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RAZAS HUMANAS: ¿CÓMO CADA RAZA ES DISTINTA? ¿CÓMO LOS CHINOS Y LOS JAPONESES TIENES LOS OJOS DISTINTOS VIVIENDO TAN PRÓXIMOS?. Las razas humanas fueron un intento histórico de clasificación de los seres humanos. Tal clasificación ha variado según la época, la cultura, el contexto y los prejuicios de cada época; se basaban mayoritariamente en aspectos físicos visibles como el color de piel, características del cabello, forma del cráneo, etc., por ello la ciencia que se encargaba de ello era la antropología física, que algunos llaman ahora antropología clásica. Para evitar estudiar a los hombres solo por sus caracteres físicos, se desarrolla en el s.XX la antropología biológica, pero no hay una definitiva diferencia entre estas disciplinas.

Razas humanas

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Las razas humanas fueron un intento histórico de clasificación de los seres humanos. Tal clasificación ha variado según la época, la cultura, el contexto y los prejuicios de cada época; se basaban mayoritariamente en aspectos físicos visibles como el color de piel, características del cabello, forma del cráneo, etc., por ello la ciencia que se encargaba de ello era la antropología física, que algunos llaman ahora antropología clásica. Para evitar estudiar a los hombres solo por sus caracteres físicos, se desarrolla en el s.XX la antropología biológica, pero no hay una definitiva diferencia entre estas disciplinas.

La agrupación en razas humanas no está exenta de polémicas que cuestionan su uso; incluso los antropólogos especialistas no se han puesto de acuerdo con la existencia misma de las razas humanas, pues muchos sostienen que la raza humana es una sola. Lamentablemente el racismo ha manipulado los estudios históricos y ha usado conclusiones pseudocientíficas para el enfrentamiento o discriminación de los grupos humanos diferentes al suyo, produciéndose en el siglo XX los peores genocidios étnicos que se registran en la historia. No es de extrañar que la clasificación de los seres humanos haya tenido en la actualidad un gran declive, y que muchas veces sea tratado como tema tabú.

Mapa de distribución de los seres humanos según el tono de piel, considerando las poblaciones nativas o anteriores al s.XVI.

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Clasificaciones históricas [editar]

Tumba de Seti I, según un dibujo de 1820.

Sistemas históricos más relevantes de clasificación humana:

Egipto antiguo [editar]

En la época del Imperio Nuevo, hace más de 3,000 años, se encontraron textos sagrados en muchas tumbas faraónicas que dan referencia de las cuatro razas conocidas por ellos. Aquí en el orden del dibujo:

Edad media [editar]

En la Edad Media se creyó encontrar en la diversidad humana, un origen similar del que tiene la multiplicidad de lenguas. Haciendo una interpretación bíblica, la humanidad desciende de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, cuyos descendientes se esparcieron por el mundo después de construir la Torre de Babel dando lugar a tres pueblos o razas diferentes:

François Bernier [editar]

Los primeros intentos científicos por categorizar las razas datan del siglo XVII, estos se dieron en el contexto de una época contemporánea al imperialismo de ultramar o período colonial que consistió en la conquista de extensas áreas continentales alrededor del mundo por un puñado de reinos europeos. François Bernier publicó en 1684 la primera clasificación en distintas razas o especies humanas, argumentando que era posible dividir la Tierra teniendo en cuenta las características físicas de los hombres, además de por regiones en donde habitaban. Dividió en cuatro grupos:

Gottfried Leibniz y Samuel Smith [editar]

Gottfried Leibniz a fines del s.XVII creía que independientemente de las diferencias físicas y culturales, todos los seres humanos pertenecemos a una misma raza. Igualmente Samuel Smith en 1787 escribió que las diferencias físicas fueron causadas por el clima y que todos somos esencialmente de la misma raza; concluyó que los humanos son multivariables y que tratar de clasificarlos en razas era inútil e imposible.

George Buffon [editar]

George Buffon creía que las diferencias raciales eran subjetivas y que estaban inducidas por procesos temporales climáticos, dieta alimentaria o costumbres. Por ejemplo relacionaba la piel negra con la sobre-exposición al Sol y que los lapones y groenlandeses tenían la piel más oscura que los noreuropeos por el frío congelante; y que si los pueblos cambian de lugar, cambiará su tipo. Publicó a partir de 1749 y distinguió seis variedades de hombre dándoles la categoría de raza:

Carlos Linneo [editar]

Linneo clasificó al hombre y a los monos en el grupo de los antropomorfos, un subconjunto de los cuadrúpedos, porque por entonces no reconocía signos orgánicos que le permitieran ubicar al ser humano en lugar privilegiado de la escala de los vivientes. Años más tarde, en el prefacio de Fauna Suecica, manifestó que había clasificado al hombre como cuadrúpedo porque no era planta ni piedra, sino un animal, tanto por su género de vida como por su locomoción y porque además, no había podido encontrar un solo carácter distintivo por el cual el hombre se diferenciara del mono; en otro contexto afirmó sin embargo que considera al hombre como el fin último de la creación. A partir de la décima edición de Systema naturae reemplazó a los cuadrúpedos por los mamíferos y como primer orden de estos, puso a los primates, entre los cuales colocó al hombre. En realidad Linneo no utilizó el concepto de raza sino que se limitó a dividir al género humano en variedades. Linneo tuvo el mérito de dar origen a un nuevo e inmenso campo epistemológíco, el de la antropología, si bien se limitó a enunciarlo y no lo cultivó. A él tendrán que remitirse todos los científicos posteriores, tanto para retomar sus definiciones como para criticarlas. En 1758 se definió al Homo sapiens linneano como una especie diurna que cambiaba por la educación y el clima, comprendía según sus propias palabras las variedades:

  • americanus, colorado, colérico, de porte derecho, de piel morena y cabellos negros, lacios y espesos, con labios gruesos, fosas nasales largas, mentón casi sin barba, porfiado, contento con su suerte, amante de la libertad, pintado su cuerpo con líneas coloradas, combinadas de distintas maneras.
  • europaeus, blanco, sanguíneo, musculoso, cabellos rubios, largos y espesos, inconstante, inventivo, cubierto totalmente con ropas, gobernado por leyes.
  • asiaticus, amarillo, melancólico, de fibras rígidas, cabello negro, ojos marrones, severo, fastuoso, vestido con largas túnicas, gobernado por la opinión.
  • afer: negro, flemático, con cabellos crespos, astuto, perezoso, con el cuerpo frotado con aceite o grasa, gobernado por la voluntad arbitraria de sus dueños.

Friedrich Blumenbach [editar]

Friedrich Blumenbach se basó en su análisis craneométrico para su clasificación. El creía en la igualdad de razas y consideraba las variaciones físicas producto de adaptaciones climáticas, aunque ignoraba el mecanismo de esto. Inicia sus publicaciones en 1790 y determina cinco razas que se muestran aquí en orden correlativo con el dibujo adjunto:

Las cinco razas humanas según Blumenbach.



Georges Cuvier y Joseph Gobineau [editar]

Ya en el siglo XIX, algunos autores sostenían que en los hombres se reconocía la superioridad de unas razas sobre las otras. Estas teorías fueron utilizadas para justificar actos como el colonialismo histórico europeo o los genocidios y segregacionismos del s.XX .

Sin embargo, independientemente de la situación polìtica de la época, los grupos científicos estaban cada vez más interesados en estudiar los orígenes comunes del ser humano:

Georges Cuvier

Joseph Gobineau (1853)

Thomas Huxley [editar]

Thomas Huxley usó estudios antropométricos para sus grupos raciales. Introdujo el término australoide en 1870, para describir la raza de los nativos de Australia y los asoció a poblaciones veddas del sur de la India. También creó el término xantocroide (xanthochroic) para referirse a la raza nórdica y suponía que la raza mediterránea era producto de mestizaje entre xantocroides y melanocroides. Hizo una división con 9 grupos raciales:

Mapa de distribución de razas humanas según Thomas Huxley.

     Bosquimano      Negro      Negritos      Melanocroide      Australoide      Xantocroide      Polinesio      Mongoloide A      Mongoloide B      Mongoloide C      Esquimal


Otros naturalistas del s.XIX hicieron clasificaciones menos conocidas como James Cowles Pritchard (7 razas), Louis Agassiz (12 razas) y Charles Pickering (11 razas).

Siglo XX [editar]

Un ejemplo de clasificación más elaborada y precisa es la que estableció J. Deniker, en la segunda edición (1926) de su obra Les races et les peuples de la Terre (Las razas y los pueblos de la tierra), que sirvió de base a muchas más clasificaciones del s.XX. Otros autores fueron Stanley M. Garn (9 razas) y William Henry Boyd (6 razas).

Henry Vallois [editar]

Según H.V. Vallois, una raza es una población natural definida por las características físicas y hereditarias comunes. Su clasificación de 1944 alcanzó rango clásico en los años 1960s; estableció cuatro grupos raciales primarios (australoide, leucodermo, melanodermo y xantodermo) y veintisiete razas que son las siguientes:


Carleton Coon [editar]

Distribución humana después del Pleistoceno, hace 10,000 años, según Carleton S. Coon.

Carleton S. Coon escribió numerosos libros sobre las razas a partir de 1954. En África distinguió 2 tipos principales: Congoide como los bantú y la mayoría de pueblos africanos, y Capoide como los bosquimanos; en estos últimos sostuvo que hubo una distribución mayor en la prehistoria de África.

 Caucasoide
 Congoide
 Capoide
 Mongoloide
 Australoide

Sus teorías no tuvieron mucha aceptación pues se dieron en una época de lucha contra los prejuicios raciales y el uso del sufijo -oide se sentía peyorativo; además en los años 1960 sus teorías tuvieron que confrontarse con el advenimiento de la antropología moderna y la genética de poblaciones, por lo que la aceptación de las teorías raciales estaban en retroceso. Reconocía cinco razas: caucasoide, congoide, capoide, mongoloide y australoide, distribuidas según figura en la gráfica adjunta.

Antropología clásica [editar]

El concepto y las clasificaciones tradicionales de las razas siempre son relativas y dependientes del criterio del naturalista, todas se basan en la descripción de fenotipos, es decir, en los caracteres morfológicos anatómicos dados por los rasgos más evidentes como el color de piel y otros rasgos físicos, rara vez por fisiología. Entre los métodos que ha usado la antropología física está lo que se llamaba Caracteres morfológicos raciales y que consiste del estudio de las siguientes características:


Antropología moderna [editar]

Desde los años 1960, algunos antropólogos y profesores de antropología han reconcebido "raza" como una categoría cultural o construcción social, en otras palabras, como una manera particular que la mayoría de gente tiene de hablar de sí mismos y de los otros. Por eso se afirma que el término "raza" por si sólo debe ser analizado y el cómo y el porqué la gente usa la idea de raza, está más explicado por la historia y las relaciones sociales que por rasgos físicos o biológicos. Paralelamente se desarrolla la antropología biológica para el estudio humano más profundo aprovechando el desarrollo tecnológico de nuestra era. El resultado de ello ha debilitado el concepto de razas humanas por la complejidad de las conclusiones al momento de cruzar datos con los diferentes métodos usados; de tal manera que la tendencia es de reemplazar raza, por etnias (que tiende a referirse al grupo humano arraigado a su cultura) y finalmente por poblaciones o clines. Incluso en un pequeño grupo poblacional se puede encontrar gran complejidad de resultados. Algunos de los métodos usados en el s.XX son los análisis genéticos a través del estudio de los grupos sanguíneos y más recientemente de los haplogrupos del ADN de mitocondrias y cromosomas de nuestras células, mostrando que lo que denominamos razas tienen en realidad una herencia compleja y dependiente de muchos genes.

En la actualidad las agrupaciones de grupos humanos más comunes son:

Análisis de sangre [editar]

Al descubrirse los grupos sanguíneos inmunológicos, se tenían por fin una guía más sólida que los simples caracteres físicos, ya que estos dependen de un solo par de genes. En 1901 se descubrió primero el Sistema ABO, en 1940 el Factor Rh, ambos sistemas descubiertos por Karl Landsteiner y en ellos se mostró diversas relaciones poblacionales. En este sistema ABO el grupo O tiene la mayor frecuencia en los amerindios desde Sudamérica hasta México, el grupo A sobresale en Europa, nativos de Australia y Polinesia; y el grupo B en Asia central. Dentro del Sistema Rh el grupo del haplotipo r (rh negativo) tiene alta frecuencia en Europa, en especial en los vascos y es casi inexistente en asiáticos orientales; mientras que en negroafricanos el grupo R0 (uno de los grupos Rh positivos) tiene una alta frecuencia en desmedro del grupo R1.

En el Sistema Diego (Diego antigen system), el grupo Dia es mínimo en Europa y Asia, mientras que en el Sistema Duffy el grupo Fya se presenta en todo el mundo menos en África negra. En el Sistema MNSs (descubierto en 1927), el grupo S es más frecuente en Europa. De los tipos de hemoglobina, la hemoglobina S se encuentra en especial en la población de Africa ecuatorial y su formación está determinada por un solo gen llamado HbS; si se posee una pareja de genes Hbs se produce una anemia falciforme que es grave, pero con un solo gen la población es más tolerante a la malaria, por lo que esto representa un caso claro de relación entre genética, grupo poblacional y selección natural.

La siguiente tabla resume la relación poblacional con grupos sanguíneos, están en orden de la mayor frecuencia del grupo O y se basa en datos promedio de diversas fuentes.


Poblaciones nativasSistema ABOSistema RhOtros sistemas
% O% A% B% ABHaplotipo frecuenteGrupos frecuentes
América94510R1M , Dia
África subsahariana5424193R0Fyo , HbS , V
Oceanía4541104R1Fya
Asia Oriental y del Sudeste4026277R1M , Fya , Dia
Europa y Medio oriente3940156r , R1Fyab , S
India3326329R1M , S

Análisis de ADN [editar]

Gran importancia para la explicación de la actual diversidad humana recae en nuestro material genético. El ADN o ácido desoxirribonucleico, contiene la información genética usada en el desarrollo y el funcionamiento de todos los seres vivos y es el responsable de la transmisión hereditaria, forma parte de los cromosomas que están en el núcleo de las células y también hay ADN en las mitocondrias pero en pequeña cantidad.

El ADN o genoma mitocondrial, cuya estructura fue descifrada en 1981 por S. Anderson, tiene herencia matrilineal, es decir que heredamos nuestras mitocondrias solo de nuestras madres. Una característica importante es que no se recombina, ello implica que los únicos cambios que podrían haber ocurrido, se deben exclusivamente a mutaciones a lo largo de multitud de generaciones. En el ser humano se calcula que cada 5,000 a 10,000 años surge una mutación en una de las bases del ADN mitocondrial; según esto se calcula que toda la humanidad desciende de una sola mujer, la Eva mitocondrial, mujer africana que habría vivido hace unos 150.000 a 190.000 años.

Para tener una mejor visión de nuestro árbol genético fue necesario buscar la herencia patrilineal. El cromosoma Y cumple bien esta función ya que es el cromosoma que determina el sexo masculino y por lo tanto se hereda del padre a hijos hombres; además es muy estable por su baja recombinación y nos ha permitido conocer que todos descendemos de un único hombre, se le denomina Adán cromosómico, es africano y tiene una antigüedad de 60.000 a 90.000 años.

La siguiente tabla resume geográficamente la relación genética entre grupos humanos usando datos promedio de los haplogrupos de ADN más frecuentes que han sido recogidos en los últimos años entre las poblaciones nativas. En letras negritas van los haplogrupos no solo frecuentes sino bastantes diseminados en cada región. Donde figura por ejemplo: HV, en realidad se refiere a los haplogrupos H, V y HV, ya que los tres se relacionan filogenéticamente, lo mismo se aplica a los demás haplogrupos. Dentro de cada región hay cierta cohesión en los resultados, aunque de una etnia a otra cercana puede haber importantes diferencias.


