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RELIGIÓN Y RELIGIONES: ARTE Y RELIGIÓN DE LA MITOLOGÍA GRECORROMANA

Mitología grecorromana

El Imperio Griego y el Imperio Romano son dos de las más brillantes muestras culturales de la historia occidental. Sus manifestaciones religiosas así como su teatro y filosofía constituyen la base cultural europea.

 

Los mitos construidos en torno a sus dioses han perdurado a lo largo de toda la historia y aún son utilizados como símbolos en libros, películas o anuncios. Sin embargo, el significado religioso que les acompañaba se perdió totalmente.

 

Religión grecorromana

 

La religión de la antigua Grecia era politeísta, se confundía con la mitología y lo llenaba todo. Los dioses tenían formas humanas, eran bellos y habitaban en el monte Olimpo.

 

Existían dioses, semidioses y héroes. Sobre todos ellos se construían hermosos mitos que han llegado a la actualidad. Destacan entre sus deidades: Zeus, Atenea, Apolo, Hades y Poseidón.

 

Aplacaban la ira de las divinidades con sacrificios y ofrendas. Éstos tenían que producirse tanto a nivel de Estado como a nivel familiar. Construían templos y esculturas en homenaje a ellos.

 

Los romanos asimilaron, aunque con otros nombres, los dioses y mitos de los griegos. Tenían además otras divinidades menores como los lares y los penates relacionados con todos los asuntos concernientes al hogar.

 

Dioses

 

Los griegos crearon leyendas que explican el surgimiento y genealogía de sus dioses. Así por ejemplo distinguían entre los titanes, dioses antiguos, y sus descendientes, los dioses olímpicos, que destronaron a los anteriores tras una guerra.

 

Estos dioses recibieron normalmente otro nombre cuando fueron adoptados por los griegos. Se conservaron, sin embargo, las atribuciones que les habían asignado los griegos:

 

Nombre griego

Nombre romano

Tipo

Afrodita

Venus

Diosa del amor

Apolo

Apolo

Dios de la belleza

Ares

Marte

Dios de la guerra

Artemisa

Diana

Diosa de la caza

Atenea

Minerva

Diosa de la sabiduría

Cronos

Saturno

Titán

Demeter

Ceres

Diosa de la agricultura

Eros

Cupido

Dios del amor

Gea

Tierra

Titán

Hades

Plutón

Dios de los muertos

Hefesto

Vulcano

Dios del fuego

Heracles

Hércules

Semidiós de gran fuerza

Hermes

Mercurio

Dios de viajeros y pastores

Hestia

Vesta

Diosa del hogar

Poseidón

Neptuno

Dios del mar

Urano

Urano

Titán

Zeus

Júpiter

Dios del cielo y el trueno

 

 

RELIGIÓN Y RELIGIONES: RELIGIÓN Y ARTE BUDISTAS

Religión budista

Es una religión sin dios. El budismo no venera a ninguna deidad ni proclama dogmas o verdades eternas. Siguen a Buda, pero no lo conciben como un dios.

 

Buda

 

La existencia histórica de Shidarta Gautama o Buda está confirmada en el siglo V antes de Cristo. Sus ejemplos y enseñanzas se siguen, pero no como creencias sino como medios para lograr el buen camino.

 

Alrededor de la figura de Buda y las escrituras sobre él figuran mitos y leyendas que conforman toda una filosofía. Entre las leyendas más conocidas está la de los cuatro encuentros con el sufrimiento en las cuatro salidas que realizó de su lujoso palacio.

 

En ellas se encontró con un anciano, un enfermo, un muerto y finalmente con un asceta. A partir de este conocimiento de las distintas formas el dolor y el sufrimiento Buda comenzaría su camino.

 

Cuatro Nobles Verdades

 

La teoría del budismo es la necesidad de liberar la mente, de eliminar los deseos, ambiciones y frustraciones. Éste es único camino para evitar el dolor y el sufrimiento. El estado final de libertad, de liberación absoluta es el Nirvana.

 

Entre las doctrinas budistas destacan Las Cuatro Nobles Verdades proclamadas por Buda:

 

  • La vida es dolor desde el momento en el que se nace.

 

  • El origen del dolor es el deseo, el ansiar siempre algo más.

 

  • El fin del dolor es extinguir todo deseo.

 

  • Para lograr la extinción del deseo es necesario seguir un determinado camino que recibe el nombre de: Noble Óctuple Sendero o Camino Medio que se basa en evitar los extremos del placer y del sufrimiento.

RELIGIÓN Y RELIGIONES: ARTE Y RELIGIÓN EGIPCIAS

Religión egipcia

Egipto es un país mediterráneo atravesado por el Nilo. En sus tierras se desarrolló uno de los grandes imperios de la historia antigua desde el año 3000 a. de C. hasta su conquista a manos de los romanos en el 31 a. de C.

 

Muchas de las noticias que tenemos de su cultura son gracias a la escritura que inicialmente era jeroglífica. Entre sus legados a la historia están las grandes pirámides como Keops, Kefer y Micerinos.

