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REPORTAJES DOCUMENTALES. TOROS: El Juli, Sebastian Castella y Alejandro Talavante en Madrid.

Julián López Escobar (Madrid, 3 de octubre de 1982), conocido como El Juli en los carteles, es un matador de toros español.

Se forjó como novillero en México y, con una experiencia de casi 300 festejos entre becerradas y novilladas, tomó la alternativa a los quince años y once meses, lo que le convirtió en el diestro en hacerlo a más temprana edad de toda la historia.[1]

Torero de fuerte tirón popular, fue la última gran revelación de la tauromaquia del siglo XX. Su presencia llenaba las plazas merced a su dominio de todas las suertes. Durante sus primeros años rondó el centenar de festejos lidiados, lo que le llevó a encabezar el escalafón de matadores de toros en 1999, 2000 y 2002.

Con el paso de los años y el cambio de apoderados, Julián López redujo el número de apariciones, fue adquiriendo madurez y su toreo ganó en hondura. Pese a que es discutido por una parte de la afición y de la crítica taurina y a que ha tenido enfrentamientos con el sector empresarial, destacadas faenas en las plazas españolas y americanas más importantes lo han encumbrado como una de las principales figuras de la tauromaquia de inicios del siglo XXI.[2]

Sébastien Castella Turzack conocido como Sebastián Castella (31 de enero de 1983, Béziers) es un matador de toros francés.

De padre español y madre polaca, Sebastián Castella fue considerado desde el principio como uno de los toreros más prometedores de su generación. Se aficionó a los toros en su Béziers natal. Tras su alternativa (2000), y su confirmación en México (2001) y Madrid (2004), se ha revelado como la mayor figura del toreo francés, probablemente de cualquier tiempo, ya que fue el primero que consiguió abrir en San Isidro la puerta grande de Madrid (la plaza considerada más importante del universo taurino) y el único matador galo que ha logrado liderar el escalafón taurino (2006). También ha sido el primer torero francés que logró anunciarse cuatro tardes en la Feria de Sevilla en la misma temporada.

Castella destaca por su gran valor y su forma de interpretar la lidia, con gran quietud y muy cercana al pitón, lo que hace que sus actuaciones sean de gran calado entre el público.

Ha obtenido triunfos en las plazas de Madrid, Sevilla y Valencia, accediendo a los primeros puestos del escalafón taurino. Recibió el trofeo Cossío (2006) que otorga la Real Federación Taurina de España en reconocimiento a los mejores de cada temporada taurina.


Alejandro Talavante Rodríguez es un torero español nacido en Badajoz (1987).

Nació en Badajoz el 24 de noviembre del año 1987. Se aficionó al toreo de la mano de su abuelo materno, que le llevó a la plaza desde muy niño. Entre otras tardes, la más significativa de las que presenció entonces fue una de José Tomás en el coso pacense de Pardaleras, en la que el torero de Galapagar entregó al chaval una de las orejas que cortó. La fascinación de ese momento fue la que le decidió a iniciar su andadura en la profesión

TEMAS DE DEBATE: "LA TAUROMAQUIA"

Tauromaquia

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Tauromaquia en la Creta minoica.

La tauromaquia (del idioma griego ταῦρος, toro, y μάχομαι, luchar) se refiere a todo lo relativo a la práctica de lidiar toros, tanto a pie como a caballo, y se remonta a la Edad de Bronce. Su expresión más moderna y elaborada es la corrida de toros, un espectáculo que nació en España en el siglo XII y que se practica también en Portugal, sur de Francia y en diversos países de Hispanoamérica, como México, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador, Panamá y Bolivia. Es también espectáculo de exhibición en China, Filipinas, Estados Unidos y Cuba. Las corridas de toros han despertado vivas polémicas desde sus mismos comienzos entre partidarios y detractores.

En sentido amplio, la tauromaquia incluye además todo el desarrollo previo al espectáculo como tal, desde la cría del toro a la confección de la vestimenta de los participantes, además del diseño y publicación de carteles y otras manifestaciones artísticas o de carácter publicitario, que varían de acuerdo a los países y regiones donde la tauromaquia es parte de la cultura nacional.

Historia [editar]

Antigüedad [editar]

El dios Mitra.

Esta actividad tiene antecedentes que se remontan a la Edad de Bronce, y se ha desarrollado a lo largo de siglos como una forma de demostración de valentía, al estilo de algunas tribus que aún practican ritos de paso de la niñez a la edad adulta.

En la antigua Roma se presentaban espectáculos con Uros (especie bovina extinta) que eran arrojados a la arena del circo para su captura y muerte por parte de algunos representantes de familias nobles, quienes mostraban así sus dotes de cazadores. También se arrojaban en manadas a los cristianos durante las ejecuciones públicas efectuadas en la época de la persecución; y además, se utilizaba a estos animales durante los enfrentamientos de gladiadores como entretenimiento adicional.

Edad Media [editar]

En época medieval comienza la práctica taurina del lanceo de toros, a la que se sabe eran aficionados Carlomagno y Alfonso X El Sabio, entre otros. Hay registros de la afición por esta práctica que El Cid tenía. Según crónica de la época, en 1128 "...en que casó Alfonso VII en Saldaña con Doña Berenguela la chica, hija del Conde de Barcelona, entre otras funciones, hubo también fiestas de toros."[1] [2]

Grabado de Goya, «Muerte del alcalde de Torrejón», Madrid (1815).