Haplogrupos de ADN mitocondrial
humano
(línea materna)
Regiones o subcontinentes (antes del s.XV)Haplogrupos del cromosoma
Y humano
(línea paterna)
L2, L3, L1, L0, L5, U, MÁfrica subsahariana (en su mayor parte)E, B, R1b, A
L3, L2, L0, L1, M, R, Uk, JT, HVCuerno de África y SudánE, A, B, J, T
L0, L3, L2, L1Pueblos khoisán (África del Sur y del sudoeste)A, E, B
HV, Uk, JT, L3, M, X, L2Norte ÁfricaE, J, G, I, R1b, T
HV, Uk, JT, I, M, X, WMedio Oriente y CáucasoJ, G, E, R1b, I, R1a, T, L
HV, Uk, JT, I, W, XEuropa occidentalR1b, I, R1a, E, J, T, N
HV, Uk, JT, W, X, D, IEuropa orientalR1a, I, N, R1b, E, J, T
M, U, HV, R, JTIndostánL, H, R1a, R2, J, C, T, O, F
HV, M, U, D, CZ, B, JT, AAsia CentralC, R1a, O, R1b, J, K, Q, T
C, A, D, G, Y, JT, BSiberiaC, N, Q, R1a, O
D, M, B, F, A, N, GAsia OrientalO, K, D, C
M, D, F, B, E, RSudeste de AsiaO, C, K, D
S, PAustraliaC, K
Q, P, B, MMelanesiaM, S, K, C
B, QPolinesia y MicronesiaC, O, K, M
A, B, C, D, X, GAmérica del NorteQ, C
D, A, B, CMesoamérica y SudaméricaQ


Actualmente existe un Proyecto Genográfico iniciado en el 2005 y con un plazo a 5 años para muestrear a más de 100,000 personas en todo el mundo con el fin de obtener datos que nos hablen del pasado y origen de nuestros pueblos a lo largo de la historia y prehistoria de la humanidad.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  • Gobineau, Joseph. Essai sur l’inégalité des races humaines (Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas), 1853.
  • Henri Vallois, Les races humaines (1944), puf, 1976, pp.19-20
  • Coon, Carleton S. (1962). The Origins of Races. New York: Alfred A. Knopf.
  • Sequence and organization of the human mitochondrial genome. S. Anderson y otros. Nature. 1981 Apr 9;290(5806):457-65.
  • Gran Enciclopedia Didáctica Ilustrada Salvat, V9 Hombre y Sociedad, p.8-11. 1987
  • Cavalli-Sforza, Luigi Luca; et al (1995). The History and Geography of Human Genes. Princeton University Press.
  • Ciencia, Raza y Racismo en el Siglo XVIII. Revista de Divulgación Científica y Tecnológica de la Asociación “Ciencia Hoy”. Volumen 6 - Nº33 - 1996
  • Gossett, Thomas F. New Edition Race The History of an Idea in America. New York:Oxford University Press, 1997. ISBN 0-19-509778-5
  • Lahr MM, Foley RA (1998) Towards a theory of modern human origins: geography, demography, and diversity in recent human evolution. Am J Phys Anthropol Suppl 27:137–176
  • Sykes, Bryan (2001). Las siete hijas de Eva. Editorial Debate. ISBN 978-84-8306-476-4.
  • Martínez Fuentes AJ. Siglo XXI: antropología, “razas” y racismo. Catauro, La Habana. Revista Cubana de Antropología, 2002,6:36-51.
  • Calafell F (2003) Classifying humans. Nat Genet 33:435–436
  • Ricardo Cruz-Coke M. Valoración de trabajos clásicos en la historia de la genética. Rev. méd. Chile v.131 n.2 Santiago feb. 2003
  • Microsoft Encarta (2008)

Enlaces externos [editar]

FILOSOFÍA9: CERTEZA Y OPINIÓN (FILOSOFÍA). Certeza es la plena posesión de la verdad correspondiente al conocimiento perfecto. La conciencia de ella permite la afirmación, sin sombra de duda, con confianza plena en que dicho conocimiento es válido. Basada en la evidencia supone un conocimiento comunicable y reconocible por cualquier otro entendimiento racional.

Certeza y opinión (filosofía)

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Certeza es la plena posesión de la verdad correspondiente al conocimiento perfecto. La conciencia de ella permite la afirmación, sin sombra de duda, con confianza plena en que dicho conocimiento es válido. Basada en la evidencia supone un conocimiento comunicable y reconocible por cualquier otro entendimiento racional.

En el extremo inferior del conocimiento estaría la ignorancia absoluta o total. Estando en ella no se puede afirmar nada y, por tanto, no existe problema respecto al grado de posesión de la verdad.

Entre estos dos extremos en el grado del conocimiento situamos un conocimiento que no es perfecto y no ofrece la suficiente confianza en su validez por lo que pueden darse dos situaciones:

  • La duda. Se produce cuando la insuficiencia del conocimiento y confianza en la validez del mismo es tal que no es posible afirmar. En la duda se da un grado de conocimiento imperfecto y, consecuentemente, una desconfianza en la validez. La duda es fuente de conocimiento cuando se reconoce la parte que corresponde a la ignorancia y se convierte en motivación para el progreso del conocimiento mediante el estudio y la crítica.[1] [2]
  • La opinión. Cuando el grado de conocimiento genera suficiente confianza en su validez como para poder afirmarlo como verdadero, pero no de forma perfecta. El que opina afirma, sí, pero no con perfecta confianza en la verdad de la proposición con la que el conocimiento se manifiesta. Teniendo lo que se afirma como verdadero se admite sin embargo la posibilidad del error y de la posible verdad de la opinión contradictoria.

En la opinión, como afirmación débil, puesto que no hay evidencia plena,[3] intervienen, por otro lado, factores no estrictamente cognoscitivos como es la influencia del "querer" o el "deseo", lo que solemos llamar voluntad, y factores culturales e ideológicos.

Es importante no confundir la situación psicológica del que afirma con certeza con la posesión de la verdad basada en la evidencia del conocimiento. Psicológicamente el que afirma puede considerar su afirmación como certeza, aun cuando no sea capaz de mostrar o justificar los conocimientos en los que se basa dicha afirmación. Así de hecho ocurre con las afirmaciones basadas en las creencias y en los discursos ideológicos, donde la certeza del que afirma debe considerarse certeza subjetiva y en el ámbito de la opinión al no presentar las condiciones de evidencia que requiere el conocimiento científico considerado éste el grado superior del conocimiento objetivo humano posible. Pero estas opiniones basadas en las creencias son fundamentales en la vida social. Normalmente mucho más importantes que las propias afirmaciones del conocimiento científico.[4] Ténganse en cuenta las creencias morales, de pertenencia a un grupo social determinado: religioso, étnico, político, deportivo, étc.[5]

Esta distinción evita la confusión que se produce cuando las afirmaciones ideológicas o de creencias pretenden establecerse como certezas de conocimiento verdadero en el mismo plano y ámbitos cognoscitivos propios de la ciencia. La certeza respecto a una verdad no basada en el conocimiento, (creencias basadas en la tradición, en la religión, ideologías etc.), debe considerarse como pertenecientes a otra esfera independiente del conocimiento y comprendida en un concepto diferente: la fe, la confianza, la seguridad en el reconocimiento social, etc.

A partir de tales creencias tenidas como verdades se deducen formalmente, como argumentos, consecuencias que se consideran verdades cognoscitivas indudables como explicaciones. En algunos casos tales explicaciones pueden ser "feroces".[6]

Las creencias como certezas no cognoscitivas tienen un valor importante en la vida humana, porque son un fundamento para la cohesión social; su utilidad social es producto de una "tradición" que se aprende por "culturación" y no son discutibles, ni están sometidas a método alguno de control crítico. Pero no pueden ser consideradas en el mismo plano y con el mismo contenido de verdad que las verdades de la ciencia, al estar éstas sometidas a criterios bien definidos y consensuados por la Comunidad científica.[7]

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Dos modos de concebir el conocimiento y su relación con la verdad [editar]

La problemática que plantean la certeza y la opinión es muy compleja. Por ello hay diversas interpretaciones y valoraciones o sentidos en el ámbito del conocimiento y de la vida social a lo largo de la historia. ¿Es posible la evidencia?

Dos modos extremos de concebir el conocimiento:

El Objetivismo [editar]

Artículo principal: Objetivismo

El Escepticismo [editar]

Artículo principal: Escepticismo
  • No existe más conocimiento intuitivo que el de la experiencia que nos permite nombrar los objetos mediante el lenguaje.
  • No existen los conceptos como realidad, ni las esencias ni las formas fuera de su derivación secundaria como conceptos-palabras o palabras-conceptos a partir de la experiencia sensible.
  • Las palabras nombran o designan convencional y culturalmente. El conocimiento humano, por tanto, tiene de manera esencial un contenido y sentido social.
  • No hay más que la intuición sensible de la experiencia. La evidencia no es más que un referente del “aquí y ahora”[10] y no existe un conocimiento permanente de las cosas.
  • La verdad objetiva no existe y si existe no podemos conocerla, y si la conociéramos no podríamos expresarla.


Para el objetivismo la opinión es fruto de un conocimiento imperfecto, por tanto un defecto, una carencia, y se supera mediante el esfuerzo para llegar a la ciencia en la que se manifiesta el conocimiento de la Verdad con mayúscula, como tal, necesaria, que se muestra en la descripción del mundo mediante leyes generales necesarias. Se supera así el estado de opinión propia de un conocimiento vulgar e insuficiente, porque el conocimiento científico, la ciencia, confiere una validez que permite la certeza.

Para el escepticismo por el contrario el estado de opinión es el estado propio del hombre, incapaz de alcanzar el conocimiento objetivo de la Verdad. La verdad, con minúscula, es algo provisional sometida a las condiciones subjetivas de la experiencia y a las condiciones sociales de la cultura y del poder.

Los primeros creen en la verdad de la ciencia como verdad objetiva y necesaria y por tanto inmutable, una vez alcanzada. Es el fundamento de los racionalismos, logicismos e idealismos objetivos o absolutos.

Por el contrario los segundos piensan que el estado propio del conocimiento humano es la opinión. La ciencia no es más que una generalización de la experiencia y no tiene sentido una verdad inmutable. Es el fundamento de los sofistas, los escépticos en la Edad Antigua, de los nominalistas en la Edad Media y en la edad moderna de los empiristas.

Naturalmente entre estas dos concepciones extremas existen multitud de formas y variantes que evolucionan a lo largo de la historia del pensamiento.

El problema del conocimiento y la afirmación como certeza u opinión [editar]

En la filosofía tradicional [editar]

Los objetivistas clásicos, Platón[11] y Aristóteles y, sobre todo, su influencia histórica a través del neoplatonismo y el cristianismo hasta la Edad Moderna, consideraron el conocimiento como resultado de la acción del entendimiento capaz de intuir lo real.

El conocimiento como resultado depende del grado de realidad del objeto conocido.

Lo real, lo que verdaderamente es una cosa, no cambia mientras exista la cosa, es lo que es y no puede dejar de serlo, aunque cambien sus apariencias accidentales. Sin embargo lo que cambia deja de ser lo que era, por lo que su conocimiento es provisional y depende del momento y las circunstancias.

Por ello distinguieron entre el conocimiento intelectual, propio del entendimiento, y el conocimiento de los sentidos, propio de la experiencia. El primero conoce por medio de los conceptos o ideas. El segundo por medio de las sensaciones.[12]

El objeto de conocimiento de la experiencia sensible cambia; es subjetivo depende del sujeto que lo experimenta; condicionado al aquí y ahora, a las condiciones del espacio y del tiempo; es individual, sólo sirve para el objeto conocido concreto; y sólo es verdadero en un momento dado, pero al siguiente puede no serlo. El resultado es un conocimiento cuya verdad es probable y no segura; por eso solo puede fundar la creencia o la opinión.

Conocimiento sensible y conocimiento intelectual en la filosofía tradicional
El conocimiento que tengo de mi perro Desko por la experiencia sólo vale para mí y para quienes lo conozcan; depende de él solo como individuo concreto y de lo que le ocurra en cada momento. En cambio, una vez conocida la esencia de perro y sus formas, ese conocimiento es válido para todos los perros del mundo, es algo que no cambia porque es propio de la especie; abarca a todos los individuos de la especie por eso es universal; además es necesario porque es un conocimiento basado en las leyes de la Naturaleza porque todos los perros participan de la misma esencia de perro, como forma sustancial: la forma de perreidad; forma intuida por el entendimiento y conocida como concepto por medio de un proceso de abstracción por el que el entendimiento prescinde de los rasgos materiales e individuales y conceptualizando los generales o universales.[13]

Por el contrario el conocimiento del entendimiento, no depende del sujeto, es objetivo[14] el concepto representa lo esencial; es permanente e inmutable; universal y necesario. Por todo ello constituye la ciencia.

Lo característico de la ciencia, es ser un conocimiento universal (que abarca a todos los seres encuadrados dentro de la misma esencia o la misma forma) y necesario por la ley de la naturaleza de las cosas, bien sea entendida ésta como participación en las ideas según Platón y el platonismo; por vía de la finalidad del desarrollo de las formas según Aristóteles; o bien como ambas, resultado de las ideas de Dios plasmadas en las formas por la Creación, según la síntesis cristiana de Santo Tomás.

El concepto universal y su expresión lingüística reflejan adecuadamente el conocimiento. Por tanto la proposición, o mejor dicho el juicio[15] sobre lo real, es verdadero de la misma manera que el conocimiento objetivo lo es en función del objeto conocido. La verdad está fundada en el objeto en cuanto que éste por necesidad de su ser es verdadero.[16] Un juicio falso no es por tanto un conocimiento. Pero el juicio verdadero es un juicio categórico. Y las deducciones a partir de los juicios categóricos producen un razonamiento o argumento silogístico categórico. Es decir expresan verdades no condicionadas sino que responden a la realidad tal cual.

Por esto dirá Santo Tomás que la verdad es la “adecuación del entendimiento y la cosa”, porque en la simple aprehensión del objeto por el entendimiento no puede haber error. El error se da en la afirmación del juicio cuando se atribuya un predicado que no corresponda a la realidad del sujeto.

En definitiva:

El conocimiento se caracteriza por ser necesariamente verdadero (episteme). Las creencias y opiniones basadas en la experiencia o en las tradiciones culturales (ignorantes de la verdadera realidad de las cosas) quedan relegadas al ámbito de lo probable y lo aparente.

Esta vinculación entre conocimiento-verdad-necesidad forma parte de toda pretensión de conocimiento filosófico o científico, en el pensamiento tradicional.

En este período, una vez cristianizada la cultura clásica, se puede entender que el escepticismo o la opinión, designado como pirronismo en honor a Pirrón como escéptico famoso, fuera mal considerada y combatida[17] como pretensión de verdadero conocimiento.

Sin embargo los cristianos introdujeron un sentido de la opinión dependiente de la voluntad y de la Gracia Divina que, en su aplicación al conocimiento por la Fe, hizo a la opinión capaz de producir conocimientos partícipes de la certeza como verdad plenamente poseída.

Opinión porque es un conocimiento respecto a un objeto que no es intuido por el entendimiento, y por eso es opinión. Pero al mismo tiempo certeza por ser objeto de la Fe religiosa que excluye un conocimiento probable.[18]

Confusión entre opinión y certeza fuente de numerosos conflictos sociales, religiosos y políticos por la intolerancia a que esto da lugar, pues el concepto clásico de opinión como conocimiento probable está abierto a la tolerancia de opiniones diversas.[19]

En la Edad Moderna [editar]

En la Baja Edad Media y el Renacimiento[20] se plantean nuevos modos de pensar.

Artículo principal: Descartes
Artículo principal: Racionalismo

Pero es Descartes quien en el siglo XVII plantea un punto de partida completamente nuevo. El punto de partida de la reflexión filosófica pienso luego existo señala un nuevo modo de concebir el conocimiento y sobre todo la certeza. Ahora ésta se basa no en el conocimiento en tanto que verdad respecto al objeto, sino en la conciencia de que efectivamente lo es. No se trata ahora tanto de su verdad cuanto de su validez.

Esto sólo es posible mediante un criterio de evidencia que se produce en la conciencia examinando la proposición o el juicio en la que dicho conocimiento se expresa. Pues la posibilidad de un conocimiento más allá de la conciencia no es posible si no es basado en la evidencia de la idea innata[21] de Dios como Ser Perfecto que garantiza que dicho conocimiento evidente es real y objetivamente verdadero, comenzando por la propia idea de Dios como Ser Perfecto.[22]

El problema pues se convierte ahora en un problema epistemológico en cuanto validez del contenido y no por el objeto en cuanto tal. La validez del contenido se muestra en la evidencia de unos principios ideas innatas y su ampliación por medio de la deducción, como evidencias sucesivas, a partir de ellos. De ahí la importancia que adquiere la lógica inspirada en el desarrollo de las matemáticas y el método en la investigación científica.[23]

Es la propia conciencia en la posesión de la verdad la que establece la validez epistemológica del objeto en tanto que objeto percibido. El valor de verdad para el conocimiento es la certeza basada en la evidencia de unos principios y la deducción a partir de los mismos.

En Lógica empírica puede verse cómo pudo desarrollarse este planteamiento en el crecimiento de la Nueva Ciencia Moderna.

Tal es el planteamiento racionalista, frontalmente combatido por los empiristas que, al no aceptar las ideas innatas como principios, tampoco pueden aceptar la validez del conocimiento evidente fuera de las relaciones lógico-formales, o relación de ideas como ellos las llamaron. No es posible alcanzar la objetividad del conocimiento más allá de la experiencia subjetiva.

