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Biología

BIOLOGÍA: SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN EN LAS SERPIENTES. SENSACIÓN Y SENTIMIENTOS. INTELIGENCIA.

Serpentes

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Serpientes
Rango fósil: Cretácico: Presente
Antaresia maculosa.jpg
Antaresia maculosa
Clasificación científica
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Subfilo:Vertebrata
Clase:Sauropsida
Subclase:Diapsida
Superorden:Lepidosauria
Orden:Squamata
Suborden:Serpentes
Linnaeus, 1758
Distribución
World.distribution.serpentes.1.png
Infraórdenes y familias
Para el signo del horóscopo chino, véase Signo de la Serpiente.

Las serpientes (Serpentes) u ofidios (Ophidia) son un suborden de saurópsidos (reptiles) diápsidos pertenecientes al orden Squamata, superorden de los Lepidosaurios, caracterizado por la ausencia de patas y el cuerpo muy alargado. Se originaron en el período Cretácico.

Las serpientes se caracterizan por la ausencia de extremidades y cuerpo alargado. Algunas poseen mordeduras venenosas que utilizan para matar a sus presas antes de ingerirlas. Otras serpientes matan a sus presas por constricción, por ejemplo estrangulación.

Se reconocen 456 género y más de 2.900 especies.[1] [2] Evidentemente, las serpientes derivan de algún tipo de lagarto, pero los detalles concretos de su origen no están claros.[3]

Contenido

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[editar] Características

Anatomía de una serpiente.
1 esófago, 2 tráquea, 3 pulmones traqueales, 4 pulmón izquierdo rudimentario, 5 pulmón derecho, 6 corazón, 7 hígado, 8 estómago, 9 saco de aire, 10 vesícula biliar, 11 páncreas, 12 bazo, 13 intestino, 14 testículos, 15 riñones

[editar] Piel

La piel de la serpiente está recubierta por escamas. La mayoría de las serpientes utilizan escamas especializadas de la parte ventral para desplazarse, aferrándose con ellas a las superficies. Sus párpados se encuentran permanentemente cerrados, pero son en realidad escamas transparentes. Las serpientes cambian de piel periódicamente. A diferencia de otros reptiles, el cambio de piel es realizado en una pieza, como si tirara de una media. Esto se hace a medida que el animal crece y además para reparar heridas y librarse de parásitos externos. La renovación periódica ha convertido a la serpiente en un símbolo de salud y medicina, como se muestra en la vara de Asclepio (ver Asclepio).

[editar] Locomoción

La locomoción se realiza mediante ondulaciones laterales del cuerpo; las escamas ventrales ensanchadas de muchas serpientes impiden el deslizamiento. Algunas serpientes, como ciertas boas y las víboras pueden desplazarse también mediante movimientos musculares de las escamas ventrales con su cuerpo extendido casi en línea recta.

[editar] Esqueleto

El esqueleto tiene muchas vértebras, 200 en las víboras y 400 en las pitones.

El cráneo está muy modificado respecto al modelo básico diópsido. Los huesos de la mandíbula superior están débilmente unidos al resto del cráneo y el cuadrado puede moverse libremente y posee potentes músculos refractores, lo que permite una enorme abertura de las mandíbulas y la deglución de grandes presas enteras. Los dientes son agudos y curvados hacia atrás y se implantan tanto en el paladar como en el maxilar y el dentario.

Las boas y las pitones poseen rudimentos de las extremidades posteriores y de sus cinturas; en estas serpientes pueden verse unas garras en la parte externa y a cada lado de la cloaca que desempeñan un cierto papel en el coito.

[editar] Dentición

Existen varios tipos de dientes, según el hueso sobre el que se implanten: maxilares, pterigoideos, palatinos, dentarios y premaxilares. Los dientes maxilares son los más variados y los únicos que pueden estar asociados a glándulas venenosas; se pueden dintinguir cuatro tipos principales:

  • Aglifos.

Son dientes macizos, prensiles, curvados hacia atrás para sujetar la presa y no están diseñados para inocular veneno. Es el caso de muchos colúbridos, bóidos y pitónidos. En general son serpientes inofensivas para el hombre, con excepción de las grandes constrictoras (pitones, anacondas).

  • Opistoglifos.

Son dientes acanalados situados en la parte posterior de la mandíbula y conectados con glándulas de veneno, constituyendo un sistema de inoculación primitivo. Dado que para inyectar el veneno debe morder con la parte posterior de la boca, normalmente son poco peligrosas para el hombre. Este es el caso de la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). No obstante, las especies de gran tamaño pueden producir graves mordeduras e incluso la muerte, como Dispholidus typus, del África subsahariana.

  • Proteroglifos.

Son dientes pequeños y fijos situados en la parte delantera de la boca, con un canal más o menos cerrado. Las cobras y las mambas poseen estos dientes. Algunas especies, como la cobra escupidora (Naja nigricollis), los tienen modificados para escupir el veneno a más de cuatro metros de distancia.[4]

  • Solenoglifos.

