Blogia

petalofucsia

FILOSOFÍA16: CREO QUE ESTA GENTE, TENÍA PLENA CONSCIENCIA Y POR TANTO, CONOCIMIENTO (Tener idea o captar por medio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y circunstancias de las personas o las cosas) DE LO QUE HACÍA Y DE SUS CONSECUENCIAS Y POR ELLO QUE DEBEN DE DAR EXPLICACIONES ANTE TODO EL MUNDO. INCLUSO DE SUS CONSECUENCIAS. NO SE SI TENER CONSCIENCIA O CONCIENCIA DESCARTA CUALQUIER POSIBILIDAD DE "LOCURA". CREO QUE TENÍAN PLENA CONSCIENCIA Y PLENO CONOCIMIENTO Y QUE POR ELLO DEBEN DE DAR EXPLICACIONES A TODO EL MUNDO DE LO QUE HICIERON EN CUANTO SE SEPA TODO.

Conocimiento

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El conocimiento suele entenderse como:

  1. Hechos, o datos de información adquiridos por una persona a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un tema u objeto de la realidad.
  2. Lo que se adquiere como información relativa a un campo determinado o a la totalidad del universo
  3. Conciencia o familiaridad adquirida por la experiencia de un hecho o situación.
  4. Incluye el "saber qué" (know what), el "saber cómo" (know how) y el "saber dónde" (know where).
"Árbol del conocimiento" de Lucas Cranach el Viejo.

No existe una única definición de "Conocimiento". Sin embargo existen muchas perspectivas desde las que se puede considerar el conocimiento, siendo un problema histórico de la reflexión filosófica y de la ciencia la consideración de su función y fundamento.

Contenido

[ocultar]

[editar] Hacia una delimitación del concepto

[editar] La tradición

Tradicionalmente se ha presentado el conocimiento como algo específico del hombre en relación con la “creencia” en la existencia del alma racional que hace posible intuir la realidad como verdad.

Se consideraba que el conocimiento responde a las facultades del alma conforme a los tres grados de perfección de las mismas: alma como principio de vida y automovimiento vegetativo, alma sensitiva o animal y alma humana o racional.

Libro del conosçimiento de Todos los regnos et Tierras y otros señoríos Que hijo por el Mundo y de Las Señales y otros ... Siglo XIV

Según estos postulados todos los seres vivos adquieren información de su entorno por medio de sus facultades o funciones del alma:

Los seres meramente materiales, inertes, sin vida y sin alma, no tienen conocimiento ni información alguna acerca del entorno, como seres completamente pasivos, solamente sometidos a la causalidad mecánica material.[2]

La experiencia, que es común con los animales dotados de memoria, no ofrece aún una garantía de verdad porque:

  • es un conocimiento subjetivo de quien tiene la experiencia sensible; que es válido sólo para quien lo experimenta y solo en el momento en que lo experimenta.
  • ofrece solamente una verdad momentánea, cambiante, y referente a un único caso. Retenida en la memoria, solamente es capaz de aportar un contenido de verdad probable, por analogía, basándose en la semejanza de los casos y situaciones, como inducción.

Por el contrario el conocimiento por conceptos:

Esto es así porque el entendimiento como potencia o facultad del alma, entendimiento agente según Aristóteles, es intuitivo y penetra en la esencia de las cosas a partir de la experiencia mediante un proceso de abstracción.

En cuanto a la acción, frente a las meras emociones y sentimientos, que son pasiones porque el alma es pasiva, se encuentra la facultad de la voluntad que permite controlar las pasiones y dirigir una acción propia, como libertad que no depende de las causas materiales de la experiencia.

Tanto el entendimiento como la voluntad se consideran facultades activas del alma específica humana.[4]

Tanto el conocimiento sensible (experiencia como conocimiento de percepciones almacenadas en la memoria) como la motivación (los afectos o sentimientos considerados como pasiones) se consideraban fruto de la acción material del entorno sobre el alma, (el alma recibe pasivamente estos datos de información), mientras que la conceptualización y la acción libre es fruto de la acción inmaterial propia del "alma racional humana"; esto es posible porque el alma es espiritual e independiente de lo material.[5]

Esta concepción está en la actualidad completamente fuera del campo de la ciencia.

Sin embargo
Este modo de fundamentar el conocimiento, la voluntad y la libertad

está muy arraigado en las creencias sociales, basadas en creencias religiosas y en la existencia de un alma espiritual.

[editar] En la actualidad

Una actividad esencial de todo individuo[6] en su relación con su entorno es captar o procesar información acerca de lo que lo rodea.[7]

Este principio fundamental sitúa la actividad humana del conocer en un ámbito general propio de todos los seres de la naturaleza.[8] El conocimiento, para el caso del hombre, consiste en su actividad relativa al entorno que le permite existir y mantenerse y desarrollarse en su existencia. El caso específico humano incluye lo social y cultural.[9]

Tan fundamental es esta actividad en la vida que todos "sabemos" lo que es el conocer y el conocimiento, con tal de que no tengamos que explicarlo. Tal es la situación que ocurre con casi todos los conceptos verdaderamente importantes: la palabra es perfectamente conocida y su uso perfectamente dominado. Pero la palabra tiene una amplitud tan grande y su uso unos contextos tan variados que el concepto, tan rico y lleno de matices, resulta muy difícil de comprender y explicar.

Por lo que siguen existiendo numerosas teorías que intentan comprenderlo y explicarlo.

Hoy día la ciencia habla de cognición o actividades cognitivas como un conjunto de acciones y relaciones complejas dentro de un sistema complejo cuyo resultado es lo que consideramos conocimiento.

La adquisición de conocimiento implica procesos cognitivos complejos:

[editar] Conocer y saber

Artículo principal: Evidencia
Espiral de conocimiento

Diferenciamos, de un modo técnico y formalizado[10] los conceptos de conocer y saber, por más que, en el lenguaje ordinario, se usen a veces como sinónimos, otras veces no.[11]

Conocer, y su producto el conocimiento, va ligado a una evidencia que consiste en la creencia basada en la experiencia y la memoria y es algo común en la evolución de los seres naturales concebidos como sistemas, a partir de los animales superiores.

Saber, por su parte requiere, además de lo anterior, una justificación fundamental; es decir un engarce en un sistema coherente de significado y de sentido,[12] fundado en lo real y comprendido como realidad; más allá del conocimiento del objeto en el momento presente como si fuera definitivo y completo. Un sistema que constituye un mundo y hace de este hecho de experiencia algo con entidad consistente.[13] Un conjunto de razones y otros hechos independientes de mi experiencia que, por un lado, ofrecen un "saber qué" es lo percibido y, por otro lado, orientan y definen la conducta, como un "saber hacer" como respuesta adecuada y una valoración de todo ello respecto a lo bueno.[14]

[editar] Conocimiento, verdad y cultura

Hay muchos tipos de conocimiento perfectamente adaptados a sus propósitos:

  • la mera acumulación de experiencia
  • el conocimiento de la lengua
  • las leyendas, costumbres o ideas y creencias de una cultura particular, con especial relevancia de las creencias religiosas y morales
  • el conocimiento que los individuos tienen de su propia historia
  • el «saber hacer» en la artesanía y la técnica
  • el saber artístico
  • la ciencia
  • etc.

Todos esos conocimientos se desarrollan en un entorno o campo de cultivo común: la cultura basada en la tradición de una sociedad dada. En cada momento se genera información; sin embargo la cantidad de conocimiento humano es necesariamente limitada, sujeta a condiciones, y siempre quedarán problemas para los cuales el conocimiento de una sociedad o un individuo no son suficientes. La razón siempre cuestionará los marcos conceptuales, teorías, que explican y amplían el mundo como campo de la investigación del Universo.[15] [16]


Especial relevancia tiene el conocimiento científico en relación con la verdad. Las ciencias constituyen uno de los principales tipos de conocimiento. Propiamente es el conocimiento con mejor garantía de ser la interpretación que mejor realiza la función representativa del lenguaje; o, lo que es lo mismo, la mejor expresión de la verdad válidamente justificada de lo real; la verdad científica es la que mejor representa la verdad reconocida y asumida por la Humanidad en cuanto seres racionales.

Definición clásica de conocimiento: creencias verdaderas válidamente justificadas

Esto es así porque las ciencias son el resultado de esfuerzos sistemáticos y metódicos de investigación colectiva y social en busca de respuestas a problemas específicos como explicaciones en cuya elucidación procura ofrecernos la interpretación adecuada del universo.

Hoy día, dada la interacción y mutua dependencia entre la ciencia y la técnica, hablamos mejor de conocimientos científico-técnicos y de programas de investigación.[17]

Los conocimientos se adquieren mediante una pluralidad de procesos cognitivos: percepción, memoria, experiencia (tentativas seguidas de éxito o fracaso), razonamiento, enseñanza-aprendizaje, testimonio de terceros, etc. Estos procesos son objeto de estudio de la ciencia cognitiva.

Por su parte, la observación controlada, la experimentación, la modelización, la crítica de fuentes (en Historia), las encuestas, y otros procedimientos que son específicamente empleados por las ciencias, pueden considerarse como un refinamiento o una aplicación sistemática de los anteriores. Estos son objeto de estudio de la epistemología.

La importancia de este tipo de conocimiento científico-técnico y cultural, distingue a la humanidad de las otras especies animales. Todas las sociedades humanas adquieren, preservan y transmiten una cantidad sustancial de saberes, notablemente, a través del lenguaje. Con el surgimiento de las civilizaciones, la acumulación y la difusión de conocimientos se multiplica por medio de la escritura. A través de la historia, la humanidad ha desarrollado una variedad de técnicas destinadas a preservar, transmitir y elaborar los conocimientos, tales como la escuela, las enciclopedias, la prensa escrita, las computadoras u ordenadores.

Esta importancia va de la mano con una interrogación sobre el valor del conocimiento. Numerosas sociedades y movimientos religiosos, políticos o filosóficos han considerado que el acrecentamiento del saber, o su difusión, no resultaban convenientes y debían limitarse.[18] A la inversa, otros grupos y sociedades han creado instituciones tendentes a asegurar su preservación, su desarrollo y su difusión. Así mismo, se debate cuáles son los valores respectivos de diferentes dominios y clases de conocimientos.

Libros y Bibliotecas

En las sociedades contemporáneas, la difusión o al contrario, la retención de los conocimientos, tiene un importante papel político y económico, incluso militar; lo mismo ocurre con la propagación de pseudo-conocimientos (o desinformación). Todo ello contribuye a hacer del conocimiento una fuente de poder. Este papel explica en buena parte la difusión de la propaganda y las pseudociencias, que son tentativas por presentar como conocimientos, cosas que no lo son. Esto le confiere una importancia particular a las fuentes de conocimientos, como los medios masivos y sus vehículos, tales como la prensa e Internet y al control de los mismos.[19]

[editar] Visión filosófica clásica

Platón dedica al estudio del problema del conocimiento el diálogo Teeteto, aunque en otros diálogos (especialmente Menón y La República) hay también importantes reflexiones sobre el tema. En la primera parte del Teeteto se discute y se rebate con numerosos argumentos la teoría relativista del sofista Protágoras, según la cual cada opinión (doxa) es verdadera para quien la sostiene. No obstante, hay que reconocer que hay opiniones o creencias falsas. En la última parte del diálogo se discute la llamada "definición platónica" del conocimiento (episteme), según la cual éste está constituido por creencias u opiniones verdaderas y justificadas.[20] Esta definición tampoco se acepta en el propio diálogo, a pesar de lo cual, históricamente ha sido el punto de partida para prácticamente todas las investigaciones ulteriores sobre el tema (incluso hasta el presente).

En la La República el conocimiento cabal, en tanto que racional se caracteriza como necesariamente verdadero, y como fundado en principios no hipotéticos. Estos principios sólo pueden alcanzarse mediante la facultad dialéctica, que debe "abrirse paso, como en una batalla, a través de todas las objeciones".[21]

Metodología: observación, hipótesis, teoría, aplicación técnica

En cambio el saber de las "artes", (tal como lo entendían los clásicos se refieren a lo que hoy llamamos ciencias incluidas las matemáticas), parten de simples hipótesis, ofreciendo por tanto una explicación condicionada y no un conocimiento categórico.[22] [23]

Por supuesto, las creencias y la opinión, incluso si son verdaderas, se consideran ignorantes de la realidad de las cosas y quedan relegadas al ámbito de lo probable y lo aparente.

Tradicionalmente la vinculación entre conocimiento, verdad y necesidad forma parte de toda pretensión de conocimiento filosófico y científico.

[editar] Epistemología actual

En la actualidad, sin embargo, a esta doctrina se oponen las posturas falibilistas, según las cuales la verdad estricta no es una característica esencial del conocimiento o la ciencia auténticos.

El falibilismo fue ampliamente difundido por Karl Popper en el siglo XX, y junto con las aportaciones de la sociología de la ciencia, Thomas Kuhn, y la insuficiencia de los métodos, Feyerabend, entre otros factores[24] hacen que la nueva epistemología tiene una fundamentación menos ambiciosa.

Del falibilismo y la definición platónica se considera que los conocimientos son esencialmente creencias suficientemente justificadas. Postura expresamente mantenida por el filósofo mexicano Luis Villoro entre otros. La reflexión sobre el propio conocimiento generan su propia ciencia y filosofía:

[editar] Visión científico-técnica

En ciencias, es común asumir la existencia de un continuo progresivamente complejo, integrado por los datos, la información, el conocimiento y la sabiduría. Así, se define al conocimiento como el conjunto organizado de datos e información que permiten resolver un determinado problema o tomar una decisión (conocimiento "accionable").

Esquema sobre el conocimiento desde el punto de vista de las ciencias de la información, como se genera y como se aplica.

Para alcanzarlo se aplica el llamado método científico, existiendo múltiples vías de llegar obtener conocimiento: método empírico, método histórico, método lógico, analogía, etc.

En general, para que una creencia constituya conocimiento científico no basta con que sea válida y consistente lógicamente, pues ello no implica su verdad.[25] Para que una teoría deba ser considerada como verdadera, deben existir, desde el punto de vista de la ciencia, pruebas que la apoyen. Es decir, debe poder demostrarse su verosimilitud empleando el método científico, conforme a una lógica empírica y un método experimental.

