Blogia

petalofucsia

HISTORIA22: EL SUPERHOMBRE. Superhombre (traducido como Übermensch, Suprahombre, Sobrehombre o Transhombre)[1] según Friedrich Wilhelm Nietzsche, es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder. Este concepto parece proceder de la lectura de Nietzsche en la década de 1870 del ensayo "Der Einzige und sein Eigentum", publicado por Max Stirner en 1844. En 1874 Nietzsche prestó a su alumno, Baumgartner, la obra de Stirner, sacada de la Biblioteca de Basilea.

Übermensch

De Wikipedia, la enciclopedia libre
¿CÓMO PUEDEN PENSAR?

Superhombre (traducido como Übermensch, Suprahombre, Sobrehombre o Transhombre)[1] según Friedrich Wilhelm Nietzsche, es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder. Este concepto parece proceder de la lectura de Nietzsche en la década de 1870 del ensayo "Der Einzige und sein Eigentum", publicado por Max Stirner en 1844. En 1874 Nietzsche prestó a su alumno, Baumgartner, la obra de Stirner, sacada de la Biblioteca de Basilea.

Una de las ideas que ha defendido con mayor interés, es que los valores tradicionales representados por el cristianismo someten a las personas más débiles a una "moralidad esclava", que no provocan en ellos más que un estado de resignación y conformismo hacia todo lo que sucede a su alrededor. Para él, esos valores tienen que desaparecer para que aparezcan otros nuevos que representen su prototipo de hombre ideal, al que él mismo llamó Übermensch. Combate la moral impuesta por las religiones e impulsa una moral que surja desde lo más profundo de las personas.

Según Nietzsche, ese Übermensch es solitario, seguro, independiente e individualista, y no se deja llevar por la multitud; al contrario de las personas débiles, que sólo se dejan llevar por las tradiciones y las reglas establecidas.[cita requerida]

¡Mirad, yo os enseño el superhombre!

El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra! ¡Yo os conjuro, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales! Son envenenadores, lo sepan o no.

Son despreciadores de la vida, son moribundos y están, ellos también, envenenados, la tierra está cansada de ellos: ¡ojalá desaparezcan!
Así habló Zaratustra, Friedrich Nietzsche[2]

Este Übermensch no cree en las cosas que prometen las religiones después de la muerte, él sólo cree en lo real y en lo que puede ver. Es un ser que, ante todo, razona; aunque eso no quiere decir que no sienta. Este Übermensch se deja llevar por sus pasiones y sus sentimientos, pero a su vez, se domina a sí mismo; no busca sólo el placer, esa sería la diferencia con "el último hombre" el último peldaño hacia el Übermensch. Nietzsche contradice en esto totalmente a Platón y a Sócrates, los cuales consideraban totalmente necesario el control de las pasiones. Nietzsche considera a Sócrates como el culpable de la moral de rebaño de la sociedad occidental.

Nietzsche expone las ideas del Übermensch en su libro Así habló Zaratustra. El repudio del Übermensch a la moral de rebaño fue expuesto en Ecce homo y El Anticristo.

[editar] Notas y referencias

  1. Respecto a qué traducción se considera más adecuada, véase la página de discusión.
  2. Friedrich Nietzsche. Así habló Zaratustra, edición de Andrés Sánchez Pascual en "El libro de bolsillo", "Biblioteca de autor". Alianza Editorial, 2006. ISBN 8420633194. Págs. 36 y 37.

HISTORIA22: JOSÉ ORTEGA Y GASSET. José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883 – ibídem, 18 de octubre de 1955) fue un filósofo y ensayista español, exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital e histórica, situado en el movimiento del Novecentismo.

José Ortega y Gasset

De Wikipedia, la enciclopedia libre
«Ortega y Gasset» redirige aquí. Para otros usos, véase Ortega y Gasset (desambiguación).
Ortega y Gasset en los años 50.

José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883 – ibídem, 18 de octubre de 1955) fue un filósofo y ensayista español, exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital e histórica, situado en el movimiento del Novecentismo.

Contenido

[ocultar]

[editar] Biografía

Nacido en una familia madrileña acomodada perteneciente al círculo de la alta burguesía del lugar, entre 1891 y 1897 estudiaría en el Colegio jesuita San Estanislao de Kostka en Málaga. Su abuelo materno gallego, Eduardo Gasset y Artime, había fundado el periódico El Imparcial, que más tarde su padre, José Ortega Munilla, pasaría a dirigir.

Así, cabe destacar que Ortega y Gasset se crió en un ambiente culto, muy vinculado al mundo del periodismo y la política. Su etapa universitaria comienza con su incorporación a los estudios de la Universidad de Deusto, Bilbao (1897–1898) y prosigue en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid (18981904).

Doctor en Filosofía de la Universidad de Madrid (1904) con su obra Los terrores del año mil. Crítica de una leyenda. Entre 1905 y 1907 realizó estudios en Alemania: Leipzig, Núremberg, Colonia, Berlín y, sobre todo, Marburgo. En esta última, se vio influido por el neokantismo de Hermann Cohen y Paul Natorp, entre otros.

De regreso a España es nombrado profesor numerario de psicología, lógica y ética de la Escuela Superior de Magisterio de Madrid (1909), y en octubre de 1910 gana por oposición la cátedra de metafísica de la Universidad Central, vacante tras el fallecimiento de Nicolás Salmerón.

Tras casarse con Rosa Spottorno, en 1914 nace en Madrid su hija, Soledad Ortega Spottorno, quién en 1978 creó la Fundación José Ortega y Gasset, de la que será su presidenta de honor. En 1918 nació su hijo José Ortega Spottorno, que será ingeniero agrónomo.

Colaborador del diario El Sol desde 1917, donde publica bajo la forma de folletones dos obras importantes: España invertebrada y La rebelión de las masas. En 1923 funda la Revista de Occidente, siendo su director hasta 1936. Desde esta publicación promoverá la traducción y comentario de las más importantes tendencias filosóficas y científicas en nombres tales como: Oswald Spengler, Johan Huizinga, Edmund Husserl, Georg Simmel, Jakob von Uexküll, Heinz Heimsoeth, Franz Brentano, Hans Driesch, Ernst Müller, Alexander Pfänder, Bertrand Russell y otros.[1] Durante la II República es elegido diputado por la provincia de León con la Agrupación al Servicio de la República, cargo en el que permaneció durante un año.

Cuando comenzó la Guerra Civil Española en julio de 1936, Ortega se hallaba enfermo en su domicilio; apenas tres días tras el comienzo de la contienda, se presentaron en su domicilio varios comunistas armados de pistolas que exigieron su firma al pie de un manifiesto contra el Golpe de Estado y en favor del Gobierno republicano. Ortega se negó a recibirlos y fue su hija la que en una conversación con ellos —conversación que, como ella misma relató más tarde, llegó a ser muy tensa—, consiguió convencerlos de redactar otro texto muy corto y menos politizado y que, efectivamente, acabó siendo firmado por Ortega, junto con Gregorio Marañón, Ramón Pérez de Ayala y otros intelectuales. En su artículo En cuanto al pacifismo, escrito ya en el exilio, se refiere Ortega a este episodio. En ese mismo mes de julio y a pesar de su grave enfermedad, huyó de España (lo que consiguió gracias a la protección de su hermano Eduardo, persona de valimiento cerca de diversos grupos políticos de izquierda) y se exilió; primero en París, luego en los Países Bajos y Argentina, hasta que en 1942 fijó su residencia en Lisboa. A partir de 1945 su presencia en España fue frecuente, pero habiéndosele impedido recuperar su cátedra (aunque al parecer consiguió cobrar sus sueldos atrasados), optó por fundar un «Instituto de Humanidades» donde impartía sus lecciones. Durante estos años, y hasta su muerte en 1955, fue fuera de España —sobre todo en Alemania—, donde recibió el crédito y las oportunidades de expresión que correspondían a su prestigio.

Ortega y Gasset ejerció una gran influencia en la filosofía española del siglo XX no sólo por la temática de su obra filosófica, sino también por su estilo literario ágil, descrito por algunos como próximo al Quijote, que le permitió llegar fácilmente al público general.

[editar] Contexto

[editar] Histórico

[editar] En el mundo

El mundo del siglo XX se caracteriza por caminar entre progresos tecnológicos, concentración de capitales, distintos apetitos imperialistas y sus consecuencias bélicas, contradicciones entre los regímenes aparentemente liberales y parlamentarios y la resistencia de las ya desfasadas estructuras sociales, políticas e ideológicas del Antiguo Régimen.

Durante este siglo nace el cine, el cubismo de Picasso. Las grandes empresas alemanas comienzan a barrer varios sectores de mercado europeos mientras que en América los estadounidenses desbordan a Francia en la producción del automóvil.

Crece el movimiento obrero, y como consecuencia nacen el Partido Socialdemócrata de Alemania y el Partido Laborista británico. Francia ya se ha convertido definitivamente en el modelo de estado burgués, democrático y laico, mientras que en Rusia estalla la Revolución de Octubre.

