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Filosofía9

FILOSOFÍA9: APRENDIZAJE. El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción y la observación. Este proceso puede ser analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen distintas teorías del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales.

Aprendizaje

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(...)

La lección difícil, cuadro de William-Adolphe Bouguereau.

El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción y la observación. Este proceso puede ser analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen distintas teorías del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales.

El aprendizaje humano está relacionado con la educación y el desarrollo personal. Debe estar orientado adecuadamente y es favorecido cuando el individuo está motivado. El estudio acerca de cómo aprender interesa a la neuropsicología, la psicología educacional y la pedagogía.

El aprendizaje como establecimiento de nuevas relaciones temporales entre un ser y su medio ambiental han sido objeto de diversos estudios empíricos, realizados tanto en animales como en el hombre. Midiendo los progresos conseguidos en cierto tiempo se obtienen las curvas de aprendizaje, que muestran la importancia de la repetición de algunas predisposiciones fisiológicas, de «los ensayos y errores», de los períodos de reposo tras los cuales se aceleran los progresos, etc. Muestran también la última relación del aprendizaje con los reflejos condicionados.

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Definición [editar]

Podemos definir el aprendizaje como un proceso de cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona generado por la experiencia (Feldman, 2005). En primer lugar, aprendizaje supone un cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual. En segundo lugar, dicho cambio debe ser perdurable en el tiempo. En tercer lugar, otro criterio fundamental es que el aprendizaje ocurre a través de la práctica o de otras formas de experiencia (p.ej., observando a otras personas).[1]

Debemos indicar que el término "conducta" se utiliza en el sentido amplio del término, evitando cualquier identificación reduccionista de la misma. Por lo tanto, al referir el aprendizaje como proceso de cambio conductual, asumimos el hecho de que el aprendizaje implica adquisición y modificación de conocimientos, estrategias, habilidades, creencias y actitudes (Schunk, 1991). En palabras de Schmeck (1988a, p. 171):

... el aprendizaje es un sub-producto del pensamiento... Aprendemos pensando, y la calidad del resultado de aprendizaje está determinada por la calidad de nuestros pensamientos.[2]

Aprendizaje humano [editar]

El juego es necesario para el desarrollo y aprendizaje de los niños.

El aprendizaje humano consiste en adquirir, procesar, comprender y, finalmente, aplicar una información que nos ha sido «enseñada», es decir, cuando aprendemos nos adaptamos a las exigencias que los contextos nos demandan. El aprendizaje requiere un cambio relativamente estable de la conducta del individuo. Este cambio es producido tras asociaciones entre estímulo y respuesta.

El aprendizaje no es una capacidad exclusivamente humana. La especie humana comparte esta facultad con otros seres vivos que han sufrido un desarrollo evolutivo similar; en contraposición a la condición mayoritaria en el conjunto de las especies, que se basa en la imprimación de la conducta frente al ambiente mediante patrones genéticos.

En el ser humano, la capacidad de aprendizaje ha llegado a constituir un factor que sobrepasa a la habilidad común en las mismas ramas evolutivas, consistente en el cambio conductual en función del entorno dado. De modo que, a través de la continua adquisición de conocimiento, la especie humana ha logrado hasta cierto punto el poder de independizarse de su contexto ecológico e incluso de modificarlo según sus necesidades.

Inicios del aprendizaje [editar]

En tiempos antiguos, cuando el hombre inició sus procesos de aprendizaje, lo hizo de manera espontánea y natural con el propósito de adaptarse al medio ambiente. El hombre primitivo tuvo que estudiar los alrededores de su vivienda, distinguir las plantas y los animales que había que darles alimento y abrigo, explorar las áreas donde conseguir agua y orientarse para lograr volver a su vivienda. En un sentido más resumido, el hombre no tenía la preocupación del estudio. Al pasar los siglos, surge la enseñanza intencional. Surgió la organización y se comenzaron a dibujar los conocimientos en asignaturas, estas cada vez en aumento. Hubo entonces la necesidad de agruparlas y combinarlas en sistemas de concentración y correlación. En suma, el hombre se volvió hacia el estudio de la geografía, química y otros elementos de la naturaleza mediante el sistema de asignaturas que se había ido modificando y reestructurando con el tiempo. Los estudios e investigaciones sobre la naturaleza contribuyeron al análisis de dichas materias.

La actividad cerebral desde la concepción: base del aprendizaje [editar]

Debido que el cerebro tiene una función extremadamente compleja en el desarrollo de la persona, la naturaleza ha previsto que se encuentre más disponible para el aprendizaje en la etapa que mas lo necesita. Así, en el momento del parto, el cerebro de un bebe pesa alrededor de 350 gramos, pero sus neuronas no dejan de multiplicarse durante los primeros 3 años. Precisamente durante este proceso de expansión es cuando se da la máxima receptividad, y todos los datos que llegan a él se clasifican y archivan de modo que siempre estén disponibles. En esto consiste el aprendizaje: de disponer de conocimientos y diversos recursos que sirven como plataforma para alcanzar nuestros objetivos.

Proceso de aprendizaje [editar]

El proceso de aprendizaje es una actividad individual que se desarrolla en un contexto social y cultural. Es el resultado de procesos cognitivos individuales mediante los cuales se asimilan e interiorizan nuevas informaciones (hechos, conceptos, procedimientos, valores), se construyen nuevas representaciones mentales significativas y funcionales (conocimientos), que luego se pueden aplicar en situaciones diferentes a los contextos donde se aprendieron. Aprender no solamente consiste en memorizar información, es necesario también otras operaciones cognitivas que implican: conocer, comprender, aplicar, analizar, sintetizar y valorar. En cualquier caso, el aprendizaje siempre conlleva un cambio en la estructura física del cerebro y con ello de su organización funcional.

Para aprender necesitamos de cuatro factores fundamentales: inteligencia, conocimientos previos, experiencia y motivación.

  • A pesar de que todos los factores son importantes, debemos señalar que sin motivación cualquier acción que realicemos no será completamente satisfactoria. Cuando se habla de aprendizaje la motivación es el «querer aprender», resulta fundamental que el estudiante tenga el deseo de aprender. Aunque la motivación se encuentra limitada por la personalidad y fuerza de voluntad de cada persona.
  • La experiencia es el «saber aprender», ya que el aprendizaje requiere determinadas técnicas básicas tales como: técnicas de comprensión (vocabulario), conceptuales (organizar, seleccionar, etc.), repetitivas (recitar, copiar, etc.) y exploratorias (experimentación). Es necesario una buena organización y planificación para lograr los objetivos.
  • Por último, nos queda la inteligencia y los conocimientos previos, que al mismo tiempo se relacionan con la experiencia. Con respecto al primero, decimos que para poder aprender, el individuo debe estar en condiciones de hacerlo, es decir, tiene que disponer de las capacidades cognitivas para construir los nuevos conocimientos.

También intervienen otros factores, que están relacionados con los anteriores, como la maduración psicológica, la dificultad material, la actitud activa y la distribución del tiempo para aprender.

La enseñanza es una de las formas de lograr adquirir conocimientos necesarios en el proceso de aprendizaje.

Existen varios procesos que se llevan a cabo cuando cualquier persona se dispone a aprender. Los estudiantes al hacer sus actividades realizan múltiples operaciones cognitivas que logran que sus mentes se desarrollen fácilmente. Dichas operaciones son, entre otras:

  1. Una recepción de datos, que supone un reconocimiento y una elaboración semántico-sintáctica de los elementos del mensaje (palabras, iconos, sonido) donde cada sistema simbólico exige la puesta en acción de distintas actividades mentales. Los textos activan las competencias lingüísticas, las imágenes las competencias perceptivas y espaciales, etc.
  2. La comprensión de la información recibida por parte del estudiante que, a partir de sus conocimientos anteriores (con los que establecen conexiones sustanciales), sus intereses (que dan sentido para ellos a este proceso) y sus habilidades cognitivas, analizan, organizan y transforman (tienen un papel activo) la información recibida para elaborar conocimientos.
  3. Una retención a largo plazo de esta información y de los conocimientos asociados que se hayan elaborado.
  4. La transferencia del conocimiento a nuevas situaciones para resolver con su concurso las preguntas y problemas que se planteen.

Tipos de aprendizaje [editar]

Artículo principal: Tipos de aprendizaje

La siguiente es una lista de los tipos de aprendizaje más comunes citados por la literatura de pedagogía:

  • Aprendizaje receptivo: en este tipo de aprendizaje el sujeto sólo necesita comprender el contenido para poder reproducirlo, pero no descubre nada.
  • Aprendizaje por descubrimiento: el sujeto no recibe los contenidos de forma pasiva; descubre los conceptos y sus relaciones y los reordena para adaptarlos a su esquema cognitivo.
  • Aprendizaje repetitivo: se produce cuando el alumno memoriza contenidos sin comprenderlos o relacionarlos con sus conocimientos previos, no encuentra significado a los contenidos.
  • Aprendizaje significativo: es el aprendizaje en el cual el sujeto relaciona sus conocimientos previos con los nuevos dotándolos así de coherencia respecto a sus estructuras cognitivas.
  • Aprendizaje observacional: tipo de aprendizaje que se da al observar el comportamiento de otra persona, llamada modelo.
  • Aprendizaje latente: aprendizaje en el que se adquiere un nuevo comportamiento, pero no se demuestra hasta que se ofrece algún incentivo para manifestarlo.

Teorías de aprendizaje [editar]

El aprendizaje y las teorías que tratan los procesos de adquisición de conocimiento han tenido durante este último siglo un enorme desarrollo debido fundamentalmente a los avances de la psicología y de las teorías instruccionales, que han tratado de sistematizar los mecanismos asociados a los procesos mentales que hacen posible el aprendizaje. Existen diversas teorías del aprendizaje, cada una de ellas analiza desde una perspectiva particular el proceso.

Algunas de las más difundidas son:

  • Condicionamiento clásico. Desde la perspectiva de I. Pávlov, a principios del siglo XX, propuso un tipo de aprendizaje en el cual un estímulo neutro (tipo de estímulo que antes del condicionamiento, no genera en forma natural la respuesta que nos interesa) genera una respuesta después de que se asocia con un estímulo que provoca de forma natural esa respuesta. Cuando se completa el condicionamiento, el antes estimulo neutro procede a ser un estimulo condicionado que provoca la respuesta condicionada.
  • Conductismo. Desde la perspectiva conductista, formulada por B.F. Skinner (Condicionamiento operante) hacia mediados del siglo XX y que arranca de los estudios psicológicos de Pavlov sobre Condicionamiento clásico y de los trabajos de Thorndike (Condicionamiento instrumental) sobre el esfuerzo, intenta explicar el aprendizaje a partir de unas leyes y mecanismos comunes para todos los individuos. Fueron los iniciadores en el estudio del comportamiento animal, posteriormente relacionado con el humano. El conductismo establece que el aprendizaje es un cambio en la forma de comportamiento en función a los cambios del entorno. Según esta teoría, el aprendizaje es el resultado de la asociación de estímulos y respuestas.
  • Reforzamiento. B.F. Skinner propuso para el aprendizaje repetitivo un tipo de reforzamiento, mediante el cual un estímulo aumentaba la probabilidad de que se repita un determinado comportamiento anterior. Desde la perspectiva de Skinner, existen diversos reforzadores que actúan en todos los seres humanos de forma variada para inducir a la repetitividad de un comportamiento deseado. Entre ellos podemos destacar: los bonos, los juguetes y las buenas calificaciones sirven como reforzadores muy útiles. Por otra parte, no todos los reforzadores sirven de manera igual y significativa en todas las personas, puede haber un tipo de reforzador que no propicie el mismo índice de repetitividad de una conducta, incluso, puede cesarla por completo.
  • Teoría del procesamiento de la información. La teoría del procesamiento de la información, influida por los estudios cibernéticos de los años cincuenta y sesenta, presenta una explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje.
  • Aprendizaje por descubrimiento. La perspectiva del aprendizaje por descubrimiento, desarrollada por J. Bruner, atribuye una gran importancia a la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad.
  • Aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak) postula que el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Frente al aprendizaje por descubrimiento de Bruner, defiende el aprendizaje por recepción donde el profesor estructura los contenidos y las actividades a realizar para que los conocimientos sean significativos para los estudiantes.
  • Cognitivismo. La psicología cognitivista (Merrill, Gagné...), basada en las teorías del procesamiento de la información y recogiendo también algunas ideas conductistas (refuerzo, análisis de tareas) y del aprendizaje significativo, aparece en la década de los sesenta y pretende dar una explicación más detallada de los procesos de aprendizaje.
  • Constructivismo. Jean Piaget propone que para el aprendizaje es necesario un desfase óptimo entre los esquemas que el alumno ya posee y el nuevo conocimiento que se propone. "Cuando el objeto de conocimiento esta alejado de los esquemas que dispone el sujeto, este no podrá atribuirle significación alguna y el proceso de enseñanza/aprendizaje será incapaz de desembocar". Sin embargo, si el conocimiento no presenta resistencias, el alumno lo podrá agregar a sus esquemas con un grado de motivación y el proceso de enseñanza/aprendizaje se lograra correctamente.
  • Socio-constructivismo. Basado en muchas de las ideas de Vigotski, considera también los aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos (actividad instrumental), pero inseparable de la situación en la que se produce. El aprendizaje es un proceso que está íntimamente relacionado con la sociedad.
  • Conectivismo. Pertenece a la era digital, ha sido desarrollada por George Siemens que se ha basado en el análisis de las limitaciones del conductismo, el cognitivismo y el constructivismo, para explicar el efecto que la tecnología ha tenido sobre la manera en que actualmente vivimos, nos comunicamos y aprendemos.

