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FILOSOFÍA: HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y CREENCIAS RELIGIOSAS:LAS IDEAS RELIGIOSAS DE LOS PUEBLOS PREHISTORICOS Y SU REPRESENTACIONES.

LAS IDEAS RELIGIOSAS DE LOS PUEBLOS PREHISTORICOS Y SU REPRESENTACIONES

                                                                           Por Julieta Sepich

   Hace miles de años el sol ya refulgía sobre la Tierra fértil y misteriosa. Los hombres y mujeres del Paleolítico y Neolítico sabían venerar los elementos y las fuerzas naturales. Su sensibilidad era mágica y religiosa. Y artística. Esta diversidad de atributos la evidencian las señales del arte rupestre prehistórico. En este vasto, fluido y sólido artículo, Julieta Sepich nos acercará a los remotos vapores de la prehistoria. Sepich es egresada de la carrera de Imagen y sonido de la Universidad de Buenos Aires. Ella nos hará recorrer la posible dimensión religiosa del hombre prehistórico a través de sus entierros, las diosas de la fertilidad, el simbolismo de las cuevas, menhires y dolmenes y las bellas y plásticas imágenes que esmaltan las paredes de las cavernas que presenciaron los más antiguos ritos del hombre.   

 

     Al arte Paleolítico le corresponde la duración de aproximadamente 20.000 años, el período que abarca desde el 30.000 al 9.500 aC. Para poder comprender las formas de representación del arte Paleolítico se debe considerar el modo de vida y subsistencia de los hombres de éste período. Tanto el Paleolítico Inferior como el Superior, contenían a un hombre nómade, no productor; es decir, que no modificaba a la naturaleza, sino que tomaba de ella los elementos para la supervivencia.

    Este período tiene como característica principal desde el punto de vista tecnológico, que el hombre no pule la piedra sino que la talla. Pero, ante todo,  una mejor comprensión de las representaciones de los hombres primitivos, nos las aportará una indagación en torno a las ideas religiosas de estos pueblos.

MUERTE Y RELIGION

    Paradógicamente, comenzaremos por las ideas de ultratumba, ya que los enterramientos, que como es natural, son uno de los hallazgos más frecuentes de la arqueología prehistórica, constituyen la fuente más antigua para reconstruir las ideas religiosas de estos pueblos.

   En sitios arqueológicos vinculados con la Prehistoria, no se encontraron lápidas, ni inscripciones que transmitan nombres de divinidades ni de ritos, pero el hecho mismo del enterramiento y del cuidado a los difuntos, demuestra una creencia firme en un "más allá". De otro modo no se explican las ceremonias funerarias y bastaría abandonar los cadáveres o cubrirlos con tierra sin la menor preocupación complementaria.

    Desde los primeros restos conocidos hasta la actualidad, la tumba ha sido el más elemental modo de expresión religiosa y es unas de las pruebas más concluyentes de la creencia en la otra vida, consustancial al hombre, incluso en las tribus de mentalidad religiosa menos desarrollada.

    Sin que la regla sea absoluta, el hombre prehistórico cree en el mantenimiento de la personalidad en el "más allá", con necesidades muy semejantes a las terrenas, como lo demuestran las armas, adornos y alimentos que se ofrendan a los muertos y que todavía se hallan junto a sus restos en las sepulturas

    No olvidemos que para la mentalidad primitiva todas las cosas tienen su alma, y el espíritu del muerto no es más que un alma de especie superior.

    Si el "más allá" está poblado de "fantasmas" humanos, éstos se sirven de fantasmas de colores, de comida, de armas, de utensilios, y utilizan e incluso cabalgan, en fantasmas de animales.

    Estos pueblos enterraban colores junto a los muertos, o pintaban los cadáveres y hasta los bañaban en substancias colorantes. El fin de estos procedimientos es complejo y múltiple. El rojo simboliza y sustituye la sangre, es decir, la energía vital, por lo que pintaban las entradas de las cavernas, ciertos utensilios y hasta sus cuerpos. Empapar un cadaver en color rojo equivalía a multiplicar la potencia vital del difunto en la otra vida. Como la momificación egipcia, el baño paleolítico de ocre rojo era garantía de inmortalidad.

RELACION ENTRE LOS VIVOS Y LOS MUERTOS

    Otra observación respecto a los enterramientos, es la relación que se establecen entre los muertos y los vivos. Los muertos necesitan de los cuidados y las ofrendas de los vivos, mientras que éstos pueden ver afectada su existencia de manera favorable ( protección de sus antepasados), o perjudicial (espíritus malignos, fantasmas) por la influencia de aquellos.

   De la posición de los cadáveres también pueden hacerse deducciones significativas. Muchos aparecen depositados en la tierra sin que aparentemente haya una intención conciente, pero también están los que fueron orientados hacia el este o el oeste. Es dificil encontrar un fundamento categórico, pero es probable que cuando miran hacia el oriente se relacionen con el nacimiento del día, y por lo tanto con la idea de resurrección; y que cuando se dirigen a Occidente respondan a la idea de que este lugar, por donde se oculta el sol, se consideraba ya la morada de los muertos.

    No cabe duda de que existió, en algunos casos, una relación entre los enterramientos y la proximidad de ríos y sobre todo el mar, ya que se verificaban en acantilados que bordean estrechas ensenadas que penetran profundamente en la costa. También podría hipotetizarse sobre un camino que condujera a un más allá situado en regiones ignotas, localizadas al otro lado del horizonte visible.

    Sin embargo, es arriesgado asegurar estas teorías ya que están teñidas de las posteriores interpretaciones del mundo clásico y del cristianismo. De todos modos, es seguro que el lugar de la sepultura y la orientación de los cadáveres tenían un significado concreto relacionado con la creencia en otra la vida.

    Otro aspecto, es la posición de los cuerpos sepultados, se trata de los cadáveres encogidos, casi siempre violentamente plegados sobre sí mismos y fuertemente ligados. Se ha supuesto que se intentaba reproducir la posición del feto en el seno materno, como si se tratara de una especie de gestación para la nueva existencia.

   Sabemos que la preocupación de los primitivos por sus muertos no siempre obedece al amor y la obediencia, sino al miedo. Se da también que los muertos son enterrados con las manos y los pies atados, tendidos de bruces o cabeza abajo; esto responde a la creencia de que si el difunto pretendía ponerse en movimiento, se hundiría cada vez más, sin poder emerger a la superficie.

    Como ejemplo de estos miedos hacia los difuntos se encuentran los hallazgos en Chancelace, de los esqueletos de Lauregie-Basse, y hasta de una época más avanzada, plena Edad de Bronce, como algunos encontrados en El Argar.

EL CULTO A LOS MUERTOS Y A LOS ANTEPASADOS

   Existe una complicada disputa sobre la posible existencia de un culto prehistórico a los muertos o a los antepasados, conceptos que no deben confundirse. En el primer caso se trata de la persistencia espiritual de la persona que se ha conocido viva; en el segundo, de gente que vivieron hace mucho tiempo, a quienes los hombres no han conocido en su realidad terrena, a las que se remonta su propio origen, y que están envueltas con un velo de creencias mitológicas que acaban por perder su personalidad natural y que incluso estas divinidades son pura invención.

    Hay que distinguir entre las honras al difunto en los momentos siguientes a su muerte (funerales) y mientras su memoria persiste (recuerdos, ofrendas), del rito religioso propiamente dicho, que exige siempre la elevación a divinidad y un ritual bien establecido. Por ejemplo, Barden y Bouyssonnie, excavadores del importante yacimiento de la Chapell-aux-Saints, encontraron en ella gran cantidad de huesos de animales, enteros y fragmentados, próximos a una gran fosa de enterramientos humanos y acompañados por piezas de sílex tallado.

    La cueva no tiene condiciones para ser habitada y parece que sólo tenía función funeraria; las comidas realizadas junto a la fosa tendrían, por lo tanto, carácter de ágape funerario, pero ésto no supone un verdadero culto a los muertos, sino una forma de intensificar su fuerza en el otro mundo y de renovar la alimentación que se les ofreció en los funerales. Estas comidas fúnebres eran muy diferentes del sacrificio religioso, al menos en los finales del Paleolítico Inferior (Musteriense).

    En 1907, se encontró en Ofnet (Baviera, Alemania), una curiosa sepultura con dos fosas una junto a otra, la primera con seis y la otra con veintisiete cráneos sin las restantes partes del cuerpo. Ordenados concéntricamente y orientados hacia el Occidente, cubiertos por una capa de ocre rojo en polvo y adornados con conchas y dientes de animales. Esta forma de culto respondería a un procedimiento de honrar a los muertos o de anular sus poderes maléficos, ya que es constante la creencia de que la separación de la cabeza, es uno de los medios más seguros de defenderse del poder de los muertos y de sus espectros.

   La muerte plantea al hombre prehistórico, abandonado a sí mismo en medio de una naturaleza misteriosa, a veces hostil, y sobrecogedora, una serie de preguntas angustiosas.

  ¿Qué parte es la que sobrevive? ¿Qué es el alma?  ¿Una substancia inmaterial, indestructible?  No se sabe con exactitud si los pueblos prehistóricos se formulaban éstos u otros interrogantes, pero lo que puede asegurarse es que sin dudas eran motivos de honda preocupación.

PINTURA Y RELIGION

   La pintura es una intensa fuente de información, tantos como los enterramientos, para tratar de reconstruir las ideas religiosas de aquellos remotos tiempos. El arte y la religión han estado estrechamente ligados a través de toda la historia. Sin el arte, las ideas religiosas habrían carecido de grandiosidad, brillantez y una conmovedora potencia, un medio impresindible para acoger, enseñar y dirigir a los fieles.

    El arte ha recibido de la religión temas e inspiración profundamente espiritual que le da sentido a las formas. Es notable comprobar que esta conexión empezó en el Paleolítico, que las cavernas pintadas (salvando las enomes distancias), son las precursoras de los templos esplendorosamente decorados.

     Cuando se hallaron las primeras pinturas rupestres, se les atribuyó un origen puramente estético. Los animales que se ven en las cavernas serían producto refinado del ocio del hombre paleolítico, que tomó por modelo los seres, objeto de preocupación, y cuyos movimientos y naturaleza conocían por sus expertos ojos de cazadores, acostumbrados a observarlos durante horas y días, esperando el momento propicio para apoderarse de ellos.

    Pero si esta familiaridad con los animales, esa convincente representación, son ciertas, es falso suponer que estos hombres gozaron de tiempo libre, para entregarse a actividades de orden cultural, al goce del arte por el arte mismo, dado que supone un excedente de tiempo y actividad, solo dado por una vida fácil, basada en una alimentación asegurada. Pero ésto no era así, la vida del hombre prehistórico era dura y hostil. Un descuido, una cacería infructuosa, una epidemia de los animales o un desplazamiento de los rebaños salvajes, podía producir el perecimiento de tribus enteras.

    Si el hombre no podía perder un momento para atender la conservación de su vida ( que se extinguía entre los veinte y los treinta años), no cabe duda que la actividad artística tenía una estrecha relación con su lucha frente a la vida. El análisis de su arte lo confirma.

    Las obras creadas con fines estéticos deberían representarse en lugares donde puedan contemplarse facilmente. Pero en las cavernas prehistóricas ocurre lo contrario. Estas poseen incomodidad física, peligros y tensión que implica acceder a esas representaciones. Estas pinturas se produjeron con una falta casi total de luz, (lámpara en piedra y alimentada con grasa animal).

    Las pinturas neolíticas, las ejecutadas en las Edades del Bronce y del Hierro, están a la luz del día, en espacios poco profundos. En cambio, las paleolíticas, jamás vieron la luz del sol. Hay una serie de ejemplos que lo explican:

  A) En la cueva de Doña Clotilde, debe llagarse a una enorme sala, de ella parte un corredor de dos metros de ancho y de varios centenares de longitud, que se bifurca y se vuelve a unir, luego hay que arrastrarse para pasar bajo una formación de estalactitas que lo obstruye casi totalmente y luego de ésto se accede a un espacio cuyo techo contiene pinturas y grabados.

   B) Las figuras de Niaux se encuentran casi a kilómetro y medio de la entrada.

   C) En la cueva de La Pasiega se entra por un agujero que conduce a una sala bastante espaciosa, de ella salen estrechos corredores que forman un complicado laberinto. En ellos se abren pozos de hasta trece metros de profundidad y las pinturas están inscriptas en esos abismos subterráneos.

   D) Para entrar en la cueva del Tuc d’Audoubert es presiso cruzar los setenta metros de anchura del río Volp y entrar en un vestíbulo surcado por otras corrientes de agua; a 160 metros de la entrada comienza un estrecho acantilado que bordea amplias salas pobladas de estalactitas, en la última se encuentra un agujero de doce metros de longitud, primero recto y después helicoide muy estrecho, así se llega a una sala estrecha y baja con algunas pinturas.

    En el fondo, tras romper varias estalactitas, la sala se angosta de nuevo y se convierte en un corredos que debe atravesarse por encima de una cornisa de arcilla resbaladiza, con huellas de garras de osos, así como unos trazos sinuosos marcados por los hombres, cuyo sentido no se ha descifrado.Tras otro paso que no permite permanecer de pie, se desemboca en el sancta sanctorum, donde se encontraron unas bellas figuras de bisonte modeladas en barro y huellas de talones humanos (al parecer con cierto ritmo, se cree que podría ser la representación de una danza).

   Los ejemplos son múltiples, en algún caso se hallaron pinturas a seis metros de altura, sin saber como accedieron a dicha altura.

   El análisis de las pinturas, grabados, figuras modeladas, delatan una intención concreta.

   Los animales aparecen a veces heridos por armas; otros, rodeados de extraños signos de dificultosa interpretación, pero que sin duda poseen un carácter mágico.

  En ocasiones aparecen apoyando sus patas en algo que se asemeja a un tablero de ajedrez, o se relacionan con esquemas que por recordar la armadura de los techos de las chozas han recibido el nombre de tectiformes.

    Una imagen de El Pindal, muestra a un mamuth con un enorme corazón, como por transparencia. Esto podría ser una fórmula para cazarlo con más facilidad.

   Las hembras aparecen a veces con el vientre hinchado, en gestación avanzada, y hay ejemplos de hembras en celo llamando al macho (bisonte de Altamira), o renos copulando (de Font-de-Gaume), son sin duda estos ejemplos estimulación mágica para la reprodución de las especies útiles.

   Estas prácticas forman parte de la llamada "magia simpática", cuyo principio consiste en la convicción de que cualquier acción que se ejecute sobre la reproducción de un ser repercute sobre el original. Así, los animales previamente "cazados por la magia" caerán con más facilidad en manos de sus perseguidores.