El pensamiento científico da pasos agigantados que presagian la nueva era: Max Planck desarrolla su teoría cuántica, Einstein su teoría de la relatividad, Landsteiner descubre los grupos sanguíneos humanos, Ramón y Cajal demuestra en 1901 la estructura del tejido nervioso y las neuronas, y en el mismo año Freud publica su obra Psicopatología de la vida cotidiana.

Como hemos dicho, se trata de una época de ansia imperialista. Aparecen numerosos imperios coloniales. Las grandes potencias se anexionan más de 17 millones de kilómetros cuadrados de otros continentes, con millones de poblaciones.

[editar] En España

Pero España no queda al mismo nivel que estas potencias. De hecho, más que ganar territorios, los pierde, en el Desastre del 98, comenzando así una nueva época de crisis política e ideológica.

Desde el nacimiento de Ortega en 1883 hasta su muerte en 1955 se suceden en España diferentes formas de Estado. Nace durante el reinado de Alfonso XII en plena restauración borbónica. Dos años después, en 1885, muere el rey y comienza la etapa de regencia de su segunda esposa, María Cristina. En este periodo se mantiene el sistema turnista propuesto por Cánovas del Castillo años atrás. Este sistema traería una etapa de crecimiento y desarrollo al país, pero significaba una gran corrupción política que aceleraría la crisis. Como hemos dicho, en 1898 se produce el llamado desastre del 98, la pérdida de las colonias españolas en Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Esto, junto a la crisis política, pondrán en marcha un movimiento, el Regeneracionismo que propone un renacer ideológico y político del país para una posterior reforma económica.

Pero Ortega no es propiamente regeneracionista, sino que perteneció a la Generación del 14 o novecentista, generación con un punto de vista más positivo que el de sus antecedentes del 98.

En 1923 el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera se subleva contra el gobierno y da un golpe de estado respaldado por la corona. Este golpe pretendía, oficialmente, poner fin a la guerra de Marruecos, que ya se había convertido en un problema considerable. Sin embargo, no perseguía únicamente este fin, el desastre de Annual, o derrota de Annual, en términos más impersonales, fue objeto de investigación por parte del gobierno, con el fin de aclarar las causas del suceso, las causas apuntaron directamente al ejército y la monarquía, se sustancia en esto, junto a posibles intereses ideológicos en contra del auge del socialismo tras la Revolución de 1917, que Primo de Rivera efectuara el golpe de estado en 1923.

Tras la crisis económica de 1927, acentuada en 1929, la violenta represión de obreros e intelectuales y la falta de sintonía entre la burguesía y la dictadura será el objeto en cuestión a partir del cual se une toda la oposición en agosto de 1930 en el llamado Pacto de San Sebastián. Tras la dimisión de Primo de Rivera, los gobiernos de Dámaso Berenguer (la denominada «dictablanda») y de Juan Bautista Aznar-Cabañas no harán otra cosa que prolongar momentáneamente la decadencia, hasta que en las elecciones municipales de 1931 el rey, aún habiendo salido victorioso, decide marchar, proclamándose el 14 de abril la Segunda República Española.

Ésta pasará por distintas formaciones de gobierno. Comienza con la etapa del bienio social-azañista, un periodo de numerosas reformas de toda índole; tras esta etapa llega el bienio radical-cedista, caracterizado por la anulación de las reformas anteriores y una serie de medidas de represión para las distintas revoluciones, entre ellas la revolución de 1934.

Siguiendo las pautas de la Komintern, varios partidos de izquierdas se unen en el denominado Frente Popular, que se concibe como un frente antifascista. Gobernará, oficialmente, desde el 1936 hasta el 1939. Pero el 17 de julio de 1936 se produce el golpe de estado, que dará lugar a la Guerra Civil Española.

Ésta fue un preámbulo de la Segunda Guerra Mundial que poco después se produciría en el resto de Europa, dada la confrontación entre las dos principales ideologías que convivían en el momento. Aparte del drama que supuso el conflicto civil, el triunfo de las fuerzas sublevadas dirigidas por el general Franco supuso el establecimiento de una dictadura del ejército que duraría 36 años.

[editar] Filosófico

En el siglo XX Europa se debatía entre dos corrientes de pensamiento: el vitalismo y el historicismo. Desde el vitalismo se considera que la esencia de la realidad no se reduce a la razón pura, sino a un principio originario fundamental, que es la vida. El historicismo, surgido en Alemania, sostiene que la historia es el elemento más importante para los seres humanos, el devenir de las cosas referidas al ser individual o a la comunidad en general. El ser humano es historia, y se va constituyendo a lo largo del tiempo. Como consecuencia de estas tendencias surgieron en la filosofía orteguiana los conceptos de razón vital y razón histórica.

En España cobró especial importancia el krausismo, movimiento de renovación cultural promovido por Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza. A este le siguió la generación del 98, caracterizada por su preocupación por España. A este respecto, partían de una visión pesimista del presente español, provocada por su profunda crisis moral. De esta generación destaca un pensador original, asistemático y solitario, Miguel de Unamuno, que recoge en sus obras temas de Kierkegaard cuando este era prácticamente desconocido en Europa. Entre 1906 y 1912 mantuvo una amarga polémica con Ortega sobre el tema de la «europeización de España o la españolización de Europa», de la que se ha difundido sobre todo la lapidaria expresión unamuniana: «¡Que inventen ellos!», que Ortega percibía como una «desviación africanista del maestro y morabito salmantino».

[editar] Filosofía

José Ortega y Gasset en 1951.

El objetivo de la Filosofía es encontrar el Ser Fundamental del mundo. Este «Ser Fundamental» es radicalmente distinto a cualquier ser contingente o intramundano; y también es diferente a «lo dado» (expresión con la que Ortega se refería a los contenidos de nuestra conciencia = «lo dado» en nuestra conciencia). Todo contenido de conciencia es, por definición, fragmentario, y no sirve para ofrecer el sentido del mundo y de la existencia. Este sentido sólo se encuentra en el «Ser Fundamental» o «El Todo». La Filosofía es el saber que se encarga de aproximarnos a esta cuestión.

«Filosofía» en Ortega se encuentra unida a la palabra «circunstancia», que Ortega hace famosa en su expresión: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo» (Meditaciones del Quijote, 1914).[2] Mantiene los principios esenciales de su perspectivismo en periodos posteriores de su pensamiento.

A partir de El tema de nuestro tiempo desarrolla el «raciovitalismo», teoría que funda el conocimiento en la vida humana como la realidad radical, uno de cuyos componentes esenciales es la propia razón.

Para Ortega, la vida humana es la realidad radical, es decir, aquella en la que aparece y surge toda otra realidad, incluyendo cualquier sistema filosófico, real o posible. Para cada ser humano la vida toma una forma concreta.

Denomina «razón vital» a un nuevo tipo de razón —en rigor, el más antiguo y primario—, y «raciovitalismo» al modo de pensar que se apoya en su nuevo concepto de razón. La razón vital es una razón que se va realizando constantemente en la vida a la cual es inherente.

[editar] Etapas del pensamiento orteguiano

El pensamiento de Ortega se suele dividir en tres etapas:

  • Etapa objetivista (1902-1914): influido por el Neokantismo alemán y por la Fenomenología de Husserl, llega a afirmar la primacía de las cosas (y de las ideas) sobre las personas.
  • Etapa perspectivista (1914-1923): se inicia con Meditaciones del Quijote. En esta época, Ortega describe la situación española en España invertebrada (1921).
  • Etapa raciovitalista (1924-1955): se considera que Ortega entra en su etapa de madurez, con obras como El tema de nuestro tiempo, Historia como sistema, Ideas y creencias o La rebelión de las masas.

[editar] El perspectivismo

El perspectivismo o «doctrina del punto de vista» es una doctrina filosófica que sostiene que toda percepción e ideación es subjetiva. El individuo mira desde un punto de vista concreto, en una dirección propia.

Para Ortega, la perspectiva es la forma que adopta la realidad para el individuo. Esto no le hace caer en el subjetivismo, pues para él cada sujeto tiene su propia forma de acceder a la realidad, su propia parte de verdad, que puede ser incluso contradictoria con la de los demás.

La verdad absoluta, omnímoda, puede ser la suma de las perspectivas individuales o de éstas más una parte fuera de la perspectiva (no vista), que, por eso mismo, son verdaderas parcialmente. Esta verdad absoluta residiría en lo que llamamos Dios.

[editar] Razón vital

La razón vital es la razón que plantea Ortega, en sustitución de la razón pura cartesiana de la tradición filosófica. Esta razón integra todas las exigencias de la vida, nos enseña la primacía de esta y sus categorías fundamentales. No prescinde de las peculiaridades de cada cultura o sujeto, sino que hace compatible la racionalidad con la vida.

La razón vital es el principio clave del raciovitalismo.

