Consiste en la creencia de que la estimulación de ciertas terminaciones nerviosas localizadas en determinadas partes del cuerpo podría inducir como consecuencia de ésta estimulación, supuestas respuestas reflejas que, de acuerdo con sus practicantes resultarían beneficiosas para aliviar ciertas dolencias que acompañan a las situaciones de enfermedad.
Las terminaciones nerviosas que se estimulan están en la superficie corporal, es decir, en la piel o en las mucosas, y su excitación puede hacerse de numerosas formas, entre las que destacan el roce o el masaje. Entre las más conocidas se encuentran la reflexoterapia nasal y la reflexoterapia podal, consistiendo en la estimulación de las terminaciones nerviosas del interior de la nariz por medio del roce o de la piel plantar de los pies a través del masaje.
Desde tiempos antiguos se ha empleado la mucosa nasal como instrumento terapéutico. La piel del interior de las fosas nasales, la mucosa nasal, es muy fina y se encuentra muy vascularizada, por lo que las sustancias que se colocan en ella pasan a la sangre con facilidad. Por otra parte, según dicen antiguos textos médicos, la irritación de terminaciones nerviosas pertenecientes a la mucosa nasal puede provocar supresión del hipo, aparición de estornudos, aumento del movimiento intestinal y otras muchas reacciones.
Algunos médicos del siglo XIX analizaron la estimulación de la mucosa nasal para calmar los dolores menstruales de muchas mujeres que padecían dismenorrea, y para aliviar la incomodidad que debían soportar las personas afectadas por rinitis con sus repetidas e interminables salvas de estornudos. [cita requerida]
Los métodos usados para estimular dichas terminaciones nerviosas eran bastante agresivos: desde la inhalación de cocaína con tal frecuencia que llegaba a destruir el tabique nasal, hasta la cauterización, es decir, hasta la conversión de la mucosa de la nariz en una costra aplicando sobre ella un objeto caliente mojándola con ácido tricloroacético. Métodos tan agresivos llegaban a causar cicatrices en la mucosa nasal como resultado de las heridas producidas por las técnicas de estimulación. Actualmente, las técnicas usadas son mucho más suaves.
Los principales puntos terapéuticos de la mucosa nasal están situados en las zonas anterior, media y posterior de los cornetes medio e inferior. Su correspondencia con las partes del cuerpo e las que se hacen notar los efectos terapéuticos de su estimulación han permitido distinguir cuatro zonas principales:
Zona pelviana; correspondiente a las terminaciones nerviosas situadas en la parte anterior del cornete inferior.
Zona abdominal; correspondiente a las terminaciones nerviosas situadas en la parte intermedia del cornete inferior.
Zona cefálica; donde se encuentran las terminaciones nerviosas situadas en la parte posterior o interna del cornete inferior.
Zona pulmonar; en la que se encuentran las terminaciones nerviosas situadas en la parte anterior del cornete medio.
Según sus practicantes el masaje de los pies en puntos concretos y bien especificados puede aliviar numerosas dolencias, que van desde los dolores de espalda hasta las gastritis, dolores menstruales, estreñimiento, asma o cefalea.[cita requerida]
La reflexoterapia podal se basa en el hecho de que ciertos puntos de los pies se vuelven más sensibles cuando existe alguna enfermedad: el aumento del dolor en ciertos puntos de los pies indicaría la presencia de la dolencia, y el masaje en dichos puntos la aliviaría. Por ello, la reflexoterapia podal no es un simple masaje de placer, ya que suele producir incluso dolor cuando el experto presiona sobre los puntos seleccionados. [cita requerida] Esto no ha sido comprobado por medio de estudios y no pasa de ser una conjetura.
Está indicada en casos de dolor en el cuello, columna lumbar, cuando hay menstruaciones dolorosas, estreñimiento, e incluso casos de asma. Es cierto que para algunas de estas dolencias la reflexoterapia podal es sólo una ayuda terapéutica, no un remedio definitivo (como en el caso del asma), pero puede complementar la acción de los fármacos.
No está indicada en los casos de fiebre, ni tampoco en las mujeres embarazadas.
Críticas habituales a la reflexoterapia son la falta de regulación por un organismo oficial, que avale la acreditación y la concesión de diplomas, la falta de formación médica proporcionada a los aspirantes, y la corta duración de los programas de formación. Por ello la falta de licencias y la regulación permite que cualquier persona se dedique a la práctica de la reflexoterapia sin estar acreditado. No obstante, en algunos países de Europa - por ejemplo, Suiza - es necesario ser un médico para la práctica Reflexologica, debido a la necesaria comprensión de la anatomía y la fisiología humanas.
También se alega que la reflexología se basa en una premisa que no esta comprobada, la cual afirma que las terminaciones nerviosas de órganos concluyen en alguna extremidad. Tampoco hay suficientes estudios clínicos para demostrar su eficacia. Por ello la validez de la reflexoterapia está cuestionada por aquellos que consideran que esta práctica no ofrece documentación que permita confiar en su efectividad, más allá de la sensación subjetiva de alivio que pueda experimentar quien se somete a ella.
La fitoterapia (del griego fyton, 'planta', 'vegetal' y therapeia, 'terapia'), conocida también como herbolaria (del latín herba, 'hierba') es el uso extractivo de plantas medicinales o sus derivados con fines terapéuticos, para prevención o tratamiento de patologías. Los registros más fiables datan el concepto de fitoterapia desde muy antiguo, sin embargo, es gracias al médico francés Henri Leclerc (1874 – 1955 d.C.) que usa por vez primera el término en su obra “Précis de Phytothérapie”. Una traducción etimológica da a entender que se trata de una “terapéutica con plantas”, no obstante esta escueta traducción hace flaco favor al objeto de esta ciencia, pues matizando el concepto se entiende por fitoterapia como “ciencia, y como tal, realiza un estudio cuyo objeto es todo material de origen vegetal con utilidad o finalidad terapéutica; siendo propio de la terapéutica la prevención, atenuación o curación de un estado patológico”. La materia prima vegetal de la que hace uso, sometida a los procedimientos galénicos adecuados permite obtener lo que se conoce como fitofármaco.
