Blogia

petalofucsia

FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN: EL CRISTIANISMO. El cristianismo es una religión monoteísta de origen semita que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo en redención de los pecados del género humano, y resucitando después su muerte.

Cristianismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Christian cross.gif
Cristianismo
FundadorJesucristo
DeidadYahvé o Dios
TipoMonoteísmo, Abrahámica
Nombre y número de seguidoresCristianos, unos 2000 millones[1]
Texto sagradoLa Biblia
Nace enProvincia romana de Judea
Tierra SantaTierra Santa
Primer país que adoptó como religión oficial al cristianismoArmenio Armenia
País con mayor cantidad de cristianos en el mundoBandera de los Estados Unidos Estados Unidos
RamasCristianismo Armenio, Cristianismo Copto, Ortodoxismo, Catolicismo, Protestantismo, Restauracionismo, Bautistas, Anglicanismo
SímboloLa cruz
ComunidadesCongregaciones
Edificios religiososTemplos, Abadías, Monasterios, Basílicas, Catedrales, Conventos, Capillas, Iglesias, Templos (SUD),Salones del Reino
Primera catedral cristianaArmenio Armenia

Catedral de Ejmiatsin (Ejmiatsin)

Catedral más grande del mundoMarfileño Costa de Marfil

Basílica de Nuestra Señora de la Paz (Yamusukro)

CleroPatriarcas, Sacerdotes, Archimandritas, Pastores, etc.
Religiones relacionadasJudaísmo e Islam

El cristianismo es una religión monoteísta de origen semita que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo en redención de los pecados del género humano, y resucitando después su muerte.

Dentro de sus textos y escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, el cual constituye, junto con la Biblia Septuaginta (más antigua que el Tanaj), la base y la fuente para el Antiguo Testamento de las diferentes Biblias cristianas. Por este motivo es considerada una religión abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.

Sus inicios datan del año 33[2] aproximadamente, cuando era considerada una secta judía al igual que otras creencias de la época.[3] Desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio romano en el siglo IV, ha influido de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras culturas a través del mundo. En la actualidad posee más de 2.100 millones de fieles,[1] o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del mundo.

La palabra "cristianismo" proviene del griego χριστιανός, christianós, cristiano, la cual a su vez proviene del nombre propio Χριστός, Christós, Cristo, traducción del hebreo "Mesías" que significa "Ungido". El origen del término se indica en el libro de Hechos de los Apóstoles:

«Después de esto, Bernabé fue a Tarso a buscar a Saulo, y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron con la iglesia un año entero, enseñando a mucha gente. Fue en Antioquía donde por primera vez se les dio a los discípulos el nombre de cristianos»
Hechos 11:25-26.[4]

Contenido

[ocultar]

[editar] Creencias

El criterio general para basar las creencias se encuentra en sus escritos sagrados, entre los que destaca la Biblia, siendo la única fuente doctrinal válida de muchas denominaciones, en particular las de corriente protestante.

Otra fuente doctrinal importante son los credos, aunque no poseen necesariamente la unicidad de criterios para su aceptación, ya que pueden ser aceptados total o parcialmente, o rechazados en su totalidad, dependiendo de la denominación. Algunas tradiciones cristianas, tales como los bautistas y las Iglesias de Cristo, aceptan estas creencias, pero no el credo mismo, debido a que los credos son considerados en estos grupos como no pertenecientes a las escrituras. Todo lo anterior sucede también con otros escritos aunque no poseen tanta aceptación como la Biblia.

Ya desde los primeros tiempos de difusión de las ideas de Cristo y de las diferentes escuelas que formaron los discípulos suyos al final de su vida y su ministerio históricos, biográficos y humanos,[5] surgieron diferencias muy significativas respecto del papel e importancia de Cristo, de su rol redentor, de su naturaleza, y de su posterior deificación, y de muy numerosas cuestiones doctrinales referentes a su predicación, ideas y enseñanzas, la selección de textos que pudieron haberlas descrito de forma más correcta —el Nuevo Testamento, los llamados Logia (dichos o palabras) de Jesús, o bien, los evangelios y escritos gnósticos y apócrifos—, y la interpretación —textual o contextual— de sus cuerpos de textos sagrados.

De hecho, de los doce que, según el testimonio de dos de los llamados Evangelios canónicos, habrían sido investidos como apóstoles de forma original, sólo cinco de ellos dejaron documentos que fueron admitidos en el Canon del Nuevo Testamento, el resto de los doce —incluyendo a Judas Iscariote—, y algunos de los cinco ya antes mencionados, pasaron a la historia como autores de documentos gnósticos, que, al paso de los siglos, dejaron de ser vistos como textos sagrados, llegando a ser tenidos por apócrifos.

Debe tenerse en cuenta que el nombre de cristianos ha sido compartido desde entonces, a través de los siglos, y no siempre de formas muy armónicas, por grupos numerosos de creyentes, cada cual, a su vez, llegó a desconocer como cristianos a grupos con posturas dogmáticas concretas distintas de las propias (de las de ese mismo grupo en especial). Dicho de otra forma, el nombre de cristianos es el nombre común de grupos tan distintos entre sí como los gnósticos, arrianos, cristianos ortodoxos adherentes al dogma calcedonio, cristianos ortodoxos divergentes del dogma calcedonio, católicos romanos, cátaros o albigenses, templarios y masones, angloepiscopalianos, grupos preprotestantes, protestantes y paraprotestantes de todas las tendencias, y otros tipos de grupos que reflejan posturas dogmáticas concretas bastante más disímiles.

A través de los siglos, todos estos distintos grupos confesionales, o al menos doctrinales, reivindican a Cristo como su Maestro, y no pocos de ellos como su Líder, Rey, Señor o Dios, y algunos, así mismo, como su Redentor o Salvador, acogiendo con gusto y proverbial cariño todas sus enseñanzas —o cuerpos doctrinales que en su nombre les fueron entregadas—, y dando testimonio de estos hechos de múltiples maneras, que incluyen el dejarse privar de la existencia antes que renegar de su adhesión a él.

Aunque existen enormes diferencias en las creencias de aquellos que se identifican como cristianos, aun así es posible plantear afirmaciones generales las que describen las creencias de una gran mayoría, entre las que destacan:

Cristo crucificado, de Diego Velázquez.
  • Jesucristo es el Mesías (o Cristo) descrito en el Antiguo Testamento y el hijo de Dios. Las corrientes principales del cristianismo aseguran que es completamente Dios (o divino) y completamente humano: dos naturalezas en una persona.
  • La "Resurrección General", en la cual las personas que han vivido se levantarán de la muerte al final del tiempo, para ser juzgadas por Jesucristo.

No todos los cristianos han aceptado completamente estos estatutos de fe. De hecho, la mayor parte de los credos apuntan a diferenciar ciertas creencias de otros cristianos primitivos, los cuales son tomados usualmente como heréticos, ya que representan una divergencia consciente de la corriente principal del cristianismo. La mayoría de las disputas se centran en la divinidad de Jesús, la Trinidad, o ambos. Ejemplos de esto incluyen a los grupos ebionitas, los cuales niegan la divinidad de Jesús, así como los grupos docetistas, que niegan que Cristo haya sido humano, o los arrianos, quienes rebaten que el Padre y el Hijo sean "un ser".

 

[editar] Escrituras

Biblia Vulgata.

Existe dentro del cristianismo una agrupación de libros en lo que se conoce como Biblia, que contiene texto sagrado para su consideración y obediencia. Las distintas denominaciones cristianas varían en cuanto a la forma de traducción e interpretación de dichas escrituras.

[editar] Textos

Virtualmente todas las iglesias cristianas aceptan la autoridad de la Biblia, lo cual incluye el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, si bien el canon bíblico, o libros que se incluyen, difieren entre las diferentes denominaciones, como es el caso del Antiguo Testamento.

Las distintas iglesias cristianas ortodoxas, así como distintas iglesias nestorianas y eutiquianas, y la iglesia católica, incluyen en sus Biblias otros libros llamados los deuterocanónicos, que las comunidades cristianas primitivas habían recibido en la Biblia Septuaginta, bastante más extensa que el Tanaj judío hebreo-arameo, de las comunidades israelitas de habla griega de todo el Mundo Clásico.

Debido a la ignorancia de algunos de los padres de la iglesia de esta transferencia cultural, la iglesia occidental mantuvo una postura bastante reservada hacia estos escritos, los deuterocanónicos, durante muchos Siglos. Durante la Reforma protestante del Siglo XVI, Lutero decidió que no eran inspirados, y retomó el Tanaj como su fundamento para el canon del Antiguo Testamento. En medio del debate suscitado, la iglesia occidental optó por recibirlos finalmente como parte del canon.

Las distintas iglesias cristianas ortodoxas, nestorianas de Oriente y eutiquianas de África, jamás participaron del debate: conocían más de cerca el origen de los libros, sabían perfectamente lo que habían recibido, y no necesitaron pronunciarse. El canon de sus Biblias es bastante más amplio que el canon de la iglesia latina occidental, e incluye el Salmo 151, la Oración de Manasés, el Libro III de Esdras y el Libro III de los Macabeos. (Además de éstos, el Libro IV de Esdras y el Libro IV de los Macabeos figuran, así mismo, en muchas importantes versiones y ediciones de la Biblia.)

Cada grupo cristiano suele llamar apócrifos a todos los escritos no incluidos en su versión del canon, si bien las diferentes confesiones dentro del cristianismo coinciden en el uso de este término para hacer referencia a los textos excluidos del canon de las Biblias cristianas ortodoxas. Solamente la iglesia latina, y algunos protestantes respetuosos, llaman deuterocanónicos a los libros católicos ausentes de las Biblias protestantes. Las iglesias de Oriente rechazan de manera terminante el uso occidental de distinguir los libros propios del canon amplio, de los protocanónicos comunes a todos los cristianos.

Algunos grupos cristianos también han generado escrituras adicionales y son consideradas como escritura "inspirada". Ejemplos muy conocidos incluyen el Libro de Mormón, que declara ser otro Testamento de Jesucristo, Doctrina y Convenios, y la Perla del Gran Precio empleados por los mormones; o las escrituras de la fundadora de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy.

Otros, como los Testigos de Jehová, han producido sus propias traducciones de la Biblia en los que se asegura que son la única traducción totalmente confiable. Esta elevación de otras escrituras al mismo nivel de las escrituras aceptadas es la mayor causa de disputas entre estos grupos y las principales corrientes cristianas. Se podría esperar que los luteranos y los calvinistas considerasen las interpretaciones de Lutero y Calvino respectivamente con similar reverencia, pero no es así; de hecho la mayoría de los teólogos católicos y protestantes están de acuerdo que no son de ninguna forma "inspirados".

El grado de sacralidad de los textos bíblicos varía entre las distintas denominaciones. En el catolicismo y la iglesia ortodoxa, el texto suele ser considerado per se digno de algún grado de culto, y es llevado en procesión y colocado en altares o lugares dignificados. En el protestantismo, el texto carece de este tipo de valoración y sólo es tomado en cuenta, en forma independiente al libro físico, el contenido de las escrituras y su interpretación.

[editar] Interpretación

Entre las distintas denominaciones cristianas no existe consenso en la interpretación de la Biblia, lo cual ha sido la principal causa de las divisiones históricas y presentes en la doctrina y práctica cristiana. La posición más extrema en cuanto a la literalidad y conservacionismo del contenido de la Biblia cristiana se ha denominado "fundamentalismo cristiano" y se asocia principalmente al protestantismo. Esto tiene relación a uno de los principios de la Reforma, que es la sola scriptura de acuerdo a lo cual, se ve a la Biblia como la única y final fuente de fe y doctrinas y asume que cualquier creyente cristiano es capaz de interpretarla.

Católicos, ortodoxos y algunos anglicanos consideran a la Biblia como una fase formativa de la tradición de la iglesia, la cual ha sido continuada mediante decisiones de los concilios ecuménicos, las escrituras de los Padres de la Iglesia y, en el caso del catolicismo, por declaraciones papales.

Una de las causas de las diferencias en las interpretaciones radica en la precisión con la que se han traducido los textos de los originales y se ha transmitido su sentido, con las consideraciones etimológicas y lingüísticas que corresponden.

Debido a esto, existen en el mundo numerosas traducciones de la Biblia, cuyo sentido, muchas veces, carece de la fiabilidad requerida y varía su sentido, hasta el punto de generar controversias doctrinales o de aplicabilidad entre quienes las interpretan.

[editar] La vida después de la muerte

Representación artística del Purgatorio

Las visiones de los cristianos de la vida después de la muerte generalmente involucran el Cielo (también llamado Paraíso) y el Infierno. El catolicismo, desde los primeros siglos cree en un lugar intermedio llamado Purgatorio. A excepción de este último (cuyos habitantes entrarán finalmente al Cielo, después de una "purificación"), la permanencia en estas regiones es usualmente asumida como eterna. Hay, sin embargo, algunos debates en este último punto, por ejemplo entre los ortodoxos.

Muchos cristianos interpretan la "salvación" como la capacidad de entrar al Cielo (y escapar del Infierno) después de la muerte, aunque algunos teólogos han lamentado esta tendencia. La pregunta de "quién es salvo" ha sido considerada como un misterio por muchos teólogos, aunque los protestantes lo consideran como un tema de aceptación de Jesús como único Señor y Salvador, rasgo que es sólo la expresión de un hecho consumado para los predestinacionistas, como los calvinistas. La creencia de que todos serán o pueden ser salvos se conoce como universalismo que deriva de la idea de Apocatástasis aceptada entre otros por los ortodoxos griegos.

Generalmente no está claro cómo la vida después de la muerte se ajusta con la doctrina de la Resurrección General, en cuestiones como, por ejemplo, si la vida eterna comienza inmediatamente después de la muerte, o al final del tiempo; y si esta vida después de la muerte involucrará la resurrección de un cuerpo físico o en una forma espiritual glorificada. La mayoría de los cristianos aseguran que un alma sin conciencia sobrevive a la muerte física del cuerpo, aunque otros, rechazan esto diciendo que solamente los buenos serán físicamente "resucitados", mientras que los otros permanecerán en la tumba.

En cambio, algunos grupos, como los Adventistas del Séptimo Día, y los denominados Testigos de Jehová, aseguran que los muertos están inconscientes e impotentes en sus sepulcros, que no existe nada que sobreviva a la muerte del cuerpo físico, y que en la resurrección Dios devolverá la vida a quienes Él tenga en su memoria, tanto personas justas como injustas. Por lo tanto, lo que creen los Testigos es que la resurrección significará una reconstrucción completa de los seres humanos fallecidos que están durmiendo en el sueño de la muerte.

Algunas denominaciones cristianas, tratadas como apóstatas por las más numerosas o representativas corrientes existentes dentro del cristianismo, han promovido la creencia en la reencarnación (principalmente el Nuevo Pensamiento e iglesias de la Nueva Era) o fantasmas (muchas iglesias espiritualistas se identifican a sí mismas como cristianas). Estos grupos normalmente aseguran que tales doctrinas se pueden encontrar en la Biblia o en la tradición cristiana primitiva.

