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POLÍTICA6: LA DUDA. La duda constituye un estado de incertidumbre y un límite a la confianza o la creencia en la verdad de un conocimiento. Su contrapuesto es la certeza.

Duda

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La duda constituye un estado de incertidumbre y un límite a la confianza o la creencia en la verdad de un conocimiento. Su contrapuesto es la certeza.

Puede proyectarse en los campos de la decisión y la acción, o afectar únicamente a la creencia, a la fe o a la validez de un conocimiento. Si le antecede una "verdad" convencionalmente aceptada, la duda implica inseguridad en la validez de ésta.

Lo característico de la duda es la suspensión de la decisión en orden a la acción o de la afirmación de una proposición respecto a un conocimiento respecto a su validez como verdadero.

Cuando la duda se acepta como ignorancia puede ser fuente de conocimiento por el estudio y la crítica.[1]

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La duda escéptica [editar]

Artículo principal: Escepticismo

En filosofía, la duda escéptica equivale a la suspensión del juicio (epojé) que trataban de provocar, con sus numerosos y a menudo sensatos argumentos, los escépticos antiguos (Piromanismo).

La duda cartesiana [editar]

Artículo principal: Descartes

Los argumentos escépticos que enfrenta Descartes parecen estrambóticos, vistos desde la vida cotidiana y el sentido común. Pero Descartes no parece haber confundido el conjunto de creencias y convicciones que a las claras parecen indispensables para orientarnos en la práctica, con los criterios de la investigación filosófica. Esto puede apreciarse en la distinción que establece Descartes, entre las Reglas del Método (Discurso, 3) y las Reglas de la "moral provisional" (Discurso, 1).

La investigación, que es una tarea práctica y se desarrolla en el ámbito general de la vida, tiene el propósito de servir a ésta, pero sería insensato esperarlo antes de que ella misma alcance algunos resultados razonablemente confiables. Entre tanto, para desarrollarse, la investigación consiste en someter a examen una porción enorme de lo que llamamos "sentido común ", incluyendo aquí muchas ideas conforme a las cuales (todo parece indicarlo) habremos de vivir mientras la investigación misma se desenvuelve. Pero no se trata de interrumpir la práctica y la vida para permitir la investigación, así como tampoco de hacer pasar como "resultados", unas meras modas intelectuales (la doctrina de la secta donde nos educamos, o cualquier otro producto de la confusión). El proyecto cartesiano fue el de examinar esas ideas, entre otras, en busca de fundamentos filosóficamente válidos.

Los argumentos escépticos (encaminados a introducir dudas) que Descartes considera en las Meditaciones Metafísicas, han sido tomados en su totalidad de Platón (Cratilo y Teetetes). Estos argumentos constituyen un instrumento de investigación, y en primer lugar deben evaluarse conforme a si son o no inteligibles, y si una vez aceptados, serían en principio susceptibles de discutirse (pues de lo contrario, serían incompatibles con la actividad de investigación). Si ambas condiciones se cumplen, los argumentos son útiles a la empresa filosófica en opinión de Descartes (precisamente como instrumentos de investigación). Para más tarde, dentro de la investigación cartesiana, quedaría juzgar si realmente no tenemos razón alguna que permita descartarlos.

Referencias [editar]

  1. Aristóteles, Metafísica, 982b, 11-32

Enlaces externos [editar]

POLÍTICA6: LA EVIDENCIA (FILOSOFÍA). Una evidencia (del latín, video, ver) es un conocimiento que se nos aparece intuitivamente de tal manera que podemos afirmar la validez de su contenido, como verdadero, con certeza, sin sombra de duda.

Evidencia (filosofía)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Una evidencia (del latín, video, ver) es un conocimiento que se nos aparece intuitivamente de tal manera que podemos afirmar la validez de su contenido, como verdadero, con certeza, sin sombra de duda.

Todos tenemos una idea de lo que es la evidencia con tal de que no tengamos que explicar qué es y en qué consiste.

Por ello se parte de la definición del concepto tal como se entiende normalmente, a partir del cual se inicia la crítica de su contenido y la evolución de su concepto a lo largo de la historia del pensamiento.

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El problema de la evidencia [editar]

El concepto natural parte de la idea de que nuestro conocimiento es intuitivo y nuestras afirmaciones están fundamentadas únicamente en el conocimiento. Pero:

  • Afirmamos u opinamos la mayoría de las veces sin tener en cuenta cuáles son los fundamentos cognitivos sobre los cuales sustentamos dicha certeza u opinión y su afirmación; y mucho menos las conexiones que tales conocimientos tienen con la intuición correspondiente. No siempre estamos seguros de cuándo tenemos evidencia.
  • No siempre afirmamos en función de un conocimiento evidente, sino que consideramos y construimos evidencias basados en ideologías, en la moralidad, en los deseos de la voluntad, en los sentimientos… incluso en ocasiones “porque sí”, porque "lo creo yo".

La evidencia en la filosofía tradicional [editar]

Se consideran dos situaciones diferentes:

La filosofía tradicional escolástica consideraba que tal percepción era consecuencia de una 'intención primera o “simple aprehensión” en la que no hay posibilidad de error; hoy día llamaríamos “creencia” o “juicio”[2]

El gato que está ahí en tanto que lo percibo como una unidad de significación, es decir, como una «cosa», un «hecho» o «suceso», en definitiva un «objeto» en la conciencia.[3]

La intuición sensible es común a todos los seres vivos en su adaptación al entorno, y es el primer grado de conocimiento referido a la sensibilidad. Cuando se percibe como una unidad de objeto acompañado de memoria, como en los animales superiores, constituye un segundo grado de conocimiento, la experiencia, como señala Aristóteles, y en el hombre la elaboración de un concepto. Esa intuición también se produce a nivel "intelectual" a partir de relaciones entre conceptos que tienen su origen en la experiencia sensible.[4]

Sobre el hecho de estar viendo eso que identifico como "gato", afirmo como algo que responde a la realidad: Eso que está ahí es un gato;[6] Pegaso" es un caballo con alas;[7] o el hombre es un animal racional;[8] o Dos y dos son cuatro o La raíz cuadrada de cuatro es dos.[9]


En el primer caso, el de el gato que está ahí, la evidencia se aplica al conocimiento de un objeto. Los escolásticos la llamaron evidencia ontológica.

Los demás casos se refieren a un enunciado: evidencia epistemológica.

Asimismo los escolásticos distinguían:

Evidencia de verdad que se aplica al objeto y manifiesta la verdad del conocimiento.

Evidencia de credibilidad que manifiesta la certeza de la afirmación: La posesión de la verdad por el sujeto que conoce.

La posesión de la verdad (como creencia subjetiva) admite grados y da lugar a:
  • La certeza: posesión perfecta de la verdad, que se manifiesta en la afirmación.
  • La opinión: grado imperfecto de posesión; se afirma, pero se admite la posibilidad de error, es decir, de que la contradictoria también pudiera ser verdadera.
  • La duda: cuando la imperfección del conocimiento es tal que solo es posible enunciar la igualdad de posibilidad de posibles afirmaciones como enunciados contradictorios, y por lo tanto no se produce afirmación alguna.

Consideraron también la evidencia con respecto al objeto de que se trate:

Evidencia formal: Se trata de la evidencia de una proposición cuyo contenido de verdad es lógico-formal: Si todos los elefantes tienen alas y todos los seres alados vuelan, entonces los elefantes vuelan.[10]

Evidencia material: Ahora está lloviendo y el suelo está mojado.

Evidencia moral: La evidencia y su expresión tienen un contenido de "valor moral": No se debe robar. Matar es pecado.


Parecería que sobre la evidencia no debería existir ninguna duda ni problema. Debería ocurrir que cuando afirmamos con plenitud, sin sombra de duda, es porque tenemos evidencia de la verdad de su contenido. Y cuando opinamos es porque la afirmación no se basa en una evidencia plena sino parcial.

De hecho la conciencia vulgar, no crítica, considera el conocimiento, sin más, algo objetivo y, con las circunstancias adecuadas, intuitivamente verdadero. Cuando las circunstancias no son las adecuadas, la evidencia no es perfecta y sólo permite una afirmación débil: la opinión.

Tal era el supuesto sobre el que filosofaron los antiguos para quienes el tema de la evidencia no supuso un problema de especial relevancia.

La evidencia a partir de la Edad Moderna [editar]

Pero dicha situación cambió de forma radical en la Edad Moderna, a partir del planteamiento cartesiano y la exigencia de certeza en la afirmación del conocimiento científico y filosófico.[11]

Artículo principal: Descartes
Artículo principal: Racionalismo
Artículo principal: Empirismo

Tanto los racionalistas como los empiristas reconocieron la evidencia formal y su consistencia en sentido epistemológico en la deducción a partir de unos principios considerados evidentes, considerando que las deducciones son evidencias sucesivas de tipo formal según las leyes lógico-matemáticas, como relación de ideas. Hoy dicho procedimiento se concibe bajo el concepto de análisis.

Pero:

  • Para los racionalistas, el conocimiento de los objetos en su realidad más allá de la conciencia está garantizada a partir de la confianza en la Bondad de Dios, como principio o idea innata del entendimiento, pues Dios no podría hacer que viviéramos permanentemente engañados.[12]
  • Para los empiristas, al no aceptar las ideas innatas, no existe la posibilidad de evidencia más allá de la formalidad de la “relación de ideas”; pues la única fuente de conocimiento no formal, es decir con contenido material, de hecho, se da en la experiencia. La existencia de objetos más allá de la conciencia, si bien no se negaba, tampoco podía ser afirmada con certeza.

Kant intenta realizar una síntesis que hiciera posible el conocimiento científico universal y necesario pero cuyas verdades no fueran meramente formales y analíticas sino que pudieran ser materiales, es decir con contenido en el mundo de la experiencia. Para ello intenta justificar la posibilidad y existencia de unos juicios sintéticos a priori, que serían los juicios propios de la ciencia: Universales y necesarios, por ser apriori, pero sintéticos porque amplían el conocimiento en su contenido material al extender los posibles predicados con independencia de la noción del sujeto.

Artículo principal: Kant

El conocimiento expresado en enunciados (o juicios), como pensaba Kant:

VERDADCONDICIÓNORIGENJUICIOEJEMPLO
Verdad de hechoContingente y particularA posteriori; depende de la experienciaSintético: amplía el conocimiento. El predicado no está contenido en la noción del sujetoTengo un libro entre las manos
Verdad de RazónNecesaria y UniversalA priori; no depende de la experienciaAnalítico: El predicado se encuentra en la noción del sujetoTodos los mamíferos son animales
Verdad científicaUniversal y necesariaA priori; no depende de la experiencia, pero únicamente se aplica a la experienciaSintético a priori: amplía el conocimiento. Solo aplicable a los fenómenosLos cuerpos se atraen en razón directa de sus masas y en razón inversa al cuadrado de sus distancias

Pero la cuestión de tales juicios resulta menos relevante que el problema que plantea acerca de los límites del conocimiento. Los juicios sintéticos apriori, es decir la ciencia, únicamente son posibles en su referencia a lo fenoménico, es decir, al campo de la experiencia posible. La realidad como noúmeno sólo puede ser pensada, no conocida.

La evidencia es un producto de la conciencia respecto a su percepción o idea o concepto[13] y desconectada de lo real:[14]

  • Si no podemos trascender a la propia conciencia, ¿qué relación existe entre lo real y nuestra percepción? ¿Es una relación causal?
  • Si la causa es una relación de ideas, como dice Hume, o un concepto apriori del entendimiento como dice Kant, no podemos conocer lo real. ¿Qué es entonces lo real para poder ser comprendido como causa?[15]

El siglo XIX y comienzos del XX [editar]

Los idealismos, de tradición kantiana desarrollaron los ideales de la razón no en función del orden del conocimiento fundado en la evidencia ontológica sino en la construcción o realización de la Verdad como Ideal de la Razón (pensamiento) que se realiza (se hace real) en la praxis, en la acción.[16] La Razón, con mayúscula, a través de la Humanidad genera la Verdad como realidad a partir de su pensamiento dialéctico.[17]

Los positivismos, de tradición empirista, al grito de “vuelta a las cosas” estimaron que el experimento y la inducción eran suficientes para la justificación del conocimiento científico. Los éxitos constantes del progreso en el conocimiento científico y el dominio de la naturaleza parecieron suficientes para dar por supuesto que lo real era todo aquello que se puede contar, medir o pesar.[18] La evidencia es material y formalizable según la lógica y las matemáticas por más que la relación entre lo material de la experiencia y lo formal lógico-matemático no pueda ser mostrada. El componente formal, lógico-matemático, hace posible, realiza y construye la ciencia como necesaria y universal.[19]

Un nuevo modo de entender la conciencia y la ciencia [editar]

Tres hechos importantes cambian la idea de conciencia y la comprensión de su soporte ontológico:

El hecho de la Evolución, biológica primero, cósmica después [editar]

El tradicional dualismo cuerpo-alma, y la idea de espíritu que han hecho del hombre un ser separado del resto de los seres naturales deja paso a considerar al hombre como un ser más de la naturaleza, sometido a las mismas leyes naturales.[20]

La fenomenología y el neovitalismo [editar]

Franz Brentano y Husserl y más tarde Heidegger aportan algo fundamental: Que la conciencia no es mera conciencia de "yo",[21] sino una conciencia de “estar-en-el-mundo” abierta intencionalmente a la realidad.

Husserl pretendió encontrar una evidencia intuitiva, (intuición de esencia) a través de lo fenomenológico; lo que viene a ser una especie de intuición trascendental, en sentido kantiano, que restaura, de alguna forma, la intuición clásica de la objetividad del conocimiento.

Cassirer, por su parte, desde la superación del Kantismo, reinterpreta la necesidad de la dimensión trascendental de los conceptos mediante el nuevo concepto de función. Estudia asimismo la dimensión humana como "animal simbólico" y de lenguajes que se formalizan en tres sistemas simbólicos, cada uno según una función: El sistema de los mitos, como función expresiva; el sistema del lenguaje común que responde a una función intuitiva; y el sistema de las ciencias que responde a una función representativa y significativa. El conocimiento del mundo se interpreta así así en una dimensión cultural y social.

Heidegger considera que la perspectiva desde la que la ciencia considera las cosas no es suficiente y limita u oculta el conocimiento de la entidad,[22] como realidad, quedándose sólo en su aspecto de mero objeto:

“…el hombre se ha elevado a la “yo”-idad del ego cogito. En esta posición todas las entidades devienen objetos. Las entidades, como objetivas, se absorben en la inmanencia de la subjetividad. El horizonte ya no ilumina desde fuera de sí mismo. (Holzwege, nota 63, p. 241)[23]

La ciencia trata de objetividades pero la filosofía va más allá en su acción clarificadora que abre la conciencia al horizonte del sentido y a la comprensión intuitiva de la plenitud de significado. La física no puede llegar a la pregunta por la cosa.

¿Es la ciencia el patrón de medida para el saber, o hay un saber en el cual se determina el fundamento y el límite de la ciencia y con ello su propia eficacia? Die Frage nach dem Ding, Tubinga, Max Niemeyer (3ª edición), p.8

Como dice en Ser y tiempo

… las plantas del botánico no son las flores del lindero, el “origen” que geográficamente se fija para un río no es el “manantial cristalino”[24]

Lo que nos lleva a una distinción entre comprensión intuitiva y comprensión teórica, mostrando que cuando queremos comprender la realidad plena de significado partimos necesariamente de lo que es por sí mismo natural y anterior al propio significado.

Curiosamente Heidegger coincide en este planteamiento con filósofos analíticos, herederos del positivismo, que parten de supuestos completamente diferentes como Austin o Davidson y Rorty y entra de lleno en la consideración actual del problema de la evidencia y su relación con el lenguaje.

En este contexto hay que situar la reintroducción del vitalismo como pensamiento que siempre ha estado presente en la Filosofía desde el pensamiento griego. La Fenomenología de la percepción de Merleau-Ponty; el pensamiento de Bergson y su elan vital; autores como Jakob Johann von Uexküll y Ludwig von Bertalanffy dan una "concepción biológica del mundo", el organicismo, y consideran la realidad manifestada como un todo orgánico en una íntima relación de lo físico junto a lo psíquico. Ortega y Gasset desarrolla el concepto de razón vital y de circunstancia así como la doctrina del punto de vista; a él pertenece la frase:

Las ideas se tienen; en las creencias se está
Ortega y Gasset, J. Ideas y creencias
La crisis de la ciencia meramente positivista [editar]

Una serie de hechos científicos pone en cuestión la ciencia positivista en la primera mitad del siglo XX:

Eso explica que algunos físicos, Schrödinger por ejemplo, compartan ideas organicistas anteriormente citadas. Según esta visión las ideas mecanicistas-materialistas[28] clásicas han sido completamente arruinadas por la física cuántica y la biología ha de convertirse asimismo en una biología cuántica.

Según este concepto los seres vivos son sistemas microfísicos y no macrofísicos; por eso no pueden explicarse por las leyes de la física clásica.

El estructuralismo y la antropología [editar]

Al margen de la “guerra al sujeto” que declara Claude Lévi-Strauss, “ese tipo insorportable de niño caprichoso que ha ocupado tanto tiempo la escena filosófica”, el estructuralismo viene a establecer la lógica de las formas culturales en sus determinaciones de evolución natural dentro de cada sociedad.

Se muestran allí el sentido de los mitos en los que se encuentran las estructuras y las formas de vida culturales, donde en un entorno de realidad concreta se forjan las formas sensibles e intelectuales mediantes las cuales se construyen el mundo y las formas de vida y la estructura del lenguaje (como ya había considerado Ferdinand de Saussure en la lingüística), y que constituye el fundamento de la Antropología actual.

Hacia nuevos planteamientos [editar]

Hoy el problema se concibe de forma diferente. Se trata más bien de la reconstrucción lógica de conceptos empíricos a partir de una base única y homogénea, constituida por experiencias sensibles o "fenómenos".[29] Según este programa no se trata de desarrollar cuestiones ontológicas, epistemológicas o ni siquiera psicológicas.[30] .