El conocimiento de las propiedades terapéuticas de las plantas es un verdadero desafío para la ciencia moderna: día a día se suman importantes investigaciones clínicas y se descubren o confirman numerosos efectos benéficos, muchos de ellos ya conocidos por culturas milenarias. Las plantas, en todo el mundo, no sólo han sido nuestra principal fuente de alimentación y medicinas, sino la fuente de muchas de las aspiraciones, de los mitos, de los significados simbólicos y de las conductas rituales humanas.
La fitoterapia pertenece al ámbito de la medicina y no es parte de las Ciencias Farmacéuticas, es ejercida por médicos y por fitoterapeutas. El farmacéutico no se dedica al tratamiento de patologías sino al estudio de medicamentos. La farmacéutica tiene su aproximación a la fitoterapia en la farmacognosia, que da cuenta de los constituyentes químicos de las plantas o de sus órganos o partes y de las propiedades farmacológicas de estos. La Fitoterapia moderna, se basa en el conocimiento de la Farmacología, y considera los aspectos farmacodinámicos y farmacocinéticos de los medicamentos basados en plantas medicinales, en estudios preclínicos y clínicos, aunque tiene su punto de origen en el conocimiento ancestral y la experiencia de prueba y error heredada de las pasadas generaciones.
El uso de plantas como recurso terapéutico natural se remonta a tiempos muy remotos. Hoy en día la ciencia confirma la presencia en ellas de compuestos químicos con acciones farmacológicas, denominados principios bioactivos, que constituyen muchas veces los ingredientes primarios utilizados por laboratorios farmacéuticos como punto de partida en el desarrollo de formas comerciales que serán patentadas para su uso en la alopatía terapéutica. Pero también se pueden usar los recursos vegetales con propiedades medicinales para la preparación de extractos estandarizados de plantas o de sus órganos o partes y son denominados fitofármacos. Los fitofármacos alcanzan un papel relevante en la terapéutica moderna y pueden ser utilizados con fines preventivos o de tratamiento de las más diversas patologías y basado en lo que se conoce como la medicina basada en la evidencia.
La práctica de la fitoterapia es casi tan antigua como el hombre. La fitoterapia es la medicina más antigua y probada del mundo. De forma obligada los individuos y sociedades prehistóricas mantenían un fuerte contacto con la naturaleza la cual, al principio, de una forma accidental repercutía en el hombre, ya fuera por la ingesta de plantas tóxicas o venenosas, picaduras de insecto etcétera. Estas situaciones pasaban a formar parte de la experiencia de las comunidades antiguas que se hacían eco de qué les dañaba, pero también y del mismo modo de una forma accidental, en el más de los casos azarosa, comprendían que la naturaleza era fuente de sustancias con propiedades curativas. Al principio la metodología empírica era la única guía sustentada por una base mística y religiosa en cuanto al uso de drogas vegetales; por tanto las más de las veces no se apreciaban resultados, siendo la experiencia a lo largo de los siglos la que seleccionaría aquéllas drogas útiles para el hombre.
Restos arqueológicos en Shanidian, Iraq revelan la presencia de granos de polen de plantas aún en uso hoy día en medicina oriental con una antigüedad de unos 60.000 años; indicativo todo ello de que el Homo neanderthalensis podría haber tenido unas nociones básicas del uso de plantas. Los primeros usos curativos de las plantas se remontan a unos 10.000 años en la India, mientras que los más antiguos documentos que lo testimonian pertenecen a los chinos; entre todos se destaca el Herbolario de Shên Nung (2700 a. C.). Importantes fueron también los papiros egipcios que plasman el conocimiento de esa civilización en más de 700 formas diferentes de medicamentos de naturaleza vegetal y animal. Famosos son los encontrados por el egiptólogo alemán G.M. Ebers (1837-1898) y también los de Smith (1600 a. C.), que tratan 160 tipos de drogas como el opio, etc. En la zona de Mesopotamia se realiza una labor análoga a la egipcia de recopilación de todo el conocimiento y material relacionado con las drogas vegetales y su actividad; todo ello confirmado por el hallazgo de 660 tablas de escritura cuneiforme en la región de Nínive, al parecer fruto de la orden dada por Assurbanipal 700 años antes de Jesucristo. De entre las 250 drogas que recoge este compendio se encuentran el opio, cáñamo indiano, azafrán, mirra, mandrágora e incluso la hoja de belladona presenta las mismas indicaciones que hoy día como antiespasmódica y antisecretora. Tanto la civilización egipcia como las variadas culturas mesopotámicas mantenian circunscrito todo este saber, al mundo místico haciendo la relación dicotómica religión-medicina aún más fuerte. Por su parte en el extremo Oriente, India, mantenía ya hace mas de 5.000 años buenas comunicaciones con las civilizaciones china, egipcia y mesopotámica. Los dos primeros tratados más importantes elaborados en esta región son el Atharvaveda escrito sobre el 2.000 a.C. y el Susruta hacia el 1.300 a.C. ambos constituyen una completa guía de la época en materia de enfermedades y remedios. Cabe destacar la mención que hacen a las drogas como rawolfia y acónito. También en el Nuevo Mundo mucho antes de la llegada del colono europeo a las américas, sus habitantes poseían un profundo conocimiento del mundo vegetal como por ejemplo los indios americanos que conocían la coca, lima; los aztecas usaban cacao, vainilla, pimienta, tabaco; y los indios norteamericanos usaban para curaciones áloe, cáscara sagrada, jalapa, sauce y lobelia.
