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HISTORIA22: CAUSALIDAD. LA LEY DE LA CAUSA Y EL EFECTO. EL KYBALION. El Kybalión es un documento que contiene al conjunto de enseñanzas de la filosofía hermética, también conocidos como los siete principios del hermetismo. Escrito en los albores del siglo XX, su autoría se debe a un grupo anónimo de personas autodenominados Los Tres Iniciados, aunque las bases del hermetismo se atribuyen a un alquimista místico y deidad de algunas logias ocultistas llamado Hermes Trismegisto, cuya existencia pudo haber transcurrido en Egipto antes de la época de los faraones.

Kybalión

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Versión francesa del Kybalión.

El Kybalión es un documento que contiene al conjunto de enseñanzas de la filosofía hermética, también conocidos como los siete principios del hermetismo. Escrito en los albores del siglo XX, su autoría se debe a un grupo anónimo de personas autodenominados Los Tres Iniciados, aunque las bases del hermetismo se atribuyen a un alquimista místico y deidad de algunas logias ocultistas llamado Hermes Trismegisto, cuya existencia pudo haber transcurrido en Egipto antes de la época de los faraones.

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[editar] Los siete principios

Los siete principios, o axiomas, como están descritos en el Kybalión son:

  1. Mentalismo. El Todo es mente; el universo es mental.
  2. Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: El Físico, El Mental y El Espiritual.
  3. Vibración. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Polaridad. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.
  5. Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.
  6. Causa y efecto. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.
  7. Genero. El genero existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; el genero se manifiesta en todos los planos. En el plano físico es la sexualidad.

[editar] Los Tres Iniciados

Los "tres iniciados" que escribieron El Kybalión decidieron permanecer en el anonimato. Esto ha generado muchas especulaciones sobre quién escribió realmente el libro. Hay varias escuelas de pensamiento que se atribuyen su autoría. La teoría más popular es que Paul Foster Case, Michael Whitty y William Walker Atkinson (también conocido como Yogi Ramacharaka, Swami Panchedasi, Magus Incognito, Theodore Sheldon y probablemente muchos otros pseudónimos conocidos y desconocidos) eran los "tres iniciados" que escribieron el libro. Esta teoría es a menudo expuesta por miembros de Builders of the Adytum, la Escuela de Misterios que fundó Case, aunque el grupo en sí no se hace eco públicamente de la misma; de hecho, parece que esta historia se originó en un grupo escindido de B.O.T.A., la Fraternidad de la Luz Oculta.[1]

También apoya esta teoría el hecho de que Paul Foster Case era francmasón, y que la editorial del Kybalión, Yogi Publication Society, pusiera su dirección en el frontispicio del libro como 'Templo Masónico, Chicago, Illinois'. Sin embargo, mucha gente que presenta esto como una 'evidencia' de la autoría de Case, probablemente desconoce que el "Templo Masónico" de Chicago era en realidad el primer rascacielos de la ciudad, que alojaba docenas de tiendas y pequeños negocios sin ninguna afiliación masónica. El edificio fue nombrado por la logia masónica que financió gran parte de su construcción, y en realidad se encontraba en los pisos superiores.[2]

Otros nombres que se barajan frecuentemente en relación con la autoría del Kybalión son Harriet Case (la esposa de Paul Foster Case en esa época), Ann Davies (quien sucediera a Paul Foster Case a la cabeza de B.O.T.A.), Mabel Collins (una destacada escritora teosófica) y Claude Brogdon (un famoso mago de teatro).

La teoría más probable es que el Kybalión fue obra de William Walker Atkinson, con o sin ayuda de terceros. Una de las primeras publicaciones de Atkinson pudo haber sido una serie titulada Las Enseñanzas Arcanas, que comparte algunas similitudes superficiales con el Kybalión: El Kybalión explora siete 'Principios Herméticos', mientras que Las Enseñanzas Arcanas explora siete 'Leyes Arcanas'; el Kybalión afirma ser una elucidación de un antiguo texto hermético inédito del mismo nombre, mientras que Las Enseñanzas Arcanas dicen explorar la sabiduría de un antiguo pergamino no publicado de aforismos ocultos; ambos libros describen tres 'Grandes Planos' de realidad que se subdividen cada uno en siete planos inferiores. Ambos libros describen tres de los planos inferiores como "llaves negras astrales", similarmente a las teclas negras de un piano, y habitados por espíritus elementales; y ambos libros describen con gran detalle el proceso de la 'alquimia mental', el uno casi en total consonancia con el otro. Hay muchas otras similitudes, que conducen de forma natural a la pregunta de si 'Las Enseñanzas Arcanas' podrían haber sido el "primer borrador" de Atkinson para el material que posteriormente se convertiría en el Kybalión.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Véase http://www.lvx.org/Archive/biblio.pdf para más información.
  2. Para más información acerca del Templo Masónico de Chicago, véase http://www.emporis.com/en/wm/bu/?id=masonictemple-chicago-il-usa).

[editar] Bibliografía

  • VV.AA. (2003). El Kybalion: tres iniciados. Un estudio sobre la filosofía hermética del antiguo Egipto y Grecia. Traducido por Manuel Algora Corbi. Barcelona: Luis Carcamo Editor. ISBN 848531607X.
  • VV.AA. (2004). Tres iniciados. El Kybalion. Estudio sobre la filosofía hermética del antiguo Egipto y Grecia. Editorial Kier. Argentina: Prof. Delia Arrizabalaga Correctora de Pruebas. ISBN 950-17-0731-8.

[editar] Enlaces externos

HISTORIA22: LAURA GALLEGO GARCÍA. Laura Gallego García (Cuart de Poblet, Valencia, 11 de octubre de 1977) es una escritora española de literatura infantil y juvenil.

Laura Gallego García

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Laura Gallego García

Nacimiento11 de octubre de 1977 33 años
Bandera de España España, Valencia, Quart de Poblet
OcupaciónNovelista
NacionalidadEspañola
Período1999 - actualidad
GéneroNovela
MovimientosNovela fantástica
Sitio web oficial

Laura Gallego García (Cuart de Poblet, Valencia, 11 de octubre de 1977) es una escritora española de literatura infantil y juvenil.

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[editar] Biografía

Laura Gallego García nació el 11 de octubre de 1977 en Quart de Poblet (Valencia). A los once años comenzó a escribir con su amiga Miriam, la que sería su primera novela sin publicar, Zodiaccía, un mundo diferente (disponible en su página web). A los 21 años, cuando estaba estudiando Filología, escribió la novela Finis Mundi, con la que obtuvo el primer premio en el concurso Barco De Vapor de la editorial SM. Su segundo premio en el concurso Barco De Vapor lo consiguió con su novela La leyenda del Rey Errante. Con la editorial SM también ha publicado "El Coleccionista de Relojes Extraordinarios" y bajo el sello Gran Angular publicó "Las Hijas de Tara".

Es fundadora de la revista universitaria Náyade, repartida trimestralmente en la Facultad de Filología y fue codirectora de la misma desde 1997 a 2010.

Su primera novela publicada fue Finis Mundi (1999), seguido por títulos como "Mandragora" (Editorial Pringston), pero obtuvo mayor popularidad con su trilogía Crónicas de la Torre (Crónicas de la Torre I: El valle de los lobos, Crónicas de la Torre II: La maldición del Maestro, Crónicas de la Torre III: La llamada de los muertos y un ejemplar sobre la vida de uno de los personajes: Fenris, el elfo). A raíz de esa trilogía surgió un gran interés por su obra, especialmente en Internet. Pero aunque su fama se debe principalmente a las novelas juveniles, ha publicado también obras dirigidas a un público infantil (Retorno a la Isla Blanca, El cartero de los sueños), incluyendo a los prelectores (serie de Alba). En 2004 comenzó a publicar su segunda trilogía, titulada Memorias de Idhún (Memorias de Idhún I: La Resistencia, Memorias de Idhún II: Tríada, Memorias de Idhún III: Panteón), cosechando su mayor éxito hasta el momento, con más de 750.000 ejemplares vendidos. Después de esta exitosa trilogía ha publicado otros cuatro libros: La emperatriz de los etéreos (2007), Dos velas para el diablo (2008), Sara y las goleadoras: Creando Equipo (2009) y Alas negras la continuación de la exitosa novela Alas de fuego (2004)

En la actualidad vive en Alboraya, población cercana a Valencia y realiza su tesis doctoral sobre el libro de caballería Belianís de Grecia de Jerónimo Fernández, publicado en 1579.

