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Arqueología

ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: EL HOMBRE DE CROMAGNON. El Hombre de Cro-Magnon es el nombre con el cual se suele designar al tipo humano correspondiente a ciertos fósiles de Homo sapiens (es decir, la especie humana actual), en especial los asociados a...

ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: EL HOMBRE DE NEANDERTHAL - Cap.4 y 5 . El Hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5.000 años se cree convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, antecesor directo del hombre moderno. Evidencias de esta convivencia se han encontrado en las cuevas de Chatelperron.[1

ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: EL HOMBRE DE NEANDERTHAL.El Hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) es una especie del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 29.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio...

ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: La Edad del Hielo y los Neardentales

Homo neanderthalensis

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Hombre de Neandertal
Rango fósil: Pleistoceno Medio - Superior
Neanderthalensis.jpg
Reconstrucción de un hombre de Neandertal
Estado de conservación
Extinto en época prehistórica desde ca. 25.000 a. C.
Clasificación científica
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Subfilo:Vertebrata
Clase:Mammalia
Orden:Primates
Suborden:Haplorrhini
Infraorden:Simiiformes
Superfamilia:Hominoidea
Familia:Hominidae
Género:Homo
Especie:H. neanderthalensis
Nombre binomial
Homo neanderthalensis
King, 1864

El Hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5.000 años se cree convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, antecesor directo del hombre moderno. Evidencias de esta convivencia se han encontrado en las cuevas de Chatelperron.[1]

Sus características definidoras, a partir de los huesos fósiles descubiertos hasta ahora (unos 400 individuos), son: esqueleto robusto, pelvis ancha, extremidades cortas, tórax en barril, arcos supraorbitarios resaltados, frente baja e inclinada, faz prominente, mandíbulas sin mentón y gran capacidad craneal —1.500 cm³—. Vivían en grupos organizados, formados por alrededor de unos treinta miembros.

Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo. Tenían un cráneos alargado y amplio, baja estatura y complexión robusta, y nariz amplia de aletas prominentes;[2] rasgos que denotan adaptación a climas fríos, como se puede observar actualmente en las poblaciones del Ártico. Sus cerebros eran igual o más grandes que los del hombre moderno. Un neandertal promedio tendría una altura de 1,65 m, de contextura pesada, y musculatura robusta. Si bien su estructura ósea no los hacía corredores de largo aliento, sí eran caminantes de largas distancias. Estudios anatómicos realizados han determinado que el neandertal podía articular una fonética limitada respecto al que actualmente posee el hombre moderno, esto debido a la ubicación de la laringe, más arriba que el moderno.[3]

El estilo de herramientas líticas utilizadas en el Paleolítico medio por los neandertales es la cultura Musteriense, así llamada por haber sido encontradas por primera vez en el yacimiento arqueológico Le Moustier. La cultura musteriense está caracterizada por la utilización de la técnica de talla Levallois. Estas herramientas fueron producidas usando martillos de percusión blandos, como huesos o madera. En los últimos tiempos de los neandertales se nota en el registro arqueológico el estilo Châtelperroniense, considerado como más "avanzado" que el musteriense.

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[editar] Etimología

El término hombre de Neanderthal fue creado en 1863 por el anatomista William King. Neanderthal hoy se escribe de dos maneras: La ortografía de la palabra alemana Thal, que significa valle, fue cambiada a Tal a principios del siglo XX, pero la primera forma de escribirlo es la que a menudo se utiliza en inglés y siempre en la nomenclatura binomial, mientras que en alemán y español generalmente se usa la forma moderna, que es la recomendada por el Diccionario Panhispánico de Dudas.

El comienzo de la historia del Hombre de Neandertal es también el inicio de la paleoantropología. En agosto de 1856 fue descubierto el espécimen que luego sería conocido como Neandertal 1. El lugar fue la cueva Feldhofer en una zona encañonada del valle del río Düssel, cerca de Düsseldorf, Alemania, que se llama valle de Neander (en aleman Neandertal) según el compositor y teólogo Joachim Neander.

[editar] Descubrimiento

Los primeros fósiles fueron encontrados en Engis (Bélgica), en 1829. Le siguen los de Gibraltar, en la cantera de Forbe en 1848, pero no se reconoció el significado de estos dos descubrimientos hasta bastante después de que se diera a conocer el famoso Neanderthal 1. Este fue hallado en 1856 cerca de Düsseldorf en el valle del río Düssel en Alemania, tres años antes de que Charles Darwin publicara El origen de las especies.

