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FILOSOFÍA22: ¿CREE QUE AQUÍ SE COGIERON MUCHAS "INFULAS"?. Tener muchas ínfulas. Se aplica a las personas que adoptan una actitud de superioridad.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

ínfula

  1. f. Adorno de lana blanca ceñido a la cabeza y con dos tiras colgantes a los lados, que vestían antiguamente algunos sacerdotes gentiles y algunos reyes. Más en pl.
  2. Cada una de las dos cintas anchas que cuelgan por la parte posterior de la mitra episcopal.
  3. pl. Presunción, vanidad:
    con tantas ínfulas se ha ganado la antipatía de todos.
  4. darse ínfulas loc. Presumir, darse importancia:
    la mayoría de los personajes de la prensa rosa lo único que sabe hacer es darse ínfulas.

Ínfula

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Mitra con ínfulas

Las ínfulas son una parte de la mitra, el típico sombrero utilizado por los obispos de la Iglesia Católica y otras confesiones cristianas.

Las ínfulas son dos piezas de tela que partiendo de la parte posterior de la mitra a la altura de la nuca descienden por la espalda. En su uso moderno, las ínfulas son adornadas por una simple cruz o bien reflejan la misma decoración de la propia mitra. Es común entre los obispos tener su propio emblema sobre las mismas.

Simbolizan que las Enseñanzas de la Iglesia están basadas en El Antiguo Testamento y en El Nuevo Testamento, otros mencionan que representan la Sagrada Tradición Apostólica y la Biblia.

Está dotada de ínfulas también la tiara papal (que si bien no ha sido abolida, está en desuso desde Pablo VI)

[editar] Historia

Obispo llevando mitra con ínfulas (por detrás)

Las ínfulas son recuerdo de la que debía ser la forma original de la mitra, es decir, una larga tira de tela que rodeaba la cabeza y caía sobre el cuerpo. Las antiguas representaciones gráficas de mitras y los ejemplares auténticos que se conservan de esta prenda desde el siglo XIII nos dan a conocer las sucesivas evoluciones de la misma que se produjeron de la siguiente forma:

  • Las ínfulas datan del siglo X cuando la mitra era todavía un sombrero cónico.
  • Durante todo el siglo XI la mitra consistió en un birrete cónico adornado con una simple cinta o galón alrededor de la frente, llamado círculus, pendiendo por detrás los extremos de la misma, llamados ínfulas, que son un símbolo de poder, ya desde tiempos anteriores.
  • A partir del siglo XII, se adornan algunas mitras con bordados y pedrería según el estilo de cada época. También se ornamentan con bordados las ínfulas que penden por detrás de la mitra, que en la Edad Media llegaron a tener campanillas de oro suspendidas.
  • a finales de dicho siglo XII comienzan en algunos modelos a colocarse las puntas de la mitra por delante y por detrás, en vez de los lados y se adornan con un galón vertical o títulus, continuando como anteriormente tanto los círculus como las ínfulas.

[editar] Expresiones relacionadas

  • Tener muchas ínfulas. Se aplica a las personas que adoptan una actitud de superioridad.

 

EMPRESAS: PUEDO ADELANTARLES QUE YA ME INSTALÉ EN EL FUTURO E HICE NUEVOS ESTUDIOS DE COMERCIO, ALGO QUE ME ATRAÍA TANTO, PUES BIEN, ME ESPECIALICÉ EN "IMPLEMENTACIÓN" Y ESTÁ TENIENDO UN ÉXITO SIN PRECEDENTES. HICE NUEVAS PÁGINAS Y RECIBÍ VARIOS GALARDONES Y PREMIOS. Una implementación o implantación es la realización de una aplicación, o la ejecución de un plan, idea, modelo científico, diseño, especificación, estándar, algoritmo o política..

Implementación

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Una implementación o implantación es la realización de una aplicación, o la ejecución de un plan, idea, modelo científico, diseño, especificación, estándar, algoritmo o política..

En ciencias de la computación, una implementación es la realización de una especificación técnica o algoritmos como un programa, componente software, u otro sistema de cómputo. Muchas implementaciones son dadas según a una especificación o un estándar. Por ejemplo, un navegador web respeta (o debe respetar) en su implementación, las especificaciones recomendadas según el World Wide Web Consortium, y las herramientas de desarrollo del software contienen implementaciones de lenguajes de programación.

En la industria IT, la implementación se refiere al proceso post-venta de guía de un cliente sobre el uso del software o hardware que el cliente ha comprado. Esto incluye el análisis de requisitos, análisis del impacto, optimizaciónes, sistemas de integración, política de uso, aprendizaje del usuario y coste asociado. A menudo todos estos pasos son gestionados y dirigidos por un Director de Proyecto que utiliza metodologías de gestión de proyecto como las que por ejemplo se presentan en el Project Management Body of Knowledge. La implementación de software comprende el trabajo de grupos de profesionales que son relativamente nuevos en la economía basada en la gestión del conocimiento, tales como analista de negocios, analistas técnicos, arquitecto de software, y directores de proyecto.

En ciencias políticas, la implantación se refiere al cumplimiento de la política pública. La legislación aprueba leyes que son llevadas a cabo por funcionarios públicos que trabajan en agencias burocráticas. Este proceso consiste en reglas de creación, reglas de administración y reglas de adjudicación. Los factores de impacto en la implantación incluyen decisiones legislativas, la capacidad administrativa para la implantación burocrática, un grupo de actividad interesado y opositores, y soporte ejecutivo o presidencial.

[editar] Tipos de implementación

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA22: ¿CÓMO PUDO AFECTAR ESTO AL SISTEMA? ¿CREE QUE SE PRODUJO UNA SINERGIA?. Una sinergia (del griego συνεργία, «cooperación») es el resultado de la acción conjunta de dos o más causas, pero caracterizado por tener un efecto superior al que resulta de la simple suma de dichas causas.

