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ARTE2: ARTE DEL ANTIGUO EGIPTO. Una de las características del Antiguo Egipto es su singular arte, con obras monumentales que generalmente tenían carácter simbólico funerario o religioso.

Arte del Antiguo Egipto

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Una de las características del Antiguo Egipto es su singular arte, con obras monumentales que generalmente tenían carácter simbólico funerario o religioso.

Aunque el concepto de Arte es moderno, es perfectamente utilizable en la arquitectura, escultura, pintura y joyería egipcias, siendo muchas de sus realizaciones auténticas obras de arte y no simples trabajos de artesanía.

Gracias al seco clima de Egipto y a ser enterradas por la arena del desierto (o por sus propietarios, para gozar de ellas en la "otra vida") nos han llegado en aceptable estado de conservación multitud de auténticas obras de arte, a pesar de la utilización de los monumentos como canteras, las guerras o los innumerables saqueos de tumbas y templos.

Paleta de Narmer Reproducción del Museo Real de Ontario

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[editar] Primeras manifestaciones

Las expresiones artísticas egipcias más antiguas se clasifican en las siguientes etapas: Periodo Neolítico (5300-4000 a. C.), periodo Badariense (4400-4000 a. C.), Nagada I - Amratiense (4000-3500 a. C.), Nagada II - Gerzeense (3500-3200 a. C.) y Nagada III (3200-3000 a. C.)

  • En estos periodos predomina la pintura decorativa (en cerámicas) o simbólica (en tumbas) y pequeños objetos de carácter utilitario y mágico. Destacan las vasijas de piedra, las "mazas" y "paletas" votivas, como la de Narmer.

[editar] Periodo Dinástico (c. 3000 a 30 a. C.)

Asombra la perfección, delicadeza y monumentalidad del arte egipcio, con un estilo característico que surge en los primeros siglos y permanece casi inalterado en tres milenios de cultura.

Pintura y bajorrelieves

Bajorrelieve. Louvre

Se caracteriza principalmente por presentar figuras yuxtapuestas en planos superpuestos. Las imágenes se representan con criterio jerárquico, por ejemplo: el faraón tiene un tamaño más grande que los súbditos o los enemigos que están a su lado.

Predominaba el "canon de perfil" que consiste en representar la cabeza y las extremidades de perfil pero los hombros y los ojos de frente. Las pinturas se encuentran en papiros y paredes de tumbas, los bajorrelieves principalmente en los muros de los templos. Las escenas más típicas eran las de la vida cotidiana o las del "Más Allá".

Escultura

Comienza a representarse a faraones y dioses ya en las primeras dinastías, alcanzándose durante la cuarta dinastía el dominio absoluto de la técnica en elegantes representaciones de porte majestuoso con acabados pulidos en materiales tan duros como el granito o la diorita. Predominaba la "ley de la frontalidad", que consistía en concebir las figuras de reyes y dioses para ser vistas de frente, idealizadas y con fuerte simetría. Las representaciones de los cortesanos siempre eran más reales. También, en el periodo de Amarna se representó a la familia real de forma más realista.

Arquitectura

La arquitectura religiosa egipcia se caracteriza por su monumentalidad a partir del Imperio Antiguo, con el empleo de piedra, en grandes bloques, sistema constructivo adintelado y sólidas columnas. En la arquitectura civil se empleó profusamente el adobe en viviendas, palacios, fortalezas y murallas, perdurando escasos restos.

Surge en una sociedad con un poder político fuertemente centralizado y jerarquizado, con una concepción religiosa de inmortalidad, al principio sólo del faraón, que debía reflejar con su magnificencia y durabilidad.

Se consigue gracias a los conocimientos matemáticos y técnicos, a veces desconcertantes para la época, la existencia de artistas y artesanos muy experimentados, bien organizados y la abundancia de piedra fácilmente tallable.

Las construcciones más originales de la arquitectura egipcia monumental son los "complejos de las pirámides", los templos y las tumbas (mastabas e hipogeos)

[editar] Imperio Antiguo (c. 2700-2200 a. C.)

En este periodo se comienza a erigir enormes edificaciones, construidas con grandes bloques de piedra tallada. Es la época de la construcción de inmensas pirámides, templos ceremoniales y bellas esculturas.

Durante la Dinastía III se erige:

En la Dinastía IV se construyen las mayores pirámides. Destacan:

[editar] Imperio Medio (c. 2040-1795 a. C.)

Se construyen pirámides con materiales más perecederos (adobe). Los hipogeos van sustituyendo a las mastabas como tumbas.

La escultura se caracterizó por un mayor realismo, sobre todo en los retratos. La realeza era representada como personalidades de alto rango, pero sin llegar a ser ya la imagen de un dios en la Tierra, como acontecía en el Imperio Antiguo. Este mismo criterio lo siguió la nobleza egipcia. En los templos se prodigó el bajorrelieve polícromo. La pintura fue empleada profusamente en la decoración de tumbas.

La literatura egipcia alcanza su cenit con la Historia de Sinuhé y los Textos de los Sarcófagos.

Templo de Luxor

[editar] Imperio Nuevo (c. 1570-1070 a. C.)

Se enfatiza la construcción de templos e hipogeos. Entre ellos destacan:

[editar] Periodo Tardío (c. 672-332 a. C.)

Durante la dinastía saíta se imitan los modelos del Imperio Antiguo, generalizándose el empleo de bronce en las estatuas. Se desarrolló rápidamente el demótico.

Los reyes persas de la primera dominación respetaron las costumbres egipcias, impulsando la restauración de algunos templos egipcios. Las lenguas utilizadas fueron el demótico y el arameo, usándose los jeroglíficos sólo en elementos de arquitectura.