Estos espectáculos se presentaban en plazas públicas y lugares abiertos como parte de celebraciones de victorias bélicas, patronímicos y fiestas, con el consecuente riesgo que esto suponía para los espectadores (Goya ha retratado una de estas tragedias en su obra sobre la muerte del alcalde de Torrejón, arrollado y corneado por un toro).

Los primeros tratadistas dieron por buena una creencia popular y pensaron que los moros de España fueron los primeros en utilizar sus capas como instrumento de distracción durante la práctica de alancear a las reses. Sin embargo, esta opinión no cuenta hoy día con respaldo académico. Durante el siglo XVI evoluciona la tauromaquia hacia los encierros de varas (predecesora de las actuales corridas de rejones), en los que participaba la realeza; incluso Carlos I de Inglaterra y su lugarteniente Lord Buckingham participaron en este evento durante su estancia en España, tan a su gusto que repitieron luego la experiencia en su país, invitando a los embajadores de los reinos de Francia y España. Carlos I de España (no nacido en este país) lanceó un toro en la celebración del nacimiento de su hijo Felipe II.

Durante esta época la nobleza comienza a utilizar a sus peones y escuderos para distraer al toro mientras cambiaban algún caballo cansado o herido, o para rescatarlos de una caída. Con la aparición de los picadores en sustitución de las lanzas, para dar a los nobles, a lomo de caballo, el privilegio de matar al toro, estos peones y auxiliares adquieren la responsabilidad de llevar al toro al picador, con lo que evoluciona la faena de capote y adquiere valor estético. En muchas ocasiones, si el de a caballo no podía matar al toro, se delegaba la responsabilidad en los de a pie.

Toreo moderno [editar]

A partir del siglo XVII comienzan a surgir nombres entre los toreros de a pie, por su estilo y valor, además de la simpatía que a estos se les tenía por ser parte del mismo pueblo y no de la nobleza, siendo solicitados por el público para presentarse como evento principal.

Final del paseíllo en una corrida de toros.
Toro en una corrida.
Torero ejecutando un pase ayudado por bajo con la muleta.

Paulatinamente, el gusto del público se inclina por los toreros de a pie, y, si bien con extrañas variaciones, se van estableciendo a lo largo del siglo XVIII todos los elementos de las corridas modernas. De esta época son algunas de las primeras figuras conocidas del toreo, como "Costillares", Pepe-Hillo y Pedro Romero.

Ya en el siglo XIX, toreros como "Paquiro", "Cúchares", "Lagartijo" y "Frascuelo", fueron quienes dieron a la corrida la estructura definitiva que tiene hasta la actualidad.

Siglo XX [editar]

En la década de 1910 a 1920 se desarrolla la llamada Época Dorada de la tauromaquia, protagonizada por la rivalidad profesional entre Juan Belmonte y José Gómez (conocido como "Gallito" o "Joselito"), que inauguraron el camino hacia el toreo moderno.

Posteriormente a la Guerra Civil Española se produce un auge en el mundo taurino, especialmente gracias al surgimiento de la figura de Manolete, para muchos el más vertical de los toreros en la historia; a este auge siguen figuras como Luis Miguel Dominguín, el mexicano Carlos Arruza, Pepe Luis Vázquez y Agustín Parra "Parrita". Si bien esta época se cierra con el fallecimiento de Manolete en la llamada Tragedia de Linares, surge entonces otra famosa rivalidad que apasiona al mundo taurino, la de Dominguín y Antonio Ordóñez.

Ya en los años cincuenta se alza la figura de particular elegancia del venezolano César Girón, quien lidera en dos ocasiones, (1954 y 1956), el escalafón taurino en España, hazaña que repetiría su hermano Curro en 1959 y 1961. Destacan en los años sesenta, además del mencionado Curro Girón, toreros como Paco Camino, El Viti y Diego Puerta, además de la sensación que causó el surgimiento del poco ortodoxo y revolucionario, pero muy triunfador, Manuel Benítez "El Cordobés". Las décadas de los setenta y ochenta son las de mayor expansión comercial del mundo de los toros, llegando a haber corrida incluso en el Astrodome de Houston, con la participación de El Cordobés. Las grandes figuras de esta época son: José Mari Manzanares, Pedro Gutiérrez Moya "El Niño de la Capea", Dámaso González, Silverio Pérez, Francisco Rivera "Paquirri", El Yiyo, Antoñete y Juan Antonio Ruiz "Espartaco", líder de la estadística en forma consecutiva desde 1985 hasta 1991.

Actualidad [editar]

Las nuevas figuras del toreo presentan gran diversidad en su estilo y proyección; personalidades tan particulares como Enrique Ponce y César Rincón —de toreo clásico—, Jesulín de Ubrique, Julián López "El Juli", José Tomás, "El Cid", Francisco Rivera Ordóñez, Cayetano Rivera Ordóñez, Miguel Ángel Perera, Leonardo Benítez, Javier Conde, Morante de la Puebla y el francés Sebastián Castella, son quienes han llevado el toreo al siglo XXI.