 

Características

 

La religión egipcia era politeísta. La mayoría de sus dioses se identificaban con fuerzas de la naturaleza. No existía un sistema religioso unificado. Las diferencias entre las prácticas religiosas de los gobernantes y las del pueblo eran notables

 

Sus dioses se presentaban con características humanas y animales. Cada divinidad se relacionaba con un animal. Entre los muchos animales que respetaban destacaba el gato, que fue considerado animal sagrado.

 

Dioses

 

Algunos de sus dioses más destacados son:

 

·  Ra: dios del Sol. Se representaba como un hombre con cabeza de halcón y un disco solar sobre ella.

 

·  Thot: dios de la sabiduría y de la escritura. Suele aparecer con la cabeza de un pájaro (ibis), una pluma y una tablilla de escritura.

 

·  Osiris: dios de la resurrección. Se le presentaba normalmente como un hombre momificado.

 

·  Hathor: diosa del amor. Se le atribuía la apariencia de una mujer con cuernos de vaca.

 

·  Isis: reina de los dioses y mujer de Osiris. Se representaba como una mujer sentada con un jeroglífico sobre su cabeza.

 

·  Anubis: dios de los muertos. Las imágenes que se conservan lo representan con la cabeza de un chacal.

 

Creían en la vida después de la muerte y se sabe que enterraban a sus muertos con comida y otras pertenencias como amuletos. Querían dotar a sus seres queridos de todo lo necesario para el camino al más allá.

 

Una muestra de su preocupación por la muerte y la vida después de ella es su perfeccionamiento del embalsamiento Se trata de un procedimiento para conservar el cuerpo intacto mediante la momificación.

 

Las momias depositadas en sarcófagos más o menos lujosos se disponían en elaboradas construcciones que servían de enterramientos. Entre éstas destacan las pirámides, destinadas a los cadáveres de los faraones.

 

 

RELIGIÓN Y RELIGIONES: ARTE Y RELIGIÓN HINDUISTAS

Religión hinduista

Es una religión originaria de la India, donde es mayoritaria. Se diferencia de las otras grandes religiones porque carece de dogmas, fundador y de cualquier otra imposición. Es un conjunto de creencias, filosofías y costumbres.

 Creencias

 Dentro del hinduismo existen muchos dioses, auque la mayoría de fieles adoren a uno sólo. Brahma es el Dios principal y se le considera creador del mundo. Otras divinidades destacadas son Krishna, Silva o Vishnú.

 Aunque existen distintas lecturas, los textos más relevantes son Los 4 Vedas. También se consideran importantes las epopeyas Mahabarata y Ramayana por lo que tienen de compendio revelador de mitos y leyendas de sus dioses.

 

Una de las principales creencias del hinduismo es que tras este mundo cambiante en que todo se crea y se destruye existe otro universo eterno e inamovible. El fin es lograr pasar al otro mundo, pero para ello es necesario superar el samsara o proceso de reencarnaciones.

 

Castas

 La sociedad se divide en cuatro castas, aunque existen muchas subcastas. Se pertenece a cada una de ellas por nacimiento y condiciona la clase social, el matrimonio y el trabajo:

 

Esta costumbre deriva de la creencia de que cada una de las castas fue creada a partir de una de las partes del cuerpo de Brahma.

 

Los que no pertenecen a ninguna casta son los parias, que sufren la marginación. Las castas establecidas en el hinduismo son las siguientes:

 

Brahmanes: sacerdotes.

 

Chatrias: nobles, guerreros y políticos.

 

Vaisias: burgueses.

 

Sudras: campesinos.

 

RELIGIÓN Y RELIGIONES: "EL MAL CONTEMPLADO POR LAS RELIGIONES"

Mal

Mal es el término que determina la carencia de bondad que debe tener un ente según su naturaleza o destino.[1] De esta forma, el mal es el valor otorgado a algo que reúne dicha característica, en ocasiones apartándose de lo lícito u honesto, perpetrando desgracia o calamidad, convirtiéndose en consecuencia en malo.[2]

Contenido

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Descripción [editar]

El mal, junto a su opuesto (el bien), se caracterizan por formar una dualidad presente en todas las culturas conocidas, y dentro del mismo ser de las personas. En general, la distinción de la maldad implica una jerarquía de estándares morales en cuanto al comportamiento humano, dentro de la cual la maldad es el menos deseado y el amor es el más importante. Así, una persona que practica el mal es alguien "malvado". Un término similar es malicia; un criminal puede ser considerado malicioso.

"Mal"es un concepto orientado a definir aquello que funciona como aliciente, para aumentar el esfuerzo por conseguir lo bueno. Por ejemplo, se considera que el trigo es bueno para alimentar a las naciones con hambre, pues todo lo que se oponga a la consecución de dicho objetivo, es malo. Se estima que el individuo que respeta las normas y leyes locales, es una persona buena, pues fomenta el sistema social en el cual vive, aquella persona que se rebela por causas violentas, es mala. La rebeldía no siempre es mala si se manifiesta por conductos razonables.

Muchas culturas reconocen muchos niveles de comportamiento inmoral, desde pequeños vicios a grandes crímenes. Estas creencias a menudo son transportadas al sistema legal de la sociedad, con métodos de juicio y castigo para las ofensas.