Se trata de construir desde el propio sistema, sin hipótesis previas, ni externas al sistema, (es decir, ni objetivismo ni subjetivismo) los elementos primitivos del mismo que ciertamente son "apariencias-a-un-sujeto" (Moulines) pero entendidas no como algo opuesto a un objeto o "cosa en sí" puesto que tanto objeto como sujeto son ya compuestos lógicos del sistema.

Como dice Moulines, y es fundamental para comprender lo que se quiere significar:

"una clase de cosas-que-aparecen, no es una cosa-que-aparece, sino una clase", es decir un elemento lógico del sistema.

Cuando percibo una cosa y la "entiendo" o "comprendo" como "gato", "eso" que se me aparece, (que intuyo en la experiencia como "esto") ahora es "esto es un gato". Pero "gato" es un signo (o símbolo) lingüístico que significa una clase, un concepto general lógico no lo que se me aparece.

La relación entre ambas cosas, realidad → símbolo, entendida como evidencia de verdad que me permite afirmar "esto es un gato", es un proceso semiótico más complejo que la mera "representación" de la realidad como objeto en la conciencia del sujeto, como pensaron los empiristas y los racionalistas.

Lo que nos muestra lo difícil que es, en nuestro nivel de percepción que interpreta nuestras percepciones mediante el lenguaje, la consideración de la realidad antes de cualquier interpretación significativa de nuestro lenguaje. En realidad las evidencias normales suelen ser evidencias formalizadas a partir de nuestras creencias previas tomadas como supuestos evidentes[31] en un contexto físico, biológico, psicológico (individual) y cultural determinado.[32]

Téngase en cuenta que un entorno cultural es un campo de realidad tan capaz de generar "realidades de suyo" como la realidad material, en cuanto campo de realidad material, las genera materiales; pues lo cultural no es algo al margen del soporte material físico; lo mismo que la mente-cuerpo no dejan de pertenecer al campo de realidad;[33] [34] no están al margen del soporte material físico que consideramos "externo". Las formas de la belleza tienen un soporte indudable material como realidad de suyo que hacen posible la percepción de esa belleza como tal belleza real, pero la percepción como "evidencia" de esa belleza es fundamentalmente una "interpretación cultural" en un campo de realidad cultural.

Difícil y raramente, una vez superadas las etapas de "aprendizaje individual y social" al que nos vemos sometidos en el desarrollo de nuestra personalidad infantil, tenemos experiencias directas de una evidencia primaria, salvo momentos verdaderamente creadores, o las que producen y tienen capacidad de transmitir los científicos, los artistas, los poetas o los líderes sociales.[35]

Gracias a estos incorporamos al acervo cultural nuevas evidencias que, asimiladas por aprendizaje social configuran y amplían nuestro entorno de forma acumulativa y con enorme ahorro de "aprendizaje individual". Tal es la importancia que tiene la educación en las sociedades avanzadas.

Una experiencia interesante : La tierra gira sobre un eje y da vueltas alrededor del sol: es evidente
La aceptación, científica primero y cultural después, de ese hecho como evidencia, no ha sido un proceso fácil y ha costado históricamente mucho para llegar a ser una evidencia oficial y social.[36]
Pero hoy día es una verdad evidente e indudable, socialmente transmitida a los niños sin problemas aparentes de comprensión. Intentemos nosotros mismos explicarnos dicho movimiento en contra de lo que vemos y experimentamos continuamente:
  • Ver salir el sol por un lado y meterse por el opuesto. Lo observamos todos los días.
  • La caída vertical de un cuerpo sobre una superficie en movimiento.Ver imagen al margen
  • ¿A qué velocidad gira y se mueve la tierra alrededor del sol y cómo es posible que no notemos nada? Al ser una esfera tan grande los puntos de la superficie tendrán que tener una velocidad enorme para dar una vuelta cada día. Rotación: aprox. 1600 km/h; Traslación: aprox. 30 km/s . Sin embargo en la tierra los cuerpos caen, desde cualquier altura, siguiendo la vertical sobre una superficie a la que "vemos" plana.[37]
  • Las estrellas fijas; Si nos movemos con la tierra tendría que cambiar nuestra posición con respecto a esas estrellas y el ángulo de visión. Sin embargo la paralaje no cambia.[38]
De niños aprendemos en la escuela y afirmamos como si fuera evidente que la tierra gira sobre su eje Norte-Sur y se desplaza orbitalmente alrededor del sol, y lo consideramos una verdad evidente; pero también es cierto que muchos no pueden justificar el conocimiento que hay detrás de su afirmación y explicar estas contradicciones con lo que se ve por los sentidos. Sin embargo uno de los argumentos a los que mayor evidencia solemos conceder es: Lo ví con mis propios ojos. Podemos afirmar que la gente, en general, cree como verdad evidente que la tierra da vueltas alrededor del sol como creencia social, más que como verdad fruto de un verdadero conocimiento y saber. Lograr el verdadero saber[39] supone caer en la cuenta de que esa afirmación evidente de que la tierra se mueve, es contradictorio con lo que percibimos de hecho todos los días y enfrentarse a la dificultad de no poder explicarlo. Para poder buscar una explicación primero hay que tener la afirmación con evidencia de la propia ignorancia. Una evidencia científica, una vez asimilada por la cultura, se puede convertir de manera natural en verdad evidente, como verdad de "integración cultural y social" más que como fruto de un verdadero conocimiento en la experiencia del individuo.

¿Quién se atrevería hoy a afirmar que la tierra está quieta y el sol gira a su alrededor? Aun sin saber responder adecuadamente a los problemas planteados aquí se seguiría afirmando lo que socialmente es una verdad evidente. El sentimiento de pertenencia a la comunidad es más fuerte y gratificante que el "mero conocimiento racional" de una "verdad". Y el cuerpo busca su equilibrio emocional en la "gratificación". No solo hace falta "conocimiento" sino una fuerte capacidad emocional para "oponerse" a las "verdades oficiales" como "creencias establecidas" encontrando en ello una gratificación emocional suficiente que contrarreste el "peligro" o el "miedo" que suscita el "ser diferente".[40]

Véase también: Conato
Rotating earth (large).gif
Caída de un cuerpo sobre una superficie en movimiento. El cuerpo P en posición vertical sobre el punto A, caerá en el punto A´´; mientras que el punto A se encontrará en A´

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Un nuevo sentido de la evidencia: las creencias [editar]

  • Partimos de un hecho: nadie duda (de verdad), y por tanto cree, en la evidencia del conocimiento que me permite afirmar con certeza: esto que tengo ante mi vista es un avión; certeza basada en la creencia de que lo que estoy experienciando,[41] que la experiencia, tiene un fundamento en lo real en su relación conmigo.


El modo más general de interpretar el conocimiento por la conciencia no crítica, considera que el contenido del conocimiento de la realidad se limita a lo "objetivo" como lo "percibido por los sentidos externos" siendo uno de los argumentos más plausibles: "Lo ví con mis propios ojos", o "lo toqué con mis propias manos" de donde pasa a la memoria como "representación mental".

Se piensa que el lenguaje significa, sin más, lo realmente percibido porque tenemos un conocimiento intuitivo y directo de la realidad de las cosas.[42] El término lingüístico de este modo “se refiere a”, es decir, es capaz de denotar y significar.[43]


  • Consideramos un segundo hecho: de la misma manera, bajo la forma de experiencia, creemos y, por tanto, afirmamos con evidencia suficiente: “Este avión me llevará volando a Barcelona”. ¿Qué evidencia justifica la creencia que da certeza a mi afirmación?

Ahora la creencia es una expectativa de conocimiento (porque aún no se ha producido la experiencia) y sin embargo afirmo con certeza suficiente en la creencia evidente de que este avión al que me subo volará de Sevilla a Barcelona. De otro modo no subiría al avión.

 

Consideramos, pues, dos tipos de evidencias diferentes basadas en la experiencia y la memoria interpretadas en un contexto lógico de interpretación del conocimiento como pensamiento y lenguaje. Consideramos que tales evidencias encuentran su fundamento como creencias.


Interacción, intencionalidad, creencia: el significado en el proceso del conocimiento [editar]

Véase también: Conato

Actualmente el proceso de conceptualización y valoración cognitiva y volitiva se explica y configura partiendo de la interacción física primero, biológica y sensible después y, finalmente, en el caso de animales superiores y el hombre como estimulación e impresión de realidad cognitiva y volitiva. La ciencia lo explica a partir de un proceso evolutivo de la propia Naturaleza entendida como un Todo.[44]


El proceso surge como función sistémica que requiere una respuesta adecuada en un campo de realidad (físico, biológico, vivencial (sensible) o cultural), según el caso concreto.[45] La conciencia aparece cuando el sistema es lo suficientemente complejo como para realizar la función de percibir e interpretar los hechos como sucesos,[46] y las cosas[47] como objetos según unos significados:[48]

  • En el caso de los animales superiores y el hombre, con memoria, la función es interpretada como "intencionalidad"; la respuesta se interpreta como conciencia que produce el conocimiento-querer e incluye de manera importante el "sentimiento de grupo" como inicio de lo "social".[51]
  • Finalmente, en el hombre, como ser esencialmente social, cuando la vivencia, el conocimiento o la volición se formula o se expresa como pensamiento-lenguaje la función se interpreta como "creencias".[52]
El lactante no mira para actuar, como propone Piaget, sino que actúa para ver; la acción es un proceso involucrado en la actividad del telerreceptor visual que, primero, será reactiva, para convertise, en una segunda etapa, en propositiva, en la que el acto de mirar ya encierra un objetivo. El lactante ahora, además de mirar, ve, y el complejo aferencial asciende hasta la corteza para dejar un engrama informativo visual de la realidad percibida...../... La conducta se hace inteligente a medida que el SNC emplea instrumentos de recepción más precisos y métodos de procesamiento más eficaces de las aferencias que recibe; es decir, cuando la elaboración de la información se convierte en un mensaje concreto a una interpretación general, pasando, de esta manera, de un registro de existencia del objeto a su esencia. Este incremento en la eficacia operativa del SNC consigue sus niveles máximos en la especie humana mediante una facultad, que no es directamente aludida por el autor: el habla, colectiva o culturalmente desarrollada. De modo que el ensayo y el error sirven no para crear inteligencia sino para conocer y adaptarnos mejor a la realidad objetal.
Lamote de Grignon. C. op. cit.pág. 116

SNC = Sistema Nervioso Central.


Las creencias, en su máximo exponente cognitivo y volitivo que incluyen lo social como cultura, se expresan como respuesta:

De este modo, evolutivo y progresivo, la intencionalidad, el conocimiento y la volición y, por tanto la cultura y la libertad, tienen un fundamento en la interpretación de la física, como ha sido común en la tradición filosófica desde los atomistas griegos.[54]

Visto a la luz de la biología moderna, el sistema se halla condicionado por la presencia de la vida; la presencia de una tendencia natural a preservar dicha vida; el hecho de que la preservación de la vida dependa del equilibrio de las funciones vitales y, en consecuencia, de la regulación de la vida; el hecho de que la condición de la regulación de la vida se expresa en forma de afectos (alegría, tristeza) y sea modulada por apetitos; y el hecho de que los apetitos , las emociones y la precariedad de la condición vital puedan conocerse y ser apreciados por el individuo humano a través de la construcción del yo, la conciencia y la razón basada en el conocimiento. Los seres humanos conscientes saben de apetitos y emociones y sentimientos, y dichos sentimientos aumentan su conocimiento de la fragilidad de la vida y lo convierten en una preocupación. Y por todas las razones subrayadas anteriormente, la preocupación desborda del yo al otro.
A. Damasio. En busca de Spinoza, p. 168-69

 

En diferentes contextos, campos de realidad, un suceso o un mismo objeto puede ser interpretado como una unidad, con y de formas diferentes y, por tanto, ofrecer unos datos de información para obtener un significado diferente. Cada significado va unido a un "sentido referencial de campo" en el que el suceso u objeto, en tanto que sentido o conocido se interpreta con coherencia como concepto.[55] El ejemplo del concepto de nieve en un europeo y los conceptos diferentes de nieves de los esquimales suele ponerse como ejemplo paradigmático.[56] Una tormenta en un contexto vivencial de temor puede ser comprendida y adoptar un significado en el sentido de una manifestación del poder de un Dios y conceptualizada como un "castigo" o un "anuncio"; mientras que en un contexto de seguridad observadora puede ser comprendida como una manifestación de la conjunción y relación de ciertas cosas percibidas, sentidas y relacionadas como realidad campal: nubes, viento, temperatura etc. de las que se sigue un suceso nuevo que se interpreta como una unidad de significado: "la tormenta", como un nuevo concepto que se incorpora al lenguaje cultural por medio de una palabra.[57]

Los sentimientos de dolor o placer, o de alguna cualidad intermedia, son los cimientos de nuestra mente. Por lo general, no apreciamos esta sencilla realidad porque las imágenes mentales de los objetos y acontecimientos que nos rodean, junto con las imágenes de las palabras y las frases que los describen, consumen una gran parte de nuestra atención sobrecargada. Pero allí están, sentimientos de una miríada de emociones y de estados relacionados, la línea musical continua de nuestra mente, el zumbido imparable de la más universal de las melodìas que sólo se detiene cuado vamos a dormir, un zumbido que se transforma en una canción resuelta cuando nos embarga la alegría, o en un réquiem afligido cuando nos domina la pena
Antonio Damasio. En busca de Spinoza. Comienzo del texto.

Conocer y saber [editar]

Diferenciamos, de un modo técnico y formalizado[58] los conceptos de conocer y saber, por más que, en el lenguaje ordinario, se usen a veces como sinónimos, otras veces no,[59]

Conocer, y su producto el conocimiento, va ligado a una evidencia que consiste en la creencia basada en la experiencia y la memoria y es algo común en la evolución de los seres naturales concebidos como sistemas, a partir de los animales superiores.

Ejemplo de una evidencia basada en el conocimiento y la memoria
Me subo al avión porque lo he hecho otras veces y he visto volar muchas veces a los aviones y confío, creo que la experiencia se va a repetir, considerando que la “causa” de que siempre ocurra esto es que las cosas son así: los aviones vuelan, es un hecho evidente.
Ejemplo de una evidencia basada en el saber de la ciencia
Además sé que el motor al girar produce un chorro de gases que expulsados con fuerza contra el aire por el principio de la acción y reacción el aparato se va a desplazar por la pista; y que una vez alcanzada determinada velocidad la resistencia de las alas contra el aire va a hacer que el aparato por el mismo principio de acción y reacción se eleve a las alturas….
Ejemplo de una evidencia basada en un saber cultural
El avión como obra humana racional funciona y vuela porque la razón humana es imagen y semejanza de Dios que ha creado todo y le ha concedido al hombre el poder conocer las leyes naturales e inventar estos aparatos. Pero Dios mantiene en el ser todas las cosas. Si la Voluntad de Dios está en que el avión vuele a Barcelona así será y mi confianza reside en Dios.

Saber, por su parte requiere, además de lo anterior, una justificación; es decir un engarce en un sistema en el sentido de coherente.[60] Un sistema que constituye un mundo y hace de este hecho de experiencia algo coherente con un conjunto de otras razones y otros hechos independientes de mi experiencia, que, por un lado ofrecen un "saber qué" es lo percibido y, por otro lado, orientan y definen la conducta, como un "saber hacer" como respuesta adecuada.

Ese conjunto de hechos y razones puede ser el conocimiento científico, la ciencia, pero también la religión, las tradiciones sociales, las ideologías, que expresan el modo como el individuo se inserta en el mundo. Es lo que de forma global entendemos como "creencias" en cuyo seno conocemos el significado e interpretamos su sentido en referencia al mundo como un todo en el que estamos y vivimos.[61]

Las creencias expresan la coherencia, de pensamiento y acción, dentro de un ámbito cultural y social, siendo un elemento fundamental de las mismas el lenguaje que hace posible la expresión y comunicación que manifiesta la creencia y por tanto la evidencia justificada como coherencia en la que fundo mi afirmación y las acciones que la acompañan, pudiendo ser contrastada con otros en un acuerdo de lenguaje y cultura.

Dentro del campo del saber científico y cultural tenemos que admitir muy diversos grados, y por lo tanto muy diversos grados de evidencias y saberes; pues no es lo mismo el saber expresado en las razones básicas de la explicaciónes expresadas al margen sobre la creencia en que el avión volará a Barcelona, que esas mismas razones justificadas por un ingeniero aeronáutico, un físico, o un mecánico en su campo; o la que nos podría dar un teólogo que lo justificara coherentemente con su creencia en Dios.[62]

La evidencia de que "esto es un avión y que va a volar", bajo el punto de vista del ”conocimiento”, es decir de la experiencia (fenoménica), es en todos los casos similar; pero las evidencias epistemológicas bajo el punto de vista de "el saber" que fundamentan tal creencia y su afirmación lingüística, como conocimiento válido, en unos casos y en otros son muy diferentes.

Las diversas e infinitas razones y formas de formar discursos coherentes para afirmar que el "avión volará" dan contenido de evidencia y de verdad a la creencia en que el avión volará.

Es sobre las creencias[63] sobre las que construimos nuestras evidencias cognitivas y nuestras acciones y voliciones. Pero el hecho de que las creencias se fundamenten en la experiencia como relación con la realidad, en la que nosotros estamos y somos[64] pero subjetivamente interpretada a través de elementos culturales, empezando por el significado de la percepción interpretado por el lenguaje, produce evidencias y por tanto saberes individuales y sociales de muy diversa consideración.[65] [66] [67]

Las creencias como fuentes de evidencia [editar]

Véase también: Conato

Frank P. Ramsey[68] propone una metáfora para indicar cómo podemos entender lo que son las creencias en su relación con lo real. Dice que vienen a ser como un mapa grabado en el sistema (en el ADN, o en determinados aprendizajes, añadimos nosotros) que nos guían o mejor nos orientan en el mundo para encontrar la satisfacción de nuestras necesidades.[69] [70]

Tales mapas no nos dicen “lo que son las cosas”, sino que nos muestran las formas de la conducta adecuada hacia la satisfacción de nuestras necesidades en el campo del mundo percibido en la experiencia.