Entorno [editar]

Además de la corrida en sí, la tauromaquia incluye la crianza y conocimiento de los toros (denominación de los mismos de acuerdo a su pelaje, cornamenta, comportamiento, porte, etcétera).

Artículo principal: Toro de lidia

Incluye además lo concerniente a la confección de la ropa del matador y demás participantes dentro del espectáculo, así como las manifestaciones artísticas relacionadas con la actividad (confección de carteles, entre otras).

La tauromaquia es una parte considerable de la cultura en los países donde se practica; en algunos de ellos, como España, Francia, México, Colombia, Ecuador y Venezuela, es considerada parte integral de la cultura nacional; es definida como arte en el diccionario de la Real Academia Española.[3]

Picador.
Novillero ejecutando un pase al natural con la muleta en Alcalá la Real, Jaén, España.

Corrida de toros [editar]

Artículo principal: Corrida de toros

En la actualidad, la actividad más conocida de la tauromaquia es la corrida de toros. En consecuencia, con la consideración de cómo se lleve la responsabilidad de la lidia y muerte del toro (si el torero va a pie o a caballo), existen dos tipos de corridas de toros; de toreros a pie y de toreros a caballo (de rejones o rejoneadores).

Normalmente, una corrida se desarrolla en tres partes, llamadas tercios, en las cuales el toro es lidiado respectivamente por los picadores, "que, montando un caballo protegido por un peto, utilizan una vara con una puya para castigar al toro"; los banderilleros, "quienes se encargan del auxilio al matador, bregan al toro y adornan al toro colocando pares de banderillas (generalmente son tres pares)"; y el último tercio, y el más importante, el de muerte, en el que el torero lidia al toro ayudado con la "muleta" y el "ayudado" (espada de madera o de aluminio), que sostiene con la mano derecha. El torero principalmente empieza a medir la distancia del toro, lo que se llama "terreno", para empezar a cuajar su faena, hasta empezar a meterle la cabeza en cada suerte o engaño; después coloca al burel con los cuartos delanteros parejos, para que se abra y no pinche en hueso; eso es para asegurar la estocada, y, si es correcta, a petición del presidente y el respetable, se cortan los trofeos.

El presidente es quien recompensa la actuación del torero. Al término de la lidia, el presidente enseña un pañuelo de color blanco, si el premio de la faena es para una oreja, y dos pañuelos para dos trofeos. Al principio de ella también puede enseñar un pañuelo verde si el toro no es apto para torear (cojo, cuerno mal, etc.), o uno naranja para indultarlo si el toro es de gran calidad. La opinión del público es posiblemente de más peso para los participantes: ha habido corridas en donde el público saca en hombros al torero sin que el juez haya concedido siquiera la oreja, o por el contrario: premios del presidente a pesar del descontento de los asistentes.

Participantes en una corrida de toros [editar]

Festejos populares [editar]

Festejos populares en España [editar]

El toro de fuego [editar]

Artículo principal: Toro de fuego

El Toro de fuego es un armazón metálico, que imita la forma de un toro, sobre cuyo espinazo se coloca un bastidor con elementos pirotécnicos. Muy utilizado en festejos de pueblos de España.

Es transportado por una persona, que tras encender una mecha, corre persiguiendo a la gente asustándoles con las chispas que van soltando sus diferentes elementos.

Este mismo juego popular es utilizado también en Paraguay y es conocido cono el "Toro Candil". Es típico de las Fiestas de San Juan.

El toro ensogado [editar]

Se celebran fiestas en honor a San Marcos, con el toro ensogado como protagonista. Los días 23, 24 y 25 de abril en el municipio de Beas de Segura, (Jaén), con una tradición de más de 400 años. declarada recientemente la fiesta de “interés turístico nacional andaluz”,

Bous al carrer [editar]

Artículo principal: Toro embolado

El Toro embolado en un festejo tradicional de España, en el que se colocan a un Toro en sus astas dos bolas de fuego. No se conocen realmente sus orígenes, pero junto a otros festejos taurinos en los que no se le da muerte al animal pueden tener su origen en la civilización minoica. Como se recogen en muchos frescos y cerámicas. La zona de mayor actividad se encuentra en la comunidad valenciana, actualmente se está intentado regular dichas actividades, acogiéndose con el calificativo de Bous al carrer. También en otras regiones existen festejos similares como el El Toro de Ronda en Aragón.

Festa do boi [editar]

A Festa do Boi de Allariz es un festejo que se celebra el día de Corpus Christi y consiste en soltar un buey que recorre las calles de esta población de Galicia.

Sokamuturra [editar]

Los encierros [editar]

Artículo principal: Encierros

El encierro consiste en correr delante de una manada no muy numerosa de toros, vaquillas o novillos, entre los que puede haber también cabestros que dirijan a la manada. Por lo general, los mejores corredores intentan correr lo más cerca posible de los toros, pero sin llegar a tocarlos.

Las capeas [editar]

Festejos taurinos populares que suelen celebrarse en muchos pueblos de España. El recinto donde tienen lugar suele ser una plaza del pueblo cerrada con carros u otras barreras provisionales. Por regla general las reses que se lidian son erales o vaquillas, pero en algunas ocasiones se han lidiado también cuatreños.