Artículo principal: Empirismo

Para los empiristas la única fuente de conocimiento es la experiencia y por tanto el conocimiento es probable, es opinión. No es posible la certeza ni siquiera en la ciencia, que únicamente supone una generalización de las expectativas generadas por el hábito y la costumbre de que las cosas hasta ahora son así.[24]

El subjetivismo [editar]

Es una nueva forma de entender el conocimiento que intenta unificar el racionalismo y el empirismo mediante el pensamiento crítico. El padre de este intento es Kant.

Kant, ante la postura del empirismo extremo de Hume que niega la posibilidad de una ciencia necesaria, pretenderá justificar la ciencia que se muestra en la Física de Newton como un éxito incuestionable.

Artículo principal: Kant

La solución que propone Kant supone que lo real, en tanto que conocido, se percibe[25] y se comprende[26] conforme a unas condiciones subjetivas y a priori por las cuales adquiere la condición de objeto cognoscible. Dichas condiciones siendo subjetivas, son comunes a toda la especie humana, por lo que el conocimiento se refiere a un objeto como fenómeno determinado por esas condiciones universales y necesarias para el hombre; pero no sería así, sino de otra forma, para otro ser que tuviera otras condiciones sensibles u otras categorías conceptuales.

A través de dichas condiciones objetivas, el conocimiento adquiere la cualidad de universalidad y necesidad propias del conocimiento científico, pero sometidas al conocimiento humano.

Pero si bien con esto se salva la condición del conocimiento científico como válido y por tanto con certeza, por otro lado la ciencia queda limitada al conocimiento dentro de dichas condiciones subjetivas, es decir a lo fenoménico.

Bien pronto la misma ciencia demostró las condiciones subjetivas del conocimiento con respecto a la sensibilidad, aunque ya desde antiguo se sabía que las percepciones sensibles no eran objetivas y era un fuerte argumento empirista.[27]

En el subjetivismo lo real se piensa al margen de las percepciones que se dan en la conciencia y sin las condiciones críticas propias de la ciencia, la comprobación empírica, la experimentación. Por eso sus contenidos son metafísicos[28] y convienen a la opinión como creencia o fe religiosa natural o como discurso ideológico.[29]

Este modo de pensar inevitablemente conduce a los diversos tipos de idealismos de la conciencia guiada por la Razón. Estos desarrollan los ideales de la razón no en función del orden del conocimiento fundado en la evidencia ontológica sino en la construcción o realización de la Verdad como Ideal de la Razón (pensamiento) que se realiza (se hace real) en la praxis, en la acción.[30]

La Razón, con mayúscula, a través de la Humanidad genera la Verdad como Realidad, también con mayúsculas, a partir de su pensamiento dialéctico. Por otro lado el hecho histórico de la Revolución Francesa, constituyó un ideal de praxis social que dio lugar a lo que podríamos llamar "ideal de liberación" de los mitos y prejuicios ideológicos y religiosos tradicionales, encarnando lo que se ha dado en llamar Modernidad.[31]

La ciencia, por su parte, durante el siglo XIX y principios del XX, mostrará un discurso potente de éxito en el dominio de la Naturaleza en unión con la técnica. Lo que da lugar al cientificismo.

Por su parte el pensamiento no estrictamente científico, en el que se engloba todo lo que no sea directamente experimentable[32] engrosará el ámbito de la opinión legitimada en un discurso o relato ideológico .

Las ideologías [editar]

Artículo principal: Ideología

A lo largo del siglo XIX principios del XX surgieron multitud de escuelas y modos de entender la posibilidad del conocimiento. Los discursos filosóficos incluyen la praxis ideológica y política por lo que no es fácil separar lo estrictamente relativo al conocimiento con respecto a lo que tiene de discurso ideológico.[33]

El cientifismo y la crisis de la ciencia como conocimiento cierto [editar]

En lo referente al progreso del conocimiento científico se impuso durante el siglo XIX y comienzos del XX el Positivismo entendido como una "vuelta a las cosas", mostrando que, con su alianza con la técnica, alcanzaba el dominio de la Naturaleza y la organización social.[34]

El cientifismo considera que:

  • los métodos científicos deben extenderse a todos los dominios de la vida intelectual y moral sin excepción.
  • Los únicos conocimientos válidos son los que se adquieren mediante las ciencias positivas; entendiendo por positivo todo aquello que se puede contar, medir o pesar, y rechazando como especulación metafísica todo lo demás.
  • La Física es el modelo perfecto de conocimiento científico, clave con la que se procura interpretar todas las demás esferas del conocimiento como la biología, psicología, etc.
  • La ciencia, por sí, es suficiente para alcanzar un conocimiento cierto y capaz de alcanzar el Todo, Universal.

Según este modo de pensar se considera metafísica todo conocimiento que no se atenga estrictamente al patrón predeterminado de "ciencia"; y la pretensión de certeza sobre dichos conocimientos como ideológicos.

La función de la Filosofía consiste en establecer lo que es y no es ciencia y la depuración del lenguaje hacia el ideal de una formalización del lenguaje científico.

Esta pretensión se hizo explícita en el Neopositivismo, Círculo de Viena, si bien su misma pretensión de una Enciclopedia Unficada de la Ciencia resultó finalmente invalidada por los mismos postulados del neopositivismo lógico.

La aparición de las paradojas lógicas de Russell, Cantor, etc. y la demostración del Teorema de Gödel, vinieron a dar al traste con tales pretensiones y a una revisión de los postulados básicos del fundamento del conocimiento científico.

Al mismo tiempo la ruptura de un espacio-tiempo absoluto newtoniano por la Teoría de la Relatividad así como la llamada Física cuántica y el Principio de Incertidumbre de Heisenberg vinieron a poner en cuestión tal ideal de ciencia en el primer tercio del XX.

Surgen entonces nuevas formas de entender la ciencia; y los conocimientos empiezan a ser diferenciados dentro del campo del saber, entendido éste como saberes múltiples.[35]

En realidad ningún relato, discurso o toma de posición puede prescindir de elementos ideológicos, es decir de un metarrelato que lo legitime. Ni siquiera la ciencia se libra de ello,[36] aunque represente el logro de conocimiento más próximo a una certeza de verdad objetiva. Precisamente porque dice de sí misma que no establece verdades fijas y sólo pretende acercarse de forma provisional y asintótica a la realidad, Karl Popper.

A partir de entonces[37] se profundiza en la construcción y significación de los discursos o relatos en los que se legitiman las creencias individuales y sociales, y la misma ciencia,[38] adquiriendo enorme importancia los juegos del lenguaje,[39] la Lingüística, la Semiótica y la Hermenéutica.

Finalmente, en el último tercio del siglo XX, el lenguaje informático transforma radicalmente y condiciona el discurso científico[40]

El discurso de la ciencia es un discurso más, eso sí caracterizado por su exigencia y método,[41] pero legitimado, como todos, por estructuras sociales y poderes políticos y económicos que la subordinan al poder: la medida de su legitimidad social es su operatividad y eficacia. Una situación nueva en la ciencia que degenera en un uso o juego performativo del lenguaje de la mano del poder.[42]

Lo que abre paso a la situación actual posmoderna.

La situación actual: ¿Conocimiento de la verdad o valor performativo del conocimiento? [editar]

La ciencia ofrece un conocimiento con un indudable valor de verdad objetiva, validez epistemológica, que no quiere decir absoluta; y es la expresión del conocimiento humano mejor fundada y justificada; pero la ciencia hoy día también es consciente del ámbito de conocimiento propio al que puede aspirar que no permite llegar a realizar el grado del "saber" perfecto y completo. Tal fue el intento fracasado del neopositivismo con su intento de "Enciclopedia Unificada de la Ciencia". Hoy predomina la posmodernidad.

El saber en general no se reduce a la ciencia, ni siquiera al conocimiento. El conocimiento sería el conjunto de los enunciados que denotan o describen objetos, con exclusión de todos los demás enunciados, y susceptibles de ser declarados verdaderos o falsos. La ciencia sería un subconjunto de conocimientos. También ella hecha de enunciados denotativos, impondría dos condiciones suplementarias para su aceptabilidad: que los objetos a los que se refieren sean accesibles de modo recurrente y, por tanto, en las condiciones de observación explícitas; que se puede decidir si cada uno de esos enunciados pertenece o no pertenece al lenguaje considerado como pertinente por los expertos
Lyotard. op. cit. pág.43-44

La ciencia actual justifica un conocimiento objetivo de la realidad; y dentro del límite de su ámbito del conocer, considera la evidencia de sus teorías como provisionales[43] y siempre estarán referenciadas o condicionadas a un sistema incompleto.[44] A veces se confunde esta limitación fundamental de la ciencia con la idea de que no existe verdad objetiva alguna. Para algunos todo es por igual "opinión" considerando cualquier opinión con el mismo grado de validez que cualquier otra opinión, al margen de los contextos en que tales opiniones encuentran su fundamento.

Diversos contextos requieren diversos criterios de certeza

El ámbito de discusión sobre «reproducción» en un Congreso de biólogos y médicos requiere: una «formalización de lenguaje» y conocimientos; un nivel de «experto»; unos «criterios de verdad científica». Estos mismos requisitos son diferentes a un nivel de discusión sobre el mismo tema entre políticos que tienen que aprobar y regular ciertas prácticas sobre reproducción humana. Criterios completamente diferentes tienen su validez en la discusión sobre el mismo tema en el bar entre los amigos. Cada situación requiere unos niveles de «conocimiento» y «uso de un lenguaje» capaz de comunicarse y transmitir contenidos con un sentido crítico sobre los «enunciados verdaderos» que tengan el carácter de certeza adecuada en cada nivel.

Los criterios y las prácticas de reproducción que pretendan imponer las tradiciones culturales o creencias religiosas interpretadas por los «sacerdotes» o los «magos» de la tribu en cuanto ejercicio de un poder social (entendido éste, en un caso así, al margen de la ley) no deben considerarse como conocimiento objetivo y fundamento de legítimas exigencias morales o sociales de tipo general, aunque tengan su función y eficacia dentro de su ámbito social determinado (y en el marco de respeto a la ley general).

La multitud de relatos o narraciones tradicionales y competencias lingüísticas según diversas legitimaciones no pueden ser consideradas en un plano de igualdad respecto a la opinión fundada y justificada, sin tener en cuenta el grado de conocimiento que dichos relatos implican. Es lo que se ha dado en llamar el multiculturalismo.[45]

Cuando el grado de posesión de verdad de cualquier opinión se equipara a la validez epistemológica de la ciencia en realidad se legitiman las creencias inducidas por las tradiciones, los poderosos medios de comunicación social, la propaganda comercial o política. A veces estas opiniones se presentan como «estados de opinión apoyados o fundados en la propia ciencia». Un discurso performativo de los contenidos socialmente aceptados por la legitimación del discurso emanado del poder.Peligro que afecta incluso a la ciencia en cuanto controlada y dominada por los poderes políticos y económicos.[46]

La complejidad de los sistemas y «programas de investigación científica»[47] así como su dependencia de los poderes económicos y políticos, hacen que la verdad científica pueda quedar oculta en multitud de formas y perspectivas culturales, siendo los conocimientos cuestiones de "expertos".[48]

Hoy sabemos con certeza que en la polémica científica sobre el cambio climático, muchas investigaciones científicas nacen pagadas por «intereses económicos» que buscan la defensa de los mismos más que la verdad como tal. La financiación de la investigación científica acaba plegada a los intereses del poder económico o político. Es notable el hecho de que una fuente muy importante de la investigación científica nace en el ámbito de la defensa de intereses militares.

La posmodernidad se caracteriza a través de un «pensamiento débil»,[49] el «fin de la Historia» una vez realizado el «ideal neoliberal» que supone el fin de las utopías y las ideologías.[50] o un «choque de civilizaciones» en que Occidente y Oriente se enfrentan, una vez que ha caído el muro de Berlín.[51]

De hecho la sociedad democrática favorece un ambiente de escepticismo generalizado y amplia tolerancia de opiniones; la libertad de expresión y la democracia genera también confusionismo por falta de fe, confianza y seguridad en el reconocimiento social.

Quizás por esto se está produciendo en los últimos años en determinadas sociedades y ámbitos culturales determinados una reacción en busca de certezas fundamentalistas con un grave peligro de intolerancia social hacia los no-creyentes o diferentes.[52]

No obstante también es cierto que los conocimientos científicos avanzan imparables, al mismo tiempo que su transmisión encuentra medios de expresión en "redes" que, como Internet, hacen posible una transmisión del conocimiento en un ámbito de mayor libertad e independencia. Tal es el caso de Wikipedia.

Conclusión [editar]

El problema es poder discernir cuándo nos encontramos con las opiniones genuinas de la ciencia, lo que obliga al ciudadano a formarse unos criterios para entender el “juego científico”, o la formalidad del lenguaje adecuado al contenido que se trata. Por otro lado obliga a enriquecer, distinguir y ejercitar diversos criterios para establecer el nivel en que se trata un contenido cognoscitivo y el contexto en que se trata. Lo que hoy se estudia como lógica doxástica o ejercicio de virtudes epistémicas.[53]

Lo que, si bien supone depender en cierto modo siempre de los expertos, al menos será con un conjunto de criterios que nos garanticen un juicio crítico pertinente.

Referencias [editar]

