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RELAX Y MEDITACIÓN: EL COLOR. SUS EFECTOS Y SU NATURALEZA

Color

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase Color (desambiguación).

El color es una percepción visual que se genera en el cerebro al interpretar las señales nerviosas que le envían los fotorreceptores de la retina del ojo y que a su vez interpretan y distinguen las distintas longitudes de onda que captan de la parte visible del espectro electromagnético.

Es un fenómeno físico-químico asociado a las innumerables combinaciones de la luz, relacionado con las diferentes longitudes de onda en la zona visible del espectro electromagnético, que perciben las personas y animales a través de los órganos de la visión, como una sensación que nos permite diferenciar los objetos con mayor precisión.

Todo cuerpo iluminado absorbe una parte de las ondas electromagnéticas y refleja las restantes. Las ondas reflejadas son captadas por el ojo e interpretadas en el cerebro como colores según las longitudes de ondas correspondientes. El ojo humano sólo percibe las longitudes de onda cuando la iluminación es abundante. A diferentes longitudes de onda captadas en el ojo corresponden distintos colores en el cerebro.

Con poca luz vemos en blanco y negro. El color blanco resulta de la superposición de todos los colores, mientras que el negro es la ausencia de color.

La luz blanca puede ser descompuesta en todos los colores (espectro) por medio de un prisma. En la naturaleza esta descomposición da lugar al arco iris.

La formación de la visión humana del color [editar]

En la visión humana, los conos captan la luz en la retina del ojo. Hay tres tipos de conos (denominados en inglés S, M, y L), cada uno de ellos capta solamente las longitudes de onda señaladas en el gráfico. Transformadas en el cerebro se corresponden aproximadamente con el azul, verde y rojo. Los bastones captan las longitudes de onda señaladas en la curva R.

La visión es un sentido que consiste en la habilidad de detectar la luz y de interpretarla. La visión es propia de los animales teniendo éstos un sistema dedicado a ella llamado sistema visual. La primera parte del sistema visual se encarga de formar la imagen óptica del estímulo visual en la retina (sistema óptico), donde sus células son las responsables de procesar la información. Las primeras en intervenir son los fotorreceptores, los cuales capturan la luz que incide sobre ellos. Los hay de dos tipos: los conos y los bastones. Otras células de la retina se encargan de transformar dicha luz en impulsos electroquímicos y en transportarlos hasta el nervio óptico. Desde allí, se proyectan al cerebro. En el cerebro se realiza el proceso de formar los colores y reconstruir las distancias, movimientos y formas de los objetos observados.

Las células sensoriales de la retina reaccionan de forma distinta a la luz y a su longitud de onda. Los bastones se activan en la oscuridad, y sólo permiten distinguir el negro, el blanco y los distintos grises. Los conos sólo se activan cuando los niveles de iluminación son suficientemente elevados. Los conos captan radiaciones electromagnéticas, rayos de luz, que más tarde darán lugar a impresiones ópticas. Los conos son acumuladores de cuantos de luz, que transforman esta información en impulsos eléctricos del órgano de la vista. Hay tres clases de conos, cada uno de ellos posee un fotopigmento que sólo detecta unas longitudes de onda concretas, aproximadamente las longitudes de onda que transformadas en el cerebro se corresponden a los colores azul, rojo y verde. Los tres grupos de conos mezclados permiten formar el espectro completo de luz visible.

La percepción del color, a nivel cerebral, se procesa por dos tipos de neuronas presentes en el área de la corteza visual específica para el color. Estas neuronas recogen la información emitida por los conos y la vuelven a codificar en dos dimensiones de pares antagónicos: ROJO -VERDE y AZUL - AMARILLO. O dicho de otra manera, estas células se excitan o inhiben ante la mayor intensidad de la señal del ROJO frente al VERDE y del AZUL frente a la SUMA DE ROJO y VERDE.

Se denomina visión fotópica a la que tiene lugar con buenas condiciones de iluminación. Esta visión posibilita la correcta interpretación del color por el cerebro.

Muchos mamíferos de origen africano, como el ser humano, comparten estas características genéticas descritas: por eso se dice que tenemos percepción tricrómica. Sin embargo, los mamíferos de origen sudamericano únicamente tienen dos genes para la percepción del color. Existen pruebas que confirman que la aparición de este tercer gen fue debida a una mutación que duplicó uno de los dos originales.

En el reino animal los mamíferos no suelen diferenciar bien los colores, las aves en cambio, sí; aunque suelen tener preferencia por los colores rojizos. Los insectos, por el contrario, suelen tener una mejor percepción de los azules e incluso ultravioletas. Por regla general los animales nocturnos ven en blanco y negro.