Se trata de dos largos colmillos móviles en parte anterior de la mandíbula; son huecos con un canal interior cerrado y conectado con glándulas venenosas. Los colmillos se pliegan sobre el paladar superior cuando el animal cierra la boca y se enderezan rápidamente cuando la abre. Es el sistema de inoculación más eficaz. Este tipo de dentición es característico de los vipéridos.

[editar] Órganos internos

Flechas rojas: órganos receptores de infrarrojos; flechas negras: orificios nasales. Arriba, una pitón; abajo, una serpiente de cascabel

El aparato respiratorio y las vísceras están muy modificados ya que el cuerpo tubular de la serpiente requiere que todos los órganos sean alargados y delgados. La glotis puede proyectarse hacia adelante para mantener abierto el conducto respiratorio durante la ingestión de la presa y, en algunas especies una parte de la tráquea está especializada en la respiración, constituyendo un pulmón traqueal.[3]

El pulmón izquierdo suele estar reducido o a veces incluso puede faltar, y las demás vísceras pares suelen situarse a diferentes niveles en cada lado. Poseen una pareja de órganos reproductores.

[editar] Sentidos

La visión detallada es limitada, pero no impide la detección de movimiento. Algunas serpientes poseen receptores infrarrojos en profundos surcos entre las fosas nasales y el ojo, los cuales les permiten "ver" el calor irradiado por otros animales (como una cámara de infrarrojos).

El sentido del oído de las serpientes es muy limitado ya que los órganos auditivos han degenerado; falta el tímpano, la cavidad timpánica y la trompa de Eustaquio, y la columela se articula con el cuadrado. Parece, pues, poco probable que las serpientes puedan oír con claridad sonidos transmitidos por el aire, pero sin duda son sensibles a las vibraciones del suelo, trasmitidas mediante los huesos de la mandíbula.

Una serpiente huele a través de su nariz; la lengua pasa las partículas de aire al órgano de Jacobson en la boca para su examen. Otra característica de su lengua es que termina en dos ramificaciones, por lo que se denomina bífida.

[editar] Veneno

Muchas especies usan veneno para inmovilizar o matar a sus presas. El veneno es una saliva modificada y se inyecta gracias a los colmillos.[5] Los colmillos más especializados (vipéridos) son muy largos y huecos, y actúan como verdaderas agujas hipodérmica que se clavan profundamente e inyectan el veneno. Otros tipos de colmillos, menos especializados, poseen una simple acanaladura en su margen posterior por la cual desciende el veneno (cobras).

El veneno de las serpientes es con frecuencia específico para sus presas, y su papel como mecanismo defensivo es secundario. El veneno, al igual que todas las secreciones salivales, posee agentes que realizan una predigestión de los alimentos; por tanto, incluso las serpientes "no venenosas" pueden causar daños en los tejidos.[5]

El veneno está constituido por una compleja mezcla de proteínas que actúan como neurotoxinas (que atacan el sistema nervioso), hemotoxinas (que dañan la sangre), citotoxinas (dañan los tejidos), bungarotoxinas y muchas otras sustancias que pueden afectar al organismo de diferentes maneras; casi todos los venenos de serpientes poseen hialuronidasa, un enzima que destruye el ácido hialurónico, que es el cemento que mantiene unido el tejido conjuntivo que, por tanto se disgrega facilitándose así la rápida difusión del veneno.[6]

El veneno se almacena en las glándulas venenosas situadas en la parte posterior de la cabeza. En todas las serpientes venenosas, dichas glándulas poseen conductos que se abre dentro de surcos o canales de los dientes de la mandíbula superior.

Australia es el lugar del mundo con mayor número de especies venenosas; no obstante solo se produce una muerte por mordedura al año de promedio. En cambio, en la India, se producen 250.000 mordeduras anuales que producen unos 50.000 muertos.[7] En España se producen al año 1500 mordeduras de víboras de las que entre 3 y 5 provocan la muerte de la víctima.[8]

[editar] Dieta

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) devorando una lagartija ibérica Podarcis hispanica.
Otro ángulo de la anterior.

Todas las serpientes son carnívoras, alimentándose de pequeños animales, aves, insectos e incluso de otras serpientes en ciertas especies. Las serpientes no mastican el alimento. Poseen mandíbulas inferiores muy flexibles, cuyas dos mitades no se encuentran unidas rígidamente, permitiéndoles abrir la boca en el ancho necesario para engullir a su presa entera, incluso si la misma es mayor en diámetro que la misma serpiente. Contrariamente al mito popular, las serpientes nunca descolocan sus mandíbulas para tragar su presa. Después de comer, las serpientes se aletargan durante el proceso de digestión.

[editar] Diversidad

Las serpientes presentan una radiación adaptativa casi tan amplia como los lagartos, aunque la variación estructural no es tan grande.