[editar] El fin del mundo

El Credo Niceno afirma que este mundo algún día llegará a su fin, cuando Cristo regresará (véase Segunda Venida) para juzgar a los vivos y a los muertos e inaugurar un cielo nuevo y una tierra nueva. Además de esta importante doctrina, los cristianos mantienen diferentes opiniones del tiempo, significado y naturaleza de los eventos que preceden el retorno de Cristo. Varias interpretaciones escatológicas como el Futurismo, añaden detalles como el reinado del Anticristo, el Armagedón, el Rapto, y el Milenio. Aunque son de mucha importancia para ciertos grupos, la mayoría de los cristianos y las denominaciones cristianas no le dan un gran énfasis a las enseñanzas escatológicas enfocándose en el Evangelio y las enseñanzas de Cristo. Algunos cristianos esperan que estos eventos ocurran en un futuro muy distante, mientras otros lo interpretan de manera simbólica.

Otros insisten que el Juicio Final es inminente, siguiendo una antigua línea de pensamiento el cual posiblemente se extiende a Jesús mismo. Aunque Jesús no dijo el "día o la hora" otros han intentado predecir el fin del mundo en el año 1000 (la "Larga Noche de Terror"), 1666, 1844 (la Gran Decepción de la historia del movimiento millerita), 2000 y 2001 por nombrar algunos episodios históricos. Tales expectativas son fácil blanco para el humor (por ejemplo, El cuento del molinero de los Cuentos de Canterbury). Aun así, los principales grupos cristianos todavía afirman que algún día, el Juicio Final vendrá, y muchos no estarán preparados.

Algunos grupos sostienen que todos estos eventos ya estan ocurriendo. Los Testigos de Jehová afirman que "los últimos días" referidos en la Biblia comenzaron en 1914, y que Cristo se encuentra gobernando de manera "invisible" desde esta fecha. La Iglesia de la Unificación enseña que Cristo ha retornado en la persona de su fundador, Sun Myung Moon.

[editar] Prácticas

Fracción del pan en la a Eucaristía.

En línas generales, Jesucristo es para los cristianos el Hijo de Dios, por lo que sus prácticas se orientan hacia su relación con Dios, de la cual se desprenden sus actividades típicas.

Dentro de las prácticas ortodoxas y católicas, destancan especialmente siete sacramentos:

  • Bautismo, signo iniciático de introducción al cristianismo. (Bautismo en el Jordán por Juan Bautista);
  • Confirmación, signo que ratifica la fe en Jesucristo;
  • Eucaristía, signo litúrgico de la iglesia católica. (Última Cena);
  • Penitencia, signo de perdón, arrepentimiento de los pecados;
  • Orden Sacerdotal, por el que se inician los sacerdotes. (Lavatorio de pies);
  • Matrimonio, celebración de la unión de un hombre y una mujer ante Dios y la comunidad; y
  • Unción de los enfermos, signo de asistencia al enfermo.

Las diversas denominaciones surgidas tras la Reforma Protestante reconocen mucho menos de siete de estos en número variable; en general, los protestantes reconocen la naturaleza sacramental del bautismo y la Santa Cena (Eucaristía) y los de línea calvinista reconocen la profesión de fe equivalente a la Confirmación de los católicos, pero sólo cuando la persona ya es totalmente consciente de su salvación (actitud que también ha ido ganando aceptación entre varios grupos católicos)[cita requerida]. Grupos anabaptistas y hermandades añaden la inmersión.

Pentecostales y grupos carismáticos enfatizan los "dones del Espíritu" tales como la sanidad espiritual, profecía, exorcismo, hablar en lenguas, o (muy ocasionalmente) manejo de serpientes. Los cuáqueros niegan por completo el concepto de sacramento, pero sus "testimonios" de paz, integridad, uniformidad, y sencillez pueden ser mencionados como equivalentes funcionales. En general, la línea principal protestante tiende a ver a los rituales más una conmemoración que un misterio. Su concepto de prácticas cristianas incluye actos de piedad personal como la oración, lectura de la Biblia, y un intento de vivir de una forma moralmente correcta. Una profunda tradición dice que es imposible para la gente el reformarse por sí misma, pero que ese progreso sólo puede ocurrir con la gracia de Dios.

Los Bautistas reconocen el bautismo (por inmersion y solo a creyentes) y la cena del Senor como dos ordenanzas de Cristo para la Iglesia, mas no como sacramentos; por lo tanto los concideran no necesarios para la salvacion

[editar] Bautismo

Representación del bautismo de Jesús

El bautismo es un rito usual por medio del cual se hace una bienvenida al cristianismo. Involucra el rociar o derramar agua en la frente o la inmersión en agua. Se puede aplicar tanto a niños como a "creyentes adultos" (el cual puede incluir jóvenes adolescentes). Algunas tradiciones, como la que mantienen los bautistas insisten que el bautismo por inmersión de adultos creyentes es el único método válido, debido a que la palabra para "bautismo" que aparece en el texto griego koiné en el que fue escrito el Nuevo Testamento, baptizein, significa "sumergir", zambullir". Otros, como los católicos y ortodoxos, han reconocido ambos métodos en todas las épocas, pero añaden restricciones de quién puede dirigir válidamente el ritual.

El bautismo proviene de la práctica judía de la inmersión (mikveh) para propósitos de un ritual de purificación. La práctica cristiana es derivada del llamado de Juan el Bautista al arrepentimiento (metanoia), y, según el catolicismo, es para purificación del pecado original o, según la práctica protestante, para manifestar públicamente un nuevo nacimiento espiritual. Al contrario que el ritual judío de la inmersión, un cristiano sólo se puede bautizar (válidamente) una vez.

[editar] Adoración semanal

En el libro Primera Apología de Justino Mártir (capítulo LXVII) se describe un servicio del siglo II, el cual se puede aplicar igualmente a la mayoría de las iglesias de hoy, que aluden los siguientes componentes.

  • Lectura de las Escrituras iniciando con una lectura del Antiguo Testamento, uno de los Evangelios o una Epístola. A menudo se ordenan sistemáticamente en un ciclo anual, usando un libro llamado leccionario.
  • Un sermón. En tiempos antiguos esto seguía a las lecturas de las Escrituras (caso que aún aplica en el catolicismo), en otros casos esto ocurre al final del servicio.
  • Oración congregacional y acción de gracias. Normalmente esto ocurre regularmente durante el servicio. Justino no menciona esto, pero algunas corrientes cristianas los entonan como himnos. El Padrenuestro es comúnmente recitado. En muchas corrientes protestantes esto ha sido sustituido por cánticos.
  • La Eucaristía (también llamada Comunión Santa), es un ritual en el que pequeñas cantidades de pan y vino se comen y toman. Los protestantes dicen que representan el cuerpo y la sangre de Cristo; ortodoxos y católicos dicen que se transforman al cuerpo y la sangre de Cristo (la doctrina de la transustanciación). Las iglesias en la familia "litúrgica" (ortodoxos, católicos y algunos anglicanos) ven esto como la parte principal del servicio, mientras que los protestantes lo celebran de manera menos frecuente. En muchos casos hay restricciones de quién pueda tomar parte, por ejemplo, sólo católicos que no se encuentren en pecado mortal pueden tomar parte de ella en una Iglesia Católica.
  • Una "recolección" de "ofrendas" en el que a las personas se les pide que contribuyan con dinero. Los cristianos tradicionalmente usan estos dineros no sólo para mantener la iglesia, sino también para obras de caridad de varios tipos.

Existen un alto número de variaciones o excepciones; en algunas ocasiones, rituales como bautismos o bodas se incorporan al servicio. En muchas iglesias de hoy, los niños y los jóvenes son excusados de ir al servicio principal para ir a la Escuela Dominical. Muchas denominaciones se desvían del patrón general en una forma más fundamental. Por ejemplo, los Adventistas del Séptimo Día se reúnen en sábado (el Sabbath bíblico), no como el resto de las ramas del cristianismo, que las realizan en domingo. Pentecostales y carismáticos aseguran moverse espontáneamente en el Espíritu Santo, en vez de seguir un orden formal de servicio. En las reuniones de los cuáqueros, los participantes se sientan silenciosamente hasta que son movidos por el Espíritu Santo para hablar.

En algunas denominaciones (principalmente las litúrgicas), el servicio es dirigido por un sacerdote. En otros (principalmente entre protestantes), hay un ministro, predicador o pastor. Otros grupos pueden tener déficit de líderes formales, ya sea por principio o por necesidad local. Además, hay servicios "mayores" de iglesia, caracterizados por una gran solemnidad y rituales, y servicios "menores" en donde una atmósfera más casual prevalece, incluso si el servicio en cuestión es de naturaleza litúrgica.

En iglesias ortodoxas, la congregación tradicionalmente se mantiene a través de la liturgia. Los católicos romanos y muchas iglesias protestantes siguen algo predeterminado en donde los participantes se ponen de pie para cantar, se arrodillan para orar, y se sientan para escuchar (por ejemplo, en el sermón). Otros son menos programados, y pueden ser muy animados y espontáneos. Usualmente se incorpora música, y a menudo incluye un coro o un órgano. Algunas iglesias usan sólo música a capella ya sea como regla (muchas Iglesias de Cristo objetan el uso de instrumentos musicales en la adoración) o por tradición (como en la ortodoxa). Una tendencia reciente es el crecimiento de la "adoración integrada", la cual combina la liturgia con espontaneidad. Este orden en la adoración es a menudo un resultado de la influencia de la renovación carismática dentro de las iglesias que son tradicionalmente litúrgicas.

[editar] Estilo de vida cristiana

El Sermón del Monte

Al contrario que en otras religiones, el cristianismo no ha desarrollado un código legislativo religioso, probablemente debido a que el Imperio romano ya poseía un código penal funcional, haciendo innecesario para las autoridades cristianas el duplicar varias de sus prohibiciones.

Existe una gran tradición dentro del cristianismo al decir que Cristo excede las leyes del judaísmo; que el amor (a Dios y al prójimo) es el "Gran Mandamiento", desde el cual todas las otras leyes morales son obtenidas; que ningún ser humano puede esperar evitar el pecado completamente; que una persona no debe juzgar a otros (teniendo Dios ese único privilegio), entre otras.

Aun así, el Nuevo Testamento también contiene importantes guías morales para los cristianos. Jesús en el Sermón de la montaña le pide a sus seguidores, entre otras cosas, el amar a sus enemigos, ser preseverantes, misericordiosos, y humildes; en Marcos 10:21 le pide a un "joven hombre rico" vender sus posesiones, y darle el dinero a los pobres. Sin embargo, el pedido de Jesús en este caso no fue un enfoque en vivir una vida sin riqueza alguna, sino más bien desenmascarando la idolatría en el corazón de la mayoría de los ricos.

Algunos cristianos dicen que estas directivas son extraordinariamente difíciles, bordeando lo impracticable. Al mismo tiempo, la mayoría de los cristianos admiran a aquellos cuyas vidas parecen personificar estos principios, como Francisco de Asís, Albert Schweitzer o la Madre Teresa.

Algunos juicios morales de Jesús son más abordables, pero todavía no son de práctica general entre todos los cristianos. En el Sermón del Monte él habla en contra del divorcio (un tema controvertido en muchas denominaciones cristianas), y contra el juramento (una prohibición enfatizada principalmente por los cuáqueros).

[editar] Oración

Artículo principal: Oración en el cristianismo

Todas las versiones y variaciones conocidas del cristianismo practican la oración. Las oraciones cristianas puede ser formulistas, improvisadas o (según los carismáticos) inspiradas por el Espíritu Santo. Las oraciones normalmente se agrupan en categorías de acción de gracia, adoración, petición, intercesión y comunión. Las oraciones cristianas pueden ser dirigidas a Dios Padre, a Cristo o a un santo (en el caso de los católicos y ortodoxos). Los católicos han desarrollado una práctica devocional de orar el rosario. Entre las oraciones formulistas el Padre Nuestro y los Salmos, y en círculos católicos el Ave María son muy comunes.

La pregunta sobre la eficacia de la oración está llena de diferendos teológicos. Algunas iglesias enseñan que la oración es capaz de alterar el ambiente físico, tomando en cuenta cosas como la sanidad espiritual. Ejemplos de este tipo de iglesias incluyen la Ciencia Cristiana así como varias iglesias del Nuevo Pensamiento.

Al final de cada oración, normalmente se dice Amén ("así sea").

[editar] Festividades

Católicos, cristianos orientales y cerca de la mitad de los protestantes siguen un calendario litúrgico con varias festividades.

Incluso cristianos que no siguen una tradición litúrgica se les puede ver celebrando Navidad y Pascua, aunque existen desacuerdo en cuanto a las fechas de celebración. Unas cuantas iglesias objetan el reconocimiento de festividades especiales, pero no obstante afirman los eventos que se celebran en las festividades. En esta materia, la encarnación y resurrección de Cristo se celebra en los servicios de cada iglesia.

Una antigua tradición en el cristianismo (probablemente inspirada en la tradición judía) y practicada por Jesús durante su vida, era el ayuno. El catolicismo distingue entre "ayuno" (que involucra tres comidas diarias, en las que sólo una puede incluir carne roja) y "abstinencia" (ninguna carne roja). El período de ayuno más conocido es la cuaresma. En la actualidad, la iglesia católica ha ido sustituyendo esta práctica por un ayuno que implica el privarse de algo deseable como ofrenda a Dios. Cerca de la mitad de los protestantes carecen de la tradición del ayuno. En iglesias evangélicas y denominaciones paradenominacionales, el ayuno se practica frecuentemente, muchos de los cuales lo llevan a cabo con abstinencia total de alimentos durante un lapso de tiempo, ingiriendo solamente agua.[6]

[editar] Símbolos

El símbolo más conocido del cristianismo es sin duda la cruz, del cual existe una gran variedad de formas, algunos afirman que la cruz es el primer logo exitoso a nivel mundial[cita requerida]. Varias denominaciones tienden a favorecer cruces distintivas: el crucifijo para los católicos -dentro del cual diversas órdenes religiosas también incluyen variantes para identificarse, como la Tau franciscana o la Cruz de Calatrava de los Dominicos-, la cruz ortodoxa para los ortodoxos, una cruz sin adornos para los protestantes. Sin embargo, no es una regla utilizar una u otra cruz. Otros símbolos cristianos incluyen el símbolo de un pez o Ichthys (del griego Ichthys) la cual se dice proviene del acrónimo I (Iesous), Ch (Christos), Th (Theou), Y (Hyos, la "h" el signo diacrítico en griego), S (Soter), o "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador", el que fue utilizado por los cristianos primitivos, al igual que el ancla. Constantino I el Grande utilizó también el Crismón para identificarse con el cristianismo, este último está formado por las primeras dos letras griegas del nombre "Cristo".

