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ECONOMÍA: ¿QUÉ RAZONES HAY PARA MANTENER LOS SALARIOS BAJOS?

Salario

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Para antigua moneda carolingia, véase Sueldo (moneda).

El salario es el pago que recibe de forma periódica un trabajador de mano de su empleador a cambio de que éste trabaje durante un tiempo determinado para el que fue contratado produzca una determinada cantidad de mercancías equivalentes a ese tiempo de trabajo. El empleado recibe un salario a cambio de poner su trabajo a disposición del jefe, siendo éstas las obligaciones principales de su relación contractual.

Cuando los pagos son efectuados en forma diaria, recibe el nombre de jornal (de jornada). Si es entre las 12 será jornal matinal y si es pasadas las 12 será diurno.

Es una contraprestación principalmente en dinero, si bien puede contar con una parte en especie evaluable en términos monetarios, que recibe el trabajador del empleador por causa del contrato de trabajo. Siempre debe existir una remuneración en dinero, la especie es necesariamente adicional.

El salario es el elemento monetario principal en la negociación de un contrato de trabajo. Es la contraprestación en la relación bilateral, aunque en algunas ocasiones se tienen también en cuenta otras condiciones laborales como vacaciones, jornada, etc.

La remuneración salarial es uno de los aspectos de las condiciones de trabajo que más directamente influyen en la vida diaria de los trabajadores. Desde sus primeros años de existencia, el centro de la acción la Organización Internacional del Trabajo ha girado en torno al nivel de los salarios y la Organización ha luchado constantemente por establecer normas que garanticen y protejan el derecho de los trabajadores a percibir un salario justo. Según la Constitución de la OIT (1919) "la garantía de un salario vital adecuado" es uno de los objetivos cuya consecución es más urgente.

Los salarios representan algo muy diferente para trabajadores y empleadores. Para estos últimos, aparte de ser un elemento del costo, es un medio que permite motivar a los trabajadores. En cambio, para los trabajadores representa el nivel de vida que pueden tener, un incentivo para adquirir calificaciones y, por último, una fuente de satisfacción frente al trabajo realizado. La negociación colectiva en la empresa o en el sector y un diálogo social tripartito en el plano nacional son las mejores vías para determinar el nivel de los salarios y resolver conflictos potenciales.

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[editar] Etimología

Salario deriva del latín salarium, que significa pago de sal o por sal. Esto viene del antiguo imperio romano donde muchas veces se hacían pagos a los soldados con sal, la cual valía su peso en oro.[1]

[editar] Características

En economía, se considera al salario como precio pagado por el trabajo. Los salarios son todos aquellos pagos que compensan a los individuos por el tiempo y el esfuerzo dedicado a la producción de bienes y servicios. Estos pagos incluyen no sólo los ingresos por hora, día o semana trabajada de los trabajadores manuales, sino también los ingresos, semanales, mensuales o anuales de los profesionales y los gestores de las empresas. A los ingresos regulares pactados en los convenios colectivos hay que sumarles las primas y las pagas extraordinarias, las primas por riesgo, nocturnidad, índice de peligrosidad u horas extraordinarias, así como los honorarios de los profesionales liberales y la parte de los ingresos percibidos por los propietarios de negocios como compensación por el tiempo dedicado a su negocio.

Los trabajadores que reciben sus ingresos gracias a un sistema de incentivos obtienen sus salarios siguiendo una fórmula que asocia el sueldo percibido con la producción o rendimiento alcanzado, de forma que se estimula una mayor productividad y eficiencia.

Un salario elevado no implica por fuerza que se asignen elevados ingresos anuales. Los trabajadores del sector de la construcción, por ejemplo, suelen percibir elevados salarios por hora trabajada, pero los ingresos anuales suelen ser reducidos debido a la falta de continuidad en el empleo de este sector.

[editar] Nómina

Artículo principal: Nómina

Es el documento que se utiliza para contabilizar el valor bruto y neto devengado por cada empleado, donde se reflejan los diferentes apartados que constituyen el salario de cada trabajador. Constituye un documento oficial, y en el impreso de nómina deben figurar todos los datos fiscales de la empresa y del trabajador. Cada empleado debe recibir no solamente su cheque de pago, su ingreso bancario o en dinero en efectivo, sino también el documento de nómina que muestre el valor bruto devengado, las deducciones y el pago neto.

Existen pasos fundamentales que son comunes en la mayoría de las organizaciones. Uno de esos pasos, que se ejecuta al final de cada período de pago, consiste en la preparación de la nómina, debe mostrar los nombres y remuneraciones de todos los trabajadores. La información que se incluye en ese registro de nómina consiste en el salario autorizado para cada trabajador y el número de horas trabajadas, tomadas de las tarjetas de tiempo o de documentos similares. Después de separar las horas ordinarias de las extraordinarias, y de aplicar las tarifas apropiadas para cada categoría se tiene el total del salario devengado. La retención en la fuente, el aporte al seguro social y cualquier otra deducción autorizada por el trabajador se registran luego del valor devengado para obtener el valor neto a pagar.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Bloch, David. «Economics of NaCl: Salt made the world go round». Mr Block Archive. Consultado el 04-10-2008.

[editar] Enlaces externos

HISTORIA19: LAS MELIBEAS

Melibea

Para otros usos de este término, véase Melibea (desambiguación).

En la mitología griega hay dos personajes con el nombre de Melibea:

  1. Una hija de Anfión y Níobe. Cuando su madre se mofó de Leto porque ésta sólo tenía dos hijos mientras que ella tenía catorce, los hijos de Leto (Apolo y Artemisa) mataron con sus flechas a todos los hijos de Níobe menos a Melibea, que al presenciar la muerte de sus hermanos adquirió una palidez proverbial que no abandonaría nunca y por la cual fue llamada Cloris a partir de entonces.
  2. Una oceánide, hija de Océano y Tetis, que se casó con Pelasgo y fue madre de Licaón.