Teorías sobre las dificultades del aprendizaje [editar]

Artículo principal: Dificultades del aprendizaje
  • Teorías neurofisiológicas
    • Doman, Spitz, Zucman y Delacato (1967): Teoría mas controvertida y polémica acerca de las dificultades del aprendizaje. Conocida como “teoría de la organización neurológica”, la misma indica que niños con deficiencias en el aprendizaje o lesiones cerebrales no tienen la capacidad de evolucionar con la mayor normalidad como resultado de la mala organización en su sistema nervioso. Los impulsadores de esta teoría sometieron a prueba un método de recuperación concentrado en ejercicios motores, dietas y un tratamiento con CO2 asegurando que modificaba la estructura cerebral del niño y le facilitaba el desarrollo de una organización neurológica normal.
    • Goldberg y Costa (1981): Partiendo de la teoría de Orton, éstos elaboraron un modelo conocido como “modelo dinámico”. Ellos afirman que el hemisferio izquierdo realiza de manera más especializada el procesamiento unimodal y la retención de códigos simples, mientras que el hemisferio derecho esta más capacitado para realizar una integración intermodal y procesar las informaciones nuevas y complejas. De ahí se desprende el hecho de que la disfunción cerebral en el aprendizaje no consistiría solamente en una alteración o deficiencia de los circuitos o conexiones cerebrales necesarios, sino que se relacionaría mas bien con la alteración de procesamientos y estrategias adecuadas para llevar a cabo el aprendizaje de manera satisfactoria.
  • Teorías genéticas
    • Hallgren (1950) : Estudió 276 personas con padecimiento de dislexia y sus familias, y encontró que la incidencia de las deficiencias en la lectura, escritura y el deletreo halladas indicaban que tales alteraciones pueden estar sujetas a los factores hereditarios.
    • Hermann (1959; en Mercer, 1991, p.83): Estudió las dificultades del aprendizaje de 33 parejas de mellizos y comparó los resultados obtenidos con los de 12 parejas de gemelos. Finalmente, encontró que todos los miembros de parejas gemelas sufrían de serios problemas de lectura, mientras que 1/3 de las parejas de mellizos mostraban algún trastorno de lectura.
  • Factores bioquímicos y endocrinos
    • Deficiencia vitamínica: En relación con las dificultades de aprendizaje, la hiperactividad y estas deficiencias vitamínicas se realizó un estudio por parte de Thiessen y Mills (1975) con el fin de determinar dicha relación. Al finalizar su experimento, concluyeron que no se encontraron diferencias entre un grupo control y el experimental (al que se le aplicó el complejo vitamínico) en su relación con la habilidad lectora y el deletreo, a pesar de que dicho tratamiento produjo un descenso en las conductas de hiperactividad, trastornos del sueño, disfunciones perceptivas y algunas habilidades lingüísticas.
    • Hiper e hipotiroidismo: Al parecer, la sobreproduccion de tiroxina esta relacionada con la hiperactividad, irratibilidad, perdida de peso, inestabilidad emocional y las dificultades en concentración de la atención, factor que se asocia con las dificultades del aprendizaje y el descenso en el rendimiento escolar. Se ha indicado que el hipotiroidismo produce dificultades de aprendizaje cuando se presenta en la infancia y no es tratado a tiempo. Cott (1971)
  • Teorías de lagunas en el desarrollo o retrasos madurativos
    • Retrasos en la maduración de la atención selectiva: Propuesta por Ross (1976) y conocida como “Teoría de la atención selectiva". Consiste en el supuesto de que la atención selectiva es una variable crucial que marca las diferencias entre los niños normales y los que presentan dificultades de aprendizaje. Ross señala que los niños con dificultades de aprendizaje, presentan un retraso evolutivo en atención selectiva, y debido a que este supone un requisito indispensable para el aprendizaje escolar, el retraso madurativo imposibilita su capacidad de memorización y organización del conocimiento, de igual manera genera fracasos acumulativos en su rendimiento académico.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. Freddy Rojas Velásquez (Junio de 2001). «Enfoques sobre el aprendizaje humano» (PDF) pág. 1. Consultado el 25 de junio de 2009 de 2009. «Definición de aprendizaje»
  2. Jesús Beltrán Llera; José A. Bueno Álvarez (1995). Marcombo (ed.): «Naturaleza de las estrategias». Psicología de la Educación pág. 331. Consultado el 25 de junio de 2009.

Bibliografía [editar]

  • Feldman, R.S. (2005) “Psicología: con aplicaciones en países de habla hispana”. (Sexta Edición) México, MC-Grill Hill
  • Arias Gómez, D.H. (2005) “Enseñanza y Aprendizaje de las Ciencias Sociales: Una propuesta didáctica”. Bogotá. Cooperativa Editorial Magisterio
  • Aguilera, A. (2005) “Introducción a las dificultades del Aprendizaje”. España, McGraw-Hill/Interamericana de España, S.A.U.
  • Riva Amella, J.L. (2009) “Cómo estimular el aprendizaje”. Barcelona, España. Editorial Océano.
  • GonzáS. (2007) “Didáctica o dirección del aprendizaje”. Bogotá. Cooperativa Editorial Magisterio.

Enlaces externos [editar]

FILOSOFÍA9: CERTEZA Y OPINIÓN (FILOSOFÍA). Certeza es la plena posesión de la verdad correspondiente al conocimiento perfecto. La conciencia de ella permite la afirmación, sin sombra de duda, con confianza plena en que dicho conocimiento es válido. Basada en la evidencia supone un conocimiento comunicable y reconocible por cualquier otro entendimiento racional.

Certeza y opinión (filosofía)

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(Redirigido desde Opinión (Filosofía))

Certeza es la plena posesión de la verdad correspondiente al conocimiento perfecto. La conciencia de ella permite la afirmación, sin sombra de duda, con confianza plena en que dicho conocimiento es válido. Basada en la evidencia supone un conocimiento comunicable y reconocible por cualquier otro entendimiento racional.

En el extremo inferior del conocimiento estaría la ignorancia absoluta o total. Estando en ella no se puede afirmar nada y, por tanto, no existe problema respecto al grado de posesión de la verdad.

Entre estos dos extremos en el grado del conocimiento situamos un conocimiento que no es perfecto y no ofrece la suficiente confianza en su validez por lo que pueden darse dos situaciones:

  • La duda. Se produce cuando la insuficiencia del conocimiento y confianza en la validez del mismo es tal que no es posible afirmar. En la duda se da un grado de conocimiento imperfecto y, consecuentemente, una desconfianza en la validez. La duda es fuente de conocimiento cuando se reconoce la parte que corresponde a la ignorancia y se convierte en motivación para el progreso del conocimiento mediante el estudio y la crítica.[1] [2]
  • La opinión. Cuando el grado de conocimiento genera suficiente confianza en su validez como para poder afirmarlo como verdadero, pero no de forma perfecta. El que opina afirma, sí, pero no con perfecta confianza en la verdad de la proposición con la que el conocimiento se manifiesta. Teniendo lo que se afirma como verdadero se admite sin embargo la posibilidad del error y de la posible verdad de la opinión contradictoria.

En la opinión, como afirmación débil, puesto que no hay evidencia plena,[3] intervienen, por otro lado, factores no estrictamente cognoscitivos como es la influencia del "querer" o el "deseo", lo que solemos llamar voluntad, y factores culturales e ideológicos.

Es importante no confundir la situación psicológica del que afirma con certeza con la posesión de la verdad basada en la evidencia del conocimiento. Psicológicamente el que afirma puede considerar su afirmación como certeza, aun cuando no sea capaz de mostrar o justificar los conocimientos en los que se basa dicha afirmación. Así de hecho ocurre con las afirmaciones basadas en las creencias y en los discursos ideológicos, donde la certeza del que afirma debe considerarse certeza subjetiva y en el ámbito de la opinión al no presentar las condiciones de evidencia que requiere el conocimiento científico considerado éste el grado superior del conocimiento objetivo humano posible. Pero estas opiniones basadas en las creencias son fundamentales en la vida social. Normalmente mucho más importantes que las propias afirmaciones del conocimiento científico.[4] Ténganse en cuenta las creencias morales, de pertenencia a un grupo social determinado: religioso, étnico, político, deportivo, étc.[5]

Esta distinción evita la confusión que se produce cuando las afirmaciones ideológicas o de creencias pretenden establecerse como certezas de conocimiento verdadero en el mismo plano y ámbitos cognoscitivos propios de la ciencia. La certeza respecto a una verdad no basada en el conocimiento, (creencias basadas en la tradición, en la religión, ideologías etc.), debe considerarse como pertenecientes a otra esfera independiente del conocimiento y comprendida en un concepto diferente: la fe, la confianza, la seguridad en el reconocimiento social, etc.

A partir de tales creencias tenidas como verdades se deducen formalmente, como argumentos, consecuencias que se consideran verdades cognoscitivas indudables como explicaciones. En algunos casos tales explicaciones pueden ser "feroces".[6]

Las creencias como certezas no cognoscitivas tienen un valor importante en la vida humana, porque son un fundamento para la cohesión social; su utilidad social es producto de una "tradición" que se aprende por "culturación" y no son discutibles, ni están sometidas a método alguno de control crítico. Pero no pueden ser consideradas en el mismo plano y con el mismo contenido de verdad que las verdades de la ciencia, al estar éstas sometidas a criterios bien definidos y consensuados por la Comunidad científica.[7]

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Dos modos de concebir el conocimiento y su relación con la verdad [editar]

La problemática que plantean la certeza y la opinión es muy compleja. Por ello hay diversas interpretaciones y valoraciones o sentidos en el ámbito del conocimiento y de la vida social a lo largo de la historia. ¿Es posible la evidencia?

Dos modos extremos de concebir el conocimiento:

El Objetivismo [editar]

Artículo principal: Objetivismo

El Escepticismo [editar]

Artículo principal: Escepticismo
  • No existe más conocimiento intuitivo que el de la experiencia que nos permite nombrar los objetos mediante el lenguaje.
  • No existen los conceptos como realidad, ni las esencias ni las formas fuera de su derivación secundaria como conceptos-palabras o palabras-conceptos a partir de la experiencia sensible.
  • Las palabras nombran o designan convencional y culturalmente. El conocimiento humano, por tanto, tiene de manera esencial un contenido y sentido social.
  • No hay más que la intuición sensible de la experiencia. La evidencia no es más que un referente del “aquí y ahora”[10] y no existe un conocimiento permanente de las cosas.
  • La verdad objetiva no existe y si existe no podemos conocerla, y si la conociéramos no podríamos expresarla.


Para el objetivismo la opinión es fruto de un conocimiento imperfecto, por tanto un defecto, una carencia, y se supera mediante el esfuerzo para llegar a la ciencia en la que se manifiesta el conocimiento de la Verdad con mayúscula, como tal, necesaria, que se muestra en la descripción del mundo mediante leyes generales necesarias. Se supera así el estado de opinión propia de un conocimiento vulgar e insuficiente, porque el conocimiento científico, la ciencia, confiere una validez que permite la certeza.

