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PREJUICIO COGNITIVO: EL CONTROL SOCIAL. El control social es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades.[1] Aunque a veces el control social se realiza por medios coactivos o violentos, el control social también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios, los valores y las creencias. Entre los medios de control social están las normas sociales, las instituciones, la religión, las leyes, las jerarquías, los medios de represión, la indoctrinación (los medios de comunicación y la propaganda),[2] [3] los comportamientos generalmente aceptados y los usos y costumbres (sistema informal, que puede incluir prejuicios) y leyes (sistema formal, que incluye sanciones).

Control social

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El control social es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades.[1] Aunque a veces el control social se realiza por medios coactivos o violentos, el control social también incluye formas no específicamente coactivas, como los prejuicios, los valores y las creencias.

Entre los medios de control social están las normas sociales, las instituciones, la religión, las leyes, las jerarquías, los medios de represión, la indoctrinación (los medios de comunicación y la propaganda),[2] [3] los comportamientos generalmente aceptados y los usos y costumbres (sistema informal, que puede incluir prejuicios) y leyes (sistema formal, que incluye sanciones).[1]

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Introducción [editar]

El control social aparece en todas las sociedades como un medio de fortalecimiento y supervivencia del grupo y sus normas. Las normas menores y las leyes son las que conforman los grupos y es la implantación de una moral social por las influencias sociales y al mismo tiempo la crítica como autodefensa y su interpretación es el camino hacia el cambio social. Actúa sobre la desviación social (leyes) y anomia (normas).

La cognición social o perspectiva del comportamiento desviado de forma correcta —cierta—, tiene un esquema de estereotipos y juicios de valor en su versión no científica y es posible y habitual como conocimiento científico —profesional— y es de hecho imposible una sociedad sin normas (Estado de Derecho) y la cuestión es su precisa naturaleza y los mecanismos para el caso, sin cargar con más problemas adicionales, solamente el bien común con una normativa funcional para el orden social. Como el control es importante, a su vez tiene que haber control sobre los controladores con un consenso en la normativa para un equilibro de poderes y controles, que no sea represivo en su actitud.

El control social persuasivo para el logro de la conformidad funciona principalmente con ideas y valores, que se traducen en actitudes respetuosas de las normas. Se tiende a una moral libre, opcional, personalizada, menos regla y con menos control.

Medios de control social [editar]

Medios informales [editar]

Las medidas informales, son aquellas que no están institucionalizadas, como los medios de comunicación, la educación, las normas morales, etc, las cuales no tiene una formalización a través de normas o leyes escritas. Son más importantes que los formales porque transmiten hábitos, normas y valores determinados. La instancia policial es un ejemplo: es un mecanismo de control social informal que se deriva del Estado. Se inició tras la Revolución Francesa controlando a nivel legislativo. Sus competencias garantizan el poder desmesurado del Estado, pero es una instancia estatal con capacidad de castigo y represión contra el ciudadano puesto que los que controlan o tienen poder someten al resto. Su función principal es el mantenimiento de leyes y del orden público. A partir de los años 80 (siglo XX), aparece la seguridad ciudadana. Como hecho político, se añade una función de vigilancia (represor contra las incidencias) que desemboca en el Estado intervencionista. Se vincula a la transformación urbana de las ciudades (las grandes avenidas permiten el paso del ejército con los caballos). A esta función de represión se le añade la salvaguarda: prevención en primer lugar y función asistencial de la población. La paradoja fundamental de la policía es que simultáneamente es preventiva y represora, ya que "el policía que está para ayudar también te puede detener".

Medios formales [editar]

Las medidas formales de control social son las que se implementan a través de estatutos, leyes y regulaciones contra las conductas no deseadas. Dichas medidas son respaldadas por el gobierno y otras instituciones por medios explícitamente coactivos, que van desde las sanciones hasta el encarcelamiento o el confinamiento. En los estados de derecho los objetivos y mecanismos de control social están recogidos en la legislación explícita.

Véase también [editar]

Referencia [editar]

  1. a b Jary & Jary, 1991.
  2. Chomsky, Noam; Edward S. Herman (1988). Los guardianes de la libertad, (título original, en inglés, Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media), 1ª edición (en español), Barcelona: Crítica.
  3. Chomsky, Noam (2002). La propaganda y la opinión pública, 1ª edición (en español), Barcelona: Crítica.

Bibliografía [editar]

  • Jary, David; Jary, Julia (1991), The HarperCollins Dictionary of Sociology, New York: HarperCollins, ISBN 0064610365.

Enlaces externos [editar]

(español)

(inglés)

PREJUICIO COGNITIVO. EL LAVADO DE CEREBRO. El Lavado de cerebro, también conocido como reforma del pensamiento, es la aplicación de técnicas coercitivas para normalmente cambiar las creencias o conducta de uno o más personas para propósitos políticos o religiosos. Genera una polemica y caliente discusión entre los expertos,si en realidad existen algunas técnicas entre todas que trabajen realmente para cambiar el pensamiento y el comportamiento del individuo al grado que sugiere el termino “lavado de cerebro”.

Lavado de cerebro

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El Lavado de cerebro, también conocido como reforma del pensamiento, es la aplicación de técnicas coercitivas para normalmente cambiar las creencias o conducta de uno o más personas para propósitos políticos o religiosos. Genera una polemica y caliente discusión entre los expertos,si en realidad existen algunas técnicas entre todas que trabajen realmente para cambiar el pensamiento y el comportamiento del individuo al grado que sugiere el termino “lavado de cerebro”.