HISTORIA19: CALISTO. En la mitología griega, Calisto (en griego antiguo Καλλιστώ Kallistố, de καλλίστη kallístê, ‘la más bella’) fue la madre con Zeus de Arcas, el epónimo de los arcadios. Todas las fuentes clásicas afirman que era hija de Licaón, rey de Pelasgia (la futura Arcadia), excepto la Biblioteca mitológica, que propone que pudo ser hija de Nicteo o Ceteo. También era descrita en ocasiones como una ninfa.

Calisto (mitología)

Para otros usos de este término, véase Calisto.
Júpiter y Calisto de François Boucher (1744).

En la mitología griega, Calisto (en griego antiguo Καλλιστώ Kallistố, de καλλίστη kallístê, ‘la más bella’) fue la madre con Zeus de Arcas, el epónimo de los arcadios. Todas las fuentes clásicas afirman que era hija de Licaón, rey de Pelasgia (la futura Arcadia), excepto la Biblioteca mitológica, que propone que pudo ser hija de Nicteo o Ceteo. También era descrita en ocasiones como una ninfa.

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[editar] Mitología

Calisto era una cazadora perteneciente al cortejo de Artemisa, diosa de la caza, para lo cual había hecho el obligatorio voto de castidad. Sin embargo, Zeus se enamoró de ella y, para seducirla, adoptó la forma de Artemisa o, según algunas pocas versiones, de Apolo. Calisto terminó quedando embarazada.

Para evitar que la aventura llegase a oídos de su celosa esposa Hera, Zeus transformó a Calisto en osa. Pero a pesar de ello Hera lo descubrió y pidió a Artemisa que disparase a la osa durante una cacería, lo que ésta hizo. Ovidio cuenta sin embargo que Artemisa disparó sus temibles flechas contra Calisto después de que Hera la transformase en osa porque la joven había incumplido su voto de castidad.

Higinio relata que Artemisa sorprendió a Calisto bañándose en un río y advirtió que su vientre había crecido. Artemisa le preguntó el motivo de ello y Calisto, a quien Zeus había seducido bajo la forma de la diosa, replicó que era culpa suya. Artemisa, enfadada por la respuesta, transformó a Calisto en osa y la expulsó de su cortejo.

En cualquier caso, Calisto murió debido a esta intriga, pero para salvar a su hijo Zeus la transformó en la constelación de la Osa Mayor, otorgándole así la inmortalidad. Arcas, el hijo de Calisto, fue dado por Zeus a la pléyade Maya para que lo criase.

Se cuenta que esta constelación orbita siempre alrededor del cielo sin bajar nunca del horizonte porque Tetis, esposa de Océano y niñera de Hera, prohibió que se sumergiese en el mar, pues odiaba la intrusión de Calisto en el lecho de su ahijada. Esto explicaría por qué es circumpolar.

Arcas, el hijo de Zeus y Calisto que algunos dicen que fue nieto de Licaón sirvió a aquél en un banquete, llegó a ser rey, y la región de Arcadia (anteriormente llamada Pelasgia) fue bautizada en su honor. Tras su muerte fue convertido en la constelación Boötes, el Guardián de la Osa, aunque otros afirman que dicha constelación es algún otro personaje.

[editar] Orígenes

El mito puede haber surgido del hecho de que un conjunto de constelaciones parecen muy cercanas en el cielo, en y cerca del signo zodiacal de Libra, concretamente Osa Menor, Osa Menor, Boötes y Virgo.

Boötes, al parecerse a un hombre esquemático, era en algunas versiones del mito explícitamente identificado con Arcas (antes de su transformación), y en el resto representaba a un dios. Virgo, al parecerse a una mujer, solía ser considerada una diosa, aunque no siempre identificada.

La combinación de un dios, una diosa y dos osos en la misma cama del cielo puede haber llevado a un mito de ovulación. La circumpolaridad de los osos añade un detalle extra al mito.

[editar] Calisto como un epíteto de Artemisa

Aunque toda la tradición describe a Calisto como una compañera de Artemisa, Müller intenta demostrar que Calisto es sólo otra forma del nombre Artemisa Caliste, lo que infiere del hecho de que la tumba de la heroína estaba relacionada con el templo de la diosa, y de que fue transformada en osa, que era el símbolo de la Artemisa arcadia. De hecho esta opinión no es sorprendente si se considera que en muchas otras ocasiones un atributo de un dios fue transformado por las creencias populares en una divinidad separada. La mezcla del personaje con las genealogías arcadas es explicada por Müller de la siguiente forma: ser hija de Licaón significa ser hija de Zeus Lykaios, y ser madre de Arcas equivale a serlo del pueblo arcadio.

[editar] Historia

Los arcadios situaban la tumba de Calisto a treinta estadios del pozo Cruni, en la cima una colina plantada con árboles, donde había un templo dedicado a Calisto o Artemisa Caliste.

Una estatua fue dedicada a Calisto en Delfos por los ciudadanos de Tegea, y en el lesque de Delfos Calisto fue pintada por Polignoto, llevando la piel de un oso en lugar de un vestido.

[editar] Calisto en el arte

[editar] Fuentes

[editar] Referencias

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HISTORIA18: AGRIPINA, DE LA FAMILIA DE LOS DIOSES. Julia Vipsania Agripina (14 a. C. — 33 d. C.), conocida como Agripina la mayor para distinguirla de su hija, fue una noble romana, hija de Agripa y de Julia, por tanto era nieta de Augusto.

Agripina la mayor

Retrato oficial (M.A.N.).
Este artículo trata sobre la esposa de Germánico y madre de Calígula. Para la esposa de Claudio y madre de Nerón, véase Agripina la menor.
Para otros usos de este término, véase Agripina (desambiguación).

Julia Vipsania Agripina (14 a. C. — 33 d. C.), conocida como Agripina la mayor para distinguirla de su hija, fue una noble romana, hija de Agripa y de Julia, por tanto era nieta de Augusto.

Fue esposa del general Germánico con quien tuvo 9 hijos:

cinco hijos varones, los más conocidos fueron:

y tres hijas:

Fue un personaje sumamente influyente, y se la consideró en su época un ejemplo de las virtudes romanas.