[editar] Rasgos temáticos y de estilo

Ha explorado gran parte de los temas literarios: comienza escribiendo literatura histórico-fantástica, con su novela Finis Mundi; pero prueba también la ciencia ficción, con Las hijas de Tara; y más tarde la fantasía épica con Las Crónicas de la Torre y Memorias de Idhún; sin olvidar tampoco su literatura infantil.

En su narrativa fantástica, y particularmente en Memorias de Idhún, el tema amoroso es tanto o más importante que el fantástico, hecho que la diferencia netamente del modelo de Tolkien: los personajes expresan sin cesar sus sentimientos, dudas, recelos, decepciones, etc., y se guían por ellos, generalmente más que por otros conceptos como el honor o el deber. Así, la reflexión sobre el propio sentimiento ocupa mucho espacio en los diálogos y la reproducción del pensamiento, hecho favorecido por la decisión de emplear un apasionado triángulo amoroso en su obra Memorias de Idhún. Su obra toma algunos elementos como inspiración de las novelas de Margaret Weis y Tracy Hickman, como El Ciclo de la Puerta de la Muerte, La espada de Joram y Dragonlance.[1]

[editar] Obras

[editar] Crónicas de la Torre

  1. 2000 - El Valle de los Lobos
  2. 2002 - La maldición del Maestro
  3. 2003 - La llamada de los muertos
  4. 2004 - Fenris, el elfo
  5. 2006 - Edición especial de las crónicas de la torre

[editar] Memorias de Idhún

Es una trilogía de narrativa fantástica en la que Jack, un adolescente danés de trece años, conoce al mago Shail y al guerrero Alsan, miembros de La Resistencia que intentan salvar a los exiliados de Idhún, a los que tiene que matar Kirtash, un despiadado asesino que trabaja para Ashran el Nigromante, el causante de la conjunción astral que mató a todos los unicornios y dragones de Idhún. Además está Victoria, una joven muy peculiar, unida a La Resistencia, de la que sin darse cuenta se va enamorando poco a poco, un amor al que ella corresponde, aunque no es el único interesado; también está enamorada de Kirtash, el asesino, un frío joven con grandes secretos. Además tendrán que hacer frente a Gerde, la bella y poderosa maga feerica, quien no solo intenta matar a Victoria para quedarse con Kirtash, sino que después adquiere un poder divino. En estas novelas se descubriran los secretos de Idhun, y la verdadera naturaleza de estos tres chicos, a los que después de esto, les cambiarían sus vidas para siempre.

 

[editar] Libros que forman la saga

  1. 2004 - Memorias de Idhún I: La Resistencia
  2. 2005 - Memorias de Idhún II: Tríada
  3. 2006 - Memorias de Idhún III: Panteón

En un principio Laura escribió seis libros: Búsqueda, Revelación, Despertar, Predestinación, Convulsión y Génesis, que luego se unificarian en tres libros.
Actualmente, la Editorial SM está publicando progresivamente los seis títulos originales por separado y en tapa blanda.

[editar] Otras novelas y cuentos

También es guionista de la serie "Sara y las goleadoras". A partir de esta serie, ahora está escribiendo los seis libros, de los cuales ya salió a la venta el primero, titulado "Sara y las goleadoras, Creando equipo" y el segundo "Sara y las goleadoras, Las chicas somos guerreras".

Actualmente ya ha escrito y publicado la primera versión de Alas negras, la continuación de Alas de fuego.

Hace muy poco, en la feria del libro se editó Finis Mundi, su primera novela, en tapa dura y con un cambio en la portada. Se incluyó en una nueva colección de éxitos por la editorial SM en el que también están 'Campos de fresas' de Jordi Sierra i Fabra, 'Ojo de Nube' de Ricardo Gómez, 'La catedral' de César Mallorquí y 'Los escarabajos vuelan al atardecer' de María Gripe. Así también cómo el premio Gran Angular 2007: 'Zara y el librero de Bagdad' de Fernando Marías.

[editar] Traducciones

Algunas de sus obras han sido ya traducidas a gran número de idiomas: rumano, francés, polaco, finés, sueco, noruego, danés, húngaro, inglés, italiano, alemán, portugués, catalán, coreano, chino y japonés. La obra que más se ha traducido ha sido la serie de Memorias de Idhún, la más conocida de la autora. Laura en su web, también ha comentado que la han hecho ofertas de traducir al francés Dos Velas para el Diablo y La Emperatriz de los Etéreos. La traducción más estancada es la de Memorias de Idhún al inglés, de la que por el momento no hay ofertas [1].

[editar] Obras sin publicar y proyectos

La propia Laura Gallego menciona en su web que antes de que le publicasen Finis Mundi, había escrito otras trece obras. Hoy día ofrece allí algunas de ellas como curiosidad, como Zodiaccía, un mundo diferente, antes mencionada. En una entrevista reciente Laura Gallego ha dado los nombres de las obras no publicadas [2]. Estas son:

  • 1- Zodiaccía, un mundo diferente
  • 2- Junto al fuego del hogar
  • 3- El último curso
  • 4- En un futuro no lejano
  • 5- La Puerta
  • 6- Lorris el elfo
  • 7- Nacida para el deporte
  • 8- Kathy
  • 9- ¡Zisterak!
  • 10- Memorias de una aprendiza de bruja
  • 11- Juglares
  • 12- La prueba de la balanza.

La novela número trece es Retorno a la Isla Blanca, publicada después de Finis Mundi a pesar de haberse escrito antes. En la misma entrevista prometió publicar todas las obras anteriores a Retorno a la Isla Blanca en su web, siempre que fuera posible [3].

Laura Gallego ha escrito además otros relatos y novelas que o bien están publicados en revistas de difícil acceso o que no han sido publicados, al margen de las 12 novelas inéditas antes mencionadas, y que se pueden leer en su web.

[editar] En la actualidad

En la actualidad Laura ha escrito, Sara y Las Goleadoras, una serie de libros juveniles compuesta por seis títulos: Sara y las goleadoras: Creando Equipo, Sara y las goleadoras: Las chicas somos guerreras, Sara y las goleadoras: Goleadoras en la liga, Sara y las goleadoras: El fútbol y el amor son incompatibles, Sara y las goleadoras: Las goleadoras no se rinden, Sara y las goleadoras: El último gol.

Actualmente, Laura ha terminado la escritura de "Dónde los árboles cantan" y ya ha firmado un acuerdo con SM. El libro será publicado el 14 de octubre del 2011, en medio del revuelo fan que ha provocado el nuevo proyecto.

[editar] Enlaces externos

 

[editar] Referencias

HISTORIA22: ESTUDIE EL "ORDEN MÁGICO" Y "EL ORDEN CAUSAL", CREO QUE YO SIGO "EL ORDEN MÁGICO", SEGÚN MIS RECUERDOS DE TODO LO QUE SE HABLABA EN EL GRAN ESPÍRITU, INCLUSIVE EN OLSEASÍN. La Orden Mágica es una asociación creada por Laura Gallego García para su trilogía Memorias de Idhún.

Orden Mágica (Idhún)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La Orden Mágica es una asociación creada por Laura Gallego García para su trilogía Memorias de Idhún.

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[editar] Historia

Los primeros magos (véase La creación de los unicornios) no sabían usar su poder, pero luego inventaron maneras para usarlo y enseñarlo. Así nació la Orden Mágica. Se edificaron las tres torres de hechicería, y allí los nuevos magos aprendían a usar su poder.

Sin embargo, Talmannon los hipnotizó a todos mediante Shiskatchegg. Pero Ayshel lo venció, y fueron liberados. No obstante, los sacerdotes, que nunca habían confiado en los magos, los persiguieron por haber servido a Talmannon, y muchos escaparon a la Tierra. Fueron tiempos difíciles para la Orden Mágica, y se ocultaron en una cueva subterránea de Monte Lunn. Pero Raelan, el sacerdote supremo de la iglesia de Idhún fue sorprendido adorando al Séptimo, lo cual causó que la Iglesia de Idhún se dividiera en dos y que los magos volvieran.

Entonces la Orden Mágica resucitó, y los magos construyeron una cuarta torre en el corazón de Alis Lithban, la Torre de Drackwen. Pero eso hizo que hubieran más Torres que Oráculos, y que el equilibirio desapareciera. Los magos que se educaban allí eran mucho más poderosos que los magos normales, y los llamaron Archimagos. No obstante, la Torre de Drackwen fue abandonada debido a la presión de los sacerdotes cuando habían veinte Archimagos, que fueron muriendo poco a poco. Cuando Ashran provocó la Conjunción Astral, había tres Archimagos, y después de la captura de la Torre de Kazlunn solo uno, Qaydar.