El descubrimiento de 1856 fue realizado por Franz Mayer, de la Universidad Bonn, y para explicar dicho hallazgo inventó una teoría curiosa. Según Franz el esqueleto pertenecía a un cosaco ruso que perseguía a Napoleón a través de Europa. Explicaba que el cosaco sufría raquitismo, lo que explicaría la forma arqueada de sus piernas, y que el dolor del raquitismo le hacía arquear tanto las cejas que le produjeron unos fuertes arcos supraciliares.[4]

[editar] Clasificación

William King le asignó en 1864 el nombre Homo neanderthalensis, dándole condición humana pero considerándolo una especie diferente. Posteriormente y debido a su elevada capacidad craneal equivalente a la del humano actual (y muchas veces superior), se le denominó Homo sapiens neanderthalensis durante la mayor parte del s.XX, a pesar de las notables diferencias anatómicas. Su lugar en la clasificación científica ha sido fuertemente debatido, pero el consenso actual lo ubica como una especie aparte (Homo neanderthalensis). La genética ha demostrado que el Hombre de Neandertal evolucionó paralelamente al Homo sapiens desde antepasados comunes lejanos. Los científicos han tenido éxito en extraer el ADN de varios esqueletos de neandertales. Después de un cuidadoso análisis, particularmente del ADN mitocondrial y además de una cantidad de ADN nuclear, parece que el ADN de los neandertales no es muy diferente al del H. sapiens, estudios del genoma obtenidos de huesos han evidenciado que coincide en un 99,9%, adicionalmente presenta el gen que permite la fonación lo que se deduce podían articular lenguaje.[5]

Al medir el grado de diferencia filogenética entre el ADN de los neandertales y el de los humanos modernos, los investigadores sugieren que estas dos especies surgieron de linajes separados hace por lo menos 400 mil años y hasta 1 millón de años atrás. Aunque no se descarta un pequeño aporte neandertal al acervo genético del Homo sapiens, el reciente estudio del material genético procedente de la muela de un niño neandertal de hace 100 mil años ha concluido que el hombre de Neandertal no es antepasado directo del Homo sapiens.[6] Si bien un reciente estudio[7] aporta datos para creer que los seres humanos actuales tienen genes neandertales y el cruce entre especies podría haber ocurrido.

[editar] Origen

Mientras el Homo sapiens evolucionó en África, desde donde migró hace entre 100.000 y 60.000 años hacia el resto del planeta, el hombre de Neandertal se cree que desciende del Homo heidelbergensis. Estudios recientes[8] indican que su origen podría estar en la Península Ibérica.

[editar] Preneandertales

Neandertal de la Chapelle-aux-Saints (Francia)

El hallazgo del Homo antecessor en Atapuerca ha esclarecido el significado de la mandíbula aparecida en 1907 en Mauer, cerca de Heidelberg (Alemania), la cual coincide cronológicamente con los Homo erectus, pero difiere de éstos y de los neandertales, concluyéndose que quizás fuera un estadio intermedio entre Homo erectus u Homo ergaster y neandertales. Un cráneo exhumado en Steinheim (Alemania) datado en 250.000 adC podría corresponder a la misma especie de Homo heidelbergensis o preneandertaliense. En dichos casos hablamos de la glaciación de Mindel o del interglaciar Mindel-Riss, respectivamente. El último de estos cráneos está más evolucionado aún que la mandíbula del primero, pero su capacidad craneal es baja (poco más de 1.150 c.c.).[cita requerida]

[editar] Existencia en el tiempo

En la Península Ibérica hay pruebas de su existencia desde los primeros estadios (hace unos 230.0000 años) hasta hace aproximadamente 28.000 años, como indican estudios recientes.[9]

Surgieron hace unos 230.000 años[10] en el Paleolítico Inferior y desaparecen del registro fósil hace unos 28.000-33.000 años, después de haber creado y desplegado la importante y extendida cultura Musteriense, que se considera como la expresión del Paleolítico Medio, y también el Châtelperroniense, que actualmente se cree que habría sido autóctono. Las causas de su extinción son todavía motivo de debate y se discuten más abajo.

[editar] Comparación craneal con los primeros humanos modernos

Cada uno de los rasgos tomados en consideración puede aparecer por separado en cualquiera de los dos grupos, variando en grado y en frecuencia, pero la tendencia es que se den de forma conjunta.