Anaconda (Eunectes murinus).

[editar] Boas y pitones

Las familias de los bóidos y de los pitónidos reúnen las especies más primitivas de serpientes, como lo prueba el hecho de que todavía conserven rudimentos de patas posteriores. Carecen de veneno y matan a sus presas por constricción, enrollándose a su alrededor hasta que se asfixian. Incluyen las serpientes actuales más voluminosas, como la anaconda y la pitón reticulada. Las pitones miden normalmente entre 1 y 6 m, aunque algunas especies están entre las serpientes más largas existentes; la pitón reticulada ostenta el récord de la serpiente más larga, con 10,32 m.[9]

Culebra de escalera (Elaphe scalaris).

[editar] Culebras

La mayoría de las serpientes vivientes pertenecen a la familia de los colúbridos, que comprende muchas especies inofensivas y de mediano tamaño como la culebra de agua europea (Natrix maura), la culebra lisa meridional (Coronella girondica) o la culebra de escalera (Elaphe scalaris), y algunas moderadamente venenosas, con dientes opistoglifos (situados en la parte posterior de la boca), como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus); la culebra arborícola del Cabo (Dispholidus) es una de las pocas especies cuya mordedura puede ser mortal para el hombre.[3]

Cobra de anteojos (Naja naja).

[editar] Cobras, mambas y corales

La familia de los elápidos incluye las cobras, las serpientes de coral, las mambas y las serpientes marinas todas ellas extremadamente venenosas y potencialmente mortales para el hombre; los colmillos son pequeños y están situados en la parte delantera de la boca (proglifos); su veneno tiene una acción principalmente neurotóxica. Todas las serpientes venosas australianas pertenecen a este grupo. Los elápidos terrestres son similares a los colúbridos; casi todos tienen cuerpos largos y finos, cabezas cubiertas por grandes escamas y no siempre diferenciadas del cuello, y ojos con pupilas redondas. Además, su comportamiento es, por lo general, bastante activo, y muchas especies son ovíparas. Las mambas (Dendroaspis) son arborícolas y son muy ágiles y rápidas. Las serpientes de coral poseen sus vivos colores de advertencia ya que son muy venenosas (aposematismo), entre los que predominan amarillo, rojo y negro; no son muy peligrosas para el hombre ya que son de pequeño tamaño y abren poco la boca, lo que hace difícil que puedan morder (sin embargo su veneno puede causar la muerte casi instantáneamente, de hecho no tiene antídoto). Las cobras (Naja y Ophiophagus) son muy conocidas por su aspecto amenazante y su mordedura; habitan en zonas tropicales y desérticas del sur de Asia y África; despliegan una especie de "capucha" en la zona de la cabeza y el cuello cuando están irritadas o en peligro, gracias a las largas costillas cervicales; es un gesto de advertencia ante un posible enemigo.

Víbora del Gabón (Bitis gabonica).

[editar] Víboras y crótalos

La familia de los vipéridos comprende las víboras del Viejo Mundo y los crótalos, principalmente americanos; todas ellas son muy venenosas y con dos colmillos solenoglifos provistos de un canal que actúan como agujas hipodérmicas cuando muerden para inyectar veneno. El veneno tiene una acción principalmente hemolítica. Los colmillos son muy largos y se pliegan contra el paladar cuando la boca está cerrada desplegándose rápidamente cuando la serpiente se dispone a atacar a la presa. La cabeza es triangular y ancha, y los ojos tienen la pupila vertical. La mayoría retienen los huevos que contienen a las crías en el interior del cuerpo alumbrando a las crias tras la eclosión de los huevos desde el interior del cuerpo, es decir, son ovovivíparas.

Entre sus especies destacan las víboras europeas (Vipera), los animales más venenosos del continente, las víboras cornudas africanas (Cerastes), el áspid, las víboras del Gabón (Bitis, con los colmillos más largos de todas las serpientes), las serpientes de cascabel americanas (Crotalus, Lachesis), etc.

[editar] Taxonomía

Todas las serpientes pertenecen al clado Serpentes, que a su vez es miembro del orden Squamata. Este orden incluye también los lagartos, con los que las serpeintes están emparentadas; otros miembros de este orden, las culebrillas ciegas, también han perdido las patas y se asemejan superficialmente a las serpientes.