Algunas enfermedades como el daltonismo o la acromatopsia impiden ver bien los colores.

Efecto de los colores en los estados de ánimo de las personas [editar]

El uso de ciertos colores impacta gradualmente en el estado de ánimo de las personas, muchos de ellos son utilizados con esa intención en lugares específicos, por ejemplo en los restaurantes es muy común que se utilice decoración de color naranja ya que abre el apetito, en los hospitales se usa colores neutros para dar tranquilidad a los pacientes, y para las entrevistas de trabajo es recomendable llevar ropa de colores oscuros, ya que da la impresión de ser una persona responsable y dedicada; estos son algunos ejemplos de la relación entre los colores y las emociones.

  • Colores análogos: Se utilizan de manera adjunta y producen una sensación de armonía.
  • Colores complementarios: Cuando son usados producen un efecto de agresividad, provocado por el máximo contraste al utilizarlos juntos.
  • Colores monocromáticos: Al utilizarlos producen una sensación de unidad y estabilidad se pueden usar con diferente intensidad (más claro o más oscuro) esto va a depender de la luz.

http://es.wikipedia.org/wiki/Color

GATRONOMÍA Y CULINARIA: "CRÍTICA DE LA GASTRONOMÍA PURA" DE ARTURO PARDOS. DEL COCINERO AL COMENSAL: LA COMUNICACIÓN A TRAVÉS DEL ALIMENTO

COCINAR PARA EL ENCUENTRO

Preparaciones básicas

El uso del fuego fue el responsable innegable de la transformación social del ser humano en su cotidianidad.  En el caso alimentario, la utilización del fuego dio inicio a una nueva historia en la que desapareció la monotonía impuesta por los alimentos crudos y en donde comenzó a gestarse un proceso de creación -fascinante y prodigioso –  del que resultaron todo tipo de cocciones, de mezclas, de intentos y de reconocimientos que condujeron a la aparición de escenarios diversos para la relación y la transformación.

De fogón en fogón se fueron perfeccionando los utensilios y herramientas,  la agricultura, la pesca y la caza, y se estructuró la actividad económica y social de los primeros poblados; pero también se gestó una vida enmarcada por innumerables rituales alrededor de la elaboración y la ingestión del alimento.  La cocina apareció entonces para resignificar una necesidad básica ligada a la supervivencia; para llenarla de sentido y de ciencia, para innovar generando nuevas prácticas, otras formas de leer el mundo.  Fernandez-Armesto (2001) define claramente el impacto que se desprende de su descubrimiento:

La cocina merece el lugar que ocupa por ser una de las grandes innovaciones revolucionarias de la historia, no tanto por la forma en la que transforma la comida sino por la forma en la que ha transformado la sociedad.   La cultura empieza cuando los alimentos crudos se cocinan.(Fernandez-Armesto,2001,p.23)

Esta revolución, que se mantienen vigente a pesar del tiempo,  se ha convertido en eje, en excusa y propiciadora de manifestaciones múltiples, a partir de las cuales se crean vínculos, identidades y diferencias entre los seres humanos.

Religión, moral, estética, nutrición, medicina, escasez, abundancia, erotismo, se han cocinado día tras día en la historia de la humanidad para ocuparse del cuerpo, para invadirlo, profanarlo, intervenirlo y modificarlo. Para satisfacerlo y provocar su necesidad permanente de ser seducido y de conectarse  a través de las cosas.

Al momento de servir

La mesa, el lugar del encuentro en el que se suple la necesidad humana más evidente, la de nutrirse; no es  solo un mueble  de múltiples usos diseñado para servir, es un espacio en donde confluyen un sinnúmero de momentos – aprendidos y heredados – cargados de significación.  Alrededor de la mesa se  recrean, gestan o modifican diversos rituales en un escenario en el que se inicia un proceso de interrelación único, que conecta a través de los alimentos la mente de quien cocina y de quien, como comensal, se nutre y disfruta de lo que le ha sido preparado.