Su descripción en las religiones y las creencias [editar]

Para algunas religiones, la maldad es considerada un misterio. Se cree que la vida y sus reglas son "gobernadas" por una benevolencia innata y el comportamiento que contradice directamente la "bondad natural" no es comprensible en términos morales y racionales. La maldad caracteriza y describe aspectos del ser humano desviados de la naturaleza del amor, la justicia y lo social.

Las visiones sobre cómo están definidos el bien y el mal yacen en dos extremos. El absolutismo moral sostiene que el bien y el mal son conceptos fijos establecidos por Dios, la naturaleza o alguna otra forma de autoridad.

Sin importar la fuente de sus definiciones, todas las culturas humanas poseen una serie de "creencias naturales" sobre qué cosas son malvadas. Las maldades naturales generalmente incluyen la muerte accidental, las enfermedades y otras desgracias. Las maldades morales generalmente incluyen la violencia, la traición y otros comportamientos destructivos hacia otros, aunque el mismo comportamiento hacia personas ajenas a un grupo puede ser considerado bueno.

Las religiones judeo-cristianas y otras, se centran en gran medida en los conceptos del bien y el mal y esto ha sido causa de numerosos debates religiosos. Muchas culturas y mitologías personifican el mal, como Satanás en el cristianismo. Otros describen a los espíritus y demonios malvados como los incitadores de los actos de maldad.

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche (uno de los tres Maestros de la sospecha), en una de sus obras fundamentales, La genealogía de la moral, examina los términos alemanes gut («bueno»), schlecht («malo») y böse («malvado») desde el punto de vista etimológico, llegando a la conclusión de que la distinción entre ’el bien’ y ’el mal’ es en origen meramente descriptiva, o sea, una referencia amoral a aquéllos que eran privilegiados (los amos), en contraste con los que eran inferiores (los esclavos). El contraste bueno/malvado surge precisamente cuando los esclavos se vengan convirtiendo los atributos de la supremacía en vicios. De ahí vendría en último término la llamativa coincidencia u homonimia entre el mal, como dolencia o enfermedad, y el mal en sentido moral, los cuales, en apariencia, nada tienen que ver entre sí.

Descripción como conducta y personalidad [editar]

Muchos sociólogos, psicólogos y neurólogos han intentado construir explicaciones científicas para el desarrollo de características especiales de una personalidad del tipo "antisocial", conocida como sociópata. El sociópata se caracteriza por ser en extremo egocéntrico, con falta de conciencia e inhabilidad de sentir remordimiento por el daño causado a otros personalmente. Sin embargo, el diagnóstico de personalidad con desorden antisocial o sociópata (antes llamado desorden psicopático) es a veces criticado por ser, actualmente, no más científico que llamar a una persona malvada.

Lo que los críticos ven como una simple determinación moral es disfrazado, según discuten, con un nombre de tono científico, pero no es proveída ninguna descripción completa de un mecanismo por el cual la anormalidad pueda ser identificada. En otras palabras, según afirman los críticos, los "sociópatas" son llamados como tales porque son primero creídos malvados, una determinación no derivada de un método científico; sino más bien del código moral del tipo de sociedad que lo juzga.

Expresiones relacionadas [editar]

  • Del mal el menos. Expresión que aconseja que de los males se elige el menor. Se emplea también para manifestar conformidad cuando la desgracia que ocurre no es tan grande como se temía que hubiera podido ser.
  • De mal en peor. Cada vez de forma más desacertada e infausta.
  • Hacer mal a uno. Procurarle daño y molestia.
  • Mal de muchos, consuelo de tontos. Refrán con el cual se niega que sea más llevadera una desgracia cuando comprende a más número de personas.
  • No hay mal que por bien no venga. Refrán con que se da a entender que un suceso infeliz suele ser inopinadamente ocasión de otro venturoso o que sobrellevados con resignación cristiana los males traen bienes seguros para el hombre.
  • Querer mal a alguien. Detestarle, desear que le ocurra algún mal o desgracia.
  • Quien canta su mal espanta. Refrán que aconseja buscar alguna diversión para el alivio de males o aflicciones.
  • Quien escucha, su mal oye. Refrán que reprende a los curiosos y amigos de escuchar lo que hablan los demás.
  • Tomarse uno a mal algo. Resentirse, formar queja de ello.[3]

Concepto [editar]

El Mal es un ente que ha acompañado a la existencia del hombre, desde tiempos remotos y en todas las eras de la historia. La existencia del bien no tiene razón de ser, sin el mal de por medio. Sea representado por personas, cosas o ciudades, el mal es un elemento metafísico que el hombre mismo forja cuando toma decisiones y que, generalmente, encierra aspectos bastante negativos

PSICOLOGÍA: SERIES DE LA TELEVISIÓN: "LA BOLA DE CRISTAL"; 1984

La bola de cristal fue un programa de Televisión Española emitido en los años 1980.

Dirigido por Lolo Rico, la primera emisión de La bola de cristal fue el sábado 6 de octubre de 1984, siendo su último año de emisión 1988. El programa contaba con varias secciones orientadas para diversas franjas de edad. Recibió dos premios «TP de Oro» al mejor programa infantil en los años 1985 y 1987.