Serpentes incluye a las Henophidia (las más grandes y primitivas, boas y pitones), Typhlopoidea (serpientes ciegas), y Xenophidia (grupo muy diverso que incluye a las serpientes venenosas y sus parientes cercanos (culebras, víboras, cobras, serpientes marinas, etc.).[cita requerida]

El suborden Serpentes se subdivide en dos infraórdenes y 18 familias:[1]

[editar] Filogenia

Recientes estudios moleculares corroboran la monofilia del clado Serpentes y de los infraórdenes Scolecophidia y Alethinophidia.[10]

Serpentes
Scolecophidia

Leptotyphlopidae


 

Anomalepididae



Typhlopidae




Alethinophidia

Anilius


Core Alethinophidia
Uropeltidae

Cylindrophis


 

Anomochilus



Uropeltinae




Macrostomata
Pythonidae

Pythoninae



Xenopeltis



Loxocemus



Caenophidia

Colubroidea



Acrochordidae



Boidae

Erycinae



Boinae



Calabaria




Ungaliophiinae




Tropidophiinae





[editar] Creencias

Lilith con una serpiente (John Collier, 1892)

Las serpientes han sido apreciadas en diversas culturas, pero repudiadas en otras.

En occidente, las creencias cristianas y del islam la identifican con el demonio, en este caso con Satanás de acuerdo a la Biblia y el Corán, donde relata su condena por tentar a Adán y Eva. Incluso en los primeros capítulos y versículos del génesis, después de cometer la tentación, relata como Dios, aparte de decirle que se arrastrará y andará sobre su pecho, también habrá una enemistad entre ella y la mujer que le morderá su talón y la mujer le quebrará la cabeza. Este relato bíblico ha inspirado a la iglesia católica a representar la Virgen María como la Inmaculada Concepción pisando a una serpiente tal como relata el génesis, pero el reptil en vez de morderle el talón solo lleva una manzana en su boca. En algunos casos también se han representado a Jesucristo pisando una serpiente, pero no inspirado en el génesis de la Biblia sino como una representación de lucha entre el bien y del mal, los cual también puede aplicarse al caso de la Virgen María. Aunque en el islam no se ha atribuido con ninguna representación diferente al génesis como lo ha hecho el cristianismo. Aunque en el cristianismo parace que hay ciertas contradicciones, algunos teólogos según sobre la historía de Moises, para liberar al pueblo hebreo según el relato bíblico, Dios convirtió su bastón en una serpiente en medio de la zarza ardiente cuando Moises entró en contacto. De acuerdo a esta historía, se interpreta que Dios a través de Moises demostraba su furia contra el pueblo egipcio frente al Faraón. De acuerdo a esta historía, algunos teólogos consideran que el bastón de Moises es una serpiente de aspecto positivo o a la vez milagroso.

En el Antiguo Egipto, Uadyet (la cobra) era la «Señora del Cielo», símbolo del calor ardiente del Sol y la llama del fuego. Representaba la fuerza del crecimiento, la fertilidad del suelo y de las aguas en la mitología egipcia. Era la diosa protectora del Bajo Egipto y del faraón. Sin embargo, la serpiente Apofis eran el símbolo de las fuerzas maléficas que habitan el Duat, e intentaba retener la barca solar de Ra.

En el Lejano Oriente la serpiente es considerado un animal sagrado, divino y protector contra las energías negativas, que representa fuerza, energía y sabiduría. Además es venerada principalmente dentro de la cultura hindi. En el cristianismo el Espíritu Santo es representado en una paloma blanca, pero aquí, el Dios Siva, es representado como una serpiente, sobre todo una cobra. La cultura China la considera también una entidad protectora; un ejemplo de ello lo encontramos en la Gran Muralla China construida sobre un terreno montañoso y ubicada en el centro de color amarillo. En esta región también es utilizada como un símbolo en algunas artes marciales orientales.

De igual forma, en Mesoamérica era veneradas por gran parte de las culturas que allí florecieron. El ejemplo más famoso es el del Dios Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, Kukulcán para los Mayas.

En la antigua Roma, el dios Esculapio (dios de la medicina) adoptaba forma de serpiente, lo que le ha dado nombre a la serpiente de Esculapio. En este caso las serpientes también eran veneradas.

El basilisco es representado en algunas culturas como una gran serpiente con una mancha en la cabeza con forma de corona que mata con la mirada o si se le ve en una baldosa o en un espejo su mirada petrifica.

[editar] Referencias

  1. a b Serpentes (TSN 174118). Sistema Integrado de Información Taxonómica.
  2. Colubridae species list at the TIGR Reptile Database. Accedido el 26 de Junio de 2009.
  3. a b c Young, J. Z.: La vida de los vertebrados (660 pp.). Barcelona: Omega, 1977. ISBN 84-282-0206-0.
  4. Bruma Azara, C. 1995. Animales venenosos. Vertebrados terrestres venenosos peligrosos para el ser humano en España. Bol. SEA, 11: 32-36
  5. a b Mehrtens, J. 1987. Living Snakes of the World in Color. Nueva York: Sterling. ISBN 0-8069-6461-8
  6. Freiberg, M. 1984. The World of Venomous Animals. Nueva Jersey: TFH Publications. ISBN 0-87666-567-9
  7. Sinha, Kounteya (25 Jul 2006), "No more the land of snake charmers...", The Times of India, http://timesofindia.indiatimes.com/articleshow/1803026.cms 
  8. Valledor, A.: Envenenamientos por animales. Animales venenosos y urticantes del mundo (342 pp.). Madrid: Díaz de Santos, 1994.
  9. Récords Guinness
  10. Lee, Michael S. Y.; Andrew F. Hugall, Robin Lawson & John D. Scanlon (2007). «Phylogeny of snakes (Serpentes): combining morphological and molecular data in likelihood, Bayesian and parsimony analyses» Systematics and Biodiversity. Vol. 5. n.º 4. pp. 371–389. DOI 10.1017/S1477200007002290.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

