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ARQUEOLOGÍA: PUEBLOS ÍBEROS, LOS LACETANOS. Los lacetanos eran la tribu íbera que habitaba en la Cataluña Central entre, aproximadamente, el siglo VIII a. C. hasta finales del siglo I a. C. Tenían por vecinos a los bergistanos (al norte de Berga); los ausetanos (al este de Osona); los ilergetes (al oeste de Lérida) y a los layetanos y cossetanos (al sur de Barcelona y Tarragona).
Lacetanos
| Lacetanos | |
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| Información | |
| Periodo histórico | siglo VIII a. C. - siglo I a. C. |
| Raíz étnica | Preindoeuropeo Lacetanos |
| Idioma | Ibero |
| Principales ciudades | Iesso, Sigarra |
| Región | Bages |
| Correpondencia actual | Cataluña (España) |
| Pueblos relacionados | Iberos |
Los lacetanos eran la tribu íbera que habitaba en la Cataluña Central entre, aproximadamente, el siglo VIII a. C. hasta finales del siglo I a. C. Tenían por vecinos a los bergistanos (al norte de Berga); los ausetanos (al este de Osona); los ilergetes (al oeste de Lérida) y a los layetanos y cossetanos (al sur de Barcelona y Tarragona).
El Bages era el núcleo más importante de los lacetanos, con extensiones hacia Poniente, parte de la Anoia, del Solsonés y , quizá, la Segarra. Junto con los ilerdenses y los ausetanos destacaron, por oponerse al dominio romano y, como conscuencia, fueron sometidos por el cónsul Catón (195 a. C.).
Otras ciudades lacetanas importantes son: Iesso (Guissona) y Sigarra (de localización incierta).
ARQUEOLOGÍA: PUEBLOS ÍBEROS (ESPAÑA). LOS ILERGETES. Los ilergetes eran uno de los pueblos que ocupaban parte de la península Ibérica antes de la llegada de los romanos. Formado a partir del sustrato étnico indígena, incorporaron múltiples influencias provenientes de la Edad del Bronce y de algunas de las tribus indoeuropeas que inmigraron a la península en el primer milenio adC (ya en la Edad del Hierro). Eran posibles parlantes de protoeuskera, especialmente en su zona norte.
Ilergetes
| Ilergetes | |
|---|---|
| Información | |
| Raíz étnica | Preindoeuropeo Ilergetes |
| Idioma | Ibero |
| Principales ciudades | Iltirta, Atanagrum, Eso |
| Región | Cataluña occidental y Aragón oriental. |
| Correpondencia actual | Cataluña y Aragón (España) |
| Reyes / líderes | Indíbil, Mandonio |
| Pueblos relacionados | Iberos |
Los ilergetes eran uno de los pueblos que ocupaban parte de la península Ibérica antes de la llegada de los romanos. Formado a partir del sustrato étnico indígena, incorporaron múltiples influencias provenientes de la Edad del Bronce y de algunas de las tribus indoeuropeas que inmigraron a la península en el primer milenio adC (ya en la Edad del Hierro). Eran posibles parlantes de protoeuskera, especialmente en su zona norte.
Estaban ubicados en parte de lo que sería conocido posteriormente como la Tarraconense, desde el Bajo Urgel hasta el río Ebro, ocupando lo que en la actualidad son las provincias de Huesca y de Lérida, ocupando las ricas cuencas del río Segre, el Noguera Pallaresa, el Noguera Ribagorzana, el Cinca y el Alcanadre, aunque es impropio tratar de establecer fronteras definidas en aquella época. Se hallan señales de su presencia durante largos periodos de tiempo en la actual provincia de Zaragoza y el norte de Castellón, donde presionaban a los edetanos.
Su sociedad política estaba fundamentada en la existencia de un Rey (régulos en las crónicas romanas, "reyes pequeños"), muy jerarquizada con oligarcas que mantenían la estructura social y un fuerte componente militar. Se sostiene la tesis de que era una sociedad muy avanzada a la llegada de los romanos y que eran buenos comerciantes. Algunas ciudades grandes parecían disponer de una cierta autonomía con órganos de gobierno a modo de curias a partir del siglo I a. C., aunque bien podrían estar influidas por el proceso de romanización acentuada a partir del 195 a. C.
Su capital era Atanagrum, cuya ubicación exacta se desconoce. Otra ciudad importante era Ilerda, también denominada Iltirta o Iltirda, (la actual Lérida), y que en determinados momentos fue también capital, llegando a considerarse en algunos periodos como la ciudad más grande en la península al norte de Sagunto.
Su economía estaba basada en la ganadería y el cultivo de grano. Se han encontrado molinos manuales giratorios. Fue muy importante el desarrollo de la metalurgia, la orfebrería y la industria textil. La cerámica tenía componentes fenicios y griegos, con motivos ornamentales geométricos. Usaban la moneda, de bronce (ases) y de plata (dracmas), al menos desde el siglo III a. C., lo que favoreció el comercio y la captación de impuestos.
Su figura más notable fue el rey Indíbil (h. 258 a. C. - 205 a. C.) que primero como aliado de Cártago, sostuvo diversos enfrentamientos con los romanos, durante la Segunda Guerra Púnica. La ubicación estratégica del territorio de los ilergetes favoreció sus alianzas con Roma o Cártago (casi siempre con esta última), aunque se afirma en la actualidad de manera unánime que el auténtico interés de los ilergetes y sus caudillos era favorecer sus propios intereses, defender su pueblo y extenderse más allá de sus fronteras conquistando a los pueblos vecinos al margen de las dos grandes potencias del Mediterráneo occidental del momento.
Además de las batallas donde Indíbil y Mandonio, lugarteniente de aquél, intervinieron, los ilergetes todavía se sublevaron en el 195 a. C. contra Roma y debieron ser sometidos por Catón. A partir de este momento comienza la decadencia de este pueblo que en el 192 a. C. debe pedir a Roma ayuda para defenderse de sus vecinos, sometidos ya a vasallaje romano sus reyes y eliminadas las defensas de las ciudades.
El yacimiento arqueológico de un asentamiento ilergete que más información ha ofrecido sobre la historia de este pueblo, además de las obras de los autores antiguos romanos, es el de La Pedrera de Vallfogona.
[editar] Véase también
[editar] Bibliografía especializada
- Martín Almagro y otros. Protohistoria de la Península Ibérica. Madrid, 2001.
- Sanmartí, J.&Santacana, J. ELS IBERS DEL NORD. Rafael Dalmau, Ed. Barcelona, 2005. (ISBN 84-232-0691-2)
[editar] Enlaces externos
ARQUEOLOGÍA: PUEBLOS ÍBEROS. LOS SEDETANOS. Los sedetanos fueron un pueblo íbero del siglo III a. C. situado en el valle medio del Ebro, en España.
Sedetanos
| Sedetanos | |
|---|---|
| Información | |
| Raíz étnica | Indoeuropeo Sedetanos |
| Idioma | ¿Celtibérico? |
| Principales ciudades | Sedeis o Sedeisken, Kelse, Salduie, Ildukoite, Bernaba, Ebora, Arsi, Damaniu |
| Región | Valle medio del Ebro |
| Correpondencia actual | Aragón (España) |
| Pueblos relacionados | Iberos, edetanos |
Los sedetanos fueron un pueblo íbero del siglo III a. C. situado en el valle medio del Ebro, en España.
El nombre del pueblo proviene de su capital que se llamaba Sedeis o Sedeisken, que se conoce por inscripciones monetales. Fue la primera en acuñar moneda, y la emitió en gran abundancia. Todavía no ha sido localizada aunque se ha especulado sobre si es Azaila. De hecho, no es seguro que el yacimiento del Cabezo de Alcalá, cercano a Azaila, perteneciera a los sedetanos, porque se desconoce su nombre íbero, pero es bastante probable. Otras ciudades importantes fueron Kelse (Velilla de Ebro, que emitió denarios de plata, por lo que se supone que fue temporalmente la ciudad más importante), Salduie (Zaragoza), Ildukoite (posiblemente Oliete), Bernaba (Azuara), Ebora, Arsi o Damaniu (de localización desconocida, aunque Ptolomeo la sitúa hacia los Monegros). En general, los sedetanos se mantuvieron al sur del Ebro entre los ríos Guadalope y Martín y tenían como vecinos a los suessetanos e ilergetes al norte, los ilercavones al sudeste y los celtíberos al suroeste. Algunos autores consideran a los sedetanos erróneamente como parte de los edetanos, a los que les unían el comercio y la cultura, como lo demuestra la decoración de la cerámica.
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[editar] Origen
Se trata de un pueblo indoeuropeo, de base hallstática centroeuropea emparentado con los ilercavones, ilergetes y edetanos, estos últimos descendientes al igual que los sedetanos, de los esdetes. Llegaron a la Península Ibérica por la costa de Levante, en la zona de la actual Valencia, desde donde fueron migrando hacia el valle medio del Ebro, al sur del cual se asentaron teniendo como límite norte precisamente el enclave donde se sitúa Salduie.
Hablaron una lengua indoeuropea, de carácter celtíbero, en la que está escrito hacia el 70 a. C. el Bronce de Botorrita. En él se hallan algunos préstamos lingüísticos éuscaros. En este siglo I a. C. la cultura material de los sedetanos es celtíbera, aunque ya intensamente romanizada. De hecho, todo indica que mantuvieron una relación de colaboración con los romanos, que convertirían a la sedetania en el centro romanizador de toda la región. Sobre una de sus ciudades más importantes, Salduie, fundaron los nuevos colonos Caesaraugusta, abandonando poco después, debido a la pujanza de la nueva ciudad mixta romano-sedetana, su anterior urbe principal en la zona: Celsa.
[editar] Economía
La base económica será la explotación de las tierras con una producción cerealista, sin despreciar la ganadería. Se va a cultivar cebada, centeno, mijo y avena. Guardaban los cereales en silos, tapados con una capa de barro y piedras. Se utilizaban también para guardar otros víveres. Consumían la vid y el aceite por las ánforas que se han encontrado. También guardaban ahí los frutos. El vino lo importarán de la zona de Campania (ánforas greco-latinas).
Gran papel de la ganadería con bóvidos, cabras y caballos. Encontramos además animales de caza en los dibujos de las cerámicas. Poseían una fuerte industria textil de lana y lino. Los vestidos son conocidos a través asimismo de la cerámica. Hay pocos restos de metalurgia.
[editar] Numismática
En numismática la acuñación de plata está relacionada con Roma y la guerra. Las monedas de plata les servían para pagar a las tropas y los impuestos romanos, mientras que las de bronce para intercambios entre ciudades. Los sedetanos emitieron moneda con características comunes: una cabeza imberbe con tres delfines de un lado, y un jinete con palma del otro.
[editar] Religión
Desconocida pero tenemos un monumento donde aparece el nombre de una divinidad, Neitin, asociada a Marte. En algunos vasos vemos a un personaje con arado identificado al dios masculino Georgos que dominaba el panteón ibero. Sería un dios celeste de la fecundación. A veces es representado con atributos guerreros. Se han encontrado también diversas terracotas que aluden a la diosa madre en relación con Deméter. En cuanto al mundo funerario dominaba la incineración que pasa por unas fases: exposición en la vivienda, transporte hasta el lugar de incineración, cremación y recogida de restos junto al ajuar. Para señalizarlos hay estelas, de diversos tipos: I con representaciones de jinetes con lanza o escudo, II con epigrafía de letras ibéricas y III anepigráficas y sin iconografía. El caballo se da mucho como símbolo de heroización e inmortalidad, sirve para transportar al difunto al más allá.
[editar] Romanización
De romanización temprana, es posible que los sedetanos fuesen favorecidos por los romanos tras la Segunda Guerra Púnica. Muchos sedetanos se alistaron en el ejército romano e intervinieron en las guerras itálicas y romanas como lo demuestra el Bronce de Ascoli.
[editar] Enlaces externos
[editar] Bibliografía
- Beltrán Lloris, Miguel y Guillermo Fatás Cabeza, Historia de Zaragoza, vol. 1. Salduie, ciudad ibérica, Zaragoza, Ayto. de Zaragoza - Caja de Ahorros de la Inmaculada, 1998. ISBN 84-8069-133-6.
- Pellón, José R., Diccionario Espasa Íberos, Madrid 2001, ISBN 84-239-2290-1
- VV. AA., Los Aragoneses, Madrid, Istmo (Fundamentos 57), 1977. ISBN 84-7090-084-6.
ARQUEOLOGÍA: PUEBLOS ÍBEROS (ESPAÑA). LOS SUESETANOS. Los suessetanos (en latín, suessetani) fueron un pueblo prerromano establecido en las llanuras centrales de Aragón.
Suessetanos
Suessetanos
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|---|---|
| Información | |
| Raíz étnica | Indoeuropea Suessetanos |
| Idioma | Céltico |
| Principales ciudades | Corbio |
| Región | Cinco Villas |
| Correpondencia actual | Aragón (España) |
| Pueblos relacionados | Suesiones |
Los suessetanos (en latín, suessetani) fueron un pueblo prerromano establecido en las llanuras centrales de Aragón.
Hoy en día se les considera celtas emparentados con los suesiones (de la región de Soissons), aunque algunos creen que pertenecían a los pueblos iberos o celtíberos. En cualquier caso, su nombre parece aludir a la raíz indoeuropea svasti, con el significado de "tener suerte", el mismo significado que se esconde tras la la palabra esvástica.
Su límite oriental más probable fue el río Gállego.
En su territorio hubo una ciudad denominada Corbio, y junto a Soissons está la ciudad de Corbeil. La raíz curvo derivaría del nombre galo Corbus.
A comienzos del siglo II a. C. se cree que eran aliados de Roma, pero después se sublevaron y en el 184 a. C. su capital Corbio fue asediada por los romanos y ocupada y destruida por Terencio Varrón.
Ocupaban la región que actualmente se corresponde básicamente con la comarca zaragozana de las Cinco Villas.
Tras su derrota su territorio fue entregado a los vascones, que aparecerán más tarde como sus poseedores.
ARQUEOLOGÍA: PUEBLOS ÍBEROS (ESPAÑA). LOS VASCONES. Vascones (del latín: gens vasconum) fue el nombre dado por los romanos en la Edad Antigua al pueblo de la Península Ibérica cuyo territorio se extendía hacia el siglo I entre el curso alto del río Ebro y la vertiente peninsular de los Pirineos occidentales, una región que se corresponde en la época contemporánea con la práctica totalidad de Navarra, áreas del noroeste de Aragón, noreste y centro de La Rioja[1] y este y noreste del País Vasco.
Vascones
| Vascones | |
|---|---|
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| Información | |
| Raíz étnica | Preindoeuropeo Vascones |
| Idioma | Protoeuskera, latín |
| Principales ciudades | Pompaelo, Calagurris, Oiasso |
| Región | Navarra, noroeste de Aragón, norte de La Rioja |
| Correpondencia actual | La Rioja, Navarra, Aragón (España) |
| Pueblos relacionados | ¿Aquitanos?, várdulos |
Vascones (del latín: gens vasconum) fue el nombre dado por los romanos en la Edad Antigua al pueblo de la Península Ibérica cuyo territorio se extendía hacia el siglo I entre el curso alto del río Ebro y la vertiente peninsular de los Pirineos occidentales, una región que se corresponde en la época contemporánea con la práctica totalidad de Navarra, áreas del noroeste de Aragón, noreste y centro de La Rioja[1] y este y noreste del País Vasco.
Los vascones, que alcanzaron un elevado grado de integración en el mundo romano especialmente en las tierras llanas, ribereñas del río Ebro y en las áreas en el entorno de sus asentamientos de Pompaelo y Oiasso, poblaron la región más norteña y montañosa, conocida como el Vasconum Saltus, durante la crisis económica y social que acompañó a la descomposición del Imperium y la presión causada por las grandes migraciones de pueblos germánicos y eslavos de principios del siglo V, entrando posteriormente en conflicto en diversas ocasiones con los reinos de visigodos y francos formados en ambas vertientes de los Pirineos.
Tras la invasión musulmana de la península ibérica a principios del siglo VIII, que resultó en la disolución de la Hispania visigoda y la retirada parcial de los gobernadores francos al norte de Aquitania, los descendientes de los vascones, que habían adoptado el cristianismo durante el Bajo Imperio, se reorganizaron hacia el siglo IX en torno a las entidades feudales del ducado de Vasconia, en el área de Gascuña y la del reino de Pamplona. Esta última entidad daría origen durante la Edad Media al reino de Navarra.
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[editar] Territorio
[editar] Época romana
La descripción del territorio que los vascones[2] ocupaban durante la época antigua nos ha llegado a través de los textos de los autores clásicos, entre el siglo I a. C. y el siglo II, Tito Livio, Estrabón, Plinio y Claudio Ptolomeo que han sido los principalmente estudiados[3] como fuentes de referencia, aunque varios autores han señalado la falta de uniformidad e incluso contradicción de sus informaciones o advertido sobre la interpretación realizada, en particular para con las heredadas de Estrabón.[4]
La reseña historiográfica más antigua[5] corresponde a Livio (59 a. C. - 17) quien, en un breve pasaje del fragmento XCI de su obra sobre la campaña del año 76 a. C. de la guerra sertoriana, relata como tras remontar el río Ebro y la civitas de Calagurris Nasica, se atraviesa el territorio llano de los vascones o Vasconum agrum hasta los lindes de sus vecinos inmediatos, los berones.[6] De un estudio comparado de otras partes del mismo fragmento, se deduce que ese linde se encontraba al oeste, mientras que hacia el sur los vascones eran vecinos de la ciudad celtíbera de Contrebia Leucade.[7]
Plinio, por su parte, en su Naturalis Historia reprodujo un texto anterior del año 50 a. C. en el que se emplazaba a los vascones en el extremo occidental de los Pirineos, vecinos de los Várdulos, y extendidos hacia los montes de Oiarso y el Cantábrico en un área que denominó Vasconum saltus.[8] El geógrafo griego Estrabón, en la época de Augusto (63 a. C. - 14), al referirse a los vascones (en griego clásico, Ούασκώνων) sitúa su principal Pólis en la ciudad de Pompaelo[9] junto también la ciudad de Callagurris.
Estos datos se encuentran en la obra de Ptolomeo, que vivió durante el siglo II en la época imperial, Geographikè Úphégesis, en cuyo capítulo 6, 66 de su libro II detalla el nombre de 15 ciudades al interior del territorio de los vascones, además de la costera Oiasso:[11] Iturissa, Pompaelo, Bituris, Andelos, Nemanturissa, Curnonium, Iacca, Graccurris, Calagurris, Cascantum, Ercavica, Tarraga, Muscaria, Seguia y Alavona.
El territorio de los vascones en la época romana republicana y altoimperial se correspondió entonces con las contemporáneas provincias de Navarra, el extremo nordeste de Guipúzcoa y parte de La Rioja, Zaragoza y Huesca,[12] incluyendo la ciudad y entorno de Calagurris.[13]
[editar] Siglo III a siglo VI
[editar] Vasconización tardía
En este periodo, posterior a la época de la cartografía de Ptolomeo y contemporáneo al de inestabilidad surgido tras las invasiones germanas, los relatos disponibles de autores contemporáneos se hacen todavía más escasos y por ello es conocido como el de los "siglos oscuros".
El cronista Juan de Biclaro (540?-621?) cita a los vascones en el relato de la fundación por el rey hispanovisigodo Leovigildo de la ciudad de Victoriacum[14] y Gregorio de Tours (538-594) menciona las incursiones de Wascones en Aquitania por el año de 587[15] A partir de estas dos citas, y estando ausentes en la historiografía aquellas que antaño eran referidas a los pueblos vecinos, Adolf Schulten (1870-1960) propuso la teoría según la cual algún momento entre mediados del siglo II y finales del siglo VI tuvo lugar una ampliación progresiva del territorio de los vascones primero hacia el oeste, ocupando las tierras de sus antiguos vecinos Várdulos, Autrigones y Caristios,[16] y hacia el norte, en Aquitania[17] que por ello, considera que adoptó el nombre de "Gascuña", ubicación del País Vasco francés.
Claudio Sánchez Albornoz (1893-1984), en su obra Los vascones vasconizan la depresión vasca publicada en 1972, amplió esta hipótesis apoyándose en análisis lingüísticos: los vascones al invadir lo que posteriormente sería Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, desplazaron hacia Castilla a parte de los várdulos y caristios, otros se habrían refugiado en las montañas y los que no fueron desplazados habrían sido "vasquizados";[18] aunque no "euskaldunizados", pues tanto várdulos, caristios y autrigones pudieran haber hablado lenguas análogas a la de los vascones.[19]
[editar] Hipótesis Norte-Sur
Esta hipótesis fue criticada por primera vez por el historiador Julio Caro Baroja,[20] y posteriormente, por otros autores como Barbero y Vigil, Joaquín Gorrochategui, Sayas Abengoechea y Koldo Mitxelena,[21] en 1977, en base a argumentos lingüísticos:[22]
- El libro blanco del euskara. Real Academia de la Lengua Vasca. Colaboración de Koldo Mitxelena, pag. 149 (1977)
- el desarrollo dialectal en dirección Noroeste-Sureste. El vascuence o euskara: perspectiva histórica y panorama actual. Henrike Knör:
- la epigrafía euskérica del siglo I a siglo III encontrada en Aquitania, País Vasco y Navarra [cita requerida].
- la interpretación realizada por estos filólogos del término "vascongado" como "vasconizado", supuestamente del latín vasconicatus, de la que no hay testimonios documentales, y que se alejaba del significado tradicional en castellano, es decir, "vascófono" ("vascongado" sería a "vascuence" lo que "romanzado" a "romance").
Henrike Knör, Juan Plazaola, Koldo Larrañaga Elorza y Mañaricua concluyen que la teoría sobre el "corrimiento al oeste" o vasconización tardía está desechada por la filología histórica[23] [24] e historiografía,[25] Para indoeuropeistas como Martín Almagro Gorbea[26] y Francisco Villar,[27] esta teoría cuenta con suficiente respaldo onomástico como para ser válida, mientras que desde el ámbito arqueológico especialistas como Juan José Cepeda, Iñaki García Camino,[28] o Agustín Azcárate[29] , recalcan la alta posibilidad de tal proceso.
Por otro lado, en junio de 2006 se filtraron a los medios de comunicación una serie de inesperados hallazgos, llevados a cabo por un equipo arqueológico dirigido por Eliseo Gil, Esa posibilidad pretendía reforzar la hipótesis de que los pueblos prerromanos várdulos y caristios eran de habla vasca y por lo tanto cerraría definitivamente la controversia sentada en torno a la teoría de la vasconización tardía, tal como remarcó en su momento, entre otros, el lingüista Joaquín Gorrochategui.
La importancia del descubrimiento y la posterior polémica dieron lugar a que la Diputación Foral de Álava encargara a un equipo de 26 expertos la evaluación de los hallazgos. El día 19 de noviembre de 2008 una representación de este equipo hizo públicas sus conclusiones cuestionando la autenticidad de muchos de ellos.[30]
La primera medida adoptada por la Diputación Foral de Álava ha sido la revocación de la licencia de excavación a la empresa Lurmen S.L. que se encargaba de las excavaciones arqueológicas del yacimiento bajo la dirección del arqueólogo Eliseo Gil, anunciando además la solicitud al Ministerio Fiscal para que analice los hechos por si fueran constitutivos de delito. Por su parte, ante las acusaciones de falsificación, la empresa "Lurmen S.L." no descarta presentar una querella criminal por injurias y calumnias[31] Sin embargo, Eliseo Gil ha negado validez a las conclusiones de la comisión.