Cabe destacar el continuo reconocimiento de diferentes sectores de la sociedad hacia este programa que se salía de la norma marcada por los programas infantiles de su época y otros más actuales, y que apostaba por tratar a los niños como personas adultas. La bola de cristal reflejaba el cambio sociopolítico que supuso la transición en España y la explosión cultural y musical conocida como la movida madrileña.

PSICOLOGÍA: QUÉ ENTENDEMOS POR POLÍTICA

Sistema político

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Un sistema político es la plasmación organizativa de un conjunto de interacciones estables a través de las cuales se ejerce la política en un contexto limitado.[1] Este sistema viene formado por agentes, instituciones, organizaciones, comportamientos, creencias, normas, actitudes, ideales, valores y sus respectivas interacciones, que mantienen o modifican el orden del que resulta una determinada distribución de utilidades, conllevando a distintos procesos de decisión de los actores, que modifican la utilización del poder por parte de lo político a fin de obtener el objetivo deseado claramente.

El concepto aparece como un enfoque teórico abstracto a partir de la aplicación de la teoría sistémica a la ciencia política. La finalidad de aplicar la teoría sistémica a la ciencia política fue proveer a esta última de una teoría general que la proveyera de un lenguaje unificado, de un referente teórico común, de un armazón conceptual sólido y de un marco de estudio y análisis ordenado. En este sentido la teoría sistémica lima las últimas deficiencias a la hora de definir la identidad teórica de las Ciencias Políticas respecto de otras materias como el Derecho la Filosofía y la Historia proponiendo un sistema como nueva unidad de análisis desde un punto de vista político por excelencia: el sistema político.

El término «sistema político» ha sido confundido con el de «forma de gobierno» porque alude a la estructura y funcionamiento de los poderes públicos. Los términos «forma de gobierno» o «régimen político» o «sistema de gobierno» o «modelo de gobierno» definen con distintos matices la forma de ejercitar el gobierno, es decir, los distintos tipos de poder por parte de poder gobernante, y una «estructura de gobierno» o es la forma en la que se estructura dicho poder, sin embargo el término «sistema político» define al sistema en el que se encuentra inmerso dicho poder y en el cual ha de desenvolverse para conseguir su objetivo. De esta forma posee una connotación más dinámica y compleja pues no se refiere aisladamente a las instituciones de gobierno o al resto de actores políticos que inciden sobre ellas, sino a la interdependencia del conjunto y al proceso de toma de gobierno.[1]

De igual manera se ha empleado en ocasiones erróneamente para referirse al concepto de «forma de Estado», que no sólo comprende poder al igual que el de «forma de gobierno», sino además territorio y población.

Orígenes de la teoría sistémica en la ciencia política [editar]

Algunos politólogos e historiadores afirman que el concepto de sistema político se empieza a vislumbrar con Aristóteles y dentro del enfoque pseudosistémico aplicado a la política en el Leviatán de Hobbes. Sin embargo, es en el marco de la teoría general de sistemas, que surge del marco de estudio biológico desarrollado por Ludwig von Bertalanffy a mediados del siglo XX, cuando aparece con entidad el concepto dentro de la Politología y la Sociología occidental. Su origen se atribuye a autores como David Easton, Almond, M. Weinstein o H. Jaguaribe, que aplican por primera vez la teoría sistémica a la vida política, añadiendo a su fundamento la concepción estructuralfuncionalista del sociólogo estadounidense Talcott Parsons sobre el análisis sistémico y estructural de la vida social que define funcionalmente los procesos de cambio en la sociedad y la política.[2] Éste define cuatro funciones que deben ser realizadas por un sistema y que se hacen requisitos imprescindibles para atribuir efectivamente la conceptualización de sistema político a un ente determinado:[3]

De esta forma, el concepto nace a partir de la teoría general de sistemas y se ha vinculado históricamente a la teoría funcionalista.[1] En sus comienzos se formaron unas grandes expectativas alrededor del el análisis de sistemas tanto en su versión organicista y funcionalista, cuyos desarrollos elaboraban Easton y Almond y en su versión mecanicista y cuantitativa, elaborada por Kaplan.[4]

Así, ha desarrollado los conceptos y ha presentado un esquema de análisis político más organizado, generalizando una terminología propia e independiente del análisis jurídico e sociológico dominante antes de los años cincuenta. Sin embargo no se ha formalizado ni se han podido establecer las ecuaciones, principios o leyes que determinen mecanismo de funcionamiento del sistema. Los conceptos y presentar un esquema de análisis cualitativo más organizado y con una terminología propia e independiente del análisis jurídico y constitucional dominante antes de los años cincuenta.[5]

Conceptualizaciones [editar]

Principales definiciones del concepto de sistema político expuestas cronológicamente.

Definición de David Easton [editar]

El politólogo canadiense David Easton quería convertir la Política en una ciencia elaborando modelos abstractos que describieran las regularidades de los patrones y procesos en la vida política en general a través de la teoría de sistemas creando un enfoque de estudio de la política como ente biopolítico. El resultado de su trabajo se convierte en la primera definición del concepto efectivamente independiente del análisis jurídico y constitucional dominante antes de los años cincuenta en concordancia con la teoría organicista:

Un sistema político es un conjunto de interacciones políticas. Lo que distingue las interacciones políticas del resto de interacciones sociales es que se orientan hacia la asignación autoritaria[6] de valores a una sociedad.
David Easton, The Political System, 1969.[7]
Modelo de Easton.

