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Filosofía occidental y zen

FILOSOFÍA: HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. LAS IDEAS FILOSÓFICAS.

Historia de la filosofía

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La Escuela de Atenas, obra de Rafael Sanzio

La historia de la filosofía es el estudio de todas la ideas y sistemas de pensamiento racional creados desde la época en que el modo de explicar los fenómenos de la naturaleza comenzó a prescindir de los mitos para apoyarse sobre todo en la razón. Este gran paso de la mitología a la verdad comprobada se le conoce como "paso del mito al logos".

La época del inicio de la filosofía en Grecia, se caracteriza por profundas transformaciones económicas y sociales que llevaron a una crisis de la nobleza y, finalmente, a nuevas formas de gobierno como la tiranía o la democracia. El "paso del mito al logos" es coetáneo con estos cambios.

El pasaje de lo mítico a lo racional propende a dejar de lado la interpretación mitológica y religiosa del mundo, para colocar en su sitio una explicación filosófica y científica, movida por la racionalidad humana. Cabe señalar que no debe entenderse este paso como algo brusco sino paulatino. Las influencias míticas son todavía apreciables en muchos pensadores de la antigüedad.

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[editar] Introducción

En sentido estricto, el inicio de la historia de la filosofía occidental se sitúa en Grecia hacia el siglo VII a. C., en las colonias de Jonia. Suele considerarse como el primer filósofo a Tales de Mileto —uno de los Siete sabios de Grecia—, que fue además astrónomo y matemático.

Los grandes períodos en los que se suele dividir la historia de la filosofía occidental no son absolutamente precisos, ya que el pensamiento filosófico no ha seguido una evolución lineal, sino en bucle; con avances y retrocesos. La filosofía griega abarca desde el siglo VII a. C. hasta el siglo III a. C.; pero su influencia se ha prolongado hasta nuestros días, debido sobre todo al pensamiento y la escuela de Platón y Aristóteles (siglo IV a. C.). La principal característica de la filosofía griega es el esfuerzo de la razón humana por explicar todos los fenómenos cósmicos y humanos mediante análisis y argumentos racionales sin acudir a explicaciones de carácter mítico o religioso.

El período del pensamiento cristiano dominó en Occidente desde el siglo I hasta el Renacimiento (siglo XV). Las figuras principales del pensamiento cristiano y católico que más han influido en la cultura han sido Agustín de Hipona y Tomás de Aquino. La característica principal de este período fue la subordinación del pensamiento filosófico a la teología católica, poniendo toda la cultura humana al servicio del catolicismo y de la Iglesia.

El período de la filosofía moderna se inaugura con Descartes en el siglo XVI y se centra, sobre todo, en la reflexión sobre el conocimiento y sobre el ser humano. La revolución científica que propició la aparición de la filosofía moderna y que va desde el siglo XV al XVII fue uno de los impulsos renovadores más importantes de la historia cultural de Occidente y de toda la Humanidad. Otro de los movimientos filosóficos más importantes fue la Ilustración de los siglos XVII y XVIII en Europa. Los filósofos ilustrados que más contribuyeron a la evolución filosófica de Occidente fueron Hume y Kant, que situaron el esfuerzo de la razón humana dentro de los límites del empirismo y del racionalismo.

[editar] Los orígenes

Si entendemos filosofía en su acepción etimológica de ‘amor al saber’, entonces es altamente probable que todos los seres humanos sean filósofos, en el sentido de que todos nos planteamos las grandes preguntas sobre la vida. Sin embargo, la filosofía entendida como un conjunto de escuelas o de pensamientos más o menos abstractos, encuentra lugar en varias regiones y culturas distintas. De esta manera, en antigua China destacan las figuras de Confucio, Lao Tzu y Mencio, mientras que en la India son importantes Buda y Mahavira. Antes de ello, puede considerarse a la astrología babilónica como una escuela filosófica, en tanto es una suerte de respuesta a la naturaleza del Universo. También existe una cierta vena filosófica en ciertos escritos hebreos, como por ejemplo en el Libro del Eclesiastés, en la Biblia.

El mundo griego anterior a la aparición de la filosofía vivía instalado en la actitud mítica. A través de los mitos el hombre conseguía dar una explicación a los distintos acontecimientos de su vida. Y aunque los dioses son arbitrarios en su conducta, se pueden controlar mediante ritos y plegarias.

El gran acontecimiento espiritual que inician los griegos entre los siglos VII y VI a. C. consiste en intentar superar esta manera de estar ante el mundo con otra manera revolucionaria que apuesta por la razón como el instrumento de conocimiento y de dominio de la realidad. Esta manera revolucionaria de pensar se debe a una serie de factores:

  • Carencia de libros sagrados y sistema educativo, por lo tanto, no tenían límites que coartasen su libertad.
  • Los griegos tenían cierta capacidad para la teoría (teorizar).
  • En el siglo VII antes de Cristo se producen una serie de transformaciones sociales que afectan a la economía y al comercio. En relación a esta última transformación se debe que empezasen a viajar y a darse cuenta de que existían sociedades distintas a las suyas, gracias a esto empezaron a pensar y a buscar otras explicaciones racionales que contrapusiesen a la explicación mítica.

No obstante no hay que creer que la actitud mítica desaparece completamente a partir de esta fecha, más bien ocurre que son unas pocas personas las que viven en el nuevo y revolucionario modo de pensar, y que éste poco a poco se va haciendo más universal. Aún más, la actitud mítica todavía no ha desaparecido en nuestra época.

Así pues, frente a la explicación mítica del mundo, en el año 625 a. C. aparece la actitud racional.

Los griegos descubren que las cosas del mundo están ordenadas siguiendo leyes. El mundo es un cosmos, no un caos, por lo que un cuerpo no se manifiesta primero de una manera y luego de otra completamente distinta, sino que en su manifestación hay cierto orden, según su esencia o naturaleza.

Así, pues, la filosofía nace con el paso del mito al logos:

  • Mito: imaginación, arbitrariedad, caos.
  • Logos: razón, necesidad, cosmos.

Con los griegos aparece por primera vez el pensamiento en todas sus manifestaciones (ciencia, filosofía, matemática). Las cuestiones filosóficas fundamentales, y las posibles soluciones que se pueden dar a ellas, ya se encuentran en la filosofía griega, y en gran medida en Platón. Lo característico de la filosofía griega fue su preocupación por comprender el ámbito de la naturaleza, el cual podemos alcanzar o por el uso de los sentidos, o mediante el uso de la razón. Los primeros filósofos, que son anteriores a Sócrates, se llaman presocráticos y descubren el carácter ordenado, legal y racional del mundo, y en el hombre un instrumento que ha de servir tanto para el conocimiento como para la vida práctica (moral y política): la razón.

[editar] Periodos en la historia de la filosofía

[editar] Filosofía oriental

Filosofía de la India antigua
Edad védica: cultura y religión en la edad hímnica|La edad de la mística sacrificial. El surgimiento del sistema de castas|La era de los Upanisad: El Atmán y Brahmán. Transmigración de las almas y redención. Significado del pensamiento de las Upanisads.

Sistemas no ortodoxos de la filosofía hindú: el materialismo de Charvaka| el jainismo (Mahavira )|Budismo: la vida de Buda. La doctrina de Buda. Historia y expansión del budismo. Sistemas de filosofía budista.

Sistemas ortodoxos de la filosofía hindú: niaia y vaisesika|sankhia e yoga|mimansa y vedanta

Antigua filosofía china
Confucio: vida de Confucio|Los nueve libros clásicos|El carácter especial de la filosofía confuciana|El ideal moral|Estado y sociedad

Lao Tse: La vida de Lao Tse|El Tao y el mundo. El Tao como principio|El Tao como camino del sabio|Estado y sociedad|Sobre el desarrollo posterior del taoísmo

El Motismo y otras direcciones posteriores: Mo Ti|Sofistas|Neomotismo|Legalistas

Los grandes discípulos de Confucio: Mencio|Hsun Tse|El libro de Chung Yung

Desarrollo posterior: La filosofía de la Edad Media china: Wang Chung. La doctrina del ying y el yang|El budismo en China|La época del neoconfucianismo

[editar] Filosofía occidental

Filosofía griega
1) Filosofía presocrática: conjunto heterogéneo de filósofos y escuelas filosóficas griegas anteriores a Sócrates.
Cronología de la filosofía griega

Filosofía cosmológica: preocupación por el tema de la fisis como único arché (s. VII a V a. C.)

Filósofos monistas: los filósofos fisiólogos y los monistas, consideran que a la base de toda la realidad se encuentra un único principio. En este grupo habría que incluir a los filósofos de Mileto (Tales, Anaximandro y Anaxímenes), Heráclito y Parménides;

Filósofos pluralistas:

2) Filosofía antropológica: El hombre como preocupación básica (s. V a. C.)

3) Filosofía globalizadora y sistemática: preocupación por todos los temas filosóficos, por la realidad en su conjunto (s. IV a. C.).

4) Filosofía helenística: Preocupación por los temas morales, búsqueda de la manera de ser feliz (finales del (s. IV a. C.) al (II a. C.)

Estoicismo: la virtud como bien supremo; la apatía, Zenón de Citio|Epicureísmo: hedonismo, Epicuro de Samos|Escepticismo: escepticismo, Pirrón de Elis

Filosofía helenística: También llamada alejandrina o posaristotélica. Se trata de la filosofía que florece durante el período helenístico.

Académicos: continuadores de la Academia platónica.

Peripatéticos continuadores del Liceo aristotélico: Teofrasto|Estratón de Lampsaco|Aristoxeno|Sátiro

Estoicos (antigua y media Estoa): Zenón de Citio|Cleantes|Crisipo

Epicúreos: Epicuro (fundador del epicureísmo en el Jardín y también atomista)

Escépticos: Pirrón|Sexto Empírico

Cínicos: Antístenes|Diógenes de Sinope|Crates de Tebas|Hiparquía

Megarenses o megáricos:

Cirenaicos: Aristipo de Cirene

Helenismo judío: Filón de Alejandría (Vida contemplativa)

Neoplatonismo: Amonio Saccas|Plotino|Porfirio|Jámblico|Edesio de Capadocia|Plutarco de Atenas|Proclo|Damascio|Simplicio de Cilicia|Hipatia

Filosofía romana
Si bien la existencia de esta denominación es aún tema de debate entre los eruditos (cf. Pierre Grimal: ¿Existe una filosofía romana?), lo cierto es que entre los romanos estaban muy difundidas las ideas del estoicismo, el epicureísmo y de los académicos. De hecho, muchos pensadores de este período eran más bien eclécticos. En este sentido, el caso paradigmático es Cicerón.

Estoicos (nueva o tardía Estoa): Séneca|Marco Aurelio|Epicteto|Cicerón

Epicúreos: Lucrecio

Académicos: Cicerón|Boecio

Filosofía medieval
En la medida en que el pensamiento medieval estaba dominado por la fe cristiana, la filosofía pierde su antigua autonomía y deviene ancilla Theologiae, vale decir, pasa a estar subordinada a la teología.

Patrística: Justino Mártir|Clemente de Alejandría|Orígenes|San Ireneo|San Agustín|Tertuliano|Lactancio|Escoto Erígena|Anselmo de Canterbury|Macrobio|Pseudo Dionisio Areopagita

Filosofía no cristiana: Alfarabi|Avicena|Avempace|Ibn Tufayl|Averroes|Maimónides|Abenarabi

Escolástica: Duns Scoto|Tomás de Aquino|San Buenaventura|Guillermo de Ockham|Francisco Suárez|San Anselmo|Nicolás de Cusa

Filosofía renacentista
Petrarca|Lorenzo Valla|Coluccio Salutati|Leonardo Bruni|Leon Battista Alberti|Erasmo de Rotterdam|Michel Montaigne|Marsilio Ficino|Pico della Mirandola|Tomás Moro|Tomás Campanella|Francis Bacon|Giordano Bruno|Galileo Galilei
Filosofía moderna

Filosofía política: Nicolás Maquiavelo|Jean Bodin|Thomas Hobbes|Montaigne

Racionalismo: Descartes|Spinoza|Leibniz|Pascal

Empirismo: Locke|Hume

Moralistas franceses:

Ilustración: Voltaire|Montesquieu|Rousseau

Idealismo: Berkeley|Kant|Fichte|Schelling|Hegel|Schopenhauer

Utilitarismo: Bentham|Mill

Irracionalismo: Friedrich Nietzsche|Kierkegaard|Schopenhauer|Mainländer

Filosofía contemporánea

Filosofía analítica: Russell|Carnap|Wittgenstein|Kripke|Nagel|Putnam|Rorty|Círculo de Viena|Escuela de Berlín

Materialismo histórico: Marx

Filosofía continental: Bergson

Existencialismo y filosofía de la existencia (que difieren):

Filosofía neoaristotélica: objetivismo

Filosofía posmoderna: Deleuze|Derrida (deconstruccionista)|Foucault|Cioran

Escuela de Frankfurt: Universalismo|Habermas|Apel|Adorno

Materialismo Filosófico: Gustavo Bueno|Escuela de Oviedo

[editar] Bibliografía

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

Commons

FILOSOFÍA: HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO: LAS IDEAS EN ECONOMÍA.