Es en el seno de la civilización griega, donde la secularización de la disciplina médica tiene su culmen, llevando a la ruptura entre misticismo y medicina, hasta entonces estrechamente ligadas, confiriendo autonomía a esta ciencia. El primer tratado sistemático de botánica farmacéutica De Historia Plantarum, escrito por el griego Teofrasto (372-287 a. C.) filósofo peripatético sucesor de Aristóteles en la dirección de su escuela, fue muy difícil y casi incomprensible,. Otra figura griega protagonista de importancia excepcional en este campo, fue Hipócrates, fundador de la escuela de Coo (460-377 circa a.C.). Ese antiguo médico, clasificó por vez primera de manera sistemática 300 especies de plantas medicinales, incluyendo también recetas, métodos de empleo y dietas, influyendo mucho, de esa manera, sobre el mundo romano y el pensamiento de la edad Media. Entre sus obras más significativas, destaca el De medicina de Celso (18 d. C.). Ya en la era cristiana Dioscórides, un griego enrolado en el ejercito romano y recorriendo los dominios del imperio, realiza su gran aportación περιυληζ (materia que proporciona la naturaleza) y posteriormente ampliada por los copistas con ιατριχηζ (médica). En el s.XV d.C se traduce al latín como "De Materia Medica" de gran importancia pues contenía descritas mas de 600 drogas. Solamente en época romana se comienza así a hablar de Farmacoterapia y Farmacognosia en el sentido moderno que damos al término. Recordar también los 37 libros del Naturalis Historia de Plinio el Viejo (23-79), una obra enciclopédica fundamental para comprender los conocimientos farmacológicos de los antiguos; los estudios de Claudio Galeno (129-201), que catalogó los medicamentos en función del "calor" o "humor", según grados crecientes (Methodus medendi) además de preconizador de la polimedicación; y la obra de medicina en 70 libros del médico personal del emperador Giuliano l'Apostata, Oribasio (325-403), que trata de falsificaciones de las drogas.
Con el final del imperio romano, los conocimientos científicos médicos vendrán a ser conservados en los monasterios y desarrollados paralelamente en el mundo árabe, donde nace la alquimia, la predecesora de la química moderna, y en donde fue elaborado el primer ejemplo de farmacopea. Habiendo recogido el testigo la cultura árabe, realiza acopio de todo el saber hindú y hereda los saberes del mundo greco-romano para una vez más recopilar y ampliar el conocimiento sobre drogas vegetales introduciendo la nuez moscada, maná, tamarindo, alcanfor, cubeba etc. Destacan como máximos exponentes Averroes, Mesué el joven, Serapión el joven e Ibn al-Baitar que describe 1.400 drogas vegetales y su actividad farmacológica. Importante también, el trabajo de Isacco Giudeo (850-950 circa), el Libro de los alimentos y de los remedios simples, y el noto Canone de Avicenna (980-1037).
Mientras tanto se fue desarrollando una relación entre las instituciones religiosas, las casas de los peregrinos, los hospitales, etc., junto con los huertos botánicos cultivados por los monjes. En la Edad media se desarrolla más el comercio de las especias y las drogas, y con ellas de las plantas medicinales, y, su difusión se ve incrementada. En el S XIII vemos nacer los primeros cultivos de las mismas, pero sólo entre el 400 y el 500 se inicia la verdadera ciencia botánica.
Con el descubrimiento de América, surgen nuevas rutas comerciales y aparecen nuevos materiales y drogas; se introducen el cacao, café, ipeca, quina etc. que impulsan la Materia Médica mientras que la imprenta se encarga de la rápida difusión de la obra de Dioscórides. Así, en las universidades también se difunden las primeras cátedras de Lectura semplicium (botánica experimental).
El primer tentativo de nomenclatura botánica fue hecho por Leonardo Fuchs (1501-1566). En los mismos años, Paracelso (1493-1541) enfrenta estudios químicos concentrándose sobre los principios activos de las plantas. Sus seguidores empezarán después, aquella parte de la química que estudia los medicamentos. Magnol (1638-1715), será el que introduce en la clasificación botánica la idea de la familia: todo el reino vegetal, subdividido en 76 familias. Otros personajes importantes son Ruiz y Pavón, José Celestino Mutis, Lemery. Las ideas de Paracelso producen un vuelco en la terapéutica que se ve levemente compensada por la llegada de las drogas del Nuevo Mundo como la corteza de quina de empleo en la malaria o la hoja de digital en el tratamiento de la hidropesía. No obstante la tendencia al alza del uso del principio activo preconizado por Paracelso produce una desestimación de la utilidad de las drogas vegetales, actitud reforzada y potenciada por una serie de trabajos como los de Scheele que aísla ácidos orgánicos a partir de drogas vegetales. En 1806 Sertürner separa la morfina del opio. Progresivamente se dilucidan las estructuras químicas de los compuestos y continuamente se aíslan productos a partir de sus drogas y comienza un creciente estudio de las propiedades farmacológicas propugnado por Magendie y su discípulo Claude Bernard. El principio activo adquiere predominio sobre la droga, más aún cuando se empiezan a conocer los mecanismos de acción. Toda esta situación inicia un proceso en el que la Fitoterapia se ve relegada y desprovista del atributo de ciencia, pasando a ser considerada como medicinapopular. Más descubrimientos hizo Linneo Carlo Linneo (1707-1778), que, partiendo del descubrimiento de los órganos genitales en las flores de Camerario (1665-1721), divide por géneros y especies adoptando una especial nomenclatura de dos nombres, que permite identificar cualquier especie de hierba.
Sin embargo aprovechando el filón de los avances científicos y tecnológicos comienza a restituirse en su lugar natural dentro del circuito sanitario que son la Farmacia y la Medicina. Muchos de los medicamentos modernos contienen como principios activos sólo sustancias extraidas de ellas. Hoy día, la comunidad científica reconoce en las plantas grandes poderes de curación. En universidades de diversos países se ofrecen cursos de posgrado acerca del empleo de fitomedicamentos. La Universidad Autónoma Metropolitana de México ofrece desde 1999 una especialización universitaria para médicos -Especialización en Acupuntura y Fitoterapia- que permite que los médicos ortodoxos aprendan el empleo combinado de la acupuntura y fitoterapia para el tratamiento de enfermedades comunes.
Se hace difícil hoy día tener una idea del peso que tiene la Fitoterapia en el mundo, por lo que se recurre a estimaciones ponderando una serie de parámetros como son el comercio de plantas medicinales o de preparados con plantas medicinales y sus derivados. Indicadores fácilmente mensurables en Europa y buena parte del continente Americano pero de exigua resolución en el continente asiático y africano. De las 250.000 especies de plantas se cree que existen, tan solo se usa el 10% la mayor parte de ellas de uso en Europa. El 30% de los fármacos existentes son derivados de plantas, a pesar de ello no computan económicamente en el marco de las plantas medicinales.
Los 10 países que concentran el 62% de las importaciones en 2006
País
EE.UU.