Retrato. El Fayum

[editar] Dominación greco-romana (332-30 a. C.)

Desde el final del Imperio Nuevo los egipcios fueron gobernados en algunos periodos por reyes de otras naciones pero mantuvieron su cultura y costumbres artísticas hasta la época de dominación romana.

Durante el periodo ptolemaico se produjo un gran desarrollo del arte, se construyeron nuevos templos, el Museo y la Biblioteca de Alejandría, y el Faro de Alejandría. Se helenizan las formas en la escultura.

Manetón escribió su libro sobre la historia de Egipto.

Destacan los templos erigidos o completados durante la dinastía Ptolemaica

[editar] Bibliografía

  • Aldred, Cyril: 1993 El Arte Egipcio. Destino. Barcelona
  • Baines, John & Malek, Jaromir: 1988 Egipto, dioses, templos y faraones. Círculo de Lectores. Barcelona
  • Desroches Noblecourt, Christiane: 1967 El arte egipcio. Plaza y Janes. Barcelona
  • Donadoni, Sergio: 2001 El arte Egipcio. Istmo. Madrid
  • James, T. G. H.: 1999 La pintura Egipcia. Akal. Madrid
  • Manniche, Lise.: 1997 El arte Egipcio. Alianza. Madrid
  • Michalowski, K.: 1977 Egipto, arte y civilización. Gustavo Gili, Barcelona
  • Wildung, Dietrich: 2001 Egipto. De la prehistoria a los Romanos. Taschen. Köln
  • Wilkinson, Richard. H.: 2002 Los Templos del Antiguo Egipto. Destino. Barcelona
  • Wilkinson, Richard. H.: 1995 Cómo leer el arte egipcio. Crítica. Barcelona

[editar] Enlaces externos

Commons

ARTE2: EGIPTO: LA BÚSQUEDA DE LA MEDIDA Y LA GEOMETRÍA EN ARTE

El arte egipcio es el mejor ejemplo en el mundo oriental del perfecto acuerdo entre la obra de arte y su destino, al servicio de l religión. Hubo una correspondencia total entre quienes fijaban el dogma y los encargados de realizar sus expresiones figuradas. La relación con el poder político también fue estrechísima, al punto de que los períodos de esplendor y decadencia del arte se correspondieron con los de la institución faraónica.

El paisaje inmenso y calmo predisponía también al sentido de lo ilimitado, lo eterno y de lo colosal. La naturaleza, con la periódica crecida del Nilo y el renacimiento de la vida que traía, fortalecía este sentido de lo permanente. Las obras del arte egipcio trataron de mostrar lo eterno y lo permanente.

El arte egipcio es la expresión de un pueblo que organizó su vida sobre las nociones de lo eterno y lo ilimitado, y el estilo se adecuó perfectamente a éstas. Templos, estatuas, pinturas y artes menores se distinguieron por la unidad y la comunidad, reforzadas por los reglas impuestas por la tradición y por el relativo aislamiento en que vivió el país.

El arte egipcio y su arquitectura

Los egipcios experimentaron la necesidad de erigir monumentos de enormes dimensiones para evocar la majestad de sus dioses y soberanos; también buscaron sugerir lo ilimitado, lo inconmensurable, en relación con el paisaje que lo rodeaba. Su arquitectura y las artes que la complementaban se adaptaban y ligaban al paisaje, aunándose admirablemente para dar la impresión de lo absoluto. Emplearon la piedra en la arquitectura, expresión fundamental del arte egipcio, y por medio de formas arquitectónicas poderosamente geométricas buscaron intensificar la noción de masa. Tal es el caso de las pirámides de piedra, la más perfecta adecuación de la forma a la materia, y los templos: gigantescas masas de piedra que presentaban una estructura unida que los ligeros relieves no llegaban a alterar, y que daban la impresión de una vasta masa en reposo que armonizaba perfectamente con el horizonte. Las proporciones aparecían perfectamente conciliadas con la simplicidad de las líneas. Los templos, obras destacadas en el arte egipcio, estaban precedidos por avenidas de esfinges cuya regularidad y ritmo constituyen una feliz transición entre el paisaje y el monumento.
Ese efecto de poder se manifestaba también en el hecho de que sobre los relieves y las pinturas, los reyes y dueños de las tumbas aparecen de un tamaño mayor que los otros personajes.

Para el egipcio era fundamental esculpir sólido y durable; de ahí que en la arquitectura además de buscar la solidez de los materiales se eligieran las formas en las cuales la base era la más estable, pirámides, mastabas, templos de sección rectangular, con una base más ancha que la superestructura. Los maestros del arte egipcio, para esculpir sus estatuas elegían materiales sólidos, de preferencia la piedra, y las poses que por ofrecer menos salientes ofrecían menos riesgos de rotura. Se prefirieron los relieves atenuados, y las estatuas aisladas se buscó protegerlas por medio de la supresión de las salientes bruscas. Así, por ejemplo, las formas se encuentran en cierto modo envueltas, con los brazos adheridos al cuerpo. Los cuerpos sentados parecen apoyados en un respaldo y las piernas unidas al cubo macizo, que sirve de asiento. Cuando están de pie casi siempre están apoyadas, y el cuello se refuerza con elementos agregados que parecen naturales.
Durante la evolución del arte egipcio también se adoptan formas casi geométricas donde la estatua aparece como recogida sobre sí misma.

Los personajes están agachados o arrodillados y el tipo más característico es el de la forma sentada con la barbilla apoyada en las rodillas, sobre las cuales se cruzan los brazos: el cuerpo se encuentra reducido a un cubo. La forma general de la obra obedece así a una preocupación de eternidad, pero también está condicionada por la calidad de los materiales empleados. Utilizaban calcáreas finas en las cuales resultaba difícil tallar un alto relieve, o piedra muy duras de granito o diorita que trabajaban con herramientas de bronce. En las estatuas de madera o metal, los movimientos eran sueltos y los brazos están separados del cuerpo. Pero lo fundamental del arte egipcio era la voluntad de eternidad.