   El carácter sagrado y mágico de todo este arte está confirmado por los lugares oscuros y de dificil acceso, el hecho de que la vida de los pobladores no se desarrollara nunca en la proximidad (por ser prácticamente inhabitables), sino cerca de la entrada, y que en muchos casos las cuevas pintadas no sirvieran nunca de abrigo para el uso cotidiano de estos hombres.

LAS ESTATUILLAS PALEOLÍTICAS DE LA FECUNDIDAD

   En el Paleolítico Superior, se hallaron las primeras muestras de esculturas.  A veces son animales modelados en el barro, como los bisontes del Tuc d’Audoubert; otras, formaciones minerales naturales, como salientes de rocas o estalactitas, que fueron retocadas para darles cierta apariencia orgánica.  Pero lo más significativo son las figurillas, los relieves de piedra y las tallas en hueso y marfil.

  Muchas representan animales, y son el complemento artístico y mágico- religioso de las pinturas rupestres, pero otras reproducen hombres y mujeres y su simbolismo es muy particular.

   Una de las más conocidas, es la llamada "Venus de Willendorf ", encontrada en la aldea austríaca de este nombre. Es una figurilla de pocos centímetros de altura, labrada en piedra, resaltanto extraordinariamente el vientre y los senos, mientras que las piernas son insignificantes, los brazos ligeros y la cabeza sin ningún razgo aparente.

    Todas las estatuillas femeninas poseen características similares:

* De pequeñas dimensiones ( de 4 a 22 cm) , trabajadas en piedra, marfil o hueso.

* Razgos comunes, acentuación de los caracteres sexuales secundarios, adiposidad y extrema estilización de las extremidades, expresadas de un modo atrófico y sin detalles, También la cabeza es estilizada, generalmente representada como una simple forma esférica, oval o cónica, sin descripción de los razgos del rostro.

   Estos cuerpos ovoides, de forma elemental, estática, fantásticos en su deformidad, son seres originarios, rítmicos, encerrados en sí mismos. Incluyen una idea y una potencia: la fuerza primordial de la vida, la que asegura la continuidad de la especie.

   La aparencia individual de las estatuillas sugiere que son figuras de fecundidad, hechas para enriquecer o asegurar abundancia de alguna forma. Como grupo (que incluye más de 150 ejemplos), muestran gran uniformidad, y con el tiempo la figura básica se va adaptando y simplificando hacia formas esquematizadas.

   La potencia erótica de estos fetiches arrebata a todos los seres, asegura la continuidad de la existencia de los muertos en el más allá, multiplica las especies animales de las que entonces dependía el hombre de forma absoluta. Se trata por lo tanto de la Vida en su estado cósmico, íntimamente ligada a la supervivencia y a la raza.

    La Venus de Willendorf estaba enbadurnada de ocre rojo como los relieves de Laussel, que representan un hombre normal y varias mujeres de prominencias exageradas, embarazadas y con un cuerno en la mano, al que dirigen su vista extasiada. Sea símbolo de la abundancia o emblema fálico, este cuerno es una curiosa anticipación del cuerno de la abundancia tan famoso en la mitología griega y el simbolismo posterior.

   Estas Venus, que todavía no pueden llamarse divinidades, son las antepasadas de la Gran Diosa o de la Madre Naturaleza, cuyo culto será esencial a partir del Neolítico, a consecuencia de los mitos agrícolas, y que con el tiempo serán el origen de todas las diosas del amor y la fecundidad de la historia posterior.

TRANSFORMACION EN EL NEOLITICO

   Al final de la Era Cuaternaria, se sucedieron acontecimientos que modificaron de forma radical la forma de vida del hombre prehistórico.El comienzo de estos cambios fueron catastróficos. La temperatura empezó a subir y determinó un cuadro climático muy semejante al presente. Los glaciares se fundieron o quedaron reducidos. La fauna fría emigró hacia el norte, seguida por las tribus paleolíticas, pero las especies habían cumplido su ciclo biológico y se reproducian cada vez menos, acabando por desaparecer y llevar así a la muerte a gran parte de la humanidad prehistórica.

   Algunos grupos llegaron a las zonas árticas, donde los esquimales y lapones son los descendientes de los antiguos Magdalenienses, adaptados a la pesca y a la caza de mamuths. Otros quedaron en las costas viviendo de los bancos de mariscos y de la caza menor, en las costas europeas del Mar del Norte y del Báltico. Pero en Oriente un hombre se desarrolló, y generó una cultura (la neolítica), caracterizada por la agricultura, la domesticación de animales, acompañadas por adelantos tecnológicos, como los primeros tejidos y la cerámica.

   Es acertado remarcar que este importante avance, sobre todo la agricultura, influyó de manera muy poderosa en las ideas religiosas. Con el cambio de clima aumentaron las plantas comestibles, y es probable que hubo una etapa de recolección a gran escala de vegetales no cultivados (trigo, cebada, etc).

   La observación de este fenómeno, que era inexplicable para el primitivo, de que las semillas se caen al suelo y originan nuevas plantas, que reproducen el ciclo vegetal a través de un período, condujo a la siembra intencionada, que fue la base de la alimentación. Las necesidades de carne se remediaron con la ganaderia, y probablemente en la domesticación de los animales, la mujer tuvo un rol fundamental.

    Esto produjo una inversión de roles, donde la mujer pasó a desplazar al hombre, dando paso al matriarcado.

EL CULTO EN EL NEOLITICO

   Los enterramientos neolíticos demuestran intensas creencias de ultratumba, sin dudas ya organizadas como mitos, aunque se carezca de detalles concretos sobre los ritos.

   Se mantiene el enterramiento con ofrendas de comida, adornos y otros objetos, y con las armas cuando se trata de guerreros, (ésto muy frecuente en la Edad del Bronce). También se observan orientaciones intencionadas de los cadáveres.

    Lo más frecuente en el Neolítico, respecto a las atenciones al cadáver son: enterrarlo (inhumación) o quemarlo (incineración), y ésta elección no es azarosa , sino que tiene ciertas implicancias.

    La inhumación significa devolver el cuerpo a la Tierra, a la Gran Diosa Madre, que dispensa la vida, la muerte y la resurrección.  La incineración se relacionaba con las virtudes purificadoras del fuego, o con el deseo de facilitar al espirítu el paso a otro mundo convertido en fluidos invisibles (los gases y vapores de la combustión).

   En el Neolítico se desarrolló una arquitectura elemental, chozas de madera, barro, con fondos de piedra, que en la Edad de Bronce ya pueden considerarse como los primeros edificios. También para el culto se construían "edificios" especiales. Estos son los sepulcros megalíticos, cámaras rectangulares de proporciones diversas, precedidas por un corredor, otras con cámaras circulares, cubiertas de tierra.

    Todas estas construcciones presuponen la firme idea de la supervivencia y grupos humanos grandes y organizados. En las paredes de algunos se ven grabados signos figuras antropomorfas, series de trazos paralelos, y huesos decorados; todo ello relacionado con el culto a la Gran Diosa Madre.

    Los menhires son piedras estrechas y altas, clavadas perpendicularmente en el suelo, a veces próximas a un dolmen (del cual se ignoran sus implicancias religiosas). Parecen ser parte de un rito solar por su ubicación circular o que equivaldrían a falos monumentales relacionados con el mito de la fecundidad.

PINTURA Y RELIGION

   Las pinturas pertenecientes a este período tienen rastros de las producidas en el Paleolítico, aunque sus diferencias son evidentes.

* Están en abrigos al aire libre,

* las figuras son más pequeñas,

* no existe la policromía en la misma figura,

* hay abundante representaciones humanas de ambos sexos,

* se emplea la composición, que a veces se complejiza hasta una búsqueda de perspectiva espacial.

* Las figuras humanas tienden a estilizarse con el paso del tiempo, mientras que las de los animales se mantuvieron dentro de un naturalismo que fue derivando en una esquematización de las formas y contenidos.

*El movimiento rápido y violento, captado con agudeza, es uno de las características más destacadas de este período.

   Pero el carácter mágico-religioso de la pintura siguió siendo fundante. Los sitios elegidos para pintarlas eran especiales en forma, orientación o situación. Algunas pinturas fueron repintadas, por ejemplo las rojas más antiguas se repasaron en negro, lo que indica la continuidad del interés en ciertas rocas decoradas, que se pueden calificar como santuarios.

   Es frecuente la representación de escenas cotidianas, como la recolección de miel, que podían también invocar a la protección mágica para incrementar la caza, la abundancia de los productos naturales, etc. Este arte fue evolucionando hacia una estilización que acabó por convertirse en un cúmulo de símbolos de muy dificil interpretación, verdaderas pictografías, pero cada vez de sentido mágico más profundo.

   Se ven animales, líneas, puntos y hasta carros de dos o cuatro ruedas, que siguen refiriéndose a protecciones mágicas sobre los animales. También son frecuentes los hombres con muchos brazos u hombres-árboles indicación de poder sobrehumano. Abundan los triángulos oscuros con un vértice hacia abajo, símbolo sexual y universal femenino, que enlazan estos signos con los ritos de la fecundidad y la Diosa Madre.

OBSERVACIONES FINALES

   Para tratar de arribar a una síntesis que permita observar con más claridad las manifestaciones artísticas de implicancia mágico-religiosa de los períodos desarrollados en este trabajo, es que quisiera manifestar los puntos que desde mi perspectiva ( muy subjetiva, por cierto), son los de mayor relevancia en estos pueblos.

   En el primer período observado, el Paleolítico, se observa que las representaciones (tanto pinturas, como volúmenes), tienen una relación directa con la supervivencia del hombre prehistórico. La magia simpática que aseguraba la existencia de lo representado en el exterior, es la que nos habla de un ser sin la noción de pertenencia, de permanencia y de un caráter puramente mágico respecto del mundo que lo circunda. Es un hombre que no posee la capacidad de producir y transformar a la naturaleza.

    Es muy llamativo que todas las representaciones de este período estén en lugares inaccesibles, donde el hombre no convivía con estas producciones artísticas, sino que la sumergía en una especie de santuario que lo separaba de su existencia cotidiana.

    Cuando el hombre dejó de ser nómade para constituirse como en ser sedentario, y producir cambios en la naturaleza para su supervivencia y evolución, es que comenzó a modificar sus espacios y características en lo que se refiere a la representación e ideas mágico-religiosas. Sus cultos se ampliaron y no sólo se hacían para los muertos, sino que se le adjudicaban a las fuerzas naturales determinadas representaciones; ésto dio comienzo a los ritos como el de la Gran Diosa Madre, que representaba la fuerza vital y la fecundidad, que podría equivaler a lo que fue luego la noción de La Madre Natura.

   Es importante observar cómo el hombre fue relacionándose con el mundo circundante y encontrando de una manera mágico-religiosa la explicación de su propia existencia. Y a su vez a partir de la representación de su visión del mundo, fue evolucionando y complejizando su manera de hacer y pensar(se).

   Es revelador comprender que en estos hombres se gestó y germinó toda la evolución del pensamiento religioso, víctima de inmensas mutaciones que llegan hasta nuestros días.

   Sin embargo, adhiero a estas primeras civilizaciones con respecto a su gran culto de la Naturaleza y las nociones de vida-muerte que experimentaban desde su remota sabiduría.

Ilustraciones (de arriba hacia abajo): 1: Bisonte rojo en cueva prehistórica de Altamira; 2: Bisonte rojo (detalle); 3: Apelando a la imaginación, un hombre prehistórico ingresando en una cueva, asimilada simbólicamente al vientre materno, lugar donde se regresa en el momento del entierro; 4: Ciervo rojo en cueva del paleolítico; 5: La Venus de Willendorf; 6: Imagen de menhir.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

Prehistoria y Antiguedad

Biderman, Hans

Seix y Barral

Grandes Civilizaciones

Cid, Carlos; Riu, Manuel

Obtenido de http://www.temakel.com/artprehis.htm

: Historia de las Religiones, Sopena, Barcelona,1965.
, Mas- Ivars Editores
: El arte rupestre en Europa, Barcelona, 1957
: Culturas Megalíticas, 1967
, Historia del Arte, Equinox, Editorial Sarpe, Madrid, 1982

 

 

FILOSOFÍA: HISTORIA DE LAS IDEAS POLÍTICAS

Índice según temas:

 

A

Atenas (La Ciudad Estado) 4

D

Desarrollo anterior a Grecia 2

E

El Cristianismo 43

El Mundo Feudal 48

R

Roma (concepto de latinidad) 40

 

Desarrollo anterior a Grecia

En algún lugar de Oriente Medio, alrededor del año 6.500 a.c., la humanidad atravesó una línea crucial en lo que se refiere a nuestra materia de estudio. El hombre cazador recolector, se convirtió en agricultor, abandonando sus formas de vida nómada y llegando a construir asentamiento permanentes. De esta forma, las diversas técnicas agrícolas, parecen haberse difundido continuamente hasta el año 3.000 a.c. por toda la costa norte de África, Europa y la India.

Así, la agricultura se convirtió en civilización únicamente bajo circunstancias favorables, floreciendo en los terrenos aluviales de los grandes ríos. Toda civilización requiere de actividades sociales que vayan mas allá de la simple agricultura de reproducción y subsistencia. Sólo los extensos valles fluviales de los grandes ríos podían ofrecer las condiciones necesarias para la producción de un excedente agrícola capaz de sostener formas de actividad humana cualitativamente civilizadas.

La escritura hace su aparición en la civilización sumeria, alrededor del año 3.100 a.c., simultáneamente con la existencia de un excedente agrícola en el valle del Tigris y el Eufrátes (Mesopotamia).

Los egipcios se encontraban relativamente solos, a los largo y ancho del cauce del río Nilo, por lo que pudieron ser capaces de perfeccionar un estilo de vida y de pensamiento mas o menos estático y no sujeto a influencias externas.

Al rededor del año 1.700 a.c. se inició una ola de invasiones provenientes del norte del continente que daría comienzo a una nueva fase de desarrollo de la humanidad. Estas invasiones duraron cerca de doscientos años y llegaron a modificar drásticamente la situación del medio Oriente. Egipto no pudo permanecer aislado por mas tiempo, surgiendo una nueva civilización cosmopolita que llegaba a incorporar todo el antiguo Egipto y el valle de la Mesopotamia, así como todo el espacio geográfico-cultural que entre ellos se encontraba.

Cerca del año 1.200 a.c. el líder de una tribu del desierto, preparado y educado por sacerdotes egipcios, llevó a su pueblo (Israel) fuera de Egipto, atravesando el Sinaí, con destino a la “Tierra Prometida”. Al mismo tiempo que otro grupo de semitas (de los límites existentes entre Egipto y Mesopotamia) incapaces de asimilar con éxito la compleja escritura egipcia, simplificaron su grafía llegando a reducirla solamente 20 ó 30 símbolos distintos que representaban sonidos, en lugar de ideas; inventándose así el alfabeto.