El 5 de diciembre de 2008 la Diputación Foral de Álava presentó una denuncia ante la fiscalía de Vitoria contra la empresa Lurmen SL por un presunto delito de ataque al patrimonio cultural.[32]
El 16 de enero de 2009 se hicieron públicos los distintos informes que redactó la comisión.[33] El 25 de marzo de dicho año, la Diputación Foral materializó en el juzgado de guardia de Vitoria una querella penal contra tres personas, y anunció la apertura paralela de un expediente administrativo sancionador a Lurmen, S.L.
[editar] Siglo VII hasta el 810
A partir del siglo VII, los cronistas ya diferencian la Spanoguasconia en la vertiente peninsular de los Pirineos, de la aquitana o Guasconia, siguiendo la descripción del Cosmógrafo de Rávena a partir de la cual Schulten interpreta que los vascones se habrían retirado parcialmente de sus territorios de la época romana con anterioridad al siglo VII, para ocupar las tierras más al norte, en lo que sería la comunidad autónoma del País Vasco y la parte septentrional de Navarra.[34] Schulten también aporta el dato de la crónica de Eginardo Vita Karoli Magni datada en el 810 dónde se hace uso por primera vez el del término navarros para designar el pueblo que ocupaba el territorio ribereño del Ebro.[35]
[editar] Historia
[editar] Del siglo III a. C. al 29 a. C.: contacto e integración en el mundo romano
Tras el desembarco en Emporion de la fuerzas de la República romana en el 218 a. C. durante la Segunda Guerra Púnica, el interés romano se orientó hacia la anexión y conquista del valle del Ebro, que se desarrollaría entre el 202 a. C. y el 170 a. C. Hacia el 179 a. C.-178 a. C., el general Tiberio Sempronio Graco fundó a proximidad del territorio de los vascones la ciudad con su nombre bautizada de Gracurris (antes llamada Ilurci, según Livio), la moderna Alfaro, circustancia y periodo señalados como antecedentes inmediatos al incremento de las relaciones de colaboración entre vascones y romanos.[36] El testimonio más antiguo de ésta relación se encuentra en el llamado Bronce de Ascoli del 89 a. C., durante la Guerra Social desarrollada en la península italiana entre el 91 a. C. y el 89 a. C. en el que Cneo Pompeyo Estrabón, padre de Cneo Pompeyo Magno fundador de Pompaelo, otorga la ciudadanía virtutis causa en reconocimiento, entre otros, a 9 jinetes vascones de la ciudad de Segia, Ejea de los Caballeros. De fecha posterior del 87 a. C., se conserva también el bronce de Contrebia donde se detalla litigio patrimonial resuelto por el procónsul de la provincia de la Hispania Citerior en favor de la ciudad vascona de Alauona, Alagón.[37]
Entre el 81 a. C. y el 72 a. C. tienen escenario en el valle alto del Ebro las llamadas Guerras Sertorianas, una guerra civil romana que enfrentó victoriosamente a Pompeyo y Metelo, partidarios de Sila, con el partido democrático de Sertorio y durante las cuales ambos bandos se apoyaron en la población vascona, especialmente Cneo Pompeyo Magno quien durante el invierno del 75 a. C.-74 a. C. fundaría sobre un oppidum indígena, en el corazón del territorio vascón y sobre la ruta del trigo de Aquitania, la ciudad de Pompaelos, Pamplona. En el 72 a. C. las fuerzas de Pompeyo y Metelo asediaron la ciudad de Calagurris forzando su resistencia, según el relato de Cayo Salustio hasta provocar prácticas de canibalismo en sus defensores.[38]
En el 56 a. C. el lugarteniente de Julio César, Craso atacó a los aquitanos, vecinos de los vascones, durante la Guerra de las Galias, en la cual estos últimos habían solicitado el apoyo militar de los otros habitantes del otro lado de los Pirineos[39] a quien César identificó como cántabros.
Más tarde, el territorio vascón quedó al margen de lo escenarios de las operaciones militares de las Bellum cantabricum que tuvieron lugar entre los años 29 a. C. y el 19 a. C. reclamando la presencia de emperador Augusto[40] quien en el 27 a. C. crea la provincia de Hispania Citerior Tarraconense con capital en Tarraco a la que quedó adscrita el territorio vascón.
[editar] Los vascones durante el Imperium: amistad y colaboración con Roma
En el reinado de Claudio (41-54) se compartimentaron los territorios de Hispania en diferentes conventus a los que quedan adscritos los diferentes pueblos, siendo vascones y berones incluidos en la circunscripción de Caesarea Augusta, Zaragoza, que hacia el 74-75, con Vespasiano, adoptó el ius Latii o derecho latino y en el 212, reinando Caracalla, la Constitutio Antoniniana o ciudadanía romana para todos los hombres libres del Imperio.[41]
Durante el Alto Imperio, se produjo la consolidación de las ciudades y la formación de la red de comunicaciones y comercio, destacando la ciudad portuaria comercial de Oiasso que atestigua restos de actividad comercial con la ciudad bética de Itálica fechados entre el 15 a. C. y el 12 a. C. encontrados en Santa María del Juncal en Irún.[42] De la red de calzadas que surcaban el territorio de los vascones destacan la vía principal de Asturica (Astorga) a Burdigalam (Burdeos), citada con el número 34 en la fuente del Itinerario de Antonino, escrito aproximadamente hacia el 280 y la vía citada por Estrabón, de Oiasso a Tarraco, confluyendo ambas rutas en Pompaélo y que permitían el transporte de cereales hispanos de la Meseta hacia los limes de Germania durante el bajoimperio.[43]
Numerosos especialistas, especialmente a partir de las investigaciones arqueológicas emprendidas en el último tercio del siglo XX, los ejemplos de la red viaria y de la circulación monetaria o los testimonios de integración de unidades indígenas en el ejército romano,[44] coinciden en afirmar que los vascones se integraron progresivamente en el sistema romano e incluso adoptaron formas de su modo de vida de manera intensa en una parte de su territorio especialmente el de las ciudades y el de las tierras llanas. Schulten señaló el inicio de éste proceso desde las primeras fases de la conquista de Hispania, a principios del siglo II a. C., con las campañas de Catón, basándose en el conocimiento que el romano demuestra sobre el área del alto Ebro, dónde sólo quedaban por someter cántabros y astures. El proceso se habría acentuado en particular hacia los tiempos de las guerras sertorianas hasta suponer, como Menéndez Pidal (1869-1968) y Julio Caro Baroja (1914-1995) propusieron a partir del estudio de la toponimia vasca, que la romanización al menos de las tierras llanas se produjo de manera profunda.[45]
A finales del Imperio, según algunas tesis,[46] el territorio vascón debió no obstante de presentar grandes contrastes regionales en función del nivel económico y urbano, con grandes ciudades y propietarios de villae ricamente decorados en la zona meridional mientras que en el boscoso Vasconum saltus predominaba la economía ganadera con pocas ciudades y la zona media, con un sistema basado en la agricultura de pequeños y medianos propietarios donde el modo de vida romano se encontraba en retroceso. Desde ésta perspectiva, los indicios arqueológicos corroboran las hipótesis que describen un territorio pacifico, ya que no nos han llegado testimonios sobre sublevaciones o revueltas que inquietasen a los romanos hasta el declive posterior,[47] alejado de las turbulencias políticas de la época y habitado por un pueblo amistoso y colaborador de Roma.
[editar] Siglo III a siglo VI, los siglos oscuros
[editar] Los vascones durante la crisis del Imperium: la correspondencia de Paulino y Ausonio
Durante el siglo III el debilitamiento del sistema político del Imperium conllevó una crisis económica y social, acentuada por la creciente presión de los pueblos germánicos y eslavos, que se extendería en los siglos posteriores concurriendo junto con fenómenos violentos en Hispania como el de los bagaudas del 441 al 443 relatado por Hidacio, o el de cuestionamiento de las costumbres, en especial las de ámbito religioso, ejemplarizado por el movimiento del priscilianismo desde finales del siglo IV que fueron contemporáneos al proceso de penetración del cristianismo en tierras vasconas.
Tras la constitución del primer Imperio Galo, la península sufrió diferentes invasiones por parte de pueblos germánicos principalmente en el área del Mediterráneo, pero que también afectaron al territorio de los vascones como atestiguan los restos encontrados de un incendio que devastó Pompaelo hacia finales del siglo III o el abandono de Liédena fechado hacia el 270.[48] Otros indicios de los efectos de éstas invasiones han sido arqueológicamente encontrados en poblaciones situadas en las rutas de comunicación vasconas como Sames, Azparren, Mougerre y Bayona donde se han localizado tesoros que, según la costumbre, se ocultaban de los atacantes.[49]
El efecto de ésta crisis también se ha observado por la desaparición de numerosas explotaciones agrícolas y por un retroceso de la población urbana como han señalado varios investigadores[50] y diversos estudios arqueológicos como el de Abauntz en Navarra[51] que han permitido descubrir como por el siglo V se habían rehabilitado cuevas y cavernas para usos de vivienda, un fenómeno que no obstante se dio también en otros rincones del Imperio.
Las razones que explicarían estos hechos y permiten describir la historia de los vascones durante este periodo se han encontrado condicionadas por las escasas fuentes historiográficas que nos han llegado de ese periodo, razón por lo que es conocido como el de los "años oscuros", y así los especialistas han propuesto diferentes interpretaciones si bien, las investigaciones arqueológicas emprendidas desde el último cuarto del siglo XX han aportado elementos de interpretación frecuentemente contrarios a las teorías consideradas durante largo tiempo y que contienen imágenes consideradas tópicas del pueblo vascón.
Una parte de la historiografía, en general con publicaciones hasta los años 1980[52] aceptó describir a partir de los diversos textos antiguos, en particular las descripciones de Estrabón realizadas en la época de Augusto y la correspondencia entre el senador Paulino de Nola y su mentor, el poeta Décimo Magno Ausonio que vivió entre el 310 y el 395, que mencionan el carácter bandolero (iugis latronum), bárbaro (gens barbara) y feroz (feritate) de los vascones[53] al pueblo vascón desde la perspectiva de un "espíritu independiente" , "indomable" o "violento", nunca o escasamente sometido al poder romano. Las revueltas bagaudas son generalmente inscritas por éstos autores en el territorio vascón al interpretar en su área de influencia el emplazamiento del centro bagaúdico de Aracelli, localidad nombrada por Hidacio pero sin localización precisa, y la explican como la manifestación de la lucha de clases, entre el campesinado y los propietarios, éstos apoyados por la jerarquía obispal lucha paralela al fenómeno descrito por la teoría de la expansión vascona.[54] La ruralización y paganismo tardío son justificados también desde esta perspectiva por la contestación al edicto de imposición religioso de Teodosio del 390 y la resistencia al proceso de cristianización, que es por ello considerado más tardío que en otras regiones. Así estos autores consideran que la presencia de restos de fortificaciones militares en Veleia, en Álava, y Lapurdum, en el Labort, era la respuesta del Imperio a "pueblos considerados peligrosos por la autoridad romana",[50] pero una vez que éste poder se vio debilitado y desplazado por las invasiones, el pueblo vascón habría ocupado el vacío de poder para reafirmarse en su independencia y desarrollar una resistencia frente a cualquier dominio extranjero en épocas posteriores.
Especialistas posteriores que han podido acceder a las investigaciones arqueológicas y al estudio comparativo de las fuentes, proponen una visión que cuestiona algunos de los tópicos reiterados tradicionalmente para describir el ámbito de los vascones durante el periodo "oscuro". Por una parte, el análisis de la visión transmitida de Estrabón, que nunca visitó personalmente Hispania, es explicada por su intención de ilustrar a las élites gobernantes y económicas de Roma de dónde se encontraban las principales fuentes de recursos, transmitiendo una imagen distorsionada para adaptarse a los prejuicios de su audiencia[47] que de manera automática asociaba la idea de las poblaciones dedicadas al pastoreo o habitando montañosas alejadas con el concepto latrones, un estadio atrasado del desarrollo humano en comparación con el romano[55] y en ésta categoría son descritos pueblos como los Lucanos, los Isaurios, los Ligures, los Lusitanos y los pueblos del Norte de la Península Ibérica entre los que se encuentran los vascones. La descripción de Estrabón fue para estos autores, establecida posteriormente como una pauta retórica historiográfica y literaria de manera que los textos Ausonio y Paulino la reprodujeron sin aproximación con la realidad de su tiempo.
[editar] Siglo V a siglo VI: invasión del Imperio Romano de Occidente y primeros conflictos con visigodos y francos
Hacia los primeros años del siglo V la presión de los pueblos migratorios alcanzó los territorios de las provincias de los pirineos occidentales y según relata Isidoro de Sevilla,[56] en el año 404 los patricios Dídimio y Veradiano, miembros de la aristocracia vasconaromana y sobrinos del emperador Teodosio el Grande, ejecutados más tarde por Constantino el Usurpador, lograron frenar un primer intento de penetración desde la Galia en un episodio que habría podido acontecer en la parte occidental de los Pirineos, por la vía de comunicación de Roncesvalles.[57]
El 31 de diciembre de 406, reinando el emperador Flavio Honorio, tuvo lugar la travesía masiva del Rin por parte de una alianza de las naciones de los pueblos alanos, suevos y vándalos, estos diferenciados en silingos y en asdingos, que cruzaron el río congelado, a la altura de Maguncia aplastando las líneas defensivas romanas y francas aliadas del Imperio Romano de Occidente y emprendiendo una travesía de 3 años que los llevarían desde Renania avanzando por la fuerza por tierras de las Galias, hasta los Pirineos.[58] Mientras esto tenía lugar, en Britania aconteció la sublevación del general Constantino que, con el apoyo de sus tropas, se proclamó Emperador con el nombre de Constantino III y con el fin de gobernar conjuntamente con el emperador legítimo Honorio ocupó lo que se había denominado como Imperium Galliarum y tras sofocar cierta resistencia, logró asentar su dominación sobre algunas áreas de Hispania. Según relata Osorio, Constantino encomendó a su general Gerontius la defensa de los pasos pirenaicos a sus tropas traídas de Britannia y que consistían en tropas indígenas, a la sazón vasconas para la protección de los pasos occidentales, que por su presencia son un ejemplo de la pervivencia de la tradicional colaboración vascona en el mundo romano tardío.
No obstante, en el otoño de 409 los ejércitos migratorios atravesaron, sin que se les opusiera resistencia esas mismas guarniciones de Constantino el Usurpador,[59] los pasos pirenáicos repartiéndose por la península en áreas de ocupación distintas.[60]
Durante el reinado de Walia entre el 415 y el 419, monarca de los visigodos instalados en Aquitania y el sur de Galia, se acordó una alianza o foederati con Honorio, en nombre de la cual los visigodos se encargarían de combatir al régimen del usurpador general Máximo, proclamado por Gerontius que a su vez, se había rebelado contra Constantino, refugiado en tierras de suevos, alanos y vándalos en Hispania a cambio de aprovisionamientos y de la devolución de la princesa Gala Placidia, hermana de Honorio. Este pacto se revelaría trascendental ya que permitió la aparición por primera vez de los visigodos en tierras de Hispania dando origen al establecimiento posterior del reino hispanovisigodo.[61]
Según el religioso José Moret (1615-1687) que recopiló en su obra los Anales del reino de Navarra un breve relato de Idacio, en el año 448 tuvo lugar un primer enfrentamiento entre suevos, apoyados por visigodos, y vascones, cuando el rey Teodoredo apoyó a Reccicario en su pretensión de conquistar toda Hispania, emprendiendo una expedición por el valle medio del ebro, Zaragoza y Lérida en contra de los romanos con quienes los vascones seguían manteniendo su tradicional alianza. Moret señala que por la presión de los bárbaros, los vascones se habían extendido hacia tierras de Álava y Bureda.[62]
En el año 507 como consecuencia de su derrota frente a los francos merovingios que dirigidos por el rey Clodoveo I, resultaron vencedores en la batalla de Vouillé,[63] los visigodos tuvieron que abandonar la práctica totalidad de sus posesiones en el sur de Galia, cediendo la antigua provincia aquitana de Novempopulania que los cronistas francos denominaban como Wasconia por la presencia de población vascona que habían ido poblando las tierras más elevadas, según algunos autores, desde la época imperial en el siglo II.
Las crónicas de Venancio citan las luchas mantenidas hacia el 580 con el rey merovingio Chilperico y el comes de Burdeos, Galactorio,[16] mientras que Gregorio de Tours se refirió a las incursiones que tuvo que enfrentar el duque Austrobaldo en el 587 con posteriodidad a la derrota del duque Bladastes en el 574 en Sola.[64]
[editar] Reinado de visigodos y francos
Para el periodo de la historia de los vascones contemporáneo a la formación y consolidación del reino Visigodo en Hispania hay escasas fuentes directas disponibles sobre los acontecimientos y la organización interna de los vascones, que con frecuencia resultan contradictorias. Varios reyes hispanogodos tuvieron enfrentamientos con los vascones y hay historiadores que creen que los vascones nunca fueron sometidos por los visigodos.[65] Otros especialistas[66] recuerdan la actitud amistosa de los vascones en el periodo romano y la ausencia de conflictos relevantes durante el bajoimperio, resaltando la dificultad de explicar aquellos enfrentamientos sin apoyarse en el contexto de la afirmación del poder autónomo en Aquitania y las rivalidades entre francos y visigodos.
En el año 632 el rey merovingio Dagoberto I encabezó una expedición a Zaragoza en apoyo de Sisenando que se había sublevado frente a la autorizad de Suintila. Pocos años después, Dagoberto reunió un ejército de burgundios con los que ocupó sin éxito toda la patria de Vasconia en el 635. Sin embargo, en el 636 Dagoberto obtuvo tras una nueva campaña militar, el juramento de lealtad de los vascones al servicio de Aighina, duque sajón de Burdeos. Tras la muerte de Dagoberto, el poder merovingio se fue debilitando para dar paso a un periodo de consolidación de un poder autónomo aquitano-vascón dentro del reino franco pero del que se desconocen fuentes de referencia hasta que es citado la concesión a Félix, patricio de Toulouse, el control de todas las ciudades hasta los pirineos y de los vascones hacia el 672. Para algunos autores, la política de enfretamiento con poder franco por parte de Félix habría sido continuada por su sucesor Lupo, proceso que culminaría en tiempos de Eudes que lograría el reconocimiento de regnum para la parte meriodional de la antigua Galia.
Sobre las teorías que sostienen que los vascones del norte cruzaron los Pirineos, invadiendo Aquitania, dándole el nombre de Gascuña, varios autores han reducido su amplitud al nivel de incursiones puntuales[67] [68]
[editar] Invasión musulmana: Roncesvalles y la formación del reino de Pamplona
Durante el invierno del 713 los ejércitos musulmanes alcanzaron el valle medio del Ebro que se encontraba gobernado por el conde hispanovisigodo Casio quien eligió someterse al califa de Omeya y convertirse al Islam dando origen a la estirpe de los Banu Qasi a cambio de mantener su poder en la región. Pamplona sin embargo fue finalmente ocupada tras oponer resistencia en el 718 y obligada a pagar tributo a los gobernadores musulmanes que establecieron un protectorado. La derrota musulmana en la Batalla de Poitiers en 732 frente a los francos de Carlos Martel debilitaron la posición musulmana pero el valí Uqba recondujo la situación instalando una guarnición militar en la ciudad entre el 734 y el 741.[69]
Más tarde, Carlomagno aprovechando la rebelión del gobernador de Zaragoza para intervenir en la Península, atravesó con un ejército franco el territorio vascón y destruyó las defensas de Pamplona en su avance hacia Zaragoza donde a su llegada el cambio de las alianzas de los sublevados le obligo a retirarse. El 15 de agosto de 778, en su viaje de regreso, la retaguardia del ejército al mando del caballero Roland fue aniquilada en la batalla de Roncesvalles. La constante amenaza que sobre las tierras vasconas se ejercía desde ambas vertientes de los pirineos favoreció el surgimiento de dos facciones líderes entre la aristocracia vascona, los Íñigo y los Velasco que se opusieron entre sí apoyándose en musulmanes, los primeros por el parentesco con los Banu Qasi, y los francos carolíngios. Cuando en el 799 es asesinado por el partido carolingio el gobernador de Pamplona Mutarrif Ibn Musa, los Iñigo recurrieron a la familia Banu Qasi para retomar el control de la ciudad. Sin embargo, en el 812 el emir Al Hakam I y Ludovico Pío acordaron una tregua por la que los carolíngios tomaban el control de Pamplona, delegando el gobierno en Velasco al Gasalqí. Al término de la tregua, Al Hakam retomó las hostilidades con los francos y logró recuperar Pamplona en el 816 a cuyo control los francos renunciaron en adelante. Íñigo Arista sería designado primer rey de Pamplona hasta el 851.
[editar] Cultura y costumbres de los vascones
[editar] Lengua y escritura
Como señalan diversos autores[70] con anterioridad a la llegada de los romanos, y al igual que otros pueblos del más extenso ámbito de Vasconia, el pueblo de los vascones hablaba una lengua que lingüistas de referencia[71] consideran como antecesora del euskera moderno, referida a veces en la bibliografía como euskera arcaico, histórico o aquitano.
No obstante, como ha recordado Henrike Knörr (1947-2008) el origen y parentesco del euskera todavía sigue siendo un misterio[72] y objeto de numerosas investigaciones. Las variadas teorías abarcan desde las que hacen referencia a un origen "in-situ" como defiende Luis Michelena[73] que han inspirado la clasificación dialectal moderna,[74] o las de parentesco (caucásico, ibérico, etc.), de las cuales hasta el momento todas han sido descartadas, como recuerdan los catedráticos Joseba Lakarra y Joaquín Gorrochategui o el lingüista Lawrence Robert Trask.[75]
Un ejemplo de los problemas para el estudio histórico-lingüístico es la escasez de reseñas directas sobre la lengua de los vascones en los autores clásicos, como constata el lingüista J. Gorrochategui,[76] salvo una vaga descripción en Estrabón y Pomponio Mela, o el testimonio de Julio César sobre la lengua de los vecinos aquitanos en su obra De Bello Gallico.
De mayor interés ha sido el estudio de documentos epigráficos, que nos han llegado desde la introducción de la escritura entre los vascones hacia el final del siglo II a. C.,[77] pero desafortudamente, no se han podido todavía recuperar documentos redactados en la lengua vernácula por lo que las conclusiones han sido obtenidas por inferencia del material onomástico.[76] Entre ellos, los más antiguos son las evidencias numismáticas provenientes de diversas cecas vasconas o próximas, como la identificada en Osma de Valdegobía o Uxama Barca, que inicialmente realizaron acuñaciones con silabario ibero o celtíbero y posteriormente, en latín, la lengua que se impuso en el medio escrito, tanto en documentos oficiales como en otras expresiones más corrientes.[76] Destaca particularmente la estela funeraria de la ermita de Santa Bárbara de Lerga,[78] considerada testimonio escrito más antiguo encontrado del protoeuskera.[79] La lengua íbera ha dejado algunas marcas en el euskera como, por ejemplo, en el vocablo ibérico ili adoptado como hiri con el significado de poblado o ciudad y que se encuentra en la raíz del topónimo Iruña para la ciudad vascona de Pompaelo y con el que se conocen también otras ciudades de la geografía contemporánea vasca.[80]
A partir de estas constataciones, algunos investigadores consideran que el territorio vascón se encontraba inscrito, a la llegada de los romanos y durante los primeros tiempos tras la introducción de la escritura, en un contexto de mayor complejidad lingüística o trifinium cultural[81] donde se entremezclan los datos lingüísticos vascones con los de las lenguas célticas, de influencia en las áreas occidentales como la Tierra de Estella, y la íbera presente en las áreas meridionales y centrales de Navarra. Progresivamente, el latín se fue imponiendo en la escritura, tanto oficial como privada,[76] hipótesis sostenida por el descubrimiento de dos epígrafes relevantes de la época republicana, el llamado Bronce de Ascoli fechado en el 89 a. C. donde se menciona la ciudad vascona de Seguia y el Bronce de Contrebia,[82] del 87 a. C., que cita la ciudad de Alavona mientras que son numerosos los ejemplos que nos han llegado de la época imperial y cuya distribución y onomástica es estudiada para destacar el distinto grado de influencia romana en la región.[76]
[editar] Religión
Los testimonios epigráficos y la arqueología han permitido a los especialistas perfilar las prácticas de culto en la tierra de los vascones desde la llegada de los romanos y la adopción de la escritura, proponeniendo para su descripción la práctica del sincretismo religioso[83] que habría perdurado hasta el siglo I, momento a partir del cual la figura de Júpiter ganó predominancia sobre el culto indígena hasta la llegada del cristianismo, hacia el siglo IV y siglo V.[84]
Se han podido localizar teónimos vascones, datados a partir del periodo republicano, sobre lápidas funerarias o aras en las que se invocan a éstas divinidades con formulaciones en latín donde traslucen los nombres euskéricos.[85] Una evidencia en favor del sincretismo ha sido localizada en Ujué, donde se han encontrado dos aras de igual forma, una[86] dedicada a Lacubegi, identificado como el dios del mundo inferior[87] y la otra a Júpiter, aunque no han podido ser fechadas. En Lerate[88] y en Barbarin, hay dos lápidas dedicadas a Stelaitse fechadas en el siglo I.[89]
[editar] Referencias
[editar] Notas
- ↑ Autores clásícos, como Tito Livio citan a Calagurris, Cascantun y Grakurris como vasconas, aunque por su situación fronteriza, también pudieron ser celtíberas en según qué momentos.