Sin embargo, es la cocina, ese espacio a veces oculto y previo, la que se renueva hoy en su discutible dimensión cultural ante las miradas interdisciplinares que la abordan; la que se constituye en objeto de estudio, en  protagonista por su capacidad de definir y permitir la comprensión de los seres humanos.  En ella, en se entorno propiciador que en si misma genera, aparece entonces el cocinero y la necesidad de entenderlo desde una nueva dimensión.  Para Michell de Certeau (1994, p.159):

Las prácticas culinarias se sitúan en el nivel más elemental de la vida cotidiana, en el nivel más necesario y más menospreciado. (…) En cada caso, el hacer- la –comida es el sostén de una práctica elemental, humilde, obstinada, repetida en el tiempo y en el espacio, arraigada en el tejido de las relaciones con los otros y consigo misma

El cocinero, en ese universo tradicional y mágico  en el cual es y habita, se enfrenta  entre ollas, pailas y calderos – consciente o inconscientemente – a un reto creativo, estético, físico, químico y nutritivo. Además, (Pardos. 1995. P,51) el cocinero creador debe desarrollar, a la par que sus estrategias racionales, estrategias emocionales que le permitan alcanzar el resultado esperado de cada preparación: el deleite.   En la cocina re-mezcla la historia de la especie humana y su proceso de desarrollo, articula conocimientos múltiples a su intuición y a la capacidad prodigiosa de seleccionar ingredientes y técnicas para construir en una preparación un todo capaz de maravillar, de satisfacer, de transmitir y de comunicar.

El cocinero que logra tocar las fibras más profundas de su comensal y provocar en él sensaciones y sentimientos, es un articulador, un constructor de lenguaje con la sensibilidad para  elegir sintagmas nutricionales complejos, perfectamente cuidados para producir emoción.

Este cocinero, que codifica claramente el mensaje que pretende transferir, hace uso de los  códigos propios y del léxico que constituye la variedad de ingredientes disponibles para construir un lenguaje con un marcado componente cultural que enriquece y genera cambios.  Este lenguaje  posee vocablos (los productos, los ingredientes) que se organizan según las reglas gramaticales (las recetas, que dan sentido a los ingredientes transformándolos en platos), sintácticas (los menúes, o sea, el orden de los platos) y retóricas (los comportamientos sociales).(Montanari. 2002)

El producto, gastronómico o culinario, esa preparación que finalmente se deposita frente al comensal, es aparentemente el resultado de un proceso de codificación, significación y creación, que se inicia en el pensamiento del cocinero y que está ligado a interpretaciones evidentemente subjetivas pero no por eso menos interesantes y analizables.  (Montanari. 2002) Como el lenguaje, la cocina implica y expresa la cultura de quien la practica, es depositaria de las tradiciones y de la identidad del grupo.  Constituye, por lo tanto, un extraordinario vehículo de autorrepresentación y de comunicación.

En el ámbito de lo cotidiano, la alimentación ha sido y será siempre un escenario para coincidir, para el contacto y la relación interpersonal, en el que el cocinero es el encargado de la construcción de un mensaje a veces claro, a veces lógico y a veces estético  que incorpore o se incorpora a un discurso coherente, dotado de significación para relacionarse con su comensal.

En la olla y al momento de servir se conjugan signos olfativos, gustativos, táctiles, visuales y auditivos, que se traducen en aromas, colores, cantidades, tamaños, temperaturas, texturas, formas y maneras de ubicación, que enmarcan con patrones estéticos y culturales la experiencia culinaria y gastronómica.  Cada elemento trasmite y comunica particularizando la relación del comensal con la comida.

Es por eso que pensar que en el proceso culinario-gastronómico existe claramente un mensaje que se transmite de emisor a receptor, tendría entonces necesariamente que  provocar un regreso a reconocer lo asombroso, lo fantástico y extraordinario, a  lo físico, lo emotivo  y lo preciso que confluye en esta creación cotidiana y como esto se trasfiere a las relaciones entre los individuos.

En este sentido la comunicación, como muchas otras ciencias sociales tiene mucho que aportar, pero también mucho que aprender de un proceso motivado por la necesidad de supervivencia, pero que ha sido capaz de transformarse, de reinventarse en sus prácticas y usos a través del tiempo.  Hoy cuando las relaciones entre los seres humanos se virtualizan, cuando el contacto entre los individuos es cada vez menos frecuente, la comida mantiene su vigencia como aglutinador, como responsable del encuentro, de la comunicación y la transmisión del afecto.

Hacer visible la relación comunicación-transmisión-alimentación, es necesario en tanto permitirá abrir para la provocación, para el análisis y el reconocimiento académico, social y cultural, otra percepción del papel del cocinero como emisor; ofreciendo la posibilidad de tejer nuevas relaciones o de dimensionar las ya existentes  alrededor del alimento.