Con esto quiere decir que lo que define a un sistema político es su función de distribuir valores que la sociedad considera útiles como el dinero, la educación, el poder, etc. Así, tomando un país como muestra de estudio, éste se configura como un sistema complejo, dentro del cual los elementos que lo integran, considerados como grupos o como individuos, interactúan de manera muy intensa en función de ciertas pautas de comportamiento. De esta forma, para Easton, lo que define a un sistema político es su función de distribuir valores que la sociedad considera útiles como el dinero, la educación, el poder, etc. Dichas interacciones operan mediante flujos entre entradas y salidas (inputs y outputs) a través de un cambio dinámico que se retroalimenta (feedback). Las entradas son las demandas y apoyos que el sistema recibe de los intereses de la sociedad. Éstas entradas se trasladan del ambiente social al sistema político responsable de la agregación y articulación de esas demandas, funciones que cumple la caja negra (black box), formada por aquéllos que ocupan determinados roles, sean individuos o grupos, los cuales son capaces de orientar los contenidos del proceso político; que actúan como filtro del sistema, a través de mecanismos de reducción y selección de demandas. Los outputs son la respuesta del sistema a aquellas demandas, las decisiones y acciones que se toman tras el proceso de decisión; que cuando interactúan con el entorno, generan nuevas demandas y apoyos, por lo que el proceso vuelve a comenzar. Este modelo se ha denominado circuito de retroalimentación, o de autoreproducción, o de autoperpetuación (feedback loop) y permite a las autoridades sondear el estado del sistema y corregir errores y perturbaciones.[1]

Su modelo principal estaba dirigido por una visión organicista de la política, como si ésta fuera un ser vivo. Su teoría es una declaración de lo que hace que los sistemas políticos se adapten, sobrevivan, se reproduzcan y sobre todo que cambien. De esta forma, con el apoyo de la teoría cibernética Easton crea un modelo de circuito cerrado cuyo interior funciona e interactúa, unidad básica del análisis, construyéndolo mediante abstracción; y denominándolo sistema político. Éste concentra distintos elementos entre los que define:

  • Comunidad política: grupo de personas vinculadas por una división política del trabajo.
  • Régimen político: conjunto de condicionamientos que tienen las interacciones políticas, que se compone por:
    • Valores: principios orientadores de la acción, objetivos a alcanzar.
    • Normas: elementos que explicitan que procedimientos son aceptables en la transformación y distribución de las las demandas.
    • Estructuras de autoridad: modelos formales e informales con los que el poder es organizado y distribuido.
  • Autoridad: característica común que poseen aquellos que ocupan roles activos en la política que llevan a cabo la gestión política de un sistema: poder legitimado.

A Easton le interesa especialmente la interacción que presenta el sistema con lo que conceptualiza como medio ambiente social. Este medio ambiente queda conformado por distintos niveles:

Medio ambiente
Nivel intrasocialNivel extrasocial
Nivel socialNivel no social o de sociedad globalNivel exterior a la sociedad global
Nivel económicoNivel ecológicoNivel económico internacional
Nivel culturalNivel biológicoNivel político internacional
Nivel social  
Nivel psicológico  
Nivel religioso  

El ambiente total, por tanto, puede dividirse en niveles partes: el ambiente intrasocial y el extrasocial. El primero se refiere a todos aquellos sistemas que pertenecen a la misma sociedad que el sistema político. Son segmentos funcionales de la sociedad. En cambio la parte extrasocial está formada por los sistemas que están fuera de la sociedad dada, es decir la sociedad global. Y es que Easton afirma que sistema político se rodea de otros ambientes, contemplándose como un sistema abierto también, ya que es influido e influye a los otros ambientes.

Easton interrelaciona el sistema político con su entorno socioeconómico y cultural a través de demandas y apoyos. Las primeras reflejan las insatisfacciones que genera el sistema, lo que exige cambios en la distribución de los valores societarios escasos. Los apoyos permiten buscar soluciones a las demandas que posibiliten su estabilidad. De esta forma evalúa al sistema político en su dinámica y no en su estática, considerando la existencia de una permanente crisis e inestabilidad que en agudos momentos de conflicto y conmociones pueden conducir a un cambio del sistema. Considera pues positivamente tanto a la estabilidad como el cambio, porque éste, en un momento determinado es el que puede favorecer la retroalimentación del sistema político.[8] De esta forma, el hecho de que algunos sistemas sobrevivan es porque generan una capacidad de respuesta a las perturbaciones que se vincula con su capacidad de adaptación a las mismas, permitiendo su supervivencia. Si el sistema sobrevive se denomina sistema político estable; si por el contrario quiebra se denomina sistema político disfuncional.