- ↑ "La Tierra del Toro. Ensayo de identificación de ciudades vasconas, artículo por Alicia Mª Canto (1997), incluye mapa con las ciudades y restos hallados (ver edición electrónicay también "Ptolomeo y las ciudades vasconas. Ensayo de localización", y el mapa del territorio en "Ciudades vasconas_Propuestas de localización").
- ↑ (Schulten 1927), (Blázquez 1966),(Canto 1997),(Gómez Fraile 2001).
- ↑ (Arce,1999),(Gómez Fraile 2001:28).
- ↑ (Schulten 1927:226),(Blázquez 1966:2).
- ↑ ...dimissis eis ipse profectus per Vasconum agrum ducto exercitu in confinio Beronum posuit castra,... ("...después de llevar (Sertorio) su ejército a través del territorio de los vascones instaló su campamento en una zona colindante con los berones,..."). Texto según P. Jal, Tite-Live. Histoire Romaine XXXIII. Livre XLV et Fragments. París, 1990 (1979), pág. 214-218
- ↑ (Blázquez 1966:3)
- ↑ Naturalis Historia, 4,110-111: Proxima ora citerioris est eiusdemque Tarraconensis situus a Pyrenaeo per oceanum Vasconum saltus, Oiarso, Vardulorum oppida, Morogi, Menosca, Vesperies, Amanum portus, ubi nunc Flauiobrica colonia 8. Ciuitatium VIIII regio Cantabrorum, flumen Sauga, portus Victoriae Iuliobricensium. ac eo loco fontes Hiberi XM passuum portus Blendium, Orgonomesci e Cantabri. portus eorum Vereasueca, regio Asturum, Noega oppidum, in poeninsula Paesici, et deinde conuentus Lucensis, a flumine Nauialbione Gibarci, Egiuarri cognomine Namarini, Iadoui, Arroni, Arrotrebae, pronunturium Celticum, amnes Florius Nelo. Celtici cognomine Neri et super Tamarici 9 quorum in paeninsula tres arae Sestianae [-182→183-] Augusto dicatae, Copori, oppidum Noeta...
- ↑ Str. III, 4, 10:...Ύπέρκειται δε τής Ίακκητανιίας πρός άρκτον τό τών Ούασκώνων έθνος, έν ώ πόλις Πομπέλων, ώς άν Πομπηιόπολις. (...después, por encima de la Lacetania, en dirección al Norte, está la nación de los vascones, que tiene por ciudad principal a Pompelon, como quien dice "la ciudad de Pómpeios".). Texto según F. Lasserre, Strabon, Géographie II. Livres III et IV. Les Belles Lettres. París 1966.
- ↑ "Lo que Estrabón dijo de verdad sobre los Vascones", artículo de Alicia Mª Canto en Celtiberia.net
- ↑ (Schulten 1927: 230-232)(Canto 1997)
- ↑ (Blázquez 1966:11)
- ↑ (Gómez Fraile 2001:58)
- ↑ Juan de Biclaro (Chron. Min. II, 216):Leovigildus rex partem Vasconiae occupat et civitatem quae Victoriacum..., citado en (Schulten 1927:234)
- ↑ Grégoire de Tours, Histoire des Francs: Les Gascons descendirent de leurs montagnes dans la plaine, dévastèrent les villes, les champs... le duc Austrovald marcha souvent contre eux, mais ne parvint guères à en tirer vengeance, edición J.-L.-L. Brière, París 1823. Tomo II, Libro IX, De l'année 587 à l'année 589. Gontran, Childebert II et Clotaire II, Rois pág. 8. Disponible el 16/11/2006 en bnf.fr
- ↑ a b (Schulten 1927:234)
- ↑ (Schulten 1927:235)
- ↑ España un enigma histórico. Barcelona 1973. 451-452: "Al entrar en Euzcadi empujaron hacia Castilla a una parte de los várdulos y caristios; algunos se acogieron a los montes –los moradores de Tulonio, ciudad de la llanada de Alava, se refugiaron en la sierra a que dieron nombre– y los que permanecieron en sus antiguas sedes fueron inundados de vasquismo. Como cada tribu hispana al aceptar el latín creó su propio dialecto romance –donde esos dialectos se han conservado hasta hoy, como ocurre en el norte de España, las fronteras dialectales marcan las lindes de las viejas tribus primitivas–, así las tribus vascongadas a partir del siglo V crearon asímismo sus propios dialectos del vasco, también conservados hasta nuestros días"
- ↑ A diferencia de María Albertos Firmat, Sánchez Albornoz afirmó que estas invasiones no fueron euskaldunizantes, pues: “Hay que distinguir, además, entre penetración política o humana e invasión lingüística. Pudieron várdulos, caristios y autrigones hablar una lengua análoga a la de los vascones y haber éstos, sin embargo, entrado en tierras de aquellos durante los siglos V y VI”Orígenes de la nación española. Claudio Sánchez Albornoz
- ↑ Euskal Herria antzinate berantiarrean eta lehen ertaroan. Materiale eta agiriak. pág. 22. Koldo Larrañaga Elorza. Argitarapen Zerbitzua. Euskal Herriko Unibertsitatea. "J. Caro Baroja izango da, dena den, planteamendu aseptikoago eta emozio nazionalistek ia batere ukitu gabekotik abiatuz aurkako iritzi bidezkoenak formulatuko dituena Euskal Depresioaren baskonizazioaren buruzko teorien aurrean, honek arlo linguistikoan izandako deribazioei buruz batez ere.
J. Caro Barojak, <<gaur egun euskaraz mitnzatzen den herri batean, erromatarren garaiko zenbait inskripzioetatik abiatuz, sustratu ez euskalduna bilatzen>> saiatzen den planteamenduaren arriskua azpimarratu ondoren, bestelako argumentazio-lerro garatzen du, aztarna eta arrasto guzti haiek batipat azpimarratuz, zeintzuk euskararekin ahaideturik legokeen hizkuntz sustratu zabal baten existentzia emango bait lukete aditzera, hasi Kantabriaktik eta Pirineo Zentraletaraino eta Julio Zesa-en Akitania etnografiko zahar hartaraino, bere baitan, Baskoiez aparte, Barduliar, Karistiar, Autrigoin eta Kantauriarrak, batetik, eta Aktitaniar, Zerretano eta Ilergetak, bestetik, hartzen bide zituen hizkuntz sustratua, hain zuzen.
Zera azpimarratzen du, bestalde, Baskoinenak bezalako erromartze hain gogora jasan duen eskualde batetik (non euskara atzerabide garbian susma bait daitekeen), ia erromanizazio-aztarnarik azaltzen ez duen beste batera euskara lerratu ahal izan zela pentsatzeak suposatzen zuen kontraesana." - ↑ «La Rioja - Errioxa».
- ↑ Basques and its neighbors in antiquity. Joaquín Gorrochategui. pág. 53 [en Towards a History of Basque Language]
- ↑ El vascuence o euskara: perspectiva histórica y panorama actual. Henrike Knör: "Resulta asimismo evidente la dirección Norte-Sur, o más exactamente Noroeste-Sureste, de los dialectos, lo que viene a desmentir el pretendido corrimiento hacia el Oeste, argumento esgrimido para explicar el misterioso nombre de vascongado (< uasconicatus?), ‘vascófono’ en su significado tradicional"
- ↑ Navarra. Historia del Euskera. José María Jiménez Jurío. Editorial Txalaparta
- ↑ Enciclopedia Auñamendi. Vascongado: Vasconicatus, una etimología popular pero inverificada. "Respecto a la etimología del término se ha barajado sin pruebas que el mismo pudo haber sido una derivación romance del latino vasconicatus, adjetivo no atestiguado en documento alguno conocido (Michelena, 1984:19). La supuesta etimología, sin apoyatura documental alguna, fue forzada para casar el término con la hipótesis de ciertos autores clásicos de que el Oeste de Euskal Herria bien pudo ser "vasconizado" por la tribu vascona en los albores de la Edad Media cuando pasa el conjunto a denominarse Vasconia. v. VASCO-CANTABRISMO. La tesis, basada en la lectura de fuentes como el Biclarense y la Crónica de Alfonso III, en una época en la que no existía otro material que las fuentes literarias clásicas, fue retomada por Sánchez Albornoz en diversos de sus escritos. Mañaricúa (1984) refuta, entre otros, tanto esta "vasconización" como la de las llanuras aquitanas en el año 587 aseverada por autores como Bladé (1869) hasta la publicación por Luchaire de su revolucionario Les origines lingüistiques de l'Aquitaine. Tovar (1987: 9), excelente conocedor del tema, junto con otros, desecha la versión: "la dialectología vasca, en la parte donde la lengua se ha conservado, parece ser muy antigua y la distribución geográfica de las tribus corresponde bastante bien con los dialectos: el mapa de Ptolomeo, como señaló hace muchos años J. Caro Baroja, nos señala la coincidencia de las fronteras de los vascones con los dialectos alto-navarros, de los várdulos con el guipuzcoano, de caristios y autrigones con el vizcaíno. Este hecho parece que anula toda posibilidad de que hubiera existido una invasión "vascona" desde el Este, como suponían patrióticamente historiadores navarros cual Oihenart y el P. Moret, y han mantenido después muchos estudiosos, yo creo que sin fundamento, guiados nada más por una interpretación de Vascongados, Provincias Vascongadas como si fueran "vasconizadas" y no euskaldunes originariamente".
- ↑ Etnogénesis del País Vasco: de los antiguos mitos a la investigación actual (Munibe, 57 - 2005) Martín Almagro Gorbea
- ↑ Indoeuropeos y euskaldunes en el País Vasco y Navarra. Genes, lenguas y topónimos (Vascos, celtas e indoeuropeos. Genes y lenguas - 2005) Francisco Villar
- ↑ La aportación de la arqueología al estudio del tránsito entre la antigüedad y el medievo en Bizkaia Iñaki García Camino
- ↑ La arqueología y los intereses historiográficos. (De los postulados vascocantabristas a las necrópolis tardoantiguas de influencia norpirenaica) Dr Agustín Azcarate UPV/RHU Publicado en Bidebarrieta num 12 año 2003
- ↑ http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20081119/mas-actualidad/sociedad/expertos-concluyen-soporte-cientifico-200811191359.html REVOCAN EL PERMISO DE EXCAVACIÓN. Estalla el escándalo de Iruña Veleia por la falsedad de los hallazgos.]
- ↑ Tachan de "falsificaciones" los hallazgos del yacimiento alavés de Iruña-Veleia: La empresa que trabaja en las excavaciones, Lurmen S.L., ha anunciado que presentará una querella criminal por injurias y calumnias (Diario de Navarra, noviembre 2008)
- ↑ Iruña-Veleia, culebrón arqueológico
- ↑ Nota de la Diputada de Euskera, Cultura y Deportes, Lorena López de Lacalle Arizti
- ↑ (Schulten 1927:240)
- ↑ (Schulten 1927:238)
- ↑ (Gil Zubillaga 2006:89), (Schulten 1927:227)
- ↑ (Gil Zubillaga 2006:92,93)
- ↑ Salustio citado en (Schulten 1927:227)
- ↑ (Gil Zubillaga 2006:97)
- ↑ (Echegaray 1999)
- ↑ (Gil Zubillaga 2006:104)
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- ↑ (Gil Zubillaga 2006:117)
- ↑ en Britannia se encontraba la cohors II Vasconum civium Romanorum hacia el año 105 (Arce 1999)
- ↑ (Blázquez 1966)
- ↑ J.J. Sayas citado por (Blázquez 2004:503)
- ↑ a b (Arce 1999)
- ↑ José Mª Blázquez, La crisis del siglo III en Hispania y Mauritania Tingitana, pág 5. revista Hispania 28, nº 108, 1968, disponible en [1]
- ↑ (Jimeno 2003:22)
- ↑ a b (M. Vigil, A. Barbero 1966)
- ↑ (Gil Zubillaga 2006:139)
- ↑ (M. Vigil, A. Barbero 1966), Julio Caro Baroja, Claudio Sánchez Albornoz, García Iglesias, Orlandis, Fatás, Santos Yanguas, Larrañaga Elorza
- ↑ Los textos están en (Blázquez 1966:6) y (Schulten 1927). Una revisión crítica y contextualizada está formulada por (Arce 1999)
- ↑ C. Sánchez Albornoz
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- ↑ Isidoro de Sevilla, Historia de regibus gothorum, wandalorum et suevorum: Vandalorum Hist.1, Aera CDXLIV. Disponible el 16/11/2006 en thelatinlibrary.com
- ↑ (Blázquez 1966:16)
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- ↑ como sugiere Osorio, una acción destinada a encubrir los abusos de las tropas de Constantino
- ↑ Isidoro de Sevilla, Historia de regibus gothorum, wandalorum et suevorum: Vandalorum Hist.1 Aera CDXLVI y Aera CDXLIX. Disponible el 16/11/2006 en thelatinlibrary.com
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- ↑ J. de Moret, Anales del reino de Navarra, edición anotada e índices S. Herreros Lopetegui. Edita Gobierno de Navarra, Institución Príncipe de Viana, 1988, Tomo I, cap. II, pp. 100-101.[2]
- ↑ (Bazán 2006:245)
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- ↑ J.A. García de Cortazar, tomo II de la Historia de España Alfaguara, La Época Medieval. Ed. Alfaguara, 1973. ISBN 84-206-2040-8
- ↑ A. Azkárate Garai-Olaun, Francos, aquitanos y vascones. Testimonios arqueológicos al sur de los Pirineos, en Archivo español de arqueología, 66:167/168 (1993) p.149. Disponible en [3]
- ↑ Entre francos y visigodos. Juan Plazaola: " "Al norte de los Pirineos el hecho de que los Vascones de la montaña hicieran algunas incursiones depredadoras en la Baja Novempopulania en 587 indujo a algunos historiadores, interpretando mal un texto de Gregorio de Tours, a pensar en una invasión en toda regla por la cual los Vascones infrapirenaicos, a partir de esa fecha, se asentaron por primera vez en Aquitania y dieron lugar a que la Novempopulania de Diocleciano se empezara a llamar Wuasconia (Gascogne); teoría hoy insostenible desde la lingüística, pues las inscripciones vasco-aquitanas datan de tiempos remotísimos. Una expansión semejante han pretendido algunos historiadores (Schulten, Gómez Moreno, Sánchez Albornoz)respecto a la Euskalherria meridional, imaginando (contra la opinión de J. Caro Baroja, Barbero y Vigil, Sayas Abengoechea y otros autores apoyados por los datos de la antropología, la toponimia y la lingüística), una tardía vasconización de Gipuzkoa y Bizkaia, mediante un corrimiento de los Vascones sobre los territorios de los antiguos Várdulos y Caristios.8 Por lo que respecta a esos oscuros siglos, debe quedar claro que en lugar de invasiones debería hablarse de incursiones de los Vascones del Norte contra los Francos, lo mismo que de las luchas de los Vascones del Sur contra los visigodos hispánicos.9 Con todo, el reciente descubrimiento en la Vasconia meridional de varias necrópolis con armas merovingias replantea el problema de la relación política de los reyes sucesores de Clodoveo con la región de Pamplona.10
- ↑ Euskal Herria Antzinate Berantiarrean eta Lehen Ertaroan. Materiale eta agiriak. pag. 23. Koldo Larrañaga Elorza. Argitarapen Zerbitzua, Euskal Herriko Unibertsitatea. Euskarako Institutua.
- ↑ (Bazán 2006:203)
- ↑ (Gil Zubillaga 2006),(Fatás Cabeza 1972), (Knörr 2004), (Gorrochategui 1999), J. Caro Baroja citado en (Blázquez 1966:10)
- ↑ Luis Michelena, Koldo Zuazo
- ↑ (Knörr 2004)
- ↑ Ver su entrevista con Miguel Ugalde, Nueva Síntesis de la Historia del País Vasco: Desde la Prehistoria hasta el gobierno de Garaikoetxea, Ed. TTartalo, San Sebastián, 2004. ISBN 84-8091-902-7.
- ↑ ver el trabajo de Koldo Zuazo y su Atlas de Dialectos Vascos,Hiru.com
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- ↑ a b c d e Joaquín Gorrochategui, La romanización del País Vasco: Aspectos lingüísticos., Euskal Herriko Unibertsitatea - Filología. Artículo en Guipuzkoakultura.net Ed. digital
- ↑ (Gil Zubillaga 2006)
- ↑ La inscripción de Lerga ha sido estudiada desde el siglo XIX por Achille Luchaire, Luis Michelena en 1954 y Joaquín Gorrochategui en el marco de investigaciones sobre la lengua de los aquitanos, ya que incluye el antropónimo aquitano de Vmmesahar (de ume, criatura, y zahar, viejo) la hace un padre en homenaje a su hijo mayor de 25 años ("umme sahar" =ume zahar = hijo mayor): Um.me, Sa.har(i) fi(lius), / Nar.hun.ge.si Abi- / sun.ha.ri fi.lio, / ann(orum) XXV. T(itulum) p(osuit) s(umptu) s(uo)..
- ↑ Luis Michelena,Los nombres indígenas de la inscripción hispanoromana de Lerga (Navarra), revista Príncipe de Viana, XXII, 82-83, pp 65-74, (1961)
- ↑ Irún (Guipúzcoa), Iruña (Álava)
- ↑ (Gómez Fraile 2001:62)
- ↑ http://catedu.es/aragonromano/bbotorri.htm |El Bronce de Contrebia Belaisca, Bronce de Botorrita o Tabula Contrebiensis
- ↑ Juan José Sayas Abengoechea, Algunas consideraciones sobre la cristianización de los Vascones, rev. Príncipe de Viana, XLVI, 174, pp 35-56, 1985
- ↑ Roldán Jimeno, Orígenes del Cristianismo en la tierra de los vascones, Ed. Pamiela, Pamplona, 2003.ISBN 84-7681-380-5
- ↑ Un catálogo epigráfico está repertoriado en el sitio sobre literatura en euskera klasikoak, disponible en enlace web (en euskera)
- ↑ Altar eregido en honor al dios Lacubegis: Coelii Te- / sphoros / et Festa / et Telesi- / nus, Lacu- / begi. Ex voto. - Tesphoros, Festa y Tesesinus Coeli (este altar le dedicaron) cumpliendo su voto a Lacubegis -
- ↑ Huarte Lerga, José Vicente (1997). «"Peremustae" teonimoaren inguruan». Fontes linguae vasconum: Studia et documenta 29 (75). 167-172.
- ↑ La inscripción reza: Aemilia / Paterna, / Losae. / V(otum) s(olvit) l(ibens) m(erito).
- ↑ En el altar se lee: Semprini- / us Betunus, Se- / latse. V(otum) s(olvit) l(ibens) m(erito)
[editar] Bibliografía
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[editar] Véase también
ARQUEOLOGÍA: PUEBLOS ÍBEROS. (ESPAÑA). LOS CERETANOS. Los ceretanos o Cerretani fueron un pueblo íbero de la zona de los Pirineos, que ocuparon la actual Cerdaña (de la cual deriva el nombre) y en general el valle del Segre. Fueron maestros en curar jamones. Tenían al este los ausetanos y al sur los ilergetes. Su ciudad principal era Julia Libyca (Llivia).
Ceretanos
Ceretanos
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|---|---|
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| Información | |
| Raíz étnica | Preindoeuropeo Ceretanos |
| Idioma | Ibero |
| Principales ciudades | Julia Libyca |
| Región | Cerdaña y valle del Segre |
| Correpondencia actual | Cataluña (España) |
| Pueblos relacionados | Iberos |
Los ceretanos o Cerretani fueron un pueblo íbero de la zona de los Pirineos, que ocuparon la actual Cerdaña (de la cual deriva el nombre) y en general el valle del Segre. Fueron maestros en curar jamones. Tenían al este los ausetanos y al sur los ilergetes. Su ciudad principal era Julia Libyca (Llivia).
Se cree que en el actual emplazamiento de Castellciutat hubo una capital de los ceretanos augustanos o quizás los ilergetes surdaones.
[editar] Referencias
- Este artículo fue creado a partir de la traducción del artículo Ceretans de la Wikipedia en catalán, concretamente de esta versión, bajo licencia Creative Commons Compartir Igual 3.0 y GFDL.
[editar] Enlaces externos
ARQUEOLOGÍA: ASIA IV. PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA.