Para el escepticismo por el contrario el estado de opinión es el estado propio del hombre, incapaz de alcanzar el conocimiento objetivo de la Verdad. La verdad, con minúscula, es algo provisional sometida a las condiciones subjetivas de la experiencia y a las condiciones sociales de la cultura y del poder.

Los primeros creen en la verdad de la ciencia como verdad objetiva y necesaria y por tanto inmutable, una vez alcanzada. Es el fundamento de los racionalismos, logicismos e idealismos objetivos o absolutos.

Por el contrario los segundos piensan que el estado propio del conocimiento humano es la opinión. La ciencia no es más que una generalización de la experiencia y no tiene sentido una verdad inmutable. Es el fundamento de los sofistas, los escépticos en la Edad Antigua, de los nominalistas en la Edad Media y en la edad moderna de los empiristas.

Naturalmente entre estas dos concepciones extremas existen multitud de formas y variantes que evolucionan a lo largo de la historia del pensamiento.

El problema del conocimiento y la afirmación como certeza u opinión [editar]

En la filosofía tradicional [editar]

Los objetivistas clásicos, Platón[11] y Aristóteles y, sobre todo, su influencia histórica a través del neoplatonismo y el cristianismo hasta la Edad Moderna, consideraron el conocimiento como resultado de la acción del entendimiento capaz de intuir lo real.

El conocimiento como resultado depende del grado de realidad del objeto conocido.

Lo real, lo que verdaderamente es una cosa, no cambia mientras exista la cosa, es lo que es y no puede dejar de serlo, aunque cambien sus apariencias accidentales. Sin embargo lo que cambia deja de ser lo que era, por lo que su conocimiento es provisional y depende del momento y las circunstancias.

Por ello distinguieron entre el conocimiento intelectual, propio del entendimiento, y el conocimiento de los sentidos, propio de la experiencia. El primero conoce por medio de los conceptos o ideas. El segundo por medio de las sensaciones.[12]

El objeto de conocimiento de la experiencia sensible cambia; es subjetivo depende del sujeto que lo experimenta; condicionado al aquí y ahora, a las condiciones del espacio y del tiempo; es individual, sólo sirve para el objeto conocido concreto; y sólo es verdadero en un momento dado, pero al siguiente puede no serlo. El resultado es un conocimiento cuya verdad es probable y no segura; por eso solo puede fundar la creencia o la opinión.

Conocimiento sensible y conocimiento intelectual en la filosofía tradicional
El conocimiento que tengo de mi perro Desko por la experiencia sólo vale para mí y para quienes lo conozcan; depende de él solo como individuo concreto y de lo que le ocurra en cada momento. En cambio, una vez conocida la esencia de perro y sus formas, ese conocimiento es válido para todos los perros del mundo, es algo que no cambia porque es propio de la especie; abarca a todos los individuos de la especie por eso es universal; además es necesario porque es un conocimiento basado en las leyes de la Naturaleza porque todos los perros participan de la misma esencia de perro, como forma sustancial: la forma de perreidad; forma intuida por el entendimiento y conocida como concepto por medio de un proceso de abstracción por el que el entendimiento prescinde de los rasgos materiales e individuales y conceptualizando los generales o universales.[13]

Por el contrario el conocimiento del entendimiento, no depende del sujeto, es objetivo[14] el concepto representa lo esencial; es permanente e inmutable; universal y necesario. Por todo ello constituye la ciencia.

Lo característico de la ciencia, es ser un conocimiento universal (que abarca a todos los seres encuadrados dentro de la misma esencia o la misma forma) y necesario por la ley de la naturaleza de las cosas, bien sea entendida ésta como participación en las ideas según Platón y el platonismo; por vía de la finalidad del desarrollo de las formas según Aristóteles; o bien como ambas, resultado de las ideas de Dios plasmadas en las formas por la Creación, según la síntesis cristiana de Santo Tomás.

El concepto universal y su expresión lingüística reflejan adecuadamente el conocimiento. Por tanto la proposición, o mejor dicho el juicio[15] sobre lo real, es verdadero de la misma manera que el conocimiento objetivo lo es en función del objeto conocido. La verdad está fundada en el objeto en cuanto que éste por necesidad de su ser es verdadero.[16] Un juicio falso no es por tanto un conocimiento. Pero el juicio verdadero es un juicio categórico. Y las deducciones a partir de los juicios categóricos producen un razonamiento o argumento silogístico categórico. Es decir expresan verdades no condicionadas sino que responden a la realidad tal cual.

Por esto dirá Santo Tomás que la verdad es la “adecuación del entendimiento y la cosa”, porque en la simple aprehensión del objeto por el entendimiento no puede haber error. El error se da en la afirmación del juicio cuando se atribuya un predicado que no corresponda a la realidad del sujeto.

En definitiva:

El conocimiento se caracteriza por ser necesariamente verdadero (episteme). Las creencias y opiniones basadas en la experiencia o en las tradiciones culturales (ignorantes de la verdadera realidad de las cosas) quedan relegadas al ámbito de lo probable y lo aparente.

Esta vinculación entre conocimiento-verdad-necesidad forma parte de toda pretensión de conocimiento filosófico o científico, en el pensamiento tradicional.

En este período, una vez cristianizada la cultura clásica, se puede entender que el escepticismo o la opinión, designado como pirronismo en honor a Pirrón como escéptico famoso, fuera mal considerada y combatida[17] como pretensión de verdadero conocimiento.

Sin embargo los cristianos introdujeron un sentido de la opinión dependiente de la voluntad y de la Gracia Divina que, en su aplicación al conocimiento por la Fe, hizo a la opinión capaz de producir conocimientos partícipes de la certeza como verdad plenamente poseída.

Opinión porque es un conocimiento respecto a un objeto que no es intuido por el entendimiento, y por eso es opinión. Pero al mismo tiempo certeza por ser objeto de la Fe religiosa que excluye un conocimiento probable.[18]

Confusión entre opinión y certeza fuente de numerosos conflictos sociales, religiosos y políticos por la intolerancia a que esto da lugar, pues el concepto clásico de opinión como conocimiento probable está abierto a la tolerancia de opiniones diversas.[19]

En la Edad Moderna [editar]

En la Baja Edad Media y el Renacimiento[20] se plantean nuevos modos de pensar.

Artículo principal: Descartes
Artículo principal: Racionalismo

Pero es Descartes quien en el siglo XVII plantea un punto de partida completamente nuevo. El punto de partida de la reflexión filosófica pienso luego existo señala un nuevo modo de concebir el conocimiento y sobre todo la certeza. Ahora ésta se basa no en el conocimiento en tanto que verdad respecto al objeto, sino en la conciencia de que efectivamente lo es. No se trata ahora tanto de su verdad cuanto de su validez.

Esto sólo es posible mediante un criterio de evidencia que se produce en la conciencia examinando la proposición o el juicio en la que dicho conocimiento se expresa. Pues la posibilidad de un conocimiento más allá de la conciencia no es posible si no es basado en la evidencia de la idea innata[21] de Dios como Ser Perfecto que garantiza que dicho conocimiento evidente es real y objetivamente verdadero, comenzando por la propia idea de Dios como Ser Perfecto.[22]

El problema pues se convierte ahora en un problema epistemológico en cuanto validez del contenido y no por el objeto en cuanto tal. La validez del contenido se muestra en la evidencia de unos principios ideas innatas y su ampliación por medio de la deducción, como evidencias sucesivas, a partir de ellos. De ahí la importancia que adquiere la lógica inspirada en el desarrollo de las matemáticas y el método en la investigación científica.[23]

Es la propia conciencia en la posesión de la verdad la que establece la validez epistemológica del objeto en tanto que objeto percibido. El valor de verdad para el conocimiento es la certeza basada en la evidencia de unos principios y la deducción a partir de los mismos.

En Lógica empírica puede verse cómo pudo desarrollarse este planteamiento en el crecimiento de la Nueva Ciencia Moderna.

Tal es el planteamiento racionalista, frontalmente combatido por los empiristas que, al no aceptar las ideas innatas como principios, tampoco pueden aceptar la validez del conocimiento evidente fuera de las relaciones lógico-formales, o relación de ideas como ellos las llamaron. No es posible alcanzar la objetividad del conocimiento más allá de la experiencia subjetiva.

Artículo principal: Empirismo

Para los empiristas la única fuente de conocimiento es la experiencia y por tanto el conocimiento es probable, es opinión. No es posible la certeza ni siquiera en la ciencia, que únicamente supone una generalización de las expectativas generadas por el hábito y la costumbre de que las cosas hasta ahora son así.[24]

El subjetivismo [editar]

Es una nueva forma de entender el conocimiento que intenta unificar el racionalismo y el empirismo mediante el pensamiento crítico. El padre de este intento es Kant.

Kant, ante la postura del empirismo extremo de Hume que niega la posibilidad de una ciencia necesaria, pretenderá justificar la ciencia que se muestra en la Física de Newton como un éxito incuestionable.

Artículo principal: Kant

La solución que propone Kant supone que lo real, en tanto que conocido, se percibe[25] y se comprende[26] conforme a unas condiciones subjetivas y a priori por las cuales adquiere la condición de objeto cognoscible. Dichas condiciones siendo subjetivas, son comunes a toda la especie humana, por lo que el conocimiento se refiere a un objeto como fenómeno determinado por esas condiciones universales y necesarias para el hombre; pero no sería así, sino de otra forma, para otro ser que tuviera otras condiciones sensibles u otras categorías conceptuales.

A través de dichas condiciones objetivas, el conocimiento adquiere la cualidad de universalidad y necesidad propias del conocimiento científico, pero sometidas al conocimiento humano.

Pero si bien con esto se salva la condición del conocimiento científico como válido y por tanto con certeza, por otro lado la ciencia queda limitada al conocimiento dentro de dichas condiciones subjetivas, es decir a lo fenoménico.

Bien pronto la misma ciencia demostró las condiciones subjetivas del conocimiento con respecto a la sensibilidad, aunque ya desde antiguo se sabía que las percepciones sensibles no eran objetivas y era un fuerte argumento empirista.[27]

En el subjetivismo lo real se piensa al margen de las percepciones que se dan en la conciencia y sin las condiciones críticas propias de la ciencia, la comprobación empírica, la experimentación. Por eso sus contenidos son metafísicos[28] y convienen a la opinión como creencia o fe religiosa natural o como discurso ideológico.[29]

Este modo de pensar inevitablemente conduce a los diversos tipos de idealismos de la conciencia guiada por la Razón. Estos desarrollan los ideales de la razón no en función del orden del conocimiento fundado en la evidencia ontológica sino en la construcción o realización de la Verdad como Ideal de la Razón (pensamiento) que se realiza (se hace real) en la praxis, en la acción.[30]

La Razón, con mayúscula, a través de la Humanidad genera la Verdad como Realidad, también con mayúsculas, a partir de su pensamiento dialéctico. Por otro lado el hecho histórico de la Revolución Francesa, constituyó un ideal de praxis social que dio lugar a lo que podríamos llamar "ideal de liberación" de los mitos y prejuicios ideológicos y religiosos tradicionales, encarnando lo que se ha dado en llamar Modernidad.[31]

La ciencia, por su parte, durante el siglo XIX y principios del XX, mostrará un discurso potente de éxito en el dominio de la Naturaleza en unión con la técnica. Lo que da lugar al cientificismo.

Por su parte el pensamiento no estrictamente científico, en el que se engloba todo lo que no sea directamente experimentable[32] engrosará el ámbito de la opinión legitimada en un discurso o relato ideológico .