Historia del pensamiento económico

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«Historia de la economía» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Historia económica.

La Historia del pensamiento económico es la rama de la Economía que estudia la historia de los esfuerzos intelectuales por entender y explicar los fenómenos económicos.

La historia de la economía podría dividirse así:

La riqueza de las naciones se considera el primer libro moderno de economía

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Pensamiento antiguo y medieval [editar]

Antigüedad [editar]

Encontramos numerosas ideas económicas en los pensadores griegos: Jenofonte, Protágoras, Aristóteles, Platón. Se puede encontrar numerosas ideas en la obra de La República, de Platón. como se organizaba la economía en su ciudad ideal. Se puede utilizar la obra como un buen acercamiento a los pensadores de esa época. Aristóteles hizo distinciones, en su libro Oeconomicus;Económicos;(cabe aclarar que este libro no está escrito en su totalidad por Aristóteles), entre el comercio lícito para el intercambio de mercaderías y el incorrecto que solo buscaba la obtención de ganancias y otros temas, que sirvieron, como base, para establecer la ciencia económica. Por ejemplo para Aristóteles, economía es: la ciencia que se ocupa de la manera en que se administran unos recursos o el empleo de los recursos existentes con el fin de satisfacer las necesidades que tienen las personas y los grupos humanos.

Luego, en la Edad Media, identificamos el pensamiento económico en los escolásticos en Europa e importantes desarrollos en pensadores árabes.

Edad media [editar]

Artículo principal: Pensamiento económico medieval

El pensamiento económico medieval surgido en la cristiandad latina de Europa Occidental que desarrolló el feudalismo y la filosofía escolástica, se centró en cuestiones éticas como la pobreza y la caridad, el precio justo, la relación conceptual entre el beneficio, el interés y la usura; y en determinadas especulaciones acerca de la teoría del valor, que en algunos casos podrían asimilarse a las posteriores teorías que lo identifican con el trabajo, y en otras con el precio de mercado.

El cristianismo introdujo el concepto de la inequitud en la riqueza y poder en manos de unos pocos mientras la gran mayoría permanecía en la pobreza. Los pensadores cristianos de la Edad Media, entre ellos Santo Tomas de Aquino, debatieron el problema del precio y de la ganancia, desde el punto de vista de si era correcto o pecaminoso obtener ganancias a partir del intercambio de mercadería.

Su pervivencia temporal más allá de la crisis bajomedieval, se extendió durante el Antiguo Régimen, en que fueron apareciendo nuevas escuelas de pensamiento económico, como el mercantilismo, que no obstante, en algunos casos, mantuvieron cierta continuidad con el pensamiento medieval.

Contemporáneamente, en otros contextos geográficos, sociales, económicos y culturales, como fue el Islam medieval, se desarrollaron otras formas de pensamiento económico, con notables autores (Ibn Jaldún).

Ibn Jaldún [editar]

Ibn Jaldún también fue un economista pródigo, el cual consideró aspectos como el Trabajo y Valor, la demanda, el costo, los precios y su independencia, la riqueza como producto social y no individual, , que el dinero no es riqueza, las clases de ocupaciones, las fases del desarrollo económico, las relaciones de dependencia entre campo y ciudad, las artes y los oficios, la importancia del Estado dentro de la economía y las consecuencias de la falta de este, el lujo, necesidades naturales y las normales. También aspectos de Finanzas publicas, como las tarifas de los impuestos, la distribución de éstos, los gastos sociales de los servicios estatales, un gobierno como comprador de bienes y servicios y los efectos de los de los gastos del estado sobre el ingreso y las entradas de impuestos. Algunos de estos aspectos tomaron años hasta que fueron redescubiertos, por Adam Smith y Karl Marx. Ibn Jaldun consideró que la economía era un determinante para los pueblos (esto tiene un parecido al materialismo histórico, pero no es para nada igual). Todo esto yace escrito en su Magnus Opus , el Muqaddima, escrito el siglo XIV.

Precursores de la economía moderna [editar]

Mercantilismo [editar]

Artículo principal: Mercantilismo

En los comienzos de la Edad Moderna se destacan dos escuelas de pensamiento en Europa. Por un lado, de forma paralela al proceso de consolidación de los Estados-Nación monárquicos se desarrolla durante los siglos XVI y XVII el Mercantilismo, que afirmaba que gracias al intercambio de mercadería y a la acumulación de oro y plata se generaba la riqueza. Creían que la riqueza de un país estaba en la cantidad de oro que tenía, y pensaban que el comercio con otros países, si era favorable para un país, tenía que aumentar su cantidad de metales. Pedían al estado una política favorable a sus intereses, es decir, una política que favoreciera los productos nacionales y no la libre competencia. Asimismo, eran partidarios del proteccionismo frente al librecambismo.Realmente no se puede hablar de una escuela mercantilista, pues, para poder hablar de una escuela deben existir una serie de características que englobe este término. Una de ellas es la presencia de un maestro que cree un pensamiento el cual sea seguido por los miembros de la escuela, además de homogeneidad en el pensamiento.

Fisiocracia [editar]

Artículo principal: Fisiocracia

Como reacción al mercantilismo surge en Francia, a mediados del siglo XVII, la Fisiocracia, cuyo principal activista es Quesnay, y que actúan sobre todo en Francia. Creían que la economía funcionaba por flujos entre los distintos componentes de la economía (grupos sociales). Decían que la riqueza solo se genera en las tareas agrícolas, y que el intercambio de mercadería, e incluso la industria, no agregaban ningún valor. Opinaban que los agricultores eran la clase productiva del país porque alimentaban al resto de las clases: las otras dos clases eran los dueños de la tierra y la clase estéril (obreros, artesanos, comerciantes,... etc.), llamados así porque tomaban cosas del mundo natural y sólo las transformaban, es decir que no creaban nada. Otro aporte de los fisiócratas es el laissez faire, postulado que afirma que el Estado no debe intervenir en el libre funcionamiento de la economía.

Economía clásica [editar]

Artículo principal: Economía clásica

William Petty escribió, ya en el siglo XVII, textos sobre economía moderna. Habló junto con Quesnay de anatomía y de fisiologia social, estudiaron la renta a través de las clases sociales del mismo modo que la sangre entre los diversos órganos del cuerpo humano.Petty distinguió dos factores de producción: el trabajo y la tierra "el trabajo es el padre...de la riqueza y la tierra es su madre".

Adam Smith [editar]

Adam Smith desarrollo teorías de los sentimientos en su libro La Teoría de los Sentimiento Morales publicado en 1759: los individuos se mueven por el interés individual, amor propio y no solamente son movidos por interés individual sino que en el corazón humano tienen los sentimientos de simpatía. Smith busco rebatir a Thomas Hobbes (autor de Leviatan) y a Bernard Mandeville, quien escribió La Fauna de las Abejas, cuyo subtítulo es O Vicios Privados o Virtudes Públicas. Para Mandeville, la prosperidad pública es el resultado del comportamiento de los vicios.

Adam Smith

Fundador de la economía como ciencia, Smith escribió el libro "La Riqueza de las Naciones" , considerado el primer tratado sobre economía política y texto fundacional de la economía clásica. Sus aportes a la teoría fueron muy amplios, y entre ellos se destaca la diferenciación entre precio y valor de uso de los bienes. Consideró que la natural tendencia del hombre a enriquecerse es beneficiosa para el conjunto de la sociedad, que la división del trabajo y la especialización traen crecimiento en la producción. Su concepto de la mano invisible postula que el crecimiento y el desarrollo son procesos naturales provenientes de la natural ambición del hombre a enriquecerse y que el Estado no debería intervenir; cuanto más libre sea la competencia, mejor para el conjunto de la sociedad.

Smith aplica un papel al Estado. El Estado desempeña un papel fundamental, importante que es garantiza la defensa y la justicia y financiar las obras e instituciones públicas que no se llevan acabo por los individuos. La Riqueza de las Naciones inspiró al resto de los economistas clásicos para formular sus teorías.

David Ricardo [editar]

Su obra más importante, Principios de economía política y tributación, constituye la exposición más madura y precisa de la economía clásica; en el prefacio afirma que "el principal problema de la economía política es determinar las leyes que regulan la distribución". Con ese fin, David Ricardo desarrolló una teoría del valor y una teoría de la distribución.

Entre sus aportes destaca especialmente la teoría de la ventaja comparativa, que defiende las ventajas del comercio internacional y en esencia es una ampliación de la división del trabajo propuesta por Adam Smith. También se le atribuye la idea que afirma que el salario real de los trabajadores permanecerá cercano al nivel de subsistencia aunque haya intentos de incrementarlos, conocida como la ley de hierro de los salarios, basada a su vez en las ideas de Thomas Malthus.

Además propuso la que actualmente se conoce como equivalencia ricardiana, una teoría que sugiere que en algunas circunstancias la decisión de un gobierno de cómo financiarse (utilizando impuestos o mediante la emisión de deuda pública) puede no tener efecto en la economía. Irónicamente, aunque esta equivalencia lleva su nombre, Ricardo nunca estuvo totalmente convencido. Robert Barro hizo unas variaciones de la misma idea utilizando la teoría de las expectativas racionales.

Thomas Malthus [editar]

En sus Principios de la Economía Política, publicado en 1820, explico el paro. Lo explica por la insuficiencia de la demanda. Así, critico la ley de los mercados de J. B. Say, según la cual toda oferta genera su propia demanda. Esta ley afirma que los problemas de la oferta (costes) son la razón fundamental de las crisis económicas. Al contrario, Thomas Malthus explicó que el problema fundamental de la economía es la carencia de la demanda efectiva. Es uno de los primeros autores que tienen una Teorías del paro.

También es considerado el padre de la Demografía. Es conocido principalmente por su Ensayo sobre el principio de la población (1798), en el que se expone el principio según el cual la población humana crece en progresión geométrica, mientras que los medios de subsistencia lo hacen en progresión aritmética. Así, llegará un punto en el que la población no encontrará recursos suficientes para su subsistencia (catástrofe maltusiana).

John Stuart Mill [editar]

Este autor escribió la mejor síntesis de la Economía Clásica, en su libro Principios de Economía Política (1848). En este libro, John Stuart Mill recoge las aportaciones fundamentales del resto de economistas clásicos. También hizo avanzar importantemente la economía clásica.

Economía marxista [editar]

Artículo principal: Economía marxista

Karl Marx y Friedrich Engels [editar]

Karl Marx

Karl Marx, estudia a Adam Smith, David Ricardo y a otra gran cantidad de economistas, además de filósofos como Hegel (Dialéctica) y Feuerbach (Materialista). Elabora la teoría llamada Materialismo Histórico, en la cual postula que la Sociedad Humana evoluciona porque se encuentra en permanente movimiento, tanto económica como culturalmente. Así, para Marx la sociedad humana evolucionó de las comunidades primitivas al esclavismo, de ahí al feudalismo, después al Capitalismo y pronosticaba que de ahí iría a nueva sociedad.

Su Obra más conocida es "El Capital", en la cual analiza el funcionamiento del Sistema Económico Capitalista, tanto en la producción como en la circulación.

Marx es considerado un Revolucionario que denuncia el mutismo de los economistas ante la lucha de clases y la explotación.