1. Introducción. Pese a lo poco conocido que se halla el continente asiático respecto a su prehistoria, sabemos, sin embargo, que sufrió durante el Cuaternario los mismos cambios climáticos que su apéndice europeo, cambios que mediatizaron la ecología de sus primeros habitantes. Por lo que a las culturas paleolíticas se refiere, empezamos a conocer bastante bien el Paleolítico inferior de casi todo el continente, especialmente el chino. Las estaciones de ChouKouTien, de ChengChiaChuang y de Tin Tsun han proporcionado elementos de juicio muy trascendentales para el conocimiento de los orígenes de la Humanidad; recordemos tan sólo el descubrimiento del Sinanthropus Pekinensis, y de las industrias líticas que al parecer le acompañaban, emparentadas con la Pebble Culture. Sabemos que este homínido ya conocía el fuego y que era un gran cazador, como lo demuestran las grandes cantidades de restos óseos de animales que se hallaron junto a él. En el archipiélago nipón hallamos una industria comparable al achelense de Francia en las estaciones de Iwakupe y Gogenyama. En Malasia existe el campaniense, localizado a orillas de Perak. El cabalwaniense es propio de las Filipinas, y lo caracteriza una industria de choppers evolucionados. En cuanto a lava tenemos el hallazgo del Pithecanthropus erectus, que no se pudo asociar a ninguna industria, tendiéndose hoy a creer que los bifaciales que se recolectan a orillas del Baksoka le pertenecieron. El Paleolítico inferior indio nos es conocido por el yacimiento de Soan (Cachemira), en el que aparecen tres grupos de técnica de talla que evolucionan paralelamente: por un lado los grupos de choppers y de choppingtools y las piezas de técnica Levallois por el otro. El Paleolítico medio asiático es poco conocido y siempre sujeto a revisiones. En la India presenta tres etapas: una primera con hachas bifaciales y azuelas. La segunda posee lascas y la tercera industrias sobre hoja. En Borneo, el yacimiento de Niah (3700017000) ofrece una industria sobre lasca asimilable al soaniense reciente indio. Por lo que a China se refiere, no conocemos ninguna secuencia estratigráfica bien definida para el Paleolítico medio. Ya dentro del Paleolítico superior, el norte de China ha proporcionado el yacimiento de Fen, con una industria de azuelas y puntas triangulares. El sur de Siberia es rico en una serie de campamentos de cazadores paleolíticos, como p. ej. el de Malta, que ha proporcionado una rica industria de hueso, asociada a una industria de piedra magdaleniense. Asimismo ha proporcionado figuras femeninas estilizadas. Con el periodo posglaciar pasan a ser habitables regiones cubiertas antes por los hielos y con ello debuta el Mesolítico. Al norte del Himalaya, en Mongolia, Manchuria y China septentrional se han hallado vestigios de culturas que se fechan hacia el V milenio, caracterizadas por la presencia de útiles de piedra de pequeñas dimensiones. Siberia, en cambio, posee culturas forestales que utilizan grandes instrumentos. Al sur del Himalaya se definen mejor las culturas mesolíticas; así, en la India se conocen yacimientos, como el de Khandivli (Bombay), en el que aparecen industrias microlíticas características de este periodo. En Niah (Borneo) han aparecido útiles pulimentados que hay que datar ca. el 7000 a. C. Por otro lado, el bacsoniense y el hoabinhiense de Indochina (Tonkín) ofrecen culturas precerámicas y preagrícolas asociadas a restos de moluscos, hecho que indica una economía recolectora. 2. China. Desde el Neolítico al s. IV a. C. Tras las etapas mesolíticas, debuta en el norte de China el Neolítico, periodo en el que el hombre descubre una serie de técnicas que le hacen pasar de ser un depredador a ser un productor de riqueza. En efecto, gracias al descubrimiento de la agricultura y de la ganadería, la caza deja de ser la ocupación primaria del hombre, ya que gracias a las reservas de alimentos puede dedicarse a otros menesteres: división del trabajo, formación de unos rudimentarios núcleos políticos fuertes y a la urbanización. La primera cultura neolítica china es la de YangShao y es propia de las cuencas de los grandes ríos del norte: HuangHo, Amarillo, Honán y ChanSi. Su economía se basaba en el cultivo del mijo, y más tarde, en el del arroz. Domesticaron animales. La cerámica comprende vasijas rojas y grises decoradas con figuras geométricas. Estos agricultores vivían en pequeñas aldeas fortificadas formadas por chozas de una sola habitación, anejas a las cuales se han hallado restos de silos donde debían almacenar el grano. Tras esta primera fase neolítica norteña, en China aparece hacia principios del II milenio un neolítico en la zona oriental del país llamado cultura de Lung Shan, en la que desaparece la cerámica pintada para dar paso a la lustrada de negro de perfiles angulosos. La economía no difiere de la de la cultura YangShao, las diferencias son tan sólo de orden tecnológico, la cerámica como hemos indicado es diferente, y aparece mayor número de hachas pulimentadas. Hacia mediados del II milenio comienza la Edad del Bronce en China, conocida con el nombre de cultura de la dinastía Chang (v.). Parece ser que en China la técnica de la fundición del bronce nace ya «adulta», es decir, no precedida de los tanteos que marcaron el paso de las primeras culturas del Bronce europeo, caracterizados por la ejecución de útiles sencillos y poco evolucionados. Otra característica propia del Bronce chino es la de aparecer en un medio humano directamente derivado de los grupos neolíticos anteriores YangShao y LungShan, no influenciados por aportaciones raciales exteriores. El dominio de la cultura Chang se extendía por el centro de China hacia el este, hasta la región de Shantung, y hacia el oeste, hasta el extremo oriental de la de Honán. Por el sur no alcanzó más allá del YangTse. Los testimonios más antiguos de la escritura china son unas inscripciones sobre huesos de animal, relacionados con prácticas mágicas. Las tumbas pertenecientes a este periodo han librado un escaso repertorio de armas de bronce. Sobresale entre éstas el arco compuesto, arma principal de los guerreros Chang. Otro elemento atestiguado son los famosos carros de bronce que servían para el transporte de tropas, sobre todo en los tiempos finales de la dinastía y primera parte de la siguiente (Chou). Son también de época Chang los vasos broncíneos llamados Chuek, Kuang y Chia, de trabajo muy refinado. La ornamentación se basa en diversas formas de dragón, pájaros, gusanos de seda y figuras geométricas. Otro ornamento muy importante es el t'ao t'ieh, máscara de monstruo de ojos saltones y grandes hocicos. Hacia finales del II milenio (1027) cae la dinastía Chang por obra de los Chou, venidos de las zonas de mesetas de Shansi y Shensi, instaurando una dinastía del mismo nombre que duró hasta fines del s. III a. C. Los Chou (v.) crearon un Estado fraccionado en múltiples ciudades gobernadas por funcionarios afectos a los monarcas Chou, cuya capital radicaba en Tsung Chou, en ShenSi, y duró hasta el 911, época en la que fue trasladada a una ciudad cercana, a la actual Loyang. La dinastía Chou perpetuó las formas artísticas de su predecesora, si bien las adaptó y evolucionó al compás de los tiempos. Así, p. ej., continuó el uso del carro de guerra, si bien fue desplazado más tarde por la caballería. De hacia el s. vi son las espadas cortas de bronce con mango de espiga, aunque pronto poseen empuñadura fundida con el resto de la espada. Los primeros útiles de hierro se fechan dentro del s. V, si bien su uso ya se conocía dos siglos antes. A fines del s. III aparece la espada de hierro de un solo filo con mango en forma de anilla. La época Chou continúa la tradición de las vasijas de bronce elaborándose principalmente los vasos yu y hu y los trípodes llamados ting. Durante este periodo se complican los temas decorativos llegando a un grado de abstracción tal, que es difícil reconocer el origen de los temas utilizados. Hacia el s. vii aparecen los vasos de Li Yu y de Hsin Cheng, en los que aparecen novedades decorativas tales como el entrelazo. A partir del s. V se produce el sincretismo de los diferentes estilos artísticos, sobre todo en el valle del Huai, donde han aparecido unos vasos de bronce con incrustaciones de metales preciosos, que ilustran el arte de este periodo. En el s. IV a. C. se produce la eclosión del arte sobre jade, que alcanza un nivel de calidad incomparable. Contemporáneamente se documenta el uso de la laca que se utiliza para la fabricación de vasos y copas decorados con figuras pintadas de rojo, amarillo y negro (v. CHINA III). 3. India. Si de la China pasamos a la India hallamos una región de grandes contrastes geográficos y climáticos, que condicionaron el desarrollo de las culturas neolíticas. En el noroeste del subcontinente se desarrolló, hacia la segunda mitad del IV milenio, un protoneolítico desprovisto de agricultura y cerámica en Kile Gul Muhammad. Este protoneolítico enlaza con un eneolítico poco evolucionado, desarrollado por pequeños núcleos, con una cerámica de origen iranio (yacimientos de Zhob y AmriNal). Estas culturas forman la base étnica de la cultura del Indo (25001500), que floreció principalmente en dos grandes ciudades: Mohenjo Daro (v.) y Harappa. La primera se halla a orillas del Indo, en Sind, y la segunda junto al Ravi en el Punjab. Ambas ciudades están edificadas según un plan urbanístico planeado con anterioridad y en ellas se han hallado suficientes elementos de juicio para tener una idea muy aproximada de cómo era una ciudad hace unos 4.000 años. Estas ciudades estaban amuralladas, con paredes hechas de ladrillo. Poseían grandes graneros de madera, aireados por conducciones realizadas en la base de ladrillo. También se han hallado construcciones que generalmente se interpretan como baños públicos. Por lo que a Mohenjo Daro se refiere el trazado de las calles es perfectamente ortogonal, de ahí que se haya pensado en un plan urbanístico preconcebido. La cultura del Indo produjo una cerámica torneada de color rojizo con una ancha faja roja. La decoración se realizaba en negro y consiste en una serie de motivos como son los entrelazos, los dameros, los círculos con punto central, y estilizaciones de pájaros y peces. La figura humana casi nunca aparece y si lo hace es de aspecto sumamente tosco. Junto a la cerámica hallamos un instrumental formado por cuchillos de piedra de bordes paralelos y cuchillos, hachas, espadas, anzuelos y puntas de flecha fabricados con cobre o bronce. La cultura del Indo hasta ahora ha facilitado pocos restos escultóricos, tan sólo poseemos algunas cabezas de piedras procedentes de 'Mohenjo Daro, de tamaño reducido. Son de forma ovalada, de ojos estrechos y labios gruesos; los pómulos son bastante salientes y todas ellas llevan barba. Es famosa también la figurilla de bronce procedente de Mohenjo Daro que representa a una bailarina desnuda con la mano colocada en la cintura. Abundan las terracotas que representan muy a menudo figuras de animales, búfalos y bueyes en especial. Capítulo aparte merecen los famosos sellos de esteatita de forma rectangular, grabados al cincel y al taladro, que representan gran variedad de animales, como son los elefantes, los tigres, los cocodrilos, etc. Bajo estas representaciones animalísticas poseen, muchas veces, cortas inscripciones en caracteres pictogramáticos, que aún no han po, dido ser descifrados. La finalidad de estos sellos no podrá ser del todo conocida hasta el desciframiento de la escritura, pero el hecho de que la mayoría estén perforados hace suponer que debían de ser personales y que se llevaban colgando. La economía de esta civilización se basaba en la agricultura, cultivándose el trigo, la cebada, el guisante y los dátiles, así como el algodón. Domesticaron el perro, el gato, el cebú, el cerdo y el caballo. Igualmente desarrollaron el comercio, ya que se han hallado sus productos en toda Mesopotamia. Hacia el 1500 a. C. se extingue la civilización del Indo, que ya desde siglos antes daba muestras de signos inequívocos de decrepitud. Al parecer, ésta fue lenta y los arqueólogos la achacan a la intensa deforestación que sufrió la zona a causa de la tala continua de bosque con el fin de obtener madera para cocer ladrillos, hecho que produjo un gradual descenso de la humedad y una consecutiva aridez que hizo imposible la agricultura. Pero el golpe de gracia parece ser que lo asestaron los invasores arios, que hacia mediados del II milenio penetraron en la India, invasión de la que tenemos los ecos más remotos en el Rigveda. Más allá del Indo, hacia el Ganges, existía una población mesolítica importante viviendo en zona de bosques, algo marginada, donde la agricultura no apareció hasta la segunda mitad del s. II. A fines de este milenio y sobre esta base étnica mesolítica, apareció en el Ganges una civilización, conocida con el nombre de este río, que hasta el momento ha sido poco estudiada. La vida urbana comienza ya entrado el primer milenio antes de nuestra Era. Las casas son de adobe y en ellas aparece una cerámica pintada de gris que presenta dibujos realizados en negro. Esta población utilizaba el cobre para fabricar cuchillos y puntas de flecha. Domesticó el cerdo, la oveja, el búfalo y el cebú y desarrolló una importante agricultura. Pero no es hasta el s. v cuando esta civilización, con la introducción del hiérro, alcanza todo su esplendor. Aparece ahora una cerámica llamada «pulimentada septentrional», que sustituye. a la pintada de gris. Se utiliza ahora el ladrillo en lugar del adobe. Es en este momento cuando se levantan las grandes ciudades de Ahichhatra y de Hastinapura, con murallas de un perímetro de 5 Km. Otras localidades importantes de esta época son Kanshambi, y Vaisali, ciudad natal de Buda. También Varanasi parece haber sido levantada en el s. v. Todas estas ciudades a partir del s. ii a. C., conocieron la moneda, acuñada según el modelo persa. Hacia la tercera centuria antes de Cristo la civilización del Ganges evoluciona hacia formas políticas más evolucionadas bajo la poderosa dinastía de los Maurya (v.), cuya expansión alcanzó zonas con culturas calcolíticas atrasadas, imponiendo la cultura gangética del Hierro ya plenamente evolucionada. Más tarde, hacia el s. I a. C., la expansión se, dejó sentir hacia el sur, en la India central y en el Decán, en tiempos de Bindusara, padre de Asoka. Con este último, el Hierro alcanzó toda la península indostánica. La historia del sudeste asiático comienza en los inicios de la Era cristiana, momento en que poblaciones procedentes de la India comenzaron a mezclarse con las gentes del grupo MonKhmer. A partir de ese momento comenzaron a desarrollarse culturas hinduizadas en Thailandia, Birmania, Malaca, Sumatra y Célebes. El primer reino de Camboya, denominado FuNan por los chinos, se desarrolló en las bocas del Mekong, floreciendo entre los s. i y vi de nuestra Era. Al decaer esta cultura, de la que OcEo sería uno de los centros principales, se desarrollaron en el interior los llamados reinos preangkorianos que duraron desde el s. vi al ix, caracterizados por poser una escultura y una arquitectura grandemente influenciadas por la India. A principios del s. Ix (802) un rey de uno de estos reinos, el de Angkor, puso fin a su dependencia del reino de Java, dando así comienzo la historia de Angkor, que duró hasta el s. xv. A principios del s. x se llevó la capital a Koh Ker, para ser reinstalada polo después en Angkor. Luego la ciudad fue saqueada en 1177 por la flota cham. La religión Khmer era el hinduismo, siendo tolerado a su lado el budismo, que adquirió gran importancia en el s. XIII, La faceta más importante de la cultura de Angkor (v. CAMBOYA IV) son sus famosos templos levantados a lo largo de la historia del reino. Los más importantes son los de Pnom Bajeng, levantado por Yasovarmán I; el de Angkor Vat, construido por Suryavarmán II, el Bayón, obra de Jayavarmán VII; conságrados a la divinidad india llamada Visnú. La decadencia de Angkor vino condicionada por la presión de los pueblos Cham, Tai y Anamita, empujados a su vez por los chinos del norte. Los primeros saquearon Angkor en 1177, pero los Khmer lograron contrarrestar este golpe de audacia conquistando algo más tarde Champa y eliminaron así el peligro cham. Los tai y los anamitas pusieron en peligro varias veces el reino Khmer. Pero la causa real de la ruina de este reino fue la introducción del budismo theravada, que sumió al pueblo Khmer en un abatimiento metafísico que debilitó el sentimiento monárquico del pueblo, minando su combatividad. Las cosechas sufrieron un colapso irreparable al abandonar a su suerte los canales de riego. Los embates de los tai ayudaron a que la decrepitud del reino se acentuara, de tal manera que ca. 1432 Angkor fue abandonada, desapareciendo rápidamente los últimos restos del Imperio Khmer (v. INDIA III). 4. Japón. El archipiélago nipón, tras las fases paleolíticas antes mencionadas, conoció un neolítico marginal denominado cultura de Jomón, cuya antigüedad se remonta a mediados del II milenio a. C., prolongándose en Kyushu hasta el 300 a. C. y en la región de Kyóto hasta el 200. Después se extendió hacia el norte y oeste de la isla de Yeso. La cultura Jomón es propia de poblaciones, cuya base económica descansaba básicamente en la recolección de vegetales y mariscos, encontrándose los lugares de habitación en zonas próximas al mar. Vivían generalmente en chozas, cuyo piso se hallaba más bajo que el nivel del suelo, llamadas chozas de pozo. Sus plantas eran circulares y rectangulares. Conocemos bien algunos poblados en Ubayama y Toyohira. Si por su economía la cultura Jomón es preneolítica, por su cerámica entra plenamente en el Neolítico. Ésta se caracteriza por su típica decoración de cuerdas, de formas cónicas y estrechas. En cuanto a los utensilios propios de esta cúltura diremos que utilizaban la obsidiana para tallar cuchillos sobre hoja y puntas de flecha. También poseían hachas pulimentadas y arpones y anzuelos fabricados con asta de ciervo. Tras las últimas fases de la cultura Jomón se inicia la cultura Yayoi traída desde el continente por poblaciones antecesoras de los japoneses actuales. Esta cultura extinguió a la anterior y se caracterizó por el uso del hierro y del bronce. Duró hasta el año 30 de nuestra Era. Poseía una agricultura y una ganadería plenas y por la tipología de sus armas vemos influencias de la China continental. Tras esta cultura se produjo la afirmación del periodo protodinástico originado en la llanura de Yamato, que según las crónicas japonesas duró hasta principios del periodo Asuka, cuyo inicio se fecha ca. el 530 de nuestra Era y con el que Japón inicia ya su etapa histórica (v. JAPÓN III). V. t.: PERSIA III; MESOPOTAMIA IV. | ||
| E. RIPOLL PERELLÓ , F. MARTÍ JUSMET. | ||
BIBL.: KwANG CHIH CHANG, The archaeology of ancient China, New Haven 1963; P. TEILHARD DE CHARDIN, Early man in China, Pekín 1941; S. PIGGOT, Arqueología de la India prehistórica, México 1966; A. P. OKLADNIKOF, Ancient population of Siberia and its cultures, Cambridge (Mass.) 1959; G. J. GROOT, The prehistory of Japan, Nueva York 1951; H. R, VAN HEEKEREN. The stone age in Indonesia, La Haya 1957. |
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ARQUEOLOGÍA: CHINA. PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA.