NeandertalesPrimeros humanos modernos
gran moño occipitalpequeño moño occipital
frente huidizafrente levantada
reborde supraorbitario marcadodébil reborde supraorbitario
prognatismocara vertical
ausencia de mentónpresencia de mentón
espacio retromolarsin espacio retromolar

[editar] Genómica Neandertal

Ya se ha secuenciado por completo el Genoma del Neandertal mitocondrial,[11] y se está por completar el genoma nuclear.[12]

Homo sapiens y Homo neanderthalensis comparten el 99,5% del genoma, según los últimos[13] estudios genéticos realizados sobre un individuo neandertal del yacimiento de Vindija, Croacia. Gracias al estudio del Genoma Neandertal, también se sabe que podían llegar a ser pelirrojos, ya que tenían el gen necesario.[14] También se ha descubierto que tenían el grupo sanguíneo O, o sea uno de los cuatro que se manifiestan hoy en día en los humanos modernos.[15]

[editar] Canibalismo

El canibalismo es algo probado en diferentes yacimientos neandertales,[16] como Moula-Guercy o Vindija. Los restos óseos presentan marcas de corte realizadas con herramientas de piedra, y están muy bien conservados por haber sido eliminada de sus huesos toda la carne. No era un canibalismo antropofágico sino ritual, según se cree. Ya que al parecer la carne se quitaba de los huesos para ser enterrados, y no para ser comida. Esto se sabe por comparación etnológica. Bajo un microscopio se nota la diferencia de los cortes realizados en animales de caza para ser comidos, y en los que se practican en huesos de los miembros fallecidos del grupo.

Esta sería una práctica que se habría realizado a lo largo de largos períodos y en diferentes regiones. Los yacimientos mencionados están uno en Francia y el otro en Croacia; el primero está datado en 100 mil años y el segundo en 30 mil. También se han encontrado evidencias de canibalismo ritual en El Sidrón y Atapuerca (España), en Combe Grenal (Francia), en Krapina (Croacia) y en la cueva de Guattari (Italia).

Aunque en el caso de la cueva del Sidrón se cree[17] que podría ser un canibalismo con fines alimenticios, debido a hambrunas. Al parecer, en los dientes de esos individuos se pueden ver períodos de hambruna, y los huesos están triturados como para quitarles el tuétano, es decir, los "limpiaba" con fines alimenticios, y no rituales.

[editar] Lenguaje y arte

Es polémica la cuestión de qué forma de comunicación manejaban los neandertales: si un lenguaje relativamente similar al moderno (con estructura compositiva y reglas gramaticales, de modo que un número limitado de palabras se combina para crear un número ilimitado de frases posibles) o algunas formas menos desarrolladas y, en cierto sentido, más próximas al sistema de comunicación de los simios.

Entre los autores que consideran que los neandertales no usaban un lenguaje como tal está el arqueólogo Steven Mithen, de la Universidad de Reading, que defiende la teoría de que tenían un sistema de comunicación "Hmmmm" (esto es, holístico, manipulador, multimodal, musical y mimético. Véase The Singing Neanderthals). Lieberman realizó un modelo coincidente con la opinión de Mithen: la situación del cuello adelantado y la disposición de la laringe parecerían haber dificultado un lenguaje articulado, sin embargo otros estudios suponen que el hiodes estaba lo suficientemente desarrollado y posicionado como para la emisión de fonemas discretos con capacidad simbólica, aunque de un modo mucho más tosco que en el Homo sapiens.
El arte (musteriense) de los neandertales aún presenta controversias: André Leroi-Gourhan, entre otros, observó que podían, y de hecho solían hacerlo, rendir homenajes a sus difuntos (elaborando sencillas tumbas), bastante tardíamente, cuando ya podrían haber entrado en contacto con los H. sapiens los neandertales parecen haber estado dotados de la suficiente habilidad como para copiar rudimentariamente el arte de los H. sapiens primitivos: en yacimientos correspondienes a neandertales se han hallado algunos pocos objetos de cuerno pulido que parecen haber tenido un valor estético e incluso una muy tosca máscara confeccionada con una basta placa de piedra a la cual se le practicaron dos oquedades a modo de ojos.

En El Sidrón (yacimiento localizado en Asturias, de 43.000 años de antigüedad), se han podido tomar muestras (estudiadas por Carles Lalueza) que permiten reconstruir dos importantes genes neandertales: el FoxP2, relacionado con la posibilidad del habla, y del MCR1, de la pigmentación, que indicaría color del pelo rubio y pelirrojo.[18]

[editar] Extinción

Se han propuesto muchas explicaciones para la extinción de los neandertales, en relación o no con la expansión de los cromañones con los que convivieron en Europa en los últimos milenios de su vida como especie. El paleobotánico José Carrión, de la Universidad de Murcia, propone una tesis de extinción por cambio ambiental ligado a los cambios climáticos.