Sus Principios más importantes son:

  • la lucha de clases es la lucha de todas las sociedades clasistas: en el esclavismo existen esclavos y amos, en el feudalismo vasallos y señores feudales, en el capitalismo son Proletarios y Burgueses.
  • la etapa capitalista es una etapa necesaria en la sociedad pero no la última.
  • quienes producen y generan la riqueza de la sociedad, son los trabajadores asalariados o proletarios, pero ellos no son propietarios de los medios de producción.
  • el sistema capitalista sólo puede existir gracias al trabajo asalariado.
  • Marx también defiende la teoría del valor.
  • La teoría del plusvalor.

El trabajador al transformar con su trabajo las materias primas crea una plusvalía, esto es, genera más valor del que tiene esta materia, también llamado valor agregado. Es por ello que, por ejemplo, una mesa tiene más valor que una tabla o pedazo de madera. Para Marx esta plusvalía es la ganancia de los capitalistas.

  • los empleados asalariados se venden por horas y esto los convierte en mercancías, pues venden su fuerza de trabajo.
  • la competencia entre los capitales siempre resulta en un ganador que se hace más y más fuerte, por lo que es más difícil competir con él; así unos se enriquecen mientras otros se empobrecen.

Por todo esto Marx concluye que la propiedad sobre los medios de producción es el camino para enriquecerse en la Sociedad Capitalista, pues de éste modo también se convierte en propietario del producto terminado (que posee más valor), gracias al trabajo asalariado.

Federico Engels, su gran amigo y apoyo incondicional, alentó a Marx para dar el salto del campo filosófico al económico. Los textos publicados por Marx muestran una clara influencia en este sentido. Algunas obras de economía de Engels son "La Situación de la Clase Obrera en Inglaterra" y "El Anti-Dürhing"

Economía neoclásica [editar]

Artículo principal: Economía neoclásica

En la década de 1870, se produjo una ruptura con la línea del análisis económico. Los economistas neoclasicos explicaron los precios relativos desde el lado de la demanda agregada, mientras que los Clásicos explican los precios relativos desde el punto de vista de los costes (oferta). Explican el valor de los bienes en función de la utilidad marginal, es a decir de la última unidad consumida. Este cambio teórico se llama la revolución marginalista, que fue el punto de partida del nacimiento del pensamiento neoclasico.

Hubo tres grandes escuelas neoclásicas con los siguientes economistas:

Valor de los bienes [editar]

La última unidad consumida es la que determina el precio del bien. El valor de un bien viene determinado por el uso menos importante que se hace de ese bien. Para illustrar la teoría, Menger tomó el ejemplo del paradoja del agua y los diamantes. Al haber mucha agua su valor es menor, explica, porque el precio de un diamante es mucho más elevado que el del agua. Así el valor de los bienes es completamente subjetivo.

Teoría del equilibrio general [editar]

Artículo principal: Equilibrio general

Para Walras la teoría económica se basa en dos supuestos: por una parte cada persona, o empresa tiende a maximizar su utilidad y por otra parte la demanda de cada bien debe igualar a su oferta. Se apoyó en la curva de demanda propuesta por Cournot, pero observó que solamente se aplica estrictamente al intercambio de dos bienes, por lo que se ocupó de deducir la curva de oferta de uno de los bienes a partir de la curva de demanda del otro. Para expresar matemáticamente los factores de los que depende la oferta, usó la teoría de los servicios productivos de Jeanm Baptiste Say (la venta de una unidad de un servicio comporta para su poseedor una privación de utilidad).

Concluyó que las funciones de demanda y oferta de un producto dependen tanto de su precio, como de los precios de los demás productos, rentas, costos de producción y otros factores. Los actores económicos proceden mediante un "tanteo", que aunque significa respuestas individuales diferentes, finalmente resulta en un comportamiento que tiende a maximizar la utilidad. El punto de equilibrio de cada mercado depende de los que sucede en los demás mercados, por lo que la determinación del equilibrio general, de todo el mercado, implica la determinación simultánea del equilibrio parcial de cada mercado. Walras construyó entonces un sistema de ecuaciones que define el equilibrio estático de este sistema de cantidades interdependientes.

Su teoría monetaria partió de la necesidad individual de medios de pago, análoga a la demanda de un bien (el dinero), cuyo comportamiento se rige también por la utilidad marginal y es predecible mediante "ecuaciones de circulación".

Alfred Marshall era un profesor en la Universidad de Oxford. Su labor docente se basó en las teorías de Ricardo y Stuart Mill complementadas con las aportaciones del marginalismo, especialmente de Karl Menger y Léon Walras, conciliando las teorías ricardianas con las de la escuela austriaca. De espíritu abierto, con una sólida formación matemática, histórica y filosófica, introdujo en sus enseñanzas las críticas a la Escuela Clásica inglesa (principalmente, Smith, Ricardo, Malthus y Stuart Mill) procedentes del historicismo alemán y del socialismo, así como también de la escuela marginalista.

La «síntesis neoclásica», base de la teoría económica moderna. En 1890 publicó su obra capital, Principios de economía, que durante muchos años fue el principal libro de texto en las facultades de todo el mundo. En el primer volumen de la obra compaginó conceptos de la economía clásica como riqueza, producción, trabajo, capital o valor con aportaciones de la escuela marginalista como utilidad y utilidad marginal. A los agentes de la producción (tierra, trabajo, capital) añadió un nuevo factor, el de la organización industrial.

En el segundo volumen realizó una exposición del funcionamiento de los mercados, un análisis de oferta y demanda y expuso su teoría del equilibrio general, de la formación de la oferta, la incidencia de los monopolios y la distribución de la riqueza nacional. Los problemas más destacados que analizó fueron el de la formación de los precios y la distribución de la renta.

En el primer caso estableció como determinantes del valor de un bien tanto el coste de producción como la utilidad. A partir del valor del bien, la formación de los precios vendría dada por la confluencia de la oferta y la demanda; la primera, determinada por los costes de producción, y la segunda, por la utilidad marginal. También estableció una relación entre precio y cantidad demandada cuya sintaxis gráfica (curvas de oferta y de demanda) sigue vigente hoy día.

El Óptimo de Pareto [editar]

Artículo principal: Eficiencia de Pareto

Alfredo Pareto desarrolla y perfecciona la teoría de Walras. Introduce el concepto de óptimo económico que hoy en día se conoce como el Óptimo de Pareto. El óptimo es aquella situación en la que ningún individuo puede mejorar su situación sin que empeore la de algún otro.

Para que se dé el Óptimo de Pareto, es necesario que haya un sistema de competencia pura y perfecta. Esto significa que se den estas cinco condiciones: atomicidad de los mercados (tantos compradores y vendedores que ninguno de ellos pueda influir individualmente en el precio del producto), transparencia y perfecta información (todo individuo conoce perfectamente cuáles son las condiciones del mercado), libre entrada y salida del mercado (no existen restricciones para que cualquier empresa pueda producir lo que desee), libre movilidad de los factores productivos (tanto el capital como el trabajo van a aquella situación según el precio de los factores), y por fin homogeneidad del producto (a los consumidores les da igual a quién comprar si todos los productos son iguales).

Keynesianismo [editar]

Artículo principal: Keynesianismo

Keynes y los inicios de la moderna teoría macroeconómica [editar]

John Maynard Keynes

John Maynard Keynes (1883-1946) nació en Cambridge, educado en Eton y en la Universidad de Cambridge, donde tuvo como profesores a Arthur Pigou y Alfred Marshall. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó para el Gobierno británico, y como su representante en la Conferencia de Paz de París (1919). Sus observaciones sobre la conferencia se plasmaron en su libro "The Economic Consequences of the Peace" (Las consecuencias económicas de la paz) (1919) donde argumentó que las reparaciones que se obligaba a pagar a Alemania a los países victoriosos en la guerra eran excesivas y que llevarían a la economía alemana a la ruina y resultarían en futuros conflictos para Europa.

Su obra central fue "Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero" en la que desafió el paradigma económico imperante en el momento de la publicación en 1936. En este libro Keynes presentó una teoría basada en la noción de demanda agregada para explicar las variaciones del nivel general de actividad económica, como las observadas durante la Gran Depresión de los años 30. Según su teoría, el ingreso total de la sociedad está definido por la suma del consumo y la inversión; y en una situación de desempleo en la que exista una capacidad productiva no utilizada, "solamente" podrá aumentarse el empleo y el ingreso total, incrementando primero los gastos, sea en consumo o en inversión.

La escuela neokeynesiana [editar]

Artículo principal: Neokeynesianismo

La economía keynesiana se centró en el análisis de las causas y consecuencias de las variaciones de la demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo y de ingresos. El interés final de Keynes fue poder dotar a unas instituciones nacionales o internacionales de poder para controlar la economía en las épocas de recesión o crisis. Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política que se llamó política fiscal. La justificación económica para actuar de esta manera parte, sobre todo, del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la demanda agregada.

La escuela postkeynesiana [editar]

Artículo principal: Escuela postkeynesiana

Pensamiento económico reciente [editar]

Después de la segunda guerra mundial, hubo un cierto consenso entre los economistas a propósito de las políticas económicas que adoptar. La mayoría de los gobiernos de los países desarrollados, atendiendo a las propuestas keynesianas, iniciaron una activa política de intervención tan estructural como coyuntural en la economía, aumentando progresivamente sus gastos y el peso del sector público. El keynesianismo fue adoptado como paradigma dominante en todas las universidades occidentales, y algunos económicos trataron de realizar una fusión entre el modelo neoclásico y el modelo keynesiano. Paul Samuelson fue el que realiza este síntesis teórica entre las diversas corrientes dando lugar al neokeynesianismo. Algunos economistas, los postkeynesianos, consideran sin embargo que las ideas de Keynes fueron excesivamente deformadas por esa fusión y por los vulgarizadores y que en su forma original aún tienen mucho que aportar para comprender el funcionamiento de la economía.

Sin embargo, durante los años cincuenta y sesenta, un pequeño grupo, los monetaristas, criticaron a las políticas keynesianas. Fundada y liderada por Milton Friedman, de la Escuela de Chicago, la escuela monetarista condena la intervención coyuntural de los gobiernos en la economía e insistieron también en los efectos negativos de un excesivo peso del Estado. En lugar de estas políticas gobernantes, propusieron políticas monetarias neutrales permitiendo a la economía crecer sin inflación. La influencia de los monetaristas quedo limitada, ya que el keynesianismo fue dominante hasta los años setenta. De hecho, la crisis económica de los años setenta se caracterizo simultáneamente por una inflación y un paro importantes, algo inexplicable por las teorías keynesianas. A raíz de esta crisis, la escuela monetarista volvió dominante y las políticas que abogaban fueron adoptadas por la mayoría de los gobiernos de los países industriales, en primero los Estados Unidos e Inglaterra con la llegada al poder en 1979 de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. De la escuela monetarista surgieron las corrientes neoliberales que dominaron la ciencia económica durante los años ochenta.

Durante la segunda mitad del siglo veinte surgieron algunas corrientes de la teoría económica que analizaban campos aparentemente dispersos y muy específicos, y que todos pertenecen a un programa de investigación que se conoce como neoinstitucionalismo. Las teorías más importantes de este movimiento son el análisis económico del derecho, la teoría económica de la elección pública, la nueva teoría de la empresa y los contratos, la teoría de los costes de transacción y la economía de la información, entre otras. A finales del siglo se desarrollaron también escuelas económicas especializadas en sujetos particulares en margen del pensamiento económico dominante. Ejemplos notables de estos corrientes son la teoría de la microeconomía moderna, la econometría o la teoría de los juegos.