Introducción. Los trabajos de investigación arqueológica y antropológica en Ch., llevados a cabo fundamentalmente por científicos europeos, sufrieron paralizaciones durante la invasión japonesa (1937) y, sobre todo, en la 11 Guerra mundial, en la que desaparecieron muchas de las excavaciones. A partir de 1945 los arqueólogos chinos emprendieron una ingente labor de reconstrucción de las investigaciones, y el Estado organizó universidades y academias científicas con toda clase de medios para 'fomentar los hallazgos. Desde los descubrimientos de Chukutien, el problema de la hominidación preocupa a los antropólogos chinos. Las nuevas orientaciones en las investigaciones sobre la reconstrucción del pasado y las modernas técnicas dan una idea de los trabajos y estudios que allí se llevan a cabo. Así, las hipótesis de los antropólogos occidentales sobre el inmenso Gigantopithecus Blackii han quedado anuladas ante los hallazgos del Dr. Peiwen Chung. Los descubrimientos sobre el hombre fósil llevados a cabo en 1954 en la región de Hsiang Fen, en la provincia de Shansi, prueban que este hombre era más avanzado que el Sínanthropus de Pekín. En la misma línea están los descubrimientos de 1960 en K'e Ho, también en la provincia de Shansi. Mucho más abundantes han sido las investigaciones sobre la introducción y desarrollo de culturas agrícolas y las recientes sobre la época histórica. Sin embargo, es de lamentar que las noticias que de estos descubrimientos se hacen no tengan la suficiente divulgación en Occidente. Paleolítico. Paleolítico inferior. La cultura china más antigua, hasta ahora conocida, es la de Chukutien, que parece corresponder al Paleolítico inferior de Europa. En el yacimiento epónimo, que da nombre a esta facies cultural, se hallaron los restos de un Arcanthropino, bautizado con el nombre de Sinanthropus pekinensis. A este ser se asocia la industria de piedra, caracterizada por los útiles fabricados con cantos rodados y lascas talladas con técnica clactoniense y retocadas, algunas veces, en forma de raedera. El Sinanthropus conoció el fuego (son numerosos los hogares hallados en Chukutien) y fue un gran cazador, aspecto éste ilustrado por la gran cantidad de restos de animales pertenecientes al Pleistoceno inferior y medio que le acompañan. Tras la fase de la cultura de Chukutien, hay al sur de Pekín, en el valle del Fen, una serie de yacimientos con una industria lítica que puede tener su paralelo en el achelense europeo, ya que emplea técnicas de talla más evolucionadas, si bien presenta una innegable filiación con la cultura anterior. Paleolítico medio. Por lo que concierne al Paleolítico medio, en el mismo valle del Fen se encuentra una facies cultural similar al soaniense B reciente de la India, que, como es sabido, adopta caracteres netamente musterienses. Paleolítico superior. Para al Paleolítico superior Chukutien ha proporcionado los restos más importantes. En efecto, la cueva superior de este yacimiento proporcionó restos del Homo sapiens junto a los que se hallaron dientes de animales, perforados a modo de cuentas de collar. En Shui Tung-Kou y Sjara Osso-gol se han encontrado industrias del Paleolítico superior de aspecto microlítico. Neolítico. Cultura de Yang-Chao. Tras las fases culturales mesolíticas, que sin duda existieron en Ch. y casi desconocemos, comienza el Neolítico en un momento impreciso que cabe situar hacia el III milenio. Este Neolítico se desarrolló en las cuencas del río Hsang-Ho (Amarillo), en las provincias de Shensi, Shansi y Ho-Han, situadas en el norte del país, y se le conoce con el nombre de cultura de Yang-Shao, ya que fue en este yacimiento donde fue individualizado. Ya desde sus comienzos, esta cultura dio muestras de originalidad, dado que el repertorio de plantas cultivadas y animales domesticados fue eminentemente local. De las primeras, conocieron el mijo y el arroz, y en cuanto a los segundos se refiere, domesticaron el cerdo, el buey, el carnero y el perro, criando también el gusano de seda. Los poblados situados en las terrazas fluviales se componían de cabañas redondas o rectangulares formadas por una pared baja de tierra, de la que sobresalían unos postes, los cuales, unidos con otro colocado en el centro de la habitación, formaban la base de la techumbre, hecha de paja mezclada con arcilla. Para almacenar el grano y conservar los productos del ganado crearon una hermosa cerámica pintada de rojo y gris, decorada con motivos geométricos. Junto a esa cerámica de calidad poseyeron otra más tosca, barnizada de negro o blanco y decorada con impresiones de cuerdas. La industria lítica comportaba elementos originales, como los cuchillos de cosechar, hechos de piedra, que sustituían aquí a las hoces del Neolítico europeo. Los sepulcros eran rectangulares, y el cadáver se enterraba colocándolo en posición supina, acompañado de cerámica y útiles de piedra. Poco sabemos de su arte, tan sólo una cabeza humana de arcilla que aparece sobre una urna de Kansu y algunas estilizaciones de la figura humana, sobre cerámica. La semejanza de la cerámica de Kansu con algunos productos occidentales, como Anan en el Turquestán, ha hecho suponer una influencia del Neolítico occidental sobre la Ch. del Norte, sin que haya sido posible demostrarlo completamente. Cultura de Lung-Shan. Tras las fases antiguas neolíticas del Norte, se inicia, hacia el 11 milenio, el Neolítico reciente en la Ch. nordoriental y oriental, extendiéndose también por la Ch. central, sobre todo en la provincia de Honan. Esta fase cultural se ha denominado cultura de Lung-Shan y se caracteriza por la desaparición de la cerámica pintada que es sustituida por otra negra, de formas angulosas, hecha ya a torno. Las formas típicas de esta cerámica son los vasos en forma de trípode llamados ting y li, las tazas poco profundas y el ko nei. La cultura material de este momento, con respecto a la fase anterior acusa diferencias mínimas que estriban tan sólo en el uso de cuchillos de piedra semilunares usados para cosechar, distintos de los oblongos de la cultura YangShao; en la aparición de sellos de alfarero sobre las vasijas y en la práctica de la adivinación por medio de hueso de animal, preferentemente las escápulas. El proceso de neolitización siguió un camino de N a S, ya que el paso de las poblaciones mesolíticas del sur de Ch. hacia nuevas formas económicas y culturales fue debida a la colonización de extensas áreas por parte de los portadores de la cultura de Lung-Shan. Este proceso fue idéntico. más tarde en la difusión de las culturas de los metales. Edad del Bronce. Hacia mediados del 11 milenio y sobre un sustrato étnico que no difería del que formaba la cultura neolítica de Lung-Shan, empezó en el norte de Ch. la Edad del Bronce, contemporánea al nacimiento de la historia escrita y al advenimiento de la llamada dinastía Chang (v.). De esta dinastía se sabe que procedía de la provincia de Chantung, de donde Pang Keng, decimoséptimo rey de aquélla, llevó la capital a Anyang, en la provincia de Honan. Su dominio se extendía por la llanura central hasta la provincia de Chantung, y por el extremo occidental de la de Honan, hacia el sur, su influencia llegó hasta el río Yang-tse-kuang. Esta cultura es conocida en gran parte por las excavaciones realizadas en la capital Anyang, donde los arqueólogos hallaron grandes pozos que guardaban hasta 10.000 restos óseos de animales, usados para la práctica de la osteomancia, todos ellos con una inscripción, primera manifestación de la escritura china. También se hallaron restos de habitaciones rectangulares de más de 30 m. de longitud, cuya techumbre era sostenida por postes centrales colocados a intervalos regulares. Lo más impresionante de todo lo descubierto fueron las tumbas reales formadas por grandes pozos en forma de cruz, donde se hallaron gran número de víctimas humanas decapitadas, destinadas a acompañar al soberano a su última morada. También se encontraron las hermosas vasijas de bronce que caracterizan a esta etapa cultural. Sabemos, gracias a la arqueología, que la metalurgia del bronce se inició en el Honan, merced a influencias de la Siberia meridional. La fase más primitiva ha sido localizada en Chengchon, donde han aparecido los mismos vasos broncíneos que en Anyang, pero de formas más sencillas. Una característica de esta cultura del Bronce es que este metal casi sólo se usó en la fabricación de objetos de lujo, sin que haya testimonios de que fuera utilizado en herramientas o aperos de labranza. Esto denota un monopolio del metal por parte de la clase gobernante. El arte de este periodo se halla representado fundamentalmente por las vasijas de bronce llamadas chia, kuang y chueh, hechas con el sistema de la cera perdida. La ornamentación consiste en motivos geométricos, animalísticos, entre los que destacan los pájaros, los gusanos de seda y los dragones. De prolongado uso fue la máscara denominada tao tieh o glotón. Igualmente de esta época son los cuchillos de bronce con mangos decorados con cabezas de animales y la alabarda conocida como ko. El arma más utilizada fue -el arco de tipo compuesto, con el que se disparaban flechas de hueso provistas de puntas de bronce. Entonces la caballería era prácticamente desconocida; los carros de guerra se utilizaban principalmente para el transporte de tropas. La dinastía Chu. Tras el momento cultural del Bronce I o dinastía Chang, que se prolonga hasta finales del II milenio, acontece un cambio dinástico que según los analistas chinos cabe situar hacia 1027. En efecto, la arqueología ha probado que, aproximadamente hacia ese año, un pueblo procedente de las provincias Shensi y Shansi, poseedor de una cultura menos desarrollada, invadió el territorio Chang dando origen a una nueva dinastía, la Chu, que había de durar hasta finales de la tercera centuria a. C. Ya desde un principio fue una dinastía feudal cuya soberanía efectiva tan sólo era reconocida por la capital Tchung Chu y un pequeño hinterland, quedando el resto en manos de grandes señores vasallos. Hacia el s. vrt, la dinastía Chu se convirtió en un Estado fantasma por estar sometida a una serie de Estados creados a sus expensas, entre los. cuales, los más poderosos detentaron a partir de entonces el poder político de una manera alternativa. Así, encontramos a los Tsi y Tsin del norte enzarzados en continuas luchas por la supremacía política y militar, mientras que en el sur se desarrolló con gran pujanza el Estado Ch'u. La situación cesó cuando un soberano Tsin, Shih Huang Ti, unificó el país, acabando así con la dinastía Chu, que tan sólo existía de una manera nominal. Tales hechos ocurrieron hacia el 221 a. C. Este soberano fue el constructor de la Gran Muralla, levantada contra los nómadas del norte, constantemente atraídos por la riqueza de las llanuras centrales. Tras la dinastía Tsin extinguida en el 206 a. C., se instituyó la dinastía Han, que mantuvo su poderío hasta bien entrada la Era cristiana (220) y que entró en relaciones con el Imperio romano. Arte Chu. Es una continuación del de la época Chang, hecho comprensible si se tiene en cuenta que los Chu traían una cultura más pobre y que no hicieron sino adaptarse al arte de los vencidos. En los tres primeros siglos de la dinastía, aparece en los vasos de bronce una decoración abstracta derivada del tema Chang del dragón, dando lugar a una sobria representación de motivos ondulados y de escamas. Hacia el s. VII, se produce un cambio que se manifiesta en vasijas de formas más evolucionadas y en las que aparece un tipo de decoración basado igualmente en temas de dragones, pero colocados en forma de entrelazo, factor que antes era severamente evitado. En este nuevo tipo decorativo hay que ver, muy posiblemente, una influencia de los pueblos esteparios. A él pertenecen los famosos vasos de Li Yu, en la provincia de Shansi, y los de Ching Cheng, en la de Honan. De mediados del s. vi es el estilo Lo Chu, caracterizado por motivos decorativos eh espiral de los que surgen vástagos geométricos o en forma de pluma. Desde el s. v en adelante, el estilo decorativo se hace más naturalista, culminando en el arte del periodo Han. En este momento encontramos, adornando las vasijas, hermosas representaciones de oso y de tigre colocadas sobre paisajes convencionales. La misma decoración naturalista aparece en obras menores en bronce y hierro, como son las fíbulas, los arneses de caballo y otros objetos de uso común. Desde el s. iv se utiliza el jade en la fabricación de objetos de arte, hallándose igualmente documentado el comienzo de la utilización de la laca en esta misma época. Pero las obras más acabadas en laca son del periodo Han, en el que se producen hermosos recipientes, como copas y cuencos para el vino. Durante el periodo Chu persiste el uso del carro de guerra, pero es desechado hacia el s. iv cuando los nómadas del norte empiezan a hostigar seriamente las regiones fronterizas. El bronce continúa utilizándose en la fabricación de armas que ahora son más evolucionadas. Las espadas eran cortas con espiga para el mango, pero a partir del s. vi se hacen con la empuñadura moldeada con el resto de la pieza. Hacia el s. iv, las espadas son más largas y se denominan akinakes. El uso del hierro se inicia en el s. vii a. C. aprox., pero su utilización, bastante restringida, al principio, no se generaliza hasta entrado el s. iv, momento en el que dicho metal deja de ser únicamente fundido, para ser posteriormente forjado. Tal vez sea debido a la carencia de tan importante secreto técnico por lo que el uso del hierro tarda tanto en difundirse en Ch. A finales del s. 111 a. C. aparece un nuevo tipo de espada, hecha con hierro, de un solo filo y extremo sumamente puntiagudo. Estas espadas son algo curvas y sus mangos terminan en anillas ovaladas. En la época Han tiene enorme desarrollo la utilización de la ballesta, cuyo gran poder de tiro sirve para fijar, junto con la Gran Muralla, una frontera estable que permite a Ch. vivir largos años sin el temor de una invasión de los bárbaros norteños. Tras las etapas prehistóricas e históricas descritas, el mundo chino ha seguido viviendo en sus ancestrales costumbres y tradiciones hasta tiempos muy recientes. | ||
| E. SANMARTÍ GREGO. | ||
BIBL.: M, BOULE, H. BREUIL, E. LICENT, P. TEILHARD DE CHARDIN, Le Paléolitique de la Chine, «Archives de FInstitut de Paléontologie Humaine» 4 (1928); W. C. PEi, Les louilles du Choukoutien en Chine, «Bulletin de la Soc. Préhistorique FranQaise» (1957); P. TEILHARD DE CHARDIN, Early man in China, Londres 1941; 1. G. ANDERSON, Researches into the Prehistory ol the Chinese, «Bulletin far Eastern Antiquities» 15 (1943); P. TEILHARD DE CHARDIN, Le Néolitique de la Chine, Pekín 1944; TE K'UNCHENG, An introduction to the Chinese civilisation, «The Orient», Hong Kong 1950; PEI WEN-CHUNG, New material on man's origins, «China Reconstruction» V, agosto 1956; KWANG CHIII-CHANG, The archaeology ol Ancient China, 1963; M. ALMAGRO, Investigaciones arqueológicas en la China comunista, «Atlántida» 10, Madrid 1964. E. RIPOLL PERELLÓ |
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ARQUEOLOGÍA: EL OSO DE LAS CAVERNAS. El origen de los úrsidos está estrechamente relacionado con el de los cánidos (perros, lobos, zorros, entre otros); tanto así que, para algunos autores, ambos grupos deberían constituir una sola familia taxonómica. Esto es debido a que la divergencia entre úrsidos y cánidos es relativamente reciente a escala de la evolución de los mamíferos, y esta debió ocurrir, según la mayoría de los especialistas, hace unos 25-20 millones de años, a fines de del Oligoceno e inicios del Mioceno. Aunque la historia evolutiva de los osos es relativamente corta, ésta no ha sido menos interesante que la de otros grupos animales.
Los osos son grandes mamíferos pertenecientes a la familia Ursidae del orden Carnívora; esta familia agrupa tanto a las especies de oso fósiles como a las existentes en la actualidad.
El origen de los úrsidos está estrechamente relacionado con el de los cánidos (perros, lobos, zorros, entre otros); tanto así que, para algunos autores, ambos grupos deberían constituir una sola familia taxonómica. Esto es debido a que la divergencia entre úrsidos y cánidos es relativamente reciente a escala de la evolución de los mamíferos, y esta debió ocurrir, según la mayoría de los especialistas, hace unos 25-20 millones de años, a fines de del Oligoceno e inicios del Mioceno. Aunque la historia evolutiva de los osos es relativamente corta, ésta no ha sido menos interesante que la de otros grupos animales.
La mayoría de los primeros parientes de los osos actuales, pertenecientes a las subfamilias Hemicyoninae (literalmente “medio perros”) y Agriotheriinae, se extinguieron respectivamente a inicios y a finales del Plioceno, tras haberse dispersado por Eurasia, África y Norteamérica (Kurtén 1966). A pesar de la amplia discusión científica sobre la clasificación taxonómica de los osos, algunos investigadores como McLellan & Reiner (1994) han considerado oportuno dividirlos en cinco (5) subfamilias: Hemicyoninae, Agriotheriinae, Tremarctinae, Ursinae y Ailuropodinae, de las cuales existen 8 especies vivientes en la actualidad pertenecientes a las tres (3) últimas de estas. La historia evolutiva de los osos está aun lejos de ser bien conocida e indudablemente, cambiará en la medida que nuevas evidencias estén disponibles. No obstante, varias hipótesis filogenéticas, utilizando sólo datos genéticos, han sido postuladas en los últimos años por investigadores como O’Brien et al. (1991), Talbot & Shields (1996) y Waits et al. (1999). Claro está, que en este tipo de análisis solo han sido consideradas las especies vivientes, debido a la imposibilidad momentánea de realizar estudios genéticos en las especies fósiles. Los osos de la subfamilia Tremarctinae Merriam & Stock 1925, presentan una distribución exclusivamente americana. Su origen se remonta probablemente durante Mioceno en América del Norte, a partir de algún representante de la subfamilia Agriotheriinae proveniente de Eurasia (Kurtén 1966). El género más antiguo conocido es Plionarctos Frick, 1926, que data del Mioceno Medio y Plioceno. Este género fue descrito en base a un material muy pobre, compuesto por tres piezas dentales halladas en la localidad de Edén, al sur de California, Estados Unidos de Norteamérica. El paleontólogo Björn Kurtén (op. cit.) consideró a Plionarctos como el ancestro común de los otros cuatro (4) géneros de la subfamilia, a decir: 1. Arctodus Leidy 1854, 2. Arctotherium Bravard 1857, 3. Pararctotherium Ameghino 1904 y 4. Tremarctos Gervais 1855.
LA SUBFAMILIA TREMARCTINAE: osos de hocico corto y osos de anteojos.
Sin embargo, estudios más recientes sugieren que Plionarctos estaría más emparentado con el género Tremarctos y ambos a su vez con Arctodus, Arctotherium y Pararctotherium, que conforman el grupo de los “osos de hocico corto” (Soibelzon 1999, 2000, MS). Los osos de hocico corto del género Arctodus eran verdaderos gigantes y vivieron en Norteamérica, especialmente durante el Pleistoceno, aunque no es descartable una dispersión más al sur.
Si bien fueron descritas varias especies dentro de este género, actualmente solo dos (2) son reconocidas (Kurtén 1967): Arctodus pristinus Leidy, 1854 y Arctodus simus Cope, 1879. Los registros fósiles de Arctodus pristinus han sido localizados al Sur de los Estados Unidos de Norteamérica, especialmente en el estado de Florida, y en México, perteneciendo al Plioceno y Pleistoceno. En líneas generales, estos osos fueron de un tamaño menor al de la otra especie del género y se sospecha que eran de hábitos predominantemente herbívoros (Emslie 1995). Por su parte Arctodus simus, registrado durante el Pleistoceno, ocupó particularmente el occidente norteamericano. En un estudio de la paleodieta de esta especie, en base a isótopos de nitrógeno y carbono, los investigadores Bocherens et al. (1995) confirmaron los que otros autores habían sospechado: A. simus fue un gran carnívoro. Esto corrobora también lo sugerido por Kurtén (1967) en función a una supuesta convergencia de la forma de la cabeza de este oso, similar a la de los felinos, y sus piernas muy largas. Es así como se considera que A. simus fue un gran corredor, lo que lo convierte en el más grande depredador del continente americano durante su época (McLellan & Reiner 1994). Estos osos gigantes, cuyo peso debió superar la media tonelada, desaparecieron hace poco más de 10.000 años, debido a causas no bien documentadas aun, entre las que se cuentan, la competencia con otros depredadores, como los osos negros y osos pardos con quienes superpusieron sus áreas de dominio durante un largo período (Emslie & Czaplewski 1985); la presunta sobrecacería ejercida por los “paleoindios” de la cultura Clovis (McLellan & Reiner op. cit.), así como el efecto de los cambios climáticos de la época, ocasionados por las glaciaciones que produjeron la extinción masiva de fines del Pleistoceno. 

LOS OSOS EN AMÉRICA DEL SUR.
El subcontinente Sudamericano se mantuvo aislado durante la mayor parte de la Era del Cenozoico. Este aislamiento finalizó hace unos 2.5 millones de años con la desaparición de la barrera marina que existía entre el noroeste de Colombia y el sur de Panamá (Webb 1985). Luego del levantamiento del Istmo de Panamá, puente natural que unió a Norte, Centro y Sudamérica, se produjo un evento de intercambio faunístico conocido como el “Gran Intercambio Biótico Americano” (Webb op. cit.). El mayor número de las familias de mamíferos carnívoros arribaron a Sudamérica durante este proceso. En este sentido, los prociónidos son considerados los “heraldos” (segun Webb 1976) del Gran Intercambio Biótico, ya que arribaron al sur tempranamente con respecto a los otros carnívoros que hoy habitan en la región.

En América del Sur, donde no existían hasta ese momento carnívoros placentarios, los inmigrantes holárticos experimentaron una gran radiación adaptativa que resultó en la aparición de nuevos géneros y especies. Así fue como los osos de la subfamilia Tremarctinae se diversificaron en Sudamérica durante el Ensenadense (*) (Pleistoceno Inferior a Medio), desplazando probablemente del nicho de omnívoros a los prociónidos del género Chapalmalania, unos grandes mapaches parecidos al panda gigante, que habían ingresado a este subcontinente durante el Huayqueriense (*) (Mioceno Superior) y Plioceno Inferior (Bond 1986; Soibelzon & Bond 1998; Yerena 1987). Con la excepción de una especie, estos animales se extinguieron a finales del Lujanense (*) (Pleistoceno Superior).
(*) Edad de Mamíferos Fósiles de Sudamérica.
No hay, hasta el momento, restos fósiles de Tremarctinos que prueben su presencia durante el Holoceno en América del Sur. El único sobreviviente, el oso frontino (Tremarctos ornatus), vive actualmente en la cordillera andina, pero no se tiene certeza sobre la participación o no de esta especie en el Gran Intercambio Biótico Americano ya que, hasta el momento, no ha sido registrada en estado fósil en ninguna parte de América. Esto es llamativo ya que la otra especie del género (T. floridanus), se registra en América del Norte desde el Plioceno hasta el Pleistoceno Superior, en el límite con el Holoceno, y recientemente fue encontrada en Centroamérica (Miller 2000).
Como se mencionó antes, los osos experimentaron una radiación adaptativa en América del Sur, que dio origen a por lo menos dos (2) géneros: Arctotherium y Pararctotherium, que incluyen a cuatro (4) especies. Anteriormente, los fósiles de osos encontrados en América del Sur habían sido incluidos por algunos autores en el género Arctodus (Kurtén 1967, Perea & Ubilla 1998, McLellan & Reiner 1994), pero hoy se reconoce la validez de Arctotherium y Pararctotherium, independientes de Arctodus (Soibelzon 2000, Soibelzon et al. 2000).
Al igual que los Arctodus norteamericanos, sus parientes sudamericanos presentan dimorfismo sexual, especialmente en relación al tamaño corporal, lo que ciertamente provocó la descripción de una gran cantidad de especies basadas principalmente en diferencias de este tipo. Arctotherium latidens Bravard, 1857, se registra para el Ensenadense (Pleistoceno Inferior a Medio) de Argentina y Bolivia. Estos osos fueron los más grandes que habitaron en América del Sur, similares en talla al Arctodus simus, pero de hábitos omnívoros y ocupando ambientes de climas cálidos y húmedos. Es probable que su extinción, ocurrida a fines del Ensenadense, haya sido causada por los fuertes cambios ambientales en el Pleistoceno Medio, momento en el que comienza a aparecer notoriamente Pararctotherium en los registros fósiles (Soibelzon & Bond 1998). A pesar que desde 1857 fueron descritas más de cinco (5) especies dentro del género Arctotherium, actualmente se solo considera la validez de Arctotherium latidens (Soibelzon et al. 2000). El género Pararctotherium se registra para el Bonaerense y Lujanense (Pleistoceno Medio a Superior) de Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, Chile y probablemente Venezuela. En este último país, fueron encontrados restos fósiles de osos en dos localidades y fueron identificados como “Arctodus brasiliensis” (Mondolfi 1971, Yerena 1987). Hoy cabría suponer que dichos fósiles pertenezcan al género Pararctotherium. Los Pararctotherium fueron osos de tamaño mediano, asociados a ambientes de climas fríos, secos y hábitats abiertos característicos de Pleistoceno glacial. Se reconocen tres (3) especies: Pararctotherium enectum Ameghino, 1904, P. pamparum Ameghino, 1904 y P. brasiliense (Lund, 1840) (Soibelzon et al. 2000). Se diferencian del género Arctotherium por ser más pequeños, presentar bulas timpánicas infladas y una región frontal abultada. Es posible que su extinción haya sucedido en tiempos muy recientes, a inicios del Holoceno, debido a los fuertes cambios climáticos de la época (Soibelzon & Bond 1998, Soibelzon et al. 2001). Se sabe que el género Tremarctos tuvo su origen en Norteamérica (Kurtén 1966), y como señalamos anteriormente está más relacionado con Arctodus que con los géneros sudamericanos (Soibelzon 1999). Incluso, podría ser una línea evolutiva independiente a partir de Plionarctos (Yerena 1987). Los fósiles de Tremarctos han sido datados desde el Plioceno Superior hasta el Holoceno en Norte y Centroamérica (EU, México y Belice) (Kurtén 1966, Miller 2000), y todos pertenecen a la especie: Tremarctos floridanus Gidley, 1928. Este oso constituye una especie hermana del actual oso frontino, Tremarctos ornatus (Cuvier, 1825) y no su antepasado, como fue sugerido por algunos autores. T. floridanus era un oso de tamaño mediano, similar al actual oso pardo (Ursus arctos) y se considera el reemplazo ecológico y temporal del Arctodus pristinus, con quien compartió áreas de la actual Florida (EU) a principios del Pleistoceno (Emslie 1995). Asimismo, se le asume convergente del oso de las cavernas europeo (Ursus spelaeus) (Kurtén 1966, Yerena 1987), por lo que debió vivir en cuevas y haber sido de hábitos predominantemente herbívoros (Bocherens et al. 1995). La causa de su extinción, ocurrida hace unos 8 mil años, como en otros casos no debió de ser simple, y probablemente tuvo que ver con una mezcla de modificaciones climáticas y competencia con otros géneros de osos, con los que habían convivido al menos los dos últimos millones de años. No existen registros fósiles asignables a T. ornatus, aunque se asume que ingresó a Sudamérica a fines del Pleistoceno e inicios del Holoceno, ya que han aparecido algunos restos del mismo en yacimientos arqueológicos de Colombia, donde se le reporta una antigüedad no muy precisa, pero cerca al límite entre estas dos épocas (Peña & Pinto 1996), en el Perú, con una antigüedad no mayor a los 1500 a.c. (Flores 1975) y en Ecuador (Wing 1986). Esta especie logró adaptarse a los hábitats montañosos de la Cordillera de Los Andes y hoy representa el único "oso verdadero" de Sudamérica y a la vez, único representante viviente de la Subfamilia Tremarctinae. Valga como reflexión final que la evolución de las especies es un proceso continuo del que sólo llegamos a atisbar, en el transcurso de una vida humana, un breve instante de una larga sucesión. Esperemos tener la suerte de que, a lo largo de nuestra existencia, no veamos desaparecer ante nosotros a los últimos osos sudamericanos.
Especies de osos reconocidas para América del Sur:


EL ENIGMA SOBRE EL ORIGEN DEL OSO FRONTINO. 
REFERENCIAS CONSULTADAS Y RECOMENDADAS.
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Obtenido de http://www.cecalc.ula.ve/BIOINFORMATICA/oso/evol_contenido.htm
ARQUEOLOGÍA: "EL LEÓN DE LAS CAVERNAS". El león de las cavernas (Panthera leo spelaea) es probablemente el mayor felino que haya existido, sólo ligeramente superado por el dientes de sable Suramericano (Smilodon populator) con el que compartía la misma estatura (alrededor de 1,20 m) pero el Smilodon poseía una estructura física más corpulenta, musculosa y por lo tanto fue más pesado; también fue superado por su antepasado del Pleistoceno Temprano y Medio el (Panthera leo fossilis) con aproximadamente 1,25 m de altura al hombro y sobre todo por el león americano (Panthera leo atrox) que alcanzó una altura cercana al 1.30 m. Se hallaba difundido desde las Islas Britanicas en Occidente hasta el Turkestán en Oriente.
Panthera leo spelaea
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| León de las cavernas | |
|---|---|
Reconstrucción artística | |
| Estado de conservación | |
| Extinto en época prehistórica desde c. 8000 a. C. | |
| Clasificación científica | |
| Reino: | Animalia |
| Filo: | Chordata |
| Clase: | Mammalia |
| Orden: | Carnivora |
| Familia: | Felidae |
| Subfamilia: | Panthera |
| Género: | Panthera |
| Especie: | P. leo |
| Subespecie: | P. leo spelaea |
| Nombre trinomial | |
| Panthera leo spelaea Goldfuss, 1810 | |
El león de las cavernas (Panthera leo spelaea) es probablemente el mayor felino que haya existido, sólo ligeramente superado por el dientes de sable Suramericano (Smilodon populator) con el que compartía la misma estatura (alrededor de 1,20 m) pero el Smilodon poseía una estructura física más corpulenta, musculosa y por lo tanto fue más pesado; también fue superado por su antepasado del Pleistoceno Temprano y Medio el (Panthera leo fossilis) con aproximadamente 1,25 m de altura al hombro y sobre todo por el león americano (Panthera leo atrox) que alcanzó una altura cercana al 1.30 m. Se hallaba difundido desde las Islas Britanicas en Occidente hasta el Turkestán en Oriente.