Sinergia

Una sinergia (del griego συνεργία, «cooperación») es el resultado de la acción conjunta de dos o más causas, pero caracterizado por tener un efecto superior al que resulta de la simple suma de dichas causas.

Sinergia también puede referirse a:

  • Sinergia, un grupo chileno de rock.
  • Sinergia, término que, en ciencias físicas, se refiere a un fenómeno cuya explicación más simple reside en el análisis de la dinámica de un sistema.
  • Efecto sinérgico, la interacción aditiva entre dos fármacos o conjunto de sistemas computacionales, que a su vez aplazan el crecimiento de todo sistema para poder elevar el número de interacciones que ocurren al mismo tiempo que la adición de los mismo por medio de sistemas racionales de carga competitiva para estos.
  • Sinergia, una revista argentina de ficción especulativa.


FILOSOFÍA22: CONSECUENCIA LÓGICA O "EFECTO". ¿QUÉ CONSECUENCIAS LÓGICAS O "EFECTOS" CONSIDERA QUE PUEDE TRAER TODO ESTO QUE SE HIZO?, NUEVAMENTE PREGUNTEMOS AL "ORDEN CAUSAL". En lógica, la consecuencia lógica es la relación entre las premisas y la conclusión de un argumento deductivamente válido.[1] La relación de consecuencia lógica es por lo tanto un concepto central a la lógica.[1] Dos características generalmente aceptadas de la relación de consecuencia lógica son que es necesaria y además formal.

Consecuencia lógica

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consecuencia

  • efecto, resultado, fruto, secuela, derivación, desenlace, corolario, conclusión, resulta
    • Antónimos: causa, antecedente


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consecuencia

  1. f. Hecho o acontecimiento que se deriva o resulta de otro:
    su dolor de cabeza es consecuencia de los nervios.
  2. Correspondencia lógica entre dos cosas:
    su afición al lujo no guarda consecuencia con sus ideas políticas.
  3. a consecuencia de loc. conjunt. Por efecto, como resultado de:
    a consecuencia del accidente tuvo que pedir la baja.
  4. atenerse a las consecuencias loc. Responsabilizarse una persona de lo que puede derivarse de sus actos:
    si das el primer paso, aténte a las consecuencias.
  5. en consecuencia loc. conjunt. Según lo dicho o acordado antes:
    tú no has sido amable con ella y, en consecuencia, ella no quiere saber nada de ti.
  6. sin consecuencias loc. Sin peligro, daño o complicaciones posteriores:
    el final de la conversación transcurrió sin consecuencias.
  7. tener o traer consecuencias loc. Derivarse un hecho o suceso malo de otro:
    su actitud irresponsable trajo serias consecuencias.

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efecto

  1. m. Lo que se deriva de una causa:
    principio de causa-efecto.
  2. Impresión, impacto en el ánimo:
    la noticia tuvo un gran efecto.
  3. Fin por el que se hace algo:
    a tal efecto decidió retrasar su partida.
  4. Documento o valor mercantil:
    efectos bancarios.
  5. En determinados espectáculos, truco o artificio para provocar ciertas impresiones. Más en pl.:
    efectos especiales.
  6. Movimiento giratorio que se imprime a un objeto al lanzarlo, con el fin de desviarlo de la trayectoria esperada:
    lanzó un balón con efecto.
  7. pl. Bienes, pertenencias, enseres:
    efectos personales.
  8. efecto dominó Aquel que afecta en cadena a una serie de elementos:
    la subida del precio de los carburantes produce un efecto dominó sobre los precios del resto de las mercancías.
  9. efecto invernadero Aumento de la temperatura atmosférica debida a la radiación calorífica que producen los óxidos de carbono desprendidos de las combustiones industriales:
    el deshielo de los polos se atribuye al efecto invernadero.
  10. efecto mariposa El que se deriva de un proceso de consecuencias impredecibles:
    me temo que sus extrañas alianzas acabarán provocando un efecto mariposa.
  11. a efectos de loc. Con la finalidad de conseguir o aclarar alguna cosa.
  12. con o en efecto loc. adv. Efectivamente, en realidad, de verdad.
  13. loc. adv. En conclusión, así que.
  14. surtir efecto loc. Conseguir el resultado pretendido:
    tus palabras surtieron efecto.

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efecto

  • consecuencia, producto, fruto, secuela, resultado, corolario, finalidad, objetivo, intención, objeto, meta
    • Antónimos: origen, causa
  • sensación, impacto, impresión, alteración, shock, trauma, emoción, sentimiento
  • libramiento, pagaré, talón, cheque, valor, documento, letra
  • enseres, mercadería, mercancía, muestras, productos, útiles, artículos, pertenencias


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En lógica, la consecuencia lógica es la relación entre las premisas y la conclusión de un argumento deductivamente válido.[1] La relación de consecuencia lógica es por lo tanto un concepto central a la lógica.[1] Dos características generalmente aceptadas de la relación de consecuencia lógica son que es necesaria y además formal.[1]

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[editar] Explicaciones de la consecuencia lógica

En esta sección se introducen algunas explicaciones conocidas de la noción de consecuencia lógica.