En esta misma época, los Dorios (un grupo de pueblos bárbaros que hablaban el griego), llegaron del norte. La batalla de Troya data tradicionalmente del año 1.148 a.c. En la primera mitad del primer milenio, antes de nuestra era, mientras Oriente Medio continuaba, en uso de una identidad cosmopolita, realizando su proceso de unificación política bajo el dominio de los Persas, el mundo se desarrollaba en la forma de las tres grandes civilizaciones periféricas conocidas: la china (de donde surgió el maestro Confucio), la india (de donde es originaria la figura de Buda) y la griega donde surgieron Sócrates, Aristóteles y Platón, entre otros grandes pensadores que tanta huella han llegado a imprimir en todo el mundo occidental.

  • Últimos 50.000 años

  • Aparición del primer Homo Sapiens

(40.000 años)

  • Pinturas rupestres en Francia

(16.000 años)

  • Inicio de la agricultura

(6.500 a.c.)

  • Invención de la escritura

(3.100 a.c.)

  • Construcción de la Gran Pirámide

(2.500 a.c.)

  • Ola de invasiones bárbaras en Oriente Medio

(1.700 a.c.)

  • Éxodo de Egipto por Moises

  • Invasiones dóricas en Grecia (a partir del año 1.200 a.c.)

 

COMIENZO DE NUESTRA MATERIA DE ESTUDIO

  • Época dorada de Atenas (Sócrates, Platón, Aristóteles...)

 


Obtenido de http://html.rincondelvago.com/historia-de-las-ideas-politicas.html

 

PSICOLOGÍA3: ARTE Y DISEÑO Y MODA: PSICOLOGÍA DE LOS GUSTOS

DIFERENCIA GUSTOS Y DESEOS

Parece pueril explicar las diferencias entre los gustos personales de cada ser humano y sus derechos. A mí me lo parece pero aun así, se constata que en muchas ocasiones cómo hay personas que no alcanzan a superar su egocentrismo y no pueden comprender estas diferencias.

 

Desde que nacemos deseamos muchas cosas. Deseos que pretenden cubrir todo tipo de necesidades…. La maduración de la personalidad implica justamente tomar conciencia de los limites a la satisfacción de las mismas, así como de los momentos y situaciones adecuadas o no.

 

Hasta aquí parece que la mayoría de las personas comprenden que no pueden gritar en la iglesia ni en la biblioteca o que no puede coger o tocar lo que le apetezca ya que eso colisiona con los deseos de otras personas (deseo de integridad, deseo de libertad).

 

 

Hay otro tipo de situaciones en las que personas que en apariencia son socialmente adaptadas tienen dificultades para respetar, aceptar las diferencias ya no me refiero a raza, sexo u orientación sexual (quien no lo hace directamente tiene un problema de rigidez mental) sino de opinión, de religión o de forma de ser.

 

Según Parménides “lo único que permanece es el cambio” pues del mismo modo pienso que lo más estable de las personas es su variabilidad, sus diferencias, y no su igualdad.

 

Es llamativa la experiencia de conocer personas que supuestamente hacen batalla por el “no a la violencia”, “no a la guerra”, tolerancia, solidaridad… etc… pero de facto se muestran altamente intolerantes y altamente insolidarios… con según quien. Lo único que esto me hace pensar es que sus afirmaciones, sus supuestas convicciones son más emocionales que reales y al final no se supera, en estas personas, su planteamiento gregario grupal. La gente que piensa como yo y la gente que no piensa como yo.

 

Según Schopenhauer “pensar de manera diferente implica odiarse”. Mi experiencia me dice que es cierto pero en personas que viven en el nivel emocional, personas muy afectivas. Quien funciona mas por planteamientos de principios, con conciencia mas amplia es capaz de comprender y empatizar con el otro respetando su punto de vista y su actitud. Desgraciadamente eso es poco habitual y de ahí tantos enfrentamientos y guerras de egos.


Quien vive en la emoción, en el sentimiento vive en la mentira y eso es constatable ya que estas personas que actúan bajo estos influjos necesitan tener un planteamiento lógico que les haga sentirse coherente y para ello adaptan sus planteamientos mentales a sus necesidades. Como decía Freud “la racionalidad es una máscara para ocultar los verdaderos motivos”.

 

¿Por qué tanta intolerancia? ¿Por qué tan poca solidaridad y fraternidad si en realidad todos somos iguales en cuanto a que somos personas? La respuesta solo la puede dar las diferencias individuales en cuanto a diversidad de personas, diferencias de madurez emocional básicamente.

 

El ser humano es una entidad muy compleja con diferentes sistemas que interactúan entre si y sobre todo gobernado o desgobernado por uno central que analiza, reorganiza y procesa la información externa e interna con miras de mejorar la supervivencia y asegurarse de mantener el equilibrio con el ambiente y consigo mismo.

 

Estamos en equilibrio y en desequilibrio… continuamente…. Es decir tenemos necesidades y tratamos de cubrirlas…. La capacidad justamente de postergar la resolución de esas tensiones nos habla de la integración que tiene esa persona, su capacidad para autocontrolarse y su capacidad para poder respetar los límites adecuados.

 

Según Aivanhoe “Nobleza es la capacidad de abusar y no hacerlo”. Creo que en los límites se ven las diferencias por lo que será en situaciones de poder, en situaciones de fuerza donde estos principios de no dañar y no abusar se ponen de manifiesto si realmente los tiene la persona o solo creía tenerlos. Este razonamiento me recuerda aquella frase que decía “Mucha gente se cree honrada y en realidad no ha tenido oportunidad de dejar de serlo”

 

Por tanto tenemos:

 

<!--[if !supportLists]-->- <!--[endif]-->Necesidades.

 

<!--[if !supportLists]-->- <!--[endif]-->Capacidad de autocontrol

 

<!--[if !supportLists]-->- <!--[endif]-->Emociones versus Principios

 

<!--[if !supportLists]-->- <!--[endif]-->Situaciones limites que ponen de manifiesto, pone a prueba los principios que tenemos o que creemos tener.

 

<!--[if !supportLists]-->- <!--[endif]-->Las mentiras que nos permiten tener coherencia mental y poder mantener un equililbrio entre la buena imagen que anhelamos tener y la conducta contraria que podamos manifestar.


Derechos por tanto es hablar de planteamientos globales y socializados. Deseos imperativos hablan de inmadurez y algunas situaciones limites (poder, situaciones de anonimato, grupo de apoyo) permiten y de hecho ponen a prueba estos supuestos principios pero que salvamos sus discrepancias con las mismas gracias al autoengaño.

 

Todo esto nos conduce a la ventana de Johari donde en un planteamiento diverso de puntos de vista diferentes, se analiza la visión que tenemos de nosotros mismos y la visión que tienen los demás, así combinando perspectivas conocidas y desconocidas. Conocernos a nosotros mismos implica conocer todas estas zonas tanto de nuestra propia visión real como la que tienen otras personas de nosotros. La falta de concordancia entre ambas… implica situaciones realmente patéticas y muy decepcionantes.

 

Por tanto, a mi modo de ver el tema no esta tanto en la maldad o egoísmo de personas que solo ven sus necesidades y no alcanza a ver a lo que tienen derecho o es oportuno o bueno respetar (otras personas) sino que el tema es más bien de nivel de conciencia y de bondad. Niveles que no se alcanzan o desarrollan a voluntad sino a través de la superación de crisis personales de una manera positiva, con la suficiente humildad para reconocer las propias carencias y estar dispuesto a aprender con buen animo y talante, o a avanzar en la mentira y en el autoengaño (resolución negativa).

 

 

El reto es por tanto… mejorar… pero desde nuestro lugar y aceptando la realidad tal como es.

 

 

Autor: Juan Carlos Medina Romero


Obtenido de http://forum-psicologos.blogspot.com/2008/02/diferencias-gustos-deseos-y-derechos.html

 

ARTE2: LA MEDIDA EN ARTE. EL ARTE CELTA. El arte celta tiene varios puntos en común independientemente del territorio en el que fue elaborado, pues los distintos pueblos célticos tenían las mismas costumbres, mitología y también sentido estético. Este sentido estético está dominado por una fuerte abstracción de las formas naturales, llevado al punto en que la figura humana y animal pierden toda materialidad. Al artista celta no le interesa tanto la fidelidad con el mundo natural o físico, sino la idea que quiere representar, así como la posibilidad de poner en práctica toda su imaginación en decorar o adornar sus productos artísticos.

Arte celta

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El arte celta tiene varios puntos en común independientemente del territorio en el que fue elaborado, pues los distintos pueblos célticos tenían las mismas costumbres, mitología y también sentido estético. Este sentido estético está dominado por una fuerte abstracción de las formas naturales, llevado al punto en que la figura humana y animal pierden toda materialidad. Al artista celta no le interesa tanto la fidelidad con el mundo natural o físico, sino la idea que quiere representar, así como la posibilidad de poner en práctica toda su imaginación en decorar o adornar sus productos artísticos. Si bien, tenemos el conocimiento actualmente, sobre todo por manuscritos y códices de época alto medieval (Ca.800 d.c. Book of Kells, Irlanda) que no obstante sabían cómo expresar el naturalismo en sus obras, pero, el convecionalismo estético de la abstracción les llevaba a reuhir esta forma de expresión artística clásica de Griegos y Romanos, contemporaneos suyos.

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[editar] Características del arte celta

Monedas celtas
  • Originalidad: el esfuerzo del artista celta por ser distinto a todo lo predominante en su época, así como frente a compañeros propios del mismo oficio.
  • Abstracción: se desmaterializa el arte, guardando solamente las formas que nos ayudan a distinguir, incluso a veces ni eso, las líneas esenciales de la figura representada. El arte celta es muy "simbolista".
  • Variación en las formas: dentro de un mismo esquema nos encontramos con variantes en la plantilla general de un mismo motivo, ya sea animal o vegetal.
  • Imaginación desbordante que supera la obra: muchas veces la obra solo es un pretexto para dar rienda suelta a la técnica y genialidad del artista.
  • Horror vacui: el llamado horror al vacío, acuñado por los romanos (véase la Columna de Trajano) también es característica común del arte celta. No encontramos practicamente ningún punto vacío en el espacio dispuesto por el artista.
  • Predilección por las figuras de caracter zoomórfico: los animales, ya vengan de una especie existente o bien sean de caracter fantástico, tienen preferencia a la hora de ser incluidos en la decoración céltica. Estas figuras normalmente eran de carácter apotropaico, es decir, protector.
  • Predominancia de la decoración "marginal" frente al contenido principal: el artista celta puede situar una escena en el centro de la obra pero siempre se recreará en los adornos secundarios, que, para éste, parecen ser lo más atractivo y que conjuntan mejor con su manera de expresarse.

[editar] Arte celta en España

Toros de Guisando

Su construcción más característica en los castros, poblados con recintos amurallados levantados en las cimas de los montes, que se localizan en las áreas ocupadas por los celtas en el valle del Duero o en Galicia: Las Cogotas (Ávila) y Castro de Santa Tecla (Pontevedra), respectivamente.

Algo más tardía y en relación con la cultura ibérica, son las ciudades de los arévacos, algunas de ellas con gran desarrollo urbanístico como en Numancia, y otras más primitivas, excavadas las casas y calles sobre la roca como en Termancia.

La escultura esta representada fundamentalmente por los verracos, figuras de animales que se asemejan a toros, protectores de la ganadería. Son característicos de esta escultura animalista los Toros de Guisando (Ávila).

[editar] Enlaces externos

Commons

[editar] Piezas del Arte Celta

ARTE2: LA MEDIDA EN ARTE. LA DIMENSIÓN FÍSICA Y ESPIRITUAL. LA MEDIDA EN EL ARTE ISLÁMICO

Arte islámico

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Mezquita de Córdoba
Damasco: Mezquita omeya
azulejo de lacería

Por arte islámico se conoce el estilo artístico desarrollado en la cultura generada por la religión islámica.

El arte islámico tiene una cierta unidad estilística, debido al desplazamiento de los artistas, comerciantes, mecenas y obreros. El empleo de una escritura común en todo el mundo islámico y el desarrollo de la caligrafía refuerzan esta idea de unidad. Concedieron gran importancia a la geometría y a la decoración que podía ser de tres tipos:

  • Caligráfica: mediante versículos del Corán.
  • Lacería: mediante líneas entrelazadas formando estrellas o polígonos.
  • Ataurique: mediante dibujos vegetales.

En arquitectura, crearon edificios con funciones específicas tales como mezquitas y madrasas, siguiendo el mismo patrón básico, aunque con diferentes formas. Prácticamente no hay arte de la escultura pero las realizaciones de objetos de metal, marfil o de cerámica, alcanzan con frecuencia una alta perfección técnica. Existe también una pintura y una iluminación en los libros sagrados y profanos.

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[editar] Caracterización

Para designarlo también se aplica incorrectamente el término arte árabe. Este error procede de una inexacta utilización de su significado puesto que de las dos acepciones del término árabe, una es tecnica. y por lo tanto aplicable a los naturales de Arabia, mientras que la otra es lingüística, estando en relación con aquellos que hablan la lengua árabe. El arte musulmán o arte islámico de la Península Ibérica recibe la denominación de arte hispanomusulmán.

[editar] El Islam

La era islámica, Hégira, comienza el año 622, fecha en que Mahoma marcha de La Meca a Medina huyendo de la intransigencia mostrada por su predicación. A partir de esa fecha, junto a la fe religiosa, surgieron unas nuevas actitudes sociales y políticas que, en menos de un siglo, se expandieron desde el golfo de Bengala hasta el océano Atlántico.

El Islam (sumisión) tiene como base un libro sagrado, el Corán, que recoge la palabra de Allah (Dios) revelada a Muhammad (Mahoma), su mensajero o enviado. La comunicación del mensaje divino fue realizada en lengua árabe que pasó a convertirse en el idioma oficial y en el vehículo de unidad.

Además del Corán existe otra fuente primordial que se conoce con el nombre de sunna (costumbre, hábito o manera), relacionada con la figura del Profeta. La sunna se configura a base de hadiz o conjunto de actos o dichos de Muhammad, constituyendo una auténtica ciencia de la tradición.