[editar] Yo y mi circunstancia

Con la frase «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo», aparecida en "Meditaciones del Quijote", Ortega insiste en lo que está en torno al hombre, todo lo que le rodea, no sólo lo inmediato, sino lo remoto; no sólo lo físico, sino lo histórico, lo espiritual. El hombre, según Ortega, es el problema de la vida, y entiende por vida algo concreto, incomparable, único: «la vida es lo individual»; es decir, yo en el mundo; y ese mundo no es propiamente una cosa o una suma de ellas, sino un escenario, porque la vida es tragedia o drama, algo que el hombre hace y le pasa con las cosas. Vivir es tratar con el mundo, dirigirse a él, actuar en él, ocuparse de él. En otros términos, la realidad circundante «forma la otra mitad de mi persona». Y la reimpresión de lo circundante es el destino radical y concreto de la persona humana.

El hombre es un ser que se encuentra inmerso, sumergido en una circunstancia (o naturaleza), la cual le presenta distintas concepciones de su estado físico y mental. Por tanto deja al hombre la misión de satisfacerlas. En el cumplimiento de tal tarea, agrega Ortega, es que el hombre crea la técnica, que, según este autor, podemos definir como «la reforma que el hombre impone a la naturaleza en vista de la satisfacción de sus necesidades». Ortega y Gasset definía al hombre como un «ser compuesto de realidades circunstanciales creadas por la opacidad en la forma de pensar y en el sedentarismo como fuente inspiradora de las culturas neopensantes incapaces de olvidar la tirantez que usurpa el conjunto de la sabiduría».

[editar] Influencia en otros pensadores

Ejerció notable influencia en investigadores, teólogos y escritores como Antonio Machado, Luis Casar, Ignacio Ellacuría, Manuel García Morente, Pedro Caba Landa, Joaquín Xirau, Xavier Zubiri, José Gaos, Luis Recaséns Siches, Manuel Granell, Francisco Ayala, María Zambrano, Manuel Mindán Manero, Pedro Laín Entralgo, José Luis López-Aranguren, Miguel Reale, Julián Marías, Francisco Soler Grima (1924–1982), Antonio Rodríguez Huéscar, Jaime Perriaux, Juan David García Bacca, Jorge Millas Jiménez, Martín Cerda, Hernán Larraín Acuña, Arturo Gaete, fallecido en 2007, Arturo García Astrada, Adela Cortina, Félix Schwartzmann, José Ferrater Mora,Samuel Ramos, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Antonio Skármeta, Luis Sánchez Latorre (Filebo), fallecido en 2007, Albert Camus, Paulino Garagorri (1916–2007), José Antonio Primo de Rivera, y sobre las corrientes de la nueva metafilosofía, denominada «Metafísica del estar», basadas en el perspectivismo (Olavo de Carvalho). Además, cuando estaba en prisión, el teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer mandó pedir las versiones en alemán de libros de Ortega y Gasset; específicamente, Historia como sistema, Del Imperio Romano y En torno a Galileo. Esquema de las crisis históricas (cfr. Cartas de amor desde la prisión, Ed. Trotta, Madrid, 1997).

[editar] Influencia en la Generación del 27

Ortega ejerció una notable influencia en los autores de la Generación del 27. Entre las obras que más influyeron en estos escritores destacan España invertebrada (1921) y La deshumanización del arte (1925) cuyas ideas y postulados serán asumidos por dicha generación. Su estilo elegante y pulcro al escribir será una de las características que usarán estos escritores al crear sus obras. La Revista de Occidente (fundada por Ortega en 1923, y de la que fue en parte redactor) será leída por los escritores de la Generación del 27 por contener artículos actuales de gran interés cultural, así como por su original presentación estética.

[editar] Obras principales

  • Meditaciones del Quijote (1914)
  • Vieja y nueva política (1914)
  • Investigaciones psicológicas (curso explicado entre 1915–1916 y publicado en 1982)
  • Personas, obras, cosas (artículos y ensayos escritos entre 1904 y 1912: «Renan», «Adán en el Paraíso», «La pedagogía social como programa político», «Problemas culturales», etc.) (1916)
  • El Espectador (8 tomos publicados entre 1916 y 1934)
  • España invertebrada (1921)
  • El tema de nuestro tiempo (1923)
  • Las Atlántidas (1924)
  • La deshumanización del arte e ideas sobre la novela (1925)
  • Espíritu de la letra • Mirabeau o el político (1927, 1928–1929)
  • ¿Qué es filosofía? (1928–29, curso publicado póstumamente en 1957)
  • Kant (1929–31)
  • ¿Qué es conocimiento? (publicado en 1984, recoge tres cursos explicados en 1929, 1930 y 1931, titulados, respectivamente: «Vida como ejecución (El ser ejecutivo)», «Sobre la realidad radical» y «¿Qué es la vida?»)
  • La rebelión de las masas (1929)
  • Rectificación de la República. La redención de las provincias y la decencia nacional (1931)
  • Goethe desde dentro (1932)
  • Viva la República (1933)
  • Unas lecciones de metafísica (curso dado entre 1932 y 1933 y publicado en 1966)
  • En torno a Galileo (curso explicado en 1933 del que se publicaron algunas lecciones en 1942 bajo el título Esquema de las crisis) (1933–1934)
  • «Prólogo para alemanes» (prólogo a la tercera edición alemana de El tema de nuestro tiempo. El propio Ortega prohibió su publicación «por los sucesos de Múnich de 1934». Finalmente se publicó en español en 1958)
  • Historia como sistema (1ª edición en inglés: 1935. La versión española es de 1941 e incluye su ensayo sobre «El Imperio romano»)
  • Ensimismamiento y alteración. Meditación de la técnica (1939)
  • Ideas y creencias • Sobre la razón histórica (curso dado en Buenos Aires y publicado en 1979 junto a otro dado en Lisboa sobre el mismo asunto) (1940)
  • Teoría de Andalucía y otros ensayos • Guillermo Dilthey y la idea de vida (1942)
  • Sobre la razón histórica (curso dado en Lisboa, vid. supra) (1944)
  • Idea del teatro. Una abreviatura (conferencia dada en Lisboa, abril, y en Madrid, mayo de 1946; publicada en 1958, aunque en el número 62 de la Revista Nacional de educación ofreció una versión de la pronunciada en Madrid)
  • La idea de principio en Leibniz y la evolución de la teoría deductiva (1947, pero publicado en 1958)
  • Una interpretación de la historia universal. En torno a Toynbee (1948, pero publicado en 1960)
  • Meditación de Europa (conferencia pronunciada en Berlín en 1949 con el título: «De Europa meditatio quaedam». Se publica en 1960 junto a otros textos inéditos afines)
  • El hombre y la gente (curso explicado en 1949–1950 en el Instituto de Humanidades; se publica en 1957)
  • Papeles sobre Velázquez y Goya (1950)
  • Pasado y porvenir para el hombre actual (título publicado en 1962 que reúne una serie de conferencias que Ortega pronunció en Alemania, Suiza e Inglaterra en 1951–1954 y se publicaron junto a un «Comentario al Banquete» de Platón)
  • Goya (1958)
  • Velázquez (1959)
  • Origen y epílogo de la filosofía (1960)
  • La caza y los toros (1960)
  • El origen deportivo del estado (1966)

[editar] Obras completas

  • Obras completas, Editorial Alianza/ Revista de Occidente, Madrid. 12 volúmenes. 1946–1983. Edición de Paulino Garagorri.
  • Obras completas, Editorial Taurus, Madrid, 10 volúmenes (Santillana Ediciones Generales/Fundación José Ortega y Gasset, en coedición). El proceso de publicación ha terminado (2004 - 2010).
  1. Tomo I (1902–1915). 2004. ISBN 978-84-306-0568-2.
  2. Tomo II (1916). 2004. ISBN 978-84-306-0564-4.
  3. Tomo III (1917–1925). 2005. ISBN 978-84-306-0580-4.
  4. Tomo IV (1926–1931). 2005. ISBN 978-84-306-0592-7.
  5. Tomo V (1932–1940). 2006. ISBN 978-84-306-0605-4.
  6. Tomo VI (1941–1955). 2006. ISBN 978-84-306-0616-0.
  7. Tomo VII (1902–1925). Obra póstuma. 2007. ISBN 978-84-306-0624-5.
  8. Tomo VIII (1926–1932). Obra póstuma. 2008. ISBN 978-84-306-0666-5.
  9. Tomo IX (1933–1948). Obra póstuma. 2009. ISBN 978-84-306-0667-2.
  10. Tomo X (1949–1955). Obra póstuma. 2010. ISBN 978-84-306-0776-1.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Al respecto véase, de Evelyne López Campillo, La Revista de Occidente y la formación de minorías (1923–1936), Editorial Taurus, Madrid, 1972.
  2. Ortega y Gasset, José. Obras completas, Vol. I. Ed. Taurus/Fundación José Ortega y Gasset, Madrid, 2004, p. 757.

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA22: ¿CÓMO PUEDE AFECTAR TODO ESTO QUE LES ESTOY PONIENDO DE LA "CAUSALIDAD" A LA RAZÓN? ¿QUÉ CONCLUSIONES SE ESTABLECERÁN?. La razón humana, más que descubrir certezas es la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas.