Véase también [editar]

Bibliográfía [editar]

Bibliografía general

  • Ekelund y Hébert, Historia de la Teoría económica y de su método, Mc Graw Hill, Madrid.
  • Blaug, Mark, Economic Theory In Retrospect, Cambridge University Press, 1996.
  • Ekelund, Robert B. Y Robert F. Hébert, Historia de la teoría económica y su método, McGraw-Hill, 1992.
  • Fellner, William, Modern Economic Analysis, McGraw-Hill, 1960
  • Fernández López, Manuel, Historia del pensamiento económico, A-Z editora, 1998.
  • Niehans, Jürg, A History of Economic Theory, The John Hopkins University Press,1990.
  • Robbins, Lionel, A History of Economic Thought. The LSE Lectures, editadas por Steven G. Medema y Warren J. Samuels, Princeton University Press, 1998.
  • Schumpeter, J., History of Economic Analysis, Oxford University Press, 1954.
  • Spiegel, Henry William, The Growth of Economic Thought. Duke University Press, 1991.
  • Taylor, Overton H., A History of Economic Thought, McGraw-Hill, 1960

Bibliografía especial

  • Beaud, Michel y Gilles Dostaler, Economic Thought since Keynes, Routledge, 1995.
  • Blaug, Mark et al, The Quantity Theory of Money, Edward Elgar, 1995.
  • Hansen, Bent, A Survey of General Equilibrium Systems, McGraw-Hill, 1970.
  • Humphrey, Thomas M., Money, Banking and Inflation. Essays in the History of Monetary Thought, Edward Elgar, 1993.
  • Jonung, Lars, The Stockholm School of Economics Revisited, Cambridge University Press, 1991.
  • Laidler, David, The Golden Age of the Quantity Theory, Princeton University Press, 1991.
  • Laidler, David, Fabricating the Keynesian Revolution, Studies of the Inter-War Literature on Money, the Cycle, and Unemployment, Cambridge University Press, 1999.
  • Patinkin, Don, Anticipations of the General Theory? And Other Essays on Keynes, The University of Chicago Press, 1982.
  • Silva Herzog, Jesús, Antología del pensamiento económico-social, Fondo de Cultura Económica, 1963.
  • Sowell, Thomas, Classical Economics Reconsidered, Princeton University Press, 1974.

Enlaces externos [editar]

Sitios económicos

Universidades

FILOSOFÍA: HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y CREENCIAS RELIGIOSAS:LAS IDEAS RELIGIOSAS DE LOS PUEBLOS PREHISTORICOS Y SU REPRESENTACIONES.

LAS IDEAS RELIGIOSAS DE LOS PUEBLOS PREHISTORICOS Y SU REPRESENTACIONES

                                                                           Por Julieta Sepich

   Hace miles de años el sol ya refulgía sobre la Tierra fértil y misteriosa. Los hombres y mujeres del Paleolítico y Neolítico sabían venerar los elementos y las fuerzas naturales. Su sensibilidad era mágica y religiosa. Y artística. Esta diversidad de atributos la evidencian las señales del arte rupestre prehistórico. En este vasto, fluido y sólido artículo, Julieta Sepich nos acercará a los remotos vapores de la prehistoria. Sepich es egresada de la carrera de Imagen y sonido de la Universidad de Buenos Aires. Ella nos hará recorrer la posible dimensión religiosa del hombre prehistórico a través de sus entierros, las diosas de la fertilidad, el simbolismo de las cuevas, menhires y dolmenes y las bellas y plásticas imágenes que esmaltan las paredes de las cavernas que presenciaron los más antiguos ritos del hombre.   

 

     Al arte Paleolítico le corresponde la duración de aproximadamente 20.000 años, el período que abarca desde el 30.000 al 9.500 aC. Para poder comprender las formas de representación del arte Paleolítico se debe considerar el modo de vida y subsistencia de los hombres de éste período. Tanto el Paleolítico Inferior como el Superior, contenían a un hombre nómade, no productor; es decir, que no modificaba a la naturaleza, sino que tomaba de ella los elementos para la supervivencia.

    Este período tiene como característica principal desde el punto de vista tecnológico, que el hombre no pule la piedra sino que la talla. Pero, ante todo,  una mejor comprensión de las representaciones de los hombres primitivos, nos las aportará una indagación en torno a las ideas religiosas de estos pueblos.

MUERTE Y RELIGION

    Paradógicamente, comenzaremos por las ideas de ultratumba, ya que los enterramientos, que como es natural, son uno de los hallazgos más frecuentes de la arqueología prehistórica, constituyen la fuente más antigua para reconstruir las ideas religiosas de estos pueblos.

   En sitios arqueológicos vinculados con la Prehistoria, no se encontraron lápidas, ni inscripciones que transmitan nombres de divinidades ni de ritos, pero el hecho mismo del enterramiento y del cuidado a los difuntos, demuestra una creencia firme en un "más allá". De otro modo no se explican las ceremonias funerarias y bastaría abandonar los cadáveres o cubrirlos con tierra sin la menor preocupación complementaria.

    Desde los primeros restos conocidos hasta la actualidad, la tumba ha sido el más elemental modo de expresión religiosa y es unas de las pruebas más concluyentes de la creencia en la otra vida, consustancial al hombre, incluso en las tribus de mentalidad religiosa menos desarrollada.

    Sin que la regla sea absoluta, el hombre prehistórico cree en el mantenimiento de la personalidad en el "más allá", con necesidades muy semejantes a las terrenas, como lo demuestran las armas, adornos y alimentos que se ofrendan a los muertos y que todavía se hallan junto a sus restos en las sepulturas

    No olvidemos que para la mentalidad primitiva todas las cosas tienen su alma, y el espíritu del muerto no es más que un alma de especie superior.

    Si el "más allá" está poblado de "fantasmas" humanos, éstos se sirven de fantasmas de colores, de comida, de armas, de utensilios, y utilizan e incluso cabalgan, en fantasmas de animales.

    Estos pueblos enterraban colores junto a los muertos, o pintaban los cadáveres y hasta los bañaban en substancias colorantes. El fin de estos procedimientos es complejo y múltiple. El rojo simboliza y sustituye la sangre, es decir, la energía vital, por lo que pintaban las entradas de las cavernas, ciertos utensilios y hasta sus cuerpos. Empapar un cadaver en color rojo equivalía a multiplicar la potencia vital del difunto en la otra vida. Como la momificación egipcia, el baño paleolítico de ocre rojo era garantía de inmortalidad.

RELACION ENTRE LOS VIVOS Y LOS MUERTOS

    Otra observación respecto a los enterramientos, es la relación que se establecen entre los muertos y los vivos. Los muertos necesitan de los cuidados y las ofrendas de los vivos, mientras que éstos pueden ver afectada su existencia de manera favorable ( protección de sus antepasados), o perjudicial (espíritus malignos, fantasmas) por la influencia de aquellos.

   De la posición de los cadáveres también pueden hacerse deducciones significativas. Muchos aparecen depositados en la tierra sin que aparentemente haya una intención conciente, pero también están los que fueron orientados hacia el este o el oeste. Es dificil encontrar un fundamento categórico, pero es probable que cuando miran hacia el oriente se relacionen con el nacimiento del día, y por lo tanto con la idea de resurrección; y que cuando se dirigen a Occidente respondan a la idea de que este lugar, por donde se oculta el sol, se consideraba ya la morada de los muertos.

    No cabe duda de que existió, en algunos casos, una relación entre los enterramientos y la proximidad de ríos y sobre todo el mar, ya que se verificaban en acantilados que bordean estrechas ensenadas que penetran profundamente en la costa. También podría hipotetizarse sobre un camino que condujera a un más allá situado en regiones ignotas, localizadas al otro lado del horizonte visible.

    Sin embargo, es arriesgado asegurar estas teorías ya que están teñidas de las posteriores interpretaciones del mundo clásico y del cristianismo. De todos modos, es seguro que el lugar de la sepultura y la orientación de los cadáveres tenían un significado concreto relacionado con la creencia en otra la vida.

    Otro aspecto, es la posición de los cuerpos sepultados, se trata de los cadáveres encogidos, casi siempre violentamente plegados sobre sí mismos y fuertemente ligados. Se ha supuesto que se intentaba reproducir la posición del feto en el seno materno, como si se tratara de una especie de gestación para la nueva existencia.

   Sabemos que la preocupación de los primitivos por sus muertos no siempre obedece al amor y la obediencia, sino al miedo. Se da también que los muertos son enterrados con las manos y los pies atados, tendidos de bruces o cabeza abajo; esto responde a la creencia de que si el difunto pretendía ponerse en movimiento, se hundiría cada vez más, sin poder emerger a la superficie.

    Como ejemplo de estos miedos hacia los difuntos se encuentran los hallazgos en Chancelace, de los esqueletos de Lauregie-Basse, y hasta de una época más avanzada, plena Edad de Bronce, como algunos encontrados en El Argar.

EL CULTO A LOS MUERTOS Y A LOS ANTEPASADOS

   Existe una complicada disputa sobre la posible existencia de un culto prehistórico a los muertos o a los antepasados, conceptos que no deben confundirse. En el primer caso se trata de la persistencia espiritual de la persona que se ha conocido viva; en el segundo, de gente que vivieron hace mucho tiempo, a quienes los hombres no han conocido en su realidad terrena, a las que se remonta su propio origen, y que están envueltas con un velo de creencias mitológicas que acaban por perder su personalidad natural y que incluso estas divinidades son pura invención.

    Hay que distinguir entre las honras al difunto en los momentos siguientes a su muerte (funerales) y mientras su memoria persiste (recuerdos, ofrendas), del rito religioso propiamente dicho, que exige siempre la elevación a divinidad y un ritual bien establecido. Por ejemplo, Barden y Bouyssonnie, excavadores del importante yacimiento de la Chapell-aux-Saints, encontraron en ella gran cantidad de huesos de animales, enteros y fragmentados, próximos a una gran fosa de enterramientos humanos y acompañados por piezas de sílex tallado.

    La cueva no tiene condiciones para ser habitada y parece que sólo tenía función funeraria; las comidas realizadas junto a la fosa tendrían, por lo tanto, carácter de ágape funerario, pero ésto no supone un verdadero culto a los muertos, sino una forma de intensificar su fuerza en el otro mundo y de renovar la alimentación que se les ofreció en los funerales. Estas comidas fúnebres eran muy diferentes del sacrificio religioso, al menos en los finales del Paleolítico Inferior (Musteriense).

    En 1907, se encontró en Ofnet (Baviera, Alemania), una curiosa sepultura con dos fosas una junto a otra, la primera con seis y la otra con veintisiete cráneos sin las restantes partes del cuerpo. Ordenados concéntricamente y orientados hacia el Occidente, cubiertos por una capa de ocre rojo en polvo y adornados con conchas y dientes de animales. Esta forma de culto respondería a un procedimiento de honrar a los muertos o de anular sus poderes maléficos, ya que es constante la creencia de que la separación de la cabeza, es uno de los medios más seguros de defenderse del poder de los muertos y de sus espectros.

   La muerte plantea al hombre prehistórico, abandonado a sí mismo en medio de una naturaleza misteriosa, a veces hostil, y sobrecogedora, una serie de preguntas angustiosas.

  ¿Qué parte es la que sobrevive? ¿Qué es el alma?  ¿Una substancia inmaterial, indestructible?  No se sabe con exactitud si los pueblos prehistóricos se formulaban éstos u otros interrogantes, pero lo que puede asegurarse es que sin dudas eran motivos de honda preocupación.

PINTURA Y RELIGION

   La pintura es una intensa fuente de información, tantos como los enterramientos, para tratar de reconstruir las ideas religiosas de aquellos remotos tiempos. El arte y la religión han estado estrechamente ligados a través de toda la historia. Sin el arte, las ideas religiosas habrían carecido de grandiosidad, brillantez y una conmovedora potencia, un medio impresindible para acoger, enseñar y dirigir a los fieles.

    El arte ha recibido de la religión temas e inspiración profundamente espiritual que le da sentido a las formas. Es notable comprobar que esta conexión empezó en el Paleolítico, que las cavernas pintadas (salvando las enomes distancias), son las precursoras de los templos esplendorosamente decorados.

     Cuando se hallaron las primeras pinturas rupestres, se les atribuyó un origen puramente estético. Los animales que se ven en las cavernas serían producto refinado del ocio del hombre paleolítico, que tomó por modelo los seres, objeto de preocupación, y cuyos movimientos y naturaleza conocían por sus expertos ojos de cazadores, acostumbrados a observarlos durante horas y días, esperando el momento propicio para apoderarse de ellos.