¿Dónde residen y cómo actúan tales mapas? la investigación biológica, la genética, la etología, la neurofisiología, incluso en los casos particulares la psicología lo tendrán que ir desvelando. La lingüística en general, la Semiótica y la gramática generativa de Chomsky nos muestran ya un camino similar respecto a la formación del signo, el lenguaje y las lenguas. Es un tema de indudable transversalidad.

Como dice Eco en referencia al hecho del reconocimiento de la naturaleza semiósica de nuestra relación con los entes, criticando a Heidegger:

Los entes que nos salen al encuentro no son sólo objetos "utilizables": son también el teclado de las pasiones que bien conocemos, porque son la manera en la que otros nos han enseñado a estar comprometidos con el mundo.
Eco. op. cit. p.38

y retomando el Objeto Dinámico de Peirce reprocha a la lingüística no haber tomado en consideración el hecho semiótico como “termino a quo”:[71]

el Objeto Dinámico es Algo-que-nos-da-patadas y nos dice “¡habla!” o “¡habla de mí!” o aún más “¡Tómame en consideración!”
Ibid.

Lo que en nuestro caso equivaldría a mostrarse llamando nuestra atención en un ámbito de realidad para que le “aprehendamos” antes siquiera de poder hablar de él comprendiéndolo. Es el momento de la conexión con lo real como sistema, tanto del objeto como del sujeto.[72]


Un asesinato en la calle[73]
He visto un asesinato.JPG
Al ver esta escena por la calle podemos suponer la reacción de un testigo que pasa por allí, tal como se representa en la imagen.

Las respuestas en el contexto físico (visuales, sonoras, olorosas si las hay etc.) serán muy similares para todos los testigos del suceso. Datos iniciales iguales o muy semejantes para todos, y sin error.

Las respuestas en el contexto biológico-adaptativo (susto, aceleración del pulso, miedo, etc.), probablemente serán mas variadas en cada uno de los testigos, no tanto en su contenido cuanto en la integración en un sistema más complejo. (la respuesta de un pájaro, de un gato, de un niño o de un hombre) adquieren un significado diferente y comprende respuestas en un campo de realidad más complejo y diverso.

Las respuestas intencionales (huir, acercarse a ver, acercarse a ayudar o pedir auxilio...) probablemente son aún más diversas, según los esquemas de aprendizaje por experiencias anteriores y pautas culturales en los que cada uno se desenvuelva.

Las respuestas cognitivas, interpretativas y valorativas, (es un asesinato, es un homicidio, ha sido a traición, ha sido premeditado, ha sido un ataque, ha sido en defensa propia....etc) serán todavía más variadas.

La posibilidad de integración de la “percepción” como “realidad” variará mucho según las condiciones personales de cada testigo.

Nadie ha podido ver ni un asesinato, ni un homicidio, ni una defensa personal, ni un ataque, pues eso ni se ve, ni se oye ni se palpa. Tales afirmaciones son evidencias formales a partir de las creencias que surgen desde las reacciones físicas, biológicas, intencionales que nos hacen “ver y sentir de una manera o de otra los datos iniciales”.

Finalmente dichas creencias se interpretan desde ciertos presupuestos culturales (sobre todo lingüísticos) donde el contenido recibe la “forma de ser en realidad”; es entonces donde el conocer y valorar descansa. La realidad está dada, pero la forma de ser en realidad como evidencia está construida según una interpretación.

Si nosotros, que estamos en otra realidad campal completamente diferente, asomados a un balcón, presenciamos la misma escena, todo sería completamente diferente, desde el principio perceptivo, si el campo de realidad de nuestra percepción fuera el “rodaje de una película”.

No cabe duda de que el testigo anterior está en un "campo de realidad" completamente diferente al nuestro. Estamos ante las mismas cosas reales, pero «experimentando realidades» completamente diferentes.

Mucho antes que una formalidad de signo y significado de la percepción sensible y significado lógico-conceptual, se establecen una serie de relaciones materiales de contenido:[74]

  • Como reacción de componentes o sucesos elementales en el campo de lo físico. (luz-color; vibraciones-sonidos; emanación de gases-olor; choque y rozamiento-tacto; etc.)[75]
  • Como adaptación o tendencia o instinto en el plano biológico. (atención; miedo; emciones diversas..)
  • En los animales superiores y el hombre como intencionalidad, a partir de creencias primarias,[76] adquieren esos contenidos una unidad de significado, construyendo experiencias y generando creencias sucesivas. (curiosidad, huida, ayuda al semejante, pedir auxilio, consolar al herido..... etc.)
  • En el hombre, finalmente, expresando su cognición (como suceso o cosa y como valor) mediante el lenguaje y comunicación social una afirmación como juicio expresable.

Lo que, de manera esencial, plantea la relación de la creencia con la verdad del conocimiento.

La percepción de realidad como respuesta primaria no puede ser errónea, interacciones físicas como fuente de las percepciones; pero las respuestas a medida que intervienen sistemas más complejos de adaptación, intencionalidad e interpretación cognitiva según el sistema es cada vez más variada; siempre la “interpretación” pretenderá responder a “lo que es en realidad”, (como lo llama Zubiri), resultado de la interacción del sistema y el entorno pues el "ser en realidad" se constituye por ambos. (Téngase en cuenta que el considerado sujeto y el considerado objeto de la filosofía tradicional pertenecen ambos al sistema en el mismo entorno).[77]

Siendo la realidad una, las percepciones e interpretaciones sobre las que construimos nuestras evidencias sin embargo son muy diferentes. No porque "una" sea la verdadera y las demás "falsas", como suele considerar la conciencia no crítica o las explicaciones feroces.[78] Tampoco se trata de que todas sean "opinables" de la misma manera y consistencia y con el mismo valor de verdad, en sentido de que "algunas sean más acordes con la realidad que otras". Al contrario, representan evidencias con valores de verdad diferentes, según el contexto o "campo de realidad" (que llama Zubiri) en el que cada uno establece su "punto de vista"[79] según el cual se informa el conocimiento de lo que "es en realidad", como dice Zubiri.[80]

Seguramente también lo que "percibimos" nosotros desde el balcón, tiene poco que ver con lo que está percibiendo el director de la película; porque su "punto de vista", su campo de realidad, es también diferente.

Las sucesivas experiencias y aprendizajes individuales y sociales generan nuevos esquemas de conducta e interpretación que configuran un determinado sistema de creencias, un mundo individual al mismo tiempo que social y cultural. Pautas y esquemas de conducta más complejos y aprendidos tanto mediante experiencia individual como culturalmente por imitación y adaptación a un entorno cultural, que en cierto sentido es una "experiencia acumulada".[81]

Quien sin formación alguna califica de cualquier manera la realidad de lo percibido en el ejemplo "He visto un asesinato", lo hará de manera muy diferente que una persona con formación jurídica quien tendrá en cuenta muchas más cosas antes de pronunciar su calificación de lo que ha “ocurrido en realidad”, pues la “coherencia” de su visión y calificación tendrá un fundamento de experiencia y cultura que hace posible un ámbito de realidad más amplio y diferente.

A veces los animales tienen fallos en sus "creencias" y cometen errores. No digamos nada los hombres, pues su mundo es también más complejo. Pero de forma general aunque puedan llevar indudablemente a errores objetivos, sin embargo, pueden significar aciertos subjetivos indudables respecto a la adaptación del individuo o del grupo.

El creyente invoca a Santa Lucía para que le cure la vista. Si tiene éxito, refuerza su creencia y agradecimiento. Pero si no sana, la propia creencia, como sistema de creencias en su conjunto, y los grupos e instituciones sociales que la sustentan, le ayudan a afrontar el hecho de la pérdida de la vista mediante un discurso que no solo justifica la creencia sino que le puede aportar un sentido nuevo a esta situación en su vida y su mundo. Lo cual no es poco alivio en una pérdida tan importante


Los grupos sociales encuentran su identidad y formas de comportamiento en creencias, bien sean religiosas, ideológicas, de poder social, de ocio, etc. Tales creencias formulan un conjunto de "evidencias indiscutibles" las "esencias" que justifican y fundamentan su acción social como "verdades fundamentales" que generan nuevas y continuas evidencias.[82]

La ciencia genera tales creencias como "paradigmas" sobre los cuales se sustenta la investigación.[83]

La tradición cumple un papel fundamental en la cimentación de lo social.[84]

Lo que nos lleva a la necesidad de una hermenéutica de los discursos y a la fundamentación del discurso que pueda ser considerado más próximo al conocimiento de lo real: el discurso científico.En cualquier caso la propia ciencia, la filosofía, la literatura o el arte en general y la propia dinámica cultural y social, desbordarán siempre el discurso científico abriendo horizontes de nuevos metadiscursos respecto a la propia ciencia, a los contenidos culturales y sociales, a la vida cotidiana, el ejercicio del poder o la acción moral y política.[85]

Evidencia y verdad [editar]

Hoy el discurso de investigación científica ya no se dirige, como ha sido durante tanto tiempo, al descubrimiento de "la verdad".

Lo importante y difícil es el descubrimiento de evidencias nuevas con discursos teóricos razonados y adecuados capaces de sustentar unas experiencias compartidas o compartibles donde dichas evidencias adquieren objetividad científica en su caso, o social (liderazgos políticos y sociales).[86] Rorty considera fundamental en la conformación de experiencias compartidas, sobre todo lo referente a la moral, el papel que juega la Literatura, el cine, etc.

La formación de discursos razonados a partir de ciertas evidencias captadas por individuos capaces de transmitir dichos razonamientos y provocar experiencias comunes es el objetivo de una buena educación científica en la actualidad.

En España el decreto 1467/2007 establece como objetivo para los estudiantes de Bachillerato:

  • Conocer y valorar críticamente los temas contemporáneos y sus implicaciones históricas y los factores de su evolución.
  • Que se familiaricen con los aspectos de la naturaleza de la ciencia y el uso de los procedimientos científicos que se utilizan para abordar el conocimiento.
  • Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo.

Y en Inglaterra se establece como objetivo de la asignatura Science in Society que:

  • Los alumnos consiguen su calificación a partir de las evidencias que captan, las razones que dan y los argumentos que presentan".
  • Tanto si están a favor o en contra de un determinado asunto lo que intentamos es que busquen evidencias, las analicen y basen sus argumentos en ellas.[87]


La investigación científica genera nuevas evidencias en campos de "experiencia posible", frente a la experiencia cotidiana. Así se amplía el campo de la realidad conocida, el mundo. El conocimiento científico ayuda, por su parte, a fijar dichas evidencias como "verdades científicas" y decide si existen criterios suficientes para basar en ellas las creencias. Su éxito radica en que dichas creencias, por vía del éxito, teórico primero y, sobre todo, técnico-práctico después, se conviertan en "creencias socialmente admitidas como "verdades".