Razón

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para otros usos de este término, véase Razón (desambiguación).
 
Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

razón

  • raciocinio, discernimiento, inteligencia, intelecto, entendimiento, racionalidad, reflexión, juicio, capacidad
    • Antónimos: irreflexión
  • argumento, explicación, prueba, justificación, testimonio
  • causa, motivo, móvil, fundamento, origen, raíz, base
  • equidad, justicia, prudencia, cordura, moderación, serenidad, tacto
  • aviso, noticia, recado
  • cociente, fracción, quebrado


'RAZON' también aparece en estas entradas
"El sueño de la razón", de Francisco de Goya y Lucientes.

La razón es la facultad en virtud de la cual el ser humano es capaz de identificar, comparar y clasificar conceptos relacionando unos con otros según sus semejanzas y diferencias; cuestionando su significado y el sentido de su uso; hallando coherencias o contradicciones entre ellos y así inducir o deducir otros conceptos nuevos y distintos de los que ya conoce.

La razón humana, más que descubrir certezas es la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas.

Tal actividad es lo que normalmente se reconoce con el concepto que expresa el verbo razonar.

Contenido

[ocultar]

[editar] Tipos de razonamiento

[editar] Razonamiento deductivo

La filosofía tradicional de lógica primaria, era fundamentalmente deductiva y no inductiva. Por ello la experiencia constituye un fundamento cognoscitivo completamente secundario.

Los principios y conceptos, como esencias y leyes universales, podían ser intuidas por el entendimiento humano; por sí mismo (los principios) o a partir del conocimiento por experiencia de una serie de casos particulares (por abstracción).

La lógica deductiva discurre sobre lo que se sigue universalmente desde premisas dadas por la razón humana. Es esta la razón por la cual Aristóteles estableció los cuatro principios a priori para la lógica todavía enseñados en nuestra época: el principio de identidad, el principio de no contradicción, el principio del tercero excluido y el principio de razón suficiente.[1]

Para Aristóteles, por eso, el silogismo

es un argumento en el cual, establecidas ciertas cosas, resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, otra cosa diferente.
Aristóteles An. Pr. I 24 b 18-23

Es decir es un argumento categórico que va de lo necesario a lo necesario, basado en el ser de las cosas.

Sin embargo hacer uso únicamente de la lógica deductiva puede llevar a errores. Pues se parte como verdad "universal" y "necesaria" de unos principios o leyes que no están confirmados por la experiencia concreta, sino, a lo sumo, en una generalización a partir de la observación de casos particulares, lo que nunca puede justificar un principio universal.[2] .

Así, Aristóteles se equivocó incluso en el número de dientes que tenían las mujeres, habiéndose podido enterar simplemente observando y contando.[cita requerida][3]

En oposición al mero formalismo lógico los idealistas, y en especial Hegel, consideraron de otra forma el principio de contradicción en cuanto a lo Universal moral como "praxis" o conceptual y teórico. Propusieron el método dialéctico para partir de la materia concreta dada para llegar a la forma de abstracciones universales y luego proponer definiciones generales. El análisis deja lo concreto como fundamento y por medio de la abstracción de las particularidades, que aparentan ser inesenciales, pone de relieve lo universal concreto o sea la fuerza de ley general.

[editar] Razonamiento inductivo

En el mismo sentido, el razonamiento inductivo, es el estudio de derivar una generalización o una ley a partir de observaciones. Éste fue posteriormente incluido en el estudio de la lógica, y fue adoptado como el razonamiento básico de la investigación científica, combinándola cuando corresponde con la deducción. Este probablemente es el motivo del éxito y la certeza de los modelos científicos actuales. Es decir, la inclusión del razonamiento inductivo en las ciencias no es menor en nuestras vidas, nos permitió tener el modelo científico actual el cual nos ha dado una cantidad impresionante de tecnología y supuestas “verdades”.

En la ciencia moderna, el razonamiento inductivo basa sus conclusiones en las inferencias estadísticas. Es decir, se toma o registran una cantidad de datos sobre un fenómeno y se establecen conclusiones basadas en modelos probabilísticos, en la mayoría de los casos siguiendo la curva normal, acerca del fenómeno estudiado. La base filosófica del razonamiento inductivo la encontramos en el principio de razón suficiente, desarrollado, entre otros, por Leibniz.

[editar] Contrastes

La diferencia entre la validez inductiva y la deductiva es la siguiente: Una inferencia es deductivamente válida si y sólo si no hay posible situación en la cual todas las premisas son verdaderas y la conclusión falsa. La noción de validez deductiva puede ser rigurosamente establecida para sistemas de lógica formal en términos de las bien entendidas nociones de la semántica. La validez inductiva, por el otro lado, requiere que se defina una “generalización rentable” a partir de un conjunto de observaciones. La tarea de proveer esta definición puede ser enfrentada de varias maneras, algunas menos formales que las otras; algunas de estas definiciones pueden usar modelos matemáticos de probabilidades.

Kurt Gödel ha demostrado que en cualquier formalización consistente de las matemáticas que sea lo bastante fuerte para definir el concepto de números naturales, se puede construir una afirmación que ni se puede demostrar ni se puede refutar dentro de ese sistema y que ningún sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo.

Por tanto, en nuestra época los razonamientos deductivos e inductivos deben complementarse y trabajar juntos, buscando así la verdad sobre la realidad y el entorno.

[editar] Historia

La razón como principio del conocimiento conceptual, que supera el conocimiento de la experiencia, como fenómeno opuesto a intelectual fue considerado fundamental en el pensamiento por los griegos, que consideraron esta cualidad como facultad específica del alma humana, permitiendo así el lenguaje y el intercambio entre los hombres; convirtiendo la argumentación, la discusión y el diálogo en las acciones necesarias para el desarrollo intelectual, la búsqueda del conocimiento, y el establecimiento de relaciones políticas.

La razón ha sido vista de este modo como la expresión privilegiada de las capacidades humanas, descalificando otras propiedades del espíritu. Tal ha sido sobre todo la consideración de la Razón con mayúsculas durante la Edad Moderna.[4] En la actualidad se considera una facultad no desligada sino en perfecta unidad, que no en perfecta armonía, con las demás capacidades como los sentimientos y sobre todo la acción y adaptación en el entorno natural, cultural y social de cada individuo y grupo.

[editar] Diversas Concepciones

[editar] El Logos socrático

Retrato de Socrates en mármol.

El Logos o razonamiento es considerado no como un instrumento, sino como una realidad que se impone a la mente y la arrastra. El razonamiento es un sentido, una realidad autónoma, superior al que razona, el cual sólo mediante el razonamiento se pone en contacto con un mundo más alto. Sócrates siente que posee en su interior una fuente de revelación, una llave, que le abre las puertas de un mundo superior donde las cosas ya no son medianas, como el mundo de la realidad. Ya que lo que esta revelación interior nos entrega es la verdad misma, la verdad única, que se opone terminantemente a la verdad múltiple, personal y caprichosa de los sofistas, y también a la realidad fluyente de Heráclito. No es fácil comprender el asombro, el entusiasmo, el deslumbramiento que en las gentes del siglo V a. C. despertaba el uso de la razón. En ese entonces, conversar con Sócrates era como asistir a una fiesta o fantasmagoría, a un teatro extraordinario que nunca había sido contemplado hasta ahora por el ser humano.

[editar] Definiciones kantianas

Retrato de Immanuel Kant (1724-1804).

Según Kant, en un sentido general, la razón es la facultad formuladora de principios. La divide en Razón Teórica y Razón Práctica, no tratándose éstas de dos razones distintas, sino de dos usos distintos de la misma y única razón. Cuando dichos principios se refieren a la realidad de las cosas, es decir, si usamos la Razón para el conocimiento de la realidad, estamos ante el uso teórico de la Razón (Razón Teórica). Cuando dichos principios tienen como fin la dirección de la conducta, le estamos dando a la razón un uso práctico (Razón Práctica). En su uso teórico la Razón genera juicios y en su uso práctico imperativos o mandatos. En un sentido más restringido y en el contexto de la "Crítica de la razón pura", la razón es la facultad de las argumentaciones, la facultad que nos permite fundamentar unos juicios en otros, y que junto con la sensibilidad y el entendimiento componen las tres facultades cognoscitivas principales que Kant estudió.

Marcando la proporcionalidad de las ideas de Aristóteles con las ideas del razonamiento expuesto por Kant, se podría inferir un uso de la razón lógica en aquellos procesos del conocimiento.

[editar] Notas y referencias

  1. Este último se formula por Francisco Suárez y sobre todo por Leibniz a partir del principio aristotélico de causalidad
  2. Problema de la inducción
  3. Al parecer lo cita Bertrand Russell, pero debería quedar justificada por texto de Aristóteles
  4. Racionalismos e Idealismos

[editar] Bibliografía adicional

  • Javier Prades (2007). La razón, ¿enemiga del Misterio?. Encuentro. ISBN 978-84-7490-845-9.
  • VV. AA. (2008). Dios salve la razón. Ediciones Encuentro. ISBN 978-84-7490-915-9.
  • Richy (1992-2009). Conocimientos Ricardo D. Figueroa V.. Guatemala. ISBN 978-84-7490-845-9.
  • Pablo Ozcoidi (2007), Dios, un reto para la razón. Eunate, Pamplona.