Esta definición ha sido criticada argumentando que, en el afán del autor de crear concepto de sistema político aplicable a cualquier forma de organización social en cualquier momento histórico y en todo espacio geográfico, éste ha quedado difuso e indeterminado.[5] En búsqueda de una mayor precisión elabora los conceptos de sistema parapolítico o también llamado sistema político interno. Al reconocer la existencia de sistemas parapolíticos, acepta que la evidencia de que la política ocurre en todas partes en donde se desarrolla un poder que busca lograr un objetivo.[9] Por otro lado, su continúa dirección hacia la estabilidad y el aislamiento al que somete al sistema fracasa a la hora de explicar rupturas o conflicto y rechaza cualquier accidente o input exterior que pueda distorsionar el sistemas. Destaca también que su modelo de competencia y ajuste frente los cambios a los que se ve sometido el sistema no considera modelos estables a dichos cambios por la escasez de competición política (totalitarismos y distopías). Pese a no ser falsable teoría influyó notablemente en la traducción pluralista en ciencia política hasta finales de los años sesenta donde destacan Harold Lasswell y Robert Dahl.

Definición de Jean William Lapierre [editar]

Jean William Lapierre realiza una definición a partir del trabajo de Easton pero tratando de menguar su generalidad:

Un sistema político es un conjunto de procesos de decisión que conciernen la totalidad de una sociedad global
Jean William Lapierre, L’analyse des systèmes, 1976.[10]

En este concepto hay implícita la distinción entre dos grandes categorías de decisiones: las relativas a la coordinación o regulación de las relaciones entre los grupos particulares, y las correspondientes a las acciones colectivas que comprometen o movilizan a la totalidad de la sociedad global, siendo las segundas la que configuran el sistema político. Sin embargo, esta afirmación ha sido criticada por parecer un objetivo prescriptivo más que una descripción de la realidad ya que existen decisiones que llamamos colectivas, y por tanto forman parte del sistema político, no afectan ni involucran a toda la sociedad global.[5]

Definición de Gabriel Almond [editar]

Gabriel Almond elucubró una definición propia del sistema político acorde con la teoría funcionalista: {{Cita|Un sistema político es un sistema de interacciones, existente en todas las sociedades independientes, que realiza las funciones de integración y adaptación, tanto al interior de la sociedad como en relación con las otras, mediante el uso o la amenaza del uso de la violencia física más o menos leg intereses en formulaciones generales y por medio del reclutamiento de personal comprometido con una cierta orientación política.

    • Socialización y reclutamiento político: Formación de unas determinadas actitudes, valores y creencias para la posterior incorporación de los sujetos al sistema.
    • Comunicación política: Aplicación de los mismos reflejando el proceso de retroalimentación, de tal forma que el poder legitimado o no se relaciona con el objetivo.

Las principales críticas a esta definición argumentan la falta de concreción sobre la consideración de una sociedad como sociedad independiente, la limitación dentro del logro del objetivo de las vías de la violencia como sistema y que su trabajo responde a un esquema de conceptos en lugar una teoría sobre los sistemas políticos de naturaleza explicativa.[5]

Definición de Karl Deutsch [editar]

Karl Deutsch se basó en la teoría cibernética en consonancia con la mecanicista para construir un modelo de sistema político visto como si se tratara de un sistema de comunicación en el que el actor que busca obtener el poder ejecutivo es considerado un centro de toma de decisiones.[9] Para ello retoma las ideas de Easton y plantea la idea de un sistema político como un conjunto capaz de autodirigirse a partir de la información que recibe del medio ambiente con el cual interactúa mediante flujos.

Este modelo simplificado consiste en un diagrama que representa el flujo que parte de unos receptores que captan, seleccionan y procesan la información interna y externa. Las decisiones en el sistema se toman con base a estas informaciones, relacionadas con la memoria y los valores del sistema, simplificación de elementos que forman el sistema, y se traducen en unos determinados resultados o consecuencias que realimentan de nuevo el flujo de información.[11]

Los conceptos fundamentales de este enfoque según su autor son la carga, capacidad de carga, demora, delantera y ganancia. Éstos permiten la medición de los flujos y la construcción de indicadores de actuación del sistema.[11]

  • La carga es el total de información que es tomada en un momento dado.
  • La capacidad de carga es definida como una función del número y clase de los canales de disponibles.
  • La delantera es la capacidad del sistema para reaccionar anticipadamente con base a previsiones de consecuencias futuras.
  • La demora es una medida de la tardanza en informar y actuar sobre información referida a las consecuencias de las decisiones tomadas.
  • La ganancia es la extensión de la respuesta del sistema a la información que recibe.

Este modelo ha sido duramente criticado por ser especialmente mecanicista, estático y conservador, argumentando la inidioneidad de la analogía realizada entre los procesos políticos realizados por humanos, bastante más complejos que los procesos de información de las máquinas, y estos últimos, y la expectación que realiza en torno a los procesos de flujo de información, dejando en un plano secundario los resultados de las decisiones políticas.[12] De la misma forma, sobre sus indicadores se afirma que dejan de lado muchos aspectos sustantivos y cualitativos del proceso.[5]

Definición de Maurice Duverger [editar]

Maurice Duverger, jurista, politólogo y político francés del siglo XX, parte de la distinción existente entre los conceptos de institución política, régimen político y sistemas.