[editar] Denominaciones

A través de su historia, el cristianismo ha pasado por numerosas divisiones generando diversas sectas con creencias y tradiciones propias que varían de acuerdo a la cultura y el lugar. Estas amplias divisiones, a su vez, no son homogéneas. Por el contrario, algunas ramas poseen amplios desacuerdos y en otros casos la división omite simpatías existentes. Desde la Reforma, el cristianismo se representa normalmente como dividido en tres ramas principales:[7]

[editar] Catolicismo

Con poco más de mil millones de miembros bautizados,[1] esta categoría incluye a la Santa Iglesia Católica Apostólica, con sede en Roma, con fieles de tradición latina y otras comunidades católicas orientales. Tienen como común denominador el reconocer la autoridad del Papa y una marcada estructura organizacional.[8]

[editar] Protestantismo

El protestantismo incluye numerosas denominaciones y doctrinas como: anglicanismo, luteranismo, Bautistas, metodismo, adventismo y pentecostalismo, los que descienden, directa o indirectamente, de la Iglesia Católica debido a la Reforma protestante del siglo XVI.[9] En la actualidad, la corriente evangélica y fundamentalistas aseguran basarse sólo en la Biblia, y no por los dogmas establecidos por la Iglesia Católica[cita requerida]. Esto ha provocado cierto grado de unión entre las diferentes ramas de cristianismo protestante, y ha creado una nueva generación de creyentes, los cuales no se identifican con ningún credo en particular, sino que simplemente se llaman "cristianos", aunque su origen proviene del protestantismo surgido del cisma provocado de la reforma iniciada por Martín Lutero.[cita requerida] El total a través del mundo es de más de 600 millones de personas.[1]

Ramificación del protestantismo a lo largo de los siglos.

[editar] Iglesia Ortodoxa

La Iglesia Ortodoxa incluye la Iglesia Ortodoxa Griega, las Iglesias Orientales Ortodoxas y la Iglesia Asiria Oriental, con una membresía combinada de más de 240 millones de miembros bautizados.[1] Aseguran una sucesión apostólica desde los tiempos de Jesús. Su organización está constituida por varias iglesias autocéfalas, que reconocen la autoridad, meramente simbólica, de acuerdo al patriarcado que correspondan[10]

[editar] Otras

Otras ramificaciones del cristianismo histórico llegaron a incluir en el pasado a los cristianos gnósticos de los primeros siglos de la Era Cristiana, los cuáles propugnaban un plan de salvación completamente diferente del de la redención por la pasión y muerte del Maestro,[11] a los cristianos arrianos del Siglo IV, los cuales impugnaban el concepto trinitario, a los cátaros o albigenses medioevales, los cuales rechazaban, en su totalidad, el Antiguo Testamento, y las comunidades de cristianos valdenses que en la Alta Edad Media solían refugiarse en los Valles de los Alpes de las persecuciones por parte del papado. Estos últimos, junto a los husitas en Bohemia y los hugonotes en el Sagrado Imperio, se consideran precursores, ya que son anteriores a ella, de la Reforma Protestante del Siglo XVI.

Algunos otros grupos emanados dentro del cristianismo incluyen a templarios y masones, envueltos en la magia y misticismo de antiguos simbolismos, sus códigos de honor y conducta moral, e ideas filosóficas artificiosamente remontadas al rey fenicio Hiram I [cita requerida], constructor del primer Gran Templo de Yahvé en Jerusalem.

Hay otras confesiones cristianas que han surgido de cismas posteriores a los relacionados con la Reforma Protestante. Así, por ejemplo, la Iglesia Católica Antigua y la Iglesia Católica Apostólica Brasileña, la Fraternidad San Pío X, entre otros, que sostienen posturas contrarias a la católica en temas puntuales.

Existen otras denominaciones e iglesias las cuales se consideran como cristianas pero que se automarginan de la clasificación descrita, por lo que generalmente no son aceptadas como tales por las iglesias apostólicas[cita requerida]. Estas incluyen a las Iglesias Indígenas Africanas con cerca de 110 millones de miembros[1] (las estimaciones varían significativamente), La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (llamados también mormones) con cerca de 14 millones de miembros, los Testigos de Jehová con aproximadamente 7,3 millones de miembros activos,[1] y otros grupos minoritarios. Los primeros líderes de la mayoría de estos grupos fueron originalmente adherentes protestantes.

Grupos con creencias restauracionistas —incluyendo las Iglesias de Cristo, algunos anabaptistas (amish y menonitas, por ejemplo), la Sociedad Religiosa de los Amigos, y otros— se consideran a si mismos como totalmente separados del protestantismo en el cual a menudo se les incluye.

La llamada Comunión Anglicana, e iglesias subsidiarias de la misma, como la Episcopal, representan, de hecho, una forma intermedia, una gran amalgama de expresiones cristianas retomadas de la Iglesia Católica Romana y de las Confesiones Protestantes dominantes en Europa Central y del Norte; y, por ende, a menudo se listan de forma separada.

Un número de grupos mantiene que las ramas del cristianismo presentadas anteriormente reniegan de la iglesia original instituida y fundada por Cristo como resultado de una Gran Apostasía, tomando como base que estas denominaciones fueron creadas mucho después de la muerte de Jesús[cita requerida].

A esta categoría pertenece toda una profusión de ministerios y grupos de pastores del pentecostalismo independiente (neopentecostalismo), que han abanderado la causa de una "Guerra Espiritual" —no es una guerra física, pero sí emocional, moral y psicológica— para ganar adeptos a su propia visión del cristianismo, y contra todo aquello que inviste o representa ideas o valores diferentes de su propia versión del cristianismo, y contra los que llaman "enemigos de Cristo y de su iglesia".[12] Asocian concepciones muy sui géneris a términos de uso cotidiano como "la religión" y "el cristianismo". Y, como consecuencia de estos peculiares desfases conceptuales, los neopentecostales son grupos religiosos que no se reconocen religiosos —debido a los conceptos negativos que asocian a este término—, afirman que lo suyo no es una religión, sino la acción de Cristo en sus vidas personales, y se autodenominan "los cristianos", en desconocimiento —tácito y consensual, aun cuando poco explícito— de cualquiera otra forma o expresión dentro del cristianismo que sea diferente de la que ejercen ellos. Algunos de estos grupos, evitan referirse a cualquier realidad referente a la América Latina en términos afines al de Latinoamérica, latinoamericano, etc.; ya que los consideran alusivos a una identidad, herencia y tradiciones "católicas romanas", que no son deseables para ellos[cita requerida]. Prefieren expresiones menos comprometidas desde una perspectiva cultural, como Iberoamérica, o iberoamericano. Y enseñan a sus fieles que el mundo y sus riquezas son sólo para ellos.[cita requerida]

Algunos grupos aseguran directa descendencia teológica de la iglesia original retratada en el Nuevo Testamento como los de la Iglesia de la Nueva Jerusalén, pentecostales del nombre de Jesucristo, grupos de la Iglesia de Dios del Séptimo Día, Testigos de Jehová, mormones, los Cristadelfianos y muchos otros que aseguran ser una completa restauración de la iglesia original.

Por último, habría que agregar a esta lista a los distintos grupos y movimientos del llamado judaísmo mesiánico, que, si bien se autoproclaman israelitas —llegando incluso a seguir más y menos rigurosamente diversos rituales judíos que el cristianismo ha dejado de lado—, al reconocer a Jesús como el Mesías, y evangelizar cumplen las dos condiciones básicas del cristianismo para ser considerado como tal.

Desarrollo de las ramas del cristianismo desde la raíz del cristianismo primitivo.

[editar] Historia

Artículo principal: Historia del cristianismo

La historia del cristianismo es difícil de separar de la de Europa occidental (y de varias otras culturas y regiones). En resumen, podemos notar la expansión inicial del cristianismo a través de la cuenca del Mediterráneo, su legalización bajo Constantino I el Grande (siglo III) y el establecimiento como religión oficial del Imperio romano bajo Justiniano I (siglo VI); el desarrollo de antiguas comunidades minoritarias en Persia, India, y China; la conversión de varios reinos europeos; el Gran Cisma donde se separó el cristianismo ortodoxo de oriente del catolicismo romano (fechado convencionalmente en 1054); la pérdida del norte de África y el Medio Oriente a manos del Islam; la Reforma Protestante con la publicación por parte de Martín Lutero de sus 95 tesis en 1517); expansión del cristianismo en las Américas, Oceanía, las Filipinas y Corea del Sur; la división del protestantismo en cientos de denominaciones destacando últimamente el rápido crecimiento del pentecostalismo y los evangélicos; y los debates modernos de la ciencia, criticismo bíblico y el feminismo.

Para ver las contribuciones del cristianismo a la humanidad y a la cultura mundial, véase en filosofía cristiana, arte cristiano, literatura cristiana, música cristiana, arquitectura cristiana.

[editar] Estructura

La Iglesia Católica e Iglesias Orientales (tanto en comunión con Roma como autocéfalas) son gobernadas por una jerarquía: los obispos dirigen regiones locales (llamadas diócesis) y nominan sacerdotes para administrar congregaciones individuales. En la Iglesia Católica, la autoridad suprema la posee el Obispo de Roma, quien es llamado "el Papa" (del Latín "Petri Apostoli Potestatem Accipiens", que significa "El que recibe la potestad en nombre de Pedro"). Es electo por un Colegio de Cardenales y normalmente sirve de por vida.

Las iglesias ortodoxas y orientales pueden ser descritas como redes de iglesias de los cuales los obispos están "en comunión" unos con otros. No tienen una personería similar al Papa, aunque los Patriarcas presiden sobre ciertas partes de la iglesia. Iglesias Anglicanas también son episcopales ("dirigidas por obispos") en su gobierno.

Los Creyentes Antiguos se levantaron cuando algunos creyentes ortodoxos rusos se rebelaron en contra de sus obispos por el tema de las "reformas" del Patriarca Nikón. Aunque su motivación original era prevenir los cambios en su religión, eventualmente se encontraron en la posición de tener que funcionar sin obispos o sacerdotes (ya que estos últimos son ordenados por los obispos). Algunos eliminaron el rol sacerdotal, mientras que otros buscaron reclutar nuevos sacerdotes entre los ortodoxos.

Porcentaje de habitantes cristianos practicantes por país.

La mayoría de las iglesias protestantes carecen del orden de jerarquías que caracteriza a las denominaciones litúrgicas. El rol de "predicadores" o "ministro" es a menudo tratado como un trabajo ordinario, en el cual muchas iglesias creen que pueden ser llenados con cualquier creyente con el suficiente conocimiento de Cristo. Otros especifican que el líder de la congregación debe haber ido a un seminario educativo relacionado o tener la sensación de haber sido "llamado" (similar a la vocación) por Dios en ese rol.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es dirigida por una jerarquía consistente en un profeta y doce apóstoles. Aseguran que es la misma estructura que se encontraba en la iglesia primitiva. Su dirección es implementada en todo el mundo en congregaciones locales por presidentes y obispos locales. No hay un clero pagado y la mayoría de los hombres mormones son ordenados al sacerdocio o para mantener los "decretos sacerdotales".

Un tema teológico importante es "¿qué es la iglesia?" La mayoría de los cristianos aceptan que existe sólo una sola Iglesia (a la que los credos clásicos se refieren), el cual se identifica con "el cuerpo de Cristo". Los católicos romanos y los ortodoxos consideran que la iglesia es una realidad espiritual y también una comunidad existente y visible. Los católicos romanos identifican esta iglesia como la que subsiste en la Iglesia Católica Romana, mientras que los ortodoxos consideran que su rama de iglesias son la "iglesia verdadera". Los protestantes tienden a ver a "la iglesia" como una entidad invisible que se puede distinguir de la unión de todos los creyentes "verdaderos" (que toman a Jesucristo como su Señor) existentes dentro de varias denominaciones cristianas. Algunos grupos (Testigos de Jehová, mormones) aseguran que sólo ellos son la iglesia verdadera. Tanto en la Iglesia Católica, como entre diversas comunidades protestantes existen algunas corrientes ecuménicas que tienden a universalizar el concepto de Iglesia.

[editar] Relación del cristianismo con otras religiones

Debido a su historia cambiante y a las numerosas denominaciones, es difícil entender el nivel actual de las relaciones del cristianismo con otras religiones. Esto varía de región en región, y de denominación en denominación. La siguiente sinopsis refleja parte de éstas:

[editar] Paganismo

El cristianismo y las religiones paganas clásicas de la antigüedad son representadas popularmente como antagónicas, donde cada una persigue y destruye a la otra, pero esta es una simplificación muy grande. Incluso el emperador pagano y anticristiano Juliano el Apóstata (361-363) admitió que "Estos galileanos sin dioses [los cristianos] alimentan no sólo su propia pobreza sino nuestra falta de cuidado propio" [cita requerida]. Sin embargo, como apuntan Karlheinz Deschner y tantos otros, Juliano fue un emperador más bondadoso y permisivo que cualquiera de sus antecesores o sucesores cristianos.[13]

Los Padres de la Iglesia tuvieron diversas actitudes hacia la enseñanza pagana, la cual va desde el rechazo vocalizado, hasta el reconocimiento de la inspiración parcial de filósofos como Platón, cuya imagen se encuentra entre los santos en algunas iglesias y paredes de monasterios.

[editar] Judaísmo

Históricamente, la relación entre el judaísmo y el cristianismo ha sido tensa, por decir lo menos. En el pasado, a los cristianos a menudo se les enseñaba que "los judíos" mataron a Cristo, por cuyo "asesinato" padecieron una culpa colectiva, una interpretación que la mayoría de las denominaciones ahora rechaza. Los judíos mientras tanto han tendido a asociar al cristianismo con varias matanzas, o con los peligros de la asimilación, y puede decirse que razón no les faltaría al haber sido víctimas de masacres, marginaciones, destierros y expropiaciones a manos de la Iglesia o de los príncipes cristianos. Una parte de la prédica de Martín Lutero era de tono claramente antisemita: "Mi consejo es: primero que sus sinagogas sean quemadas hasta los cimientos, y que todo aquel que sea capaz esparza azufre y brea; mejor sería que alguien arrojara sobre ellas fuego del infierno", escribe en "Sobre los Judíos y sus Mentiras" (1543).

El antisemitismo tiene una larga historia en el cristianismo, y sin duda está lejos de declinar (por ejemplo, en la Rusia contemporánea). Sin embargo, desde el Holocausto, muchas conversaciones han apuntado a la reconciliación cristiana-judía y las relaciones se han mejorado de manera importante. Hoy en día, muchos evangélicos conservadores aceptan el sionismo cristiano.

Sin embargo, no se puede afirmar que el cristianismo sea "antisemita", sino más bien algunos cristianos. Muchas corrientes cristianas defienden el trato de los judíos como hermanos a partir de las palabras de Jesús: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen." (Lc. 23,34).

El fenómeno del judaísmo mesiánico se ha transformado en algo que debilita las relaciones cristiano-judías. Los judíos mesiánicos, que generalmente buscan combinar la identidad judía con el reconocimiento de Jesús, son rechazados por grupos de la corriente principal judía, quienes descartan al judaísmo mesiánico casi tanto como el cristianismo con connotación judía.

[editar] Islam

Adherentes del Islam se han referido históricamente a los judíos, a los cristianos y a ellos mismos (entre otros) como la Gente del Libro debido a que todos basan su religión en libros que tienen un origen divino. Los cristianos, sin embargo, no reconocen el Corán como un libro genuino de revelación divina, ni están de acuerdo con su estimación de que Jesús es un profeta incluso inferior a Mahoma según el Islam, o no aceptan que Mahoma fuera un profeta genuino.