Acompañó a su marido Germánico en las campañas de Germania y Siria en compañía de sus hijos, al morir su esposo en extrañas circunstancias, buscó el auxilio de Tiberio para esclarecer el caso de la inesperada muerte de Germánico, pero Tiberio no hizo mucho para ajusticiar a los supuestos culpables y no participó ni estimuló las ceremonias de luto por la muerte de tan querido y popular personaje.

Agripina llevando las cenizas de Germánico, por Benjamin West.

Agripina empezó a sospechar de que posiblemente Tiberio estaba involucrado en todo ello, ya que Germánico estaba siendo muy popular entre el pueblo y podría significar una amenaza para la estabilidad del poder de Tiberio.

Muy impetuosa, no pudo ocultar sus maquinaciones y trató de hallar simpatizantes entre los amigos de su difunto marido. Sintiéndose respaldada por el pueblo, acusó abiertamente a Tiberio de la muerte de su querido esposo.

Al ser parte de la familia imperial intentó persistentemente colocar a sus hijos en los primeros puestos de la sucesión al trono del imperio romano, cosa a la que Tiberio y su favorito Sejano se oponían.

Pasó a ser acusada de conspirar en contra de Tiberio. En la confusión que se produjo durante su arresto perdió un ojo y, al igual que su madre Julia la mayor, fue exiliada en la isla de Pandataria, junto con sus hijos a excepción de Calígula, permaneció en Pandataria 3 años, se le dejó morir de hambre en el 33 d. C.

[editar] Enlaces externos

HISTORIA18: CHAMPOLLION. Jean-François Champollion, conocido como Champollion el joven (Figeac, departamento de Lot; 23 de diciembre de 1790 – París; 4 de marzo de 1832), filólogo y egiptólogo francés, considerado el padre de la egiptología por haber conseguido descifrar los jeroglíficos.

Jean-François Champollion

Jean-François Champollion.

Jean-François Champollion, conocido como Champollion el joven (Figeac, departamento de Lot; 23 de diciembre de 1790París; 4 de marzo de 1832), filólogo y egiptólogo francés, considerado el padre de la egiptología por haber conseguido descifrar los jeroglíficos. Decía de sí mismo:

«Soy adicto a Egipto, Egipto lo es todo para mí».

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[editar] Biografía

Hijo menor de un vendedor ambulante de libros, Jacques Champollion, y de Jeanne-Françoise; nacido durante la represión de la Revolución Francesa, niño precoz y de talento incomparable, sufrió los estragos de la época en su educación. Con las escuelas cerradas a causa de los problemas internos de Francia, con un padre ausente debido a sus viajes laborales, y una madre analfabeta y enferma, Jean-François fue educado en sus primeros años escolares por su hermano Jacques-Joseph Champollion, doce años mayor que él y autodidacta, y por sus tres hermanas mayores: Thérèse, Pétronille y Marie-Jeanne. Desde joven ya destacaba sobre los demás niños de su edad: comenzó a hablar latín a los nueve años, hebreo a los trece y árabe a los catorce. Hasta los ocho años estudió en Figeac, donde, a pesar del reconocimiento de su prodigio por parte de sus maestros, dejo un mal recuerdo a sus compañeros. Con frecuencia se hablaba de él como de un bicho raro, era indisciplinado y con tendencia a la frustración y a los ataques de ira, y su capacidad de concentración en aquellos temas que eran de su interés era inusual para un niño de su edad. Por desgracia para sus maestros, si la asignatura no era de su agrado, mostraba una absoluta falta de interés y de respeto.

A pesar de su carácter difícil, su familia jamás flaqueó en el abierto apoyo que demostraban hacía los singulares y poco convencionales temas de estudio del joven Champollion. Al fracasar en otras áreas de estudio como las matemáticas o la ortografía, y ante su total desagrado hacia la escuela y sus estamentos, sus padres claudicaron y contrataron un tutor particular para su hijo. A los diez años fue a vivir a Grenoble donde su familia veía un buen futuro para un muchacho con sus capacidades. Su hermano que para aquel entonces se había cambiado el apellido por Champollion-Figeac, se ofreció a pagar y supervisar los estudios de su hermano menor. Jean-François continuó con el apellido Champollion, pero para evitar futuros equívocos con su hermano mayor, en ocasiones se refería a sí mismo como Champollion le Jeune (Champollion el Joven) Al comienzo de su estancia en Grenoble empezó a acudir a una escuela privada, gracias a la cual llegó a dominar el latín y el griego, para más adelante dedicarse al árabe, el hebreo y las lenguas de siria y caldea.

A los once años de edad conoció a Jean-Baptiste Joseph Fourier, miembro de la comisión de Napoleón, y un apasionado amante de la cultura y las artes egipcias. Fourier se hallaba en Grenoble para trabajar en la Description, la afamada enciclopedia sobre Egipto escrita a raíz de la incursión militar de Napoleón Bonaparte en el país de las Pirámides. Fourier empleó al joven Champollion para una tarea de investigación que le era necesaria para poder escribir el prefacio de la Description. Es probable que también le enseñara a su joven aprendiz algunos jeroglíficos, despertando en el el interés por la egiptología.

[editar] El Liceo

Fue uno de los primeros alumnos que pasó el examen para ingresar en el Liceo cuando fue fundado. Gracias a sus notas obtuvo una beca del Estado que cubría dos tercios de la matrícula; del resto de su manutención se ocupó su hermano mayor. Sin embargo al joven Jean-François la vida del liceo le desagradó desde un comienzo. No soportaba la disciplina militar, que consideraba inútil y sin sentido, resistiéndose a ella pese a que eso significaba encontrarse con faltas graves en su expediente académico. Odiaba las matemáticas, impartidas de manera obligatoria, y se resistía ante el estricto plan académico que no permitía el estudio del hebreo, del árabe, el sirio y el caldeo, idiomas en los que estaba ahondando desde su llegada a Grenoble. Aguantó en el liceo un par de años a falta de una salida mejor a la hora de completar sus necesarios estudios, y aprendió en privado el copto, el italiano, el inglés y el alemán. En 1807 los estudiantes del liceo protagonizaron una revuelta en contra de las estrictas normas de estudio, y Jacques-Joseph finalmente permitió que su hermano viviera en su casa, bajo su cuidado, y tan solo acudiera a la escuela cuando lo considerara necesario.