El neandertal es un animal meridional, de bosque abierto o sabana (árboles grandes, arbolitos sueltos y hierba), no es un hombre de estepa. Siempre los han pintado en el norte de Europa, pero ellos se iban al norte cuando hacía calor; en los periodos glaciales estaban en el sur de España, el sur de Italia y la península grecobalcánica. Por su tecnología, posiblemente cazaban en grupos pequeños y al acecho, escondiéndose detrás de árboles y arbustos. Y ocurre algo inesperado: el paisaje se hace entonces muy abierto, muy estepario, con pocos arbustos, y el tipo de animales cambia. Pasa de una gran diversidad de fauna a otra menor pero muy grande: mamuts, bisontes, renos... Animales que hay que cazar de otra manera, con proyectil o lanzando piedras a distancia. Y sus herramientas de caza son más pequeñas y lanzables, no pesan. La mejor tecnología para esa caza la tiene nuestra especie, los sapiens que vienen de la estepa asiática perfectamente adaptados. Pero todavía sobrevivió miles de años.[19]

Muchas son las preguntas para las que no hay una respuesta clara ¿Los sapiens compitieron intensamente con ellos por recursos?, ¿los mataron y exterminaron en combate? ¿los contagiaron de enfermedades para las cuales carecían de defensa? ¿no soportaron, los neandertales, determinados cambios climáticos o ambientales? ¿Se cruzaron sapiens y neandertales?

La hipótesis de mixogénesis o hibridación Homo sapiens /Homo neanderthalensis resulta, por los mapeos de secuencias de ADN, prácticamente descartada; la extinción masiva de Homo neandertalensis por la rigurosidad de la última gran glaciación hasta la fecha también parece descartada ya que los neandertales habrían estado muy bien adaptados al clima glacial, de modo que lo más probable (reforzada tal probabilidad por la rápida desaparición de los neandertales tras la irrupción de los Homo sapiens en Europa) es que el principal motivo para la extinción fuera la competencia por los recursos con los H. sapiens.[cita requerida] Los últimos reductos de neandertalensis se encontraron en el sur de de la Península Ibérica (Andalucía, Portugal).

[editar] Pervivencia en la memoria colectiva

Aunque es muy improbable, algunos[cita requerida] mantienen que el recuerdo de la coexistencia con los neandertales se mantiene en lo que ambiguamente se denomina memoria colectiva, en la figura de ogros, trolls y otros seres mitológicos. Estos seres, representados como peludos, fuertes y habitantes del bosque más profundo, y que los viejos héroes exterminaron, parecen coincidir más bien con las reconstrucciones clásicas del aspecto físico de los neandertales (sujetas a prejuicios cognitivos muy arraigados) que los representaban como un estadio evolutivo intermedio. Las reconstrucciones más actuales no coinciden con esa visión tradicional, que no obstante, sigue presente en la cultura popular.[cita requerida]

En el País Vasco, existe la leyenda de los Basajaun, literalmente "Señor del bosque" o "Señor salvaje" en euskera, un ser antropomorfo que habitaba en los lugares más profundos de los bosques o en cuevas, de espesa cabellera, grande y fuerte, al que los primeros hombres que llegaron a esa tierra se encontrarían ya habitando allí desde tiempos inmemoriales y que les enseñó a éstos el secreto de la sierra, la siembra, el hierro, etc. y que vendría a equivaler al clásico ogro de otros pueblos.

[editar] Principales yacimientos

Restos neandertales

Alemania

Bélgica

Croacia

Eslovaquia

Eslovenia

España

Francia

Neandertal 1, 1856.

Gibraltar

Inglaterra

Italia

Irán

Iraq

Israel

Marruecos

Portugal

República Checa

Rumanía

Rusia

Siria

Ucrania

Uzbekistán

[editar] Los neandertales en la ficción

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Historychannel-capítulo: Clash the caveman
  2. Por qué los neandertales tenían la nariz grande, neanderthalis.blogspot.com
  3. Historychannel-capítulo: Clash the caveman
  4. 1001 cosas que todo el mundo debería saber sobre ciencia, James Trefil, 1992: ISBN 84-226-4927-6
  5. Historychannel-capítulo: Clash the caveman
  6. Con la muela de un niño descubren que el Neandertal no es antepasado del hombre, diario El Observador
  7. "Possible Ancestral Structure in Human Populations". Vincent Plagnol, Jeffrey D. Wall. (Agosto, 2006) PLoS Genet 2(7): e105 Noticia en castellano: ¿Neandertales en nuestros genes?
  8. "High-resolution U-series dates from the Sima de los Huesos hominids yields 600þN 66 kyrs: implications for the evolution of the early Neanderthal lineage". James L. Bischoff et al. Journal of Archaeological Science (2006). Noticia en español: Neandertales podrían tener su origen en España
  9. "Late survival of Neanderthals at the southernmost extreme of Europe". Clive Finlayson et al. Nature advance online publication 13 September 2006. Noticia en español
  10. Arsuaga, J.L. & Martínez, I. 1997. La especie elegida: la larga marcha de la evolución humana. Temas de Hoy.
  11. Complete Neandertal mitochondrial genome sequenced from 38,000-year-old bone
  12. Neandertal genome halfway done
  13. Compartimos el 99,5% del genoma con los Neandertales
  14. Los neandertales ¿eran pelirrojos?, Mundo Neandertal
  15. Dos neandertales de El Sidrón tenían el grupo sanguíneo O, Mundo Neandertal
  16. Defleur A, White T, Valensi P, Slimak L, Cregut-Bonnoure E. "Neanderthal cannibalism at Moula-Guercy, Ardeche, France." Science. 1999 Oct 1;286(5437):18-9.
  17. Canibalismo neandertal en El Sidrón
  18. Reportaje: Neandertales Más cerca de nosotros Malén Aznárez, El País 13/04/2008.
  19. Reportaje: Neandertales Más cerca de nosotros Malén Aznárez, El País 13/04/2008.

