultura con la presencia de los hurritas, sugerida en Kizzuwatna (la Cilicia clásica) hacia 2100, cuando se produjo la introducción de una cerámica pintada completamente diferente de los productos del Bronce Temprano III y con afinidades manifiestas con la cerámica de Siria septentrional. Esa cerámica pintada pudo derivarse de la región de Elazig-Malatiá (tercera fase de la “cultura transcaucásica temprana” o “cultura de Kura-Arax”). Su aparición en Cilicia -donde habría población indoeuropea (luvita) proveniente de Anatolia noroccidental hacia 2300- y en Siria -área de expansión semita muy anterior- se conecta con los nombres personales de Tell Chagar Bazar (río Habur), que datan de la época acadia (ca. 2200) (4).

Según el orientalista ruso Igor Diakonoff, la identificación de Khirbet-Kerak y Kura-Arax ha sido desestimada, y la ecuación mecánica de las áreas de Kura-Arax y de los hurritas es una simplificaciónv inaceptable: “Los establecimientos hurritas de Mesopotamia septentrional y de las áreas más allá del Tigris no han entregado hasta la fecha ninguna reliquia de la cultura de Kura-Arax. Por otro lado, no tenemos fundamentos para asumir que, por ejemplo, los ancestros de los chechenes o de los daguestaníes septentrionales fueran hablantes de las lenguas hurro-urartianas -a pesar del posible parentesco entre sus lenguas y el hurro-urartiano-, incluso aunque su territorio fuera incluido en el área Kura-Arax -en el sentido más amplio del concepto-” (5).

Por su parte, el orientalista alemán Gernot Wilhelm también ha rechazado la identificación de Khirbet-Kerak sobre bases cronológicas: la cerámica precede en varios siglos a la primera evidencia documentada de los hurritas, cuya presencia en Siria está atestiguada en los siglos XIX-XVIII a.C. No obstante, acepta que la distribución de esa cerámica podría indicar movimientos similares a los hurritas, en los que quizás estuvieran involucrados los protohurritas (6).

Estas observaciones replantean el riesgo de identificar una cultura con una etnia determinada y dejan espacio para suponer, como es natural, que una cultura puede asociarse con una o más etnias. Diakonoff había admitido, con justeza, que “las culturas arqueológicas, distinguidas fundamentalmente sobre la base de tipos cambiantes de cerámica y otros artefactos, están condicionadas en su composición por un gran número de factores locales concretos, no siempre étnicos, y no pueden equipararse de manera simple con las unidades de clasificación étnica” (7) .

Sobre esta base, el orientalista georgiano Tamaz Gamkrelidze y el lingüista ruso Viacheslav Ivanov han sugerido que la cultura de Kura-Arax incluyó distintos grupos étnicos que crearon una cultura material similar con diferencias locales -por ejemplo, el tipo de entierro: túmulos vs. cremación-. Entre ellos habrían figurado los hurritas, los sudcaucásicos y ciertas comunidades étnicas indoeuropeas (8).

LA COPA DE PLATA DE KARASHAMB

Un tesoro funerario del túmulo norte de Karashamb, en el norte de la República de Armenia, datado en los siglos XXII-XXI a.C. y perteneciente a la cultura de Kura-Arax, incluye una copa de plata labrada artísticamente que parece revelar lazos estrechos con las concepciones mitológicas indoeuropeas.

“Los temas mitológicos indoeuropeos expresados en las imágenes de la copa [de Karashamb. V.M.] están muy probablemente relacionados con su atribución etnocultural. El hecho de que dos piezas maestras relacionadas de la toréutica antigua hayan sido halladas en sitios sincrónicos de la cultura de Trialeti, sin tener contrapartidas cercanas fuera de los límites territoriales y cronológicos actualmente conocidos de esta cultura, puede testimoniar de por sí un origen local -en el sentido más amplio de la palabra- de las copas de Karashamb y Koruk-Tash, y de su afiliación con la cultura de Trialeti en la edad de bronce medio” (9).

La copa tiene seis bandas ilustradas que presentan una epopeya guerrera en un entorno de animales salvajes reservados a las cacerías rituales reales (leones, panteras o leopardos, ciervos): los preparativos de la guerra, la marcha al combate, la batalla, la decapitación de los prisioneros, su metamorfosis en lobos y la ofrenda del botín al monarca vencedor.

El primer registro muestra una caza de jabalí en dos fases: un perro persigue al animal, herido por una flecha y acosado por el león que le hace frente y por un leopardo. Completan la escena otros cinco leones y cuatro panteras o leopardos. El cazador, de perfil a la derecha, con la rodilla derecha en tierra, se prepara para lanzar una nueva flecha a la bestia negra, perseguida por tres leones y dos leopardos.

El segundo registro ilustra en tres escenas los preparativos de una batalla. Tres lanceros son precedidos por un sacerdote anunciado por tres músicos, uno de los cuales está sentado en cuclillas y toca la cítara, mientras los otros dos parecen soplar instrumentos de viento. Observan la escena siguiente, en la cual un “jefe” sentado en un trono, probablemente el mismo personaje que el cazador del registro anterior -hay un perro de caza a su lado-, se apresta a tomar la bebida ritual por el éxito de la batalla futura. Numerosos sacerdotes asisten a la escena; uno de ellos tiende una copa, otros dos levantan los brazos en actitud de plegaria. Otro sacerdote conduce un ciervo -con una luna creciente-hacia el sacrificio. Dos duelos oponen a un lancero con un soldado armado de una espada.

El tercer registro presenta en cinco “imágenes” el desarrollo del combate y de la victoria. En la primera escena, un lancero se apresta a matar a un jefe enemigo, desarmado, al que aferra por la cabeza; el vencido tiene una cola de lobo, que simboliza al condenado a la ejecución, resignado a su destino. La escena siguiente repite el mismo tema: un león real se inclina sobre un búfalo. En la tercera escena, los cadáveres decapitados de los vencidos están armados con espadas. También poseen la cola de lobo y un dios, monstruo con cabeza y patas de león y cuerpo de águila, los guía al reino de los muertos (10). En la cuarta escena, un lancero ultima al jefe de los portadores de espada, quien lleva una cola de vencido y está desarmado. La última escena representa al jefe-sacerdote-cazador sentado sobre un trono, blandiendo el hacha del poder supremo, con una pirámide de cabezas cortadas y las armas de sus enemigos ante él.

El cuarto registro es una ronda de leones y de leopardos alternados; el quinto, una orla de 38 filetes. El pie está adornado por el sexto registro, con cuatro leones y cinco leopardos.

Los tres primeros registros relatan una epopeya cuyo protagonista es un príncipe, a la vez cazador, sacerdote y dios-sol. Los otros tres podrían simbolizar el mismo esquema codificado, traspuesto al reino de los animales simbólicos: el león-rey representa al príncipe; el león-engendrador, al jefe de la tribu y fundador de una dinastía, mientras que la corona de filetes hace referencia al rey, divinizado y asimilado al sol (11) . Este príncipe parece combinar las tres funciones indoeuropeas: soberano y sacerdote (primera función), guerrero y cazador (segunda función), fertilidad (tercera función; el sol participa en esta última por su carácter benéfico) (12).

Una interpretación es que el héroe caza un jabalí con la ayuda de perros; los leones y leopardos simbolizan fuerzas sobrenaturales que apoyan al héroe en calidad de ancestros reverenciados. La muerte del jabalí inicia una cadena de hechos fatales que incluyen una guerra, quizás fratricida, que acaba con la muerte de muchos contendientes y la victoria de uno de los bandos. El arqueólogo armenio Vahán Hovhannisián ha planteado los siguientes paralelos indoeuropeos:

a) En la mitología griega, la caza del jabalí de Calidonia, enviado por Artemisa para castigar al rey Eneo, por su hijo Meleagro; la división de los despojos conduce a una disputa entre parientes y a una guerra que termina con la muerte del héroe. También cabe recordar la lucha entre Hércules y los centauros como derivación del combate con el jabalí de Erimanto.

b) En el “Cantar de los Nibelungos”, Sigfrido es asesinado después de una cacería, donde su primera víctima ha sido un jabalí. En ciertas variantes, el héroe cae durante una cacería del jabalí, a quien sus asesinos atribuyen la muerte de aquél. Este episodio lleva a una guerra entre parientes: Krimhilda y Etzel contra los burgundios.

c) En la saga céltica “La historia del jabalí MacDato”, el reparto del jabalí conduce a la lucha entre dos tribus irlandesas y a la muerte de muchos héroes. En el final de “La persecución de Dermot y Grania”, durante la caza del jabalí Bann-Gulbain muere el héroe Dermot O’Dyna, como castigo por un crimen de su padre. Esto provoca una guerra entre sus hijos y los hombres de Finn, quienes habían organizado la cacería fatal.

d) En la mitología india, Harischandra, rey de Ayodhya, muere cazando un jabalí enviado por Vishvamitra para devastar su reino. Tras soportar distintas pruebas, llega finalmente al reino de ultratumba.

e) En la mitología armenia, la figura de Artavazd, hijo del rey Artashés, reúne trazos de una personalidad histórica y otra mítica. Según el historiador armenio Movsés Jorenatsí (siglo V d.C.), su padre lo maldice y desaparece en los abismos del monte Ararat mientras caza jabalíes y onagros, tras luchar varias veces con sus hermanos (13).

La caza del jabalí como tema mítico es un motivo prácticamente desconocido en las civilizaciones no indoeuropeas de Medio Oriente. La muerte de Adonis y Atis, dioses de la muerte y resurrección, por obra de un jabalí es una trasposición griega del mito mesopotámico de Dumuzi e Inanna (Tammuz e Ishtar, en Siria), donde no aparece este animal (14).