Commons

BIOLOGÍA: "LA CAMELIA"

Camellia

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Camellia
Camellia sinensis
Camellia sinensis
Clasificación científica
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Magnoliopsida
Orden:Ericales
Familia:Theaceae
Género:Camellia
L.
Especies

Ver texto.

El género Camellia agrupa entre 100 a 250 especies (hay cierta controversia sobre el número exacto) originarias de las regiones tropicales y subtropicales de Asia sudoriental, China y Japón. Se las encuentra en los bosques situados a media altura sobre el nivel del mar. Un botánico y misionero jesuita del siglo XVII, Georg Josephus Kamel (también conocido como Camellus), transportó plantas de camelios desde Filipinas a Europa. Carlos Linneo nombró a este género en su honor.

Características [editar]

Todas las especies son arbustos y pequeños árboles que pueden llegar a medir 10 m de altura. De follaje perennifolio, sus hojas son coriáceas, de un verde oscuro lustroso, enteras, puntiaguadas y de bordes enteros o ligeramente aserrados.

Las flores son generalmente grandes, con cinco sépalos y cinco pétalos (se han conseguido híbridos con doble o múltiple corola y gran cantidad de pétalos), sus colores varían del blanco al rojo pasando por el rosa y, ocasionalmente, pueden aparecer combinadas en el mismo pie e incluso jaspeadas en esas tonalidades.

Flor de camelia

Quizás la especie más extendida en jardinería sea C. japónica por ser la más frecuentemente utilizada. Es nativa de Japón y Corea y de ella se deriva la variedad Adolphe Audusson, indicada para cultivo en interiores. De las hojas de C. sinensis se obtiene el .

 

Algunas especies [editar]

BIOLOGÍA: "EL OJO". ÓRGANO QUE DETECTA LA LUZ Y ES LA BASE DEL SENTIDO DE LA VISTA

Ojo

Ojo humano.

El ojo es el órgano que detecta la luz siendo la base del sentido de la vista.

Se compone de un sistema sensible a los cambios de luz, capaz de transformar éstos en impulsos eléctricos. Los ojos más sencillos no hacen más que detectar si los alrededores están iluminados u oscuros. Los más complejos sirven para proporcionar el sentido de la vista.

Las partes del ojo son esenciales para la existencia humana porque gracias a ellas captamos, percibimos y encontramos lo que se llama las imágenes percibidas por este sistema.

Los ojos compuestos se encuentran en los artrópodos (insectos y animales similares) y están formados por muchas facetas simples que dan una imagen "pixelada", o sea, en mosaico (no imágenes múltiples, como a menudo se cree).

En la mayoría de los vertebrados y algunos moluscos, el ojo funciona proyectando imágenes a una retina sensible a la luz, donde se detecta y se transmite una señal correspondiente a través del nervio óptico. El ojo por lo general es aproximadamente esférico, lleno de una sustancia transparente gelatinosa llamada humor vítreo, que rellena el espacio comprendido entre la retina y el cristalino, el humor transparente, que se encuentra situado en el espacio existente entre el cristalino y la córnea transparente, cuya función es la de controlar el estado óptimo de la presión intraocular, con un lente de enfoque llamado cristalino y, a menudo, un músculo llamado iris que regula cuánta luz entra y sale del ojo.

Para que los rayos de luz se puedan enfocar, se deben refractar. La cantidad de refracción requerida depende de la distancia del objeto que se ve. Un objeto distante requerirá menos refracción que uno más cercano. La mayor parte de la refracción ocurre en la córnea, que tiene una curvatura fija. El resto de la refracción requerida se da en el cristalino. Al envejecer, el ser humano va perdiendo esta capacidad de ajustar el enfoque, deficiencia conocida como presbicia o vista cansada.