Cuando estas verdades constituyen realmente un "progreso" como dominio y explicación del mundo son incorporadas a la "tradición" y cultura y suponen un ahorro enorme en la construcción y el aprendizaje social; aun cuando en muchas ocasiones pueden actuar como prejuicios, sobre todo cuando se vinculan con el ejercicio de "el poder", no obstante son presupuestos culturales de indudable valor.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. Objeto que puede ser un ente material de naturaleza sensible (un perro, la mesa, un dolor, un color, un tamaño, una figura, un sonido etc.) o un ente imaginario de la imaginación (una alucinación y sus formas posibles) o un ente conceptual del entendimiento (el concepto de raíz cuadrada)
  2. véase proposición (lógica): proposición, enunciado y creencia
  3. La intuición sensible como unidad de objeto o suceso se produce cuando se destaca un algo como forma diferenciada respecto a un todo o campo, entendido éste como un ámbito de realidad, un entorno más amplio, medio ambiente cuando se refiere a seres vivos, en el que dicho algo adquiere unidad y significado sensible; más adelante ese algo sensible será «entendido» mediante un concepto.
  4. A partir del concepto de caballo y de alas la imaginación crea un caballo con alas del que surge un nuevo concepto al que le doy un nombre de "Pegaso" = caballo con alas. O del conocimiento en la experiencia de muchos individuos que identifico como hombres; y de la observación de las propiedades comunes a todos ellos, surge el concepto de hombre = animal racional. De la misma forma a partir de la idea de que dos manzanas junto con otras dos manzanas equivalen a cuatro manzanas, intuyo un concepto de que 2 + 2 = 4. Y luego sqrt{4} = 2 pensando en que todo tiene su origen en la experiencia de lo real a partir de lo sensible.Aristóteles:Metafísica, 982,b.11-32; http://acacia.pntic.mec.es/~falvar4/aristoteles.htm: "Grados de conocimiento"
  5. véase proposición (lógica). Nótese que, aun cuando la afirmación sea interna, como pensamiento, al formularse como enunciado en un lenguaje, adquiere un carácter público, comunicable y por tanto social y cultural; se constituye, además, como proposición con valor de verdad o falsedad.
  6. Como designación
  7. definido como realidad imaginaria
  8. como una definición real
  9. como unas relaciones lógicas necesariamente verdaderas
  10. Nótese que no se afirma nada; solamente se establece una relación sintáctica entre una condición, como hipótesis, y su condicionado o consecuente siempre y cuando la condición sea verdadera. Si ésta no se cumple la afirmación sigue siendo "formalmente" verdadera y su verdad no depende de la verdad de su contenido sino de la forma en que está sintácticamente construida. Véase condición e implicación. El objeto de la evidencia en este caso es la forma lógica del enunciado no la verdad del contenido material. Tal es el caso de las evidencias lógico-matemáticas. Por eso se dice de ellas,Leibniz, que son ciencias formales, que no hablan del mundo sino que definen sistemas o mundos composibles
  11. Aunque ya en la antigüedad los sofistas y los escépticos habían puesto en cuestión la objetividad del conocimiento
  12. A partir de la demostración de la existencia de Dios como Ser Perfecto conforme al argumento ontológico, se niega la posibilidad del genio maligno que, pensó Descartes, nos podría hacer dudar incluso de las verdades formales lógico-matemáticas. Mucho menos Dios podría mantenernos en el engaño permanente respecto a la existencia de los objetos del mundo que percibimos por los sentidos, pues Dios como Ser Perfecto, no puede ser "vil y engañador" como presuponía Descartes habría de ser el "genio maligno"
  13. En tanto que son contenidos mentales
  14. Entendido como contenido extramental
  15. Problema esencial para el estatuto del conocimiento-saber y de la creencia, como veremos más adelante,
  16. ”En principio era la Acción” escribió Goethe, remedando el texto de San Juan: “En principio era el Logos”. San Juan 1,1
  17. Lo que viene a situar el Espíritu como Sujeto y lo material como una manifestación o desbordamiento de su actividad dialéctica, su contradicción, concebido el Todo como un proceso evolutivo hacia la manifestación plena de la Razón entendida como directiz del proceso del Todo Absoluto. Con esta visión simplista y general no se hace justicia a ningún idealismo, entre los que habría que incluir, al menos en cuanto al método del pesamiento, precisamente el materialismo marxista
  18. Frente a lo que tradicionalmente se ha considerado como alma, conciencia o espíritu, que consideraron conceptos que surgen bien de las creencias religiosas, de las falacias del lenguaje o del desconocimiento de las interrelaciónes posibles de la materia entendida ésta como el soporte de todo. Si en los principios de la ciencia griega los atomistas y en la Edad Moderna Descartes redujeron la Naturaleza material a una interacción meramente mecánica mecanicismo, el positivismo incluye las nuevas formas de interrelaciónes materiales; químicas, eléctricas, ondulatorias, gravitatorias, radioactivas....
  19. Los matemáticos estaban divididos entre intuicionistas y formalistas
  20. De la misma forma que la Edad Moderna supuso la unificación de los astros celestiales con los movimientos y cuerpos terrestres, el evolucionismo viene a unificar al hombre en relación con todos los demás seres de la naturaleza. El mismo concepto tradicional de vida, ligado a la idea de alma como principio de automovimiento, adquiere un sentido diferente al ser definida funcionalmente.
  21. "Pienso luego existo, de Descartes
  22. El ente como participio del verbo ser, cuyo referente es un horizonte infinito, el Ser, del que el ente toma su sentido. Coincide en esto con Nietzsche para quien los objetos ocultan la verdadera dimensión de la realidad: "la vida"
  23. Citado por Quesada, D. op.cit. p.289
  24. Véase El ser y el tiempo
  25. Véase Lógica empírica. La crisis de la ciencia
  26. Pues si es decidible no es completo y si es completo no es decidible.
  27. Véase Lógica empírica
  28. Así como la idea misma de observabilidad como exigencia científica. Schrödinger
  29. Moulines, citando a Nelson Goodman. Op. cit. pag. 15.
    El naturalismo plantearía la cuestión de cómo nosotros, habitantes físicos del mundo físico, podemos haber proyectado nuestra teoría científica de todo aquel mundo a partir de nuestros contactos exiguos con el mismo; a partir de los meros impactos de rayos y partículas sobre nuestras superpficies y de unos cuantos indicios más, como el esfuerzo de caminar cuesta arriba
    Quine, o.p. cit.23
  30. El dualismo “ha sido” (nótese el tiempo pasado) concepción dominante y consiste en la afirmación de que los actos mentales constituyen un orden de realidad distinto del físico, pero también del biológico u orgánico”. Ferrater Mora, J. op. cit.(1979, 42)
  31. Al aprender 'no' e 'y' el niño interioriza un fragmento de la lógica; porque afirmar un compuesto de la forma 'p y no p' no es otra cosa que haber aprendido mal una de las partículas o ambas
    Quine, o. cit. p. 32
    . Sobre evidencias formalizadas es muy interesante conocer el problema de Gettier. Teniendo en cuenta que la aplicación del concepto semántico de verdad, (Alfred Tarski), es metalingüístico, los creyentes de una secta pueden llegar a formalizar como verdaderas evidencias con argumentos lógicamente consistentes los hechos más disparatados a partir de "sus evidentes" creencias. El fanatismo es por ello muy difícil de combatir con la razón.
  32. Con su personal estilo y forma de expresión Zubiri lo expresa claramente
    ...la evidencia es siempre y sólo algo mediado (en el sentido de que se produce en un "medio", en un contexto de interpretación; no a que necesite la utilización o "intermediación" de un "tertium quid" como "medio" para alcanzar un fin") y por tanto algo logrado; nunca es algo dado. Dadas lo son sólo las cosas reales, y son dadas en aprehensión primordial (Es decir, como realidad "de suyo"). La evidencia jamás es dada, sino medialmente lograda desde unas cosas aprehendidas primordialmente. La intelección lograda en mediación es, en cierto modo, un "esfuerzo", un esfuezo de intelección mediada. La evidencia es una exigencia de lo real, una exigencia videncial mediada de la cosa real actualizada en distancia. Y por esto, la evidencia nunca es un dato sino un logro. Este carácter no dado sino logrado y mediado de la evidencia es esencial. (Los paréntesis son comentarios añadidos. Sin subrayar en el original)
    Zubiri, X. Inteligencia y logos, p. 228
  33. Para el sentido que pretendo dar a este término, cfr. Quine, o.c. cap VIII.
  34. Teniendo en cuenta que el centro de ese campo de realidad es nuestro propio cuerpo en el que se ha producido la conciencia y el yo en un entorno interactivo donde no existe lo interno (conciencia) ni lo externo (mundo)y es la realidad tal cual en el que el cuerpo es tan material como las radiaciones y fuerzas mecánicas con las que interactúa con los demás cuerpos. Aun cuando el conocimiento o mejor dicho la interpretación de tales interacciones no dejen de presentar enormes lagunas en nuestro conocimiento científico, los nuevos avances de la neurobiología apuntan en esta dirección. A.Damasio. En busca de Spinoza, cap. 5
  35. Lo que Zubiri denomina libre construcción de la razón dado el carácter creacional de la misma como libertad para construir el contenido de la realidad profunda, que se manifiesta tanto en lo teórico de la ciencia como en el arte y la moral o la política. Expone el autor ejemplos de libre creación en la interpretación del "espacio" bajo el punto de vista de diversos "postulados geométricos", que dan lugar a diferentes "espacios". De la misma forma que la interpretación física del cosmos mantiene postulados diferentes desde la postulación de un "organismo vivo", hasta la interpretación matemático-mecanicista newtoniana y la matemático-cuántica actual.Inteligencia y Razón, p.127 y ss.
  36. Véanse las dificultades que afrontaron Aristarco de Samos, el miedo de Copérnico a publicar su obra, y los problemas que tuvieron que afrontar los copernicanos frente a la Inquisición. Curiosamente la fama histórica se ha fijado en los problemas de Galileo cuando en realidad quien fue quemado por la Inquisición fue Giordano Bruno
  37. Para comprender esta contradicción hay que considerar el principio de invariancia galileana, el principio de inercia y considerar la tierra con su atmósfera como un sistema inercial en el que se cumplen las leyes de Newton de la Física clásica
  38. La solución a esta contradicción ya la propusieron los astrónomos griegos. La distancia es tan enorme a las estrellas fijas que el ángulo de desviación de la visión tiende a 0º; y la sensibilidad de la vista humana no es capaz de apreciarlo.
  39. Sobre la distinción entre conocer y saber véase más adelante la sección: Conocer y saber. Bajo el punto de vista del "conocer por la experiencia", siempre tendremos la misma; el sol sale por allí y se pone por allá; si cae un cuerpo al suelo, aunque la tierra esté moviéndose tan rápido, cae sobre su vertical al punto de superficie plana; las estrellas fijas no se "mueven"
  40. Una explicación de "mecanismo" neural implicado en este proceso en Antonio Damasio, op. cit. pp.140 y ss.
  41. Léase: experimentando. Palabra no registrada en el diccionario que pretende diferenciar un sentido propio para que no pueda confundirse con la acción de "experimentar" que denota también el sentido de aplicación del método científico de investigación. Aquí nos referimos al hecho de la experiencia concreta directa sin más y en tanto que ésta está sucediendo. Engloba tanto los aspectos meramente cognoscitivos, percepciones externas, como estados emotivos y afectivos relativos no solo a la memoria de experiencias pasadas como a las expectativas futuras
  42. Véase afirmación
  43. La identificación entre término y concepto como significado hacía que la lógica fuera una lógica de términos en la silogística tradicional. La lógica, se decía, es la ciencia de las “segundas intenciones” (conceptos) aplicadas a las “primeras intenciones” (aprehensiones sensibles, la experiencia). La filosofía tradicional escolástica consideraba una "intención primera" o "simple aprehensión" del objeto conectada directamente a la realidad; así se garantiza que la "intención segunda", el concepto, como universal, hoy diríamos como "clase", tuviera un fundamento in re (fundamento en lo real). Zubiri, en una interpretación actualizada de la terminología y espíritu escolástico, hace una muy extensa y detallada exposición de todo este proceso en los tres libros citados en la bibliogafía. Parte de una primera aprehensión meramente sensible, como estímulo, como aprehensión de realidad de suyo, y una aprehensión de realidad, también sensible, pero campal en la que se distingue esto de lo otro dentro de un mismo campo de realidad. Sigue un momento de intelección sentiente, que prepara definitivamente el proceso hacia la intelección donde se distingue en un mismo acto intencional las notas del esto y el cómo se dan las notas del "esto". El "cómo" resulta un ficto. No se finge la realidad, se finge que la realidad sea así. Se distingue la realidad de la cosa, con lo que la cosa "es en realidad". Tal momento Zubiri lo identifica con el fantasma clásico, como "simple aprehensión". La cosa, "desrealizada" en un "Esto" y un "cómo", ahora es inteligida como "ser en realidad" mediante las notas que le hacen ser "tal". Para Zubiri el concepto no es algo primariamente lógico, sino algo real.
    No es "concepto de realidad, sino "realidad en concepto
    Zubiri.Inteligencia y logos, pág.101
    . En esto Zubiri recupera la tradición escolástica que surge en Avicena y Santo Tomás Hoy día la ciencia (biológica, lingüística y la física) nos sitúa en una explicación más cercana al escolasticismo que al concepto de "representación" del empirismo y del racionalismo; pero es indudable el progreso que ha supuesto en la reflexión crítica y científica el planteamiento moderno de Descartes y su "duda metódica" y la consideración del "mundo como representación" (Schopenhauer). ¿Cómo podríamos de otro modo conceder realidad a conceptos tales como: "Si... entonces...", la condición del que hoy día derivamos el concepto de causa; y en general los conceptos que representan las conjunciones y preposiciones?
  44. Para una consideración del proceso evolutivo desde lo físico, véase posible, (Lo posible en la ciencia actual), con especial referencia a BOHM, D. (1992). La totalidad y el orden implicado. BARCELONA. EDITORIAL KAIROS.
  45. Siguiendo el modelo matemático se entiende como campo de realidad un ámbito que mantiene una cierta estructura que define unas posibles relaciones y funciones entre los elementos que la forman, constituyendo una unidad como sistema,
  46. como una "unidad que ocurre" dentro del proceso general en un campo de realidad. El bebé en su cuna (campo de realidad en el que se encuentra) sabe lo que es "eso que ve y desea" (chupete) y mueve la mano hacia allí. De forma natural está aprendiendo "lógica" como ley de la causalidad: "Si... (quiero chupete, tengo hambre y lloro)... entonces (muevo la manita hacia allí y lo cojo, viene mi mamá)". La existencia de nubes junto con una variación de la presión y presencia de viento en un momento determinado los animales lo perciben perfectamente como una "unidad de signficado" que anuncia lo que "va a suceder; y responden a ello guareciéndose o huyendo; el hombre, además de eso, añade el elemento cultural de la designación por el lenguaje como "tormenta" que le permite identificar esa realidad como "aprehensión de realidad" en un concepto. Probablemente algunos animales superiores lleguen a tener conceptos aunque no palabras de lenguaje
  47. como algo que tiene identidad como una unidad propia estable y separable del resto: esta piedra, este árbol, este animal etc.
  48. En el proceso evolutivo de la Naturaleza esto sólo es posible cuando se construyen los sistemas neuronales complejos a partir de los animales superiores y sobre todo en el hombre.
    La evolución parece haber ensamblado la maquinaria cerebral de la eomoción y el sentimiento en entregas parciales. Primero fue la maquinaria para producir reacciones ante un objeto o acontecimiento, dirigidas al objeto o a las circunstancias: la maquinaria de la emoción. En segundo lugar vino la maquinaria para producir un mapa cerebral y después una imagen mental, una idea, para las reacciones y para el estado resultante del organismo: la maquinaria del sentimiento
    Antonio Damasio. Buscando a Spinoza. op. cit. p.80-81
  49. Literariamente Almudena Grandes lo expresa muy bien en boca de un profesor e investigador físico.
    El todo puede ser mayor, menor o igual que la suma de las partes, todo depende de la interacción que se establezca entre estas últimas. Pensad bien en lo que acabo de decir porque ésta es una frase muy importante, y lo es en sí misma y porque desemboca en esta otra, sólo podemos afirmar con certeza que el todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.
    Almudena Grandes. El corazón Helado. pag. 123 y 143-144. Tusquets editores, Barcelona. 2008
  50. Según Damasio en un nivel de interacción observable como modificaciones del sistema nervioso según las nuevas técnicas de observación del cerebro.
  51. El conocimiento y el querer tradicionalmente se entendía como función de una facultad de "entender" (entendimiento) y otra de "decidir" (voluntad), unificadas en un concepto como pensamiento, que por considerarse "inmaterial" postulaba un alma principio de vida en los seres inferiores y de espíritu e inmortalidad en el hombre. Hoy se interpreta todo ello unitariamente bajo el concepto de mente y la respuesta como pensamiento no diversifica el conocimiento y el querer, considerando una única respuesta cognitiva. Hoy la idea de mente parte del equilibrio homeostático y de las emociones y enlaza con los sentimientos individuales y de relación con el grupo y el pensamiento. Damasio, A. En busca de Spinoza.
  52. Podríamos considerarlas así como pensamiento expresado mediante un lenguaje, si bien desde su formación se incluye en ellas el nivel inferior de las interacciones materiales
  53. El peculiar modo existencialista de la existencia humana, tanto en lo teórico en la formación de "nuevas evidencias científicas", como en el establecimiento de "nuevas formas de valores morales" o "nuevas formas de expresión artísticas" incluso "nuevas formas de "vivencias sociales", en definitiva la capacidad humana de "ir más allá". Lo que Zubiri considera "el objeto formal de la actividad racional", la razón puede colegir las posibilidades que la realidad ofrece. Zubiri. Inteligencia y razón. cap. IV
  54. De ahí que el intentum no tiene carácter intencional sino "físico". En primer lugar la intencionalidad misma no es algo puramente intencional sino físico. Es a mi modo de ver un acto físico de la inteligencia, es la física referencia a lo inteligido, y es también y sobre todo el carácter estrictamente físico del acto de intelección: es la física misma de la intelección. Algo así como la virtud. La virtud no es un mero valor al que me determino a ir, sino que es el carácter físico del estar en este valor, o de haberlo incorporado a mi fisica realidad. No es un acto de volutad que acepta un valor como objeto, sino que es un carácter físico de este aceptar mismo, un afectar valioso en sí mismo en cuanto aceptación. La virtud es la "física moral"
    Zubiri, X. Inteligencia y logos. pg. 70
  55. La realidad se nos hace comprensible necesariamente en un "campo de realidad". El intento de la ciencia física de llegar al conocimiento experimental de las partículas elementales ha exigido completar sus nociones de partículas elementales experimentales con un espacio-tiempo imaginario y sus antipartículas de antimateria;( Véase Hawking, S. Historia del tiempo, 1989, Barcelona, Ed. Crítica).En ese sentido las cargas positivas encuentran su "significado" respecto a las cargas negativas en un campo eléctrico, y viceversa; de la misma forma que el agua como alimento y la planta como necesidad encuentran su sentido mutuo en un campo de mutua referencia
  56. No se trata de que tengan esquimales y europeos experiencias, percepciones, significados y conceptos y valoraciones diferentes, es que las configuraciones funcionales de un sistema, en gran parte común (mapa genético), adquieren formas diferentes (engramas y redes neuronales) a partir de interacciones físicas, adaptaciones biológicas y fisiológicas que configuran estructuras del sistema nervioso (cerebro), pues los "campos de realidad" en los que se desarrollan tales interacciones, adaptaciones y percepciones son diferentes aun dentro de la unidad biológica y genética e histórica y cultural común de la especie humana.
  57. Umberto Eco describe el proceso semiótico de formación de un símbolo cultural y lingüístico a partir de la intuición de unos objetos reales y los sentimientos que provocan unos caballos montados por unos humanos estrambóticos, los españoles, al ser conocidos por primera vez por los indios quienes a su vez tienen que transmitir, semióticamente, lo que han visto a Moctezuma, teniendo en cuenta que en su cultura y lengua no han visto jamás nada semejante. Op. cit. p. 150 y ss.
  58. Seguimos en esto la tesis de Daniel Quesada op. Cit. Véase Lenguaje formalizado
  59. ”Conozco a Antonio”. “Conozco China”. A las personas y a las naciones no se las “saben”. En cambio “sé montar en bicicleta”. “Sé la lección”, "Sé por qué funciona un motor". En algunos casos esa diferencia tiene sentido: "Conozco el teorema de Pitágoras" versus "Sé el teorema de Pitágoras". En otros muchos casos son intercambiables el conocer y el saber y la RAE tampoco los define de un modo plenamente diferenciado, porque el uso, aun cuando establece diferencias, no son lo suficientemente esclarecedoras.
  60. No en el sentido de lógica formal pero sí relacionado fundamentalmente y en el fondo con la lógica; no de forma consciente, es más, generalmente de manera inconsciente. Ya Platón hacía decir a Teetetos:
    ... la opinión verdadera acompañada de razón es ciencia, pero desprovista de razón está fuera de toda ciencia. Es decir, que las cosas ajenas a la razón no pueden ser objeto de ciencia
    Platón, Teeteto
    Y un poco más adelante reconoce que los elementos simples son por ello "irracionales", puesto que no se puede dar razón de ellos.
  61. Ortega los expresa claramente:
    Las ideas se tienen; en las creencias se está
    Ortega y Gasset, J. Ideas y creencias
    .Zubiri lo expresa así:
    Pero la verdad es que la mayoría de los conceptos, sobre todo de los conceptos científicos, no son meramente abstraídos sino que están contruidos por la propia inteligencia.
    Zubiri. Inteligencia y logos, pág. 104
    . Finalmente la intelección de realidad, como logos, se ve completado con la intelección de lo que algo es en la realidad, es decir en su relación con el todo, la intelección como razón. Zubiri. Inteligencia y Razón. Asimismo, mediante la distinción entre "nesciencia" (ignorancia absoluta) y la verdadera "ignorancia" nos dice:
    Precisamente porque la ignorancia es un modo de intelección afirmativa, el hombre tiene que ir aprendiendo a ignorar. Sólo así puede crear nuevas simples aprehensiones que en su hora pueden conducir desde la ignorancia a otros modos de intelección afirmativa
    Zubiri, Inteligencia y logo, pág.187
    Lo que nos viene a recordar a aquel famoso pasaje de Aristóteles en referencia a la admiración y el reconocimiento de la ignorancia como fuente de la investigación hacia el conocimiento. Aristóteles, Metafísica, 982,b.11-32
  62. El Evolucionismo como hecho científico difícilmente es rebatible hoy día, pero la explicación religiosa siempre podrá mantener una creencia explicativa en un "Diseño Inteligente" que nos remita a Dios
  63. No habría dificultad en denominarlas prejuicios si no fuera por el matiz negativo que suele tener este término; en definitiva es algo que se produce "antes del juicio" como expresión de un enunciado mediante una oración gramatical. Y si entendemos "juicio", como lo entendían los escolásticos, fundamento de la proposición en su relación con la verdad, antes de expresarse como un enunciado que puede tomar muy diversas formas en el habla de una lengua determinada, no habría dificultad en identificar los términos
  64. Interacción primaria en un campo de realidad, como estímulo y respuesta
  65. Quine. op.cit. cap.II y VIII.
  66. "Cuénteme un cuento" de Vidal Beneyto: Enlaces externos
  67. A. Damasio. En busca de Spinoza. cap. 5
  68. Citado por Quesada, op. cit. p. 35.
  69. Antonio Damasio también considera la existencia de "mapas neurales" de la memoria en la configuración del cerebro que determinan o influyen en la percepción del propio cuerpo (sentimientos y emociones y la percepción de objetos exteriores en un proceso interdependiente. En busca de Spinoza. op. cit.
  70. Una forma de explicación de este proceso y su ligazón con el lenguaje en: Delaflor, M. (1997): El lenguaje y la percepción de la realidad: la extensión intensional
  71. quedándose únicamente en un referente como “termino ad quem”. Eco. Kant y el ornitorrinco. P.21 y ss.
  72. Véase Conato. Zubiri por eso considera el carácter intencional del conocimiento en una doble dirección:
    Es lo único que usualmente se ha solido considerar: en el concepto clásico de intención, se considera tan sólo el que la intención "intiende" su término, un término que por esto suele llamarse intencional. Pero pienso que esto no es suficiente. Es que se puede y debe considerar la intención misma no sólo como "yendo hacia" sino también como "partiendo desde". Y entonces la intención es expectación. Expectación e intencionalidad, pues, son tan sólo dos aspectos intrínsecamente "unos" de un solo movimiento intelectivo, el cual es por tanto "intención expectante" o "expectación intencional". De lo cual resulta que el movimiento intelectivo en que inteligimos lo que la cosa ya aprehendida como real es en realidad es, repito, expectación intencional o intención expectante.(Sin subrayar en el original)
    Zubiri, op. cit. pág.174
  73. Véase cuadro de "LA IMPORTANCIA DE LAS FORMAS" en Forma (filosofía)
  74. Nuevamente es en Peirce donde encontramos las ideas más sugestivas sobre la formación de los contenidos. Sus categorías de primeridad, secundidad y terceridad definen las modalidades de conocimiento del mundo que, al propio tiempo, son los procedimientos por los que el mundo se interpreta a sí mismo. La teoría semiótica de Peirce clarifica muchos de los problemas de la percepción y de la forma que las percepciones se organizan en forma de conocimiento. De la misma forma que existen tres categorías de conocimiento, existen tres tipos de signos correspondientes a la naturaleza, al individuo y a la sociedad/cultura. Esta triple triada nos da la siguiente organización de los tipos de signos: (Se omite imagen) los signos de la naturaleza (cualisigno, sinsigno y legisigno) están en el origen de los signos del individuo (icono, índice y símbolo) que a su vez son socializados como signos compartidos por la comunidad (rema, dicente y argumento). El signo más elemental es el cualisigno (pura posibilidad lógica) que puede interpretarse como signo del ser (como rema) y como similaridad (como icono). En un nivel parejo se halla el sinsigno (existencia real) que se interpreta como existencia efectiva (dicente) y como objeto real (icono). El legisigno representa el signo convencional (el más importante, ley de la naturaleza) que se interpreta como norma (argumento) y como precepto de la naturaleza (símbolo)
  75. Véase ¿Es empírica la lógica?
  76. Es decir las "simples aprehensiones" escolásticas o "primera intención", anterior incluso a cualquier posibilidad de afirmación cognitiva. Peirce lo considera como carácter cualitativo primario de la experiencia, por eso lo denomina «firstness», o "primariedad"
  77. La conducta de los patitos es acertada como creencia (reacción, adaptación y conocimiento) en que lo primero que perciban en movimiento es algo que les "llama", les interesa y lo necesitan. De la misma forma que la raíz crece hacia el agua y las ramas hacia la luz. Tan verdad es que "los patitos siguen a su mamá", como que "siguen aquello que primero perciban en movimiento", porque ellos "necesitan" a su "mamá pata" y la evolución del sistema (sobre todo en lo referente al sistema nervioso) que les constituye como patitos les orienta intencionalmente hacia esa conducta porque esa respuesta ha demostrado a lo largo de la evolución filogenética de su especie que es exitosa respecto a su necesidad. Pero la explicación de Lorentz es más de la realidad científica y explica más contenido que la mera percepción de que los patitos siguen a su mamá. De la misma forma la raíz está constituida en función del agua, como las ramas y las hojas en función de la luz. Por lo mismo el sistema humano (sobre todo en lo relativo al cerebro) está constituido en función de conocer y explicar y explicarse su propia interacción dentro de su entorno; en el caso de los hombres esta interacción es fundamentalmente cultural, pues es a través del lenguaje como solemos interpretar nuestra relación con el mundo
  78. Véase explicación
  79. La doctrina del punto de vista, según Ortega
  80. Una historia real. Un niño de 3 años cuya mamá le tiene entretenido asomado mucho tiempo en una balconada a la calle donde el vecino "aparca" su burro atándolo a la reja de su ventana; pero, además, el niño ve la TV y películas de vaqueros americanos. Un día le dice a su mamá: "Mamá los caballos de la "calle pastores" hacen ¡HiHo! ¡HiHo!; pero los caballos de los vaqueros hacen "¡Hiiiii!.Un día en un "campo de realidad cultural" distinguirá un "burro" de un "caballo" Este niño, como dice Quine, ha elaborado una teoría «lógico-científica» a partir del descubrimiento de una "categórica observacional", que llama Quine, que realiza la función de conjunción que le permite creer, a partir de sus repetidas experiencias concordantes evidentes: (un día ocurre así y otro día igual y otro y otro: Todos los días. Un caballo de la calle pastores y otro y otro y otro.....Todos los caballos de la calle pastores. Y un caballo de los vaqueros y otro y otro y otro de forma que: "Todos los caballos de la calle pastores..." y "todos los caballos de los vaqueros...". A partir de esta teoría este niño deducirá "nuevas evidencias formales" correspondientes a su "campo de realidad" que vive. Quine. o.c.
  81. Podría parecer que la búsqueda de novedad debería ser el atributo cardinal de nuestra especie inquieta, pero no es así. Los humanos tienden a ser conservadores y se mueven hacia lo familiar...../..... porque los humanos, al menos los humanos adultos, se guían por el concomiento previamente acumulado en mucha mayor medida que cualquier otra especie. Para decirlo de otra forma, la razón entre el descubrimiento de novo y el cuerpo de conocimiento previamente acumulado es relativamente baja en los humanos adultos si sse compara con otras especies. Esto se debe a que ninguna otra especie tiene los mecanismos para almacenar y transmitir el conocimiento colectivo acumulado durante muchas generaciones en dispositivos culturales externos: libros, películas y similares. Por consiguiente, nuestro sesgo hacia lo familiar tiene una función adaptativa. Por el contrario, la asimilación de conocimiento previamente acumulado en un mono está limitada a la imitación del comportamiento de otros monos. En general, un animaljoven está embarcado en un viaje cognitivo, y descubre su mundo por sí mismo.
    Goldberg. E. op. cit. pag.114-115
  82. Es lo que Rorty llama "léxico último", en el que la filosofía y las ideologías, cuando pretenden ser el referente último de la "verdad" se convierten en ideologías y totalitarismos; G. Harman lo describe como explicación feroz. Ámbitos diferenciados como "esferas" o "burbujas" en las que el individuo coexiste en comunidades que conforman su "estar-en-el-mundo", según Sloterdijk. Véase paradigma.
  83. Las cosas están ahí, con supresencia invasiva, no creo que haya una cultura que pueda inducir a percibir los perros como bípedos o plumados, y éste es un vínculo fortísimo. Por lo demás, los significados se deshilan, se disocian, se reorganizan. Incluso a propósito de las propiedades denominadas "disposicionales" tenemos una serie de razones para dudar de si la proposición el azúcar es soluble (sea cual sea la lengua en la que se exprese) es la misma cuando se expresa en América Latina (con referencia al azúcar moreno de caña) o en Europa (con referencia al azúcar blanco de remolacha). Esta "solubilidad" lleva tiempos diferentes. La misma negociabilidad, como nos ha mostrado la historia del ornitorrinco, regula la construcción de los paradigmas científicos, aunque en ese caso la reestructuración de los directorios lleva más tiempo, y se negocia según criterios rigurosos y no salvajes. (cursivas en el original)
    Eco, U. Kant y el ornitorrinco. p. 312-313.
  84. El cerebro mantiene estructuras que activan determinados modos de conceptuar y valorar una evidencia perceptiva en orden a una determinada respuesta según un contexto. Estructuras que tienen, en algunos casos, un origen o sentido social. Véase El País, 20 de agosto de 2008. Viaje a las fronteras de la ciencia. Entrevista a Álvaro Pascual-Leone, por Milagros Pérez Oliva.
  85. Muy interesante en este respecto la lectura del libro “Interpretación y sobreinterpretación” citado en la bibliografía, sobre todo la respuesta final de Umberto Eco, a modo de conclusión.
  86. Quine. op. cit. cap IV)
  87. Citado en Revista MUFACE