Esto sin embargo se ve seriamente complicado si se introducen interrogantes relativas a la suficiencia de dicho método, como por ejemplo, la transparencia de los hechos (¿existen los hechos puros o más bien interpretaciones?), la factibilidad de la pretensión de objetividad y neutralidad valórica (¿es posible la comprensión de la realidad desde un punto de vista neutro, tal como fuera el de un dios, o estamos condenados a perspectivas?), etc.[26]

[editar] Visión religiosa

Sin embargo, el concepto de conocimiento es más general que el de conocimiento científico. Es así que las creencias religiosas constituyen un tipo especial de conocimiento, diferente al conocimiento científico. El conocimiento religioso es un tipo de saber adquirido por experiencia o revelación, habitualmente definida como un cambio en la visión del mundo antes de conocer y después de conocer. Este conocimiento o "revelación" se cree está relacionada con la adquisión de conocimiento a nivel espiritual.

[editar] Conocimiento y vida

La experiencia adquiere múltiples matices y contenidos en la vida de uno mismo y en la vida social y cultural y, por tanto, también los contenidos y conocimientos verdaderos, que dependen de un contexto o campo de realidad, y no tienen por qué coincidir con los contenidos y el sentido del conocimiento científico. La vida y los conocimientos de la vida, como experiencia, es un campo mucho más amplio que el de la ciencia. No siempre el conocimiento científico es el más adecuado para vivir y convivir mejor. Por eso hay que admitir una verdad relativa porque el conocimiento mismo es siempre relativo.[27]

La creencia en la posesión del conocimiento verdadero, como explicación definitiva, como evidencia definitiva, conduce fácilmente al fanatismo.[28]

[editar] Tipos de conocimiento y rasgos que los caracterizan

El conocimiento esEl conocimiento expresa
  • Función
  • Acción
  • Producto
  • Resultado del desarrollo de la vida de un individuo.

Dada la enorme complejidad de las actividades cognitivas y los múltiples campos de aplicación de las mismas, se hace necesario algunas clasificaciones metodológicas y rasgos característicos para su mejor consideración y estudio.

[editar] Rasgos generales

  • Todo conocimiento humano tiene una dimensión profundamente cultural, tanto en su origen y formación como en su aplicación.
  • Algunos conocimientos tienen la posibilidad de ser expresados mediante el lenguaje adquiriendo de esta forma una dimensión objetiva, intercomunicativa y codificada lo que permite su transmisión, conservación así como su interpretación entre diversos individuos, diversas culturas y diversas lenguas.
  • Los conocimientos no siempre son objetivables y comunicables ni conscientes, pero en todo caso orientan y dirigen la acción como comportamiento. Esto es especialmente aplicable a los que son fruto de la mera experiencia.

[editar] Por la especificidad de su aplicación

Los conocimientos pueden ser:

[editar] Teóricos

En tanto que pretenden manifestar una verdad como representación o interpretación de la realidad. Pueden ser:

[editar] Conocimientos prácticos

En tanto que están orientados a realizar una acción para alcanzar un fin:

  • Morales referentes a las normas de comportamiento social
  • Éticos referentes a la reflexión y fundamentación de la moral respecto a un sentido o finalidad última
  • Políticos referentes al fundamento y organización del poder social
  • Artísticos como expresión de la sensibilidad estética, atendiendo a la belleza
  • Técnicos, atendiendo a la utilidad de los resultados de la acción en muy diversos campos
    El conocimiento según Israel Nuñez de Paula. Univ. La Habana
    • La producción económica
    • La dirección política y social de organizaciones sociales
    • La economía doméstica
    • Las habilidades personales
    • Etc.

[editar] Por la estructura de su contenido

  • Formales: Carecen de contenido material alguno. Muestran solamente una estructura lógica mediante relaciones y operaciones previamente definidas de símbolos sin significación alguna. (Lógica y Matemáticas)
  • Materiales: Todos los demás conocimientos que no son formales; por cuanto tienen un contenido o materia acerca de la cual ofrecen información.
    • Orientado cuando hace referencia a las relaciones causales entre conceptos: Ley descriptiva o explicaciones.
    • Axiomático cuando se refiera a explicaciones de causas finales o sucesos fundados a priori como verdaderos: Teorías o fundamentaciones de la ciencia.

[editar] Por el carácter de su divulgación

  • Público, si es fácil de compartir, y consiste en un conocimiento creado/difundido por la sociedad.
  • Privado, si es personal construido por el propio individuo; es la base del conocimiento público.
  • Explícito, si puede ser transmitido de un individuo a otro mediante algún medio de comunicación formal.
  • Tácito o implícito, normalmente arraigado en experiencias personales, modelos mentales y hábitos que, sin embargo, informan los modos personales de conocimiento.[29]
  • Codificado, si se puede almacenar o especificar formalmente de tal manera que no se pierda ninguna información. Por contraposición el conocimiento no codificado es aquél que no puede ser codificado ya que es difícil de expresar o explicitar.

[editar] Por su origen

  • Conocimiento analítico o a priori cuando su información consiste en la forma lógica de las relaciones lógicas entre los contenidos de los que trata. Es, pues, un conocimiento independiente de la experiencia pues es tautológico o meramente lógico-formal. Su fundamento es la deducción.[30]
  • Conocimiento sintético o a posteriori porque su comprensión como concepto y lenguaje deriva y depende de la experiencia. Su fundamento es la inducción.
  • Empírico cuyo contenido consiste únicamente en la mera experiencia por lo que apenas tiene contenido conceptual y es difícil ser expresado en palabras. Suele aplicarse a emociones y sentimientos.

[editar] Por su finalidad

  • Ciencia cuando pretende interpretar adecuadamente la realidad
  • Comunicativo cuando pretende transmitir una información
  • Expresivo cuando pretende transmitir emociones y sentimientos, así como experiencias estéticas.

[editar] Por el soporte de su conservación y divulgación

  • Cultural, propiamente dicho; cuando es propio de una organización, se empleen términos, nomenclaturas y procedimientos acordados internamente. Los ámbitos culturales pueden ir desde una civilización a una sociedad política concreta o espacialmente determinada o un grupo social reducido: científicos, un grupo empresarial, un club deportivo, una secta o incluso un grupo de amigos.
    • Bibliográfico: Diccionarios, libros y sportes literarios
    • Artístico: Escultura, pintura, literatura, música, teatro etc.
    • Informatizado o Digitalizado
    • etc.

[editar] Por la forma de su adquisición

  • Académico, cuando es adquirido en instituciones sujetas a normas y finalidades definidas
  • Profesional, cuando es adquirido en el ejercicio de una profesión determinada
  • Vulgar, cuando es producto del mero intercambio de informaciones entre iguales
  • Tradicional, cuando responde a una transmisión hereditaria cultural
  • Religioso cuando se desarrolla en un ámbito de institución social de ese tipo
  • Etc.

[editar] Generación formal del conocimiento

El conocimiento desde el punto de vista formal puede ser generado de diversas formas. Una forma sistemática de generar conocimiento humano tiene las siguientes etapas:

1. Investigación básica (ciencias). Publicación de aportes predominantemente a través de memorias de congresos y de artículos especializados.2. Investigación aplicada o de análisis (tecnología, humanidades, etc.). Publicación de aportes igual que en ciencias básicas.

Estas 2 primeras etapas pueden interactuar y ciclarse ya que puede existir un artículo con un aporte muy pequeño y luego uno que reúna los aportes de dos o más artículos. La investigación aplicada se basa en el conocimiento de las ciencias básicas pero también en cualquier manifestación de conocimiento. La investigación aplicada puede generar más conocimiento aunque la investigación básica no lo haga, sin embargo, nuevas aportaciones en ciencias básicas conllevan un gran cúmulo de nuevas potencialidades para la generación de conocimiento aplicado.

3. Libros científicos o técnicos. Un libro científico o técnico se hace agrupando, catalogando y resumiendo el conocimiento existente en un determinado tema. Un libro actualizado deberá incluir los últimos aportes que sobre el tema que trate hayan sido generados.4. Divulgación. Partiendo del conocimiento existente o del flamante son publicados diversos artículos en revistas o libros de divulgación con la intención de que el conocimiento sea explicado a la población en general (no especializada). Es en esta etapa cuando el conocimiento llega a la población de forma masiva. También puede llegar a través de los medios de comunicación electrónicos, como Wikipedia.

[editar] Vías de acceso al conocimiento

Black drink: una experiencia social y cultural y culturas diferentes. Grabado del s. XVII: ceremonia de los timucua (Florida) y la presencia de los occidentales

El conocimiento sobre el mundo puede provenir de diferentes fuentes:

  • Intuición: Se considera tal el conocimiento que se tiene como directo e inmediato del objeto conocido. No suele basarse en la confirmación empírica, ni sigue un camino racional para su construcción y formulación. Por ello no puede explicarse o, incluso, verbalizarse.
  • Experiencia: Lo conocido es un contenido de experiencia. Su referencia y fundamento, en último término, es el testimonio directo o indirecto (a través de aparatos) de la percepción de los sentidos.
  • Tradición: Es la cultura que una generación hereda de las anteriores y lega a las siguientes. Aquí entra en juego el conocimiento cultural y el aprendizaje de normas sociales que no suelen cuestionarse.[31]
  • Autoridad: se establece la verdad de un conocimiento tomando como referencia la fuente del mismo. La influencia de la autoridad se relaciona con el estatus que posee: Científico, moral, político, artístico etc.
  • Ciencia: es el conjunto de conocimientos racionales, ciertos o probables, que obtenidos de una forma metódica verificados y contrastados con la realidad, se refieren a objetos o conceptos de una misma naturaleza y son valorados y aceptados por la comunidad científica. No siempre los conocimientos científicos son aceptados por la comunidad social.[32]

[editar] Enfoque histórico y gnoseológico

Representación del conocimiento, en griego Επιστημη, Episteme) en la Biblioteca de Celso en Éfeso, Turquía.

Todos los filósofos, de una manera u otra, se ocuparon del problema del conocimiento. La relevancia que ahora ha tomado se inicia ya con las posiciones idealistas. Cuando la conciencia, en Descartes, es prioritaria, y cuando en Kant la razón humana es conformadora del objeto, el conocimiento comienza a ser un problema central. Los tiempos del realismo espontáneo de toda la antigüedad y el medioevo, llegaron así a su fin.

En Grecia predominan los problemas ontológicos. Desde Descartes, Berkeley, Malebranche, Leibniz, Locke, Hume y otros, predominarán los problemas gnoseológicos. En ellos el tema es relevante, pero todavía no se sienten llevados a pensar que el asunto merezca una disciplina de estudio especial. Será Kant quien con plena conciencia establecerá que el conocimiento requiere una “teoría” especial. Autores posteriores, de manera explícita o implícita, llegaron luego a considerar que el problema del conocimiento era fundamental en la filosofía.

La descripción minuciosa de lo que acontece en el conocimiento humano dio lugar a una “fenomenología del conocimiento”.[33] Aquí, de lo que se trata, es de efectivizar una descripción de lo que puntualmente aparece en el hecho del conocimiento humano. Pretende ser una descripción “pura” y no atiende a lo generador, o genético.

El problema raíz consiste en delimitar la relación que se da en el conocimiento entre el sujeto cognoscente y el objeto conocido.

Conocer tiene lugar cuando el sujeto cognoscente aprehende o se apropia del objeto conocido. La coexistencia de ambos factores es de rigor. El énfasis puesto en uno u otro de los dos componentes, determina que unos filósofos, por dar predominancia al objeto, deriven en posiciones realistas. En sentido contrario, los que den preeminencia al sujeto se inclinarán hacia actitudes y teorizaciones idealistas.

El problema de la posibilidad del conocimiento como verdad es otro de los que se presentan en el análisis:

  • El escepticismo, desde los griegos, niega esa posibilidad. Desde siempre se ha encontrado en esta postura, una contradicción. Se niega el conocimiento de la verdad desde la afirmación del conocimiento de que ese algo no es posible.
  • Por contra el dogmatismo da por supuesto el conocimiento verdadero como supuesto fundamental.

Lo más frecuente es que tanto en el escepticismo como en dogmatismo las posiciones sean moderadas o sincréticas.

[editar] El origen del conocimiento

Artículo principal: Evidencia (filosofía)
  • Los empiristas estiman que el aporte de los sentidos es lo fundamental siendo los conceptos meras generalizaciones de la experiencia. Sostienen posiciones tendentes a un concepto de verdad escéptico, probable y no dogmático. Tal corriente en la antigüedad estuvo presente en los sofistas y Pirrón. En la Edad Media los nominalistas y en la Edad Moderna los empiristas ingleses.

En la actualidad esta problemática es asumida totalmente por la ciencia con planteamientos completamente nuevos sobre el hecho de la Teoría de la Evolución y la antropología cultural.

[editar] Conocimiento y verdad

Artículo principal: Verdad

Es tradicional la definición de la verdad del conocimiento como adecuación entre lo contenido en el intelecto y la cosa.

A este respecto, en el siglo XX, Heidegger introducirá un enfoque diferente, que a su entender ya estuvo en lo más destacado y olvidado de los grandes filósofos griegos: la verdad como descubrimiento o desvelamiento del ser, por el sólo hecho de mostrarse como fenómeno primario.

Esta postura es un intuicionismo extremo, que también ha estado presente en otros pensadores, como modo de captación de lo verdadero. Entre ellos Bergson, que sostenía la posibilidad de la intuición intelectual, distinta de todo trato racional o de inferencias deductivas.

En todo caso la verdad aparece como perspectiva, (Ortega y Gasset), "respectiva" como realidad mundanal, (Zubiri op. cit.) o "relativa" a un sistema lógico, (Gödel), y en cualquier caso, (Popper), con una relación asintótica con lo real. Lo que, inevitablemente hace de la verdad el "ser" historia", además de constituirse como "hecho histórico" en todos los aspectos de su "realización" en tanto que verdad conocida, realidad como actualización de posibilidades de lo real.