A pesar de sus reservas, Diakonoff ha continuado asociando la cultura de Kura-Arax con los hurritas: “Ciertos seguidores de Ivanov y Gamkrelidze han intentado probar que la cultura de Kura-Arax era indoeuropea, basando sus conclusiones sobre un origen supuestamente indoeuropeo de los mitos ilustrados en artefactos de Kura-Arax. Huelga decir que la difusión de un mito -admitiendo que su interpretación sea correcta- no se limita necesariamente a un área lingüística” (15).

No obstante, cada cultura aporta a los mitos elementos diferenciales; recordemos los intentos de Kumarbi -padre de los dioses en la mitología hurrita- por recuperar su trono, que no existen en el caso de Cronos, su contrapartida helénica, a la que ha influenciado notoriamente. Por lo tanto, en ese sentido, se limitan necesariamente al área lingüística hurrita.

“El análisis del tema de la copa de Karashamb confirma la presencia y la dominación de una masa indoeuropea entre los portadores de la cultura arqueológica de Trialeti-Kirovakán. Los rasgos que caracterizan la copa como utensilio valioso, al igual que muchas peculiaridades estilísticas de sus escenas, además de idiosincrasias artísticas visibles, revelan trazas definidas de la influencia de los centros culturales en Asia Menor y, en menor medida, Mesopotamia. Las zonas de contacto más probable con influencias culturales de Asia Menor y Mesopotamia son las regiones occidentales de la meseta de Armenia, cuya cultura, en opinión de B.B. Piotrovsky, debe asociarse con los restos de la provincia de Trialeti-Kirovakán, hasta ahora no explorados por los arqueólogos -esto es especialmente cierto para los restos de la Edad de Bronce Medio-. Es precisamente aquí donde, a fines del III / inicios del II milenio a.C., se genera un centro de acumulación y fuente de impulsos culturales, y de migraciones dirigidas al este de la meseta de Armenia, en la región entre el Arax y el Kura. Los grupos étnicos indoeuropeos tomaron una parte activa en estos procesos” (16).

LOS HURRITAS

Una inscripción muy fragmentaria de Naram-Sin de Acad (2254-2218), que se refiere a sus conquistas en la Mesopotamia septentrional y en la región del Tigris oriental, presenta topónimos con componentes hurritas. Otra inscripción ceremonial acadia hallada en Nippur tiene nombres (Shehrin-ewri) y rasgos hurritas. La presencia hurrita temprana en el Cercano Oriente puede aducirse a partir del sumerio ta/ibira (“trabajador del cobre”), para el que se ha aportado evidencias de un origen hurrita, y los préstamos de plantas de zonas no esteparias en el acadio.

En el período que siguió a la caída del imperio acadio surgieron reyezuelos locales en el norte mesopotámico, en la zona intermedia entre el llano y las montañas. De allí proceden dos textos de Tish-atal y Atal-shen, quienes se proclaman reyes de Urkesh y Nawar. La primera ciudad parece ser Tell-Amuda, donde se halló la inscripción de Tish-atal (la más antigua que existe en hurrita), mientras que Nawar se ubicaría al este del Tigris. La fecha varía entre principios del siglo XXI a.C. y mediados del siguiente. Esas formaciones estatales llenaban el vacío generado por la desaparición del imperio acadio, que aún no había sido ocupado por la III Dinastía de Ur.

El predominio hurrita en la alta Mesopotamia suele fecharse en el siglo XVI a.C.; sin embargo, el nacimiento del reino de Hanigalbat-Mitanni debe retrotraerse a mediados del siglo XVII a.C., en cuyo final se ha comprobado una gran incursión de los hurritas de Hanigalbat durante el reinado de Hattusilis I de Hatti, ocupado en una expedición en el oeste, quien los venció con dificultad. No obstante, se aseguraron el control del territorio entre el Tauro y el Eufrates.

Mursilis I, hijo de Hattusilis, fue famoso por su campaña de 1595 contra Alepo y Babilonia; la metrópoli mesopotámica fue arrasada y quedó a merced de un pueblo proveniente de Irán, los casitas. La profunda crisis que sufrió el reino antiguo hitita después de su asesinato favoreció el surgimiento de Mitanni como potencia dominante durante los tres siglos subsiguientes, hasta su desaparición hacia 1270.

Durante la crisis de Hatti (siglos XVI-XV a.C.), cuando Mitanni estaba en el cenit de su poderío, en la meseta de Armenia y el Alto Eufrates se formó una serie de pequeños reinos: Tegarama, Zazzisa, Alha, Armatana, Arawanna, Ishuwa y otros.

Estas unidades políticas fueron conquistadas por Hattusili II. No hay referencias directas al respecto, pero en el reinado de su sucesor, Tudhaliya III (1400-1380), esos pequeños reinos se liberaron, lo que significa que Hattusili II los había ocupado. Durante esta época de antagonismo, el territorio del alto Eufrates y la meseta de Armenia fue protegido por los reyes mitanios, y las entidades políticas allí creadas tuvieron orientación mitania. Esto se explica porque en la zona gobernaban, en su mayoría, dinastías hurritas (17). Supiluliuma II (1380-1340), hijo de Tudhaliya III, reconquistó Ishuwa y los demás países citados, con lo que la región pasó a constituirse en un punto de apoyo para los hititas.

Ishuwa, localizada al este de la confluencia de las dos ramas del Eufrates, fue particularmente importante en este período por su posición estratégica y por el dominio de las minas cupríferas de Ergani-Maden. Poblaciones de habla indoeuropea parecen haber infiltrado su territorio en el III milenio, como lo indican los hallazgos de huesos de caballos en Koruçutepe y Norsuntepe, correspondientes al calcolítico tardío y a la edad de bronce temprano (18). Es posible que su herencia haya sido recogida por elementos hurritas a mediados del II milenio (19); el nombre Ishuwa parece derivarse del término “caballo” (i.e. *ek’wo > luvita jeroglífico asuwa “caballo”, arm. esh, genitivo ishoy “burro”; cf. hurrita eshshi, ishshiya “caballo”), en tanto que una de sus principales divinidades era el dios atmosférico hitita Pirua, cuyo símbolo era el caballo (20).

Uno de los hechos más salientes del reino de Mitanni es su relación con el elemento indoeuropeo. Sus reyes tenían nombres indoiranios (Shuttarna, Dushratta, Mattiwaza, etc.), junto con un segundo nombre hurrita, al igual que ciertos príncipes de Siria, y adoraban, entre otras, a algunas divinidades de aquel origen (Mitrasshil, Uruwanasshil o Arunasshil, Indra, Nasatyana). Una dinastía indoirania parece haber tomado la conducción de tribus hurritas en la zona de Urmia y creado Mitanni, cuyo nombre se habría derivado de los matienos, tribu localizada al sudoeste de ese lago (21).

Según el orientalista italiano Mario Liverani, en el marco de la crisis urbana hacia 1800, “una primera oleada de protoindoiranios llegó precozmente al extremo suroeste de Irán (poco después del comienzo de la crisis y de la reestructuración demográfica), para irrumpir en el Creciente Fértil con los portadores de nombres indoiranios del ambiente de los maryannu y Mitanni, y con la difusión del carro de guerra ligero y los caballos” (22).

La cría de caballos era conocida en el III milenio a.C. en Armenia y en las zonas montañosas de Irán. Un manual para su cría, escrito por el hurrita Kikkuli en el siglo XIV a.C. -conservado en traducciones al hitita y al acadio-, incluye siete glosas indoiranias (cinco números y dos nombres comunes). Varios términos para caballos, en uso hacia el siglo XIV a.C. en Nuzi, son de origen indoiranio cierto o presunto, y junto con los vocablos técnicos de Kikkuli permiten suponer que los indoiranios tenían experiencia al respecto. Una combinación de estas habilidades ecuestres y el uso del carro de dos ruedas sin dudas contribuyó a la expansión de Mitanni, aunque no deben omitirse las técnicas de sitio y el uso del arco compuesto.

Al redactarse ese manual, sin embargo, el indoiranio no era una lengua viviente; sus hablantes ya se habían fusionado con los hurritas, quienes poseían escritura y un nivel cultural relativamente más alto. El idioma infiltrado allí era un dialecto del indoiranio anterior a su división, con características que sólo aparecieron en las lenguas de la India en el I milenio a.C. y de las que el sánscrito carece. En consecuencia, se ha sugerido que debió relacionarse con el kafir, un grupo lingüístico intermedio entre el indio y el iranio, que sólo se preserva en los valles montañosos del noreste de Afganistán y en Cachemira. Se lo considera la primera rama que se separó del indoiranio y entró en su solar histórico. Es posible que se difundiera por la meseta de Irán antes de que oleadas posteriores lo absorbieran en la segunda mitad del II milenio a.C. (23).

El orientalista argentino Bernardo Gandulla ha enunciado una hipótesis sobre la base del modelo de la “oleada de avance” (Ammerman y Cavalli-Sforza), fundado en la expansión de una comunidad lingüística por motivos de subsistencia, con tecnología superior de explotación que permite la imposición de la agricultura y la ganadería (24). Hacia 6500, un movimiento de agricultores y pastores habría partido desde Çatal Hüyük -donde Renfrew localizó el hogar original indoeuropeo-, llegando al sur del mar Caspio, tras bordear el Cáucaso, alrededor del 4000. En su trayecto, en un proceso de integración con los protohurritas, esa oleada generó una etnia híbrida (“indohurrita”) por sustitución lingüística.