Las ideologías [editar]

Artículo principal: Ideología

A lo largo del siglo XIX principios del XX surgieron multitud de escuelas y modos de entender la posibilidad del conocimiento. Los discursos filosóficos incluyen la praxis ideológica y política por lo que no es fácil separar lo estrictamente relativo al conocimiento con respecto a lo que tiene de discurso ideológico.[33]

El cientifismo y la crisis de la ciencia como conocimiento cierto [editar]

En lo referente al progreso del conocimiento científico se impuso durante el siglo XIX y comienzos del XX el Positivismo entendido como una "vuelta a las cosas", mostrando que, con su alianza con la técnica, alcanzaba el dominio de la Naturaleza y la organización social.[34]

El cientifismo considera que:

  • los métodos científicos deben extenderse a todos los dominios de la vida intelectual y moral sin excepción.
  • Los únicos conocimientos válidos son los que se adquieren mediante las ciencias positivas; entendiendo por positivo todo aquello que se puede contar, medir o pesar, y rechazando como especulación metafísica todo lo demás.
  • La Física es el modelo perfecto de conocimiento científico, clave con la que se procura interpretar todas las demás esferas del conocimiento como la biología, psicología, etc.
  • La ciencia, por sí, es suficiente para alcanzar un conocimiento cierto y capaz de alcanzar el Todo, Universal.

Según este modo de pensar se considera metafísica todo conocimiento que no se atenga estrictamente al patrón predeterminado de "ciencia"; y la pretensión de certeza sobre dichos conocimientos como ideológicos.

La función de la Filosofía consiste en establecer lo que es y no es ciencia y la depuración del lenguaje hacia el ideal de una formalización del lenguaje científico.

Esta pretensión se hizo explícita en el Neopositivismo, Círculo de Viena, si bien su misma pretensión de una Enciclopedia Unficada de la Ciencia resultó finalmente invalidada por los mismos postulados del neopositivismo lógico.

La aparición de las paradojas lógicas de Russell, Cantor, etc. y la demostración del Teorema de Gödel, vinieron a dar al traste con tales pretensiones y a una revisión de los postulados básicos del fundamento del conocimiento científico.

Al mismo tiempo la ruptura de un espacio-tiempo absoluto newtoniano por la Teoría de la Relatividad así como la llamada Física cuántica y el Principio de Incertidumbre de Heisenberg vinieron a poner en cuestión tal ideal de ciencia en el primer tercio del XX.

Surgen entonces nuevas formas de entender la ciencia; y los conocimientos empiezan a ser diferenciados dentro del campo del saber, entendido éste como saberes múltiples.[35]

En realidad ningún relato, discurso o toma de posición puede prescindir de elementos ideológicos, es decir de un metarrelato que lo legitime. Ni siquiera la ciencia se libra de ello,[36] aunque represente el logro de conocimiento más próximo a una certeza de verdad objetiva. Precisamente porque dice de sí misma que no establece verdades fijas y sólo pretende acercarse de forma provisional y asintótica a la realidad, Karl Popper.

A partir de entonces[37] se profundiza en la construcción y significación de los discursos o relatos en los que se legitiman las creencias individuales y sociales, y la misma ciencia,[38] adquiriendo enorme importancia los juegos del lenguaje,[39] la Lingüística, la Semiótica y la Hermenéutica.

Finalmente, en el último tercio del siglo XX, el lenguaje informático transforma radicalmente y condiciona el discurso científico[40]

El discurso de la ciencia es un discurso más, eso sí caracterizado por su exigencia y método,[41] pero legitimado, como todos, por estructuras sociales y poderes políticos y económicos que la subordinan al poder: la medida de su legitimidad social es su operatividad y eficacia. Una situación nueva en la ciencia que degenera en un uso o juego performativo del lenguaje de la mano del poder.[42]

Lo que abre paso a la situación actual posmoderna.

La situación actual: ¿Conocimiento de la verdad o valor performativo del conocimiento? [editar]

La ciencia ofrece un conocimiento con un indudable valor de verdad objetiva, validez epistemológica, que no quiere decir absoluta; y es la expresión del conocimiento humano mejor fundada y justificada; pero la ciencia hoy día también es consciente del ámbito de conocimiento propio al que puede aspirar que no permite llegar a realizar el grado del "saber" perfecto y completo. Tal fue el intento fracasado del neopositivismo con su intento de "Enciclopedia Unificada de la Ciencia". Hoy predomina la posmodernidad.

El saber en general no se reduce a la ciencia, ni siquiera al conocimiento. El conocimiento sería el conjunto de los enunciados que denotan o describen objetos, con exclusión de todos los demás enunciados, y susceptibles de ser declarados verdaderos o falsos. La ciencia sería un subconjunto de conocimientos. También ella hecha de enunciados denotativos, impondría dos condiciones suplementarias para su aceptabilidad: que los objetos a los que se refieren sean accesibles de modo recurrente y, por tanto, en las condiciones de observación explícitas; que se puede decidir si cada uno de esos enunciados pertenece o no pertenece al lenguaje considerado como pertinente por los expertos
Lyotard. op. cit. pág.43-44

La ciencia actual justifica un conocimiento objetivo de la realidad; y dentro del límite de su ámbito del conocer, considera la evidencia de sus teorías como provisionales[43] y siempre estarán referenciadas o condicionadas a un sistema incompleto.[44] A veces se confunde esta limitación fundamental de la ciencia con la idea de que no existe verdad objetiva alguna. Para algunos todo es por igual "opinión" considerando cualquier opinión con el mismo grado de validez que cualquier otra opinión, al margen de los contextos en que tales opiniones encuentran su fundamento.

Diversos contextos requieren diversos criterios de certeza

El ámbito de discusión sobre «reproducción» en un Congreso de biólogos y médicos requiere: una «formalización de lenguaje» y conocimientos; un nivel de «experto»; unos «criterios de verdad científica». Estos mismos requisitos son diferentes a un nivel de discusión sobre el mismo tema entre políticos que tienen que aprobar y regular ciertas prácticas sobre reproducción humana. Criterios completamente diferentes tienen su validez en la discusión sobre el mismo tema en el bar entre los amigos. Cada situación requiere unos niveles de «conocimiento» y «uso de un lenguaje» capaz de comunicarse y transmitir contenidos con un sentido crítico sobre los «enunciados verdaderos» que tengan el carácter de certeza adecuada en cada nivel.

Los criterios y las prácticas de reproducción que pretendan imponer las tradiciones culturales o creencias religiosas interpretadas por los «sacerdotes» o los «magos» de la tribu en cuanto ejercicio de un poder social (entendido éste, en un caso así, al margen de la ley) no deben considerarse como conocimiento objetivo y fundamento de legítimas exigencias morales o sociales de tipo general, aunque tengan su función y eficacia dentro de su ámbito social determinado (y en el marco de respeto a la ley general).

La multitud de relatos o narraciones tradicionales y competencias lingüísticas según diversas legitimaciones no pueden ser consideradas en un plano de igualdad respecto a la opinión fundada y justificada, sin tener en cuenta el grado de conocimiento que dichos relatos implican. Es lo que se ha dado en llamar el multiculturalismo.[45]

Cuando el grado de posesión de verdad de cualquier opinión se equipara a la validez epistemológica de la ciencia en realidad se legitiman las creencias inducidas por las tradiciones, los poderosos medios de comunicación social, la propaganda comercial o política. A veces estas opiniones se presentan como «estados de opinión apoyados o fundados en la propia ciencia». Un discurso performativo de los contenidos socialmente aceptados por la legitimación del discurso emanado del poder.Peligro que afecta incluso a la ciencia en cuanto controlada y dominada por los poderes políticos y económicos.[46]

La complejidad de los sistemas y «programas de investigación científica»[47] así como su dependencia de los poderes económicos y políticos, hacen que la verdad científica pueda quedar oculta en multitud de formas y perspectivas culturales, siendo los conocimientos cuestiones de "expertos".[48]

Hoy sabemos con certeza que en la polémica científica sobre el cambio climático, muchas investigaciones científicas nacen pagadas por «intereses económicos» que buscan la defensa de los mismos más que la verdad como tal. La financiación de la investigación científica acaba plegada a los intereses del poder económico o político. Es notable el hecho de que una fuente muy importante de la investigación científica nace en el ámbito de la defensa de intereses militares.

La posmodernidad se caracteriza a través de un «pensamiento débil»,[49] el «fin de la Historia» una vez realizado el «ideal neoliberal» que supone el fin de las utopías y las ideologías.[50] o un «choque de civilizaciones» en que Occidente y Oriente se enfrentan, una vez que ha caído el muro de Berlín.[51]

De hecho la sociedad democrática favorece un ambiente de escepticismo generalizado y amplia tolerancia de opiniones; la libertad de expresión y la democracia genera también confusionismo por falta de fe, confianza y seguridad en el reconocimiento social.

Quizás por esto se está produciendo en los últimos años en determinadas sociedades y ámbitos culturales determinados una reacción en busca de certezas fundamentalistas con un grave peligro de intolerancia social hacia los no-creyentes o diferentes.[52]

No obstante también es cierto que los conocimientos científicos avanzan imparables, al mismo tiempo que su transmisión encuentra medios de expresión en "redes" que, como Internet, hacen posible una transmisión del conocimiento en un ámbito de mayor libertad e independencia. Tal es el caso de Wikipedia.

Conclusión [editar]

El problema es poder discernir cuándo nos encontramos con las opiniones genuinas de la ciencia, lo que obliga al ciudadano a formarse unos criterios para entender el “juego científico”, o la formalidad del lenguaje adecuado al contenido que se trata. Por otro lado obliga a enriquecer, distinguir y ejercitar diversos criterios para establecer el nivel en que se trata un contenido cognoscitivo y el contexto en que se trata. Lo que hoy se estudia como lógica doxástica o ejercicio de virtudes epistémicas.[53]

Lo que, si bien supone depender en cierto modo siempre de los expertos, al menos será con un conjunto de criterios que nos garanticen un juicio crítico pertinente.

Referencias [editar]