[editar] Referencias

  1. Aristóteles:Metafísica, 982,b.11-32
  2. Para los antiguos el movimiento de los astros se justificaba en el alma del mundo tomado en su conjunto, pues eran considerados sus movimientos como "automovimientos" que presuponían un alma como principio de vida y automovimiento. Los átomos se movían de forma mecánica en el vacío en un automovimiento desordenado e infinito, caos, frente a los astros que eran regidos por un orden, el cosmos, regidos por el alma del mundo que introduce una forma en la materia caótica. Para Platón ese orden es fruto de la acción de un Demiurgo. Para Aristóteles es el movimiento regido por la atracción de un Primer Motor, por la causa final. Para el cristianismo es la creación de Dios conforme a su Providencia
  3. Su conocimiento es objetivo, universal y necesario además de inmutable por pertenecer a lo permanente, a lo que verdaderamente es.Aristóteles:Metafísica, 982,b.11-32
  4. En el aspecto religioso estas cualidades son comunes con los espíritus, como son los ángeles y los demonios y, en definitiva porque el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios.
  5. Y con una dimensión religiosa por el hecho de ser considerada inmortal. (Cfr. Platón: Fedón)
  6. Desde la partícula elemental, al átomo, molécula, cuerpo material, organismo vivo y, finalmente, el hombre, cualquier individuo se constituye de manera esencial y se mantiene en su existencia como resultado de la relación que se produce entre los múltiples elementos que constituyen su realidad propia individual tanto como en la relación que establece con los elementos que constituyen su entorno. Ferrater Mora, op. cit.; Bohm op. cit.
  7. Literariamente Almudena Grandes lo expresa muy bien en boca de un personaje de su novela que es profesor de física :
    El todo puede ser mayor, menor o igual que la suma de las partes, todo depende de la interacción que se establezca entre estas últimas. Pensad bien en lo que acabo de decir porque ésta es una frase muy importante, y lo es en sí misma y porque desemboca en esta otra, sólo podemos afirmar con certeza que el todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.
    Almudena Grandes. El corazón Helado. pag. 123 y 143-144. Tusquets editores, Barcelona. 2008
  8. Consecuencia de la aceptación científica de la Teoría de la Evolución. Dawkins. op. cit. De la misma forma que el copernicanismo quitó el carácter divino de los astros y sus movimientos eternos, el evolucionismo priva al hombre como ser natural de cualquier carácter especial divino; de ahí la resistencia de las religiones en aceptar esta teoría científica.
  9. El lactante no mira para actuar, como propone Piaget, sino que actúa para ver; la acción es un proceso involucrado en la actividad del telerreceptor visual que, primero, será reactiva, para convertise, en una segunda etapa, en propositiva, en la que el acto de mirar ya encierra un objetivo. El lactante ahora, además de mirar, ve, y el complejo aferencial asciende hasta la corteza para dejar un engrama informativo visual de la realidad percibida...../... La conducta se hace inteligente a medida que el SNC emplea instrumentos de recepción más precisos y métodos de procesamiento más eficaces de las aferencias que recibe; es decir, cuando la elaboración de la información se convierte de un mensaje concreto a una interpretación general, pasando, de esta manera, de un registro de existencia del objeto a su esencia. Este incremento en la eficacia operativa del SNC consigue sus niveles máximos en la especie humana mediante una facultad, que no es directamente aludida por el autor: el habla, colectiva o culturalmente desarrollada. De modo que el ensayo y el error sirven no para crear inteligencia sino para conocer y adaptarnos mejor a la realidad objetal.
    Lamote de Grignon. C. op. cit.pág. 116.Sin cursiva en el original.
  10. Seguimos los términos de la tesis de Daniel Quesada, op. cit. Zubiri, en cambio, lo que aquí consideramos saber él lo considera conocimiento en tanto que intelección racional. Inteligencia y razón, p. 161.
  11. ”Conozco a Antonio”. “Conozco China”. A las personas y a las naciones no se las “saben”. En cambio “sé montar en bicicleta”. “Sé la lección”, "Sé por qué funciona un motor". En algunos casos esa diferencia tiene sentido: "Conozco el teorema de Pitágoras" versus "Sé el teorema de Pitágoras". En otros muchos casos son intercambiables el conocer y el saber y la RAE tampoco los define de un modo plenamente diferenciado, porque el uso, aun cuando establece diferencias, no son lo suficientemente esclarecedoras
  12. Significado de coherencia dentro de un contexto cognitivo, lógico, lingüístico, etc. que define un mundo posible. Véase también referencia al sentido de Heidegger en cuanto a un fundamento último existencial
  13. No en el sentido de lógica formal pero sí relacionado fundamentalmente y en el fondo con la lógica en su relación con el contenido material del conocimiento. Ya Platón hacía decir a Teetetos:
    ... ciencia es la opinión verdadera acompañada de razón. (δοξα άληθης μεταλογου)
    Platón.Teeteto. Trad. Juan B. Bergua.Madrid. Ediciones Ibéricas. 1960. p. 122 y 223
    Es decir, que las cosas ajenas a la razón no pueden ser objeto de ciencia. Y un poco más adelante reconoce que los elementos simples son por ello "irracionales", puesto que no se puede dar razón de ellos. Y luego en el "Sofista" intenta por eso "ir más allá" de lo elemental como elemental sino al fundamento del mismo, a la "Idea" (Logos), la "racionalidad" que sirve de fundamento o, como dice Zubiri, (Inteligencia y razón, p.258 y ss.), hace posible el "verdadear" de las cosas y los hechos como realidad. El saber de la verdad, así concebido, es un "hecho abierto" como proceso intelectual y no un logro definitivo, (Putnam, op. cit.)
  14. Ferrater Mora, op. cit. entrada "conocer". Putnam. op. cit.
  15. Zubiri. Inteligencia y razón.(1983): La verdad racional es una actualización de posibilidades. Popper dirá que el conocimiento científico va realizando un acercamiento asintótico a la realidad mediante un proceso de falsación de teorías
  16. Véase Problema de Gettier
  17. Imre Lakatos, op. cit.
  18. Véase ignorancia
  19. Desde la antigüedad la ciencia siempre ha estado ligada al poder de la nobleza y de manera especial a los sacerdotes, tanto en las culturas orientales como posteriormente en Grecia y Roma. Es paradigmático el poder de los sabios condicionado por el poder de la Iglesia, cuando tantos sabios eran clérigos o profundamente creyentes. El caso más famoso es el de Copérnico que no se atrevió a publicar su libro sino en el lecho de muerte a instancias de otras personas y bajo un supuesto hipotético, por conciencia, pero también por miedo a la Inquisición seguramente más de lo último. Galileo luchó por su creencia en la ciencia. Giordano Bruno fue quemado en la hoguera, y tantos otros vivieron y formularon sus conocimientos con las reservas del miedo. De la misma forma las empresas controlan los procesos de investigación y también las publicaciones. Hoy sabemos que había sobornos a ciertos científicos para que no se denunciara el problema ecológico del sistema económico actual.
    Cuando algo es inexplicable, aventurar una razón plausible es lo mismo que mentir; porque los que necesitan administrar verdades suelen llamar a la confusión mentira.
    Mendez A. Los girasoles ciegos. Barcelona. Anagrama.(2004)
  20. Teeteto. 201c-210b
  21. Supongo que no ignoras que los que se ocupan de la geometría, de la aritmética y demás ciencias del mismo género parten de supuestos tales que lo par y lo impar, las figuras, las tres especies de ángulos y demás cosas análogas, según la demostración que tienen que hacer; que consideran estas suposiciones como cosas conocidas y que, una vez establecidas sus hipótesis, estiman que no necesitan rendir cuenta de ellas ni a sí mismos ni a otros espíritus
    Platón. La República. Los cuatro modos de conocer y los cuatro objetos de conocimiento. Trad. Juan B. Bergua. 1959. Madrid. Ediciones Ibéricas. p.324
    Pues date cuenta ahora de lo que yo entiendo por la segunda sección de las cosas inteligibles. Son éstas aquellas que la razón coge por sí misma en virtud de su potencia dialéctica, tomando sus hipótesis, no por principios, sino por simples hipótesis, es decir, como grados y puntos de apoyo para elevarse hasta el principio de todo, principio que ya no admite hipótesis. Una vez alcanzado este principio , desciendo la razón a través de todas las consecuencias que dependen de él hasta llegar a la conclusión final, pero sin hacer uso de ningún dato sensible, sino pasando de idea en idea hasta concluir en una idea.
    Platón. La República. Los cuatro modos de conocer y los cuatro objetos de conocimiento. Trad. Juan B. Bergua. 1959. Madrid. Ediciones Ibéricas. p.325
  22. Este es el saber propio de los filósofos según los antiguos.
    Inventos son esos de esclavos, los más viles. Más arriba tiene la filosofía la morada; y es maestra, no de las manos, sino de las almas. ¿Quieres saber lo que ella descubrió, lo que ella produjo? ... Es autora de la paz y llama al linaje humano a la concordia. No es artesana, vuelvo a decir, de herramientas necesarias a nuestros usos ordinarios. ¿Por qué le asignas tan mengua visión? Contempla en ella a la autora de la vida ... Ella enseña qué cosas son males y cuáles solo lo aparentan ... Ella declara quiénes son los dioses y cuál es su naturaleza ...
    Séneca. Epístolas a Lucilio
    Séneca ataca la postura de Posidonio y Panecio que alaban la filosofía operativa:
    es evidente que el provecho y utilidad de las cosas inanimadas no podría obtenerse sin los brazos y el trabajo de los hombres.
    Panecio, "Sobre el deber"
  23. Arquímedes, en cambio como "artista-ingeniero" procede de modo contrario
    Considerándote [Eratóstenes] según he dicho, como hábil, de gran altura filosófica y que no retrocedes ante las cuestiones matemáticas, he pensado exponer por escrito e ilustrar en este mismo libro la naturaleza particular de un método que tal vez te permitirá llegar por la mecánica al fin de ciertas proposiciones matemáticas. Ahora bien, estoy persuadido de que este método no es menos útil para la demostración que para la proposición. Porque algunas de ellas, que en principio me son evidentes por la mecánica, después han sido demostradas por la geometría, ya que la demostración por este método es exclusivo de una demostración. La búsqueda de la demostración precedida de un cierto conocimiento de las cuestiones por este método es, en efecto más fácil, que su búsqueda sin este conocimiento. Así, en lo concerniente a las proposiciones relativas al cono y a la pirámide, en las que Eudoxo fue el primero en hallar la demostración, especialmente ya que el cono es la tercera parte del clindro y la prámide la tercera parte del prisma teniendo la misma base y altura, se le ha de atribuir un fundamento nada desdeñable a Demócrito, que fue el primero en afirmar las cosas, sin demostración, por las figuras que he mentado. Como sea que el descubrmiento de las proposiciones que expondremos ahora me ha venido del mismo modo que los precedentes, he querido divulgar este método por escrito. No sólo por no parecer una persona que haya proferido palabras vanas, tanto más que ya he hablado anteriormente, sino porque estoy seguro de que ello reportará ciertos beneficios al objeto de nuestros estudios. En efecto, estoy convencido de que este método, una vez haya sido expuesto, junto con otras proposiciones que todavía no me he propuesto, acabará por contar con la adhesión de los que viven y de los que aún han de nacer. En consecuencia, pondré por escrito aquello que en primer lugar me ha sido revelado por la mecánica, especialmente que todo segmento de una sección de cono rectángulo es igual a cuatro tercios del triángulo que tenga la misma base e igual altura, y luego cada uno de los otros resultados obtenidos con el mismo método; al final del libro expondré las demostraciones geométricas de los teoremas cuyos enunciados te comuniqué.
    Arquímedes, "Canguilhem". Citado en "Historia de la Ciencia - Tomo I", editorial Planeta. Barcelona 1977. Pág. 153.
  24. La continua variación de modelos teóricos paradigmas, en la comprensión y explicación científica. La imposibilidad de un sistema explicativo perfecto, es decir, consistente, decidible y completo, demostrado matemáticamente por Kurt Gödel
  25. Una teoría que modeliza un sistema lógico deductivo consistente y lógicamente válido, no implica la verdad de sus contenidos. Niéguese la totalidad de las premisas del sistema, y se obtendrá un sistema igualmente consistente y válido, sólo que contradictorio al sistema previo; la validez lógica no garantiza la epistemológica. Sobre una creencia falsa se puede construir un sistema deductivo formal perfectamente coherente que seguirá siendo falso. Pero para los "creyentes" mantendrá el sentido de verdad que otorgan a la creencia original. Por eso el fanatismo convertido en doctrina es prácticamente irrebatible aun en sus consecuencias más disparatadas.
  26. Véase Verdad. Muy interesante Hilary Putnam, op. cit. y el experimento de cerebro en una cubeta
  27. O al menos, como sostiene Zubiri, la verdad racional tiene el carácter de "respectividad", pues es verdad de la "realidad mundana". Inteligencia y razón. p. 292 y ss.
  28. Algunos lo llaman explicación feroz
  29. Lo que los antiguos llamarían conocimiento remoto, y hoy llamaríamos back-up
  30. Véase verdades de razón
  31. Endoculturación
  32. La aceptación de los movimientos de la tierra fueron difíciles de ser aceptados por la sociedad. Hoy día si bien son aceptados por la sociedad, no siempre quiere decir que se comprenda la contradicción que ofrece dicho movimiento a la percepción de la experiencia por los sentidos cada día. Véase Evidencia (filosofía)
  33. Edmund Husserl; Maurice Merleau-Ponty, op. cit.
  34. El conocimiento de las ideas de Platón por el alma en la otra vida. El emanatismo de los neoplatónicos. La Iluminación de S. Agustín. Las ideas innatas de los racionalistas. Los a prioris kantianos.

