ARTE2. ARTESANÍA: "EL BARREÑO"

barreño
- m. Recipiente más ancho por la boca que por la base, que se utiliza en tareas domésticas.



El zueco (del latín soccus) es un tipo de calzado de una pieza, generalmente de madera. Fueron utilizados, y aún en algunas regiones (como en áreas rurales de Holanda), como calzado protector en fábricas, minas y granjas. Tradicionalmente son hechos de sauce o álamo y son asociados con la vestimenta típica de los Países Bajos y Suecia. Han sido reconocidos oficialmente como zapatos de seguridad (protector), además de ser considerados como saludables para los pies.
En Inglaterra fueron fabricados tradicionalmente de aliso y fueron utilizados por todas las clases en los siglos XVIII y XIX. Existe una teoría que dice que el tap dance se originó en los molinos de algodón de Lancashire, cuando los empleados, que utilizaban dicho calzado para no resbalar en el suelo mojado, bailaban golpeándolos contra el suelo al ritmo de los telares.

Un barril es un recipiente cilíndrico hueco de madera, metal o plástico que sirve como medio de almacenamiento de elementos líquidos o sólidos.
En el sector industrial es conocido el barril:

Un botijo es un envase o recipiente de barro cocido, poroso, con un vientre ancho para darle capacidad y uno o varios orificios de entrada llamado boca, por el que se llena y uno o varios de salida llamado pitón o pitorro (existen diferencias entre regiones) por el que se bebe. El botijo es un elemento típico de la cultura andaluza. De hecho, difícilmente nos encontraremos una comarca que no tenga su botijo, que variará en formas, colores, cerámicas etc.
El principio de funcionamiento del botijo es el siguiente: el agua se filtra por los poros de la arcilla y en contacto con el ambiente seco exterior (característica del clima mediterráneo), se evapora, produciendo un enfriamiento (2,219 kilojulios por gramo de agua evaporada). La clave del enfriamiento está pues en la evaporación del agua exudada ya que disipa la energía térmica del agua del botijo.
El hecho de que el botijo se dé solamente en la región mediterránea se debe a que el clima en verano es muy seco en contraposición con otras regiones climáticas, que suelen tener veranos húmedos.
Es costumbre dejar unas horas el botijo lleno de agua con un chorrito de anís antes de usarlo por primera vez.
Posiblemente el término proceda de los romanos pues existía el término latino "buttis", que significa batonel, y más tarde se utilizó su diminutivo "butticula".
Sebastián de Covarrubias en el año 1611, describe "botija", como "vaso de tierra ventrudo con la boca y cuello angosto. Los niños cuando están para llorar hinchan los carrillos y a esto le llaman embotijarse".
Al botijo se le suele dar distintos nombres según la comarca o el pueblo: en la Baja Andalucía es más extendido el término "búcaro", que según la RAE proviene del mozárabe y éste del latín, siendo famosos los producidos en la localidad sevillana de Lebrija. En otro pueblo de la misma provincia, Aznalcóllar, se le denomina "pimporro". En los pueblos de la Vega de Granada se le llama "pipo".

Una tinaja es un recipiente elaborado a base de barro cocido que suele contener líquidos. Se empleaba antiguamente en el reposo final y transporte de los vinos.
Se ha empleado el barro en la elaboración de las tinajas principalmente por su capacidad de moldear y dar forma a una gran superficie mediante técnicas de alfarería. Los romanos las empleaban para el transporte de vino y aceite en barcos a lo largo de todo el mediterráneo y anteriormente los fenicios y griegos las empleaban con igual fin.

El pote es un recipiente de cocina muy empleado en las cocinas tradicionales para cocer alimentos durante periodos de tiempo prolongados, generalmente estofados o guisos. Este utensilio era generalmente colocado al calor de la chimenea o en un fuego abierto, se solía colgar de una cadena (denominada Llar), aunque solía ponerse de pie sobre sus tres patas metálicas. El pote generalmente estaba elaborado con hierro fundido y proporcionaba un sabor característico a la comida que en él se elaboraba. Solía tener una tapa con asa metálica que tapaba su boca.
El pote es un recipiente pesado (elaborado con hierro fundido) de tres patas que suele tener una capacidad de cinco litros, aunque solía haber otros de diferentes volúmenes.
Se sabe que las calderas de cobre y hierro fueron reemplazadas a comienzos del siglo XIX por los potes de hierro fundido, que ya algunos comenzaron a fabricarse en España a fines del siglo XVIII. La relativa abundancia de calderas y potes se puede ver en la abundancia potajes y guisos en la alimentación de aquella época. Se dice que la palabra potaje proviene del alimento cocido en el pote.
El pote es un símbolo popular en la gastronomía del norte de España (muy relacionado con la cocina rústica) y suele encontrarse a menudo en la cocina de Galicia (como por ejemplo pote gallego) o en cocina asturiana (pote de berzas). Aunque generalmente los platos que contienen este nombre suelen tener un origen humilde. Este instrumento suele estar muy relacionado con la matanza del cerdo. También conocido como el "Maestro potero" o "maestro palero".

Cuando pensamos en encaje de bolillos se nos va el pensamiento a los de Camariñas. Este pueblo en el noroeste de Galicia, al cobijo de la ría de del mismo nombre y en el seno de la Costa da Morte y en el que surge cada día desde hace siglos la suave magia del encaje.
Pero el encaje no siempre constituyó un reclamo turísticos, además de ser un exigente y artístico trabajo, representó y hoy en día lo sigue siendo, una forma de vida, cuya manifestación más característica fueron las Palilladas.
Alrededor de estas reuniones de palilleiras giraba toda la vida social y cultural de la zona de Camariñas durante los meses de otoño e invierno. En la Sala, que era dónde se realizaban las Palilladas, se formaban las artesanas, se hacían las reuniones públicas, se organizaban bailes y juegos, era lugar de cortejo y dónde se desarrollaba un amplio Cancionero popular.

El encaje fue siempre una fuente importante de ingresos para las familias humildes, por eso las niñas comenzaban de muy pequeñas a aprender.
Antaño la enseñanza de este arte era impartida fundamentalmente por las abuelas, madres y todas las mujeres de la familia. En la actualidad la formación también se impulsa y estructura a través de una Escola Obradoiro. El Museo do Encaixe y la Mostra do Encaixe han contribuido de manera importante en la difusión internacional de esta exquisita artesanía.
Leído en: Web del Concello de Camariñas