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El lavado de cerebro en las masas [editar]

Este término se puede aplicar cuando en algunas sociedades el gobierno mantiene el mando firme de los medios de comunicación de masa y sistema de educación, y usa este control para diseminar la propaganda en una escala particularmente intensiva, con efecto global que puede lavar el cerebro a secciones grandes de la población. Esto es particularmente eficaz donde el sentimiento nacionalista o religioso se invoca y donde la población es pobremente educada y se les ha limitado el acceso a los medios de comunicación independientes o extranjeros.

Reforma del pensamiento [editar]

La reforma del pensamiento ó persuasión coercitiva , como en ocasiones es conocido, es un sinónimo atenuado del Lavado de cerebro, se entiende mejor como un sistema coordinado gradual de influencia coercitiva y de control de conducta diseñada para que artificiosamente y encubiertamente manipule e influya en los individuos, usualmente en una escena preparada por el grupo, con el propósito que los creadores del programa de alguna manera se beneficien, atrayendo adeptos a su causa para el provecho financiero o político.

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

PREJUICIO COGNITICO: EL EFECTO HALO. El Efecto halo es un sesgo cognitivo que hace pensar que unas características limitadas se aplican al todo. Consiste en apreciar una característica en particular de una persona y generalizar la personalidad o aptitudes de ésta en torno a la característica apreciada, aun cuando el resto de sus características o habilidades no se conlleven con la evaluada. En su libro Influencia: Ciencia y Práctica, Robert Cialdini habla del efecto halo. Según este principio, la mayoría de los seres humanos da por sentado, inconscientemente, que la gente rica, poderosa, famosa y apuesta es más inteligente y digna de confianza que los individuos corrientes.

Efecto halo

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El Efecto halo es un sesgo cognitivo que hace pensar que unas características limitadas se aplican al todo. Consiste en apreciar una característica en particular de una persona y generalizar la personalidad o aptitudes de ésta en torno a la característica apreciada, aun cuando el resto de sus características o habilidades no se conlleven con la evaluada. En su libro Influencia: Ciencia y Práctica, Robert Cialdini habla del efecto halo. Según este principio, la mayoría de los seres humanos da por sentado, inconscientemente, que la gente rica, poderosa, famosa y apuesta es más inteligente y digna de confianza que los individuos corrientes.

Ejemplos [editar]

  • Si una persona es bonita, tendemos a pensar que es más inteligente o más limpia.
  • Si sabemos que una persona está en tratamiento psiquiátrico, tendemos a ver indicios de patologías mentales en actos normales de la persona.
  • Al seleccionar a un trabajador, se le puede evaluar por su puntualidad y aceptar en el cargo solicitado por éste, aun cuando la puntualidad no sea el requisito principal para el cargo y no se esté contando con habilidades que se requieren y que el candidato no posee, como automotivación, proactividad o capacidad técnica. En este caso se estaría seleccionando al candidato cayendo en el efecto halo.
  • En general, las consecuencias positivas son atribuidas a características positivas de personalidad, mientras que las conductas negativas se atribuyen a disposiciones perniciosas. EJ. Si un niño sonrie, le consideramos amigable y simpático, pero si se enfada pensamos que lo hace a propósito y es un malcriado...

Véase también [editar]

PREJUICIO COGNITIVO: DISTORSIONES COGNITIVAS. Se conocen como distorsiones cognitivas, en las terapias cognitivo conductuales como la TC y la TREC, a las formas identificadas de errores en el procesamiento de información. Desempeñan un papel predominante en la psicopatología al producir la perturbación emocional. La primera enumeración fue dada por Albert Ellis y fue ampliado por Aaron T. Beck, aunque anteriormente otros autores y autoras, como Karen Horney, habían identificado algunos de los fenómenos implicados en lo que ahora se denomina distorsiones cognitivas.

Distorsiones cognitivas

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Se conocen como distorsiones cognitivas, en las terapias cognitivo conductuales como la TC y la TREC, a las formas identificadas de errores en el procesamiento de información. Desempeñan un papel predominante en la psicopatología al producir la perturbación emocional. La primera enumeración fue dada por Albert Ellis y fue ampliado por Aaron T. Beck, aunque anteriormente otros autores y autoras, como Karen Horney, habían identificado algunos de los fenómenos implicados en lo que ahora se denomina distorsiones cognitivas.

En el modelo A-B-C (Acontecimiento - Belief (creencia) - Consecuencia emocional) de Ellis, las distorsiones cognitivas serían las que determinan las creencias maladaptativas que producirían la perturbación. Se ha relacionado estas distorsiones con las falacias lógicas --en todo caso, son una falla en el manejo de los procesos de información, y por tanto, se vincula a la racionalidad y a alteraciones del pensamiento crítico. Aprender (y enseñar) a refutar estas distorsiones y sus consecuentes pensamientos negativos, se conoce como reestructuración cognitiva.

Estas percepciones empobrecedoras que realiza el paciente acerca de sí mismo, del mundo y del futuro, lo llevan a desarrollar fobias, depresión, problemas de autoestima, obsesividad, etcétera.

Un terapeuta cognitivo le muestra al paciente que su percepción del mundo en un determinado momento es sólo una de las posibles formas de percibir ese mismo mundo, y ciertamente no la más enriquecedora. Luego, el terapeuta ayuda al paciente a desarrollar pensamientos alternativos y formas alternativas de plantearse frente a la situación que le resulta problemática en el mundo real. El terapeuta ayuda al paciente a aprender a cuestionarse estos modelos del mundo del paciente y le ayuda a descubrir soluciones a sus problemas que no estaban en su modelo, y así el paciente ve que no es que "no existieran" soluciones, sino que sólo él no las había visto.