Todo musulmán (muslim, creyente) tiene que realizar cinco manifestaciones o actos en las que se recogen básicamente el contenido dogmático de la religión y sus aspectos de culto o rito. Son los conocidos como pilares del islam: profesión de fe, oración, ritual, limosna, ayuno y peregrinación a la Meca. Cada uno de ellos tiene una especial incidencia en las expresiones artísticas. La profesión de fe o sahada (No hay más Dios que Dios y Muhammad su Profeta) explicita la no existencia del concepto de encarnación del cristianismo e hinduismo, al mismo tiempo que proclama que Muhammad es sólo el mensajero de Dios. Ello comporta la primacía del mensaje sobre el mensajero, del mismo modo que es, sin duda, la clave para el desarrollo que adquiere la escritura como motivo decorativo -la epigrafía- dentro del arte islámico. Refleja, al mismo tiempo, la tendencia anicónica latente en el Islam desde los primeros momentos si bien, no por ello, la figuración dejó de contar con cierta presencia aunque en ámbitos restringidos. Esta tendencia anicónica propiciará el gran desarrollo de motivos geométricos y vegetales con un grado de abstracción cada vez mayor que, junto a los epigrafícos, definirán la ornamentación en el arte islámico.

La oración o salat es el precepto según el cual los musulmanes deben orar regularmente cinco veces al día. Ello exige un estado de limpieza ritual o abluciones, un espacio suficiente para prosternarse e inclinar la cabeza hasta el suelo y una correcta orientación hacia La Meca. Consecuencia de estas obligaciones es la existencia de un edificio, la mezquita (masyid o lugar para prosternarse) con un muro qibla donde se halla el mihrab o nicho que señala la correcta orientación a La Meca. Las mezquitas suelen contar con un patio (sahn) en el que existe una fuente (mida) para las abluciones o limpieza corporal. Otros elementos asociados son el minbar o especie de púlpito con gradas para el sermón (jutba), la maqsura o acotamiento destinado a las autoridades, el alminar (manara) desde cuya azotea el muecín llama a la oración y también utilizan las alfombras de oración (sayyada) para mayor limpieza en el desarrollo de la oración.

La obligación de dar limosna (zakat) produce en el terreno artístico la fundación de instituciones de caridad como madrasas o escuelas teológicas donde se enseña el Corán, maristan u hospitales, hamman o baños y fuentes públicas. El ayuno (sawn) durante el mes de Ramadán, noveno del calendario lunar islámico, tiene menor trascendencia artística aunque puede concretarse en ciertos objetos realizados para las fiestas de ruptura del ayuno celebradas al final del Ramadán.

El último precepto, la peregrinación a La Meca (hayy), al menos una vez en la vida, permite el intercambio de ideas entre los países más alejados, la producción de obras especiales como los paños que el califa envía anualmente para cubrir La Kaaba o los certificados ornamentales de la peregrinación.

La religión, así pues, constituye el gran elemento unificador del amplio territorio y el dilatado marco temporal -siglo VII hasta la actualidad- por el que se ha expandido el Islam. No obstante, este desarrollo espacio- temporal ha generado una enorme variedad de manifestaciones artísticas. Lógicamente, las condiciones geográficas - desde desiertos a zonas mesetarias o montañosas- así como los factores histórico y los consiguientes sustratos de civilización preexistentes en cada ámbito cultural han incidido de forma decisiva en las expresiones artísticas, determinando su diferente evolución y sus distintas peculiaridades. Sin embargo, estos condicionamientos y la asimilación de rasgos de todas aquellas culturas con las que ha ido manteniendo contacto, no ha llevado al arte islámico a convertirse en una mera repetición de formas y elementos ajenos. Al contrario, mediante la selección de entre un vasto repertorio y su utilización adecuada a su diferente función, ha logrado un arte profundamente original.

[editar] Historia del arte islámico

[editar] Los inicios del arte islámico ( siglos del VII al IX )

[editar] Antes de las dinastías

Poco se sabe sobre la arquitectura antes de la dinastía Omeya. El primero y más importante edificio islámico es, sin duda, la casa del Profeta en Medina. Esta casa, más o menos mítica, fue el primer lugar donde los musulmanes se reunieron para rezar, aunque la religión musulmana cree que la oración se puede hacer en cualquier lugar.

La casa del Profeta tuvo una gran importancia para la arquitectura islámica, puesto que establece el prototipo de la mezquita de diseño árabe, formada por un patio con una sala de oración hipóstila. Este modelo, adaptado a la oración, no nació de la nada, podría estar inspirado por el templo de Husa ( Yemen, siglo II a. C. ) o por la sinagoga Dura Europos ( renovada en el año 245).[1] Construida con materiales perecederos (madera y barro), la casa del Profeta no sobrevivió por mucho tiempo, pero está descrita con detalle en las fuentes árabes.[2] Actualmente, la Gran Mezquita de Medina se eleva en el lugar donde supuestamente se encontraba la casa del Profeta.

Los primeros objetos islámicos son muy difíciles de distinguir de los objetos de épocas anteriores sasánidas y bizantinas, o ya omeyas. De hecho, el Islam nació en efecto, en las zonas donde el arte parece haber sido poco abundante,[3] pero rodeadas de imperios notables por su producción artística. Es por ello que, en los inicios del Islam, los artistas islámicos utilizaron las mismas técnicas y los mismos motivos que sus vecinos.[4] Se conoce, especialmente, una abundante producción de cerámica sin brillo, como lo demuestra un célebre tazón que se conserva en el Museo del Louvre, cuya inscripción nos asegura que su fabricación se remonta a la época islámica. El tazón proviene de uno de los pocos lugares arqueológicos que realiza un seguimiento de la transición entre el mundo preislámico y el Islam: El de Susa en Irán.[5]

[editar] El arte omeya

Artículo principal: Arte omeya

Bajo los Omeyas, la arquitectura religiosa y civil crece con la introducción de nuevos conceptos y diseños. De este modo, el plano árabe, con patio y sala de oración hipóstila, se convierte en un plano-modelo a partir de la construcción, en el lugar más sagrado de la ciudad de Damasco - en el antiguo templo de Júpiter y en el lugar donde estuvo la Basílica de San Juan Bautista - de la Gran Mezquita de los Omeyas. El edificio fue un importante hito para que los constructores (y los historiadores del arte) situaran allí el nacimiento del plano árabe. Sin embargo, recientes trabajos de Myriam Rosen-Ayalon nos sugieren que el plano árabe nació un poco antes, con el primer proyecto que se hizo para construir la Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén.[6]

La Cúpula de la Roca en Jerusalén es, sin duda, uno de los edificios más importantes de toda la arquitectura islámica, caracterizado por una fuerte influencia bizantina ( mosaicos con fondo de oro, plano centrado que recuerda el del Santo Sepulcro ), pero que ya tiene elementos puramente islámicos, como el gran friso con inscripciones religiosas del Corán.[7] Su modelo no se propagó, y el que Oleg Grabar considera como el primer monumento que fue una gran creación estética del Islam,[8] quedó sin posteridad.[9]

Los Castillos del desierto en Palestina nos ofrecen mucha información sobre la arquitectura civil y militar de la época, aunque su función exacta está aún en estudio: ¿parada para las caravanas, lugares de descanso, residencias fortificadas, palacios con fines políticos que permitían la reunión entre el califa y las tribus nómadas? Los especialistas se esfuerzan por descubrirla, y parece que su uso ha variado en función del lugar donde se encuentren.[10] Anjar fue una ciudad encontrada completa y que nos informa sobre un tipo de urbanismo aún muy cercano al de la antigua Roma, con cardo y decumano, como en Ramla.[11]

Además de la arquitectura, los artesanos trabajaban la cerámica, a menudo no esmaltada,[12] a veces con un vidriado monocromo transparente, verde o amarillo, y también trabajaron el metal. Sigue siendo muy difícil diferenciar estos objetos de los del período pre-islámico, los artesanos reutilizaron elementos occidentales (follaje vegetal, hojas de acanto, etc) y sasánidas.[13]

En la arquitectura como en las artes mobiliarias , los artistas y artesanos omeyas no inventaron nuevas formas o métodos, sino que reutilizaron de manera espontánea las de la Antigüedad tardía mediterránea e iraní y las adaptaron a su diseño artístico, por ejemplo, mediante la sustitución en la gran mezquita de Damasco de los elementos figurativos que tenían los mosaicos bizantinos, por dibujos de árboles y ciudades. En los castillos del desierto se reflejan en particular estos préstamos y adaptaciones. La mezcla de tradición y readaptación de motivos y elementos arquitectónicos, fue creando, poco a poco, un arte típicamente musulmán,[14] palpable sobre todo en la estética de los arabescos, presente a la vez que en los monumentos en los objetos o en las páginas de los Coranes iluminados.[15]

[editar] El arte Abbasida

Artículo principal: Arte abásida
Copa con pétalos de rosa, ( siglo VIII / siglo IX ), Irán.

Con el desplazamiento de los centros de poder hacia el este, dos ciudades que serían sucesivamente capitales del Califato cobraron gran importancia: Bagdad y Samarra en Iraq. La ciudad de Bagdad no ha podido ser excavada porque está cubierta por la ciudad comtemporánea. La conocemos por varias fuentes, que la describen como una ciudad circular en cuyo centro se construyeron grandes mezquitas y palacios. Samarra ha sido objeto de varias excavaciones, especialmente de Ernst Herzfeld y más recientemente de Alastair Northedge. Creada por al-Mutasim, en el año 836, abarca unos treinta kilómetros 2, y tenía además de muchos palacios, dos grandes mezquitas y varios cuarteles. Abandonada definitivamente a la muerte de al-Mutamid en el año 892 nos ofrece un hito cronológico fiable.[16]

Samarra nos ha proporcionado una gran cantidad de mobiliario, especialmente estuco que servía como decoración arquitectónica y cuyos motivos pueden servir para la datación aproximada de los edificios.[17] El estuco también se encuentra en el arte mobiliario desde el Egipto tulunida hasta Irán, sobre todo acompañando a la madera en la decoración.[18]

El arte de la cerámica conoció por lo menos dos grandes innovaciones: la invención de la fayenza y la cerámica de brillo metálico que perdurarán durante mucho tiempo después de la desaparición de la dinastía.[19] En el Islam, se llama faience a una masa de pasta arcillosa, cubierta con un esmalte opaco tratado con óxido de estaño, y decorada. Las imitaciones de porcelana china[20] se multiplicaron entonces gracias al óxido de cobalto, utilizado desde el siglo VIII en Suse,[21] y que permite decorados en azul y blanco. El repertorio de motivos es todavía bastante limitado: motivos vegetales e inscripciones.[22]

El brillo metálico habría nacido en el siglo IX, tal vez por la incorporación a la cerámica de un producto ya existente y que era utilizado en el vidrio.[23] La cronología de esta invención y de los primeros siglos es muy difícil y ha dado lugar a muchas controversias. Los primeros brillos metálicos serían policromados, sin imágenes y a partir del siglo X pasarían a ser figurativos y monocromos, si hemos de creer la opinión más comúnmente aceptada, que se basa, en parte, en el mihrab de la Mezquita de Kairuán.[24] También se producía vidrio transparente u opaco, decorado por soplado en un molde o mediante la adición de otros elementos.[25] Hay varios ejemplos de tallado de vidrio, el más famoso es probablemente el tazón de las liebres, que se conserva en el tesoro de San Marcos en Venecia.,[26] y la decoración arquitectónica en este material que ha sido hallada en Samarra.

[editar] La época medieval (siglo IX – siglo XV)

Desde el siglo IX el poder de la dinastía Abbasida es desafiado en las provincias más alejadas del centro de Iraq. La creación de un califato chií rival, el califato de la dinastía Fatimida, seguido del califato de los Omeyas de España, dio cuerpo a esta oposición. También aparecieron pequeñas dinastías de gobernadores autónomos en Irán.

[editar] España y el Magreb

Gran Mezquita de Córdoba, sala de oración.

La primera dinastía que se instaló a España ( o Al-Ándalus ) fue la de los Omeyas de España. Como su nombre indica, este linaje desciende del de los grandes Omeyas de Siria, diezmado en el siglo IX. La dinastía Omeya en España fue sustituida después de su caída por diversos reinos independientes, los Reyes de Taifas (1031 - 1091), pero la producción artística en este período no difiere fundamentalmente tras este cambio político. Al final del siglo XI, dos tribus bereberes tomaron sucesivamente el poder en el Magreb y en España, entonces en plena Reconquista : los almorávides y los almohades del norte de África, que aportaron su influencia magrebí al arte. Sin embargo, los reyes cristianos fueron reconquistando la España islámica, que quedó reducida a la ciudad de Granada en el siglo XIV con la dinastía Nazarí, que consiguió mantenerse hasta el año 1492.[27]

Píxide de Al-Mughira, 968, caja de marfil omeya expuesta en el Museo del Louvre .

En el Magreb, los merinides tomaron la antorcha de los almohades en el 1196. Desde su capital Fez participaron en muchas expediciones militares, tanto en España como en Túnez, de donde no pudieron desalojar a los Hafsides, una pequeña dinastía firmemente establecida allí. Los merinides vieron disminuir su poder a partir del siglo XV y fueron sustituidos de forma definitiva por la dinastía Sharifs en el 1549. La dinastía Hafsides gobernó hasta su desalojo por los turcos Otomanos en el 1574.[28]

El al-Andalus fue un lugar de gran cultura en la época medieval. Además de importantes universidades como la de Averroes, que permitió la difusión de la filosofía y la ciencia desconocida para el mundo occidental, este territorio fue también un lugar en el que floreció el arte. En arquitectura, es evidente la importancia de la Gran Mezquita de Córdoba, pero esto no debería eclipsar otros logros como la mezquita de Bab al-Mardum en Toledo o la ciudad califal de Medina Azahara. También es especialmente importante el palacio de la Alhambra en Granada. Varios rasgos caracterizan la arquitectura de España: los arcos de herradura derivados de modelos romanos y visigodos.[29] Los arcos polilobulados, muy habituales y que son típicos de toda la época islámica. La forma del mihrab, como una pequeña habitación, es también un rasgo bastante característico de España.[30]

Torre en Rabat ( Marruecos ).

Entre las técnicas que utilizaron para la fabricación de objetos, el marfil fue ampliamente utilizado para la fabricación de cajas y cofres. La pyxide al-Mughira es una obra maestra, con muchas escenas figurativas y difíciles de interpretar.[31]

Los tejidos, de sedas, en particular, fueron en su mayor parte exportados y se pueden encontrar en muchos tesoros de las iglesias occidentales envolviendo los huesos de los santos.[32] En la cerámica, predominaron las técnicas tradicionales, sobre todo el brillo metálico, que se usó en las baldosas o en una serie de vasos conocida como vasos de la Alhambra.[33] A partir del reinado de las dinastías magrebíes, también hubo un gusto por trabajar la madera, tallada y pintada: el Minbar de la mezquita de Kutubiyya de Marrakech, datado en 1137, es uno de los mejores ejemplos.[34]

La arquitectura de África del Norte es relativamente desconocida por falta de investigación después de la descolonización. Las dinastías almorávides y almohades se caracterizan por una búsqueda de austeridad que se ejemplifica en las mezquitas con las paredes desnudas. Las dinastías merinides y hafsides patrocinaron una arquitectura muy importante pero poco conocida y un notable trabajo en madera pintada, tallada y taraceada.[35]

[editar] Egipto y Siria

Mezquita de al-Azhar, patio.