    Pero si esta familiaridad con los animales, esa convincente representación, son ciertas, es falso suponer que estos hombres gozaron de tiempo libre, para entregarse a actividades de orden cultural, al goce del arte por el arte mismo, dado que supone un excedente de tiempo y actividad, solo dado por una vida fácil, basada en una alimentación asegurada. Pero ésto no era así, la vida del hombre prehistórico era dura y hostil. Un descuido, una cacería infructuosa, una epidemia de los animales o un desplazamiento de los rebaños salvajes, podía producir el perecimiento de tribus enteras.

    Si el hombre no podía perder un momento para atender la conservación de su vida ( que se extinguía entre los veinte y los treinta años), no cabe duda que la actividad artística tenía una estrecha relación con su lucha frente a la vida. El análisis de su arte lo confirma.

    Las obras creadas con fines estéticos deberían representarse en lugares donde puedan contemplarse facilmente. Pero en las cavernas prehistóricas ocurre lo contrario. Estas poseen incomodidad física, peligros y tensión que implica acceder a esas representaciones. Estas pinturas se produjeron con una falta casi total de luz, (lámpara en piedra y alimentada con grasa animal).

    Las pinturas neolíticas, las ejecutadas en las Edades del Bronce y del Hierro, están a la luz del día, en espacios poco profundos. En cambio, las paleolíticas, jamás vieron la luz del sol. Hay una serie de ejemplos que lo explican:

  A) En la cueva de Doña Clotilde, debe llagarse a una enorme sala, de ella parte un corredor de dos metros de ancho y de varios centenares de longitud, que se bifurca y se vuelve a unir, luego hay que arrastrarse para pasar bajo una formación de estalactitas que lo obstruye casi totalmente y luego de ésto se accede a un espacio cuyo techo contiene pinturas y grabados.

   B) Las figuras de Niaux se encuentran casi a kilómetro y medio de la entrada.

   C) En la cueva de La Pasiega se entra por un agujero que conduce a una sala bastante espaciosa, de ella salen estrechos corredores que forman un complicado laberinto. En ellos se abren pozos de hasta trece metros de profundidad y las pinturas están inscriptas en esos abismos subterráneos.

   D) Para entrar en la cueva del Tuc d’Audoubert es presiso cruzar los setenta metros de anchura del río Volp y entrar en un vestíbulo surcado por otras corrientes de agua; a 160 metros de la entrada comienza un estrecho acantilado que bordea amplias salas pobladas de estalactitas, en la última se encuentra un agujero de doce metros de longitud, primero recto y después helicoide muy estrecho, así se llega a una sala estrecha y baja con algunas pinturas.

    En el fondo, tras romper varias estalactitas, la sala se angosta de nuevo y se convierte en un corredos que debe atravesarse por encima de una cornisa de arcilla resbaladiza, con huellas de garras de osos, así como unos trazos sinuosos marcados por los hombres, cuyo sentido no se ha descifrado.Tras otro paso que no permite permanecer de pie, se desemboca en el sancta sanctorum, donde se encontraron unas bellas figuras de bisonte modeladas en barro y huellas de talones humanos (al parecer con cierto ritmo, se cree que podría ser la representación de una danza).

   Los ejemplos son múltiples, en algún caso se hallaron pinturas a seis metros de altura, sin saber como accedieron a dicha altura.

   El análisis de las pinturas, grabados, figuras modeladas, delatan una intención concreta.

   Los animales aparecen a veces heridos por armas; otros, rodeados de extraños signos de dificultosa interpretación, pero que sin duda poseen un carácter mágico.

  En ocasiones aparecen apoyando sus patas en algo que se asemeja a un tablero de ajedrez, o se relacionan con esquemas que por recordar la armadura de los techos de las chozas han recibido el nombre de tectiformes.

    Una imagen de El Pindal, muestra a un mamuth con un enorme corazón, como por transparencia. Esto podría ser una fórmula para cazarlo con más facilidad.

   Las hembras aparecen a veces con el vientre hinchado, en gestación avanzada, y hay ejemplos de hembras en celo llamando al macho (bisonte de Altamira), o renos copulando (de Font-de-Gaume), son sin duda estos ejemplos estimulación mágica para la reprodución de las especies útiles.

   Estas prácticas forman parte de la llamada "magia simpática", cuyo principio consiste en la convicción de que cualquier acción que se ejecute sobre la reproducción de un ser repercute sobre el original. Así, los animales previamente "cazados por la magia" caerán con más facilidad en manos de sus perseguidores.

   El carácter sagrado y mágico de todo este arte está confirmado por los lugares oscuros y de dificil acceso, el hecho de que la vida de los pobladores no se desarrollara nunca en la proximidad (por ser prácticamente inhabitables), sino cerca de la entrada, y que en muchos casos las cuevas pintadas no sirvieran nunca de abrigo para el uso cotidiano de estos hombres.

LAS ESTATUILLAS PALEOLÍTICAS DE LA FECUNDIDAD

   En el Paleolítico Superior, se hallaron las primeras muestras de esculturas.  A veces son animales modelados en el barro, como los bisontes del Tuc d’Audoubert; otras, formaciones minerales naturales, como salientes de rocas o estalactitas, que fueron retocadas para darles cierta apariencia orgánica.  Pero lo más significativo son las figurillas, los relieves de piedra y las tallas en hueso y marfil.

  Muchas representan animales, y son el complemento artístico y mágico- religioso de las pinturas rupestres, pero otras reproducen hombres y mujeres y su simbolismo es muy particular.

   Una de las más conocidas, es la llamada "Venus de Willendorf ", encontrada en la aldea austríaca de este nombre. Es una figurilla de pocos centímetros de altura, labrada en piedra, resaltanto extraordinariamente el vientre y los senos, mientras que las piernas son insignificantes, los brazos ligeros y la cabeza sin ningún razgo aparente.

    Todas las estatuillas femeninas poseen características similares:

* De pequeñas dimensiones ( de 4 a 22 cm) , trabajadas en piedra, marfil o hueso.

* Razgos comunes, acentuación de los caracteres sexuales secundarios, adiposidad y extrema estilización de las extremidades, expresadas de un modo atrófico y sin detalles, También la cabeza es estilizada, generalmente representada como una simple forma esférica, oval o cónica, sin descripción de los razgos del rostro.

   Estos cuerpos ovoides, de forma elemental, estática, fantásticos en su deformidad, son seres originarios, rítmicos, encerrados en sí mismos. Incluyen una idea y una potencia: la fuerza primordial de la vida, la que asegura la continuidad de la especie.

   La aparencia individual de las estatuillas sugiere que son figuras de fecundidad, hechas para enriquecer o asegurar abundancia de alguna forma. Como grupo (que incluye más de 150 ejemplos), muestran gran uniformidad, y con el tiempo la figura básica se va adaptando y simplificando hacia formas esquematizadas.

   La potencia erótica de estos fetiches arrebata a todos los seres, asegura la continuidad de la existencia de los muertos en el más allá, multiplica las especies animales de las que entonces dependía el hombre de forma absoluta. Se trata por lo tanto de la Vida en su estado cósmico, íntimamente ligada a la supervivencia y a la raza.

    La Venus de Willendorf estaba enbadurnada de ocre rojo como los relieves de Laussel, que representan un hombre normal y varias mujeres de prominencias exageradas, embarazadas y con un cuerno en la mano, al que dirigen su vista extasiada. Sea símbolo de la abundancia o emblema fálico, este cuerno es una curiosa anticipación del cuerno de la abundancia tan famoso en la mitología griega y el simbolismo posterior.

   Estas Venus, que todavía no pueden llamarse divinidades, son las antepasadas de la Gran Diosa o de la Madre Naturaleza, cuyo culto será esencial a partir del Neolítico, a consecuencia de los mitos agrícolas, y que con el tiempo serán el origen de todas las diosas del amor y la fecundidad de la historia posterior.

TRANSFORMACION EN EL NEOLITICO

   Al final de la Era Cuaternaria, se sucedieron acontecimientos que modificaron de forma radical la forma de vida del hombre prehistórico.El comienzo de estos cambios fueron catastróficos. La temperatura empezó a subir y determinó un cuadro climático muy semejante al presente. Los glaciares se fundieron o quedaron reducidos. La fauna fría emigró hacia el norte, seguida por las tribus paleolíticas, pero las especies habían cumplido su ciclo biológico y se reproducian cada vez menos, acabando por desaparecer y llevar así a la muerte a gran parte de la humanidad prehistórica.

   Algunos grupos llegaron a las zonas árticas, donde los esquimales y lapones son los descendientes de los antiguos Magdalenienses, adaptados a la pesca y a la caza de mamuths. Otros quedaron en las costas viviendo de los bancos de mariscos y de la caza menor, en las costas europeas del Mar del Norte y del Báltico. Pero en Oriente un hombre se desarrolló, y generó una cultura (la neolítica), caracterizada por la agricultura, la domesticación de animales, acompañadas por adelantos tecnológicos, como los primeros tejidos y la cerámica.

   Es acertado remarcar que este importante avance, sobre todo la agricultura, influyó de manera muy poderosa en las ideas religiosas. Con el cambio de clima aumentaron las plantas comestibles, y es probable que hubo una etapa de recolección a gran escala de vegetales no cultivados (trigo, cebada, etc).

   La observación de este fenómeno, que era inexplicable para el primitivo, de que las semillas se caen al suelo y originan nuevas plantas, que reproducen el ciclo vegetal a través de un período, condujo a la siembra intencionada, que fue la base de la alimentación. Las necesidades de carne se remediaron con la ganaderia, y probablemente en la domesticación de los animales, la mujer tuvo un rol fundamental.

    Esto produjo una inversión de roles, donde la mujer pasó a desplazar al hombre, dando paso al matriarcado.

EL CULTO EN EL NEOLITICO

   Los enterramientos neolíticos demuestran intensas creencias de ultratumba, sin dudas ya organizadas como mitos, aunque se carezca de detalles concretos sobre los ritos.

   Se mantiene el enterramiento con ofrendas de comida, adornos y otros objetos, y con las armas cuando se trata de guerreros, (ésto muy frecuente en la Edad del Bronce). También se observan orientaciones intencionadas de los cadáveres.

    Lo más frecuente en el Neolítico, respecto a las atenciones al cadáver son: enterrarlo (inhumación) o quemarlo (incineración), y ésta elección no es azarosa , sino que tiene ciertas implicancias.

    La inhumación significa devolver el cuerpo a la Tierra, a la Gran Diosa Madre, que dispensa la vida, la muerte y la resurrección.  La incineración se relacionaba con las virtudes purificadoras del fuego, o con el deseo de facilitar al espirítu el paso a otro mundo convertido en fluidos invisibles (los gases y vapores de la combustión).

   En el Neolítico se desarrolló una arquitectura elemental, chozas de madera, barro, con fondos de piedra, que en la Edad de Bronce ya pueden considerarse como los primeros edificios. También para el culto se construían "edificios" especiales. Estos son los sepulcros megalíticos, cámaras rectangulares de proporciones diversas, precedidas por un corredor, otras con cámaras circulares, cubiertas de tierra.

    Todas estas construcciones presuponen la firme idea de la supervivencia y grupos humanos grandes y organizados. En las paredes de algunos se ven grabados signos figuras antropomorfas, series de trazos paralelos, y huesos decorados; todo ello relacionado con el culto a la Gran Diosa Madre.

    Los menhires son piedras estrechas y altas, clavadas perpendicularmente en el suelo, a veces próximas a un dolmen (del cual se ignoran sus implicancias religiosas). Parecen ser parte de un rito solar por su ubicación circular o que equivaldrían a falos monumentales relacionados con el mito de la fecundidad.

PINTURA Y RELIGION

   Las pinturas pertenecientes a este período tienen rastros de las producidas en el Paleolítico, aunque sus diferencias son evidentes.

* Están en abrigos al aire libre,

* las figuras son más pequeñas,

* no existe la policromía en la misma figura,

* hay abundante representaciones humanas de ambos sexos,

* se emplea la composición, que a veces se complejiza hasta una búsqueda de perspectiva espacial.

* Las figuras humanas tienden a estilizarse con el paso del tiempo, mientras que las de los animales se mantuvieron dentro de un naturalismo que fue derivando en una esquematización de las formas y contenidos.

*El movimiento rápido y violento, captado con agudeza, es uno de las características más destacadas de este período.