  1. Aristóteles considera que el mito (o la ideología, la religión o las creencias sociales, incluso la ciencia en cuanto conciencia de su ignorancia, añadimos nosotros) como discurso explicativo social, produce y genera dudas, lo que causa admiración, sorpresa ante lo que "no se tiene idea", "no se encuentra explicación"; y esa falta de conocimiento inicia la crítica a los mitos y es el origen de la filosofía y de la ciencia; porque busca la verdad por sí misma en su validez, sin sentido de utilidad o cualquier otro condicionamiento. Aristóteles, Metafísica, 982 b,11-32.El primer paso para el inicio de la reflexión sobre el propio conocimiento y saber comienza por la afirmación de la propia ignorancia. Quien se lo sabe todo y tiene una teoría feroz, o creencia que lo explica todo corre el serio peligro de ser un ignorante
  2. Aquí nos referimos evidentemente a la duda en cuanto a una afirmación de conocimiento; no se debe confundir con la duda en cuanto referida a la decisión como forma de actuar. En este caso se trata de "no saber qué hacer" lo que, por otro lado, suele ir acompañado de la duda como conocimiento imperfecto
  3. Puede haber evidencias parciales y concomitantes que justifican la afirmación como opinión
  4. El conocimiento científico como tal no deja de ser una creencia; especial por el método de su origen y evolución y por cuanto está sometida a unas condiciones de validez lógica y de aceptación por una comunidad competente[
  5. Véase Ideología
  6. Tal como se expone en el artículo explicación; afirmadas como verdades en forma de ideología social pueden conducir al totalitarismo
  7. Es improcedente, por ejemplo, pretender contraponer como verdades contradictorias y en el mismo plano la Teoría de la Evolución y la Creación del mundo por Dios, basándose en la Biblia.
  8. Objeto que puede ser un ente material de naturaleza sensible (un perro, la mesa, un dolor etc.) o un ente imaginario de la imaginación (una alucinación) o un ente conceptual del entendimiento (el concepto de raíz cuadrada)
  9. Lo que lleva asimismo a suponer, además del perfecto conocimiento, que el lenguaje se acomoda también adecuadamente al contenido del conocimiento y por tanto a su expresión en el lenguaje, y que ha de ser aceptada por cualquier ser dotado de razón. Aristóteles llama a esta cualidad del lenguaje "lenguaje apofántico" lenguaje "que manifiesta la verdad" que vendría a ser el ideal del lenguaje propio de la ciencia
  10. que incluye la referencia a la memoria
  11. El Platón interpretado clásicamente, es decir el Platón de La República; que no es el Platón crítico de sí mismo del Parménides, Teeteto o El sofista
  12. Hoy diríamos percepciones
  13. Véase forma (filosofía)
  14. Por eso Platón pensó que las ideas eran la verdadera realidad; y Aristóteles tuvo que plantearse la Unidad del Entendimiento como algo propio de la Especie Humana, no de los individuos concretos que garantizara así que todos los hombres ante los mismos objetos tuvieran la misma intuición que diera lugar al mismo concepto. Aristóteles, De anima, III, 5. 430 y ss.
  15. Aunque hoy día hablamos de proposiciones, se hace referencia al juicio porque es la forma en la que los clásicos y medievales afirmaban el conocimiento como predicado o atribución de un sujeto; la verdad se produce en la correspondencia o no correspondencia de dicho predicado o atribución con la realidad del sujeto, entendido como sustancia o esencia. El concepto actual de proposición sin embargo se considera como un todo, un “hecho que puede ser verdadero o falso”. El juicio se entiende hoy mejor como lo relativo a la creencia.
  16. Véase trascendentales. Para la filosofía tradicional el ente es unum, verum et bonum (uno, verdadero y bueno)
  17. Es especialmente famosa la argumentación de S. Agustín Contra Academicos contra el escepticismo: Si enim fallor sum, que se ha considerado tantas veces el antecedente del Cogito ergo sum de Descartes.
  18. Lebacqz J. Certitude et volonté
  19. Problema planteado por Averroes con su llamada teoría de la doble verdad, y que en la Edad Media tuvo mucha importancia en el estudio de las relaciones entre la Fe y la Razón (Santo Tomás); relaciones que fueron definitivamente puestas en cuestión en el Renacimiento y definitivamente separadas con la Ilustración
  20. Discusión acerca de la realidad de los conceptos como universales con el nominalismo; pérdida del criterio de autoridad que tanto ha predominado en el seno del cristianismo; se subraya el valor del individuo y la libertad de pensamiento (crisis religiosas)
  21. En la conciencia del yo que realiza la reflexión filosófica como consecuencia de la aplicación de un método de análisis que garantiza la certeza, según Descartes, la Duda métodica.
  22. Una nueva versión del argumento ontológico de San Anselmo ya discutido en la E. Media, y que hace posible rechazar la hipótesis del "genio maligno" que Descartes llega a suponer como posibilidad de error en las verdades matemáticas en su Duda metódica.
  23. La lógica aristotélica se reinterpreta y completa en la llamada lógica de Port Royal. Es el momento del nacimiento del "Método científico" que hace posible la Ciencia Moderna
  24. Hume
  25. Por intuición a priori de los sentidos externos en la experiencia de un espacio, y por intuición a priori de los sentidos externos e internos en la experiencia de un espacio-tiempo
  26. por medio de los conceptos a priori del entendimiento, conforme a determinadas categorías
  27. Ya en la antigüedad se dudaba de la objetividad del color y se intuía la confusa percepción del movimiento; Aristarco de Samos planteó el movimiento de la tierra alrededor del sol y S. Agustín consideraba la subjetividad del tiempo. Pero el copernicarnismo y Galileo mostraron claramente la relatividad de la percepción del movimiento según el punto de vista del espectador. Berkeley llegó a decir: Esse est percipi: El ser consiste en ser percibido. La descomposición de la luz blanca en los colores del arco iris demostrada por Newton son un primer anticipo. Descartes por eso fijó la atención de la objetividad de lo sensible en la "extensión" como garantía de "cuerpo material" en oposición al "pensamiento" o la conciencia que hace referencia al alma o espíritu. La Naturaleza, por eso para él era "mecánica".
  28. El alma, el mundo, Dios. La moral, la religión, el arte están más allá de la experiencia física, son Ideas o Ideales regulativas de la Razón pero no objetos de conocimiento
  29. Lo real queda fuera del ámbito del conocimiento de la ciencia, aunque, como dice Kant, puede ser pensado; lo real aparece como un ámbito problemático de conocimiento que surge de la tendencia de la razón en la búsqueda de los principios absolutos propios de la Metafísica: Las tres Ideas de la Razón: Mundo, Alma, Dios; por la tendencia a encontrar los principios racionales de la acción, genera la ética y postula la existencia de Dios y la inmortalidad del alma; y finalmente los principios reflexionantes del arte y la religión y la finalidad de sentido de la existencia
  30. ”En principio era la Acción” escribió Goethe, remedando el texto de San Juan: “En principio era el Logos”. San Juan 1,1
  31. El lema de Kant: Sapere aude, atrévete a pensar; y los movimientos filosóficos (Liberalismo, Socialismo, Marxismo, etc) que engloban la ética, la política y el sentido de la Historia da lugar a organizaciones de movimientos sociales y revolucionarios tras un ideal de Progreso característico de la época Moderna, que logrará la emancipación de la Humanidad de los falsos mitos y creencias falsas y liberando al hombre de las cadenas y poderes opresores, haciendo real el Ideal de la Razón
  32. El terrorismo de los laboratorios, que dirá Ortega. Lecciones de Metafísica
  33. Son especialmente relevantes las diversas clases de socialismos, Hegelianismo, Marxismos, Liberalismos, donde lo filosófico y social-político-económico se mezclan de forma esencial e indistinguible.
  34. La aparición de la Sociología como ciencia vino de la mano de esta inspiración filosófico-científica, (Comte)
  35. Pero con el término saber no se comprende solamente, ni mucho menos, un conjunto de enunciados denotativos, se mezclan en él las ideas de saber-hacer, de saber-vivir, de saber-oir, etc. Se trata entonces de unas competencias que exceden la determinación y la aplicación del único criterio de verdad, y que comprenden a los criterios de eficiencia (cualificación técnica), de justicia y/o de dicha (sabiduría ética), de belleza sonora, cromática (sensibilidad auditiva, visual) etc.
    Lyotard. opc. cit. pág. 44
  36. Kuhn y la sociología de la ciencia y el concepto de paradigma rompen la idea de una legitimidad solamente experimental. Feyerabend rompe asimismo con la legitimación en base a un método científico
  37. Wittgenstein
  38. El saber científico es una clase de discurso. Pues se puede decir que desde hace cuarenta años las ciencias y las técnicas llamadas de punta se apoyan en el lenguaje. Lyotard. op. cit. pág. 14
  39. Tres observaciones deben hacerse a propósito de los juegos de lenguaje. La primera es que sus reglas no tienen su legitimación en ellas mismas, sino que forman parte de un contrato explícito o no entre los jugadores (lo que no quuiere decir que éstos las inventen), La segunda es que a falta de reglas no hay juego, que una modificación incluso mínima de una regla modifica la naturaleza del juego, y que una "jugada" o un enunciado que no satisfaga las reglas no pertenece al juego defiido por éstas. La tercera observación acaba de ser sugerida: todo enunciado debe ser considerado como una "jugada" hecha en un juego
    Lyotard. op. cir. pág. 27
  40. En esta transformación general, la naturaleza del saber no queda intacta. No puede pasar por los nuevos canales, y convertirse en operativa, a no ser que el conocimiento pueda ser traducido en cantidades de información. (La unidad de información es el bit, añade el texto en nota a pie de página). Lyotard, op. cit. pág.15
  41. Programas de investigación científica. Lakatos, que requieren grandes recursos técnicos y económicos
  42. Los decididores intentan, sin embargo, adecuar esas nubes de sociabilidad a matrices de imput/output, según una lógica que implica la conmensurabilidad de los elementos y la determinabilidad del todo. Nuestra vida se encuentra volcada por ello hacia el incremento del poder. Su legitimación, tanto en materia de justicia social como de verdad científica, sería optimizar las actuaciones del sistema, la eficacia. La aplicación de ese criterio a todos nuestros juegos no se produce sin cierto terror, blando o duro: Sed operativos, es decir, conmensurables, o desapareced.
    Lyotard. opc. cit. pág. 10
  43. Popper
  44. Teorema de Gödel
  45. «Cuénteme un cuento / 1, 2, y 3, de José Vidal-Beneyto en El País « Reggio’s Weblog».
  46. Lyotard La condición posmoderna
  47. Lakatos
  48. http://portal.unesco.org/shs/en/files/3803/10753801531abstracts168spa.pdf/abstracts168spa.pdf
  49. Gianni Vattimo
  50. Francis Fukuyama
  51. Samuel Phillips Huntington
  52. Véase http://reggio.wordpress.com/2008/03/01/los-think-tanks-miseria-de-ideas-2-de-jose-vidal-beneyto-en-el-pais/
  53. Cfr. Quesada, D. op.cit. pág 63.

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

http://portal.unesco.org/shs/en/files/3803/10753801531abstracts168spa.pdf/abstracts168spa.pdf

http://reggio.wordpress.com/2008/02/09/cuenteme-un-cuento-1-y-2-de-jose-vidal-beneyto-en-el-pais/

http://reggio.wordpress.com/2008/03/01/los-think-tanks-miseria-de-ideas-2-de-jose-vidal-beneyto-en-el-pais/

Bibliografía [editar]

  • Ferrater Mora, J. (1984). Diccionario de Filosofía (4 tomos). Barcelona. Alianza Diccionarios.. ISBN 84-206-5299-7.
  • Lebacqz, J. (1962). Certitude et volonté. Desclée de Brouwer.
  • Dewey, J. (1952). La busca de la certeza: un estudio de la relación entre el conocimiento y la acción. Mexico. Fondo de Cultura Económica.
  • Wittgenstein, L. (1972). Sobre la certeza. Caracas. Tiempo Nuevo.
  • Rubert de Ventós, X. (1982). De la modernidad. Barcelona. Ediciones Península. ISBN 84-297-1669-6.
  • Lyotard, J.F. (1984). La condición postmoderna. Madrid. Ediciones Cáteddra. ISBN 84-376-0466-4.
  • Horkheimer, M. (1966). La función de las ideologías. Madrid. Taurus.
  • Quesada, D. (1998). Saber, oppinión y ciencia: Una introducción a la teoría del conocimiento clásica y contemporánea. Barcelona. Ariel.. ISBN 84-344-8746-2.
  • Brenifier, O. (2006). La opinión, el conocimiento y la verdad. Madrid. Ediciones Laberinto..

FILOSOFÍA9: EL ALMA. El término alma o ánima (del latín anima) se refiere a un principio o entidad inmaterial e invisible que poseerían algunos seres vivos cuyas propiedades y características varían según diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas o religiosas.

Alma

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Para otros usos de este término, véase Alma (desambiguación).
Alma llevada al cielo por dos ángeles. Representación de la tradicción cristiana.

El término alma o ánima (del latín anima) se refiere a un principio o entidad inmaterial e invisible que poseerían algunos seres vivos cuyas propiedades y características varían según diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas o religiosas.

Etimológicamente la palabra del latín anima se usaba para designar el principio por el cual los seres animados estaban dotados de movimiento propio. En ese sentido originario tanto los animales como los seres humanos estarían dotados de alma. Los avances en la fisiología y neurología permitieron reconocer que los seres animados obedecen al mismo tipo de principios físicos que los objetos inanimados.

El término aparece también en la visión antropológica de numerosos grupos culturales y religiosos. En la actualidad el término "alma" es usado, más frecuentemente, en contextos religiosos.

Contenido

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Introducción [editar]

El alma, de acuerdo con muchas tradiciones religiosas y filosóficas, se encuentra en los seres vivos. En esas concepciones, el alma incorpora el principio vital o esencia interna de cada uno de esos seres vivos gracias a la cual estos tienen una determinada identidad, no explicable supuestamente a partir de la realidad material de sus partes. Obviamente el avance del conocimiento científico, ha permitido explicar progresivamente los aspectos biológicos en términos bioquímicos y biofísicos, sin necesidad de acudir a realidades inmateriales. Al recorrer la historia, el concepto "alma" pasa por intentos de explicación. Desde el dualismo del idealismo filosófico y de la gnosis a la interpretación existencialista de un todo con dos ángulos bien específicos que son ser material y a la vez no material.

Para la religión cristiana, el hombre consta de tres partes[cita requerida], "tripartitas" que son: Cuerpo (lo fisíco, el yo), Alma (lo interior del hombre, relacionado a lo espiritual) y Espíritu (la esencia de vida). En el presente artículo se aclaran algunos términos, como la palabra "alma" y sus acepciones. De acuerdo a la tradición cristiana, el alma es una de las tres entidades del ser humano. En el alma se hallan los instintos, sentimientos y emociones del hombre. El alma es más sensible que el cuerpo, ya que está en un grado mucho mayor. El alma es la reguladora entre el espíritu más y el menos del cuerpo. El alma es la conciencia del hombre.