El toreo cómico [editar]

Los concursos de recortes [editar]

Artículo principal: Concurso de recortes

Los concursos de recortes están formados por jóvenes que se enfrentan a cuerpo limpio y por turnos a animales en puntas, con el fin de arrimarse al máximo al asta del mismo para alzarse con el primer puesto.

Festejos populares en Francia [editar]

Corrida camarguesa [editar]

Las corridas camarguesas o corridas a la "cocarde" (Course Camarguaise) son festejos que tienen lugar en las plazas de toros de los pueblos de Languedoc-Rousillon.

Corrida landesa [editar]

La corrida landesa es un espectáculo basado en saltos y recortes en el cual las vaquillas salen emboladas, era el divertimento tradicional de los gascones.

Festejos populares en Portugal [editar]

Los forcados [editar]

Artículo principal: Forcados

Suerte típica del toreo portugués, llevada a cabo por los pegadores o mozos de forcado, quienes trabajan en cuadrillas de 8 elementos y la corrida termina cuando toman e inmovilizan al toro sin más implemento que las manos.

Festejos populares en América [editar]

La corrida luso-californiana [editar]

Las comunidades portuguesas asentadas en el estado de California en Estados Unidos han conservado las corridas de toros al estilo portugués aunque haciendole algunas modificaciones. En las corridas californianas no hay derrame de sangre, por lo que son llamadas Bloodless bullfight por ende no se pica, no se le clavan banderillas al lomo del animal ni se le da muerte en el ruedo. El toro lleva un velcro sobre su lomo por lo que las banderillas van adheridas allí, por lo demás son iguales a una corrida portuguesa, incluso grandes toreros europeos o americanos (mexicanos particularmente) torean anualmente en las plazas californianas.

Las corralejas de Colombia [editar]

La Corraleja es una fiesta popular de Colombia, donde en una plaza de toros se torean varios novillos a la vez.

El toro y el cóndor del Perú [editar]

Esta fiesta taurina es una costumbre importada por los españoles, pero modificada por los lugareños de la región de Apurímac, en los Andes. El festejo, conocido como Yáwar Fiesta ("Fiesta de Sangre" en quechua)., tiene lugar en el mes de julio y se suele interpretar como una celebración de la expulsión de los conquistadores españoles por los peruanos, aun cuando no existe un consenso académico definitivo sobre su simbología y función. Para ello colocan a un cóndor salvaje a lomos de un toro pullcay, previamente inmovilizado con una cuerda. Una vez bien asegurado, cortan la cuerda y el toro sale rabioso, dando saltos, al sentir los fuertes picotazos del cóndor. Cuando el toro queda agotado, liberan al ave, y, tras homenajearlo, lo devuelven a las montañas. Si el cóndor no sobrevive al festejo, se considera de mal augurio. Esta celebración ha sido retratada por el escritor peruano José María Arguedas en una novela titulada, precisamente, "Yawar Fiesta".

La tauromaquia como parte de la cultura [editar]

Mosaik, por Bernard Sandoz (1909).

La fiesta taurina es de difícil explicación si no se admite su aspecto ancestral, tradicional y popular, además que el aspecto ritual fue la antesala del cultural. La cultura que ha cubierto siempre el discurrir histórico de la fiesta, da idea de su importancia: los toros de Goya, son diferentes a los de Picasso, y éstos a su vez diferentes de los de Manet o Lucas Villamil. La tauromaquia es ejercicio de múltiple comprensión, y puede ser admirada o criticada, pero sus componentes, ya citados, le permiten perdurar en el tiempo y generar amplio debate a su alrededor. De hecho el gobierno de España, a través del Ministerio del Interior, hace clara referencia al aspecto cultural de las corridas de toros en su reglamentación de las escuelas taurinas: "Para fomento de la fiesta de toros, en atención a la tradición y vigencia cultural de la misma, podrán crearse escuelas taurinas para la formación de nuevos profesionales taurinos y el apoyo y promoción de su actividad."[4]

El filósofo José Ortega y Gasset explicaba que era impensable estudiar la historia de España sin considerar las corridas de los toros.[5] Si muchos de los escritores y filósofos de la generación del 98, no gustaban de las corridas de toros, era porque la culpaban del atraso de la sociedad española. Así, Unamuno explicaba que no le gustaban las corridas, no porque fuese un espectáculo cruento, sino porque se perdía mucho tiempo hablando de ella y esto explicaba la formación cultural de sus espectadores. Ortega y Gasset, en su obra La caza y los toros, se extrañaba de que el toreo, siendo un ejercicio callado diese tanto que hablar. Posteriormente, la generación del 27 en su mayoría fue amante de la fiesta, sobre la cual escribieron, pintaron y esculpieron. Vale citar las palabras con las que Federico García Lorca manifestaba su abierto apoyo y gusto por la tauromaquia: "El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo".[6] [7]

Ortega y Gasset, al igual que otros autores como el académico José María de Cossío, realizaba un paralelismo entre las corridas de toros y la historia de España:

Afirmo de la manera más taxativa que no puede comprender bien la Historia de España, desde 1650 hasta hoy, quien no se haya cimentado con rigorosa construcción la historia de las corridas de toros en el sentido estricto del término, no de la fiesta de toros que, más o menos vagamente, ha existido en la Península desde hace tres milenios, sino lo que nosotros actualmente llamamos con ese nombre. La historia de las corridas de toros revela algunos de los secretos más recónditos de la vida nacional española durante casi tres siglos. Y no se trata de vagas apreciaciones, sino que, de otro modo, no se puede definir con precisión la peculiar estructura social de nuestro pueblo durante esos siglos, estructura social que es, en muy importantes órdenes, estrictamente inversa de la normal en las otras naciones de Europa.