   Pero el carácter mágico-religioso de la pintura siguió siendo fundante. Los sitios elegidos para pintarlas eran especiales en forma, orientación o situación. Algunas pinturas fueron repintadas, por ejemplo las rojas más antiguas se repasaron en negro, lo que indica la continuidad del interés en ciertas rocas decoradas, que se pueden calificar como santuarios.

   Es frecuente la representación de escenas cotidianas, como la recolección de miel, que podían también invocar a la protección mágica para incrementar la caza, la abundancia de los productos naturales, etc. Este arte fue evolucionando hacia una estilización que acabó por convertirse en un cúmulo de símbolos de muy dificil interpretación, verdaderas pictografías, pero cada vez de sentido mágico más profundo.

   Se ven animales, líneas, puntos y hasta carros de dos o cuatro ruedas, que siguen refiriéndose a protecciones mágicas sobre los animales. También son frecuentes los hombres con muchos brazos u hombres-árboles indicación de poder sobrehumano. Abundan los triángulos oscuros con un vértice hacia abajo, símbolo sexual y universal femenino, que enlazan estos signos con los ritos de la fecundidad y la Diosa Madre.

OBSERVACIONES FINALES

   Para tratar de arribar a una síntesis que permita observar con más claridad las manifestaciones artísticas de implicancia mágico-religiosa de los períodos desarrollados en este trabajo, es que quisiera manifestar los puntos que desde mi perspectiva ( muy subjetiva, por cierto), son los de mayor relevancia en estos pueblos.

   En el primer período observado, el Paleolítico, se observa que las representaciones (tanto pinturas, como volúmenes), tienen una relación directa con la supervivencia del hombre prehistórico. La magia simpática que aseguraba la existencia de lo representado en el exterior, es la que nos habla de un ser sin la noción de pertenencia, de permanencia y de un caráter puramente mágico respecto del mundo que lo circunda. Es un hombre que no posee la capacidad de producir y transformar a la naturaleza.

    Es muy llamativo que todas las representaciones de este período estén en lugares inaccesibles, donde el hombre no convivía con estas producciones artísticas, sino que la sumergía en una especie de santuario que lo separaba de su existencia cotidiana.

    Cuando el hombre dejó de ser nómade para constituirse como en ser sedentario, y producir cambios en la naturaleza para su supervivencia y evolución, es que comenzó a modificar sus espacios y características en lo que se refiere a la representación e ideas mágico-religiosas. Sus cultos se ampliaron y no sólo se hacían para los muertos, sino que se le adjudicaban a las fuerzas naturales determinadas representaciones; ésto dio comienzo a los ritos como el de la Gran Diosa Madre, que representaba la fuerza vital y la fecundidad, que podría equivaler a lo que fue luego la noción de La Madre Natura.

   Es importante observar cómo el hombre fue relacionándose con el mundo circundante y encontrando de una manera mágico-religiosa la explicación de su propia existencia. Y a su vez a partir de la representación de su visión del mundo, fue evolucionando y complejizando su manera de hacer y pensar(se).

   Es revelador comprender que en estos hombres se gestó y germinó toda la evolución del pensamiento religioso, víctima de inmensas mutaciones que llegan hasta nuestros días.

   Sin embargo, adhiero a estas primeras civilizaciones con respecto a su gran culto de la Naturaleza y las nociones de vida-muerte que experimentaban desde su remota sabiduría.

Ilustraciones (de arriba hacia abajo): 1: Bisonte rojo en cueva prehistórica de Altamira; 2: Bisonte rojo (detalle); 3: Apelando a la imaginación, un hombre prehistórico ingresando en una cueva, asimilada simbólicamente al vientre materno, lugar donde se regresa en el momento del entierro; 4: Ciervo rojo en cueva del paleolítico; 5: La Venus de Willendorf; 6: Imagen de menhir.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

Prehistoria y Antiguedad

Biderman, Hans

Seix y Barral

Grandes Civilizaciones

Cid, Carlos; Riu, Manuel

Obtenido de http://www.temakel.com/artprehis.htm

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: Culturas Megalíticas, 1967
, Historia del Arte, Equinox, Editorial Sarpe, Madrid, 1982

 

 

FILOSOFÍA: HISTORIA DE LAS IDEAS POLÍTICAS

Índice según temas:

 

A

Atenas (La Ciudad Estado) 4

D

Desarrollo anterior a Grecia 2

E

El Cristianismo 43

El Mundo Feudal 48

R

Roma (concepto de latinidad) 40

 

Desarrollo anterior a Grecia

En algún lugar de Oriente Medio, alrededor del año 6.500 a.c., la humanidad atravesó una línea crucial en lo que se refiere a nuestra materia de estudio. El hombre cazador recolector, se convirtió en agricultor, abandonando sus formas de vida nómada y llegando a construir asentamiento permanentes. De esta forma, las diversas técnicas agrícolas, parecen haberse difundido continuamente hasta el año 3.000 a.c. por toda la costa norte de África, Europa y la India.

Así, la agricultura se convirtió en civilización únicamente bajo circunstancias favorables, floreciendo en los terrenos aluviales de los grandes ríos. Toda civilización requiere de actividades sociales que vayan mas allá de la simple agricultura de reproducción y subsistencia. Sólo los extensos valles fluviales de los grandes ríos podían ofrecer las condiciones necesarias para la producción de un excedente agrícola capaz de sostener formas de actividad humana cualitativamente civilizadas.

La escritura hace su aparición en la civilización sumeria, alrededor del año 3.100 a.c., simultáneamente con la existencia de un excedente agrícola en el valle del Tigris y el Eufrátes (Mesopotamia).

Los egipcios se encontraban relativamente solos, a los largo y ancho del cauce del río Nilo, por lo que pudieron ser capaces de perfeccionar un estilo de vida y de pensamiento mas o menos estático y no sujeto a influencias externas.

Al rededor del año 1.700 a.c. se inició una ola de invasiones provenientes del norte del continente que daría comienzo a una nueva fase de desarrollo de la humanidad. Estas invasiones duraron cerca de doscientos años y llegaron a modificar drásticamente la situación del medio Oriente. Egipto no pudo permanecer aislado por mas tiempo, surgiendo una nueva civilización cosmopolita que llegaba a incorporar todo el antiguo Egipto y el valle de la Mesopotamia, así como todo el espacio geográfico-cultural que entre ellos se encontraba.

Cerca del año 1.200 a.c. el líder de una tribu del desierto, preparado y educado por sacerdotes egipcios, llevó a su pueblo (Israel) fuera de Egipto, atravesando el Sinaí, con destino a la “Tierra Prometida”. Al mismo tiempo que otro grupo de semitas (de los límites existentes entre Egipto y Mesopotamia) incapaces de asimilar con éxito la compleja escritura egipcia, simplificaron su grafía llegando a reducirla solamente 20 ó 30 símbolos distintos que representaban sonidos, en lugar de ideas; inventándose así el alfabeto.

En esta misma época, los Dorios (un grupo de pueblos bárbaros que hablaban el griego), llegaron del norte. La batalla de Troya data tradicionalmente del año 1.148 a.c. En la primera mitad del primer milenio, antes de nuestra era, mientras Oriente Medio continuaba, en uso de una identidad cosmopolita, realizando su proceso de unificación política bajo el dominio de los Persas, el mundo se desarrollaba en la forma de las tres grandes civilizaciones periféricas conocidas: la china (de donde surgió el maestro Confucio), la india (de donde es originaria la figura de Buda) y la griega donde surgieron Sócrates, Aristóteles y Platón, entre otros grandes pensadores que tanta huella han llegado a imprimir en todo el mundo occidental.

  • Últimos 50.000 años

  • Aparición del primer Homo Sapiens

(40.000 años)

  • Pinturas rupestres en Francia

(16.000 años)

  • Inicio de la agricultura

(6.500 a.c.)

  • Invención de la escritura

(3.100 a.c.)

  • Construcción de la Gran Pirámide

(2.500 a.c.)

  • Ola de invasiones bárbaras en Oriente Medio

(1.700 a.c.)

  • Éxodo de Egipto por Moises

  • Invasiones dóricas en Grecia (a partir del año 1.200 a.c.)

 

COMIENZO DE NUESTRA MATERIA DE ESTUDIO

  • Época dorada de Atenas (Sócrates, Platón, Aristóteles...)

 


Obtenido de http://html.rincondelvago.com/historia-de-las-ideas-politicas.html

 

FILOSOFÍA Y MORAL: EL ETNOCENTRISMO. El etnocentrismo es el acto de ver y analizar al mundo de acuerdo con los parámetros de la cultura propia.[1] El etnocentrismo suele implicar la creencia de que la propia raza o grupo étnico sea la más importante, o que algunos o todos los aspectos de la cultura propia sean superiores a los de otras.

Etnocentrismo

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El etnocentrismo es el acto de ver y analizar al mundo de acuerdo con los parámetros de la cultura propia.[1] El etnocentrismo suele implicar la creencia de que la propia raza o grupo étnico sea la más importante, o que algunos o todos los aspectos de la cultura propia sean superiores a los de otras. Este hecho se refleja por ejemplo en los exónimos peyorativos que se dan a otros grupos y en los autónimos positivos que el grupo se aplica así mismo. Dentro de esta ideología, los individuos juzgan a otros grupos en relación a su propia cultura o grupo particular, especialmente en lo referido al lenguaje, las costumbres, comportamientos, religión y creencias. Dichas diferencias suelen ser las que establecen la identidad cultural.

Antropólogos como Franz Boas y Bronisław Malinowski plantean que todas las ciencias deben trascender el etnocentrismo propio del científico como individuo. Boas desarrolló el principio del relativismo cultural y Malinowski el del funcionalismo como guías para producir estudios no etnocéntricos de las diversas culturas. Los libros The Sexual Life of Savages de Malinowski, Patterns of Culture de Ruth Benedict y Coming of Age in Samoa de Margaret Mead son ejemplos clásicos de antropología no etnocentrista.

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Evolución [editar]

El concepto de etnocentrismo en las ciencias culturales como la discriminación William Graham Sumner en el libro “Folkways” publicado en 1906, combina la creencia en que la propia cultura es superior a otras, junto con la práctica de juzgar otras culturas con los estándares de una cultura específica. El etnocentrismo puede ser entendido como un universal humano en la medida en que puede ser ejercido por los miembros de cualquier raza, sociedad o grupo. En este sentido, la gente o los pueblos en diferentes culturas tienden a describir las creencias, las costumbres y los comportamientos de su propia cultura en términos estereotípicamente positivos, mientras que las costumbres y creencias de las otras son descritas negativamente.

En situaciones donde se presentan conflictos entre culturas, las creencias etnocéntricas de superioridad son usualmente vinculadas a sentimientos de desconfianza y temor, así como también se relacionan con acciones que son diseñadas para limitar el contacto con miembros del otro grupo y para ejercer discriminación. En medio de conflictos culturales violentos, el 'etnocentrismo es acompañado por xenofobia, discriminación, prejuicios, separación física de los grupos y una presencia recurrente de estereotipos negativos hacia el otro. Este concepto se relaciona así con el trabajo de Michel Foucault sobre la dinámica del discurso y del poder en la representación de la realidad social, en la medida en que el etnocentrismo, como un orden de discurso propio de un grupo específico, “produce unos modos permisibles de ser y pensar al tiempo que descalifica e incluso imposibilita otros”.