[editar] París

En agosto de ese mismo año terminó sus estudios en Grenoble, y Champollion se trasladó a la capital, París, con el fin de proseguir con sus estudios sobre lenguas antiguas. Comenzó entonces su interés por el estudio de los jeroglíficos egipcios, y no era el único: por toda europa, los intelectuales, encerrados en bibliotecas, y en el más estrecho de los hermetismos, trabajaban cada uno por su cuenta para ser el primero en resolver el acertijo de los jeroglíficos. Presionado por los magros, pero constantes avances de algunos de estos eruditos, Jean-François sentía que el tiempo se le escapaba; tan sólo su hermano, con grandes dotes para las lenguas antiguas y que ya había hecho un fallido intento de descifrar la piedra Rosetta, comprendía el afán de su hermano. De nuevo le apoyó financieramente a pesar de que debía de mantener una familia en aumento.

«No te desanimes con el texto egipcio; éste es el momento para aplicar el precepto de Horacio: una letra te llevará a una palabra, una palabra a una frase y una frase a todo el resto, ya que todo está más o menos contenido en una simple letra. Continúa trabajando hasta que pueda ver tu trabajo por tí mismo...
Champollion

Champollion creía que para entender los textos egipcios, era necesario conocer, traducir e interpretar sin error alguno el copto, capacidad de la que carecían todos aquellos eruditos que aspiraban a descifrar los jeroglíficos. Su esquema de estudio predecía que a través del copto entendería las inscripciones en demótico (una forma abreviada de la escritura hierática) y con la ayuda de la lengua egipcia, alcanzaría a descifrar la escritura jeroglífica. Para ello estudió el copto en El Colegio de Francia, en la Escuela de Idiomas Orientales y en la Biblioteca Nacional de París. También aprendió el copto litúrgico de la mano de un sacerdote egipcio. Siendo apenas un adolescente logró compilar un diccionario de copto conformado por 2000 palabras. El experto en jeroglíficos Silvestre de Saçy, fue uno de sus nuevos maestros. Por desgracia, y debido a la gestión de Napoleón, que no cesaba en su empeño de orquestar constantes campañas militares que desmoralizaban a la nación entera, y ante la escasez de alimentos y la elevada inflación, no existía tiempo para el estudio, y quien quisiera sobrevivir en tales circunstancias, debía de tener la enorme suerte de poseer un trabajo constante y remunerado, algo de lo que carecía Jean-François. Vivía con el eterno temor a ser reclutado en el ejército, escaseaban los jóvenes sanos; su salud estaba muy deteriorada, estaba hundido en una profunda depresión, terriblemente delgado y prácticamente vestido con harapos. El que sería uno de los padres de la egiptología, y el hombre que descifró la piedra Rosetta, era poco más que un pordiosero.

En esta época, con sólo dieciséis años, escribe a su hermano Jacques-Joseph:

«Yo me consagro completamente al copto. Quiero conocer el egipcio tanto como mi propia lengua materna, porque en esta lengua estará basado mi gran trabajo acerca de los papiros egipcios
Champollion, 1807

[editar] Universidad de Grenoble

Su suerte volvería a cambiar en 1809 cuando, contando tan sólo con 18 años de edad, publicó su geografía de Egipto, una primera parte de lo que pretendía ser una obra de mayor envergadura. Gracias a esta publicación obtuvo una plaza como profesor de Historia Antigua en la recién fundada Universidad de Grenoble. Jacques-Joseph obtuvo aquel mismo año, y en la misma universidad, una plaza como profesor de Literatura Griega. Ambos hermanos obtuvieron el doctorado. A pesar de contar con un trabajo estable y digno, seguían teniendo problemas, no sólo de dinero, sino también personales y políticos. En 1813, mientras Jean-François percibía un sueldo miserablemente bajo, lo cual lo obligaba a humillarse dando clase a antiguos compañeros del Liceo a los que en su momento había considerado inferiores a él, y la familia de Rosine Blanc (acaudalados dueños de una fabrica de guantes), la muchacha a la que cortejaba, se negaba a permitir que contrajeran matrimonio, Jacques-Joseph atravesaba problemas con su esposa y su familia.

Ambos hermanos tenían un interés enfermizo y preocupante por la política; confesaban ser abiertamente bonapartistas, eran dolorosamente francos y sinceros, y con frecuencia sacaban de sus casillas a todo aquel que intentara ejercer cierta autoridad sobre ellos. No sabían utilizar la diplomacia y se granjeaban enemistades con mucha asiduidad. Era imposible que pasaran inadvertidos por donde fueran. La mayor preocupación de los hermanos residía en la difícultad de conseguir copias de los jeroglíficos, algo que nunca hubiera pasado en París.

En 1814 los hermanos Champollion seguían faltos de fondos monetarios, Jean-François más que su hermano, mientras que al otro lado del Canal de La Mancha, en Londres, el doctor Thomas Young, erudito, cientifíco, astrónomo, músico, médico y profesor de Filosofía Natural de la Royal Institute andaba falto de tiempo para dedicarse de la manera en que lo hacía Champollion a la piedra de Rosetta. En el tiempo que logró hacerlo, llegó a identificar correctamente al menos cuarenta signos. Champollion trabajó y corrigió la lista que Young publicó. Durante mucho tiempo mantuvieron correspondencia de manera esporádica, tuvieron una amistad bastante superflua que menguó con el tiempo, y en ocasiones llegaron a considerarse acérrimos enemigos y rivales.