Obtenido de http://es.geocities.com/antiguo_egipto2/arte-egipcio.htm

 

ARTE2: LA BÚSQUEDA DE LA MEDIDA Y DE LA BELLEZA: EL ARTE GRIEGO. El arte de la Antigua Grecia es el estilo elaborado por los antiguos artistas griegos, caracterizado por la búsqueda de la «belleza ideal», recreando el «mundo ideal» del modelo platónico, o mediante la «imitación de la naturaleza» en el sentido de la mimesis aristotélica.

Arte de la Antigua Grecia

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Diadúmeno, de Policleto (3er cuarto del siglo V a. C.).

El arte de la Antigua Grecia es el estilo elaborado por los antiguos artistas griegos, caracterizado por la búsqueda de la «belleza ideal», recreando el «mundo ideal» del modelo platónico, o mediante la «imitación de la naturaleza» en el sentido de la mimesis aristotélica.

La cultura desarrollada por los antiguos griegos establece los fundamentos de la cultura occidental. De ella surgieron los conceptos y principios del arte, la filosofía y el saber posterior.

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Introducción [editar]

Los griegos instituyeron el principio de la consideración racional del hombre y de la naturaleza, en la que encuentran la razón que explica la experiencia sensorial de la estética en el arte griego. La belleza para los griegos estaba en la perfección, la proporción y la armonía. El sofista griego Protágoras mantenía que el hombre era la 'medida ideal' de todas las cosas.


Estas ideas se plasmaron en la arquitectura y la escultura con la aplicación de los conceptos de 'orden arquitectónico' y 'canon de belleza', en ambos la belleza se concibe como proporción armónica entre las partes y el todo, sea de un edificio o del cuerpo.

El arte de la Antigua Grecia ha ejercido enorme influencia en la cultura de muchos países occidentales desde los tiempos antiguos hasta el presente, particularmente en la escultura y arquitectura, evolucionando y vinculándose con la sociedad de la época.

El arte del Imperio Romano deriva de los modelos griegos. En Oriente, las conquistas de Alejandro Magno iniciaron largas décadas de intercambio entre las culturas griega, hindú y asiática, resultando en el denominado arte Grecobudista, cuyas ramificaciones llegan incluso hasta Japón. El Renacimiento europeo se nutrió del ideal humanista y de los altos estándares técnicos del arte griego, inspirando a generaciones de artistas europeos.

La tradición clásica surgida de Grecia dominó periódicamente el arte del mundo occidental hasta finales del siglo XIX.

El Discóbolo de Mirón, una escultura representativa del arte griego antiguo.

Períodos [editar]

El arte de la Antigua Grecia se divide estilísticamente en cuatro períodos:

El arte geométrico se data entorno al año 1000 a. C., aunque se conoce poco sobre el arte griego durante los 200 años precedentes (tradicionalmente conocido como edad oscura griega); el período del siglo VII a. C. atestiguó el lento desarrollo del estilo arcaico según lo observado por el estilo de pintura de 'figura-negra'. El inicio de las Guerras Médicas marcará el final del período Arcaico y el comienzo del clásico; el reinado de Alejandro Magno (336 a. C. a 323 a. C.) es tomado como la separación entre el arte clásico y el helenístico.

En realidad, no hubo ninguna transición radical entre un período y otro. Las distintas formas de arte evolucionaron a ritmos distintos en diferentes lugares del mundo griego, y como en cualquier época algunos artistas elaboraron estilos más innovadores. Fuertes tradiciones locales, el carácter conservador, y las exigencias de los cultos religiosos, permiten a los historiadores localizar los orígenes de obras de arte, incluso de las desplazadas.

Vestigios [editar]

Grabado de la estatua de Zeus en Olimpia.

El arte antiguo griego ha perdurado en la forma de esculturas y arquitectura; también en artes menores como el diseño de monedas, el grabado de alfarería y gemas. Los griegos, como la mayoría de las culturas europeas, consideraron la pintura como una de las formas más altas de arte. El pintor Polignoto de Tasos,[1] que trabajó en el siglo V a. C., fue considerado por algunos griegos de igual manera como actualmente se recuerda a Leonardo o a Miguel Ángel, sus trabajos fueron admirados incluso 600 años después de su muerte, sin embargo, ninguna obra o copia ha perdurado.

Los pintores griegos trabajaron generalmente con paneles de madera, que se estropeaban rápidamente (después del siglo IV a. C.), cuando no eran bien protegidas. Hoy en día no queda casi ninguna pieza de pintura griega, excepto algunos restos de pinturas en terracota y de algunas pinturas en las paredes de tumbas, sobre todo en Macedonia e Italia. De las obras maestras de la pintura griega tenemos solamente algunas copias realizadas en las épocas romanas, la mayoría de ellas son de una calidad inferior. Las pinturas en cerámica, de la cual han sobrevivido muchas piezas, sobre todo del período arcaico, dan un cierto sentido de estética a la pintura griega.