La dinastía Fatimida, que es una de las pocas dinastías del mundo islámico chiíta, gobernó en Egipto entre el 909 y el 1171. Nacida en Ifriqiya en el 909, llegó a Egipto en el 969, donde fundó la ciudad califal de El Cairo, al norte de Fustat, que siguió siendo un importante centro económico. Esta dinastía alumbró una importante arquitectura religiosa y profana, cuyos restos incluyen las mezquitas de al-Azhar y al-Hakim, y las murallas de El Cairo, construidas por el visir al-Badr Jamali. También fue el origen de una rica producción de objetos de arte en una amplia gama de los materiales: madera, marfil, cerámica pintada con esmalte brillante, plata, incrustaciones de metal, vidrio opaco, y sobre todo, cristal de roca. Muchos artistas eran cristianos coptos, como lo demuestran las numerosas obras con iconografía cristiana. [36] Estos constituían la religión mayoritaria durante el reinado particularmente tolerante de los fatimitas. El arte se caracteriza por una rica iconografía, que explota mucho la figura humana y animal en las representaciones animadas, que tiende a liberarse de elementos puramente decorativos, como las manchas de color en la cerámica esmaltada. Se enriqueció, tanto estilística como técnicamente, a través de sus contactos con las culturas de la cuenca mediterránea, sobre todo Bizancio. La dinastía fatimita fue también la única que produjo escultura, a menudo en bronce.[37]

Al mismo tiempo, en Siria, asumieron el poder los atabegs, es decir, los gobernadores árabes de los príncipes selyúcidas. Muy independientes, se apoyaron en la enemistad entre los príncipes turcos y ayudaron en gran parte a los cruzados francos. En 1171, Saladino tomó el Egipto fatimida, y puso en el trono a la efímera dinastía Ayubida.[38] Este peíodo no fue muy rico en arquitectura, lo que no impidió la renovación y mejora de las defensas de la ciudad de El Cairo. La producción de objetos valiosos no se detuvo. La cerámica pintada con esmaltes brillantes, y con incrustaciones de metal de alta calidad se siguieron produciendo y el vidrio esmaltado surgió a partir del último cuarto del siglo XII, como se ve en una serie de vasos y botellas de este período.[39]

Baptisterio de San Luis, arte Mameluco ( principios de siglo XIV. )

Los Mamelucos arrebataron el poder a los Ayyubidas de Egipto en el año 1250 y se instalaron en el 1261 en Siria, derrotando a los mongoles. No son, estrictamente hablando, una dinastía, porque los soberanos no reinan de padre a hijo: de hecho, los Mamelucos son esclavos turcos liberados, que (en teoría ) comparten el poder entre compañeros de libertad. Este gobierno paradójico se sostuvo casi tres siglos, hasta el 1517, y dio lugar a una arquitectura muy abundante en piedra, compuesta por grandes complejos hechos para los sultanes o emires, especialmente en El Cairo.[40] La decoración se realiza con incrustaciones de piedras de diferentes colores, así como con un exquisito trabajo en madera que consistió en incrustaciones de motivos geométricos radiantes hechos en marquetería. Se utilizó también el esmalte y el vidrio, y lo que es más importante, las incrustaciones de metal: de este período data el Baptisterio de San Luis, uno de los objetos islámicos más famosos, realizado por el oefebre Muhammad ibn al- Zayn

[editar] Irán y Asia central

[editar] Los Il-khanides
Azulejo esmaltado del camello, Irán. Siglo XIV. Museo del Louvre.

Bajo estos pequeños khanes, originalmente sometidos al emperador Yuan, pero rápidamente independizados, se desarrolló una rica civilización. La actividad arquitectónica se intensificó a medida que los mongoles se hicieron sedentarios y siguió estando más o menos marcada por las tradiciones de los nómadas, como queda demostrado en la orientación norte - sur de los edificios.[41] Sin embargo, existe una importante influencia persa y la vuelta a las tradiciones ya establecidas, como el plano iraní. La tumba de Oldjaïtou en Sultaniya fue uno de los monumentos más impresionantes de Irán, pero lamentablemente está muy deteriorado y casi destruido. También, durante esa dinastía nació el arte del libro persa, en importantes manuscritos como el Jami al-tawarikh mandado hacer por el visir Rashid al-Din.

Aparecieron nuevas técnicas en la cerámica, como la de lajvardina, y se ven influencias chinas en todas las artes.[42]

[editar] La Horda de Oro
La construcción de un muro, de Behzad.

El arte de estos nómadas es muy poco conocido. Los investigadores, que apenas están empezando a interesarse en ellos, han descubierto que hubo una planificación urbana y una arquitectura en estas regiones. Se desarrolló también una importante orfebrería y la mayor parte de sus obras muestran una fuerte influencia china. Conservadas en el Museo del Hermitage de San Petersburgo, apenas comienzan a ser estudiadas.

Fue la tercera invasión de los nómadas, la de las tropas de Tamerlán, la que fundó el tercer gran período medieval iraní: el de los Timurides. El desarrollo en el siglo XV de esta dinastía, dio lugar a la cúspide del arte del libro persa, con pintores como Behzad, y muchos mecenas. La arquitectura y el urbanismo persa, a través de monumentos como los de Samarcanda, en particular, experimentaron igualmente una edad de oro. La decoración en cerámica y las bóvedas con mocárabes son particularmente impresionantes. Existe una fuerte influencia del arte del libro y de China en todos los demás ámbitos. Es, en parte, el período Timurida el que dio cohesión al arte persa, permitiéndole florecer más tarde en el gran imperio de los Sefávidas.

[editar] Anatolia

Continuando en su impulso, los turcos seldyúcidas continuaron sus conquistas hasta Anatolia. Después de la batalla de Manzikert en 1071 formaron un sultanato independiente del de sus primos iraníes. Su poder parece extenderse desde 1243 hasta las invasiones mongolas, pero las monedas siguieron siendo acuñadas con sus nombres hasta el año 1304. La arquitectura y los objetos sintetizan los distintos estilos, tanto de Irán como de Siria. El arte del trabajo de la madera dará obras maestras,[43] y sabemos de un único manuscrito ilustrado que data de ese periodo.[44]

LosTurkmecos, que son nómadas en la región del lago Van, son muy poco conocidos. Se les conocen, sin embargo, varias mezquitas como la Mezquita Azul de Tabriz y tendrán una influencia decisiva tanto en Anatolia, después de la caída de los Seldjoukidas de Rum, como en Irán durante la dinastía Timurida. En efecto, a partir de siglo XIII, Anatolia estaba dominada por pequeñas dinastías turcomanas, que decidieron apropiarse gradualmente de los territorios bizantinos. Poco a poco surge una dinastía: la de los Otomanos, los llamados "primeros Otomanos" antes de 1453. Patrocinaron sobre todo la arquitectura, donde se busca la unificación de los espacios mediante el uso de cúpulas. En la cerámica también se sentaron las bases para lo que se convertiría en el arte otomano propiamente dicho con la cerámica de Mileto y los primeros azules y blancos anatolios.[45]

[editar] India

Mezquita de Quwwat al-Islam, en Delhi.

La India, conquistada por los Ghaznévidas y Ghurides en el siglo IX, no se independizó hasta el año 1206 cuando los Muizzî o reyes-esclavos, llegaron al poder, marcando el nacimiento del sultanato de Delhi. Más tarde, surgieron otros sultanatos competidores en Bengala, Cachemira, Guyarat, Jawnpur, Malwa y en el norte del Deccan (Bahmanidas).

Se alejaron gradualmente de las tradiciones persas, dando nacimiento a una arquitectura y un urbanismo originales teñidos de sincretismo con el arte hindú. La producción de objetos está poco estudiada hasta este momento, pero sabemos de un importante arte del libro.[46] El período de los sultanatos termina con la llegada de los Mogoles que poco a poco conquistaron toda la región.

[editar] Técnicas del arte islámico

[editar] El urbanismo, la arquitectura y su decoración

Minarete de Mekhnes, Marruecos .

La Arquitectura adopta muchas formas diferentes en el mundo islámico, a menudo en relación con la religión musulmana: la mezquita es una de ellas, pero la madrasa y los lugares de retiro son también edificios típicos de los países del Islam adaptados a la práctica del culto.[47]

Los tipos de edificios varían mucho según los períodos y las regiones. Antes del siglo XIII, en la cuna del mundo árabe, es decir, en Egipto, en Siria, en Iraq y en Turquía, casi todas las mezquitas siguen el llamado plano árabe,[48] con un gran patio y una sala de oración hipóstila, pero que varían enormemente en su decoración e incluso en sus formas: en el Magreb las mezquitas adoptaron un plano en «T» con naves perpendiculares a la qibla, mientras que en Egipto y Siria las naves son paralelas. Irán tiene sus propias especificidades como el uso del ladrillo y la decoración en estuco y cerámica,[49] el uso de formas particulares a menudo tomadas del arte Sasánida como los Iwan ( porches de entrada abiertos por un gran arco ) y el arco persa.[50] En España, hay más bien un gusto por una arquitectura coloreada con el uso de arcos variados ( de herradura, polilobulados, etc ).[51] En Anatolia, bajo la influencia de la arquitectura bizantina, pero también debido a evoluciones específicas en el plano árabe en esta región, se construyeron las grandes mezquitas otomanas de cúpula singular y desproporcionada.[52] En la India mogol los planos se fueron alejando gradualmente del modelo iraní, destacando mucho en sus edificios la cúpula bulbosa.[53]

[editar] El arte del libro

Detalle de una pintura árabe, (siglo XIII).

EL arte del libro incluye tanto la pintura, la encuadernación, la caligrafía y la iluminación. Es decir, arabescos y dibujos en los márgenes y en los títulos.[54]

Se divide tradicionalmente el arte del libro en tres ámbitos distintos: Árabe para los manuscritos sirios, egipcios, de Jezirah, e incluso otomanos del Maghgreb (pero éstos también pueden ser considerados por separado). Persa para los manuscritos creados en Irán, en particular durante el período mongol. Indio para las obras mogolas. Cada uno de estos ámbitos tiene su propio estilo, dividido en diferentes escuelas, con sus propios artistas y sus convenciones. Las evoluciones son paralelas, aunque parece evidente que ha habido influencias entre las escuelas, e incluso entre zonas geográficas, a través de los cambios políticos y los frecuentes desplazamientos de los artistas.[55]

[editar] Las llamadas artes « menores »

Aspersorio de vidrio soplado, siglo XII – siglo XIII.

Son conocidas en Europa como artes menores las artes decorativas. Sin embargo, en las tierras del Islam, como en muchas culturas de fuera de Europa o antiguas, estas artes se han utilizado ampliamente con fines más artísticos que utilitarios y han alcanzado tal punto de perfección que no se pueden clasificar como artesanía.[56] Por lo tanto, si los artistas islámicos no se interesaron en la escultura por razones principalmente religiosas,[57] nos dejaron pruebas de un ingenio y una maestría notable en las artes del metal, la cerámica, el cristal, y el cristal de roca; y también en piedras duras como la calcedonia, el tallado en madera, la marquetería y el marfil, ...

[editar] Motivos, temas e iconografía del arte islámico

Cuando se menciona el término arte islámico, a menudo se piensa en un arte sin imágenes compuesto enteramente de motivos geométricos y arabescos. Sin embargo, hay muchas representaciones de figuras en las artes del Islam, particularmente en todo aquello que no está comprendido dentro del ámbito de la religión.

[editar] El arte y la religión

Las religiones han jugado un papel importante en el desarrollo del arte islámico, que a menudo se ha utilizado con fines sagrados. Se piensa, por supuesto, en la religión musulmana. Sin embargo, el mundo islámico no tuvo una mayoría musulmana hasta el siglo XIII y otras creencias también han desempeñado un papel importante en el Islam. El cristianismo, particularmente, en un área que va desde Egipto hasta la actual Turquía.[58] El zoroastrismo, especialmente en el mundo irání. El hinduismo y el budismo en el mundo indio y el animismo en todo el Magreb.

[editar] El arte y la literatura

Shahnameh, finales del siglo XVI.

Sin embargo, todo el arte islámico no es religioso, y los artistas también utilizaron otras fuentes, entre ellas la literatura. La literatura persa, como el Shahnameh , la epopeya nacional compuesta a principios del siglo X por el poeta persa Ferdowsi, los Cinco Poemas o Jamsa de Nizami en el (siglo XII), es también una fuente importante de inspiración para muchos motivos que se encuentran tanto en el arte del libro como en los objetos (cerámicas, tapices, etc ).[59] Las obras de los poetas místicos Saadi y Djami también han dado lugar a muchas representaciones. El al-Jami tawarikh , o Historia Universal, compuesta por el visir Il-khanide Rashid al-Din a comienzos de siglo XIV ha sido la inspiración de numerosas representaciones en todo el mundo islámico.[60]

La literatura árabe no es la única con representaciones; las fábulas de origen indio Calila y Dimna o el Maqamat de Al-Hariri y otros textos fueron frecuentemente ilustrados en los talleres de Bagdad o Siria.

La literatura científica, como los tratados de astronomía o mecánica también tienen ilustraciones.

[editar] Motivos abstractos y caligrafía

Caligrafía tuluth. Meknes, Marruecos.

Los motivos decorativos son muy numerosos en este arte y muy variados, desde los motivos geométricos hasta los arabescos. La caligrafía en las tierras del Islam está considerada como un arte, incluso sagrado, habida cuenta de que las suras del Corán se consideran como palabras divinas y que las representaciones de los seres vivos están excluidas de los libros y lugares religiosos, la caligrafía merece una atención especial, no solo en el ámbito religioso, sino también en las obras profanas.[61]

[editar] Las representaciones figurativas

A menudo se piensa que el arte islámico es totalmente anicónico, sin embargo, se pueden observar numerosas figuras humanas y animales en la cerámica. Las imágenes religiosas del Profeta Mahoma, de Jesús y del Antiguo Testamento así como de los imanes, también dieron lugar a representaciones que, según épocas y lugares, tienen el rostro velado o no. La cuestión de la representación figurativa en el Islam es aún hoy muy compleja.[62]

[editar] El conocimiento de las artes del Islam en el mundo

[editar] Historiografía del arte islámico

El arte islámico ha sido durante mucho tiempo conocido en Europa gracias a las numerosas importaciones de materiales preciosos (seda, cristal de roca), que se hicieron en la época medieval. Muchos de estos objetos se han convertido en reliquias y se conservan actualmente en los tesoros de las iglesias del mundo occidental.[63] Sin embargo, la historia del arte islámico como una ciencia es una disciplina muy reciente en comparación, por ejemplo, con la de otras artes antiguas. Por otro lado, las excavaciones de arte islámico han sido víctimas a menudo de arqueólogos que deseosos de acceder rápidamente a los niveles más antiguos, saquearon los niveles más modernos.

