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PENSAMIENTO MÁGICO2: FANTASÍA Y PENSAMIENTO MÁGICO. El género fantástico, comúnmente llamado fantasía, es un género artístico de ficción en el cual los elementos principales del argumento son imaginarios, irreales y sobrenaturales.

Género fantástico

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Los elementos del género fantástico atraviesan obras muy diversas como el Decamerón de Boccaccio, donde se hace refrerencia a un supuesto jardín encantado.

El género fantástico, comúnmente llamado fantasía, es un género artístico de ficción en el cual los elementos principales del argumento son imaginarios, irreales y sobrenaturales.

En su sentido más amplio, el género fantástico se halla presente en la literatura, cinematografía, historieta, videojuegos, juegos de rol, pintura, escultura, drama y, sobre todo, en la mitología y relatos antiguos, donde tuvo su origen. Se caracteriza por no dar prioridad a una representación realista que respete las leyes de funcionamiento del mundo real. En ese sentido se suele decir que el género fantástico es subversivo, pues viola las normas de la realidad.

Generalmente se lo distingue de otras formas artísticas como la ciencia ficción –en la que también se subvierten los mecanismos de funcionamiento de la realidad conocida– aduciendo que la causa de los fenómenos observados en obras de corte fantástico siempre tienen que ver con fuerzas sobrenaturales mientras que en la ciencia ficción hay causas “cientifizadas”, con explicaciones que buscan la racionalidad dentro de su ruptura con el orden conocido.

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Definición [editar]

Son muchas las definiciones que se han hecho en torno al fantástico en general y a la literatura fantástica en particular. En el primer caso suele reconocerse a todas aquellas obras en las que irrumpe lo inesperado, lo sobrenatural, aquello que resulta contradictorio para con la realidad del receptor y que es resultado de un pensamiento que trasciende las normas de dicho orden. Esta definición tan amplia es la que suelen ofrecer los diccionarios como el de la Real Academia Española: «Ficción, cuento, novela o pensamiento elevado e ingenioso».[1]

Vladimir Soloviov.

Las definiciones en sentido estricto –aquellas que se aplican al estudio de relatos de corte fantástico– son muchas y por lo general encontradas entre sí. Por lo general la teoría literaria tiende a dividir aquello que las definiciones en sentido amplio diluyen. Así, a través de las diferentes teorizaciones suele encontrarse como elemento común la separación del fantástico de acuerdo a propiedades como el valor del incidente sobrenatural, su causa, y la reacción despertada en el lector.

Tanto Marcel Schneider como Eric S. Rabkin clasificaron en sus respectivos estudios como relato fantástico a todo tipo de ficción no-realista. Rabkin incluso ha ido más allá englobando el relato policial y la ciencia ficción dentro del mismo grupo.[2]

Según Vladímir Soloviov «En lo fantástico verdadero, siempre existe la posibilidad exterior y formal de una explicación simple de los fenómenos, pero al mismo tiempo esa explicación está privada por completo de probabilidad interna».[3] Para Louis Vax el relato fantástico presenta hombres comunes del mundo real ubicados repentinamente ante un fenómeno inexplicable.[4] Para Dostoievski , el verdadero exponente del género no debe romper nunca el enigma que mantiene al lector dudando de los orígenes e la ruptura con la legalidad. «Lo fantástico debe estar tan cerca de lo real que uno casi tiene que creerlo».[5]

Definición de Maupassant [editar]

Guy de Maupassant.

Guy de Maupassant realizó una suerte de esbozo de lo que luego sería la definición de Todorov. Mauppasant distinguió lo fantástico de otras dos formas parecidas que son lo maravilloso y lo insólito, definiendo más bien las propiedades del primero por oposición al fantástico que las del segundo. La diferencia radicaría en que el cuento de hadas (prototipo de lo maravilloso para el escritor) permite racionalizar los elementos sobrenaturales mientras que el verdadero fantástico permanece en una zona de ambivalencia entre respuestas netamente racionales y respuestas sobrenaturales explicadas al lector.

Maupassant también insistió en la importancia del temor en la identificación del relato fantástico, miedo que deviene de la inseguridad a la que el arrastrado el lector. Todorov, por el contrario considera que «El temor se relaciona a menudo con lo fantástico, pero no es una condición necesaria de su existencia».[6]

Definición de Todorov [editar]

Una de las posiciones más difundidas es la del crítico estructuralista Tzvetan Todorov y su ensayo Introducción a la literatura fantástica. Siguiendo algunas de las características de la definición de Guy de Maupassant, Todorov profundizó la definición y nombró las dos características que identifican al género fantástico: la vacilación del lector en torno a los fenómenos narrados y,[nota 1] [nota 2] por otro lado, una forma de leer dichos fenómenos que no sea alegórica ni poética.[nota 3] [7]

Con estas condiciones en mente, Todorov opone lo que él llama fantástico puro a otros dos conceptos lindantes:

Lo fantástico ocupa el tiempo de esta incertidumbre; en cuanto se elige una respuesta u otra, se abandona lo fantástico para entrar en un género vecino: lo extraño o lo maravilloso. Lo fantástico es la vacilación que experimenta un ser que sólo conoce las leyes naturales, ante un acontecimiento al parecer sobrenatural.[8]
Henry James, autor de Otra vuelta de tuerca.