Todas las esculturas y obras de arquitectura que ha perdurado, sólo son una pequeña muestra de la inmensa colección de obras griegas. Muchas esculturas de dioses paganos fueron destruidas durante la era cristiana. Desgraciadamente, cuando se calcina el mármol se produce la cal, y ése era el destino de muchas obras de mármol griegas durante la Edad Media.[2] Durante ese mismo período, debido a la escasez de metales, la mayoría de las estatuas de bronce eran fundidas.[3]

La gran mayoría de edificios griegos no han perdurado, debido a varias razones: fueron destruidos en guerras, saqueados para obtener materiales de construcción o abatidos por terremotos. Solamente un puñado de templos, tales como el Partenón y el templo de Hefesto en Atenas. De las cuatro maravillas del mundo creadas por los griegos ninguna ha perdurado:

A partir del período arcaico del arte griego, las cerámicas pintadas y las escultura son casi las únicas formas de arte que han perdurado. La pintura estaba en sus inicios durante aquel período, y ningún ejemplo ha perdurado. Aunque las monedas fueron inventadas en el siglo VII a. C., no eran comunes en la mayor parte de Grecia hasta el siglo V a. C.

Cerámica [editar]

Artículo principal: Cerámica griega

De éste período destacan la elaboración de cerámicas para uso cotidiano, o de carácter fúnebre, donde se emplearon grandes jarrones muy bien provistos.[4] Estos jarrones estaban ornamentados con representaciones lineales, y motivos relacionados con la muerte, como batallas marítimas o terrestres. La mayor parte de la alfarería está compuesta por piezas domesticas, de las que perduraron recipientes tales como las ánforas,[5] pequeñas cráteras[6] e hidrias.[7] Por otra parte, de la cerámica funeraria se han encontrado varias urnas. También se fabricaron figurillas en barro cocido, principalmente para ser depositadas como ofrenda en los templos. Durante el período helenístico, fue elaborada una gran variedad de objetos de alfarería, aunque sólo algunas poseen valor artístico.

Durante los períodos más antiguos, hasta las pequeñas ciudades griegas producían objetos de alfarería para el mercado local, siendo sus estilos y modelos muy variados. Entre los años 550 y 480 a. C. el arte en cerámica sufrió una gran transformación; además, los autores incluyeron sus nombres, el nombre del alfarero o del pintor que decoraba aquellas piezas (también existían algunos artistas que practicaban ambos labores). La alfarería ateniense y Corintia destacaron por sobre las demás. Atenas creó las primeras representaciones del estilo bello: recipientes con figuras rojas sobre fondo negro.

La historia de la alfarería griega antigua está subdividida en los siguientes períodos:

PeríodoA partir del año
Pre-geométrico1050 a. C.
Geométrico900 a. C.
Último geométrico o Arcaico750 a. C.
Figuras Negrassiglo VII a. C.
Figuras Rojas530 a. C.

La gama de colores que podía ser utilizada sobre la alfarería fue restringida por las técnicas de cocción: negro, blanco, rojo y color amarillo eran los colores más comunes. Durante los tres primeros períodos, las cerámicas guardaban su color natural claro con algunos motivos negros.

Arquitectura [editar]

Uno de los signos más fácilmente reconocibles de los logros artísticos griegos es su agraciada arquitectura, caracterizada por las elegantes columnas de piedra y los frontones triangulares esculpidos de los tres estilos arquitectónicos que se desarrollaron entre el 600 y el 300 a. C.

Estos estilos fueron creados para construir templos a los dioses. Esculpidos en mármol, ellos imitaron las técnicas de corte de la madera de los edificios hechos originalmente en este material.

El estilo dórico es el más antiguo y el más simple, con columnas firmes y frentes cubiertos con esculturas que, al mismo tiempo, podían pintarse de rojo o azul para generar impacto. El mejor ejemplo superviviente de un templo dórico es el Partenón (438 a. C.) en la Acrópolis de Atenas.

El estilo jónico apareció alrededor del mismo tiempo en las ciudades más ricas de Asia Menor. Produce la sensación de más ligereza y es más decorativo, con columnas esbeltas destacando volutas ensortijadas en cada esquina del capitel. El estilo alcanzó su apogeo en el desaparecido Templo de Artemis en Efeso, una de las Siete Maravillas del Mundo. Se puede admirar la arquitectura Jónica en el Templo de Atenea Nike en la Acrópolis.

Hacia el año 400 a. C. surgió una nueva versión, más elaborada, de la arquitectura jónica: la corintia. Se caracterizaba por intrincadas hojas espinosas de acanto esculpidas en los capiteles de las columnas, que puede reflejar la influencia del Medio Oriente. La prestancia del estilo Corintio lo convirtió en el estilo arquitectónico favorito de la Roma Imperial.

Notas [editar]

  1. No se debe confundir al pintor griego Polignoto de Tasos con el antiguo pintor de cerámica, también llamado Polignoto.
  2. Las pocas estatuas que perduraron, fue porque quedaron enterradas u olvidadas.
  3. Las estatuas de bronce que no fueron fundidas se perdieron en el trasporte por mar.
  4. Con la idea de que fueran usados por el difunto en su próxima vida.
  5. Las ánforas eran empleadas para conservar y transportar alimentos sólidos o líquidos.
  6. En las cráteras se conminaba el agua y el vino.
  7. Jarrones específicos para el agua.

ARTE2: LA PREOCUPACIÓN POR LA MEDIDA: EL ARTE GRIEGO

1)   ARQUITECTURA:

§        El emplazamiento de las polis respondía a tres factores: militar (acrópolis), estético y económico.

§        Todos los edificios están proporcionados a la escala del hombre.

§        Conciben el edificio como parte de un conjunto, más que arquitectura hacen urbanismo.

§        Se preocupan más del exterior que del interior.

§        Construían en piedra y mármol.

1.1.         TEATROS:

§        Divididos en orchestra, escena, proscenia y Kailon

§        Los espectadores y actores son masculinos.

§        La orchestra es circular.

§        El decorado es arquitectónico y fijo.

§        Se construye el graderío sobre una colina.

1.2.         TEMPLOS:

§        Son adintelados o arquitrabados.