El alma en la filosofía occidental [editar]

Filosofía griega [editar]

Aristóteles definió la Psyche como "determinada realización y comprensión de aquello que posee la posibilidad de ser realizado" por mucho tiempo fue declarado enigma universal irresoluble.

Platón consideraba al cuerpo como la cárcel del alma. afirmaba que el alma estaba compuesta de lo idéntico y lo diverso sustancia que el demiurgo usó para crear el alma cósmica y los demás astros,y además los dioses inferiores crearon dos almas mortales: la pasional que reside en el tórax, y la apetitiva que reside en el abdomen, ésta se puede reflejar en el mito de los caballos alados en donde el auriga es el alma racional, el caballo blanco representa el deber y el negro el rebelde, la tarea del auriga es mantener el caballo negro al mismo galope que el blanco.

La visión dualista distorsiona la realidad y las consecuencias llegan a un desprecio de las realidades físicas, del cuerpo humano y de la sexualidad entre otras cosas. Se imagina el alma como algo independiente, parte de lo divino y de lo bueno, como una hoja blanca metida en un pobre sobre material del cual urge liberarse.

Tomas de Aquino [editar]

Con Tomás de Aquino la reflexión antropológica (explicación de qué es el ser humano) toma un giro más realista. Basándose en Aristóteles más que en Platón, Tomás de Aquino habla de principios, ya no de realidades opuestas. Para Aristóteles, todos los seres tienen una [materia] (que es pura indeterminación) y una forma sustancial (que es el principio determinativo). Estas dos realidades son inseparables, de modo que no tienen existencia independiente. Diríamos que se trata de dos "aspectos" de la misma realidad. Tomás de Aquino describe al ser humano como material por una parte y no material por otra. Usa el cuerpo para el primer ángulo y el alma para el segundo. El ser humano está completamente inmerso en lo material y obedece a sus leyes básicas de espacio y tiempo. A la vez muestra que no es material del todo pudiendo gobernar espacio y tiempo con su razón: planificar el futuro o disponer los arreglos sobre un espacio existente en su vida diaria.

Ejemplo: puedo elaborar una agenda para mañana y conceptuar como va a ser el comedor de la casa sin necesidad de estar presente en aquel comedor.

Alma y cuerpo llegan a ser co-principios en la explicación de cómo es el ser humano. Dos aspectos. El ser humano es cuerpo completamente y a la vez alma completamente. Sin embargo, es el alma la que tiene el ser en primer lugar y el cuerpo, lo que está encaminado a ella; es el alma quien exige disposición de la materia.

El pensamiento occidental posterior [editar]

El pensamiento occidental recayó en el dualismo entre cuerpo y alma.

  • Descartes define alma como cosa pensante opuesta a cosa "extensa" (res cogitans versus res extensa).
  • Espinoza habla del alma como atributo y modo de la substancia divina.
  • Leibniz la llama mónada cerrada en sí misma.
  • Lessing, como aspiración infinita.
  • Kant la califica de imposibilidad de aprehender lo absoluto.
  • Fichte, como saber y acción.
  • Hegel dice que el alma es el auto desarrollo de la idea.
  • Schelling la define como potencia mística.
  • Nietzsche, invención y ente imaginario del común de la gente, que ayuda a fortalecer las creencias de la existencia de un dios o mas específicamente de "Dios".
  • Freud, como diferencia entre el "yo" y el "super-yo".
  • Jaspers la define como "existencialidad".
  • Heidegger, como "ser-ahí".
  • Bloch, como realización originaria del futuro.[cita requerida]
  • Trujillo la cataloga como aquello que solo puede encontrarse en lo profundo de la mente la "conciencia" aislada de todo lo físico.

Espíritu y alma [editar]

En la historia de la filosofía se diferencian el espíritu subjetivo (sujeto, personalidad, individuo) –cuya absolutización lleva al idealismo (con Platon), subjetivo– y el espíritu objetivo (conciencia social, objetivación de las facultades humanas) que conduce –si se sostiene su carácter primario– al idealismo objetivo. La filosofía grecorromana de la Antigüedad concebía el espíritu como activídad teórica (para Aristóteles, por ejemplo, la forma superior de la actividad del espíritu es el pensar sobre el pensamiento, el placer de teorizar).

Sin embargo, también se entiende el espíritu como principio suprarracional cognoscible inmediata e intuitivamente (Plotino). Este punto de vista entronca con la religión, según la cual el espíritu es Dios, una esencia sobrenatural, susceptible de ser únicamente objeto de la fe. La filosofía clásica alemana subrayaba el carácter activo del espíritu, lo veía como actividad de la autoconciencia. Así, Hegel concebía el espíritu como unidad de la autoconciencia y de la conciencia, unidad que se realizaba en la razón; [150] como unidad entre la actividad práctica y la teórica del espíritu sobre la base de la práctica: el ser del espíritu es su hacer aunque este hacer es interpretado sólo como conocimiento. El espíritu, según Hegel, supera lo natural y se eleva hasta sí mismo en el proceso del autoconocimiento. La filosofía materialista considera al espíritu como lo secundario respecto a la naturaleza. Para los materialistas de la antigüedad, el espíritu es la parte más racional del alma, derramada por todo el cuerpo. Los materialistas de los siglos XVII-XVIII (Hobbes, Locke, La Mettrie) concebían el espíritu sólo como una variedad del conocimiento sensorial. El materialismo dialéctico no reduce lo espiritual a la simple suma de sensaciones y rechaza la representación del espíritu como de algo que existe con independencia de la materia. Lo espiritual es función de la materia altamente organizada, es resultado de la actividad práctica material, histórico-social de los hombres. La vida espiritual de la sociedad –conciencia social– aparece como reflejo del ser social. Al mismo tiempo, influye de manera activa sobre éste, sobre la actividad práctica de la humanidad. El concepto de espíritu también se emplea en sentido metafórico como sinónimo de esencia: espíritu de la época, espíritu del tiempo (cfr. alma, pensamiento, conciencia, psique).

El Alma en la teología cristiana [editar]

La teología cristiana. Principalmente, la teología protestante alemana se inspira del Idealismo (corriente basada sobre las Ideas) y llega a concebir el alma como únicamente "subjetividad". Este mismo Idealismo influye por Descartes el pensamiento de algunas corrientes católicas. En efecto, Descartes, afirmando "pienso, luego existo", encierra la reflexión filosófica en el mundo de las ideas. Es considerado el padre del idealismo.

Los filósofos citados en el párrafo anterior son, en su mayoría filósofos "idealistas".

El Realismo filosófico, dio nacimiento tanto al Empirismo y al Marxismo como a la filosofía existencialista (Existencialismo y existencialismo cristiano (Gabriel Marcel,Personalismo de Mounier)

Aporte bíblico [editar]

Su visión antropológica usa términos traducidos por espíritu (ruah), alma (nefesh), cuerpo (bashar). Estos conceptos, si reciben una misma traducción de alma y cuerpo, en realidad no corresponden del todo a los conceptos de la filosofía griega. Mientras la filosofía griega se sitúa a nivel de "esencias", la antropología bíblica tiene todas las características de "existencialismo".

  • La ruah en relación a la antropología es el 'hálito [de vida]', aliento de la divinidad misma: cuando Yahvé inspiró sobre el hombre su soplo de vida (Gen.2.7), éste se convirtió en ser viviente. El hombre vive mientras Yahvé no retira su ruah. (Job 27,3). El término marca fuertemente la relación entre criatura y creador, la dependencia absoluta de ella hacía El.

Ruah recibe otros sentidos en la Bíblia según los contextos.

  • La nefesh significa "garganta", "fauces"(2Sam 16,14).Largo de nefesh significa longánime (Job 6,11). Corto de nefesh, pusilánime, impaciente (Núm. 21,4). Se puede traducir nefesh por "vida" o "ser viviente" (1Sam. 26,21). Esta palabra nefesh (hebreo) aparece un total de 754 veces en las escrituras hebreas (genesis a malaquias) y su equivalente griego psiqué 105 veces en las escrituras griegas (mateo a revelacion) y nunca está asociada a la inmortalidad que le dan tantas corrientes filosóficas, religiosas o de otra índole. Pero muy notablemente, hay cientos de textos biblicos que la asocian con la muerte, de hecho, hay 13 textos donde se menciona como "nefesh muerta" (alma muerta).
  • El bashar (carne) es un concepto que no se opone a ruah (soplo) pero se juxtaponen. Una traducción aceptable sería "mi persona", que se puede tocar, experimentar. Cuando Pablo dice: "Vuestros cuerpos son templo del Espíritu...(1 Cor 6,19)" o bien "Ustedes son el templo... (1 Cor, 3-17)" resalta el aspecto experimentable del concepto.


El magisterio católico [editar]

Las definiciones dogmáticas del Magisterio de la Iglesia Católica tratan principalmente de las relaciones entre alma y cuerpo: Las principales:

  • El hombre tiene una sola alma (ψυχη)[1]
  • El alma (anima intellectiva) existe en cada hombre como individualmente distinta y es inmortal en esta diversidad individual.[2]
  • El alma (anima intellectiva) es forma corporis por sí misma.[3]
  • Del Papa Juan XXII: El alma puede tener la visión plena de Dios, sólo después de la muerte.[4]
  • El alma es creada e infundada inmediatamente por Dios en el momento de la concepción.[5]
  • El alma no pertenece a la substancia divina.[6]
  • El alma no lleva una existencia pre-corporal.[7]
  • El alma no tiene un origen material.[8]
  • Ella constituye el principio vital del hombre.[9]
  • Es superior al cuerpo.[10]
  • Su espiritualidad puede ser demostrada.[11]

El Concilio Vaticano II supera el esquema alma-cuerpo y habla de persona. "El hombre es uno en cuerpo y alma y transciende en su interioridad la totalidad de las cosas..."[12]

El Papa Juan Pablo II en locución dominical, publicada en L'Osservatore Romano (14/01/1990), dijo que "los animales poseen un soplo vital recibido de Dios", citando los Salmos 103 y 104, siéndoles reconocida, por tanto, el 'alma sensitiva' (griego 'pneuma', soplo, aire), sin olvidar que el vocablo 'animal' proviene del latín 'anima' (alma). "Los animales poseen un alma y los seres humanos deben amar y sentirse solidarios con nuestros hermanos menores".[13]

Iconografía [editar]

Los primitivos cristianos representaron en sus monumentos el alma humana libre de las trabas de la carne y dirigiéndose a la patria celestial por medio de las siguientes figuras simbólicas:

  1. Un caballo corriendo como para conseguir el premio en los juegos del circo.
  2. Una nave bogando a velas desplegadas hacia un faro o llegando al puerto.
  3. Un cordero o una oveja sola o restituida al rebaño por el Buen Pastor.
  4. Una paloma a veces volando, a veces junto a un vaso vacío imagen del cuerpo abandonado por el espíritu y otras veces posada en un florido jardín representación del Paraíso.
  5. Una mujer saliendo de un cuerpo inanimado.

El alma en otras culturas [editar]

Meditación oriental para la purificación del alma.

En otras culturas como la asiática, la africana, y la americana, encontramos un concepto Alma analógicamente similar al concepto desarrollado por las religiones del grupo judeo-cristiano (incluyendo el Islam) y la filosofía europea.

El alma desde el punto de vista védico o veda es El Ser, que por naturaleza es eterno (sin nacimiento ni muerte o sin principio ni fin) de substancia diferente a la del cuerpo físico y que posee conciencia propia. Desde este punto de vista, la ciencia material o la que estudia los fenómenos físicos o materiales, es limitada porque no puede estudiar fenómenos espirituales ya que su naturaleza es diferente a la física. Este capítulo del bhagavad gita trata la naturaleza del alma.

Alma en el Egipto antiguo [editar]

El ser humano, según los Egipcios, tiene siete grados en su personalidad:

  • El "Ren", o sea "el Nombre", pudiendo mantenerse existente según el cuidado de un correcto embalsamamiento.
  • El "Sekem", es la energía, el poder, la luz del difunto.
  • El "Akh", es la unificación del "Ka" y del "Ba", en vista de un regreso a la existencia.
  • El "Ba", lo que hace de un ser individual lo que es; se aplica también a cosas inanimadas. Es el concepto más cercano al occidental de "Alma".
  • El "Ka", la fuerza de vida. Sostenida por ofrendas de comidas al difunto.
  • El "Sheut" es la sombra de la persona, representada por una figura humana completamente negra.
  • El "Sekhu" designa los restos físicos de la persona.
  • El Ha es la parte carnal de la persona.