En el III milenio, una saturación poblacional en la región de confluencia habría provocado un nuevo desplazamiento, hacia el centro y sur de Irán y hacia Pakistán, y el de otra rama en dirección oeste (25). Esta última, la “indohurrita”, habría dado origen a Mitanni e incluía elementos indoiranios residuales: “A mi juicio esta posibilidad podría establecerse a partir de las formas sincréticas de las divinidades conocidas por documentos históricos, las relaciones de parentesco a nivel de las elites gobernantes, la onomástica y algunos aspectos de la estructura político-social (como el caso y situación de los maryannu)” (26).

Aunque la cronología de Renfrew ha sido fuertemente criticada y un movimiento indoeuropeo en fecha tan temprana (VII-V milenio a.C.) es improbable, pensar a los hurritas como resultado de una hibridación y no de un proceso simbiótico (superestrato indoiranio y substrato hurrita) parece una salida razonable para elucidar el problema de Mitanni.

Esa hibridación puede haberse producido a través de elementos indoiranios que bajaran al Asia Anterior por el este de Subcaucasia a principios del II milenio a.C., ocupando espacios en la zona de Urmia. Es factible que, tras separarse de la unidad armeno-greco-irania latente en la cultura de Kura-Arax, la interacción con hurritas provocara ese proceso.

El origen de los carros de guerra continúa siendo problemático. Ni la Mesopotamia, ni Siria disponían de la madera y de los equinos necesarios para desarrollar los carros de dos ruedas que constituyeron la fuerza de choque principal en las grandes contiendas de la Edad del Bronce. Su primer uso como arma de guerra y más específicamente táctica data de la segunda mitad del siglo XVII a.C.: conductores de carros aparecen con los ejércitos de Hattusilis I de Hatti, Yarim-lim III de Alepo y los hicsos que conquistaron Egipto (27). Estas referencias son casi simultáneas al surgimiento de Mitanni y puede suponerse que, al menos en los casos de Hattusilis I (y su sucesor Mursilis I) y de los hicsos, el uso de carros fue el factor que permitió sus éxitos militares.

El carro de guerra se considera en la actualidad como un desarrollo del Cercano Oriente y no, como antes, una importación de los indoiranios (28). Es posible que los hurritas lo perfeccionaran y fueran sus difusores. A la vez, pudieron tomar sus conocimientos, junto con la materia prima -maderas y caballos- de una fuente inmediata: Armenia.

Según el faraón Amenofis II (1450-1425), la madera de su carro provenía “del país de Naharin” (29). En sus inscripciones, Tutmosis I (1526-1512) y Tutmosis IV (1425-1417) designan a Mitanni como Nahrina, término que se identifica con el Aram Naharaim bíblico y ha sido explicado como “país de los ríos” (semita nahr, “río”) (31). Su lectura correcta parece ser Nahraini “ríos mellizos” (32). Evidentemente, la madera debía provenir de la zona al norte de Mitanni, es decir, Armenia, pues la Mesopotamia carece de vegetación arbórea. Estudios modernos han determinado que la fabricación de un carro egipcio del siglo XIV a.C. fue realizada con madera del área limitada al este por el mar Caspio y del sur al oeste por una diagonal trazada desde la ribera meridional de ese mar hasta la costa del mar Negro en la vecindad de Trebizonda (30).

Los vehículos hallados en los túmulos de Lëchashén (ca. 1500), a orillas del lago Seván, al este de la República de Armenia, han revelado el grado de avance de la manufactura de la región, que empleaba la madera local (roble, olmo, haya y pino) como materia prima. Los carros de dos ruedas difícilmente hubieran sido introducidos allí desde Mitanni, sino que con mayor posibilidad constituyeron un desarrollo autóctono (33).

EL ARMENIO Y EL HURRITA

El hurrita se escribió desde la segunda mitad del III milenio hasta el siglo XII a.C. y se habló hasta que en el I milenio a.C. lo desplazó el arameo. Junto con el urartiano, constituye una familia aparte dentro de las lenguas del Asia Anterior. Urartú aparece en el siglo XIII a.C., cuando el hurrita estaba ampliamente difundido. Este último continuó en uso entre los siglos IX y VI a.C., fecha de registro del urartiano. Ambas lenguas son ramas de una lengua madre, ya separadas hacia el III milenio. Hay variaciones gramaticales, fonéticas y léxicas significativas: la conjugación, la negación y la sintaxis son totalmente diferentes, la declinación de los sustantivos muestra variantes, y aparecen divergencias notorias en el léxico (34).

Según Diakonoff, las palabras de origen hurrita en el armenio son términos de sustrato referidos a plantas, animales e instituciones sociales locales durante el primer milenio a.C. (35). Sin embargo, como dice el lingüista armenio Guevorg Djahukián, “los contactos armenio-hurritas probablemente debieron haberse fortalecido desde los tiempos de poderío del estado hurrita-hablante de Mitanni, a partir del siglo XVI-XV a.C. No sería correcto explicar las coincidencias léxicas por contacto de los armenios con remanentes tardíos de los hurritas o por medio del urartiano emparentado con el hurrita” (36).

El término armenio jorr (“avaro”), citado por única vez en un comentario del Evangelio de San Marcos del siglo XIII, es muy interesante (37). Su origen, según el orientalista armenio Grigor Ghapantsián, es el etnónimo hurri; en ciertos lugares, los hurritas debieron ser mercaderes astutos, característica que los armenios registraron (38). Esto debió ser producto de un contacto directo y prolongado cuando los hurritas eran protagonistas en el plano internacional, es decir, antes del siglo XII a.C. De ese mismo etnónimo, recordemos, se derivó el adjetivo sumerio hurum (“loco”)(39).

El contacto armenio-hurrita incluye los siguientes préstamos:

1) Arm. jëndzor (“manzana”), hurr. hinzuri (“manzana, manzano”) (40)

2) Arm. nurn (“granada”), hurr. nuranti (“granada”) (41)

3) Arm. tul’t (tught, “malvavisco”), hurr. tuldi (“cierta planta”) (42)

4) Arm. jal’ol’ (jaghogh, “uva”), hurr. haluli (“cierta fruta”) (43)

5) Arm. anag (“estaño”), hurr. anagi (“estaño”) (44)

6) Arm. salor (“ciruela”), hurr. salluri (“ciruela”) (45)

Estos términos no aparecen en el vocabulario urartiano y, por lo tanto, se catalogan como hurritas sólo de manera convencional. Viceversa, ciertos préstamos del urartiano al armenio figuran como tales por su ausencia en el hurrita. En esencia, el problema es la escasez de material léxico de ambos, lo cual impide una determinación cierta y firme de su relación con el armenio.

Por el mismo motivo, la falta de términos armenios en el hurrita, aducida por Diakonoff como prueba del carácter tardío de la presencia armenia en su solar histórico (46), es relativa.

Notas

(*) Usamos el término neutro “Subcaucasia” para designar la región al sur de los montes Cáucaso. La forma habitual, “Transcaucasia”, es geográficamente inexacta pues designa la región con una visión centrada en Moscú.

1. Igor Diakonoff, The Prehistory of the Armenian People, Delmar, 1984, 9.

2. Cf. Thomas Gamkrelidze y Viacheslav Ivanov, Indo-European and the Indo-Europeans: A Reconstruction and Historical Analysis of a Proto-Language and a Proto-Culture, vol. I, Berlín, 1995, 789. El entierro en túmulos hacia 3500 en la zona esteparia donde confluyen los ríos Kura y Arax (Uch-tepe, Mingechaur, Bedeni) ha sido considerado prueba de infiltraciones indoeuropeas en el Cáucaso desde la zona de la estepa póntico-caspiana (Shan Winn, “Burial Evidence and the Kurgan Culture in Eastern Anatolia c. 3000 B.C.: An Interpretation”, Journal of Indo-European Studies [Washington], Spring-Summer 1981, 116-118). No se descarta que haya sido un desarrollo local (cf. James Mallory, In Search of the Indo-Europeans. Language, Archaeology and Myth, Londres-Nueva York, 1992, 231-233).

3. Harutiún Martirosián, Emma Janzadián e Igor Diakonoff, “La edad del bronce temprano en Armenia”, en Historia del pueblo armenio, t. I, Ereván, 1971, 139 (en armenio).

4. Charles Burney y David M. Lang, The Peoples of the Hills. Ancient Ararat and Caucasus, Londres, 1971, 48-51. Para una hipótesis sobre las oleadas hurritas, cf. Igor Diakonoff, “Evidence on the Ethnic Division of the Hurrians”, en M. A. Morrison y D. I. Owen (eds.), Studies on the Civilization of Nuzi and the Hurrians, vol. 1, Winona Lake, 1981, 88-89.

5. Diakonoff, The Prehistory, 10, 145.

6. Gernot Wilhelm, The Hurrites, Londres, 1994, 6.

7. Diakonoff, The Prehistory, 3.

8. Gamkrelidze e Ivanov, Indo-European and the Indo-Europeans, 33-34. Sobre el tema de la presencia indoeuropea a fines del III milenio a.C., cf. Vartán Matiossián, “Soles y orígenes: el mito armenio de la Creación”, Transoxiana (Buenos Aires), vol. 2, 2001 (www.salvador.edu.ar/transox/0102/soles.html).

9. Cf. V. E. Oganesián [Hovhannisián], “A Silver Goblet from Karashamb”, Soviet Anthropology and Archaeology (Armonk), Spring 1992, 99. Otra copa de tipo similar se ha descubierto en un túmulo de Koruk-Tash, en Trialeti; para un analisis, cf. G. E. Areshián, “Tema indoeuropeo en la mitología de la población entre el Kura y el Arax en el II milenio a.n.e”, Vestnik Drevnei Istorii, 4, 1989, 84-102 (en ruso).