Otros intelectuales contemporáneos, como Enrique Tierno Galván, subrayaron, en abierta contradicción con los del 98, el carácter socialmente pedagógico de la tauromaquia: "Los toros son el acontecimiento que más ha educado social, e incluso políticamente, al pueblo español". Y abundaba en el refinamiento del gusto artístico que supone para sus aficionados:

El espectador de los toros se está continuamente ejercitando en la apreciación de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto, de lo bello y de lo feo. El que va a los toros es exactamente lo contrario de aquel aficionado a los espectáculos, de quien dice Platón que no tolera que le hablen de la belleza en sí, de la justicia en sí y de otras cosas semejantes. El espectador de los toros no es un mero, un simple aficionado a lo espectacular, ni tampoco exclusivamente un entusiasta de la exaltación embriagadora, es, mejor que todo esto un amante del conjunto del cual, en cuanto acontecimiento, es parte necesaria.
Los toros acontecimiento nacional, E. Tierno Galván
Cartel del festejo taurino del 15 de agosto de 1934 que se celebró en Villafranca de la Sierra (Ávila, España).

Una larga lista de escritores de varios países ha escrito exaltando el toreo como una parte importante del alma de sus pueblos. Entre los artistas vivos que defienden el toreo se encuentra el peruano Mario Vargas Llosa, el escultor y pintor colombiano Fernando Botero y el escultor y pintor mexicano Humberto Peraza.

Entre los partidarios de la tauromaquia se encuentran también Francisco de Goya (si bien tuvo, al parecer, una postura ambivalente con respecto a los espectáculos taurinos), Nicolás Fernández de Moratín, Valle-Inclán. Filósofos como Fernando Savater o Enrique Tierno Galván, y artistas como Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat, aducen que estas críticas de los antitaurinos obedecen a la ignorancia, ya que el toro de lidia vive en libertad en su hábitat natural y, sin las corridas, no solo se extinguiría el toro bravo, sino el propio ecosistema en que se desenvuelve (las dehesas), sin embargo hay alegatos que refieren a que estas pueden ser protegidas por ley sin la necesidad de criar toros. Otros defensores del toreo, como el catedrático Andrés Amorós, argumenta que nadie ama más al toro que un buen aficionado a las corridas: «nadie admira más su belleza, nadie exige con más vehemencia su integridad y se indigna con mayor furia ante cualquier maltrato, desprecio o manipulación fraudulenta.»[8]

Las corridas de toros son también una importante actividad económica, que es una fuente de empleos y genera cuantiosos ingresos, principalmente por venta de entradas y derechos de televisión. Los festejos populares que organizan los ayuntamientos, coincidiendo con sus fiestas patronales (o con cualquier otra celebración), generan también un movimiento económico muy importante y moviliza una gran infraestructura (ganaderías, transportes, seguros, médicos y ambulancias, bandas de música, fuegos artificiales, cartelería...): se estima que en los pueblos de España se celebran unas 20.000 celebraciones taurinas al año, y se lidian unas 100.000 reses, lo que supone un gasto de unos 140 millones de euros anuales para que los toros corran por sus calles.

Por último, vale añadir que en Francia las corridas de toros dependen del Ministerio de Cultura, a diferencia de España, en donde dependen del Ministerio del Interior, lo que puede ser indicador de una mayor sensibilidad cultural en Francia con respecto a la tauromaquia.

Antitaurinos [editar]

Artículo principal: Antitauromaquia

Existen grupos denominados antitaurinos que consideran que el toreo es una práctica de crueldad que atenta contra los derechos de los animales, y que no puede ser considerada ni una manifestación cultural, artística ni deportiva.[9] Existen varias asociaciones que se dedican a este tipo de reivindicaciones, siendo PETA la más conocida. En España existe incluso un partido político denominado Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal.

 

Sobre la Tauromaquia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Tauromaquia

ARQUEOLOGÍA: "LOS TOROS DE LAS CUEVAS DE ALTAMIRA" EN SANTILLANA DEL MAR (CANTABRIA-ESPAÑA)

Cueva de Altamira

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico del norte de España1
Patrimonio de la HumanidadUNESCO

Réplica del techo de Altamira
(Museo Arqueológico Nacional)
Coordenadas43°22′57.1″N 4°06′58.2″O / 43.382528, -4.116167
PaísBandera de España
TipoCultural
CriteriosI, III
N.° identificación310
Región2Europa
Año de inscripción1985 (IX sesión)
Año de extensión2008
1 Nombre oficial según Unesco
2 Clasificación según Unesco

La cueva de Altamira está situada dentro del territorio de Santillana del Mar, Cantabria (España), cerca de la capital municipal. En ella se conserva uno de los ciclos pictóricos más importantes de la Prehistoria. Pertenece a los períodos Magdaleniense y Solutrense, dentro del Paleolítico Superior. Su estilo artístico constituye la denominada escuela franco-cantábrica, caracterizada por el realismo de las figuras representadas. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985.