[editar] Véase también

   la libertad de los sueños eroticos.

MATEMÁTICAS4: CAUSALIDAD. En física, el término causalidad describe la relación entre causas y efectos, y es fundamental en todas las ciencias naturales, especialmente en física. En términos generales, la causalidad puede ser estudiada desde varias perspectivas: la filosófica, la de la computación y la estadística.

Causalidad (física)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para otros usos de este término, véase Causalidad.

En física, el término causalidad describe la relación entre causas y efectos, y es fundamental en todas las ciencias naturales, especialmente en física. En términos generales, la causalidad puede ser estudiada desde varias perspectivas: la filosófica, la de la computación y la estadística.

Contenido

[ocultar]

[editar] Introducción

En física clásica se asumía que todos los eventos están causados por otros anteriores y que dicha causalidad es expresable en términos de leyes de la naturaleza. Dicha pretensión llegó a su punto más alto en la afirmación de Pierre Simon Laplace. Laplace afirmó que si se conoce el estado actual del mundo con total precisión, uno puede predecir cualquier evento en el futuro. Esta perspectiva se conoce como determinismo o más precisamente determinismo causal.

Aunque el determinismo de Laplace parece correcto respecto a las ecuaciones aproximadas de la física clásica, la teoría del caos ha añadido pequeñas complicaciones. Muchos sistemas presentan una fuerte sensibilidad a las condiciones iniciales, lo que significa que condiciones iniciales muy similares en ciertos sistemas pueden conducir a comportamientos a largo plazo muy diferentes. Eso sucede por ejemplo en el tiempo atmosférico. Hacia 1987 era habitual usar superordenadores en la predicción del tiempo, por ejemplo el Cray X-MP del Centro Europeo para el Pronóstico del Tiempo a Medio Plazo, que operaba con una capacidad máxima de 800 megaflops, podía calcular en apenas media hora un pronóstico aceptable del tiempo para el día siguiente en todo el hemisferio. Y aunque cada día se realizaban pronósticos de los siguientes diez días, los resultados del pronóstico a partir del cuarto o quinto día diferían sensiblemente de lo previsto por el ordenador.[1]

Sin embargo, por encima de la impredictibilidad práctica causada por el comportamiento estocástico o caótico de los sistemas clásicos, está el hecho de que la mecánica cuántica presenta junto con una evolución determinista recogida en la ecuación de Schrödinger, una evolución no-determinista recogida en el postulado del colapso de la función de onda.

[editar] Mecánica relativista

De acuerdo con los postulados comunes de la física newtoniana, la causa precede al efecto en el tiempo. Sin embargo, en la física moderna, el concepto más simple de causalidad ha necesitado ser clarificado. Por ejemplo, en la teoría de la relatividad especial, el concepto de causalidad se mantiene, pero el significado de "preceder en el tiempo" sigue siendo absoluto y no depende del observador (aunque no pasa igual con el concepto de simultaneidad de conceptos no relacionados causalmente, que ahora sí pasan a depender del observador). Consecuentemente, el principio relativista de causalidad dice que la causa precede a su efecto para observadores inerciales. Esto implica que, en términos de la teoría de la relatividad especial, una condición necesaria para que A sea causa de B, es que B sea un evento que pertenece al cono de luz de A (en términos de distancias espacio-temporales se dice que A y B están separados por intervalo temporaloide). A pesar de algunas obras de ciencia ficción, en los supuestos bajo los cuales la teoría de la relatividad especial es adecuada para describir el mundo, resulta imposible, no sólo influir en el pasado, sino también en objetos distantes mediante señales que se muevan más rápidas que la velocidad de la luz.

En la teoría general de la relatividad, el concepto de causalidad se generaliza de la manera más directa posible: el efecto debe pertenecer al cono de luz futuro de su causa, aún en espacio-tiempos curvos; aunque pueden aparecer ciertas complicaciones, como cuando uno trata soluciones exactas de las ecuaciones de Einstein, como el Universo de Gödel, donde existen curvas temporales cerradas, y un observador puede verse a sí mismo en el pasado, y otra serie de peculiaridades que, no obstante, no incurren en ninguna paradoja.[2]

[editar] Mecánica cuántica

Nuevas sutilezas se toman en cuenta cuando se investiga la causalidad en mecánica cuántica no relativista y teoría cuántica de campos (mecánica cuántica relativista). En la teoría cuántica de campos, la causalidad está estrechamente relacionada con el principio de localidad. El análisis de ese principio es delicado, y muchas veces ese análisis pasa por el uso del teorema de Bell. De todas maneras, el resultado de dicho análisis parece depender, en parte, de desde qué interpretación de la mecánica cuántica se interpreten los resultados.

Sin embargo, se sospecha que, aún con todas estas sutilezas, el principio de causalidad sigue siendo un concepto válido de toda teoría física realista. Así, parece que la noción de que los eventos pueden ser ordenados en causas y efectos es necesaria para prevenir ciertas paradojas del mundo que conocemos.

La base de la causalidad física son los procesos energéticos que están gobernados por el principio físico de la conservación de la energía.

[editar] Principio de causalidad

El principio de causalidad postula que todo efecto -todo evento- debe tener siempre una causa (que, en idénticas circunstancias, una causa tenga siempre un mismo efecto se conoce como "principio de uniformidad"). Se usa para la búsqueda de leyes definidas, que asignan a cada causa su correspondiente efecto.

Este principio refleja un comportamiento mecánico de la naturaleza, que hasta el siglo XX se había aceptado e interpretado en un sentido determinista. No obstante, a principios de este siglo Heisenberg introdujo su principio de incertidumbre, que modificaba profundamente el principio de causalidad clásico.

Heisenberg y otros padres de la mecánica cuántica introdujeron un modelo de átomo que renunciaba a la visión clásica de un compuesto de partículas y ondas. Se concluyó que estaba condenado al fracaso cualquier intento de establecer analogías entre la estructura atómica y nuestra intuición sobre objetos macroscópicos. La formulación matemática de la teoría de Heisenberg se llamó inicialmente mecánica matricial, porque requería del uso de las matrices del álgebra lineal clásica. Esta formulación resultó complementaria de la mecánica ondulatoria, del físico austriaco Erwin Schrödinger.

Usando esta mecánica, los niveles de energía u órbitas de electrones se describen en términos probabilísticos: en general, de una misma causa no se deriva siempre un mismo efecto, sino que existe una variedad de posibles efectos. Sólo se puede predecir (aunque, en principio, con una fiabilidad determinista total) la probabilidad de que, cuando la causa se produzca, ocurra cada uno de los efectos.

Este comportamiento resulta extraño para nuestra experiencia ordinaria. Su explicación la podemos resumir en los siguientes puntos, que deben aceptarse como postulados avalados por miles de observaciones experimentales:

  • Existen propiedades de la materia (observables) que no se pueden medir simultáneamente (observables que no conmutan). Por ejemplo, la posición y la velocidad de una misma partícula sería un par de propiedades de este tipo. Para ilustrar esa situación con un análogo clásico burdo, piénsese que, si un microscopio es lo suficientemente sensible como para hacer visible un electrón, deberá enviar una cantidad mínima de luz u otra radiación apropiada sobre él, que lo haga visible. Pero el electrón es tan pequeño que este mínimo de radiación (digamos, un fotón) es suficiente para hacerle cambiar de posición apenas lo tocara, de modo que en el preciso instante de medir su posición, alteraríamos ésta.
  • Supongamos que hemos medido una de estas propiedades observables, de modo que conocemos con precisión su valor. Cuando un instante después midamos la segunda propiedad, obtendremos uno de los posibles valores de esta segunda propiedad, pero no podemos predecir antes cuál: sólo se puede predecir la probabilidad con la que cada uno de los valores posibles serán obtenidos.

Para algunos autores, desde el punto de vista filosófico, esto supone renunciar al principio de causalidad: podemos hallar dos sistemas físicos que han sido preparados exactamente del mismo modo, pero tales que, al medir una misma propiedad de ambos, obtenemos un resultado distinto en cada caso. No existe ninguna causa por la que hayamos obtenido los resultados diferentes: la Naturaleza no es determinista. Sin embargo, sí se pueden determinar con precisión las probabilidades de obtener las posibles medidas. Y como los objetos macroscópicos están formados por números gigantescos de partículas, las predicciones probabilísticas cuánticas acaban siendo, estadísticamente hablando, totalmente precisas, lo que hace de la Mecánica Cuántica una teoría extraordinariamente exacta.