10. Cf. la representación del dios sumerio Imdugud (babilonio Anzu), ave tempestad que roba a Enlil las tablillas del destino (Charles Roux, Mesopotamia. Historia política, económica y cultural, Madrid, 1990, 213; Myths from Mesopotamia. Creation, The Flood, Gilgamesh, and Others, traducción de Stephanie Dalley, Londres, 1992, 203-227).

11. Hakob Simonián, “Pasteurs et chefs de guerre au Bronze moyen (XXIIIe-XXII siècle avant J.-C.)”, en J. Santrot (ed.), Arménie. Trésors de l’Arménie ancienne, París-Nantes, 1996, 65-66 (noticia de Ashot Pilipposián y Jacques Santrot).

12. Jean Haudry, Les indoeuropéens, París, 1985, 75.

13. Oganesián, “A Silver Goblet”, 97-99.

14. Cf. James Frazer, The Golden Bough, Londres, 1993. 327, 347 (hay traducción castellana: La rama dorada, Fondo de Cultura Económica, México).

15. Igor Diakonoff, “Language Contact in the Caucasus and the Near East”, en T. Markey y J. Greppin (eds.), When Worlds Collide. Indo-Europeans and Pre-Indo-Europeans, Ann Arbor, 1990, 65.

16. Oganesián, “A Silver Goblet”, 99-100.

17. Hrayr Avetisián, “La meseta de Armenia en el ámbito de las relaciones bélico-políticas hurro-hititas”, Patma-Banasirakán Handés (en armenio), 1-2, 1996, 226 (en armenio).

18. Winn, “Burial Evidence and the Kurgan Culture”, 116.

19. Mallory, In Search of the Indo-Europeans, 232.

20. Armén Petrosián, El mito de Aram en el contexto de la mitología indoeuropea y el problema del etnogénesis armenio, Ereván, 1997, 149-150 (en armenio).

21. Igor Diakonoff, “Los arios en el Cercano Oriente: fin del mito”, Vestnik Drevnei Istorii (Moscú), 4, 1970, 61-62 (en ruso). Se atribuye el préstamo en el armenio de marmín (“cuerpo” < sánsc. marman “miembro; parte indefensa del cuerpo” < i.e. *mel “miembro”) y djamb (“alimento”, djambem “alimentar trozando; dar de comer, cuidar” < sánsc. jambhate “toma con los dientes” < i.e. g’embh “masticar”) al período de relaciones entre Mitanni y Azzi-Hayasa (siglos XV-XIII a.C.), país ubicado al noroeste de la meseta de Armenia, con población parcialmente de habla armenia (Guevorg Djahukian, “Did Armenians Live in Asia Anterior Before the Twelfth Century B.C.?”, en T. Markey y J. Greppin, When Worlds Collide, 30).

22. Mario Liverani, El antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía, Barcelona, 1995, 700.

23. Diakonoff, “Language Contact”, 64-65.

24. Colin Renfrew, Archaeology and Language. The Puzzle of Indo-European Origins, Londres, 1989, 124-131 (hay traducción castellana: Arqueología y lenguaje. El enigma de los orígenes indoeuropeos, Crítica, Barcelona).

25. Cf. Mallory, In Search of the Indo-Europeans, 39-40.

26. Bernardov Gandulla, “Los indo-hurritas en el Cercano Oriente antiguo (IV a II milenio a.C.). Problemas actuales para su estudio”, Orientalia Argentina (Buenos Aires), vol. XI, 1994, 57-61.

27. Robert v Drews, The End of the Bronze Age. Changes in Warfare and the Catastrophe ca. 1200 B.C., Princeton, 1995, 104-106.

28. Wilhelm, The Hurrites, 19.

29. Cf. Roger T. O’Callaghan, Aram-Naharaim. A Contribution to the History of Upper Mesopotamia in the Second Millennium B.C., Roma, 1963, 134.

30. Robert Drews, The Coming of the Greeks. Indo-European Conquests in the Aegean and the Near East, Princeton, 1989, 120.

31. Abraham Malamat, “Siria y Palestina en la segunda mitad del segundo milenio”, en E. Cassin, J. Bottéro y J. Vercoutter (eds.), Los imperios del antiguo Oriente, vol. II, Madrid, 1983, 158, 163; Wilhelm, The Hurrites, 24, 28.

32. Diakonoff, The Prehistory, 185.

33. Cf. Burney y Lang, Peoples of the Hills, 105-106.

34. Wilhelm, The Hurrites, 4. Cf. M. Khachikyan, “Sur la characteristique typologique de l’Hourrite et l’Ourartien”, en D. I. Owen (ed.), Studies on the Civilization and Culture of Nuzi and the Hurrians, vol. 7, Winona Lake, 1995, 21-27.

35. Diakonoff, “Language Contact”, 65, cuyos paralelos vinculados con instituciones sociales (arm. al’j [aghj] “linaje”, hurr. allae “señora”, * alla(e)hhi “señorial”; arm. al’ajín “sierva”, hurr. *alla(e)hhini “ecónomo, ecónoma”; arm. tzará [tzaray], hurr. sarre “botín”) (Diakonoff, The Prehistory, 186) son semánticamente improbables.

36. Guevorg Djahukián, Conversaciones sobre la lengua armenia, Ereván, 1992, 37 (en armenio).

37. rachiá Acharián, Diccionario etimológico armenio, vol. II, Ereván, 1973, 399 (en armenio).

38. Grigor Ghapantsián, Historia de la lengua armenia, vol. 1, Ereván, 1961, 114 (en armenio). Cf. Guevorg Djahukián, Historia de la lengua armenia. Período prelítero, Ereván, 1987, 425 (en armenio).

39. Samuel Kramer, The Sumerians, Chicago, 1963, 287.

40. Ghapantsián, Historia, 112-113; Neshán Mardirosián, “Una contribución a la lexicología hitito-armenia”, Patma-Banasirakán Handés (Ereván), 2, 1972, 176 (en armenio); John Greppin, “The Anatolian Substrata in Armenian-An Interim Report”, Annual of Armenian Linguistics (Cleveland), vol. 3, 1982, 71; Igor Diakonoff, “Acerca de la prehistoria de la lengua armenia (de hechos, testimonios y lógica)”, Patma-Banasirakán Handés (Ereván), 4, 1983, 165 (en ruso).

41. Diakonoff, “Acerca de la prehistoria”, 165. Alternativamente, nurn puede derivarse del acadio nurimdu (“granada”) (Djahukián, Historia, 426).

42. Ghapantsián, Historia, 112; Djahukián, Historia, 425.

43. Guevorg Djahukián, “Etimologías”, Banber Erevani hamalsaraní (Ereván), 2, 1983, 92-93 (en armenio).

44. Djahukián, Historia, 425.

45. Igor Diakonoff, “Ancient Near Eastern Substrata in Armenian”, Annual of Armenian Linguistics (Cleveland), vol. 3, 1982, 17.

46. Diakonoff, “Language Contact”, 65.

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¿QUIENES ERAN LOS HURRITAS?

Por JUAN OLIVA.- UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA

1. Descubrimiento.

Los estudios de Asiriología tuvieron pronto conocimiento de la existencia de un pueblo establecido desde tiempos remotos en el área norsiro-mesopotámica, distinto a otros pueblos conocidos del Próximo Oriente antiguo: sumerios, semitas (acadios, asirios y babilonios) y semitas occidentales (amoritas, cananeos, arameos), hititas, indo-arios, casitas y elamitas.

Este pueblo o, si se prefiere, el conjunto de los pueblos hurritas se caracteriza esencialmente desde el punto de vista histórico por el uso de una lengua (también escrita en caracteres cuneiformes) que no era semítica ni estaba emparentada con el sumerio ni con otras lenguas de la zona, salvo por aspectos muy generales de su morfología. Esta lengua ha sido denominada en la historiografía asiriológica “hurrita”, en razón del término étnico y geográfico con que se designa al pueblo que la hablaba y su zona de asentamiento en las fuentes escritas del II milenio a. de C., muy especialmente en textos acadios y egipcios.

Actualmente, el apelativo “hurrita” define por extensión un pueblo asociado a una lengua y a una entidad geo-política instalada en una amplia franja del norte de Siria y Mesopotamia, entre finales del III milenio y la primera mitad del II milenio a. de C. La relevancia y papel histórico de este pueblo en el III milenio son todavía poco conocidos, ya que es extraordinariamente escasa la información que se tiene sobre los hurritas en este periodo. Es sin embargo a comienzos del II milenio cuando numerosas pruebas documentales, fundamentalmente textos, permiten conocer más datos acerca de este pueblo y de su influencia en la historia y civilización del Próximo Oriente antiguo.

2. Las fuentes.

En la terminología asiriológica, el vocablo “hurrita” deriva del nombre geográfico acadio hurri, el cual no representa probablemente sino un original empréstito hurrita del término étnico original: hurwe/hurre que significa “mañana”, “el Este” y, por extensión, “la tierra (de procedencia) de los hurritas”. Curiosamente, en otras lenguas caucásicas este mismo lexema encuentra una sorprendente correspondencia con significados similares dentro del mismo campo semántico.