Contenido

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Estructura [editar]

1:cámara posterior 2:ora serrata 3:músculo ciliar 4:canal de Schlemm 5:ligamento suspensorio del lente 6:pupila 7:cámara anterior 8:córnea 9:iris 10:cortex del cristalino 11:núcleo del cristalino 12:cuerpo ciliar 13:conjuntiva 14:músculo oblicuo inferior 15:músculo recto inferior 16:músculo recto medial 17:arterias y venas retinianas 18:papila (punto ciego) 19:duramadre 20:arteria irregular 21:nepeli 22:nervio óptico [[Media:Ejemplo.ogg]] 23:vena vorticosa 24:conjuntiva bulbar 25:mácula 26:fóvea 27:esclerótica 28:coroides 29:músculo recto superior 30:retina

El órgano de la visión está compuesto por los párpados, los globos oculares, el aparato lagrimal y los músculos oculares externos. La visión binocular, con la participación de ambos ojos, permite apreciar las imágenes en tres dimensiones. El globo ocular mide unos 25mm de diámetro y se mantiene en su posición gracias a los músculos oculares. Está envuelto por una membrana compuesta de varias capas.

La capa externa, llamada esclerótica(27), es espesa, resistente y de color blanco. la capa media, coroides(28), que contiene abundantes vasos sanguíneos. La capa interna se llama retina(30), y en ella se encuentran las células sensibles a la luz: los bastones y los conos. La parte anterior del globo ocular está cubierta por la córnea(8), una membrana transparente y resistente que carece de vasos sanguíneos.

Alrededor de la córnea está la conjuntiva(4). Por detrás de la córnea se halla la cámara anterior, limitada por el iris(9) y la pupila(6). Detrás de la pupila se encuentra el cristalino, el cuerpo ciliar y la cámara posterior. La cámara anterior está llena de un líquido transparente, el humor acuoso, que humedece el cristalino y garantiza su nutrición. La cámara posterior esta rellena de otro liquido coloidal llamado humor vítreo, que mantiene la tensión del interior del ojo. El iris está formado por una fina red de fibras conjuntivas, o estoma, provista de numerosos vasos sanguíneos y de los músculos que controlan la dilatación y la contracción de la pupila.

El color del iris depende de la transparencia del estoma y de la cantidad de pigmento que contiene. Cuando el pigmento es escaso, los ojos son azules, mientras que cuando hay una cantidad mayor se aprecian matices verdes o castaños.

El pigmento se forma durante los primeros meses de vida, por lo que todos los recién nacidos tienen los ojos de color azul grisáceo. El color definitivo se establece a los dos o tres meses de vida. Si no hay pigmentación los ojos se vuelven grisaceos, en el caso de los albinos.

Cuando el pigmento es escaso, los ojos son de color azulado; si hay mayor cantidad se aprecian matices verdosos o castaños.

El cristalino, está sostenido por unas fibras conjuntivas muy finas que a su vez están unidas al músculo constrictor del cuerpo ciliar. El cristalino se forma a lo largo de la tercera o cuarta semana de embarazo. Es blando y elástico en los niños, pero se endurece con el paso de los años.

El cristalino aumenta de tamaño durante toda la vida: en un individuo de 70 años es casi tres veces mayor que en un bebé. Detrás del cristalino se encuentra el humor vítreo, una masa gelatinosa, blancuzca y transparente que ocupa la mayor parte del interior del ojo. Esta masa está rodeada por la retina, que es la túnica más interna del ojo. La retina, sensible a los estimulos luminosos, está conectada con las fibras del nervio óptico que se prolonga hacia el cerebro.

La zona que rodea el nervio óptico es la papila óptica, un área que no contiene células sensoriales y constituye el denominado punto ciego. Sobre la superficie de la retina, en el eje anteroposterior del ojo, hay una depresión: la mácula lútea o amarilla, que es la zona con mayor agudeza visual. El ojo ve la luz visible que va desde 400 milimicras a 750 milimicras, aproximadamente 3x107 Hz de frecuencia de ancho de banda

Funciones del ojo [editar]

El ojo recibe los estímulos de los rayos de luz procedentes del entorno y los transforman en impulsos nerviosos. Estos impulsos llegan hasta el centro cerebral de la visión, donde se descodifican y se convierten en imágenes. La vista es uno de los cinco sentidos que nos permiten comprender el mundo que nos rodea y desenvolvernos en él. La pupila es el diafragma del ojo. Los músculos del músculo ciliar que tienen forma circular y de radio, la abren o la cierran en función de la luminosidad.

Funcionamiento del ojo [editar]

Enfoque de la luz de un objeto distante y la luz de un objeto cercano.

Pupila [editar]

Artículo principal: Pupila

La pupila viene del griego pupis y significa la parte central del iris. Se trata de una abertura dilatable y contráctil de color negro con la función de regular la iluminación que le llega a la retina, en la parte posterior del ojo.

La pupila es el diafragma del ojo. Los músculos del músculo ciliar que tienen forma circular y de radio, la abren o la cierran en función de la luminosidad.

Dilatación de la pupila.
Pupila contraída.
Pupila en semidilatación.
Pupila dilatada.

 

  • La pupila en sí, es transparente, ya que es un agujero. Se ve negra ya que es el reflejo del fondo del ojo.