Los musulmanes, por su parte, creen que parte de los Evangelios, la Torá y los libros proféticos de los judíos han sido olvidados, malinterpretados y distorsionados por sus seguidores. Basados en esa perspectiva, los musulmanes ven el Corán como la corrección a los errores del cristianismo. Por ejemplo, los musulmanes rechazan la creencia en la Trinidad, y en otras expresiones de divinidad de Jesús, como incompatibles con el monoteísmo.

Las dos creencias han experimentado a menudo controversias y conflictos (un ejemplo son las Cruzadas) aunque también han existido relaciones de bien mutuo. Las escrituras del teólogo Tomás de Aquino frecuentemente citan aquellas del filósofo judío Moisés Maimonides así también como las del pensador Musulmán Averroes ('Ibn-Rushd).

El 6 de mayo de 2001, el Papa Juan Pablo II, el primer Papa en orar en una mezquita, entregó una dirección en la Mezquita de Omayyad en Damasco, diciendo: "Es importante que los musulmanes y los cristianos continúen explorando las preguntas filosóficas y teológicas en conjunto, para poder obtener un conocimiento más objetivo y comprensivo de cada creencia religiosa del otro. El mejor entendimiento mutuo seguramente llevará, a nivel práctico, a una nueva forma de presentar nuestras dos religiones no en oposición, como ha sucedido a menudo en el pasado, sino en asociación para el bien de la familia humana".

[editar] Otros

Las relaciones cristiano-hindúes han tenido destinos encontrados. Por una parte, la tendencia natural del hinduismo ha sido el reconocer las bases divinas de muchas otras religiones, y en reverenciar a sus fundadores y santos practicantes. Por otra parte, las percepciones de un proselitismo agresivo por parte del cristianismo han generado un despliegue de violencia anticristiana, a menudo alimentada por los partidos políticos nacionalistas hindúes. En países occidentales, el Vedanta ha influenciado a algunos pensadores cristianos, mientras que los movimientos antisectistas han reaccionado en contra de actividades de gurús inmigrantes y sus seguidores.

El budismo y el protestantismo se vieron en conflicto político en el siglo XIX en Sri Lanka, con la eventual ofuscación del cristianismo; y en el Tibet alrededor de 1904 (la expedición Younghusband) con el mismo resultado. Varios eventos han servido para introducir varias tensiones en la teología budista y la meditación de varias generaciones de buscadores espirituales occidentales (incluyendo las religiones católicas), al punto de que el budismo se ha convertido en un "competidor" menor del cristianismo en su "hogar". Sin embargo las relaciones son en general buenas, excepto quizás en Corea del Sur y Vietnam. La república rusa de Kalmykia reconoce al budismo tibetano y a la ortodoxia rusa como sus religiones oficiales.

Grupos occidentales esotéricos y mágicos se han levantado a menudo para protestar contra el cristianismo. Algunos de estos como la teosofía o la cientología, han producido polémicas hostiles en contra del cristianismo.

[editar] Cristianismo y persecución

Artículo principal: Persecución de los cristianos

Antes del Edicto de Milán, el cristianismo primitivo era un movimiento ilegal, el cual muchos consideraban antisocial y ateo debido a que se comportaba como una secta subersiva contra el imperio, eran muy comúnes las rebeliones y las revueltas por parte de cristianos en el antiguo imperio, convirtiéndose en una amenaza para la sociedad. Según Tertuliano, "Los cristianos tienen la culpa de todo desastre público y toda desgracia que sobreviene al pueblo. Si el Tíber sube hasta los muros, si el Nilo no sube e inunda los campos, si el cielo retiene la lluvia, si hay un terremoto o hambre o plaga, enseguida surge el clamor: '¡Los cristianos a los leones!'".[14] Un dibujo encontrado en Roma en la que un hombre con la cabeza de un asno colgando de una cruz, corrobora la idea que tenían los paganos con respecto al cristianismo.[15] Muchos cristianos primitivos murieron en el martirio, algunas veces en la arena, después de rehusar renunciar a su fe.

Además de los motivos religiosos, también existen motivos políticos. Muchos emperadores se deificaban a sí mismos y exigían a los súbditos de su imperio el que adoraran sus estatuas colocadas en las plazas de las ciudades; igualmente exigían se les dirigiera como hijos de dioses y señor de señores. Los cristianos se negaban a realizar estos actos, debido a que para ellos era herético decirle hijo de Dios a otro que no fuera Jesucristo, lo mismo que señor de señores, al igual que la adoración de estatuas. Por ello, los cristianos solían ser vistos como renegados políticos que iban contra el status quo establecido, lo que propiciaba también sus persecuciones.

Los cristianos también han sido perpetradores de numerosas y sangrientas persecuciónes. En tiempos antiguos, las turbas cristianas frecuentemente hostigaban a los paganos y destruían sus templos, incluso con apoyo del poder civil.

Los cristianos no sólo han perseguido a miembros de otras religiones, sino también a otros cristianos. Bizancio suprimió las iglesias no calcedonias; las armadas cruzadas saquearon Bizancio; protestantes y católicos pelearon la Guerra de los Treinta Años. También se pueden mencionar la caza de brujas del principio de la Europa moderna.

Al discutir la persecución, se debe distinguir con cuidado entre

(a) persecución oficial del Estado; (b) actos de violencia popular (los que pueden ser tácitamente permitidos por el estado), y (c) el efecto colateral de guerras u otras agitaciones sociales.

Ejemplos actuales se pueden nombrar: las restricciones gubernamentales Griegas y Rusas para las actividades religiosas no Ortodoxas; la violencia antiaborto en Estados Unidos; y la "problemática" de entrada a Irlanda del Norte, respectivamente.

Quejas sobre discriminación también han sido hechas por y en contra de cristianos en diferentes contextos.

De acuerdo a los datos entregados por el historiador Edward Gibbon en la parte VIII del capítulo XVI de su "Decadencia y Caída del Imperio romano" se presenta el cálculo de un máximo de 2.000 víctimas cristianas durante la Gran Persecución (303-313 E.C.) y un estimado total de 4.000. Kenneth Humphreys demuestra en un cuadro detallado que las persecuciones llevadas a cabo por el poder romano [3] se produjeron en períodos de tiempo intermitentes y muy restringidos.

Una vez legalizado el cristianismo con el Edicto de Milán, los cristianos, alentados primero por los privilegios que les garantizó Constantino I y luego por la declaración del cristianismo como religión exclusiva del Imperio romano que promulgó Teodosio en el 380 d. C., expandieron la nueva religión por el mundo pagano.[16]

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. a b c d e f g Adherents.com, Religiones por adherentes
  2. Religionfacts.com Fast Fact on Christianity (en inglés)
  3. Thomas F. Madden. From Jesus To Christianity: A history of the Early Church. The Modern Scholar. 2005. Universidad de Saint Louis. Pág 9. ISBN 1-4193-4772-1
  4. Biblia Dios Habla Hoy. 1996. Tercera Edición. Sociedades Bíblicas Unidas
  5. Llegados a este punto, se trata de evitar entrar en más detalles referentes a posturas dogmáticas concretas de los distintos grupos de seguidores suyos acerca del destino final acaecido al Maestro; ya que, como se sabe, fueron controvertidos, causando confusión y expectación ya en los primeros Siglos de la Era Cristiana.
  6. Lockward, A. 2003. Nuevo diccionario de la Biblia. Editorial Unilit: Miami. p. 126.
  7. Enciclopedia Británica, Cristianismo
  8. Frank K. Flinn. Encyclopedia of Catholicism.2007. Editorial Facts of Life. pág. xvii. ISBN 0-8160-5455-X
  9. J. Gordon Melton. Encyclopedia of Protestantism.2005. Editorial Facts of Life. pág. xiii. ISBN 0-8160-5456-8
  10. Eastern Orthodox Christianity - ReligionFacts [1]
  11. The National Geographic Society, El Evangelio de Judas, 2006.
  12. Confróntese, así mismo, enlaces como estos: Espiritual y Espiritual Cristiana, en donde algunos de estos ministerios "cristianos" reflejan claramente, y a manera de fuentes primigenias, algunas de sus más reiterativas posturas y actitudes ante "el mundo".
  13. Historia Criminal del Cristianismo, Tomo I: Los orígenes, desde el paleocristianismo hasta el final de la era constantiniana. Editorial Martinez Roca. ISBN 84-270-1458-9 pags.253 y siguientes
  14. F. F. Bruce, The Spreading Flame: The Rise and Progress of Christianity from its First Beginnings to the Conversion of the English. Grand Rapids: Eerdmans, (1973),pág. 165. ISBN 0-8028-1805-6
  15. Ferguson E., Backgrounds of Early Christianity, 2° edición. Grand Rapids: Eerdmans, (1993), págs. 559 - 561. ISBN 0-8028-0669-4
  16. Una cronología de las persecuciones realizadas por cristianos al paganismo se encuentra en el sitio del Consejo Supremo de Griegos Gentiles [2].

[editar] Bibliografía

[editar] En inglés

[editar] Enlaces externos

Commons

Wikiquote

Wikisource

FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN: HISTORIA DEL CRISTIANISMO. El cristianismo es una religión monoteísta de origen semita que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo en redención de los pecados del género humano, y resucitando después su muerte.

Historia del cristianismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Período en el cual surge el cristianismo y etapas en las que va evolucionando.

Contenido

[ocultar]

Raíces del cristianismo [editar]

El trasfondo judío [editar]

Jesús y sus primeros discípulos fueron judíos. El cristianismo continuó utilizando las escrituras hebreas, convirtiéndose el Tanaj en lo que se conoce como el Antiguo Testamento y aceptando muchas doctrinas fundamentales del judaísmo, como el monoteísmo y la única deidad del judaísmo, Yahvé, y la creencia en un moshiach, término hebreo usualmente traducido como mesías en español, el cual es equivalente a Cristo (Christos "[el] ungido" en griego). Sin embargo, de acuerdo al Nuevo Testamento, las enseñanzas de Jesús son vistas por los líderes religiosos judíos como incompatibles con él.

Palestina siempre ha sido disputada por su ubicación geográfica, ya que estaba en medio de dos grandes rutas comerciales: Egipto y Mesopotamia, Arabia y Asia menor. Alejandro Magno derrotó a los persas y luego se adueñó de Palestina. Tras su muerte (323 aC) Ptolomeo se posesiona de Egipto, Seleuco se adueña de Asiria y nuevamente Palestina queda en discordia. Recordando la ideología de Alejandro, que era de unir a toda la humanidad bajo una misma civilización de tonalidad marcadamente griega (fusión denominada Helenismo). Esta fusión combinaba elementos griegos con otros tomados de las civilizaciones conquistadas, aún variando de región en región. Esto le dio una unidad a la cuenca del mediterraneo, que serviría a la expansión del imperio romano y al cristianismo o predicación del evangelio. Para los Judios el Helenismo era una amenaza para su religión, pues la filosofía helenistica era marcadamente materialista. Y para los Judios esto era una seria amenaza. La presión del helenismo era constante y la fidelidad de los Judios a su Dios y sus tradicionesa también. Esta presión desató una rebelión por una parte de los Judios "macabeos", quienes se rebelaron contra el helenismo de los seleucos, quienes pretendían imponer su ideales. Luego en la historia se presenta el romano Pompeyo en el 63 aC. quien toma Palestina deponiendo al último de los macabeos "Aristóbulo II. La política romana era tolerante a la religión y las costumbres de los pueblos conquistados.

Herodes hizo todo lo posible por introducir el Helenismo a tal grado que intentó colocar un águila en la entrada del templo de los judios, lo cual provocó una rebelión nuevamente, que se sofocó con dos mil crucificciones, según Gamaliel en Hechos 5:37 Durante este tiempo existían grupos religiosos; los fariseos que eran un partido del pueblo y no gozaban de las ventajas materiales que otorgaban el regimen romano y el helenismo, también velaban por cumplir la ley en los momentos dificiles, creían el la resurección y en la existencia de los angeles. Los saduceos eran el partido de la aristocracia, cuyos intereses le llevaban a colaborar con el regimen. Eran aristocratas y conservadores, no creían en la resurreccion y ni en los angeles. Los Zelotes eran el partido que se oponían tenazmente al regimen romano, siguió existiendo aún después de las atrocidades. Jesús y los apóstoles estaban más cerca de los fariseos en la doctrina (Jesús no los criticó por ser malos judios, sino porque en su afán de cumplir la ley se olvidaban de los seres humanos) Todos los partidos y todas las sectas tenían algo en común; compartían monosteísmo ético y la esperanza escatologica.

El monosteismo ético: Creencia en un sólo Dios, Dios requiere aún más que un servicio apropiado, requiere la justicia entre los seres humanos (aunque la justicia la interpretaban cada grupo de manera distinta), honrar a DIos con toda la vida misma.

La esperanza escatologica: Guardaban la esperanza mesianica, creían firmemente que el día llegaría cuando Dios interviniera en la historia de Israel y el cumplir un reino de paz y Justicia. Estas fueron las bases para el cristinaismo, ya que ayudaron a su expansión por todo el imperio romano.

El cristianismo también continuó con muchos de los patrones encontrados en el judaísmo de la época de Jesús, como la adaptación de la forma litúrgica de la adoración en la sinagoga a la iglesia o templo, la oración, la utilización de las sagradas escrituras, un calendario religioso, el uso de la música en himnos y oración; además de disciplinas como el ayuno. Los cristianos adoptaron inicialmente las traducciones griegas de las escrituras judías, conocidas como la Septuaginta, como su propia Biblia, y más tarde se canonizaron muchos de los libros del Nuevo Testamento.

Los inicios del cristianismo [editar]

El cristianismo comenzó entre un pequeño número de judíos. En el libro de los Hechos de los Apóstoles 1:15 se mencionan cerca de 120. En el siglo III, el cristianismo creció hasta convertirse en la religión dominante en el norte del mundo Mediterráneo. También se extendió de forma importante al este y al sur del Mediterráneo. Esta sección examinará aquellos primeros 300 años.

Los hechos que acontecieron en los primeros años del cristianismo se relatan en el libro de los Hechos de los apóstoles, actualmente se cuestiona la veracidad de estos relatos debido a la gran proliferación de libros apócrifos sobre los Hechos (o Actos) de los apóstoles que abundaban durante el cristianismo primitivo.

La Iglesia Cristiana Primitiva [editar]

El concepto "judeocristianos primitivos" es utilizado a menudo al discutir sobre el cristianismo primitivo. Jesús, sus doce apóstoles, los ancianos y la mayor parte de sus seguidores eran judíos. Así como los 3,000 convertidos en Pentecostés luego de la crucifixión descrita en los Hechos de los Apóstoles 2, donde todos los judíos, prosélitos y todos los convertidos al cristianismo eran no gentiles antes de la conversión del oficial romano Cornelio por Simón Pedro en Hechos 10, quien es considerado según la tradición como el primer gentil en ser convertido al cristianismo. La más grande división en el cristianismo antes de ese tiempo se presentó entre los judíos helenísticos y no helenísticos o los de habla griega y los de habla aramea (Hechos 6). Sin embargo, después de la conversión de Cornelio y su aceptación como cristiano, ahora existía otro grupo, los cristianos gentiles. Como un movimiento escatológico, anticiparon que los gentiles se transformarían al Dios de Israel como lo profetizaba Isaías en los versículos 56:6-8. El Nuevo Testamento no utiliza el término "gentil-cristiano" o "judío-cristiano", en cambio Pablo escribe en contra de aquéllos quienes estaban circuncidados, quienes se separaban de los no circuncisos: "En esta nueva naturaleza, no hay griego ni judío, circunciso ni incircunciso, bárbaro, escita, esclavo ni libre, sino que Cristo está en todo y en todos" (Colosenses 3:11).