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Lista de distorsiones cognitivas [editar]

Enlaces a temas relacionados con la lógica entre paréntesis

  1. Pensamiento todo-o-nada - Interpretar los eventos y personas en términos absolutos, evidenciado en el uso de términos como "siempre", "nunca", "todos", cuando su uso no está justificado por los acontecimientos propiamente. (Véase Falso dilema)
  2. Sobregeneralización - Tomar casos aislados y generalizar su validez para todo. (Véase Generalización apresurada)
  3. Filtro mental (también llamado Abstracción selectiva) - Enfocarse exclusivamente en ciertos aspectos, usualmente negativos y perturbantes, de un evento o persona con exclusión de otras características.
  4. Descalificar lo positivo - Continuamente echar abajo experiences positivas, por razones arbitrarias.
  5. Saltar a conclusiones - Asumir algo negativo cuando no hay apoyo empírico para ello (Véase Relación espuria). Dos subtipos han sido identificados:
    • Lectura de pensamiento - Presuponer las intenciones de otros.
    • Adivinación - Predecir o "profetizar" el resultado de eventos antes de que sucedan.
  6. Magnificación y Minimización - Subestimar y sobreestimar la manera de ser de eventos o personas. Un subtipo identificado es la 'catastrofización':
    • Catastrofización - Imaginarse y ruminar acerca del peor resultado posible, sin importar lo improbable de su ocurrencia, o pensar que la situación es insoportable o imposible, cuando en realidad es incómoda (o muy incómoda) o inconveniente (esta se relaciona con la PTF o 'poca tolerancia a la frustración, cuya importancia psicopatológica ha sido ampliamente investigada por Ellis).
  7. Razonamiento emocional - Formular argumentos basados en cómo se "siente" en lugar de la realidad objetiva (Véase también Argumentum ad consequentiam)
  8. Debeísmo - Concentrarse en lo que uno piensa que "debería" ser en lugar ver las cosas somo son, y tener reglas rígidas que se piensa que deberían aplicarse sin importar el contexto situacional (Véase Pensamiento deseado).
  9. Etiquetado - Relacionada con la sobregeneralización, consiste en asignar un nombre a algo en vez de describir la conducta observada objetivamente. La etiqueta asignada por lo común es en términos absolutos, inalterables o bien con fuertes connotaciones prejuiciosas.
  10. Personalización - También conocida como falsa atribución, consiste en asumir que uno mismo u otros han causado cosas directamente, cuando muy posiblemente no haya sido el caso en realidad. Cuando se aplica a uno mismo puede producir ansiedad y culpa, y aplicado a otros produce enojo exacerbado y ansiedad de persecución.

Ejemplos de distorsiones cognitivas [editar]

Las siguientes son formas de distorsiones cognitivas o creencias irracionales tal como han sido estudiadas por Ellis y Beck (terapias cognitivo-conductuales o TCC), y posteriormente por los teóricos de la programación neurolingüística (PNL).

  • Nadie me quiere (generalización excesiva)
  • Me va mal con las mujeres (generalización)
  • Soy tonto (etiquetado)
  • Sé que se están riendo de mí (leer el pensamiento, personalización)
  • Yo no le gusto a ella (leer el pensamiento)
  • Pinchis argentinos engreidos (generalización xenófoba)
  • Me va a ir mal en este examen (adivinar el futuro)
  • Soy un imbécil inservible (catastrofismo, generalización excesiva)
  • Tengo este problema y no he podido resolverlo a pesar de intentarlo varias veces, así que no tiene solución (saltar a conclusiones, pensamiento "todo o nada")
  • Nada me resultará bien en la vida (tremendismo, generalización excesiva, adivinar el futuro)
  • A alguien no le gusta mi trabajo, por tanto, seguramente a la mayoría de mis compañeros no les gusta mi trabajo (pensamiento "todo o nada", leer el pensamiento)
  • Siento que no puedo con esto, por tanto, no puedo (razonamiento emocional, razonamiento circular)
  • Ella "me hace" enojar (TCC: Falsa atribución / PNL: mala formación semántica de causa-efecto: darle a otros el poder sobre las emociones de uno)
  • Ellos me bajan la autoestima (TCC: Falsa atribución / PNL: mala formación semántica de causa-efecto: darle a otros el poder sobre la autoestima de uno)
  • "No puedo..." (TCC: saltar a conclusiones / PNL: operador modal de posibilidad)
  • Esto siempre ha sido así, por tanto, siempre será así (TCC: adivinar el futuro, indefensión / PNL: cerrar el mundo)
  • No puedo salir con chicas bellas (TCC: saltar a conclusiones / PNL: autolimitación del mundo, operador modal de posibilidad -"Voy a asumir que no puedo salir con chicas bellas")

Naturalmente, todos estos ejemplos son simplificaciones que no se pueden extrapolar al juicio sobre el pensamiento de un individuo sin conocer su situación real y su personalidad. De otro modo estaríamos ante la paradoja de que la categorizacion de las distorsiones cognitivas es a su vez una distorsión cognitiva.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

Aaron Beck, A. John Rush, Brian F. Shaw, Gary Emery (1979). "Cognitive Therapy of Depression". Edición española: "Terapia Cognitiva de la Depresión". Editorial Española Desclée de Brouwer, 1992.