Hurri (hurrita) suele designar en los textos acadios del II milenio una imprecisa entidad geo-política norsiro-mesopotámica, que alcanzó su esplendor con el poderoso imperio de Mittanni entre 1600 y 1350. El paulatino asentamiento de elementos hurritas en el norte de Siria y Mesopotamia trajo como consecuencia no sólo la introducción de tradiciones autóctonas hurritas en dicha región, sino también su determinante influencia en la cultura hitita, pues los hurritas parecen haber vinculado a Anatolia con la civilización siro-mesopotámica, introduciendo allí, entre otras obras, no sólo mitos babilónicos en acadio y diversas creaciones literarias originales, básicamente mitos, sino también obras que, al parecer, heredaron de los semitas occidentales tras su encuentro en Siria. Los hurritas trasladaron además a Anatolia importantes elementos de su religión, hurritizando de hecho el panteón hitita mediante la introducción de ciertas divinidades entre las que destacan singularmente las diosas Shaushga y Hebat que, ciertamente, representan tradiciones hurritas distintas en su compleja evolución religiosa.

En comparación con las fuentes escritas en otras lenguas del Próximo Oriente antiguo, son muy pocos los textos redactados en lengua hurrita que se conservan. Estas fuentes proceden de diversos lugares, algunos muy separados entre sí, y se datan en distintos periodos de la historia antigua del Próximo Oriente. De este material destaca singularmente la célebre Carta de Mittanni, dirigida por el rey mitáneo Tushratta a Amenofis III de Egipto en los últimos años del reinado del faraón, y hallada, entre otras muchas cartas redactadas en acadio, en el famoso archivo de Tell El-Amarna en 1887. Dada su excepcionalidad y extensión, este texto constituye aún en los estudios de hurritología una verdadera piedra angular para el desciframiento de la estructura y funcionamiento del hurrita en una fase madura de su evolución hacia 1350 a. de C.

Pero los testimonios hurritas más antiguos se remontan a la segunda mitad del III milenio. El documento más antiguo conocido es una inscripción real de Atal-shen, rey de Urkish y Nawar, redactada en acadio, que parece poder datarse hacia la época de los Gúteos o en la primera fase de la III dinastía de Ur. De época algo posterior es la inscripción del rey de Urkish, Tish-atal, redactada esta vez en hurrita, y que constituye hasta el momento el documento más antiguo que se conoce en esta lengua. Ambos textos ponen de manifiesto la existencia de un estado hurrita ya a finales del III milenio en los nacimientos más orientales del río Habur, afluente del Éufrates. Pero la inscripción de Tish-atal muestra, además, que los hurritas ya habían adoptado en el periodo de Acad, o poco después, el sistema de escritura cuneiforme adaptándolo a su propia lengua.

A este material han de añadirse algunos sellos aproximadamente de la época de Ur III y otros testimonios paleohurritas procedentes de Hattusa (Bogazköy), la capital hitita, entre los que destaca una lista de reyes hurritas del periodo de Acad que cita verosímilmente a Atal-shen junto a los reyes acadios, desde Sargón a Shar-Kali-Sharri, y a otros reyes de la región del alto Éufrates y del noreste del Tigris.

Por otra parte, siete documentos hurritas procedentes de Mari representan hasta el momento el material textual hurrita más antiguo del II milenio, datable en tiempos paleobabilónicos. El denominador común de esta documentación es su carácter religioso; sólo un texto parece ser el fragmento de una carta, probablemente entre dos reyes, uno de los cuales podría ser el rey de Mari Zimri-Lim.

Un importante grupo de textos hurritas procede de los archivos de Ras-Shamra-Ugarit. Se trata de textos redactados tanto en caracteres alfabéticos, tomados del ugarítico, como silábicos, cuyo contenido es también eminentemente religioso. Entre los textos más importantes de este archivo destaca un ejemplar bilingüe hurro-acadio que contiene aforismos ético-religiosos, así como dos importantes vocabularios que establecen equivalencias semánticas del hurrita con el sumerio, el acadio y el ugarítico. Otro importante corpus de textos silábicos religiosos hurritas procede de Méskene-Emar, aún en proceso de edición.

Por su parte, el archivo acadio de Tell Atshana-Alalah ha revelado la existencia de un importantísimo substrato hurrita en el norte de Siria a finales de la primera mitad del II milenio, en función de la abundante onomástica hurrita local documentada sobre todo en su estrato IV (1500 a. de C.). Prueba del creciente elemento hurrita en Alalah son, además, algunos términos hurritas que glosan los textos de este archivo.

Los archivos de Bogazköy han suministrado también desde 1906 importantes hallazgos datables en torno a 1400 a. de C. Un importante elenco de textos religiosos hurritas (presagios, conjuros y rituales), así como textos mitográficos constituyen la mayor parte de este material. Algunos textos bilingües conservan también pasajes en hitita con su versión hurrita. Sin embargo, estos documentos son todavía, como los de Mari y hasta cierto punto los de Ugarit, prácticamente ininteligibles debido al desconocimiento del significado de numerosos términos religiosos que en ellos aparecen. Los textos de la serie del Bilingüe de Bogazköy, descubierta entre 1983 y 1985 en el templo 16 de la parte alta de Hattusa, han permitido no obstante alcanzar en los últimos años significativos avances en el estudio del hurrita.

Además de los textos, numerosos antropónimos hurritas desde la época de Ur III hasta el periodo babilónico medio en numerosos archivos de Siria y Mesopotamia constituyen una fuente de enorme valor para el estudio de la gramática y la lexicografía hurritas. Al citado material onomástico del archivo de Alalah, sobre todo en su estrato IV, cabe añadir de época contemporánea especialmente los abundantes antropónimos hurritas que aparecen en los archivos acadios de Nuzi. Estos archivos, por su onomástica, panteón y terminología, revelan, al igual que Alalah IV, un substrato dominante de población hurrita al este de la alta Mesopotamia hacia 1400.

Todo este material constituye fundamentalmente la información textual disponible sobre los hurritas junto con los datos aportados por los textos de Tell El-Amarna, especialmente las cartas en acadio de Tushratta a Amenofis III, a su viuda Teye y a Amenofis IV.

Es interesante constatar que, en virtud de los contenidos de estas fuentes, halladas primordialmente en Siria, Anatolia y Nuzi, parece claro que la lengua empleada con preferencia por los hurritas para transmitir sus ideas y creencias religiosas no era el acadio, que empleaban como lengua administrativa al igual que se hacía en todo el Próximo Oriente antiguo, sino su propia lengua, el hurrita, que representaba seguramente el vehículo más expresivo para dicho fin y el instrumento más directo de transmisión de su identidad cultural.

3. Perfil histórico.

El país de origen de los hurritas parece haber sido Armenia, en la Anatolia oriental, y la región del así denominado alto Trastigris. Cuándo se produjo la penetración de los hurritas en el norte de Siria y Mesopotamia es incierto, aunque dicha migración debió de ser probablemente gradual, quizá potenciada por cambios de intereses políticos y económicos en la región e impulsada en parte por los semitas instalados en la zona.

Por diferentes pruebas epigráficas se sabe que ya había hurritas en el norte de la Siria oriental y en la alta Mesopotamia desde la época de los sargónidas, pues algunos nombres de persona hurritas en documentos acadios así lo demuestran. Esta presencia hurrita sería en parte ya sedentaria, ya que algunas ciudades o aldeas de Asiria y de la alta Mesopotamia parecen tener nombres hurritas, al menos desde la época de Naram-Sin de Acad. A finales del III milenio se tiene constancia del estado de Urkish (y Nawar) en la región norsiro-mesopotámica, y todo ello hace suponer que los hurritas estaban ya instalados en esta época por amplias zonas de las montañas surorientales de Anatolia y en las cabeceras del río Habur, en donde habrían alcanzado un alto grado de civilización.

Poco después, en la época del comercio asirio en la Anatolia central (Capadocia), hacia 1900 a. de C., un texto de Kanish parece insinuar que los hurritas estarían ya en el norte de Siria más o menos integrados en la sociedad comercial de la época.

Hacia 1800 los hurritas aparecen establecidos en pequeños principados de la alta Mesopotamia y el norte de Siria, en donde su influencia se dejó notar con especial relevancia posteriormente. Los textos de la Mari paleobabilónica dejan vislumbrar, en efecto, la presencia de numerosos príncipes hurritas que reinan, al parecer de forma independiente, en amplios territorios bañados por los ríos Balih y Habur. La extensión de estos estados independientes no fue quizá muy grande, aunque en conjunto abarcaría todo el territorio septentrional de los altos valles del Tigris y del Éufrates, quizá con mayor densidad en el alto Habur. Asimismo, hay constatación de hurritas venidos hasta Mari desde distintos lugares que siempre, al parecer, deben situarse en el norte. Pero muchos de estos hurritas, hombres y mujeres, fueron sólo trabajadores en el palacio de Mari y no moradores como grupo étnico en la ciudad del bajo Éufrates medio. Tampoco en la periferia inmediata de Mari parece haber constancia de la presencia sedentaria de hurritas.

Testimonio de la presencia hurrita en el norte de Siria es también el escaso material onomástico de época paleobabilónica de Chagar-Bazar (Siria nororiental), de Alalah VII (Siria noroccidental) y de Shemshara en el Kurdistán iraquí. Más tarde, en la época babilónica media, la presencia de enclaves hurritas se detecta, como ya se ha indicado, en Nuzi, Alalah IV, Qatna, Emar y Ugarit, cuya tradición hurrita pertenecería a una etapa anterior al siglo XIV a. de C. La tradición de Bogazköy, por otra parte, refleja también la presencia de hurritas en Alepo, Mukish, Nuhashe, así como en Kizzuwatna en la franja siro-anatólica.

Aun teniendo pues constatación de la presencia de hurritas en dichas zonas desde antes de la época de Atal-shen, se sabe muy poco acerca de su organización e impacto en la región hasta el final de la época paleobabilónica, por lo que una reconstrucción de su papel histórico en esta época resulta aún poco penetrante. No obstante, parece claro que su larga convivencia con los semitas dio lugar en determinadas zonas a una interesante cultura híbrida, más o menos cristalizada, como demuestra la acuñación de nombres personales híbridos hurro-semíticos que evidencia un importante grado de fusión entre los dos elementos étnicos, o la asunción de determinadas divinidades semíticas por parte de los hurritas occidentales, por citar sólo dos pruebas de dicho fenómeno.