  1. Aristóteles considera que el mito (o la ideología, la religión o las creencias sociales, incluso la ciencia en cuanto conciencia de su ignorancia, añadimos nosotros) como discurso explicativo social, produce y genera dudas, lo que causa admiración, sorpresa ante lo que "no se tiene idea", "no se encuentra explicación"; y esa falta de conocimiento inicia la crítica a los mitos y es el origen de la filosofía y de la ciencia; porque busca la verdad por sí misma en su validez, sin sentido de utilidad o cualquier otro condicionamiento. Aristóteles, Metafísica, 982 b,11-32.El primer paso para el inicio de la reflexión sobre el propio conocimiento y saber comienza por la afirmación de la propia ignorancia. Quien se lo sabe todo y tiene una teoría feroz, o creencia que lo explica todo corre el serio peligro de ser un ignorante
  2. Aquí nos referimos evidentemente a la duda en cuanto a una afirmación de conocimiento; no se debe confundir con la duda en cuanto referida a la decisión como forma de actuar. En este caso se trata de "no saber qué hacer" lo que, por otro lado, suele ir acompañado de la duda como conocimiento imperfecto
  3. Puede haber evidencias parciales y concomitantes que justifican la afirmación como opinión
  4. El conocimiento científico como tal no deja de ser una creencia; especial por el método de su origen y evolución y por cuanto está sometida a unas condiciones de validez lógica y de aceptación por una comunidad competente[
  5. Véase Ideología
  6. Tal como se expone en el artículo explicación; afirmadas como verdades en forma de ideología social pueden conducir al totalitarismo
  7. Es improcedente, por ejemplo, pretender contraponer como verdades contradictorias y en el mismo plano la Teoría de la Evolución y la Creación del mundo por Dios, basándose en la Biblia.
  8. Objeto que puede ser un ente material de naturaleza sensible (un perro, la mesa, un dolor etc.) o un ente imaginario de la imaginación (una alucinación) o un ente conceptual del entendimiento (el concepto de raíz cuadrada)
  9. Lo que lleva asimismo a suponer, además del perfecto conocimiento, que el lenguaje se acomoda también adecuadamente al contenido del conocimiento y por tanto a su expresión en el lenguaje, y que ha de ser aceptada por cualquier ser dotado de razón. Aristóteles llama a esta cualidad del lenguaje "lenguaje apofántico" lenguaje "que manifiesta la verdad" que vendría a ser el ideal del lenguaje propio de la ciencia
  10. que incluye la referencia a la memoria
  11. El Platón interpretado clásicamente, es decir el Platón de La República; que no es el Platón crítico de sí mismo del Parménides, Teeteto o El sofista
  12. Hoy diríamos percepciones
  13. Véase forma (filosofía)
  14. Por eso Platón pensó que las ideas eran la verdadera realidad; y Aristóteles tuvo que plantearse la Unidad del Entendimiento como algo propio de la Especie Humana, no de los individuos concretos que garantizara así que todos los hombres ante los mismos objetos tuvieran la misma intuición que diera lugar al mismo concepto. Aristóteles, De anima, III, 5. 430 y ss.
  15. Aunque hoy día hablamos de proposiciones, se hace referencia al juicio porque es la forma en la que los clásicos y medievales afirmaban el conocimiento como predicado o atribución de un sujeto; la verdad se produce en la correspondencia o no correspondencia de dicho predicado o atribución con la realidad del sujeto, entendido como sustancia o esencia. El concepto actual de proposición sin embargo se considera como un todo, un “hecho que puede ser verdadero o falso”. El juicio se entiende hoy mejor como lo relativo a la creencia.
  16. Véase trascendentales. Para la filosofía tradicional el ente es unum, verum et bonum (uno, verdadero y bueno)
  17. Es especialmente famosa la argumentación de S. Agustín Contra Academicos contra el escepticismo: Si enim fallor sum, que se ha considerado tantas veces el antecedente del Cogito ergo sum de Descartes.
  18. Lebacqz J. Certitude et volonté
  19. Problema planteado por Averroes con su llamada teoría de la doble verdad, y que en la Edad Media tuvo mucha importancia en el estudio de las relaciones entre la Fe y la Razón (Santo Tomás); relaciones que fueron definitivamente puestas en cuestión en el Renacimiento y definitivamente separadas con la Ilustración
  20. Discusión acerca de la realidad de los conceptos como universales con el nominalismo; pérdida del criterio de autoridad que tanto ha predominado en el seno del cristianismo; se subraya el valor del individuo y la libertad de pensamiento (crisis religiosas)
  21. En la conciencia del yo que realiza la reflexión filosófica como consecuencia de la aplicación de un método de análisis que garantiza la certeza, según Descartes, la Duda métodica.
  22. Una nueva versión del argumento ontológico de San Anselmo ya discutido en la E. Media, y que hace posible rechazar la hipótesis del "genio maligno" que Descartes llega a suponer como posibilidad de error en las verdades matemáticas en su Duda metódica.
  23. La lógica aristotélica se reinterpreta y completa en la llamada lógica de Port Royal. Es el momento del nacimiento del "Método científico" que hace posible la Ciencia Moderna
  24. Hume
  25. Por intuición a priori de los sentidos externos en la experiencia de un espacio, y por intuición a priori de los sentidos externos e internos en la experiencia de un espacio-tiempo
  26. por medio de los conceptos a priori del entendimiento, conforme a determinadas categorías
  27. Ya en la antigüedad se dudaba de la objetividad del color y se intuía la confusa percepción del movimiento; Aristarco de Samos planteó el movimiento de la tierra alrededor del sol y S. Agustín consideraba la subjetividad del tiempo. Pero el copernicarnismo y Galileo mostraron claramente la relatividad de la percepción del movimiento según el punto de vista del espectador. Berkeley llegó a decir: Esse est percipi: El ser consiste en ser percibido. La descomposición de la luz blanca en los colores del arco iris demostrada por Newton son un primer anticipo. Descartes por eso fijó la atención de la objetividad de lo sensible en la "extensión" como garantía de "cuerpo material" en oposición al "pensamiento" o la conciencia que hace referencia al alma o espíritu. La Naturaleza, por eso para él era "mecánica".
  28. El alma, el mundo, Dios. La moral, la religión, el arte están más allá de la experiencia física, son Ideas o Ideales regulativas de la Razón pero no objetos de conocimiento
  29. Lo real queda fuera del ámbito del conocimiento de la ciencia, aunque, como dice Kant, puede ser pensado; lo real aparece como un ámbito problemático de conocimiento que surge de la tendencia de la razón en la búsqueda de los principios absolutos propios de la Metafísica: Las tres Ideas de la Razón: Mundo, Alma, Dios; por la tendencia a encontrar los principios racionales de la acción, genera la ética y postula la existencia de Dios y la inmortalidad del alma; y finalmente los principios reflexionantes del arte y la religión y la finalidad de sentido de la existencia
  30. ”En principio era la Acción” escribió Goethe, remedando el texto de San Juan: “En principio era el Logos”. San Juan 1,1
  31. El lema de Kant: Sapere aude, atrévete a pensar; y los movimientos filosóficos (Liberalismo, Socialismo, Marxismo, etc) que engloban la ética, la política y el sentido de la Historia da lugar a organizaciones de movimientos sociales y revolucionarios tras un ideal de Progreso característico de la época Moderna, que logrará la emancipación de la Humanidad de los falsos mitos y creencias falsas y liberando al hombre de las cadenas y poderes opresores, haciendo real el Ideal de la Razón
  32. El terrorismo de los laboratorios, que dirá Ortega. Lecciones de Metafísica
  33. Son especialmente relevantes las diversas clases de socialismos, Hegelianismo, Marxismos, Liberalismos, donde lo filosófico y social-político-económico se mezclan de forma esencial e indistinguible.
  34. La aparición de la Sociología como ciencia vino de la mano de esta inspiración filosófico-científica, (Comte)
  35. Pero con el término saber no se comprende solamente, ni mucho menos, un conjunto de enunciados denotativos, se mezclan en él las ideas de saber-hacer, de saber-vivir, de saber-oir, etc. Se trata entonces de unas competencias que exceden la determinación y la aplicación del único criterio de verdad, y que comprenden a los criterios de eficiencia (cualificación técnica), de justicia y/o de dicha (sabiduría ética), de belleza sonora, cromática (sensibilidad auditiva, visual) etc.
    Lyotard. opc. cit. pág. 44
  36. Kuhn y la sociología de la ciencia y el concepto de paradigma rompen la idea de una legitimidad solamente experimental. Feyerabend rompe asimismo con la legitimación en base a un método científico
  37. Wittgenstein
  38. El saber científico es una clase de discurso. Pues se puede decir que desde hace cuarenta años las ciencias y las técnicas llamadas de punta se apoyan en el lenguaje. Lyotard. op. cit. pág. 14
  39. Tres observaciones deben hacerse a propósito de los juegos de lenguaje. La primera es que sus reglas no tienen su legitimación en ellas mismas, sino que forman parte de un contrato explícito o no entre los jugadores (lo que no quuiere decir que éstos las inventen), La segunda es que a falta de reglas no hay juego, que una modificación incluso mínima de una regla modifica la naturaleza del juego, y que una "jugada" o un enunciado que no satisfaga las reglas no pertenece al juego defiido por éstas. La tercera observación acaba de ser sugerida: todo enunciado debe ser considerado como una "jugada" hecha en un juego
    Lyotard. op. cir. pág. 27
  40. En esta transformación general, la naturaleza del saber no queda intacta. No puede pasar por los nuevos canales, y convertirse en operativa, a no ser que el conocimiento pueda ser traducido en cantidades de información. (La unidad de información es el bit, añade el texto en nota a pie de página). Lyotard, op. cit. pág.15
  41. Programas de investigación científica. Lakatos, que requieren grandes recursos técnicos y económicos
  42. Los decididores intentan, sin embargo, adecuar esas nubes de sociabilidad a matrices de imput/output, según una lógica que implica la conmensurabilidad de los elementos y la determinabilidad del todo. Nuestra vida se encuentra volcada por ello hacia el incremento del poder. Su legitimación, tanto en materia de justicia social como de verdad científica, sería optimizar las actuaciones del sistema, la eficacia. La aplicación de ese criterio a todos nuestros juegos no se produce sin cierto terror, blando o duro: Sed operativos, es decir, conmensurables, o desapareced.
    Lyotard. opc. cit. pág. 10
  43. Popper
  44. Teorema de Gödel
  45. «Cuénteme un cuento / 1, 2, y 3, de José Vidal-Beneyto en El País « Reggio’s Weblog».
  46. Lyotard La condición posmoderna
  47. Lakatos
  48. http://portal.unesco.org/shs/en/files/3803/10753801531abstracts168spa.pdf/abstracts168spa.pdf
  49. Gianni Vattimo
  50. Francis Fukuyama
  51. Samuel Phillips Huntington
  52. Véase http://reggio.wordpress.com/2008/03/01/los-think-tanks-miseria-de-ideas-2-de-jose-vidal-beneyto-en-el-pais/
  53. Cfr. Quesada, D. op.cit. pág 63.

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

http://portal.unesco.org/shs/en/files/3803/10753801531abstracts168spa.pdf/abstracts168spa.pdf

http://reggio.wordpress.com/2008/02/09/cuenteme-un-cuento-1-y-2-de-jose-vidal-beneyto-en-el-pais/

http://reggio.wordpress.com/2008/03/01/los-think-tanks-miseria-de-ideas-2-de-jose-vidal-beneyto-en-el-pais/

Bibliografía [editar]

  • Ferrater Mora, J. (1984). Diccionario de Filosofía (4 tomos). Barcelona. Alianza Diccionarios.. ISBN 84-206-5299-7.
  • Lebacqz, J. (1962). Certitude et volonté. Desclée de Brouwer.
  • Dewey, J. (1952). La busca de la certeza: un estudio de la relación entre el conocimiento y la acción. Mexico. Fondo de Cultura Económica.
  • Wittgenstein, L. (1972). Sobre la certeza. Caracas. Tiempo Nuevo.
  • Rubert de Ventós, X. (1982). De la modernidad. Barcelona. Ediciones Península. ISBN 84-297-1669-6.
  • Lyotard, J.F. (1984). La condición postmoderna. Madrid. Ediciones Cáteddra. ISBN 84-376-0466-4.
  • Horkheimer, M. (1966). La función de las ideologías. Madrid. Taurus.
  • Quesada, D. (1998). Saber, oppinión y ciencia: Una introducción a la teoría del conocimiento clásica y contemporánea. Barcelona. Ariel.. ISBN 84-344-8746-2.
  • Brenifier, O. (2006). La opinión, el conocimiento y la verdad. Madrid. Ediciones Laberinto..

MÚSICA3: ACORDES. En música y teoría musical un acorde consiste en un conjunto de tres o más notas diferentes que suenan simultáneamente o en arpegio. En determinados contextos, un acorde también puede ser percibido como tal aunque no suenen todas sus notas. Las combinaciones de dos notas suelen llamarse díadas o intervalos musicales. A una sucesión de acordes se le denomina progresión armónica.

Acorde

De Wikipedia, la enciclopedia libre

ACORDES DEL CHARANGO

(...)

En música y teoría musical un acorde consiste en un conjunto de tres o más notas diferentes que suenan simultáneamente o en arpegio. En determinados contextos, un acorde también puede ser percibido como tal aunque no suenen todas sus notas. Las combinaciones de dos notas suelen llamarse díadas o intervalos musicales. A una sucesión de acordes se le denomina progresión armónica.

Contenido

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Tipos de tríadas [editar]

Do         Re           Mi          Fa            Sol            La          Si         Do
1 1 1/2 1 1 1 1/2
  • Tríada mayor: Formada por la fundamental, su tercera mayor y su quinta justa.
    • Ej.: do, mi y sol.
    • T-3M-5J; T-2T-1,1/2T.
  • Tríada menor: Formada por la fundamental, su tercera menor y su quinta justa.
    • Ej.: do, miflat y sol; o la, do y mi.
    • T-3m-5J; T-1,1/2T-2T.
  • Tríada con quinta disminuida: Formada por la fundamental, su tercera menor y su quinta disminuida.
    • Ej.: do, miflat y solflat; o si, re y fa.
    • T-3m-5D; T-1,1/2T-1,1/2T.
  • Tríada con quinta aumentada: Formada por la fundamental, su tercera mayor y su quinta aumentada.
    • Ej.: do, mi y sol#.
    • T-3M-5A; T-2T-2T.

Acordes de cuatro notas (acordes con séptima) [editar]

Los acordes de séptima (o acordes con séptima) se generan superponiendo tres terceras mayores o menores (ver intervalos). Existen ocho combinaciones posibles en función del orden de esa superposición:

  • Acorde de séptima disminuida (o acorde de séptima disminuida): tres terceras menores.
    • Ej.: sol"sharp", si, re y fa; o si, re, fa y laflat. T-3m-5D-6M; T-1,1/2T-1,1/2T-1,1/2T''
  • Acorde de séptima de sensible: dos terceras menores y una tercera mayor
    • Ej.: si, re, fa y la.' T-3m-5D-7m; T-1,1/2T-1,1/2T-2T
  • Acorde menor con séptima menor: una tercera menor, una mayor y una menor
    • Ej.: re, fa, la y do.' T-3m-5J-7m; T-1,1/2T-2T-1,1/2T
  • Acorde menor con séptima mayor: una tercera menor, dos mayores
    • Ej.: la, do, mi y sol"sharp".' T-3m-5J-7M; T-1,1/2T-2T-2T
  • Acorde mayor con séptima menor (o dominante con séptima): una tercera mayor y dos menores
    • Ej.: sol, si, re y fa.' T-3M-5J-7m; T-2T-1,1/2T-1,1/2T
  • Acorde mayor con séptima mayor: una tercera mayor, una menor, una mayor
    • Ej.: do, mi, sol y si.' T-3M-5J-7M; T-2T-1,1/2T-2T
  • Acorde aumentado con séptima mayor: dos terceras mayores, una menor
    • Ej.: do, mi, sol"sharp" y si.' T-3M-6m-7M; T-2T-2T-1,1/2T
  • Acorde aumentado con séptima aumentada: tres terceras mayores
    • Ej.: do, mi, sol"sharp" y si"sharp".' T-3M-6m-8; T-2T-2T-2T

Acordes de cinco o más notas (tensiones) [editar]

Las tensiones a partir de los acordes de cuatríada (algunos consideran la séptima como una tensión) se pueden clasificar de mayor a menor importancia subiendo terceras desde la séptima, siguiendo el modelo de escala en que está ubicado el acorde. Serían:

Segunda o novena: más comúnmente llamada novena, porque crea una gran disonancia al estar en la misma octava que la tónica, y se suele colocar una octava por encima. En graves podría dar lugar a confusión para identificar el acorde. Por ejemplo: un acorde de do mayor séptima y novena omitiendo la quinta: la novena por graves (Re) se realzaría como tónica, y sería perfectamente explicable pues la tónica (Do) se convertiría en su séptima, la tercera mayor del do (Mi) se convertiría en su novena (justo una octava por encima) y la séptima en la sexta (no muy estable en un acorde, pero perfecta al modular para pasar de tonalidad mayor a menor o viceversa). Experimentando, se pueden encontar miles de posibilidades.

  • Una muy utilizada como recurso musical es la de los acordes disminuidos con séptima disminuida (que en realidad también se puede entender como sexta mayor). La distancia entre cada una de las notas del acorde, por ejemplo si, re, fa, la bemol es de una tercera menor. Cualquier postura que contenga estas notas, trasladándola cada tres semitonos, producirá un nuevo acorde con las mismas notas que el anterior, siendo rotada la tónica.

En la especialidad de guitarra, la postura más común y sencilla para este mismo acorde, y muy fácil de trasladar es en las cuatro primeras cuerdas: 4ª al aire, 3ª en el primer traste, 2ª al aire y 1ª en el primer traste.

Cuarta u oncena/onceava: llamada oncena por la misma razón que la novena, pero más fácil de confundir, pues poniéndola como tónica, la tónica de acorde original sería su quinta, y esta es la más estable de las consonancias entre dos notas.

Sexta o treceava: Esta —a diferencia de las demás— es llamada de las dos formas, por ser la relativa menor (siempre hablando de escalas mayores, pues si fuera una escala menor esta relativa sería mayor) y tener un gran potencial para la modulación entre escalas, pues esta a una tercera por debajo de la tónica.

Por supuesto estas tensiones no forman los correspondientes acordes de cinco notas para la novena, seis notas para la cuarta y siete notas para la sexta. Su uso es totalmente indiscriminado, al igual que con las demás tensiones menores. Podríamos llamarles, tercera, quinta y séptima. Toda profanación de la música es al fin y al cabo arte, como se puede ver en escalas de diferentes etnias que omiten las escalas de cinco tonos y dos semitonos procedentes del canto gregoriano. Precisamente de la conmutación de ambas terceras (mayor y menor) sale un nuevo acorde utilizado en blues:

Acorde mayor/menor: con la tercera mayor en la octava de la tónica, y la tercera menor una octava por encima. Este acorde es altamente inestable, pues no define la tonalidad del acorde, al contrario, la confunde, pero usado con maestría puede pasar inadvertido ante el oído inexperto. No debe tomarse a la ligera pues su mal uso puede resultar desastroso para la armonía de una canción.

Inversiones de los acordes [editar]

Cualquier nota de un acorde puede ser cambiada de una octava a otra, un proceso llamado inversión. A través de este proceso de inversión se logra una variedad de texturas. Son irrelevantes tanto el orden de las notas (que no sean la más grave), como su aparición o no en el acorde. En acordes de tres notas hay solamente tres inversiones:

  • Posición fundamental: realmente no es una inversión sino el acorde en su estado natural, con la tónica en el bajo.
    • Ej.: do, mi, sol.
  • Primera inversión: con la tercera en el bajo.
    • Ej.: mi, sol, do.
  • Segunda inversión: con la quinta en el bajo.
    • Ej.: sol, do, mi.