Cuando en el año 1814 Napoleón abdicó y partió de Francia hacia la isla de Elba, Luis XVIII subió al trono de Francia. La partida de Napoleón evitó el ataque del ejército austríaco, que le había declarado la guerra a Francia un año antes. Los hermanos Champollion, a pesar de haber críticado en algún momento al régimen de Napoleón, seguían siendo fieles bonapartistas. Uno de sus defectos era que tanto Jacques-Joseph, que consideraba a Bonaparte su héroe, como Jean-François, no sabían mantener sus inclinaciones políticas en secreto. Empezaron a criticar con dureza a la monarquía.

En marzo de 1815 Napoleón volvía de su exilió en Elba a Francia. De camino a París se detuvo un día entero en Grenoble donde conoció a los hermanos Champollion. Tanta fué la impresión que le produjo a Jacques-Joseph que éste tomó la decisión de abandonar a su familia y seguir a Napoleón hacia el norte. Auspiciado por la visita de su héroe Jean-François publicó un artículo que resultó ser un polvorín en su contra. En su escrito se podía leer:

«Napoleón es nuestro príncipe legítimo
Champollion, 1815

Con esta cita dejaba bien claro cuales eran sus lealtades en el ámbito político. No pudo elegir momento más inoportuno. Napoleón se embarcó en la difícil tarea de ganar una guerra que tenía perdida de antemano; Waterloo, y de nuevo marchó al destierro. Esta vez a la lejana isla de Santa Elena. Mientras tanto Grenoble, que permanecía fiel al dictador, acabó siendo bombardeada conjuntamente por los ejércitos de Austria y Cerdeña. Jean-François, preocupado por su hermano mayor que se encontraba aún en París, le esribió estás líneas:

«sobre todo sálvate tú... yo no tengo ni esposa ni un hijo
Champollion, 1815

[editar] Destierro

En 1816 fueron oficialmente expulsados de la Universidad y condenados al destierro en Figeac, el sitio que les había visto nacer, compartiendo la casa familiar con su anciano y alcohólico padre y dos de sus tres hermanas, las solteras Thérèse y Marie-Jeanne. En 1817 le levantaron la sentencia al menor de los Champollion que pudo regresar a Grenoble donde, en diciembre de 1818, pudo finalmente casarse con Rosine.

Hacia finales de 1821 Champollion había hecho verdaderos e importantes progresos en sus estudios de los signos jeroglíficos. Primero había logrado demostrar que la escritura hierática no era sino una forma más simple y abreviada de la escritura jeroglífica. Por su parte la escritura demótica era una versión posterior y todavía más simplificada de la hierática. En resumen los antiguos egipcios habían utilizado tres escrituras diferentes para escribir el mismo idioma. Ese mismo año logró clasificar y componer una tabla de 300 signos jeroglíficos, hieráticos y demóticos, lo que le permitió hacer transcripciones entre los tres.

Pese a los extraordinarios avances de sus trabajos, su vida personal no iba nada bien. Volvía a estar enfermo, deprimido, sin empleo y otra vez en París. Compartía casa en la rue Mazarine, cerca del Institute de France, donde su hermano había encontrado un trabajo.

Gracias a las comparaciones de varios textos escritos con signos jeroglifícos se percató de que existían letras homófonas; podían sonar igual, pero se escribían de dos formas distintas. Como la T en Cleopatra y Ptolomeo: sonaba igual, pero se escribía de manera distinta en cada uno de los nombres. Pronto pudo estudiar las inscripciones del templo de Karnak, situado en Tebas, lo que le permitió reconstruir el nombre de Alejandro. Tardó poco tiempo en lograr reconstruir un alfabeto fonético que se podía aplicar a todos los nombres grecorromanos que habían sido escritos en egipcio. Le faltaba lo más difícil: lograr descifrar los nombres reales en egipcio.

El 14 de septiembre de 1822 la puerta del despacho de Jacques-Joseph se abrió de golpe y un emocionado Jean-François, que había estado trabajando en casa, como era costumbe, entró corriendo al grito de Je tiens l'affaire! (¡Lo tengo!) y cayó desvanecido al suelo. Durante unos instantes Jacques-Joseph creyó que su hermano estaba muerto. Nada más lejos de la realidad, el jovén Champollion había recibido textos mil quientos años más viejos que los de la Piedra Rosetta, que contenían nombres reales. Para su asombro, había sido capaz de reconocer nombres de reyes egipcios que previamente se había encontrado en las obras grecorromanas.

Apenas trece días después, el 27 de septiembre, se presentó su descubrimiento ante la Academia de Inscripciones de París, de manera formal, por medio de una carta. Carta para M. Dacier relativa al alfabeto fonético jeroglífico utilizado por los egipcios (Bon-Joseph Dacier era el secretario de la Academia por aquel entonces) La carta se tradujo y publicó en varios idiomas y empezaron los elogios y las críticas. Algunos no le creyeron; otros, como Thomas Young, lo acusaron de robar las ideas de otros. Champollion no se rindió; gracias a las visitas al Museo de Turin, que albergaba muchos textos jeroglíficos, en el año 1824 tenía perfeccionado su sistema y se vio con fuerzas para publicar Précis du système hiéroglyphique des anciens Égyptiens (Resumen del sistema jeroglífico de los antiguos egipcios) En esta obra explicaba la complicada naturaleza de los jeroglíficos:

«La escritura jeroglífica es un sistema complejo, una escritura que es a un tiempo figurativa, simbólica y fonética en un mismo texto, en una misma frase y, debería decir, casi en una misma palabra
Champollion, 1822

[editar] Museo del Louvre

En 1826 logró el reconocimiento al trabajo de toda una vida. Fue nombrado conservador de la colección egipcia del museo del Louvre. Recopilaba objetos para montar exposiciones, organizaba la propia exposición, y sobre todo tenía que enfrentarse a todos aquellos colegas que no creía que mereciera el respeto que se había ganado con su trabajo. Consiguió que los objetos fuesen expuestos de forma sensata y cronológica, aunque no le permitieron decorar las salas con un estilo verdaderamente egipcio.