§        La planta es rectangular: naos (sala rectangular), pronaos (cámara anterior) y opistodomo (cámara posterior).

§        Se apoya la construcción sobre unas escalinatas o estilóbato que contribuyen a realzar la mole.

§        Columnas: basa, fuste y capitel.

§        Entablamento: Arquitrabe, friso, cornisa y frontón.

§        No daba cobijo a los fieles, por lo que su tratamiento interior era limitado.

§        Las columnas se construyen superponiendo cilindros.

§        Sólo pueden entrar sacerdotes y sacerdotisas.

§        Suelen hacer procesiones de vestales alrededor del templo.

EFECTOS ÓPTICOS.

§        Curvaturas del entablamento y del estilóbato hacia arriba, para evitar el efecto de pandeo, de vencimiento por el centro.

§        Inclinación de las columnas hacia adentro para impedir la sensación de caída y crear el llamado efecto piramidal

§        Éntasis de las columnas, con lo que aminora el efecto de concavidad de las columnas de lados rectos.

§        Las columnas de los extremos son más anchas.

§        Desigualdad en la separación intercolumnal.

 

EL PARTENÓN.

 

      

 

Clasificación de los templos en función de  sus columnas

1.       In antis. Dos columnas en la fachada frontal

2.      Ápteros. No tienen columnas.

3.      Monópteros o tholos. Planta circular.

4.      Próstilo. Columnas sólo en la fachada delantera

5.      Anfipróstilo. Columnas en la parte delantera y trasera del templo

6.      Períptero. Rodeado de columnas

7.       díptero, si es doble fila de columnas

8.       pseudoperíptero, si las columnas están adosadas a la pared

 En función del número de columnas en la fachada se denominan:

1.      tetrástilo (4 columnas),

2.      hexástilo (6 columnas),

3.      octástilo (8 columnas),

4.      decástilo (10 columnas)

2) LA ESCULTURA:

§        Las creaciones arquitectónicas griegas señalan una de las cimas en toda la historia del arte.

§        Se fundamenta en la figura del hombre: “El hombre es la medida de todas las cosas”

§        Búsqueda de la belleza: proporción, medida, equilibrio, etc.

§        Volumen y movimiento.

§        Expresión entendida como la exteriorización de los sentimientos. Expresión del ethos (Carácter del hombre, formado por la herencia, costumbre y autodisciplina) y del pathos (reacción espontánea a experiencias del mundo exterior).

§        Cuerpo humano idealizado.

§        En el gesto, en la actitud y en el movimiento encontramos la expresión del espíritu, haciendo visible lo invisible.

§        La mayor parte de las obras son copias romanas.

§        Materiales: madera, mármol y bronce.

§        Se da una evolución que parte de influencias egipcias y orientales hasta crear unas formas que no se parecen en nada a sus originales.

2.1. PERIODO ARCAICO (VIII – VI a. c.):

§        Representan figuras humanas con gran rigidez, frontalidad e hieratismo: Atletas, vencedores de juegos, muchachas, sacerdotisas...

§        Son figuras sin pulir y trabajadas toscamente.

§        Conservan la rigidez de los modelos orientales, pero logran algo más de naturalismo en modelado de músculos y esbeltez de la cintura.

§        Ojos almendrados, sonrisa arcaica, no expresan sentimientos, pelo ordenado en superficies geométricas, etc.

2.1.1. Kúroi (Kúros).

§        Figuras desnudas de atletas y vencedores de juegos.

§        Adolescentes con una melena geométrica hasta los hombros, hieratismo, sin expresión de sentimientos, barbilampiños, mirando al infinito, sus rodillas (rótula) tiene forma de trapecio, brazos pegados al cuerpo, un pie adelantado y pliegue inguinal exagerado.

2.1.2. Kórai (Kóre).

§        Sacerdotisas vestidas con trajes con dibujos geométricos.

§        Pelo geométrico, largo o rizado, y con una trenza.

§        Cuerpo cilíndrico.

§        Policromadas.

2.2. PERIODO PRECLÁSICO (VI - V a. c.):

§        Avance hacia el naturalismo en; anatomía, rostro y actitudes.

§        Más avanzados en edad; mayor movimiento, expresión y naturalidad; y pérdida de verticalidad.

3.3. PERIODO CLÁSICO (V a. c.):

§        Es la etapa más importante.

§        Se obtiene el naturalismo en la anatomía y movimiento.

§        Se consigue la belleza: armonía, equilibrio, perfección, medida...

§        Rostros serenos e inexpresivos.

§        Ritmo cruzado y contraposto.

§        Escorzo (rompen el plano).

§        Venas y músculos marcados.

§        Línea compositiva: “S”.

§        Canon de Polícleto (cuerpo = 7 veces la cabeza).

3.3.1. Mirón:

§        Excelente broncista.

§        Dedicó especial atención a captar el movimiento y el instante.

§        Anatomía y naturalismo.

§        “Discóbolo”.

3.3.1. Polícleto:

§        Teórico de la escultura y creador del canos (cuerpo = 7 veces la cabeza).

§        Trata de expresar la relación armónica entre las partes del cuerpo.

§        “Diadúmenos”

3.3.1. Fidias:

§        Belleza serena de los rostros.

§        Flexibilidad y transparencia de las vestimentas.

§        Combinación de equilibrio y movimiento.

§        Paños mojados y estudios anatómicos.

§        Figuras naturales, elegantes y gráciles.

§        Dirige por encargo de Pericles la decoración escultórica del Partenón.

4.4. PERIODO POSCLÁSICO (VI a. c.):

§        Se perfecciona lo conseguido: estudio anatómico, movimiento, equilibrio, proporción...