Circuncisos y no circuncisos se interpretan generalmente como judíos y griegos respectivamente, siendo estos últimos quienes predominaban. Sin embargo, esto es una simplificación excesiva de la provincia de Judea del siglo I debido a que existían algunos judíos que no seguían circuncidandose, y que algunos griegos (llamados prosélitas o judaizantes) si lo hacían además de otros tales como egipcios y etíopes.

Ruptura con el judaísmo [editar]

Pablo de Tarso.

La Epístola a los Gálatas de Pablo da vigorosa distancia entre aquéllos que podrían "forzar a los gentiles a seguir las costumbres judías". Escribe en fuertes términos que si los gentiles mantienen estas costumbres como una obligación, y están circuncidados, entonces "Cristo no les servirá de nada" (5:2) y si no fuera así, y estos decretos fueran un requerimiento, entonces "Cristo habría muerto en vano" (2:21).

Pablo dice en esta carta, y en otras más, que este mensaje no va en contradicción con los 12 apóstoles. Sin embargo, a él se le envió para el bien de aquéllos que no estaban circuncidados, así como Pedro fue enviado a aquellos circuncidados, tal como lo escribe en Gálatas 2:7-9:

"Al contrario, reconocieron que a mí se me había encomendado predicar el Evangelio a los gentiles, de la misma manera que se le había encomendado a Pedro predicarlo a los judíos. El mismo Dios que facultó a Pedro como apóstol de los judíos me facultó también a mí como apóstol de los gentiles. En efecto, Jacobo, Pedro y Juan, que yo había recibido, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de compañerismo, de modo que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos".

Apoyando la visión que Pablo no actuaba independientemente, el Concilio de Jerusalén, de acuerdo a Hechos de los Apóstoles 15, determina que la circuncisión no era un requerimiento a los nuevos convertidos, pero los aconseja de evitar "El sacrificio a los ídolos, de sangre, de la carne de animales estrangulados y de la inmoralidad sexual". La base de estas prohibiciones es expresamente clara, Hechos 15:21 dice: «En efecto, desde tiempos antiguos Moisés siempre ha tenido en cada ciudad quien lo predique y lo lea en todas las sinagogas todos los sábados» (NVI); que significa que estas medidas están basadas en la Ley de Moisés. Algunos interpretan esto como que los gentiles son instruidos a obedecer estas cosas, no como un principio de ley, sino que para no ofender a aquéllos entre quienes se vive, los que están bajo la instrucción de ancianos en las sinagogas. Otros argumentan que el pequeño conjunto de requerimientos impuestos en los gentiles cristianos por el concilio no eran escogidas arbitrariamente, sino que corresponden a enseñanzas fariseas con respecto al pacto con todas las naciones, con su padre común Noé, que luego se llamaron Leyes de Noé.

Pablo frecuentemente chocaba con un grupo de "cristianos judaizantes". En 2 de Corintios 11:5 y 12:11 llamaba a sus oponentes «preclaros» y «eximios» apóstoles. Le escribe a los gálatas describiendo como él reprende a Pedro en público por sus acciones debido a que hacía pensar que la adherencia a Cristo incluía el respeto a las leyes dietarias. Sin embargo, los requerimientos de la ley en la ética, son claramente mantenidos por Pablo, en oposición a los términos culturales, tal y como son entendidos por la interpretación de la corriente principal del cristianismo.

El Nuevo Testamento hace mención de que Pablo era un observante de la ley por el bien de los judíos. En Hechos 16 el personalmente circuncida a Timoteo, un griego, cuyo padre era griego, debido a que su madre era de fe judía y en Hechos 21 Jacobo reta a Pablo sobre el rumor que él enseñaba rebelión en contra de la ley. Pablo siguió el consejo de Jacobo de ir al Templo de Jerusalén, sin embargo, cuando gente de Asia menor (el hogar de Pablo) lo vio, comenzó una revuelta de proporciones.

El uso (o abuso, como dicen los tradicionalistas) de inventar una separación radical entre el cristianismo y todas las cosas que los judíos frecuentemente destacaban, comenzó en los primeros tiempos y a través de toda la historia de la iglesia cristiana. El Marcionismo, un movimiento del siglo II, todavía llamada la "más peligrosa" herejía jamás confrontada por la Iglesia Cristiana, rechazaba a los Apóstoles, e interpretaban un Jesús quien rechazaba la Ley de Moisés usando 10 epístolas paulinas y el Evangelio según Lucas. Las tendencias modernas que aseguran que el Antiguo Testamento no contiene instrucción válida para los cristianos de hoy o aseguran que la "libertad en Cristo" de Pablo son llamadas antinomianismo, aunque es muy común, todavía son condenadas bajo el nombre de Marcionismo.

Muchos estudiosos modernos se preguntan que pasó a aquellos quienes requerían la circuncisión para los gentiles convertidos. Refiriéndose a los apóstoles "no paulinos" como nazarenos (Jacobo, Pedro, y Juan), estos estudiosos han juntado evidencia que los judíos cristianos crecieron y prosperaron por un tiempo en Judea y en las áreas que la rodean. Posteriormente se convirtieron a grupos tales como los Ebionistas, quienes son llamados derogativamente re-judaizantes quienes rechazaban el movimiento cristiano que se había desarrollado entre los gentiles. En otras palabras, creían que el quiebre entre Pablo y otros apóstoles era radical y permanente. Estas perspectivas controversiales tienen un fuerte respaldo entre la academia moderna.

El final de la etapa apostólica [editar]

Hacia el año 62, el sumo sacerdote del judaísmo, Ananías, hizo arrestar a Jacobo, que encabezaba la Iglesia de Jerusalén y le ajustició. Uno de sus hermanos, Simón, fue llamado a sucederle, pero la situación política de Israel se agravaba y los conflictos internos del judaísmo eran cada día mayores. Se cree que Pablo fue decapitado y Pedro fue muerto crucificado al revés en Roma durante la persecución por parte de Nerón. Al final del siglo I, de los apóstoles originales vivía tan sólo Juan el Apóstol,que se había trasladado a Éfeso, cuya iglesia se considera madre de muchas de Asia Menor y Grecia, donde se manifestaban brotes gnósticos.

Con el emperador Vespasiano, el cristianismo siguió extendiéndose, hasta que en el año 90 el emperador bajo el imperio de Nerva (de quien dice su biógrafo Xifilino que «no permitió que se acusase a nadie por haber observado las ceremonias de la religión judaica o haber descuidado el culto de los dioses») pudo regresar Juan a Éfeso, y pocos años después falleció, a edad muy avanzada. Con su muerte (hacia el año 100) concluye la etapa apostólica.

La Didajé y otros escritos de los Padres Apostólicos documentan las principales prácticas de la iglesia primitiva.

Los mártires [editar]

Los apologistas [editar]

Los escritos [editar]

Los primeros cristianos produjeron durante la historia muchos cánones importantes y otras obras literiarias descritas dentro de la organización de la Iglesia Cristiana. Una de las primeras de éstas es la Didaké, el cual es normalmente fechado a finales del primer o inicios del segundo siglo.

Primeras herejías [editar]

Las disputas de doctrinas comenzaron en los inicios del cristianismo. La iglesia cristiana organizó concilios para resolver estos asuntos. Los concilios que representan a toda la iglesia cristiana fueron llamados concilios ecuménicos. Algunos grupos fueron rechazados por herejes, como por ejemplo:

Aunque muchos de los escritos de Arius fueron destruidos por el Emperador Romano Constantino, podemos inferir que los argumentos Atanasio de Alejandría contra Arrio, dan alguna idea del movimiento. Básicamente, Arrio era un líder entre los cristianos quien tenía un entendimiento muy particular del movimiento trinitarista, reflejando la divinidad natural de Cristo. La hipótesis de Arrio, era que Jesús fue creado por Dios (como en, "Hubo un tiempo donde el Hijo no lo era"), y por ende, era secundario a Dios. Su texto de prueba primaria era Juan 17:3. La posición de Atanasio era que Jesús fue y siempre ha sido divino, y tiene una naturaleza divina junto con el Padre y el Espíritu Santo: La Santa Trinidad

Gnosticismo [editar]

Un movimiento filosófico - religioso griego conocido como gnosticismo se había desarrollado casi al mismo tiempo que el cristianismo. Muchos seguidores de este movimiento fueron también cristianos y enseñaban una síntesis de los dos sistemas de creencias. Esto produjo una gran controversia en la iglesia primitiva.

Las interpretaciones gnosticas diferían de la corriente principal del cristianismo, debido a que cristianos ortodoxos toman una interpretación literal de los evangelios como las correctas, mientras que los gnosticos tienden a leerlas como una alegoría; debido a esto la rama ortodoxa atrajo un mayor número de adherentes.

Religiones competidoras [editar]

El cristianismo no era la única religión que buscaba creyentes en el siglo I. Los historiadores modernos del mundo romano, a menudo ponen interés en lo que ellos llaman religiones mistéricas o cultos mistéricos que comenzaron en el último siglo de la República Romana y se fueron incrementando durante los siglos del Imperio romano. Autores romanos, tales como Tito Livio, comentan la importación de "dioses foráneos" entre las calles del estado romano. El judaísmo también recibe creyentes y en algunos casos evangelizaron activamente. El Nuevo Testamento refleja una clase de personas a quienes se les refiere como 'creyentes en Dios' quienes se piensan que son gentiles convertidos, quizás a aquéllos quienes no se habían circuncidado; Filón de Alejandría hace explícito el deber de los judíos de recibir a los nuevos creyentes.

Mitraísmo [editar]

La adoración de Mitra (conocido como Mitraísmo) se desarrolló en el ejército romano durante el siglo I AC, aunque se desconoce como se originó esta religión mistérica, parece tener poco que ver con el Zoroastro Mitra. Debido a que se desarrolla entre un grupo de gente altamente nómade (soldados profesionales) se disemina rápidamente a las regiones apartadas del imperio. Se convierte prontamente en la más popular de las religiones mistéricas, y a comienzos del siglo III los emperadores en Roma la apoyaban, ya que era la religión que favorecía su régimen.

Se piensa a menudo que esta religión tiene su origen último en el culto a Mitra, una deidad conectada a formas populares de Zoroastrismo. Sin embargo, es importante hacer notar que aunque el primer Zoroastrismo es estrictamente dualista y el moderno Zoroastrismo es monoteísta, ninguno de los dos incluye a Mitra en su cuerpo doctrinal.

Al final del siglo III, los cultos populares de Apolo y Mitras habían comenzado a emerger en el sincretismo conocido como Mitras Sol Invictus o simplemente Sol Invictus (el sol invicto, un término también utilizado en otros cultos), y en 274 el emperador Aureliano hace de esta forma de adoración algo oficial.

Después del decreto de Teodosio en 391, y su subsecuente supresión, muchos seguidores de esta religión se convirtieron en iglesias cristianas (tales como Notre-Dame du Taur, y la Iglesia de San Clemente); éstas a menudo se dedicaban al arcángel Miguel.

Mandaeanismo [editar]

Los mandeanistas eran una religión gnóstica la cual reverenciaba a Juan el Bautista en vez de a Jesús. De acuerdo a la leyenda, el profeta Mani era Mandaeanista.

Maniqueísmo [editar]

Artículo principal: Maniqueísmo

El maniqueísmo era una de las mayores religiones antiguas. Aunque su forma organizada se encuentra casi extinta hoy, un revivamiento se ha intentado bajo el nombre de Neo-Maniqueísmo. Sin embargo, la mayoría de los escritos de su fundador el profeta Mani se han perdido. Algunos estudiosos argumentan que su influencia continúa sutilmente mediante Agustín de Hipona, quien se convirtió al cristianismo desde el Maniqueísmo y que sus escritos continúan siendo de gran influencia entre teólogos católicos y protestantes (recordemos que Martín Lutero fue un monje agustino).

La religión fue fundada por Mani, quien se dice que nace en el occidente del Imperio persa y vivió aproximadamente entre los años 210 y 275. El nombre Mani es más un título de respeto más que un nombre personal. Este título fue asumido por el fundador mismo y reemplazó completamente su nombre personal de tal forma que no se conoce su nombre preciso. Mani fue influenciado por el Mandeanismo y comenzó a predicar en una edad temprana. Se declaraba como el Paráclito, como se promete en el Nuevo Testamento: el Último Profeta y Sello de los Profetas que finalizaban la sucesión del hombre guiado por Dios e incluían figuras tales como Zoroastro, Hermes, Platón, Buda, y Jesús.

El maniqueísmo recoge elementos de las sectas dualistas, así como del mitraísmo. Sus creyentes hicieron muchos esfuerzos para incluir todas las tradiciones religiosas conocidas en su fe. Como resultado, preservan muchos trabajos apócrifos cristianos, como Hechos de Tomás, que de otra forma se hubiese perdido. Mani se empeñaba en describirse como un "discípulo de Jesucristo", pero la iglesia ortodoxa lo rechazó como hereje.

Siglos II y III [editar]

Orígenes

En el segundo siglo numerosos eruditos comenzaron a producir escritos que nos ayudan a entender la forma en que se desarrolló el cristianismo. Estos escritos se pueden agrupan en dos grandes categorías, trabajos dirigidos a una amplia audiencia de eruditos no creyentes y trabajos dirigidos a aquellos que se consideraban cristianos. Los escritos para los no creyentes se llamaban usualmente apologético en el mismo sentido que el discurso dado por Sócrates en su defensa ante la asamblea ateniense, llamada Apología cuya palabra en griego significa más "discurso para la defensa" que la denotación moderna más limitada de "declaración expresando arrepentimiento". Los apologistas, como se conoce a estos autores, hacen una presentación para clases educadas de las creencias cristianas, a menudo asociadas con un ataque de las creencias y prácticas de los paganos. Otros escritos tienen el propósito de instruir y amonestar a los hermanos cristianos. Muchos escritos de este período, sin embargo, sucumbieron a la destrucción de la Iglesia Católica Primitiva como herejes, o en desacuerdo con su mensaje. Aun así, hoy se han encontrado escritos como el Evangelio de Tomás en 1945.

  • Policarpo de Esmirna (obispo de Esmirna y santo)
  • Ireneo (obispo de Lyon y santo)
  • Tertuliano (se convierte en hereje en 207 y se transforma en montanista)
  • Marción fue el primero de muchos padres de la Iglesia Cristiana que comenzaron una nueva ideología, que tenía como base la judeofobia. Fue Marción el primero que llamó a Yahvé «demiurgo» y un dios diferente al Padre de Jesús, quien era un verdadero dios. Es considerado por la Iglesia Católica Romana como el más peligroso enemigo jamás enfrentado.
  • Clemente de Alejandría (arzobispo de Alejandría)
  • Orígenes (catecista y estudioso, pero algunas de sus enseñanzas fueron condenadas en 588)
  • El revivir pagano del siglo tercero

Durante este período el gobierno de la iglesia cristiana toma una forma jerárquica que se asemeja al gobierno romano.