La interpretación descrita de la mecánica cuántica es la que se ha impuesto con el tiempo, y se le llama interpretación de Copenhague en honor de la escuela del físico danés Niels Bohr. Inicialmente, la renuncia al principio de causalidad en esta interpretación no fue aceptada por muchos físicos, incluyendo a Einstein, quien afirmó: “Dios no juega a los dados”. De hecho, el propio Einstein, en colaboración con Podolski y Rosen, ideó un experimento (Paradoja EPR, por las siglas de sus autores) tal que las conclusiones de la interpretación de Copenhague parecían absurdas. Bohr mostró que, aunque muy extrañas, estas conclusiones no son absurdas. Experimentos de este tipo fueron llevados a cabo a finales del siglo XX por Alain Aspect, y han confirmado la interpretación de Copenhague.

Sin embargo, esta interpretación se enfrenta todavía a la llamada paradoja del gato de Schrödinger (remarquemos que Schrödinger, como Einstein, fue uno de los padres de la Mecánica Cuántica). Esta paradoja, que afecta a la definición de lo que es un proceso de medida (la distinción entre la materia observada y la mente del observador), no ha podido ser aún explicada de forma satisfactoria.

Existen multitud de efectos que se derivan del principio de incertidumbre. Uno de ellos, que afecta al ejemplo de incertidumbre posición-velocidad anterior, es la imposibilidad de la ausencia completa de energía cinética o, digamos, velocidad, para una partícula (ni siquiera en el cero absoluto). Si la energía cinética alcanzara el punto cero y las partículas quedaran totalmente inmóviles, sería posible confinarlas y determinar su posición con precisión arbitraria, a la vez que conoceríamos su velocidad (que sería cero). Por tanto, debe existir alguna “energía residual del punto cero”, incluso en el cero absoluto, para mantener las partículas en movimiento, y también, por así decirlo, nuestra incertidumbre. Esa energía “punto cero” se puede calcular, y resulta suficiente para evitar que el helio líquido se solidifique, incluso a temperaturas tan próximas como se quiera del cero absoluto (el cero en sí resulta inaccesible).

Las consecuencias del principio de incertidumbre se constatan en todas las partes de la microfísica, y acaban resultando asombrosas cuando se extrapolan al Universo en su conjunto. Así:

  • Desde los tiempos de Einstein, en 1930, se sabía que el principio de incertidumbre también llevaba a la imposibilidad de reducir el error en la medición de energía sin acrecentar la incertidumbre del tiempo durante el cual se toma la medida. (De hecho, al principio, Einstein creyó poder utilizar esta tesis como trampolín para refutar el principio de incertidumbre, pero también Bohr mostró que la tentativa de Einstein era errónea).
  • De esta versión de la incertidumbre se seguía que en un proceso subatómico se podía violar durante breves lapsos la ley de la conservación de la energía (siempre y cuando todo volviese al estado de conservación cuando concluyese ese lapso). En general, cuanto mayor sea la desviación de la conservación, tanto más breve será el intervalo de tiempo en que ésta es tolerable. El físico japonés Hideki Yukawa aprovechó esta noción para elaborar su teoría de los piones, confirmada experimentalmente.
  • Más aún, posibilitó la elucidación de ciertos fenómenos subatómicos presuponiendo que las partículas nacían de la nada como un reto a la energía de conservación, pero se extinguían antes del tiempo asignado a su detección, por lo cual eran sólo “partículas virtuales”. Hacia fines de la década 1940-1950, tres investigadores (premios Nobel de Física en 1965) elaboraron la teoría sobre esas partículas virtuales: los físicos norteamericanos Julian Schwinger y Richard Phillips Feynman, y el físico japonés Shin'ichirō Tomonaga. Los diagramas de Feynman son usados corrientemente en la física de partículas, donde llevan a predicciones extremadamente exactas.
  • A partir de 1976 se han producido especulaciones acerca de que el Universo comenzó como una pequeña pero muy masiva partícula virtual que se expandió con extrema rapidez y que aún sigue expandiéndose. Según este punto de vista, el Universo se formó de la Nada y podemos preguntarnos acerca de la posibilidad de que haya un número infinito de Universos que se formen (y, llegado el momento, acaben) en esta Nada.

En resumen, el principio de incertidumbre afectó profundamente al pensamiento de físicos y filósofos. Ejerció una influencia directa sobre la cuestión filosófica de causalidad, la relación entre causa y efecto. Pero sus implicaciones para la ciencia no son las que se suponen popularmente a menudo. Se puede leer que el principio de incertidumbre anula toda certeza acerca de la naturaleza, y muestra que, al fin y al cabo, la ciencia no sabe ni sabrá nunca hacia dónde se dirige, que el conocimiento científico está a merced de los caprichos imprevisibles de un Universo donde el efecto no sigue necesariamente a la causa. Pero tanto si esta interpretación es válida desde el ángulo filosófico como si no, el principio de incertidumbre no ha modificado un ápice la actitud del científico ante la investigación. Y esto por varios motivos:

  • La incertidumbre también existe a un nivel clásico. Por ejemplo, incluso si nos olvidamos de posibles efectos cuánticos, no se puede predecir con certeza el comportamiento de las moléculas individuales en un gas. Sin embargo, estas moléculas acatan ciertas leyes termodinámicas, y su conducta es previsible sobre una base estadística. Estas predicciones son infinitamente más precisas que las de las compañías aseguradoras, que planifican su actividad (y obtienen beneficios) calculando con índices de mortalidad fiables, aunque les sea imposible predecir cuándo morirá un individuo determinado.
  • Ciertamente, en muchas observaciones científicas, la incertidumbre es tan insignificante comparada con la escala correspondiente de medidas, que se la puede descartar para todos los propósitos prácticos. Uno puede determinar simultáneamente la posición y el movimiento de una estrella, o un planeta, o una bola de billar, o incluso un grano de arena con exactitud absolutamente satisfactoria.
  • La incertidumbre entre las propias partículas subatómicas no representa un obstáculo, sino una verdadera ayuda para los físicos. Se la ha empleado para entender el modelo atómico (que resultaba inestable desde el punto de vista no cuántico), esclarecer hechos sobre la radiactividad, sobre la absorción de partículas subatómicas por los núcleos, y otros muchos acontecimientos subatómicos. En ello se emplea una economía lógica y razonabilidad muy superior de lo que hubiera sido esperable sin él.

Es cierto que el principio de incertidumbre o, en general, la física cuántica, se enfrenta a la paradoja no resuelta del problema de la medición (el gato de Schrödinger). Pero ésta tiene sus orígenes en la distinción entre mente y materia, determinismo y libre albedrío, y profundiza en ella como nunca antes habían imaginado los filósofos. El principio de incertidumbre significa que el Universo es más complejo de lo que se suponía, pero no irracional.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. O. Stewart, 2001, p.169
  2. «Revisiting the Light Cone of the Goedel Universe». arXiv.

[editar] Bibliografía

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA22: CAUSALIDAD. La causalidad en filosofía parte del hecho de que todo suceso se origina por una causa, origen o principio.

Causalidad (filosofía)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La causalidad en filosofía parte del hecho de que todo suceso se origina por una causa, origen o principio.

[editar] Condiciones

Para que un suceso A sea la causa de un suceso B se tienen que cumplir tres condiciones:

  • Que A suceda antes que B.
  • Que siempre que suceda A suceda B.
  • Que A y B estén próximos en el espacio y en el tiempo.

El observador, tras varias observaciones, llega a generalizar que puesto que hasta ahora siempre que ocurrió A se ha dado B, en el futuro ocurrirá lo mismo. Así se establece una ley.

La idea de causa ha suscitado un buen número de debates filosóficos, desde los primeros intentos filosóficos. Aristóteles concluye el libro de los Segundos analíticos con el modo en que la mente humana llega a conocer las verdades básicas o premisas primarias o primeros principios, que no son innatas, ya que es posible desconocerlas durante gran parte de nuestra vida. Tampoco pueden deducirse a partir de ningún conocimiento anterior, o no serían primeros principios. Afirma que los primeros principios se derivan por inducción, de la percepción sensorial, que implanta los verdaderos universales en la mente humana. De esta idea proviene la máxima escolástica "nada hay en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos" (Nihil est in intellectu, quod prius non fuerit in sensu). Al mantener que "conocer la naturaleza de una cosa es conocer, ¿por qué es?" y que "poseemos conocimiento científico de una cosa sólo cuando conocemos su causa", Aristóteles postuló cuatro tipos mayores de causa como los términos medios más buscados de demostración: la forma definible; un antecedente que necesita un consecuente; la causa eficiente; la causa final.

Como en su día dijo Hume, nunca hay observaciones suficientes para relacionar A con B.

En Kant, al que su desacuerdo con el pensamiento de Hume dio ganas de escribir una teoría filosófica, la causalidad es una de las categorías a priori del entendimiento, y entonces no proviene de la costumbre (como decía Hume) sino tiene un carácter necesario y universal. Esto permite que la ciencia se apoye sobre el principio de causalidad sin dejar de ser necesaria y universal.