[editar] Bibliografía

  • Juan Villoro (1982): Creer, saber, conocer, Siglo XXI Editores, México DF, ISBN 968-23-1151-9.
  • Cassirer, E. El problema del conocimiento en la filosofía y en la ciencia modernas, México, FCE, 1979, 4 vols.
  • Ferrater Mora, J. (1984). Diccionario de Filosofía (4 tomos). Barcelona. Alianza Diccionarios.. ISBN 84-206-5299-7. 
  • Dawkins, R. J. (2005). El gen egoísta. Las bases biológicas de nuestra conducta. Barcelona. Salvat.. ISBN 84-345-0178-3. 
  • Quine, W.V. (1998). Del estímulo a la ciencia. Barcelona. Ariel. ISBN 84-344-8747-0. 
  • Lakatos, I. (1983). La metodología de los programas de investigación científica. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-2349-0. 
  • Moulines Castellví, C. Ulises (1973). La estructura del mundo sensible. Sistemas fenomenalistas. Barcelona. Ariel. 
  • Quesada, D. (1998). Saber, opinión y ciencia: Una introducción a la teoría del conocimiento clásica y contemporánea. Barcelona. Ariel.. ISBN 84-344-8746-2. 
  • Lyotard, J.F. (1994). La condición postmoderna: informe sobre el saber. Madrid, Cátedra.. ISBN 84-376-0466-4. 
  • Russell, B. (1959). El conocimiento humano:su alcance y sus limitaciones. Madrid. Taurus. 
  • Moulines Castellví, C. Ulises (1973). La estructura del mundo sensible. Sistemas fenomenalistas. Barcelona. Ariel. 
  • Ferrater Mora, J. (1979). De la materia a la razón. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-2225-7. 
  • Zubiri, X. (1980). Inteligencia sentiente. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-9011-2. 
  • Zubiri, X. (1982). Inteligencia y Logos. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-9012-0. 
  • Zubiri, X. (1983). Inteligencia y Razón. Madrid. Alianza Editorial. ISBN 84-206-9016-3. 
  • Putnam, H. (1988). Razón, verdad e historia. Madrid. tecnos. ISBN 84-309-1577-X. 
  • Penrose, R. (1991). La nueva mente del emperador. Madrid. Mondadori. ISBN 84-397-1786-5. 
  • Bohm, D. (1992). La totalidad y el orden implicado. BARCELONA. EDITORIAL KAIROS. ISBN 84-7245-178-X. 
  • Merleau-Ponty, M. (1985). Fenomenología de la percepción. Barcelona. Planeta-Agostini. ISBN 84-395-0029-7. 
  • Uexküll, J. (1951). Ideas para una concepción biológica del mundo. Buenos Aires. Espasa-Calpe. 
  • Lamote de Grignon, C. (1993). Antropología neuroevolutiva: un estudio sobre la naturaleza humana. Faes Farma. ISBN. 
  • Husserl, E. Ideas Relativas a una Fenomenología Pura y una Filosofía Fenomenológica, Trad. José Gaos, Fondo de Cultura Económica, México, 1949, 1993 ISBN 84-375-0255-1
  • Husserl, E. Investigaciones Lógicas, 2 Volúmenes, Alianza, Buenos Aires, 2005, Trad. de Manuel García Morente y José Gaos. ISBN 84-206-8196-2
  • Hurtado, G. ¿SABER SIN VERDAD? OBJECIONES A UN ARGUMENTO DE VILLORO. CRÍTICA, Revista Hispanoamericana de Filosofía. Vol. 35, No. 103 (abril 2003) pp. 121–134

[editar] Enlaces externos

[editar] Véase también

FILOSOFÍA16: LA DIGNIDAD SE RELACIONA CON LA "AUTORIDAD", ESTA CON LAS NORMAS Y LAS NORMAS CON LAS SANCIONES Y LOS PREMIOS. ¿PODRÍAMOS ESTUDIAR LO QUE ES LA "DIGNIDAD"? ¿PODRÍAN ADJUNTAR VOCABULARIO EN SUS IDIOMAS?

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

digno, na

  1. adj. Que merece algo, en sentido favorable o adverso:
    es digno de desprecio.
  2. Correspondiente, proporcionado al mérito y condición de una persona o cosa:
    recibió un digno castigo a su maldad.
  3. Que tiene un comportamiento serio, mesurado, digno de respeto:
    una señora muy digna.
  4. Que permite mantenerse con dignidad:
    reclamamos un salario digno.


Preguntas en los foros con la(s) palabra(s) 'digno' en el título:


'digno' también aparece en estas entradas

antología - apreciable - autorizado - benemérito - blasfemar - censurable - cielo - clásico - compostura - cubrir - decente - dechado - desdeñable - deseable - desiderable - desmerecer - dignarse - dignidad - ejemplar - elogiable - envidiable - escena - espejo - estimable - execrable - fiar - fidedigno - glorioso - heroicidad - histórico - honorabilidad - honorable - impresentable - lapidario - lastimero - laudable - legal - loable - memorable - merecedor - merecer - mérito - meritorio - modelo - noble - notable - plausible - preclaro - preferible - presentable
Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

digno

  • acreedor, merecedor, meritorio
    • Antónimos: indigno, inmerecido
  •  
  • honrado, decente, honorable, noble, decoroso, majestuoso, solemne
    • Antónimos: vil, innoble, indecente
  • apropiado, conveniente, proporcionado
    • Antónimos: desproporcionado


'digno' también aparece en estas entradas

dignidad.

(Del lat. dignĭtas, -ātis).

 

1. f. Cualidad de digno.

2. f. Excelencia, realce.

3. f. Gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse.

4. f. Cargo o empleo honorífico y de autoridad.

5. f. En las catedrales y colegiatas, prebenda que corresponde a un oficio honorífico y preeminente, como el deanato, el arcedianato, etc.

6. f. Persona que posee una de estas prebendas. U. t. c. m.

7. f. Prebenda del arzobispo u obispo. Las rentas de la dignidad.

8. f. En las órdenes militares de caballería, cargo de maestre, trece, comendador mayor, clavero, etc.



Real Academia Española © Todos los derechos reservados

FILOSOFÍA16: YO OPINO QUE ESTO DEBE DE PASAR A LA MEMORIA, ME PARECE LO MÁS INTELIGENTE Y LO MÁS DIGNO (Que merece algo, en sentido favorable o adverso). ¿QUÉ HAN DICHO LOS LIBROS SAGRADOS?, SIEMPRE A LA MEMORIA, SIEMPRE. La memoria es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar información.[1] Surge como resultado de las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales (la llamada potenciación a largo plazo).

Memoria (proceso)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
PARECE QUE SALE "AMENAZANTE" EN LA FOTO:
Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

amenazar

  1. tr. Dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a otro.
    ♦ Se construye con las preps. con o de: le amenazó de muerte, con echarlo del trabajo.
  2. Anunciar, presagiar, o ser inminente algún mal:
    la casa amenaza ruina. También intr.:
    amenaza tempestad.
    ♦ Se conj. como cazar.

Yo pido que actúe la "Justicia".

La memoria es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar información.[1] Surge como resultado de las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales (la llamada potenciación a largo plazo).

Experimento de Memoria espacial en ratones

La memoria permite retener experiencias pasadas y, según el alcance temporal, se clasifica convencionalmente en: memoria a corto plazo (consecuencia de la simple excitación de la sinapsis para reforzarla o sensibilizarla transitoriamente), memoria a mediano plazo y memoria a largo plazo (consecuencia de un reforzamiento permanente de la sinapsis gracias a la activación de ciertos genes y a la síntesis de las proteínas correspondientes).

En términos prácticos, la memoria (o, mejor, los recuerdos) son la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje. De ahí que los procesos de memoria y de aprendizaje sean difíciles de estudiar por separado.

El estudio de la memoria suele centrarse sobre todo en los homínidos, ya que éstos presentan la estructura cerebral más compleja de la escala evolutiva. No obstante, el estudio de la memoria en otras especies también es importante, no sólo para hallar diferencias neuroanatómicas y funcionales, sino también para descubrir semejanzas. Los estudios con animales suelen realizarse también para descubrir la evolución de las capacidades mnésicas y para experimentos donde no es posible, por ética, trabajar con seres humanos. De hecho, los animales con un sistema nervioso simple tienen la capacidad de adquirir conocimiento sobre el mundo, y crear recuerdos. Por supuesto, esta capacidad alcanza su máxima expresión en los seres humanos.[2]

El cerebro humano de un individuo adulto estándar contiene unos 100.000 millones de neuronas y unos 100 billones de interconexiones (sinapsis) entre éstas.[3] Aunque a ciencia cierta nadie sabe la capacidad de memoria del cerebro, ya que no se dispone de ningún medio fiable para poder calcularla, las estimaciones varían entre 1 y 10 terabytes.[4] Según Carl Sagan, tenemos la capacidad de almacenar en nuestra mente información equivalente a la de 10 billones de páginas de enciclopedia.[5]

No existe un único lugar físico para la memoria en nuestro cerebro.[6] La memoria está diseminada por distintas localizaciones especializadas. Mientras en algunas regiones del córtex temporal están almacenados los recuerdos de nuestra más tierna infancia, el significado de las palabras se guarda en la región central del hemisferio derecho y los datos de aprendizaje en el córtex parieto-temporal. Los lóbulos frontales se dedican a organizar la percepción y el pensamiento. Muchos de nuestros automatismos están almacenados en el cerebelo.

Los primeros estudios sobre la memoria comenzaron en el campo de la filosofía, e incluían las técnicas para mejorar la memoria. A finales del siglo XIX y principios del XX, la memoria pasó a ser el paradigma por excelencia de la psicología cognitiva. En las últimas décadas se ha convertido en uno de los principales pilares de una rama de la ciencia conocida como neurociencia cognitiva, un nexo interdisciplinario entre la psicología cognitiva y la neurociencia.

Contenido

[ocultar]

[editar] Historia

El psicólogo William James (1890) fue el primero en hacer una distinción formal entre memoria primaria y memoria secundaria (memoria a corto y memoria a largo plazo, respectivamente).[7] Esta distinción reside en el centro del influyente modelo de almacenamiento múltiple de Atkinson y Shiffrin (1968).

En general, se considera que Hermann Ebbinghaus (1885) fue el pionero en el estudio experimental de la memoria, al haberse utilizado a sí mismo para estudiar fenómenos básicos tales como las curvas de aprendizaje y del olvido e inventar sílabas sin sentido para dicho propósito.

Durante gran parte de la primera mitad del siglo XX, la memoria no constituyó un tema respetable para los psicólogos experimentales, lo que refleja el dominio del conductismo. Sin embargo, algunos conductictas —en particular, los estadounidenses— estudiaron la llamada conducta verbal utilizando el aprendizaje de pares asociados, en el cual se representan pares de palabras no relacionadas, donde el primer miembro del par representa el estímulo y el segundo la respuesta.

Este enfoque asociacionista hizo que el estudio de la memoria tuviera una posición firme dentro del marco conceptual conductista, y que desde entonces se le observa de manera más clara en la teoría de interferencia, que es una de las principales teorías del olvido.

Desde la revolución cognoscitiva que tuvo lugar en la década de 1950, la memoria se ha vuelto un tema integral dentro del enfoque del procesamiento de información, cuyo núcleo es la analogía con la computadora.

[editar] Fases

En el proceso de almacenamiento de los conocimientos en la memoria es posible diferenciar las siguientes fases:

  • codificación o registro (recepción, procesamiento y combinación de la información recibida)
  • almacenamiento (creación de un registro permanente de la información codificada)
  • recuperación o recordar o recolección (recordar la información almacenada en respuesta a una señal para usarla en un proceso o actividad)

[editar] Memoria sensorial

Artículo principal: Memoria sensorial

Se denomina memoria sensorial a la capacidad de registrar las sensaciones percibidas a través de los sentidos. Constituye la fase inicial del desarrollo del proceso de la atención. Esta memoria tiene una gran capacidad para procesar gran cantidad de información a la vez, aunque durante un tiempo muy breve.

Existe una serie de almacenes de información provenientes de los distintos sentidos que prolongan la duración de la estimulación. Esto facilita, generalmente, su procesamiento en la llamada memoria operativa.

Los almacenes más estudiados han sido los de los sentidos de la vista y el oído:

  • El almacén icónico se encarga de recibir la percepción visual. Se considera un depósito de líquido de gran capacidad en el cual la información almacenada es una representación isomórfica (con la misma estructura) de la realidad de carácter puramente físico y no categórico (aún no se ha reconocido el objeto).
Esta estructura es capaz de mantener nueve elementos aproximadamente, por un intervalo de tiempo muy corto (alrededor de 250 milisegundos). Los elementos que finalmente se transferirán a la memoria operativa serán aquellos a los que el usuario preste atención.
  • El almacén ecoico, por su parte, mantiene almacenados los estímulos auditivos hasta que el receptor haya recibido la suficiente información para poder procesarla definitivamente en la memoria operativa.

[editar] Memoria a corto plazo

La memoria a corto plazo es el sistema donde el individuo maneja la información a partir de la cual está interactuando con el ambiente. Aunque esta información es más duradera que la almacenada en las memorias sensoriales, está limitada a aproximadamente 7±2 elementos durante 10 segundos (span de memoria) si no se repasa.

Esta limitación de capacidad se pone de manifiesto en los efectos de primacía y recencia. Cuando a un grupo de personas se le presenta una lista de elementos (palabras, dibujos, acciones, etc.) para que sean memorizados, al cabo de un breve lapso de tiempo recuerdan con mayor facilidad aquellos ítems que se presentaron al principio (primacía) o los que se presentaron al final (recencia) de la lista, pero no los intermedios.

El «efecto de primacía» disminuye al aumentar la longitud de la lista, no así el de «recencia». La explicación que se da a estos datos es que las personas pueden repasar mentalmente los primeros elementos hasta almacenarlos en la memoria a largo plazo, y en cambio no pueden procesar los elementos intermedios. Los últimos ítems, por su parte, permanecen en la memoria operativa tras finalizar la fase de aprendizaje, por lo que estarían accesibles a la hora de recordar la lista.

Las funciones generales de este sistema de memoria abarcan la retención de información, el apoyo en el aprendizaje de nuevo conocimiento, la comprensión del ambiente en un momento dado, la formulación de metas inmediatas y la resolución de problemas. Debido a las limitaciones de capacidad, cuando una persona realice una determinada función, las demás no se podrán llevar a cabo en ese momento.

[editar] Subsistemas

La memoria operativa o memoria de trabajo está formada por varios subsistemas, a saber: un sistema supervisor (el ejecutivo central) y dos almacenes secundarios especializados en información verbal (el lazo articulatorio) y visual o espacial (la agenda visoespacial).

  • El ejecutivo central coordina los recursos del sistema y los distribuye por diferentes almacenes, denominados esclavos, según la función que se pretenda llevar a cabo. Se centra, por lo tanto, en tareas activas de control sobre los elementos pasivos del sistema; en este caso, los almacenes de información.
  • El lazo articulatorio o bucle fonológico, por su parte, se encarga del almacenamiento pasivo y mantenimiento activo de información verbal hablada. El primer proceso hace que la información se pierda en un breve lapso de tiempo, mientras que el segundo —repetición— permite refrescar la información temporal. Además, es responsable de la transformación automática del lenguaje presentado de forma visual a su forma fonológica, por lo que, a efectos prácticos, procesa la totalidad de la información verbal.
Esto se demuestra cuando se trata de recordar una lista de letras presentadas de forma visual o auditiva: en ambos casos, una lista de palabras de sonido semejante es más difícil de recordar que una en la que éstas no sean tan parecidas. Asimismo, la capacidad de almacenamiento del «lazo articulatorio» no es constante como se creía (el clásico 7±2), sino que disminuye a medida que las palabras que deben recordarse son más largas.
  • La agenda visoespacial es el almacén del sistema que trabaja con elementos de carácter visual o espacial. Como el anterior, su tarea consiste en guardar este tipo de información. La capacidad de almacenamiento de elementos en la «agenda visoespacial» se ve afectada —como en el «lazo articulatorio»— por la similitud de sus componentes, siempre y cuando no sea posible traducir los elementos a su código verbal (por ejemplo, porque el «lazo articulatorio» esté ocupado con otra tarea). Así, será más difícil recordar un pincel, un bolígrafo y un lápiz que un libro, un balón y un lápiz.