Alemania
Japón
Singapur
Francia
Países Bajos
Arabia Saudita
Reino Unido
Hong Kong
España
Porcentaje
18,6
7,8
7,8
7,1
4,1
3,8
3,4
3,2
3,2
3,0
Los 10 mayores exportadores acumulan el 59,4% del valor del mercado en 2006
País
Indonesia
Singapur
India
China
Madagascar
España
Alemania
Hong Kong
EE.UU.
Brasil
Porcentaje
10,4
9,1
8,7
7,4
5,1
5,6
4,2
3,3
3,1
1,1
Los datos del año 2007/08 revelan que solo el continente europeo acumula el 46% del mercado mundial de fitofármacos, seguidos en la segunda posición Asia y Norteamérica con un 18%, Japón un 15% y el resto del mundo apenas supera la cifra del 3%. Pese a que muchos principios activos proceden, ya sea directa o indirectamente de plantas medicinales, tan sólo se consideran preparados fitoterápicos a aquellos que se preparan partiendo del organismo vegetal en cuestión. En Europa, Francia y Alemania son el adalid de esta forma de terapia, empleando sus recursos hasta en afecciones respiratorias y gastrointestinales. Por otro lado en los Estados Unidos un tercio de la población recurre a la fitoterapia, mientras que hay países en los que el desconocimiento y el desinterés del sistema sanitario hace que esta alternativa terapéutica se encuentre en estado primigenio, lo que ha llevado al intrusismo, siendo el caso de un país como España. Gracias a la investigación fitoquímica y farmacológica de los productos naturales se esta comenzando a avalar el uso de una miríada de fitofármacos lo que por otro lado ha permitido el resurgimiento de esta disciplina en cuanto que resulta ventajosa respecto de los medicamentos al uso en una serie de aspectos:
Debido a la asimilación y empleo de técnicas y metodología científica para el ahondamiento en el conocimiento de plantas y drogas, se ha conseguido llegar al punto de la elaboración de extractos estandarizados, auténticos "fármacos" en los que se ha disminuido el sesgo en parámetros de cantidad y calidad de compuesto activo.
Definido el margen terapéutico como el intervalo entre la mínima dosis del principio, que es capaz de producir efectos farmacológicos, y la dosis a la que empieza a aparecer toxicidad, se ha visto que los fitofármacos presentan un margen más amplio que otros medicamentos de síntesis pudiendo así tener un control más seguro en su empleo.
Posibilidad de realizar un control más exhaustivo en la dosificación, pues va en aumento la investigación y desarrollo de formas farmacéuticas de polvos y extractos de drogas.
No obstante las desventajas son una realidad, como en cualquier otra ciencia, y es que puede ser contraproducente con aumento de efectos no deseados, administrar estos preparados junto con fármacos de síntesis; e incluyendo además como inconveniente que existen patologías exentas de alternativa fitoterápica.
El objeto de estudio de esta ciencia, plantas medicinales, requiere de un esbozo a título orientativo de las mismas; la OMS la define como: "la planta que en uno o más de sus órganos contiene sustancias que pueden ser utilizadas con fines terapéuticos." En segundo lugar conviene resaltar que las plantas medicinales así como las drogas que de ellas obtenemos, se identifican por convenio con binomio en latín seguido del autor botánico eg. "Camellia sinensis"(L.) Kuntze (en referencia al Té); y para el caso de las drogas un ejemplo válido sería "Ginkgo folium" (hoja de Ginkgo). Cuando se habla de plantas medicinales en fitoterapia, se entiende hace referencia a todas aquellas plantas cuyos procesos de cultivo y recolección se realizan en tierra. No obstante el mar con toda su biodiversidad vegetal supone una amplia y potencial fuente de plantas, algas. A pesar de ello existe un claro predominio del uso de organismos vegetales terrestres por parte de la fitoterapia habiéndose hecho extensos estudios en materia de obtención y mejora de las mismas. Hasta el año 2006 casi el 50% de las plantas medicinales empleadas como materia prima en fitoterapia eran de procedencia silvestre lo cual suponía y todavía hoy supone una amenaza para su supervivencia. Otros factores como la falta de homogeneidad en la recolección, posibles confusiones en la identificación de la especie correcta, y la ausencia de una estricta metodología en el control de calidad, hacen optar por el uso de planes de cultivo de plantas medicinales en detrimento de la simple recolección de las que se puede disponer libremente en la naturaleza.
Para asegurar que la planta que se cultiva mantiene sus propiedades y que durante su cultivo se verá libre de modificaciones que puedan afectar a la calidad del producto final, como pueden ser tamaño de las drogas y producción de principios activos existen unas normas de calidad u organismos emisores de normas de calidad como son GMP (Good Manufacturing Practice), GAP (Good Agriculture Practice) e ISO acrónimo en inglés de la Organización Internacional para la Estandarización que por medio de una serie de protocolos estandariza cultivo, manufactura y control. Estos controles y organismos aseguran tener en cuenta los elementos necesarios para evitar que tanto factores intrínsecos como extrínsecos puedan alterar la composición química. Entre los factores estrínsecos a la hora de cultivar plantas de uso terapéutico debe prestarse especial atención a la altura, la temperatura, la humedad ambiental, estaciones de lluvia, tipo y características del suelo o duración y alternancia de los períodos de luz-oscuridad. Toda esta serie de condicionantes son de obligada determinación para cada especie en concreto, especialmente para aquellas que se pretende aclimatar a un nuevo entorno, verbigracia plantas exóticas.