[editar] Torres

Estas son las torres de hechicería:

[editar] Torre de Kazlunn

Artículo principal: Torre de Kazlunn

La torre de Kazlunn tiene forma de cuerno de unicornio, y se sitúa en la costa de la región de Kazlunn. Allí suceden cosas muy importantes en la historia, ya que es la única (aparte de la torre de Drackwen) que no es destruida por los sheks. Su líder era Zimanen, el Archimago, hasta que murió en el ataque a la torre de Drackwen. Después paso a manos de Gerde, quien antes de su traición era uno de los más importantes miembros de la Orden.

[editar] Torre de Awinor

Se sitúa al norte de Awinor y fue destruida por los sheks, pero antes, cuando los Dragones vivían, a nadie se le permitía cruzar más allá, y llamaban a la torre Weawinor, que significa "Las Puertas de Awinor". La hechicera Tanawe se educó allí.

[editar] Torre de Derbhad

La torre de Derbahd se encontraba al noreste de Derbhad. A Qaydar se le ofreció liderarla, pero rechazó el puesto, que se le dio a la hechicera feérica llamada Aile Alhenai.

[editar] Torre de Drackwen

Artículo principal: Torre de Drackwen

Como se explica arriba, la torre de Drackwen fue construida y clausurada. Tiene forma de árbol, o de garra, según se vea. Fue utilizada como base por Ashran, y se derrumba cuando El Séptimo sale del cuerpo de éste.

[editar] Magos

  • Shail: Mago humano nacido en Nanetten, y que encuentra a Lunnaris. Más tarde es enviado a la tierra para buscar a Lunnaris y Yandrak, junto a Alsan y allí conoce a Jack y a Victoria, que resultan ser los mismos Yandrak y Lunnaris, encarnados en cuerpos humanos. Es muy importante en la historia, y al final se casa con la sacerdotisa celeste Zaisei.
  • Aile Alhenai: Hechicera feérica que también viaja a la tierra a buscar a Lunnaris y a Yandrak. Ella encuentra a Victoria y reconoce en ella a Lunnaris antes que Shail y Alsan, y la adopta bajo el nombre falso de Allegra D'Ascoli, protegiendola. Despues del ataque de Gerde y el secuestro y recaste de Victoria, vuelve a (Idhún) y acompaña a Alsan a Vanissar, y también lo acompaña a Nurgon. Luego va a Shur-Ikail a enfrentarse a Gerde, quien tenia bajo su control a los barbaros y vuelve a Nurgon en media Batalla de Awa, donde se sacrifica para incendiar el cielo y matar cuatrocientos veintisiete Sheks, ganando así la batalla.
  • Qaydar: Archimago semifeérico, y el único que sobrevivió a la captura de la Torre de Kazlunn. Qaydar es nombrado nuevo líder de la Orden Mágica. Intenta repetidas veces que Victoria le diga cuantos y quienes son los magos que ésta consagra. Junto con Alsan y Gaedalu, invoca a los Seis mediante la pequeña Ankira, y luego vuelve a la torre. Probablemente lo Orden Mágica muera junto con Qaydar, el último Archimago.
  • Talmannon: silfo que conquistó Idhún durante la Segunda Era, y que fue derrotada por Ayshel, la Doncella de Awa.
  • Gerde: hechicera feérica renegada, que se unió a Ashran. Este la envia a la tierra para acabar con Victoria, una vez alli se enamora de Kirtash y trata de seducirlo. Ataca la mansion de Aile, estaba a punto de asesinar a Victoria pero termina siendo derrotada por Jack y por la misma muchacha. Participa en la tortura de Victoria en Drackwen. Acerrima enemiga de Aile, se convierte en la mano derecha de Ashran despues de la traicion de Christian. Kirtash, al final termina matándola para proteger a Victoria. Luego es revivida por el Séptimo para ser su nueva envoltura carnal, creando un nuevo mundo para sus criaturas, intenta asesinar a Jack y a Victoria, emabarazada, pero muere de nuevo en la Batalla de los Siete antes de lograrlo.
  • Yaren: Mago humano que antes era semimago, y conoció a Victoria, y la acompaño en el viaje de ésta para matar a Kirtash. Al final ella lo convierte en mago, pero ella estaba tan dolorida por la supuesta muerte de Jack, que le entrega, junto con la magia, su propio dolor. Cada vez que Yaren usa la magia, siente un terrible dolor, y "las plantas se marchitan, los animales enferman, las personas sufren". Al final se suicida.
  • Tanawe: maga humana, es una maga de tercer nivel que se educó en la Torre de Awinor, sobrevivió a su destrucción y creó los Nuevos Dragones junto con Denyal y Rown, haciendo los dragones artificiales. La llaman la "Hacedora de Dragones".
  • Elrion: mago [[Humano (Idhún)|humano] que es contratado por Ashran para ayudar a Kirtash a encontrar a Yandrak y Lunnaris. Elrion disfrutaba mucho asesinando magos renegados. Intentando hacer un híbrido, convirtió a Alsan en un hombre lobo y a Alae en una mujer-tigre. Kirtash lo mata en la mitad del primer libro, al descubrir Elrion su traicion y la naturaleza de Victoria, intentando asesinar a esta.
  • Assher: joven szish que es convertido en mago por Gerde. Esta totalmente seducido por ella, hasta el punto de caer en el amor, a pesar de que solo era un instrumento para ella, que lo tortura en una ocasion. Assher se sacrifica en la Batalla de los Siete para que el Séptimo, despues de la muerte de Gerde..
  • Yber: Último mago gigante de Idhún al principio de la historia, aunque luego aparecen más. Es un poco bajo para ser gigante. Cuando ocurrió la conjunción astral, él estaba en la Torre de Kazlunn, y permaneció encerrado allí quince años, hasta que capturaron la torre. Luego vagó por Nanhai, y más tarde se unió a los rebeldes en Nurgon, donde ayudó a controlar a la bestia del interior de Alsan.
  • Ersha: maga szish que luchaba en el desierto de Kash-Tar defendiendo el oasis de Gan-Dorak de los rebeldes, al verse derrotada huye, pero Rando la persigue hasta que cae encima de ella. Cuando Rando se despierta hacen un trato: Rando ayudaba a Ersha a salir de debajo del dragón y del desierto y a cambio Ersha renovaba la magia de Ogadrak.
  • Deeva: era una hechicera varu de alto rango, que vivía en la Torre de Derbhad, y es hija de Gaedalu, la Madre Venerable de la Iglesia de las Tres Lunas Durante la conjunción astral escapa a la Tierra antes de que la torre se destruya. y se sumerge en su océano. Pero los varu necesitan acercarse a la superficie de vez en cuando, y cuando Deeva lo hizo en la costa australiana, bajo el falso nombre de Dianne, Kirtash la mata.
  • Zimanen: Archimago que estaba a cargo de la Torre de Kazlunn, pero que murió durante la captura de ésta. No se sabe mucho de el, solo que era el jefe de la Torre de Kazlunn, tal vez de toda la Orden Magica,y que no le cai nada bien a Gerde.
  • Man-Bin: celeste que vive en las afueras de Vanis, y que Lunnaris consagró mago. Tiene un haai llamado Inga. El no quiere entrar en la Orden Mágica.
  • Ynon: gigante que viaja a la Cordillera de Nandelt para empezar una nueva vida y huir del dios Karevan. Lunnaris lo encuentra y lo convierte en mago, pero el siguió su camino y nunca entro a la Orden Mágica.

[editar] Véase también

HISTORIA22: ¿SABE LO QUE SIGNIFICA EL SHAKÁR O SHAKIRA?; SIGNIFICA EL SINO, LA SUERTE. INFÓRMESE HABER LO QUE LES DICE. EN EL GRAN ESPÍRITU SE HABLÓ BASTANTE DE ESTO. Se llama suerte a la creencia en una organización de los sucesos afortunados y desafortunados. Es una forma de superstición interpretada de forma diferente por individuos diferentes.

Suerte

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para el sencillo de Shakira, véase Suerte (canción).
Herradura clavada en una puerta con la intención de atraer la buena suerte.

Se llama suerte a la creencia en una organización de los sucesos afortunados y desafortunados. Es una forma de superstición interpretada de forma diferente por individuos diferentes.