Dos años después se cumplió su mayor sueño; poder visitar Egipto. Fue integrante de una misión franco-toscana de la que también era parte el egiptólogo italiano Ippolito Roselini, además de doce artistas, delineantes y arquitectos. Fue la primera y única vez que pudo pisar tierra egipcia. Desembarcaron en Alejandría el 18 de agosto de 1828, primero fueron al Cairo, donde vieron por vez primera las pirámides. El 4 de diciembre llegaron a Asúan, al sur del país. Después se internaron en Nubia para poder visitar los templos ramésidas excavados en la roca en Abu Simbel.

Un fragmento de la carta que le escribe a su hermano muestra sus primeras impresiones:

«Aunque sólo fuera por el gran templo de Abu Simbel, valdría la pena el viaje a Nubia: es una maravilla que hasta en Tebas considerarían algo bellísimo. El trabajo que costó esta excavación desafía la imaginación. La fachada está decorada con cuatro estatuas sedentes colosales, de altura no inferior a los dieciocho metros. Las cuatro, obras de soberbia artesanía, representan a Ramsés el Grande: sus caras son retratos y guardan un parecido perfecto con las imágenes de este rey que hay en Menfis, en Tebas y en cualquier otro lugar. También lo es la entrada; el interior es totalmente digno de visitarse, pero hacerlo supone una ardua tarea. A nuestra llegada la arena y los nubios encargados de trasladarla habían bloqueado la entrada. Hicimos que la despejaran de manera que abrieran un pequeño hueco y tomamos entonces todas las precauciones que pudimos contra la arena que caía, que en Egipto, así como en Nubia, amenaza con sepultarlo todo. Yo iba casi completamente desnudo; sólo llevaba mi camisa árabe y los calzones de algodón, y avancé reptando sobe el estómago hacia el pequeño umbral de una puerta, que, de haber estado despejada, habría medido por lo menos siete metros y medio de alto. Pensé que avanzaba hacia la boca de un horno y, deslizándome hacia el interior del templo, me encontré en una atmósfera a 52ºC de temperatura... Tras pasarme dos horas y media admirándolo todo y haber visto todos los relieves, se impuso la necesidad de respirar un poco de aire puro y me fue necesario volver a la entrada del horno.
Champollion, 1828

[editar] Muerte

Después de pasar 18 meses de trabajo de campo, disfrutando de la auténtica vida de un arqueólogo, su salud comenzó a resentirse. Volvió exhausto a Francia para completar su obra más grande y ambiciosa, su Grammaire égyptienne (Gramática egipcia). En marzo de 1831 fue nombrado profesor de Arqueología en el College de Francia. No disfrutaría demasiado tiempo de su merecido puesto. Murió el 4 de marzo del año siguiente. Tenía 41 años, sufría de diabetes, padecía tisis, gota, parálisis, tenía enfermo el hígado y también el riñón. Un ataque al corazón acabo con su vida.

Jacques-Joseph quedó destrozado tras la muerte de su hermano menor. En 1836, como homenaje póstumo a su hermano, logró terminar y editar la última obra de Jean-François Champollion: la Gramática egipcia cuya elaboración le había hecho salir del país de las pirámides con el que tanto había soñado.

[editar] Carrera

La tumba de Champollion, presidida por un obelisco, en el cementerio del Père-Lachaise.
  • Liceo de Grenoble
  • Estudio de las lenguas semítico-camíticas en París
  • Profesor adjunto de Historia en la Universidad de Grenoble
  • Conservador del Museo Egipcio del Louvre
  • Catedrático de Arqueología Egipcia en el Collège de France

[editar] Museos Champollion

  • En su casa en Figeac
  • Casa Champollion en Vif, en Isére, antigua propiedad de su hermano egiptólogo

[editar] Bibliografía

  • 1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques.
  • 1824, Précis du système hiéroglyphique des anciens Égyptiens.
  • 1826, Lettres à M. le Duc de Blacas d'Aulps.
  • 1827, Notice descriptive des monuments égyptiens du Musée Charles X.
  • 1828, Précis du système hiéroglyphique des anciens Égyptiens ou Recherches sur les élémens premiers de cette écriture sacrée, sur leurs diverses combinaisons, et sur les rapports de ce système avec les autres méthodes graphiques égyptiennes.
  • 1828-29, Lettres écrites d'Égypte et de Nubie [1]
  • 1836, Grammaire égyptienne (Gramática egipcia, obra póstuma)
  • 1841, Dictionnaire égyptien en écriture hiéroglyphique (Diccionario egipcio de escritura jeroglífica)

Casi todos ellos editados tras su fallecimiento. 1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des h1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiquesiéroglyphes phonétiques1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des h1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiquesiéroglyphes phonétiques1822, Lettre à M. Dacier relativ11822, 1822,1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phon1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiquesétiquesLettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiérglyphes phonétiquese à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques

[editar] Enlaces externos

1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques1822, Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques

HISTORIA18: SEGÚN MIS RECUERDOS HIPÓLITA FUE UNA SAÚBA Y TENÍA UNA COMANDERÍA Y MELANIPA TAMBIÉN MENCIONADA AQUÍ ES UNA DIOSA. ESTOY ORGANIZANDO MI MENTE, Y RECORDANDO TODO ESTO.

Hipólita

Heracles lucha contra las amazonas, ánfora ática con figuras negras 530520 a. C., Museo del Louvre.

En la mitología griega, Hipólita (en griego antiguo Ιππολύτης) es la reina amazona, dueña de un cinturón mágico que le había regalado su padre, Ares, el dios de la guerra.

El noveno trabajo de Heracles fue obtener el cinturón, a petición de Admete, la hija de Euristeo. En una versión de la historia, Hipólita se enamoraba de Heracles y le daba el cinturón voluntariamente. De acuerdo con otra Heracles obtenía el cinturón secuestrando a la hermana de Hipólita, Melanipa, y exigiendo el cinturón como rescate, y liberándola tras conseguirlo.