Corrientes [editar]

  • Etnocentrismo invertido (pensar que el otro es mejor)
  • Etnocentrismo educacional (mi educación es mejor y la de mi país es mejor que esta de aquí).
  • Etnocentrismo Medicinal (mis medicinas son mejores)
  • Etnocentrismo Agrario (como lo hacen allí es mejor)
  • Etnocentrismo Tecnológico (allí sí que tienen cosas para esto)
  • Etnocentrismo Lingüístico (mi lengua es más rica y vale para expresar mejor)
  • Etnocentrismo Religioso (mis creencias ayudan, las tuyas destruyen)
  • Etnocentrismo Inversal (si tú no sales yo sí)

Eurocentrismo [editar]

Artículo principal: Eurocentrismo

Una forma particular de etnocentrismo se denomina Eurocentrismo. Este concepto se refiere a la mirada del mundo a partir de la experiencia europea occidental, donde las ventajas o beneficios para los europeos y sus descendientes, se buscan a expensas de otras culturas, justificando esta acción con paradigmas o normas éticas que proclaman beneficios universales para todos. Se habla entonces de una “específica racionalidad o perspectiva de conocimiento que se hace hegemónica colonizando y sobreponiéndose a todas las demás, previas o diferentes, y a sus respectivos saberes concretos, tanto en Europa como en el resto del mundo”. De esta forma, se concluye que el etnocentrismo como tradición intelectual, como método de análisis de culturas dominantes y dominadas o como idea hegemónica de superioridad (como se visualiza en el caso del eurocentrismo) debe ser objeto constante de crítica en la academia por diversas disciplinas tales como el Derecho, la antropología y la sociología, en la medida en que las imposiciones dadas por las hegemonías culturales consideradas de rango superior, distorsionan la realidad cultural y social mundial ignorando o suprimiendo entre sus presupuestos, la existencia de una pluralidad de culturas que quieren “dejar de ser lo que no son” a causa de las transformaciones a las que se ven obligadas a ejecutar con el fin de ser una copia exacta o similar de la cultura dominante que enfrentan estos.

Referencias [editar]

  1. "Etnocentrismo". Definición del término en el DRAE.

Bibliografía [editar]

  • SUMNER, William Gram. Folkways. New York: Dover, 1959. En: LEVINSON, David, EMBER, Melvin (Editores). Encyclopedia of Cultural Anthropology. New York: Henry Holt, 1996.p.404.
  • LEVINSON, David. Ethnocentrism. En: LEVINSON, David, EMBER, Melvin (Editores). Encyclopedia of Cultural Anthropology. New York: Henry Holt, 1996.p.404.
  • FOUCAULT, Michael. The use of Pleasure. Nueva York: Pantheon Books, 1986. En: ESCOBAR, Arturo. La invención del tercer mundo: construcción y deconstrucción del desarrollo. Bogotá: Norma, 1996.p.23.
  • MEHMET, Ozay. Westernizing the third World: The Eurocentricity of economic development theories. New York: Routledge, 1995.p.8.
  • QUIJANO, Anibal. Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En: LANDER, Edgardo (Compilador). La colonianialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Buenos Aires: CLACSO, 2000.p.219.

Véase también [editar]

FILOSOFÍA Y MORAL: EL ANTROPOCENTRISMO. El antropocentrismo (del griego άνθρωπος, anthropos, "humano"; y κέντρον, kentron, "centro") es la doctrina que hace al ser humano medida de todas las cosas, su naturaleza y bienestar, son los principios de juicio según los que deben evaluarse hacia los demás seres y la organización del mundo en su conjunto.

Antropocentrismo

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El antropocentrismo (del griego άνθρωπος, anthropos, "humano"; y κέντρον, kentron, "centro") es la doctrina que hace al ser humano medida de todas las cosas, su naturaleza y bienestar, son los principios de juicio según los que deben evaluarse hacia los demás seres y la organización del mundo en su conjunto.


El término tiene dos aplicaciones principales; por una parte, es un lugar común en la historiografía calificar de antropocéntrico a la cultura renacentista y moderna, en contraposición con el pretendido teocentrismo del Medioevo. La transición de la cultura medieval a la moderna se concibe con frecuencia como un tránsito de una perspectiva filosófica y cultural centrada en Dios a una centrada en el hombre— aunque este modelo ha sido reiteradamente cuestionado por numerosos autores que han intentado mostrar la continuidad entre la perspectiva medieval y la renacentista.[1]

Por otra parte, y en un contexto moderno, se ha llamado antropocentrismo a las doctrinas o perspectivas intelectuales que toman como único paradigma de juicio las peculiaridades de la especie humana, mostrando un sesgo sistemático por el hecho de que el único entorno conocido es el apto para la existencia humana, y ampliando indebidamente las condiciones de existencia de ésta a todos los seres inteligentes posibles. El antropocentrismo en este sentido puede tomar un aspecto cultural —como en la representación, típica en la ciencia ficción de la Edad de Oro— del ser humano como excepcional entre las especies inteligentes por algún rasgo, o biológico —como en la ingenua representación de los extraterrestres como vagamente humanoides. Esta situación ha dado origen a una extensa discusión acerca del llamado principio antrópico —que, simplificadamente, postula que los valores posibles para las constantes físicas universales están de hecho restringidos a aquellos que permiten la existencia de la especie humana, aunque no haya limitación de principio para que así sea[2] —, y acerca del movimiento del diseño inteligente, que utiliza esta limitación para afirmar que evidencia el designio de una inteligencia superior, artífice del orden del universo. El antroponcentrismo reemplaza al teocentrismo, y el primero surge a principio del siglo XVI entrando yá a la Edad Moderna.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. Véase, por ejemplo, Gilson, Étienne (1922). La philosophie au moyen-âge, vol. II: De saint Thomas d’Aquin à Guillaume d’Occam. París: Payot.
  2. Barrow, John David & Tipler, Frank J. (1986). The Anthropic Cosmological Principle. Oxford: Oxford University Press. ISBN 0-19-282147-4.

FILOSOFÍA Y MORAL: EL TEOCENTRISMO. El teocentrismo es la doctrina según la cual Dios es el centro del Universo, todo fue creado por Él, es dirigido por Él y no existe ninguna razón más que el deseo de Dios sobre la voluntad humana.

Teocentrismo

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El teocentrismo es la doctrina según la cual Dios es el centro del Universo, todo fue creado por Él, es dirigido por Él y no existe ninguna razón más que el deseo de Dios sobre la voluntad humana.

El teocentrismo abarca todo lo que existe, incluso la razón científica, ya que todo lo explica por la voluntad divina y mística de Dios. Fue la corriente que predominó en la Edad Media y que más tarde se convirtió en antropocentrismo (el hombre es el centro del universo).

Fue un concepto central en el pensamiento de principios de la era cristiana y la Edad Media hasta el periodo del Renacimiento, a partir de cuando se empezó a concebir a Dios como un factor pero no como causa única del mundo.

Véase también [editar]

FILOSOFÍA OCCIDENTAL Y ZEN: "EL MATERIALISMO". La lucha entre materialismo e idealismo constituye el contenido del proceso histórico filosófico.

Materialismo

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Contexto [editar]

La lucha entre materialismo e idealismo constituye el contenido del proceso histórico filosófico.

En el siglo XVII el término «materialismo» se solía usar principalmente en el sentido de representaciones físicas acerca de la materia, y desde comienzos del siglo XIX se usa en el sentido filosófico para oponer el materialismo al idealismo.

Historia [editar]

Doctrinas materialistas del Antiguo Oriente [editar]

Los primeros vestigios que se tienen de la doctrina materialista se remontan a fines del tercer y principios del segundo milenio a. de n. e. en las culturas egipcia y babilónica, donde se formaron las primeras concepciones materialistas espontáneas. También y un poco más tarde pero con mayor integridad se la encuentra en la filosofía de la India y China Antigua.

En monumentos de la cultura egipcia antigua se menciona por ejemplo «el agua fría creadora de todos los seres y de la que proceden todas las cosas, así como el aire que llena el espacio y se halla en todas partes», lo cual muestra que ya en ese entonces se planteaba en forma embrionaria la cuestión del origen material de los fenómenos naturales. O puede que hayan interpretado estos elementos desde un punto de vista netamente simbólico.

En la cultura babilónica, por ejemplo, nos encontramos con el astrónomo Seleuco (siglo II a. de n. e.) quien ya en ese entonces formuló conjeturas acerca de la estructura heliocéntrica del mundo.

En la India Antigua aparece a mediados del primer milenio a. C. en la doctrina lokaiata (o escuela de los chárvakas) que sostenían que el mundo era material, compuesto de cuatro elementos primigenios: la tierra, el agua, el fuego y el aire. De estos elementos se formaban también los seres vivos, incluido el hombre, los cuales luego de morir se descomponían nuevamente en estos elementos. Los chārvākas además, sometieron a crítica las doctrinas religiosas imperantes en esa época sobre la existencia de Dios, el alma y el mundo del más allá, demostrando que al morir el cuerpo, desaparecía la conciencia, por lo que consideraban absurda la doctrina de la transmigración de las almas.

El materialismo de los chárvakas se hallaba íntimamente relacionado con su ateísmo. Posteriormente en la corriente sankhya (cerca del año 600 a. C.) se sostenía que el carácter material del mundo se desarrollaba a partir de una substancia primigenia (prakriti); pero el logro más importante de esta corriente fue el postulado de que el movimiento, el espacio y el tiempo son propiedades inseparables de la materia.

Al comienzo de nuestra era esta corriente filosófica no resistió la lucha contra el idealismo y terminó por admitir la existencia de las almas aparte e independientemente de la materia.

A medida que se desarrollaba la filosofía hindú antigua, la concepción de la materia compuesta por los cuatro elementos (fuego, aire, agua y tierra) fue sustituida por representaciones más desarrolladas basadas en la estructura atomista del mundo. En las escuelas filosóficas niaia y vaisesika surgen las ideas de que el mundo se compone de pequeñas partículas de diversa cualidad que se hallan en el éter, en el espacio y en el tiempo. Estas partículas serían eternas, increables e indestructibles, al tiempo que los objetos compuestos de ellas serían mutables, inestables y transitorios. Estas ideas materialistas ejercieron un fuerte influjo sobre escuelas y doctrinas religiosas de la época, como por ejemplo en la escuela religiosa mimansa, la cual reconocía la realidad del mundo, cuyo ser no depende de ningún creador, existe eternamente y se compone de partículas regidas por la ley autónoma del karma.

En la China Antigua encontramos la doctrina materialista en la teoría del conocimiento de Mo-tse (479 - 381 a. C.) en oposición a Confucio. Aportes importantes también las dio el taoísmo, cuyo creador Lao-tse (siglos VI a V a. C.) sostenía que el mundo, que es eterno, se halla en movimiento y mutación continuos.

El movimiento, según los taoístas, es regido por el tao (ley natural). Las ideas materialistas ingenuas cobraron sucesivo desarrollo en la doctrina de Xunzi (313 - 238 a. C.) una de las relevantes figuras del confucionismo, quien a diferencia de otros confucianos consideraba que el cielo no posee conciencia y es parte de la naturaleza, en la que incluía asimismo el Sol, la Luna, los astros, las estaciones del año, la luz y las tinieblas, el viento y la lluvia, y que la sucesión de fenómenos celestes discurre según determinadas leyes naturales, de modo que el destino de los hombres no puede ser regido por una inexistente «voluntad del cielo».

Xunzi afirmaba que el hombre, contrariamente a los animales, sabe mancomunar sus esfuerzos y organizar su vida pública, que puede conocer el mundo circundante y aprovechar los conocimientos adquiridos en su bien; además de que el conocimiento empieza por la percepción, pero es gobernado por el pensamiento que cumple leyes naturales.

Por último ya en las inmediaciones de nuestra era la encontramos en Wang Chung (27 - 97 a. C.) quien sostenía que el mundo se compone de la substancia qi, la cual se mueve en la eternidad, mientras que el tao es la ley de la propia realidad. Por la acción recíproca de dos qi —los enrarecidos que se hallan en el espacio celeste y los condensados que se hallan en la tierra constituyendo los diversos cuerpos— son engendradas todas las cosas. Sostenía que el hombre es un ser natural compuesto de substancia material en el que se ha instalado una energía vital, un principio espiritual elaborado por la circulación de la sangre, la cual desaparece al morir el hombre. Este materialismo era ingenuo y metafisico.

Materialismo de la Grecia Antigua [editar]

Desde el siglo VI a. C. la filosofía se desarrolla con mayor ímpetu en la Grecia Antigua. Allí la corriente materialista surge en controversia con la religión principalmente en los filósofos representantes de la llamada escuela de Mileto; Tales de Mileto (ca. 624 - 547 a. C.), Anaximandro (ca. 610 - 546 a. C.) y Anaxímenes (ca. 585 - 525 a. C.).

Según la doctrina de Tales, el agua es el principio de todas las cosas; todo procede del agua y todo se convierte en agua.