Es entonces el momento propicio para abrir una discusión, que desde la academia,  comprenda a quien cocina en su papel de emisor y de punto de partida de un proceso complejo que va más allá de un simple asunto nutricional; en su calidad de motivador de mensajes llenos de significado, de apreciaciones, de lenguajes, de formas, de mitos y rituales que permiten acercar alrededor de la mesa.   Crear escenarios para comprender esa creación física, práctica y estética, aportará elementos importantes para entender la experiencia del gusto y escudriñar la relación social e individual que se establece a través la cocina.

Cocinar para el encuentro, pretenderá transitar los escenarios de lo gastronómico y lo culinario, abordándolos como momentos de un proceso comunicativo y de transmisión, con miras a explorar las posibilidades del  lenguaje y la comunicación de los alimentos, esperando  encontrar itinerarios para comprender o desarrollar estrategias que permitan que la complejidad de este proceso se haga evidente y, una vez visible, útil para quienes se ocupan del  oficio de alimentar.

OBJETIVO GENERAL

Propiciar espacios para la reflexión y el fortalecimiento     de     un     discurso     académico —culinario-gastronómico—, orientado a explorar la relación comunicación-trasmisión-alimentación en la ciudad de Medellín.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Construir un marco conceptual que permita establecer una discusión interdisciplinar sobre la posibilidad de trasmitir y comunicar a través del alimento.
  • Visibilizar e interrelacionar procesos de comunicación y transmisión a partir de experiencias de creación culinaria y gastronómica
  • Implementar  estrategias para convocar al análisis de los efectos capaces de posibilitar un proceso de comunicación y transmisión entre cocineros y comensales.

GASTRONOMÍA Y CULINARIA: "LA CASA DE LÚCULO O EL ARTE DE COMER" DE JULIO CAMBA

http://www.juliocamba.com/luculo/

"La cocina española está llena de ajo y de preocupaciones religiosas. El ajo mismo yo no estoy completamente seguro de que no sea una preocupación religiosa, y por lo menos, creo que es una superstición. Las mujeres de mi tierra natal suelen llevarlo en la faltriquera para espantar a las brujas, y sólo cuando el bulbo liláceo ha perdido su virtud mágica en fuerza de rozarse con la calderilla, se deciden a echarlo a la cazuela. Es decir, que el ajo lo mismo sirve para espantar brujas que para espantar extranjeros. También sirve para darle al viandante gato por liebre en las hosterías, y aquí quisiera ver yo a los famosos catadores de la corte del Rey Sol, que, al comer un muslo de faisán, averiguaban, por la firmeza de la carne, si aquel muslo correspondía a la pata que el faisán replegaba para dormirse o a la otra..."

 J. Camba · 1929  

GASTRONOMÍA Y CULINARIA: PASTELERÍA

FOTOGRAFÍA: ROSTROS CLÁSICOS. ACTRICES HOLLYWOOD

FOTOGRAFÍA: ROSTROS ACTUALES; CHICAS

NataliePortman.jpg image by re07

 

 

TELEVISIÓN: "SIMBAD EL MARINO, LOS CUENTOS DE LAS MIL Y UNA NOCHES". "SIMBAD. LA LEYENDA DE LOS SIETE MARES"

Simbad el Marino es conocido en todo el mundo debido a Las mil y una noches, obra a la que no pertenecía en origen y que han dado mucha más fama a este relato que al de Simbad el Terrestre, también tradicional y protagonizado por un viajero diferente aunque de idéntico nombre. Según René Khawam, traductor y crítico libanés, el relato de las aventuras de Simbad el Marino «sólo fue introducido en las Noches hacia los inicios del siglo XVIII, y con mucha timidez aún, al albur de la fantasía de los copistas». Así, la primera edición impresa en árabe de las Mil y una noches (Calcuta, 1814-1818) lo incluye como un anexo al final del libro, y sólo se integra en el esquema de las Noches a partir de la edición egipcia de 5467, y de un modo resumido y expurgado.[1] Viajó siete veces, viviendo en cada ocasión una más emocionante aventura. Se cree que originariamente muchos de estos relatos están inspirados en "La Odisea" de Homero.

Se han hecho infinidad de películas sobre el personaje. Las más famosas son las realizadas por Ray Harryhausen (Simbad y la princesa, El viaje fantástico de Simbad y Simbad y el ojo del tigre).

Más en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Simbad_el_Marino

DISEÑO. COCHES: HYUNDAI TERRACÁN, ACCENT Y ELANTRA

HYUNDAI TERRACAN

HYUNDAI ACCENT:

HYUNDAI ELANTRA:

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