Un sistema político es el conjunto del sistema social estudiado en sus aspectos políticos
Maurice Duverger, Institutions politiques et droit constitutionnel (I. Les Grands Systèmes Politiques), París, 1955.[13]

Para Duverger el sistema político es la entidad en el cual confluyen los actores políticos. Las instituciones políticas son, a su vez, las partes integrantes de un subsistema político que es lo que se denomina régimen político.[5]

Definición de Samuel Phillips Huntington [editar]

Samuel Phillips Huntington es un politólogo y profesor de Ciencias Políticas estadounidense de la Universidad de Harvard, del siglo XX.

Un sistema político es un conjunto formado por unas determinadas instituciones políticas, que tienen unas determinadas expresiones formales identificables en el régimen jurídico, en relación con un cierto nivel de participación que se manifiesta en conductas observables empíricamente y referidas al ejercicio del poder político por medio de las instituciones y los actos del gobierno.
Samuel Phillips Huntington, Political Order in Changing Societies ("El orden político en las sociedades en cambio") New Haven, 1968.[14]

Según Samuel se podría definir el nivel de institucionalización de cualquier sistema político por la adaptabilidad, complejidad, autonomía y coherencia de sus organizaciones y procedimientos.

Definición de David Ernest Apter [editar]

David Ernest Apter es un politólogo estadounidense y profesor emérito de Política comparativa y Desarrollo social de la Universidad de Yale. David parte de una definición conductualista criticando el enfoque de sistemas afirmando que es demasiado aparatoso y alejado de la realidad, por lo que elabora una definición que trata de acercarse a la misma considerando pautas sociales y de conducta.[5]

Un sistema político es una formación que resulta de la relación entre las normas de una sociedad y las pautas de autoridad prevalecientes.
David Ernest Apter, The Politics of Modernization ("Estudio de la modernización") Chicago, 1965.[15]

Apter predijo que el futuro de la Ciencia política estaba más en el neoconductismo que en el neoinstitucionalismo.[15] Esta preidicción ha sido criticada afirmándose que parece que la Ciencia política no puede renunciar al estudio de las instituciones. Sin embargo, el análisis politológico ha incorporado una visión de sistema desde la ciencia del comportamiento, que le permite observar aquellos fenómenos que no visibles desde el punto de vista estricto del Derecho público y el Derecho constitucional.[5]

Sistematizaciones [editar]

Al existir varias definiciones del concepto también existen diversas tipologías de sistemas políticos. Éstas se construyen con fines esquemáticos o comparativos y presentan las mismas trabas que las que presentan la línea definitoria a la que pertenecen. La mayor dificultad se concentra en saber elaborar un modelo sinérgico entre la exacta generalidad teórica y la efectiva realidad empírica.

Esquema de Samuel Phillips Huntington [editar]

El esquema elaborado por el politólogo estadounidense Samuel Phillips Huntington obedece al cruce de dos variables que el autor identifica como claves para explicar el desarrollo político: el nivel de institucionalización del poder y el de participación política en el proceso de decisión. Este razonamiento queda reflejado en su obra Political Order in Changing Societies («El orden político en las sociedades en cambio»).[14]

Según su nivel de institucionalización los sistemas políticos se configuran con el poder ejercido a través de las leyes o a través de las personas. Por otro lado, la participación puede ser baja, estando restringida a un pequeño grupo de personas que concentran el poder legitimado (élite burocrática, aristócrata, adinerada, racional, demagoga...); puede ser media, cuando los grupos de las clases medias acceden a la política; o puede ser alta, cuando a estos dos tipos de grupos sociales se suman los sectores populares.

La relación entre ambas variables no pretende sólo crear esquemas de clasificación, sino que obedece a una hipótesis que pretende explicar la estabilidad del modelo. Esta hipótesis supone que existe una relación directamente proporcional entre la participación política y la institucionalización. A partir de ésta, Huntington deduce diferencias entre dos tipos básicos de sistemas políticos: los cívicos y los pretorianos.

Los sistemas políticos cívicos son los sistemas políticos que gozan de un nivel de institucionalización y adecuadamente proporcional al nivel de participación. Los sistemas políticos pretorianos son aquellos que poseen bajos niveles de desarrollo institucional y elevados niveles de participación, de tal forma que el pretorianismo es el resultado de un nivel de participación mayor que aquel que las instituciones pueden enfrentar. A partir de este modelo de dos variables Huntington identifica hasta seis tipos de sistemas políticos que configuran las características principales de varias formas de gobierno:

  Participación política
  Baja (tradicional)Media (transicional)Alta (moderna)
Relación de institucionalización
y participación
Alta (cívica)Sistema orgánicoSistema progresistaSistema de participación
Baja (pretoriana)Sistema oligárquicoSistema radicalSistema de masas


Este esquema muestra como el estudio de la política desde la perspectiva del comportamiento del sistema político da autonomía a la Politología. Así se ofrece una perspectiva para el estudio de los problemas de estabilidad, orden y cambio de los Estados y sociedades en desarrollo virtualmente imposible de llevar a cabo desde la perspectiva más tradicional del estudio de las formas de gobierno. De esta forma se produjo un importante cambio de perspectiva acerca de la relación entre modernización y estabilidad política al mostrar que no necesariamente una mayor participación política conduce a un sistema político desarrollado y sostenible.[5]