Creencias budistas [editar]

Una de las tres marcas de la existencia, Anātman, es la "Insustancialidad de las cosas" en ninguna parte de las escrituras se habla de una esencia intrínseca del ser o algo interior con lo cual conectarse. Es normal confundir la "Realidad Última" de la mente que es la "Naturaleza Búdica" indestructible como un diamante (Vajra Sattva) no obstante a un nivel filosófico esa naturaleza indestructible es la vacuidad de las cosas y es completamente distinto al concepto de Atman, alma, Ser, etc. Aquellos conceptos son considerados surgidos desde el ego y confusión de la mente.

El budismo enseña que todas las cosas son cambiables en un constante estado de flujo. Todo es pasajero y no existe algo perenne. Eso vale para todo el cosmos y por ende a la humanidad ella misma. No existe un "Yo" permanente. Anātman expresa en esencia la idea budista de aquel continuo cambio.

El error de creer en un "Yo" permanente es la fuente de los conflictos humanos y de los deseos mundanos. El apego a los defectos de la existencia cíclica, samsara, provoca el renacimiento.

Cuando se habla de renacimiento en el budismo es el ego y manifestación de la mente confundida, de la corriente de conciencia. También se utiliza el concepto de reencarnación aunque no es tan correcto como el anterior, sin embargo no existe hasta el momento una traducción exacta para el concepto.

El budismo considera que hay tres niveles en la conciencia de la persona: la conciencia muy sutil, la cual no se desintegra en la encarnación-muerte, la conciencia sutil, desapareciendo con la muerte, siendo una conciencia-dormida o bien no-conciencia, y la conciencia crasa

El uso del concepto alma en otros campos [editar]

Cultura popular [editar]

Película 21 gramos [editar]

Artículo principal: 21 gramos

El título de la película viene de un trabajo realizado por el Dr. Duncan MacDougall, quien al comienzo del siglo XX realizó una serie de experimentos para probar la pérdida de peso provocada supuestamente por la partida del alma del cuerpo, al morir. MacDougall peso pacientes moribundos y perros que el mismo envenenó en intentos por probar que el alma es tangible, material y por ende mensurable. Estos experimentos difícilmente puedan ser considerados científicos, quizás anecdóticos, y a pesar de que todos los resultados obtenidos en sus experimentaciones variaron considerablemente de 21 gramos, dentro de la masa popular esta cifra se convirtió en sinónimo de la medida de la masa del alma.[14]

Otras acepciones [editar]

En los instrumentos de cuerda, el alma es una pieza de madera en forma de cilindro puesta a dentro del instrumento y que mejora la resonancia, transmitiendo las vibraciones del puente al conjunto del instrumento.

Estructuralmente cable y viga (con perfil en I o en H), el alma es el elemento central que asegura lo esencial de su resistencia.

Para cada poeta tiene un significado particular según su libre imaginación, pero generalmente tiene el mismo significado que para los religiosos y no el de los psicólogos.

Alma era la Ninfa amada por Cupido.

El término proviene del latín «spiritus», que se traduce literalmente como soplo, aire finísimo, hálito, aliento, olor.. Este concepto puede ser interpretado como lo ideal de la conciencia como forma suprema de la actividad psíquíca.

En el caribe el alma es el sentimiento mas profundo que identifica a un ser viviente.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. Denzinger 657 Denzinger es un autor que recopiló en su obra todas las declaraciones dogmáticas del magisterio católico. Denzinger, Heinrich y Rahner, Karl. Enchiridion Symbolorum Definitionum et Declarationum. 28ava Edición. Herder: Freiburg, 1952.
  2. Denzinger 1440.
  3. Denzinger 902.
  4. Denzinger 1000 y siguientes.
  5. (Denzinger 3896) ex nihilo (Denzinger 685)
  6. Denzinger 201, 285, 455
  7. Denzinger 403,456
  8. Denzinger 360, 1007, 3220
  9. Denzinger 2833
  10. Denzinger 815
  11. Denzinger 2766, 2712
  12. Constitución pastoral No 14
  13. «Estupor en Italia por la afirmación del Papa de que los animales tienen alma · ELPAÍS.com».
  14. «Snopes.com».

Bibliografía [editar]

  • Sacramentum Mundi, Tomo 1, página 100; Karl Rahner, Barcelona, Editorial Herder, 1972.

Vea en particular la bibliografía del artículo.

  • Vocabulario de teología bíblica, página 68; X. Léon Dufour, Barcelona, Editorial Herder, 1972.
  • Diccionario de la Biblia, página 56; Serafín de Ausejo, Barcelona, Editorial Herder, 1967.
  • Denzinger, Heinrich y Rahner, Karl. Enchiridion Symbolorum Definitionum et Declarationum. 28ava Edición. Herder: Freiburg, 1952.
  • Bossi, Laura (2008). Historia natural del alma. Antonio Machado Libros. ISBN 978-84-7774-685-0.

Enlaces externos [editar]

FILOSOFÍA9: HERMÉTICA. EL SIMBOLISMO DE LOS NÚMEROS. Un número es una entidad abstracta que representa una cantidad (de una magnitud). El símbolo de un número recibe el nombre de numeral o cifra. Los números se usan en la vida diaria como etiquetas (números de teléfono, numeración de carreteras), como indicadores de orden (números de serie), como códigos (ISBN), etc. En matemática, la definición de número se extiende para incluir abstracciones tales como números fraccionarios, negativos, irracionales, trascendentales y complejos.

El simbolismo de los números

SOBRE EL SÍMBOLO DHARMA Y LOS NÚMEROS

NÚMEROS ARÁBIGOS

(...)

 

Durante siglos, los números se han considerado expresión del orden cósmico, posiblemente como consecuencia de las antiguas observaciones que los babilonios hicieron de la regularidad de los acontecimientos cósmicos: el día y la noche, las fases de la luna, los ciclos de la estaciones. De allí, la periodicidad devino en sentido simbólico. Porque los números son mucho más que cantidades...

Cero

El cero se inventó en la antigua india. Representado por el círculo contínuo, significaba a la vez inexistencia y eternidad. Para el Islam es una luz infinita y la esencia divina.

Uno

Ser el número uno, sigifica ser el mejor. Pero desde el punto de vista espiritual puede represntar el estado antes de la creación de las formas de vida, simboliza así la unidad intrínseca a cada ser vivo, en consecuencia, representa a Dios y al individuo.

Dos

Algunas culturas considern que el mundo está compuesto por dos dualidades opuestas: vida y muerte, luz y oscuridad, masculino y femenino. En otras, no hay oposición sino complemento. Esto significa que dos puede ser el número de la discordia pero también el del equilibrio.

Tres

Este número es sagrado para la mayoría de las religiones. Combina los números uno y dos, d eforma que comprende toda la vida y la experiencia. Es el nacimiento, la existencia y la muerte; mente, cuerpo y alma, pasado, presente y futuro; hombre, mujer y niño.

Cuatro

Es el número del cuadrado, de los cuatro elementos (agua, aire, fuego y tierra), de los cuatro puntos cardinales, por ello se relaciona con la Tierra y con la plenitud.

Cinco

Suma de dos (número femenino) y tres (número masculino), el cinco es importante para muchas culturas. En el dibujo de la figura humana, las líneas trazadas desde la cabeza hasta los brazos y de éstso hacia las piernas extendidas, forman un pentagrama. Los sentidos humanos son cinco, los musulmanes oran cinco veces al día y en el Islam existen además cinco pilares de devoción.

Seis

Según la Biblia, Dios creó el mundo en siete días y descansó al séptimo. El seis representa el equilibrio, el a mor, la salud y la suerte.

Siete

Es un número sagrado porque representa la suma de la divinidad (el tres) y la tierra (el cuatro). Cada una de las cuatro fases de la luna dura siete días y siete días tiene una semana.

Ocho

Es el primer número cúbico 2 X 2 X 2 y se lo considera un número perfecto. En la tradición china, es muy importante éste número: la rueda de la vida de los budistas posee ocho rayos que simoblizan el octuple sendero hacia la iluminación. Y ocho son también los triagramas del i-ching

Nueve

Es un número sagrado: tres multiplicado por sí mismo para completar la eternidad. Odin, el dios nórdico, quedo colgado en el arbol Yggdrasil durante nueve días y nueve noches conel fin de obtener el secreto de la sabiduría para la humanidad. En China es nueve es el número del poder celestial: una pagoda tiene nueve pisos y es un símbolo de lo celestial.

Diez

Al ser el número e los dedos, constituye la base de muchos sistemas númericos.

Doce

Como múltiplo del masculino tres y del femenino cuatro, ,represena el orden espiritual y terrenal.

Trece

El los países de tradición cristiana representa mala suerte porque 13 fueron los comensales del a Ultima Cena.

Obtenido de http://esotericos.idoneos.com/index.php/Numerolog%C3%ADa#Doce

FILOSOFÍA9: EL HADO. Divinidad o fuerza desconocida que se creía que gobernaba el destino de los hombres: los hados forzaron su caída.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

hado

  1. m. Divinidad o fuerza desconocida que se creía que gobernaba el destino de los hombres:
    los hados forzaron su caída.
  2. Destino, encadenamiento fatal de los sucesos, sean favorables o desfavorables:
    el hado quiso que se conocieran.


Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

hado

  • destino, fatalidad, fortuna, suerte, sino, estrella


'hado' también aparece en estas entradas

azar - destino - estrella - fatalidad - fortuna - predestinación
hado.

(Del lat. fatum).

1. m. Fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos.

2. m. Encadenamiento fatal de los sucesos.



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FILOSOFÍA9: ¿QUÉ OPINA DE LOS GENIOS?

FILOSOFÍA9: ¿QUÉ OPINA DE LA ASTUCIA?

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:

astucia

  1. f. Sagacidad;
    sutileza, habilidad para engañar o evitar el engaño y lograr un objetivo:
    llevó el asunto con astucia y consiguió la herencia
  2. Ardid, treta, artimaña:
    en la fábula se narran las astucias de la zorra.


Preguntas en los foros con la(s) palabra(s) 'astucia' en el título:

Ningún título tiene la(s) palabra(s) 'astucia'.


'astucia' también aparece en estas entradas

aliar - arrancar - arte - artería - artimaña - canino - chupón - eludir - equilibrio - escamotear - finura - intriga - intrigar - listeza - maña - maquiavélico - marrullería - marrullero - picardía - sagacidad - sátrapa - tramar - trapacero - zorrería
Diccionario de sinónimos y antónimos © 2005 Espasa-Calpe:

astucia

  • ardid, artimaña, sutileza, artería, arte, maña, añagaza, artificio, treta, triquiñuela, picardía, cuquería, zorrería, marrullería, fullería, malabarismo, cazurrería, camándula, socarronería, engaño, disimulo, cautela, política, diplomacia, sagacidad, habilidad, refinamiento, maquiavelismo, jesuitismo, perfidia, hipocresía
    • Antónimos: ingenuidad, torpeza, nobleza, franqueza

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FILOSOFÍA9: ¿POR QUÉ UN MONTÓN DE GENIOS LOCOS?. Se designó como locura hasta final del siglo XIX a un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas. Lo que se interpretó por convenciones sociales como locura fue la desviación de la norma (del latín vulgar delirare, de lira ire, que significaba originalmente en la agricultura "desviado del surco recto"), por culpa de un desequilibrio mental, por el cual un hombre o una mujer padecía de delirios enfermizos, impropios del funcionamiento normal de la razón, que se identificaban por la realización de actos extraños y destructivos. Los síntomas de ciertas enfermedades, como la epilepsia u otras disfunciones mentales, fueron también calificados de locura.

Locura

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase loco.