[editar] Consecuencia semántica

Una manera estándar de caracterizar a la noción de consecuencia lógica es a través de la teoría de modelos.[1] A la noción de consecuencia lógica definida de esta manera se la llama consecuencia semántica, para distinguirla de otras concepciones de la misma noción. Según esta estrategia, una conclusión es una consecuencia lógica de las premisas cuando es imposible que las premisas sean verdaderas y la conclusión falsa. O dicho más precisamente, cuando toda interpretación que hace verdaderas a las premisas también hace verdadera a la conclusión.[1] Es decir, cuando todo modelo de las premisas es también un modelo de la conclusión.[1]

Cuando una conclusión A es una consecuencia semántica de un conjunto de premisas Γ en un lenguaje formal L, se escribe:

Gamma models_{L} A

[editar] Consecuencia sintáctica

Otra manera de caracterizar a la relación de consecuencia lógica es a través de la teoría de la demostración.[1] A la noción de consecuencia lógica definida de esta manera se la llama consecuencia sintáctica, para distinguirla de otras concepciones de la misma noción. Según esta estrategia, una conclusión es una consecuencia lógica de las premisas cuando existe una demostración de la conclusión a partir de las premisas.[1] Es decir cuando, usando solamente las premisas, los axiomas y las reglas de inferencia permitidas, es posible construir una derivación de la conclusión.

Cuando una conclusión A es una consecuencia sintáctica de un conjunto de premisas Γ en un sistema formal S, se escribe:

Gamma vdash_{S} A

[editar] Véase también

[editar] Notas y referencias

  1. a b c d e f g h Beall, JC; Restall, Greg, «Logical Consequence», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2009 Edition), http://plato.stanford.edu/archives/fall2009/entries/logical-consequence/

FILOSOFÍA22: CAUSALIDAD. CAUSA Y EFECTO. En física, el término causalidad describe la relación entre causas y efectos, y es fundamental en todas las ciencias naturales, especialmente en física. En términos generales, la causalidad puede ser estudiada desde varias perspectivas: la filosófica, la de la computación y la estadística.

Causalidad (física)

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Para otros usos de este término, véase Causalidad.
 

En física, el término causalidad describe la relación entre causas y efectos, y es fundamental en todas las ciencias naturales, especialmente en física. En términos generales, la causalidad puede ser estudiada desde varias perspectivas: la filosófica, la de la computación y la estadística.

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[editar] Introducción

En física clásica se asumía que todos los eventos están causados por otros anteriores y que dicha causalidad es expresable en términos de leyes de la naturaleza. Dicha pretensión llegó a su punto más alto en la afirmación de Pierre Simon Laplace. Laplace afirmó que si se conoce el estado actual del mundo con total precisión, uno puede predecir cualquier evento en el futuro. Esta perspectiva se conoce como determinismo o más precisamente determinismo causal.

Aunque el determinismo de Laplace parece correcto respecto a las ecuaciones aproximadas de la física clásica, la teoría del caos ha añadido pequeñas complicaciones. Muchos sistemas presentan una fuerte sensibilidad a las condiciones iniciales, lo que significa que condiciones iniciales muy similares en ciertos sistemas pueden conducir a comportamientos a largo plazo muy diferentes. Eso sucede por ejemplo en el tiempo atmosférico. Hacia 1987 era habitual usar superordenadores en la predicción del tiempo, por ejemplo el Cray X-MP del Centro Europeo para el Pronóstico del Tiempo a Medio Plazo, que operaba con una capacidad máxima de 800 megaflops, podía calcular en apenas media hora un pronóstico aceptable del tiempo para el día siguiente en todo el hemisferio. Y aunque cada día se realizaban pronósticos de los siguientes diez días, los resultados del pronóstico a partir del cuarto o quinto día diferían sensiblemente de lo previsto por el ordenador.[1]

Sin embargo, por encima de la impredictibilidad práctica causada por el comportamiento estocástico o caótico de los sistemas clásicos, está el hecho de que la mecánica cuántica presenta junto con una evolución determinista recogida en la ecuación de Schrödinger, una evolución no-determinista recogida en el postulado del colapso de la función de onda.

[editar] Mecánica relativista

De acuerdo con los postulados comunes de la física newtoniana, la causa precede al efecto en el tiempo. Sin embargo, en la física moderna, el concepto más simple de causalidad ha necesitado ser clarificado. Por ejemplo, en la teoría de la relatividad especial, el concepto de causalidad se mantiene, pero el significado de "preceder en el tiempo" sigue siendo absoluto y no depende del observador (aunque no pasa igual con el concepto de simultaneidad de conceptos no relacionados causalmente, que ahora sí pasan a depender del observador). Consecuentemente, el principio relativista de causalidad dice que la causa precede a su efecto para observadores inerciales. Esto implica que, en términos de la teoría de la relatividad especial, una condición necesaria para que A sea causa de B, es que B sea un evento que pertenece al cono de luz de A (en términos de distancias espacio-temporales se dice que A y B están separados por intervalo temporaloide). A pesar de algunas obras de ciencia ficción, en los supuestos bajo los cuales la teoría de la relatividad especial es adecuada para describir el mundo, resulta imposible, no sólo influir en el pasado, sino también en objetos distantes mediante señales que se muevan más rápidas que la velocidad de la luz.

En la teoría general de la relatividad, el concepto de causalidad se generaliza de la manera más directa posible: el efecto debe pertenecer al cono de luz futuro de su causa, aún en espacio-tiempos curvos; aunque pueden aparecer ciertas complicaciones, como cuando uno trata soluciones exactas de las ecuaciones de Einstein, como el Universo de Gödel, donde existen curvas temporales cerradas, y un observador puede verse a sí mismo en el pasado, y otra serie de peculiaridades que, no obstante, no incurren en ninguna paradoja.[2]

[editar] Mecánica cuántica

Nuevas sutilezas se toman en cuenta cuando se investiga la causalidad en mecánica cuántica no relativista y teoría cuántica de campos (mecánica cuántica relativista). En la teoría cuántica de campos, la causalidad está estrechamente relacionada con el principio de localidad. El análisis de ese principio es delicado, y muchas veces ese análisis pasa por el uso del teorema de Bell. De todas maneras, el resultado de dicho análisis parece depender, en parte, de desde qué interpretación de la mecánica cuántica se interpreten los resultados.