Con el fin de maximizar el rendimiento en productos terapéuticos de uso en humanos, esto es, principios activos, existen toda una batería de procederes que auguran obtener los especímenes más resistentes, lo cual es una ventaja si las condiciones climáticas son las idóneas o bien el organismo vegetal es susceptible de infecciones bacterianas o parasitaciones. En definitiva se persiguen individuos más productivos, resistentes o de crecimiento más rápido. El método más ampliamente usado, tanto a nivel rural (los agricultores lo emplean desde antiguo) como a nivel industrial, es la hibridación. Con ello se pretende dar origen a individuos que en su naturaleza reúnan características de las que los progenitores solo poseían una careciendo de las demás. Así es posible obtener por ejemplo una prole, cuyos progenitores eran solo productivos pero no resistentes y los otros resistentes pero no productivos, agrupando así en un individuo los caracteres que más nos interesan de otros especímenes. Con este mismo fin de obtener cepas o razas de superior calidad con respecto a sus predecesores, se llevan a cabo las mutaciones; que pudiendo suceder estas de una forma espontanea y natural y así generar mutantes enriquecidos en determinados grupos o tipos de principios activos; optar por la producción deliberada de mutaciones proporciona una mayor seguridad de cuándo se darán estas. Como agentes mutagénicos se suelen usar agentes físicos, siendo la radiación UV la más usada, pero también radiaciones γ y rayos X; y en el grupo de agentes químicos las mostazas nitrogenadas. Las hormonas vegetales, auxinas y giberelinas se usan como estimulantes del crecimiento dando lugar a especímenes de mayor masa, lo que supone una mayor cantidad de compuestos.
En el apartado de la recolección se ha de tener en cuenta que la mayoría de las especies silvestres están protegidas debido a su, antaño, descontrol en la recolección. A pesar de las medidas cautelares y proteccionistas y con el expreso consentimiento gubernamental, es posible su recogida. Pero sin duda, es la recolección de las especies que uno mismo cultiva el modo más ventajoso en la obtención de plantas medicinales; no obstante, dado que esta modalidad evita la extinción y permite el uso de maquinaria, ello no implica estar exento de recomendaciones:
Algunas especies aromáticas varían su composición en función de la época, algunas incluso tan sensibles que presentan variaciones horarias.
Las hojas como norma se recolectan al inicio de la floración mientras que los órganos subterraneos al final.
Es recomendable no recoger los órganos aéreos si están mojados, ni la corteza tras un periodo de humedad.
Se aconseja la recolección de resinas y látex en periodo seco.
Conservación y almacenamiento de plantas y drogas[editar]
Concluida la recolección de la planta se realiza una criba de las distintas partes del vegetal, así desechamos lo accesorio y conservamos la materia prima o droga, la cual inmediatamente ha de ser privada de la luz solar y sometida a una de las modalidades de conservación. Si se opta por la desecación se usan secaderos de aire con un rango de temperaturas de 30-35 ºC cuyo objetivo es reducir el contenido hídrico por debajo del 10%, medida que paraliza todos los procesos enzimáticos amén de la proliferación de hongos y levaduras. La estabilización por su parte destruye todo el equipo enzimático que degradaría los componentes de interés; procediendo mediante calor o vapor de alcohol etílico. Es propio, llegados este punto, la prevención de la colonización bacteriana mediante agentes térmicos, de estricta prohibición cuando se trate con material termolábil; agentes químicos donde habrá que vigilar la toxicidad del agente y proceder a su eliminación después de usado; y por último la ionización que es el método o agente más cuidadoso con el material de trabajo cuyo principal inconveniente es su elevado coste. El almacenamiento concluye, por tanto, el proceso de obtención de drogas vegetales. Se trata de prolongar en el tiempo las condiciones de conservación preservando de la luz, humedad y todo lo que ello conlleva (bacterias, mohos, insectos, roedores) a las materias primas. El uso de recipientes opacos o color topacio restringe el contacto lumínico, mientras que el uso de deshidratantes, que no contacten con la materia vegetal, en un doble recipiente previene la humedad. La hermeticidad en muchos casos supondrá un refuerzo.
M.A. Morales S. et al.,Clinical use of the Ginkgo biloba extract. Revista de Fitoterapia (España) 1(2): 95-105, 2000. M.A. Morales et al.,Bases farmacológicas de las aplicaciones del extracto de Vitis vinifera en diferentes patologías asociadas al estrés oxidativo. Revista de Fitoterapia (España) 3 (2): 135-144, 2003. M.A. Morales et al. Uso de sen en el embarazo y el puerperio. Revista de Fitoterapia (España) 4(1): 41-51, 2004. M.A.Morales y L. Bachiller. Revisión sobre la toxicidad del sen. Revista de Fitoterapia (España) 7(1):31-41, 2007. Miguel A. Morales S. y Soledad Ríos T.Vademecum de Medicamentos de Venta directa ( OTC ) y Fitofármacos. Ediciones y Comunicaciones Ltda., 260 páginas, Santiago de Chile, 2000. Fitoterapia vademecum de prescripción. Editores Bernat Vanaclocha y Salvador Cañigueral IV Edición, 1091 páginas.Editorial Masson S.A., Barcelona, España, 2003 Miguel A: Morales S. En las Raíces está el Futuro. Fitomedicina y Fitoterapia Anuario de Chile 2003/2004. Ediciones Universidad de Chile. Editores: Juan Pablo Cárdenas y Roberto Meza Santiago de Chile, 2004, Edición de 196 páginas.
La digitopuntura es una técnica milenaria china que consiste en hacer presión en determinadas áreas especializadas de la piel denominados puntos de digitopuntura, los cuales se encuentran bien estudiados sobre el recorrido de unos canales llamados meridianos, por donde fluye una fuerza eléctrica con una determinada polaridad (+ ó -). Lo que hace la digitopuntura es manejar el estado eléctrico en el cuerpo.
Por ello podemos decir que la digitopuntura es la ciencia que estudia el recorrido de los meridianos y los puntos que se encuentran sobre ellos, para poder determinar donde se encuentra la obstrucción o bloqueo del paso de energía y, con suaves masajes, reestablecer la circulación energética en forma natural.
La digitopuntura tiene sus fundamentos científicos basados en un gran trípode:
Efector: que es la circulación de la energía.
Ordenador: el cerebro y su conexión con el resto del cuerpo.
Programador: la mente o psique / las emociones, las cuales están relacionadas con la secreción de diferentes sustancias denominadas neurotransmisores y neuromoduladores, los cuales van a tener influencia en la circulación de la fuerza eléctrica en el organismo.
En la Medicina Tradicional China, los órganos son considerados no sólo como partes físicas corporales, sino también en términos de sus funciones y sus relaciones con otras partes del cuerpo. Existe aquí una superposición con la definición fisiológica occidental, pero, en general, la definición china de un órgano abarca los sistemas vinculados emocional y espiritual, tanto como el físico. Por ejemplo, para el pensamiento occidental, el corazón es un músculo grande situado en el pecho que bombea sangre hacia todo el cuerpo.