Enlaces externos [editar]

PREJUICIO COGNITIVO: LA DEMAGOGIA. Demagogia (del griego δῆμος -dēmos-, pueblo y ἄγειν -agein-, dirigir) es una idea política que consiste en apelar a emociones (sentimientos, amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda. Aristóteles la define como "el predominio de los pobres con exclusión de los ricos".

Demagogia

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Demagogia (del griego δῆμος -dēmos-, pueblo y ἄγειν -agein-, dirigir) es una idea política que consiste en apelar a emociones (sentimientos, amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda. Aristóteles la define como "el predominio de los pobres con exclusión de los ricos".[1]

La Real Academia Española define este término como la «práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular» y también como la «degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder». De esta forma, Aristóteles se oponía a la democracia como forma de gobierno adecuada, ya que consideraba como la tendencia inevitable a que el pueblo llano caiga en la demagogia como poder. Polibio denominó esta desvirtuación como ὀχλοκρατία [o.xlo.kra'ti.a], término que se mantiene hasta hoy en el español como oclocracia:..

Lo que distingue esencialmente la democracia de la oligarquía, es la pobreza y la riqueza; y donde quiera que el poder esté en manos de los ricos, sean mayoría o minoría, es una oligarquía; y donde quiera que esté en las de los pobres, es una demagogia.
Aristóteles.[2]

De esta forma también se considera como demagogia esa oratoria que permite atraer hacia los intereses propios las decisiones de los demás utilizando falacias o argumentos aparentemente válidos que, sin embargo, tras un análisis de las circunstancias, pueden resultar inválidos o simplistas.

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[editar] Características

La demagogia es frecuentemente asociada con el favorecimiento y la estimulación de las ambiciones y sentimientos de la población, tal como se presentan espontáneamente. Las promesas que suelen realizar los políticos durante las campañas electorales, son habitualmente criticadas como demagógicas, cuando aparecen como irrealizables. Las democracias liberales modernas, han sido reiteradamente cuestionadas atribuyéndoles la condición de sistemas demagógicos, debido a la utilización intensiva de técnicas publicitarias características del marketing, a la personalización de las candidaturas, la manipulación de los medios de comunicación de masas postergando el análisis político escrito, y el recurso sistemático a polarizaciones absolutas (bien-mal, democracia-antidemocracia, desarrollo-atraso, honestidad-corrupción), o conceptos imprecisos ("el cambio", "la alegría", "la seguridad", "la justicia", "la paz").

Es habitual que las dictaduras recurran a la consideración de las democracias derrocadas como demagogias, para justificar los golpes de estado y la imposición de sistemas no democráticos.

Quienes cometen actos de demagogia son denominados demagogos. Para ello suelen contar con equipos de profesionales que aprovechan particulares situaciones histórico-políticas excepcionales, dirigiéndolas para fines propios, para ganar el apoyo de la población, mediante mecanismos publicitarios, dramáticos y psicológicos.

La demagogia puede ser utilizada también para enfrentar poderes legítimamente constituidos, haciendo valer sus propias demandas inmediatas e incontroladas. En este caso el romano Polibio hablaba más propiamente de oclocracia (gobierno de la muchedumbre) como desvirtuación de la democracia (gobierno del pueblo). En este sentido, pensadores como Michael Hardt o Antonio Negri consideran que el gobierno del pueblo es el único sistema democrático real, y cuestionan como demagógicas a las democracias occidentales modernas basadas en la utilización intensiva de los medios de comunicación de masas y la realización de elecciones fuertemente influidas por la demagogia, la falta de educación y la mercadotecnia.[3]

En la historia de las doctrinas políticas se considera que fue Aristóteles quien individualizó y definió por primera vez la demagogia, definiéndola como la “forma corrupta o degenerada de la democracia” que lleva a la institución de un gobierno tiránico de las clases inferiores o, más a menudo, de muchos o de unos que gobiernan en nombre del pueblo.

Aristóteles sostenía que cuando en los gobiernos populares la ley es subordinada al capricho de los muchos, definidos por él como los pobres, surgen los demagogos que halagan a los ciudadanos, dan máxima importancia a sus sentimientos y orientan la acción política en función de los mismos. Aristóteles define por lo tanto, al demagogo como “adulador del pueblo”.

La demagogia, según Platón y Aristóteles, puede producir (como crisis extrema de la democracia), la instauración de un régimen autoritario oligárquico o tiránico, que más frecuentemente nace de la práctica demagógica que ha eliminando así a toda oposición. En estas condiciones, los demagogos, arrogándose el derecho de interpretar los intereses de las masas como intérpretes de toda la nación, confiscan todo el poder y la representación del pueblo e instauran una tiranía o dictadura personal. En sentido contrario y paradójicamente, muy habitualmente las dictaduras se han instalado sosteniendo que lo hacían para terminar con la demagogia.

Se ha declarado, por tanto, la existencia de relaciones sadomasoquistas que gobernarían el vínculo entre el demagogo y las masas. El carácter autoritario, tampoco explicado, que como fondo los vincula a ambos, consolida esta correspondencia, por lo que hay por parte de las masas, una falsa falsa con los coordinadores en el momento de la exaltación individual y colectiva y, en consecuencia se produce una aceptación dócil de la sumisión.