Después de que Heracles obtuviese el cinturón, Teseo, uno de los compañeros de Heracles, secuestra a Antíope, otra hermana de Hipólita. Las amazonas atacan entonces (porque Hera, la enemiga de Heracles, había difundido el malintencionado rumor de que Heracles estaba allí para atacarlas o secuestrar a Hipólita), pero Teseo y Heracles escapan con el cinturón y con Antíope. Según otra versión, Heracles mata a Hipólita en su huida. Para rescatar a Antíope, las amazonas atacan Atenas pero fracasan, muriendo en algunas versiones Antíope durante el ataque.

En muchas versiones Teseo se casa con Antíope o con Hipólita, teniendo un hijo llamado Hipólito. Teseo terminaría casándose con Fedra, bien tras haber abandonado a su anterior esposa, o tras la muerte de ésta en el parto. En la versión en la que Teseo está casado con Hipólita y la abandona, ésta intenta vengarse llevando a las amazonas a la boda de Teseo y Fedra con la intención de matar a todos, aunque fracasa al ser asesinada, según las versiones, por los hombres de Teseo o por Pentesilea, otra amazona.

[editar] Origen

Cuando el sol está en la constelación de Aries, la constelación de Andrómeda se pone. Esta última, que parece tener una larga falda, se considera femenina en la mitología griega. Tiene también tres brillantes estrellas cercanas alineadas, que dan la impresión de ser un cinturón (como las tres de estrellas de la constelación de Orión).

La constelación completa parece tener algo sujeto a su parte superior, que en el mito griego del sacrificio de Andrómeda se identifica con una cadena. Otras historias lo identifican con una espada (descartando las partes de la cadena que forma parte de la constelación), dando a entender que la constelación es una guerrera amazona, probablemente Hipólita.[cita requerida]

Hacia la dirección del tránsito del sol, tras Andrómeda, están las Pléyades, consideradas en la mitología griega siete hermanas. Tras obtener el cinturón de Hipólita, Heracles tuvo que enfrentarse a una banda de mujeres (más amazonas).

[editar] Otros personajes con el mismo nombre

HISTORIA18: ¿ES LA COMANDERÍA LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA MÁS ANTIGUA QUE SE RECUERDA?

Comandería

Comandería (郡 en pinyin: jùn) fue un nivel administrativo histórico de China. Durante la Dinastía Zhou, perteneció a un distrito (縣 / 县). Qin Shi Huang invirtió la jerarquía e hizo comanderías mayores que los distritos. Durante las Dinastías Sui y Tang, las comanderías fueron abolidas y reemplazadas por prefecturas zhou (州).

FILOSOFÍA19: VEÁMOS COMO EN CASTELLANO LA PALABRA "PODER" SE ASOCIA CON "CAPACIDAD" Y "SER CAPAZ DE", ESTUDIEMOS LA PALABRA "PODER" EN OTROS IDIOMAS.

 

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

poder 1

  1. m. Dominio,facultad y jurisdicción que uno tiene para mandar o ejecutar una cosa:
    poder para contratar personal.
  2. Fuerza,vigor,capacidad:
    poder de convicción.
  3. Posesión actual o tenencia de una cosa:
    tiene las llaves en su poder.
  4. Suprema potestad rectora y coactiva del Estado:
    los monarcas absolutos acumulaban todo el poder.
  5. Facultad que alguien da a otra persona para que,en lugar suyo y representándole,pueda ejecutar una cosa. Más en pl.:
    le dio poderes para acceder a su cuenta bancaria.
  6. pl. Facultades,autorización para hacer una cosa:
    dio a su administrador poderes para gestionar su hacienda.
  7. poder absoluto Despotismo.
  8. poder adquisitivo Posibilidades económicas de una persona,capacidad que tiene para adquirir bienes o servicios.


Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

poder 2

  1. tr. Tener capacidad para hacer algo:
    solo él puede arreglarlo.
  2. Tener facilidad,tiempo o lugar de hacer una cosa:
    ¿puedes venir?
  3. Ser lícito hacer una cosa. Más en frases neg.:
    aquí no se puede aparcar.
  4. Vencer a una persona,ser más fuerte que ella:
    mi hermano te puede,y si te metes conmigo te pegará.
  5. intr. impers. Ser contingente o posible que suceda una cosa:
    puede que vaya.
  6. a o hasta más no poder loc. adv. Todo lo posible:
    llovía a más no poder.
  7. no poder más loc. Estar sumamente fatigado o no tener tiempo y lugar suficientes para abarcar lo que se está haciendo:
    no puedo más,voy a descansar un rato.
  8. poderle algo a alguien loc. Ser alguna cosa demasiado intensa para poder vencerla:
    le puede la curiosidad.
  9. ¿se puede? loc. Expresión con que se pide permiso para entrar en un lugar.
    Irreg. Véase conj. modelo.


Preguntas en los foros con la(s) palabra(s) 'poder' en el título:


'poder' también aparece en estas entradas

abatir - absolutismo - absoluto - absorbente - abundancia - abuso - acomodación - administrar - adopción - agente - alargadera - albarán - alimenticio - alma - alternancia - ambición - aniquilador - ansia - antepecho - antidetonante - apartadero - apoderado - apoderar - arañar - armado - armamentismo - arribismo - arribista - arrollar - asegurar - atalaya - atropellar - atropello - autoconfianza - autocracia - autócrata - autorización - autorizar - avidez - bajada - bastantear - bastanteo - bicameral - caber - cacho - decreto - definición - delegar - deliberante - monarquía
Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

poder

  • mando, poderío, dominio, autoridad, jurisdicción, potestad, preponderancia, supremacía, pujanza, señorío
    • Antónimos: sumisión, subordinación
  •  
  • potencia, fuerza, vigor, energía, empuje
    • Antónimos: incapacidad, impotencia
  •  
  • permiso, autorización, licencia, concesión, prerrogativa, privilegio
  • lograr, conseguir, obtener, alcanzar, permitirse
  • valer, ser capaz


'poder' también aparece en estas entradas
poder1.

(Del lat. *potēre, formado según potes, etc.).

 

1. tr. Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.