[editar] Consecuencias de la limitación de recursos

Se ha investigado cómo la limitación de recursos de la «memoria operativa» afecta la ejecución de varias tareas simultáneas. En las investigaciones de este tipo se dice a un grupo de personas que realicen una tarea principal (por ejemplo, escribir un artículo) y de otra secundaria (por ejemplo, escuchar una canción) al mismo tiempo. Si la tarea principal se realiza peor que cuando se hace en solitario, se puede constatar que ambas tareas comparten recursos.

En líneas generales, el rendimiento en tareas simples empeora cuando éstas requieren la participación de un mismo almacén secundario (por ejemplo, escribir un texto y atender a lo que se dice en la canción), pero no cuando los ejercicios se llevan a cabo de forma separada en los dos almacenes o subsistemas (por ejemplo, escuchar una noticia y ver imágenes por televisión). Cuando la complejidad de las tareas aumenta y se requiere el procesamiento de información controlado por el «ejecutivo central», la ejecución en ambas tareas se vuelve más lenta, pero no empeora.

Además, se ha demostrado que las personas ancianas muestran peor rendimiento en las tareas que requieran el uso del componente del «ejecutivo central» de la memoria de trabajo. Por el contrario, las tareas que precisen del bucle fonológico no se verán tan afectadas por la edad. En la actualidad aún no está aclarada esta cuestión.

[editar] Memoria a largo plazo

La memoria a largo plazo (MLP) es un almacén al que se hace referencia cuando comúnmente hablamos de memoria en general. Es en donde se almacenan los recuerdos vividos, nuestro conocimiento acerca del mundo, imágenes, conceptos, estrategias de actuación, etc.

Dispone de capacidad desconocida y contiene información de distinta naturaleza. Se considera la «base de datos» en la que se inserta la información a través de la «memoria operativa», para usarla posteriormente.

[editar] Clasificación por tipo de información

Una primera distinción dentro de la MLP es la que se establece entre la «memoria declarativa» y la «memoria procedimental». La «memoria declarativa» es aquélla en la que se almacena información sobre hechos, mientras que la «memoria procedimental» sirve para almacenar información acerca de procedimientos y estrategias que permiten interactuar con el medio ambiente, pero cuya puesta en marcha tiene lugar de manera inconsciente o automática, resultando prácticamente imposible su verbalización.

[editar] Memoria procedimental (implícita)

La «memoria procedimental» puede considerarse un sistema de ejecución, implicado en el aprendizaje de distintos tipos de habilidades que no están representadas como información explícita sobre el mundo. Por el contrario, éstas se activan de modo automático, como una secuencia de pautas de actuación, ante las demandas de una tarea. Consisten en una serie de repertorios motores (escribir) o estrategias cognitivas (hacer un cálculo) que llevamos a cabo de modo inconsciente.

El aprendizaje de estas habilidades se adquiere de modo gradual, principalmente a través de la ejecución y la retroalimentación que se obtenga; sin embargo, también pueden influir las instrucciones (sistema declarativo) o la imitación (mimetismo). El grado de adquisición de estas habilidades depende de la cantidad de tiempo empleado en practicarlas, así como del tipo de entrenamiento que se lleve a cabo. Como predice la «ley de la práctica», en los primeros ensayos la velocidad de ejecución sufre un rápido incremento exponencial, que va enlenteciéndose conforme aumenta el número de ensayos de práctica.

La adquisición de una habilidad lleva consigo que ésta se realice óptimamente sin demandar demasiados recursos de la atención, que pueden usarse en otra tarea al mismo tiempo, de modo que dicha habilidad se lleva a cabo de manera automática.

La unidad que organiza la información almacenada en la «memoria procedimental» es la regla de producción que se establece en términos de condición-acción, y se considera que la condición es una estimulación externa o una representación de ésta en la memoria operativa; la acción se considera una modificación de la información en la memoria operativa o en el ambiente.

Las características de esta memoria son importantes al tratar de desarrollar una serie de reglas que permitan obtener una buena ejecución en una tarea.

[editar] Memoria declarativa (explícita)

La «memoria declarativa» contiene información referida al conocimiento sobre el mundo y sobre las experiencias vividas por cada persona (memoria episódica), así como información referida al conocimiento general, sobre todo respecto a los conceptos extrapolados de situaciones vividas (memoria semántica). Tener en cuenta estas dos subdivisiones de la memoria declarativa es importante para entender de qué modo la información está representada y se recupera diferencialmente.

La «memoria semántica» da cuenta de un almacén de conocimientos acerca de los significados de las palabras y de las relaciones entre estos significados, y constituye una especie de diccionario mental, mientras que la «memoria episódica» representa eventos o sucesos que reflejan detalles de la situación vivida y no solamente el significado.

La organización de los contenidos en la «memoria episódica» está sujeta a parámetros espacio-temporales; esto es, los eventos que se recuerdan representan los momentos y lugares en que se presentaron. Sin embargo, la información representada en la «memoria semántica» sigue una pauta conceptual, de manera que las relaciones entre los conceptos se organizan en función de su significado.

Otra característica que diferencia ambos tipos de representación se refiere a que los eventos almacenados en la «memoria episódica» son aquellos que se han codificado de manera explícita, mientras que la «memoria semántica» posee una capacidad inferencial y es capaz de manejar y generar nueva información que nunca se haya aprendido explícitamente, pero que se halla implícita en sus contenidos (entender el significado de una nueva frase o de un nuevo concepto utilizando palabras ya conocidas).

[editar] Los recuerdos

Los recuerdos son imágenes del pasado que se archivan en la memoria. Nos sirven para traer al presente algo o a alguien. Se definen también como una reproducción de algo anteriormente aprendido o vivido, por lo que están vinculados directamente con la experiencia.

Según el psicoanálisis, el aferrarse a un recuerdo puede generar depresiones y, en casos extremos, incluso una ruptura con la realidad actual.

Los recuerdos de un colectivo humano nos dan una aproximación más cercana de la realidad que la propia historia, ya que ella suele saltarse los hechos individuales para centrarse en los acontecimientos globales.

[editar] Patologías

Las alteraciones de la memoria se suelen de tipo cualitativo y cuantitativo.

[editar] Alteraciones cuantitativas

[editar] Amnesias

Artículo principal: Amnesia

La amnesia es la ausencia de recuerdos de un período determinado de la vida. El sujeto suele estar consciente de que son recuerdos que existieron pero que se han perdido. Pueden ser parciales o totales.

  • Amnesia parcial: afectan los recuerdos de un campo reducido de memoria visual, auditiva o verbal. Puede estar presente en trastornos orgánicos del cerebro, lesiones de la corteza cerebral por traumatismos, deficiencia circulatoria, intoxicaciones o trastornos psicogénicos. Si la amnesia es de etiología orgánica, suele ser definitiva, mientras que la amnesia temporal de etiología psicogénica suele ser transitoria.
  • Amnesia total: es la que se vuelve extensiva a todos los elementos y formas de conocimiento, que corresponde a un lapso determinado de la vida del sujeto. Según la cronología del lapso olvidado, se divide en:
    • Anterógrada o de fijación: incapacidad de evocar hechos recientes pero si logra recuerdos antiguos. Suelen ser transitorias pero pueden convertirse en definitivas, como ocurre en las demencias.
    • Amnesia retrógrada o de evocación: es la dificultad para evocar el recuerdo de vivencias conservadas del pasado y que en otras oportunidades han podido recuperarse.
    • Amnesia global o retroanterógrada: afecta simultáneamente la fijación de eventos presentes y la evocación de recuerdos pasados. Se observa en los períodos terminales de las demencias.

[editar] Hipomnesia

Es la disminución de la capacidad de la memoria debido a una dificultad tanto en la fijación como en la evocación. Se observa en personas psiquiátricamente sanas con preocupaciones profundas que acaparan la atención, así como en pacientes con neurosis.

[editar] Hipermnesia

Es el aumento o hiperactividad de la memoria, frecuente en pacientes maníacos o delirantes, y se presenta también en sujetos con entrenamiento especial de la memoria.

[editar] Dismnesia

Es una alteración cuantitativa que traduce siempre en una disminución de la memoria, imposibilita evocar un recuerdo en un momento dado y evoca otros en forma borrosa o poco nítida.

[editar] Alteraciones cualitativas

Se han agrupado bajo la denominación de paramnesias, es decir, los falsos reconocimientos o recuerdos inexactos que no se ajustan a la realidad. Los principales son:

  • Fenómeno de lo ya visto (déja vu): es la impresión de que una vivencia actual ha sido experimentada en el pasado y en la misma forma. Se puede observar en personas sin ningún padecimiento mental o en sujetos con neurosis o con esquizofrenia.
  • Fenómeno de lo nunca visto (jamais vu): sensación de no haber visto o experimentado nunca algo que en la realidad ya se conoce.
  • Ilusión de la memoria: es la evocación deforme de una vivencia, al cual se le agregaron detalles creados por la fantasía. Se observa en personas sin padecmientos mentales y en sujetos con delirantes o con esquizofrenia.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Cf. Robert Feldman. (2005). Psicología con aplicaciones a los países de habla hispana. México: McGraw Hill. Interamericana.
  2. E. Kandel. (1997). Neurociencia y conducta. Pearson. ISBN 978-84-89660-05-2.
  3. Tres14. (2009). 'Memoria' [Programa de televisión]. «Entrevista a Ignacio Morgado, catedrático de psicobiología en la Universidad Autónoma de Barcelona»
  4. Cf. aquí para más información.
  5. www.saludparati.com. «Cómo Mejorar tu Memoria». Consultado el 22 de diciembre de 2009.
  6. IgnacioMorgado Bernal (29 junio de 2005). «Psicobiología del aprendizaje y la memoria». Consultado el 19 de diciembre de 2009.
  7. Enciclopedia de la salud. «Historia». Consultado el 23 de diciembre de 2009.

[editar] Bibliografía

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA16: ¿QUIÉN TUVO BUENA INTENCIÓN AQUÍ Y PENSÓ EN LA GENERALIDAD DE LA POBLACIÓN? A MI LOS MOROS ME PARECEN EXTREMADAMENTE "EGOÍSTAS", CASI "INFIELES". AQUÍ SALIÓ TODO A LA LUZ, LO BUENO Y LO MALO, ¿QUÉ OPINA? ESTE ES EL MOMENTO DE LA VERDAD. EN LA QUE SALE A LA LUZ TODO.

 

Cartas Tarot | Otras Barajas | Tiradas en linea


El Jucio

Este arcano representa la claridad de ideas y el momento de la verdad, relacionado también con el karma. Simboliza la justicia de los dioses que hablan con los hombres y los ponen en el lugar que les corresponde. Todo se sabrá y saldrá a la luz, lo bueno y lo malo, nada podrá esconderse ya más. Es la posición idónea para ver las cosas en su totalidad y una clara percepción sirve de base para el juicio crítico global. La crítica que aquí se asienta puede comunicarse de manera que no se juzgue a las personas, sino que se les motive e inspire. Los juicios que provienen de una verdadera comprensión son constructivos y están libres de dogmatismos, aunque generalmente sea necesario un proceso largo y difícil antes de llegar a dicho juicio. La comprensión global no puede alcanzarse solo por el entendimiento analítico; tanto el cuerpo como la mente y el alma tienen derecho a ser considerados; si todos se incluyen en el proceso, el individuo gravitara instintivamente hacia lo que es saludable y se alejara de lo inoportuno.

En lo concreto:
Nuevas emociones conducen a un cambio de visión de la vida, a una nueva filosofía que no demorara en ponerse en practica.

En trabajo: Nuevas perspectivas y relaciones que favorecen lo laboral.

En dinero: Estabilidad económica. Dinero pendiente de cobro.

En amistad: Relaciones con buenas amistades, que son muy pocas.

En familia: Ambiente armonioso.

En salud: Cuidar dientes y útero.

En amor: La expresión de los sentimientos es más mental que emocional y apasionada.


<< atrás

El Loco | El Mago | La Sacerdotisa | La Emperatriz | El Emperador | El Sumo Sacerdote | Los Enamorados | El Carro | La Justicia | El Ermitaño | La Rueda de la Fortuna | La Fuerza | El Colgado | La Muerte | La Templanza | El Diablo | La Torre | La Estrella | La Luna | El Sol | El Juicio | El Mundo

Autor © consultacartas.com | Todos los derechos reservados


Obtenido de http://www.consultacartas.com/carta_tarot_el_juicio.html

FILOSOFÍA16: ¿INTENCIONES AVIESAS? ¿FALTA DE CULTURA? ¿UNA CONJURA? ¿DEJAR EL PODER EN MANOS DE ESTA GENTE? ¿QUÉ LES PARECE LO QUE PRETENDÍAN? ¿CREE QUE ACTUARON BIEN LAS AUTORIDADES?. MUCHA INCULTURA BAJO MI PUNTO DE VISTA, Y UNAS INTENCIONES MUY AVIESAS POR PARTE DE LOS MOROS. FALTA DE CULTURA, FALTA DE PRUDENCIA, FALTA DE CONVICCIONES, DE PRINCIPIOS, FALTA DE RESPONSABILIDAD, ESCRIBAMOS AQUÍ ADJETIVOS. ¿HAY NOMBRES PARA DESIGNAR ESTO, DEJARLE EL PODER A UNA PERSONA NO AUTORIZADA? ¿QUE OCURRIÓ? ¿QUÉ LES PARECE? PONGAMOS ADJETIVOS.

Abd el-Ouahed ben Messaoud ben Mohammed Anoun, embajador moro ante la reina Isabel I de Inglaterra, 1600. De autor anónimo.

incultura s. f. Falta de cultura o de conocimientos elementales: la incultura de los pueblos impide su desarrollo económico y social. analfabetismo. cultura. //

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.


incultura 

f. Falta de cultivo o de cultura.
//

Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

Tesauro
incultura
sustantivo femenino
//

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

DERECHO: EL DESTIERRO. El destierro es un tipo de pena que un Estado puede imponer a una persona por haber cometido un delito o una fechoría. Consiste en expulsar a alguien de un lugar o de un territorio determinado (que normalmente es el territorio hasta donde se extiende la soberanía de quien impone el castigo).