Bibliografía [editar]

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  • Quesada, D. (1998). Saber, opinión y ciencia: Una introducción a la teoría del conocimiento clásica y contemporánea. Barcelona. Ariel.. ISBN 84-344-8746-2.
  • Searle, J. (1997). La construcción de la realidad social. Barcelona, Paidós..
  • Rorty, R. (1997). ¿Esperanza o conocimiento? Una introducción al pragmatismo. Bs As, FCE..
  • Dancy, J. (1993). Introducción a la epistemología contemporánea. Madrid, Tecnos..
  • Lyotard, J.F. (1994). La condición postmoderna: informe sobre el saber. Madrid, Cátedra.. ISBN 84-376-0466-4.
  • Acero, J.J. (1995). Teorías del contenido mental. Enciclopedia iberoamericana de Filosofía, vol.8.
  • Russell, B. (1959). El conocimiento humano:su alcance y sus limitaciones. Madrid. Taurus.
  • Foucault, M. (1971). Las palabras y las cosas. Mexico. Siglo XXI.
  • Foucault, M. (1979). La arqueología del saber. Mexico. Siglo XXI.
  • Lèvi-Strauss, C. (1994). Mirar, escuchar, leer. Madrid. Siruela.
  • Moulines Castellví, C. Ulises (1973). La estructura del mundo sensible. Sistemas fenomenalistas. Barcelona. Ariel.
  • Rubert de Ventós, X. (1982). De la modernidad. Barcelona. Península. ISBN 84-297-1669-6.
  • Ortega y Gasset, J. (1986). Ideas y creencias. Madrid. Espasa Calpe. Col. Austral. ISBN 84-239-0151-3.
  • Ortega y Gasset, J. (1976). El tema de nuestro tiempo. La doctrina del punto de vista. Madrid. Revista de Occidente. El Arquero. ISBN 84-292-1009-1.
  • Zubiri, X. (1980). Inteligencia sentiente. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-9011-2.
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  • Goldberg, E. (2002). El cerebro ejecutivo. Barcelona. Editorial Crítica. ISBN 84-8432-345-5.
  • Lamote de Grignon, C. (1993). Antropología neuroevolutiva: un estudio sobre la naturaleza humana. Faes Farma. ISBN.
  • Eco, U. (Con la colaboración de Rorty, R., Culler, J. y Brooke-Rose, Ch.) (1997). Interpretación y sobreinterpretación. Cambridge, University Press. ISBN 0-521-42554-9.
  • Ferrater Mora, J. (1979). De la materia a la razón. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-2225-7.
  • Damasio, A.R. (2005). En busca de Spinoza: Neurobiología de la emoción y de los sentimientos.. Barcelona. Crítica. ISBN 9788484326762.

Enlaces externos [editar]

POLÍTICA6: LA IGNORANCIA. La ignorancia suele entenderse de forma general como ausencia de conocimiento.

Ignorancia

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Ebenezer Scrooge se encuentra con la Ignorancia y la Miseria en Canción de Navidad de Charles Dickens.

La ignorancia suele entenderse de forma general como ausencia de conocimiento.

Se puede entender en dos sentidos:

  • En un sentido absoluto:
Ignorancia o ignorante, aplicado sin matices en sentido absoluto a una persona o grupo social; equivale a un insulto que manifiesta una degradación en la escala social y en la valoración individual.
  • Respecto a un contenido concreto.
Cuando se aplica a un contenido concreto significa “no saber algo determinado”, frente al conocimiento de otras muchas cosas o “tener un conocimiento imperfecto sobre…”

En este segundo sentido es donde el concepto de ignorancia adquiere toda su dimensión en su referencia al conocimiento.

No se trata, entonces de una “ausencia” sino de una “carencia de” o de una “imperfección” respecto de un conocimiento adecuado.

En este caso la ignorancia nos muestra diferentes propiedades del proceso cognitivo así como acerca de la afirmación de su validez como conocimiento.

 

Contenido

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Ignorancia y nesciencia [editar]

Entendemos aquí por ignorancia el primer sentido de ignorancia absoluta o “nesciencia”.[1]

La ignorancia, así considerada, aplicada como adjetivo a una persona o conjunto de personas, se toma como sinónimo de estupidez, tomándose de ese modo como un insulto, si no es un desprecio.

De hecho la carencia absoluta de conocimiento, la ignorancia absoluta no es posible; pues de lo absolutamente desconocido ni siquiera se puede decir que es “desconocido”. Y si tenemos alguna noticia de ello, por eso mismo deja de ser completa o absolutamente ignorado.

Debería usarse un término diferente al término “ignorancia”, por más que el uso vulgar no haga estas matizaciones. Zubiri propone para este estado de ignorancia absoluta el término de “nesciencia”.[2] Pero no deja de ser un término meramente conceptual que no tiene cabida en el lenguaje ordinario.

La ignorancia como realidad social [editar]

Lo diferente, lo nuevo, lo inesperado, tiende a verse como algo peligroso y amenazante en el proceso cognitivo. En este sentido tendemos hacia la ignorancia, frente a la tensión que supone la ampliación de lo conocido.

Podría parecer que la búsqueda de novedad debería ser el atributo cardinal de nuestra especie inquieta, pero no es así. Los humanos tienden a ser conservadores y se mueven hacia lo familiar...../..... porque los humanos, al menos los humanos adultos, se guían por el conocimiento previamente acumulado en mucha mayor medida que cualquier otra especie. Para decirlo de otra forma, la razón entre el descubrimiento de novo y el cuerpo de conocimiento previamente acumulado es relativamente baja en los humanos adultos si se compara con otras especies. Esto se debe a que ninguna otra especie tiene los mecanismos para almacenar y transmitir el conocimiento colectivo acumulado durante muchas generaciones en dispositivos culturales externos: libros, películas y similares.[3] Por consiguiente, nuestro sesgo hacia lo familiar tiene una función adaptativa. Por el contrario, la asimilación de conocimiento previamente acumulado en un mono está limitada a la imitación del comportamiento de otros monos. En general, un animal joven está embarcado en un viaje cognitivo, y descubre su mundo por sí mismo.
Goldberg. E. op. cit. pag.114-115

No es extraño, pues, que algunas creencias de tipo ideológico y moral alaben la ignorancia como fuente de dicha.[4] Estas creencias promueven que la tradición es el valor social fundamental respecto a las preguntas que puedan abrir la mente al conocimiento de nuevos aspectos de la realidad.

Históricamente en las sociedades con sólidos sistemas de jerarquía o sistema de castas, este sentido de ignorancia se aplica a los “ignorantes”[5] lo que ayuda a mantener directamente la especialización de las clases sociales en la riqueza y en el trabajo, reduciendo celos y descontentos y ayudando de ese modo a la armonía social.

Ciertas creencias religiosas y culturales: “Dios ha hecho así las cosas” o “es necesario conformarse con una voluntad divina” o simplemente “las cosas son así, qué le vamos a hacer”, justifican y mantienen esta ignorancia y han sido un freno para el desarrollo y progreso cultural y social.[6]

El avance del conocimiento, como contrapunto a la ignorancia, siempre ha sido una crítica y oposición a creencias religiosas y mitos así como al ejercicio del poder social, que consagran el statu quo y dificultan la evolución hacia el progreso.[7]

Kant prototipo de Filósofo de la Ilustración

Tal es el significado de denuncia del espíritu de la Ilustración y la idea de progreso social unida al crecimiento de la educación de la población.[8]

Ningún texto formula mejor este modo de concepto de la ignorancia que el escrito de Kant en 1784, “Respuesta a la pregunta ¿qué es la Ilustración?” y su famosísimo aforismo: “sapere aude: ¡atrévete a saber!"[9]

Hoy el derecho a la educación y el acceso libre al conocimiento y a la información veraz está reconocido como uno de los Derechos Humanos fundamentales, Art. 26, así como en la Constitución española, Art. 27.

En la actualidad esta ignorancia no se acepta como valor y, aunque se subraya su carácter de valor negativo, no obstante se procura aplicar en muchas modalidades de la acción social.

La censura, la información o desinformación intencionada etc. constituyen todavía un freno para el desarrollo del conocimiento bajo el supuesto de que la ignorancia facilita el ejercicio del poder.[10]

Poder que adquiere especial relevancia ejercido desde los medios de comunicación que tienden por eso a estar muy controlados tanto por los poderes políticos como económicos.

La Antropología, por su parte, muestra cómo la cultura propia puede suponer una ignorancia absoluta respecto a la cultura ajena y puede ser una dificultad para comprender las costumbres y las culturas diferentes.

En casos extremos algunos valores culturales convertidos en absolutos, pueden producir asimismo «absoluta ignorancia», y producen el fanatismo. Generalmente el fanatismo es un subproducto de este sentido de la ignorancia fácilmente convertible en integrismo religioso o doctrinal, racismo e intolerancia gobernado y dirigido, casi siempre, no por la ignorancia sino por intereses de poder.

Ignorancia y conocimiento [editar]

En su relación con el conocimiento la ignorancia adquiere un significado de “carencia” o de imperfección.

El conocimiento en su referente contiene un “estado de ignorancia” o “desinformación”, que admite por tanto muchos grados y matices hasta llegar a una situación de conocimiento adecuado que pueda sostenar una afirmación de conocimiento válido.

En filosofía el estado de ignorancia va parejo e inversamente proporcional a la adquisición de conocimiento, siendo éste el objeto de estudio de la epistemología.

Aristóteles y Alejandro Magno arguyendo. Olaus Joahnnis Gutho. 1477/1486
Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al principio, admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la luna y los relativos al sol, las estrellas y a la generación del universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia, por eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo, pues el mito se compone de elementos que dejan estupefacto. De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en busca del conocimiento, y no por ninguna utilidad
Aristóteles. Metafísica, 982,b.11-32. (sin subrayar en el original)

Y Ortega:

El Hombre se dedica a esta extraña actividad que es filosofar, cuando por haber perdido las creencias tradicionales se encuentra perdido en su vida. Esta conciencia de ser confusión radical, de no saber a que atreverse es la ignorancia
Ortega, Cita requerida

De la misma forma Zubiri:

Precisamente porque la ignorancia es un modo de intelección afirmativa, el hombre tiene que ir aprendiendo a ignorar. Sólo así puede crear nuevas simples aprehensiones que en su hora pueden conducir desde la ignorancia a otros modos de intelección afirmativa. El acceso a la ignorancia, al margen y por encima de la nesciencia, es un duro movimiento intelectivo
Zubiri. Inteligencia y logos, pág, 187 (sin subrayar en el original)

Lo que de alguna manera nos obliga a distinguir como contenidos diferenciados "conocimiento" y "saber"; por más que la lengua no nos permita separar ambos conceptos de manera terminante.[11]

El proceso de conocimiento o actividad cognitiva desde siempre ha sido tenido como extremadamente complejo.