2. tr. Tener facilidad, tiempo o lugar de hacer algo. U. m. con neg.

3. tr. coloq. Tener más fuerza que alguien, vencerle luchando cuerpo a cuerpo. Puedo A Roberto.

4. intr. Ser más fuerte que alguien, ser capaz de vencerle. En la discusión me puede. U. t. en sent. fig. Me pueden sus impertinencias.

5. intr. Ser contingente o posible que suceda algo.

MORF. U. solo en 3.ª pers. Puede que llueva mañana.

 

 

MORF. Conjug. modelo.

a más no ~.

1. loc. adv. U. para explicar que alguien ejecuta algo impelido y forzado y sin poder excusarlo ni resistirlo.

2. loc. adv. Todo lo posible.

3. loc. adv. no poder más.

hasta más no ~.

1. loc. adv. a más no poder (todo lo posible). Alabar una cosa hasta más no poder.

no ~ alguien consigo mismo.

1. loc. verb. Aburrirse, fastidiarse aun de sí propio.

no ~ con alguien.

1. loc. verb. No poder sujetarlo ni reducirlo a la razón.

2. loc. verb. coloq. Sentir repugnancia hacia alguien o algo. No puedo con la sidra.

no ~ más.

1. loc. verb. Tener precisión de ejecutar algo.

2. loc. verb. Estar sumamente fatigado o rendido de hacer algo, o no poder continuar su ejecución.

3. loc. verb. No tener tiempo y lugar suficientes para concluir lo que se está haciendo.

no ~ menos.

1. loc. verb. Ser necesario o preciso.

no ~ parar.

1. loc. verb. Tener gran desasosiego o inquietud por causa de un dolor o molestia.

no ~se tener alguien o algo.

1. loc. verb. Tener gran debilidad o flaqueza.

no ~se valer alguien.

1. loc. verb. Hallarse en estado de no poder remediar el daño que le amenaza o evitar una acción.

2. loc. verb. No tener expedito el uso de un miembro.

no ~se valer con alguien.

1. loc. verb. No poder reducirlo a su intento o a lo que debe ejecutar.

no ~ tragar a alguien.

1. loc. verb. Tenerle aversión.

no ~ ver a alguien.

1. loc. verb. Aborrecerle.

no ~ ver a alguien pintado, o ni pintado.

1. locs. verbs. Aborrecerle con tanto extremo, que ofende el verle u oírle.

~ alguien leer.

1. loc. verb. desus. poder poner cátedra.

por lo que pudiere tronar.

1. loc. verb. Por lo que sucediere o acaeciere. Se usa cuando alguien se previene o trata de prevenirse contra un riesgo o contingencia.

puede que.

1. loc. adv. Acaso, quizá. Puede que llueva. Puede que venga.

¿se puede?

1. expr. U. para pedir permiso de entrada en un sitio donde hay alguien.




Ver artículo enmendadopoder2.

 

 

1. m. Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo.

2. m. Gobierno de un país.

3. m. Acto o instrumento en que consta la facultad que alguien da a otra persona para que en lugar suyo y representándole pueda ejecutar algo. U. m. en pl.

4. m. Posesión actual o tenencia de algo. Los autos están en poder del relator

5. m. Fuerza, vigor, capacidad, posibilidad, poderío.

6. m. Suprema potestad rectora y coactiva del Estado.

~ absoluto.

1. m. despotismo.

~ adquisitivo.

1. m. Capacidad económica para adquirir bienes y servicios.

~ arbitrario.

1. m. despotismo.

~ constituyente.

1. m. El que corresponde a la soberanía popular para organizarse, dictando y reformando sus Constituciones.

~ de resolución.

1. m. Fís. Capacidad de un instrumento para representar o hacer perceptibles las imágenes o señales de dos sucesos u objetos próximos en el espacio o en el tiempo.

~ ejecutivo.

1. m. El que tiene a su cargo gobernar el Estado y hacer observar las leyes.

~ espiritual.

1. m. El que emana de una autoridad religiosa.

~ fáctico.

1. m. El que se ejerce en la sociedad al margen de las instituciones legales, en virtud de la capacidad de presión o autoridad que se posee; p. ej., la banca, la Iglesia, la prensa.

~ judicial.

1. m. El que ejerce la Administración de Justicia.

~ legislativo.

1. m. Aquel en que reside la potestad de hacer y reformar las leyes.

2. m. En los países democráticos, Parlamento o asamblea legislativa.

~ liberatorio.

1. m. fuerza liberatoria.

~ moderador.

1. m. El que ejerce un jefe de Estado que no tiene poder ejecutivo.

2. m. El que desempeñan los presidentes de las instituciones sociales.

~ separador.

1. m. Fís. poder de resolución.

~ temporal.

1. m. Gobierno de un Estado, por oposición al poder espiritual.

2. m. El que tenían los papas como jefes de los Estados Pontificios.

~es públicos.

1. m. pl. Conjunto de las autoridades que gobiernan un Estado.

a ~ de.

1. loc. prepos. p. us. a fuerza de. A poder de ruegos logró su intento

caer bajo el ~ de alguien.

1. loc. verb. coloq. Estar sujeto a su dominio o voluntad.

caer alguien en ~ de las lenguas.

1. loc. verb. ant. Exponerse, dar motivo a que se hable mal de él con libertad.

de ~ a ~.

1. loc. adv. U. para dar a entender que algo se ha disputado o contendido de una parte y otra con todas las fuerzas disponibles para el caso. Los ejércitos dieron la batalla de poder a poder

2. loc. adv. Taurom. U. para expresar que, en la suerte de banderillas, el diestro provoca la arrancada de la res avanzando hacia ella.

hacer un ~.

1. loc. verb. coloq. U. para incitar a esforzarse a quien se excusa de hacer algo que le mandan.

~ de Dios.

1. loc. interj. U. para exagerar el mérito, grandeza o abundancia de algo.

por ~.

1. loc. adv. Con intervención de un apoderado. Casarse por poder

V.

exceso de poder

residuo del poder



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