Su taxonomía ha sido muy debatida, pudo ser una especie diferente (Panthera spelaea), según algunos una clase de (tigre) (Panthera tigris spelaea), pero está muy extendida la opinión reciente de que era una raza geográfica (lo que en otros términos es llamado en taxonomía una subespecie) del león moderno (Panthera leo spelaea), que es la que se utilizará en este artículo. Los estudios de ADN han probado, finalmente, que el de las cavernas era un auténtico león, aunque no estaba emparentado con ninguna subespecie actual en especial.
También es muy discutido su aspecto en vida. Es posible que los machos no hayan tenido melena, o la hayan tenido muy pequeña y primitiva, pues no se han encontrado en los dibujos del arte paleolítico algo que muestre una melena abundante como la de los leones modernos, aunque es posible que se hayan representado solo a las hembras, que son más visibles ya que son las que realizan la caza. Tampoco es claro si poseían alguna clase de manchado difuminado sobre su pelaje o parte de este o tenían una coloración completamente uniforme. Otras diferencias con los leones modernos incluyen un hocico más corto, orejas más pequeñas y un tamaño mucho mayor; se piensa que los machos podían llegar a ser muy grandes con un tamaño de hasta 1,22 m de altura a los hombros y 323 kg.
Con el nombre de "león de las cavernas" (aunque de forma mucho menos frecuente) es también conocido el (Panthera leo atrox), especie o subespecie de león que habría evolucionado de leones cavernarios que llegaron a América del Norte hace aproximadamente 80.000 años, expandiéndose tan al sur como México. Por el número de fósiles encontrados, se entiende que fueron igual de comunes que los otros grandes depredadores de la época, como los dientes de sable (Smilodon, Homotherium), los osos pardos, negros y de hocico corto (Arctodus), lo que le permitió sostener gran competencia con aquellos depredadores, probablemente debido a la cacería de grandes presas y la existencia de áreas de caza despejadas o con poca vegetación; sólo fueron superados en número por los lobos gigantes (Canis dirus) y lobos grises (Canis lupus). Su alimentación, como en el león de las cavernas se basaba en la abundante megafauna americana, principalmente caballos, bisontes, camellos y ocasionalmente de jóvenes mamuts, mastodontes y megaterios. Los leones americanos parecen ser bastante parecidos a los de las cavernas; medían un 25% más que los leones modernos y llegaban a pesar más 360 kg, lo que le convierte en el felino más grande conocido. Además del tamaño, se da el caso de que los leones americanos tenían el cerebro más grande en relación al resto del cuerpo de todos los felinos vivos o extintos.
Según datos paleontológicos los leones en general descienden de una subespecie llamada "león primitivo" o Panthera leo fossilis, que habría aparecido en Tanzania hace 3 millones de años, más o menos por la misma época en que aparecían los tigres en el oriente asiático (y a su vez descendientes de la pantera primitiva, Panthera gombaszoegensis, antepasado común de tigres, leones, jaguares y leopardos que vivió en Eurasia hace 4,5 millones de años), de hecho este león parece tener características tigrinas en su cráneo, pero no es claro si es por su primitivismo o como algunos suponen por una supuesta relación más cercana a estos, que incluiría que fuesen una subespecie de tigre (tema muy discutido y poco claro). En cualquier caso, este animal apareció hace 900.000 años en Europa y habría, a partir de allí, derivado en el león de las cavernas, el león del nordeste chino (Panthera leo youngi) y en el león americano, hace alrededor de 400.000 a 300.000 años.
Los leones de las cavernas desaparecieron hace unos 10.000 años, al término del Pleistoceno, junto con los osos de las cavernas (Ursus spelaeus) y como con muchos otros animales de la época se debate si se debe a la cacería humana o la desaparición de sus presas habituales por el cambio climático.
Enlaces externos [editar]
ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: EL HOMBRE DE CROMAGNON - Cap.4 y 5. El Hombre de Cro-Magnon se asoció desde su descubrimiento a la industria lítica denominada Auriñaciense (Modo 4) que fue identificada pocos años antes. No obstante, esta asociación no se considera ...
Hombre de Cro-Magnon
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El Hombre de Cro-Magnon es el nombre con el cual se suele designar al tipo humano correspondiente a ciertos es de
(es decir, la especie humana actual), en especial los asociados a las cuevas de Europa en las que se encontraron pinturas rupestres. Suele castellanizarse y abreviarse como cromañón, sobre todo para su uso en plural (cromañones). Cro-Magnon es la denominación local de una cueva francesa en la que se hallaron los fósiles a partir de los que se tipificó el grupo. Su datación (40.000 y 10.000 años de antigüedad) se toma como el hito que da comienzo al Paleolítico superior desde el punto de vista antropológico, mientras que el límite moderno no lo marca la aparición de ninguna modificación física, sino ambiental y cultural: el fin de la última glaciación y el comienzo del actual periodo interglacial (periodo geológico Holoceno), con los periodos culturales denominados Mesolítico y el Neolítico.
El uso del concepto "hombre de Cro-magnon" como alternativo a otras denominaciones está abandonado por los prehistoriadores y paleontólogos en la actualidad, aunque puede encontrarse su uso en las publicaciones, normalmente como sinónimo de "homo sapiens" en el paleolítico, sin más precisiones.
No obstante, durante mucho tiempo se popularizó la errónea identificación de esos tres tipos humanos con las tres divisiones raciales o razas humanas de la antropología clásica: Cro-Magnon con la raza blanca o caucasoide, Grimaldi con la raza negra o negroide y Chancelade con los esquimales o raza amarilla o mongoloide.[2]
Contenido[ocultar] |
[editar] Descubrimiento
El geólogo Louis Lartet descubrió los primeros cinco esqueletos en marzo de 1868 en la cueva de Cro-Magnon (cerca de Les Eyzies de Tayac-Sireuil, Dordogne, Francia), lugar del que obtienen su nombre.
[editar] Antropología física
Del estudio por Broca, Quatrefages, Hamy y Lartet de los restos de la cueva de Cro-Magnon (tres adultos varones, una mujer y un feto) se derivó una descripción que incluía como rasgos destacados una elevada altura -uno de los varones medía 1,80 m-, mentón prominente y gran capacidad craneal (1.590 cc). Además
[editar] Cultura material
El Hombre de Cro-Magnon se asoció desde su descubrimiento a la industria lítica denominada Auriñaciense (Modo 4) que fue identificada pocos años antes. No obstante, esta asociación no se considera en la actualidad de un modo muy estricto.
[editar] Forma de vida
Vivía en cuevas y temporalmente en campamentos al aire libre. Sin que pueda considerárseles sedentarios, posiblemente mantenían un lugar preferente de residencia, que ocasionalmente abandonarían para trasladarse a otro. La forma de vida era cazadora-recolectora. Cazaba en grupo; los animales grandes, con trampas; y los pequeños, con piedras y saetas. Las mujeres recolectaban frutos.
[editar] Neandertales y cromañones
La relación que pudo tener el hombre de Cro-magnon con el Hombre de Neanderthal durante las primeras etapas del Paleolítico Superior en Europa, zona en la que hubo poblaciones de ambas especies durante un breve periodo -hasta hace unos 29.000 años, o incluso unos 27.000 años en el sur de la Península Ibérica-, ha sido objeto de muchas especulaciones -si el contacto fue más o menos violento, si era posible la hibridación[4] -, aunque lo único cierto es que el neandertal se extinguió. Sus diferencias morfológicas suelen interpretarse como una adaptación a un clima frío en los neanderthales y una acusada neotenia en los cromañones. Se ha apuntado también la posibilidad de que los cromañones dispusieran de una mayor capacidad para el lenguaje (tanto del aparato fonador como cerebral, para el pensamiento simbólico), con las implicaciones que esto tendría para la vida social.[5]
[editar] Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Hombre de Cro-Magnon.Commons - [1] Portal Turístico de la cueva de Cro-Magnon y otros sitios de interés aledaños
[editar] Referencias
[editar] Notas
- ↑ El Homo sapiens en artehistoria
- ↑ Los procesos de hominización en El Rincón del Vago. Véase también en:Color terminology for race (terminología de colores para las razas humanas) en la wikipedia en inglés.
- ↑ José Manuel Reverte ComaNeoantropinos, en la página web del Museo de Antropología Médico-Forense Paleopatología y Criminalística
- ↑ Los análisis del ADN comparativos hasta ahora no han dado resultados concluyentes Inconsistencias en el análisis de ADN Neanderthal; Henry GeeEl análisis de ADN neandertal indica que no es antepasado del hombre actual. El hallazgo apoya la teoría de un origen africano reciente de la humanidad El País, 7/11/1997 ; Neandertales y humanos modernos comparten el 99,5% de su ADN ABC, 15/11/2006 Secuencian por primera vez el ADN de neandertales ibéricos, Terra, 15-02-2005
- ↑ Juan Luis Arsuaga (1999) El collar del neandertal 2ª edición, 2002 Barcelona: Plaza y Janés ISBN 84-8450-327-5
ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: La Edad del Hielo y los Neardentales
Homo neanderthalensis
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| Hombre de Neandertal Rango fósil: Pleistoceno Medio - Superior | |
|---|---|
Reconstrucción de un hombre de Neandertal | |
| Estado de conservación | |
| Extinto en época prehistórica desde ca. 25.000 a. C. | |
| Clasificación científica | |
| Reino: | Animalia |
| Filo: | Chordata |
| Subfilo: | Vertebrata |
| Clase: | Mammalia |
| Orden: | Primates |
| Suborden: | Haplorrhini |
| Infraorden: | Simiiformes |
| Superfamilia: | Hominoidea |
| Familia: | Hominidae |
| Género: | Homo |
| Especie: | H. neanderthalensis |
| Nombre binomial | |
| Homo neanderthalensis King, 1864 | |
El Hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5.000 años se cree convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, antecesor directo del hombre moderno. Evidencias de esta convivencia se han encontrado en las cuevas de Chatelperron.[1]
Sus características definidoras, a partir de los huesos fósiles descubiertos hasta ahora (unos 400 individuos), son: esqueleto robusto, pelvis ancha, extremidades cortas, tórax en barril, arcos supraorbitarios resaltados, frente baja e inclinada, faz prominente, mandíbulas sin mentón y gran capacidad craneal —1.500 cm³—. Vivían en grupos organizados, formados por alrededor de unos treinta miembros.
Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo. Tenían un cráneos alargado y amplio, baja estatura y complexión robusta, y nariz amplia de aletas prominentes;[2] rasgos que denotan adaptación a climas fríos, como se puede observar actualmente en las poblaciones del Ártico. Sus cerebros eran igual o más grandes que los del hombre moderno. Un neandertal promedio tendría una altura de 1,65 m, de contextura pesada, y musculatura robusta. Si bien su estructura ósea no los hacía corredores de largo aliento, sí eran caminantes de largas distancias. Estudios anatómicos realizados han determinado que el neandertal podía articular una fonética limitada respecto al que actualmente posee el hombre moderno, esto debido a la ubicación de la laringe, más arriba que el moderno.[3]
El estilo de herramientas líticas utilizadas en el Paleolítico medio por los neandertales es la cultura Musteriense, así llamada por haber sido encontradas por primera vez en el yacimiento arqueológico Le Moustier. La cultura musteriense está caracterizada por la utilización de la técnica de talla Levallois. Estas herramientas fueron producidas usando martillos de percusión blandos, como huesos o madera. En los últimos tiempos de los neandertales se nota en el registro arqueológico el estilo Châtelperroniense, considerado como más "avanzado" que el musteriense.
[editar] Etimología
El término hombre de Neanderthal fue creado en 1863 por el anatomista William King. Neanderthal hoy se escribe de dos maneras: La ortografía de la palabra alemana Thal, que significa valle, fue cambiada a Tal a principios del siglo XX, pero la primera forma de escribirlo es la que a menudo se utiliza en inglés y siempre en la nomenclatura binomial, mientras que en alemán y español generalmente se usa la forma moderna, que es la recomendada por el Diccionario Panhispánico de Dudas.
El comienzo de la historia del Hombre de Neandertal es también el inicio de la paleoantropología. En agosto de 1856 fue descubierto el espécimen que luego sería conocido como Neandertal 1. El lugar fue la cueva Feldhofer en una zona encañonada del valle del río Düssel, cerca de Düsseldorf, Alemania, que se llama valle de Neander (en aleman Neandertal) según el compositor y teólogo Joachim Neander.
[editar] Descubrimiento
Los primeros fósiles fueron encontrados en Engis (Bélgica), en 1829. Le siguen los de Gibraltar, en la cantera de Forbe en 1848, pero no se reconoció el significado de estos dos descubrimientos hasta bastante después de que se diera a conocer el famoso Neanderthal 1. Este fue hallado en 1856 cerca de Düsseldorf en el valle del río Düssel en Alemania, tres años antes de que Charles Darwin publicara El origen de las especies.
El descubrimiento de 1856 fue realizado por Franz Mayer, de la Universidad Bonn, y para explicar dicho hallazgo inventó una teoría curiosa. Según Franz el esqueleto pertenecía a un cosaco ruso que perseguía a Napoleón a través de Europa. Explicaba que el cosaco sufría raquitismo, lo que explicaría la forma arqueada de sus piernas, y que el dolor del raquitismo le hacía arquear tanto las cejas que le produjeron unos fuertes arcos supraciliares.[4]
[editar] Clasificación
William King le asignó en 1864 el nombre Homo neanderthalensis, dándole condición humana pero considerándolo una especie diferente. Posteriormente y debido a su elevada capacidad craneal equivalente a la del humano actual (y muchas veces superior), se le denominó Homo sapiens neanderthalensis durante la mayor parte del s.XX, a pesar de las notables diferencias anatómicas. Su lugar en la clasificación científica ha sido fuertemente debatido, pero el consenso actual lo ubica como una especie aparte (Homo neanderthalensis). La genética ha demostrado que el Hombre de Neandertal evolucionó paralelamente al Homo sapiens desde antepasados comunes lejanos. Los científicos han tenido éxito en extraer el ADN de varios esqueletos de neandertales. Después de un cuidadoso análisis, particularmente del ADN mitocondrial y además de una cantidad de ADN nuclear, parece que el ADN de los neandertales no es muy diferente al del H. sapiens, estudios del genoma obtenidos de huesos han evidenciado que coincide en un 99,9%, adicionalmente presenta el gen que permite la fonación lo que se deduce podían articular lenguaje.[5]
Al medir el grado de diferencia filogenética entre el ADN de los neandertales y el de los humanos modernos, los investigadores sugieren que estas dos especies surgieron de linajes separados hace por lo menos 400 mil años y hasta 1 millón de años atrás. Aunque no se descarta un pequeño aporte neandertal al acervo genético del Homo sapiens, el reciente estudio del material genético procedente de la muela de un niño neandertal de hace 100 mil años ha concluido que el hombre de Neandertal no es antepasado directo del Homo sapiens.[6] Si bien un reciente estudio[7] aporta datos para creer que los seres humanos actuales tienen genes neandertales y el cruce entre especies podría haber ocurrido.
[editar] Origen
Mientras el Homo sapiens evolucionó en África, desde donde migró hace entre 100.000 y 60.000 años hacia el resto del planeta, el hombre de Neandertal se cree que desciende del Homo heidelbergensis. Estudios recientes[8] indican que su origen podría estar en la Península Ibérica.
[editar] Preneandertales
El hallazgo del Homo antecessor en Atapuerca ha esclarecido el significado de la mandíbula aparecida en 1907 en Mauer, cerca de Heidelberg (Alemania), la cual coincide cronológicamente con los Homo erectus, pero difiere de éstos y de los neandertales, concluyéndose que quizás fuera un estadio intermedio entre Homo erectus u Homo ergaster y neandertales. Un cráneo exhumado en Steinheim (Alemania) datado en 250.000 adC podría corresponder a la misma especie de Homo heidelbergensis o preneandertaliense. En dichos casos hablamos de la glaciación de Mindel o del interglaciar Mindel-Riss, respectivamente. El último de estos cráneos está más evolucionado aún que la mandíbula del primero, pero su capacidad craneal es baja (poco más de 1.150 c.c.).[cita requerida]
[editar] Existencia en el tiempo
En la Península Ibérica hay pruebas de su existencia desde los primeros estadios (hace unos 230.0000 años) hasta hace aproximadamente 28.000 años, como indican estudios recientes.[9]
Surgieron hace unos 230.000 años[10] en el Paleolítico Inferior y desaparecen del registro fósil hace unos 28.000-33.000 años, después de haber creado y desplegado la importante y extendida cultura Musteriense, que se considera como la expresión del Paleolítico Medio, y también el Châtelperroniense, que actualmente se cree que habría sido autóctono. Las causas de su extinción son todavía motivo de debate y se discuten más abajo.
[editar] Comparación craneal con los primeros humanos modernos
Cada uno de los rasgos tomados en consideración puede aparecer por separado en cualquiera de los dos grupos, variando en grado y en frecuencia, pero la tendencia es que se den de forma conjunta.
| Neandertales | Primeros humanos modernos |
|---|---|
| gran moño occipital | pequeño moño occipital |
| frente huidiza | frente levantada |
| reborde supraorbitario marcado | débil reborde supraorbitario |
| prognatismo | cara vertical |
| ausencia de mentón | presencia de mentón |
| espacio retromolar | sin espacio retromolar |
[editar] Genómica Neandertal
Ya se ha secuenciado por completo el Genoma del Neandertal mitocondrial,[11] y se está por completar el genoma nuclear.[12]
Homo sapiens y Homo neanderthalensis comparten el 99,5% del genoma, según los últimos[13] estudios genéticos realizados sobre un individuo neandertal del yacimiento de Vindija, Croacia. Gracias al estudio del Genoma Neandertal, también se sabe que podían llegar a ser pelirrojos, ya que tenían el gen necesario.[14] También se ha descubierto que tenían el grupo sanguíneo O, o sea uno de los cuatro que se manifiestan hoy en día en los humanos modernos.[15]
[editar] Canibalismo
El canibalismo es algo probado en diferentes yacimientos neandertales,[16] como Moula-Guercy o Vindija. Los restos óseos presentan marcas de corte realizadas con herramientas de piedra, y están muy bien conservados por haber sido eliminada de sus huesos toda la carne. No era un canibalismo antropofágico sino ritual, según se cree. Ya que al parecer la carne se quitaba de los huesos para ser enterrados, y no para ser comida. Esto se sabe por comparación etnológica. Bajo un microscopio se nota la diferencia de los cortes realizados en animales de caza para ser comidos, y en los que se practican en huesos de los miembros fallecidos del grupo.
Esta sería una práctica que se habría realizado a lo largo de largos períodos y en diferentes regiones. Los yacimientos mencionados están uno en Francia y el otro en Croacia; el primero está datado en 100 mil años y el segundo en 30 mil. También se han encontrado evidencias de canibalismo ritual en El Sidrón y Atapuerca (España), en Combe Grenal (Francia), en Krapina (Croacia) y en la cueva de Guattari (Italia).
Aunque en el caso de la cueva del Sidrón se cree[17] que podría ser un canibalismo con fines alimenticios, debido a hambrunas. Al parecer, en los dientes de esos individuos se pueden ver períodos de hambruna, y los huesos están triturados como para quitarles el tuétano, es decir, los "limpiaba" con fines alimenticios, y no rituales.
[editar] Lenguaje y arte
Es polémica la cuestión de qué forma de comunicación manejaban los neandertales: si un lenguaje relativamente similar al moderno (con estructura compositiva y reglas gramaticales, de modo que un número limitado de palabras se combina para crear un número ilimitado de frases posibles) o algunas formas menos desarrolladas y, en cierto sentido, más próximas al sistema de comunicación de los simios.
Entre los autores que consideran que los neandertales no usaban un lenguaje como tal está el arqueólogo Steven Mithen, de la Universidad de Reading, que defiende la teoría de que tenían un sistema de comunicación "Hmmmm" (esto es, holístico, manipulador, multimodal, musical y mimético. Véase The Singing Neanderthals). Lieberman realizó un modelo coincidente con la opinión de Mithen: la situación del cuello adelantado y la disposición de la laringe parecerían haber dificultado un lenguaje articulado, sin embargo otros estudios suponen que el hiodes estaba lo suficientemente desarrollado y posicionado como para la emisión de fonemas discretos con capacidad simbólica, aunque de un modo mucho más tosco que en el Homo sapiens.
El arte (musteriense) de los neandertales aún presenta controversias: André Leroi-Gourhan, entre otros, observó que podían, y de hecho solían hacerlo, rendir homenajes a sus difuntos (elaborando sencillas tumbas), bastante tardíamente, cuando ya podrían haber entrado en contacto con los H. sapiens los neandertales parecen haber estado dotados de la suficiente habilidad como para copiar rudimentariamente el arte de los H. sapiens primitivos: en yacimientos correspondienes a neandertales se han hallado algunos pocos objetos de cuerno pulido que parecen haber tenido un valor estético e incluso una muy tosca máscara confeccionada con una basta placa de piedra a la cual se le practicaron dos oquedades a modo de ojos.
En El Sidrón (yacimiento localizado en Asturias, de 43.000 años de antigüedad), se han podido tomar muestras (estudiadas por Carles Lalueza) que permiten reconstruir dos importantes genes neandertales: el FoxP2, relacionado con la posibilidad del habla, y del MCR1, de la pigmentación, que indicaría color del pelo rubio y pelirrojo.[18]
[editar] Extinción
Se han propuesto muchas explicaciones para la extinción de los neandertales, en relación o no con la expansión de los cromañones con los que convivieron en Europa en los últimos milenios de su vida como especie. El paleobotánico José Carrión, de la Universidad de Murcia, propone una tesis de extinción por cambio ambiental ligado a los cambios climáticos.
Muchas son las preguntas para las que no hay una respuesta clara ¿Los sapiens compitieron intensamente con ellos por recursos?, ¿los mataron y exterminaron en combate? ¿los contagiaron de enfermedades para las cuales carecían de defensa? ¿no soportaron, los neandertales, determinados cambios climáticos o ambientales? ¿Se cruzaron sapiens y neandertales?
La hipótesis de mixogénesis o hibridación Homo sapiens /Homo neanderthalensis resulta, por los mapeos de secuencias de ADN, prácticamente descartada; la extinción masiva de Homo neandertalensis por la rigurosidad de la última gran glaciación hasta la fecha también parece descartada ya que los neandertales habrían estado muy bien adaptados al clima glacial, de modo que lo más probable (reforzada tal probabilidad por la rápida desaparición de los neandertales tras la irrupción de los Homo sapiens en Europa) es que el principal motivo para la extinción fuera la competencia por los recursos con los H. sapiens.[cita requerida] Los últimos reductos de neandertalensis se encontraron en el sur de de la Península Ibérica (Andalucía, Portugal).
[editar] Pervivencia en la memoria colectiva
Aunque es muy improbable, algunos[cita requerida] mantienen que el recuerdo de la coexistencia con los neandertales se mantiene en lo que ambiguamente se denomina memoria colectiva, en la figura de ogros, trolls y otros seres mitológicos. Estos seres, representados como peludos, fuertes y habitantes del bosque más profundo, y que los viejos héroes exterminaron, parecen coincidir más bien con las reconstrucciones clásicas del aspecto físico de los neandertales (sujetas a prejuicios cognitivos muy arraigados) que los representaban como un estadio evolutivo intermedio. Las reconstrucciones más actuales no coinciden con esa visión tradicional, que no obstante, sigue presente en la cultura popular.[cita requerida]
En el País Vasco, existe la leyenda de los Basajaun, literalmente "Señor del bosque" o "Señor salvaje" en euskera, un ser antropomorfo que habitaba en los lugares más profundos de los bosques o en cuevas, de espesa cabellera, grande y fuerte, al que los primeros hombres que llegaron a esa tierra se encontrarían ya habitando allí desde tiempos inmemoriales y que les enseñó a éstos el secreto de la sierra, la siembra, el hierro, etc. y que vendría a equivaler al clásico ogro de otros pueblos.