Contenido

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Historia [editar]

Las pinturas de Altamira, descubiertas en 1879 por Marcelino Sanz de Sautuola, suponen el primer conjunto pictórico prehistórico de gran extensión conocido en el momento. Tal descubrimiento determina que el estudio de la cueva y su reconocimiento levante toda una polémica respecto a los planteamientos aceptados en la ciencia prehistórica del momento.

El realismo de sus escenas provocó, al principio, un debate en torno a su autenticidad. Su reconocimiento como una obra artística realizada por hombres del Paleolítico supone un largo proceso en el que, también, se van a ir definiendo los estudios sobre la Prehistoria.

Su primer defensor fue el propio Marcelino Sanz de Sautuola, su descubridor. Su valor será avalado por los frecuentes hallazgos de otras piezas de arte mueble similares en numerosas cuevas europeas. A finales del siglo XIX, principalmente en Francia, se descubrieron pinturas rupestres innegablemente asociadas a las estatuillas, relieves y huesos grabados aparecidos en niveles arqueológicos paleolíticos, unidos a restos de animales desaparecidos (mamut, reno, bisonte, etc.).

En ese reconocimiento, destacó muy positivamente Henri Breuil. Sus trabajos en torno al tema «El arte parietal», presentados en el congreso de la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias en 1902, provocaron cambios sustanciales en la mentalidad de los investigadores de la época.

Émile Cartailhac fue uno de los más grandes opositores a la autenticidad de Altamira. El descubrimiento de grabados y pinturas a partir de 1895 en las cuevas francesas de La Mouthe, Combarelles y Font-de-Gaume, le hace reconsiderar su postura. Tras visitar las cuevas, escribió en la revista L'Antropologie (1902) un artículo titulado La grotte d' Altamira. Mea culpa d' un sceptique. Ese artículo conlleva el reconocimiento universal del carácter paleolítico de las pinturas de Altamira.

Fijada la autenticidad de las pinturas, se inicia el debate sobre la propia obra. La divergencia entre los investigadores se centra en torno a la precisión cronológica, la misteriosa finalidad de las mismas y su valor artístico y arqueológico. Estas cuestiones afectaron, no sólo a la cueva de Altamira, sino a todo el arte rupestre cuaternario descubierto.

El método del carbono 14 llevó a los investigadores Laming y Leroi-Gurhan a proponer para las pinturas de Altamira una datación entre 15.000 y 12.000 años a.C. Pertenecían, por tanto, al período Magdaleniense III.

Las pinturas de Altamira [editar]

Gran sala de polícromos de Altamira, publicado por M. Sanz de Sautuola en 1880

Localización - Santillana del Mar (Cantabria)

Datación - Su realización data del año 12.000 a. C.

Pigmentos empleados - La pintura está hecha con pigmentos minerales ocres, marrones, amarillentos y rojizos, mezclados con aglutinantes como la grasa animal. El contorno de líneas negras de las figuras se realizó con carbón vegetal. Se aplicaron con los dedos, con algún utensilio a modo de pincel y en ocasiones soplando la pintura a modo de aerógrafo.

Tratamiento del volumen - Aprovechan el relieve natural de la roca y a veces la modelan interiormente para dar un efecto de volumen y movilidad.

Tratamiento del movimiento - El relieve de la cueva y el raspado de ciertas zonas aportan a las imágenes gran movilidad y expresividad.

Iconografía - Las representaciones rupestres de Altamira podrían ser imágenes de significado religioso, ritos de fertilidad, ceremonias para propiciar la caza o puede interpretarse como la batalla entre dos clanes representados por la cierva y el bisonte.

La cueva de Altamira es relativamente pequeña: sólo tiene 270 metros de longitud. Presenta una estructura sencilla formada por una galería con escasas ramificaciones. Se definen tres zonas: la primera está formada por un vestíbulo amplio, iluminado por la luz natural y fue el lugar preferentemente habitado por generaciones desde comienzos del Paleolítico Superior. La segunda es la gran sala de pinturas polícromas, apodada «Capilla Sixtina del Arte Cuaternario». Finalmente, existen otras salas y corredores en los que también hay manifestaciones artísticas de menor trascendencia.

Podría decirse que el auténtico descubridor de las cuevas de Altamira es Modesto Cubillas, un aparcero que en ese momento estaba cazando con su perro. Vio la cueva y avisó a Marcelino Sanz de Sautuola, para quien trabajaba. Éste se introdujo en ella con su hija de ocho años, María, pero no le dio importancia a la caverna hasta que María le llamó para que viera ciertos dibujos realizados en el techo de una galería lateral. A partir de ese momento, las cuevas de Altamira se han estudiado atentamente para descubrir su significado, su técnica, etc. Su bóveda sigue manteniendo los 18 metros de largo por los 9 de ancho, pero su altura originaria (entre 190 y 110 cm) se ha aumentado al rebajarse el suelo para facilitar la cómoda contemplación de las pinturas.