Siglo IV [editar]

  • Muchos escritos de este período fueron traducidos en los libros de los Padres Nicenos y post Nicenos.

Desarrollo del canon de la escritura [editar]

La Iglesia Cristiana es anterior a la Biblia (AT y NT), de hecho la Biblia emana de la Iglesia Cristiana y no la Iglesia Cristiana viene de la Biblia. Es la Iglesia Cristiana la que nos dice qué libros forman la Biblia, sin la Iglesia Cristiana no existiría la Biblia, si no una confusión para saber que textos son inspirados y que textos no. Jesús no escribió una sola letra ni dio una lista de libros, esto lo hizo la Iglesia Cristiana . Hay decenas de libros que hablan de Cristo: Un evangelio de Santo Tomás, otro de San Pedro, Hechos de San Pablo, otros de San Juan, un Apocalipsis atribuido a Pedro, sin embargo no son parte de la Biblia.

En un principio, no existía un listado válido de libros del Nuevo Testamento. Dentro del cristianismo primitivo se tomaban en consideración sólo las "Escrituras", los libros sagrados del judaísmo que fueron traducidos al griego e incluidos en la llamada Biblia "Septuaginta". Esta compilación incluía también a los libros llamados deuterocanónicos por la Iglesia Católica y apócrifos por los protestantes. La LXX o septuaginta es la que San Pablo llama "Escrituras" en sus escritos.

El proceso de conformación de lo que actualmente se conoce como Biblia es el siguiente: La Iglesia Cristiana dio la lista de los libros que se consideraban inspirados por el Espíritu Santo. El llamado Nuevo Testamento fue aceptado por la autoridad del Papa Dámaso en el Concilio Romano, el año 382. Ese Nuevo Testamento es el que usaron el doctor Lutero y Juan Calvino.

Canón del Antiguo Testamento [editar]

Después de Jesucristo los judíos en Jamnia quitaron los deuterocanónicos del canon de su Tanaj usando un criterio cristiano. Esto implicaría que los judíos ya no tenían autoridad para designar que libros eran inspirados, sino más bien la primitiva Iglesia Cristiana y ésta había aceptado la versión de los LXX o septuaginta. Además, que la versión que San Pablo cita en sus epístolas es la Septuaginta y es a la que se refiere cuando habla de la Escrituras.

Los libros incluidos en la version de los LXX son: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Rut, los dos libros de Samuel, los dos libros de los Reyes, los dos libros de las Crónicas, Esdras y Nehemías, Tobías, Judit, Ester, los dos libros de los Macabeos, Job, los Salmos, los Proverbios, el Eclesiastés, el Cantar de los Cantares, la Sabiduría, el Eclesiástico, Isaías, Jeremías, las Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías, Malaquías.

Los judíos tenían dos cánones para sus libros Santos: El Breve o palestinense y el Largo o alejandrino. El breve está conformado por 39 libros y se divide en tres partes: Torá (La Ley), Nevim (Profetas) y Ketuvim (escritos), el acrónimo de estas tres partes da como resultado la palabra Tanak o Tanaj. A estos 39 libros se les conoce como libros "proto-canónicos". El canon de Palestina se hizo en Jamnia, y está basado en una traducción hebrea de la Biblia hecha después de Cristo, no son los textos originales sino una traducción.

La versión de los LXX (el Antiguo Testamento en griego) está conformada por 46 libros con siete libros más que son: Tobías, Judit, Baruc, Eclesiástico, I y II de Macabeos y Sabiduría. Además esta versión de los setenta tenía algunas secciones griegas de Ester y Daniel que no están en los proto-canónicos. A estos libros se les llama "deutero-canónicos".

Los judíos en Alejandría creían que Dios no dejaba de comunicarse con su pueblo incluso fuera de Israel, e iluminaba a sus hijos en las nuevas circunstancias en que se encontraban.

Jesús debió usar el canon corto o palestinense, pero los Apóstoles, al llevar el Evangelio a todo el Imperio romano, usaron el Canon Alejandrino. La Iglesia Primitiva recibió este canon que consta de 46 libros.

A partir del año 393 diferentes concilios, fueron precisando la lista de los Libros "canónicos" para la Iglesia Cristiana. Estos fueron: El Concilio de Hipona en el año 393, Concilio de Cartago en los años 397 y 419, Concilio Florentino en el año 1441 y finalmente el Concilio de Trento en el año 1546.

Los protestantes admiten como libros sagrados los 39 libros del canon hebreo que fue fijado después de Cristo por los judíos, sin ninguna intervención cristiana. El primero que negó la canonicidad de los libros deuterocanónicos fue Carlostadio en 1520, y después Lutero en 1534 y Calvino en 1540. Aunque Lutero parece contradecirse pues en su Comentario sobre San Juan dijo: "Estamos obligados de admitir a los papistas que ellos tienen la Palabra de Dios, que la hemos recibido de ellos, y que sin ellos no tendríamos ningún conocimiento de ésta". Esta Iglesia "Papista" pronunció que los 73 libros que componen el Antiguo y Nuevo Testamento son revelación.

El Obispo Melito de Sardis registró la primera lista conocida de la Septuaginta en el año 170 d. C. Contenía 45, pareciera que falta uno pero no; puesto que el libro de Lamentaciones se consideraba como parte de Jeremías.

Nuevo Testamento [editar]

El Nuevo Testamento está formado por 27 libros, y se divide en cuatro partes: El Evangelio o Evangelios, Los Hechos de los Apóstoles, Las Epístolas y Apocalipsis. De estos libros, siete fueron puestos en duda: Hebreos, Santiago, segunda de Pedro, segunda y tercera de Juan, Judas y Apocalipsis. La duda de que fueran inspirados fundaba sobre su autenticidad.

En la Iglesia Cristiana original, la regla de fe se encontraba en la enseñanza oral de los Apóstoles y de los primeros evangelizadores. Pasado el tiempo, esa generación empezó a morir y se sintió la urgencia de consignar por escrito las enseñanzas de Jesucristo y los rasgos más sobresalientes de su vida. Este es la causa de los Evangelios. Por otra parte, de acuerdo a los problemas que iban surgiendo los Apóstoles alimentaban espiritualmente a sus fieles mediante cartas. Este fue el origen de las Epístolas.

A finales del siglo I y principios del siglo II, la colección de Escritos variaba de una iglesia cristiana a otra. Además en el siglo II, las ideas del hereje Marción, que afirmaba que únicamente el Evangelio de Lucas y las 10 Epístolas de Pablo tenían origen divino, y del montanismo, que pretendía introducir como libros santos los escritos de Montano, apresuraron la determinación del Canon del Nuevo Testamento.

En tiempos de San Agustín, los Concilios de Hipona en al año 393 y de Cartago años 397 y 419 (conocidos como los Concilios Africanos) reconocieron los 27 libros, así como el Concilio de Trullo (Constantinopla, en 692) y el Concilio Florentino en el año 1441.

El protestantismo renovó antiguas dudas y excluyeron algunos libros. El doctor Martín Lutero rechazaba hebreos, Santiago, Judas y Apocalipsis. En el Concilio de Trento celebrado en 1546, se presentó oficial y dogmáticamente la lista íntegra del Nuevo Testamento. El criterio objetivo y último para la aceptación del Canon de libros inspirados del Nuevo Testamento será siempre la revelación hecha por el Espíritu Santo y transmitida fielmente por ella. Hay algunos criterios secundarios que fueron cuatro: Su origen apostólico o de la generación apostólica, Su ortodoxia en la doctrina, su uso litúrgico y generalizado.

El cristianismo legalizado en el Imperio romano [editar]

Constantino I [editar]

El emperador Constantino I fue, como los emperadores antes que él, el sacerdote superior de la religión Mitraica. Sin embargo, también estaba interesado en crear unidad para facilitar el gobierno, y para hacer esto se involucró en la disputa entre grupos cristianos sobre el arrianismo, invocando el Primer Concilio de Nicea, este concilio produjo el Credo Niceno.

Constantino mitigó algunas diferencias entre el cristianismo ortodoxo y su principal competidor, la religión oficial del Sol Invictus. Por ejemplo, cambió la celebración del nacimiento de Jesús al 25 de diciembre, debido a que esta era la fecha de celebración del nacimiento de Mitras y Baco, así como la fecha de los festivales del solsticio de invierno tales como la Saturnalia. Además, Constantino instituyó el uso de símbolo Chi-Rho (Crismón), representativo del cristianismo, aunque según algunos estudiosos esto servía para propósitos cristianos y no cristianos simultáneamente.

La leyenda popular dice que Constantino I era cristiano, sin embargo, nunca repudió su posición de alto sacerdote de Mitras Sol Invicus públicamente, y su única "conversión" conocida fue moribundo en su cama (como se dijo luego por Padres de la Iglesia Cristiana posteriores), lo cual es imposible de verificar. Sin embargo, no era inusual para la gente del siglo cuarto el evitar convertirse completamente al cristianismo hasta muy avanzada su vida, por la fuerza de las advertencias en contra de que continuaran en pecado después de haberse convertido y por las consecuencias espirituales que aquello traía.

Cambio constantiniano [editar]

Críticos de la unión de la iglesia cristiana y el estado, apuntan a este cambio como el comienzo de la era del constantinianismo, cuando el cristianismo y la voluntad de Dios gradualmente se vieron identificadas con la voluntad de la elite regente; y en algunos casos fue más que una justificación religiosa para el ejercicio del poder.

Arrianismo [editar]

Arrio (250 - 336) proponía que Jesús y Dios estaban muy separados y eran entidades diferentes: Jesús estaba más cerca de Dios que ningún otro humano, pero nació humano, y no tenía una existencia previa, por ende no era Dios, más sí una persona parecida o semejante a Dios, sin necesariamente ser el mismo. Por otra parte, Dios había existido siempre. Arrio sentía que cualquier intento de reconocer la deidad de Cristo podría desdibujar la línea entre el cristianismo y las religiones paganas. Si el cristianismo reconocía dos dioses separados, el Padre y Jesús, se convertiría en una religión politeísta.

Credo Niceno [editar]

Dentro del Concilio de Nicea, la asamblea compuso un credo para expresar la fe de la iglesia cristiana. Se incluyó entre otras cosas la intervención de Constantino para que se incluyera la palabra “consubstancial”,[1] llegando finalmente al Credo de Nicea.

Cesaropapismo [editar]

El Cesaropapismo se inició cuando el Papa Leon III coronó al rey del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlomagno, ocasionando dos efectos: El apoyo de la Iglesia Cristiana al Estado y viceversa, el apoyo del Estado a la Iglesia Cristiana, lo cual derivó en el Cesaropapismo, que sostenía la teoría del origen divino de los reyes y les daba poder absoluto sobre la religión y el gobierno a la misma vez.

Reavivamiento del paganismo por Roma en el siglo cuarto [editar]

Golpeado por estos desarrollos, el emperador Juliano (denotado "el Apóstata" debido a su rechazo del cristianismo y conversión al Mitraísmo y al Neoplatonismo) intentó restaurar el estado anterior entre las religiones al eliminar los privilegios (exención de impuestos entre el clero cristiano, por ejemplo) dado por antiguos emperadores romanos como Constantino, prohibiendo a las distintas denominaciones cristianas perseguirse entre sí y volviendo a traer a arzobispos quienes habían sido proscritos por el arrianismo, alentando al judaísmo y una suerte de neopaganismo.

Cristianismo niceno se opone a los emperadores bizantinos [editar]

El cristianismo se convierte en religión del Estado [editar]

La oposición de Juliano duró por poco, emperadores como Constantino II repelieron las acciones de Juliano e incentivaron el crecimiento del cristianismo. Este estado de cosas fue finalmente forzado por una serie de decretos (como el Edicto de Tesalónica) por el emperador Niceno Teodosio I, comenzando en febrero de 381, y continuando por su reinado.

Otro material de esta era [editar]

  • Ambrosio de Milán (arzobispo y santo)
  • Pentarquía Organización de la iglesia cristiana en 5 patriarcados.

Las controversias cristológicas [editar]

Las controversias cristológicas incluyen examen de preguntas como: ¿era Cristo divino, humano, un ser angélico creado, o más allá de una simple clasificación en una categoría? ¿Los milagros de Cristo realmente cambiaron la realidad física o sólo eran simbólicos? ¿El cuerpo de Cristo realmente se elevó de la muerte o el Cristo resucitado era un ser sobrenatural que no estaba limitado por las leyes físicas?

Siglo V [editar]

La conversión del mundo mediterráneo [editar]

Desarrollo del cristianismo en el mundo Mediterráneo

Desarrollo del cristianismo fuera del mundo mediterráneo [editar]

El cristianismo no estuvo restringido a la cuenca Mediterránea y a sus alrededores; en el tiempo de Jesús una gran proporción de población judía vivía en Mesopotamia, fuera del Imperio romano, especialmente en la ciudad de Babilonia, donde gran parte del Talmud fue desarrollado.

El levantamiento del Islam [editar]

Persecuciones [editar]

Diseminación del cristianismo en Europa central y oriental [editar]

Iglesia Cristiana y Estado en el medievo occidental [editar]

Cisma entre oriente y occidente [editar]

Artículo principal: Sucesión apostólica
  • Tomó mucho tiempo en desarrollarse; los temas principales fueron el rol del Papa en Roma y la cláusula filioque. El cisma "oficial" aconteció en 1054, por la excomunión romana del Patriarca Miguel I Cerulario de Constantinopla, seguido por la excomunión constantinopolitana del representante del Papa.
  • Las excomuniones fueron rescindidas mutuamente por el Papa y el Patriarca de Constantinopla en la década de 1960, aun así el cisma no ha sido eliminado por completo.

El Gran Cisma se produjo entre el Catolicismo y la Ortodoxia Oriental. Ambas tradiciones ponen énfasis en la sucesión apostólica, e históricamente ambas aseguran ser la única descendencia legítima de la Iglesia Primitiva. Cada una, además, asevera mantener de manera más correcta la tradición de los apóstoles y que la otra se ha desviado. Cristianos católico romanos a menudo se refieren a ellos simplemente como "católicos" que significa "universal", y mantienen que también son ortodoxos. Los cristianos ortodoxos orientales se refieren a sí mismos simplemente como "ortodoxos" que significa "adoración correcta", y también se llaman a sí mismos católicos. Inicialmente, el cisma era primordialmente entre el oriente y el occidente, pero hoy ambas congregaciones están por todo el mundo. Aun se refieren entre ellos en esos términos por razones históricas.

Finales de la Edad Media [editar]

América primitiva [editar]

  • Conquistadores
  • Santería, una fusión del catolicismo con tradiciones religiosas de África occidental traídas originalmente entre los esclavos.

La Reforma Protestante y la Contrarreforma Católica [editar]

Surgimiento de las denominaciones religiosas del Protestantismo [editar]

Discute el levantamiento de las mayores denominaciones religiosas después de la Reforma Protestante y los retos enfrentados por el catolicismo.