Destierro

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El destierro es un tipo de pena que un Estado puede imponer a una persona por haber cometido un delito o una fechoría. Consiste en expulsar a alguien de un lugar o de un territorio determinado (que normalmente es el territorio hasta donde se extiende la soberanía de quien impone el castigo).

Antiguamente, era una pena muy común, y se utilizaba como la pena inmediatamente inferior a la pena de muerte. Lo normal era que el incumplimiento de la pena de destierro se sancionara con la muerte.

En la actualidad la aplicación de esta pena es mucho más difícil, debido a la evolución del derecho, concretamente en la regulación de la nacionalidad y extranjería. El principal problema es que el país vecino no tiene por qué aceptar al desterrado.

[editar] Tipos de destierro

En función de su duración el destierro puede ser:

  • Temporal, si se fija un plazo.
  • Indefinido o perpetuo, si no hay plazo para que finalice el castigo. En ocasiones el desterrado de forma indefinida puede obtener un indulto o perdón que le permita volver a su país.

[editar] Véase también

HISTORIA17: MOROS. LA PALABRA "MORO" ES UN TÉRMINO MUY PEYORATIVO EN MUCHAS CULTURAS, SOBRETODO DESIGNA A UNA PERSONA VIL, FALSA Y MENTIROSA. Moro es un término de uso popular y coloquial, y connotaciones peyorativas,[3] para designar, sin distinción clara entre religión, etnia o cultura; a los naturales del Noroeste de África o Magreb (expresión árabe que comprende todo el oeste de África al norte del Sahara: la actual Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez e incluso Libia), y también de forma genérica a cualquier musulmán, independientemente de su origen.

Moro

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Para otros usos de este término, véase Moro (desambiguación).
Moros del norte de África. Fotografía del National Geographic de 1917 Gypsies and Moors in Northern Africa.[1]
El café de las golondrinas, acuarela de tema orientalista de Mariano Fortuny, sobre apuntes tomados en Tánger, 1868.[2]
Vestido de fiesta, óleo de tema orientalista de Étienne Dinet, 1907.
Abd el-Ouahed ben Messaoud ben Mohammed Anoun, embajador moro ante la reina Isabel I de Inglaterra, 1600. De autor anónimo.
Juglar moro y juglar cristiano, en las Cantigas de Alfonso X el Sabio, hacia 1284.
Guerreros moros y cristianos, formando parte de un mismo ejército. Fue una situación muy común durante la mayor parte de las batallas de la Reconquista. De las mismas Cantigas.
Ilustración de Los Motines de las Alpujarras de Manuel Fernández y González, 1859. Grabador: Tomás Carlos Capuz.
Expulsión de los moriscos, por Vicente Carducho. Comienzos del siglo XVII (el hecho representado es de 1609).
Gigantes moros de Sitges, figuras de la fiesta popular de gigantes y cabezudos.

Moro es un término de uso popular y coloquial, y connotaciones peyorativas,[3] para designar, sin distinción clara entre religión, etnia o cultura; a los naturales del Noroeste de África o Magreb (expresión árabe que comprende todo el oeste de África al norte del Sahara: la actual Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez e incluso Libia), y también de forma genérica a cualquier musulmán, independientemente de su origen.

Utilizado por autores griegos y romanos para designar a los pueblos norteafricanos habitantes del antiguo reino de Mauritania y las antiguas provincias romanas de Mauritania Tingitana y Mauritania Cesariense; desde la Edad Media el término moros se ha venido utilizando, incluso en la literatura culta, para designar a un conjunto impreciso de grupos humanos: tanto a los musulmanes españoles (andalusíes, enfrentados durante el extenso periodo histórico denominado Reconquista -siglos VIII al XV- a los reinos cristianos peninsulares), como a los bereberes, a los árabes o a los musulmanes de otras zonas (de forma intercambiable con otros términos hoy obsoletos -sarraceno, agareno, ismaelita, etc.-); incluso a los de raza negra (como Shakespeare en Otelo, el moro de Venecia, en un uso más propio de la Inglaterra isabelina) o a cualquier persona de tez oscura (como en el apodo del condottiero Ludovico Sforza, llamado Ludovico il Moro).

Tierra de moros se denominaba al territorio dominado por los musulmanes, especialmente en la España musulmana medieval, pero también en cualquier otro lugar o tiempo, en un uso equivalente al concepto islámico de Dar al-Islam.

El uso del término moro no siempre se hacía de forma despectiva, sino que según el contexto se presentaba de forma positiva e incluso admirativa.[4]

Empleados en la etnografía de los siglos XVIII y XIX para designar genéricamente a las poblaciones del Magreb (con mayores o menores precisiones en cuanto a color de la piel -más o menos "moreno" u oscuro-, color y forma del pelo -más o menos negro y rizado-, índice cefálico u otras medidas antropométricas), la utilización de los términos moro o raza mora con este significado cayó en desuso con el avance de la ciencia y no tiene ninguna validez científica en la etnografía reciente.[5] No obstante, sigue siendo de uso habitual y oficial (incluso estadístico) en la denominación de muy diversos grupos de población en una amplia zona del África Noroccidental, no sólo al norte del Sahara, sino también en Mauritania, Senegal, Malí y Níger. En otras partes del mundo muy alejadas, como Sri Lanka y Filipinas, el término moro se usa para designar a poblaciones de religión musulmana sin ninguna relación étnica con el Magreb.

Contenido

[ocultar]

Etimología

La palabra castellana "moro" procede de la latina maurus y esta a su vez de la griega máuros (negro o moreno), que designaban a los habitantes de la Mauritania antigua; aún hoy en griego moderno mávros-mávri es el adjetivo masculino-femenino para negro. No está claro si fue este uso como adjetivo el que originó la denominación del gentilicio o fue a la inversa.[6]

El significado etimológico de «oscuro» se reservó en castellano para la forma relacionada «moreno», aunque se conservó en locuciones hechas como hierba mora (Solanum nigrum), cuya fruta es de color negro, para la propia fruta oscura de la mora, o para un tipo de pelaje equino (el negro con una mancha blanca en la frente y calzado en alguna pata).[7]

En el uso castellano, el vino moro es el no bautizado, es decir, el que no han mezclado con agua. También se utiliza coloquialmente la palabra morapio para referirse al vino, aunque el DRAE no recoge para esta palabra ninguna vinculación con moro, ni siquiera como despectivo, sino una única definición: la de vino oscuro, tinto; y a pesar de ello no la supone derivada del latín o el griego, sino del árabe hispano *murabbí, y este del árabe clásico murabbà, electuario, por murabbab, hecho arrope.[8]

Tampoco hay relación etimológica de la palabra moro con la palabras morabito y almorávide, cuya sonoridad y campo semántico son, no obstante, cercanos. La primera se refiere a una especie de ermitaño musulmán y a su lugar de retiro. El DRAE refiere que su origen es del árabe clásico murābiṭ, miembro de una rábida.[9] De este uso se derivó la segunda, aunque el DRAE especifica que esta palabra procede del árabe hispano almurábiṭ, y este del árabe clásico murābiṭ, acantonado.[10]

Historia

Edad Antigua

El geógrafo griego Estrabón habla de estas poblaciones norteafricanas, diciendo que fueron llamados "maurisi" por los griegos y "mauri" por los romanos.[11]

Según el historiador romano Salustio, los moros (mauri) fueron uno de los pueblos que formaron parte del ejército de Hércules en su viaje al extremo occidental del Mediterráneo,[12] junto con persas, armenios y medos.[13] Tras este mitológico origen se habrían mezclado con las poblaciones locales de Getulia (zenetas, grupos bereberes del Magreb actual), asentándose en las montañas de Marruecos, del Aurés argelino y de Libia.[14] ·[15]

El término moros también es utilizado por el historiador bizantino Procopio de Cesarea y por el romano-africano San Agustín para designar a la población no romanizada de Aurés, entre otras poblaciones indígenas sublevadas contra Roma. Flavio Cresconio Coripo nombra a un grupo de pueblos de la misma zona, sublevados contra el Imperio de Justiniano I (siglo VI), como ifuraces.[16] ·[17] En contraste, las poblaciones autóctonas favorables al régimen romano se designan con el término afris.[18] ·[19] Estos afris o ifrénidas son posteriormente denominados Banu Ifren o Ait Ifren, dentro del grupo de los zenetas o getules.

Como afamados jinetes, mercenarios moros y númidas fueron ampliamente empleados en las caballerías de los ejércitos de la antigüedad. En las Guerras Púnicas fueron reclutados tanto por cartagineses (Sifax) como por romanos (Masinisa). Yugurta, que tomó como mujer la hija de uno de los reyes moros (Boco I), se benefició por algún tiempo de su apoyo, pero fue dejado en manos de sus enemigos en cuanto les pidió asilo.

El reino de Mauritania fue convertido en la Mauritania romana tras ser conquistada y constituida en dos provincias imperiales (Mauritania Tingitana -parte occidental, correspondiente al actual Marruecos- y Mauritania Cesariense -parte central, correspondiente a la actual Argelia-) bajo Calígula (años 37 y 41 respectivamente). La parte más oriental del actual Magreb no entraba en la denominación de Mauritania y se organizaba en las provincias de Numidia y África (zonas de las actuales Argelia, Túnez y Libia).

Los moros empleados como tropas auxiliares contribuyeron a establecer la pax romana en las Galias y se establecieron en colonias romanas. La Notitia Dignitatum (comienzos del siglo V) les refleja acantonados en Armórica, con el nombre de mauri veneti y mauri osismiaci, por los vénetos y osismos cuyos territorios ocuparon.[20] ·[21] ·[22] Varias localidades denominadas Mortaigne o Mortagne en las actuales Francia y Bélgica derivan su nombre de Mauretania,[23] aunque también se ha propuesto la etimología agua muerta.

Moros fueron generales romanos como Gildo,[24] rebelado contra Roma; o Lucio Quieto, definido por Dion Casio como moro y jefe de soldados moros,[25] y a quien Trajano habría pensado elegir como sucesor, según algunos autores.[26] Quieto y su caballería mora están inmortalizados en la columna Trajana. Hubo incluso un efímero emperador moro: Macrino.[27] ·[28] ·[29]

Parcialmente romanizados y más tarde cristianizados (desde el siglo III), los moros estuvieron entre los sujetos a las persecuciones anteriores a la declaración del cristianismo como religión oficial, y a los debates religiosos o herejías posteriores a ella, particularmente con el donatismo.

Edad Media

En el siglo V, los vándalos y sus aliados alanos, expulsados por los visigodos de Hispania, cruzaron el estrecho de Gibraltar y construyeron un reino vándalo en África, hacia 431. Los moros colaboraron en sus expediciones de pillaje contra Roma -saqueo de Roma (455)-, constatándose la presencia de prisioneros romanos reducidos a la esclavitud por estos moros. La expansión bizantina de Justiniano I volvió a ponerles bajo autoridad imperial en 533; aunque el control de Bizancio sobre esta zona fue muy relativo.

En 647 comenzó la islamización de la región simultáneamente a su anexión al Califato Omeya de Damasco. La resistencia de jefes moros como Kusaila o Kahina no impidió que para el siglo VIII la mayor parte de las tribus moras se hubieran convertido a la nueva religión y pasaran a ser a su vez agentes activos en su proselitismo, como la propia Kahina, reina mora que tras someterse ordenó a sus hijos abrazar el islam.[30]

Moros en la España medieval

En la invasión musulmana de la Península Ibérica en el siglo VIII, los moros -en el sentido de bereberes- formaron parte de una pequeña fuerza que conquistó la península en tan sólo 9 años. Su presencia frente a otros contingentes (árabes, de otras zonas del próximo oriente e incluso eslavos) emigrados a al-Ándalus (nombre árabe del territorio musulmán peninsular) en el periodo medieval debió ser siempre mayoritaria, y las fuentes historiográficas manifiestan su posición social intermedia entre la cúspide de la clase dominante (de real o pretendido origen árabe) y la base de la mayoría de la población (de origen hispano-romano-visigodo, tanto los que continuaron siendo cristianos -mozárabes- como los que se convirtieron al islam -muladíes-).

Con el avance de los reinos cristianos del norte hacia el sur, sustancial a partir del siglo XI, los moros -en el sentido de andalusíes- que mantuvieron su religión islámica tras ser ocupados (o reconquistados) sus territorios, fueron llamados mudéjares (del árabe hispánico mudáǧǧan, y este del árabe clásico mudaǧǧan, domado).[31]

La condición de las comunidades moras dentro de los reinos cristianos medievales peninsulares fue bajo una peculiar figura: las aljamas o morerías, física y jurídicamente separadas de la comunidad cristiana dominante y de otra de peculiar situación, la comunidad judía. Los diversos fueros locales regulaban las condiciones de la convivencia cotidiana y la resolución de conflictos entre individuos de cada comunidad.[32]

El fuero de Toledo marcaba el mismo procedimiento para juzgar el homicidio, independientemente de la comunidad de la víctima:

Qui vero de occisione christiani, vel mauri sive judei... judecim eum per librum judicum[33]

El fuero de Zorita de los Canes utiliza la expresión moro de paz para indicar la condición del protegido por tal igualdad de tratamiento:

Todo aquel que moro de paz firiere o matare, peche por el assi como por christiano[34]

En cambio, para algunos delitos cometidos por moros contra cristianos, el fuero de Sepúlveda prevé penas mayores que para casos opuestos:

Todo moro que firiere al christiano, si ge lo pudieren probar, con dos cristianos y un moro [de testigos], peche X mrs [diez maravedís]... y sil matare, muera por ello y pierda cuanto oviere... Et si el christiano firiere al moro peche X mrs... et sil matare... peche cient mrs et vaya por enemigo por siempre de sus parientes.[35]

En las Capitulaciones para la entrega de Granada (25 de noviembre de 1491) se registra extensivamente el término moro, contrapuesto al de cristiano como el que designaba a cada uno de los bandos en conflicto en la Guerra de Granada:

que el rey moro y los alcaides (...) entregarán (...) la fortaleza (...)

que se mande á las justicias que no consientan que los cristianos suban al muro que está entre el Alcazaba y el Albaicín, de donde se descubren las casas de los moros; y que si alguno subiere, sea luego castigado con rigor.