En la perspectiva china, las funciones del corazón son todos los procesos corporales controlados por el corazón. El corazón regula el flujo sanguíneo, aportando asimismo el espíritu (Shen). Cuando el meridiano de corazón y la sangre están en armonía el pulso es fuerte y el espíritu esta alimentado. Si el Chi del corazón es débil, su consecuencia es la pérdida de memoria o insomnio, síntomas ambos de un Shen falto de armonía.
Los órganos principales se denominan Zang-Fu. Los Zang son los órganos YIN más internos y sólidos: pulmones, pericardio, corazón, bazo, hígado y riñón. Los Fu son los órganos (vísceras) YANG más externos y huecos: estomago, vesícula biliar, vejiga, intestino grueso, tres fogones, e intestino delgado. Cada órgano Zang está emparejado con una víscera u órgano Fu.
Los chinos afirman que no solo es importante para el mantenimiento de la salud el nivel absoluto de Chi en el cuerpo, sino que también lo es el modo en que se distribuye y se equilibra a través de todo el cuerpo. Cada una de los billones de células que componen el cuerpo humano necesita ser constantemente cubierta de Chi para que funcione normalmente. El sistema de meridianos es la red que distribuye el Chi por el cuerpo, vinculando todas las partes del cuerpo, mente y espíritu con las sustancias esenciales. Los meridianos no son canales físicos, como las arterias y las venas lo son para la sangre, no pudiendo ser examinados mediante disección. El sistema de meridianos ha sido bien documentado en la medicina china durante los últimos 400 años, habiendo sido confirmado recientemente con experimentos científicos que demuestran que los meridianos poseen un potencial eléctrico diferente del de los tejidos colindantes. La utilización de instrumentos que miden corrientes eléctricas muy pequeñas ha permitido trazar el sentido exacto de estos recorridos energéticos y sus puntos, encontrándose correspondencia con los antiguos gráficos chinos de los meridianos. Cada meridiano controla el Chi asociado con uno de los principales órganos internos. Existen doce meridianos en cada mitad del cuerpo siendo estos simétricos. Seis de ellos son YANG y los otros seis, YIN.
Ciclo de generación ó producción / Ciclo de Cheng (MACROCOSMOS) Dominancia y Contradominancia / Ciclo de Ko (MACROCOSMOS)
El meridiano de vejiga (V+) en la espalda se divide en 2 (dos) ramas. Rama externa y rama interna. La rama interna va paralelamente a la columna vertebral con una separacion de dos dedos de distancia. A lo largo de este meridiano se encuentran los llamados "Puntos de asentimiento" que, tratándolos de la forma adecuada, pueden brindarnos muchas herramientas, tanto como el diagnóstico de algún desequilibrio energético u orgánico. Aquí se adjunta el archivo para conocerlos.
Este material es fruto del Curso de Digitopuntura de Alfredo Julca y recopilación de información en diversos libros, junto con el aporte personal de quien escribe.
Cosmovisión, Mitología y Lengua Mapuche O el camino para ser Kimche nge aymi(ser hombre sabio)
Por Jorge Vásquez Iturra Director Nacional Sección Arte y Cultura
“...No es posible “aprender” mapudungun, sino se “aprehende” la cosmovisión del pueblo que lo generó”.
Bajo esta simple lógica pretendo daros a entender de manera muy humilde y pequeña la inmensidad de la cosmovisión del pueblo de Lautaro y Caupolicán, el indomable Arauco de Ercilla, los “hijos de la tierra”.
Si hay un palabra que hiere a los agentes globalizadores, es identidad. Y que mejor ejemplo de identidad de un pueblo que se creía brotado de las mismas entrañas de la Ñuke Mapu (Madre Tierra).
Así es: mapuche significa “hijo de la tierra”, y por mapuches eran tenidos todos aquellos nacidos en esta tierra de Chile, bajo el mismo Sol. Huincache era la gente venida desde afuera, del exterior y que no era nacida en esta bondadosa tierra. Pero mapuches también eran aquellos hijos de blancos, descendientes de conquistadores españoles nacidos dentro de la patria araucana.
Es cierto que tenemos sangre europea en nuestras venas, pero, identificarnos sólo con lo occidental no debe ser nuestro horizonte. Somos algo distinto, somos un pueblo nacido de dos grandes razas decía el Dr. Nicolás Palacios, las cuales confluyeron en una tierra hermosa y agraciada que produce los paisajes más hermosos, “...copia feliz del Edén” como dice nuestro himno patrio.
Desconocer nuestros orígenes, es desconocer lo que somos, lo que corre por nuestras venas, lo que sentimos al ver las montañas inmortales, lo que vivimos a diario, lo que dejamos en esta vida.
Y desconocer lo que somos, es desconocer también nuestro pasado y futuro. Para muestra de lo que somos, un botón:
·Curicó: aguas turbias
·Collipulli: tierra café
·Manquehue: lugar de cóndores
·Nahuelhuapi: isla de pumas
·Quilicura: piedra inclinada
·Apumanque: pareja de cóndores
·Vitacura: Piedras grandes
·Pichintún: poquito
·Coyhaique: valle de coigües
·Kuriche: gente negra
·Cahuin: fiesta, alegría y alboroto
·Pudahuel: lugar de brujos
·Peñalolen: cerros hermanados o parecidos
·Huelen: estar siempre nuevo, renovado, animoso
·Mapocho: lugar de pantanos
·Rangui: la mitad, en medio
·Puyuhuapi: isla de los poyas
·Pichiche: bebé, niño pequeño
·Llalla: suegra
El saludo típico entre los hijos de esta tierra es:
- Mari mari peñi: hola hermano (solo entre hombres) y
- Mari mari laminen: hola hermano (a) (para saludarse exclusivamente entre mujeres y de hombre a mujer y viceversa)
Se saluda a toda la gente tratándolos como hermanos, ¿Por qué? Simple, porque todos somos hijos de una misma madre!