§        Los rostros alcanzan la expresividad.

§        Nuevo canon (cuerpo = 8 veces la cabeza).

4.1.1. Praxíteles:

§        Introdujo la curva praxiteliana.

§        Personajes jóvenes y silueta idealizada.

§        Trabaja en mármol y bronce.

§        Da una capa de barniz encima.

§        “Apolo”, “Hermes” y “Venus de Cnido”.

4.1.1. Scopas:

§        Traduce estéticamente sentimientos violentos y personales.

§        “La cabeza de Meleagro” y “Ménade”.

4.1.1. Scopas:

§        Realizó más de dos mil esculturas y fue el retratista oficial de Alejandro Magno.

§        Esculturas esbeltas.

§        Nuevo canon (8 veces la cabeza).

§        Realizó la primera escultura de una persona realizando tareas indignas.

5.5. PERIODO HELENÍSTICO (III - II a. c.):

§        Expresividad máxima y orientalismo.

§        Movimiento exagerado.

§        Barroquismo (muy recargado).

 Obtenido de http://club.telepolis.com/Latiniando/artegriego.htm

 

ARTE2: EL EQUILIBRIO EN ARTE: MUSEO EGIZIO DI TORINO. El Museo Egipcio de Turín (cuyo nombre completo es Museo delle Antichità Egizie, en español: Museo de las Antigüedades Egipcias) está situado en la ciudad de Turín, Italia, en un edificio de estilo barroco, proyectado por el arquitecto Guarini, en 1678, para colegio de Nobles. Es uno de los museos más antiguos, y el segundo en importancia por su colección de antigüedades egipcias después del Museo Egipcio de El Cairo.

Museo Egipcio de Turín

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Museo Egipcio de Turín.

El Museo Egipcio de Turín (cuyo nombre completo es Museo delle Antichità Egizie, en español: Museo de las Antigüedades Egipcias) está situado en la ciudad de Turín, Italia, en un edificio de estilo barroco, proyectado por el arquitecto Guarini, en 1678, para colegio de Nobles. Es uno de los museos más antiguos, y el segundo en importancia por su colección de antigüedades egipcias después del Museo Egipcio de El Cairo.

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[editar] Orígenes: Vitalino Donati

En 1760 Vitalino Donati, profesor de Botánica de la universidad de Turín, viaja a Egipto por orden de Carlos Manuel III de Cerdeña por el Nilo más allá de Asuán con el objetivo de recoger especímenes de la flora y fauna además de antigüedades como momias y manuscritos. En este viaje conseguirá tres estatuas: de Sejmet, de Ramsés II y otra la de la reina Tiy, esposa de Amenhotep III; al regresar Donati lleva a Italia más de 300 objetos que serán las primeras piezas del Museo d’Antichitá, más tarde conocido como el Museo Egipcio de Turín.

[editar] La colección de Bernardino Drovetti

La mayor adquisición se dio en 1824 con la compra de la primera colección de antigüedades egipcias del cónsul francés en Egipto Bernardino Drovetti, esta será comprada por el rey Carlos Félix de Saboya, por la suma de 400.000 liras piamontesas, y constaba de más de mil piezas, compuesta por unas cien grandes estatuas, estelas, sarcófagos con momias, papiros, y múltiples objetos funerarios; en la colección destacan las colosales estatuas de Amenofis I, un Ramsés II sedente, la estatua de Tutmosis II y el Canon Real de Turín.

Ernesto Schiaparelli fue nombrado director del museo, en 1894, incrementando los fondos mediante compras y campañas de excavación en Heliópolis, Giza, Asiut, Hermópolis, el Valle de las Reinas (la tumba de Nefertari), Deir el-Medina y Gebelein.

Jean-François Champollion visitará éste museo para estudiar su importante colección de papiros, los cuales le ayudaran a dar los primeros pasos en el desciframiento de la escritura jeroglífica.

Papiro de Turín (1879 - 1899 - 1969)
Papiro de Turín (1879 - 1899 - 1969):
el mapa geológico-topográfico más antiguo conocido

[editar] Fondos del museo

[editar] Enlaces externos

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ARTE2: ESTATUARIA Y ESCULTURA CRISTIANA: MONASTERIO DE SANTO DOMINGO DE SILOS. El Monasterio de Santo Domingo de Silos es una abadía benedictina ubicada en el municipio de Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos. Su claustro es una de las obras maestras del románico español.

Monasterio de Santo Domingo de Silos

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El Monasterio de Santo Domingo de Silos es una abadía benedictina ubicada en el municipio de Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos. Su claustro es una de las obras maestras del románico español.

El claustro

El claustro de Silos es de doble planta, siendo la inferior la más antigua y la de mayor mérito. Forma un cuadrilátero de lados ligeramente desiguales, de los que el menor mide 30 m y el mayor 33,12 m. Los lados norte y sur constan de 16 arcos, mientras que los lados este y oeste de sólo 14. Como las parejas de lados opuestos no son de igual dimensión a pesar de tener el mismo número de arcos, las luces de éstos tampoco son idénticas, variando entre 1,00 y 1,15 m. Los arcos son de medio punto y descansan sobre capiteles que, a su vez, lo hacen sobre columnas de doble fuste monolítico de 1,15 m de longitud; sólo los soportes centrales de cada galería están formados por fustes quíntuples, salvo uno de ellos, el del lado norte, que es cuádruple y torsado. Toda la arquería va montada sobre un podio corrido con una abertura para acceder al jardín interior.