[editar] Principales yacimientos
- Engis
- La Naulette
- Veldwezelt-Hezerwater
- Scladina, cueva del valle Meuse.
- Spy-sur-l'Orneau
- Abric Romaní
- Atapuerca
- Axlor
- Bañolas
- La Carihuela
- Cueva Negra
- Cueva de los Casares
- Cueva de Zájara I
- Cueva del Sidrón
- El Esquilleu
- L'Arbreda
- Lezetxiki
- Tossal de la Front
- Sima de las Palomas
- Valdegoba
- Ventas de Zafarraya
- Arcy-sur-Cure
- Bau de l'Aubesier
- Biache-Saint-Vaast
- Combe Grenal
- Fontéchevade
- Hortus
- La Chaise
- La Chapelle-aux-Saints
- La Ferrassie
- La Quina
- Le Moustier
- La Naulette
- Les Rochers-de-Villeneuve
- Moula-Guercy
- Regourdou
- St-Césaire
- Lagar Velho (supuesto esqueleto de un niño híbrido neandertal y sapiens)
- Figueira Brava
- Foz Coa Valley
[editar] Los neandertales en la ficción
- "El color de los ojos del neandertal", de James Tiptree, jr.
- "La danza del tigre" (1980), de Björn Kurtén. (novela corta que trata sobre el encuentro de los neandertales con los primitivos Homo sapiens, en la cual hay híbridos. Kurtén era paleoantropólogo)
- "El niño feo", de Isaac Asimov
- Los Hijos de la Tierra
- El clan del oso cavernario, de Jean M. Auel (sobre una niña cromañón adoptada por un clan neandertal)
- El valle de los caballos, de Jean M. Auel (Continuación de la serie, destierro de la niña)
- Los cazadores de mamuts, de Jean M. Auel (encuentro de culturas, la crianza de la joven en el entorno Cro-Magnon)
- Las llanuras del tránsito ("A través de las llanuras"), de Jean M. Auel (Viaje de la niña, ya mujer, a través de la Europa prehistórica)
- Los refugios de Piedra, de Jean M. Auel (Fin de la saga, incorporación definitiva de la niña "Cabeza Chata" a un asentamiento Cro-Magnon)
- La guerra del fuego, de J. H. Rosny
- Los herederos, de William Golding (cuenta el encuentro entre los neandertales y los sapiens)
- Neandertal, de John Darnton (Los neandertales no se extinguieron hace 30 mil años, fueron desplazados a rincones inhóspitos del planeta donde hoy son redescubiertos)
- "Planeta neandertal" (Neanderthal Planet), de Brian Aldiss.
- Paralaje Neanderthal:
- Homínidos, de Robert Sawyer. (Paralaje Neanderthal 1)
- Humanos, de Robert Sawyer. (Paralaje Neanderthal 2)
- Híbridos, de Robert Sawyer. (Paralaje Neanderthal 3)
- Tras la huella del hombre rojo, de Lorenzo Mediano.
- Devoradores de cadáveres, de Michael Crichton (1976).
- "El mundo del rio" de Philip J. Farmer. (La resurrección de todo el género humano como experimento de una civilización extraterrestre. Uno de los personajes principales es un neanderthal).
[editar] Véase también
[editar] Referencias
- ↑ Historychannel-capítulo: Clash the caveman
- ↑ Por qué los neandertales tenían la nariz grande, neanderthalis.blogspot.com
- ↑ Historychannel-capítulo: Clash the caveman
- ↑ 1001 cosas que todo el mundo debería saber sobre ciencia, James Trefil, 1992: ISBN 84-226-4927-6
- ↑ Historychannel-capítulo: Clash the caveman
- ↑ Con la muela de un niño descubren que el Neandertal no es antepasado del hombre, diario El Observador
- ↑ "Possible Ancestral Structure in Human Populations". Vincent Plagnol, Jeffrey D. Wall. (Agosto, 2006) PLoS Genet 2(7): e105 Noticia en castellano: ¿Neandertales en nuestros genes?
- ↑ "High-resolution U-series dates from the Sima de los Huesos hominids yields 600þN 66 kyrs: implications for the evolution of the early Neanderthal lineage". James L. Bischoff et al. Journal of Archaeological Science (2006). Noticia en español: Neandertales podrían tener su origen en España
- ↑ "Late survival of Neanderthals at the southernmost extreme of Europe". Clive Finlayson et al. Nature advance online publication 13 September 2006. Noticia en español
- ↑ Arsuaga, J.L. & Martínez, I. 1997. La especie elegida: la larga marcha de la evolución humana. Temas de Hoy.
- ↑ Complete Neandertal mitochondrial genome sequenced from 38,000-year-old bone
- ↑ Neandertal genome halfway done
- ↑ Compartimos el 99,5% del genoma con los Neandertales
- ↑ Los neandertales ¿eran pelirrojos?, Mundo Neandertal
- ↑ Dos neandertales de El Sidrón tenían el grupo sanguíneo O, Mundo Neandertal
- ↑ Defleur A, White T, Valensi P, Slimak L, Cregut-Bonnoure E. "Neanderthal cannibalism at Moula-Guercy, Ardeche, France." Science. 1999 Oct 1;286(5437):18-9.
- ↑ Canibalismo neandertal en El Sidrón
- ↑ Reportaje: Neandertales Más cerca de nosotros Malén Aznárez, El País 13/04/2008.
- ↑ Reportaje: Neandertales Más cerca de nosotros Malén Aznárez, El País 13/04/2008.
[editar] Bibliografía
- ADN nuclear de un neandertal secuenciado: "Neanderthal DNA yields to genome foray", Dalton, Nature, 16 May 2006. Noticia en español.
- Eva M. Wild, Maria Teschler-Nicola, Walter Kutschera, Peter Steier, Erik Trinkaus & Wolfgang Wanek (19 May 2005) Direct dating of Early Upper Palaeolithic human remains from Mladeč, Nature 435:332–335. link for Nature subscribers
- Dennis O'Neil 12/6/04 Evolution of Modern Humans Neandertals retrieved 12/26/2004
- Serre et al. (2004). "No evidence of Neandertal mtDNA contribution to early modern humans". PLoS Biology 2 (3): 313–7. PMID 15024415.
- Hickmann, Kilmer, Eichmann (ed.) (2003) Studies in Music Archaeology III International Study Group on Music Archaeology's 2000 symposium. ISBN 3-89646-640-2
- Fink, Bob (1997) The Neanderthal Flute... (Greenwich, Canada) ISBN 0-912424-12-5
- Sommer, J.D. (1999) The Shanidar IV 'Flower Burial': A Reevaluation of Neanderthal Burial Ritual, Cambridge Archaeological Journal, 9 127-129.
- Solecki, R. S. (1975) Shanidar IV, a Neanderthal flower burial in N. Iraq Science 190 (28) 880
Divulgación
- El collar de neandertal: en busca de los primeros pensadores, de Juan Luis Arsuaga. Editorial Debolcillo. 2003
- El chico de la Gran Dolina, José María Bermúdez de Castro. Crítica, 2002.
- La especie elegida: la larga marcha de la evolución humana, de Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez. Temas de Hoy, 1997.
- Genes de neandertal, de Carles Lalueza Fox. Editorial Síntesis.
- En busca de los neandertales, de Christopher Stringer y Clive Gamble. Crítica, Barcelona, 1996.
[editar] Enlaces externos
Wikiespecies tiene un artículo sobre Homo neanderthalensis.
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Homo neanderthalensis. - Orígenes de los Humanos Modernos: ¿Multirregional o fuera de África?
- Mundo Neandertal - Blog de Noticias y artículos
- Homo neanderthalensis, en inglés
- Sitio especial dedicado al Neandertal de la National Geographic (en inglés)
- Reportaje: Neandertales Más cerca de nosotros Malén Aznárez, El País 13/04/2008. Incluye imágenes que reconstruyen el aspecto físico de los neandertales, del taller de la artista francesa Elisabeth Daynés.
- El enigma Neandertal
- El enigma Neandertal II
- El extraño caso del neandertal asesinado ABC, 03-08-2009.
ARQUEOLOGÍA, ANTROPOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA: "PANGEA". Pangea (Pangaea) era el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los continentes que lo componían fuesen separados por el movimiento de las placas tectónicas y conformaran su configuración actual.
Pangea
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Pangea (Pangaea) era el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los continentes que lo componían fuesen separados por el movimiento de las placas tectónicas y conformaran su configuración actual. Este nombre aparentemente fue usado por primera vez por el alemán Alfred Wegener, principal autor de la teoría de la deriva continental, en 1912. Procede del prefijo griego "pan" que significa "todo" y de la palabra en griego "gea" "suelo" o "tierra" (Γαῖα Gaĩa, Γαῖη Gaĩê o Γῆ Gễ). De este modo, quedaría una palabra cuyo significado es "toda la tierra".
Se cree que la forma original de Pangea era una masa de tierra con forma de "C" distribuida a través del Ecuador. Ya que el tamaño masivo de Pangea era muy amplio, las regiones internas de tierra debieron ser muy secas debido a la falta de precipitación. El gran supercontinente habría permitido que los animales terrestres emigraran libremente desde el Polo Sur al Polo Norte. Al extenso océano que una vez rodeó al supercontinente de Pangea se le ha denominado Pantalasa (Panthalassa).
Se estima que Pangea se formó a finales del período Pérmico (hace aproximadamente 300 millones de años) cuando los continentes, que antes estaban separados, se unieron formando un sólo supercontinente rodeado por un único mar.
Pangea habría comenzado a fragmentarse entre finales del Triásico y comienzos del Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años), producto de los cambios y movimientos de las placas tectónicas. El proceso de fragmentación de este supercontinente condujo primero a dos continentes, Gondwana al sur y Laurasia al norte, separados por un mar circumecuatorial (mar de Tetis) y posteriormente a los continentes que conocemos hoy. Dicho proceso geológico de desplazamiento de las masas continentales (deriva continental) se mantiene en marcha al día de hoy.
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[editar] La formación de Pangea
Rodinia, que se formó hace 1100 millones años durante el Proterozoico, fue el supercontinente del que derivaron todos los continentes subsecuentes. No se descarta la posibilidad de la existencia de supercontinentes anteriores a Rodinia, formados y desintegrados cíclicamente durante los 4.600 millones de años de existencia de la Tierra. Rodinia se fragmentó hace unos 750 millones de años y después los fragmentos volvieron a reunirse en el supercontinente Pannotia hace 600 millones de años. Pero una vez, el supercontinente único se vuelve a fragmentar. Hace 540 millones de años, sólo después de 60 millones de años de su formación, Pannotia se divide en dos fragmentos: Gondwana al sur y Proto-Laurasia, más pequeño, al norte.
El supercontinente menor, Proto-Laurasia se desplazó lejos de Gondwana a través del océano Pantalásico. Un océano nuevo se formó entre los dos continentes, el océano Proto-Tetis. Inmediatamente, Proto-Laurasia se partió en varios segmentos para crear Laurentia, Siberia y Báltica. Esta separación también propició la generación de dos océanos nuevos, el Iapetus y Khanty. Báltica permaneció al este de Laurentia, y Siberia se asentó al noreste de Laurentia.
Durante el Cámbrico, el continente independiente de Laurentia (qué posteriormente se convirtió en Norteamérica) estuvo fijo en el Ecuador, rodeado con tres océanos, el océano Pantalásico al norte y al oeste, el océano Iapetus al sur, y el océano Khanty al este. Al inicio del Ordovícico, el microcontinente de Avalonia (una masa de tierra que se convertiría en los Estados Unidos, Nueva Escocia e Inglaterra), se separó de Gondwana y comenzó su viaje hacia Laurentia.
Hacia el final del Ordovícico, Báltica chocó con Laurentia, y el norte de Avalonia chocó con Báltica y Laurentia. Entonces, Laurentia, Báltica y Avalonia se unieron para conformar al supercontinente menor de Euramérica o Laurusia, cerrando el océano Iapetus, mientras que el océano Rheico se expandió hacia la costa meridional de Avalonia. La colisión también dio lugar a la formación de los Apalaches norteños. Siberia se asentó cerca de Euramérica con el océano Khanty entre los dos continentes. Mientras todo esto estaba sucediendo, Gondwana se desplazó lentamente hacia el polo sur. Este fue el primer paso de la formación de Pangea.
El segundo paso en la formación de Pangea fue la colisión de Gondwana con Euramérica. Durante el Silúrico, Báltica ya había chocado con Laurentia para formar Euramérica. Avalonia no había chocado con Laurentia todavía, y una vía marítima entre ellos (que era un remanente del océano Iapetus) todavía se contraía al mismo tiempo que Avalonia avanzaba lentamente hacia Laurentia. Mientras tanto, Europa meridional se separó de Gondwana y comenzó a dirigirse hacia Euramérica a través del recientemente formado océano Rheico y colisionó con Báltica meridional durante el Devónico. Sin embargo, este microcontinente tan solo era una placa oceánica. El océano Khanty (el océano hermano de Iapetus), también se contrajo al mismo tiempo que un arco insular desgajado de Siberia chocó con Báltica del este (ahora parte de Euramérica). Detrás de este arco insular se estaba formando un océano nuevo, el océano Ural.
Al final del Silúrico, los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajaron de Gondwana y comenzaron a dirigirse hacia el norte a través del océano Proto-Tetis, abriendo desde el sur el océano Paleo-Tetis. En el período Devónico, Gondwana se desplazó hacia Euramérica, lo que causó que el océano Rheico se contrajera.
Al inicio del Carbonífero, el noroeste de África había tocado la costa sudeste de Euramérica, creando la porción meridional de las montañas Apalaches y las Montañas Atlas. Sudamérica se movió hacia el norte con dirección a Euramérica meridional, mientras que la porción del este de Gondwana (India, Antártida y Australia) se dirigió hacia el polo sur desde el ecuador.
China del Norte y China del Sur se encontraban en continentes independientes. Hacia la mitad del Carbonífero, el microcontinente de Kazakhstania había chocado con Siberia (el continente siberiano había sido un continente separado durante millones de años desde la fragmentación del supercontiente Pannotia). Al final del Carbonífero, el oeste de Kazakhstania chocó con Báltica, cerrando los océanos Ural y Proto-Tetis entre ellos (orogenia Uraliana), causando la formación de las montañas de los Urales y la formación del supercontinente de Laurasia. Ésta fue la fase final de la formación de Pangea.
Mientras tanto, Sudamérica había chocado con el sur de Laurentia, cerrando el océano Rheico y formando la parte sur de los Apalaches y las montañas de Ouachita. Para este tiempo, Gondwana se posicionó cerca del polo sur, y se formaron glaciares en la Antártida, la India, Australia, África meridional y Sudamérica. El bloque del norte de China chocó con Siberia al final del Carbonífero, cerrando por completo el océano Proto-Tetis.
Para el inicio del Pérmico temprano, la placa Cimmeriana se desgajó de Gondwana y se dirigió hacia Laurasia, formando un océano nuevo en su extremo meridional, el océano Tetis, y cerrando el océano Paleo-Tetis. La mayoría de las masas de tierra estaban reunidas en una sola entidad. Para el período Triásico, Pangea rotó ligeramente en dirección al sudoeste. La placa Cimmeriana todavía viajaba a través del cada vez más pequeño océano Paleo-Tetis, hasta la mitad del Jurásico. Paleo-Tetis se cerró de oeste a este, creando la orogenia Cimmeriana. Pangea parecía una "C", con un océano dentro de la "C", el nuevo océano Tetis. No obstante, Pangea se desunió durante el Jurásico Medio, y esta fragmentación se explica en el siguiente apartado.
[editar] La separación de Pangea
Hubo tres fases importantes en la desintegración de Pangea. La primera fase comenzó al principio-mitad del Jurásico, cuando en Pangea se creó una grieta que abarcaba desde el océano Tetis al este hasta el Pacífico al oeste. Esta grieta separó Norteamérica de África y produjo múltiples fallas, siendo el río Misisipi la más grande de ellas. La grieta produjo un nuevo océano, el océano Atlántico. Este océano no se abrió uniformemente, sino que el desplazamiento comenzó en el Atlántico Norte-Central; el Atlántico sur no se abriría hasta el Cretáceo. Laurasia comenzó a rotar hacia la derecha y se movió hacia el norte con Norteamérica al norte, y Eurasia al sur. El movimiento Laurasia en favor de las manecillas del reloj también condujo al cierre del océano Tetis. Mientras tanto, en el otro lado, en África, se formaron nuevas grietas a lo largo de los márgenes adyacentes de África, de Antártida y del este de Madagascar, lo que que conduciría a la formación del océano Índico, que también se abriría durante el Cretáceo.
La segunda fase importante de la desintegración de Pangea comenzó al inicio del Cretáceo (hace 150-140 millones de años), cuando el supercontinente Gondwana se dividió en cuatro continentes más pequeños (África, Sudamérica, India y Antártida/Australia). Hace cerca de 200 millones de años, el continente de Cimmeria, según lo mencionado arriba ("la formación de Pangea"), chocó con Eurasia. Sin embargo, a la vez que se producía esta colisión, se formó la nueva zona de subducción que se denomina fosa de Tetis. Esta fosa produjo la subducción de la dorsal oceánica de Tetis, responsable de la expansión del océano Tetis. Esta subducción probablemente causó que África, la India y Australia se movieran hacia el norte. Al inicio del Cretáceo, Atántica, la Sudamérica de hoy, y África, finalmente se separaron de Gondwana (es decir, se separaron de la Antártida, India y Australia), causando la apertura de un "océano Índico del sur". En el Cretáceo medio, Gondwana se fragmentó para abrir el Océano Atlántico del sur mientras Sudamérica comenzó a moverse hacia el oeste alejándose de África. El Atlántico del sur no se desarrolló uniformemente, se separó de sur al norte como una cremallera. Así también al mismo tiempo, Madagascar y la India comenzaron a separarse de la Antártida y se movieron hacia el norte, abriendo el océano Índico. Madagascar y la India se separaron hace aproximadamente de 100 a 90 millones de años durante el Cretáceo tardío. La India continuó moviéndose hacia el norte con dirección a Eurasia a una velocidad de 15 centímetros por año (un record de movimiento tectónico), cerrando el océano Tetis, mientras que Madagascar se detuvo y encallo con la placa Africana. Nueva Zelanda y Nueva Caledonia comenzaron a moverse desde Australia hacia el este en dirección del Pacífico, abriendo el Mar del Coral y el Mar de Tasmania. Desde entonces, han sido islas independientes.
La tercera fase principal (y final) de la desintegración de Pangea ocurrió al inicio del Cenozoico (Paleoceno - Oligoceno). Norteamérica/Groenlandia finalmente se separó de Eurasia, abriendo el mar Noruego hace cerca de 60-55 millones de años. Los océanos Índico y Atlántico continuaron expandiéndose, cerrando el océano Tetis. Mientras tanto, Australia se separó de la Antártida y se movió rápidamente hacia el norte, así como lo hizo la India hizo hace más de 40 millones de años antes, actualmente se encuentra en curso de colisión con el este de Asia. Australia y la India se están moviendo actualmente en dirección noreste a una velocidad de 5-6 centímetros por año. La Antártida ha estado en (o muy cerca) del polo sur desde la formación de Pangea (desde hace 280 millones de años). La India comenzó a chocar con Asia hace cerca de 35 millones de años, formando la orogenia Himalaya, finalmente cerrando con esto la vía marítima de Tetis; esta colisión aun continúa hoy. La placa africana comenzó a cambiar su dirección, del oeste al noroeste hacia Europa, mientras que Sudamérica comenzó a moverse en dirección al norte separándose de la Antártida, permitiendo por primera vez la completa circulación oceánica alrededor de Antártida, causando un rápido enfriamiento del continente y permitiendo la formación de los glaciares. Otros acontecimientos importantes ocurrieron durante el Cenozoico, incluyendo la apertura del golfo de California, el levantamiento de los Alpes, y la apertura del Mar del Japón. La desintegración de Pangea continúa hoy día, en la grieta al este de África; además, las colisiones en curso pueden indicar la creación incipiente de un nuevo supercontinente.
[editar] Supercontinentes anteriores
Se cree que Pangea no fue el primer supercontinente. Con la evidencia disponible, los científicos han reconstruido un predecesor llamado Pannotia, que se pudo haber formado hace cerca de 600 millones de años, antes de dividirse unos 50 millones de años más tarde. También hay evidencias que llevan a pensar que hubo otro supercontinente, Rodinia, hace aproximadamente 1100 millones de años, que se dividió hace 750 millones. Finalmente, evidencias preliminares sugieren que el supercontinente Columbia existió entre hace 1800 y 1500 millones años.
También se cree que Pangea antes no era un continente, sino grupos de islas situados por todo el océano que a causa de los movimientos del interior de la Tierra se juntaron.
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Pangea.Commons - Teoría de la Tectónica de Placas y la Deriva Continental
- Video en formato mov que muestra el movimiento de Pangea (enlace roto, pendiente actualizar)
- PALEOMAP Project
ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: APARECE "ARDI", EL ESQUELETO MÁS ANTIGUO DE UN HOMINIDO ENCONTRADO HASTA AHORA. Decenas de investigadores de todo el mundo se han unido para desvelar los secretos de un eslabón clave en el historia de la evolución humana. Se trata de 'Ardipithecus ramidus', el esqueleto más antiguo de un homínido hallado hasta ahora, que vivió hace 4,4 millones de años en lo que hoy es Etiopía.
'Ardi' y la locomoción bípeda
Probable apariencia del Ardipithecus ramidus. | J.H Matternes.
01 de octubre de 2009.- Hace 15 años, un equipo multidisciplinar dirigido por nuestro colega Tim White, de la Universidad de Berkeley en California, descubrió los restos de un esqueleto parcial en el valle del río Awash en Etiopía. El esqueleto, apodado "Ardi", pertenecía a un homínido de hace 4,4 millones de años de antigüedad de la especie 'Ardipithecus ramidus'. Fue un hallazgo extraordinario porque "Ardi" era un millón de años más antiguo que el esqueleto de "Lucy", la famosa 'Australopithecus afarensis' que vivió hace 3,2 millones de años. Debido a su estado de conservación, los fósiles de "Ardi" han requerido laboriosos trabajos de restauración, realizados en su mayor parte por el propio Tim White. Una vez tratados, los fósiles de "Ardi" también necesitaban un exhaustivo estudio científico que ofreciera toda la información que estos fósiles podían proporcionar. Converso sobre ello con mi compañero del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social), Carlos Lorenzo, y llegamos a algunas conclusiones que voy a tratar de exponer en este escrito.
Ahora, la prestigiosa revista Science le dedica un merecido número especial a este hallazgo. En el número de octubre que acaba de salir se publican al mismo tiempo once artículos científicos realizados por un total de 47 autores entre los que destaca el propio Tim White, Berhane Asfaw, Giday Woldegabriel y Gen Suwa. En estos textos se analizan prácticamente todos los aspectos de "Ardi": sus características biológicas, la forma del pie, de la mano, de la pelvis, su locomoción, así como el ambiente en el que vivió, etc. Sin duda, este estudio constituye uno de los más completos efectuados sobre un fósil de homínido.
Es de sobra conocido que, de todos los animales actuales, nuestros parientes más cercanos son los chimpancés. La separación de las líneas evolutivas entre estos y nosotros se produjo aproximadamente hace unos 6 millones, y por ese motivo los paleontólogos han tratado de encontrar fósiles de homínidos de esa cronología. Precisamente, en los últimos quince años se han encontrado diferentes candidatos a representar al homínido más antiguo, que tienen entre 5 y 7 millones de años de antigüedad: Sahelanthropus, Orrorin y Ardipithecus. Aunque no existe un consenso a la hora de interpretar y clasificar a los fósiles de estos tres géneros.