Que cumplido el término de los cuarenta dias, todos los moros se entregarán á sus altezas libre y espontáneamente, y cumplirán lo que son obligados á cumplir los buenos y leales vasallos con sus reyes y señores naturales (...)[36]

Edad Moderna

Moros y moriscos en la Monarquía Hispánica

Después de la entrega de Granada (2 de enero de 1492) todos los moros de la Península Ibérica tenían la condición de mudéjares, pero el término usado para referirse a ellos era usualmente el de moros, y como tales se consideraban sujetos a las obligaciones estipuladas y los derechos garantizados en las Capitulaciones, que se cumplieron con mayor o menor rigor en los años siguientes. Tras la rebelión mudéjar del Albaicín (18 de diciembre de 1499), las autoridades cristianas se consideraron liberadas de cualquier tipo de garantía, se procedió a empadronar a toda la población mora (1501) y se emitió la Pragmática de conversión forzosa de febrero de 1502, que implicaba el bautismo forzoso de todos los moros que permanecieran en España.

A partir de ese momento la historiografía utiliza para designar a esta población el término moriscos, construcción castellana derivada de la palabra moro a la que se añade el sufijo -isco, que indica valor colectivo, así como relación o pertenencia y a veces tiene matiz despectivo.[37] La Rebelión de las Alpujarras de 1568-1571 dio origen a una más extensiva utilización del término, como la Historia de la rebelión y castigo de los moriscos del reino de Granada, de Luis de Mármol Carvajal (1600).[38]

Tras su dispersión por el interior de la península (decretada por Felipe II), en un intento de evitar la repetición de conflictos y los contactos con los moros de Berbería, se produjo la definitiva expulsión de los moriscos en 1609 (decretada por Felipe III el 9 de abril). La permanencia en la clandestinidad o la vuelta esporádica de algunos moriscos es reflejada de forma explícita en un pasaje de El Quijote (encuentro entre Sancho y Ricote el morisco). La obra cervantina es muy abundante en referencias moriscas, comenzando por la enigmática personalidad a la que, a efectos literarios, el propio autor hace atribuir la autoría (Cide Hamete Benengeli).[39]

El término morisco también es utilizado para designar a géneros literarios:

La novela morisca fue un género literario de la prosa narrativa de carácter idealista, dentro de la prosa de ficción del siglo XVI. En un libro de caballerías portugués, los Triunfos de Sagramor (1554), se incluye como personaje a un moro español yendo a desafiar a los caballeros de la Mesa Redonda.

El romance morisco fue un género en poesía, en el que el comportamiento heroico y caballeroso de un moro se usa como recurso para ensalzar a un caballero cristiano.[40]

Moros de Berbería o del norte de África

Desde el siglo XVI el término moro se suele restringir a los musulmanes del Noroeste de África, o moros berberiscos, de la zona del Magreb conocida como Berbería, cuyas costas pasaron a ser desde el siglo XV el territorio disputado militarmente entre moros y cristianos, en una especie de continuidad del enfrentamiento secular de la Reconquista. Para los habitantes de esas zonas se utilizarán durante el Antiguo Régimen otros términos, como moros de paz, moros de guerra y moros mogataces.

La estructura social tribal de buena parte de la zona del Magreb (Rif, Berbería, etc.), no permitió la estabilidad de los estados musulmanes de la zona, a lo que contribuyó también la interferencia del Imperio otomano y las incursiones del reino de Portugal (Ceuta, batalla de Alcazarquivir, etc.) y de la Monarquía Hispánica (Melilla, Orán, Bizerta, Bugía, Argel, Túnez, etc.) Las tribus o cabilas indígenas, estaban muchas veces enfrentadas entre sí, y carecían de unidad étnica o idiomática, con lo que fue factible el fomento de su división por parte de las autoridades de las bases cristianas de la costa.[41]

Moro de paz

Moro de paz era el término con que eran designados los que mantenían relaciones pacíficas, comerciaban en el abastecimiento y pagaban tributos en las plazas fuertes españolas de África o presidios, y servían de intermediarios para tratar con los demás moros.

Moro de guerra

Moro de guerra era el término con que eran designados los hostiles a los españoles.

Moro mogataz

Moro mogataz o simplemente mogataz (del árabe hispano muḡaṭṭás, y este del árabe muḡaṭṭas, bautizado, literalmente, 'zambullido'), era el término con que eran designados los soldados indígenas que, sin renunciar a su religión musulmana, estaban al servicio de España en esas plazas, en las incursiones al interior, o en las galeras.[42]

Siglo XX: Harka, Regulares, Legión y Guardia mora

El Protectorado español de Marruecos dio lugar al establecimiento de relaciones mucho más profundas con los moros, término que seguía usándose, especialmente en el ámbito militar. Las harkas moras, o tropas irregulares que hacían guerra de guerrillas, eran combatidas por tropas españolas, pero también por la Legión Española (cuerpo creado en 1920, en el que se alistaban soldados de cualquier nacionalidad) y por los Regulares (cuerpo indígena creado en 1911, o sea, también moros). La utilización masiva de los moros como fuerza de choque de primera línea del bando sublevado durante la Guerra Civil Española tuvo una gran repercusión tanto bélica como mediática y propagandística, en ambos bandos. Terminada la Guerra, Francisco Franco (militar africanista, co-fundador de la Legión y con un gran implicación personal en la zona, hasta el punto de ser considerado por algunas cabilas como portador de baraka -suerte providencial-[43] ) conservó como guardia de corps una Guardia mora de vistosos uniformes, que utilizó hasta la independencia de Marruecos (1956).[44] Desde entonces hasta 1975, los moros siguieron presentes en la vida militar y política española a través del Sahara español, que tenía representación a través de procuradores en las Cortes Españolas franquistas.

Moros de Mauritania: Moros blancos y moros negros

La historia de Mauritania, en la zona donde se desarrolló la colonia francesa de ese nombre y el actual estado independiente de Mauritania (gran parte de la extensa región sahariana occidental), se caracterizó desde el siglo III por la relación conflictiva entre los grupos de etnia bereber procedentes del norte y los de etnias subsaharianas procedentes del sur (bafours, soninké). Al dominio almorávide sobre el imperio de Ghana en el siglo XI le siguieron continuos intentos de penetración de los centros de poder árabe orientales, que desde el siglo XVII se plasmó en el de la tribu Beni Hassan, que reclamaba una teórica ascendencia yemenita, aunque su distinción étnica frente a la población mora, morisca o bereber sea muy poco evidente. El hassanía, un dialecto árabe principalmente oral, influido por el bereber, cuyo nombre deriva de esa tribu, se convirtió en la lengua dominante entre la población mayoritariamente nómada de la región; así como el rito o escuela malikí (versión espiritualista del islam sunní) se convirtió en la práctica religiosa dominante.[45] Se desarrolló una sociedad de castas: los moros blancos, beydanes, beidanes, bidan o bidhan (la casta aristocrática),[46] los moros negros o haratines (la casta esclavizada),[47] y los kewri (los pueblos indígenas que nunca fueron esclavizados).[48]

Moros negros o "haratin" en África Noroccidental

El término haratin se utiliza también como exónimo con contenido despectivo para referirse a la población de piel oscura que habita en los oasis de toda África Norccidental (no sólo Mauritania, sino también Sáhara Occidental, Marruecos, Senegal y Malí), caracterizados por un modo de vida sedentario y dedicado a la agricultura. El origen del término haratin no está aclarado, proponiéndose una etimología árabe con el significado de "cultivador", una bereber con el significado de "piel oscura", o una versión arabizada de la palabra bereber ahardan, que significa "de color oscuro"; mientras que bidan (أبيض بيضان') significa "blanco" en árabe.[49]

Moros en el África subsahariana

La expansión islámica hacia el sur supuso contactos económicos y demográficos desde la Edad Media (ruta del oro transahariana, disputada secularmente por todas las potencias con proyección en la zona, desde el Califato de Córdoba hasta el Imperio songhay); pero fueron mucho más importantes desde finales del siglo XVI, cuando el sultanato de Marruecos consigue la conquista de Tombuctú, que mantiene durante dos siglos. Este hecho fue protagonizado por contingentes de origen morisco español (Yuder Pachá), que se asentaron de forma permanente entre la población local.

Moros en Mali y Níger

En Níger y Malí, la población de habla hassaniya, variedad dialectal del árabe que algunas fuentes identifican con la que caracteriza a los moros, es conocida como árabes azawagh, por la región sahariana de Azawagh o Azaouad.[50]

Moros en Senegal

Según el censo de 1988 de Senegal, se contabilizan 67.726 moros (maures) sobre una población total de 6.773.417 habitantes en el país, o sea, un 1 %, entre la que se encuentran muy dispersos.[51]

Moros en el Índico

Moros en Ceilán

En el Ceilán portugués, el actual Sri Lanka, la población musulmana, considerada de origen árabe, fue denominada con el término moros, significativo para los colonizadores. En la actualidad han abandonado los idiomas árabe y arwi por el tamil y el cingalés. Sigue siendo una minoría muy importante de la población (la tercera en número: dos millones de habitantes, un 8% de la población).[52]

Moros en Filipinas

Artículo principal: Moro (Filipinas)

Sin ningún tipo de similitud racial con las poblaciones del norte de África, los moros filipinos son las poblaciones musulmanas de las islas meridionales (especialmente Mindanao), que los conquistadores españoles denominaron así por la equivalencia religiosa.

Moros en la América Española

Durante el dominio español, no hubo emigración transoceánica de moros, al menos no en cifras significativas. Por un lado, los embarques hacia las Indias estaban muy controlados, y se restringía a los cristianos viejos. Aunque tal prohibición pudo ser eludida por algunos grupos de judeoconversos, estos estaban mucho más motivados para escapar de la presión social, que no afectaba de la misma forma a los moriscos (de hecho, opusieron gran resistencia a su expulsión). Por otro lado, la esclavitud en América Latina estuvo protagonizada por las poblaciones de raza negra de la zona subsahariana, y no por las del norte de África.

Sin ningún tipo de conexión con la religión islámica ni con las poblaciones de África del norte, los moros en Cuba son los mulatos de tez oscura, cabello negro lacio y facciones finas.[53] Entre las numerosas clasificaciones del sistema de castas colonial una de ellas se expresaba así: De español y mulata, morisco.[54]

Apellido "Moro"

El apellido "Moro", sin ser muy frecuente, tiene presencia en muchas partes de Europa, y lo han llevado varios personajes históricos:

  • Antonio Moro (Mor o More), pintor holandés del siglo XVI.
  • Tomás Moro (More o Morus), político inglés del siglo XVI, santo de la iglesia católica.
  • La de los Moro es una casa noble veneciana[55]
  • Aldo Moro, político italiano (democristiano), del siglo XX.
Véase también: Moore

Moros en heráldica

Escudo de Benedicto XVI con una cabeza de moro al natural, con labios, corona y collar de gules (rojos).
Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV de Barcelona, cada uno con el símbolo heráldico que se les atribuía en el siglo XVI: el de Aragón, la Cruz de San Jorge con las cuatro cabezas de moro o Cruz de Alcoraz. Copia de un óleo original de Filippo Ariosto, 1586.

El uso heráldico de figuras de moros o reyes moros es relativamente frecuente. Recientemente, se ha incorporado incluso al escudo personal del papa Benedicto XVI, donde se justifica de la siguiente manera:

En la parte del escudo denominada "capa" hay también dos símbolos que proceden de la tradición de Baviera, que Joseph Ratzinger, al ser nombrado arzobispo de Múnich y Freising, en 1977, introdujo en su escudo arzobispal. En el cantón derecho del escudo (a la izquierda de quien lo contempla) hay una cabeza de moro al natural (o sea, de color marrón), con labios, corona y collar rojos. Es el antiguo símbolo de la diócesis de Freising, erigida en el siglo VIII, que se convirtió en archidiócesis metropolitana con el nombre de Munich y Freising en 1818, después del concordato entre Pío VII y el rey Maximiliano José de Baviera (5 de junio de 1817).

La cabeza de moro no es rara en la heráldica europea. Aparece aún hoy en muchos escudos de Cerdeña y Córcega, así como en varios blasones de familias nobles. También en el escudo del Papa Pío VII, Barnaba Gregorio Chiaramonti (1800-1823), aparecían tres cabezas de moro. Pero el moro en la heráldica de Italia en general lleva alrededor de la cabeza una banda blanca, que indica al esclavo ya liberado, y no está coronado, mientras que sí lo está en la heráldica germánica.

En la tradición bávara, la cabeza de moro aparece con mucha frecuencia, y se denomina caput ethiopicum o moro de Freising.[56]

En España aparecen moros, en ocasiones encadenados, especialmente en varios escudos de pueblos y ciudades, e incluso de estados (Escudo de Aragón, Cerdeña). En los últimos años se han producido algunas protestas que, en algún caso han resultado en el cuestionamiento institucional de la conveniencia de retirar tales símbolos.[57]

En la heráldica oficial del Sáhara Occidental, que mantiene, por prescripción religiosa ancestral, la prohibición de incluir figuras humanas en sus símbolos, se inserta, sin embargo, la cabeza de un moro (que se pinta negra) como figura que carga sobre una torre en la daira de Dchera, wilaya de Aaiún.[58]

Galería

Bibliografía

  • Brun-Boglio, Georgette: Les Maures, terre de Provence, Toulon, Presses du Midi, 1991. ISBN 2-87867-006-X
  • Burchard Brentjes: Die Mauren. Der Islam in Nordafrika und Spanien (642–1800), Wien, 1989. ISBN 3-7008-0381-8
  • Michael Brett, Werner Forman: Die Mauren. Islamische Kultur in Nordafrika und Spanien, Luzern, 1986. ISBN 3-7611-0684-X
  • Andre Clot: Das maurische Spanien. 800 Jahre islamische Hochkultur in Al Andalus. 327 S. m. 21 Abb., 2004, Patmos. ISBN 3-491-96116-5
  • Arnold Hottinger: Die Mauren — arabische Kultur in Spanien, München, Fink, 2005. ISBN-ISSN-ISMN 3-7705-3075-6
  • Smith, Colin (ed.) (1988). Christians and Moors in Spain. Volume I: AD 711-1150. ISBN 0-85668-410-4. 