Nacida en el siglo XIX e impulsada por el movimiento orientalista, esta disciplina evolucionó marcada por muchos vaivenes, debidos a acontecimientos políticos y religiosos mundiales. La colonización, en particular, fomentó el estudio de algunos países - así como la aparición de colecciones europeas y americanas -, pero períodos enteros de la historia han quedado olvidados.[64] Del mismo modo, la Guerra Fría, ha ralentizado considerablemente el estudio de las artes del Islam, impidiendo la difusión de estudios y descubrimientos.

[editar] Grandes colecciones de arte islámico

Tiesto de las aves, Siria, de principios de siglo XIII, Museo del Louvre .

Como sucede a menudo, las grandes colecciones de arte islámico están más bien en el mundo occidental, en el Museo del Louvre, Museo Metropolitano de Arte, Museo Británico y Victoria and Albert Museum en particular. Sin embargo, existen colecciones en otros lugares, entre ellas las del Museo Islámico de El Cairo o el Museo Nacional de Qatar. La Fundación Gulbenkian Lisboa y la colección Khalili también conservan numerosas piezas. Los museos americanos, como la Galería Freer de Washington, tienen fondos muy importantes, tanto de objetos como de manuscritos. El corning Museo del Vidrio de Nueva York posee uno de los fondos de vidrios islámicos más grande del mundo. En cuanto a los manuscritos, tenemos que señalar grandes bibliotecas como la British Library o la Biblioteca Nacional de Francia, cuyos fondos orientales están bastante completos aunque los museos conservan también páginas ilustradas y manuscritos.

[editar] Grandes lugares arqueológicos del arte islámico

Se están haciendo muchos progresos en el estudio de la producción de objetos y de la arquitectura islámica más antigua, especialmente en Iraq, Samarra o Susa, por ejemplo, o incluso en el El Cairo. A pesar del contexto actual, los principales yacimientos están siendo excavados en todo el mundo islámico desde Pakistán hasta el Magreb.

[editar] Anexos

[editar] Notas

  1. Stierlin, Henri. La arquitectura islámica. París: PUF, 1993. p. 9 - 10
  2. Hillenbrand, Robert. La arquitectura islámica, la forma, función y meaningNew York: Columbia University Press. p. 39
  3. Grabar, Oleg. La formación del arte islámico. [Ed. Yves Thoraval] París: Flammarion, col. Campos, 2000. p.105 - 107.
  4. Podemos considerar al arte islámico como una acumulación de estructuras y formas que señalan a los cuatro rincones del mundo conquistado. Grabar, Oleg. p. 296.
  5. Sophie Makariou (ed). Suse, terracota Islámica. Snoeck, 2005.
  6. Rosen Ayalon, Myriam. El arte islámico y Arqueología en Palestina. París: PUF, 2002
  7. O. Grabar. La Cúpula de la Roca, jewelof Jerusalén. 1997
  8. Grabar, Oleg. La formación del arte islámico. [Ed. Yves Thoraval] París: Flammarion, col. Campos, 2000. p.72.
  9. Hillenbrand, Robert. Archiitecture Islámica, forma, función y meaningNew York: Columbia University Press, p. 20. Esta observación, sin embargo, podría ser rebatida por algunos trabajos recientes, y el plano de la Cúpula de la Roca podría tener su réplica en la Gran Mezquita de Kairuán, según la disposición de sus columnas y capiteles.
  10. Hillenbrand, Robert. Arquitectura islámica, forma, función y meaning New York: Columbia University Press, p. 384 - 390.
    Grabar, Oleg. La formación del arte islámico. [Ed. Yves Thoraval] París: Flammarion, col. Campos, 2000. p. 193 - 236
  11. Bernus-Taylor, Martha. "El arte de Islamin la Edad Media, el cristianismo y el Islam. París: Flammarion, 1996. p. 456 - 457.
  12. Makariou, Sophie. SuSE, terracota Islámica. Snoeck, 2005
  13. "Si la producción de objetos artísticos durante los primeros ciento veinticinco años del periodo musulmán se discute mucho, es porque la cultura material cambió muy poco durante el primer siglo y cuarto después de la conquista musulmana "Grabar y Etinghausen,El arte islámico y la arquitectura, 650 - 1250. New Haven y Londres: Yale University Press, 2001. p. 39.
  14. En un país rico en tradiciones antiguas, frente al Mediterráneo, conectado por vías navegables (el Éufrates, y por tanto el Océano Índico) y rutas terrestres con el resto del mundo y el extremo Irán oriental, se yuxtaponen y entrelazan elementos cristianos, helenísticos y sasánidas que gradualmente produjeron un arte original. Bernus-Taylor, Martha. El Arte del Islam. París: RMN, 2001. p.9
  15. Grabar, Oleg. La formación del arte islámico. [Ed. Yves Thoraval]. París: Flammarion, col. "Champs", 2000. p. 291 - 299
  16. Ver diferentes publicaciones Alastair Narthedge, en particular: Samarra,en Enciclopedia del Islam . Brill, 2 ª edición. Comentarios a Samarra y la arqueología de las grandes ciudades. Antigüedad, en marzo de 2005
  17. Herzfeld, Ernst. WanndschmuckDer von der Bauten Samarra. Berlín, 1923
  18. Véase, por ejemplo, el panneau à l'oiseau stylisé AO 6023 en el Museo del Louvre
  19. Grabar, Oleg; Ettinghausen, Richard. Arte islámico y la arquitectura 650 - 1250. Londres y New Haven: Yale University Press, 2001. p. 68 - 69
  20. las relaciones con China en este momento son difíciles pero existen. La cerámica china se han encontrado en varios sitios como Suse y Siraf. Véase, por ejemplo Soustiel, Jean. La cerámica islámica. Friburgo, la oficina del libro, 1985.
  21. de acuerdo a la investigación de Monik Kervran, publicada en los cuadernos de la Delegación Arqueológica Francesa en Irán
  22. Según Grube, las inscripciones sirven para reconocer las piezas en las distintas colecciones. Grube, Ernst J. Islamic Pottery of the Eight to the Fifteenth Century in the Keir Collection. Londres, 1976.
  23. Para vidrio con brillo, ver Carboni, S. Glass of the sultans. [Expo. Corning, Nueva York, Atenas. 2001 - 2002] New York: Metropolitan Museum of Art, 2001. Dos de ellos datados en 772-773 y 779 fueron encontrados en las excavaciones de Scanlon en Fustat
  24. Lane, Arthur. Early islamic pottery. Londres : Faber et Faber, 1947
  25. Hasson, Rachel. Early Islamic Glass. Jerusalem. 1979.
  26. Carboni, S. Glass of the sultans. [Expo . Corning, New-York, Athènes. 2001 - 2002] New York : Metropolitan museum of art, 2001.
  27. Boswrth, Clifford Edmund. Las dinastías musulmanased. Yves Thoraval. Actes Sud, Ed. Sindbad, 1996. p. 37 - 48
  28. Boswrth, Clifford Edmund. Las dinastías musulmanas ed. Yves Thoraval. Actes Sud, Ed. Sindbad, 1996. p. p. 49 - 71
  29. [...] incluso esta forma de construcción se pone de manifiesto, entre el Ebro y el Duero, de 661 es la (iglesia de San Juan de Baños) [...]. Se puede afirmar que el origen del arco de herradura es anterior y se sitúa en plena época imperial romana. "Stierlin, Henri. El Islam, desde Bagdad a Córdoba, de los orígenes, al siglo XIII Taschen, 2002. p. 113.
  30. Stierlin, Henri. Id. p. 100.
  31. Obra expuesta en el museo del Louvre
  32. El textil español se producen en talleres en los que la Realeza tienen un monopolio. Grabar, Oleg y Ettinghausen, Richard. Arte islámico y la arquitectura, 650 - 1250. Londres y New Haven: Yale University Press, 2001. p. 97
  33. Bernus Taylor, Martha. "El arte del Islam". en la Edad Media, el cristianismo y el Islam. París: Flammarion, 1996. p. 513.
  34. Oleg Grabar y Ettinghausen, Richard. Arte islámico y la arquitectura, 650 - 1250. Londres y New Haven: Yale University Press, 2001. p. 278.
  35. Blair, Sheila S. ; Bloom, Jonathan M.El arte y la arquitectura del Islam. Londres y New Haven: Yale University Press, 1994. p. 114 a 123.
  36. Bernus-Taylor, Martha. "El arte de Islam en la Edad Media, el cristianismo y el Islam. París: Flammarion, 1996. p. 498.
  37. Véase: Casanelli, Roberto (ed). El Mediterráneo de las cruzadas. Paris, Citadelles y Mazenod, 2000 y Trésors Fatimides du Caire. [Cat exp. Paris, Institut du monde arabe, 1998] Paris : Institut du monde arabe, 1998.
  38. Tate, Georges. L'Orient des Croisades. Paris : Gallimard, colll. découvertes, 2000
  39. Bernus Taylor, Marthe. Les arts de l'Islam París : RMN, 2001. p. 70. ver también L'Orient de Saladin, l'art des Ayyoubides [Cat Exp. Paris, Institut du monde arabe. 2001] Paris : Gallimard, 2001.
  40. varios miles de edificios se construyeron durante este período. Ver Blair, Sheila S & Bloom, Jonathan M.El arte y la arquitectura del Islam, 1250 - 1800. Londres y New Haven: Yale University Press, 1994. p. 70 - 96.
  41. El mejor ejemplo de esta rara orientación en el Islam es el plano de Takht-Sulayman
  42. cf. página de la exhibition El legado de Genghis Khan, y el catálogo: Komaroff, Linda y Carboni, Stefano (eds). El legado de Genghis Khan: El arte y la cultura en Asia Occidental, 1256 - 1353. [Expo. Nueva York, Museo Metropolitano de Arte. 2002 - 2003; Los Angeles, Museo de Arte del Condado de Los Ángeles. 2003]. Nueva York: Metropolitan Museum of Art, 2002.
  43. Oleg Grabar, y Richard Ettinghausen. El Arte islámico y la arquitectura, 650 - 1250. Londres y New Haven: Yale University Press, 2001. p. 255
  44. Se trata de una copia en seis volúmenes de Masnavi de Jalal al-Din Rumi, sin duda realizado en Konya y fechado en 1268 - 1269. Ettinghausen y Grabar. id. p. 257-258.
  45. Blair, Sheila S. y Bloom, Jonathan M.El arte y la arquitectura del Islam, 1250 - 1800London y New Haven: Yale University Press, 1994. p. 132 - 148.
  46. Blair y Bloom,op. cit.p. 149 - 162.
  47. El arte islámico se basó inicialmente en la herencia de Bizancio y Persia para crear obras maestras, aunque siempre afirmando su especificidad, en primer lugar, a través de los patios con columnas en las mezquitas. Allí era donde se reunían los creyentes y adoptaban una disposición a lo ancho para la oración ritual, lo que dio lugar a la sala oblonga. Stierlin, Henri. El Islam, desde Bagdad a Córdoba, los orígenes siglo XIII. Köln: Taschen, 2002. p. 228 - 229.
  48. El plano, de acuerdo a la investigación de Myriam Rosen Ayalon, se llevó a la práctica en la construcción de la Mezquita Al-Aqsa. Actualmente, la Mezquita de los Omeyas en Damasco es el arquetipo de este plano. Rosen Ayalon, Myriam. El arte islámico y Arqueología en Palestina. PUF, 2002. Hillenbrand, Robert. La arquitectura islámica. Forma, función y significado.New York: Columbia University Press, 1994. p. 69 - 70.
  49. Bernus Taylor, Martha. "El arte del Islam en la Edad Media, el cristianismo y el Islam.París: Flammarion, 1996. p. 484 - 485
  50. Hillenbrand, Robert. La arquitectura islámica. Forma, función y significado.New York: Columbia University Press, 1994. p. 100 - 114.
  51. Ese es particularmente el caso de la Mezquita de Córdoba, el palacio de Medina Azahara o la Alhambra de Granada. Cf Bernus Taylor, Martha. El arte del Islam. La Edad Media, el cristianismo y el Islam. París: Flammarion, 1996. p. 481 - 482
  52. Goodwin, Godfrey. Historia de la arquitectura otomana. Baltimore: Johns Hopkins Press, 1971.
  53. Blair, Sheila s. y Bloom, Jonathan M.El arte y la arquitectura del Islam, 1250 - 1800. Londres y New Haven: Yale University Press, 1994. p. 266 - 286.
  54. Para estos diferentes aspectos, véase Déroche, François (ed). Manual codicologyParis, 2000.
  55. Ettinghausen, Richard. La pintura árabe. Ginebra: Skira, 1962; Gray, Basil. La pintura persa. Ginebra, Skira: 1995 (2 ª ed.).
  56. Los objetos artísticos tuvieron gran consideración, tanto entre la corte como entre la burguesía urbana. Se nombran en segundo lugar después de los palacios en las citas de los textos, como signos externos de riqueza, y se ejerció un gran control sobre su producción. Grabar, Oleg. La formación del arte islámico. [Ed. Yves Thoraval] París: Flammarion, 2000 (2 ª ed.). p. 264.
  57. La condena de la idolatría desterró la escultura casi por completo en la práctica artística. Los leones del palacio de la Alhambra en Granada o las esculturas que adornan los capiteles de algunas mezquitas de Anatolia son, sin duda, excepciones. Naef, Silvia.¿Existe una cuestión de imagen en el Islam? París: tetraedro, 2004
  58. Se cree que fueron artistas bizantinos los que levantaron la Mezquita de los Omeyas en Damasco: cf. Ettinghausen, Richard y Grabar, Oleg. El arte islámico y la arquitectura.Londres y New Haven: Yale University Oress, p. 26. Del mismo modo, hay muchas obras que tienen iconografía cristiana, principalmente en Egipto y Siria.
  59. Extraña y maravillosa tierra del Islam. Exposición en el Museo del Louvre el 23 de abril - 23 de julio de 2001] París: RMN, 2001. p. 176 - 179 en el Shahnameh
  60. S. Blair, un compendio de crónicas: Rashid al-Din ilustra la historia del mundo, 1995.
  61. El Islam, las artes . Encyclopaedi Universalis en. T. 9. París, 1968. p. 182 - 184.
  62. Ver Naef, Sylvia. ¿Existe una cuestión de imagen "en el Islam?París: Tétraèdres, 2004.
  63. En el Museo del Louvre: Artículos de lujo que ya pertenecían a la colección real francesa. La hermosa jarra de cristal de roca tallada en un taller en Egipto a principios del siglo XI, actualmente en el departamento de arte, fue ofrecida por Suger a la Abadía de Saint-Denis. Bernus-Taylor, Martha. El Arte de Islam Paris: RMN, 2001. Véase también los objetos del tesoro de San Marcos en Venecia:El Tesoro de San Marcos en Venecia. [expo de París, Grand Palais, 1984.] París: Reunión de Museos Nacionales, 1984.
  64. Esto es particularmente cierto en el caso del arte otomano tardío y Kaqjars, hoy en vías de redescubrimiento

[editar] Bibliografía

* Este artículo se ha ampliado ayudándose en una traducción desde la Wikipedia francesa [1]

  • Arts et civilisations de l'Islam, sous la direction de Markus Hattstein et Peter Delius, Könemann, Cologne, 2000 ;
  • Encyclopédie de l'Islam, Brill, 1960 (2×10{{{1}}} édition) ;
  • C.E. Bosworth, Les Dynasties musulmanes, trad. Y. Thoraval, Actes sud, coll. « Sinbad », 1996 ;
  • H. Stierlin, Islam : de Bagdad à Cordoue, des origines au XIII siècle, Taschen, 2002 ;
  • (en inglés) S. Blair, J. Bloom, The art and architecture of Islam 1250-1800, Yale University Press, 1994 ;
  • (en inglés) R. Ettinghausen, O. Grabar, M. Jenkins-Madina, Islamic Art and Architecture 650–1250, Yale University Press, 2001 ;
  • (en inglés) R. Hillenbrand, Islamic architecture : form, function and meaning, Edinburgh university press, 1994.