Los acordes de más de tres notas pueden tener más inversiones (tercera, cuarta), dependiendo de la cantidad de notas en el acorde (3º, 4º)

Explicación práctica de las inversiones [editar]

Dentro de la música, ya sea tonal, modal o atonal, se puede entender a la cohesión de las notas en un momento de dos maneras: Horizontal o Vertical. Esto quiere decir que se puede entender a la música dentro del punto de vista de la armonía o del contrapunto. Al hablar de armonía, se piensa en las notas como un grupo que es atacado en un mismo instante, lo que es util si uno busca la sensación de "bloque" o "pared". En cambio, si uno busca entenderlo como líneas musicales que discurren en una situación temporal, y que a veces tienen sentido en un mismo instante, se puede llegar a obtener piezas mucho más líricas, o en donde se sienta una sensación de "fluir".

Si uno piensa en que conexión puede haber entre las inversiones y esto antes explicado, es muy simple: cuando uno usa un acorde, y tiene que ligar a otro, puede contar con 2 maneras de hacerlo. En bloque, atacando el acorde siguiente en una postura en la cual se fundamente el bajo, o en forma invertida, dejando notas en comun para dejar ver la sensación de líneas melódicas moviendose.

Para aclarar un poco más esto; aquí un ejemplo:

Cadencia IV-V-I en Do mayor:

  • "Acordica Plaque sin inversión"
       IV Fa, La, Do
V Sol, Si, Re
I Do, Mi, Sol
  • "Lineal o melódica con inversiones"
      IV  Do, Fa, La
V Si, Re, Sol
I Do, Mi, Sol

Para entender la explicación lineal, lease de arriba a abajo cada nota, tomando en cuenta la menor movilidad, y mayor expresividad de cada acorde.

Acordes de quinta [editar]

Los acordes de 5ª (quinta o quintas), se emplean ampliamente en guitarras con distorsión. Únicamente se tocan las notas tónica y quinta, pudiendo estar duplicada cualquiera de ellas.

 dodo#rere#misimiIIfafa#solsol#lala#

mi

XXXXXXXXXXXXX
siXXXXXXXXXXXXX
sol5678X49XXXXXX
re5678249345678
la3456227345678
miXXXX0XX123456

En la música del Renacimiento y del Barroco, se empleaba mucho el acorde de quinta como el final de una cadencia, sobre todo tratándose del acorde de tónica, por dar más sensación de estabilidad que la tríada. Si la cadencia se repetía a continuación, un procedimiento habitual era emplear la tríada en la primera realización y el acorde de quinta en la repetición.

Acorde Mayor [editar]

Un acorde es Mayor cuando, no siendo ninguna inversión del acorde, la distancia interválica entre el grado fundamental del acorde y la tercera (3) corresponde a una tercera Mayor, es decir, de dos tonos. Ejemplos acorde Mayor:

Do Mayor =DO MI SOL (entre el Do y el Mi hay una 3ª mayor) La Mayor= LA DO# MI (entre el La y el Do# hay dos tonos)

Acorde Menor [editar]

Un acorde es menor cuando, no siendo ninguna inversión del acorde, la distancia interválica entre el grado fundamental del acorde y la tercera (3) corresponde a una tercera menor, es decir, de un tono y un semitono. Ejemplos de acorde menor son:

  • Acorde de Do menor = DO MIb SOL (entre el Do y el Mi bemol hay una 3ª menor)
  • Acorde de La menor = LA DO MI (entre el La y el Do hay un tono y un semitono)

Enlaces externos [editar]

  • Guitarra: tabla de acordes Una tabla completa de acordes mayores, menores, séptimas, etc, con dibujos para Guitarra.
  • Acordes de guitarra Página de acordes para guitarra; es posible oírlos, modificarlos y buscar similitudes (en inglés).

Véase también [editar]

MATEMÁTICAS: ARMONÍA. El término armonía (arcaicamente, y también aceptado harmonía) tiene muchos significados, musicales y extramusicales, relacionados de alguna manera entre sí. En general, "armonía" significa equilibrio en las proporciones entre las distintas partes de un todo, y en general, connota belleza. En música, la armonía es la disciplina que estudia la percepción del sonido en forma "vertical" o "simultánea" en forma de acordes y la relación que se establece con los de su entorno próximo. En la jerga del tango se llama "armonía" a la contramelodía ejecutada en el violín o las cuerdas de una orquesta.

Armonía

De Wikipedia, la enciclopedia libre

ARMONÍA DEL FLAMENTO (ARRIBA)

DANZA DE LAS MIL MANOS (CHINA)

FUENTE DE LA ARMONÍA (ARRIBA)

 

Para otros usos del término, vea Armonía (desambiguación).
La "consonante" tríada mayor está compuesta de tres tonos, en una relación de números enteros: 6 a 5 a 4.
Traité de l’harmonie (Tratado de la armonía), de Jean-Philippe Rameau.

El término armonía (arcaicamente, y también aceptado harmonía) tiene muchos significados, musicales y extramusicales, relacionados de alguna manera entre sí. En general, "armonía" significa equilibrio en las proporciones entre las distintas partes de un todo, y en general, connota belleza. En música, la armonía es la disciplina que estudia la percepción del sonido en forma "vertical" o "simultánea" en forma de acordes y la relación que se establece con los de su entorno próximo. En la jerga del tango se llama "armonía" a la contramelodía ejecutada en el violín o las cuerdas de una orquesta.

Como otras disciplinas humanas,cuando el estudio de la armonía presenta dos versiones: el estudio descriptivo (es decir: las observaciónes de la práctica musical) y el estudio prescritivo (es decir: la transformación de esta práctica musical en un conjunto de normas de supuesta validez universal).

El estudio de la armonía sólo se justifica en relación a la música occidental, ya que la Occidental es la única cultura que posee una música "polifónica", es decir, una música en la que se usa ejecutar distintas notas musicales en forma simultánea y coordinada. De modo que, a pesar de que el estudio de la armonía pueda tener alguna base científica, las normas o las descripciones de la armonía tienen un alcance relativo, condicionado culturalmente.

En la música occidental, la armonía es la subdisciplina que estudia el encadenamiento de diversas notas superpuestas; es decir: la organización de los acordes. Se llama "acorde" a la combinación de tres o más notas diferentes que suenan simultáneamente (o que son percibidas como simultáneas, aunque sean sucesivas, como en un arpegio). Cuando la combinación es solo de dos notas, se llama "bicordio". Esto también puede ser considerado un acorde.

El estudio de la armonía se refiere generalmente al estudio de las progresiones armónicas y de los principios estructurales que las gobiernan.[1]

La armonía se refiere al aspecto «vertical» (simultáneo en el tiempo) de la música, que se distingue del aspecto horizontal (la melodía, que es la sucesión de notas en el tiempo).[2] La idea de vertical y horizontal es una metáfora explicativa, relacionada a la disposición de las notas musicales en una partitura: verticalmente se escriben las notas que se interpretan a la vez, y horizontalmente las que se interpretan en forma sucesiva.

En la escolástica musical, el contrapunto es una disciplina complementaria a la armonía (y que se confunde con ella), pero que se centra más en la elaboración de melodías que sean combinables simultáneamente que en los acordes resultantes de tal combinación. Es decir: se centra más en la percepción de las partes que en la del todo. Como disciplina creativa (y no como disciplina académica), el contrapunto tuvo su auge durante el Barroco, particularmente con la figura de Johann Sebastian Bach.

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Definiciones [editar]

Las definiciones habituales de la armonía suelen describirla como la «ciencia que enseña a constituir los acordes y que sugiere la manera de combinarlos en la manera más equilibrada, consiguiendo así sensaciones de relajación, sosiego (armonía consonante), y de tensa e hiriente (armonía disonante)".

Esta definición se basa en la idea de que ciertas combinaciones de sonidos (intervalos o acordes) producen al oyente una sensación de tensión (combinaciones que se llaman "disonantes") y otras producen una sensación de reposo o calma (combinaciones "consonantes").

Esta diferencia entre sonidos "consonantes" y "disonantes" tiene una base acústica: cada sonido incluye dentro de sí a varios sonidos que suenan con menor volumen (llamados "armónicos"); cuando la combinación de sonidos ejecutados incluye a varias notas con sonidos "armónicos" en común, tales combinaciones serán percibidas como "consonantes".

Ahora bien, en la percepción humana no sólo intervienen factores físicos, sino también (y sobre todo) factores culturales. Lo que un hombre del siglo XV percibía como consonante, puede llamar la atención a uno del siglo XXI, y una combinación de sonidos que sugiere una sensación de "reposo" a un japonés puede no sugerírselo a un mexicano.

Si el estudio occidental de la armonía ha querido presentarla como una "ciencia", pues, es sólo un intento de legitimar como válida universalmente a una práctica musical concreta.

En la terminología musical, suele oponerse la melodía que la melodía es algo "lineal", a la armonía, que es el conjunto sonoro que forman las voces en un instante determinado.

Origen del término e historia del uso [editar]

El término «armonía» deriva del griego ἁρμονία (harmonía), que significa ‘acuerdo, concordancia’[3] y éste del verbo ἁρμόζω (harmozo): ‘ajustarse, conectarse’.[4]

Sin embargo, el término no se utilizaba en su acepción actual de armonía polifónica (es decir, de la relación ordenada entre varias melodías superpuestas, formando un todo que mantiene cierta autonomía respecto de cada una de las partes), ya que la ejecución simultánea de notas distintas (exceptuando las notas distantes entre sí en una o más octavas, que el oído humano percibe como idénticas) no formó parte de la práctica musical de Occidente hasta entrada la Edad Media.

En la música de la antigua Grecia, el término se usaba más bien como un sistema de clasificación de la relación entre un tono grave y otro agudo.[1] En la Edad Media, el término se usaba para describir dos tonos que sonaban en combinación, y en el Renacimiento el concepto se expandió para denotar tres tonos sonando juntos.[5]

El Traité de l’harmonie (1722), de Rameau, fue el primer texto acerca de la práctica musical que incluía el término «armonía» en el título. Sin embargo, no significa que esa fuera la primera discusión teórica acerca de este tema. Como todo texto teórico (particularmente de esta época), se basa en la observación de la práctica; Rameau observa la práctica musical de su época y elabora algunas reglas, otorgándole una supuesta validez universal. Especial importancia tiene en su desarrollo el fenómeno de la resonancia armónica para la justificación de los distintos elementos. Este y otros textos similares tienden a relevar y codificar las relaciones musicales que estaban íntimamente vinculadas con la evolución de la tonalidad desde el Renacimiento hasta fines del periodo románico.

El principio que subyace a estos textos es la noción de que la armonía sanciona la armoniosidad (los sonidos que complacen) si se adapta a ciertos principios compositivos preestablecidos.[6]

Desarrollo [editar]

Melodía, contrapunto y armonía están totalmente interrelacionadas. Tradicionalmente, la armonía funciona como acompañamiento, armazón y base de una o más melodías. La melodía (dimensión horizontal de la música) es una sucesión (en el tiempo) de sonidos pertenecientes a acordes, que son enriquecidos con otros sonidos que adornan y suavizan, y que producen efectos expresivos, complementando a los anteriores gracias a las sutiles relaciones que entablan con los acordes en que se basa esa melodía (integrándose perfectamente con la armonía).

Tensión y reposo [editar]

Desde hace varios siglos se descubrió que algunas combinaciones de acordes producen una sensación de tensión y tendencia al reposo. Algunos acordes, en un determinado contexto, tienen un sentido conclusivo y otros un sentido transitorio (aunque en realidad esto es relativo y depende de su relación con el conjunto de la composición. En la música académica europea, desde el final del siglo XVII hasta comienzos del siglo XX, hasta el oído menos cultivado puede distinguir cuándo está próximo o distante el final de una frase musical.

La armonía tradicional de parte del estilo prebarroco, barroco, clásico y romántico se conoce como armonía tonal, ya que está basada en el sistema tonal, teniendo una fuerte función estructural, siendo determinante en la forma musical de una determinada composición.

A partir del romanticismo musical (siglo XIX), empieza a utilizarse con más fuerza el valor colorista de la armonía, debilitando paulatinamente la función estructural de la armonía tonal e introduciendo cada vez más modalismos (proceso que culmina con la aparición de compositores impresionistas, nacionalistas y contemporáneos neoclásicos que utilizarán una armonía más libre y modal).

En la música popular [editar]

La música popular suele utilizar armonías modales y muy características (caso del flamenco), o armonías con un mayor componente tonal empleadas de manera sencilla (caso del tango), como así también armonías modales parecidas a las utilizadas por ciertos compositores de música culta a principios del siglo XX (caso de música pop/rock/música electrónica). Lo que sí es cierto es que entre la música culta y la popular ha habido una continua trasferencia de materiales musicales, entre ellos los armónicos, aunque es la culta la que ha llevado más al extremo su desarrollo.

Notas [editar]

  1. a b Carl Dahlhaus: «Harmony», en Grove Music Online, editado por L. Macy, GroveMusic.com (acceso por suscripción; consultado el 24 de febrero de 2007).
  2. Deborah Jamini: Harmony and Composition: Basics to Intermediate (pág. 147), 2005. ISBN 1-4120-3333-0.
  3. «Harmony», definición en The Concise Oxford Dictionary of English Etymology in English Language Reference, consultado en OxfordReference.com el 24 de febrero de 2007).
  4. Perseus.Tufts.edu («Harmonia», en A Greek-English Lexicon, de Henry George Liddell y Robert Scott).
  5. Según el Grove.
  6. Arnold Whittall, «Harmony», en [http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?this is gayubview=Main&entry=t114.e3144 The Oxford Companion to Music, ed. Alison Latham: Oxford University Press, 2002; consultado el 16 de noviembre de 2007.

Enlaces externos [editar]

MATEMÁTICAS: ESCATOLOGÍA: EL CONJUNTO VACÍO. En matemáticas, específicamente en teoría de conjuntos, el conjunto vacío es el único conjunto que no contiene elementos. En la axiomática de Teoría de conjuntos se postula el axioma del conjunto vacío. Algunas propiedades de los conjuntos son trivialmente ciertas para el conjunto vacío.

Conjunto vacío

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El conjunto vacío es aquél que no tiene elementos.

En matemáticas, específicamente en teoría de conjuntos, el conjunto vacío es el único conjunto que no contiene elementos. En la axiomática de Teoría de conjuntos se postula el axioma del conjunto vacío. Algunas propiedades de los conjuntos son trivialmente ciertas para el conjunto vacío.

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Notación [editar]

El conjunto vacío es denotado por cualquiera de estos símbolos:

 varnothing , acute{o} ; emptyset ,

derivada de la letra Ø (introducida especialmente por André Weil) en 1939.

Otra notación común para el conjunto vacío es:

 { } ,

Propiedades [editar]

(Aquí usaremos símbolos usados en matemáticas.)

  • Para todo conjunto A, el conjunto vacío es subconjunto de A:
 forall A : ; varnothing subseteq A
  • Para todo conjunto A, la unión de A con el conjunto vacío es A:
 forall A : ; A cup varnothing = A
  • Para todo conjunto A, la intersección de A con el conjunto vacío resulta el conjunto vacío:
 forall A : ; A cap varnothing = varnothing
  • Para todo conjunto A, el producto cartesiano de A y el conjunto vacío es vacío:
  forall A : ; A times varnothing = varnothing times A = varnothing
  • El único subconjunto del conjunto vacío es él mismo, el conjunto vacío:
 forall A : ; A subseteq varnothing ; Rightarrow ; A = varnothing
  • El número de elementos del conjunto vacío (es decir, su número cardinal) es cero; en particular, el conjunto vacío es un conjunto finito:
 | varnothing | = 0  que se puede expresar:  {Card}(varnothing) = 0
  • Para cualquier propiedad se tiene:
    • para todo elemento del  varnothing la propiedad es cierta (por vacuidad)
    • no hay elementos en el  varnothing para los cuales la propiedad sea cierta
  • Entonces: si, para alguna propiedad, las dos proposiciones siguientes son ciertas:
    • para todo elemento de V la propiedad es cierta
    • y no hay elementos en V que cumplan la propiedad
por lo tanto  V = varnothing

Los matemáticos generalmente hablan de 'el conjunto vacío' y no de 'un' conjunto vacío, pues en Teoría de conjuntos, dos conjuntos son iguales si y sólo si uno es subconjunto del otro y viceversa, i.e. tienen los mismos elementos. En conclusión, sólo hay un conjunto vacío.

Problemas comunes [editar]

El conjunto vacío, a pesar de contener nada, sigue siendo algo en sí mismo: un conjunto. Esta distinción es importante si situamos a los conjuntos en un contexto. Por ejemplo, si imaginamos a los conjuntos como bolsas, capaces de contener distintos elementos, el conjunto vacío sería aquella bolsa sin elementos dentro; pero aun así seguiría siendo una bolsa.