La formación algo después del estado hurrita de Mittanni como unidad política pudo surgir hacia el siglo XVI a. de C. En la época de expansión hitita en el norte de Siria, durante los reinados de Hattushili I y Murshili I, existían verosímilmente en el dominio norsiro-mesopotámico principados hurritas que no habrían alcanzado aún una organización estatal propiamente dicho. Sin embargo, tras la caída del reino amorita de Yamhad por las presiones de los hititas, los príncipes hurritas pudieron adquirir mayor libertad de movimiento en la zona. Esta situación pudo favorecer la elección de un poder central. La formación de lo que más tarde sería el estado de Mittanni significó, de hecho, la imposición de una nueva soberanía que se vio beneficiada por diferentes causas, como H. Klengel señaló en su día: por una parte, la presencia de un importante elemento de población hurrita en la región unió seguramente tradiciones hurritas comunes. El vacío dejado por el reino de Yamhad, los problemas internos que sufrió Hatti entonces para imponer su dominio en la región, junto con la debilidad de los reyes asirios y los nuevos reyes casitas que debían consolidarse en Babilonia, la aún escasa influencia de la presión egipcia en Siria y un control económico de las importantes vías de caravanas por el norte de Mesopotamia pudieron, en efecto, favorecer el surgimiento de un estado hurrita en la región.

Ya a comienzos del siglo XVI a. de C., pues, hubo al parecer importantes cambios que trajeron como consecuencia una profunda transformación política. Si en la época paleobabilónica la alta Mesopotamia estaba dominada, como se ha observado, por pequeños estados hurritas independientes, posteriormente unificados bajo una unidad política denominada Hurri, Hanigalbat o Mittanni, aquel elemento hurrita fue cobrando paulatinamente liderazgo llegando a imponer más tarde su poder y soberanía de manera oficial. Los hurritas de Mittanni se conviertieron en los principales rivales de la expansión hitita en el norte de Siria, acudiendo primero en ayuda del estado amorita de Yamhad y de sus vasallos como aliado, y luego como soberano que lucha contra egipcios e hititas por el control del norte de Siria, hasta llegar al sur del país y a Palestina.
Parece claro que se produjo en esta fase una acrecentación del elemento hurrita en todo el dominio occidental, atestiguado por numerosos antropónimos y topónimos hurritas como demuestran los archivos de Alalah IV. Sin embargo, dado que una identidad completa entre onomástica hurrita y factor étnico es incierta, ambos conceptos no representarían necesariamente lo mismo en este periodo, como consecuencia del profundo sincretismo de pueblos que se vino produciendo desde antiguo en la zona.

Pero, aparte de Siria, el imperio de Mittanni se extendió también hacia el este abarcando el reino de Nuzi-Arraphe en tiempos de Saushatatar, y quizá ya de su antecesor Parattarna. Posteriormente, los reyes de Mittanni Shuttarna II y Tushratta entablaron relaciones dinásticas con Egipto, en un periodo en que Mittanni dominaba como estado imperial, hasta su enfrentamiento con Shuppiluliuma de Hatti, amplios territorios del norte de Siria y Mesopotamia. Los reinados de Artatama I, Shuttarna II y Tushratta, quien alcanzó el poder tras el breve reinado de su hermano mayor Artashumara, fueron probablemente los de máximo esplendor del reino mitáneo. Sin embargo, la conquista hitita de Karkemish y Alepo frente a los hurritas pudo facilitar poco después el dominio de Hatti en la región, extendiéndose más tarde hacia el sureste, pues tanto Amurru como Tunip y Qadesh reconocieron el nuevo poder hitita en el norte de Siria y su alianza de equilibrio político con Egipto. Al parecer, Mittanni quedó a partir de entonces reducido como estado y enfrentado a una Asiria que resurgía como potencia en la zona. Este fue, verosímilmente, el principio del fin del imperio de Mittanni.

4. Sociedad y estructura política.

Son muchas aún las cuestiones por aclarar en relación con la sociedad y la estructura política de los hurritas. En realidad, hasta el surgimiento de Mittanni, este ámbito de la investigación hurritológica resulta todavía prácticamente desconocido, debido a la carencia general de información. Sin embargo, a partir de la época mitánea pueden avanzarse algunas observaciones más o menos contrastadas:
Al parecer, los príncipes hurritas se sometieron, y con ellos el territorio de su jurisdicción más directa, a la soberanía suprema del rey de Mittanni. Éste, al sustituir al poder amorita en Siria, parece haber adoptado el papel soberano que habían ostentado los reyes de Yamhad. Pero, a diferencia de los reyes amoritas, el rey de Mittanni parece representar, por decirlo así, una especie de primus inter pares en la estructura política del reino mitáneo.

Los textos de Tell El-Amarna ilustran especialmente acerca de la estructura interna del imperio de Mittanni, el cual se componía verosímilmente de unidades administrativas o principados más o menos independientes. Algunos príncipes hurritas poseyeron al parecer amplia autonomía política que podía alcanzar cierta libertad en sus relaciones exteriores. El rey de Mittanni, sin embargo, detentaba la representación estatal de los hurritas y conservaba las prerrogativas propias del poder central. Los príncipes súbditos le debían sometimiento mediante juramentos de fidelidad y servicio, lo cual, ciertamente, no representa una novedad en la estructura de los estados soberanos del Bronce Reciente. El rey mitáneo poseía también potestad en determinados asuntos internos de los principados, como han demostrado algunos textos de Alalah IV. Entre sus atribuciones, además de poder mediar en asuntos relativos a la administración de justicia, estaba el poder delimitar nuevas fronteras internas del imperio, así como delegar el usufructo de determinadas propiedades sin mermar los derechos de posesión del rey ni de los propietarios de dichos bienes.

Por otra parte, determinados funcionarios del estado hurrita podían representar eventualmente al rey en diversas operaciones administrativas, generalmente locales, aunque no parece, al menos a priori, que el sistema mitánico de administración necesitase un gran aparato de funcionarios. Entre ellos cabría destacar al hazuhlu o “jefe de distrito” y al sukkallu o “visir/delegado del rey”, que asumía diferentes competencias oficiales.

La estructura militar del imperio mitánico es asimismo poco conocida. Se sabe, no obstante, que determinadas unidades militares provistas de carros de combate se estacionaban en lugares próximos a las fronteras del reino, como demuestran los textos de Nuzi. El cuidado y mantenimiento de estas unidades regulares de intervención estaba a cargo de las autoridades locales más próximas a su estacionamiento. También, los príncipes hurritas, ligados bajo juramento al rey mitáneo, proveían regularmente a éste con determinados contingentes militares en caso de estallar un conflicto de carácter regional o estatal. El control directo de las tropas estaba, al parecer, en manos de los así denominados marijannu o “luchadores de carro (de combate)”, que formaban un estamento militar de élite directamente supeditado a los príncipes hurritas que prestaban vasallaje al rey.

Por otra parte, el pago de tributos al rey de Mittanni está escasamente documentado, aunque es probable que tuviera carácter regular y permanente. De igual modo, la relación directa del rey con sus príncipes vasallos estaba asegurada por un continuo trasiego de embajadas y emisarios mediante los cuales se intercambiaban regalos e información. Es probable, además, que determinados lazos familiares entre el palacio central en la capital hurrita –la aún por descubrir Washuganni– y los palacios de los príncipes vasallos contribuyeran a fortalecer esta estructura del poder palaciego.

Con respecto a la sociedad hurrita, la información textual disponible que ilustra acerca de su composición se halla focalizada sólo en unas pocas fuentes acadias de la época de Mittanni. Por esta razón, trasladar los modelos de estructura y organización social atestiguados en una región del imperio a otra zona más o menos alejada debiera, provisionalmente, aceptarse sólo como hipótesis de trabajo.

En virtud de los datos de que se dispone, la sociedad hurrita, al menos en determinados lugares, parece encontrarse fuertemente jerarquizada en estamentos sociales claramente distinguibles entre sí. Es principalmente el archivo de Alalah IV, datable a partir de 1500 a. de C., el que ofrece hasta el momento mayor coherencia y relevancia a este respecto:
En la escala social atestiguada por este archivo el estrato más bajo y numeroso de la sociedad estaba formado por una clase llamada hupshu, compuesta por personas que, aun teniendo una profesión determinada (generalmente eran artesanos y pastores) y viviendo fundamentalmente en zonas rurales, podían ser reclutados de forma eventual para integrar tropas de infantería. Al parecer, su categoría social era la de personas de condición humilde y con libertad personal limitada, obligadas a prestar ciertos servicios personales al estado en condiciones por el momento difíciles de precisar.

En segundo lugar, los textos de Alalah IV distinguen la clase de los haniahhe, cuyo apelativo parece designar asimismo a personas de origen humilde en la sociedad hurrita occidental. Como los hupshu, las personas de este estamento solían ser artesanos, cantores, lavanderos o jardineros entre otras profesiones, pero no está claro todavía, salvo por el nombre, en qué residía su diferenciación de los hupshu.

En un estrato superior de la estructura social se encontraban los ehele. Eran personas libres que podían desempeñar diversas funciones al servicio del palacio (de Alalah). En general, los ehele formaban un grupo bien situado en la sociedad; gozaban de notable bienestar económico y tenían acceso a cierta formación y cultura. Entre los pertenecientes a esta clase había personas instruidas como constructores y escribas, así como alcaldes y supervisores de talleres y grupos de trabajo. También había artesanos, seguramente bien situados y quizá con talleres privados y buen volumen de negocios.