Respecto a la relación directa con lo real, aunque haya ciertas diferencias coyunturales de espacio-tiempo y situación, genética y cultura, sin embargo podemos concluir que los sistemas nerviosos corporales de los hombres como especie, fruto de un proceso evolutivo y adaptativo, nos ofrecen una '"información de lo real", como percepción, que ha de tomarse como una primera evidencia en la que en cuanto tal no cabe el error.[12]

La interpretación de esos contenidos informativos por medio de los sistemas culturales, y sobre todo lingüísticos almacenados en la memoria,[13] producen el conocimiento. El conocimiento es así un reconocimiento de los objetos percibidos en la conciencia como tales objetos interpretados como lo que "son en realidad".

El objeto, en cuanto conocido, lo afirmamos como "ser en realidad".[14]

Este es el comienzo de todo el proceso del conocer, en lo que están de acuerdo prácticamente todas las filosofías y formas de pensamiento, desde el pensamiento griego. Platón, probablemente, es el primero en tomar conciencia de cómo la experiencia ha de ser "interpretadada" a través de las ideas previamente conocidas.[15]

El proceso de formación de esas ideas interpretativas es la problemática fundamental de cualquier "teoría del conocimiento" y de la fundamentación de un conocimiento válido o Epistemología.

Éste es el origen básico y fundamento del conocimiento. No obstante el aprendizaje cultural, sobre todo a través del lenguaje y la educación, adquiere una importancia fundamental en las sociedades avanzadas. Gracias a la tradición, asumida como un conjunto de creencias evidentes, y a la capacidad de ampliación del conocimiento por la vía del razonamiento lógico-formal, se amplía la capacidad y cantidad de conocimiento individual sin necesidad de la experiencia o experimentación como percepción concreta del individuo. Al mismo tiempo este aprendizaje cultural puede abrir o situarnos en horizontes nuevos,[16] y campos de exploración cognoscitiva que por la experiencia directa serían imposibles.[17] [18] Esto supone un ahorro enorme de energía del aprendizaje individual y una forma activa de romper y ampliar la esfera de la mera transmisión de la tendencia a la "ignorancia" que recibimos por inercia cultural.

Las formas de la ignorancia hacia el conocimiento [editar]

El primer rasgo que llama la atención al reflexionar sobre la ignorancia es que no solo no es una ausencia de conocimiento, como suele entenderse vulgarmente, sino que, por el contrario, la ignorancia es un primer modo de afirmación.

En efecto la primera afirmación de algo conocido como real pero “que no sabemos lo que es” es la afirmación de esa ignorancia: “No sé qué es en realidad”; "No tengo ni idea".

Por el contrario consideraremos el conocimiento acabado y completo cuando podemos afirmar sin sombra de duda, “esto es…” según el grado de conocimiento que la situación demande.

Teniendo presente que nunca alcanzamos una evidencia cuya verdad pueda considerarse definitiva.[12]

No es posible la afirmación perfecta con conocimiento perfecto

___________________________________________________________________________

A lo más que podemos llegar es a una afirmación perfecta de evidencia con certeza, respecto a un conocimiento adecuado a una situación concreta.[19]


Por eso es importante reconocer los grados del conocer, lo que supone asimismo el conocimiento de los grados de la ignorancia y los posibles modos de afirmación del conocimiento.[20]

En el presente artículo se exponen estos grados según se manifiestan en los recursos que la lengua española nos permite diferenciar, sin entrar en un análisis de los mismos:

Ignoracia/conocimiento (según indicios)
Se afirma comoDescripción
Lo borrosoConfusiónse aprecian unos rasgos poco definidos que pueden ser referidos a más de un objeto de “reconocimiento”
IndicaciónSospechalo confuso parece que se define hacia una dirección más que hacia algo determinado
AmbigüedadDudalas notas de lo aprehendido en realidad son consistentes y apuntan o indican hacia objetos concretos, pero no definen un concreto sino una posible duplicidad
Preponderancia e Identificación    Opinión     (lo obvio y    lo plausible)[21]   la duplicidad se desvanece en la medida en que se concreta el objeto conocido. La aprehensión desglosa las notas propias del objeto en su manifestación aparente (apariencia) y propia (constitución)
Constitución y efectividadCertezaSe identifica y reconstituye la realidad del objeto identificado como "su ser en realidad" mediante un concepto[22] que se afirma como juicio con firmeza,[23] que expresa la creencia evidente de la verdad de lo contenido en la afirmación.

Referencias [editar]

  1. Como propone Zubiri
  2. Inteligencia y logos. Pág. 172 y ss.
  3. Sobre todo la tradición cultural, como conjunto de creencias
  4. No se ha de confundir esta ignorancia con la ironía socrática con su "yo solo sé que no sé nada"; ni con la Docta ignorantia que promovieron ciertos autores cristianos como San Agustín o San Buenaventura y, sobre todo Nicolás de Cusa que tiene un sentido propio independiente del que aquí se está tratando
  5. Sean los esclavos, los pobres, los intocables, los infieles o no creyentes, los de otras razas o extranjeros etc.
  6. Tal es la base sobre la que se sustenta el concepto de alienación ideológica que el marxismo considera se superará mediante la toma de conciencia de clase como paso previo a la revolución social. Por ello para el marxismo más ortodoxo la religión fue considerada como "opio del pueblo"
  7. Los grandes pensadores y filósofos siempre han tenido problemas con el poder religioso o político desde la antigüedad. La Iglesia nunca vio con buenos ojos la lectura de la Biblia por parte del pueblo. Por lo mismo que las clases dominantes en la Edad Moderna no han estado a favor del acceso de las clases populares a la Escuela
  8. Contra este espíritu surge a lo largo de todo el XIX el Tradicionalismo como ideología y el reaccionarismo en su enfrentamiento con la Revolución; Louis de Bonald, Joseph de Maistre en Francia, Donoso Cortés en España. René Guénon, ya en el XX, considera que Occidente pierde el sentido de la Tradición en la Edad Moderna, frente a la tradición encarnada en la Edad Media; tal es la causa de la tensión mundial entre dos mundos Occidente y Oriente, que puede llevar a la ruina a la Humanidad. En los finales del siglo XX algunos pensadores vienen a rescatar la idea de "Guerra entre Oriente y Occidente" y un fin de la historia
  9. ¿Qué es la Ilustración?: y otros escritos de ética, política y filosofía de la historia. Immanuel Kant. 2004. Madrid. Alianza
  10. Las dictaduras y los poderes absolutos ejercen a rajatabla una acción de censura informativa. Hoy se sabe positivamente que ciertas empresas pagaban a ciertos científicos para que afirmaran tesis contrarias al cambio climático; de la misma forma que la contrainformación en la prensa y en la política están a la orden del día, lo mismo que los discursos de la propaganda comercial o política
  11. Véase Evidencia apartado, “Conocer y saber”
  12. a b Véase evidencia
  13. Memoria tanto filogenética como genética como experimental y aprendida. Véase Evidencia
  14. Debemos tener claro y separar lo real de lo que es "la realidad para nosotros" y lo conocido como "ser en realidad". Por eso lo que vivimos y experienciamos como realidad en la conciencia de un sueño, una vez despiertos en un nuevo estado de conciencia lo interpretamos como que "en realidad" era un sueño. Para el neurólogo que estuviera observando la actividad cerebral durante dicho sueño, ese sueño es "en realidad" las ondas electromagnéticas captadas por su aparato.
  15. Para Platón conocer es recordar. Para Platón "conocer en realidad" son precisamente las ideas. Tan es así que llega a pensar que la verdadera realidad son las ideas, mientras que lo que precibimos por los sentidos, en la experiencia, son sombras, reflejos, copias imperfectas de las ideas que hemos contemplado en otro mundo, en otra vida.
  16. Esferas según Peter Sloterdijk
  17. Véase Peter Sloterdijk
  18. ¿No han sido y son las obras de arte y la literatura muchas veces fuentes de exploración y experiencia anteriores al conocimiento científico tanto como a la expresividad y enriquecimiento del lenguaje y experiencias sentimentales que de otra forma no nos serían asequibles?
  19. Para un agricultor que entiende de cómo germina el grano y cuándo es el momento de segar, su afirmación perfecta es: “ahora es el momento”. Lo que no quiere decir que dicha afirmación sea coincidente con un conocimiento perfecto de la realidad, sino un conocimiento adecuado. Porque en un contexto o situación diferente de afirmación científica, la situación concreta se basa en otros parámetros que tienen nada o poco que ver con la situación de “ese campo concreto de cultivo”. Probablemente la situación ideal científica no se dará nunca en la realidad y responde a una teoría o conjuntos de teorías determinadas acecuadas a un contexto de investigación científica. El conocimiento del agricultor debe incluir lo científico, pero está adecuado a otras consideraciones que no solo son científicas sino coyunturales de la comarca, del precio en un momento determinado, del transporte, del clima que puede venir, etc. etc. Y es dudoso, si no es imposible, que pueda darse el conocimiento perfecto para la afirmación plena en todas las situaciones. La certeza plena sólo se produce en la evidencia formal lógico-matemática, pero es tautológica y no habla del mundo.
  20. Se exponen aquí los pasos que propone Zubiri en su amplísima exposición acerca de la ignorancia/conocimiento y los modos de afirmación
  21. Este grado de conocimiento viene a ser el equivalente al grado vulgar o común de conocimiento, sin mayor inquietud indagatoria o crítica. Es el saber que los griegos, Parménides, llamaron δοξα frente a la επιστημη. Es el conocimiento propio de la tradición y las creencias
  22. Zubiri considera que el concepto no es real (contra Platón) pero que es "realidad en concepto" que expresa lo que es la realidad conocida
  23. No olvidemos que afimación proviene de firme, como firmeza

Véase también [editar]

Wikcionario

Bibliografía [editar]

  • Goldberg, E. (2002). El cerebro ejecutivo. Barcelona. Editorial crítica..
  • Zubiri, X. Inteligencia y logos. (1982). Medrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-9012-0
  • Quesada, D. (1998). Saber, opinión y ciencia: Una introducción a la teoría del conocimiento clásica y contemporánea. Barcelona. Ariel.. ISBN 84-344-8746-2.
  • Ferrater Mora, J. Diccionario de Filosofía. (1984). Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-5201-6
  • Diezhandino, M.P. et alii. Periodismo y poder: políticos, periodistas y ciudadanos voluntariamente desinformados. 2007. Madrid. Pearson. Educación.
  • Sudjic D. La arquitectura del poder: cómo los ricos y poderosos dan forma al mundo. 2007. Barcelona. Ariel.
  • Urban, A. El origen divino del poder: estudio filológico e historia de la interpretación de Jn 19, 11a. 1989. Córdoba. El Almendro.
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  • Levine R.A. et Campbell D.T. Ethnocentrism, theories of conflict, ethnic attitudes and group behavior. 1972. New York. John Wiley & Sons
  • San Román, T. Los muros de la separación : ensayo sobre alterofobia y filantropía. 1996. Madrid : Tecnos ; Barcelona : Universitat Autónoma, Servei de Publicacions, D.L.

Enlaces externos [editar]

POLÍTICA6: EL CRITERIO DE VERDAD. El significado de la palabra verdad abarca desde la honestidad, la buena fe y la sinceridad humana en general, hasta el acuerdo de los conceptos con las cosas, los hechos o la realidad en particular.[1]

Verdad

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El significado de la palabra verdad abarca desde la honestidad, la buena fe y la sinceridad humana en general, hasta el acuerdo de los conceptos con las cosas, los hechos o la realidad en particular.[1] Para el hebreo clásico el término `emunah significa primariamente "confianza", "fidelidad". Las cosas son verdaderas cuando son "fiables", fieles porque cumplen lo que ofrecen.[2] El término no tiene una única definición en la que estén de acuerdo la mayoría de estudiosos y filósofos profesionales y las teorías sobre la verdad continúan siendo ampliamente debatidas. Hay posiciones diferentes acerca de cuestiones como qué es lo que constituye la verdad; cómo definirla e identificarla; si el ser humano posee conocimientos innatos o sólo puede adquirirlos; si existen las revelaciones o la verdad puede alcanzarse tan sólo mediante la razón; y si la verdad es subjetiva u objetiva, relativa o absoluta, o aún hasta qué grado pueden afirmarse cada una de dichas observaciones. Este artículo procura introducir las principales interpretaciones y perspectivas, tanto históricas como actuales, acerca de este concepto.

Contenido

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¿Qué es la verdad? [editar]

Esta pregunta es objeto de debate entre teólogos, filósofos y lógicos.

Los portadores de verdad [editar]

Los filósofos (predominantemente los de la escuela analítica) suelen aceptar que la verdad (o la falsedad) es una propiedad que sólo tienen los portadores de verdad. Por definición, los portadores de verdad son aquéllos objetos que pueden adquirir un valor de verdad (ya sea Verdadero, Falso u otro, si es que existen más). Algunas propuestas identifican a los portadores de verdad con las proposiciones. Pero, dado que las proposiciones son objetos abstractos (ver abajo), los filósofos que rechazan la existencia de este tipo de objetos no aceptan que las proposiciones sean los portadores de verdad. Algunas propuestas (generalmente de corte psicologista) identifican a los portadores de verdad con los juicios,[3] mientras que otras (generalmente de tendencia nominalista) los identifican con oraciones-ejemplo del lenguaje natural o actos de habla.[4]

Algunos de estos filósofos excluyen una o más de estas categorías, o argumentan que algunas de ellas son verdad sólo en un sentido derivado. Estas reivindicaciones están hechas sobre la base de teorías sobre la verdad como las tratadas más abajo.

Una proposición es aquéllo que:[5]

  • Puede tomar un valor de verdad: verdadero, falso o (si existen más valores de verdad), algún otro.
  • Puede ser el sujeto de una actitud proposicional: podemos pensar en ellas, creer en ellas, desearlas, etcétera. (Por ejemplo, podemos desear que llueva hoy, creer que lloverá hoy, pensar que lloverá hoy, etcétera. En estos casos, la proposición involucrada es Hoy llueve). Sin embargo, su existencia es independiente de cualquier mente. (Algunas posturas teístas dicen que su existencia sólo depende de la mente de Dios[6] )
  • Puede ser enunciada mediante los lenguajes, pero su existencia es independiente de la existencia de los lenguajes. Es decir: aún si no existieran seres con lenguajes en el universo, existiría la proposición Cicerón denunció a Catilina. Además, ésta misma proposición puede ser enunciada por lenguajes diferentes: "Cicero denounced Catilina" y "Cicerón denunció a Catilina" son oraciones de dos lenguajes (inglés y español) que enuncian la misma proposición.
  • Son objetos abstractos. Es decir, aunque existen, no tienen localización temporal ni espacial.

Un ejemplo de un filósofo que rechaza que la verdad sea una propiedad exclusiva de las proposiciones es Martin Heidegger. Según argumenta Heidegger, verdad (Alétheia), ser (Sein) y Dasein son inseparables. No es posible, en rigor, abordar un ingrediente de esta tríada sin abordar necesariamente los otros dos. Habitualmente, se conoce su interpretación de la verdad como la teoría de la verdad en tanto alétheia: des-encubrimiento.[7] También la postura de José Ortega y Gasset podría ponerse bajo ese rótulo.[cita requerida]

Teorías filosóficas de la verdad [editar]

Muchos filósofos y lógicos han propuesto un gran número de extensas teorías sobre la verdad, que ahora son frecuentemente clasificadas en dos campos:

Teorías robustas [editar]

Algunas teorías sostienen en común que la verdad es un concepto robusto (a veces inflacionario). Todas esas teorías sostienen que la gramática superficial que parece predicar verdad o falsedad, como "que la nieve es blanca es verdad" pueden ser tomadas en serio. La verdad es una propiedad, tal como el rojo es una propiedad de un granero en la oración "el granero es rojo". La tarea, para tales teorías, es explicar la naturaleza de esa propiedad. Los criterios de verdad definen qué se entiende por "verdad" y nos ayudan a decidir si una proposición es verdadera o falsa. Hay diferentes criterios de verdad, aplicables a distintos tipos de proposiciones:

  • La teoría de la correspondencia de la verdad o adecuación, también conocida por la teoría de la adaequatio y la noción más extendida de verdad (debida probablemente a la influencia de Tomás de Aquino en el pensamiento occidental): adaequatio rei et intellectus.[8] La verdad se entiende como una relación de concordancia entre el lenguaje y su referente extralingüístico.