El demagogo no necesariamente conduce a las masas a la revolución sino que las instrumentaliza para sus propios fines personales, para proceder, una vez obtenida una amplia aprobación, no ya a un proceso de democratización o de trasformación del sistema sociopolítico, sino a la instauración de un régimen autoritario, del que el demagogo sea el indiscutido y despótico jefe (Führer, Caudillo), o al acuerdo con las autoridades y las instituciones existentes con tal que éstas le reconozcan una función indiscutible. De esta manera los mecanismos represivos acentúan, en lugar de disminuir, las características autoritarias del gobierno y de la sociedad, e impiden la toma de conciencia por parte de las masas.

[editar] Formas de demagogia

Falacias: Argumentos que equivocan las relaciones lógicas entre elementos, o bien adoptan premisas evidentemente inaceptables. Para mayores detalles, ver falacia. Entre ellas se encuentran la falacia de causa falsa, el argumento circular, el argumento ad hominem, y la apelación a una autoridad irrelevante para el caso citado.

Manipulación del significado: Las palabras, además de un sentido denotativo, tienen un sentido connotativo implícito, aportado por el contexto y conocimientos compartidos de los interlocutores, que añade ideas y opiniones, muchas veces de forma menos consciente que en su sentido denotativo. En la elección de las palabras, un discurso denotativamente neutro, puede connotar (ver connotación) significados adicionales, dependientes de su contexto y su relación con la opinión de la audiencia, o los oyentes del discurso (ver interpretación, pragmática, significado.) De esta manera, los contenidos implicados son difíciles de refutar.

Omisiones: Se presenta información incompleta, excluyendo posibles problemas, objeciones, dificultades, lo que resulta en la presentación de una realidad falseada, sin incurrir directamente en la mentira.

Redefinición del lenguaje: Mediante la eliminación progresiva o eliminación de las palabras que menoscaban su posición, intentar modificar o hacer desaparecer la forma de pensar que se opone a sus argumentos. Numerosos ejemplos de esto pueden verse en la literatura (la novela 1984 de George Orwell; El Cuento de la Criada de Margaret Atwood), pero también en la realidad y particularmente en la política.

Tácticas de despiste: Consiste en desviar la discusión desde un punto delicado para el demagogo hacia algún tema que domine o donde presente alguna ventaja con respecto a su oponente o contrincante. No se responde directamente a las preguntas ni a los desafíos.

Estadística fuera de contexto: Consiste en utilizar datos numéricos para apoyar una hipótesis o afirmación, pero que estando fuera de contexto no reflejan la realidad. Aquí también se cuenta el uso tendencioso de estadísticas, también conocido como demagogia numérica.

Demonización: Esta aproximación consiste en asociar una idea o grupo de personas con valores negativos, hasta que esa idea o grupo de personas sean vistos negativamente.

Falso dilema: También conocida como falsa dicotomía, hace referencia a una situación donde dos puntos de vista alternativos son presentados como las únicas opciones posibles. Como ejemplo tenemos el típico: "estás conmigo o contra mí". Supone una definición simplista de la realidad y de esa forma se consigue evitar la toma en consideración de las demás posibilidades.

[editar] Referencias

  1. Artistóteles, Política, Libro III, Cap. V, División de los gobiernos, La Editorial Virtual.
  2. Aristóteles (1874). Política, Libro 3, Cap. V.. Madrid: Medina y Navarro.
  3. Hardt, Michael; Negri, Antonio (2005). Imperio. Paidós. ISBN 978-84-493-1754-5.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

Wikcionario

PREJUICIO COGNITIVO: EL CONTROL MENTAL. El control mental es una técnica variada o conjunto de técnicas encaminadas a suprimir la personalidad de la persona, controlando y anulando su libre albedrío, para hacerla dependiente de lo dictado por otra persona u organización.

Control mental

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El control mental es una técnica variada o conjunto de técnicas encaminadas a suprimir la personalidad de la persona, controlando y anulando su libre albedrío, para hacerla dependiente de lo dictado por otra persona u organización.

Pese a que puede realizarlo cualquier colectivo, son las sectas las que más profusamente lo emplean, especialmente las sectas destructivas.

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Antecedentes del control mental [editar]

El deseo de controlar a las personas totalmente es muy antiguo y cualquier dictadura, democracia, régimen autoritario o monarquía despótica siempre han tratado de que sus ciudadanos o súbditos tengan las mismas ideas y actitudes, especialmente hacia sus dirigentes. Para esto se ha utilizado desde muy antiguo la propaganda[1] y la represión de cabecillas u organizaciones. Pero estas acciones no pueden acabar con las ideas díscolas en la totalidad de la población, pese a que sí consiguen evitar que se manifiesten abiertamente, al menos durante algún tiempo.

Para lograr acabar con las ideas de algunas personas concretas se ha recurrido a la tortura que en muchas ocasiones se limitaba a extraer confesiones (fuesen veraces o no) como en el caso de la Inquisición; pero distintas organizaciones represoras, como la CHEKA de la Revolución Rusa, descubrieron que con técnicas desorientadoras, frío, mala alimentación y presión constante podía implantar en sus torturados la idea que quisieran para que después declararan esa idea implantada ante jueces y tribunales, por ejemplo. En esto los soviéticos se convirtieron en auténticos expertos e incluso fue denunciado por Amnistía Internacional en informes sobre la utilización de la medicina para la tortura[2] entre otros, así como en una publicación específica sobre la medicina en la URSS.[3] A todas estas técnicas se las suele englobar dentro del término lavado de cerebro.

El problema del lavado de cerebro estribaba en que cuando cesaba la violencia, el miedo o la presencia de la persona que amenaza, las ideas implantadas también desaparecía y son sustituidas por las iniciales con rapidez.