Referencias

  1. Página de Commons con el reportaje completo.
  2. Ficha en Artehistoria.
  3. Ejemplos de uso con connotaciones peyorativas explícitamente indicadas (tanto en el emisor como en el receptor), y con diferentes explicaciones de carácter histórico, tanto en la literatura clásica como en la actualidad: Tirso de Molina Moro es el Conde/ y aun peor, si el refrán miras/ de "antes moro que gallego" (en Mari-Hernández a la gallega, citado aquí por Lafuente); Edurne Uriarte El desprecio español del "moro" (en ABC); Moros, godos, españoles y canarios (en El digital de Canarias); ¿Moro o morisco? ¿Quiere Usted que nos aclaremos un poco? (en La gaceta de Almería).
  4. El musulmán heroico que realza al cristiano. Los romances moriscos, en materialesdehistoria.org. Pueden verse, por ejemplo, en muchos refranes (véase «moro», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=moro ):
    • A más moros, más ganancia (despreciar los riesgos confiando en que cuanto mayores son, más recompensa se obtiene al vencerlos).
    • Como moros sin señor (describe la reunión en que reina gran confusión y desorden).
    • Hay [o no hay] moros en la costa (recomienda precaución y cautela o lo contrario).
    • Haber moros y cristianos (haber gran pendencia, riña o discordia).
    • Moros van, moros vienen (faltar poco para emborracharse).
    • A moro muerto, gran lanzada (cobardía consistente en aparentar un gran mérito por atacar a quien ya está vencido).
    • O todos moros, o todos cristianos (exigir igualdad de trato para todos en todo, y que no se iguale a todos en unas cosas pero no en otras).
    • De mal moro, nunca buen cristiano (con variantes: Quien no fue buen moro, no será buen cristiano; o Ni de mal moro buen cristiano, ni de mal cristiano buen moro; semejante a El hábito no hace al monje).
    • El oro y el moro (para ponderar o prometer algo exageradamente; véase «oro», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=oro ).
    Y en muchos romances:
    ¡Abenámar, Abenámar,

    moro de la morería, ... moro que en tal signo nace no debe decir mentira. Allí respondiera el moro, bien oiréis lo que decía: – No te la diré, señor, aunque me cueste la vida, porque soy hijo de un moro

    y una cristiana cautiva;
    Paseábase el rey moro

    por la ciudad de Granada ... Y que las cajas de guerra apriesa toquen el arma, porque lo oigan sus moros,

    los de la vega y Granada.
    Venta de Viveros,

    sitio dichoso, si el ventero es cristiano

    y el vino moro!

    Además del famoso poema de Fray Luis de León:

    ni del dorado techo

    se admira, fabricado

    del sabio moro, en jaspes sustentado.

    Oda a la vida retirada
  5. Al menos desde 1911 (Voz "Moors" en la Enciclopaedia Britannica, pg. 811 de la edición impresa).
  6. Voz "Moore" en Online Ethimology Dictionary.
  7. «moro», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=moro 
  8. «morapio», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=morapio 
  9. «morabito», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=morabito 
  10. «almorávide», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=almor%C3%A1vide 
  11. "They were called Maurisi by the Greeks and Mauri by the Romans." Strabo, Geographica (c.17 CE.) at XVIII,3,ii (cited by Rene Basset in Moorish Literature (N.Y., Collier 1901) at iii.
  12. Histoire de la décadence et la chute de l'Empire romain Edward Gibbon, Jean Alexandre C. Buchon
  13. L'Univers histoire et description de tous les peuples, Ferd Hoefer
  14. Recueil des notices et mémoires de la Société archéologique de la province ... De Société archéologique
  15. [1]
  16. Histoire des Berbères et des dynasties musulmanes de l'Afrique Septentrionale De Ibn Khaldūn, Abou-Zeid Abd-er-
  17. [2]
  18. Les Lieux de pouvoir au Moyen Age en Normandie et sur ses marges De Anne-Marie Flambard Héricher
  19. [3]
  20. Auguste Longnon, Origine et formation de la nationalité française, Nouvelle Librairie nationale, 1921, p.25
  21. « La Noticia Dignitatum ("Notice des dignités de l'Empire romain") nous apprend qu'à Brest et à Vannes il y avait des soldats maures (Mauri Veneti et Mauri Osismiaci) », Hervé Abalain, Histoire de la langue bretonne, Gisserot,1995, p.10
  22. « On trouve des Maures établis en Armorique à Osimis et à Venetis», Léon Fleuriot, Les origines de la Bretagne, Payot, 1980, p.115
  23. « Un autre témoignage des colonies mauresques de notre pays réside dans le vocable Mortagne, encore porté par divers lieux de notre pays et qui représente une appellation latine, Mauretania. », Auguste Longnon, Origine et formation de la nationalité française, Nouvelle Librairie nationale, 1921, p.25
  24. Ferdinand Hoefer, Nouvelle biographie générale, Firmin Didot, 1868, t.19, p.512
  25. « Lusius Quiétus était Maure et chef de soldats maures », Dion Cassius, Histoire romaine, 68
  26. Victor Duruy, Histoire romaine jusqu'à l'invasion des barbares, Hachette, 1855, p.458
  27. « Dion Cassius, LXXXIX, le dit de "race maure" », Paul Petit, Histoire générale de l'Empire romain, Seuil, 1974, p.331
  28. « simple chevalier d'origine maure », Lucien Jerphagnon, Les divins Césars, Tallandier, 2004, p.208
  29. « la Maurétanie fournit des soldats et donna même un prince éphémère, Macrin », Yann Le Bohec, Article « Maures » (2004), dans Encyclopædia Universalis, éd. Universalis, 2004, Dvd
  30. voir: Glick (1979), pp. 14-15
  31. «mudéjar», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=mud%C3%A9jar 
  32. Norma Mobarec Asfura Condición jurídica de los moros en la alta edad media española, en Revista chilena de historia del derecho Editorial Jurídica de Chile, 1959, pg. 36- 52.
  33. Ibidem, pg. 46
  34. Ibidem, pg. 46
  35. Ibidem, pg. 46
  36. Tratado de Granada en wikisource.
  37. «morisco», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=morisco «-isco», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=-isco 
  38. La guerra de los moriscos en las Alpujarras, resume brevemente y reproduce varios capítulos de la obra de Carvajal Texto completo en cervantesvirtual.com
  39. http://www.ucm.es/info/especulo/numero30/cidiham.html
  40. http://www.materialesdehistoria.org/doc_pdf/EL%20MUSULMAN%20HEROICO.pdf
  41. La novela histórica Corsarios de Levante, de la serie Capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte da una descripción de ese contexto, y de las denominaciones de las secciones posteriores.
  42. «mogataz», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=mogataz «moro mogataz», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=moro+mogataz 
  43. Citado por Iker Jiménez, en La vida secreta de Franco.
  44. El regreso de la guardia mora, El Mundo, 9 de Junio de 2002. Gabriel Cardona (2005) Franco y el Islam. Voz "Guardia Mora" en enciclopedia.elgrancapitan.org
  45. Nota sobre Mauritania, Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España.
  46. Véase de:Bidhan en la wikipedia en alemán y fr:Beidanes en la wikipedia en francés, que cita esa bibliografía:
    • (en inglés) Anthony G. Pazzanita, « Beydane », in Historical dictionary of Mauritania, Scarecrow Press, Lanham (Maryland); Toronto, Plymouth (Royaume-Uni), 2008 (3×10{{{1}}} éd.), p. 99-100 ISBN 978-0-8108-5596-0
    • (en francés) Ba Oumar Moussa, Noirs et Beydanes mauritaniens : l'école, creuset de la nation ?, l'Harmattan, Paris, 1993, 167 p. ISBN 2-7384-1397-8
    • (en francés) Louis Frèrejean, Mauritanie, 1903-1911 : mémoires de randonnées et de guerre au pays des Beidanes (présenté et annoté par Geneviève Désiré-Vuillemin), Karthala, Paris, 1995, 503 p. ISBN 2-86537-610-9
  47. Esclavitud en Mauritania
  48. The Kewri, who are mainly agriculturalists, pastoralists, and fishermen, are composed of three black ethnic groups - the HalPulaaren (speakers of Pulaar, Toucouleur and Fulani (Peuls)), the Soninke (Sarakole) and the Wolof. These groups are concentrated in the southern border regions of Mauritania (GROUPCON = 3), and each group has its own language. UNHCR
  49. Véase fr:Haratins en la wikipedia en francés, de:Haratin en la wikipedia en alemán y en:Haratin en la wikipedia en inglés, que cita esta bibliografía: *Ilahiane, Hsain, The Power of the Dagger, the Seeds of the Koran, and the Sweat of the Ploughman: Ethnic Stratification and Agricultural Intensification in the Ziz Valley, Southeast Morocco, 107, 7, unpublished dissertation, Univ. of Arizona (publicado el 1998) 
    • El Hamel, Chouki, «"Race", Slavery and Islam in the Maghribi Mediterranean Thought: The Question of the Haratin in Morocco», Journal of North African Studies 29 (38), 2002 Fall 
    • Batrán, Aziz Abdalla, «The 'Ulamá of Fas, Mulay Isma'il, and the Issue of the Haratin of Fas», en John Ralph, Willis, Slaves and Slavery in Muslim Africa, 1: Islam and the Ideology of Enslavement, London: Frank Cass, 1985, pp. 125–59 
    • Ensel, Remco, Saints and Servants in Southern Morocco, Leiden: Brill (publicado el 1999) 
    • Hunwick, J O, «Black Slaves in the Mediterranean World: introduction to a Neglected Aspect of the African Diaspora», Journal of African History 
    • EnNaji, Mohammed; Seth, Graebner, Serving The Master: Slavery & Society in Nineteenth-Century Morocco, St. Martin’s Press (publicado el 1998), p. 62 
    • AMNESTY INTERNATIONAL, 7 November 2002, MAURITANIA, A future free from slavery? The formal abolition of slavery in 1981 has not led to real and effective abolition for various reasons, including a lack of legislation to ensure its implementation.
    • http://web.amnesty.org/library/index/engAFR380032002!Open
  50. For an introduction to the culture of the Azawagh Arabs, see: Rebecca Popenoe, Feeding Desire — Fatness, Beauty and Sexuality among a Saharan People. Routledge, London (2003) ISBN 0-415-28096-6. Véase en:Azaouad en la wikipedia en inglés.
  51. Chiffres de la Division de la Statistique de Dakar cités dans Peuples du Sénégal, Éditions Sépia, 1996, p. 182
  52. Véase en:Sri Lankan Moors, en:Arwi language y en:Portuguese Ceylon en la wikipedia en inglés.
  53. Acepción décima «moro», Diccionario de la lengua española (vigésima segunda edición), Real Academia Española, 2001, http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=moro 
  54. Christiane Stallaert Etnogénesis y etnicidad en España: una aproximación histórico-antropológica, pg. 63
  55. http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:House_of_Moro
  56. Web oficial del Vaticano
  57. Noticia en El Mundo, 17 de Octubre de 2004 [page=3&cHash=25eccde95d El escudo de Aragón] en la web oficial de las Cortes de Aragón.
  58. ANTEQUERA LUENGO, Juan José: El sistema heráldico del Sáhara Occidental. Herramientas para una reconstrucción cultural. Sevilla, Ministerio del Interior de la RASD y Foro Andaluz de Cooperación, 1999. Vid del mismo autor: Religión y misticismo en los símbolos oficiales de Sevilla, Huelva y Córdoba; Sevilla, Facediciones, 2008.

Enlaces externos

FILOSOFÍA16: ¿QUÉ ES UNA PERSONA FALSA? (Se aplica a la persona que muestra unos sentimientos o una disposición para algo que no siente en realidad).

 

falso, -sa adj.

1   Que es contrario a la verdad o no se ajusta a ella: noticias falsas. verdadero.
2   Que imita o se parece a una cosa real: un diamante falso; un billete falso. auténtico.
3   Que engaña o conduce a engaño: una situación falsa; una falsa alarma; uno de los testimonios que presentó el abogado era falso.
4   Se aplica a la persona que muestra unos sentimientos o una disposición para algo que no siente en realidad. hipócrita.
5   Se aplica a la pieza que se añade a otra para darle firmeza, adornar, etc.: el falso techo se colocó para ocultar las vigas.
6   Se aplica a la puerta que está disimulada de algún modo en la pared y permite acceder a un lugar oculto.

en falso
I De forma falsa o contraria a la verdad: jurar en falso es perjurio.
II Sin seguridad o estabilidad suficientes: pisó en falso y cayó al suelo.

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.


falso, -sa 

adj. Contrario a la verdad por error o malicia.
Que no es real, que tiene solo la apariencia de las cosas.
En la arquitectura y otras artes, díc. de lo que suple la falta de dimensiones o de fuerza.
Díc. de la moneda que se hace con engaño, imitando a la legítima.
Engañoso, desprovisto de rectitud; hipócrita, disimulado; equívoco.
Díc. de la caballería que tiene resabios.
Falsario.
Entre colmeneros, díc. del peón o colmena cuyo trabajo se empezó por el centro de la caja.
m. Pieza de la misma tela que se pone interiormente en la parte del vestido donde la costura hace más fuerza.
En falso. loc. adv. Falsamente o con intención contraria a la que se quiere dar a entender.

Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.


falso

adj falso ['falso, -sa]
1 que es opuesto a la verdad
argumento falso
2 que aparenta ser real
perla falsa
3 que engaña o confunde
testigos falsos
4 que actúa de manera hipócrita
Ese hombre falso y traidor será tu perdición.
5 que es fingido, no verdadero
sonrisa falsa
en falso
1 con intención opuesta a lo que se quiere aparentar
jurar en falso
2 sin apoyo o estabilidad suficientes
He dado un paso en falso.

Copyright © 2009 K Dictionaries Ltd.

Tesauro
falso, falsa
adjetivo
1 engañoso, mentiroso, ficticio, fingido, fraudulento, falaz*(formal), erróneo, equivocado, inventado*, desacertado*, inexacto, artificial*, fementido, sofístico. verdadero.
Aplícase a lo que no resulta verdadero o cierto, ya sea conforme a la percepción de nuestros sentidos, ya sea con respecto al razonamiento de nuestro entendimiento. Errado, equivocado y desacertado son sinónimos de la expresión dar un paso en falso.
2 falsificado, adulterado, mistificado, contrahecho, espurio, apócrifo, de cartón piedra(coloquial), disimulado*, postizo.
Dícese de aquello que ha sido manipulado por el hombre.
falsificar.
3 traidor, felón, desleal, perjuro, infiel, alevoso, farisaico, fariseo.
Aplícanse a personas o a los comportamientos que estas presentan.
4 endeble, inestable, flojo.

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.


falso: copiado, incorrecto, imitado, fariseo, ficticio, infiel, mentiroso, fingido, adulterado, espurio, embustero, fraudulento, impostor, inexacto, amañado, aparente, traidor, simulado, desleal, falsificado, hipócrita, apócrifo

OpenThesaurus. Distributed under GNU General Public License.