Anaximandro tomó como sustancia primaria de todo lo existente el apeiron, principio indeterminado que engendra las cosas y los fenómenos mediante el movimiento y la segregación de contrarios tales como «lo húmedo y lo seco», «lo frío y lo cálido». Según esta doctrina todo se encuentra en constante rotación, una cosa surge del apeiron y otra desaparece y se decompone transformándose en apeiron, lo cual siguiendo un curso materialista hace uno de los primeros intentos de representar el mundo dialécticamente, en movimiento.

Anaxímenes tomó como sustancia primordial el aire, cuyo movimiento condiciona el surgimiento y la desaparición de las cosas.

Otro filósofo griego que hizo grandes aportes a la doctrina materialista fue Heráclito de Éfeso (ca. 530 - 470 a. C.) el cual tomó como sustancia primaria el fuego. Sostenía la existencia en la eternidad del mundo, independientemente de cualesquiera de las fuerzas sobrenaturales, como un fuego eternamente vivo, que con orden regular se enciende y con orden regular se apaga. Subrayaba la idea del movimiento y cambio constante del mundo, de la contradicción como fuente de movimiento, de la posibilidad de transformación recíproca de los contrapuestos. Expresó ideas sobre los principios dialécticos, que reflejan de una u otra manera el estado verdadero de las cosas, aunque no sostenidas por conocimientos científicos.

El desarrollo más profundo de la corriente materialista en la Grecia Antigua se ve en la doctrina de Demócrito de Abdera (460 - 370 a. C.), que promovió la teoría atomista de la estructura de la materia. Según esta teoría, el principio cardinal del mundo es la existencia del vacío y los átomos que se mueven en el vacío, encontrándose y formando diferentes cuerpos e incluso el alma del hombre, la cual muere al perecer el organismo.

Finalmente dentro de la corriente materialista aunque un tanto más inconsecuente encontramos al filósofo griego Aristóteles (384 - 322 a. C.) el cual sostenía que todas las cosas tenían en su base una materia prima, que se caracterizaba por la falta de determinación, de forma, es decir, no eran sino una posibilidad de existencia. Esta posibilidad se convierte en cosa verdadera sensible sólo cuando la materia se une con una u otra forma que le da su determinación. Esta concepción, si bien es materialista en su esencia, tiene graves insuficiencias porque separa la materia primaria del movimiento, que es introducido por la forma desde fuera, además de que su transición de un estado indeterminado a determinado toma su origen a fin de cuentas de los dioses, que vienen a ser el primer propulsor.

Esta concepción, a la par con los elementos de la dialéctica y las tendencias materialistas, contiene también rasgos metafísicos y tendencias idealistas.

Después de Aristóteles se observa una decadencia condicionada por la crisis general que vive el Estado Griego, perfilándose una transición del materialismo al idealismo y al misticismo.

Materialismo de la época del Renacimiento [editar]

Italia fue el primer país en el que comenzaron a desarrollarse las relaciones capitalistas. Desde el punto de vista económico, la región más desarrollada era el norte, con sus repúblicas marítimas comerciales de Venecia y Génova, y la industrial de Florencia. En el centro de la atención de los pensadores avanzados de la época quedó la persona humana. Los ideólogos de la burguesía ascensional que necesitaba la libertad de desplazamiento, la libre empresa y la libertad de comercio, soñaban con liberar al hombre del despotismo feudal.

Esta nueva dirección de la cultura fue denominada «humanismo» (del latín humanus, ‘humano’). La vieja sentencia de «soy hombre y nada humano me es ajeno» se convirtió en la divisa de los humanistas. La particularidad del pensamiento filosófico del Renacimiento es su carácter antiescolástico. Debe tenerse en cuenta que la escolástica, tanto por el lado de la Iglesia como del Estado, fue durante toda la Edad Media la filosofía oficial y se impartió en la mayoría de las universidades. A diferencia de la escolástica, la filosofía de los humanistas dejó de ser sirvienta de la teología. En oposición a la escolástica y a la teología de la Edad Media comenzó a desarrollarse en Italia la filosofía materialista.

Dos filósofos italianos [editar]

Bernardino Telesio (1509-1588) dio un importante paso en el desarrollo de la filosofía de Italia. Fundó una academia filosófica en la que por oposición al aristotelismo medieval se propagaba el estudio empírico de la naturaleza. Su principal obra se titula De la naturaleza de las cosas conforme a sus propios principios. En lo fundamental era materialista y sostenía que existe objetivamente la materia eterna e inmutable, homogénea, increada e indestructible. Pero, al mismo tiempo, se inclinaba hacia la idea de que todas las fuerzas de la naturaleza están animadas. Como fuente del movimiento de la materia, Telesio señalaba la oposición del calor y del frío.

El gran pensador italiano Giordano Bruno (1548-1600) sacó conclusiones profundamente materialistas y ateas de la teoría heliocéntrica de Copérnico. Nació en Nola (cerca de Nápoles). A los quince años entró en la orden de los dominicos. Gracias a su esfuerzo tenaz e independiente se convirtió en uno de los hombres más cultos de su tiempo.

Por sus ideas avanzadas fue acusado de herejía y excomulgado. Viose obligado a huir de Italia y, durante largos años, tuvo que vagar por Suiza, Francia, Inglaterra y Alemania, difundiendo en todas partes su concepción materialista del universo.

En 1592 regresó a Italia, donde fue capturado por la Inquisición y arrojado a la cárcel. Pese a las torturas que sufrió, no se retractó de sus convicciones, siendo condenado a muerte. «Tenéis más miedo al pronunciar mi sentencia que yo al escucharla», dijo Bruno dirigiéndose a sus verdugos. Finalmente, el 17 de febrero de 1600 fue quemado vivo en la Plaza de las Flores (en Roma).

Sus obras principales son: La cena de las cenizas (1584), De la causa, principio y uno (1584), Del infinito, del universo y los mundos (1584), Del triple mínimo y de la medida (1591), De lo inmenso y de los innumerables (1591), De la mónada, del número y de la figura (1591). En su libro titulado La expulsión de la bestia triunfante (1584) desenmascara al papado y a la religión católica. Su obra El misterio de Pegaso, con el anexo del asno de Killen (1586), constituye una brillante y cáustica sátira contra los escolásticos y teólogos medievales.

Según el pensamiento de Giordano Bruno:

  • La naturaleza es infinita;
  • El Sol no es el centro del universo sino tan solo el centro de nuestro sistema planetario;
  • No sólo el Sol tiene planetas sino también las otras estrellas;
  • Todo el universo es homogéneo; es decir, tiene las mismas sustancias de la Tierra;
  • Todos los otros planetas también están poblados;
  • La materia es madre y alumbradora de todas las cosas y capaz de producir infinitamente nuevas y nuevas formas;
  • El hombre es parte inseparable de la naturaleza, es el microcosmos que refleja el macrocosmos;
  • Admite los grados del conocimiento que había establecido Nicolás de Cusa: los sentidos, el entendimiento y la razón. Aunque le otorga la prioridad a la razón;
  • El entender el universo como infinitud conduce al filósofo italiano a la «dialéctica de la coincidencia de los opuestos», tanto en lo infinitamente grande como en lo infinitamente pequeño.

Materialismo metafísico (mecanicista). ss. XVII y XVIII [editar]

(Galileo Galilei, Francis Bacon, Thomas Hobbes, P. Gassendi, J. Locke, B. Spinoza).

Con el surgimiento de la relaciones capitalistas de producción, se fomenta la producción, se despliega la industria y el comercio, lo cual requiere el conocimiento concreto de la leyes del mundo circundante y aparece la necesidad de estudiar e indagar la naturaleza. Esto le da un impulso a la filosofía la cual se proclama como ciencia llamada a averiguar las verdades que ayudan en la vida práctica y orientan la creación de valores materiales, se declaran falsos los postulados de la filosofía medieval y a su método por la inducción a errores y se ofrecen nuevos medios de investigación y métodos para conocer la verdad.

Uno de los principales filósofos de esta corriente fue Francis Bacon (1561-1626), quien criticó duramente la filosofía idealista, empezando por la Antigüedad y llegando hasta el Medioevo, por haberse convertido en sirviente de la teología y haber llegado a fundamentar sus tesis con dogmas religiosos, por su carácter especulativo, la vacuidad y la inconsistencia de sus postulados. Bacon consideraba la experiencia como fundamento del proceso de conocimiento si se libraba al hombre y a su conciencia de todo tipo de prejuicios. Defendía el mundo material infinito y eterno siendo una de sus propiedades fundamentales el movimiento, que Bacon reducía a unas cuantas formas.

Al método de Bacon le son inherentes asimismo la metafísica y el mecanicismo, pues entendía que los objetos eran una combinación mecánica de ciertas cualidades permanentes y que podían ser entendidos mediante la unificación mecánica de los datos sobre sus diversos aspectos. Pese a sus insuficiencias, la doctrina de Bacon fue un considerable paso adelante en el desarrollo del pensamiento filosófico y marco la aparición de una nueva forma de materialismo filosófico, el materialismo metafísico.

La doctrina materialista continuó desarrollándose por filósofos como Thomas Hobbes (1588-1679), quien entendía que la naturaleza representa una totalidad de cuerpos que poseen dos propiedades principales: extensión y figura, y reducía la variedad de movimiento al movimiento mecánico, entendiendo como movimiento la traslación de los cuerpos en el espacio. Estableció como único método científico del saber el matemático, sostenido en las operaciones de sumar y restar.

Muchos años más tarde, tenemos a Pierre Gassendi, representante de la tradición materialista, quien se oponía a los intentos de René Descartes para basar las ciencias naturales en fundaciones dualistas.

Materialismo francés del siglo XVIII [editar]

(J. La Mettrie, C. Helvecio, P. Holbach, D. Diderot)

Algunos otros materialistas serían, Denis Diderot y algunos pensadores de la Ilustración alemana como Ludwig Feuerbach (siglo XIX).

Materialismo antropológico [editar]

Materialismo de los revolucionarios rusos [editar]

(Visarión Belinski, Aleksandr Gertsen, N. Chernishevski, N. Dobroliúbov).

Creado a mediados del siglo XIX por Karl Marx y Friederich Engels y desarrollado posteriormente por Vladimir Ilich "Lenin" en la nueva situación histórica. Marx y Engels, volteando la dialéctica idealista de Georg Hegel "de arriba hacia abajo", proveyeron al materialismo con un proceso de cambio cuantitativo y cualitativo llamado materialismo dialéctico, y con una visión materialista de la historia, conocida como materialismo histórico.

El concepto no afecta sólo a la visión filosófica del mundo sino también a la ciencia. Aunque en las ciencias naturales los enfoques no-materialistas quedaron descartados hace mucho tiempo, en ciencias sociales ha existido en los últimos siglos una polémica entorno al materialismo como enfoque de investigación. Así Karl Marx propuso un enfoque materialista de la historia, que se conoció como materialismo histórico sobre el que aún existe cierta polémica. Más recientemente Marvin Harris propuso una enfoque de investigación materialista de las culturas y las sociedades llamado materialismo cultural. E, incluso, Paul y Patricia Churchland han promovido una forma extrema de materialismo, conocida como materialismo eliminativo que sostiene que los fenómenos mentales en realidad no existen y que hablar de los reflejos mentales, como se hace en psicología popular es algo así como dar crédito a las enfermedades causadas por el diablo.

El materialismo también ha sido entendido frecuentemente como una forma enteramente científica y racionalista de ver el mundo, particularmente por pensadores religiosos que se le oponen y por marxistas. El materialismo como principio filosófico o científico típicamente contrasta con el dualismo, la fenomenología, el idealismo y el vitalismo. También es usado como una etiqueta peyorativa para un estilo de vida que busca riqueza, dinero y comodidades, en lugar del desarrollo espiritual o mental.

La definición de «materia» en el materialismo filosófico moderno comprende a todos los entes científicamente observables, como la energía, fuerzas y la curvatura del espacio. Muchos autores del siglo XX, particularmente epistemólogos y filósofos de la ciencia, prefieren la denominación de fisicalismo porque carece tanto de las connotaciones emocionales de la palabra «materialismo» como de las restricciones históricas asociadas a éste. Enfatiza lo físico, sea materia o energía.