[editar] Bibliografía

  • ADN nuclear de un neandertal secuenciado: "Neanderthal DNA yields to genome foray", Dalton, Nature, 16 May 2006. Noticia en español.
  • Eva M. Wild, Maria Teschler-Nicola, Walter Kutschera, Peter Steier, Erik Trinkaus & Wolfgang Wanek (19 May 2005) Direct dating of Early Upper Palaeolithic human remains from Mladeč, Nature 435:332–335. link for Nature subscribers
  • Dennis O'Neil 12/6/04 Evolution of Modern Humans Neandertals retrieved 12/26/2004
  • Serre et al. (2004). "No evidence of Neandertal mtDNA contribution to early modern humans". PLoS Biology 2 (3): 313–7. PMID 15024415.
  • Hickmann, Kilmer, Eichmann (ed.) (2003) Studies in Music Archaeology III International Study Group on Music Archaeology's 2000 symposium. ISBN 3-89646-640-2
  • Fink, Bob (1997) The Neanderthal Flute... (Greenwich, Canada) ISBN 0-912424-12-5
  • Sommer, J.D. (1999) The Shanidar IV 'Flower Burial': A Reevaluation of Neanderthal Burial Ritual, Cambridge Archaeological Journal, 9 127-129.
  • Solecki, R. S. (1975) Shanidar IV, a Neanderthal flower burial in N. Iraq Science 190 (28) 880

Divulgación

[editar] Enlaces externos

Wikispecies

Commons

 

ARQUEOLOGÍA, ANTROPOLOGÍA Y GEOLOGÍA: Por qué hay edades de hielo (glaciaciones) parte I y II

ARQUEOLOGÍA, ANTROPOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA: FORMACIÓN DE LOS CONTINENTES - PANGEA / How the Continents were Formed

ARQUEOLOGÍA, ANTROPOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA: "PANGEA". Pangea (Pangaea) era el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los continentes que lo componían fuesen separados por el movimiento de las placas tectónicas y conformaran su configuración actual.

Pangea

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Para otros usos de este término, véase Pangea (desambiguación).
Las líneas marcadas sobre Pangea señalan las masas de tierra que se separarían para formar los continentes actuales.

Pangea (Pangaea) era el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los continentes que lo componían fuesen separados por el movimiento de las placas tectónicas y conformaran su configuración actual. Este nombre aparentemente fue usado por primera vez por el alemán Alfred Wegener, principal autor de la teoría de la deriva continental, en 1912. Procede del prefijo griego "pan" que significa "todo" y de la palabra en griego "gea" "suelo" o "tierra" (Γαῖα Gaĩa, Γαῖη Gaĩê o Γῆ Gễ). De este modo, quedaría una palabra cuyo significado es "toda la tierra".

Se cree que la forma original de Pangea era una masa de tierra con forma de "C" distribuida a través del Ecuador. Ya que el tamaño masivo de Pangea era muy amplio, las regiones internas de tierra debieron ser muy secas debido a la falta de precipitación. El gran supercontinente habría permitido que los animales terrestres emigraran libremente desde el Polo Sur al Polo Norte. Al extenso océano que una vez rodeó al supercontinente de Pangea se le ha denominado Pantalasa (Panthalassa).

Se estima que Pangea se formó a finales del período Pérmico (hace aproximadamente 300 millones de años) cuando los continentes, que antes estaban separados, se unieron formando un sólo supercontinente rodeado por un único mar.

Mapa físico de Pangea basado en el de Christopher R. Scotese.

Pangea habría comenzado a fragmentarse entre finales del Triásico y comienzos del Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años), producto de los cambios y movimientos de las placas tectónicas. El proceso de fragmentación de este supercontinente condujo primero a dos continentes, Gondwana al sur y Laurasia al norte, separados por un mar circumecuatorial (mar de Tetis) y posteriormente a los continentes que conocemos hoy. Dicho proceso geológico de desplazamiento de las masas continentales (deriva continental) se mantiene en marcha al día de hoy.