El claustro inferior debió levantarse en la segunda mitad del siglo XI y primera del XII, mientras que el claustro superior se construyó en los últimos años de ese mismo siglo. En el inferior se perciben claramente dos fases de ejecución: durante la primera, que corresponde a las últimas décadas del siglo XI, se llevaron a cabo las galerías norte y este; la segunda se desarrolló en el siguiente siglo y en ella se ejecutaron las galerías sur y oeste. Cada fase refleja una forma de hacer y un estilo diferentes atribuibles a dos maestros distintos que emplearon sus propios talleres. Como rasgos diferenciadores, los fustes de las columnas de la primera etapa están más separados y presentan mayor éntasis, y las tallas son de poco relieve y escaso movimiento. Las figuras del segundo taller son más realistas y poseen mayor volumen.

En el plano artístico lo más destacable es la colección de los 64 capiteles de que consta el claustro bajo y los relieves que ornamentan las caras interiores de las cuatro pilastras que forman los ángulos de la galería. Al primer maestro serían asignables seis de los relieves con las siguientes escenas:

  • Ángulo sudeste: La ascensión y Pentecostés.
  • Ángulo noreste: El sepulcro y El descendimiento.
  • Ángulo noroeste: Los discípulos de Emaús y La duda de Santo Tomás.

El segundo maestro sería el autor de los dos relieves restantes:

  • Ángulo sudoeste: La anunciación a María y El árbol de Jessé.

Este segundo maestro que realizó los últimos machones posiblemente procedises de Galicia, ya que la Coronación y Anunciación de María, están tratados al modo de Santiago de Compostela, con mucha abundancia de plegados y con los cabellos acaracolados (similar al profeta Daniel que aparece en las Jambas de Santiago de Compostela). El árbol de Jessé es muy importante desde el punto de vista iconográfico, por estar relacionado con la vidriera del mismo nombre de San Denis, y por tratarse de un tema utilizado para decorar el parteluz de Santiago de Compostela.

Los capiteles, y en especial los del segundo artista, son obras maestras de la iconografía románica y lo que más admira y llama la atención de todo el claustro. Sus temas son muy variados: desde los que representan escenas bíblicas o evangélicas, hasta los figurativos de animales quiméricos, grifos, leones, arpías, centauros, aves fabulosas y toda clase de elementos vegetales.

Son de destacar también la Puerta de las Vírgenes, que comunica el claustro con la iglesia y que constituye un vestigio del primitivo templo románico, y la fachada de la desaparecida sala capitular que se abría a la galería oriental.

[editar] Otras dependencias

  • La botica: Se creó en 1705. Disponía de su propio jardín botánico, de un laboratorio farmacéutico y de una biblioteca especializada. De ésta se conservan unos 400 volúmenes editados entre los siglos XVI y XIX. También se guardan varios centenares de tarros de loza que se utilizaban como recipientes de productos medicinales.
  • El museo: En una antigua sala del monasterio se exhibe una importante colección de obras de arte relacionadas con el propio cenobio que incluye pintura, orfebrería, escultura y esmaltes entre otras cosas. Cabría destacar una custodia procesional de siglo XVI, el cáliz que utilizaba Santo Domingo de Silos del siglo XI, o el tímpano de una de las puertas de la primitiva iglesia románica que se rescató de entre la cimentación de la actual iglesia neoclásica.

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_Santo_Domingo_de_Silos

 

ARTE2: EL EXTASIS DE SANTA TERESA. La obra Éxtasis de Santa Teresa es la obra más conocida del escultor y pintor Gian Lorenzo Bernini. Fue realizada entre 1647 y 1651, por encargo del cardenal Cornaro, para ser colocada donde iría su tumba, en la iglesia de Santa María de la Victoria (Santa Maria della Vittoria), en Roma, donde actualmente se encuentra, en la llamada Capilla Cornaro. Esta considerada una de las obras maestras de la escultura del alto barroco romano.

Éxtasis de Santa Teresa

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Éxtasis de Santa Teresa, obra de Gian Lorenzo Bernini (1647-1651), en la iglesia de Santa María de la Victoria, en Roma.

La obra Éxtasis de Santa Teresa es la obra más conocida del escultor y pintor Gian Lorenzo Bernini. Fue realizada entre 1647 y 1651, por encargo del cardenal Cornaro, para ser colocada donde iría su tumba, en la iglesia de Santa María de la Victoria (Santa Maria della Vittoria), en Roma, donde actualmente se encuentra, en la llamada Capilla Cornaro. Esta considerada una de las obras maestras de la escultura del alto barroco romano.

Todo el conjunto fue supervisado y completado por un maduro Bernini durante el papado de Inocencio X. Durante este tiempo, la implicación pasada del escultor con los gastos derrochadores del previo papado Barberini había hecho que Bernini cayera en desgracia y se le privó en gran medida del mecenazgo papal. Bernini estaba por lo tanto disponible para el veneciano Cardenal Federico Cornaro (1579-1673), que había elegido la iglesia, por otro lado sin mayor atractivo, de los Carmelitas descalzos como su capilla de enterramiento. Tenía razones para evitar que lo enterrasen en Venecia, puesto que su nombramiento como cardenal por Urbano VIII (Barberini) mientras su padre Giovanni era dogo había creado cierto escándalo en su ciudad natal, con enfrentamientos dentro de las familias. Eligió una capilla que previamente había presentado a San Pablo en éxtasis, y el cardenal lo remplazó con una imagen de la primera santa carmelita en éxtasis, cuya canonización era reciente (1622).[1]

Se completó en 1652 costando la por entonces exorbitante suma de 12.000 escudos (unos 120,000 dólares).[2]

Representa a Santa Teresa de Jesús, escritora mística y reformadora de la sociedad religiosa, que fue beatificada en el año 1614 por Paulo V (canonizada en 1622).