Por tanto, desde el mismo momento casi que comenzó la tortura como método de represión, se percibió la poca vigencia de esta técnica y la necesidad de conseguir otras más persistentes en el tiempo. Por otra parte la tortura produce graves secuelas psicológicas en el torturador, empezando por el rechazo social que sufrían los verdugos (funcionarios del estado encargados de ejecutar, pero también torturar) y siguiendo por todo tipo de miedos, remordimientos y depresiones por tener que inflingir dolor y sufrimiento a personas contra las que en el fondo nada tiene en contra. Existen muy pocos informes sobre el entrenamiento de torturadores, por ser un auténtico secreto de estado; pero Amnistía Internacional sí tuvo acceso a uno realizado por la dictadura griega en la que se veía que para mantener un cuerpo de torturadores estable era necesarios buscar gente del medio rural que no desearan llevar esa vida, asegurarles trabajo en ciudades, ofrecer grandes sueldos y reforzarles constantemente la importancia de su misión para la patria (no para el régimen que sea), el peligro que corren si dejan de torturar y la maldad de las personas que deben torturar. Pese a todo, en actos como la Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica, se comprobó que muchos torturadores estaban profundamente arrepentidos y dolidos por sus acciones.

Estos ejemplos muestran que el lavado de cerebro no está al alcance de todas las organizaciones y cuesta muchos esfuerzos mantenerlo

Técnicas de control mental [editar]

Las técnicas de control mental no tienen por qué salir de investigaciones meticulosas y científicas, pese a que tales investigaciones puedan existir, más bien son fruto de la experiencia de personas u organizaciones que han llegado a perfeccionarlas por medio del ensayo y el error.

Asimismo, son muy empleadas por organizaciones dictatoriales como las sectas. Pilar Salarrullana hace una recopilación de ellas:[4]

  • Aislamiento del núcleo familiar y social: pese a no ser la primera en aplicarse es una de las más importantes. Consiste en ir apartando a la persona captada de su familia, sus amigos e incluso de cualquier relación con el mundo exterior a la secta o entorno que lo desea captar. Tanto es así que muchas sectas, especialmente las más destructivas, cuentan con granjas, albergues y casas particulares donde reúnen a sus fieles.
  • Agotamiento físico: se trata de llevar a los captados hasta casi el límite de sus fuerzas físicas para dificultar el pensamiento racional porque, según Pilar Salarrullana, la inteligencia de cada uno no se puede aumentar ni disminuir, razón por la cual lo que tratan las técnicas de control mental es dificultar el uso de la inteligencia individual.
  • Cambio de dieta por otra escasa de proteínas: para reducir la fuerza del cuerpo y con ella la capacidad de utilizar la inteligencia un cambio de dieta ayuda. Esto puede provocar trastornos o perdida de la menstruación de las mujeres e impotencia en los hombres.
  • Sesiones periódicas de cánticos, recitación de consignas, mantras... llegando en ocasiones a caer dormidos por el sueño, lo que incluso ayuda porque las frases se siguen oyendo, pero la persona no recuerda dónde las escuchó y quién las dijo, por lo que puede llegar a pensarse que son ideas propias, a las que siempre se las tiene gran afecto.
  • Charlas de líder de la organización y sus acólitos sobre las bondades de la organización, los riesgos de salirse y especialmente los desprecios a quienes critican o muestran actitudes díscolas.
  • Realización de agradables recibimientos, acogidas y atención a quienes llegan por primera vez o aún no cuentan con mucha experiencia. Técnica que aumenta el placer de ser parte del grupo y al mismo tiempo la dependencia de ese presunto afecto y estima. Estas recepciones deben hacerse a cada persona en solitario, si esta fuese acompañada por un amigo, por ejemplo, los esfuerzos deben encaminarse a separarlos.
  • Utilización de drogas para anular la voluntad.
  • Realización de pequeños test psicológicos para adecuar las técnicas de captación a cada persona. Un ejemplo es el experimentado por Steven Hassan en la secta Moon donde les pedían dibujar un camino, una casa y un árbol.[5]

Consecuencias del control mental [editar]

La principal consecuencia de un proceso de control mental exitoso es la implantación de la personalidad deseada sobre la anterior, pero la personalidad inicial nunca es destruida[4] y terminará por imponerse si se dan las condiciones adecuadas. Pero es difícil desprogramar a personas que no tiene una personalidad anterior que recuperar, porque no existiera todavía, como en los niños, o porque en un lapso de tiempo largo, ha sido totalmente olvidada.

Además de esta, se producen otros efectos en la persona, bien por el control mental o por los métodos para conseguirlo. La ONG española Pro-Juventud cita los siguientes:

Sociales [editar]

  1. Falta o reducción de la capacidad para relacionarse con los demás, especialmente si son extraños a la secta.
  2. Anulación de las relaciones con la familia y pérdida de amigos.
  3. Consecuencias laborales, como relegación en el puesto de trabajo o despido, por la pérdida de competitividad a causa del cansancio.
  4. Cambio de residencia.

Físicas [editar]

Dependen completamente del tipo de control mental ejercido. Pero generalmente son fatiga muscular y desgarros

Psicológicas [editar]

  1. Cambios inesperados entre la euforia y la depresión.
  2. Incapacidad de mantener relaciones afectivas con personas extrañas al entorno donde es controlado.
  3. Esclavitud involuntaria al perder la capacidad de decisión.
  4. Disminución del sentido del humor, del vocabulario y la capacidad intelectual en general, pero no de la inteligencia.
  5. Razonamiento escaso o nulo.
  6. Tendencia neurótica, psicótica o suicida.
  7. Pérdida de identidad, desdoblamiento de la personalidad, pánico, alucinaciones...