Se designó como locura hasta final del siglo XIX a un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas. Lo que se interpretó por convenciones sociales como locura fue la desviación de la norma (del latín vulgar delirare, de lira ire, que significaba originalmente en la agricultura "desviado del surco recto"), por culpa de un desequilibrio mental, por el cual un hombre o una mujer padecía de delirios enfermizos, impropios del funcionamiento normal de la razón, que se identificaban por la realización de actos extraños y destructivos. Los síntomas de ciertas enfermedades, como la epilepsia u otras disfunciones mentales, fueron también calificados de locura.

El concepto de "locura" fue empleado en Europa históricamente en diferentes contextos con diferentes significados, que retrospectivamente se sabe que correspondían a fenómenos distintos, que en la historia de la medicina se encuentran pobremente definidos y que en ocasiones eran incluso contradictorios. La cuestión de qué variaciones respecto a la norma eran aceptadas como "extravagancias" y cuáles como locura podía depender de la región, la época o las circunstancias sociales del sujeto. No fue hasta la aplicación de la nosología moderna cuando se delimitaron los diferentes fenómenos denominados hasta entonces como locura. La locura, en términos clínicos puede ser entendida como una forma de esquizofrenia e incluso como un sinónimo.

Contenido

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Síntomas de la locura [editar]

Como las manifestaciones de la locura son muy variadas, se pueden considerar síntomas de diversos estados. En cada caso, el afectado muestra una conducta que se aparta de la normalidad de una forma determinada. Por eso, los afectados quedan desplazados de su entorno social. Frecuentemente se manifiesta como una pérdida de control, en la que los sentimientos se muestran desinhibidamente. La conducta se desplaza fuera de lo racional y las consecuencias de los propios actos no se tienen en cuenta. Los actos pueden ser objetivamente absurdos e inútiles . La diferencia entre lo real y lo irreal puede desaparecer, viéndose perturbada la percepción de la realidad. Se pueden encontrar en la mitología griega ejemplos de consecuencias catastróficas de la locura: Heracles mata a sus hijos; Áyax el Grande masacró un rebaño de ovejas al confundirlo con los líderes aqueos tras una disputa con Odiseo; el rey Licurgo de Tracia confundió a su hijo con una hiedra, símbolo de Dioniso, cuyo culto había prohibido, matándolo, y Medea mató a sus hijos. Las características perceptibles de la locura abarcan un área amplia entre la actividad frenética y la catatonia. De un lado están los maníacos; en el otro los depresivos y los apáticos. A menudo se dan disfunciones en las capacidades comunicativas, que pueden disminuir la inteligibilidad del discurso y pueden parecerse al habla de un niño pequeño: repetición de porciones de frases, reduplicación, hablar con rimas simples, onomatopeyas o cantar canciones infantiles.

Representaciones gráficas [editar]

J. H. Füssli, "Kate la loca" (1806/07).

Las representaciones de la locura en el arte y la literatura pueden dar información acerca de qué síntomas se conocían en tiempos pasados con el denominador de "locura". Naturalmente estas conclusiones deben de ser extraídas con cuidado, pues pueden ser equívocas. De hecho, una iconografía de la locura sólo puede originarse a partir de las percepciones de su manifestación ya disponibles.

Las interpretaciones concretas artísticas pueden retroalimentar la percepción del público, lo que significa que pueden modelar un determinado estereotipo. Tanto la estética como el diagnóstico médico de la enfermedad son a menudo proyecciones, que pueden expresar la realidad distorsionadamente, o directamente estereotipos.

Las representaciones gráficas de la locura se centran en la expresiones faciales distorsionada, posturas corporales exageradas, gestos sin sentido, actos absurdos y representaciones de alucinaciones o simplemente de fisionomías poco naturales.

Breve historia [editar]

Locura, según el diccionario, significa “privación del juicio o del uso de la razón”. Sin embargo, esta acepción no siempre ha sido tal. Antiguamente, se creía que era consecuencia de maniobras sobrenaturales, o netamente demoníacas. También se pensaba que actuaba en el hombre como castigo divino por la culpa de sus pecados. En la Edad Media los leprosos pasaron a ser una imagen distinta del miedo. Temidos y repudiados por los demás, eran excluidos y encerrados en leprosarios mantenidos por el estado; cuyos bienes, una vez desaparecida la enfermedad, eran convertidos en fondos administrados por las ciudades y destinados a obras de beneficencias y establecimientos hospitalarios.

Una vez desaparecida la lepra, su lugar es tomado por las enfermedades venéreas que pronto pasan a ser consideradas asuntos médicos.

Hasta la segunda mitad del siglo XV, el tema reinante es la muerte, que aparece bajo el signo de las guerras y pestes que acompañan este período. Pero ya a finales del período, esta inquietud gira sobre sí misma. Los hombres dudan de todo y, al dudar también de la muerte, se abre una nueva perspectiva que permite burlarse de ella, porque sólo da cuenta de que la verdadera existencia está vedada a los ojos humanos mientras la realidad sea sólo un espejo de sí misma.

En el Renacimiento, la locura surge como una nueva encarnación del mal. Es en este momento en que aparece la denominada "stultifera navis" (nave de los locos) que determina la existencia errante de los locos. Dicha nave fue utilizada para eliminar del territorio a estos seres molestos que ponían en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Sin embargo, este viaje no sólo hacía las veces de barrendero humano, sino que, otorgaba al loco la posibilidad de purificación, sumado al hecho de que cada uno es entregado a la suerte de su propio destino, pues “cada viaje es, potencialmente, el último” .

A partir de Erasmo de Rotterdam y del Humanismo, la locura pasa a ser parte directa de la razón y una denuncia de la forma general de la crítica. Es la locura la que ahora analiza y juzga a la razón. Los papeles se invierten y dejan ver que una no podría sobrevivir sin la otra, pues ambas son una misma cosa que, en determinados momentos, se desdobla para revalidar su necesaria presencia en el mundo.

Sólo en el siglo XVII se dominará a la locura a través del encierro, con el llamado “Hospital de los locos”, donde la razón triunfará por medio de la violencia.

"La sabiduría inoportuna es una locura, del mismo modo que es imprudente la prudencia mal entendida" Erasmo de Rotterdam


La locura en la literatura [editar]

  • Acercamiento al Elogio de la locura

Los escritores del Renacimiento, como una forma de poner en tela de juicio todo aquello que encontraban contradictorio, crearon personajes ficticios, mediante los cuales expresaban lo que pensaban. Al darle voz a la locura, Erasmo de Rotterdam convierte su obra en una especie de sátira moral mediante la cual, se da el gusto de atacar todo lo que considera incorrecto, argumentando que la locura es una suerte de castigo del saber, para quienes creen saber.

Académicamente “es objeto de discursos que ella misma pronuncia” . Lo que provoca un mayor acercamiento a la razón, como una característica propia de todos los hombres y no sólo de los supuestos elegidos (sabios).

Luego de que la locura supliera el tema de la muerte en el siglo XV, pasa a ser la forma en que se da cuenta de que la existencia misma no es nada, en el sentido de que no refleja lo que verdaderamente es. Por este motivo, sus discursos son morales. Crítica al hombre el apego a sí mismo y su incapacidad de ver, en la mentira, la verdad.

Lo que intenta Erasmo de Rotterdam, es indicarnos el camino que nos lleve a recuperar la inocencia y la verdadera apariencia de las cosas. Realidad y verdad que sólo son posibles de ver a través de la mirada humana, pero no de aquella dominada por la soberbia, sino de la del hombre común y corriente que disfruta de las cosas mundanas, y que reacciona casi espontáneamente a los estímulos del medio.

“La razón, para ser razonable, debe verse a sí misma con los ojos de una locura irónica”. Lo que le interesa a Erasmo de Rotterdam es dar a entender que sólo a través de la locura el hombre sabrá razonar correctamente. Es decir, sólo a través de la prueba y del error, es probable que se llegue a una verdad que siempre estará condicionada por otra, ya que el hombre jamás llegará a ser dueño absoluto de la razón.

La literatura de la modernidad ha encontrado en la locura un paradigma creativo respecto al uso poético del lenguaje; a ella se han remitido principalmente los artistas del romanticismo, viendo la locura sin esa perspectiva "crítica" y admitiendo sus mecanismos lingüísticos como juegos de puro lenguaje creativo. Así, Allan Poe, Baudelaire (con toda la corriente de "poetas malditos" de cambios de siglo) y, más recientemente, escritores adscritos a la llamada literatua experimental. Así, Raymond Queneau dedicó un grueso ensayo ("Los locos literarios")al estudio de un catálogo de locos que, sin entrar voluntariamente en el terreno de la literatura, le sirven como referencias "artísticas" para un estudio de los fenómenos del lenguaje en un uso no convencional.

Razón y locura [editar]

"El sueño de la razón produce monstruos", grabado de Goya.

El saber de los locos, desde el punto de vista del "Elogio de la locura" de Erasmo de Rotterdam, anuncia que, adoptar una posición absoluta con respecto a la fe o a la razón, no significa conocer, sino que sólo creer saber.

La locura es el ingrediente ideal que debe hacer que los hombres pongan en duda la “verdad” declarada por algunos, ya que la cualidad de los estultos es el ser francos y veraces. De ahí que la estulticia asegure que los reyes prefieran pasar más tiempo con los bufones que con los sabios, porque estos últimos sólo hablan de temas tristes y se preocupan de hacer notar a los demás su supuesta superioridad.

“Todo cuanto lleva el necio en el pecho, lo traduce a la cara y lo expresa la palabra. En cambio, el sabio tiene dos lenguas, una para decir la verdad y otra para decir cosas que consideran convenientes según el momento” .

La locura, en el ámbito del saber, no sólo es importante debido a que su reconocimiento conduce a la verdadera razón. También lo es por la relación que establece entre el conocimiento y la experiencia. De modo que no se da valor a las conversaciones banales ni a las falsas creencias.

Es por esto que la locura no puede existir sin la razón, ya que sólo si ésta última es capaz de reconocer a la primera, toma conciencia de sí misma y de la verdadera importancia de las cosas.

A través de la locura, el hombre es capaz de reconocer la miseria que le rodea, porque conociéndola identifica sus flaquezas, sus errores y su verdadera incapacidad de razonar correctamente.

Lo que más crítica Erasmo de Rotterdam son las ciencias por su afán de reconocimiento universal de una sola verdad y sus pretensiones de alcanzar la posteridad. Esto, con el fin de demostrar que no es más sabio quien lee y adopta teorías ajenas, sino quien a través de su propia experiencia establece o comprueba una. Por esto, es prudente quien se acomoda a la situación en la que vive y no se avergüenza de cometer errores por temor a un resultado desagradable.

En el siglo XV, el hombre comienza a establecer los hechos del mundo de otra manera. Los temas “supremos” pasan a ser mundanos, y viceversa, por lo que todo se torna más cercano y entendible. El miedo a la muerte, y a todo lo que provenga de la ultratumba, se atenúa debido a que se humaniza. Se hace más terrenal y, por lo tanto, alcanzable y más comprensible. Sin embargo, se comete el error de creer que este acercamiento da pie a que dichos acontecimientos sean dominables o completamente manejables por la mente humana. Deseo que, obviamente, es improbable si sólo algunos creen conocer la verdadera realidad.

El lunatismo es un estado de locura temporal que suele concordar con las fases lunares, principalmente con la luna llena. En la Edad Media (y aún hoy) contribuyó a la creencia de la licantropía (hombre lobo).

Otros usos del término [editar]

Las palabras "Locura" y "Loco" (una persona que sufre locura) se usan en algunos contextos con otros significados sin relación con la enfermedad. Uno de los más frecuentes es el de resaltar la intensidad de una emoción. "Loco de amor", por ejemplo, se utiliza para indicar que alguien experimenta dicha emoción en un grado muy importante.

Se utiliza también, refiriéndose a animales o entes inanimados, para dar a entender que está fuera de control.

En Argentina y en menor medida en Cuba se utiliza también en la jerga popular para indicar a alguien extrovertido, que comete actos temerarios o incluso como forma amistosa de referirse a otra persona sin usar su nombre. También en este país, se utiliza informalmente para referirse a aquel que está bajo el efecto de alguna droga (principalmente, la marihuana).

Por lo general, los usos de la palabra "loco" en la cultura popular no suelen referirse a la locura en sí sino a alguno de estos otros significados

En México también se puede utilizar con alguna connotación de entornos sociales no aptos.

Sinónimos: Daniel Lozano Polo

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]