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[editar] La suerte como falacia

Una aproximación racionalista a la suerte incluye la aplicación de las leyes de la probabilidad y la elusión de creencias acientíficas. El racionalista siente que la creencia en la suerte es el resultado de un razonamiento pobre o pensamiento ilusorio. Para un racionalista, un creyente en la suerte comete la falacia lógica post hoc:

A ocurre (llevo mi camisa de la suerte) y entonces B ocurre (algo bueno)Por tanto, A causó B

En la visión racionalista del mundo, la probabilidad sólo está afectada por relaciones causales confirmadas. Que un ladrillo caiga sobre una persona que camine bajo él, por tanto, no está en función de la suerte de dicha persona, sino que es el resultado de la colección de ocurrencias comprensibles (o explicables). Estadísticamente, cualquier persona que camine bajo el edificio tenía probabilidades de que le cayese el ladrillo.

Un acercamiento racionalista alternativo a la suerte es contrastarla con el control. La suerte es lo que sucede más allá del control de una persona. Este punto de vista incorpora fenómenos que son acontecimientos accidentales, por ejemplo el lugar de nacimiento de una persona, pero en los que no hay incertidumbre alguna o ésta es irrelevante. Dentro de este marco pueden diferenciarse tres tipos de suerte:

  1. Suerte constitucional, es decir, con factores fuera del control de una persona porque no pueden ser cambiados. El lugar de nacimiento y la constitución genética son ejemplos típicos.
  2. Suerte circunstancial, es decir, con factores que no pueden ser controlados porque se producen aleatoriamente. Los accidentes y epidemias son ejemplos típicos.
  3. Suerte consecuente, es decir, con factores que no pueden controlarse por ser el resultado caprichoso de tus actos. Un ejemplo típico sería arrojar un piedra desde un acantilado. Como golpear a alguien que pase por debajo es consecuencia de numerosos factores fuera de tu control, entonces es cuestión de suerte.

Tanto la falacia del jugador como la falacia inversa del jugador explican algunos problemas de razonamiento de las creencias comunes en la suerte. Ambas implican negar la impredicibilidad de los sucesos aleatorios: «No he lanzado un seis en toda la semana, así que seguro que lanzaré uno esta noche.»

[editar] La suerte como esencia

Hay también una serie de creencias espirituales o sobrenaturales sobre la suerte, variando ampliamente de unas a otras, aunque la mayoría coinciden en que puede influirse en la suerte con medios espirituales realizando ciertos rituales o evitando ciertas situaciones.

Una de estas actividades es la oración, una práctica religiosa en la que esta creencia es especialmente fuerte. Muchas culturas y religiones de todo el mundo ponen un especial énfasis en la habilidad de las personas para influir sobre su suerte por medios rituales, a veces incluyendo sacrificios, presagios o hechizos. Otros asocian la suerte con un fuerte sentido de superstición, es decir, una creencia de que ciertos actos tabú o benditos influencian la forma en que la suerte les favorecerá en el futuro.

Carl Jung definió el principio de sincronicidad como la «ocurrencial temporalmente coincidente de sucesos acasuales». Jung describió las coincidencias como un efecto del inconsciente colectivo.

Las religiones judeocristiana e islámica creen en la voluntad de un ser supremo más que en la suerte como principal influencia en los sucesos futuros. Los grados de esta divina providencia varían ampliante de una secta a otra, pero la mayoría la reconocen como una influencia parcial, si no completa, sobre la suerte. Estas religiones, en sus primeras etapas de desarrollo, contuvieron muchas prácticas tradicionales por sus razones. Todas ellas, en diferentes épocas, aceptaron los presagios y formas prácticas de sacrificios rituales para adivinar la voluntad de su ser supremo o para influir sobre su favoritismo.

Las religiones mesoamericana, como las de aztecas, mayas e incas, tenían creencias especialmente fuertes sobre la relación entre rituales y la suerte. En estas culturas, el sacrificio humano (tanto de voluntarios como de enemigos presos) era considerado una forma de complacer a los dioses y ganar sus favores para la ciudad que ofrecía el sacrificio. Entre los mayas, que también creían en las ofrendas de sangre, los hombres o mujeres que querían ganarse el favor de los dioses para atraer la buena suerte se hacían cortes y vertían su sangre sobre el altar de los dioses.

Muchas religiones africanas como el vudú y el hudú tienen fuertes creencias en la superstición. Algunas de ellas incluyen la creencia de que terceros pueden influir en la suerte individual. Las chamanes y brujas son amados y temidos por su habilidad para proporcionar buena o mala suerte a los que viven en pueblos cercanos a ellos.

[editar] La suerte como placebo

Algunos fomentan la creencia en la suerte como una falsa idea, pero que pueden derivar en pensamiento positivo y alterar las respuestas de uno a mejor. Otros, como Jean Paul Sartre y Sigmund Freud, creen que la creencia en la suerte tiene más relación con un locus de control para los sucesos de la propia vida y la subsiguiente huida de responsabilidad personal. Según esta teoría, quien atribuye sus penalidades a la «mala suerte» hallarán tras un examen más atento que llevan un estilo de vida arriesgado. Por otra parte, la gente que se considera «afortunada» al tener buena salud pueden estar en realidad cosechando los beneficios de una actitud positiva y unas relaciones sociales satisfactorias, lo que estadísticamente se sabe que protege contra las enfermedades relacionadas con el estrés. Si ocurren sucesos «buenos» y «malos» aleatoriamente a todo el mundo, los creyentes en la buena suerte experimentarán una ganancia neta de su fortuna, y viceversa para los creyentes en la mala suerte.

[editar] Manifestaciones

[editar] Numerología

Artículo principal: Numerología

La mayoría de las culturas consideran que algunos números son afortunados o desafortunados. Esto resulta especialmente fuerte en las cultura asiáticas, donde conseguir números de teléfono, matrículas de automóviles y direcciones postales «afortunadas» se buscan activamente, a veces a cambio de elevadas sumas de dinero.

[editar] En la Biblia

La relación de Isaías 65:11 con las creencias sobre la suerte es objeto de controversia

 

[editar] Véase también

HISTORIA22: EN EL FUTURO, PASAREMOS A TENER CALENDARIOS, CON TODOS LOS ACONTECIMIENTOS, PRESENTES, PASADOS Y FUTUROS. El calendario (del latín calenda) es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de las actividades humanas. Antiguamente, muchos estaban basados en los ciclos lunares, perdurando su uso en el calendario musulmán, o en la fecha de varias fiestas religiosas cristianas. En la actualidad, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan calendarios solares. El calendario sideral se fundamenta en el movimiento terrestre respecto de otros astros diferentes al Sol.

Calendario

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Presentación del calendario en Mozilla.

El calendario (del latín calenda) es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de las actividades humanas. Antiguamente, muchos estaban basados en los ciclos lunares, perdurando su uso en el calendario musulmán, o en la fecha de varias fiestas religiosas cristianas. En la actualidad, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan calendarios solares. El calendario sideral se fundamenta en el movimiento terrestre respecto de otros astros diferentes al Sol.

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[editar] Etimología

Las "calendas" eran los primeros días de cada mes. El "calendario" era pues el registro de las calendas para un año.

jueves 16 junio 2011

El comienzo del año en la era romana era marzo, y se llamó de esa manera en honor a Marte, dios de la guerra; abril, fue llamado por Apru que era la diosa etrusca de la fertilidad (como Aphrodita para los griegos); mayo, en honor a Maia, la diosa de la primavera; junio, en honor a Juno, esposa de Júpiter y diosa del matrimonio.

En la época de Julio César, Quinctilis se cambió por julio en su honor y un poco más tarde en los años del emperador Augusto se cambió Sextilis por agosto. Los meses de enero y febrero, como se explica más adelante, se añadieron después. Febrero fue llamado así en honor a Februa, el festival de la purificación, y enero por el dios Jano, dios de las puertas.

[editar] Historia

El calendario egipcio surge a principios del tercer milenio antes de Cristo y es el primer calendario solar conocido de la Historia.

El primer año de la era romana, denominado el Año de Rómulo, consistía en diez o doce meses, según la bibliografía que se cite. Censorino, Plutarco y otros manifestaban que al principio el año tenía doce meses, pero debe darse más crédito a Gracano, Fulvio (Nobilior), Varro, Ovidio en varios pasajes de sus Fasti (i.27, 43, iii.99, 119, 151), Gelio (Noct. Att. iii.16), Macrobio (Saturn. i.12), Solino (Polyh. i), Servio (ad Georg. i.43), y otros, que mantenían que el primer año romano tenía solo diez meses.