Además, en dicha obra realiza otro esquema barajando otras dos variables: el alcance las instituciones y la fuerza de las instituciones. De esta forma considera la influencia en las mismas de características como el nivel y distribución de la riqueza, del nivel y distribución del medio rural y urbano, y del nivel de corrupción, entre otros factores, determinando otros cuatro tipos de sistemas políticos:[14]

  Alcance de las instituciones estatales
  AltaBaja
Fuerza de las
instituciones estatales
AltaSistemas políticos establesSistemas políticos débiles
BajaSistemas políticos fuertesSistemas políticos inestables

La tipología de Huntington pone de relieve la importancia de analizar aspectos de comportamiento político con aspectos institucionales, pero sus conceptos a veces se alejan demasiado de las realidades institucionales de los países que estudia.

Esquema de David Ernest Apter [editar]

El politólogo estadounidense David Ernest Apter conceptualiza los sistemas políticos en base a dos variables: que valores dictan las normas de una sociedad influyendo en el proceso de decisión y cómo se ejerce este poder legitimado o autoridad. En su modelo los valores pueden representarse como ideologías o preceptos éticos o como metas sociales concretas; es decir, de modo instrumental o de manera consumatoria. La autoridad puede ser ejercida jerárquica o piramidalmente. Así, del cruce de las dos variables Apter se derivan cuatro tipos de sistemas:

  Autoridad
  JerárquicaPiramidal
NormasValores consumatoriosSistemas de movilizaciónSistemas teocrático
Valores instrumentalesSistemas burocráticosSistemas de conciliación

Los sistemas de movilización poseen una ideología política universalista que permite que las cuestiones de interés se pacten como cuestiones de valor. La forma de gobierno correspondiente a este sistema política son los totalitarismos que incluyen un líder carismático o profético que moviliza con una ideología proselitista. El sistema favorece el uso de técnicas como la demonización, la desinformación o el mesianismo. El líder ha de enfrentar el problema que Weber identificó como ritualización del liderazgo que conduce, a su vez, a la declinación de las creencias y la búsqueda del interés personal sobre el comunitario.

Los sistemas de conciliación son aquellos sistemas políticos en los que el proceso de decisión se produce en base a la búsqueda de una solución conciliadora para todos tomando especial importancia para la legitimación del poder los mecanismos de negociación, de los que depende el sistema. De esta forma se intenta influir en la decisión utilizando diversas técnicas para lograr que el resto de interlocutores se encuentre satisfecho con su decisión. Toma forma en modelos de toma de decisiones como el cubo de basura de March y Simon[16] o el poder horizontal de Pfeffer.[17]

Los sistemas burocráticos son aquellos sistemas políticos en los que el proceso de decisión se realiza atendiendo a que la legitimidad aparece en virtud de normas ya establecidas e institucionalizadas a través la tradición como proceso racional. Propenden a favorecer los reclamos de representación basados en el interés y los regulan de acuerdo a patrones institucionalizados y reconocidos. La forma de gobierno idónea por definición para este sistema es la burocracia.

Los sistemas teocráticos son aquellos sistemas políticos en los que el proceso de decisión se produce en base a normas ya establecidas e institucionalizadas en base a creencias de índole religioso o meramente ideológico. La forma de gobierno más idónea por definición para este sistema es la teocracia.

Esta tipología en ocasiones resulta es especialmente vaga, pero muestra el valor de tener en cuenta aspectos del funcionamiento del sistema, además de las instituciones; y puede servir de base para estudio de fenómenos políticos como el populismo.[18]

Esquema de Maurice Duverger [editar]

El jurista, politólogo y político francés Maurice Duverger analiza lo que él denomina como «los grandes sistemas políticos», que se corresponden con los sistemas políticos en auge durante momento histórico en el que escribió su obra, el siglo XX. Duverger realiza su tipología en función del sistema propicio para el resultado idealmente adaptativo de dos variables: el régimen político (democracia o dictadura) y el sistema económico (socialismo o capitalismo). De las combinaciones en las que estos regímenes pueden aparecer y desarrollarse dentro de un sistema se obtienen cuatro tipos de sistemas políticos:

 Democracia socialistaDictadura capitalista
Democracia liberalSistema liberalSistema capitalista
Dictadura socialistaSistema socialistaSistema autoritario

La tipología de Duverger está fuertemente influida por la situación histórica que analizó para construirla siendo su elaboración teórica menos desarrollada con respecto a las anteriores. Su valor está en que pone de manifiesto la importancia de tener en cuenta las instituciones efectivamente existentes a la hora de teorizar sobre los sistemas políticos.

Clasificación [editar]

Véase también [editar]

PSICOLOGÍA Y COGNICIÓN. MÚSICA: "DELIVERY" DE PETE DOHERTY

Peter Doherty es un músico británico, nacido el 12 de marzo de 1979. Es el líder y compositor de la banda británica Babyshambles. Anteriormente, lideró, junto a Carl Barât la banda británica The Libertines.