El mapudungun significa “el hablar de la Tierra” el lenguaje de la Ñuke Mapu, y el hablar de la tierra es claro y puro, no existen insolencias o garabatos, pues la tierra sabia y buena, no creó las malas palabras, ni los insultos para tratar mal a ninguna de sus hijos. El hablar de la tierra es hermoso y bello, y en lo posible debe ser cantado con las melodías más lindas creadas por sus hijos, inspiradas en las originales, como el trinar de las aves, el chocar de las olas, el salto de los ríos, el viento galopante en el aire.
Por eso es que el mapudungun no lleva acentos rígidos, cada hombre debe ponerle la entonación a lo que habla, pues es su sentimiento el que tratará de expresar. Determinados acentos en determinadas palabras pueden expresar tanto sentimiento de rabia, como de amor.
Cuando dos mapuches se encuentran existe toda una ceremonia, un protocolo que siguen naturalmente. Primero se le saluda (hola peñi o lamngen), segundo se le pregunta por su salud, porque como está su familia cercana, luego su familia lejana, después su gente, su comunidad y hasta su estado de ánimo. Se trata de pasar la mayor cantidad de información, de manera tal de funcionar como una suerte de noticiario diario de las actividades y actualidad de cada comunidad y familia.
En el mapudungun existen siete vocales, y según la teoría gramática, mientras mayor número de vocales, más palabras puede tener un pueblo, y más desarrollada es su lengua, y si hablamos de un pueblo que lleva casi 20.000 años comprobado científicamente en Chile, no es menor.
Pero ¿Qué pensaban los mapuches respecto a su entorno?
Ellos creían que el mundo era como una naranja, de la cual solo la mitad lo podían apreciar quienes vivían en este mundo. Y cuando le enseñaban esto a los niños, lo hacían con el kultrún.
Ellos creían en el kultrún como un regalo de los dioses, en el cual se expresaba una representación material de la tierra. Tenía una parte visible y otra invisible, por eso la forma de media naranja del instrumento mágico-ceremonial.
Durante las noches, el Ngenpin (el dueño de las palabras) era el encargado de la oratoria, y de contar en canciones las historias antiguas. Eran verdaderos libros andantes, y contaban a los niños las historias de cuando los dioses crearon la tierra, y le dieron esta forma.
En la parte no visible del mundo, la Wenumapu, habitan la familia Wenu, los dioses, ellos son: Wenu Fücha (el anciano), Wenu Kushe (la anciana), Wenu Weche (el joven) y Wenu Ülcha (la jovencita). Aquí, en este mundo al igual que en el visible, existe dualidad, no hay Fücha sin Kushe, ni hombre sin mujer. Los ancianos son los encargados de entregar la sabiduría a los jóvenes, y los jóvenes de inyectar vitalidad a los ancianos.
Actúan como un todo único e indisoluble. Tal vez por eso el éxito de Chaw Ngüneche (Dios Padre) después de la incursión católica en nuestras tierras.
Pero entre los dos mundos, el de Nagmapu habitado por hombres y la Wenumapu, residencia de los dioses, estaba la Rangiñmapu, la tierra de los espíritus, que es una zona intermedia entre ambos. Aquí viven todos los muertos, en espera por el término de su aprendizaje.
Los símbolos que aparecen en el Kultrún significan la vida (las cruces girando o esvásticas) y se encuentran también representados el Sol y la Luna. Las Y ejemplifican la “pisada del pollo”, cada pisada es un día y el año se divide entre los cuatro grandes días o pisadas del pollo (Solsticio de Invierno, Equinoccio de Primavera, Solsticio de Verano y Equinoccio de Otoño).
La educación mapuche estaba orientada hacia la inmortalidad. El principal objetivo no era ser el más popular, ser el más rico, tener más mujeres, o incluso ser lonko, eso no era lo esencial en la vida. Lo más importante era ser kimche (hombre sabio), y esto, la sabiduría, solo se alcanzaba aprendiendo todos los conocimientos de la tierra, es decir, conociendo las leyes naturales que dominan y dirigen la vida.
Si un ser nge (ser humano) cometía algún error por desconocer las leyes naturales, producía un desequilibrio en la naturaleza, por lo tanto había que aprender a comportarse frente al medio, a ser respetuoso por los demás seres vivientes, también hijos de la Tierra, y de los dioses, y no por ser más pequeños, menos importantes. Kimche nge aymi (ser persona sabia) era el horizonte más preciado para esta raza.
Los hombres que dejaban el mundo visible, y habían alcanzando gran sabiduría, vivían en lugares más cercanos a la Wenumapu, y tras pasar cierto tiempo, y alcanzar la sabiduría total, se unían con los dioses grandes y pasaban a formar parte de ellos.
Cuando alguien dejaba este mundo, no es que muriese y desapareciese para siempre, no. Solamente se iba a dormir, para despertar después de un largo viaje en el mundo de los espíritus, donde habitan todos nuestros antepasados. Los que han sido destacados en la comunidad, por su accionar, tienen privilegios en este mundo.
Por eso es que era habitual que los espíritus de los difuntos nos vinieran a visitar, y que conversaran con nosotros aconsejándonos incluso en nuestros sueños. Y esto porque la sabiduría alcanzada por ellos, podía ayudarnos en nuestras vidas, ya regidas por las leyes naturales, emanadas de la creación de los pu ngüchem (dioses).
Aunque también era habitual la visita de los Pillan, aquellos espíritus más revoltosos, que no habían aprendido a ser tan sabios, y estaban más cerca de nuestro mundo, nos visitaban a menudo.
Los dioses dirigían nuestro destino, y nosotros para llevar una mejor vida, debemos de aprender cuáles son las leyes naturales que rigen el mundo, no las creadas por los insensatos hombres, que de ser sabios, ya no estarían aquí.
Estas historias, y muchas otras las contaba también el werken, el mensajero de los pueblos, que junto al ngenpin, eran los más cultos de todos los hombres.
Durante el Nguillatún, que se celebra para cada año nuevo, el Ngenpin hace un canto introduciendo toda la mitología la mapuche, pueden ser horas de hermosos cantos y relatos, a la luz de la fogata, esperando la llegada de Gñelfe (la estrella de la mañana) señalando el año nuevo, el día más corto del año, el día en el que padre Sol comienza a acercarse nuevamente a estas tierras, ese día es durante el Solsticio de Invierno.