Sin embargo, se sospecha que, aún con todas estas sutilezas, el principio de causalidad sigue siendo un concepto válido de toda teoría física realista. Así, parece que la noción de que los eventos pueden ser ordenados en causas y efectos es necesaria para prevenir ciertas paradojas del mundo que conocemos.

La base de la causalidad física son los procesos energéticos que están gobernados por el principio físico de la conservación de la energía.

[editar] Principio de causalidad

El principio de causalidad postula que todo efecto -todo evento- debe tener siempre una causa (que, en idénticas circunstancias, una causa tenga siempre un mismo efecto se conoce como "principio de uniformidad"). Se usa para la búsqueda de leyes definidas, que asignan a cada causa su correspondiente efecto.

Este principio refleja un comportamiento mecánico de la naturaleza, que hasta el siglo XX se había aceptado e interpretado en un sentido determinista. No obstante, a principios de este siglo Heisenberg introdujo su principio de incertidumbre, que modificaba profundamente el principio de causalidad clásico.

Heisenberg y otros padres de la mecánica cuántica introdujeron un modelo de átomo que renunciaba a la visión clásica de un compuesto de partículas y ondas. Se concluyó que estaba condenado al fracaso cualquier intento de establecer analogías entre la estructura atómica y nuestra intuición sobre objetos macroscópicos. La formulación matemática de la teoría de Heisenberg se llamó inicialmente mecánica matricial, porque requería del uso de las matrices del álgebra lineal clásica. Esta formulación resultó complementaria de la mecánica ondulatoria, del físico austriaco Erwin Schrödinger.

Usando esta mecánica, los niveles de energía u órbitas de electrones se describen en términos probabilísticos: en general, de una misma causa no se deriva siempre un mismo efecto, sino que existe una variedad de posibles efectos. Sólo se puede predecir (aunque, en principio, con una fiabilidad determinista total) la probabilidad de que, cuando la causa se produzca, ocurra cada uno de los efectos.

Este comportamiento resulta extraño para nuestra experiencia ordinaria. Su explicación la podemos resumir en los siguientes puntos, que deben aceptarse como postulados avalados por miles de observaciones experimentales:

  • Existen propiedades de la materia (observables) que no se pueden medir simultáneamente (observables que no conmutan). Por ejemplo, la posición y la velocidad de una misma partícula sería un par de propiedades de este tipo. Para ilustrar esa situación con un análogo clásico burdo, piénsese que, si un microscopio es lo suficientemente sensible como para hacer visible un electrón, deberá enviar una cantidad mínima de luz u otra radiación apropiada sobre él, que lo haga visible. Pero el electrón es tan pequeño que este mínimo de radiación (digamos, un fotón) es suficiente para hacerle cambiar de posición apenas lo tocara, de modo que en el preciso instante de medir su posición, alteraríamos ésta.
  • Supongamos que hemos medido una de estas propiedades observables, de modo que conocemos con precisión su valor. Cuando un instante después midamos la segunda propiedad, obtendremos uno de los posibles valores de esta segunda propiedad, pero no podemos predecir antes cuál: sólo se puede predecir la probabilidad con la que cada uno de los valores posibles serán obtenidos.

Para algunos autores, desde el punto de vista filosófico, esto supone renunciar al principio de causalidad: podemos hallar dos sistemas físicos que han sido preparados exactamente del mismo modo, pero tales que, al medir una misma propiedad de ambos, obtenemos un resultado distinto en cada caso. No existe ninguna causa por la que hayamos obtenido los resultados diferentes: la Naturaleza no es determinista. Sin embargo, sí se pueden determinar con precisión las probabilidades de obtener las posibles medidas. Y como los objetos macroscópicos están formados por números gigantescos de partículas, las predicciones probabilísticas cuánticas acaban siendo, estadísticamente hablando, totalmente precisas, lo que hace de la Mecánica Cuántica una teoría extraordinariamente exacta.

La interpretación descrita de la mecánica cuántica es la que se ha impuesto con el tiempo, y se le llama interpretación de Copenhague en honor de la escuela del físico danés Niels Bohr. Inicialmente, la renuncia al principio de causalidad en esta interpretación no fue aceptada por muchos físicos, incluyendo a Einstein, quien afirmó: “Dios no juega a los dados”. De hecho, el propio Einstein, en colaboración con Podolski y Rosen, ideó un experimento (Paradoja EPR, por las siglas de sus autores) tal que las conclusiones de la interpretación de Copenhague parecían absurdas. Bohr mostró que, aunque muy extrañas, estas conclusiones no son absurdas. Experimentos de este tipo fueron llevados a cabo a finales del siglo XX por Alain Aspect, y han confirmado la interpretación de Copenhague.

Sin embargo, esta interpretación se enfrenta todavía a la llamada paradoja del gato de Schrödinger (remarquemos que Schrödinger, como Einstein, fue uno de los padres de la Mecánica Cuántica). Esta paradoja, que afecta a la definición de lo que es un proceso de medida (la distinción entre la materia observada y la mente del observador), no ha podido ser aún explicada de forma satisfactoria.

Existen multitud de efectos que se derivan del principio de incertidumbre. Uno de ellos, que afecta al ejemplo de incertidumbre posición-velocidad anterior, es la imposibilidad de la ausencia completa de energía cinética o, digamos, velocidad, para una partícula (ni siquiera en el cero absoluto). Si la energía cinética alcanzara el punto cero y las partículas quedaran totalmente inmóviles, sería posible confinarlas y determinar su posición con precisión arbitraria, a la vez que conoceríamos su velocidad (que sería cero). Por tanto, debe existir alguna “energía residual del punto cero”, incluso en el cero absoluto, para mantener las partículas en movimiento, y también, por así decirlo, nuestra incertidumbre. Esa energía “punto cero” se puede calcular, y resulta suficiente para evitar que el helio líquido se solidifique, incluso a temperaturas tan próximas como se quiera del cero absoluto (el cero en sí resulta inaccesible).