Ludwig Wittgenstein sostiene en su Tractatus logico-philosophicus que el lenguaje -como serie de proposiciones lógicas- es una figura de la realidad.[9] Esa postura fue rechazada por el mismo Wittgenstein en su obra posterior: el lenguaje puede obtener diferentes significados y usos en un mismo hecho, porque no existe una conexión lógica (no tiene por qué haberla, al menos) entre lo que se propone y lo que es en realidad. El lenguaje puede intentar representar la realidad, pero tal intento, por muy bien construido que esté, es posible que no figure al mundo.[10] Según la versión tomista de la adecuación, es el intelecto el que debe adecuarse a la realidad (asimetría adecuacionista): debemos pensar las cosas conforme a lo que son. Así, la proposición "llueve" será verdadera si, efectivamente, llueve en el momento en que se profiere;[11] la proposición "Dios existe" será verdadera si Dios existe, etc.[12]

  • El criterio de coherencia afirma que una proposición es verdadera si es coherente con el resto de las proposiciones del sistema del que forma parte. Así, la proposición " 3 + 5 = 8 " es verdadera en la medida que es coherente con las reglas de la matemática elemental. Sin embargo, este criterio no permite establecer la verdad de las reglas del sistema y, por tanto, sólo puede aplicarse a los elementos de un sistema de reglas previamente establecido.[13]
  • La teoría del consenso sostiene que la verdad es cualquier cosas que es acordada, o en algunas versiones, que podría llegar a ser acordada, por algún grupo específico.[14]
  • El Pragmatismo o criterio de utilidad establece que una proposición es verdadera si resulta útil o funciona en la práctica. Así, la proposición "En verano hace calor" es verdadera si constituye una buena guía para la acción, esto es, si resulta útil para cualquier persona que la considere verdadera. Hay que entender el criterio de utilidad como una apelación a comprobar en la práctica la verdad de las proposiciones. Si sucede tal y como la proposición indica, entonces es verdadera. Así pues, según la teoría de la utilidad, sólo podremos establecer la verdad de una proposición cuando la comprobamos en la práctica. Esta exigencia no se produce en la teoría de la correspondencia, en la que una proposición es verdadera si se corresponde con los hechos, aunque éstos no puedan comprobarse. Como es obvio, la comprobación de una proposición está sujeta a ciertas limitaciones: primero ha de ser verificable; además, la verificación no es infalible.,[15] [16] [17]
  • El constructivismo social sostiene que la verdad es construida por procesos sociales, y que representa los esfuerzos de poder dentro de una sociedad.[cita requerida]
  • El criterio de evidencia afirma que una proposición es verdadera si es evidente, es decir, si se presenta con tanta claridad y distinción a nuestras mentes que éstas no pueden por menos que aceptarla. Por ejemplo, la proposición "Ahora estoy leyendo" es verdadera ya que, para cualquier lector de la frase, la proposición es evidente.[18]

Teorías deflacionistas [editar]

Otros filósofos rechazan la idea de que la verdad es un concepto robusto en este sentido. Desde este punto de vista, decir "2 + 2 = 4" es verdad es no decir más que 2 + 2 = 4, y no hay más que decir sobre la verdad que eso. Estas posiciones son llamadas teorías deflacionistas de la verdad (porque el concepto ha perdido valor) o teorías "desentrecomilladoras" (para llamar la atención a la mera "desaparición" de las comillas de citación en casos como el del ejemplo de arriba). La preocupación más importante de estas visiones es aclarar esos casos especiales donde parece que el concepto de la verdad tiene propiedades peculiares e interesantes. (véase Paradoja semántica, y abajo).

Desde este punto de vista (véase Gottlob Frege y F. P. Ramsey), la verdad no es el nombre de alguna propiedad de las proposiciones — algo sobre lo que uno podría tener una teoría. La creencia de que la verdad es una propiedad es sólo una ilusión causada por el hecho de que tenemos que predicar "es verdad" en nuestro lenguaje. Como la gran parte de los predicados nombran propiedades, nosotros asumimos de forma natural que "es verdad" también lo es. Pero, de acuerdo con los deflacionistas, las declaraciones que parecen decir la verdad realmente no hacen más que indicar estar de acuerdo con la declaración.

Por ejemplo, la teoría redundante de la verdad sostiene que afirmar que una declaración es verdad es sólo afirmar la propia declaración. Así, decir que "La nieve es blanca" es verdad no es sino decir ni más ni menos que la nieve es blanca.[cita requerida]

La idea de que algunas afirmaciones son más acciones que declaraciones comunicativas no es tan extraño como podría parecer. Considerar, por ejemplo, que cuando la novia dice "Sí, quiero" en el momento adecuado en una boda, está realizando el acto de tomar a ese hombre como esposo de por ley. No está describiéndose a sí misma como tomando a ese hombre.[cita requerida]

Un tercer tipo de teoría deflacionista es la teoría de la descontextualicación que usa una variante del esquema de Tarski: Decir que '"P" es verdad' es decir que P. Una de las versiones más minuciosamente resueltas de esta perspectiva es la teoría pro-sentencial de la verdad, desarrollada por primera vez por Dorothy Grover, Joseph Camp, y Nuel Belnap como una elaboración de las afirmaciones de Frank P. Ramsey. Ellos argumentan que afirmaciones como "Eso es verdad" son prosentencias (ver pro-forma), expresiones que sólo repiten el contenido de otras expresiones. De la misma forma que significa lo mismo que "mi perro en la oración Mi perro tenía hambre, así que le di de comer", "Eso es verdad" se supone que significa lo mismo que "Está lloviendo" si dices lo último y yo entonces digo lo primero.[cita requerida]

Definiciones formales de la verdad [editar]

Teorías semánticas de la verdad [editar]

La teoría semántica de la verdad tiene como caso general para un lenguaje dado:

'P' es verdad si y sólo si P

donde 'P' es una referencia a la sentencia (el nombre de la sentencia), y P es sólo la sentencia en sí misma. (Véase: Alfred Tarski, Saul A. Kripke)

Teoría de la verdad de Kripke [editar]

Saul Kripke sostiene que un lenguaje natural puede de hecho contener su propio predicado sin ocasionar contradicción alguna. Él mostró cómo construir una tal y como sigue:

  • para que entonces verdad quede definida para El granero es grande; después para ' El granero es grande es verdad'; y luego para "' El granero es grande es verdad' es verdad", y así sucesivamente. [cita requerida]

Nótese que verdad nunca es definida para oraciones como Esta oración es falsa, dado que no estaba en el subconjunto original y no predica verdad de ninguna oración en el subconjunto original ni en ninguno de los conjuntos subsecuentes. En palabras de Kripke, "no tienen base". Como a estas oraciones nunca se les asigna verdad o falsedad incluso si el proceso se repite infinitamente, la teoría de Kripke implica que algunas oraciones no son ni verdaderas ni falsas. Según algunos autores, esto contradice el Principio de bivalencia: toda oración debe ser verdadera o falsa. [cita requerida] Como este principio es una premisa clave para derivar la Paradoja del mentiroso, la paradoja se disuelve. [cita requerida] (Véase: Saul Kripke)

Tipos de verdad [editar]

Subjetiva vs. objetiva [editar]

Las verdades subjetivas son aquellas con las cuales estamos más íntimamente familiarizados. Que a mi me guste el brócoli o que me duele el pie son ambas subjetivamente ciertas. El Subjetivismo metafísico sostiene que todo lo que tenemos son estas verdades.[cita requerida] Esto es, que todo acerca de lo que podemos saber es, de una forma u otra, nuestras experiencias subjetivas. Esta visión no rechaza necesariamente el realismo.[cita requerida] Pero al menos sostiene que no podemos tener conocimiento directo del mundo real.

En contraste, las verdades objetivas pretenden ser de alguna manera independientes de nuestras creencias subjetivas y gustos. Dichas verdades no subsistirían en la mente pero si en el objeto externo.[cita requerida] Esta verdad es demostrable científicamente ya que es un hecho o fenómeno que ocurre independientemente de la existencia del ser humano. Por ejemplo, la ley de Gravedad existe, independientemente de la presencia o ausencia de seres humanos sobre la Tierra. Podría argumentarse que la ley no existiría si no hubiera humanos en la Tierra puesto que no habría personas que la formulasen, sin embargo, esto no evitaría que los cuerpos sean atraídos hacia la Tierra ya que la fuerza de gravedad existiría de todas maneras.

Relativa vs. absoluta [editar]

Las verdades relativas son aquellas ideas o proposiciones que únicamente son verdad en relación a alguna norma, convención o punto de vista. Usualmente, la norma mencionada son los principios de la propia cultura. Todo el mundo acuerda en que la veracidad o falsedad de algunas ideas es relativa: Si se dice que el tenedor se encuentra a la izquierda de la cuchara, ello depende de desde dónde uno esté viendo. Sin embargo, el Relativismo es la doctrina que señala que todas las verdades de un dominio particular(dígase moral o estética) son de esta forma, y el Relativismo implica que toda verdad sólo es en relación a la propia cultura. Por ejemplo, el Relativismo Moral es la perspectiva que apunta a que todas las verdades son socialmente inspiradas. Algunos problemas lógicos sobre el relativismo se explican en el artículo Falacia Relativista.

Las verdades relativas pueden ser contrastadas con las verdades absolutas u objetivas. Estas últimas son ideas o proposiciones que serían verdaderas para todas las culturas y eras, aún si las personas que viven en ellas no lo supieran. Por ejemplo, si las matemáticas son verdades objetivas, entonces hasta los teoremas más abstractos eran verdaderos para los vikingos o los hititas, incluso aunque ellos no lo supieran. Estas ideas frecuentemente son atribuidas a la misma naturaleza del universo, de Dios, la naturaleza humana o a alguna esencia fundamental o significación trascendental.

Absolutismo en un dominio particular del pensamiento es la visión de que todas las proposiciones en tal dominio son absolutamente ciertas o absolutamente falsas: ninguna es verdadera para una cultura o era mientras es falsa para otras. Por ejemplo, el absolutismo moral es la visión de que todos las afirmaciones en lo moral como "El aborto está mal" o "La caridad es buena" son completamente verdaderas o falsas para todas las culturas en todas las eras.

Verdad ontológica vs. Lógica [editar]

El concepto de verdad se usa en dos sentidos:

  • Para referirse a una realidad: verdad ontológica
  • Para referirse a una proposición: verdad lógica

En el primer caso se usa para distinguir una realidad como realidad verdadera en oposición a una realidad “aparente”, “ilusoria” “irreal” o “inexistente”; lo que ocurre cuando tomamos una realidad por “otra”. En este sentido afirmamos, es “oro falso” o “falso oro”, parece oro, pero no lo es.

Los escolásticos afirmaban que el “ente” poseía la cualidad de su propia verdad. Omne ens est verum,[19] con independencia de su ser o no ser conocido.

En el segundo caso se utiliza con referencia al conocimiento en cuanto contenido de una proposición (lógica) que puede ser “verdadera o falsa” según se corresponda o no con la realidad de los hechos que pretende expresar.

Estas dos formas de consideración de la verdad no siempre aparecen claros en el uso vulgar de la palabra.

El primer sentido constituye el fundamento de cualquier concepto de verdad, si bien en la filosofía actual este sentido de la verdad se valora como un supuesto de condicondiciones estructurales del proceso del conocimiento y no como un contenido concreto de realidad .

Sin embargo la posibilidad del conocimiento de la verdad así entendida es rechazado por los escépticos considerando que no es posible para el conocimiento humano el conocimiento de la realidad.

El máximo exponente de una filosofía basada en este sentido de verdad es Platón. Los cristianos y escolásticos encontraron la solución situando esa verdad en el mismo conocimiento divino, pues el conocimiento de Dios es un acto creador; pues en Dios conocimiento y realidad coinciden.

Tomado en un sentido racionalista e idealista la verdad lógica se ha de corresponder necesariamente con la ontológica. Así pensaron Spinoza, Leibniz, Hegel, y Russell o Wittgenstein en un determinado momento de su pensamiento: todas las verdades han de ser verdades de razón para Dios donde alcanzan su carácter absoluto. Bien se entienda por Dios un Ser Trascendente, bien sea entendido en un sentido panteísta identificado con la Naturaleza o el Espíritu o la Humanidad o la Ciencia.

El empirismo puro, por el contrario, piensa que todo conocimiento es verdad de hecho relativa a la realidad “conocida” por la experiencia, y no es posible el conocimiento metafísico como en los escépticos.

En la actualidad, dada la valoración que se tiene de la posibilidad de un conocimiento metafísico de la “realidad en cuanto tal” este concepto no suele ser tenido mucho en cuenta.

Como sentido lógico de la verdad, como conocimiento de verdad objetiva, su máximo exponente es la verdad científica. No obstante no se identifica con la “verdad ontológica” y absoluta.

La filosofía en la actualidad considera la verdad científica como tendencia que se dirige a un horizonte abierto de experiencia superior a la mera conciencia; en un proceso de acercamiento permanente hacia el conocimiento de la realidad.

Lo que deja abierto el campo de la verdad lógica a otros tipos de conocimientos verdaderos no sometidos estrictamente al ámbito y al método científico.

Verdad material vs. Verdad formal [editar]

Artículo principal: Contenido
Artículo principal: Proposición (lógica)
Artículo principal: Ciencias formales
Artículo principal: Forma (Filosofía)


Es la distinción que se establece entre el contenido significativo de verdad de una expresión lingüística concreta (o de un discurso o de una obra completa) y la estructura de la proposición lógica en que se resuelve dicha expresión lingüística como lenguaje formalizado, considerada entonces como una afirmación analizada según un sistema o cálculo lógico.

Consideremos el contenido de verdad de la frase siguiente:

Si todos los elefantes tienen alas y todos los seres alados vuelan, entonces los elefantes vuelan.

El contenido de la frase como discurso, respecto a la verdad de su contenido significativo en el mundo, es claramente falso. Este discurso en cuanto a su contenido material, es falso. Su verdad material es falsa.

Sin embargo en cuanto a su forma o estructura lógica es una verdad no solo respecto a este discurso concreto sino en cuanto que todo discurso que mantenga la misma forma o estructura lógica será siempre y necesariamente verdadero. Su forma lógica hace verdadero el discurso en este sentido. Su verdad formal es verdad.

Moral: Verdad vs. mentira [editar]

Cuando la relación entre lo "dicho" no se establece con los "hechos" sino con el "juicio como creencia subjetiva del que "enuncia" la verdad se produce un doble polo de significación: verdad-mentira.

Es interesante considerar cómo la Lengua usa el mismo término "verdad" para tantos significados, incluido este, mientras que en el polo contrapuesto en este caso que es la "mentira" no ofrece la más mínima duda de su sentido, aun dentro de sus variedades tipificadas.

La mentira, como propiedad calificadora de una persona constituye un juicio moral.

Verdades de hecho vs. verdades de razón [editar]

Artículo principal: Verdades de razón
Artículo principal: Verdades de hecho

Véase también [editar]

Notas [editar]

  1. Véase la definición de ‘verdad’ en el Diccionario de la Lengua Española online de la R.A.E. (Consultado el 3 de julio de 2008.)
  2. Ferrater Mora. op. cit. p. 3397
  3. Véase proposición (lógica) "Proposición, enunciado, creencia"
  4. Orayen, Raúl. 1989. Lógica, significado y ontología (U.N.A.M., México)
  5. Schiffer, Stephen (en prensa): "Propositions: What are they good for?", Prospects for meaning (editado por R. Schantz). Disponible en su sitio: http://philosophy.fas.nyu.edu/docs/IO/1176/Schantz.doc
  6. Plantinga, Alvin. 1982. "How to be an anti-realist". Proceedings and Addresses of the American Philosophical Association, Vol. 56, No. 1. (Sep., 1982), pp. 47-70.
  7. Martin Heidegger: Lógica. Subtítulo: La pregunta por la verdad, Alianza Editorial, Madrid, 2004. Trad. de Joaquín Alberto Ciria Cosculluela.Título original:Gesamtausgabe: "Logik. Die Frage nach der Wahrheit". Curso de Marburgo, semestre de invierno de 1925-1926. Vittorio Klostermann, Frankfurt a. M. Edición de Walter Biemel (1976)
  8. Suma Teológica, I, 16. 1
  9. Tractatus, 4, 01
  10. Es erróneo decir que en filosofía consideramos un lenguaje ideal como opuesto a nuestro lenguaje ordinario. Pues esto hace que parezca como si pensásemos que podríamos perfeccionar nuestro lenguaje ordinario. Pero el lenguaje ordinario está perfectamente. Cuando elaboramos "lenguajes ideales", no es para que reemplacen a nuestro lenguaje ordinario, sino precisamente para eliminar alguna dificultad causada en la mente de alguien al pensar que ha comprendido el uso exacto de una palabra común. Esta es también la razón por la que nuestro método no consiste simplemente en enumerar los usos actuales de las palabras, sino más bien en inventar otros nuevos de modo deliberado, alguno de ellos a causa de su apariencia absurda.
    Wittgenstein, Cuaderno azul. Traducción de F. Gracia Guillén: Los cuadernos azul y marrón. 1968. Madrid, Tecnos
  11. Suma Teológica I, 84. 7
  12. Teniendo en cuenta que la proposición Dios existe no es equivalente a "llueve", Santo Tomás establece sobre esta afirmación, para evitar el ontologismo de San Anselmo y su argumento ontológico que
    "aunque la existencia de Dios es el contenido de un enunciado per se notum secundum se, evidente por sí en cuanto a sí mismo, no es per se notum quoad nos, evidente con respecto a nosotros. Ferrater Mora, J. op. cit. t. 4 p. 3274
    . Hoy no suele aceptarse el concepto de Dios como "evidente por sí mismo", como verdad de razón, pero sí reconocemos que el concepto de Dios no es unívoco para quien cree en determinado concepto como para el "no creyente", puesto que no es un objeto de experiencia objetiva. No obstante el creyente tendrá "experiencias subjetivas" de Dios que le confirmen en la existencia del mismo
  13. Véase Argumento
  14. Véase Validez lógica. Sentido epistemológico
  15. Peirce, C.S. 1992 and 1999. The Essential Peirce, Volumen 1, Bloomington: Indiana University Press, 1992–1999. Página 138.
  16. James, W. 1907. Pragmatism: A New Name for some Old Ways of Thinking, Cambridge MA: Harvard University Press, 1975.
  17. Rorty, R. 1991a. Objectivity, Relativism and Truth. Cambridge: Cambridge University Press.
  18. Véase Evidencia (filosofía)
  19. ”Unum, verum et bonum” las propiedades trascendentales del [[ente]

Referencias [editar]