Por último, en el estamento superior de la sociedad hurrita se encontraban los marijannu. Éstos formaban, como se ha indicado más arriba, una casta de guerreros a los cuales les estaba permitido, al parecer de forma exclusiva, poseer carros de combate. Eventualmente, las personas de esta clase social podían desempeñar también profesiones de personas libres. Sin embargo, en razón de la información que procuran las fuentes, parece claro que, en tanto que posesores de carros, los marijannu formaban una élite militar más o menos numerosa ligada a los príncipes hurritas y al mismo rey. Esta casta de guerreros era un grupo social esencialmente no productivo, que representaría el soporte institucional más importante de la realeza y sería, verosímilmente, cuna de los príncipes vasallos.

Por otra parte, se ha discutido mucho acerca del sistema “feudal” del imperio de Mittanni por contraposición al sistema babilónico clásico de organización del estado. Ciertamente, una denominación de “estado feudal” aplicada a Mittanni no ha satisfecho a todos los historiadores, pues las fuentes que basan dicha caracterización se fundamentan casi exclusivamente en los textos de Nuzi, procedentes de la periferia de Mittanni, al otro lado del Tigris, y no del mismo núcleo del estado mitáneo. Además, importantes diferencias de tipo organizativo (como la identidad de la unidad productiva dominante o la relación de dependencia de los productores con respecto a los príncipes) subyacen en dicho problema, para poder trasladar un concepto típico de la historia medieval europea al Próximo Oriente antiguo. Incluso, otras zonas de Mittanni en el oeste sirio, como por ejemplo Alalah IV, presentan una realidad socio-económica distinta a la de los textos de Nuzi.

En función de estas aparentes diferencias internas, parece claro que el estado de Mittanni habría administrado territorios cuyo desarrollo socio-económico no habría conocido un equilibrio interregional completo: por un lado, la región de Nuzi-Arraphe se encontraba poderosamente influida por el modelo babilónico desde el punto de vista político y social, al menos desde los tiempos de la tardía dinastía de Hammurabi, ya que su evolución social muestra una clara relación con Babilonia; la organización de la producción agrícola pudo haber conservado allí, efectivamente, un sistema colectivo de comunidades como unidades económicas estructuradas entre productores y terratenientes. Los textos administrativos de Alalah IV, por otro lado, no dejan entrever, al menos a primera vista, lo que podríamos considerar un modelo “feudal” de estructura económica ni un modelo “babilónico” de organización.

5. Religión.

Como otros muchos aspectos relativos al papel de los hurritas en el Próximo Oriente antiguo, la religión hurrita encierra aún numerosos interrogantes respecto al culto de divinidades y a sus distintas manifestaciones religiosas. Las fuentes distinguen incluso claras diferencias en el plano religioso entre los hurritas del este y los hurritas del oeste. Existe, en efecto, un panteón hurrita oriental por contraposición a un panteón hurrita occidental. Los dioses del panteón oriental, en base a los textos de Nuzi, revelan una tradición más o menos original, mientras que los dioses hurritas del dominio occidental acusan un proceso de aculturación y asimilación a divinidades semíticas equivalentes de la Siria antigua.

Al igual que el panteón sumerio o el panteón paleosemítico de Mesopotamia y Siria, el gran panteón hurrita se componía de numerosas divinidades que representaban diversos aspectos de la naturaleza, pero también conceptos abstractos estrechamente ligados a las creencias religiosas. Estas divinidades parecen poder dividirse en tres órdenes de importancia, en base a las fuentes del II milenio a. de C.:
En primer lugar, el dios más importante del panteón hurrita era Teshub, que encarnaba al dios del clima y equivalía al antiguo dios semítico occidental Ada/Addu, al Ishkur sumerio y al Adad asirio-babilónico. En un segundo rango estaban los dioses: Shaushga (la Ishtar hurrita), Kumarbi, Eya, Kushuh (dios lunar equivalente a Nanna-Sin en el panteón sumero-acadio), Shimige (dios solar equivalente al Utu sumerio y al Shamash semítico), Ashtabi y Nubandig. El tercer escalafón lo ocupaban numerosas divinidades hurritas aún insuficientemente conocidas, cuya diversa formación varía en razón de la procedencia de las fuentes.

Respecto a esta básica diferenciación este-oeste y aun en un plano sumamente superficial, algunas precisiones fundamentales pueden esbozarse dentro de este esquema básico de composición del panteón hurrita: en la tradición de los hurritas del este, al otro lado del Tigris, el dios Teshub tiene tradicionalmente como diosa paredra a Shaushga, sustituida en la tradición hurrita occidental por la diosa paleosiria Hebat. Esta tradición occidental, que unía a Teshub con Hebat, no representa sino una herencia del modelo semítico occidental preexistente, que al menos desde el III milenio emparentaba tradicionalmente al dios del clima paleosirio Ada (más tarde Addu) con Hebat, como demuestra la documentación textual acadia occidental desde los tiempos de Ebla. Dicha unión representa una antigua tradición instalada fundamentalmente en Alepo, que fue adoptada por los hurritas llegados a la región mediante la asociación de su dios principal Teshub (equivalente a Addu) con Hebat. Por esta razón, los contenidos del culto a Teshub en Siria, durante la primera mitad del II milenio, no están del todo claros dada su práctica identificación con Addu. Una identidad del culto al Teshub occidental no puede por consiguiente diferenciarse claramente de la de su homólogo semítico, en virtud del estrecho contacto que se produjo entre semitas y hurritas en Siria. No obstante, a pesar de esta confluencia hurro-semítica en torno a la tradición del dios del clima en Alepo y en el norte de Siria, un culto independiente de ambos dioses en otros lugares no debiera descartarse. Sea como fuere, lo cierto es que los hurritas que penetraron en Siria hacia finales del III milenio o comienzos del II adoptaron modelos paleosirios anteriores que incorporaron a sus tradiciones convirtiéndose, con el paso del tiempo, en un elemento cultural más del dominio occidental. En este sentido, es significativo destacar la abundancia de antropónimos teóforos híbridos hurro-semíticos de Alalah que han sustituido a Teshub por Addu, como fiel reflejo de la nueva orientación de una parte de la piedad popular local. Es más que probable, con todo, que Teshub hubiese recuperado su posición en el panteón hurrita occidental frente a Addu durante la fase de regeneración hurrita en Siria marcada por el surgimiento de Mittanni.

6. Lengua.

El hurrita es una lengua estrechamente emparentada al urarteo y ligada también, al parecer, a algunas lenguas del Cáucaso. Concretamente, parece pertenecer a la familia de las lenguas caucásicas nororientales, según recientes estudios comparativos. Aunque el conocimiento del hurrita sufre aún grandes lagunas e imprecisiones en cuestiones fundamentales de gramática, sintaxis y lexicografía, algunas características generales de su morfología están bien establecidas:
El hurrita es una lengua aglutinante, cuya estructura morfológica se caracteriza esencialmente por la formación de una cadena de sufijos añadida a una base nominal, verbal o preposicional. Como el sumerio o el elamita, el hurrita es también una lengua ergativa, que determina al sujeto de la oración transitiva mediante una desinencia de ergativo. La categoría gramatical del objeto directo no existe. En su lugar, un mismo caso, denominado absolutivo o caso cero, expresa las categorías lógicas del objeto directo en la frase transitiva, pero también las del sujeto en la oración intransitiva. Dada la presencia del ergativo, no existen tampoco en hurrita los casos nominativo ni acusativo. No se aprecia asimismo la existencia de una oposición clara entre los conceptos “activo-pasivo”, en el sentido en el que se aplica por ejemplo al castellano, pero sí en cambio entre la oposición: “acción-estado”, sea dicha acción transitiva o intransitiva. Tampoco se aprecia en hurrita la distinción de género (masculino/femenino).

Por otra parte, la lexicografía hurrita sólo se conoce parcialmente, circunstancia que resulta imprescindible para comprender numerosos interrogantes e imprecisiones que sobre muchos contextos aún planea. Afortunadamente, un número considerable de lexemas ha sido comprendido gracias al hallazgo accidental de diversas fuentes bilingües o políglotas que contienen traducciones al hurrita, entre las que cabe destacar los vocabularios de Ras-Shamra-Ugarit y los textos del Bilingüe de Bogazköy. Pero, aunque este material ha permitido dar pasos importantes en la compresión del hurrita, otros textos monolingües hurritas de Bogazköy y de otros lugares resultan todavía prácticamente impenetrables, poniendo de manifiesto el estado incompleto, tanto gramatical como lexicográfico, en que se encuentra aún el conocimiento de esta lengua sometido a continua revisión.

7. Cultura material.

A pesar de que puedan reconocerse una lengua y una onomástica típica, un panteón y una literatura mitológica y laica original hurritas, no parece que las diferencias lingüísticas existentes en amplias zonas del Próximo Oriente antiguo coincidan con fronteras desde el punto de vista de la cultura material. Al menos, los estudios arqueológicos realizados en enclaves de poblamiento hurrita han señalado que una “cultura material hurrita” no es fácilmente distinguible en el contexto geográfico de los asentamientos de este pueblo.