Córnea y cristalino [editar]

Artículos principales: Córnea y Cristalino

La córnea es una importante porción anatómica del ojo y el cristalino es un componente del ojo con forma biconvexa; constituyen el objetivo del ojo. Cuando un rayo de luz pasa de una sustancia transparente a otra, su trayectoria se desvía: este fenómeno se conoce con el nombre de refracción. La luz se refracta en el cristalino y se proyecta sobre la retina. El cristalino regula la distancia curvándose más o menos. Si el cristalino es opaco, la retina transmite una imagen borrosa. Esta patología es conocida como "cataratas".

Retina [editar]

Artículo principal: Retina

En la retina están las células visuales, por lo que se puede comparar a una película fotosensible. La luz se transforma allí en impulsos eléctricos que el nervio óptico transmite al cerebro. Los nervios ópticos de la zona nasal de ambos ojos se entrecruzan antes de entrar en el encéfalo, formando el quiasma óptico, en cambio la zona temporal no se cruza, dejando en un lado del cerebro el sector nasal de un ojo y el temporal del otro. Luego se prolongan por las vías visuales hacia la zona media del cerebro y atravesando el tejido cerebral, alcanzan los centros visuales de los lóbulos occipitales. Se ignora que ocurre con exactitud después, pero los impulsos eléctricos se transforman en imágenes. La imagen llega invertida y deforme por las irregularidades del ojo a la retina, pero el cerebro la rectifica y podemos percibirla en su posición original.

Conos y bastones [editar]

Las células sensoriales de la retina reaccionan de forma distinta a la luz y los colores. Los bastones se activan en la oscuridad, y sólo permiten distinguir el negro, el blanco y los distintos grises. Los conos, en cambio funcionan de día y en ambientes iluminados,por lo que hacen posible la visión en los colores. En realidad hay tres tipos de conos, adaptados a cada uno a los colores azul, rojo y verde; los cuales interaccionan mezclándose para formar el espectro completo de luz visible. El pigmento de los conos es una sustancia coloreada del retinol. Los conos están concentrados en el centro de la retina mientras que la frecuencia de los bastones aumenta a medida que nos alejamos de la mácula lutea hacia la periferia. Cada Cono (célula) está conectado individualmente con el centro visual del cerebro, lo que en la práctica permite distinguir a una distancia de 10 metros dos puntos luminosos separados por sólo un milímetro.

Otras partes del ojo [editar]

Musculatura extrínseca [editar]

BIOLOGÍA: ERASE UNA VEZ EL HOMBRE

BIOLOGÍA: LA ESTRUCTURA MÁS COMPLEJA DE NUESTRO PLANETA: EL CUERPO HUMANO

BIOLOGÍA: REPTILES MAMIFEROIDES ( SINAPSIDOS)

Los sinápsidos (Synapsida, gr. "arco fusionado"), o terópsidos (Theropsida) son una clase de amniotas que incluye a los mamíferos y a todas aquellas formas más relacionadas con ellos que con el resto de amniotas.[1] Los sinápsidos no mamíferos se han denominado tradicionalmente "reptiles mamiferoides", es decir reptiles similares a los mamíferos.[2] [3]

El rasgo craneano que los caracteriza es la presencia de un orificio en los lados del cráneo tras las órbitas de los ojos, la fosa temporal inferior. Hace tiempo se supuso erróneamente que esta fosa se había formado por la fusión de las dos que existen en los reptiles diápsidos y por ello el grupo recibió el inadecuado nombre de sinápsidos.[4]

El estudio de los sinápsidos fósiles nos muestra cómo los tipos más antiguos se parecen a los primeros reptiles y los más avanzados son casi idénticos a los mamíferos.[4]

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Características [editar]

Los sinápsidos se caracterizan por presentar, originariamente, una única abertura en el cráneo detrás de cada ojo (fosa temporal o fenestra), en la parte inferior del hueso temporal (sien), a diferencia de los diápsidos (lagartos, cocodrilos, dinosaurios, aves), que presentan dos, y de los anápsidos (tortugas) que carecen de fosas temporales.

Algunos sinápsidos (incluyendo los mamíferos) eran endotermos y las velas dorsales de algunos pelicosaurios probablemente contribuían a regular su temperatura corporal.

Como los mamíferos, los sinápsidos no mamíferos poseían una piel glándular carente de escamas, aunque algunos pelicosaurios conservaron las escamas de los tetrápodos más primitivos en su parte ventral. Dichas escamas, como el pelo o las plumas, no tenían la misma estructura que las típicas escamas reptilianas[5]