El principio del año romano no era enero, como es en la actualidad; era en marzo, y llegaba hasta diciembre. Esto es confirmado por el hecho del encendido del fuego sagrado en el templo de Vesta, en el primer día del año, el primero de marzo. Los diez meses del calendario eran llamados Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quinctilis, Sextilis, September, October, Nouember, December. La duración de los meses era de treinta y un días para cuatro de ellos (Martius, Maius, Quinctilis y October) y treinta días para los demás, de tal manera que la duración de los meses quedaba en orden sucesivo: 31, 30; 31, 30; 31, 30, 30; 31, 30, 30; con la duración total del año de 304 días.

Más tarde, se instauró el año de Numa, con doce meses y 355 días. Este año fue creado alrededor del 700 a. C. por el segundo rey de Roma, Numa Pompilio. Censorino (c20) cuenta que al año de Rómulo se le adhirieron cincuenta y un días: “se les quitó un día a cada uno de los meses huecos antes nombrados, que entonces sumados hacían 57 días, de los cuales se formaron dos meses, Ianuarius con 29, y Februarius con 28 días. Así todos los meses eran de este modo plenos, y contenían un número impar de días, salvo Februarius, que era el único hueco, y por eso considerado más desafortunado que el resto.", quedando el año de la siguiente manera: Martius, 31 días; Aprilis, 29 días; Maius, 31 días; Iunius, 29 días; Quinctilis, 31 días; Sextilis, 29 días; September, 29 días; October, 31 días; Nouember, 29 días; December, 29 días; Ianuarius, 29 días; y Februarius, 28 días.

Aún de esta manera el año quedaba corto once días respecto al año solar, por lo que Numa Pompilio ordenó que se le añadiera un mes cada dos años de 22 días en el segundo y sexto años, y de 23 días en el cuatro y octavo, haciendo un ciclo de ocho años. El mes intercalar era llamado Mercedonius (Plutarco, Numa, 19; Caes. 59). El año romano estaba basado en los ciclos lunares y, según Livio, la relación con los años solares se daba cada 19 años. Este ciclo fue introducido en el 432 a. C. y, aunque este conocimiento carecía de uso popular, era utilizado por los pontífices para los cultos de los dioses.

En 45 a. C. Julio César encargó al astrónomo alejandrino Sosígenes la elaboración de su calendario. Este fijó la duración del año en 365 días y seis horas, cálculo asombrosamente exacto dados los rudimentarios instrumentos de la época, ya que su margen de error fue sólo de 11 minutos y 9 segundos al año, es decir, menos de un segundo por día, pero con el fin de evitar complicaciones, se tomó de 365 días de duración, añadiendo diez días al año de 355 días. Censorino escribió el siguiente texto al respecto: “La confusión fue al final llevada tan lejos que C. César, el Pontifex Maximus, en su tercer consulado, con Lépido como colega, insertó entre noviembre y diciembre dos meses intercalares de 67 días, habiendo ya recibido el mes de febrero una intercalación de 23 días, e hizo así que el año completo consistiera en 445 días. Al mismo tiempo proveyó contra una repetición de errores similares al renunciar al mes intercalar, y al adaptar el año al curso solar. Para ello, a los 355 días del año previamente existente, añadió diez días, que distribuyó entre los siete meses que tenían 29 días, de tal forma que Enero, Sextilis y Diciembre recibieron dos cada uno, y los otros sólo uno; y estos días adicionales los colocó al final de cada mes, sin duda con el deseo de no mover los diversos festivales de aquellas posiciones en cada uno de los meses que durante tanto tiempo habían ocupado. Así, en el presente calendario, aunque hay siete meses de 31 días, los cuatro meses que originalmente poseían ese número aún son distinguibles al tener sus nonas en el quinto día del mes. Por último, en consideración por el cuarto de día que él consideraba que completaba el año, estableció la regla de que, al final de cada cuatro años, un único día debía ser intercalado donde el mes había sido anteriormente insertado, esto es, inmediatamente después de los Terminalia; ese día es ahora llamado el Bisextum.". Bissextum viene de bis-sexto. El 24 de febrero era llamado por los romanos "ante diem sextum Kalendas Martias"; en los años bisiestos, el día 25 era llamado "ante diem bis sextum Kalendas Martias" y no "ante diem quintum Kalendas Martias" como en los años normales. De ahí viene el nombre de Bisiesto ("bis sextum", esto es, dos veces sexto).

Julio César añadió un día a julio, mes de su nacimiento, para engrandecerse. Augusto hizo lo mismo con agosto, pues él no iba a ser menos que su antecesor. Ambos días fueron retirados de febrero, que pasó a tener 28. Ante la disminución de este mes con respecto a los otros, el día añadido de los años bisiestos se le concedió a él.

La imperfección del Calendario Juliano dio pie para que en el año 1582 el Papa Gregorio XIII encargara a Luis Lilio y al jesuita alemán Christopher Clavius la reforma que dará vida al conocido como Calendario Gregoriano

Esta reforma tuvo dos aspectos principales. Por una parte, dado que el equinoccio de primavera se había adelantado 10 días, se suprimieron estos para ajustar el ciclo de las estaciones. Este ajuste se llevó a cabo el jueves 4 de octubre de 1582, por lo que el día siguiente se consideró viernes 15 de octubre. Además para conseguir que este resultado pudiera mantenerse en el futuro, se acordó que los años bisiestos cuyas dos últimas cifras fueran ceros no fueran bisiestos, excepto si sus dos primeras son divisibles por cuatro. Así pues de los años 1600, 1700, 1800, 1900 y 2000, que en el calendario juliano son bisiestos, en el gregoriano lo son sólo el 1600 y el 2000, de modo que cada cuatro siglos quedan suprimidos tres días.

Este calendario fue poco a poco asumido por todos los países y es el mayoritariamente utilizado hoy en todo el mundo.

Actualmente el desfase que se produce es de aproximadamente 3 días cada 10.000 años, ya que el año gregoriano resulta más largo que el trópico de cáncer.

En la actualidad coexisten unos cuarenta calendarios, que no tienen nada que ver unos con otros. Medir el tiempo ha sido siempre una de nuestras pasiones y nuestros errores nos han hecho festejar la llegada de la primavera en pleno invierno.

[editar] Tipos de calendario

[editar] Calendarios de uso generalizado en el mundo

[editar] Calendarios festivos o recordatorios

[editar] Calendarios de antiguas culturas

[editar] Calendarios experimentales

[editar] Propuestas de reforma del calendario

Desde tiempos antiguos, la vida de las sociedades se ha organizado básicamente en torno a dos ciclos temporales. Uno es el año, cuya duración de aproximadamente 365 días, viene dada por la astronomía y el otro, más breve, es el ciclo de siete días o semana, en cuya duración, pese a ser algo bastante más arbitrario están de acuerdo las culturas más relevantes del mundo contemporáneo. Otros dos ciclos también utilizados en las culturas presentes hoy en día, aunque de menor importancia son el mes o lunación y la estación o trimestre.

Debido a que el número días del año varía entre 365 y 366, y a que ninguna de estas dos cantidades es múltiplo de siete, la disposición de los días en el calendario varía año tras año. Técnicamente, nuestro calendario gregoriano es un ciclo, ordenado de una manera particular, de 14 calendarios diferentes.

Este hecho, junto con la arbitraria duración de los meses (de 28 a 31 días) ha hecho que desde el siglo XIX se alzaran diversas voces proponiendo su reforma. Dejando de lado aquellas que pretendían variar la duración de las semanas, estas reformas pueden clasificarse atendiendo a su respuesta a tres cuestiones:

A. Qué hacer con el día sobrante (o dos días, en caso de año bisiesto):

1) La solución más natural, y la que consideraban las dos grandes propuestas de reforma del siglo XX, (el calendario mundial y el calendario fijo internacional), es añadir el día o días sobrantes como un día aparte de la semana, esto es, sin ser un lunes ni un martes ni un domingo. Esto generalmente se hace tras finalizar el último mes y el día bisiesto se añade en ocasiones a mitad de año.

Esta solución, topó con la oposición de las distintas religiones que verían interrumpido de esta manera el milenario ciclo de las semanas, haciendo fracasar las propuestas de reforma de mediados del siglo XX.

2) De igual manera que las casi seis horas sobrantes de cada año se van guardando para añadir un día más cada cuatro años, se pueden guardar treinta horas, es decir, un día y cuarto, y añadir una semana extra cada cinco o seis años. Esta opción tiene como desventaja que las fechas en las que ocurren los equinoccios y solsticios sufren una variación mayor de año en año. No obstante es la solución adoptada por algunos calendarios que combinan año y semana, como el calendario litúrgico cristiano o el calendario de la ISO8061.