Es por esto que el conjunto potencia siempre contiene al conjunto vacío.

Todo conjunto es subconjunto de sí mismo, por lo tanto, el conjunto vacío es vacío en el sentido de su cardinalidad (que es igual a 0), y no en el sentido de su identidad.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  • Paul Halmos, Naive set theory. Princeton, NJ: D. Van Nostrand Company, 1960. Reprinted by Springer-Verlag, New York, 1974. ISBN 0-387-90092-6 (Springer-Verlag edition).
  • Jech, Thomas, 2003. Set Theory: The Third Millennium Edition, Revised and Expanded. Springer. ISBN 3-540-44085-2.

MATEMÁTICAS: CONJUNTO (ESCATOLOGÍA). En matemáticas, un conjunto es un concepto fundamental , y como tal no admite definición en términos de conceptos más fundamentales.[1] A veces se lo presenta como un concepto autoevidente, o por medio de sinónimos. Por ejemplo, a veces se dice que un conjunto es una colección de objetos.[1] Por objeto aquí no debe entenderse sólo las entidades físicas, como las mesas y las sillas, sino todo objeto en el sentido más amplio de la palabra: mesas, sillas, personas, ideas, creencias, lenguajes, letras, otros conjuntos, etc. A los objetos que pertenecen a un conjunto se los llama miembros o elementos del conjunto.

Conjunto

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CONJUNTOS FRACTALES:

Conjuntos.

En matemáticas, un conjunto es un concepto fundamental , y como tal no admite definición en términos de conceptos más fundamentales.[1] A veces se lo presenta como un concepto autoevidente, o por medio de sinónimos. Por ejemplo, a veces se dice que un conjunto es una colección de objetos.[1] Por objeto aquí no debe entenderse sólo las entidades físicas, como las mesas y las sillas, sino todo objeto en el sentido más amplio de la palabra: mesas, sillas, personas, ideas, creencias, lenguajes, letras, otros conjuntos, etc. A los objetos que pertenecen a un conjunto se los llama miembros o elementos del conjunto.

Otras veces se toma a los axiomas de la teoría de conjuntos como proveyendo una definición implícita de lo que es un conjunto: un conjunto es todo aquello que cumple con los axiomas.[1] Sin embargo, esto conlleva el riesgo de que haya más de una interpretación que haga verdaderos a los axiomas (más de un modelo), y por lo tanto de que haya más de un definiendum

La cantidad de elementos de un conjunto puede ser finita o infinita.[2] Por ejemplo, el conjunto de los números naturales, que son infinitos, es un conjunto tanto como el conjunto de los planetas del Sistema Solar, que son ocho.

En un conjunto, el orden de los elementos es irrelevante.[2] El conjunto compuesto por Venus y Mercurio es el mismo que el compuesto por Mercurio y Venus. También es irrelevante si se repite un elemento.[2] Venus y Mercurio forman el mismo conjunto que Mercurio y Venus.

Los conjuntos no deben ser confundidos con los agregados. Los primeros son estudiados por la teoría de conjuntos, los segundos por la mereología. Los primeros son siempre entidades abstractas, los segundos no siempre. Por ejemplo, el conjunto de todas las personas no tiene ningún peso, pero el agregado de todas las personas sí.

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Determinación de un conjunto [editar]

Un conjunto se puede determinar de dos maneras: por extensión y por comprensión

Por extensión [editar]

Un conjunto está determinado por extensión cuando se escriben uno a uno todos sus elementos. Por ejemplo, el conjunto de los números naturales menores que 9:

    A = {1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 } ,
Por comprensión [editar]

Un conjunto está determinado por comprensión cuando solamente se menciona una característica común de todos los elementos. Por ejemplo, el conjunto formado por las letras vocales del abecedario:

B = {x: x ; es ; una ; vocal } ,

Dos conjuntos son idénticos si, y sólo si, contienen los mismos elementos. Se puede obtener una descripción más detallada en la teoría de conjuntos.

Las aplicaciones de teoría de conjuntos son muy amplias, y baste con mencionar que se utiliza en el diseño de circuitos en electrónica digital; en cuestiones relacionadas con probabilidad; y sus conceptos están de manera implícita en la terminología utilizada en diseño de bases de datos, cuando se realizan las consultas. conjuntos de varios elementos.y esta determinado por comprension y por extension

Representación de un conjunto [editar]

A es subconjunto de B.
Unión de A y B.
Intersección de A y B.

Los conjuntos son uno de los conceptos básicos de la matemática. Como ya se ha dicho, un conjunto es, más o menos, una colección de objetos, denominados elementos. La notación estándar utiliza llaves {, y } alrededor de la lista de elementos para indicar el contenido del conjunto, como por ejemplo:

C = {rojo, amarillo, azul } , D = {rojo, azul, amarillo, rojo } , E = {x: x ; es ; un ; color ; primario } ,

Las tres líneas anteriores denotan el mismo conjunto. Como puede verse, es posible describir el mismo conjunto de diferentes maneras: o bien dando un listado de sus elementos (lo mejor para conjuntos finitos pequeños) o bien dando una propiedad que defina todos sus elementos. Por otro lado, no importa el orden, ni cuantas veces aparezcan en la lista sus elementos.

Si A y B son dos conjuntos y todo elemento x de A está contenido también en B, entonces se dice que A es un subconjunto de B. Todo conjunto tiene como subconjunto a sí mismo y al conjunto vacío, {}.

La unión de una colección de conjuntos:  S= { S_1 , S_2 , S_3 , ... } , es el conjunto de todos los elementos contenidos al menos una vez en los conjuntos   S_1 , S_2 , S_3 , ...  , y se representa:  S=  S_1 cup S_2 cup S_3 cup ...  ,

La intersección de una colección de conjuntos:  T= { T_1 , T_2 , T_3 , ... } , , es el conjunto de todos los elementos contenidos simultáneamente en todos los conjuntos:   T_1 , T_2 , T_3 , ...  , y se representa:  T=  T_1 cap T_2 cap T_3 cap ...  ,

los conjuntos también son nombrados según el número de elementos que tengan ejemplo conjunto vacío, conjunto unitario,conjunto finito,conjunto infinito. Algunos ejemplos de conjuntos de números son:

  1. Los números naturales utilizados para contar los elementos de un conjunto.
  2. Los números enteros.
  3. Los números racionales.
  4. Los números reales, que incluyen a los números irracionales.
  5. Los números complejos que proporcionan soluciones a ecuaciones del tipo: x2 + 1 = 0.

La teoría estadística se construye sobre la base de la teoría de conjuntos y la teoría de la probabilidad.

Relaciones entre conjuntos [editar]

Una categoría matemática consta de dos partes: los objetos y los morfismos. Cuando hablamos de la categoría de conjuntos, los objetos son los mismos conjuntos y un morfismo f entre dos objetos, digamos X e Y, en un tipo de relación entre X e Y dirigida i.e. un subconjunto del producto cartesiano de X con Y, en símbolos:

f subset X times Y

y ésta es una aplicación entre los conjuntos. conjunto de varios elementos y esta determinado por extension y por comprension.

Véase también [editar]

conjunto de varios elementos y esta determinado por comprension y por extension.

Notas y referencias [editar]

  1. a b c Jech, Thomas, «Set Theory», en Edward N. Zalta (en inglés), The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Spring 2009 Edition edición), http://plato.stanford.edu/archives/spr2009/entries/set-theory/, consultado el 7 de octubre de 2009 
  2. a b c Weisstein, Eric W., «Set» (en inglés), MathWorld, http://mathworld.wolfram.com/Set.html, consultado el 7 de octumbre de 2009 

RELIGIÓN Y RELIGIONES2: ESCATOLOGÍA. Etimológicamente, la escatología es la parte de la religión y de la teología que trata acerca del fin del mundo y de la vida individual.

Escatología (religión)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase Escatología.

Etimológicamente, la escatología es la parte de la religión y de la teología que trata acerca del fin del mundo y de la vida individual.

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Etimología y otras definiciones [editar]

El término proviene del griego ésjatos: ‘último’ y logos: ‘estudio’. Es decir, trata de los ésjata, o realidades últimas.

Ampliando esta definición se puede decir que la escatología es también el tratado de las esperanzas últimas de una religión o sistema filosófico.

Algunas definiciones más complementarias lo conceptualizan de esta manera:

  • Es la doctrina de las cosas últimas del mundo y del hombre. Las cosas últimas son la muerte, el juicio final, el infierno y la gloria o cielo (según el Lexicón alemán).
  • Es el estudio teológico de las realidades últimas, es decir, posteriores a la vida terrenal del hombre y a la historia humana (según el P. Cándido Pozo).
  • Es la reflexión creyente sobre el futuro de la promesa, aguardado por la esperanza cristiana (según J. R. de la Peña).

Escatología y esjatología [editar]

En español, la escatología significa dos cosas completamente diferentes: el ‘conjunto de creencias referentes al fin de los tiempos’ (de ésjatos: ‘último’) y también el ‘estudio del excremento’ (de skatós: ‘excremento’). Para los ingleses, nuestro sonido j se escribe como una h o más claramente como una kh, como en Akhenaton (nuestro Ajenatón), Khakasia (Jakasia), Kharkov (Járkov), Khartum (Jartum) o Khuzestan (Juzestán). Sin embargo, los "eruditos" españoles trasliteraron involuntariamente dos fonemas distintos (la k y la kh inglesa) con la misma letra (c), por lo que los dos conceptos distintos quedaron homónimos.

Es notable la aclaración que hace el escritor y sacerdote católico Leonardo Castellani:

Esjatológico: ¿por qué escatológico con jota? Porque así debe ser. Hay dos palabras morfológicamente parecidas en español: “escatológico”, que significa pornográfico —de scatós, término griego que significa ‘excremento’— y “esjatológico”, que significa ‘noticia de lo último’ —de ésjaton, ‘lo último’— las cuales son confundidas hoy día, por descuido o posdescuido o ignorancia o periodismo, incluso en los diccionarios (Espasa, Julio Casares); de modo que risueñamente el apóstol San Juan resulta un escritor ¡pornográfico o excremental! Yo hago buen uso; si el buen uso se restaura, mejor, sino, paciencia. Poco cuidado con nuestra lengua se tiene hoy día.
Leonardo Castellani, El Apokalypsis de san Juan (pág. 313). Buenos Aires: Dictio, 1977.

Tipos de escatología [editar]

Para un estudio concreto se divide en:

  • Escatología general o anteposhistórica (que quiere decir, antes del fin de la historia): se ocupa del destino de la humanidad y del universo.
  • Escatología particular o posmortuoria: se ocupa del estado del ser humano después de su muerte.

En un sentido más estricto, implica una visión lineal histórica que inicia en un momento concreto que va hacia el fin de todo lo que existe.

Mitología y escatología [editar]

Artículo principal: Fin del mundo (mitología)

Hay diversas referencias escatológicas en la mitología egipcia, griega, romana y escandinava en las cuales se da más importancia al hombre que al universo, así como la existencia del juicio final, el cielo y el infierno.

Cada religión tiene su propia visión escatológica, así como en la mitología, según cómo se interprete el devenir de los tiempos.

Escatología mazdeísta [editar]

Dentro del contenido religioso del mazdeísmo, Zoroastro describió con gran detalle la llegada del juicio final con el último enfrentamiento entre Ahura Mazda (el Bien) y Angra Mainyu (el Mal), que produciría grandes catástrofes y aceleraría la llegada de un salvador, descendiente del linaje del propio Zoroastro, quien sería el encargado de llevar a la victoria a las fuerzas del Bien.

En el juicio final se decide el destino de la humanidad y la reconciliación entre una parte de ésta y Ormuz (el Bien), que conlleva el fin del Mal.

Escatología budista [editar]

En China, al introducir el culto al buda Maitreya también se introdujo en esta religión un componente escatológico, del cual en los tiempos futuros, decaerá de gran manera que propiciaría en regreso de Maitreya para iniciar una nueva época de paz y esperanza.

Escatología hindú [editar]

En el hinduismo no hay una sola escatología determinada;

Hay una escatología de los universos materiales, que se destruyen cíclicamente. Existe una destrucción parcial del universo, que sucede cada final del «día» de Brahmā (cuando este dios se duerme, al final de cada uno de sus fantásticamente largos «días») y existe una destrucción total de todos los universos, cuando Vishnú los «aspira» como moléculas de su respiración, al final de la vida de Brahmā (que dura exactamente 100 de sus «años»).

También hay una escatología personal, cuando el alma espiritual abandona el cuerpo material en el momento de la muerte. Recibe un juicio por parte del deva Iamarásh (el regente de la muerte), quien de acuerdo con su buen o mal karma (‘actividades’ pasadas) recibe una pena: volver a nacer en algún planeta de este universo.

Si el alma se comportó bien, irá a nacer en un planeta superior paradisíaco (el cielo o suarga), y una vez que haya «gastado» su buen karma (una vez que haya gozado lo suficiente) tiene que volver a nacer en este planeta.

Si el alma se comportó mal, irá a nacer en un planeta inferior infernal (el infierno o Patala), y una vez que haya “quemado” su mal karma (una vez que haya sufrido lo suficiente) tiene que volver a nacer en la Tierra.

En estado de sueño profundo, el alma cae a la Tierra en forma de lluvia, y si cae en tierra cultivada, entra en las plantas y queda adosada a los granos (de trigo, arroz, etc.). Si es comida por un ser humano masculino entra en sus espermatozoides y si le corresponde ser hijo o hija de ese ser humano en particular, por «azar» será el espermatozoide que fecunde al óvulo y se convertirá en un embrión.

Según las Escrituras hindúes, el alma se despierta dentro del útero materno. Los hindúes incluso creían que el útero era una parte del intestino, por lo que el feto estaba rodeado del excremento de la madre. De esta manera el alma experimenta varios meses de terribles sufrimientos, que finalmente le hacen perder la memoria y la inteligencia.

Los hindúes creen que es posible interrumpir este proceso eterno de reencarnación bajo ciertas circunstancias, como la quema del cuerpo del difunto.

Escatología islámica [editar]

En el Islam, la fe cuenta para el destino del creyente y cuando dicho creyente haya fallecido, conoce en persona a Dios y es conducido al paraíso, no sin antes recorrer el Infierno. Para los impíos, el destino es sufrir en su propia tumba hasta llegar el juicio final, donde se decidirá su suerte.

Como en el cristianismo y el judaísmo existen creencias escatológicas como la recompensa de las almas (en el Islam no existe la idea de purgatorio), el Anticristo (Al-Dajjah) y el Mesías (Madhí). Al final de los tiempos, Jesús volverá, romperá las cruces y legislará con el Madhí.

Escatología hebrea [editar]

El pueblo hebreo cree que su historia ha sido dirigida por Dios Yahvé en cumplimiento a la promesa al caldeo Abraham. Por medio de eventos históricos como el Éxodo (la vuelta a la Tierra prometida desde el exilio en Egipto) o la Diáspora (el exilio provocado por la invasión romana).

Los acontecimientos del fin del mundo son similares en el judaísmo y el cristianismo (el cual es una rama de aquél): la abominación del Templo de Jerusalén, la nueva creación, el juicio final y el gobierno divino, que incluye la llegada del Mesías.

Escatología cristiana general [editar]

Artículo principal: Escatología cristiana

Ofrece una escatología parecida a la del judaísmo, la cual está explicada por los Evangelios del siglo I y por los teólogos posteriores..

La teología cristiana se ha ocupado mucho —especialmente durante el medievo y la Reforma— de los "novísimos" (los últimos cuatro estados del ser humano, que son muerte, juicio, infierno y gloria).

La escatología puede ser:

  • Escatología general:
    • La Parusía: el "advenimiento glorioso" o segunda venida de Jesucristo (la primera habría ocurrido entre el 6 a. C.) y el "fin de los tiempos". Antes de ese tiempo se desarrollará la Gran Tribulación, en la cual se hará prominente el papel del Anticristo.
    • La "resurrección de la carne": Todos resucitarán en el último día con sus cuerpos reconstituidos y perfeccionados, es decir, semejantes al de Jesucristo.
  • Escatología consumada: la vida eterna, ya sea en el Cielo o en el Infierno.
  • Escatología intermedia: muerte física y muerte espiritual (el castigo eterno del Dios Yahvé).
    • Purgatorio.- Donde aquellas personas que no están totalmente purificadas de sus pecados van a esta lugar a purgar sus deudas. (Creencia solamente de la religión Católica)

Pueden ser ayudadas por los vivos, ya sea por medio de la Eucristía, la penitencia, la limosna, una indulgencia plenaria, para salir del purgatorio y así entrar a la vida eterna.