La desprogramación [editar]

Se conoce como desprogramación al proceso de liberar a alguien del control mental al que ha sido sometido. Puesto que el control es una técnica larga y compleja también lo es la desprogramación, por esa razón existen profesionales versados en la materia.

Circunstancias [editar]

Para lograr la desprogramación, especialmente del control más destructivo, es necesaria la concurrencia de varias circunstancias.[5]

  1. Separación del grupo controlador.
  2. Descanso físico.
  3. Alimentación adecuada.
  4. Perseverancia.

Técnicas [editar]

Una vez reunidas las circunstancias anteriores, expertos en el tema como Steven Hassan siguen una serie de técnicas desprogramadoras.[5]

  1. Establecer relaciones de mutua confianza.
  2. Comunicarse con la persona para conocer su situación (¿desea seguir?, ¿siente dudas sobre la bondad de los que le han controlado?, ¿está desencantado pero temeroso?...).
  3. Desarrollar modelos de identidad: cómo era la persona antes de entrar, como es el modelo de personalidad impuesto por el control mental y cual es la personalidad que adopta dentro de la estructura controladora (iniciado, con algo de responsabilidad, controlador...).
  4. Poner a las personas en contacto con la identidad original, por eso es tan difícil desprogramar a niños que no tiene una personalidad anterior que recuperar.[6]
  5. Conseguir cambiar la perspectiva desde la que mira el controlado (la que le impuso el grupo controlador).
  6. Interrumpir el autoengaño que sistemáticamente se ha enseñado a la persona controlada que haga cuando siente dudas sobre lo que le han enseñado.
  7. Terminar con las fobias que han implantado a la persona para que no abandone el grupo y mostrarle el bienestar que se puede obtener fuera del grupo.
  8. Explicar a la persona controlada las características del control mental que ha sufrido.

Bibliografía [editar]

  1. Mind Control in America, de Steven Jacobson (1985), ISBN Nº 0-911485-00-7
  2. Amnistía Internacional, Médicos, el personal de la salud ante la tortura, Madrid, EDAI, D.L., 1990
  3. Amnistía Internacional, Presos de conciencia en la URSS: su tratamiento y condiciones - informe de Amnistía Internacional. Londres, Amnesty International, D.L., 1980
  4. a b Pilar Salarrullana, Las sectas, Ediciones Temas de Hoy, Madrid, 1990, ISBN 84-7880-015-8
  5. a b c Steven Hassan, Las técnicas de control mental de las sectas y cómo combatirlas, Editorial Urano, Barcelona, 1990, ISBN 84-86344-80-8
  6. Trance-Formation Of America (Mkultra Mind Control Victim Speaks Out), de Catlileen (Cathy) Ann O'Brien & Mark Philips (1995), disponible de Brigadoon Books, The Old Bakery, Mill Street, Aberfeldy, Perthshire PH15 2BT, Escocia, o de Bridge of Love, c/o 13553 Poway Road, #170 Poway, California 92064, USA

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

PREJUCIO COGNITIVO: LA CONCIENCIA. La conciencia (del latín conscientia, propiedad del espíritu de reconocerse como sujeto de sus atributos) se define en general como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno. "Conscientĭa" significa, literalmente, "con conocimiento" (del latín cum scientĭa). En la especie Homo sapiens, la conciencia implica varios procesos cognitivos interrelacionados.

Conciencia

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase Conciencia (desambiguación).

La conciencia (del latín conscientia, propiedad del espíritu de reconocerse como sujeto de sus atributos) se define en general como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno. "Conscientĭa" significa, literalmente, "con conocimiento" (del latín cum scientĭa). En la especie Homo sapiens, la conciencia implica varios procesos cognitivos interrelacionados.

Conciencia se refiere generalmente al saber de sí mismo, al conocimiento que el espíritu humano tiene de su propia existencia, estados o actos. Conciencia se aplica a lo ético, a los juicios sobre el bien y el mal de nuestras acciones. Una persona cloroformizada recobra la conciencia al cesar los efectos del anestésico. Una persona "de conciencia recta" no comete actos socialmente reprobables.

La conciencia en psiquiatría puede también definirse como el estado cognitivo no abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos, denominados realidad. La conciencia requiere del uso de los sentidos como medio de conectividad entre los estímulos externos y sus asociaciones.

Está demostrado científicamente que otras especies animales también tienen conciencia de sí mismos.[1] [2] [3] [4] [5]

El ser humano tiene conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aúnque también el pensamiento abstracto se presenta en otras especies animales.[6] [7]

Contenido

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[editar] Conciencia e inteligencia artificial

Existen dudas sobre la naturaleza de la conciencia, y no se sabe con seguridad si la conciencia como fenómeno cognitivo es sólo el resultado de la complejidad computacional o de otros factores. Roger Penrose se ha ocupado del problema de la realidad física de la inteligencia y ha analizado diversas pretensiones teóricas por parte de la inteligencia artificial de simular o construir artefactos que posean algún tipo de conciencia.[8] [9] Penrose clasifica las posturas actuales ante la cuestión de si la conciencia es o no computable algorítmicamente:

A. Todo pensamiento es computación, es decir, en particular la percepción de uno mismo y la autoconciencia son procesos emergentes que son resultado directo de la computación o algoritmo adecuados. B. La conciencia es una consecuencia del tipo de acción física que ocurre en el cerebro, y aunque cualquier acción física puede simularse apropiada a través de medios computacionales; el hecho de que se lleve a cabo un proceso de simulación computacional del cerebro no comportaría, por sí mismo, la aparición auténtica de la autoconciencia. C. La realización de cierta actividad física en el cerebro es lo que lleva a la aparición de la autoconciencia en el ser humano; sin embargo, aunque puede ser reproducida artificialmente, dicha acción no puede simularse algorítmicamente. D. La conciencia de tipo humano no puede entenderse propiamente en términos físicos, computacionales o científicos de otro tipo.