Siglo XIX [editar]

El Segundo Gran Despertar y Restauracionismo [editar]

Anticlericalismo y comunismo ateísta [editar]

En muchos movimientos revolucionarios la iglesia Romana estaba asociada con el establecimiento de regímenes represivos. Por ejemplo, después de la Revolución francesa y de la Revolución mexicana existe un tono anticlérigo en aquellos países que existe hasta estos días. En un nivel más extremo, Karl Marx condenó a la religión como el "opio del pueblo" [1] y los gobiernos Marxista-Leninista del siglo XX a menudo eran ateos; de estos, sólo Albania se declaró oficialmente como un estado ateo.

Siglo XX [editar]

El cristianismo en el siglo XX se caracteriza por una fragmentación acelerada. El siglo vio el levantamiento de grupos liberales y conservadores, así como una secularización general de la sociedad occidental. La Iglesia Católica Romana instituyó muchas reformas para modernizarse. Los misioneros hicieron incursiones en el lejano oriente, estableciendo seguidores en China, Taiwán y Japón. Al mismo tiempo, la persecución en la Europa Oriental Comunista y la Unión Soviética trajo a muchos cristianos ortodoxos a la Europa Occidental y a los Estados Unidos, aumentando el contacto entre el cristianismo occidental y oriental. Además, el ecumenismo creció en importancia, cuyo comienzo fue en la Conferencia Misionera de Edimburgo en 1910, aunque se critica que Latinoamérica haya sido excluida debido a que la predicación protestante en Latinoamérica ha sido frecuentemente anticatólica.[2]

Reformas Católicas [editar]

Otros desarrollos [editar]

Otro movimiento que creció en el siglo XX fue el Anarquismo cristiano el cual rechaza la iglesia cristiana, estado o cualquier otro poder excepto el de Dios. También creen en la no violencia absoluta. El libro de Leo Tolstoy llamado El Reino de Dios está Dentro de Ti [2] publicado en 1894 fue el catalizador de este movimiento.

En la década de los 50, se vio una expansión evangélica en América. La prosperidad post Segunda Guerra Mundial experimentada en Estados Unidos también produjo efectos en la iglesia cristiana. Aunque referidos de forma simple como "fundamentalismo morfológico", la frase no obstante describe precisamente los desarrollos físicos experimentados. Los edificios de las iglesias cristianas fueron construidos en gran número, y las actividades de la iglesia evangélica crecieron con un crecimiento expansivo físico.

Dentro del catolicismo, surge formalmente en los años 60's la Teología de la Liberación (T.L.) en América Latina, como respuesta al malestar de la opresión y la pobreza característicos de los pueblos de esta región. La Iglesia Católica de manera oficial no acepta los postulados de la T.L., por una posible estrecha relación que guarda con el marxismo, aunque los teólogos de la liberación niegan tal relación, aunque sí aceptan la existencia de conceptos como la lucha de clases. Sin embargo, la Iglesia Católica de todas formas sí acepta algunos postulados de la misma T.L. sobre todo en lo referente a la necesidad de libertad de los pueblos en el mundo, pero generalizando también la idea a la libertad de los otros pecados también.

Otro desarrollo notable en el siglo XX dentro del cristianismo fue el levantamiento de movimientos pentecostales. Aunque sus raíces datan desde antes del año 1900, su nacimiento real se atribuye comúnmente en el siglo XX. Brotaron de raíces metodistas, se levantaron de las reuniones en una misión urbana en la calle Azusa en Los Ángeles. Desde ahí se diseminaron por todo el mundo, llevado por aquellos quienes experimentaron lo que creen ser movimientos milagrosos de Dios en ese lugar. El pentecostalismo, quien dio inicio al movimiento carismático dentro de denominaciones ya establecidas, continúan siendo una importante fuerza en el cristianismo occidental.

Modernismo y la reacción fundamentalista [editar]

Las implicaciones radicales de las influencias científicas y culturales por la Ilustración se hicieron notar en las Iglesias Protestantes, especialmente en el siglo XIX, el cristianismo liberal pretendía traer las iglesias cristianas junto con la amplia revolución que el modernismo representaba. Al hacerlo, nuevas aproximaciones críticas de la Biblia fueron desarrolladas, nuevas actitudes se volvieron evidentes sobre el rol de la religión en la sociedad, y un nuevo pensamiento comenzó a cuestionar las casi universalemente aceptadas definiciones del cristianismo ortodoxo.

En reacción a estos acontecimientos, el fundamentalismo cristiano fue un movimiento que rechazaba las influencias radicales del humanismo filosófico, debido a que afectaban a la religión cristiana. Apuntando especialmente a los alcances críticos de la interpretación de la Biblia, y tratando de bloquear las incursiones hechas en sus iglesias cristianas por presunciones científicas ateas, los fundamentalistas comenzaron a aparecer en varias denominaciones como movimientos independientes numerosos de resitencia a los bruscos cambios del cristianismo histórico. Con el tiempo, los movimientos fundamentalistas evangélicos se habían dividido en dos ramas, con la etiqueta Fundamentalista seguidores de una, mientras que Evangélico fue la etiqueta preferida por un movimiento más moderado. Aunque ambos movimientos se originaron primeramente en el mundo de habla inglesa, la mayoría de los Evangélicos se encuentran por todas partes.

Véase también: Fundamentalismo cristiano

El levantamiento del movimiento evangélico [editar]

En los Estados Unidos y en el resto del mundo, ha habido un marcado crecimiento del sector evangélico de las denominaciones protestantes, especialmente en aquellas que se identifican exclusivamente como evangélicas, y un declive de aquellas iglesias cristianas identificadas con corrientes más liberales. En el mundo de entreguerras (años 20), el cristianismo liberal fue el sector de más rápido crecimiento, cosa que cambió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando dirigentes de tendencia más conservadora arribaron a las estructuras eclesiásticas.

El movimiento evangélico no es una entidad. Las iglesias evangélicas y sus adherentes no pueden ser fácilmente clasificados. La mayoría no es fundamentalista, en el estricto sentido que algunos dan a ese término, aunque muchos se siguen refiriendo a sí mismos como tales.

Sin embargo, el movimiento ha logrado manejarse de una manera informal, para reservar el nombre de Evangélico para aquellos grupos y creyentes que adhieren a una profesión de fe cristiana que ellos consideran histórica, una paleo-ortodoxia, como algunos la llaman. Aquellos que se denominan "evangélicos moderados" señalan mantenerse aún más unidos a esos fundamentos cristianos "históricos", y los "evangélicos liberales" no se aplican a sí mismos este apelativo en términos definitorios de su teología, sino que de su vida "progresiva" en la perspectiva cívica, social o científica.

Existe una gran diversidad de comunidades evangélicas alrededor del mundo, los lazos entre ellas son solo aparentes (varias organizaciones locales y globales los vinculan, pero ninguna a todos), pero la mayoría coincide en las siguiente creencias. Una "alta estima" de las Escrituras, creencia en la deidad de Cristo, en la Trinidad, en la salvación por gracia mediante la fe, en la resurrección carnal de Cristo, por mencionar solo algunas.

Evangelismo en la ventana 10/40 [editar]

Evangélicos definen y priorizan esfuerzos para alcanzar a los "no alcanzados" a fines del siglo XX y principios del XXI al enfocarse en países que se encuentran entre las latitudes 10º norte y 40º sur. Esta área está dominada mayormente por naciones musulmanas, muchas de las cuales no permiten misioneros de otras religiones en sus países.

La diseminación del laicismo [editar]

En Europa existe un alejamiento general de la observancia religiosa y creencias de las enseñanzas cristianas y se mueven hacia el laicismo. La "secularización de la sociedad", atribuida al tiempo del Renacimiento y los años siguientes, es la mayor responsable de este movimiento. Por ejemplo, un estudio hecho por la Gallup International Millennium [3] muestra que sólo un sexto de los europeos van a servicios religiosos regulares, menos de la mitad tienen a Dios como de "suma importancia", y sólo el 40% cree en un "Dios personal". Aunque la gran mayoría considera que "pertenecen" a una denominación religiosa. Los números muestran que la "de-cristianización" de Europa ha comenzado lentamente a cambiar en la dirección opuesta.

En Norteamérica, Suramérica y Australia, los otros tres continentes donde el cristianismo es la religión profesada dominante, la observancia religiosa es más alta que en Europa. Al mismo tiempo, estas regiones a menudo son vistas por otras naciones como conservadoras y "Victorianas" en su urbanidad social.

Sudamérica, históricamente católica, ha experimentado una gran infusión evangélica y pentecostal en los últimos 80 años debido a la influencia de misioneros cristianos. Por ejemplo, en Brasil, el país más grande del continente, es el país católico más grande del mundo, y al mismo tiempo es el país evangélico más grande del mundo (basados en población). Algunas de las más grandes congregaciones en el mundo se encuentran en Brasil;también en Colombia, un país de tradición católica esta sufriendo cambios dramáticos en su sociedad ya que el cristianismo evangelico esta creciendo de manera exponencial, solo en la ciudad capital "Bogota" se encuentran las iglesias cristianas en las que se congregan en grupos de 1000, 3000, 10000 hasta 50000.

Siglo XXI [editar]

Historiografía [editar]

Historiadores cristianos incluyen:

Véase también [editar]

Bibliografía [editar]

  • Cortés, Antonio.Historia del Cristianismo: Vol. III: El Mundo Moderno. Madrid: Editorial Trotta/Universidad de Granada, 2006. ISBN 84-8164-799-3.
  • García, José Miguel. Los orígenes históricos del cristianismo. Madrid: Encuentro, 2007. ISBN 84-7490-837-X.
  • Gonzales, Justo. The Story of Christianity: Vol. 1: The Early Church to the Reformation. San Francisco: Harper, 1984. ISBN 0-06-063315-8
  • Gonzales, Justo. The Story of Christianity, Vol. 2: The Reformation to the Present Day. San Francisco: Harper, 1985. ISBN 0-06-063316-6
  • Paul Johnson (2006). Historia del cristianismo. Ediciones B - México. ISBN 9788466618915.
  • Latorette, Kenneth Scott. A History of Christianity, (2 vols.).
  • Mitre, Emilio.Historia del Cristianismo: Vol. II: El Mundo Medieval. Madrid: Editorial Trotta/Universidad de Granada, 2004. ISBN 84-8164-715-2.
  • José Orlandis Rovira (2000). Historia breve del cristianismo. Ediciones Rialp. ISBN 9788432131615.
  • Sotomayor, Manuel y José Fernández.Historia del Cristianismo: Vol. I: El Mundo Antiguo. Madrid: Editorial Trotta/Universidad de Granada, 2005 (2° edición). ISBN 84-8164-763-2.
  • Shelley, Bruce L. (1996) Church History in Plain Language (2º edición) ISBN 0-8499-3861-9.

Notas [editar]

  1. González, J. L. 2003. Historia del cristianismo : Tomo 1 . Editorial Unilit: Miami, Fla. p. 174
  2. González, J. L. 2003. Historia del cristianismo : Tomo 2 . Editorial Unilit: Miami, Fla.

Enlaces externos [editar]


FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN: FILOSOFÍA CRISTIANA. La filosofía cristiana ha planteado muchos problemas a lo largo de la historia del pensamiento. Modernamente ha sido objeto de diversas interpretaciones y hay unos que niegan rotundamente que tenga alguna validez y otros que declaran que es la única forma posible de hacer genuina filosofía.

Filosofía cristiana

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La filosofía cristiana ha planteado muchos problemas a lo largo de la historia del pensamiento. Modernamente ha sido objeto de diversas interpretaciones y hay unos que niegan rotundamente que tenga alguna validez y otros que declaran que es la única forma posible de hacer genuina filosofía.[cita requerida]

Contenido

[ocultar]

[editar] Historia

Clemente de Alejandría y Orígenes se convirtieron en los fundadores de la filosofía cristiana. Ciertamente el término de filosofía cristiana ha planteado muchos problemas a lo largo de la historia del pensamiento. Modernamente ha sido objeto de diversas interpretaciones y hay unos que niegan rotundamente que tenga alguna validez y otros que declaran que es la única forma posible de hacer genuina filosofía.

[editar] Períodos de la filosofía cristiana

[editar] I. Período antiguo o de iniciación (siglos I al IV)

  • Padres apostólicos (siglo I); pensadores cuya vida transcurrió en los tiempos apostólicos. Destaca San Clemente de Roma.
  • Padres de la Iglesia o Patrística (siglos II y IV); Con la excepción de San Agustín de Hipona (354–430), no crearon un sistema filosófico completo. El pensamiento agustiniano dominará toda la filosofía medieval hasta el siglo XIII, en que surgirá Tomás de Aquino:
a) Padres Apologistas (siglo II); destacan San Justino y Tertuliano. Defendieron al Cristianismo de los ataques paganos. Filosóficamente no tienen gran interés; en general, su postura frente a la filosofía pagana es adversa; b) La escuela cristiana de Alejandría (siglos II y III); primeros intentos de exposición sistemática del pensamiento cristiano en términos filosóficos. Reivindicaron el cristianismo como la expresión más perfecta del pensamiento filosófico. Tuvo como fin ilustrar y formar a los cristianos y atraer a los gentiles a la fe cristiana. Destacan San Clemente de Alejandría y Orígenes. Postura conciliadora respecto de la filosofía; c) Los capadocios (siglo IV); en su enseñanza cristiana manejan todo el instrumental de la filosofía griega. Destacan San Basilio, San Gregorio Nacianceno y San Gregorio de Nisa, originarios de Cesarea de Capadocia.

[editar] II. Período de transición (siglos V al VIII)

  • Pseudo Dionisio: personaje anónimo, probablemente del siglo V; gozará de gran prestigio entre los escritores cristianos de los siglos VI y VII.
  • Boecio (hacia 480–525); traduce y comenta algunos libros del Organon aristotélico; el conocimiento que se tiene de Aristóteles en la Edad Media hasta el siglo XI se debe, fundamentalmente, a su aportación personal.
  • San Isidoro de Sevilla (siglos VI–VII), quien funda una escuela para la formación del clero que actúa como foco de cultura para toda España; escribe las Etimológicas, obra de carácter enciclopédico muy consultada en la Edad Media.

[editar] III. Escolástica (siglos IX al XIV)

  • Período de formación (siglos IX al XI); El renacimiento carolingio: hacia el año 800, Carlomagno funda una academia para la formación de los gobernantes que da lugar a un importante período de desarrollo cultural en el siglo IX:
Juan Escoto Erígena (primera mitad del siglo IX); San Anselmo (1033–1109); importante filósofo, en particular por su «argumento ontológico» para la demostración de la existencia de Dios.
  • Período de desarrollo (siglo XII). El problema fundamental más tratado fue el de los universales:
a) la escuela de Chartres. Destaca Juan de Salisbury; b) la escuela de San Víctor. Destaca Hugo de San Víctor.
  • Período de apogeo (siglo XIII):
a) Aristotelismo cristiano: recuperación del pensamiento aristotélico. Destacan San Alberto Magno (1206–1280) y Santo Tomás de Aquino (1224–1274); b) Filosofía del franciscanismo: vuelta al agustinismo y platonismo. Destaca San Buenaventura (1221–1274) y Duns Scoto (1266-1308).
  • Decadencia (siglos XIV y XV):
Guillermo de Ockham (1290–1349).