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[editar] La formación de Pangea

Distribución de los continentes hace 500 millones de años durante el Cámbrico Inferior, una vez que Pannotia se fragmentase. Los tres pequeños continentes son Laurentia, Siberia y Báltica, mientras que el grande es Gondwana. El océano Proto-Tetis se localiza entre Gondwana y los pequeños continentes, el océano Khanty entre Siberia y Báltica y el océano Iapetus entre Laurentia y Báltica.
Distribución de los continentes hace 470 millones de años durante el Ordovícico Medio. Abajo, el microcontinente de Avalonia.
Distribución de los continentes hace 430 millones de años durante el Silúrico. Los pequeños continentes son Siberia y Laurentia-Báltica-Avalonia (Euroamérica), mientras que el más grande es Gondwana. Ahora entre Gondwana y Euramérica se extiende el océano Rheico. Entre Euramérica y Siberia, el océano Ural sustituye al océano Khanty.
Distribución de los continentes hace 370 millones de años durante el Devónico. Al norte está situado el continente Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica, y al sur Gondwana. Los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajan de Gondwana y a su paso el océano Proto-Tetis es sustituido por el océano Paleo-Tetis.
Distribución de los continentes hace 300 millones de años a finales del Carbonífero. Al norte está situado el continente Siberia, en el medio el supercontinente de Euramérica, y al sur Gondwana. Al este se encuentran China del Norte y China del Sur, bordeando el océano Paleo-Tetis. Al sur, Cimmeria se desgaja de Gondwana y a su paso el océano Paleo-Tetis será reemplazado por el océano Tetis.

Rodinia, que se formó hace 1100 millones años durante el Proterozoico, fue el supercontinente del que derivaron todos los continentes subsecuentes. No se descarta la posibilidad de la existencia de supercontinentes anteriores a Rodinia, formados y desintegrados cíclicamente durante los 4.600 millones de años de existencia de la Tierra. Rodinia se fragmentó hace unos 750 millones de años y después los fragmentos volvieron a reunirse en el supercontinente Pannotia hace 600 millones de años. Pero una vez, el supercontinente único se vuelve a fragmentar. Hace 540 millones de años, sólo después de 60 millones de años de su formación, Pannotia se divide en dos fragmentos: Gondwana al sur y Proto-Laurasia, más pequeño, al norte.

El supercontinente menor, Proto-Laurasia se desplazó lejos de Gondwana a través del océano Pantalásico. Un océano nuevo se formó entre los dos continentes, el océano Proto-Tetis. Inmediatamente, Proto-Laurasia se partió en varios segmentos para crear Laurentia, Siberia y Báltica. Esta separación también propició la generación de dos océanos nuevos, el Iapetus y Khanty. Báltica permaneció al este de Laurentia, y Siberia se asentó al noreste de Laurentia.

Durante el Cámbrico, el continente independiente de Laurentia (qué posteriormente se convirtió en Norteamérica) estuvo fijo en el Ecuador, rodeado con tres océanos, el océano Pantalásico al norte y al oeste, el océano Iapetus al sur, y el océano Khanty al este. Al inicio del Ordovícico, el microcontinente de Avalonia (una masa de tierra que se convertiría en los Estados Unidos, Nueva Escocia e Inglaterra), se separó de Gondwana y comenzó su viaje hacia Laurentia.

Hacia el final del Ordovícico, Báltica chocó con Laurentia, y el norte de Avalonia chocó con Báltica y Laurentia. Entonces, Laurentia, Báltica y Avalonia se unieron para conformar al supercontinente menor de Euramérica o Laurusia, cerrando el océano Iapetus, mientras que el océano Rheico se expandió hacia la costa meridional de Avalonia. La colisión también dio lugar a la formación de los Apalaches norteños. Siberia se asentó cerca de Euramérica con el océano Khanty entre los dos continentes. Mientras todo esto estaba sucediendo, Gondwana se desplazó lentamente hacia el polo sur. Este fue el primer paso de la formación de Pangea.

El segundo paso en la formación de Pangea fue la colisión de Gondwana con Euramérica. Durante el Silúrico, Báltica ya había chocado con Laurentia para formar Euramérica. Avalonia no había chocado con Laurentia todavía, y una vía marítima entre ellos (que era un remanente del océano Iapetus) todavía se contraía al mismo tiempo que Avalonia avanzaba lentamente hacia Laurentia. Mientras tanto, Europa meridional se separó de Gondwana y comenzó a dirigirse hacia Euramérica a través del recientemente formado océano Rheico y colisionó con Báltica meridional durante el Devónico. Sin embargo, este microcontinente tan solo era una placa oceánica. El océano Khanty (el océano hermano de Iapetus), también se contrajo al mismo tiempo que un arco insular desgajado de Siberia chocó con Báltica del este (ahora parte de Euramérica). Detrás de este arco insular se estaba formando un océano nuevo, el océano Ural.