B. Cómo agrupar las 52 semanas de que consta el "cuerpo" del año

Sería conveniente que la subdivisión del año en meses y trimestres cumpliera tres características: Que cada mes contuviera un número entero de semanas, que cada estación o cuarto de año contuviera un número entero de meses y que cada mes tenga el mismo número de días o casi el mismo. Sin embargo, no es posible construir un calendario con estas tres características simultáneamente, y hay que renunciar a alguna de ellas:

1) Si renunciamos a que el mes tenga un número entero de semanas, podemos dividir el año en cuatro trimestres de 91 días, es decir trece semanas, y cada uno de estos trimestres en tres meses de 31, 30 y 30 días. Esta es la idea principal del calendario mundial y es la que supone un cambio menor respecto de nuestro calendario actual.2) Si renunciamos a que cada estación tenga un número entero de meses, es decir a que el número de meses sea múltiplo de cuatro, podemos construir un calendario con 13 meses de 4 semanas cada uno, es decir, 28 días. Esta solución es la base del calendario fijo internacional y fue propuesta ya a mediados del siglo XIX por Auguste Comte. Es la única en la que todos los meses tienen idéntica estructura. Sobre el nombre que recibiría el nuevo mes y el lugar del año donde se intercalaría hay una amplio abanico de propuestas: "Luna" o "Sol" intercalado entre junio y julio, "Colón" intercalado entre noviembre y diciembre, o recuperar el Mercedonio romano entre febrero y marzo.3) Si renunciamos a que todos los meses tengan una duración igual o al menos aproximada, podemos dividir el año en cuatro trimestres de trece semanas, y cada uno de estos trimestres en tres meses de 4 o 5 semanas cada uno, es decir 28 o 35 días.

C. La semana comienza por domingo o por lunes

Aunque ésta cuestión es de mucha menor relevancia que las anteriores, no está exenta de controversia. En la mayoría de países europeos y en la ISO8061 se considera como primer día el lunes. Para Estados Unidos y para las religiones cristiana y judía, el primer día es el domingo.

En esta tabla se resumen muchas de las propuestas de reforma del calendario:

CalendarioCreadorA: Días sobrantesB: EstructuraC: Primer día de la semana
Calendario mundialMarco MastrofiniSe añaden cada año12 meses de 30 o 31 díasDomingo
Calendario fijo internacionalAuguste ComteSe añaden cada año13 mesesLunes
Calendario "Pax"ColliganSe agrupan en una semana13 mesesDomingo
Common-Civil-Calendar-and-Time CalendarDick HenrySe agrupan en una semana12 meses de 30 o 31 díasLunes
Calendario BonavianChris Carrier, Joseph ShteinbergSe agrupan en una semana12 meses de 4 o 5 semanasLunes
Calendario Nueva Tierra Se agrupan en una semana13 mesesLunes

Otras propuestas de reforma no afectan a la estructura del año sino al cómputo de los mismos, como por ejemplo el Calendario Holoceno


[editar] Resumen de principales calendarios

CalendarioCreadorVigenciaCiclo del calendarioProcedimiento de año bisiesto
Calendario egipcioDesconocidoDesde el IV milenio a. C.Año solar de 365 días; con 12 meses de 30 días, más 5 días epagómenosDebían transcurrir 1461 años egipcios para volver a coincidir el inicio del ciclo solar real
Calendario egipcioSosígenes238 a. C. La reforma no prosperó por desavenencias religiosas.Año solar de 365 días y seis horasReforma de Cánope, con un día más cada cuatro años.
Calendario babilónico Siglo VI a. C. tres años gregorianos
Calendario griegoSolónSiglo VII a. C.Año solarCiclo 8 años solares de 2922 días, con un día bisiesto
Calendario helénicoMetón432 a. C.Año lunar-solarCiclo 19 años con 235 meses lunares. Son bisiestos los años 3, 5, 8, 11, 13, 16 y 19 de cada ciclo
Calendario helénicoCalipos330 a. C.Año lunar-solarCiclo de Metón perfeccionado. Ciclo de 76 años, en cuatro de ellos se disminuía un día.
Calendario romanoNuma PompilioDesde el siglo VIII a. C.Año lunar, primero de 10 meses y después de 12Cambios irregulares
Calendario julianoJulio CésarDesde 46 a. C.Año solar de 365 días y seis horasCada cuatro años un día bisiesto
Calendario musulmánMahomaDesde el 16 de julio de 622 (hégira)Año lunar de 354 y 355 díasCiclo de 30 años, en los que hay 11 años con un día más. El día comienza cuando se pone el sol
Calendario gregorianoPapa Gregorio XIIIEn países católicos desde el 15 de octubre de 1582; en Alemania protestante desde 1 de marzo de 1700; en Inglaterra desde 1752, en Suecia desde 1753. Japón, 1873. Bulgaria y Turquía, 1916. Antigua URSS, 1918. Rumanía, 1919. Grecia, 1923. China, 1949Año solar de 365 díasCada cuatro años, un día bisiesto el 29 de febrero; excepto los años terminados en 00, que sólo son bisiestos si son múltiplos de 400.
Calendario turco Anterior al calendario musulmánAño lunar de 354 díasCiclo de 8 años, los años 2, 5 y 7 tienen 355 días
Calendario turco A partir de 1677Año solar 
Calendario hebreoHilel II359Año lunar-solarCiclo de 19 años, en 7 de los cuales se añade un mes.
Calendario mayaDesconocido----Año Civil - HaabCiclo de 13 meses de 20 días más 5 días de meditación.
Calendario incaMayta CápacAntigüedad desconocida, registrado por los cronistas a partir del siglo XVI.Año lunar-solarCiclo de 12 meses de 30 días
Calendario aztecaOlmecasSiglo XII ACAño Civil - XihuitlCiclo de 365 días con 4 horas.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA22: DEBERÍA DE PENSAR EN CÓMO SE EVITA LA "FATALIDAD", ¿CÓMO PIENSA QUE PUEDE EVITARSE? ¿CON REMEDIOS?, ¿CON PRUDENCIA?, ¿CON SABIDURÍA? ¿CON TIEMPO? ¿CÓMO?

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

fatal

  1. adj. Muy desgraciado:
    accidente fatal.
  2. Muy malo:
    he tenido un día fatal.
  3. Inevitable, predestinado:
    este encuentro era fatal.
  4. adv. m. Muy mal:
    te has comportado fatal.


Preguntas en los foros con la(s) palabra(s) 'FATAL' en el título:


'FATAL' también aparece en estas entradas

caer- demonio- descansar- descenso- disimular- fatal- fritanga- garrafón- hado- llevar- mujer- página- palo- predestinación- puto- sentar- tragedia
------------------------------
Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

fatalidad

  • desdicha, desgracia, adversidad, desventura, infortunio
    • Antónimos: felicidad, dicha
  • sino, hado, suerte, azar, destino, fortuna


'FATALIDAD' también aparece en estas entradas

FILOSOFÍA22: PIENSEN EN SI ASÍ SE EVITA LA "FATALIDAD". Por fatalidad del latín fātum (ananké, en griego), se entiende un suceso inevitable, generalmente infeliz, relacionado con el hado o el hado inevitable. Fatalidad es sinónimo de desdicha, desgracia, desventura, adversidad, infortunio. Antónimos serían: felicidad, dicha, suerte, fortuna.

Fatalidad

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Por fatalidad del latín fātum (ananké, en griego), se entiende un suceso inevitable, generalmente infeliz, relacionado con el hado o el hado inevitable. Fatalidad es sinónimo de desdicha, desgracia, desventura, adversidad, infortunio. Antónimos serían: felicidad, dicha, suerte, fortuna.

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[editar] En frases célebres

Algunas frases célebres con este término serían:

La fatalidad es el resultado de un cálculo, del cual algunos factores son incógnitas. Napoleón.

Fatalidad es el nombre que se da a todas las pasiones, a todas las faltas, a todos los errores humanos, cuando llega la hora del castigo. Alejandro Dumas.

Yo creo a pies juntillas en la fatalidad divina, pero no en esa de la que habláis vosotros. Robert Fisk.