Las consecuencias del principio de incertidumbre se constatan en todas las partes de la microfísica, y acaban resultando asombrosas cuando se extrapolan al Universo en su conjunto. Así:

  • Desde los tiempos de Einstein, en 1930, se sabía que el principio de incertidumbre también llevaba a la imposibilidad de reducir el error en la medición de energía sin acrecentar la incertidumbre del tiempo durante el cual se toma la medida. (De hecho, al principio, Einstein creyó poder utilizar esta tesis como trampolín para refutar el principio de incertidumbre, pero también Bohr mostró que la tentativa de Einstein era errónea).
  • De esta versión de la incertidumbre se seguía que en un proceso subatómico se podía violar durante breves lapsos la ley de la conservación de la energía (siempre y cuando todo volviese al estado de conservación cuando concluyese ese lapso). En general, cuanto mayor sea la desviación de la conservación, tanto más breve será el intervalo de tiempo en que ésta es tolerable. El físico japonés Hideki Yukawa aprovechó esta noción para elaborar su teoría de los piones, confirmada experimentalmente.
  • Más aún, posibilitó la elucidación de ciertos fenómenos subatómicos presuponiendo que las partículas nacían de la nada como un reto a la energía de conservación, pero se extinguían antes del tiempo asignado a su detección, por lo cual eran sólo “partículas virtuales”. Hacia fines de la década 1940-1950, tres investigadores (premios Nobel de Física en 1965) elaboraron la teoría sobre esas partículas virtuales: los físicos norteamericanos Julian Schwinger y Richard Phillips Feynman, y el físico japonés Shin'ichirō Tomonaga. Los diagramas de Feynman son usados corrientemente en la física de partículas, donde llevan a predicciones extremadamente exactas.
  • A partir de 1976 se han producido especulaciones acerca de que el Universo comenzó como una pequeña pero muy masiva partícula virtual que se expandió con extrema rapidez y que aún sigue expandiéndose. Según este punto de vista, el Universo se formó de la Nada y podemos preguntarnos acerca de la posibilidad de que haya un número infinito de Universos que se formen (y, llegado el momento, acaben) en esta Nada.

En resumen, el principio de incertidumbre afectó profundamente al pensamiento de físicos y filósofos. Ejerció una influencia directa sobre la cuestión filosófica de causalidad, la relación entre causa y efecto. Pero sus implicaciones para la ciencia no son las que se suponen popularmente a menudo. Se puede leer que el principio de incertidumbre anula toda certeza acerca de la naturaleza, y muestra que, al fin y al cabo, la ciencia no sabe ni sabrá nunca hacia dónde se dirige, que el conocimiento científico está a merced de los caprichos imprevisibles de un Universo donde el efecto no sigue necesariamente a la causa. Pero tanto si esta interpretación es válida desde el ángulo filosófico como si no, el principio de incertidumbre no ha modificado un ápice la actitud del científico ante la investigación. Y esto por varios motivos:

  • La incertidumbre también existe a un nivel clásico. Por ejemplo, incluso si nos olvidamos de posibles efectos cuánticos, no se puede predecir con certeza el comportamiento de las moléculas individuales en un gas. Sin embargo, estas moléculas acatan ciertas leyes termodinámicas, y su conducta es previsible sobre una base estadística. Estas predicciones son infinitamente más precisas que las de las compañías aseguradoras, que planifican su actividad (y obtienen beneficios) calculando con índices de mortalidad fiables, aunque les sea imposible predecir cuándo morirá un individuo determinado.
  • Ciertamente, en muchas observaciones científicas, la incertidumbre es tan insignificante comparada con la escala correspondiente de medidas, que se la puede descartar para todos los propósitos prácticos. Uno puede determinar simultáneamente la posición y el movimiento de una estrella, o un planeta, o una bola de billar, o incluso un grano de arena con exactitud absolutamente satisfactoria.
  • La incertidumbre entre las propias partículas subatómicas no representa un obstáculo, sino una verdadera ayuda para los físicos. Se la ha empleado para entender el modelo atómico (que resultaba inestable desde el punto de vista no cuántico), esclarecer hechos sobre la radiactividad, sobre la absorción de partículas subatómicas por los núcleos, y otros muchos acontecimientos subatómicos. En ello se emplea una economía lógica y razonabilidad muy superior de lo que hubiera sido esperable sin él.

Es cierto que el principio de incertidumbre o, en general, la física cuántica, se enfrenta a la paradoja no resuelta del problema de la medición (el gato de Schrödinger). Pero ésta tiene sus orígenes en la distinción entre mente y materia, determinismo y libre albedrío, y profundiza en ella como nunca antes habían imaginado los filósofos. El principio de incertidumbre significa que el Universo es más complejo de lo que se suponía, pero no irracional.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. O. Stewart, 2001, p.169
  2. «Revisiting the Light Cone of the Goedel Universe». arXiv.

[editar] Bibliografía

[editar] Enlaces externos

FILOSOFÍA22: CAUSA. Dados dos eventos A y B, A es causa de B si se cumplen una serie de condiciones lógicas, dos sucesos importantes.

Causa

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Para otros usos de este término, véase Causa (desambiguación).

Dados dos eventos A y B, A es causa de B si se cumplen una serie de condiciones lógicas, dos sucesos importantes.

  • La ocurrencia de A va acompañada de la ocurrencia de B, o si examinamos, representamos numéricamente el grado en que ocurren A y B, entonces encontramos una correlación positiva entre ambas variables.
  • La no-ocurrencia de B implica que tampoco podrá hallarse la ocurrencia de A, aunque la ocurrencia de B no tiene por qué estar ligada necesariamente a la concurrencia de A.