La capilla es una explosión de mármol de color, metal y detalles. Filtros de luz a través de una ventana por encima de santa teresa, subrayados por rayos dorados. La cúpula tiene frescos con un cielo de trampantojo, lleno de querubines, con la luz descendente del Espíritu Santo representado en forma de paloma. En las paredes laterales, hay relieves a tamaño real de la familia Cornaro.

Las dos figuras principales que centran la atención derivan de un episodio descrito por santa Teresa de Ávila en uno de sus escritos, en el que la santa cuenta cómo un ángel le atraviesa el corazón con un dardo de oro. La escena recoge el momento en el que el ángel saca la flecha, y la expresión del rostro muestra los sentimientos de Santa Teresa, mezcla de dolor y placer. Según sus propias palabras:

"Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. El dolor era tan fuerte que me hacia lanzar gemidos, mas esta pena excesiva estaba tan sobrepasada por la dulzura que no deseaba que terminara. El alma no se contenta ahora con nada menos que con Dios. El dolor no es corporal sino espiritual, aunque el cuerpo tiene su parte en él. Es un intercambio amoroso tan dulce el que ahora tiene lugar entre el alma y Dios, que le pido a Dios en su bondad que haga experimentarlo a cualquiera que pueda pensar que miento... "

Las figuras están realizadas en mármol blanco principalmente, y los rayos del sol de bronce. Tiene una altura de 3,5 metros. La fuerte expresividad de la obra, el desorden de las figuras y en especial del pliegue del manto de la santa, denotan que es de claro estilo barroco. Bernini además pintó la capilla donde fue colocado el conjunto, para darle mayor realismo y sensación de misticismo.

Contenido

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[editar] Valoración

"La expresión de la Santa en pleno arrebato místico, constituye una de las más grandes realizaciones de todo el arte barroco".[3] Algunos críticos modernos han apuntado a que las experiencias religiosas que derivan en una especie de síncope apuntan más a fenómenos orgásmicos velados que a encuentros espirituales; en particular, la postura del cuerpo y la expresión facial de santa Teresa ha hecho que algunos atribuyan su experiencia a un momento climático.[4]

Aunque esa teoría puede resultar excitante, la mayor parte de los eruditos barrocos serios dudan que Bernini, practicante de los ejercicios místicos de los seguidores de San Ignacio de Loyola, pudiera haber intentado representar aquí un episodio de lujuria satisfecha.[5] En lugar de ello, parece que Bernini intentaba expresar el equivalente físico y la expresión facial de un estado de alegría divina, y el resultado sin un coma transfigurado, el llamado Sueño de Dios, común entre los místicos. No habría sido inusual para devotos practicantes de misa diaria, como Bernini, pasar varias horas en oración todos los días. Los místicos como Teresa rezarían durante días, a menudo sin comer, para alcanzar tales visiones. La expresión aquí es más de alegría por un encuentro celestial como el que puede encontrarse en la obra de Bernini Muerte de la Beata Albertona (1676) que se encuentra en la iglesia de San Francesco a Ripa, en Roma.

Esta capilla escenográfica unifica los temas de toda una vida tratados por Bernini. Fiel al sentimiento barroco, ilustra un momento en el que la divinidad entra en un cuerpo mortal. Irving Lavin dijo la transverberación se convierte en un punto de contacto entre la tierra y el cielo, entre la materia y el espíritu.[6] Pero la dicotomía irónica contenida dentro del concepto en esta obra de arte va más allá al unir alegría y dolor en la expresión de Teresa y en la conjunción de los rayos dorados con la piedra ondulada.

La unidad de arquitectura, teatro, y escultura que se encuentra en este complejo es también un rasgo barroco, con el Espíritu Santo como un baño de luz o guiado por los rayos dorados que enmarcan la estatua y provienen de las ventanas en la parte superior de la capilla, lo que permite al cielo entrar en la iglesia.

Los efectos son teatrales, incluyendo el discurso que la santa sugiere flanqueada por el linaje de los Cornaro.[7] Los detalles de querubines alrededor de la santa pueden repeler a un minimalista secular, pero abundan en la idea de que estamos viendo un momento del tiempo en el que Dios ha entrado en el alma de una mujer, si no atravesado literalmente su cuerpo.

Para añadirle dinamismo, Bernini ha trabajado la piedra en olas de tela, evocando el terremoto espiritual que rodea a Teresa, y profanando la inmeculada concepción pétrea del mármol virginal. Un viento divino agita la ropa del ángel. Éste sonríe casi travieso. La nube sin pulir parece casi superflua; la ropa de Teresa parece que la basta en su levitación. "Un efecto luminoso hace que las imágenes parezcan suspendidas en el aire".[8]

[editar] Galería

[editar] Notas

  1. Boucher B. p135
  2. Italian Baroque Sculpture : Books : Thames & Hudson
  3. Historia del arte, ed. Anaya, pág. 497
  4. QM2 Proceedings Paper
  5. Harbison, R. p23
  6. Boucher, B. p138
  7. Familia Cornaro.
  8. Historia del arte, ed. Anaya, pág. 497

[editar] Referencias

  • Howard Hibbard, Bernini.
  • Robert Harbison (2000). «The Case for Disruption», Reflections on Baroque. The University of Chicago Press, pp. 1-32.
  • Bruce Boucher (1998). Thames & Hudson, World of Art (ed.). Italian Baroque Sculpture, pp. 134-143.
  • Biografía de Bernini (hacer clic en "Ecstasy of St. Theresa")
  • Imagen de la escultura
  • Pérez Sánchez, A.E., Azcárate Ristori, J. M.ª de, "Escultura barroca en Italia", en Historia del Arte, Ed. Anaya, 1986. ISBN 84-207-1408-9

[editar] Enlaces externos

ARTE2: CARICATURAS DE FAMOSOS