[editar] En la poesía

FATALIDAD

Miguel Mateos (Argentina)


Tengo lo sagrado

tengo lo prohibido

tengo lo que nadie ha tenido


Fatalidad, fatalidad...

no tengo tu amor

nada si no tengo tu amor

sólo un corazón envuelto en llamas


Pilas de dinero

en el mundo entero

malgasto por un poco de alegría


Fatalidad, fatalidad...

no tengo tu amor

nada si no tengo tu amor

solo un corazón envuelto en llamas


Fatalidad, fatalidad...

no tengo tu amor

nada si no tengo tu amor

grande es mi pasión

y tu indiferencia


Fatalidad, llévate todo

si ella no está

serenidad, solo un poco

de serenidad.


Hablo con las brujas

consulto chamanes

para que me tengas en tus planes


Fatalidad, fatalidad...

no tengo tu amor

nada si no tengo tu amor

y no tengo tu amor


Tengo lo sagrado

tengo lo prohibido

tengo lo que nadie ha tenido

y no tengo tu amor...

[editar] En la literatura

"Como la fatalidad enseña, el camino ha de recorrerse en todas direcciones porque nadie se libra de la definitiva hora y a nadie se le otorga el poder de elegir el modo en que ha de morir". Una Estancia en el Cairo, Mili Crespo.

"El Español tiene el sentido del deber y no el de la reivindicación, tan querido del Francés. En general, no se queja y acepta su condición, con esa fatalidad heredada de la ocupación árabe". "Guide bilingue ménager", citada por Juan Goytisolo.

"El hijo del rey moro Alcarez

El Arcipreste narra (estrofa 123-139) lo que aconteció al hijo del rey moro Alcarez. Al nacer el niño, cinco astrólogos hacen un horóscopo para ver su signo y su suerte. Cada uno de los cinco da un juicio distinto, uno ve que el niño muere apedreado, el segundo dice que morirá quemado, el tercero que morirá despeñado, el cuarto adivina que morirá colgado y el último ve que morirá ahogado.

Al ver el rey el desacuerdo y diferencia entre sus juicios ordenó encarcelarlos. Pero la fatalidad hizo que se cumplieran las predicciones. Al hacerse mayor el niño, un día sale de caza y muere apedreado, quemado, despeñado, colgado y ahogado. Por lo tanto el rey manda liberar a los astrólogos por haber acertado en sus predicciones". Sobre el "Libro de Buen Amor", de Juan Ruiz, citado por Waleed Saleh Alkhalifa.

[editar] En la Filosofía

"Nuestra vida se decide a sí misma, se anticipa. No nos es dada hecha -como la trayectoria de la bala a que aludí el día anterior. Pero consiste en decidirse porque vivir es hallarse en un mundo no hermético, sino que ofrece siempre posibilidades. El mundo vital se compone en cada instante para mí de un poder hacer esto o lo otro, no de un tener que hacer por fuerza esto y solo esto. Por otra parte, esas posibilidades no son ilimitadas -en tal caso no serían posibilidades concretas, sino la pura indeterminación, y en un mundo de absoluta indeterminación, en que todo es igualmente posible, no cabe decidirse por nada. Para que haya decisión tiene que haber a la vez limitación y holgura, determinación relativa. Esto expreso con la categoría "circunstancias". La vida se encuentra siempre en ciertas circunstancias, en una disposición en torno -circum- de las cosas y demás personas. No se vive en un mundo vago, sino que el mundo vital es constitutivamente circunstancia, es este mundo, aquí, ahora. Y circunstancia es algo determinado, cerrado, pero a la vez abierto y con holgura interior, con hueco o concavidad donde moverse, donde decidirse: la circunstancia es un cauce que la vida se va haciendo dentro de una cuenca inexorable. Vivir es vivir aquí, ahora -el aquí y el ahora son rígidos, incanjeables, pero amplios. Toda vida se decide a sí misma constantemente entre varias posibles. Astra inclinant, non trahunt -los astros inducen pero no arrastran. Vida es, a la vez, fatalidad y libertad, es ser libre dentro de una fatalidad dada. Esta fatalidad nos ofrece un repertorio de posibilidades determinado, inexorable, es decir, nos ofrece diferentes destinos. Nosotros aceptamos la fatalidad y en ella nos decidimos por un destino. Vida es destino. Espero que nadie entre los que me escuchan crea necesario advertirme que el determinismo niega la libertad. Si, lo que no creo, me dijese esto, yo le respondería que lo siento por el determinismo y por él. El determinismo, en el mejor caso es, más exactamente, era una teoría sobre la realidad del Universo. Aunque fuese cierta no era más que una teoría, una interpretación, una tesis conscientemente problemática que era preciso probar. Por lo tanto, aunque yo fuese determinista no podría dejar que esa teoría ejerciese efectos retroactivos sobre la realidad primaria e indubitable que ahora describimos. Por muy determinista que sea el determinista, su vivir como tal es relativamente indeterminado y él se decidió en un cierto momento entre el determinismo y el indeterminismo". ¿Qué es Filosofía?, José Ortega y Gasset.

[editar] En la sabiduría popular

"El determinismo lleva a la fatalidad, a pensar que nadie puede escapar a su destino, que no somos libres para tomar una decisión, porque ésta nos viene condicionada, "determinada" por causas que escapan a nuestra voluntad. Muchos millones de seres humanos creen sinceramente en el Determinismo, como los musulmanes en todas sus variantes.

Albedrío es la facultad de obrar a su antojo. Hacer lo que le plazca, dentro de lo que cabe, se diría en España. Albedrío es la capacidad, facultad o potestad de elegir libremente. Los cristianos creen firmemente en esta idea. Para ellos, Dios conoce el Presente, el Pasado y el Futuro, pero eso no impide que "el hombre" (curioso, pero nunca dicen el ser humano) pueda libremente salvarse o condenarse". Máximo Kinast.

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"Así ha sido y será siempre. El bien sigue al mal, y viceversa; el uno es la causa del otro. Se engañan quienes creen poder escapar a tales vicisitudes por la fuerza de la oración y del ayuno". Nicolás Maquiavelo.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

HISTORIA22: HASTA AHORA HABLABAMOS DE "DETERMINISMO": El determinismo es una doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, están causalmente determinados por la irrompible cadena causa-consecuencia. PUES A PARTIR DE AHORA PASARÍAMOS A HABLAR DE: "PREDETERMINACIÓN": Determinación o fijación hecha de antemano.

Determinismo

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Para el término matemático, véase Sistema determinista.

El determinismo es una doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, están causalmente determinados por la irrompible cadena causa-consecuencia. Existen diferentes formulaciones de determinismo, que se diferencian en los detalles de sus afirmaciones. Para distinguir las diferentes formas de determinismo conviene clasificarlas acorde al grado de determinismo que postulan:

  • El determinismo fuerte o institucionalizado sostiene que no existen sucesos genuinamente aleatorios o azarosos, y en general el futuro es potencialmente predecible a partir del presente (aunque lógicamente predictibilidad y determinación son independientes, ya que la primera requiere además cierto tipo de conocimiento de las condiciones iniciales).
  • El determinismo débil sostiene que es la probabilidad lo que está determinada por los hechos presentes, o que existe una fuerte correlación entre el estado presente y los estados futuros, aun admitiendo la influencia de sucesos esencialmente aleatorios e impredecibles.

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Determinismo en Ciencias Sociales

Dado que las ciencias sociales estudian tanto la conducta individual, como la conducta de sistemas formados por diversos individuos, existen formas de determinismo que sostienen que el comportamiento global del sistema es determinista (sin afirmar nada sobre el determinismo de los individuos) y formas más radicales que sostienen el determinismo incluso a nivel de individuo.

Algunos autores, como Marvin Harris que no son estrictamente deterministas, han planteado la posibilidad de un determinismo probabilista, por el cual no serían los hechos en sí mismos los que están determinados sino la probabilidad de que un sistema social evolucione en un sentido u otro.