El animal más representado es el bisonte. Hay 16 ejemplares de diversos tamaños, posturas y técnicas pictóricas. Se observan junto a caballos, ciervos y signos tectiformes. Los artistas de la cueva de Altamira dieron solución a varios de los problemas técnicos que la representación plástica tuvo desde sus orígenes en el Paleolítico. Tales fueron el realismo anatómico, el volumen, el movimiento y la policromía.

La sensación de realismo se consigue mediante el aprovechamiento de los abultamientos naturales de la roca que crean la ilusión de volumen, la viveza de los colores que rellenan las superficies interiores (rojo, negro, amarillo, pardos) y la técnica del dibujo y del grabado, que delimita los contornos de las figuras.

El Bisonte encogido es una de las pinturas más expresivas y admiradas de todo el conjunto. Está pintado sobre un abultamiento de la bóveda. El artista ha sabido encajar la figura del bisonte, encogiéndolo, plegando sus patas y forzando la posición de la cabeza hacia abajo. Todo ello destaca el espíritu de observación naturalista de su realizador y la enorme capacidad expresiva de la composición.

Asociación de animales en el gran panel de la Cueva de Altamira (Cantabria, España) según el paradigma de Leroi-Gourhan

La gran cierva, la mayor de todas la figuras representadas, tiene 2,25 m. Manifiesta una perfección técnica magistral. La estilización de las extremidades, la firmeza del trazo grabado y el modelado cromático le dotan de un gran realismo. No obstante, acusa, en su factura algo pesada, una cierta deformación. Seguramente originada por el cercano punto de vista del autor. Debajo del cuello de la cierva aparece un pequeño bisonte en trazo negro.

El caballo ocre, situado en uno de los extremos de la bóveda, fue interpretado por Breuil como una de las figuras más antiguas del techo. Este tipo de póney debió de ser frecuente en la cornisa cantábrica; pues también le vemos representado en la cueva de Tito Bustillo, descubierta en el año 1968 en Ribadesella. Es muy posible que sea de la misma tipología que el representado en la cueva alcarreña de Los Casares.

Historia del descubrimiento de las pinturas de Altamira [editar]

La cueva de Altamira es descubierta en el año 1868 por un cazador, llamado Modesto Cubillas. El cazador descubrió la entrada de la cueva al intentar liberar a su perro, que estaba atrapado entre las grietas de unas rocas por perseguir a una pieza.

En aquel momento, la noticia del descubrimiento de una cueva no tuvo la menor transcendencia entre el vecindario de la zona. Es un terreno kárstico, caracterizado por poseer ya miles de grutas; así que una más, no supuso ninguna novedad.

Marcelino Sanz de Sautuola, erudito en paleontología, debió conocer la existencia de la cueva directamente por boca del mismo Cubillas, aparcero en su finca. No obstante, no la visitó hasta el año 1875. La recorrió en su totalidad y reconoció algunos signos abstractos, como rayas negras repetidas, a las que no dio ninguna importancia, por no considerarlas obra humana. Cuatro años después, en el verano de 1879, volvió Sautuola por segunda vez a Altamira. En esta ocasión, acompañado por su hija María, de 9 años. Tenía interés en excavar la entrada de la cueva con el objetivo de encontrar algunos restos de huesos y sílex.

El descubrimiento lo realizó, en realidad, la niña. Mientras su padre permanecía en la boca de la gruta, ella se adentró hasta llegar a una sala lateral. Allí vio unas pinturas en el techo, y corrió a decírselo a su padre. Sautuola quedó sorprendido al contemplar el grandioso conjunto de pinturas de aquellos extraños animales que cubrían la casi totalidad de la bóveda.

Al año siguiente, 1880, Sautuola publica una breve opúsculo titulado Breves apuntes sobre algunos objetos prehistóricos. En él sostenía el origen prehistórico de las pinturas e incluía una reproducción gráfica. Expuso su tesis al catedrático de Geología de la Universidad de Madrid, Juan Vilanova, que las acogió como propias. Pese a todo, la opinión de Sautuola no fue aceptada por los franceses Cartailhac, Mortillet y Harlé, los científicos más expertos en estudios prehistóricos y paleontológicos en Europa.

La novedad del descubrimiento era tan sorprendente que provoca la lógica desconfianza de los estudiosos. Se llega a sugerir que el propio Sautuola debió de pintarlas entre las dos visitas que realizó a la caverna, negando así su origen paleolítico.

Ni la ardiente defensa de Vilanova en el Congreso Internacional de Antropología y Arqueología, celebrado en Lisboa, en 1880, ni el afán de Sautuola evitaron la descalificación de Altamira.

La oposición se hizo cada vez más generalizada. En España, el 1 de diciembre de 1886, el presidente de la Sociedad Española de Historia Natural dictaminaba diciendo que

(...)tales pinturas no tiene caracteres del arte de la Edad de Piedra, ni arcaico, ni asirio, ni fenicio, y sólo la expresión que daría un mediano discípulo de la escuela moderna(...).

Sautuola y sus pocos seguidores lucharon contra esa sentencia. La muerte de Sautuola y la de Vilanova parecían condenar definitivamente las pinturas de Altamira a ser un fraude moderno.

La aceptación de las pinturas no se produjo hasta 1902.