De una exégesis de la Biblia tomada en su sentido gramatical podemos elaborar nueve distintos apartados escatológicos extraídos básicamente desde el libro del Apocalipsis, bien que las aportaciones desde los otros libros de la Biblia son también importantes. Los apartados son:

  1. Muerte física. Afecta a todos: «Está establecido para los hombres que mueran una sola vez» (Heb 9:27).

Imediatamente que la persona muere, va directamente a un juicio, (particular) para después estar ya sea gozando del Paraíso, purgando sus penas en el Purgatorio o sufriendo el desamor en el Infierno.

  1. La Segunda Venida. Es el segmento más grande, con diferencia, ya que stá situada en el fin de los tiempos (Heb 9:28).
  2. El Anticristo. Aparecerá en los tiempos del fin (para el escritor de I Jn ya son los tiempos del fin), con doctrinas que nieguen a Cristo. (I Jn 2:18-23).
  3. Resurrección. Cristo la enseñó con claridad y él mismo resucitó.
  4. Los juicios. El juicio particular inmediatamente después de la muerte y el juicio final, que será universal.

En otros credos de origen cristiano (como el adventismo, los mormones, entre otros) tienen escatologías parecidas a la cristiana, por ejemplo la batalla definitiva del bien y del mal, el paraíso exclusivamente para los seguidores de ese credo en particular.

Sobre todo, los Testigos de Jehová creen que cuando el ser humano muere, nada lo sobrevive: no hay un alma eterna. La esperanza futura se basa en la resurrección la cual sucede de formas distintas, en grupos distintos:

  • El primero de 144.000 personas escogidas desde la época de los Apostoles resucitan en el cielo como espíritus inmortales, desde el momento del comienzo de la presencia (Parousía) de cristo en el poder del reino en 1914.
  • El Segundo tendrá una resurrección física en la carne, después de la intervención de Cristo y la guerra de armagedón, durante su reinado milenario, en una Tierra convertida en un paraíso.
  • En el caso de los inicuos, su destino es la muerte eterna.

Escatología en el marxismo [editar]

A pesar de que el marxismo es una ideología netamente filosófica, posee una especie de escatología de carácter intraterreno, si se tiene en cuenta la historia de la humanidad en términos del pensamiento económico marxista en todas sus formas (esclavismo, feudalismo, mercantilismo, capitalismo, socialismo y comunismo).

En el proceso de la lucha de clases, se pretende llegar a una sociedad igualitaria en la que el pueblo asume el control (de manera benéfica) no sólo de los medios de producción, sino de todos los aspectos de la vida. Pese a ello, el marxismo como filosofía es materialista: niega toda forma de trascendencia espiritual como por ejemplo, la existencia de los dioses y del alma como un ente inmaterial que trasciende la muerte.

Escatología moderna [editar]

En los tiempos modernos, a la hora de pensar en el devenir del hombre o de la historia, no siempre es necesario hablar de escatología, según como se mire en la realidad y en las posibilidades del futuro tanto general como particular desde los contextos de la ciencia hasta los del esoterismo y la utopía; si bien se basa en los acontecimientos que ocurren en la realidad y su respuesta en el porvenir de los tiempos.

Se puede considerar escatología, por ejemplo, a la utopía del comunismo mundial (desde el punto de vista de los comunistas), la guerra nuclear total (especialmente esperada durante la guerra fría entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética en los años cincuenta) o el final del Sistema Solar (un hecho plausible que sucederá dentro de varios miles de millones de años).

Véase también [editar]

RELIGIÓN Y RELIGIONES2: ESCATOLOGÍA. Etimológicamente, la escatología es la parte de la religión y de la teología que trata acerca del fin del mundo y de la vida individual. Escatología (religión) como las creencias religiosas referentes a la vida después de la muerte y acerca del final del hombre y del universo (del griego ésjatos, ‘último’)

Dios

De Wikipedia, la enciclopedia libre

GALAXIA HELIX (EL OJO DE DIOS)

Para el concepto de «dios» en el contexto de las religiones politeístas, véase deidad.
Imagen idealizada de Dios, pintura al fresco de Miguel Ángel.

El concepto teológico, filosófico y antropológico de Dios hace referencia a una suprema deidad.

Dios es el nombre que se le da en español a un ser único omnipotente y personal en religiones teístas y deístas (y otros sistemas de creencias) quien es: o bien la única deidad, en el monoteísmo, o la deidad principal, en el politeísmo.[1]

Dios también puede significar un ser supremo no personal como en el panteísmo, y en algunas concepciones es una mera idea o razonamiento sin ninguna realidad subsistente fuera de la mente, como en los sistemas materialistas.

A menudo Dios es concebido como el creador sobrenatural y supervisor del universo. Los teólogos han adscrito una variedad de atributos a las numerosas concepciones diferentes de Dios. Entre estos, los más comunes son omnisciencia, omnipotencia, omnipresencia, omnibenevolencia (perfecta bondad), simplicidad divina, y existencia eterna y necesaria. Dios también ha sido concebido como de naturaleza incorpórea, un ser personal, la fuente de toda obligación moral, y el "mayor ser concebible con existencia".[1] Estos atributos fueron sustentados en diferentes grados por los primitivos filósofos-teólogos judíos, cristianos y musulmanes, incluidos Maimónides,[2] San Agustín,[2] y Al-Ghazali,[3] respectivamente. Muchos destacados filósofos medievales y filósofos modernos desarrollaron argumentos a favor de la existencia de Dios.[3] En forma análoga numerosos filósofos e intelectuales de renombre han desarrollado argumentos en contra de la existencia de Dios.

Su conceptualización ha sido tema de debate en diversas civilizaciones[cita requerida].

Contenido

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Concepciones del ser supremo

A menudo Dios es imaginado como una fuerza de la naturaleza o como un ente consciente que se puede manifestar en un aspecto natural. Tanto la luz como la penumbra son símbolos canónicos para representar a Dios.

La definición más común de Dios es la de un ser supremo, omnipotente, omnipresente y omnisciente;[2] creador, juez, protector y, en algunas religiones, salvador del universo y la humanidad.

No es posible definirlo como algo empíricamente conocido y establecer una descripción exacta y certera, por lo que la aceptación de su existencia y presencia debe realizarse personalmente, basándose en alguna de las religiones del mundo o por experiencia propia.

Sobre esta definición existen variaciones:[1]

Dios, un ser supremo personal

  • Dios como ser capaz de insuflar el aliento adecuado que permite a sus adoradores sostener el sistema de autogobierno que Él mismo define en un compendio de leyes, normas y/o principios catalogados en una colección de libros definidos como sagrados por sus seguidores, y cuyos redactores humanos declaran haber sido guiados por la iluminación divina. Al insuflar ese poder, no causa sufrimiento añadido al sistema de vida rutinario.
  • Dios como ser capaz de someter voluntades.
  • En algunas religiones y corrientes filosóficas, Dios es el creador del universo.
  • Algunas tradiciones sostienen que, además de creador, Dios es conservador (teísmo), mientras que otros opinan que Dios es únicamente creador (deísmo).

En las grandes religiones monoteístas judaísmo, cristianismo, islamismo, fe bahá'í y sijismo, el término «Dios» se refiere a la idea de un ser supremo, infinito, perfecto, creador del universo, que sería pues, el comienzo y el final de todas las cosas. Dentro de las características principales de este Dios Supremo estarían principalmente:

  • Omnipotencia: poder absoluto sobre todas las cosas;
  • Omnipresencia: poder de estar presente en todo lugar;
  • Omnisciencia: poder absoluto de saber las cosas que han sido, que son y que sucederán.

Postulan que Dios es un ser amoroso con su creación y justo[cita requerida], que por medio del Espíritu Santo, Dios puede instrumentalizar a personas escogidas para realizar su obra y que Dios es además inteligencia y puede expresar emociones como alegría, cólera o tristeza.

El hombre puede hablar y comunicarse directamente con Dios, sin intermediarios, mediante la oración, puede recibir revelaciones personales, sabiduría e inteligencia adicional para entender los misterios de Dios.[cita requerida] Dios además hace revelaciones a profetas, cara a cara, como es el caso de Moisés, Elías y otros profetas. La obra de Dios es dar a los hombres el regalo de la salvación y la vida eterna.

  • Algunas concepciones de Dios se centran en una visión de éste como una realidad eterna, trascendente, inmutable y última, en contraste con el universo visible y continuamente cambiante.
  • Principalmente, a Dios se le atribuyen omnipotencia (todo lo puede), omnipresencia (todo lo abarca), omnisciencia (todo lo sabe), y omnibenevolencia (es absolutamente bueno). Sin embargo, no todos afirman que Dios es moralmente bueno. Mientras que algunos consideran que Dios representa lo moralmente bueno, admitiendo que existe una definición objetiva de lo bueno y lo malo, para otros Dios está por encima de la moralidad, o la determina, de manera que es bueno lo que Dios quiere que sea bueno. No todos sus atributos concuerdan, apareciendo contradicciones que hacen a los críticos negar que Dios pueda tener a la vez los cuatro atributos indicados. Por ejemplo, se afirma que si Dios es el creador omnipotente, omnisciente y el único juez, entonces al crear a la humanidad, incluidos ateos y paganos, sabe cómo será su comportamiento y tendrá que enviarlos al infierno. Este Dios no puede, por tanto, ser bueno desde el punto de vista de todos los humanos, del mismo modo que algunos afirmarán que no todos los humanos son buenos desde el punto de vista de Dios. Éste, el problema de la existencia del mal, es uno de los obstáculos planteados por los escépticos para aceptar ese concepto de Dios. Los creyentes suelen alegar el «libre albedrío» de los seres humanos para explicar el mal en el mundo, aunque ese argumento no sirve para explicar el mal en la Naturaleza (aunque no está del todo definido el concepto de mal en la Naturaleza, pues existe el problema de que, si el bien y el mal es cuestión de opción hecha (por libertad o razonamiento), la Naturaleza carece de este tipo de opciones, simplemente es como es); y por otra parte, los críticos no consideran compatibles la omnipotencia y la omnisciencia de Dios con el libre albedrío, alegando que si Dios todo lo puede, intervenir implicaría obstaculizar la libertad del ser humano; o el saberlo todo implicaría también que no hay nada dentro de la libertad del ser humano que no esté previamente fijado y dicho. Al respecto de la omnipotencia, se contrapone la característica omnibenevolente de Dios, que al poderlo todo no necesariamente lo hace, sino que deja al ser humano actuar de acuerdo con la característica libre con que lo creó en un inicio y no interfiere, ya sea por apatía o placer (lo que de nuevo contradiría la benevolencia de Dios), o por respeto (nacido de su benevolencia) a la naturaleza con que fue creado el hombre.[cita requerida]
  • La teología negativa (o vía negativa) aduce que no se pueden determinar afirmaciones concluyentes sobre los atributos de Dios, mientras que los agnósticos consideran que el limitado conocimiento humano no permite obtener pruebas concluyentes de qué o cómo es Dios. Algunas costumbres relacionadas con el misticismo establecen unos límites al poder de Dios, al considerar que la naturaleza suprema de Dios no deja lugar a la casualidad.
  • La concepción de Dios como ente individual es una característica del monoteísmo. Las diferencias entre monoteísmo y politeísmo dependen de la tradición de los pueblos (ver Trinidad, Dualismo y Henoteísmo).[cita requerida]

Dios, un ser supremo no personal

  • Dios como algo supremo, pero no necesariamente como un ser personal.
    • Algunas ideas sobre Dios pueden incluir atributos antropomórficos: sexo[cita requerida], nombres concretos e incluso exclusividad étnica, mientras que otras ideas son meramente conceptos filosóficos.
    • La idea de Dios suele ir entremezclada con la definición de verdad, en la que Dios es la suma de todas las verdades. Desde esta perspectiva, la ciencia es sólo un medio de encontrar a Dios[cita requerida].
    • Existen divergencias al definir a Dios, bien como una persona o, más bien, como una fuerza o impulso impersonal. También son diversas las formas en las que se entiende que Dios se relaciona con el hombre y la apariencia que Dios tiene.
  • Algunos sostienen que tan sólo existe una única definición válida de Dios, mientras que para otros, cabe la posibilidad de que varias definiciones de Dios sean posibles a la vez.
  • Se puede construir una explicación sobre la existencia de Dios desde la psicología, intentando establecer qué realidad externa se corresponde con su recreación mental[cita requerida]. Así, a partir del estudio introspectivo de la consciencia, se llegaría a la conclusión de que ésta surge asociada a la experiencia de un cierto vacío[cita requerida]. Por tanto, el vacío cósmico, mucho más puro y prácticamente continuo, llevaría aparejada una consciencia altamente desarrollada y unitaria. Es decir: Dios. El cual se expandiría en los confines de la existencia, ejerciendo una presión hacia el interior, sobre la materia, a la que mantendría reprimida; pese a ello, no se debería decir que Dios sea malo, ya que no podría dejar de expandirse, de perfeccionarse. Y puesto que nosotros sí somos capaces de contrastar las realidades más diversas, nuestro deber moral es suplir la falta de piedad de Dios y, a costa suya, aumentar el espacio disponible para la materia que nos rodea, elevar su nivel de consciencia.

Esta teoría encierra una aporía que es sostener un Dios en crecimiento, lo que sería contradictorio con la elemental concepción de que dios o es infinito (por tanto no se expande) o no sería Dios. Además es una teoría que arroga funciones divinas al ser humano, el hombre sería el ser piadoso y Dios no. Ergo el ser humano estaría por encima de Dios, sería en efecto divino, ya que poseería el atributo de la piedad. Esto teológicamente constituye soberbia, que es la proposición del ser humano como ser por encima de Dios. Ver Teología.

Etimología

Exposición

En español, al igual que en las otras lenguas romances, la palabra «dios» viene directamente del latín deus, ‘deidad, dios’.

Como curiosidad, podemos decir que es idéntica en pronunciación al griego Διός (diós), forma genitiva de Zeus (nombre del dios principal de los griegos). Incluso algunos filólogos consideran que la palabra latina deus proviene del griego Ζέυς (Zeus); aunque también es muy plausible que sea una simple variación fonética de θεός (theós), que significa igualmente ‘deidad, dios’. En lenguas precolombinas, teotl significa dios, este término también es similar a deus.

Porcentajes de creencia en Dios en Europa.

El latín deus, en otras lenguas romances, derivó en deus (gallego y portugués), dieu (francés), dio (italiano) y déu (catalán).

Hay una serie de nombres de Dios en las lenguas indoeuropeas que se interpretan como derivadas de una única forma original, protoindoeuropea, Dyeus. Éste habría sido el nombre del dios dominante del panteón protoindoeuropeo. Encontramos una forma próxima a la original en el sánscrito antiguo: deiw-os. El nombre aparece sistemáticamente asociado en la mayoría de los casos a p’ter, que significa padre. En el sánscrito tardío esta forma ha evolucionado a Dyaus Pitar. Entre las diversas derivaciones tenemos el griego Zeus Pater cuya forma latinizada es Iu Piter (Júpiter), y también la expresión latina tardía, nuevamente derivada del griego, Deus Pater, que en español evoluciona a ‘Dios Padre’. En las lenguas germánicas la palabra para designar a Dios tiene la raíz got-, de donde vienen god (inglés) o gott (alemán). De esta misma raíz podría derivarse el nombre del pueblo godo. El origen de la palabra gott es muy antiguo y solo pudo haberse originado de las lenguas germanas antiguas. Las lenguas iranias utilizan esta misma raíz indoeuropea: así en persa moderno se dice joda (خدا), y en kurdo, xhwedê. La raíz se origina del segundo participio sustantivado del indogermánico *ghuto-m, de la raíz verbal *ghau (‘llamar, hacer una llamada’). De esta manera, Dios sería ‘el ser llamado’.

El nombre Yahveh procede del hebreo yhwh y no guarda parentesco con ninguna de las formas indoeuropeas de designar al Dios supremo. Yahvé es el nombre propio bíblico de Dios, mientras que para referirse a la divinidad de un modo genérico las lenguas semíticas poseen la raíz El, que ha dado lugar, entre otras, al árabe Allah o al hebreo Elohim.

Uso de la mayúscula

En castellano se refiere al dios del judaísmo, el cristianismo, el islam y, a veces, del hinduismo con letra mayúscula («Dios») como se hace con cualquier nombre propio. Pero también los pronombres y adjetivos relativos a Dios se escriben con mayúscula, como fórmula de respeto en los textos religiosos, [4] por ejemplo, se escribe «el Señor», «Él», «Su», «Tú», «Vos», etcétera.