Se desconoce en qué momento adquirieron características mamalianas como el pelo o las glándulas mamarias ya que los fósiles raramente proporcionan evidencias de los tejidos blandos. No obstante, pueden deducirse muchos datos a partir del esqueleto. Así, los sinápsidos más primitivos tenían un aspecto de "lagartos desnudos", sin escamas ni pelo, y su aspecto general era más similar al de los actuales lagartos que al de los mamíferos modernos. Por otra parte, la presencia de un paladar secundario, de patas dispuestas verticalmente bajo el cuerpo y la estructura de la mandíbula inferior de los cinodontos, sugieren que muchas características mamalianas, incluyendo una capa de pelo, habían aparecido ya en estos sinápsidos del Pérmico superior. Hoy se sabe, gracias a impresiones halladas bajo los restos fósiles, que algunos terápsidos tenían pelo.[6] Thrinaxodon, un cinodonto del Triásico, poseía un paladar secundario completo y hay evidencias de que poseía vibrisas.[7]

Los sinápsidos fueron los primeros tetrápodos en poseer varios tipos de dientes, como incisivos, caninos y molares. Los primitivos sinápsidos tenían varios huesos en la mandíbula inferior, que fueron reduciéndose en número y en tamaño en el curso de su evolución hasta convertirse en los huesecillos que forman el oído medio de los mamíferos y quedar solo el hueso dentario como componente de la mandíbula. De hecho, cuando no se tienen evidencias de las partes blandas, los mamíferos quedan definidos como vertebrados con un único hueso en la mandíbula inferior, el dentario, que se articula con el escamosal; los demás huesos forman parte del mecanismo del del oído medio (el angular forma el hueso timpánico, el articular corresponde al (martillo) y el cuadrado de la mandíbula superior, al (yunque); el estribo estaba ya presente en el oído reptiliano.[4]

Historia evolutiva [editar]

Abajo: cráneo de pelicosaurio, en el que se observa como la mandíbula inferior se articula con el cuadrado y consta de varios huesos (dentario, angular, articular)
Arriba: cráneo de mamífero, con la mandíbula inferior formada únicamente por el dentario y angular, articular y cuadrado formando la cadena de huesecillos del oído medio

Los sinápsidos son uno de los dos grandes linajes de amniotas (el otro son los saurópsidos, o reptiles en sentido estricto). Hicieron su aparición hace unos 320 millones de años, durante el período Carbonífero superior. Archaeothyris y Clepsydrops son los sinápsidos más antiguos que se conocen;[8] vivieron en el Pensilvaniense y se les clasifica dentro de los pelicosaurios, grupo que incluye los sinápsidos más basales.

Los sinápsidos fueron los vertebrados terrestres dominantes durante el Pérmico medio y superior. Su número y diversidad se redujo drásticamente hace 251 millones de años, junto con la de la mayoría de las formas de vida, durante la extinción masiva del Pérmico-Triásico. Algunas especies sobrevivieron durante el periodo siguiente, el Triásico, pero no pudieron competir con los arcosaurios que ocuparon su lugar como vertebrados dominantes; a finales del Triásico, su número era escaso, pero entonces, muchas de las características de la organización mamaliana se había desarrollado ya. Durante los 100 millones de años siguiente (los periodos Jurásico y Cretácico), los sinápsidos vivieron a la sombra de los grandes saurópsidos (dinosaurios, pterosaurios, plesiosaurios, etc.) y no alcanzaron tamaños superiores a los de un gato grande; algunos mamíferos de aspecto semejante a de los roedores actuales, los multituberculados, se hicieron abundantes pero se extinguieron durante el Eoceno. Debe aceptarse, pues, que la organización mamaliana, después de un éxito inicial durante el Pérmico y el Triásico, fue suplantada casi por completo, en el Jurásico y el Cretácico, por los reptiles diápsidos.[4]

Los primeros restos fósiles de mamíferos semejantes a los actuales provienen de finales del Cretácico, hace unos 70 millones de años; eran animales poco abundantes, insectívoros, no muy diferentes de las actuales musarañas. Sus descendientes se multiplicaron extraordinariamente y hacia el comienzo del Paleoceno habían producido antecesores reconocibles de la mayoría de los órdenes actuales de mamíferos.[4]

Filogenia [editar]

Según Tree of Life,[9] las relaciones filogenéticas de los sinápsidos con el resto de amniotas son las siguientes:

Amniota

Synapsida


Sauropsida

Anapsida



Diapsida




La filogenia interna de los sinápsidos es, según Tree of Life:[10]

Synapsida

Ceseasauria


Eupelycosauria

Varanopseidae


            

Ophiacodontidae


            

Edaphosauridae


Sphenacodontia

Haptodus


            

Palaeohatteria


            

Pantelosaurus


            

Cutleria


Sphenacodontoidea

Sphenacodontidae



Therapsida (mamíferos y sus ancestros directos)











Nótese que los pelicosaurios son un grupo parafilético que incluye todos los sinápsidos que no son terápsidos.

ORÍGEN Y EVOLUCIÓN DE LOS REPTILES Y DINOSAURIOS:

http://www.asturnatura.com/articulos/fosiles/reptiles.php

BIOLOGÍA: EL CANTO DE LAS AVES

 

BIOLOGÍA: LOS REPTILES