ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA: MEMORIA DE ESPAÑA 4 y 5






El conejo común o conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) es una especie de mamífero lagomorfo de la familia Leporidae, único miembro del género Oryctolagus.
Era abundante en el paleolítico, a juzgar por los restos descubiertos en la Península Ibérica.[1] En la actualidad, su área de distribución abarca el norte de África y toda Europa hasta Rusia, siendo introducido en muchos lugares del continente con motivos cinegéticos. A lo largo de la Historia también ha sido llevado al estado de Washington (Estados Unidos), Chile, Sudáfrica y Australia, donde los conejos cimarrones se han convertido en la principal plaga del país debido a la ausencia de depredadores y competidores naturales.[2]
Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Oryctolagus_cuniculus



El melocotonero o duraznero (Prunus persica) es un árbol frutal caducifolio originario de China, transportado a occidente primero por los persas y luego por los romanos.
Su fruto, llamado melocotón, piesco o durazno, contiene una única y gran semilla encerrada en una cáscara dura. Esta fruta, de piel aterciopelada, posee una carne amarilla o blanquecina de sabor dulce y su aroma es delicado.
Los melocotones, junto con las cerezas, ciruelas y albaricoques son frutas de hueso llamadas drupas. Esta especie se divide en variedades cuya carne se separa fácilmente del hueso prescos y en otras que se adhieren firmemente a él, como la variedad llamada pavía. Las variedades de carne blanca son típicamente muy dulces, con escaso gusto ácido y las más populares de países como China, Japón y sus vecinos asiáticos, mientras que las de carne amarilla predilectas de los países europeos y norteamericanos, poseen un fondo ácido, que se paladea junto al dulzor. La piel de ambas variedades tiene tonos rojizos.
Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Prunus_persica