Al final del Silúrico, los microcontinentes de China del Norte y China del Sur se desgajaron de Gondwana y comenzaron a dirigirse hacia el norte a través del océano Proto-Tetis, abriendo desde el sur el océano Paleo-Tetis. En el período Devónico, Gondwana se desplazó hacia Euramérica, lo que causó que el océano Rheico se contrajera.

Al inicio del Carbonífero, el noroeste de África había tocado la costa sudeste de Euramérica, creando la porción meridional de las montañas Apalaches y las Montañas Atlas. Sudamérica se movió hacia el norte con dirección a Euramérica meridional, mientras que la porción del este de Gondwana (India, Antártida y Australia) se dirigió hacia el polo sur desde el ecuador.

China del Norte y China del Sur se encontraban en continentes independientes. Hacia la mitad del Carbonífero, el microcontinente de Kazakhstania había chocado con Siberia (el continente siberiano había sido un continente separado durante millones de años desde la fragmentación del supercontiente Pannotia). Al final del Carbonífero, el oeste de Kazakhstania chocó con Báltica, cerrando los océanos Ural y Proto-Tetis entre ellos (orogenia Uraliana), causando la formación de las montañas de los Urales y la formación del supercontinente de Laurasia. Ésta fue la fase final de la formación de Pangea.

Mientras tanto, Sudamérica había chocado con el sur de Laurentia, cerrando el océano Rheico y formando la parte sur de los Apalaches y las montañas de Ouachita. Para este tiempo, Gondwana se posicionó cerca del polo sur, y se formaron glaciares en la Antártida, la India, Australia, África meridional y Sudamérica. El bloque del norte de China chocó con Siberia al final del Carbonífero, cerrando por completo el océano Proto-Tetis.

Para el inicio del Pérmico temprano, la placa Cimmeriana se desgajó de Gondwana y se dirigió hacia Laurasia, formando un océano nuevo en su extremo meridional, el océano Tetis, y cerrando el océano Paleo-Tetis. La mayoría de las masas de tierra estaban reunidas en una sola entidad. Para el período Triásico, Pangea rotó ligeramente en dirección al sudoeste. La placa Cimmeriana todavía viajaba a través del cada vez más pequeño océano Paleo-Tetis, hasta la mitad del Jurásico. Paleo-Tetis se cerró de oeste a este, creando la orogenia Cimmeriana. Pangea parecía una "C", con un océano dentro de la "C", el nuevo océano Tetis. No obstante, Pangea se desunió durante el Jurásico Medio, y esta fragmentación se explica en el siguiente apartado.

[editar] La separación de Pangea

Separación animada de Pangea.

Hubo tres fases importantes en la desintegración de Pangea. La primera fase comenzó al principio-mitad del Jurásico, cuando en Pangea se creó una grieta que abarcaba desde el océano Tetis al este hasta el Pacífico al oeste. Esta grieta separó Norteamérica de África y produjo múltiples fallas, siendo el río Misisipi la más grande de ellas. La grieta produjo un nuevo océano, el océano Atlántico. Este océano no se abrió uniformemente, sino que el desplazamiento comenzó en el Atlántico Norte-Central; el Atlántico sur no se abriría hasta el Cretáceo. Laurasia comenzó a rotar hacia la derecha y se movió hacia el norte con Norteamérica al norte, y Eurasia al sur. El movimiento Laurasia en favor de las manecillas del reloj también condujo al cierre del océano Tetis. Mientras tanto, en el otro lado, en África, se formaron nuevas grietas a lo largo de los márgenes adyacentes de África, de Antártida y del este de Madagascar, lo que que conduciría a la formación del océano Índico, que también se abriría durante el Cretáceo.

Distribución de los continentes hace 220 millones de años durante el Triásico Superior. Enla primera fase de la separación de Pangea, una grieta empieza a formarse entre el oeste y el océano Tetis.
Distribución de los continentes hace 150 millones de años durante el Jurásico Superior. Comienza la segunda fase de la separación de Pangea. Gondwana se fragmenta en África, Sudamérica, India y Antártida/Australia.
Distribución de los continentes hace 90 millones de años durante el Cretácico Superior. El océano Atlántico continúa abriéndose. La India se aleja de África y conforme se desplaza al norte va cerrando el océano Tetis y abriendo el océano Índico.
Distribución de los continentes hace 50 millones de años durante el Eoceno. Durante la tercera fase de la separación de Pangea, Norteamérica y Groenlandia se separan de Eurasia, la India colisiona con Asia, Australia se separa de la Antártida y ésta de Sudamérica.