Cuando dos eventos A y B cumplen las dos condiciones anteriores decimos que existe una relación causal entre ambos: en concreto "A es causa de B" o equivalentemente "B es un efecto de A".

La idea de causa intuitivamente surge del intento de explicarnos lo que ocurre a nuestro alrededor mediante un determinado esquema lógico subyacente que nos permite relacionar unas cosas con otras mediante conexiones necesarias. Esta capacidad para establecer conexiones causales es una habilidad cognitiva básica de primates superiores, algunos mamíferos superiores e incluso algunos invertebrados como el pulpo de mar.

Esta habilidad cognitiva básica es importante precisamente porque existe cierta evidencia empírica de que que siempre que se dan las mismas circunstancias como causas, se producirá siempre el mismo efecto. Eso es lo que entendemos por principio de causalidad que según puede formular de un modo un tanto naïf como "todo lo que sucede en el mundo, en la Naturaleza tiene una causa" (también se suele parafrasear una proposición de Aristóteles: "Todo lo que se mueve, se mueve por otro").

 

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[editar] Causa en Ciencias naturales y Ciencias sociales

La idea de causa aparece en ciencias naturales y sociales en varios contextos:

  1. En física donde el término suele denominarse causalidad, en mecánica newtoniana se admite además que la causa precede siempre al efecto.
  2. En estadística donde es analizado por la estadística inferencial.
  3. En ciencias sociales el concepto suele aparecer ligado a un análisis estadístico de variables observadas (por tanto en general se trata del mismo concepto manejado en el contexto 2).
  4. En ciencias naturales diferentes de la física y en procesos en los que no podemos reducir la concurrencia de eventos a un mecanimos físico simple (caso 1), la idea de causa aparece en procesos complejos entre los que hemos observado una relación causal. Así tras las ecuaciones empíricas se supone hay un proceso físico causal que lleva a una conexión necesaria entre ciertos eventos.

[editar] Causa en filosofía

Artículo principal: Causalidad (filosofía)

La idea de "causa" ha suscitado un buen número de debates filosóficos, desde los primeros intentos filosóficos. Aristóteles concluye el libro de los Segundos analiticos con el modo en que la mente humana llega a conocer las verdades básicas o premisas primarias o primeros principios, que no son innatos, ya que es posible desconocerlos durante gran parte de nuestra vida. Tampoco pueden deducirse a partir de ningún conocimiento anterior, o no serían primeros principios. Afirma que los primeros principios se derivan por inducción, de la percepción sensorial, que implanta los verdaderos universales en la mente humana. De esta idea proviene la máxima escolástica "nada hay en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos" (Nihil est in intellectu, quod prius non fuerit in sensu). Al mantener que "conocer la naturaleza de una cosa es conocer, ¿por qué es?" y que "poseemos conocimiento científico de una cosa sólo cuando conocemos su causa".

Aristóteles postuló cuatro tipos mayores de causa como los términos medios más buscados de demostración: la forma definible; un antecedente que necesita un consecuente; la causa eficiente; la causa final.[1]

En la filosofía occidental, el concepto de causa como "conexión necesaria" fue criticado por el filósofo David Hume.

En las relaciones causales encontramos que:

  • Observamos que las cosas no están aisladas, sino que unas están ligadas a otras en un proceso de interacción. Unas cosas suceden a otras, y siempre en el mismo orden.
  • Un conjunto de hechos definen una situación, y a este momento siempre le sucede otra situación y siempre la misma.
  • Al primer conjunto que define la situación lo llamamos causa, y a la segunda situación la llamamos efecto.[2]
  • La ley de la causalidad no debe confundirse con el Principio de razón suficiente. De la confusión de ambos se ha seguido tradicionalmente la demostración de la existencia de Dios a partir del principio de causalidad. Tal paso es ilegítimo, como bien establecido está en el pensamiento científico y filosófico.
  • Sin embargo la ley de la causalidad es el esquema fundamental de la investigación científica, suponiendo que la mejor forma de comprender y explicar es conocer las causas, porque por un lado podemos prevenir y por otro controlar los efectos, en definitiva dominar los sucesos naturales.

[editar] Véase también

[editar] Notas al pie

  1. Vulgarmente causa material, causa formal, causa eficiente y causa final
  2. La palabra efecto, proviene del latín effectus y tiene una gran cantidad de significados, ligados muchos de ellos a la experimentación científica, porque su significado principal indica que efecto es aquello que se consigue por virtud de una causa o el fin para que se hace una cosa. La relación que existe entre causa y efecto se llama causalidad. La causalidad es objeto de profundos análisis en el campo filosófico.

FILOSOFÍA22: ¿QUÉ CAUSAS HAY PARA QUE SUCEDIESE TODO LO SUCEDIÓ? ¿DESCONOCIMIENTO COMPLETO DEL UNIVERSO? ¿QUÉ CAUSAS ENCUENTRA?. ESCRIBA TODO LO QUE PUEDA. ¿QUÉ NOS PUEDE EXPLICAR EL "ORDEN CAUSAL"?. La causalidad en filosofía parte del hecho de que todo suceso se origina por una causa, origen o principio.

Causalidad (filosofía)

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causa 1

  1. f. Motivo, fundamento u origen:
    la causa de la disputa fue un ajuste de cuentas.
  2. Razón para obrar:
    tendrás una buena causa para marcharte.
  3. Empresa o ideal:
    causa misionera.
  4. Litigio, pleito judicial:
    la causa se resolvió a mi favor.
  5. a causa de loc. prep. Por un motivo concreto:
    murió a causa de un paro cardiaco.
  6. hacer causa común con alguien loc. Unirse con una persona para lograr conjuntamente un fin que interesa a ambas partes.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

causa 2

  1. f. amer. Puré de patata que se come frío aderezado con lechuga, queso fresco, aceitunas, choclo y ají.