Los nombres de Dios

Artículo principal: nombres de Dios

En castellano, el vocablo «Dios» se utiliza para referirse a la deidad suprema de las religiones monoteístas. Sin embargo, no siempre se traducen los nombres que en otras religiones designan al mismo dios, o a un concepto semejante, sino que se citan en la lengua del país de origen. Algunos nombres que se refieren o se pueden referir al mismo dios:

El tetragrammaton (‘cuatro letras’) Yhwh en fenicio (desde el 1100 a. C. hasta el 300 d. C.), en arameo (desde el siglo X a. C. hasta el siglo I d. C.) y en caracteres hebreos modernos

Los primeros nombres escritos de Dios que se conocen en la humanidad son Atum, Ptah y Ra.

  • Achamán en la mitología guanche, el dios sustentador de los cielos y dios sublime.[5]
  • Ahura Mazda para el zoroastrismo.
  • Allah (árabe; ha dado Alá en castellano), en el Islam. Aunque se suele creer lo contrario, no es un nombre propio sino la palabra «Dios» en árabe. Con esta palabra, los arabohablantes (sean musulmanes, cristianos o judíos) se refieren al Dios único de las religiones monoteístas[6] [7] [8] (véase 99 nombres de Dios). Es la versión árabe del nombre semítico El, que ha dado lugar también al hebreo Elohim.
  • Amaterasu OoKamisama (天てらす大神様): ‘Señor Dios que ilumina el cielo’, en el shintoísmo de Japón.
  • Ameno minakanushi (‘Señor Dios padre celestial’) en el shintoísmo antiguo.
  • Anu es el dios supremo de la religión sumeria.
  • Avalokiteshvara (en sánscrito) según algunos budistas.
  • Ayyavazhi en el sur de la India.
  • Cao Ðài (vietnamita), en el caodaísmo.
  • Elohim (del hebreo también), usado en la Biblia.
  • Igzi'abihier (literalmente ‘señor del universo’) en la Iglesia ortodoxa de Etiopía.
  • Jah es el apócope de Yavé (véase Yavé). Es la forma que usan los rastafaris.
  • Ngai es el nombre masái de Dios.
  • Niskam
  • Teotl significa ‘dios’ en náhuatl (aunque se debe recordar que eran politeístas).
  • Santísima Trinidad (abarcando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo), representa a Dios en casi todas las confesiones cristianas. Algunos cristianos identifican a Dios el Padre con Yavé del judaísmo como el mismo Dios[cita requerida], sin embargo otros cristianos creen que Yavé es Jesucristo[cita requerida].
  • Waheguru es el término del sijismo para Dios.
  • Yavé o Yahweh (yhwh (יהוה) en hebreo) es el nombre original del dios creador, revelado por él mismo al profeta Moisés. Primeramente usado por las comunidades judías y luego por las cristianas. Suele traducirse como ‘el que es’ o ‘el que vive’. Esta grafía hebrea (יהוה) es conocida por el vocablo griego tetragrámaton. En el culto judío este nombre nunca se pronuncia aunque aparezca escrito en los textos religiosos, diciéndose en su lugar Adonai, que significa ‘el Señor’. Por el hecho que en el texto hebreo no hay vocales, no se sabe como pronunciar exactamente el nombre (que los Sabios Hebreos trasmitían oralmente a sus alumnos) y por ello los hay que usan la trascripción de Yahveh mientras que otros utilizan el nombre Jehová, yuxtaponiendo las vocales de Adonai a las consonantes de YHWH. La práctica judía de sustituir el nombre divino por títulos como, se adoptó en copias posteriores de la Septuaginta griega, la Vulgata latina y en muchas otras traducciones, antiguas y modernas, por lo que hay traducciones al castellano de la Biblia que sustituyen el nombre hebreo por ‘Señor’. En 1611, la versión inglesa de la Biblia del Rey Jacobo utilizaba cuatro veces el nombre de Jehová.

Atributos de Dios (posición monoteísta cristiana)[9]

El conocimiento de la naturaleza de Dios puede realizarse desde dos vías: una ascendente, a partir de lo que desde la naturaleza podemos saber de Dios; y otra descendente, lo que Dios nos revela. Esta es una clasificación desde el punto de vista del conocimiento que aunque es sencilla en su planteamiento, resulta poco práctica a la hora de saber qué atributos provienen de la revelación general y cuáles de la especial. En este apartado se clasifican los atributos de Dios en función de su relación con lo creado: Atributos no relacionados (son completamente independientes de la Creación como por ejemplo la espiritualidad) y atributos relacionados (se manifiestan en la Creación, como por ejemplo la omnipotencia); estos últimos se subdividen a su vez en atributos activos y atributos morales dependiendo de si la relación se establece con lo creado en general o con las criaturas racionales.

Atributos no relacionados

Son aquellos atributos divinos que son completamente independientes de lo creado.

Espiritualidad

Dios no es material ni está limitado a las condiciones de la existencia material. Decimos que es espíritu, que piensa, siente, habla y se comunica con sus criaturas racionales. Dios no posee miembros corporales o pasiones, no está compuesto de elementos materiales, y no está sujeto a las condiciones de la existencia natural. En la Biblia Jesús revela que Dios es Espíritu tal como se recoge en el Evangelio de Juan 4:24 (Reina Valera 1960):

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Atendiendo al contexto del pasaje bíblico expuesto, encontramos un diálogo entre una mujer samaritana y Jesús, donde éste es preguntado acerca del lugar correcto donde Dios debe ser adorado: Samaria o Jerusalén. La respuesta de Jesús es que Dios es Espíritu y que por lo tanto puede ser adorado correctamente en cualquier lugar del mundo, no está limitado a un templo o zona geográfica.

Una interesante consecuencia de la espiritualidad de Dios es que Dios vive. Vive como un ser moral a semejanza del hombre, pero en suma perfección. A. Strong afirma[10] :

Si el espíritu en el hombre implica vida, entonces en Dios el espíritu implica la vida eterna e inagotable

La personalidad de Dios se concluye de manera natural de su inmaterialidad y de que es viviente. Dios posee inteligencia y voluntad. Desde el Génesis la Biblia describe a Dios con inteligencia. Sólo quien posee un intelecto infinito puede crear seres vivientes que se reproduzcan según su misma clase. Sin un ser supremo inteligente no habría Creación sino caos.

Por último, si Dios es Espíritu se deduce necesariamente que es invisible al ojo físico.

Infinitud

Dios no está limitado absolutamente por nada, y, por lo tanto, decimos que es infinito. Infinito se puede decir en relación al espacio (inmensidad de Dios) o al tiempo (eternidad de Dios). Con relación al espacio Dios es infinito porque está presente en todo lugar e incluso fuera de él; tal atributo está estrechamente relacionado con la omnipresencia. En cuanto al tiempo se dice que Dios es infinito porque es eterno. Ha existido desde la eternidad y existirá hasta la eternidad.

Unidad

Dios es completamente simple, y en él no hay ni composición ni partes. En la Biblia hay muchos pasajes que nos enseñan esta verdad de Dios; esto es así porque se quiere evitar el politeísmo tan común en los pueblos de la época bíblica.

Atributos activos

Son aquellos que están relacionados con el universo.

Omnipotencia

La omnipotencia de Dios significa dos cosas: La primera es su libertad y poder para realizar todo lo que es consecuente con su naturaleza. La segunda es su control y soberanía sobre todo lo hecho o lo que puede ser hecho.

En cuanto a que Dios obra de acuerdo a su naturaleza la Biblia ofrece ciertas acciones que Dios nunca realiza, no porque de hecho le sea imposible, sino porque implicaría imperfección:

Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio.
Dios no puede ser tentado por el mal.
Si fuéremos infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.

Omnipresencia

¿Qué diferencia hay entre inmensidad y omnipresencia? Inmensidad es la presencia de Dios con relación al espacio, mientras que omnipresencia es su presencia vista con relación a sus criaturas.

Omnisciencia

El conocimiento de Dios es perfecto, no tiene que razonar o reflexionar, o descubrir cosas, o ir aprendiendo, porque posee en acto todos los conocimientos.

Sabiduría

La sabiduría de Dios es una combinación de su omnisciencia y su omnipotencia. Tiene poder para aplicar sus conocimientos de manera que los propósitos mejores sean realizados o cumplidos por los mejores medios posibles.

Atributos morales

Son aquellos que están relacionados con sus criaturas racionales.

Santidad

La santidad de Dios significa su absoluta pureza moral, no puede pecar ni tolerar el pecado.

Justicia

La justicia de Dios es su santidad en acción, que se manifiesta en su trato con sus criaturas racionales.

Fidelidad

Dios es digno de la confianza más completa, sus palabras siempre se cumplirán.

Misericordia

La misericordia de Dios es la bondad divina ejercida para aliviar las desgracias y aflicciones de sus criaturas.

Amor

Es aquel atributo por el que Dios desea mantener una relación personal con los que llevan su imagen, y especialmente con los que han sido hechos santos y son como él en su carácter. Así podemos encontrarlo en muchos lugares de la Biblia: Deuteronomio 7:8; Libro de Sofonías 3:17; Epístola a los Romanos 8:39; Evangelio de Juan 3:16; Efesios 2:4, etc.

Bondad

Es ese atributo en razón del cual imparte vida y otras bendiciones a sus criaturas.

Historia del monoteísmo

Artículo principal: monoteísmo

En el Oriente antiguo muchas ciudades tenían su propio dios local, aunque esta adoración de un solo dios no implicó la negación de la existencia de otros dioses.

El culto iconoclasta del dios solar egipcio Atón fue promovido por el faraón Akenatón (Amenhotep IV), que gobernó entre 1358 y 1340 a. C. El culto de Atón, el dios del Sol, se cita a menudo como el ejemplo de monoteísmo más antiguo del que se tiene conocimiento y a veces se cita como una influencia formativa del judaísmo temprano, debido a la presencia de esclavos hebreos en Egipto. Pero aunque el himno de Akenatón a Atón ofrece evidencia fuerte de que Akenatón consideraba que Atón era el creador único, omnipotente, la adoración de otros dioses al lado de Atón nunca cesaron fuera de su corte, y los más viejos cultos politeístas pronto recuperaron precedencia.

Visiones conceptuales históricas de Dios

  • En un principio, en tiempos de la Grecia y Roma clásicas, se suponían unos seres sobrenaturales todopoderosos a los cuales hacían referencias en su arte (literatura, escultura, arquitectura, etc).
  • El cristianismo introdujo el concepto de Dios observador como por fuera de nuestro mundo (a modo maqueta para Él)[cita requerida], al cual miraba desde las alturas y se comunicaba en ocasiones directamente.
  • Galileo concretó el concepto por segunda vez al postular que no éramos el centro del Universo, sino que girábamos en torno al Sol. Ahora éramos vistos como dentro de un sistema complejo, y no como el centro de Su atención.
  • Más tarde cuando se comprobó la existencia de más cosmos y su inmensidad, surgen nuevos enfoques más cosmopolitas como el naturalismo, el panteísmo, el deísmo y la abstención de religiosidad o espiritualidad.

Teología

Artículo principal: Teología

En algunas sociedades se suele asumir que el sistema de moral de comportamiento es inspirado en la revelación de la religión mayoritaria, que puede recogerse en un libro: para el cristianismo es la Biblia, para el judaísmo es el Tanaj y para el islam el Corán.

Cristianismo

Según se menciona en la Biblia "las cualidades invisibles de Dios se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad, de modo que ellos son inexcusables", lo cual es un reflejo del pensar e idealización de los cristianos del siglo I respecto al mencionado ser.

Desde la Edad Media y hasta la actualidad, la tradición católica hace de Dios un objeto de estudio teológico. Desde tiempos de Tomás de Aquino (1225-1274), la Iglesia católica asume que la existencia de Dios ha de demostrarse en el ámbito de la metafísica. Tomás de Aquino en su obra Summa Theológica (1266) sostiene que se puede entender la existencia del Dios cristiano por cinco vías (entiéndase vías como «maneras de llegar a», no como pruebas concretas):

Islam

En el Islam, el Corán no discute en profundidad el tema de demostrar la existencia de Dios, ya que dice ésta es confirmada por el instinto humano puro y sano (así como por la mente no contaminada con «la impureza del politeísmo»). Más aún, la afirmación de la unidad divina, es algo natural e instintivo.[11] [12]

La teología y las leyes

En los estados confesionales la sociedad civil y la sociedad religiosa son entidades separadas, pero existe una religión oficial y se exige a las leyes civiles que están subordinadas a las eclesiásticas, con la moral y el bien común definidos por la religión. La confesionalidad puede ser compatible con la libertad de culto, pero no con la igualdad entre las religiones, moviéndose las diferencias entre la simple preeminencia ceremonial o los privilegios fiscales para la religión oficial y la prohibición de ejercer oficios públicos para los miembros de otras religiones o los no religiosos. En los estados teocráticos la máxima autoridad del gobierno le corresponde al clero, y toda la vida política está subordinada a la religión. Algunos regímenes modernos, como los regímenes autoritarios de inspiración católica de Francisco Franco o Ante Pavelić, exceden los límites del estado confesional sin llegar a ser teocracias.

Existencia de Dios

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Agnosticismo

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El agnosticismo (del griego a: ‘no’ y gnosis: ‘conocimiento’) es una postura religiosa o filosófica sobre la religión de acuerdo a la cual la existencia o no de un Dios o una mitología de deidades, es desconocida. En algunas versiones (agnosticismo débil) esta falta de certeza o conocimientos es una postura personal relacionada con el escepticismo. En otras versiones (agnosticismo fuerte) se afirma que el conocimiento sobre la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que no es cognoscible. Finalmente hay versiones (apateísmo) en las cuales se afirma que la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que es irrelevante o superflua.

Deísmo

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El deísmo es la postura que se basa en la creencia filosófica en un Dios, ser supremo, o principio establecida por la razón y la evidencia, sin aceptar la información adicional supuestamente revelada, tanto la contenida en determinados libros, como la Biblia o el Corán, como la recibida a través de determinadas personas. El deísta suele creer en un ser creador o que ha establecido el universo y sus procesos, pero que no se comunica con el ser humano y al que no se pueden elevar plegarias.[cita requerida]

Ateísmo

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El término ateísmo se puede referir a dos actitudes distintas: la indiferencia por la existencia de las divinidades o sus preceptos, y la no creencia en la posibilidad o en la realidad de su existencia.

El ateísmo no se usa para designar a quien no cree en un Dios particular pero sí en alguna fuerza sobrenatural o principio generador.

El ateísmo escéptico (en contraposición al ateísmo creyente) es una variedad de ateísmo en la que se afirma que la existencia de uno o más dioses es dudosa, improbable o insuficientemente demostrada. Esa vertiente corresponde a la ausencia de creencia en la existencia de divinidades y puede ser mejor comprendida cuando se la compara con el ateísmo fuerte. También se la conoce como ateísmo débil (en contraposición al fuerte) o ateísmo negativo (en contraposición al ateísmo positivo) o ateísmo implícito (en contraposición al explícito). Se llama ateísmo escéptico en el sentido de que sin pruebas no puede dar crédito ni siquiera al ateísmo fuerte.

Otras creencias

Hay varios sistemas religiosos en los cuales no se menciona ni se estudia la existencia de Dios (en el budismo, el advaita, el discordianismo).

Para la doctrina del espiritismo, Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas, eterno, inmutable, inmaterial, único, omnipotente, soberanamente justo y bueno.

El panteísmo sostiene que el universo entero es Dios mismo. Se han identificado elementos de panteísmo en algunos cultos primitivos de adoración a la naturaleza.

Notas

  1. a b c Swinburne, R.G. "God" in Honderich, Ted. (ed)The Oxford Companion to Philosophy, Oxford University Press, 1995.
  2. a b c Edwards, Paul. "God and the philosophers" in Honderich, Ted. (ed)The Oxford Companion to Philosophy, Oxford University Press, 1995.
  3. a b Platinga, Alvin. "God, Arguments for the Existence of," Routledge Encyclopedia of Philosophy, Routledge, 2000.
  4. Cfr. «mayúsculas», § 4.30 en el Diccionario panhispánico de dudas.
  5. Religión Guanche
  6. "Allah". Encyclopædia Britannica. 2007. Encyclopædia Britannica
  7. Encyclopedia of the Modern Middle East and North Africa, Allah
  8. Columbia Encyclopedia, Allah
  9. pp.41-49 Pearlman, Myer. Teología Bíblica y Sistemática. Editorial Vida 1992.ISBN 0-8297-1372-7
  10. p.252 Strong, Augustus Hopkins. Systematic Theology: A Compendium. Old Tappan, New Jersey: Fleming H. Revell Co., 1907
  11. Corán 30:30
  12. Al Ashqar, Omar Sulaiman (2003). La Creencia en Allah p.95. Riyadh: IIPH. ISBN 9960-850-02-1.

Véase también

Enlaces externos

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