A diferencia, pues, de las pruebas documentales relativas a una identidad cultural hurrita que puede aportar la epigrafía, la cultura material de los hurritas no tiene, hasta hoy, unas señas propias de identidad bien definidas. No puede afirmarse, en consecuencia, que determinadas piezas u objetos arqueológicos sean típicamente hurritas, por contraposición a otros objetos “no hurritas”. Más bien, los hurritas parecen haber compartido con sus vecinos, como nosotros hoy con los países de nuestro entorno, una cultura material coincidente al menos en sus rasgos más generales. Ello no quiere decir, obviamente, que la cultura material hurrita no hubiese tenido una típica caracterización como tal, sino, simplemente, que la arqueología actual no está en condiciones de establecer, a la luz de los hallazgos que se poseen, una clara delimitación entre qué fue típicamente hurrita y qué no lo fue.

8. Bibliografía selecta.

-Cultura y civilización:
SPEISER, E.A., “The Hurrian Participation in the Civilizations of Mesopotamia, Syria and Palestine”, en Cahiers d’histoire mondiale 1, París 1953, pp. 311-327.
GELB, I.J., “New Light on Hurrians and Subarians”, en Studi orientalistici in onore di Giorgio Levi della Vida, Roma 1956, pp. 378-392.
VV.AA., Les Hourrites, Actas del XXIV Rencontre Assyriologique Internationale, París 1977, en “Revue Hittite et Asianique” XXXVI, 1978.
WILHELM, G., Grundzüge der Geschichte und Kultur der Hurriter, Grundzüge 45, Darmstadt 1982.
HAAS, V.(ed.),Hurriter und Hurritisch, Konstanzer Altorientalische Symposien Band II, Xenia 21, Konstanz 1988.

-Mittanni:
CORDOBA, J.M.,”Presencia internacional de una gran potencia en la segunda mitad del II Milenio. El caso de Mittani, Arqueología e Historia”, Boletín de la Asociación Española de Orientalistas 25 (1989) pp. 77-119.
CORDOBA, J.M.,”Presencia internacional de una gran potencia en la segunda mitad del II Milenio. El caso de Mittani, Arqueología e Historia”, Boletín de la Asociación Española de Orientalistas 26 (1990) pp. 129-161, 6 fig.

-Lengua:
BUSH, F.W., A Grammar of the Hurrian Language, Brandeis University, Ph.D., 1964, University Microfilms, Inc., Ann Arbor, Michigan.
DIAKONOFF, I.M., Hurrisch und Urartäisch, en Münchener Studien zur Sprachwissenschaft 6, N.F., Munich 1971.
CATSANICOS, J.,”L’apport de la bilingue de Hattusa à la lexicologie hourrite”, en J.M Durand, (ed.), Amurru 1. Mari, Ébla et les Hourrites. Dix ans de travaux, París 1996, pp. 197-296.
WEGNER, I., Hurritisch. Eine Einführung, ed. O. Harrassowitz Verlag. Berlín 2000.

-Para acceder a un status quaestionis con un abundante repertorio bibliográfico actualizado se recomienda:

WILHELM, G., “L’état actuel et les perspectives des études hourrites”, en Amurru 1: Mari, Ébla et les Hourrites dix ans de travaux, première partie, actes du colloque international (Paris, mai 1993), Éditions Recherche sur les Civilisations, París 1996, pp. 175-187.

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Hurrita
Hablado enMitanni (Actualmente Turquia, Armenia, Iraq)
RegiónMesopotamia septentrional
Hablanteslengua muerta
FamiliaLenguas hurrito-urartianas

 hurrita

AlfabetoCuneiforme
Estatus oficial
Oficial enNingún país
Regulado porNo está regulado
Códigos
ISO 639-1ninguno
ISO 639-2 
ISO 639-3 
Mapa con la ubicación de Mitanni en el Cercano Oriente, repartido en las modernas Siria y Turquía.

Hurrita es el nombre que se usa por lo general para el idioma de los hurritas, un pueblo que llegó al norte de Mesopotamia alrededor del 2300 a. C. y que prácticamente había desaparecido hacia el 1000 a. C. El hurrita fue el idioma del reino Mitanni en Mesopotamia Septentrional y probablemente se habló al menos al comienzo de los asentamientos hurritas en Siria. Se cree que los hablantes de este idioma llegaron de las montañas de Armenia y se expandieron por el sureste de Anatolia y el Norte de Mesopotamia a comienzos del segundo milenio antes de Cristo.

Los centros más importantes donde se hablaba era la capital Wassukanni y las ciudades Taite, Nuzi, Qatna y Alalach, así como la capital del reino hitita, Hattusas (Hattuša).

Contenido

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[editar] Relaciones con otros idiomas

El único idioma del que se conoce una conexión clara con el hurrita es el antiguo artaico, un idioma que se habló a comienzos y mitad del primer milenio antes de Cristo en un territorio que iba del Lago de Sewan, al lago de Van y al Lago de Urmia. Se han sugerido relaciones con otros idiomas como el eteochipriota,[1] sobre el chipriominoico[2] así como sobre el casita.[3] También se considera posible una relación con los idiomas del noreste del Cáucaso,[4] aunque esto no se ha podido probar. La razón estriba en la gran variedad de esta familia, lo que dificulta la reconstrucción del idioma madre. Además, es difícil comparar una familia lingüística extinta hace unos 2500 años con una de la que no hay registros tan antiguos.

[editar] Dialectos

El hurrita de la carta de Mitani se diferencia claramente de los textos de Hattuša. Mientras que en Mitani se diferencian i y e así como u y o, en el hurrita de Hattuša ambos se funden en i y u. También hay diferencias en la morfología. Aun así, se asume que los diferentes dialectos pertenecían a la misma lengua. Se sabe de una lengua mezclada entre el hurrita y el acadio en Nuzi, una ciudad en la provincia de Mitani de Arrapha y en Qatna en Siria.[5]

[editar] Historia del idioma

Los textos más antiguos que se tiene del hurrita son nombres de personas y topónimos del final del tercer milenio antes de Cristo. Los primeros textos son del tiempo del rey Tishatal de Urkesh (comienzos del segundo milenio A.C.). Los arqueólogis hallaron numerosas épicas, juramentos, textos de predicciones y cartas en Hattuša, Mari, Tuttul, Babilonia, Ugarit y otros sitios. Sin embargo, el texto más importante para entender el idioma ha sido una larga carta (la carta de Mitani) que se halló en Amarna, Egipto. El rey hurrita Tushratta la había escrito al faraón Amenhotep III..

A partir del siglo XIV A.C. comienzan a penetrar al territorio hurrita desde el Norte y Oeste los hititas y algo después desde el Este y el Sur los asirios hasta que ambas potencias terminaron por dividirse por completo el territorio hurrita. Las invasiones de los pueblos del mar en el siglo XII A.C. llevaron a más cambios políticos. Otros idiomas escritos como el hitita y el ugarítico se extinguieron. A partir de ese tiempo solo hay inidicios del hurrita en nombres de personas y topónimos que se hallan en textos en acadio o en urartaico. Es por eso que no se sabe si el hurrita aun existió algo más como idioma hablado.

[editar] Numerales

Aparte del numeral indeterminado šūi (cada uno) se conocen los cardinales del 1 al 10 así como algunos otros números mayores. Los números ordinales se construyen con el sufijo -(š)še o -ši que se convierte tras /n/ en -ze y -zi. La siguiente table da una impresión de los números básicos:

 1234567891013 ó 3017 ó 7018 ó 801000030000
Cardinalšukko,
šuki
šinikiketumninariyašešešintikiri,
kira
tamriēmanikikmanišintimanikirmaninupikike nupi
Ordinal?šinzikiškitumnuššenarišše?šintišše??ēmanze??kirmanze??

Aquellas casillas con ? se refieren a palabras que se desconocen. Los números distributivos tienen el sufijo -ate o kikate (cada tres), tumnate (cada cuatro). El sufijo -āmḫa produce números múltiplos como šināmḫa (dos veces), ēmanāmḫa (diez veces). Todas las palabras de números cardinales terminan en una vocal que desaparece cuando aparecen determinadas terminaciones.

[editar] Vocabulario

El vocabulario conocido del hurrita es muy homogéneo, es decir, contiene pocos préstamos (p.e. tuppi (tablilla de arcilla), Mizri (Egipto) ambos del acadio). El pronombre relativo iya o iye podría ser un préstamo del idioma indoeuropeo del pueblo Mittani que vivía en el reino Mittani antes de los hurritas (compárese con el sánscrito ya. Los dialectos acadios vecinos tomaron numerosas palabras del hurrita como ḫāpiru (nómada) del hurrita ḫāpiri. Es posible que haya préstamos en idiomas caucásicos, pero no se puede probar ya que no hay escritos en idiomas caucásicos que se remonten a los tiempos hurritas. Es por esto que no se puede determinar cuál es el idioma que originó estas palabras parecidas.


[6]

[editar] Referencias

  1. Th. Petit, La langue étéochypriote ou l"amathousien", en el Archiv für Orientforschung 44/45, 1997/8, p. 244-271
  2. Emilia Masson: Cyprominoica - Repertoires, Documents de Ras Shamra, Essais d'Interpretation. Studies in Mediterranean Archaeology. Bd 31,2. Studies in the Cypro-Minoan Scripts 2. Åström, Gotemburgo 1974. ISBN 91-85058-41-6, ISBN 91-85058-43-2, S. 47-53
  3. Th. Schneider, Kassitisch und Hurro-Urartäisch: Ein Diskussionsbeitrag zu möglichen lexikalischen Isoglossen, in Altorientalische Forschungen 30, 2003, p. 372-381
  4. Diakonoff y Starostin 1986
  5. Thomas Richter: Das "Archiv des Idanda". Berichte über Inschriftenfunde der Grabungskampagne 2002 in Mišrife/Qatna. En: Mitteilungen der Deutschen Orient-Gesellschaft. Tomo 135, 2003, Págs. 164-188.
  6. Hurrian language - Britannica Online Encyclopedia