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causar

  1. tr. Motivar, originar o producir algo:
    las obras de mi barrio están causando muchas molestias.

Preguntas en los foros con la(s) palabra(s) 'CAUSA' en el título:

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causa

  • principio, origen, germen, fuente, fundamento, motivo, móvil, razón, justificación
  • empresa, empeño, proyecto, doctrina
  • litigio, pleito, caso, proceso, sumario, juicio


Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

causar

  • ocasionar, provocar, acarrear, originar, producir, dar, motivar, determinar, engendrar, hacer, incitar, infundir, obrar, redundar, suscitar
    • Antónimos: impedir


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La causalidad en filosofía parte del hecho de que todo suceso se origina por una causa, origen o principio.

[editar] Condiciones

Para que un suceso A sea la causa de un suceso B se tienen que cumplir tres condiciones:

  • Que A suceda antes que B.
  • Que siempre que suceda A suceda B.
  • Que A y B estén próximos en el espacio y en el tiempo.

El observador, tras varias observaciones, llega a generalizar que puesto que hasta ahora siempre que ocurrió A se ha dado B, en el futuro ocurrirá lo mismo. Así se establece una ley.

La idea de causa ha suscitado un buen número de debates filosóficos, desde los primeros intentos filosóficos. Aristóteles concluye el libro de los Segundos analíticos con el modo en que la mente humana llega a conocer las verdades básicas o premisas primarias o primeros principios, que no son innatas, ya que es posible desconocerlas durante gran parte de nuestra vida. Tampoco pueden deducirse a partir de ningún conocimiento anterior, o no serían primeros principios. Afirma que los primeros principios se derivan por inducción, de la percepción sensorial, que implanta los verdaderos universales en la mente humana. De esta idea proviene la máxima escolástica "nada hay en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos" (Nihil est in intellectu, quod prius non fuerit in sensu). Al mantener que "conocer la naturaleza de una cosa es conocer, ¿por qué es?" y que "poseemos conocimiento científico de una cosa sólo cuando conocemos su causa", Aristóteles postuló cuatro tipos mayores de causa como los términos medios más buscados de demostración: la forma definible; un antecedente que necesita un consecuente; la causa eficiente; la causa final.

Como en su día dijo Hume, nunca hay observaciones suficientes para relacionar A con B.

En Kant, al que su desacuerdo con el pensamiento de Hume dio ganas de escribir una teoría filosófica, la causalidad es una de las categorías a priori del entendimiento, y entonces no proviene de la costumbre (como decía Hume) sino tiene un carácter necesario y universal. Esto permite que la ciencia se apoye sobre el principio de causalidad sin dejar de ser necesaria y universal.

[editar] Véase también

FILOSOFÍA22: LA SABIDURÍA. La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelacionan dando como resultado un individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma el concepto de sabiduría como una forma especialmente bien desarrollada de sentido común.

Sabiduría

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Para otros usos de este término, véase Sabiduría (desambiguación).
 
Alegoría de la sabiduría en la biblioteca de Celso en Éfeso, Turquía. La inscripción en griego dice: "Sofia kelsou ". A falta de iotas suscritas, se interpreta como: "A la sabiduría de Celso".


La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelacionan dando como resultado un individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma el concepto de sabiduría como una forma especialmente bien desarrollada de sentido común.

En la Sabiduría se destaca el juicio sano basado en conocimiento y entendimiento; la aptitud de valerse del conocimiento con éxito, y el entendimiento para resolver problemas, evitar o impedir peligros, alcanzar ciertas metas, o aconsejar a otros. Es lo opuesto a la tontedad, la estupidez y la locura, y a menudo se contrasta con éstas. Tomás de Aquino define la sabiduría como "el conocimiento cierto de las causas más profundas de todo" (In Metaphysica, I, 2). Por eso, para él, la sabiduría tiene como función propia ordenar y juzgar todos los conocimientos.

La sabiduría toma sus referencias de lo que se denomina memoria a largo plazo. En otras palabras, lo vivido ha de haberse experimentado con suficiente frecuencia o intensidad como para que no se borre de nuestro recuerdo, se inserte en los esquemas de lo que consideramos bueno o malo y se tome en cuenta como parte de los procesos de supervivencia del individuo. El papel que juega este concepto en la selección natural es de vital importancia; aunque también impone una carga cuando el medio cambia y la memoria a largo plazo sólo rescata recuerdos que ya no son actuales, por lo que la edad, el envejecimiento y el desgaste neural suponen un handicap en la readaptación del individuo en cuestión, dificultando la inserción de los nuevos datos en dicha memoria, dilatando los tiempos de respuesta y poniendo en grave peligro la supervivencia del individuo en el medio cambiante como en la filosofía en los que se aplican los medios cuánticos.

en psicologia La mayoría de los psicólogos consideran la sabiduría como distinta de las habilidades cognitivas medidas por los examenes de inteligencia. La sabiduría es con frecuencia considerada como un rasgo que puede ser desarrollado por la experiencia, pero no enseñado. Cuando se aplica a asuntos prácticos, la palabra sabiduría es sinónimo de prudencia. Algunos consideran la sabiduría como una cualidad que incluso un niño, de otra forma inmaduro, puede poseer con independencia de la experiencia o el conocimiento completo. La Sabiduría según una definición muy explícita de la misma es: "La forma correcta de aplicar el conocimiento" y va mucho más allá que el mismo intelecto, mostrando así lo elemental de la Vida.

La cultura contemporánea limita la importancia de la sabiduría y de la intuición.