La época alrededor de 1800 significa una pausa histórica, no sólo en la historia europea en general —desde la Revolución francesa, pasando por las guerras napoleónicas, hasta el Congreso de Viena y la Restauración—, sino en particular también en la historia de la cultura: es un fin y un nuevo comienzo. La filosofía cristiana en su forma tradicional parece superada y casi totalmente barrida — por el racionalismo y la Ilustración, por Immanuel Kant y el Idealismo. Está como sumergida en un vacío intelectual y tiene que empezar de nuevo a encontrar su conexión con la vida cultural de la época. En esta situación se produce un nuevo despegue de orientaciones y enfoques metodológicos, adecuados a los hechos, en el pensamiento cristiano.

A fines del siglo XIX y en concreto durante el siglo XX una serie de pensadores cristianos impulsados por la carta encíclica Aeterni Patris de León XIII empezaron a discutir en torno a la existencia de la filosofía cristiana, Étienne Gilson fue uno de los primeros en defender la existencia de una filosofía cristiana, eso causó revuelto en los pensadores de los primeros años del siglo XX, también el historiador racionalista Émile Bréhier se suma a la discusión argumentando en contra, así vemos que en 1931 la Sociedad francesa de filosofía promovió un primer debate en torno al tema en el que participaron, además de los mencionados, Léon Brunschvicg, Gabriel Marcel, Maurice Blondel, Marie-Dominique Chenu y Jacques Maritain, entre otros. Tiempo después Martin Heidegger se opondría resueltamente al concepto mismo de filosofía cristiana, y sus argumentos han tenido y tienen aún gran influjo en el pensamiento filosófico. Aunque, en el año 1998 Juan Pablo II con su carta encíclica Fides et Ratioreabriría el debate de la existencia de la filosofía cristiana haciendo un llamado a que se siga investigando. Algunos filósofos cristianos, entre ellos Antonio Livi, han estado argumentando a favor de la existencia de la misma, aunque aún hay mucho trabajo que realizar en ese campo.

[editar] Bibliografía

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

Commons

SERIES DE LA TELEVISIÓN3: DOCTOR WHO. Doctor Who es una serie de televisión británica de ciencia ficción producida por la BBC, y una secuela en forma de película producida por Universal Studios bajo licencia de la compañía británica en 1996. El programa muestra las aventuras de un misterioso viajero en el tiempo conocido como el Doctor que explora el tiempo y el espacio en su nave TARDIS con sus compañeros, arreglando problemas y corrigiendo errores.

Doctor Who

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Doctor Who
TítuloDoctor Who
GéneroCiencia ficción
Drama
Creado porSydney Newman
C. E. Webber
Donald Wilson
RepartoDavid Tennant
Catherine Tate
País de origenReino Unido
Duración25 min (1963–1984, 1986–1989)
45 min (1985, 2005—)
Idioma/sInglés
Episodios751 (5 de julio de 2008)
Producción
EmpresaBBC One
Emisión
Fechas de
emisión
Serie original
23 de noviembre de 1963
6 de diciembre de 1989
Serie actual
26 de marzo de 2005 -
Enlaces externos
Sitio web oficial
Ficha en IMDb

Doctor Who es una serie de televisión británica de ciencia ficción producida por la BBC, y una secuela en forma de película producida por Universal Studios bajo licencia de la compañía británica en 1996. El programa muestra las aventuras de un misterioso viajero en el tiempo conocido como el Doctor que explora el tiempo y el espacio en su nave TARDIS con sus compañeros, arreglando problemas y corrigiendo errores.

El programa está en el Libro Guinness de los Récords como la serie de televisión de ciencia ficción de mayor duración del mundo[1] y es también un elemento significativo de la cultura popular británica.[2] [3] Ha sido reconocida por sus historias imaginativas, efectos especiales creativos de bajo coste durante la serie original y el uso pionero de la música electrónica. El programa se convirtió en una serie de culto e influyó a varias generaciones de profesionales de la televisión británica. Ha recibido el reconocimiento por parte de críticos y audiencia como uno de los mejores programas británicos de televisión, ganando un BAFTA a la Mejor Serie Dramática en 2006.

La serie original se trasmitió desde 1963 a 1989. En 1996 se hizo una película para televisión y el programa volvió a ser emitido con éxito en 2005, producido por BBC Wales. Parte del presupuesto para desarrollar la nueva serie proviene de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC), que aparece en los créditos como coproductora. Doctor Who también ha creado varios productos derivados, como las series de televisión Torchwood o Las aventuras de Sarah Jane Smith, novelas y cómics.

El relanzamiento del programa comenzó como un especial de Navidad. La tercera serie, con David Tennant como el Doctor y Freema Agyeman como su compañera, comenzó el 31 de marzo de 2007 en BBC One.[4] [5

 

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Doctor_Who

 

FILOSOFÍA: LAS VIRTUDES CARDINALES.

Virtudes cardinales

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Las virtudes cardinales son:

Contenido

[ocultar]

Las virtudes cardinales en la antigüedad [editar]

En La República, Platón describe las cuatro virtudes cardinales como:[1]

  • Prudencia (calculativo) - véase el todo
  • Fortaleza (enérgico) - presérvase el todo
  • Templanza (apetitivo) - sirvése el todo
  • Justicia (virtud fundante/preservante) - conócese a sí mismo

Platón define cómo un individuo puede lograr estas virtudes: la prudencia viene del ejercicio de razón, la fortaleza de ejercer las emociones o el espíritu, la templanza de dejar que la razón anule los deseos, y desde estas la justicia viene, un estado en que cada elemento de la mente está de acuerdo con los otros.[2]

Platón describe la justicia como la virtud fundante y preservante porque sólo cuando alguien comprenda la justicia puede conseguir las otras tres virtudes, y cuando alguien posee todas las cuatro virtudes es la justicia que mantiene todos juntos.

También se encuentran formuladas en Cicerón, en su tratado De officiis (es decir, "Sobre las obligaciones") y por el emperador filósofo Marco Aurelio en sus Meditaciones. El Cristianismo añadió a estas virtudes las llamadas Virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad.

Virtudes cardinales infusas [editar]

En teología católica las virtudes cardinales infusas son hábitos que disponen al entendimiento y a la voluntad para obrar según el juicio de la razón iluminada por la fe para que ésta escoja los medios más adecuados al fin sobrenatural del hombre.[3]

Se diferencian de las virtudes teologales en que no tienen por objeto a Dios mismo sino el bien honesto. Dado que ordenan los actos en orden al fin sobrenatural, se distinguen también de sus correspondientes virtudes adquiridas.

Naturaleza [editar]

Royo Marín siguiendo a Tomás de Aquino hace una analogía que permite aclarar mejor su función:

La relación que dicen las virtudes morales a las teologales es, en el orden de la gracia, la misma que dicen, en el de la naturaleza, las virtudes adquiridas a los actos de la sindéresis y rectitud de la voluntad.[4]
Royo Marín, op. cit. pág. 135.

Para determinar su número, los teólogos moralistas suelen considerar los objetos honestos de la voluntad y luego agruparlas en cuatro principales: prudencia, fortaleza, justicia y templanza. Son llamadas también virtudes morales.[5]

No son una especie de géneros de otras virtudes que serían sus «especies». Tienen sus objetos propios pero al mismo tiempo engloban a otras virtudes. Las demás virtudes se agrupan alrededor de las cardinales pero no son especies de ellas sino que al decir cardinales se subraya solo la influencia de unas en otras.

Su existencia fue negada por algunos famosos teólogos como Duns Scoto, Guillermo Durando y Gabriel Biel aunque otros de la categoría de Tomás de Aquino, Agustín de Hipona y Gregorio Magno admitían su existencia partiendo de algunos textos de la Sagrada Escritura:

Si amas la justicia, los frutos de la sabiduría son las virtudes, porque ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza, las virtudes más provechosas para los hombres en la vida.
Sb 8, 7
Mostrar en nuestra fe virtud, en la virtud ciencia, en la ciencia templanza, en la templanza paciencia, en la paciencia piedad, en la piedad fraternidad y en la fraternidad caridad
2P 1, 5-7

Notas [editar]

  1. «Cardinal Virtues: The Four-fold System». Catholic Encyclopedia (2009). Consultado el 2009-02-15.
  2. «Plato's Republic: Summaries and Commentaries - Book IV: Section Three». Yahoo Education. Consultado el 2009-02-15.
  3. La definición sigue la de la obra de Royo Marín que se cita en la bibliografía, pág. 135.
  4. Véase la fuente de la idea en Summa theologiae I-II q63 a3co.
  5. Cf. Ambrosio de Milán, Exposit. in Lc lección 5, nn. 49.62.

Véase también [editar]

Bibliografía [editar]

  • (1997) Catechismus Catholicae Ecclesiae. Roma: Libreria Editrice Vaticana. ISBN 88-209-2428-5.
  • ROYO MARÍN, ANTONIO (1988). Teología de la perfección cristiana. Madrid: BAC. ISBN 84-220-0183-7.

Enlaces externos [editar]

FILOSOFÍA, RAMAS DE LA FILOSOFÍA: VIRTUDES: LA PRUDENCIA. La Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela, definida por los Escolásticos como la recta ratio agibilium, para diferenciarla del arte recta ratio factibilium. De comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado. Actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas.

Prudencia

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Alegoría de la prudencia.

La Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela, definida por los Escolásticos como la recta ratio agibilium, para diferenciarla del arte recta ratio factibilium. De comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado. Actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas.

Contenido

[ocultar]

[editar] En el catolicismo

Para la ética católica, la prudencia dispone la razón a discernir, en cada circunstancia, el verdadero bien y a elegir los medios adecuados para realizarlo. Es guía de las demás virtudes, indicándoles su regla y medida. [1]

[editar] Iconografía

Los antiguos simbolizaron la prudencia por una efigie que, como Jano, tenía dos caras una de joven y otra de anciana. Los egipcios la representaban por una serpiente de tres cabezas, una de perro, otra de león y otra de lobo, dando tal vez a entender con ello que el hombre prudente debe poseer la astucia de la serpiente, la paciencia del perro, la fuerza del león y la agilidad del lobo.[2]

[editar] Referencias

  1. Compendio del catecismo de la Iglesia Católica 380
  2. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906-1914)

[editar] Bibliografía

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

Commons

Wikiquote

FILOSOFÍA, RAMAS DE LA FILOSOFÍA: LA METODOLOGÍA. La Metodología, (del griego (metà "más allá" odòs "camino" logos "estudio"), hace referencia al conjunto de métodos de investigación utilizados para alcanzar una gama de objetivos en una ciencia. A diferencia de lo que sucede con el epistemólogo, el metodólogo no pone en tela de juicio el conocimiento ya obtenido y aceptado por la Comunidad científica. Su problema se centra en la búsqueda de estrategias válidas para incrementar el conocimiento.

Metodología

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La Metodología, (del griego (metà "más allá" odòs "camino" logos "estudio"), hace referencia al conjunto de métodos de investigación utilizados para alcanzar una gama de objetivos en una ciencia.

Aun cuando el término puede ser aplicado a las artes cuando es necesario efectuar una observación o análisis más riguroso o explicar una forma de interpretar la obra de arte. En resumen son el conjunto de métodos que se rigen en una investigación científica o en una exposición doctrinal.

Método es el procedimiento para alcanzar los objetivos y la metodología es el estudio del método.

A diferencia de lo que sucede con el epistemólogo, el metodólogo no pone en tela de juicio el conocimiento ya obtenido y aceptado por la Comunidad científica. Su problema se centra en la búsqueda de estrategias válidas para incrementar el conocimiento.

Por ello, la metodología se entenderá aquí como la parte del proceso de investigación (Método Científico), que sigue a la propedéutica, y permite sistematizar los métodos y las técnicas necesarias para llevarla a cabo. “Los métodos –dice Martínez Miguélez (1999)– son vías que facilitan el descubrimiento de conocimientos seguros y confiables para solucionar los problemas que la vida nos plantea”.

La metodología, como etapa específica que dimana de una posición teórica y epistemológica, da pie a la selección de técnicas concretas de investigación (Gamaliel López I, 1986:47). La postura filosófica acerca de la ciencia de la que parte el investigador, orientará su elección metodológica, es decir, lo guiará a la hora de resolver: cómo investigar el problema de investigación, con bases racionalistas, empiristas, pragmáticas, constructivistas, con un sentido crítico, escéptico o dogmático, con un enfoque positivista o dialéctico hermenéutico, ¿es el sujeto un ente pasivo o constructor del conocimiento?

La metodología dependerá, de esta forma, de los postulados que el investigador considere como válidos -de aquello que considere objeto de la ciencia y conocimiento científico- pues será a través de la acción metodológica como recolecte, ordene y analice la realidad estudiada.

No existe una metodología que sea la panacea absoluta, así que aparecen muchas veces ellas mezcladas unas con otras en relación simbiótica.

La validez otorgada al uso de uno u otro método estará dada en el marco de los paradigmas de la ciencia.

Véase también [editar]

FILOSOFÍA, RAMAS DE LA FILOSOFÍA: LA EPISTEMOLOGÍA. La epistemología (del griego ἐπιστήμη (episteme), "conocimiento", y λόγος (logos), "teoría") es una rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento científico. La epistemología, como teoría del conocimiento, se ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a su obtención, y los criterios por los cuales se lo justifica o invalida.

Epistemología

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Según Platón, el conocimiento es un subconjunto de lo que forma parte a la vez de la verdad y de la creencia.[cita requerida]

La epistemología (del griego ἐπιστήμη (episteme), "conocimiento", y λόγος (logos), "teoría") es una rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento científico. La epistemología, como teoría del conocimiento, se ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a su obtención, y los criterios por los cuales se lo justifica o invalida.

No se debe confundir a la epistemología con:

  • La gnoseología: Muchos autores franceses e ingleses identifican el término "epistemología" con lo que en español se denomina "gnoseología" o "teoría del conocimiento", rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento en general: el ordinario, el filosófico, el científico, el matemático, etc. De hecho, la palabra inglesa "epistemology" se traduce al español como "gnoseología". Pero aquí consideraremos que la epistemología se restringe al conocimiento científico.
  • La filosofía de la ciencia: La epistemología también se suele identificar con la filosofía de la ciencia, pero se puede considerar a esta última como más amplia que la epistemología. Algunas suposiciones que son discutidas en el marco de la filosofía de la ciencia no son cuestionadas por la epistemología, o bien se considera que no influyen en su objeto de estudio. Por ejemplo, la pregunta metafísica de si existe una realidad objetiva que pueda ser estudiada por la ciencia, o si se trata de una ilusión de los sentidos, es de interés en la filosofía de la ciencia, pero muchos epistemólogos parten de que sí existe, o bien consideran que su respuesta afirmativa o negativa es indiferente para la existencia de métodos de obtención de conocimiento o de criterios de validación de los mismos.
  • La metodología: También se puede diferenciar a la epistemología de una tercera disciplina, más restringida que ella: la metodología. El metodólogo no pone en tela de juicio el conocimiento ya aceptado como válido por la comunidad científica sino que se concentra en la búsqueda de estrategias para ampliar el conocimiento. Por ejemplo, la importancia de la estadística está fuera de discusión para el metodólogo, pues constituye un camino para construir nuevas hipótesis a partir de datos y muestras. En cambio, el epistemólogo a la vez podría cuestionar el valor de esos datos y muestras y de la misma estadística.

Véase también [editar]

Referencias [editar]