Para año nuevo, las machis hacían ceremonias donde “curaban” a las personas enfermas. Y colocamos curaban entre paréntesis, porque ellas no sanaban, sino que quitaban las energías negativas de los demás, cargándoselas ellas. Gracias a su rito de Kefafan (concentración) hacían oraciones para concentrarse, y convencerse absolutamente de lo que iban a hacer, para que ningún espíritu se interpusiese entre ella y su objetivo, por muy poderoso que fuese. Por eso es que se desgastaban mucho y solo podían repetir esto para el próximo solsticio.
Estamos en Wetripantu, año nuevo, y además de contar historias antiguas, leyendas, mitos y creencias; curar, quitar las enfermedades y celebrar el año que se va, también se transmiten los conocimientos ancestrales de generación en generación.
Estos conocimientos no son producto de la “iluminación” sino que del propio aprendizaje de los pueblo, mediante la observación de la naturaleza, algo muy similar a lo que plantea Carlos Keller Rueff como el óptimo dentro de las ciencias sociales en sus Tomos de Sociología “...para alcanzar la verdad de la realidad social, es preciso dedicarse primero a observarla y luego a sacar hipótesis, conclusiones y finalmente leyes...”.
Los conocimientos antiguos enseñan que al acercarse el Sol, se recibe más calor, hay que abrigarse menos. El Sol da vida a la tierra, da más brotes de plantas, durante este tiempo cantan los pájaros trinos maravillosos.
Se deja lo viejo atrás y comienza lo nuevo. A media noche toda la familia va a bañarse a las vertientes, para botar lo viejo que se lleva en el cuerpo, y recibir el año nuevo purificados por el agua de la tierra. Previamente hacen una oración de agradecimiento por lo que dejan atrás, y se enfrentan limpiamente para un año nuevo.
Se dan las gracias por las cosas que pasaron, buenas o malas, ya que unas se disfrutan, y de las otras se aprende. Se hacen además las pases, para renovarse y empezar todo de nuevo.
A los niños se los engaña diciéndoles que ese día el agua está más calentita que cualquier otro día. E inmediatamente después, se celebra todo la noche y el otro día completo.
Ese día además, ocurre una actividad muy importante, se entregan oficialmente las funciones a la comunidad por los lonkos a los nuevos integrantes de la vida burocrática, los jóvenes que ya están en edad de adquirir responsabilidades. Junto con el Wetripantu (año nuevo), nacen también los personajes nuevos para la comunidad.
Ese día además, ocurre un acto muy simbólico dentro de las familias. Ese día el abuelo, sella el pacto de linaje familiar, entregándole su nombre a su nieto en edad previa a la adultez. Esta ceremonia se llama (lakutun) y es muy importante porque no solo se continúa el linaje sino que además, se preservan las tradiciones y riquezas propias de cada familia.
También se hacen solamente durante esta noche, los katawün, u orificios en la oreja para colocarse aros. Extraña costumbre adoptaba apenas un siglo antes de la llegada de los españoles, influenciados quizás por los Inkas, o por pueblos más lejanos como los Rapa Nui, eso a ciencia cierta aún no lo sabemos.
El Wetripantu siempre se recibe con mucha alegría. A partir de ahora las flores brotan, los ríos corren vigorosos, los animales comienzan a aparearse y generar más vida, y los hombres comienzan a amarse nuevamente.
Para comprender este pensamiento tal vez deberíamos fijarnos más en nuestro medio, en lo que nos rodea, en nuestros bosques y montañas, ríos y lagunas, valles y desiertos, en nuestra tierra.
Somos herederos del valiente Valdivia y de sus heroicos acompañantes, que cabalgaron durante meses, con medio centenar de kilos de armaduras en busca de una tierra en paz, para trabajar la tierra y criar familia.
Pero también somos herederos de esto otro, de los Wetripantu, de las machis, de Peñalolén, de los Pillán, y de la Ñuke Mapu. Más aún, con una tierra tan linda, llena de todo, llenada por todos los paisajes y climas del mundo, es en verdad una Madre Tierra, una Patria llena de magia y vida que nos invita a conocerla un poco más, respetarla y quererla, quizás incluso hasta algún día a ser pu kimche (hombres sabios), y comprender un pichintún las leyes que rigen nuestro destino, regalándole de esta manera un mejor mundo a nuestros pichiches, a los que vendrán.
La cosmovisión de los pueblos indígenas se basa en la relación armónica y holística en todos los elementos de la Madre Tierra al cual el ser humano pertenece pero no la domina. De esta forma el concepto de la acumulación es muchas veces ajeno a la cultura indígena, y de hecho la mayoría de los idiomas indígenas carecen de conceptos como ‘desarrollo’, ‘riqueza’ o ‘pobreza’.
Por ello, muchas veces en el diálogo entre indígenas y no indígenas, los indígenas cuestionan el uso del término “pobreza” como calificador de su situación frente a otros sectores de la sociedad. Más bien, suelen enfatizar la “riqueza” que constituyen sus territorios, recursos naturales y su patrimonio cultural.
Esto no significa que los pueblos indígenas no quisieran mejorar su condición socio-económica, al contrario demandan acceso a mejores servicios de educación y salud, a oportunidades para mejorar su producción e ingreso, a una participación equitativa en los procesos de definición de políticas y programas a nivel nacional.
En el pasado, los esfuerzos por mejorar la situación de los pueblos indígenas solían basarse en la idea de que, para beneficiarse con el desarrollo, dichos pueblos debían sacrificar su cultura e identidad y asimilarse o integrarse en la economía y la sociedad nacional. Además, el enfoque aplicado para lograr este objetivo solía ser paternalista y creaba dependencias de los gobiernos, las instituciones religiosas o las ONG.
Las barreras del idioma, el temor a los extranjeros, las normas culturales que pueden limitar la comunicación directa, o la existencia de subgrupos “invisibles” de la comunidad, como las mujeres o los jóvenes, son todos ellos factores que deben tenerse en cuenta en el diseño de las metodologías y procedimientos de participación de los grupos indígenas; donde esta palabra es precisamente el fundamento: PARTICIPACIÓN