El nivel de la sabiduría o la prudencia como una virtud es reconocida en fuentes culturales, filosóficas y religiosas. Algunos definen la sabiduría en un sentido utilitario, como una forma de prever las consecuencias y actuar para maximizar el bien común a largo plazo.

Contenido

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[editar] La Sabiduría, en la Biblia

En la Biblia, la Sabiduría se presenta como un don de Dios. Así, Salomón la recibió como respuesta a su oración (I Reyes 3,5-14). Pero la sabiduría también se pone en relación con las experiencias personales, cuando se indica que "el camino del loco le parece correcto en sus propios ojos, pero el sabio escucha el consejo" (Proverbios 12,15). La Biblia comprende también consejos para conseguir la sabiduría (Proverbios 6,6).

El apóstol San Pablo tematiza la sabiduría en un pasaje de los Corintios (1, 19-25), en que contrapone la sabiduría humana a la sabiduría de Dios.

[editar] Conocimiento y sabiduría

En un sentido, la sabiduría es el cúmulo de conocimiento que toda persona posee sobre los temas que domina. Sabiduría deriva de saborear. La palabra no estaba ligada en sus orígenes con la posesión de conocimientos, sino que significaba simplemente saborear, gustar y gozar de la verdad.

Para obtener la sabiduría es necesario desearla.

La sabiduría se puede adquirir por consejos o por el ejemplo de otros.

Por otro lado, la sabiduría se encuentra también en el comportamiento de los animales. Este fue uno de los descubrimientos del sabio Rey Agur, según relata el Antiguo Testamento:

Hay cuatro cosas en el mundo que a pesar de ser pequeñas son más sabias que los sabios: Las hormigas, insectos muy pequeños que guardan comida en el verano, para tener suficiente en el invierno; los tejones, animalitos que por ser indefensos hacen sus cuevas entre las rocas; los saltamontes, que aunque no tienen comandante son tan ordenados y disciplinados como un ejército, y las lagartijas, que son fáciles de atrapar pero viven libres en los palacios (Pr 30.24-28) [1]

La sabiduría es un atributo del ser humano, que le permite tomar decisiones justas y perfectamente equilibradas.

  • Otra opinión

La Sabiduría no debe compararse con el conocimiento, ya que el segundo es la ’sustancia’ contenida en la primera, ahora bien, la sabiduría sí puede compararse con la inteligencia puesto que ambas comparten esa misma sustancia: el conocimiento. Ambas, la Inteligencia y la Sabiduría se diferencian en la subjetividad del individuo:

La base de la sabiduría reside en la apreciación que el individuo tiene del mundo que le rodea. La sabiduría se experimenta cuando el conocimiento coincide armónicamente con las expectativas que para él, el mundo "perfecto" ofrece, lo que conduce al sabio a ver incluso las adversidades como expresiones positivas de un mundo armónico.

La inteligencia, en cambio, es la utilización del conocimiento como instrumento para dominar y modelar un mundo que el individuo a prioridad considera imperfecto.

No es baladí el hecho de que la subjetividad del individuo, tanto sabio como inteligente, influyen en la forma en que la realidad misma fluye para ambos y su entorno.

La sabiduría es el estado que da la independencia y que une a la vez.

[editar] Comprensión y relación de la sabiduría con otros conceptos afines

La sabiduría implica amplitud de conocimiento y profundidad de entendimiento, que son los que aportan la sensatez y claridad de juicio que la caracterizan. El hombre sabio ‘atesora conocimiento’ y así tiene un fondo al que recurrir. (Pr 10:14.) Aunque la “sabiduría es la cosa principal”, el consejo es: “Con todo lo que adquieres, adquiere entendimiento”. (Pr 4:5-7.) El entendimiento (término amplio que con frecuencia abarca el discernimiento) añade fuerza a la sabiduría, contribuyendo en gran manera a la discreción y la previsión, cualidades que también son características notables de la sabiduría. La discreción supone prudencia, y se puede expresar en forma de cautela, autodominio, moderación o comedimiento. El hombre “discreto [una forma de fró·ni·mos]” edifica su casa sobre la masa rocosa, previendo la posibilidad de una tormenta; el insensato la edifica sobre la arena y experimenta desastre. (Mt 7:24-27.)

El término hebreo jokj·máh (verbo, ja·kjám) y el griego so·fí·a, así como sus afines, son los vocablos básicos que comunican el concepto de “sabiduría”. También está la palabra hebrea tu·schi·yáh, que se puede traducir por “trabajo eficaz” o “sabiduría práctica”, y las palabras griegas fró·ni·mos y fró·nē·sis (de frēn, la “mente”), que se refieren a la “sensatez”, “discreción” o “sabiduría práctica”.

[editar] Citas sobre la sabiduría

  • Colabora en Wikiquote Wikiquote alberga frases célebres de o sobre sabiduría. Wikiquote
  • "El principio de la sabiduría es el temor a Dios." —Salomón
  • "Sólo sé que no sé nada." —Sócrates
  • "La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo." —Galileo Galilei
  • "La ciencia es conocimiento organizado. La sabiduría es vida organizada." —Immanuel Kant
  • "La filosofía es un conocimiento armonizado haciendo una vida armonizada; es la autodisciplina la que nos eleva a la serenidad y la libertad. El conocimiento es poder, pero sólo la sabiduría es libertad." —Will Durant
  • "El hombre sabio no da las respuestas correctas, propone las preguntas adecuadas." —Claude Lévi-Strauss
  • "La sabiduría no es un producto de la educación sino de toda una vida por adquirirla." —Albert Einstein
  • "La sabiduría marca muchos límites, incluso al conocimiento." —Friedrich Nietzsche
  • "La sabiduría no esta en las palabras, sino en los hechos"
  • "La única libertad es la sabiduria" -Séneca

[editar] Bibliografía

[editar] Enlaces externos