[editar] Enlaces externos

Commons

[editar] Véase también

[editar] En España

 

ARTE2: LA MEDIDA Tener determinada dimensión,ser de determinada altura,longitud,etc)EN ARTE: EL ARTE CRISTIANO

Arte cristiano

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El arte cristiano consiste en obras de arte creadas en un intento de ilustrar, suplementar y representar en una forma tangible los principios del cristianismo. Casi todos los grupos cristianos usan o han usado de alguna manera el arte. La importancia del arte y del medio, estilo y representaciones usadas cambia, sin embargo el tema unificador es a fin de cuentas la representación de la vida y obra de Jesús y en algunos casos escenas del Antiguo Testamento. También son comunes las representaciones de los santos especialmente en la Iglesia Católica Romana, el Anglicanismo y la Iglesia Ortodoxa.

Contenido

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Historia [editar]

Inicios [editar]

Jesucristo,[1] el Buen Pastor, Siglo II
Virgen con niño. Mural de las primeras catacumbas, Roma, Siglo IV

El arte cristiano es casi tan antiguo como el cristianismo, las imágenes cristianas más antiguas conservadas datan de alrededor del año 70 d. C., y se encuentran registradas entre los hallazgos arqueológicos de la iglesia de Megiddo. Esta temprana proliferación de imágenes, aunque no conservadas en su totalidad, nos proveen con registros arqueológicos acerca del inicio del cristianismo y su evolución. Las esculturas cristianas más antiguas corresponden a sarcófagos y datan de principios del siglo II.

Periodo Post-Romano [editar]

Mucho del arte europeo sobreviviente a la caída del Imperio Romano es arte cristiano. Mientras que la estructura política del Imperio Romano de Occidente esencialmente colapsó después de la caída de Roma, su jerarquía religiosa (lo que hoy es la Iglesia Católica Romana) patrocinó y apoyó la producción de arte sacro. La Iglesia Ortodoxa de Constantinopla gozaba de una mayor estabilidad dentro del Imperio Romano de Oriente y fue clave en el patrocinio de artes en su zona de influencia y en la glorificación del cristianismo.

Ejemplo de icono Ruso Ortodoxo de Maria y Jesús (Nuestra Señora de San Teodoro)

Durante el desarrollo del arte cristiano en el Imperio Bizantino, una estética más abstracta reemplazó al naturalismo previamente establecido por el arte Helénico. Este nuevo estilo fue hierático significando esto que su propósito primario era comunicar el significado religioso más que representar exáctamente a los objetos y las personas. La perspectiva realista, proporción, luz y color fueron ignorados en favor de la simplificación geométrica de las formas, la perspectiva invertida y el uso de convenciones estandarizadas para retratar a individuos y eventos. La controversia acerca del uso de imágenes graves, la interpretación del segundo mandamiento y la crisis de la iconoclasia Bizantina llevaron a una estandarización de las imágenes religiosas dentro de la Ortodoxia Oriental.

La última cena, por Leonardo Da Vinci, (1498)

Con el surgimiento de una sociedad europea occidental más estable durante la Edad Media, la Iglesia Católica dio la pauta en términos de arte usando sus recursos para comisionar la creación de pinturas y esculturas.

Periodo Moderno [editar]

Con la llegada de una noción secular, no sectaria, universal del arte en la Europa Occidental del siglo XIX, el arte antiguo y medieval cristiano empezó a ser coleccionado teniendo en cuenta la apreciación artística más que la adoración, mientras tanto el arte cristiano contemporáneo fue considerado marginal. Ocasionalmente artistas seculares trataron los temas cristianos (Bouguereau, Manet) pero sólo en raras ocasiones un artista cristiano era incluido en el canon histórico (tal como Rouault o Stanley Spencer). Sin embargo muchos artistas modernos como Eric Gill, Marc Chagall, Henri Matisse, Jacob Epstein, Elizabeth Frink y Graham Sutherland han producido piezas de arte reconocidas para las iglesias.[2]

Arte Devoto Popular [editar]

Desde la aparición de la imprenta, la venta de reproducciones de obras piadosas ha sido un elemento importante de la cultura cristiana popular. En el siglo XIX esta actividad incluía a pintores de escena de género como Mihály Munkácsy. Con la invención de la litografía a color se aumentó la circulación de tarjetas sagradas. En la era moderna son muy exitosas las compañias especializadas en artistas cristianos comerciales, como Thomas Blackshear y Thomas Kinkade, aunque son vistas en el mundo de las finas artes como kitsch.[3]

Simbolismo [editar]

Una pieza de arte cristiana, sin importar el medio, generalmente representa a una persona o evento religioso específicos. Cada pieza usualmente presenta símbolos relativos a la secta religiosa que lo produjo. No existe ningún símbolo cristiano que defina o unifique; por ejemplo, la cruz cristiana no es la misma en todas las denominaciones cristianas, tampoco es la Biblia la misma obra de literatura para todas las sectas. Sin embargo, los siguientes son símbolos generarles que están presentes en la mayoría de las obras cristianas:

Temas [editar]

Los temas frecuentemente vistos en el arte cristiano son:

Raro ejemplo de escultura medieval ortodoxa de Rusia.

Muchos cristianos no sabían leer por lo que no podían leer la Biblia así que el arte era su forma de entenderla.

Notas [editar]

  1. "The figure (...) is an allegory of Christ as the shepherd" Andre Grabard, "Christian iconography, a study of its origins", ISBN 0-691-01830-8
  2. Beth Williamson, Christian Art: A Very Short Introduction, Oxford University Press (2004), página 110.
  3. Cynthia A. Freeland, But Is It Art?: An Introduction to Art Theory, Oxford University Press (2001), página 95

Referencias [editar]

ARTE2: ARTE DE CHINA

Arte de China

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Desde los orígenes de la historia china se crearon objetos en bronce, jade y hueso, que recogieron el espíritu y efecto buscado en los rituales chamanistas.

Estas formas en bronce y jade muestran por primera vez uno de los principios esenciales del arte chino: la síntesis entre el espíritu creador artístico y la función social y jerárquica a la que estaban destinados desde su concepción. El primero de ellos se mostraba en la exquisitez de las formas, en el origen de los temas decorativos tomando como paradigma las fuerzas de la naturaleza y su acción sobre el espíritu humano, y en el gran conocimiento técnico de los materiales que ha caracterizado todas las formas artísticas.

Como complemento tanto la diversificación de las formas como la iconografía con la que se adornaban correspondían a los principios de jerarquización social y uso ritual que caracterizó los inicios de la civilización china con la Dinastía Shang y la Dinastía Zhou. En esta última dinastía surgen las escuelas de filosofía que profundizando sobre la relación del individuo con su entorno y la consideración social del mismo, establecerán los fundamentos teóricos sobre los que siglos más tarde se desarrollaría la teoría china del arte.

Nos referimos fundamentalmente al taoísmo y el confucianismo, sino por ello afirmar que existe una clara división entre lo que algunos consideran arte taoísta como manifestación disgregada de un supuesto arte confuciano.

Contenido

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El trazo y la pincelada en el arte chino [editar]

Es cierto que la poesía, pintura y caligrafía representan todas ellas a través del pincel, la esencia misma del pensamiento artístico taoísta, pero no hay que olvidar que incluso estas artes sublimes tuvieron su función social, su jerarquización y en consecuencia participaron del pensamiento confuciano.

Estas eran el arte con mayúsculas,=o reservado a una clase intelectual formada en los clásicos, y la tradición, donde se reconocía y valoraba al artista y la obra de arte en su unidad y no como producto social. Desde la primera escritura tratada artísticamente y convertida en arte de la caligrafía por Wang Xizhi en el siglo IV d.C. hasta los últimos heterodoxos de la Dinastía Qing, los pintores Zhuda y Shitao, la caligrafía, pintura y poesía han estado unidas en unos mismos principios técnicos y estéticos.

Los instrumentos básicos -tinta, papel, pincel y tintero-,la formación clásica, y la búsqueda del ritmo, espontaneidad y expresividad basados en el trazo, la pincelada y el vacío han sido los elementos comunes a partir de los cuales se han desarrollado diacrónicamente a lo largo de los siglos.

La palabra, el carácter es considerado como una imagen, como la abstracción de una idea y concepto, y la imagen pictórica en la que se reconoce tanto a un carácter como a un paisaje se lee como una palabra, fusionándose así el pensamiento artístico en poesía-caligrafía-pintura.

El gusto por los materiales en el arte chino [editar]

Seda china.

Algunos de estos materiales mencionados se desarrollaron de una manera casi única en un contexto histórico determinado, mientras que otros se adoptaron a nuevos usos y formas. Así observamos que el bronce y el jade son característicos de las dinastías Shang y Zhou, ligados siempre al ritual y a la representación social.

La laca y la seda coinciden en asociarse con el momento histórico de expansión política y cultural del imperio chino durante la dinastía Han (206 a. C.- 220 d.C.), siendo también los primeros materiales sobre los que se diseña pensando únicamente en la belleza del objeto y no en su uso ritual.

A partir del reinado de Qin Shi Huang la cerámica, cuyas primeras formas aparecieron en el Neolítico sirviendo en muchos casos de referencia a las formas en bronce, adquiere un mayor valor al realizarse con ella la reproducción del gran ejército imperial con el que el emperador quiso proteger bajo tierra su mausoleo.

A partir de entonces, la cerámica (arcilla, terracota, gres y porcelana) se vuelve, gracias a la capacidad de organización laboral de los centros alfareros, las innovaciones técnicas y la habilidad de los artesanos en el material más versátil y polisemántico de todos.

Desde la sencillez del barro cocido y pintado el alfarero chino ha sido capaz mediante la aplicación de vidriados y técnicas decorativas y el control de la cocción una inmensa variedad formal y tipológica, capaz de satisfacer todos los gustos y necesidades.

La carestía de otros materiales (bronce, jade), hizo que a través de los barnices se intentará buscar los efectos cromáticos y plásticos de otros materiales. Así el barniz de óxido de hierro tratado en atmósfera reductora, producía una gama cromática del verde-oliva al azul lavanda con la que se pretendía imitar el aspecto del jade. Esta técnica decorativa conocida en China desde la Dinastía Han perduró hasta el siglo XX, siendo rebautizado el color verde de estas piezas por los europeos con el nombre de celadón.

Las piezas en cerámica funerarias encontraron en la Dinastía Tang su mejor expresión con la aplicación, mediante inmersión y goteo, de tres colores o sancai.

En la Dinastía Song, se transformaron totalmente los usos y las formas de la cerámica. El conocimiento desde el siglo X del caolín -ingrediente necesario para conseguir la porcelana- junto con el desarrollo económico de esta dinastía y la búsqueda de una mayor exquisitez en el diseño de los objetos cotidianos por parte de la clase letrada, permitió la aparición de nuevos tipos cerámicos. Así se diferenciaban los productos destinados a uso imperial, frente aquellos solicitados por los letrados, los comerciantes y las comunidades monásticas.

El cambio del siglo XIII se vio reflejado en el campo artístico en su industrialización y su distribución en el exterior del país. El tipo cerámico azul y blanco, es el más característico de esta transformación, siendo sinónimo de él el nuevo repertorio iconográfico y el paulatino cambio en su distribución y concepción espacial que afectaría a todos los materiales.

La última dinastía mostró al mundo un gusto por la ornamentación, la exuberancia técnica y el alarde formal, en una variedad de formas y materiales, que reflejaban el nuevo gusto y estética de la Dinastía Manchú.

Arte para la representación y la colectividad [editar]

Buda tallado en piedra.

Junto a la delicadeza estética de los materiales señalados, pensados para disfrute particular y en algunos casos también como símbolo de posición social, existieron otras formas de entender el arte.

La escultura en piedra y la arquitectura en madera fueron los cauces a través de los cuales la sociedad se manifestó como colectividad profundamente jerarquizada.

La escultura en piedra se inició como majestuosa y representativa decoración de los caminos funerarios de las tumbas imperiales en la Dinastía Han. Grandes animales reales y mitológicos, representación de los estamentos sociales -letrados, militares, extranjeros, etc.- fueron los temas elegidos para dignificar el poder.

Por ello es un arte anónimo, creación de talleres colectivos, en donde la piedra se tallaba monolíticamente en cuanto material y concepto. De todo ello son muestra las esculturas que flanquean el camino de los espíritus de las dinastías Han, Tang y especialmente las Tumbas Ming, así como la escultura representativa de los palacios imperiales.

Pero la escultura tuvo también fines religiosos ligados a la difusión del budismo en China. Las grutas de Yungang, Longmen y Dunhuang, muestran el trabajo en piedra, ladrillo y estuco, que dio forma al panteón budista. En ellos se aprecia la influencia extranjera y su transformación o adaptación al gusto y estética chinos, como una de las mayores aportaciones de los intercambios producidos en la Ruta de la Seda.