Más en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Altamira

MÚSICA: RICKY MARTIN (PUERTO RICO)

MÚSICA: RICKY MARTIN (PUERTO RICO)

Enrique Martín Morales (San Juan, 24 de diciembre de 1971), mejor conocido como Ricky Martin es un cantante puertorriqueño.

Sobre Ricky Martin en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ricky_Martin

MÚSICA: THALIA (MÉXICO)

 

Ariadna Thalía Sodi Miranda,[1] (n. 26 de agosto de 1971) mejor conocida como Thalía, es una cantante, actriz y empresaria mexicana. Ha vendido más de 25 millones de discos en toda su carrera discográfica.[2

Sobre Thalia en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Thal%C3%ADa

PSICOLOGÍA2: " LOS PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN EN LA SOCIEDAD Y ENTRE LAS PERSONAS"

 

Algunas razones de problemas de comunicación:
A continuación te presentamos algunas ideas que pueden servirte de ayuda para identificar alguno de los problemas que se presentan cuando no nos comunicamos bien en la pareja.

  • Carencia del respecto de uno y otro.
    Por ejemplo, si tu esposo no considera que lo qué tú tienes que decir es importante. Esto no es un punto aislado, tú necesitas analizar esto en el contexto. Cuándo esto sucede? Sucede muy a menudo? Sucede solamente cuando tú hablas con él sobre ciertos temas -- dinero o un problema de trabajo?
  • Carencia de la comunicación directa, incapaz de decir lo que tu sientas.
    Observa cómo tú y tu esposo se comunican. Hay un cierto modelo o estilo de la comunicación? Quizás tú podrías intentar un diverso método de comunicarse, por ejemplo: 1) describele el evento que te preoccupa con soluciones; 2) consultale a él sobre la situactión; y logran un acuerdo común; y 3) espresa tus sentimientos sin culpar a la otra parte.
  • Ideas sobre cómo los hombres y las mujeres deben actuar.
    Cómo definimos nuestros papeles en la union de pareja es una parte importante en el proceso de la comunicación. La pareja cree a veces que el papel de un miembro es justo escuchar mientras que el papel del otro socio es hacer todo el hablar y tomar todas las decisiones. Cualquier papel que el genero juege en la union de pareja está muy bien, siempre y cuando ambos socios están de acuerdo con estos papeles, y lo asumen sin herir al otro.
  • Limitaciones en la comunicación.
    Tú te comunicas de una manera de apoyo o defensiva? Tú te comunicas de una manera que muestra a tu pareja que tú la/lo valoras? El estilo de la comunicación refleja una sensación que ambos miembros son importantes? Son ambos honestos, directos, y no-críticos?
  • Situaciones negativas sin resolver.
    La gente tiene a veces dificultad de comunicarse debido a situaciones negativas que están sin resolver. Cuando los problemas anteriores no se han resuelto, estas situaciones interfieren con tentativas actuales de comunicarse positivamente. Algunos ejemplos de estas sentimientos negativos pudierán ser 1) resentimiento, 2) culpabilidad, 3) inhabilidad de perdonar, o 4) orgullo.
  • Tensión.
    La comunicación es a veces difícil porque uno/ambos socios están bajo demasiada tensión. Es importante determinar si la dificultad de la comunicación es debido a situaciones dentro de la pareja o al exterior. Cuando una persona está extremadamente en tensión, la persona puede sentirse temporalmente incapaz de hacer frente a la consolidación de la unión y se le hace mas dificíl solucionar el problema. La paciencia durante este tiempo es crucial.
  • Malas experiencias anteriores con la comunicación.
    Las parejas no desean a veces escucharse el uno al otro. A menudo uno /ambos miembros creen que el procurar resolver problemas es desesperante. Esto se basa generalmente en experiencias anteriores. Pesimismo sobre la posibilidad de encontrar una resolución acertada del problema, puede causar en última instancia el resultado que tú no deseás. Por lo tanto, es vital poner un esfuerzo especial hacia una comunicación más positiva.
  • Miedo de expresar sentimientos verdaderos.
    Uno de los elementos más importantes de un lazo está en tener la libertad de expresar sentimientos. El poder hablar abiertamente y en forma honesto con tu pareja es esencial para una uni—n sana, cariñosa. Expresarle a tu pareja, cómo tú quisieras mejorar la uni—n, y tus sueños futuros para la pareja puede abrir nuevas avenidas para solucionar dificultades.

PSICOLOGÍA2. CODIFICACIÓN DE LA SENSACIÓN: "EL ESTÍMULO"

Estímulo (psicología)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase Estímulo.

El estímulo (del Lat. stimulus = aguijón) en psicología es cualquier cosa que influya efectivamente sobre los aparatos sensitivos de un organismo viviente, incluyendo fenómenos físicos internos y externos del cuerpo.

Tanto en el condicionamiento clásico como en el instrumental hablamos de estímulo incondicionado (EI) como el resultado que sigue a la respuesta (por ejemplo comida, descargas eléctricas...).

También se usan estímulos condicionados (EC), estímulos relativamente inocuos sin significado o poder específico, al menos al comienzo del entrenamiento.

Un estímulo discriminativo es un estímulo neutro que indica cuándo la respuesta puede conducir o no a la consecuencia deseada. Es decir, el estímulo discriminativo indica si el reforzador está disponible.

Según la reacción que provocan, también se distingue entre: