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FILOSOFÍA23: ¿SON FELICES LOS TRASNOS O TIENEN ALGÚN TIPO DE PROBLEMA?: FRIGIDEZ, MALESTAR, MAL HUMOR, ALGÚN TIPO DE DOLENCIA, ALGÚN PROBLEMA MENTAL... ALGÚN ACHAQUE, ALGÚN PROBLEMA SOCIAL O DE RELACIÓN SOCIAL.... Un alto nivel de bienestar solo se alcanza cuando existe un balance y estado apropiado de las diversas dimensiones que componen al bienestar. Los componentes del bienestar son, a saber, lo físico, mental, emocional, social y espiritual.

DIMENSIONES DEL BIENESTAR

Un alto nivel de bienestar solo se alcanza cuando existe un balance y estado apropiado de las diversas dimensiones que componen al bienestar. Los componentes del bienestar son, a saber, lo físico, mental, emocional, social y espiritual (véase Figura 1-2).

DIMENSIONES DEL BIENESTAR

Figura 1-2: Las Dimensiones del Bienestar.

Bienestar Físico. El bienestar físico se refiere al nivel de suceptibilidad a una enfermedad, peso corporal, cuidado/agudeza visual, fortaleza, potencia, coordinación, nivel de tolerancia y rapidez de recuperación. La persona tiene la sensación (subjetiva) de que ninguno de sus órganos o funciones se encuentran menoscabadas. Se caracteriza por el funcionamiento eficiente del cuerpo, resistencia a enfermedades, la capacidad física de responder apropiadamente a una diversidad de eventos y un nivel adecuado de aptitud física. En muchas situaciones, la dimensión física puede ser la más importante. En la mayoría de los programas de bienstar y aptitud física (establecidos o para ser mercadeados) el enfoque o base es el bienestar físico como el instrumento principal diseñado para operar el organismo humano.

Bienestar Mental o Inteletual. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el bienestar mental representa aquella capacidad requerida para mantener relaciones armoniosas con los demás, satisfacer necesidades instintivas potencialmente en conflicto, sin lesionar a otras personas y ser capaz de participar en las modificaciones positivas del ambiente físico y social. El bienestar mental es la habilidad de:

  • Aprender y poseer capacidades intelectuales.
  • Procesar información y actuar en base a ella.
  • Clarificar valores y creencias.
  • Ejecutar la capacidad de tomar decisiones bien pensadas.
  • Entender las ideas nuevas.

 Toda persona con un apropiado bienestar mental posee un equilibrio interior, intelectual y afectivo. El individuo vive satisfecho de sí mismo, se siente bien con relación a las demás personas y puede hacer frente a las exigencias de la vida.

Bienestar Social. Se refiere a la habilidad de interaccionar bien con la gente y el ambiente, habiendo satisfecho las relaciones interpersonales. Puede considerarse como "gracias" o destrezas sociales o una perspicacia social. Aquellos que poseen un apropiado bienestar social pueden integrarse efectivamente en su medio social. Se caracteriza por buenas relaciones con otros, una cultura apoyadora y adaptaciones exitosas en el ambiente.

Bienestar Emocional. El bienestar emocional representa la habilidad de controlar las emociones, es decir, sentirse cómodo al expresarla y de realizarlo en forma apropiada. Las características emocionales que propician el crecimiento y desarrollo adecuado en la vida emocional del ser humano incluyen la capcidad para controlar efectivamente el estrés negativo (véase capítulo 4), el ser flexible y el compromiso para resolver conflictos. La gente que consistentemente tratan de mejorar su bienestar emocional tienden a disfrutar mejor la vida.

Bienestar Espiritual. No por ser el último componente discutido sea el menos importante. De hecho, en mi opinión es uno de los más importantes, puesto que es la base para que los demás componentes puedan funcional adecuadamente. Básicamente, significa aquellas creencias y prácticas religiosas. Implica la creencia en una fuerza unificante (de un ser supremo). Para algunos, dicha fuerza será la naturaleza, para otros serán las leyes científicas y para los cristianos será la fuerza divina de DIOS. El bienestar espiritual representa la habilidad para descubrir y articular un propósito personal en la vida. Es aprender, cómo experimentar amor, el disfrute, paz y sentido de logro (autorealización). Las personas con un óptimo bienestar espiritual contínuamente intentan ayudar a otros para que alcancen su potencial máximo. Incluye, las relaciones con los seres vivientes, la función de una dirección espiritual en la vida de cada individuo, la naturaleza del comportamiento humano y la disposición y complacencia para servir a otros.

Más recientemente, se ha sugerido la posiblidad de la existencia de otro tipo de dimensión que integra al bienestar. Nos referimos al bienestar ocupacional (Edlin, Golanty, & Brown, 1999, p. 7). El ser humano tiene que trabajar para poder sobrevivir. No obstante, en muchas ocasiones el trabajador atraviesa por una serie de problemas psicosociales y ambientales que eventualmente pueden afectar negativamente el bienestar del empleado. Por lo tanto, el bienestar cocupacional o industrial se refiere a la capacidad de poder llevar a cabo con disfrute, seguridad y con la menor cantidad de contaminantes/tóxicos ambientales las tareas diarias que requieren cuplir los trabajadores de una empresa. Significa poder razonar críticamente, resolver problemas y comunicarse efectivamente entre sus compañeros de trabajo y supervisores.

 

Obtenido de http://www.saludmed.com/Bienestar/Cap1/Dimesion.html

 

FILOSOFÍA23: ¿SON FELICES LOS TRASNOS? LA FELICIDAD ES UN GRAN INDICADOR DEL BIENESTAR (Estado o situación de satisfacción y felicidad) DE UNA PERSONA. ¿SON FELICISIMOS LOS TRASNOS?; ¿CÓMO SON TAN FELICES?

FELICIDAD/BIENESTAR

 

 

 

Definir el concepto de felicidad es tarea ardua. Seguramente sea una de las definiciones más controvertidas y complicadas. El ser humano ha tendido siempre a perseguir la felicidad como una meta o un fin, como un estado de bienestar ideal y permanente al que llegar, sin embargo, parece ser que la felicidad se compone de pequeños momentos, de detalles vividos en el día a día, y quizá su principal característica sea la futilidad, su capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante a lo largo de nuestras vidas.

Otra de las controversias en torno a este tema es dónde buscar la felicidad, si en acontecimientos externos y materiales o en nuestro interior, en nuestras propias disposiciones internas. Aún hoy es difícil responder a esta cuestión.Por esta razón, y desde un punto de vista psicológico, el estudio del bienestar subjetivo parece preferible al abordaje de la felicidad.

La felicidad, concepto con profundos significados , incluye alegría, pero también otras muchas emociones, algunas de las cuales no son necesriamente positivas (compromiso, lucha, reto, incluso dolor).

Es la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello,su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produce en las personas sentimientos positivos más profundos.

No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.
Stevenson, Robert Louis

La falta de las cosas que el hombre desea es un elemento indispensable de la felicidad.
Russell, Bertrand

Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Voltaire, François Marie Arouet

La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.
Kant, Inmanuel

Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
Locke, John

¿Quieres saber más?

FUENTES

-Bodenhausen, G.W., Kramer, G.P. y Süsser, K. (1994) Hapiness and stereotypic thinking in social judgment. Journal of Personality and Social Psychology, 66:621-632

-Costa, P.T.Jr y McCrae, R.R. (1980) Influence of extravesion and neuroticsm on subjective well-being: happy and unhappy people. Journal of Personality and Social Psychology, 38:668-678

-Diener, E. y Diener, C. (1996) Most people are happy. Psychological Science, 7:181-185

-Fordyce, M.W. (1981) The psychology of hapiness. Cypress Lake Media, Fort Myers, Florida

-Myers, D.G y Diener, E. (1995) Who is happy?.Psychological Science, 6:10-19

-Myers, D.G. (1992) The pursuit of happiness. Avon Books, New York

-Pavot, W., Diener, E. y Fujita, F. (1990) Extraversion and happiness. Personality and indiviudal differences, 11:1299-1306

-Waterman, A.S. (1993) Two conceptions of happiness:contrast of personal experiences (eudaimonia) and hedonic enjoyment. Journal of Personality and Social Psychology, 64:678-691

En castellano...

-Argyle,M.(1987) La psicología de la felicidad.Alianza Editorial, Madrid 1992

-Avia, M. y Vázquez, C. (1998) Optimismo inteligente. Alianza Editorial, Madrid

-Fernández-Daza, C. (1994) Máximas para una vida feliz.Epicuro y textos escogidos en defensa del ideal epicúreo. Temas de hoy, Madrid

-Klein, S. (2002) La fórmula de la felicidad. Urano, Barcelona 2004

-Lelord, F. (2001) El viaje de Héctor o el secreto de la felicidad. Salamandra, Barcelona 2003

-Russell, B. (1930) La conquista de la felicidad. Espasa Calpe, Madrid 1978 (también DeBolsillo, Madrid 2003)

-Savater, F. (1994) El contenido de la felicidad. Santillana, Madrid

-Seligman, M.E.P. (2002) La auténtica felicidad. Ediciones B, Barcelona 2003

 

ENLACES

Documentos felicidad La Fundación Humanista está desarrollando un proyecto de traducción al castellano de artículos científicos sobre la felicidad. Gracias a ellos la comunidad de habla hispana puede acceder a una enorme cantidad de artículos y documentos sobre el tema. Ya hay muchos on-line, ¡no los desaproveches!

Get Happy Esta es la página web del psicólogo Michael Fordyce, que lleva décadas (desde los años 70) dedicado a la investigación sobre la felicidad. En ella puedes descargar de forma gratuita una gran cantidad de artículos, tests, e incluso libros y vídeos de gran interés realizados por este investigador. No dejes de visitarla.

Felicidad propia o ajena Interesante artículo del columnista Miguel Molina sobre la felicidad.

World Database of Happiness Base de datos en la que puedes encontrar una extensa bibliografía de reseñas de libros y artículos sobre felicidad, así como datos cuantitativos y medidas estadísticas sobre ella y su distribución en el mundo.

Journal of Happiness Studies Revista científica que publica artículos de investigación relacionados con la felicidad y el bienestar. Los artículos del último número puedes consultarlos e imprimirlos de forma gratuita.

The Pursuit of Happiness Página web del psicólogo social David Myers sobre la felicidad, en la que puedes encontrar artículos (algunos on-line), enlaces interesantes...

La felicidad, esa eterna búsqueda Artículo de Pilar Portero, publicado en La Revista, sumplemento del periódico El Mundo en 1998.

 Obtenido de http://psicologia-positiva.com/felicidad.html

FILOSOFÍA23: ESTOY ESTUDIANDO A FAMILIAS DE GENIOS CON PROBLEMAS DE ADAPTACIÓN. PUES BIEN ESTUDIANDO SU GENÉTICA YA TENGO UN ADN NUEVO DE UNA RAZA ALGO ASÍ PARECIDA A "DIMINUTOS", SERECILLOS BASTANTE ALTOS Y DELGADOS. EN LAS PROXIMAS HORAS LES FACILITAMOS MÁS DETALLES.

Genio

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para la deidad menor de la mitología romana, véase Genio (mitología romana).

Un genio, del árabe جن yinn, es un ser fantástico de la mitología semítica. No debe confundirse esta palabra con otra idéntica que procede del latín genius. En ocasiones en vez de genio se usa el término árabe, usualmente transcrito jinn o djinn, de acuerdo con la transcripción francesa o inglesa.

En las tradiciones más antiguas, los genios eran los espíritus de pueblos desaparecidos, que actuaban de noche y se escondían al despuntar el día. Otras tradiciones dicen que son seres de fuego. En todos los casos se trata de seres con características de duendes y otros seres mitológicos elementales de la naturaleza, que pueden, según su talante, atacar o ayudar al ser humano.

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[editar] Genio

Genio alado. Relieve del Palacio del Rey Sargón II en Dur Sharrukin en Khorsabad, 716–713 AC.

El islam incorporó parcialmente la antigua creencia en los genios, y de este modo son hoy en día personajes presentes en las tradiciones de todos los pueblos del área islámica. Es prácticamente seguro, sin embargo, que esos genios no responden únicamente a los genios semíticos originales, ya que la extensión del mensaje del Corán impuso un mismo nombre a muchas manifestaciones distintas propias de los países islamizados. Así, en lugares donde el mazdeísmo hizo mella antes que el islam los genios son protagonistas de diversas prácticas mágicas alejadas de la ortodoxia sunní; para los tuareg, son tentadores del desierto y ladrones nocturnos, así como para los musulmanes de la India pueden ser molestos invasores del hogar que deben ser expulsados usando ciertas suras del Corán, en una ceremonia no muy distinta del exorcismo católico.

El islam considera a los genios seres creados de fuego sin humo, dotados como el ser humano de libre albedrío y que pueden obedecer a Dios o bien a Iblís, el demonio, a quien a veces se describe como tal, es decir como ángel caído, y a veces es considerado genio:

Hemos creado al hombre de barro, de arcilla moldeable
Antes, del fuego ardiente habíamos creado a los genios.


(Corán, 15, 26-27)

Los genios son, pues, la tercera clase de seres creada por Dios, junto a los hombres y los ángeles. La creencia en esta tercera raza marca una diferencia respecto a las otras dos religiones monoteístas (cristianismo y judaísmo).

Los genios, a diferencia de los ángeles, comparten el mundo físico con los seres humanos y son tangibles, aunque sean invisibles o adopten formas diversas. Los genios y los humanos pueden casarse y procrear. Por esta razón, la jurisprudencia islámica medieval llegó a regular las condiciones relativas a matrimonio, descendencia y herencia entre genios y humanos. Fueron muchos los pensadores musulmanes medievales que dudaron de la existencia de los genios (no así de la de los ángeles) o directamente la negaron, como Avicena, Al-Farabi o Ibn Jaldún.

La creencia popular en los genios sigue estando muy extendida en las áreas rurales de algunos países islámicos y es muy frecuente su aparición en la literatura popular. En occidente son conocidos sobre todo los genios malignos del tipo ifrit, a través de los cuentos de Las mil y una noches y sus adaptaciones cinematográficas.

Una muestra a la vez de la creencia popular en los genios y de que pueden ser seres dignos de devoción e imitación la encontramos en Marruecos, donde, en el marco del muy popular culto a los morabitos o santones, se inscribe el culto a un personaje que no es humano sino genio. Se trata del morabito Sidi Shamharush, situado en la aldea del mismo nombre en el Atlas, y al cual acude la gente de la zona en peregrinación para ganarse la baraka o bendición divina por intercesión del santón. El culto es similar al que se prodiga a otros morabitos, salvo por el hecho de que en este caso no gira alrededor de una tumba, ya que Sidi Shamharush no está muerto: vive de día bajo la forma de perro negro y por la noche adopta apariencia humana.

[editar] Características y tradiciones

Los genios son una especie maliciosa, pero no necesariamente maligna. En sus más benignas formas de comportamiento, suelen ser bromistas y embaucadores. Tienen una miríada de atributos, debido al efecto aglutinante que tuvo la extensión del islam respecto a las leyendas y supersticiones locales de los pueblos islamizados. Pueden ser invisibles o cambiar a voluntad de forma, haciéndose pasar por animales o presentándose con la apariencia de una mujer hermosa para visitar a los hombres por la noche, hacerles el amor y robarles la energía, como si se tratara de súcubos. Pueden también ser dominados a través de un objeto (como la lámpara maravillosa de Aladino) y convertirse así en esclavos de quien posea dicho objeto.

Los genios pueden ser causantes de ciertas formas de locura. La palabra árabe que designa al "loco" es maynun, que etimológicamente significa poseído por los genios. Pueden atravesar sólidas paredes sin dejar de tocar lo material y a los vivos, desplazarse a grandes velocidades, transfigurarse en seres humanos y suplantar a familiares y conocidos. El estado normal de un genio es el de invisible para los humanos, ya que Dios les proporcionó muchas habilidades, pero dificultó de esta forma que pudiéramos relacionarnos normalmente con ellos. Cuenta la tradición que al final de los días esta situación se invertirá y seremos nosotros quienes podamos verlos, obteniendo la ventaja que desde el principio del mundo atesoraron.

Los genios tienen dinastías y jerarquías, no desmereciendo de la misma demonología católica en este punto. En otras culturas, como en la Mitología guanche (Tenerife, Canarias, España), también existía la creencia en seres que calificaríamos como genios, como los llamados Dioses paredros o Maxios (genios domésticos y de la naturaleza), los Tibicenas (genios malignos) y también el demonio Guayota (dios o diablo del mal aborigen), al que, al igual que al Iblís árabe, se le identifica a veces con un genio. Los guanches eran de origen bereber, del norte de África, lo que refuerza la hipótesis de un parentesco entre los genios africanos y este panteón isleño.

[editar] Punto de vista psicológico

De acuerdo con la escala de medición del cociente intelectual propuesto por William Stern, es genio el que obtenga un puntaje igual o superior a 160. El genio se relaciona con la inspiración y la creatividad, aunque en la actualidad no existe un acuerdo con respecto a que prima, si el coeficiente intelectual (IQ) o la creatividad, como factores determinantes en la formación de un genio. La actividad creadora es posible en el arte cuando la inteligencia y la conciencia se unen, el ser humano materializa algo que expresa el poder creador de la inteligencia. El genio es la expresión de la conciencia en alguna actividad creadora que revela un campo de significación. Se consideran genios a aquellos que descuellan sobre sus semejantes y producen cosas superiores en su propio campo: El de los artistas creadores (Da Vinci) , los escritores (Shakespeare) y los músicos (Beethoven). El Ingenio es entonces la tentativa de expresar ideas puras en formas adecuadas, de acuerdo a la capacidad innata y al esfuerzo realizado para equipar, instruir y entrenar el cerebro, la mano y la voz, mediante los cuales ha de fluir inspiración para expresar en forma exacta y exteriorizar correctamente la realidad interna.

La genialidad no es más que el resultado de una serie de factores que se unen por casualidad histórica en un momento, lugar e individuo determinado y la actitud con sus consecuencias, que el individuo en los que recaen dichos factores toma y con qué los enfrenta como realidad.

[editar] En la cultura Popular

En la serie Supernatural, capítulo What is & What Should Never Be ("Lo que es y lo que nunca debió ser") aparece un genio, que hace creer a sus víctimas que cumple deseos, para alimentarse de ellas, al final del episodio, los protagonistas lo matan con un cuchillo de plata, mojado con sangre de cordero.

En la serie The X-Files, capítulo de la 7ma temporada: Je Souhaite ("Yo Deseo" en francés), también aparece una genio. Esta confinada a una alfombra y al que la desenrolla le debe conceder tres deseos. Antes humana fue transformada en genio por un Ifrit, como su último deseo. Tiene carácter maligno y normalmente los deseos ya concedidos tienen consecuencias inesperadas. Al final del episodio, el agente especial Mulder, la libera de ser genio.

En el juego Golden Sun, las criaturas que pueden viajar como acompañantes del jugador se llaman Djinns, que al ser convocados tienen asombrosos poderes e invocaciones míticas.

En el juego en linea Tibia, los genios o Djinn son una clase de monstruo, el cual su raza esta dividida en dos facciones que se encuentra en guerra, los Marids conocidos como Blue Djinn y los Efrets conocidos como Green Djinn.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA23: ¿OBSERVAN ALGÚN GESTO ASÍ DE "ESTAR INCÓMODOS" EN ESTAS RAZAS QUE HAY EN LA TIERRA?, EN CONCRETO LOS QUE HE ESTUDIADO SON LOS CHINOS Y LOS MOROS. ¿QUÉ OBSERVACIONES HACEN? ¿CÓMO SE SIENTEN?

CONSEGUÍ ESTE GESTO DE INCOMODIDAD DE ESTE POLÍTICO ESPAÑOL; MARIANO RAJOY BREY (SANTIAGO DE COMPOSTELA, 1955).

Mariano Rajoy Brey (Santiago de Compostela, 27 de marzo de 1955) es un político español. Fue ministro de España en diversas carteras entre 1996 y 2003 y vicepresidente del Gobierno de 2000 a 2003. Actualmente es el presidente del Partido Popular y el principal líder de la oposición durante la VIII y IX Legislatura de España.

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Rajoy

FILOSOFÍA23: ESTUDIANDO A ESTA GENTE TAN MALICIOSA QUE HAY EN EL PLANETA TIERRA Y SEGÚN MIS ESTUDIOS DE GENÉTICA, CREO QUE SON UNA RAZA DISTINTA DE "TRASNOS", AÚN ESTOY POR VER MÁS DETALLES DE CÓMO ES ESTA RAZA DE "TRASNOS". ¿PUEDEN ESCRIBIR AQUÍ LOS TRASNOS TODAS SUS CARACTERÍSTICAS Y COMO SON?; NO DEBEN DE PREOCUPARSE POR NADA, LOS ESTAMOS ESTUDIANDO. Un trasno (del latín "trans gradi")es un ser mitológico tradicional gallego-astur que según la tradición habita en los bosques mas frondosos o en las cunetas de los caminos esperando que pase alguien para desvalijarlo.

Trasno

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Un trasno (del latín "trans gradi")es un ser mitológico tradicional gallego-astur que según la tradición habita en los bosques mas frondosos o en las cunetas de los caminos esperando que pase alguien para desvalijarlo.

Es una especie de demonio que suele actuar a la luz de la luna. Es mencionable su asombrosa facultad para esconderse en cualquier momento y lugar. Muy similar físicamente al trasgo, aunque se caracteriza por ser especialmente malvado. En Galicia es muy típico llamar a los niños trasnos cuando son muy inquietos o revoltosos. También se denomina trasno a aquel que anda solo por los caminos o bosques.

[editar] Véase también

FILOSOFÍA23: QUIZÁS SE DEBERÍA DE ESCRIBIR MÁS, TENEMOS ESTA NOVELA: EL LAZARILLO DE TORMES, DE UN PICARÓN DE MEDIADOS DEL SIGLO XVI; Disimulo o astucia para que no se vea o no se sepa una cosa o para sacar provecho de ciertas situaciones.

Lazarillo de Tormes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades
Lazarillo de Tormes.gif
Portada de la edición de Medina del Campo de 1554, impresa por Mateo y Francisco del Canto.
AutorAnónimo
GéneroNovela picaresca
IdiomaEspañol
PaísBandera de España España
FormatoImpreso

La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (más conocida como Lazarillo de Tormes) es una novela española anónima, escrita en primera persona y en estilo epistolar (como una sola y larga carta), cuya edición conocida más antigua data de 1554. En ella se cuenta de forma autobiográfica la vida de un niño, Lázaro de Tormes, en el siglo XVI, desde su nacimiento y mísera infancia hasta su matrimonio, ya en la edad adulta. Es considerada precursora de la novela picaresca por elementos como el realismo, la narración en primera persona, la estructura itinerante, el servicio a varios amos y la ideología moralizante y pesimista.

Lazarillo de Tormes es un esbozo irónico y despiadado de la sociedad del momento, de la que se muestran sus vicios y actitudes hipócritas, sobre todo las de los clérigos y religiosos. Hay diferentes hipótesis sobre su autoría. Probablemente el autor fue simpatizante de las ideas erasmistas. Esto motivó que la Inquisición la prohibiera y que, más tarde, permitiera su publicación, una vez expurgada. La obra no volvió a ser publicada íntegramente hasta el siglo XIX.

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[editar] Primeras ediciones

Se conservan cuatro primeras ediciones distintas de la obra, las cuatro del año 1554, impresas respectivamente en Burgos, Amberes, Alcalá de Henares y Medina del Campo. Las más antiguas parecen ser las de Burgos y Medina.

De la edición de Amberes se conservan siete ejemplares distintos, en tanto que sólo hay uno de cada una de las otras tres ediciones. El ejemplar más recientemente descubierto es el de la edición de Medina del Campo, que apareció en 1992 emparedado en una casa de la Plaza de Nuestra Señora de Soterraño de la localidad pacense de Barcarrota.

No obstante, es muy probable que existiese una edición más antigua, de 1553 o 1552, cuyo éxito generase las cuatro simultáneas ediciones posteriores.

Ediciones príncipe de 1554 del Lazarillo de Tormes.

[editar] Autoría

Históricamente se han postulado varios autores para el Lazarillo de Tormes. En 1605 el fraile José de Sigüenza de la Orden de San Jerónimo atribuyó la autoría de esta obra al también jerónimo fray Juan de Ortega:[1]

Dicen que siendo estudiante en Salamanca, mancebo, como tenía un ingenio tan galán y fresco, hizo aquel librillo que anda por ahí, llamado Lazarillo de Tormes, mostrando en un sujeto tan humilde la propiedad de la lengua castellana y el decoro de las personas que introduce con tan singular artificio y donaire, que merece ser leído de los que tienen buen gusto. El indicio desto fue haberle hallado el borrador en la celda, de su propia mano escrito.
F. José de Sigüenza, Historia de la Orden de San Jerónimo

Por la época en que se publicó Lazarillo, Juan de Ortega era General de los Jerónimos, lo cual explicaría que el libro apareciese sin autor. La autoría de fray Juan de Ortega y la necesaria discreción del anonimato por su condición de General de la Orden fue defendida con firmeza por Marcel Bataillon[2] con cuyos argumentos ha coincidido el periodista José Delfín Val.[3]

En 1607, en el catálogo de escritores españoles Catalogus Clarorum Hispaniae scriptorum, que fue redactado por el flamenco Valerio Andrés Taxandro, se dice que Diego Hurtado de Mendoza «compuso [...] el libro de entretenimiento llamado Lazarillo de Tormes». Otros autores del siglo XVII, así como el Diccionario de Autoridades de la Real Academia Española (1726-1739), mencionan esta atribución, que alcanzó cierta fortuna, sobre todo en el siglo XIX. En marzo de 2010 apareció en prensa que la paleógrafa Mercedes Agulló descubrió en unos papeles de Diego Hurtado de Mendoza la frase «Un legajo de correcciones hechas para la impresión de Lazarillo y Propaladia», lo cual le llevó a escribir un libro postulando «una hipótesis seria sobre la autoría del Lazarillo, que fortalecida por otros hechos y circunstancias apunta sólidamente en la dirección de don Diego».[4]

A finales del siglo XIX un artículo del hispanista Alfred Morel-Fatio,[5] cuya propuesta fue desarrollada después por Manuel J. Asensio,[6] relaciona al autor de Lazarillo con el círculo erasmista de los hermanos Valdés. Siguiendo esta hipótesis se ha atribuido la obra a Juan de Valdés o a su hermano Alfonso. Esta última atribución cobró fuerza en 2002 debido a las investigaciones de la profesora Rosa Navarro Durán,[7] que se basa sobre todo en el cotejo de la obra con los diálogos conocidos de Alfonso de Valdés, el Diálogo de Mercurio y Carón y el Diálogo de las cosas acaecidas en Roma.

La candidatura de Sebastián de Horozco —que postuló en el siglo XIX José María Asensio y Toledo, editor de su Cancionero[8] fue defendida en 1914 por Julio Cejador y Frauca en su edición del Lazarillo,[9] apoyándose en un pasaje de la obra de este autor en que aparece un mozo de ciego llamado Lazarillo. Más adelante fue retomada y defendida por Francisco Márquez Villanueva,[10] quien encuentra importantes semejanzas de temas, ideas y vocabulario y llega a afirmar que «apenas si hay en el Lazarillo un tema literario, un tópico, un pensamiento, un recurso expresivo que no pueda encontrarse también en Horozco».

También han sido propuestos como autores del Lazarillo el dramaturgo Lope de Rueda (por Fonger de Haan en 1903 alegando que fue, como el protagonista de la novela, pregonero en Toledo en 1538, aunque esta hipótesis ha sido rechazada posteriormente),[11] Pedro de Rúa,[12] Hernán Núñez el Comendador Griego[13] y, más recientemente, Francisco Cervantes de Salazar, defendida por José Luis Madrigal,[14] [15] si bien este investigador abandonó esa hipótesis para pasar en 2008 a defender la autoría de Juan Arce de Otálora, autor de los Coloquios de Palatino y Pinciano.[16] Por su uso exhaustivo del recurso a la autobiografía ficticia, entre otras razones, Clark Colahan y Alfred Rodríguez pensaron que el Lazarillo fue escrito por el humanista conquense Juan Maldonado.[17] Otras atribuciones han recaído en Alejo Venegas,[8] Bartolomé Torres Naharro (postulado por Alberto M. Forcadas), Gonzalo Pérez, secretario real de Carlos I (por Dalai Brenes Carrillo), e incluso Fernando de Rojas, el autor de La Celestina, cuya autoría fue defendida por Howard Mancing,[18] o el célebre humanista español Juan Luis Vives, propuesta hecha pública por Francisco Calero en 2006.[19]

[editar] Género

Se trata de una novela de autoformación, de estructura aparentemente simple, pero en realidad muy compleja; es una carta destinada a vuestra merced, tratamiento que implica alguien con superior condición social, y está motivada por "el caso", hecho del cual éste ha oído hablar, y cuya versión personal pide a Lázaro, parte implicada en él, le explique ("escribe se le escriba y relate el caso muy por extenso"). Así que debe ser una especie de confesión y el personaje es un alto dignatario eclesiástico, quizá el Arzobispo de Toledo que ha oído los extraños rumores que circulan sobre la extraña conducta sexual del Arcipreste de San Salvador, como llegamos a saber al fin del libro, según los cuales éste estaría amancebado con la mujer de Lázaro.

La originalidad del libro sin embargo trastoca cualquier molde y crea un subgénero literario específico realista, la novela picaresca, mediante el recurso a la parodia de narraciones caballerescas idealizantes del Renacimiento: a las rimbombantes epopeyas de gestas guerreras y los libros de angélicos pastores y cortesanos enamorados se opone una epopeya del hambre, que mira solamente a cuanto hay por debajo del cuello de golilla y se preocupa solamente de la subsistencia, en línea con la tradición realista de la literatura española, revitalizada entonces por La Celestina y sus continuaciones.

[editar] Temas

La temática del Lazarillo de Tormes es moral: una crítica acerba, incluso una denuncia, del falso sentido del honor ("la negra que llaman honra") y de la hipocresía. La dignidad humana sale muy malparada de la sombría visión que ofrece el autor, nihilista y anticlerical. La vida es dura y, tal como aconseja el ciego a Lázaro en la obra, "más da el duro que el desnudo"; cada cual busca su aprovechamiento sin pensar en los otros, por lo que, como se dice al principio de la obra, arrimándose a los buenos "se será uno de ellos": esto es, para ser virtuoso hay que fingir ser virtuoso, no serlo. Sin duda alguna, se trata de la visión de un humanista desencantado, acaso judeoconverso y erasmiano, a pesar de que Marcel Bataillon niega el influjo directo de Erasmo en la obra.

Como consecuencia, resultó la inclusión de esta obra en el Índice de libros prohibidos de la Inquisición, la cual permitió al cabo la circulación de una versión expurgada de los pasajes anticlericales. El Lazarillo fue, además, una obra muy traducida e imitada, y su influjo, profundo, marcó tanto la literatura española que podría decirse que sin ella no habrían podido escribirse ni Don Quijote de la Mancha ni la treintena de novelas picarescas españolas y extranjeras que se han conservado.

[editar] Fuentes

Miniatura del siglo XIV que muestra cómo un mozo de ciego le hurta a este el vino de un jarrillo mediante una larga paja. En este chascarrillo folclórico podría haberse inspirado un pasaje del Lazarillo:
Usaba poner cabe sí un jarrillo de vino, cuando comíamos, y yo muy de presto le asía y daba un par de besos callados y tornábale a su lugar. Mas turóme poco, que en los tragos conocía la falta y, por reservar su vino a salvo, nunca después desamparaba el jarro, antes lo tenía por el asa asido. Mas no había piedra imán que así trajese a sí como yo con una paja larga de centeno que para aquel menester tenía hecha, la cual, metiéndola en la boca del jarro, chupando el vino lo dejaba a buenas noches.
Lazarillo..., ed. cit. de F. Rico (199813), págs. 30-31.

El Lazarillo se ha relacionado con las siguientes obras:

  • El asno de oro: el Lazarillo responde a la estructura de la novela costumbrista de aventuras, representada por la obra de Lucio Apuleyo. Esta influye en la organización del relato y en la índole del protagonista: mozo de muchos amos; pero Lázaro no sufre la metamorfosis del personaje de Apuleyo.
  • Cuarto libro del esforzado caballero Reinaldos de Montalbán: esta obra, de 1542, era en realidad una adaptación de Baldus o Baldo (1521), poema macarrónico (mezcla de palabras latinas y vulgares con terminaciones latinas) del italiano Teófilo Folengo, que presentaba ya narración autobiográfica, un héroe de baja extracción y la pareja del ciego y su mozo. Pero tanto en esta obra como en el Lazarillo subyace el modelo de Apuleyo.
  • Proceso de cartas de amores: de esta novela sentimental de Juan de Segura (1548), el Lazarillo toma el modelo epistolar, que había adquirido gran relevancia en el humanismo.
  • Cuentos folclóricos:[20] actualmente, se tiende a no privilegiar en exceso las fuentes orales como fundamento del Lazarillo y a tener en cuenta los textos escritos, máxime si su posible autor era un hombre letrado.
  • Confesiones de Agustín de Hipona: toma la estructura autobiográfica, sobre todo al principio de la obra.

[editar] Valor y trascendencia

El Lazarillo de Tormes es una obra artística de primer orden; lo es por su originalidad, su valor humano, su trascendencia literaria y cultural, su estilo (el castellano equilibrado, preciso y oral que preconizaba Juan de Valdés) y su lenguaje: un castellano clásico modélico, flexible y expresivo, sutilmente irónico, donde abundan las geminaciones y los isocola y donde no se desprecian y se ponen al mismo nivel el castizo refrán y la cita culta. La desproporción entre la materia y su elaboración por parte del autor se inclina marcadamente en esta última, pero sin denotar, y en eso consiste uno de sus méritos, el esfuerzo que debió suponer.

Gran parte del material e incluso de los personajes son de origen folclórico y tradicional; hay cuentecillos y facecias tomados del rico acervo popular. La obra, sin embargo, crea sus propios precedentes y contiene, asimismo, una variada panoplia de técnicas narrativas: la suspensión, de la que hará un inteligente uso Cervantes, como en el episodio del buldero; o la gradatio narrativa en ascensión hacia el anticlímax, como en el caso del ciego o el clérigo de Maqueda.[21]

El uso de la estructura anular, que acaba concluyendo con lo que se inicia, hace de la novela una obra redonda; por otra parte es la primera novela polifónica de la literatura española: el personaje de Lázaro evoluciona, no es plano ni arquetípico: cambia y evoluciona, y va pasando de ser un ingenuo a un cínico redomado, aprendiendo de las lecciones que le da la vida. Tan es así que el final, lejos de ser positivo, sin embargo, es vivido por el personaje como lo mejor que le podía haber pasado teniendo en cuenta toda la trayectoria vital que le precede. La infidelidad de su mujer, por tanto, no es nada comparado con las vejaciones que ya ha sufrido. Cada personaje plano, por otra parte, se halla completamente individuado y caracterizado sin maniqueísmo: la crueldad del ciego, que no es absoluta; el idealismo soñador y orgulloso del escudero pobre, un personaje al parecer folclórico luego retomado por Cervantes; el diálogo entre conciencias en el cual se atisba la humana comprensión que después será patrimonio casi exclusivo de Cervantes, en el episodio del criado y el escudero; o la avaricia, mezquindad e hipocresía del clérigo.

El valor psicológico y humano es patente en el tratado tercero, que se ha querido ver como el anticipo de la novela polifónica moderna; por otra parte, el Lazarillo bosqueja ya los rasgos fundamentales de un género de amplia trascendencia española y europea, la novela picaresca, que se configurará definitivamente con el Guzmán de Alfarache (1599) de Mateo Alemán, más moralizado y pesimista todavía.

[editar] Argumento

La obra está dividida en siete tratados y cuenta en primera persona la historia de Lázaro González Pérez, un niño de origen muy humilde; aunque sin honra, nació en un río de Salamanca, el Tormes, como el gran héroe Amadís; quedó huérfano de su padre, un molinero ladrón llamado Tomé González, y fue puesto al servicio de un ciego por su madre, Antona Pérez, una mujer amancebada con un negro, Zaide, que le da a Lazarillo un bonito hermanastro mulato.

Lazarillo de Tormes visto por Francisco de Goya.

Entre "fortunas y adversidades", Lázaro evoluciona desde su ingenuidad inicial hasta desarrollar un instinto de supervivencia. Es despertado a la maldad del mundo por la cornada de un toro de piedra, embuste con el que el ciego le saca de su simpleza; después rivaliza en astucia con él en diversos célebres episodios como el de las uvas o el jarro de vino (un modelo de narración clásica) hasta que se venga devolviéndole la cornada de piedra con otro embuste, que le vale al cruel ciego descalabrarse contra un pilar.

Pasa luego a servir a un tacaño clérigo de Maqueda que lo mata de hambre, y al que sisa algo de pan de un arca que tiene; el clérigo lo confunde a oscuras (en su boca silba accidentalmente la llave del arca, escondida mientras duerme) y, tomándolo por culebra, descubre el engaño, le da una tremenda paliza y lo despide.

Después entra a servir a un hidalgo arruinado cuyo único tesoro son sus recuerdos de hidalguía y de dignidad; Lazarillo simpatiza con él, ya que aunque no tiene nada que darle, por lo menos le trata bien, si bien recurre a esa simpatía que despierta para conseguir que le dé parte de los mendrugos que consigue el muchacho al pedir limosna, ya que él no posee la dignidad de la hidalguía. El patético escudero termina por abandonar la ciudad y Lazarillo se encuentra de nuevo solo en el mundo.

Más adelante sirve Lázaro a un sospechoso fraile mercedario, tan amante del mundo que apenas para en su convento y le hace reventar los zapatos. Según Aldo Ruffinato, habría una alusión a las reformas monásticas por entonces de moda, en el sentido de "descalzar" o hacer más rigurosos los estatutos del clero regular, o quizás alusión a actividades sexuales hetero u homoeróticas.[22] Sin embargo, Francisco Rico asegura que «no hay el menor inidicio para suponer tal escabrosidad», pues el sentido del texto es una simple abbreviatio o reticencia, procedimiento abundantemente usado antes, como cuando relatando sus aventuras con el ciego, Lázaro dice «por no ser prolijo, dejo de contar muchas cosas [...]», en elipsis que era común para terminar las cartas, teniendo en cuenta que todo el Lazarillo una larga epístola.[23]

El tratado quinto es más extenso: narra una estafa realizada por parte de un vendedor de bulas o buldero. Lazarillo sirve al buldero y asiste como espectador, sin opinar, al desarrollo del timo, en el cual finge el buldero que alguien que piensa que las bulas no sirven para nada está poseso por el diablo, cuando en realidad está compinchado o conchabado con él; esto se descubre a posteriori, con una hábil técnica de suspensión. También este tratado sufrió la poda de la censura.

Los restantes y breves tratados narran cómo Lázaro se asienta con otros amos, un capellán, un maestro de hacer panderos y un alguacil y se hace aguador. Por último consigue el cargo de pregonero gracias al arcipreste de la iglesia toledana de San Salvador, quien además le ofrece una casa y la oportunidad de casarse con una de sus criadas, con la finalidad de disipar los rumores que se ciernen sobre él, ya que era acusado de mantener una relación con su criada. Sin embargo, tras la boda los rumores no desaparecen y Lázaro comienza a ser objeto de burla por parte del pueblo. Lázaro sufre la infidelidad con paciencia, después de toda una vida de ver qué es el honor y la hipocresía que encubre la dignidad realmente, ya que eso al menos le permite vivir, y con ello termina la carta, un cínico alegato autojustificativo que ridiculiza la literatura idealista del momento. Lázaro afirma que ha alcanzado la felicidad, pero para ello ha debido perder su honra, pues los rumores afirman que su mujer es la amante del arcipreste. Para mantener su posición, Lázaro hace oídos sordos a dichos rumores.

[editar] Continuaciones

[editar] Segunda parte de Lazarillo de Tormes (anónima)

Publicada por primera vez en Amberes en 1555, sin nombre de autor. Nicolás Antonio cita a Cardoso para atribuirla a un tal fray Manuel de Oporto. Tuvo escasa acogida entre los lectores, ya que en vez de mantener la línea realista y picaresca del libro original, convirtió la historia de Lázaro en una fantasía alegórica lucianesca, en la que el protagonista se convierte en atún, se casa con una atuna y tiene hijos tan peces como el padre y la madre, sosteniendo en la Corte de los atunes todo tipo de guerras como jefe de los mismos contra otros pescados. Posiblemente, el desconocido autor, que quizá era un español establecido en Flandes, quiso aludir en estos episodios a personajes y circunstancias de la vida española de la época, pero la sátira tuvo poco éxito, y solamente se reimprimió en Milán en 1587 y 1615, junto con el primer Lazarillo.

Esta segunda parte se divide en 18 capítulos:

  • Capítulo I. En que da cuenta Lázaro de la amistad que tuvo en Toledo con unos tudescos, y lo que con ellos pasaba.
  • Capítulo II. Cómo Lázaro, por importunación de amigos, se fue a embarcar para la guerra de Argel, y lo que allá le acaeció.
  • Capítulo III. Cómo Lázaro de Tormes hecho atún salió de la cueva, y cómo le tomaron los centinelas de los atunes y lo llevaron ante el general.
  • Capítulo IV. Cómo, después de haber Lázaro con todos los atunes entrado en la cueva, y no hallando a Lázaro sino a los vestidos, entraron tantos que se pensaron ahogar, y el remedio que Lázaro dio.
  • Capítulo V. En que cuenta Lázaro el ruin pago que le dio el general de los atunes por su servicio, y de su amistad con el capitán Licio.
  • Capítulo VI. En que cuenta Lázaro lo que al capitán Licio, su amigo, le acaeció en la corte con el gran capitán.
  • Capítulo VII. Cómo, sabido por Lázaro la prisión de su amigo Licio, le lloró mucho él y los demás, y lo que sobre ello se hizo.
  • Capítulo VIII. De cómo Lázaro y sus atunes, puestos en orden, van a la corte con voluntad de libertar a Licio.
  • Capítulo IX. Que contiene cómo libró de la muerte a Licio, su amigo, y lo que más por él hizo.
  • Capítulo X. Cómo recogiendo Lázaro todos los atunes, entraron en casa del traidor don Paver y allí le mataron.
  • Capítulo XI. Cómo, pasado el alboroto del capitán Licio, Lázaro con sus atunes entraron en su cosnejo para ver lo que harían, y cómo enviaron su embajada al rey de los atunes.
  • Capítulo XII. Cómo la señora capitana volvió otra vez al rey, y de la buena respuesta que trajo.
  • Capítulo XIII. Cómo Lázaro asentó con el rey, y cómo fue muy su privado.
  • Capítulo XIV. Cómo el rey y Licio determinaron de casar a Lázaro con la linda Luna, y se hizo el casamiento.
  • Capítulo XV. Cómo andando Lázaro a caza en un bosque, perdido de los suyos, halló la Verdad.
  • Capítulo XVI. Cómo, despedido Lázaro de la Verdad, yendo con las atunas a desovar, fue tomado en las redes, y volvió a ser hombre.
  • Capítulo XVII. Que cuenta la conversión hecha en Sevilla, en un cadahalso, de Lázaro atún.
  • Capítulo XVIII. Cómo Lázaro se vino a Salamanca, y la amistad y disputa que tuvo con el rector, y cómo se hubo con los estudiantes.

[editar] Segunda parte de la vida de Lazarillo de Tormes, de Juan de Luna

Esta obra, mucho más cercana que la anterior a la naturaleza realista del primer Lazarillo de Tormes, fue publicada por primera vez en París en 1620. Su autor, Juan de Luna, era un toledano protestante que vivió enseñando el idioma en París y Londres, donde compuso y editó bastantes obras sobre esta materia. Al leer la Segunda parte del Lazarillo se enfureció tanto que decidió escribir otra mejor; lo cuenta en el prólogo de la suya: Segunda parte de la vida de Lazarillo de Tormes (París, 1620), reimpresa en Zaragoza (pero París) en 1652 con variantes textuales, una de ellas, por ejemplo, no prometer ya una tercera parte. La obra va a continuación de la obra original que le sirve de inspiración y que Luna, su admirador, editó también. El autor justifica su obra en la escasa calidad de la primera continuación, lo que le impulsó como toledano y conocedor del ambiente de la obra a elaborar otra más digna y realista:

La ocasión, amigo lector, de haber hecho imprimir la Segunda parte de Lazarillo de Tormes ha sido por haberme venido a las manos un librillo que toca algo de su vida, sin rastro de verdad. La mayor parte dél se emplea en contar cómo Lázaro cayó en la mar, donde se convirtió en un pescado llamado atún, y vivió en ella muchos años, casándose con una atuna, de quien tuvo hijos tan peces como el padre y madre. Cuenta también las guerras que los atunes hacían, siendo Lázaro el capitán, y otros disparates tan ridículos como mentirosos y tan mal fundados como necios. Sin duda que el que lo compuso quiso contar un sueño necio o una necedad soñada. Este libro, digo, ha sido el primer motivo que me ha movido a sacar a la luz esta Segunda parte, al pie de la letra, sin quitar ni añadir, como la vi escrita en unos cartapacios en el archivo de la jacarandina de Toledo, que se conformaba con lo que había oído contar cien veces a mi abuela y tías, al fuego, las noches de invierno y con lo que me destetó mi ama.

La obra conoció un gran éxito en su época: cuatro ediciones en castellano y siete traducciones francesas, todo ello antes de acabar el siglo XVII. Pero en España no se publicó hasta 1835, significativamente al año siguiente de ser abolida para siempre la Inquisición. Desde esa fecha se ha reimpreso más de veinte veces.

El autor demuestra conocer la obra de Cervantes, Mateo Alemán, Quevedo y Vicente Espinel, y parodia la disparatada segunda parte del Lazarillo (Amberes, 1555) en buena parte de su obra. Retoma el anticlericalismo y la misoginia del Lazarillo original convirtiendo a su protagonista en marido "cartujo".

El argumento de la obra es el siguiente. Lázaro abandona Toledo dejando a su hijo "injerto a canutillo" y a su mujer cuidados por el Arcipreste, que lo hace "como si propios fueran". Se reencuentra con el escudero, que le refiere una aventura que tuvo con una dama non sancta. Embarca después en la armada contra el moro y naufraga, salvándose solamente los capitanes, gente de consideración y "dos clérigos que había" en el esquife y que ni siquiera se ocuparon en confesar a los futuros ahogados porque sólo pensaban en salvarse como fuera; como él estaba completamente lleno de vino, borracho perdido, el agua no puede entrar en él y sobrevive salvado por dos pescadores que deciden exhibirlo como una especie de monstruo marino o pece Nicolao dentro de una cuba de agua; escapa vertiendo el agua de la cuba, que se filtra al piso inferior y moja a una dama en su cama que "movida de caridad, había acogido en ella a un clérigo que por su contemplación había venido a aposentarse allí aquella noche", de forma que aparecen desnudos él y ella "como Cupido con la flecha y Venus con la aljaba". De regreso a Toledo con el arcipreste, este le muestra los nuevos hijos que su mujer ha tenido de él (de Lázaro) durante su larga ausencia, desvergüenza que al fin obliga a Lázaro a pleitear contra él, perdiéndolo. Decide entonces marchar a Madrid a trabajar como ganapán; allí sirve primero a una meretriz sevillana y luego transporta el hato de un franciscano; ambos amos le dan por único pago palos y golpes. Antes de abandonar la corte se encuentra metido en los amores entre Clara, doncella repolluda, y un galán pisaverde al que se encarga de transportar a casa de la moza escondido en un cofre que se desfonda descubriendo toda la treta, con nuevo saldo de palos y golpes a Lázaro, quien sin embargo logra pasar el castigo al escudero; conoce a unos gitanos y se vuelve a tropezar con la repolluda y el pisaverde en una venta a las afueras de Valladolid, donde el Santo Oficio arremete contra los hermanos que quieren vengar a la dama. Entre los gitanos figuran el clérigo y la chica que fueron mojados cuando se escapó del tonel. Un viejo gitano afirma que en España

Todos eran clérigos, frailes, monjas o ladrones, pero que entre todos los mayores bellacos eran los que habían salido de los monasterios mudando la vida especulativa en activa.

Durante su estancia en Valladolid sirve simultáneamente a siete mujeres, una de ellas beata hipócrita y aficionada al trato erótico con frailes. A poco, tras una orgía acaecida entre doce varones y seis mujeres, decide hacerse ermitaño y convive con uno que a la postre resulta tener una despensa repleta y está amancenado con otra mujer, y no sólo eso, sino que la suegra del eremita había concebido a la dicha buscona y a sus dos hermanas a raíz de sus relaciones "con un monje, un abad y un cura, porque siempre he sido devota de la iglesia". La vieja refiere a Lázaro cómo ella misma inició en el oficio a sus hijas con eclesiásticos "por ser gente secreta, casera, rica y paciente". Tras esto es burlado y secuestrado por unas mujeres que le atan desnudo a una cama mientras le vejan y maltratan, curiosa escena cómica y sadomasoquista que la crítica no suele mencionar; le echan a la calle en cueros y ensabanado y es perseguido por la chiquillería, escondiéndose en una iglesia, donde es confundido con un fantasma y espanta a toda la concurrencia. Con este apogeo de la humillación concluye la obra. ¿Didáctica moralidad en este escrito?.

La industria de los hombres es vana, su saber ignorancia y su poder flaqueza cuando Dios no fortalece, enseña y guía (cap. VI).

El protestantismo del autor se manifiesta en su anticlericalismo, constante y sin ambages, durante todas las páginas de la obra, donde también se pinta una España inmoral e hipócrita, sumida en todo tipo de depravaciones sexuales, acaso como contraste al puritano rigor de los protestantes. El Lazarillo de Luna fue dedicado a la princesa Marqueta de Rohan y se divide en 16 capítulos:

  • Capítulo I. Donde Lázaro cuenta la partida de Toledo para ir a la guerra de Argel.
  • Capítulo II. Cómo Lázaro se embarcó en Cartagena.
  • Capítulo III. Cómo Lázaro salió de la mar.
  • Capítulo IV. Cómo llevaron a Lázaro por España.
  • Capítulo V. Cómo llevaron a Lázaro a la corte.
  • Capítulo VI. Cómo llevaron a Lázaro a Toledo.
  • Capítulo VII. De lo que le sucedió a Lázaro en el camino del río Tajo.
  • Capítulo VIII. Cómo Lázaro pleiteó contra su mujer.
  • Capítulo IX. Cómo Lázaro se hizo gana-pan.
  • Capítulo X. De lo que sucedió a Lázaro con una vieja alcahueta.
  • Capítulo XI. Cómo Lázaro se partió para su tierra, y de lo que en el camino le sucedió.
  • Capítulo XII. De lo que le sucedió a Lázaro en una venta, una legua antes de Valladolid.
  • Capítulo XIII. Cómo Lázaro sirvió de escudero a siete mujeres juntas.
  • Capítulo XIV. Donde Lázaro cuenta lo que le pasó en un convite.
  • Capítulo XV. Cómo Lázaro se hizo ermitaño.
  • Capítulo XVI. Cómo Lázaro se quiso casar otra vez.

[editar] Otros Lazarillos

En 1617 Juan Cortés de Tolosa publicó su Lazarillo de Manzanares, que se parece más al Buscón de Quevedo que a la obra de que toma nombre. El libro es de lectura poco ágil a causa del gran número de anécdotas intercaladas. En 1688 apareció en Londres un The life and death of young Lazarillo, anónimo. En 1742 se imprimió en Barcelona un Lazarillo de Badalona escrito en verso con la intención de servir de guía de la ciudad que le da nombre. Calixto Bustamante Carlos, "Concolorcorvo", por otra parte, hizo circular en 1773 un Lazarillo de ciegos caminantes que describe los itinerarios de Buenos Aires a Lima reflejando usos, costumbres, vida social y trabajos de las ciudades y zonas que recorre. El Lazarillo del Duero de Joaquín del Barco está escrito en verso y aparece en 1898 para enaltecer la historia de Zamora con intención pedagógica. El Lazarillo español de Ciro Bayo (1911) y las Nuevas andanzas y desventuras de Lazarillo de Tormes de Camilo José Cela cierran el capítulo de continuaciones modernas de la obra.

[editar] Notas

  1. F. José de Sigüenza, Historia de la Orden de San Jerónimo, II (Nueva Biblioteca de Autores Españoles, XII), Madrid, 1909, pág. 145. Citado en Rico, «Indroducción» a su ed. de 1998, pág. 34.
  2. El hispanista francés defendió la autoría de fray Juan de Ortega en Marcel Bataillon, El sentido del «Lazarillo de Tormes», París, 1954, págs. 8-14 y en su edición francesa del Lazarillo (París, 1958), págs. 14-16. Citado por la «Introducción» a la ed. de 1987 de F. Rico (Madrid, Cátedra), págs. 34-35 y n. 9
  3. «Val propone a Fray Juan de Ortega como autor del Lazarillo de Tormes», El Norte de Castilla, edición digital, 17 de diciembre de 2008. [Consultado el 6-3-2010]
  4. «El Lazarillo no es anónimo», www.elcultural.es, 5 de marzo de 2010. [Consultado el 5-3-2010].
  5. A. Morel-Fatio, «Recherches sur Lazarillo de Tormes», Études sur l'Espagne, París, 1888, págs. 112-170. Citado en Rico (ed. lit. cit.), 1998, p. 38.
  6. Manuel J. Asensio, «La intención religiosa del Lazarillo de Tormes y Juan de Valdés», en Hispanic Review, XXVII, 1959, págs. 78-102.
  7. Rosa Navarro Durán postuló la autoría de Alfonso de Valdés en 2002 en dos artículos aparecidos en la revista Ínsula («De cómo Lázaro de Tormes tal vez no escribió el prólogo a su obra», n.os 661-662, enero-febrero de 2002, págs. 10-12; y «Sobre la fecha y el autor de la Vida de Lazarillo de Tormes», número 666, junio de 2002, págs. 7-13) y en «Lazarillo de Tormes» de Alfonso de Valdés, Salamanca, Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas, 2002. ISBN 84-932346-5-6. Véase también el resto de bibliografía citada de Rosa Navarro Durán.
  8. a b Aldo Ruffinatto (ed. lit.), «Introducción crítica» a su ed. de La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, Madrid, Castalia (Clásicos Castalia), 2001, págs. 7-87. ISBN 978-84-9740-000-8. Cfr. esp. págs. 31-32.
  9. Julio Cejador y Frauca, La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, Madrid, Clásicos Castellanos (La Lectura), 1914.
  10. Márquez Villanueva, Francisco, «Sebastián de Horozco y Lazarillo de Tormes», en Revista de Filología Española, XLI, 1957, págs. 253-339. Citado en Alborg, 1997, pág. 775.
  11. Fonger de Haan, An Outline of the History of the «Novela Picaresca» in Spain, Nueva York, 1903. Apud F. Rico, «Introducción» a la ed. cit., 19871, pág. 40. Allí Rico refiere acerca de esta atribución:
    Inaceptable parece asimismo la propuesta de Fonger de Haan, en una línea muy de la crítica decimonónica empeñada en hallar los «modelos vivos» de toda creación literaria [...] interpretó nuestra novela casi como si se tratara de su verdadera autobiografía. Las mismas pretendidas ‘razones’ que posteriormente se han querido alegar en defensa de tal idea inducen a descartarla sin vacilaciones.
    Rico, loc. cit., pág. 40
  12. Propuesta solo insinuada sin convicción por Arturo Marasso en «La elaboración del Lazarillo de Tormes», Boletín de la Academia Argentina de Letras, n.º 36, 1941, págs. 597-616; y «Aspectos del Lazarillo de Tormes», La Nación, Buenos Aires, 7 de septiembre de 1952; ambos artículos recogidos en Estudios de literatura castellana, Buenos Aires, 1955. Cfr. F. Rico, «Introducción» a la ed. cit., pág. 43.
  13. Postulado por Aristide Rumeau en Le «Lazarillo de Tormes». Essai d'interpretation, essai d'attribution, París, 1964. Cfr. F. Rico, «Introducción» a la ed. cit., 19871, págs 43-44.
  14. José Luis Madrigal, «Cervantes de Salazar, autor del Lazarillo», Artifara, n.º 2, enero-junio de 2003), sección Addenda, ISSN 1594-378X.
  15. Tulio Demicheli, «Francisco Rico: "El Lazarillo está firmada, y bien firmada, por... «Lázaro de Tormes»"», ABC, 8 de diciembre de 2002.
  16. Véase José Luis Madrigal, «Notas sobre la autoría del Lazarillo», Lemir n.º 12, 2008, págs. 137-236. ISSN 1579-735X y «Anonimato y autoría en la era digital», FronteraD. Revista digital, 18 de marzo de 2010. [Consulta: 20-3-2010]
  17. Clark Colahan y Alfred Rodríguez, «Juan Maldonado and Lazarillo de Tormes», Bulletin of Hispanic Studies, LXXII, 3, 1995, págs. 289-311. Cfr. Emilio Martínez Mata et. al., Bibliografía en resúmenes de la literatura española: (artículos), 1995, Universidad de Oviedo, 2000, pág. 54. ISBN 978-84-8317-164-6, con reseña del artículo de Colahan y Rodríguez de 1995 que propuso esta autoría.
  18. Marco Antonio Ramírez López, «Fortunas y adversidades de la autoría del Lazarillo de Tormes y la postura de Rosa Navarro Durán», Signos Literarios, n.º 4, julio-diciembre de 2006, Universidad Autónoma Metropolitana–Iztapalapa, México D. F., págs. 9-43. ISSN 1870-4050.
  19. Francisco Calero, Juan Luis Vives, autor del Lazarillo de Tormes, València, Ajuntament de València, 2006, ISBN 84-8484-172-3. Reseña.
  20. La deuda del Lazarillo para con la literatura folclórica fue postulada por primera vez por Raymond Foulché-Delbosc en «Remarques sur Lazarillo de Tormes», Revue Hispanique, VII, 1900, págs. 81-97.
  21. El primero en señalar la intrínseca unidad del Lazarillo fue Frederick Courtney Tarr en 1927 con su artículo «Literary and Artistic Unity in the Lazarillo de Tormes» (PMLA, XLII, pp. 404-421).
  22. Cfr. la edición de Aldo Ruffinato, 2001, pág. 214, n. 449.
  23. Francisco Rico, ed. cit., 1998, pág. 112, n. 9.

[editar] Bibliografía

  • ALBORG, Juan Luis, Historia de la literatura española. Tomo I: Edad Media y Renacimiento. Madrid, Gredos, 1997 (segunda edición ampliada; octava reimpresión). ISBN 84-249-3126-2.
  • ASENSIO, Manuel J., «La intención religiosa del Lazarillo de Tormes y Juan de Valdés», Hispanic Review, XXVII, 1959, págs. 78-102.
  • BATAILLON, Marcel, El sentido del «Lazarillo de Tormes», París, 1954.
  • —, (ed. lit.; trad. francesa de A. Morel-Fatio), La vie de Lazarillo de Tormes, París, 1958; trad. esp. en Novedad y fecundidad del «Lazarillo de Tormes», Salamanca, 1968.
  • —, Novedad y fecundidad del Lazarillo de Tormes, Madrid, Anaya, 19732.
  • BLECUA, Alberto (ed. lit.), La vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades, Madrid, Castalia (Clásicos Castalia), 1993. Cfr. esp. la «Introducción crítica» a su ed. en págs. 7-81. ISBN 978-84-7039-167-5
  • CALERO, Francisco, «Luis Vives fue el autor del Lazarillo de Tormes», Espéculo: Revista de Estudios Literarios, nº. 32, marzo-junio de 2006. Universidad Complutense de Madrid. [Consultado: 7-3-2010]. ISSN 1139-3637.
  • —, Juan Luis Vives, autor del «Lazarillo de Tormes», Ajuntament de València, València, 2006. ISBN 84-8484-172-3.
  • —, Juan Luis Vives, autor del Diálogo de Mercurio y Carón, Ajuntament de València, València, 2004. ISBN 978-84-8484-115-9.
  • CEJADOR Y FRAUCA, Julio (ed. lit.), La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, Madrid, Clásicos Castellanos (La Lectura), 1914.
  • COLAHAN, Clark y Alfred Rodríguez, «Juan Maldonado and Lazarillo de Tormes», Bulletin of Hispanic Studies, LXXII, 3, 1995, págs. 289-311.
  • FOULCHÉ-DELBOSC, Raymond, «Remarques sur Lazarillo de Tormes», Revue Hispanique, VII, 1900, págs. 81-97.
  • GARCÍA DE LA CONCHA, Víctor, Nueva lectura del «Lazarillo», Madrid, Castalia (Literatura y sociedad, 28), 1981. ISBN 978-84-7039-375-4
  • LÁZARO CARRETER, Fernando, Lazarillo de Tormes en la picaresca, Barcelona, Ariel, 1972.
  • MÁRQUEZ VILLANUEVA, Francisco, «Sebastián de Horozco y Lazarillo de Tormes», Revista de Filología Española, XLI, 1957, págs. 253-339.
  • MOREL-FATIO, Alfred, «Recherches sur Lazarillo de Tormes», en Études sur l'Espagne, Primera serie, II, París, 1888, págs. 112-170; reed. 18952, págs. 111-166.
  • NAVARRO DURÁN, Rosa, «De cómo Lázaro de Tormes tal vez no escribió el prólogo a su obra», Ínsula, n.os 661-662 (enero-febrero de 2002), págs. 10-12.
  • —, «Sobre la fecha y el autor de La vida de Lazarillo de Tormes», Ínsula, n.º 666 (junio de 2002), págs. 7-13.
  • —, «Lazarillo de Tormes» de Alfonso de Valdés, Salamanca, Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas, 2002. ISBN 84-932346-5-6.
  • — (ed. lit.), «Introducción» a su ed. de La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, Barcelona, Octaedro, 2003. ISBN 84-8063-580-0.
  • —, Alfonso de Valdés, autor del «Lazarillo de Tormes», Madrid, Gredos, 2003. ISBN 84-249-2378-2.
  • —, «Lazarillo de Tormes» y las lecturas de Alfonso de Valdés, Cuenca, Excma. Diputación Provincial de Cuenca, 2003. ISBN 84-96025-46-2.
  • —, «El Lazarillo como palimpsesto de las lecturas de Alfonso de Valdés», Silva. Estudios de Humanismo y Tradición Clásica, Universidad de León, 2 (2003), págs. 233-269.
  • RAMÍREZ LÓPEZ, Marco Antonio, «Fortunas y adversidades de la autoría del Lazarillo de Tormes y la postura de Rosa Navarro Durán», Signos Literarios, n.º 4, julio-diciembre de 2006, Universidad Autónoma Metropolitana–Iztapalapa, México D. F., págs. 9-43. ISSN 1870-4050.
  • RICO, Francisco (ed. lit.), Lazarillo de Tormes, Madrid, Cátedra, 1998 (decimotercera edición, primera ed. de 1987). ISBN 84-376-0660-8.
  • —, La novela picaresca y el punto de vista, Barcelona, Seix Barral, 2000. ISBN 978-84-322-0850-8.
  • RUFFINATTO, Aldo (ed. lit.), La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, Madrid, Castalia (Clásicos Castalia), 2001. ISBN 978-84-9740-000-8. Cfr. esp. la «Introducción crítica» a su ed. en págs. 7-87.
  • TARR, Frederick Courtney, «Literary and Artistic Unity in the Lazarillo de Tormes», Publications of the Modern Language Association of America, XLII, 1927, págs. 404-421.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

[editar] Sobre el Lazarillo

[editar] Ediciones

  • La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2004, edición digital en formato html basada en las de Burgos, Juan de Junta, 1554; Alcalá de Henares, Salzedo, 1554; Amberes, Martín Nucio, 1554 y Medina del Campo, Mateo y Francisco del Canto, 1554; y cotejada con las eds. críticas de Alberto Blecua (Madrid, Castalia, 1972), José M. Caso González (Madrid, BRAE 1967, Anejo XVII) y Francisco Rico (Madrid, Cátedra, 1987).

FILOSOFÍA23: ¿MUCHA PICARDÍA? ¿QUÉ OPINA?: Disimulo o astucia para que no se vea o no se sepa una cosa o para sacar provecho de ciertas situaciones.

picardía

 

 

ESTOS PÍCAROS SUELEN REACCIONAR ASÍ LLORANDO CON LA RISA CUANDO LAS COSAS, LES SALEN BIEN Y RIENDOSE DE LA GENTE CON SUS TRASNADAS, MUCHAS VECES SON PRESA DE SENTIMIENTOS BAJOS QUE LES LLEVAN A HACER ESAS TRASNADAS Y CANALLADAS.

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picardía s. f.
1 Disimulo o astucia para que no se vea o no se sepa una cosa o para sacar provecho de ciertas situaciones.
2 Travesura poco importante en la que hay ligera malicia y engaño: estos niños se pasan el día haciendo picardías.
3 Acción o dicho en el que hay malicia o atrevimiento, normalmente relacionado con el sexo: se ruborizó con la picardía de sus palabras.

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.


picardía
f. Acción baja, ruindad, vileza.
Bellaquería, astucia o disimulo.
Travesura de muchachos.
Intención o acción deshonesta o impúdica.
Picaresca (profesión).

Picardía (Picardie)
Región del N de Francia que comprende tres departamentos; 19 400 km2 y 1 810 867 h. Cap. Amiens. Agricultura. Ind. diversa. Importante foco cultural durante la Edad Media. En los ss. XVI y XVII fue escenario de las Guerras franco-españolas.

Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.


picardía
s f picardía [pikaɾ’ðia]
1 habilidad y gracia en la que hay cierta malicia
Tiene picardía para los juegos de cartas.
2 travesura como las que cometen los niños
Las reuniones de los primos eran un mundo de picardías.
3 dicho o hecho ligeramente erótico y que no llega a ser grosero
una mirada llena de picardía

Copyright © 2009 K Dictionaries Ltd.

Tesauro
picardía
sustantivo femenino
1 maldad, bajeza, ruindad, vileza, bribonada.
2 bellaquería, astucia, disimulo, sagacidad, cuquería.
A la hora de actuar o de decir una cosa, generalmente para conseguir un determinado beneficio.
3 travesura, trastada(coloquial), trastería(coloquial), tunantada, jangada(coloquial).

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

HISTORIA22: PIERRE TEILHARD DE CHARDIN. Pierre Teilhard de Chardin S.J. (Orcines, 1 de mayo de 1881 - Nueva York, 10 de abril de 1955) fue un religioso, paleontólogo y filósofo francés que aportó una muy personal y original visión de la evolución. Miembro de la orden jesuita, su concepción de la evolución, considerada ortogenista y finalista, equidistante en la pugna entre la ortodoxia religiosa y científica, propició que fuese atacado por la una e ignorado por la otra. Suyos son los conceptos Noosfera (que toma prestado de Vernadsky) y Punto Omega.

Pierre Teilhard de Chardin

De Wikipedia, la enciclopedia libre
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Pierre Teilhard de Chardin S.J.
Pierre Teilhard de Chardin 01.jpg
Pierre Teilhard de Chardin
Nacimiento1 de mayo de 1881
Bandera de Francia Orcines, Francia
Fallecimiento10 de abril de 1955
Bandera de los Estados Unidos Nueva York, Estados Unidos
Nacionalidadfrancesa
CampoPaleontología

Pierre Teilhard de Chardin S.J. (Orcines, 1 de mayo de 1881 - Nueva York, 10 de abril de 1955) fue un religioso, paleontólogo y filósofo francés que aportó una muy personal y original visión de la evolución. Miembro de la orden jesuita, su concepción de la evolución, considerada ortogenista y finalista, equidistante en la pugna entre la ortodoxia religiosa y científica, propició que fuese atacado por la una e ignorado por la otra. Suyos son los conceptos Noosfera (que toma prestado de Vernadsky) y Punto Omega.

Contenido

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[editar] Biografía

Nace en Sarcenat, (Auvernia, Francia), siendo el cuarto hijo de una familia numerosa de once hermanos: de Emmanuel Teilhard (1844-1932), archivista,[1] y de Berthe de Dompiere. Su padre, naturalista aficionado, influye decisivamente en su vocación profesional; y la religiosidad de su madre en su formación espiritual.

Cursa los estudios de ciencias y letras en el colegio jesuita de Mongré (Villefranche-sur-Saône).

En 1899, a los 18 años de edad, ingresa en el noviciado jesuita de Aix-en-Provence. Allí, y más tarde, en 1908, en el colegio jesuita de Hastings (cerca de Piltdown, Gran Bretaña), cursa estudios de teología, tras los cuales es ordenado sacerdote.

Es en esa época, durante su estancia en Gran Bretaña, en 1909, cuando conoce al naturalista Charles Dawson con quien compartirá la afición por la paleontología. Y es en 1912 cuando Chardín se ve envuelto en el escándalo del Hombre de Piltdown. Le une a este escándalo el hecho de ser uno de los primeros en conocer el descubrimiento de su amigo. El descubridor del supuesto hombre de Pitdown fue Charles Dawson, y Dawson junto a Smith Woodward, paleontólogo del Museo Británico de Londres fueron quienes lo presentaron a la Sociedad Geológica de Londres. No obstante, han sido muchos los intentos (después de que Teilhard adquiriera relevancia, no antes) de, con mayor o menor sutileza, unir su figura a aquél fraude, en unas ocasiones insinuando su participación, en otras, el conocimiento del mismo.

En 1912 entra a trabajar en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia, en París, trabajando junto al paleontólogo Marcellin Boule, que había exhumado el primer esqueleto completo de un neandertal. En el Instituto de Paleontología Humana entabla amistad con Henri Breuil y participa con él (en 1913) en excavaciones en la, entonces recientemente descubierta (1903), Cueva de El Castillo de Puente Viesgo (Cantabria, España).

Entre 1914 y 1919, permanece movilizado en el frente como camillero recibiendo la Medalla al Mérito Militar y Legión de honor.

En 1916 y 1919, publica sus primeros trabajos : La vida cósmica y El potencial espiritual de la materia. En ellos ya se transluce lo que será el núcleo de su pensamiento.

De 1922 a 1926, obtiene en La Sorbona tres licenciaturas de ciencias naturales: Geología, Botánica y Zoología, y alcanza el doctorado con su tesis Mamíferos del Eoceno inferior francés y sus yacimientos.

En 1923 realiza su primer viaje a China por encargo del Museo de París. Otra vez en París, imparte clases como profesor en el Instituto Católico. Un artículo suyo sobre el pecado original es la causa de sus primeros enfrentamientos con la Ciudad del Vaticano. Se ve obligado a abandonar la enseñanza.

Regresa a China donde en Zhoukoudian participa, junto a Henri Breuil, en el descubrimiento del Sinanthropus u hombre de Pekín —actualmente Homo erectus pekinensis—, el pariente más cercano del Pithecanthropus u Hombre de Java —actualmente Homo erectus erectus—. Breuil y Teilhard descubrieron que el hombre de Pekín era un fabricante de herramientas de piedra y que manipulaba el fuego.

En 1931 participa en el Crucero amarillo recorriendo el Asia Central, una peligrosa aventura científico-deportiva organizada por André Citroën para promocionar sus vehículos. Hasta 1951, que se establece en Nueva York, prosigue una intensa actividad científica marcada por numerosos viajes de estudios: Etiopía (1928), los Estados Unidos (1930), la India (1935), Java (1936), Birmania (1937), Pekín (1939 a 1946), Sudáfrica (1951 y 1953). Teilhard contribuyó fuertemente a la constitución de una red internacional de investigación en paleontología humana.

En 1951 ingresa en la Academia de las Ciencias de Francia.

Muere en Nueva York, el 10 de abril de 1955, el día de Pascua. Un año antes, durante una cena en el consulado de Francia de esa misma ciudad, confió a sus amigos: “Mi deseo sería morir el Día de La Resurrección”.

Gran parte de su obra fue publicada con carácter póstumo por Jeanne Mortier, a la que nombró su albacea para temas editoriales. Esta obra ocupa trece volúmenes.

[editar] El pensamiento de Teilhard

El biólogo Francisco J. Ayala realiza una síntesis sobre el pensamiento de Teilhard de Chardin y lo reduce a cuatro puntos básicos:[2]

[editar] El tiempo: la cuarta dimensión

Antes de la aparición de la teoría de la evolución, predominaba la imagen de un universo estático, formado totalmente desde sus lejanos comienzos. Por el contrario, con la evolución aparece la dimensión “tiempo”, como un actor principal, ya que el cambio es lo esencial y lo estático es lo inexistente.

[editar] La evolución universal

Según Teilhard, no sólo la vida, sino la materia y el pensamiento están también involucrados en el proceso de la evolución. De ahí que es necesario atribuirle a dicho proceso un sentido.

[editar] Principio de complejidad-conciencia

El sentido de la evolución, que involucra tanto la materia, como la vida y el pensamiento (o el espíritu), está comprendido en un principio descriptivo de la mayor generalidad: la tendencia hacia el logro de mayores niveles de complejidad y, simultáneamente, al logro de mayores niveles de conciencia.

[editar] Omega: la meta de la evolución

A partir de la tendencia del universo, guiado por la Ley de complejidad-conciencia, Teilhard vislumbra el Punto Omega, al que define como “una colectividad armonizada de conciencias, que equivale a una especie de superconciencia. La Tierra cubriéndose no sólo de granos de pensamiento, contándose por miríadas, sino envolviéndose de una sola envoltura pensante hasta no formar precisamente más que un solo y amplio grano de pensamiento, a escala sideral. La pluralidad de las reflexiones individuales agrupándose y reforzándose en el acto de una sola reflexión unánime”.[3]

La evolución entonces se estaría convirtiendo en un proceso cada vez más opcional.[3] Teilhard señala así los problemas sociales del aislamiento y de la marginalización como inhibidores enormes de la evolución, ya que la evolución requiere una unificación del sentido. Ningún futuro evolutivo aguarda a la persona si no es en asociación con los demás.[3]

[editar] Fuera de la ortodoxia católica

En 1958, Teilhard ya había muerto, el padre Janssens informó a la Compañía de Jesús, que un decreto del Santo Oficio, dirigido por el cardenal Ottaviani, requirió a las congregaciones retirar de todas las bibliotecas las obras de Teilhard. El documento dice que los textos del jesuita "representan ambigüedades e incluso errores tan graves que ofenden a la doctrina católica" por lo que "alerta al clero para defender los espíritus, en particular los de los jóvenes, de los peligros de las obras de P. Teilhard de Chardin y sus discípulos".

El Padre Castellani enumera en los siguientes puntos las fallas de su pensamiento desde una perspectiva católica:

  1. El transformismo darwiniano dado como verdad cierta.
  2. La negación de la Parusía o Segunda Venida de Cristo tal como la entiende la Iglesia.
  3. La negación de la Redención por la obra personal de Cristo.
  4. La negación del pecado original, a la manera de Pelagio.
  5. Monismo materialista evolucionista parecido al de Spencer y Haeckel.
  6. Panteísmo sutil a la manera de Bergson.
  7. Interpretación modernista de todos los Sacramentos, empezando por la Eucaristía, a la manera de Guenther.
  8. Negación del fin primario del Matrimonio y constitución del fin primario del matrimonio en la “ayuda espiritual mutua de los esposos”.
  9. Aprobación de los medios contraconcepcionistas en el matrimonio, a la manera de Malthus.
  10. Negativa implícita de la autoridad de la Iglesia para definir, a la manera de Loisy, Tyrrel y otros[4]

En 1962, bajo Juan XXIII, la Congregación del Santo Oficio emitió otro monitum (advertencia) severo:

Varias obras del P. Pierre Teilhard de Chardin, algunas de las cuales fueron publicadas en forma póstuma, están siendo editadas y están obteniendo mucha difusión. Prescindiendo de un juicio sobre aquellos puntos que conciernen a las ciencias positivas, es suficientemente claro que las obras arriba mencionadas abundan en tales ambigüedades e incluso errores serios, que ofenden a la doctrina católica. «Por esta razón, los eminentísimos y reverendísimos Padres del Santo Oficio exhortan a todos los Ordinarios, así como a los superiores de institutos religiosos, rectores de seminarios y presidentes de universidades, a proteger eficazmente las mentes, particularmente de los jóvenes, contra los peligros presentados por las obras del P. Teilhard de Chardin y de sus seguidores.
Sebastianus Masala, Notario. 30 de junio de 1962. (AAA 54, 1962,526)

José María Iraburu afirma que "la rehabilitación de Teilhard de Chardin es imposible, considerando la enorme gravedad de sus errores.[5] " Y se reafirma con el comunicado de prensa que la Santa Sede[6] donde se declara:

"[...] Después de haber consultado al Cardenal Secretario de Estado y al Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, quienes, por orden del Santo Padre, habían sido debidamente consultados de antemano, acerca de la carta en cuestión, estamos en condiciones de replicar por la negativa.[...]
L’Osservatore Romano 20-7-1981

[editar] Valoraciones positivas

Varios teólogos católicos han sin embargo apreciado la obra de Teilhard. En 1962 en El pensamiento religioso del padre Teilhard de Chardin, el jesuita Henri de Lubac, aunque reconoce que no comprendía bien el papel de la socialización en el pensamiento de Teilhard, destaca la continuidad de Teilhard con la tradición de la Iglesia.

El Papa Paulo VI en un discurso sobre la relación entre fe y ciencia se refiere a Teilhard como un científico que acaba de estudiar este asunto y pudo "encontrar el espíritu", de manera que su explicación del universo manifiesta "la presencia de Dios en el universo en el principio inteligente y Creador".[7]

Más recientemente, en 1987, el cardenal Ratzinger, el ahora Papa Benedicto XVI en sus Principios de Teología Católica admitió que uno de los principales documentos del Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes fue permeado por el pensamiento del jesuita francés. Benedicto XVI ha afirmado también que Teilhard tuvo una gran visión, que culmina en una verdadera liturgia cósmica, en la cual el cosmos se convertirá en una hostia viviente.[8]

[editar] Obras principales

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Annonce de la réception du diplôme d'archiviste paléographe par Emmanuel Teilhard dans la Bibliothèque de l'École des chartes (1872)
  2. Ayala, Francisco J. (1989) La naturaleza inacabada. Salvat Editores SA. Biblioteca científica Salvat, 93. 278 págs. Barcelona ISBN 84-345-8454-9
  3. a b c Teilhard de Chardin, Pierre (1955). El fenómeno humano. Taurus Ediciones, S.A. Ensayistas, 32. 383 págs. Madrid, 1986 ISBN 84-306-1032-4
  4. Leonardo Castellani, Dinámica Social, nº 63, Buenos Aires, noviembre 1955.
  5. José María Iraburu (9 de septiembre de 2009). «(27) Lenguaje del P. Castellani – Teilhard» (en castellano). Consultado el 15 de septiembre de 2009.
  6. L’Osservatore Romano 20-7-1981
  7. Cursos IV, 1966, pp. 992-993
  8. Homilía de Su Santidad Benedicto XVI, durante la celebración de vísperas en la catedral de Aosta el 24 de junio de 2009.

[editar] Bibliografía

  • Julio Meinvielle (Buenos Aires 1960). La cosmovisión de Teilhard de Chardin. Editorial Cruzada, 89 págs.
  • Pérez de Laborda, Alfonso (2001). La Filosofía de Pierre Teilhard de Chardin. Encuentro Ediciones, S.A. 478 págs.. ISBN 978-84-7490-612-7.
  • Teilhard de Chardin, Pierre (2008). El Medio divino. Ensayo de vida interior. traducción de Francisco Pérez Gutiérrez. Colección: Estructuras y Procesos. Religión. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-976-5.
  • — (2005). Lo que yo creo. colección: Estructuras y Procesos. Religión. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-805-8.
  • — (2004). Himno del Universo. colección: Estructuras y Procesos. Religión. tercera edición. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-127-1.
  • Lubac, Henri D. (1962) La pensée religieuse du père Teilhard de Chardin. París: Aubier. 2002: Les Editions du Cerf. ISBN 978-2-204-06758-4
  • Wolgensinger, Jacques (1970). L’épopée de La Croisière Jaune. París: Ed. Robert Laffont. pp. 238 [versión consultada= La epopeya del Crucero amarillo. Bilbao: Ed. Mensajero. 1972. pp. 245. ].

[editar] Enlaces externos