[editar] Véase también

HISTORIA22: ENRIQUE ANTÍA. Enrique Andrés Antía Behrens (30 de noviembre de 1949), ingeniero agrónomo y político uruguayo, perteneciente al Partido Nacional.

Enrique Antía

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Enrique Andrés Antía Behrens


20052010

20002005
SucesorÓscar de los Santos

Datos personales
Nacimiento30 de noviembre de 1949, 61 años
Bandera de Uruguay Uruguay, Maldonado
PartidoPartido Nacional Flag of the National Party (Uruguay).svg
Hijos2
ProfesiónIngeniero Agrónomo

Enrique Andrés Antía Behrens (30 de noviembre de 1949), ingeniero agrónomo y político uruguayo, perteneciente al Partido Nacional.

[editar] Biografía

Hijo del arquitecto Enrique Antía Arlo y de Consuelo Behrens Muñoz. Por parte de su madre es primo hermano del ex Ministro de Transporte Lucio Cáceres Behrens, y su madre es prima hermana de la conocida actriz uruguaya China Zorrilla (Concepción Zorrilla de San Martín Muñoz).

Graduado de ingeniero agrónomo en la Universidad de la República es, además, productor rural. Estuvo también muy activo en Conaprole desde 1974. Inició su militancia en el Partido Nacional en el seno del Movimiento Por la Patria. Fue electo diputado suplente y edil por el departamento de Maldonado al retornar la democracia en 1985.

Acompañó la gestión del intendente municipal Domingo Burgueño Miguel, perfilándose como uno de sus más estrechos y activos colaboradores. Se postuló a la Intendencia de Maldonado en las elecciones municipales de 2000, resultando electo.

Adhirió a la candidatura de Francisco Gallinal en la lista al Senado para las elecciones nacionales de 2004, resultando electo para el periodo 2005-2010. Se volvió a postular a Intendente de Maldonado en 2005, resultando derrotado por Óscar de los Santos del Frente Amplio. Integra actualmente el Directorio del Partido Nacional.

En las internas de 2009, Antía se alzó con una amplia mayoría de la votación nacionalista en su departamento.[1] Se postuló a la Intendencia de Maldonado en las elecciones municipales de 2010, sin resultar reelecto.

[editar] Actualidad

En julio de 2010, Antía fue designado en el Directorio de UTE.[2]

 

Predecesor:
Carlos Tortorella
Intendente de Maldonado
2000 - 2005
Sucesor:
Óscar de los Santos

[editar] Referencias

HISTORIA22: HERMES TRIMEGISTO. Hermes Trismegisto es el nombre griego de un personaje mítico que se asoció a un sincretismo del dios egipcio Dyehuty (Tot en griego) y el dios heleno Hermes,[1] o bien al Abraham bíblico. Hermes Trismegisto significa en griego 'Hermes, tres veces grande', Ἑρμῆς ὁ Τρισμέγιστος. En latín es: Mercurius ter Maximus.

Hermes Trismegisto

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Hermes Trismegisto, en un mosaico de la Catedral de Siena.

Hermes Trismegisto es el nombre griego de un personaje mítico que se asoció a un sincretismo del dios egipcio Dyehuty (Tot en griego) y el dios heleno Hermes,[1] o bien al Abraham bíblico. Hermes Trismegisto significa en griego 'Hermes, tres veces grande', Ἑρμῆς ὁ Τρισμέγιστος. En latín es: Mercurius ter Maximus.

Hermes Trismegisto es mencionado primordialmente en la literatura ocultista como un sabio que trabajó en la alquimia y desarrolló un sistema de creencias metafísicas que hoy es conocida como hermética. Para algunos pensadores medievales, Hermes Trismegisto fue un profeta pagano que anunció el advenimiento del cristianismo. Se le han atribuido estudios de alquimia como la Tabla de esmeralda —que fue traducida del latín al inglés por Isaac Newton— y de filosofía, como el Corpus hermeticum. No obstante, debido a la carencia de evidencias contundentes sobre su existencia, el personaje histórico se ha ido construyendo ficticiamente desde la Edad Media hasta la actualidad, sobre todo a partir del resurgimiento del esoterismo.

Contenido

[ocultar]

[editar] Orígenes mitológicos

Según las creencias egipcias, los dioses habían gobernado en el Antiguo Egipto antes que los faraones, civilizándolos con sus enseñanzas.[2] En ellas, el dios egipcio Tot era el dios de la sabiduría y el patrón de los magos. También era el guardián y escribiente de los registros que contenían el conocimiento de los Dioses. Clemente de Alejandría estimaba que los egipcios poseían cuarenta y dos escritos sagrados, que contenían todas las enseñanzas que poseían los sacerdotes egipcios. Más tarde, varias de las características de Tot se asociarían al Hermes de la mitología helenística, incluyendo la autoría de los «cuarenta y dos textos». Este sincretismo no fue practicado por los griegos, sino que en el primer o segundo siglo de la era cristiana, se le comenzó a llamar «Hermes Trismegisto» a esta fusión, probablemente por cristianos que tenían noticia de los textos egipcios. No obstante, en algún momento la ambigua noción de divinidad se transformó por la de un personaje histórico de los tiempos iniciales de la civilización occidental, al cual además se le atribuyeron otros escritos filosóficos.

Siegfried Morenz ha sugerido en Religión de Egipto: «La referencia a la autoría de Tot [...] se basa en la antigua tradición, y la cifra de cuarenta y dos probablemente se debe al número de nomos de Egipto, y, por tanto, pretende transmitir el concepto de integridad». Platón, en Timeo y Critias comentó que en el templo de la diosa Neit en Sais, había salas que contenían registros históricos secretos de sus doctrinas que tenían una antigüedad de 9000 años.[cita requerida] A la identificación entre Tot y Hermes en la figura de Hermes Trismegisto ha de añadirse otra posterior, de carácter esotérico, por la cual Hermes Trismegisto es también Abraham, el patriarca hebreo, que habría comenzado dos tradiciones: una solar, pública, recogida en el Antiguo Testamento y otra privada, trasmitida de maestro a discípulo, accesible en el Corpus hermeticum.

[editar] La literatura hermética

Hermes Trismegisto.

La llamada «literatura hermética» es un conjunto de papiros que contenían hechizos y procedimientos de inducción mágica. Por ejemplo, en el diálogo llamado Asclepio, el dios griego de la medicina, se describe el arte de atrapar las almas de los demonios en estatuas, con la ayuda de hierbas, piedras preciosas y aromas, de tal modo que la estatua pudiera hablar y profetizar. En otros papiros, existen varias recetas para la construcción de este tipo de imágenes y detalladas explicaciones acerca de cómo animarlas (dotarlas de alma) ahuecándolas para poder introducir en ellas un nombre grabado en una hoja de oro, momento esencial del proceso.

[editar] Resurgimiento medieval

Durante la Edad Media y el Renacimiento, los escritos atribuidos a Hermes Trismegisto, conocidos como Hermetica, gozaban de gran crédito y eran populares entre los alquimistas. La tradición hermética, por lo tanto, se asocia con la alquimia, la magia, la astrología y otros temas relacionados. En los textos se distinguen dos categorías: de «filosofía» y «técnica» hermética. La primera se ocupa principalmente de la argumentación teórica sobre la que se sostiene el pensamiento mágico y la segunda trata sobre su aplicación práctica. Entre otros temas, hay hechizos para proteger los objetos por «arte de magia», de ahí el origen de la expresión «sellado herméticamente».

El erudito clásico Isaac Casaubon, en De rebus sacris et ecclesiaticis exercitiones XVI (1614), mostró por el tipo de caracteres griegos que los textos, escritos tradicionalmente en la noche de los tiempos, eran en realidad más recientes: la mayor parte del Corpus hermeticum «filosófico» puede ser de una fecha alrededor del año 300. Sin embargo, fueron descubiertos en el siglo XVII errores de la datación de Casaubon por el estudioso Ralph Cudworth, que argumentó que la denuncia de falsificación sólo puede aplicarse a tres de los diecisiete tratados contenidos en el Corpus hermeticum. Además, Cudworth señaló que los textos eran una formulación tardía de una tradición anterior, posiblemente oral. Según Cudworth, el texto debe considerarse como un término ad quem, y no a quo, es decir, que el texto es el fruto de una tradición anterior y no su origen, como podría hacer pensar Casaubon.

La tradición cristiana medieval lo veneró como protector y guía de los hermetistas, que practicaban las artes de la alquimia, la magia y la astrología. Entre los libros atribuidos a Hermes Trismegisto destaca el Corpus hermeticum. Se le atribuye también la redacción de la Tabla de esmeralda. Otras de sus obras más destacadas serían el Poimandres, el Kybalión, ciertos libros de poemas y el Libro para salir al día, también conocido como «Libro de los muertos», por haberse encontrado ejemplares de él dentro de los sarcófagos de algunos destacados egipcios.