Determinismo en los sistemas sociales

Existen varias teorías que postulan alguna forma de determinismo para la evolución de los sistemas sociales. En general, estas teorías postulan alguna forma de determinismo débil, justificando que el determinismo no tanto al que el comportamiento de los individuos pudiera ser determinista, sino a que la propia estructura y las restricciones de los sistemas son lo que producen determinismo, aun cuando los individuos puedan estar dotados de libre albedrío. Algunas formas de determinismo serían:

  • Determinismo económico: afirma que la evolución de las sociedades está gobernada o restringida por factores económicos. El filósofo Karl Marx sugirió que las estructuras sociales están fuertemente condicionadas por factores económicos y el modo de producción, a su vez determinado por la tecnología (las fuerzas productivas). Esta posición no debe confundirse con el determinismo económico strictu sensu (la diferencia está en "condicionar" frente a "determinar" completamente).
  • Determinismo tecnológico: las fuerzas técnicas determinan los cambios sociales y culturales. Esta posición es similar a la mantenida por Jared Diamond, Marvin Harris o Karl Marx para los cuales los factores materiales, entre ellos la tecnología y los recursos disponibles condicionan fuertemente otros desarrollos sociales, aunque ninguno de los tres autores es un determinista propiamente dicho.
  • Determinismo geográfico: Para muchos autores, sobre todo, de la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, el medio físico determina a las sociedades humanas como colectivo y al hombre como individuo y a su nivel de desarrollo socioeconómico y cultural, por lo que los seres humanos deben adaptarse a las condiciones impuestas por el medio. Esta "escuela geográfica" o "forma de hacer geografía" se considera impulsada por el geógrafo alemán Friedrich Ratzel. La geógrafa estadounidense Ellen Churchill Semple llevó estas ideas hasta extremos radicales en su obra Influences of Geographic Environment on the Basis of Ratzel's System of Anthropo-geography. Una variante de este tipo de determinismo es el determinismo climático, que establece que la cultura y la historia resultan muy condicionadas por las características climáticas de la zona donde se vive. Un ejemplo de este tipo de determinismo es el que plantea Ellsworth Huntington en sus obras Clima y Civilización y The Pulse of Asia: los orígenes de la civilización están determinados por el clima. Si el clima no es favorable, no se producirá un elevado nivel de desarrollo humano (civilización). Podría definirse también como un determinismo climático. Otra forma de determinismo geográfico débil es la postura de Jared Diamond, quien sugiere que la presencia de ciertos animales domesticables o ciertos recursos naturales en ciertas regiones ha tenido un impacto decisivo en la expansión de las civilizaciones antiguas y modernas.
  • Determinismo por carácter social (como sostiene Hobbes) niega la libertad en virtud de la convivencia social. La sociedad que impone reglas o leyes necesarias para equilibrar los intereses y deseos individuales, pues en caso de faltar dicha reglamentación el hombre se desembocaría en un caos generalizado que atentaría contra todos y cada uno de los individuos, pues como afirma Hobbes: «Homo homini lupus» ('El hombre es un lobo para el hombre').
  • Determinismo de clase: dice que el nivel social en el que moriremos está ligado, o correlacionado probabilísticamente, al nivel social en el que nacimos, de manera que en términos sociales existe inamovilidad. Se considera un antónimo del sueño americano porque la sociedad no mide el valor de las personas en función de sus ideas, pensamientos o logros personales sino que por su nivel social, siendo entonces imposible escalar en la sociedad a menos que se esté destinado para eso.

Determinismo en los individuos

Nuevamente dentro de las formas determinismo, en relación a los individuos, existen posturas desde el determinismo probabilista hasta el determinismo fuerte que niega cualquier papel al azar. Desde el punto de vista humano, el determinismo individualista fuerte sostiene que no existe el libre albedrío. El determinismo sostiene que nuestra vida está regida o fuertemente determinada por circunstancias que escapan a nuestro control de modo que nadie es responsable, en última instancia, de lo que hace o deja de hacer.

  • Determinismo biológico: Conjunto de teorías que defienden la posibilidad de dar respuestas últimas al comportamiento de los seres vivos a partir de su estructura genética. Por lo tanto, la conducta, tanto de los animales como del hombre, obedece a formas que han sido necesarias para la supervivencia de sus genes, y que se extienden a complejos sistemas sociales adaptados a su más favorable proceso evolutivo.
  • Determinismo genético: afirma, en su versión más fuerte, que nosotros no somos libres porque estamos condicionados o determinados por nuestros genes. En las versiones más débiles el determinismo genético sostiene que nuestra personalidad y en gran medida nuestro éxito y acciones en la vida están sujetas ante todo a nuestros genes, que serían el factor explicativo principal.
  • Determinismo ambiental o educacional o determinismo conductista: afirma que no son los genes los que nos condicionan, sino la educación que recibimos a lo largo de nuestra vida, que es la causante de nuestro comportamiento. Para el determinismo conductista no somos libres porque nuestras conductas fueron condicionadas. El psicólogo B. F. Skinner defendía esta postura (conductismo) al igual que J. B. Watson.
  • Determinismo psíquico, concepto acuñado por el psicoanálisis. El determinismo psíquico es un concepto del psicoanálisis que parte de que todo fenómeno psíquico tiene una causa y, por lo mismo, también la libre elección o decisión humana, en las que la causa es la fuerza del motivo más potente, o bien la situación interna psicológica determinada por todos los condicionamientos procedentes de la herencia, la biología, la educación, el temperamento y el carácter de la persona que decide o el inconsciente.
  • Determinismo lingüístico. Se refiere a que la forma concreta de que la lengua que hablamos y los conceptos presentes en la misma imponen o condicionan fuertemente el tipo de razonamientos, concepciones e ideas sobre como es el mundo. La hipótesis de Sapir-Whorf, muy popular a mediados del siglo XX, es una forma de determinismo lingüístico. En general la mayor parte de formas de determinismo lingüístico han sido muy criticadas y discutidos tanto por lingüistas como por especialistas en ciencia cognitiva.

Determinismo en Ciencias Naturales

Artículo principal: Determinismo científico

En física, el determinismo sobre las leyes físicas fue dominante durante siglos, siendo algunos de sus principales defensores Pierre Simon Laplace y Albert Einstein. Laplace contribuyó enormemente al desarrollo de la física y la teoría de probabilidades afirmó:

Podemos mirar el estado presente del universo como el efecto del pasado y la causa de su futuro. Se podría condensar un intelecto que en cualquier momento dado sabría todas las fuerzas que animan la naturaleza y las posiciones de los seres que la componen, si este intelecto fuera lo suficientemente vasto para someter los datos al análisis, podría condensar en una simple fórmula de movimiento de los grandes cuerpos del universo y del átomo más ligero; para tal intelecto nada podría ser incierto y el futuro así como el pasado estarían frente sus ojos.

La mecánica clásica y la teoría de la relatividad son teorías que postulan leyes de evolución temporal, es decir, "ecuaciones de movimiento" de tipo deterministas. Ha habido autores como Karl Popper o Ilya Prigogine que han intentado rebatir este determinismo en la física clásica en base a argumentos tales como la existencia de sistemas con bifurcaciones, la flecha del tiempo, el caos, etc. Sin embargo, según López Corredoira, todo lo que están haciendo estos autores es básicamente confundir de manera inapropiada el determinismo con la predictibilidad.[1] El determinismo es inseparable de la mecánica clásica y la teoría de la relatividad, no así la predictibilidad pues, a pesar del hecho determinista en el modo en que las mecánicas clásica y relativista tratan la evolución temporal de los sistemas físicos, en la práctica existen muchas dificultades para lograr un conocimiento completo del estado físico de un sistema clásico o relativista.

La mayoría de científicos, consideran que la mecánica cuántica es una teoría no-determinista en la que el azar sí tiene un papel. Sin embargo, incluso en mecánica cuántica, el azar tiene un papel restringido. La interpretación común física cuántica postula una evolución determinista de la función de onda cuando no es observada o medida, junto con una "evolución" o colapso azaroso del estado de un sistema microscópicos cuando se realiza una medida sobre éste. Es sólo este segundo tipo de evolución la fuente de azar en mecánica cuántica. Debido a ese papel limitado, aunque la mayoría de físicos considera que el azar juega un papel importante en la escala atómica pero que a escala humana el mundo es prácticamente determinista (aunque existe la posibilidad de que un efecto cuántico amplificado introduzca el azar también a escalas mayores).

El determinismo fuerte en las ciencias naturales, en general es sinónimo de determinismo cosmológico, que afirma que el universo se rige por unas leyes físicas inquebrantables (incluso nosotros) por tanto, todo lo que acontece sucede así porque nunca podría haber sucedido de otra manera.

Determinismo religioso

  • Determinismo teológico: si Dios lo sabe todo será porque él mismo ha determinado todas las cosas según su criterio, por lo que Dios es la causa de las acciones humanas. El protestantismo calvinista mantiene que el ser humano carece de libre albedrío y está predestinado. En contraste, el protestantismo en general se opone al determinismo, diciendo que si Dios es omnipotente también puede hacer al ser humano libre aunque sepa lo que vamos a hacer. Es decir, Dios y el hombre son conjuntamente los autores de los actos humanos.

Referencia

  1. López Corredoira, M., 2001, “Determinismo en la física clásica: Laplace vs. Popper o Prigogine,” El Basilisco, 29: 29-42.

Bibliografía

Enlaces externos

Véase también