La arquitectura palaciega, funeraria, religiosa y civil, partió de simples sistemas de construcción y distribución espacial, haciéndose principalmente eco de su carácter de representatividad.

Por ello, tampoco fue considerada como un arte creativo sino como una labor de artesanos, especialmente carpinteros y decoradores, donde no tenían cabida innovaciones en el diseño o en la técnica de construcción.

Entre los ejemplos más significativos de la arquitectura china se encuentran los palacios -Ciudad Prohibida, Palacio de Veracruz, Chengde-, y los templos -Templo del Cielo, Pagoda de la Oca salvaje-, en los que se aprecia la imbricación de todas los materiales artísticos y su doble función artística y representativa.

== 'Arquitectura China ==


La arquitectura china se caracteriza por distribuir el espacio en unidades rectangulares que se unen para formar un todo. El estilo chino combina rectángulos de diferentes tamaños y en diferentes posiciones de acuerdo con la importancia de la organización del conjunto: utiliza el Feng Shui. Se distinguen claramente los distintos niveles y elementos. El resultado es un aspecto exterior impresionante, pero al mismo tiempo dinámico y misterioso.

En la arquitectura tradicional china, la distribución de las unidades espaciales se rige por los principios de equilibrio y simetría. El eje constituye la estructura principal. Las estructuras secundarias se sitúan a ambos lados del eje formando el patio central y las habitaciones principales. Tanto las viviendas como los edificios oficiales, templos y palacios se ajustan a este principio fundamental. En la distribución del espacio interior se reflejan los valores éticos y sociales de los chinos.

En las viviendas tradicionales, por ejemplo, las habitaciones se asignan según la posición de cada persona en la jerarquía familiar. La cabeza de familia ocupa el cuarto principal, los miembros de mayor edad de la familia de éste viven en la parte de atrás y los más jóvenes, en las alas izquierda y derecha; los más mayores en la izquierda y los más jóvenes en la derecha.

La arquitectura china se caracteriza también por el uso de una estructura de vigas y pilares de madera y un muro de adobe que rodea tres de los costados del edificio. La puerta y las ventanas principales se sitúan en el frente. Los chinos llevan usando la madera como uno de sus principales materiales de construcción desde hace miles de años. La madera representa la vida y ésta es la principal idea que la cultura china, en sus múltiples manifestaciones, trata de comunicar. Esta característica ha llegado hasta nuestros días. ''

Referencias [editar]

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Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]


ARTE2: ARTE DE LA INDIA. El arte de la India se caracteriza principalmente por ser un reflejo de la compleja sociedad India, multiétnica y multicultural. Asimismo tiene un carácter principalmente religioso, el arte sirve como medio de transmisión de las distintas religiones que han jalonado la India: hinduismo, budismo, islamismo, cristianismo, etc. También hay que destacar como rasgo distintivo del arte indio su afán de integración con la naturaleza, como adaptación al orden universal, teniendo en cuenta que la mayor parte de elementos naturales (montañas, ríos, árboles) tienen para los indios un carácter sagrado.

Arte de la India

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El arte de la India se caracteriza principalmente por ser un reflejo de la compleja sociedad India, multiétnica y multicultural. Asimismo tiene un carácter principalmente religioso, el arte sirve como medio de transmisión de las distintas religiones que han jalonado la India: hinduismo, budismo, islamismo, cristianismo, etc. También hay que destacar como rasgo distintivo del arte indio su afán de integración con la naturaleza, como adaptación al orden universal, teniendo en cuenta que la mayor parte de elementos naturales (montañas, ríos, árboles) tienen para los indios un carácter sagrado.

Uno de los hechos determinantes en la construcción de la cultura india ha sido la diversidad étnica de los múltiples pueblos que han ido llegando a sus tierras: desde los aborígenes de de tez oscura ancestros de los actuales vedas y dravidas, fueron llegando en sucesivas oleadas pueblos oceánicos, protomediterráneos mesolíticos, mongoloides, armenios, arios (1500 a. C.), persas y griegos (600-300 a. C.), partos y protomongoles (50 a. C.-300), hunos (siglos VI-VIII), árabes (siglos IX-XII), turco-afganos (siglos XIII-XV), turco-mongoles (siglos XVI-XVIII) y británicos (siglos XIX-XX). Esta mezcolanza de pueblos y culturas produce un arte de gran diversidad estilística y formal, conviviendo diversas tendencias artísticas según la región.

Contenido

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[editar] Cronología

[editar] Cultura del Indo

Ruinas de Mohenjo-Dāro

La primera gran civilización india se produjo en torno a 2500-1200 a. C., conocida hoy día por las excavaciones realizadas en 1920 por sir John Marshall en la antigua ciudad de Mohenjo-Dāro. En dicho emplazamiento existieron nueve ciudades superpuestas, de perfecta urbanización, con un sistema de alcantarillado muy adelantado, calles paralelas y edificios públicos, todo según un plano regular y sistemático; la construcción se realizaba con barro cocido y ladrillo. De igual importancia son las excavaciones realizadas en Harappā. En estas dos ciudades se han hallado gran cantidad de sellos con representaciones de animales, cerámica, escultura y útiles de metal (oro, plata, cobre y latón).

[editar] Arte maurya (siglo III a. C.)

Stūpa de Sānchi

La dinastía Maurya expulsó a los sucesores de Alejandro Magno de la India septentrional, ocupando todo el curso medio del Indo y la parte central de la península del Deccán. Cultura de religión budista, todo su arte gira en torno a la vida y enseñanzas de Buda. Como material de construcción la piedra sustituye al ladrillo, resultando edificaciones más duraderas que las de periodos anteriores. Los primeros vestigios los tenemos en los santuarios rupestres de Barābar y en el Palacio de Aśoka en Pātaliputra, con columnas aisladas (lāt) de gres pulido, con capitel campaniforme generalmente con un grupo animal esculpido en alto relieve.

El monumento característico de este periodo es el stūpa, túmulo funerario de carácter conmemorativo, generalmente recubierto de relieves con escenas de la vida de Buda. Destacan por su calidad y conservación los stūpas de Sānchi, Bhārhut y Bodh-Gayā. La arquitectura está íntimamente ligada a la naturaleza, con dos tipologías de edificios diferenciadas: el santuario (chaitia) y el monasterio (vihāra). El chaitya suele tener planta absidal tripartita y bóveda de medio cañón; la vihāra tiene planta cuadrada, alrededor de la cual se colocan las celdas de los monjes, con techo basado sobre pilares.

La escultura se desarrolla principalmente en los capiteles, con influencia persa en la representación de animales, y pese a un acentuado hieratismo destaca por su modelado y equilibrio de masas, que serán arquetípicos en la posterior escultura india. El alto relieve era más estático, mientras que el bajo relieve tenía carácter más narrativo, adornando las balaustradas (védikā) y las puertas (torana) de los stūpa.

[editar] Arte de Gandhāra (siglos III a. C.-I d. C.)

Buda de Gandhāra

El arte de Gandhāra es de tradición grecobudista, con influencia helenística y sasánida, destacando por la representación directa de la imagen de Buda. Los monasterios están compuestos por santuarios, celdas y salas de reunión, como el de Takht-i-Bahi, cerca de Peshawar. Evoluciona la tipología del stūpa: la cúpula domina un alto tambor cilíndrico colocado sobre una base cuadrada; buen ejemplo es el de Kanisha, en Peshawar.

[editar] Arte de Mathurā (siglos I-IV)

Se localiza en la ciudad de Mathurā, situada en la cuenca superior del Ganges, desarrollando una importante escuela artística que se difundirá por el resto de la India e influenciará al arte gupta. Nos han llegado pocas representaciones de este periodo debido a la destrucción producida por la invasión islámica. El estilo Mathurā mezclaba elementos tradicionales indios con motivos grecorromanos: cabe destacar la serie de marfiles del ajuar de una princesa hallados en Begram.

[editar] Arte de Amarāvati (siglos II-III)

La región de Amarāvati se sitúa en el valle inferior del río Kistna. Coetáneo del de Mathurā, también tiene influencia grecorromana, como lo demuestra los restos hallados en Virapatnam (Pondicherry).
Al igual que los estilos anteriores, sus obras principales son monasterios y stūpas, destacando el gran stūpa de Amarāvati, de 50 metros de altura. La escultura se caracteriza por una composición centrada y personajes agrupados sin espacios vacíos, con una peculiar sonrisa en los rostros femeninos. Reinterpretan los estilos anteriores creando un lenguaje ecléctico; Buda es representado a veces con aspecto humano y a veces como símbolo.

[editar] Arte gupta (siglos IV-VIII)

Entrada a las cuevas -vihara- de Ajantā

La época gupta es la más arquetípica del arte indio, la época clásica por excelencia. Es la época de expansión total del budismo, de la creación de los grandes sistemas filosóficos (Vedānta) y de la literatura dramática (Kālidāsa). Su arte es una evolución de los estilos anteriores, caracterizado por el purismo formal, la armonía de proporciones y la idealización de la figura humana. Sus ejemplos más característicos son los grandes santuarios rupestres o vihara (Ajantā, Aurangabad, Ellorā, Elephanta) y los templos al aire libre (Ter, Chezarla, Bhitargaon, Bodhagaya, Sānchi, Deogarth, Sirpur). Destaca especialmente el santuario de Ajantā, con un conjunto de 30 cuevas que aglutinan todas las manifestaciones artísticas: arquitectura, escultura y pintura; 16 de estas cuevas están decoradas con magníficas pinturas murales, como el famoso Bodhisattva del loto azul. En los frescos de Ajantā se aglutinan el antiguo naturalismo hindú con el misticismo del budismo mahāyāna.

El arte gupta se extendió por casi todo el Deccán: los Chālukya lo emplearon en los templos de Ahiōlē y Bādāmi (550-750), y los Pallava lo pusieron de manifiesto en su complejo arquitectónico-escultórico de Mahābalipuram, cinco templos monolíticos con gigantescas estatuas y un gran relieve de 30 metros de largo por 10 de alto. A estos estilos se les suele denominar "posgupta".

[editar] Arte hindú (siglos IX-XII)

Templo de Khajurāhō

Durante este periodo perviven los estilos anteriores, acentuando las formas brahmánicas. El tipo de santuario más difundido es el sikhara, como el de Udaipur. La arquitectura se divide en dos tipologías: el edificio cubierto y la pirámide, característico del arte drávida (vimāna de Tanjore, siglo XI), y el edificio con tejado curvilíneo (templos de Gujarāt y Kāthiāwār).
En las regiones montañosas se encuentran templos monolíticos, que repiten las formas tradicionales. Entre los siglos X-XI se produce el arte de Khajurāhō, que se puede considerar la culminación del arte indoario por la elegancia de sus templos y la escultura que los adorna. En Orissā, en la parte nororiental de la India, se desarrollan nuevas tipologías arquitectónicas, que convierten los sikhara y los vimāna en representaciones arquitectónicas de los dioses hindúes, como en Bhubaneshwar y Kōnārka.
En la India septentrional continúa el estilo Pallava; la escultura conserva el carácter monumental de los periodos anteriores.

[editar] Arte islámico (siglos XII-XVIII)

La invasión musulmana, que tiene su culminación en el Imperio Mogol, provoca una gran convulsión en la sociedad india y, por tanto, en su arte. A las formas tradicionales se añaden elementos característicos del arte islámico, con nuevas tipologías como la mezquita. Este sincretismo artístico se manifiesta en construcciones como las mezquitas de Lahore y Delhi y en las sepulturas de Agra, sobre todo en al famoso Taj Mahal (siglo XVII). Estas construcciones se distinguen del arte islámico puro por su sentido de la masa y de la decoración plástica. El arte tradicional hindú tiene su manifestación en la escuela miniaturista de Rajput, donde vivía una comunidad jainista que creó un arte que tuvo gran difusión en Occidente, plasmado en un conjunto de templos y esculturas de mármol con incrustaciones de piedras de colores, decorados con gran preciosismo.

A partir del siglo XII la escultura se realiza más en bronce que en piedra, destacando las representaciones del dios Śivá en actitud danzante; después serán caraterísticos los retratos de guerreros y cortesanos, tradición que llegará hasta el siglo XVIII.

La arquitectura de finales de este periodo evoluciona cada vez más hacia formas más complejas, con gran riqueza decorativa, en la que se podría denominar una fase "barroca" del arte indio (aunque sin hacer paralelismos con el barroco europeo).

[editar] Arte contemporáneo (siglos XIX-XX)

Victoria Memorial Hall, Calcuta

La ocupación británica supuso la proliferación de un estilo colonial que aportó al arte indio los lenguajes estilísticos europeos. Tuvo bastante repercusión la influencia del arte francés, sobre todo por la presencia de militares franceses que asesoraban a los majarásh indios en su lucha contra los ingleses en los primeros años de ocupación, como podemos percibir en Nagpur, Baroda y Hyderabad. La conquista británica trajo un estilo colonial bastante parecido al realizado en Estados Unidos: Catedral de San Juan, Calcuta (1787), Ayuntamiento de Bombay (1855), fuerte de San Jorge (Madrás).

El siglo XIX se caracterizó por el empleo de un estilo neogótico victoriano, sobre todo en edificios oficiales. Hasta finales de ese siglo no hubo un cierto renacimiento de la arquitectura india: Victoria Memorial Hall, Calcuta (1912), edificio de Correos de Bombay, planificación urbanística de la nueva capital, Nueva Delhi. El siglo XX supuso la apertura a tipologías más universales, abriéndose el arte indio a las formas de vanguardia, como se puede apreciar en la intervención de arquitectos extranjeros como Le Corbusier en Chandigarh y Bangalore.

Actualmente la India está viviendo un auge en el campo de la creación emergente y las artes plásticas contemporáneas. En 2007 en total eran trece los creadores indios que se encuentran en la lista de los 500 artistas de postguerra más cotizados. Algunos de los nombres que destacan son Subodh Gupta, Francis Newton Souza, Anju Dodiya, Shibu Natesan, Ravinder G. Reddy, Raqib Shaw, Syed Haider Raza, Tyeb Mehta y Jitish Kallat, entre otros. El artista hindú más cotizado es el escultor Anish Kapoor, que entre julio de 2006 y junio de 2007 acumuló unos beneficios totales en subastas de 6.440.150 euros, con 24 lotes vendidos. Paralelamente, el panorama galerístico está experimentando un fuerte auge en los últimos años. Centralizado en Nueva Delhi y Bombay, cuenta sin embargo con interesantes establecimientos en otras ciudades como Bangalore o Kolkata, donde surgen constantemente galerías jóvenes y centros de arte independientes.

[editar] Fuente

  • Carmen García-Ormaechea: El arte indio.

Madrid: Historia 16, 1992.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

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