[editar] La tradición islámica

Antoine Faivre ha señalado que Hermes Trismegisto tiene un lugar en la tradición islámica, aunque el nombre de Hermes no aparece en el Corán. Hagiógrafos y cronistas de los primeros siglos de la Hégira islámica identificaron a Hermes Trismegisto con Idris, el nabi de las suras 19, 57, 21, 85, a quien los árabes también identifican con Enoc.[3]

Según Antoine Faivre, a Idris-Hermes se le llama Hermes Trismegisto porque fue triple: el primero, comparable a Tot, era un «héroe civilizador», un iniciador en los misterios de la ciencia divina y la sabiduría que anima el mundo, que grabó los principios de esta ciencia sagrada en jeroglíficos. El segundo Hermes, el de Babilonia, fue el iniciador de Pitágoras. El tercer Hermes fue el primer maestro de la alquimia. «Un profeta sin rostro», escribe el islamista Pierre Lory, «Hermes no posee características concretas, o diferentes a este respecto de la mayoría de las grandes figuras de la Biblia y el Corán».[4]

[editar] Resurgimiento moderno

Los ocultistas modernos sugieren que algunos de estos textos pueden tener su origen en el Antiguo Egipto, y que «los cuarenta y dos textos esenciales», que contenían lo fundamental de sus creencias religiosas y su filosofía de la vida siguen escondiendo un conocimiento secreto.

En el videojuego "Persona 3" y "Persona 3 fes" (ambos para la ps2 de sony), el personaje de Iori Jumpei tiene como espiritu aliado a Hermes, el cual posteriormente evoluciona en Hermes Trismegisto.

[editar] Notas

  1. E. A. Wallis Budge The Gods of the Egyptians. Vol. 1. p. 415.
  2. Los dioses que gobernaron Egipto figuran en el Canon Real de Turín.
  3. Génesis 5:18-30
  4. Antoine Faivre: The Eternal Hermes: From Greek God to Alchemical Magus (1995), pp.19–20.

[editar] Referencias

Copenhaver, Brian P. 1995. Hermetica: the Greek Corpus Hermeticum and the Latin Asclepius in a new English translation, with notes and introduction, Cambridge; New York, NY, USA: Cambridge University Press, 1995 ISBN 0-521-42543-3.

[editar] Enlaces externos

HISTORIA22: TENEMOS ESTA CANCIÓN REFERENTE A CAUSA Y EFECTO. Causa y Efecto es el primer sencillo de "Gran City Pop", noveno álbum de estudio de la cantante de pop mexicana Paulina Rubio. El tema es el primer corte de su tan esperada producción, se lanzó el 30 de marzo en las radiofusoras y el 7 de mayo se estrenó el videoclip a nivel mundial.

Causa y efecto

De Wikipedia, la enciclopedia libre
«Causa y efecto»
Sencillo de Paulina Rubio
del álbum Gran City Pop
FormatoDescarga digital, CD Single
Grabación2008
Género(s)Pop latino
Duración03:27
DiscográficaUniversal Records
Autor(es)Mario Domm & Mónica Vélez
Productor(es)Cachorro López
Cronología de sencillos de Paulina Rubio
2007
«Que me voy a quedar»
2009
«Causa y efecto»
2009
«Ni rosas ni juguetes»

Causa y Efecto es el primer sencillo de "Gran City Pop", noveno álbum de estudio de la cantante de pop mexicana Paulina Rubio. El tema es el primer corte de su tan esperada producción, se lanzó el 30 de marzo en las radiofusoras y el 7 de mayo se estrenó el videoclip a nivel mundial.

El tema fue escrito por Mario Domm —vocalista del grupo de pop mexicano Camila— y Mónica Vélez —quien también compone canciones par el grupo chileno Kudai, también contando nuevamente con la producción de Cachorro López, ganador del Grammy Latino en el 2008 por la categoría de "Productor del Año".[1] Causa y Efecto fue distinguida como Canción del Año dentro de la categoría Canción del Año Pop/Balada por la ASCAP.[2]

La canción rápidamente entro al Top 10 en México, España, Centroamérica, Chile, Colombia, Venezuela.

Contenido

[ocultar]

[editar] Información de la canción

Como se había dicho "Causa y Efecto" fue de la autoría de Mario Domm, Rubio ha dicho que admira su música y talento: "Es un chavo súper talentoso que tiene una vibra súper conmigo; el tema me gusta porque es un track fresco con unos versos súper lindos. Las letras hablan de la ley universal de Causa y efecto". De principio -según la misma artista- la canción no se iba a llamar así, al hablarle ella sobre "La Ley Universal", "El Efecto Mariposa" y el "Karma", Domm en menos de un día ya tenía la letra y la música arreglada.

[editar] Lanzamiento y promoción

"Causa y Efecto", debutó en las estaciones de radio el 30 de marzo. La canción se cantó por primera vez el 23 de abril de 2009, a los Latin Billboard Music Awards 2009, con Rubio como uno de los artistas más esperados de la noche, también realizó la canción en un concierto privado en el Gotham Hall de la ciudad de Nueva York el 11 de mayo para la promoción de Gran city pop. El concierto fue presentado por Univision Radio.

[editar] Formatos

CD Single
  1. "Causa y Efecto" (Album Version) — 3:23

[editar] Rendimiento de la canción

La canción debutó en el #40 en el Billboard Hot Latin Songs y #22 en el Pop latin Songs el 25 de abril del presente año, la siguiente semana la canción saltó al #26, obteniendo el mayor "salto" de la semana en el chart.[3] El sencillo debutó como #22 y alcanzó la posición #7 en el Billboard Latin Pop Airplay.El 15 de junio, "Causa y efecto" logró el #1 en U.S. Billboard "Hot Latin Tracks" logrando así su cuarto No. 1 en la lista.

En España, el sencillo debutó en el #43, y alcanzó la posición #30 basada únicamente en descargas. El 9 de mayo, Causa y Efecto ingresó a la lista Española de Airplay en el número 7 como el debut más alto de esa semana.Mientras que en i Tunes España alacnzo número 1. Mientras que en i Tunes USA ,Causa y Efecto subió hasta el #10 como una de las canciones más descargadas.

En el Euro Airplay TOP 100 debutó el 24 de mayo en la posición 61,[4] la siguiente semana saltó hasta el 49 ,para que el 14 de junio alcanzará su máxima posición en el chart con el número 40.[5]

El 26 de mayo, el sencillo alcanzó el #1 en los charts Mexicanos, convirtiéndose en el noveno #1 de Paulina en México. En México sigue liderando el top "Monitor Latino Mexicano" en el número 1,[6] al igual que en la listas de Ecuador, Perú y Centroamérica.

[editar] Video musical

El video musical de "Causa y Efecto" fue dirigidó por el director austriaco Rudi Doleza que ha trabajado con grandes estrellas de la escena internacional tales como Rolling Stone, U2 Bon Jovi, o Bruce Springsteen entre otros, fue filmado en Miami, Florida durante el mes de marzo en los estudios M3.

La dirección de Fotografía estuvo a cargo de Crash, quien ha trabajado en los videos de artistas como Gwen Stefani, Fergie o Akon ente otros. "Causa y efecto" el primer single del nuevo disco de Paulina Rubio, es un tema rock up tempo, donde el amante infiel recibe su merecido kármico, fue compuesto por Mario Domm y Monica Vélez y ya se escucha en las ondas de todo el globo desde el pasado 30 de Marzo, con una gran acogida por parte de medios y fans.

Si bien el sencillo se lanzó antes, el video se estrenó el 7 de mayo en América Latina y Estados Unidos por MTV latino y MTV Tr3s. El video tuvo una nueva versión que puede ser visible en varios reproductores de videos como YouTube y en su sitio oficial.[7]

[editar] Listas musicales de canciones

[editar] Listas musicales de canciones

Chart (2009)↓Peak↓
Argentina Top 1003
Colombia[8]1
Costa Rica Top 100[9]1
Chile Top 100[10]3
Honduras Top Singles[11]1
México Top 100[12]1
México Airplay[13]1
España Top 507
España Airplay1
World Latin Top 30 Singles[14]1
U.S. Billboard Bubbling Under Hot 100 Singles[15]4
U.S. Billboard Heatseekers Songs[16]23
U.S. Billboard Latin Pop Songs[17]1
U.S. Billboard Hot Latin Songs[16]1
U.S. Billboard Hot 100 Airplay[18]73
U.S. Billboard Latin Pop Airplay[19]1

[editar] Certificaciones del sencillo

Españacertificaciónventas
Bandera de EspañaPlatino40.000[20]

[editar] Listas musicales de fin de año

País↓Lista musical↓Posición anual↓Año↓
América
Bandera de Chile ChileChile Top 100[21]362009

[editar] Procesiones y sucesiones

 

Predecesor:
"Lentamente" de Fey
"Tú No Eres Para Mi" de Fanny Lú
Bandera de México México Top 100 — Sencillo #1
27 de junio de 2009 - 1 de agosto de 2009 (1ra vuelta)
8 de agosto de 2009 - 29 de agosto de 2009 (2da vuelta)
Sucesor:
"Tú No Eres Para Mi" de Fanny Lú
"Loba" de Shakira

[editar] Referencias