El punto de vista D claramente niega la posibilidad de compresión científica de la conciencia y frecuentemente está asociado a ciertas posturas místicas o religiosas, y por tanto no constituye un punto de vista científico. Muchos investigadores del campo de la inteligencia artificial, en particular los más optimistas sobre sus logros, se adhieren a la postura A. John Searle sería más bien un partidario de la postura B, y el propio Penrose ha argumentado fuertemente en su trabajo por la postura C, relacionándola con varios otros problemas abiertos de la física como la teoría cuántica de la gravedad.

[editar] Referencias

[editar] Bibliografía

  • Penrose, Roger, La Nueva Mente del Emperador, Mondadori, 1991, ISBN 84-397-1786-5.
  • Penrose, Roger, Las sombras de la mente: hacia una compresión científica de la consciencia, Editorial Crítica, 1996, ISBN 84-7423-771-8.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

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PREJUICIO COGNITIVO: LA CONVERSACIÓN. Una conversación es un diálogo entre dos o más personas. Se establece una comunicación a través del lenguaje hablado (por teléfono, por ejemplo) o escrito (en una sala de chat). Es una interacción en la cual los interlocutores contribuyen a la construcción de un texto, a diferencia del monólogo, donde el control de la construcción lo tiene sólo uno. Por eso se señala su carácter dialogar. Pero, no lo hacen al mismo tiempo sino que cada cual tiene su derecho de palabra.

Conversación

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Una conversación es un diálogo entre dos o más personas. Se establece una comunicación a través del lenguaje hablado (por teléfono, por ejemplo) o escrito (en una sala de chat).

Es una interacción en la cual los interlocutores contribuyen a la construcción de un texto, a diferencia del monólogo, donde el control de la construcción lo tiene sólo uno. Por eso se señala su carácter dialogar. Pero, no lo hacen al mismo tiempo sino que cada cual tiene su derecho de palabra

La conversación puede girar en torno a uno o muchos temas y está condicionada por el contexto. En una situación informal éstos pueden variar con facilidad y sin previa organización. Los dialogantes pueden expresar su punto de vista y discutir. En cambio en otros, las posibilidades mencionadas pueden estar limitadas para uno o ambos actores.


La conversación contiene diferentes atributos que deben ser tomadas en cuenta:

 

Contenido

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[editar] Características

Como ocurre en cualquier otra actividad compartida, el primer requisito es que dos o más personas quieran conversar.

  • Los saludos: Constituyen en sí, un intercambio oral mínimo.
  • Las preguntas: Es otro recurso habitual muy utilizado para iniciar una conversación. Enunciado interrogativo.
  • Las exclamaciones: Son otras expresiones que utilizamos para iniciar una conversación.

[editar] Mantener la conversación

Los participantes deben cooperar para que la interacción se desarrolle con éxito. Esto, significa, que, deberán estar de acuerdo en: =) Mantener, o, cambiar, el, tema, el tono, las finalidades del discurso, etc.

[editar] Acabar la conversación

Acabar la conversación es una tarea delicada, una buena parte del éxito de una conversación radica en que tenga buen final. Los cierres convencionales suelen constar de cuatro partes:

[editar] Requisitos

Según Paul Grice cualquier interacción verbal está regida por el principio de cooperación: "Haz que tu contribución sea la requerida para la finalidad del intercambio conversacional en el que estas implicado". este principio básico se desglosa en cuatro máximas:

  • De cantidad: Haz que tu contribución sea tan informativa como sea necesario.
  • De cualidad: Haz que tu contribución sea verdadera.
  • De relación: Sé pertinente, no digas algo que no viene al caso.
  • De manera: Sé claro, evita la ambigüedad, sé breve, sé ordenado.

[editar] Tipos de Conversación

Estructurada, aquella que es preparada y generalmente es definida previamente como discursos o conferencias.

cotidiana,espontanea, se pueden tomar en algunos programas en vivo, de la radio o television

[editar] Estructura de la conversación

La conversación suele presentar la siguiente estructura:

Apertura: indicación del deseo de entablar el dialogo mediante una invocación al destinatario. También consiste en un saludo o llamada de atención con los que se da inicio a la conversación.

Orientación: en esta frase se introduce el tema o se orienta la conversación hacia él.

Desarrollo: está formado por las distintas intervenciones de los interlocutores en la que estos intercambian sus opiniones sobre el tema inicial y van introduciendo temas nuevos durante el cual se puede incluir una secuencia narrativa, descriptiva, argumentativa, etc.

Conclusión: clausura del tema para finalizar el diálogo o introducir un nuevo tema, que formará un nuevo núcleo transaccional.

Cierre: es la parte final, en la que se da por concluida la conversación con alguna fórmula de despedida.

[editar] Véase también

  • Pragmática y los subtemas de Principio Cooperativo y Actos de Habla

[editar] Enlaces externos

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