La segunda fase importante de la desintegración de Pangea comenzó al inicio del Cretáceo (hace 150-140 millones de años), cuando el supercontinente Gondwana se dividió en cuatro continentes más pequeños (África, Sudamérica, India y Antártida/Australia). Hace cerca de 200 millones de años, el continente de Cimmeria, según lo mencionado arriba ("la formación de Pangea"), chocó con Eurasia. Sin embargo, a la vez que se producía esta colisión, se formó la nueva zona de subducción que se denomina fosa de Tetis. Esta fosa produjo la subducción de la dorsal oceánica de Tetis, responsable de la expansión del océano Tetis. Esta subducción probablemente causó que África, la India y Australia se movieran hacia el norte. Al inicio del Cretáceo, Atántica, la Sudamérica de hoy, y África, finalmente se separaron de Gondwana (es decir, se separaron de la Antártida, India y Australia), causando la apertura de un "océano Índico del sur". En el Cretáceo medio, Gondwana se fragmentó para abrir el Océano Atlántico del sur mientras Sudamérica comenzó a moverse hacia el oeste alejándose de África. El Atlántico del sur no se desarrolló uniformemente, se separó de sur al norte como una cremallera. Así también al mismo tiempo, Madagascar y la India comenzaron a separarse de la Antártida y se movieron hacia el norte, abriendo el océano Índico. Madagascar y la India se separaron hace aproximadamente de 100 a 90 millones de años durante el Cretáceo tardío. La India continuó moviéndose hacia el norte con dirección a Eurasia a una velocidad de 15 centímetros por año (un record de movimiento tectónico), cerrando el océano Tetis, mientras que Madagascar se detuvo y encallo con la placa Africana. Nueva Zelanda y Nueva Caledonia comenzaron a moverse desde Australia hacia el este en dirección del Pacífico, abriendo el Mar del Coral y el Mar de Tasmania. Desde entonces, han sido islas independientes.

La tercera fase principal (y final) de la desintegración de Pangea ocurrió al inicio del Cenozoico (Paleoceno - Oligoceno). Norteamérica/Groenlandia finalmente se separó de Eurasia, abriendo el mar Noruego hace cerca de 60-55 millones de años. Los océanos Índico y Atlántico continuaron expandiéndose, cerrando el océano Tetis. Mientras tanto, Australia se separó de la Antártida y se movió rápidamente hacia el norte, así como lo hizo la India hizo hace más de 40 millones de años antes, actualmente se encuentra en curso de colisión con el este de Asia. Australia y la India se están moviendo actualmente en dirección noreste a una velocidad de 5-6 centímetros por año. La Antártida ha estado en (o muy cerca) del polo sur desde la formación de Pangea (desde hace 280 millones de años). La India comenzó a chocar con Asia hace cerca de 35 millones de años, formando la orogenia Himalaya, finalmente cerrando con esto la vía marítima de Tetis; esta colisión aun continúa hoy. La placa africana comenzó a cambiar su dirección, del oeste al noroeste hacia Europa, mientras que Sudamérica comenzó a moverse en dirección al norte separándose de la Antártida, permitiendo por primera vez la completa circulación oceánica alrededor de Antártida, causando un rápido enfriamiento del continente y permitiendo la formación de los glaciares. Otros acontecimientos importantes ocurrieron durante el Cenozoico, incluyendo la apertura del golfo de California, el levantamiento de los Alpes, y la apertura del Mar del Japón. La desintegración de Pangea continúa hoy día, en la grieta al este de África; además, las colisiones en curso pueden indicar la creación incipiente de un nuevo supercontinente.

[editar] Supercontinentes anteriores

Se cree que Pangea no fue el primer supercontinente. Con la evidencia disponible, los científicos han reconstruido un predecesor llamado Pannotia, que se pudo haber formado hace cerca de 600 millones de años, antes de dividirse unos 50 millones de años más tarde. También hay evidencias que llevan a pensar que hubo otro supercontinente, Rodinia, hace aproximadamente 1100 millones de años, que se dividió hace 750 millones. Finalmente, evidencias preliminares sugieren que el supercontinente Columbia existió entre hace 1800 y 1500 millones años.

También se cree que Pangea antes no era un continente, sino grupos de islas situados por todo el océano que a causa de los movimientos del interior de la Tierra se juntaron.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: MEMORIA DE ESPAÑA 4 y 5