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  • Martin Heidegger: De la esencia de la verdad. Sobre la parábola de la caverna y el Teeteto de Platón, Lecciones del semestre de invierno de 1931/32 en la Universidad de Friburgo. Editorial Herder, Barcelona, 2007. Trad. de Alberto Ciria. Páginas: 317. ISBN 84-254-2489-5.Título original: GA, 34: Vom Wesen der Wahrheit. Zu Platons Höhlengleisnis und Theätet, Vittorio Klostermann, Frankfurt am Main, 1988; 2º ed., 1997. Edición de Herrmann Mörchen.
  • Martin Heidegger: Hitos, Alianza Editorial, Madrid, 2000. Traducción de Helena Cortés y Arturo Leyte. Título original: Gesamtausgabe (Edición integral), Volumen 9: "Wegmarken",1976. Edición de Friedrich-Wilhelm von Herrmann. Esta edición corrige y amplía con sus dos primeros ensayos y las anotaciones marginales del autor una edición anterior, del año 1967, también titulada "Wegmarken".
  • Martin Heidegger: De la esencia de la verdad (1943). En Ser, Verdad y Fundamento, Monte Ávila Editores, Caracas, 1968.Traducción de Eduardo García Belsunce. Ahora, también en Hitos (2000). Traducción de Helena Cortés y Arturo Leyte. Otra versión: "De la esencia de la verdad", Ediciones del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile, Santiago, 2005. Traducción de Francisco Abalo. Edición de Jorge Acevedo Guerra.
  • Martin Heidegger: Preguntas fundamentales de la Filosofía. «Problemas» escogidos de la «Lógica», Ediciones del Departamento de Filosofía de la Universidad de Chile (Colección Publicaciones Especiales), Santiago de Chile, 2004. Segunda edición, revisada, 2006. Trad. de Pablo Sandoval Villarroel. Edición de Jorge Acevedo Guerra.(Vierte desde la página 1 hasta la 190 del original indicado a continuación). Título original:“Grundfragen der Philosophie. Ausgewählte »Probleme« der »Logik«”; GA, 45. Freiburger Vorlesung Wintersemester 1937-1938. Edición de Friedrich-Wilhelm von Herrmann. V. Klostermann, Frankfurt a. M., 1984
  • Martin Heidegger: Introducción a la filosofía, Editorial Cátedra / Ediciones de la Universidad de Valencia, Madrid, segunda edición, 2001. Trad. de Manuel Jiménez Redondo. Título original: Einleitung in die Philosophie. Curso de Friburgo; primer semestre del curso 1928-1929. Edición de Ina Saame-Speidel (1996).
  • Martin Heidegger:Ser y Tiempo (Sein und Zeit); ha sido traducido al castellano por el filósofo español —discípulo de José Ortega y Gasset—, José Gaos (Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1951), y por el filósofo chileno —discípulo de Xavier Zubiri y de Hans-Georg Gadamer—, Jorge Eduardo Rivera Cruchaga (Ed. Universitaria, Santiago de Chile, 1997. Esta versión fue reeditada por la Ed. Trotta de Madrid en 2003).
  • Martin Heidegger: "Doctrina de la verdad según Platón". En "Doctrina de la verdad según Platón" y "Carta sobre el "humanismo" ", Ediciones de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, Colección Tradición y Tarea, dirigida por Ernesto Grassi. Santiago de Chile, 1956.Traducción de Juan David García Bacca. Ahora, también en Hitos, 2000. Traducción de Helena Cortés y Arturo Leyte.
  • Sendas perdidas o Caminos de bosque (1950), Editorial Losada, Buenos Aires, 1960. Traducción de José Rovira Armengol / Editorial Alianza, Madrid, 1995. Traducción de Helena Cortés y Arturo Leyte. Título original: Holzwege, V. Klostermann, Frankfurt a. M., 1950.
  • Martin Heidegger: Parménides, Ediciones Akal, Madrid, 2005.Traducción de Carlos Másmela. Gesamtausgabe, Bd 54: Parmenides, 1982.
  • Horwich, P. Truth. Oxford.
  • Karl Jaspers:Von der Wahrheit, Piper & Co. Verlag, München, 1947
  • Kirkham, Richard 1992: Theories of Truth. Bradford Books. Un muy buen libro de referencia.
  • Kripke, Saul 1975: "An Outline of a Theory of Truth" Journal of Philosophy 72:690-716.
  • Nietzsche, Friedrich: Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, Editorial Tecnos, Madrid.
  • José Ortega y Gasset: Verdad y perspectiva (1916); en El Espectador - I. Obras Completas, Vol. II, Ed. Taurus, Madrid, 2004; pp. 159-164.
  • José Ortega y Gasset: El tema de nuestro tiempo (1923). Obras Completas, Vol. III, Ed. Taurus, Madrid, 2004.
  • Jesús Padilla Gálvez: Verdad y demostración (2007). Plaza y Valdés, Madrid, 2007. ISBN: 978-84-96780-19-4.
  • Rescher, Nicholas, The Coherence Theory of Truth (Oxford: Clarendon Press, 1973). ISBN 0-19-824401-0.
  • Antonio Rodríguez Huéscar: Perspectiva y Verdad , Ediciones de la Revista de Occidente, Madrid, 1966.
  • Jean-Paul Sartre: Verdad y existencia, Paidós I.C.E. / U.A.B., Barcelona, 1996. Trad. de Alicia Puleo. Revisión de la traducción, notas y títulos en los márgenes de Celia Amorós.
  • Williams, Bernard, Truth and Truthfulness (Princeton: Princeton University Press, 2004) ISBN 0-691-11791-8.
  • Xavier Zubiri: El hombre y la verdad (1966), Alianza Ed. / Fundación Xavier Zubiri, Madrid, 1999. Edición de Juan A. Nicolás.

Enlaces externos [editar]

Wikcionario

POLÍTICA6: EL CRITERIO (Norma para conocer la verdad; Juicio o discernimiento).

criterio

De Wikcionario, el diccionario libre

[editar]

criterio

[editar] Acepciones

[editar] Sustantivo masculino

SingularPlural
criteriocriterios

 

1 Regla que se aplica para tomar una decisión o determinar una verdad. 2 Juicio o decisión adoptada. 3 Capacidad para formarse un juicio o tomar una decisión acertada.

CINE2: "LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS". La lengua de las mariposas es una película española dirigida por José Luis Cuerda.

TÍTULO ORIGINALLa lengua de las mariposas
AÑO
1999
DURACIÓN
97 min.  Trailers/Vídeos
PAÍS
 
DIRECTORJosé Luis Cuerda
GUIÓNRafael Azcona, José Luis Cuerda, Manuel Rivas (Novela: Manuel Rivas)
MÚSICAAlejandro Amenábar
FOTOGRAFÍAJavier Salmones
REPARTOFernando Fernán-Gómez, Manuel Lozano, Uxia Blanco, Gonzalo Uriarte, Alexis de los Santos, Guillermo Toledo, Tamar Novas, Celso Bugallo
PRODUCTORASogetel / Las Producciones del Escorpión / Grupo Voz
PREMIOS1999: Goya Mejor guión adaptado
GÉNERODrama | Infancia
SINOPSISFinales de invierno de 1936. En un pequeño pueblo gallego, Moncho, un niño de 8 años, se incorpora a la escuela tras una larga enfermedad. A partir de ese momento comienza su aprendizaje del saber y de la vida de la mano de su amigo Roque y de su peculiar maestro (Fernando Fernán-Gómez), que les inculca conocimientos tan variados como el origen de la patata o la necesidad de que las lenguas de las mariposas tengan forma de espiral. El 18 de Julio todo se romperá. En este nuevo marco, los valores y principios inculcados serán relegados, y la relación entre aprendiz y maestro se verá truncada. (FILMAFFINITY)

CRÍTICAS

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"Conmovedora, bella pero durísima, triste y sin embargo llena de entusiasmo y de futuro. Una película de niños republicanos" (Eduardo Haro Tecglen: Diario El País)
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"Hermosa, humanista, intimista, poética, costumbrista y finalmente estremecedora" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
----------------------------------------
"Un final que quedará mucho tiempo en nuestra memoria... lleno de buen cine y de capacidad de conmover" (Javier Rioyo: Cinemanía)
----------------------------------------

Obtenido de http://www.filmaffinity.com/es/film545489.html

 

La lengua de las mariposas

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La lengua de las mariposas
TítuloLa lengua de las mariposas
Ficha técnica
DirecciónJosé Luis Cuerda
ProducciónFernando Bovaira
José Luis Cuerda
GuiónJosé Luis Cuerda
Rafael Azcona
Manuel Rivas
MúsicaAlejandro Amenábar
FotografíaJavier Salmones
RepartoFernando Fernán Gómez
Manuel Lozano
Uxía Blanco
Gonzalo Martín Uriarte
Jesús Castejón
Guillermo Toledo
Tamar Novas
Celso Bugallo
Datos y cifras
País(es)España
Año1999
GéneroDrama
Duración99 minutos
Ficha en IMDb

La lengua de las mariposas es una película española dirigida por José Luis Cuerda.

Contenido

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Ficha artística [editar]

Actores principales:

Argumento [editar]

Narra la vida escolar en la Galicia de 1936. Moncho empieza la escuela, pero tiene miedo: Ha oído decir que los profesores maltratan y pegan. Pero se encuentra con un maestro simpatizante de ideas liberales y republicanas que va a ser víctima de los terribles acontecimientos de la época, en concreto del triunfo de la sublevación fascista en ese pequeño pueblo gallego. La vida en el pueblo transcurre en una época marcada por el inicio de la Guerra Civil.

Comentarios [editar]

El que sirve como base de toda la película es La lengua de las mariposas dentro del cual se insertan los otros tres relatos, cuyo nexo de unión será Moncho, protagonista de La lengua de las mariposas.

  • El papel de la madre iba a haber sido interpretado por Carmen Maura, pero finalmente no se alcanzó un acuerdo.

Palmarés cinematográfico [editar]

XIV edición de los Premios Goya

CategoríaPersonaResultado
Mejor películaCandidata
Mejor directorJosé Luis CuerdaCandidato
Mejor actor protagonistaFernando Fernán GómezCandidato
Mejor actor revelaciónManuel LozanoCandidato
Mejor guión adaptadoRafael Azcona
José Luis Cuerda
Manuel Rivas
Ganadores
Mejor música originalAlejandro AmenábarCandidato
Mejor fotografíaJavier G. SalmonesCandidato
Mejor montajeNacho Ruiz CapillasCandidato
Mejor dirección artísticaJosep RosellCandidato
Mejor dirección de producciónEmiliano OteguiCandidato
Mejor diseño de vestuarioSonia GrandeCandidata
Mejor maquillaje y peluqueríaAna López Puigcerver
Teresa Rabal
Candidatas
Mejor sonidoDaniel Goldstein
Ricardo Steinberg
Patrick Ghislain
Candidatos

Enlaces externos [editar]

CINE2: "EL BOSQUE ANIMADO". El bosque animado es una película de cine española dirigida en 1987 por José Luis Cuerda.

TÍTULO ORIGINALEl bosque animado
AÑO
1987
DURACIÓN
108 min.  Sugerir trailer/vídeo
PAÍS
 
DIRECTORJosé Luis Cuerda
GUIÓNRafael Azcona
MÚSICAJosé Nieto
FOTOGRAFÍAJavier Aguirresarobe
REPARTOAlfredo Landa, Miguel Rellán, Manuel Alexandre, Fernando Valverde, Alejandra Grepi, Encarna Paso, Amparo Baró, Alicia Hermida, María Isbert, Luis Ciges, Paca Gabaldón, Fernando Rey, Antonio Gamero, Alicia Agut, Alicia Sánchez
PRODUCTORAClassic Films Producción
PREMIOS1987: 5 Goyas: Mejor película, mejor actor (Alfredo Landa), guión, música original y diseño de vestuario
GÉNERODrama | Vida rural
SINOPSISPersonajes tiernos y humanos se pasean por este bosque animado y componen una telaraña de historias que se entrecruzan: un bandido, un pocero, una niña que trabaja, un chico que no quiere trabajar, una muchacha que emigra, un fantasma que busca compañía... (FILMAFFINITY)

CRÍTICAS

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Una de las más alabadas películas españolas de las últimas décadas. El excelente guión de Azcona, la dirección de Cuerda y un soberbio reparto encabezado por el magistral Alfredo Landa consiguió arrasar entre crítica y público. Muy buena. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
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Obtenido de http://www.filmaffinity.com/es/film962541.html

El bosque animado

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El bosque animado
TítuloEl bosque animado
Ficha técnica
DirecciónJosé Luis Cuerda
ProducciónEduardo Ducay
Emiliano Otegui
GuiónRafael Azcona
MúsicaJosé Nieto
FotografíaJavier Aguirresarobe
MontajeJuan Ignacio San Mateo
RepartoAlfredo Landa
Tito Valverde
Alejandra Grepi
Miguel Rellán
Alicia Hermida
Amparo Baró
Fernando Rey
Manuel Alexandre
Encarna Paso
María Isbert
Antonio Gamero
Paca Gabaldón
Marisa Porcel
Mabel Rivera
Luis Ciges
Datos y cifras
País(es)España
Año1987
Génerodrama
Duración103 min
Compañías
ProductoraClassic Films Producción, S.A.
Ficha en IMDb

El bosque animado es una película de cine española dirigida en 1987 por José Luis Cuerda.

Argumento [editar]

En el fantástico mundo del bosque animado se conoce a gente que se ha transportado a ese sitio por una fuerza mágica. Un bandido, un pocero, una niña que trabaja, un chico que no quiere trabajar, una muchacha que emigra, un fantasma que busca compañía... Estos, y muchísimos personajes más, constituyen el diverso panorama que vamos descubriendo entre los árboles del bosque animado. Sus pequeñas historias componen un tejido al mismo tiempo humano y vegetal, se cruzan, se entrelazan, y es difícil llegar hasta sus raíces, saber cuando empiezan y dónde terminarán.

Comentario [editar]

La película está basada en la novela homónima de Wenceslao Fernández Flórez.

Palmarés cinematográfico [editar]

II edición de los Premios Goya

CategoríaPersonaResultado
Mejor películaGanadora
Mejor actor protagonistaAlfredo LandaGanador
Mejor guiónRafael AzconaGanador
Mejor música originalJosé NietoGanador
Mejor fotografíaJavier AguirresarobeCandidato
Mejor dirección artísticaFélix MurciaCandidato
Mejor diseño de vestuarioJavier ArtiñanoGanador
Mejor sonidoBernardo Menz
Enrique Molinero
Candidatos

CINE2: CINE GALLEGO: "EL ESPÍRITU DEL BOSQUE". El Espíritu del Bosque, (2008) es una película animada por ordenador de Dygra Films, secuela de El bosque animado. La película se estrenó en España el 12 de septiembre de 2008.

ProductorManolo GomezDuración01:30:00Estrenoviernes 12 septiembre 2008GéneroAnimaciónPaísEspañaDistribuidoraManga Films


Sinopsis

Un poderoso hombre de negocios pretende construir una carretera y la malvada Sra. D´Abondo ve llegar su oportunidad para acabar con el bosque. Carballo y sus compañeros están en peligro y todos los animales que viven a su amparo tendrán que huir.

Pero los topos Furi y Linda y el ratón Piorno no piensan rendirse, y tampoco Cebollo, un topo asustadizo recién llegado de la ciudad. En su nueva aventura cuentan con la ayuda del "Clan de los Gatos Libres", liderado por el valiente, aunque algo engreído, Tigre. Incluso Hu-Hu y Ho-Ho, las moscas gamberras, deciden echar una mano.

Cuando descubre de qué tiene miedo la Sra. D´Abondo, Furi propone dar "vida" al Espíritu del Bosque.

Obtenido de http://es.movies.yahoo.com/e/espiritu-del-bosque/index-4879275.html

Espíritu del bosque

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Espíritu del bosque
TítuloEspíritu del bosque
Ficha técnica
DirecciónDavid Rubín
Juan Carlos Pena
GuiónBeatriz Iso Soto
MúsicaArturo B. Kress
RepartoMaría Adánez
Juan Ibáñez Pérez
Luis Merlo
Damián Molla Herman
Datos y cifras
País(es)España
Año2008
GéneroAnimación
Fantasia
Compañías
ProductoraDygra Film S.L.
Ficha en FilmAffinity

El Espíritu del Bosque, (2008) es una película animada por ordenador de Dygra Films, secuela de El bosque animado. La película se estrenó en España el 12 de septiembre de 2008.

Contenido

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Sinopsis [editar]

Un empresario sin escrúpulos quiere construir una carretera en medio de la Naturaleza y la malvada Sra. D'Abondo le apoya, viendo su oportunidad de acabar para siempre con el bosque al que odia. Los árboles están en peligro y los animales piensan en la huída, pero los topos Furi, Linda y el recién llegado Cebolo se unen con el ratón Piorno, y otras criaturas, para salvar su hábitat. Cuando descubren a qué tiene miedo la Sra. D'Abondo, deciden poner en marcha el verdadero Espíritu del bosque.

Temas [editar]

El Espíritu del bosque es una aventura ecológica para toda la familia, pero también es la mejor muestra de cómo en España también se puede hacer un cine de animación de calidad. Diseñada en los estudios Dygra Films, la película toma el relevo de títulos como la imaginativa "El sueño de una noche de San Juan" o la premiada "El bosque animado", muy similar en lo que a valores naturales y de amistad se refiere. Sus directores son los debutantes David Rubín y Juan Carlos Peña, quienes se encontraron, junto al resto del equipo técnico, con la dificultad de materializar en imágenes de colores todo el imaginario de un bosque: las plantas, árboles y arbustos; la apariencia de topos, ratones, felinos y hasta moscas; la iluminación de la naturaleza en función del momento del día, etc.

Quiere dejar en el público infantil el mensaje de que los árboles son los pulmones del mundo y que hay que saber conservarlos para vivir más y mejor. En el reparto del doblaje internacional destacan los nombres de Anjelica Huston, Giovanni Ribisi o Ron Perlman. En nuestra versión, encontramos las voces de Luís Merlo, María Adánez y de las hormigas Trancas y Barrancas.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

Enlaces externos [editar]