El esqueleto de "Ardi", asignado a una de las especies de Ardipithecus, tiene 4.4 millones de años y, por lo tanto, no representaría al homínido más antiguo. Pero hasta hoy, es el esqueleto más completo del que disponemos para esta cronología y nos permite hablar sobre cual sería la morfología de ese ancestro común entre los chimpancés y los humanos. El esqueleto de "Ardi", no presenta ninguna característica del tipo de locomoción de los chimpancés y gorilas. En cambio, muestra claras adaptaciones al bipedismo en sus piernas, así como una capacidad de trepar a los árboles en la extremidad superior.
Es decir, la locomoción de "Ardi" sería mixta, y aunque en los árboles sería un ágil trepador, cuando caminaba por el suelo lo hacía de forma erguida. De esta forma, vemos que la locomoción bípeda vuelve a convertirse en una adaptación fundamental para la evolución de los homínidos y aunque en su aspecto general inicialmente estos eran bastante similares a los chimpancés, ya caminaban de una forma similar a la nuestra.
Obtenida de http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/01/sapiens/1254400489.html
ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA. NOTICIAS: Descubren el ancestro más antiguo del hombre. Corresponde a un homínido de siete millones de años: "El Sahelanthropus tchadensis"

"Sentí una emoción indescriptible.Tenía entre mis manos el comienzo del linaje humano, algo que había buscado durante veinticinco años...!". Así recordó ayer Michel Brunet (FOTO), de la Universidad de Poitiers, Francia, el logro de su vida: el hallazgo, hace exactamente un año, del cráneo completo del más antiguo antepasado del ser humano conocido hasta el momento, mientras lideraba una misión paleoantropológica de científicos franceses y del Chad.
El descubrimiento, que hoy se publica en la tapa de la revista científica Nature, se considera de una importancia crucial para reconstruir el árbol genealógico de la especie humana; entre otras cosas, porque permite entrever un período de la historia natural del que no se sabía hasta ahora prácticamente nada y porque agrieta un tanto los cimientos del edificio bellamente construido de la evolución.
Según escribe Bernard Wood, de la Universidad George Washington, en una evaluación del significado científico del hallazgo, "este único fósil puede cambiar fundamentalmente la forma en que reconstruimos el árbol de la vida".
Afirma que se trata de un aporte comparable a la descripción realizada por Raymond Dart, hace más de 75 años, de uno de nuestros ancestros remotos -el primer hombre mono-, hallado al sur de Africa, que respaldó la predicción de Darwin de que las raíces de la evolución humana se hunden más profundamente en el continente africano que en el resto del planeta.
Ahora, el fósil descubierto por Michel Brunet y colegas señala otro momento trascendente en la búsqueda de ese instante crucial en que los humanos nos separamos de los chimpancés.
El cráneo asombrosamente bien conservado, fragmentos de quijadas y varios dientes recogidos al norte de Chad, en el desierto de Djurab, en la región de Toros-Menalla, a los que se atribuye una antigüedad de alrededor de siete millones de años, presentan una imagen sorprendente del miembro más antiguo de la familia humana que se haya encontrado hasta el momento.
Bautizado Toumaï, nombre que se les da allí a los niños nacidos cerca de la temporada seca (esperanza de vida, en el idioma local goran), el espécimen es alrededor de tres millones de años más antiguo que el cráneo más antiguo encontrado hasta hoy.
Según Brunet, que ayer presentaba su descubrimiento en Chad, el nuevo individuo plantea tantas preguntas como respuestas.
"Es el homínido más antiguo que hayamos recobrado -afirma-, de modo que la divergencia entre el chimpancé y el ser humano debe ser muy anterior a lo que se pensaba".
A pesar de que no se encontraron restos de sus miembros inferiores, el investigador francés sugiere que las huellas óseas del modo en que la espina vertebral ingresa en la cabeza, si bien no prueban que Toumaï era bípedo, sí abren la posibilidad de que lo haya sido.

Aunque la del Djurab es en la actualidad una región desértica y recorrida incesantemente por vientos cargados de arena, se supone que hace siete millones de años Toumaï debe de haber vagabundeado en las inmediaciones de un lago, rodeado de una fauna variada. De hecho, desde 1994, los investigadores franceses y del Chad recuperaron más de 10.000 fósiles de vertebrados. El nuevo homínido estaría asociado con 42 especies.
Aunque no hay indicios claros de cuál puede haber sido su dieta, los molares de Toumaï, cubiertos de un esmalte más grueso que el característico de los chimpancés, parecen indicar que debe de haber comido menos frutas y más fibras duras.
Por otro lado, el hecho de que el hallazgo fue realizado en Chad, y no en el sur ni en el este de Africa, demuestra que nuestros ancestros fueron criaturas que tenían una distribución mucho más amplia de lo que se sospechaba.
Hace diez millones de años el mundo estaba lleno de monos; cinco millones de años más tarde habían aparecido los primeros registros fósiles de homínidos (es decir, miembros de la familia humana, distintos de los chimpancés y otros monos).
Entre ambos períodos, el linaje humano divergió del de los chimpancés. Pero el registro evolutivo con que se cuenta es frustrante: apenas unos fragmentos que caben en una caja de zapatos.
"Se trata del único cráneo relativamente completo descubierto hasta ahora en la brecha de alrededor de cinco millones de años que va desde los monos ancestrales, de hace 9 millones de años, hasta los australopitecos, generalmente considerados nuestros parientes cercanos, que aparecieron hace cuatro millones", dijo el profesor Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres. Por eso, los científicos esperan que la información que ofrecen el nuevo cráneo y las mandíbulas revolucionará nuestra comprensión de los orígenes humanos.
Daniel Lieberman, paleoantropólogo de la Universidad de Harvard y uno de los científicos que tuvieron la oportunidad de observar el cráneo de cerca, opina que "esto va a tener el impacto de una pequeña bomba nuclear".
Y Henry Gee cree que "Toumaï es el más importante descubrimiento fósil de que se tenga memoria, tanto como el primer hombre mono, el Australopithecus africanus, hallazgo que fundó la paleoantropología moderna".
Todo parece indicar que Sahelanthropus tchadensis (nombre científico de Toumaï) ofrece una nueva cara del pasado, una extraña mezcla de caracteres primitivos y evolucionados que nunca se habían visto.
Por un lado, la cavidad craneana resulta similar a la de los monos, pero, por otro, la cara y los dientes -especialmente los caninos- son pequeños, más parecidos a los de un ser humano. Touma• también posee arcos superciliares prominentes, de un tipo que no se observa fuera del género homo .
Para Wood, esta combinación de caracteres da por tierra con la imagen popular de una línea evolutiva prolija y sin desvíos desde los humanos actuales hasta nuestro antecesor común con los monos.

"La importancia del descubrimiento de Brunet y colegas tiene varios aspectos -explicó desde Londres-. En primer lugar, todos los anteriores fueron fragmentos. Este cráneo está asombrosamente completo y nos brinda información acerca de los dientes, el tamaño del cerebro, la posición relativa de la cabeza en relación con la columna vertebral, etcétera. Todo esto sugiere que Sahelanthropus debe de haber tenido una postura más erguida que la de un chimpancé."

Con respecto a la posibilidad de que sea un antepasado directo de los humanos, Wood opinó que Toumaï es ciertamente un buen candidato. Pero que también es posible que sea un primo de homínidos más tardíos. "De acuerdo con el modelo lineal -explicó-, la anatomía de los homínidos evolucionó sólo una vez. En este modelo no hay divergencias hasta hace alrededor de tres millones de años. Un segundo modelo, que yo suscribo, ve la evolución humana como una serie de adaptaciones sucesivas, de manera que los caracteres anatómicos se mezclan en formas que sólo ahora estamos comenzando a comprender. Este modelo predice que el bipedalismo, la destreza manual y un cerebro grande, deben de haber evolucionado más de una vez."
"Tanto los humanos como los monos descienden de un ser ancestral que no era ni mono ni hombre -explica el doctor Héctor Pucciarelli, investigador del Conicet y docente de la Universidad Nacional de La Plata-. De modo que no podemos decir que este fósil represente el origen del hombre, porque no sabemos si hay restos anteriores. Pero lo más importante es que se haya encontrado en el centro de Africa, lo que indica que los homínidos habían alcanzado en esa época mayor dispersión, diversificación y cantidad de poblaciones de lo que se pensaba, es decir que el mapa de nuestros ancestros es mucho más rico de lo que nos imaginábamos."
(Fuente: Nora Bär - Redacción LA NACION)
Obtenido de http://www.geocities.com/latrinchera2000/hominizacion/toumai.html
Sobre el "Sahelanthropus tchadensis" en http://es.wikipedia.org/wiki/Sahelanthropus_tchadensis
ARQUEOLOGÍA: "LOS TOROS DE LAS CUEVAS DE ALTAMIRA" EN SANTILLANA DEL MAR (CANTABRIA-ESPAÑA)

Cueva de Altamira
De Wikipedia, la enciclopedia libre
| |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Patrimonio de la Humanidad — UNESCO | |||||||
Réplica del techo de Altamira (Museo Arqueológico Nacional) | |||||||
| Coordenadas | |||||||
| País | |||||||
| Tipo | Cultural | ||||||
| Criterios | I, III | ||||||
| N.° identificación | 310 | ||||||
| Región2 | Europa | ||||||
| Año de inscripción | 1985 (IX sesión) | ||||||
| Año de extensión | 2008 | ||||||
| 1 Nombre oficial según Unesco 2 Clasificación según Unesco | |||||||
La cueva de Altamira está situada dentro del territorio de Santillana del Mar, Cantabria (España), cerca de la capital municipal. En ella se conserva uno de los ciclos pictóricos más importantes de la Prehistoria. Pertenece a los períodos Magdaleniense y Solutrense, dentro del Paleolítico Superior. Su estilo artístico constituye la denominada escuela franco-cantábrica, caracterizada por el realismo de las figuras representadas. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985.
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Historia [editar]
Las pinturas de Altamira, descubiertas en 1879 por Marcelino Sanz de Sautuola, suponen el primer conjunto pictórico prehistórico de gran extensión conocido en el momento. Tal descubrimiento determina que el estudio de la cueva y su reconocimiento levante toda una polémica respecto a los planteamientos aceptados en la ciencia prehistórica del momento.
El realismo de sus escenas provocó, al principio, un debate en torno a su autenticidad. Su reconocimiento como una obra artística realizada por hombres del Paleolítico supone un largo proceso en el que, también, se van a ir definiendo los estudios sobre la Prehistoria.
Su primer defensor fue el propio Marcelino Sanz de Sautuola, su descubridor. Su valor será avalado por los frecuentes hallazgos de otras piezas de arte mueble similares en numerosas cuevas europeas. A finales del siglo XIX, principalmente en Francia, se descubrieron pinturas rupestres innegablemente asociadas a las estatuillas, relieves y huesos grabados aparecidos en niveles arqueológicos paleolíticos, unidos a restos de animales desaparecidos (mamut, reno, bisonte, etc.).
En ese reconocimiento, destacó muy positivamente Henri Breuil. Sus trabajos en torno al tema «El arte parietal», presentados en el congreso de la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias en 1902, provocaron cambios sustanciales en la mentalidad de los investigadores de la época.
Émile Cartailhac fue uno de los más grandes opositores a la autenticidad de Altamira. El descubrimiento de grabados y pinturas a partir de 1895 en las cuevas francesas de La Mouthe, Combarelles y Font-de-Gaume, le hace reconsiderar su postura. Tras visitar las cuevas, escribió en la revista L'Antropologie (1902) un artículo titulado La grotte d' Altamira. Mea culpa d' un sceptique. Ese artículo conlleva el reconocimiento universal del carácter paleolítico de las pinturas de Altamira.
Fijada la autenticidad de las pinturas, se inicia el debate sobre la propia obra. La divergencia entre los investigadores se centra en torno a la precisión cronológica, la misteriosa finalidad de las mismas y su valor artístico y arqueológico. Estas cuestiones afectaron, no sólo a la cueva de Altamira, sino a todo el arte rupestre cuaternario descubierto.
El método del carbono 14 llevó a los investigadores Laming y Leroi-Gurhan a proponer para las pinturas de Altamira una datación entre 15.000 y 12.000 años a.C. Pertenecían, por tanto, al período Magdaleniense III.
Las pinturas de Altamira [editar]
Localización - Santillana del Mar (Cantabria)
Datación - Su realización data del año 12.000 a. C.
Pigmentos empleados - La pintura está hecha con pigmentos minerales ocres, marrones, amarillentos y rojizos, mezclados con aglutinantes como la grasa animal. El contorno de líneas negras de las figuras se realizó con carbón vegetal. Se aplicaron con los dedos, con algún utensilio a modo de pincel y en ocasiones soplando la pintura a modo de aerógrafo.
Tratamiento del volumen - Aprovechan el relieve natural de la roca y a veces la modelan interiormente para dar un efecto de volumen y movilidad.
Tratamiento del movimiento - El relieve de la cueva y el raspado de ciertas zonas aportan a las imágenes gran movilidad y expresividad.
Iconografía - Las representaciones rupestres de Altamira podrían ser imágenes de significado religioso, ritos de fertilidad, ceremonias para propiciar la caza o puede interpretarse como la batalla entre dos clanes representados por la cierva y el bisonte.
La cueva de Altamira es relativamente pequeña: sólo tiene 270 metros de longitud. Presenta una estructura sencilla formada por una galería con escasas ramificaciones. Se definen tres zonas: la primera está formada por un vestíbulo amplio, iluminado por la luz natural y fue el lugar preferentemente habitado por generaciones desde comienzos del Paleolítico Superior. La segunda es la gran sala de pinturas polícromas, apodada «Capilla Sixtina del Arte Cuaternario». Finalmente, existen otras salas y corredores en los que también hay manifestaciones artísticas de menor trascendencia.
Podría decirse que el auténtico descubridor de las cuevas de Altamira es Modesto Cubillas, un aparcero que en ese momento estaba cazando con su perro. Vio la cueva y avisó a Marcelino Sanz de Sautuola, para quien trabajaba. Éste se introdujo en ella con su hija de ocho años, María, pero no le dio importancia a la caverna hasta que María le llamó para que viera ciertos dibujos realizados en el techo de una galería lateral. A partir de ese momento, las cuevas de Altamira se han estudiado atentamente para descubrir su significado, su técnica, etc. Su bóveda sigue manteniendo los 18 metros de largo por los 9 de ancho, pero su altura originaria (entre 190 y 110 cm) se ha aumentado al rebajarse el suelo para facilitar la cómoda contemplación de las pinturas.
El animal más representado es el bisonte. Hay 16 ejemplares de diversos tamaños, posturas y técnicas pictóricas. Se observan junto a caballos, ciervos y signos tectiformes. Los artistas de la cueva de Altamira dieron solución a varios de los problemas técnicos que la representación plástica tuvo desde sus orígenes en el Paleolítico. Tales fueron el realismo anatómico, el volumen, el movimiento y la policromía.
La sensación de realismo se consigue mediante el aprovechamiento de los abultamientos naturales de la roca que crean la ilusión de volumen, la viveza de los colores que rellenan las superficies interiores (rojo, negro, amarillo, pardos) y la técnica del dibujo y del grabado, que delimita los contornos de las figuras.
El Bisonte encogido es una de las pinturas más expresivas y admiradas de todo el conjunto. Está pintado sobre un abultamiento de la bóveda. El artista ha sabido encajar la figura del bisonte, encogiéndolo, plegando sus patas y forzando la posición de la cabeza hacia abajo. Todo ello destaca el espíritu de observación naturalista de su realizador y la enorme capacidad expresiva de la composición.
La gran cierva, la mayor de todas la figuras representadas, tiene 2,25 m. Manifiesta una perfección técnica magistral. La estilización de las extremidades, la firmeza del trazo grabado y el modelado cromático le dotan de un gran realismo. No obstante, acusa, en su factura algo pesada, una cierta deformación. Seguramente originada por el cercano punto de vista del autor. Debajo del cuello de la cierva aparece un pequeño bisonte en trazo negro.
El caballo ocre, situado en uno de los extremos de la bóveda, fue interpretado por Breuil como una de las figuras más antiguas del techo. Este tipo de póney debió de ser frecuente en la cornisa cantábrica; pues también le vemos representado en la cueva de Tito Bustillo, descubierta en el año 1968 en Ribadesella. Es muy posible que sea de la misma tipología que el representado en la cueva alcarreña de Los Casares.
Historia del descubrimiento de las pinturas de Altamira [editar]
La cueva de Altamira es descubierta en el año 1868 por un cazador, llamado Modesto Cubillas. El cazador descubrió la entrada de la cueva al intentar liberar a su perro, que estaba atrapado entre las grietas de unas rocas por perseguir a una pieza.
En aquel momento, la noticia del descubrimiento de una cueva no tuvo la menor transcendencia entre el vecindario de la zona. Es un terreno kárstico, caracterizado por poseer ya miles de grutas; así que una más, no supuso ninguna novedad.
Marcelino Sanz de Sautuola, erudito en paleontología, debió conocer la existencia de la cueva directamente por boca del mismo Cubillas, aparcero en su finca. No obstante, no la visitó hasta el año 1875. La recorrió en su totalidad y reconoció algunos signos abstractos, como rayas negras repetidas, a las que no dio ninguna importancia, por no considerarlas obra humana. Cuatro años después, en el verano de 1879, volvió Sautuola por segunda vez a Altamira. En esta ocasión, acompañado por su hija María, de 9 años. Tenía interés en excavar la entrada de la cueva con el objetivo de encontrar algunos restos de huesos y sílex.
El descubrimiento lo realizó, en realidad, la niña. Mientras su padre permanecía en la boca de la gruta, ella se adentró hasta llegar a una sala lateral. Allí vio unas pinturas en el techo, y corrió a decírselo a su padre. Sautuola quedó sorprendido al contemplar el grandioso conjunto de pinturas de aquellos extraños animales que cubrían la casi totalidad de la bóveda.
Al año siguiente, 1880, Sautuola publica una breve opúsculo titulado Breves apuntes sobre algunos objetos prehistóricos. En él sostenía el origen prehistórico de las pinturas e incluía una reproducción gráfica. Expuso su tesis al catedrático de Geología de la Universidad de Madrid, Juan Vilanova, que las acogió como propias. Pese a todo, la opinión de Sautuola no fue aceptada por los franceses Cartailhac, Mortillet y Harlé, los científicos más expertos en estudios prehistóricos y paleontológicos en Europa.
La novedad del descubrimiento era tan sorprendente que provoca la lógica desconfianza de los estudiosos. Se llega a sugerir que el propio Sautuola debió de pintarlas entre las dos visitas que realizó a la caverna, negando así su origen paleolítico.
Ni la ardiente defensa de Vilanova en el Congreso Internacional de Antropología y Arqueología, celebrado en Lisboa, en 1880, ni el afán de Sautuola evitaron la descalificación de Altamira.
La oposición se hizo cada vez más generalizada. En España, el 1 de diciembre de 1886, el presidente de la Sociedad Española de Historia Natural dictaminaba diciendo que
Sautuola y sus pocos seguidores lucharon contra esa sentencia. La muerte de Sautuola y la de Vilanova parecían condenar definitivamente las pinturas de Altamira a ser un fraude moderno.
La aceptación de las pinturas no se produjo hasta 1902.
Más en:
Dinosaurio Triceratops


• Nombre genérico: Triceratops ("cara con tres cuernos").
• Tipo de especie: * T. horridus (Marsh, 1889).
• Longitud: 8-10 metros.
• Altura: Entre 3 y 4 metros.
• Peso: 5-9 toneladas.
• Time: 72-65 millones de años (Cretácico superior, concretamente en el Maastrichtiense superior).
• Lugares donde se han encontrado: Colorado, Montana, Dakota del Sur, Wyoming (EE.UU.) y Alberta, Saskatchewan (Canadá).
• Alimentación: Herbívoro.
El Triceratops es uno de los dinosaurios mas populares y conocidos por la gente común. Es el ceratópsido de mayor tamaño (tanto en longitud, como en altura y peso) de entre los descubiertos hasta hoy día. Es también el ceratópsido mas común y el mas conocido por los paleontologos de todos ellos. La cabeza de esta “bestia” debió ser una especie de mezcla de pesadilla entre un loro gigante (debido a su pico) y un rinoceronte (por sus tres cuernos). Los tres cuernos que poseía el Triceratops (de ahí su nombre) pudieron haberle servido para varios propósitos, entre ellos para defenderse de los ataques de dinosaurios depredadores, o también para combatir con otros Triceratops en luchas por las hembras o por el territorio.
Se han encontrado muchos fósiles de Triceratops, la mayoría en el oeste de Canadá y de los Estados Unidos. Se cree que los primeros huesos de Triceratops fueron encontrados por empleados de Edward Cope, pero eran muy pobres como para identificar de qué animal se trataba, de este modo, el que figura como descubridor y el padre del nombre son otros. Así, el primer cráneo de Triceratops fue encontrado por John Bell Hatcher en 1888. El paleontólogo Othniel Marsh le dio el nombre de Triceratops en 1889 a un fósil encontrado cerca de Denver (Colorado, EE.UU.). Al principio ese fósil fue considerado como perteneciente a una especie de búfalo ya extinto.
Se han asignado muchas especies de Triceratops, lo cual está siendo muy investigado y discutido por los paleontólogos. Algunos paleontologos como Ostrom y Welnhoffer (1990), dicen que solo existe una especie de triceratops (Triceratops horridus) y que las diferencias encontradas en los cuernos, son similares a las que encontramos en los animales con cornamenta actuales, como por ejemplo las vacas. Otros paleontólogos como C. Forster (1996), creen que hay al menos dos especies de Triceratops.
Se cree que pudo ser uno de los últimos tipos de dinosaurios que existieron, ya que sus restos fósiles se han encontrado en los sedimentos más recientes y los últimos que contienen dinosaurios.
Comportamiento:
Muchos fósiles de este dinosaurio y de otros ceratópsidos han aparecido en un mismo lugar, lo cual sugiere que se desplazaban en manadas, enfrentándose en grupo a algún carnívoro que les amenazase. También se cree que defenderían a los más jóvenes formando un círculo con los cuernos hacia fuera y dejando a los triceratops mas jovenes en el interior de este circulo. Incluso unos dinosaurios carnívoros tan grandes como el propio Tyrannosaurus rex dudaría antes de atacar a este dinosaurio, ya que podría causarle graves heridas con sus puntiagudos cuernos.
Inteligencia:
Debido al tamaño de su cabeza, se habría podido pensar que el Triceratops tenía un cerebro muy pequeño, sobre todo teniendo en cuenta que los dinosaurios no destacaban precisamente por sus capacidades cerebrales e inteligencia. Sin embargo, moldes de su cavidad endocraneal (que es del tamaño de una mano humana) ponen de manifiesto que su cerebro no es pequeño para un reptil y que ademas su estructura es bastante compleja, lo que indica que este animal no era "estúpido". Los investigadores que estudiaron los moldes concluyeron que el Triceratops eran más rápido, más ágil y más inteligente que los Stegosaurios, pero eran más lentos que los ornithopodos y terópodos y con sentidos menos desarrollados.
Locomoción:
Este dinosaurio era cuadrúpedo y posiblemente no muy rápido, no obstante se cree que podría haber alcanzado los 25 ó30 kilómetros por hora. Algunos cientificos aseguran que cuando se enfrentaba a sus enemigos alcanzaría una velocidad punta de 35 kilómetros por hora (la carga de este dinosaurio, como la del rinoceronte, seguramente bastaría para ahuyentar a muchos depredadores)..
Hábitat:
Se cree que vivieron en los valles de zonas semiáridas, cerca de ríos o lagos. Sus restos son particularmente comunes en antiguos sedimentos costeros.
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