Lo extraño o insólito es una categoría que agrupa a aquellos relatos en los cuales las causas, aparentemente sobrenaturales e inexplicables por vías racionales terminan por tener una explicación que concuerda con las leyes del mundo cognoscible,[9] como ocurre en el cuento “Los crímenes de la Rue Morgue” de Edgar Allan Poe o en las ficciones góticas de Clara Reeve o Ann Radcliffe.[10] Lo maravilloso sería aquello que se ubica en el lado opuesto a lo insólito, siendo aquel conjunto de obras en que la incertidumbre es despejada pero su explicación remite a nuevas leyes que no van de acuerdo a la realidad conocida, lo que ocurre en las obras de Walpole.[9] Así, el estudioso señala que el fantástico propiamente dicho es escaso y abarcaría ejemplos como Otra vuelta de tuerca de Henry James,[10] donde la intriga no es resuelta o Manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki.

Todorov amplió su clasificación diciendo que lo maravilloso corresponde a lo desconocido, lo que está por venir –por lo tanto corresponde al tiempo futuro– y lo extraño a una experiencia previa en la cual se produce la irrupción de lo anormal –por lo tanto corresponde al pasado–.[11] Además, estas dos formas que se hallan a ambos lados del fantástico tienen subdivisiones: la zona de lo insólito que linda con lo fantástico se llama fantástico-insólito.[12] Allí hay explicaciones racionales a las dudas despertadas por el texto, pero abundan las coincidencias sospechosas; "La caída de la casa Usher" es el ejemplo que Todorov esgrimió para ilustrar este punto. El extremo de esta forma está en lo extraño-puro, donde las explicaciones racionales son perfectamente plausibles como exégesis de incidentes en apariencia sobrenaturales -como ocurre en muchas novelas policiales que coquetean con la idea de un crimen cometido por fuerzas sobrehumanas-. Lo fantástico maravilloso, por otro lado, es lo más cercano al fantástico puro,[13] pero en él se acepta la exégesis irracional tras la duda inicial. En lo maravilloso puro –cuyos límites no están muy bien definidos según el estudioso– los eventos anormales son comunes y no reciben reacción particular por parte de lo personajes o el lector.[14]

Las propuestas de Todorov, no obstante, han recibido algunas críticas y objeciones por su enfoque cerrado. En su prólogo a la Introducción a la literatura fantástica, Elvio Gandolfo escribió acerca de las conclusiones del estudio que

Según una e ellas, lo fantástico propiamente dicho habría durado apenas unas décadas del siglo XIX […] Aplicada al extremo, la definición deja un porcentaje más alto de relatos fuera que los que abarca, y limita demasiado su alcance en el tiempo. Por otra parte la definición de ese tono como “género” le hace tratar sin demasiada definición a géneros indiscutibles como el policial y, sobre todo, la ciencia-ficción, erróneamente considerada casi como una sucursal de lo fantástico.[15]

La crítica de Gandolfo apunta a que Todorov consideró que la irrupción del psicoanálisis liquidó el componente irracional produciendo la muerte del género.[2] Rosemary Jackson también habla de las limitaciones del estudio de su colega pero adujo que Todorov no tuvo en consideración las ventajas del enfoque psicoanalítico para abordar los relatos fantásticos.

Definición de Rosemary Jackson [editar]

Rosemary Jackson planteó modificaciones a ciertas fallas del modelo propuesto por Todorov. Para la investigadora, el principal defecto de esa teoría residía en la mezcla de categorías literarias y no literarias ya que, mientras que lo maravilloso y lo fantástico pertenecen a las primeras, lo extraño o insólito no.[5]

En Fanstasy: Literatura y subversión ella propone estudiar el fantasy –término específico que utiliza– no como un género, tal y como lo hizo Todorov, sino como un modo literario. Esta perspectiva permitiría entender cómo el fantasy adopta diferentes “disfraces” en relatos de cortes tan disímiles.

Otras definiciones [editar]

La filóloga argentina Ana María Barrenechea cuestionó las limitaciones de la teoría expuesta en la Introducción a la literatura fantástica. Define la literatura fantástica de la siguiente forma: «la que presenta en forma de problemas hechos a-normales, a-naturales o irreales en contraste con hechos reales, normales o naturales».[16] El conflicto que se genera cuando los eventos anormales colisionana contra el orden de la realidad es donde la investigadora pone el acento, sosteniendo que se da una intersección de órdenes (el racional y el irracional). También discutió con Todorov en torno al sentido alegórico, ya que sostuvo el poder de la alegoría para reforzar la el entido del fantástico, sobre todo en la literatura contemporánea.[17]

La italiana Rosalba Campra define al género en torno a los silencios, comparando en algún punto la relación texto lector con un modelo de comunicación. En un relato, el silencio (término empleado para designar lo que permanece oculto) puede encontrar una resolución o no. Aquellos que permanecen en el territorio de lo enigmático corresponden al fantástico, «un silencio cuya naturaleza y función consisten precisamente en no poder ser llenado».[2]

Historia [editar]

Antescedentes [editar]

Antiguedad [editar]

Tablilla cuneiforme del Poema de Gilgamesh.

Según Jackson, los orígenes del género podrían remontarse a los mitos clásicos, las leyendas y al arte carnavalesco.[18] Su estudio también ubica la forma moderna del fantasy en la literatura gótica.[19]

Teseo asesinando al minotauro.

Las primeras muestras de elementos fantásticos pueden encontrarse, en efecto, en antiguas narraciones con fuerte presencia de elementos folklóricos, arraigadas en el imaginario colectivo. El Poema de Gilgamesh, composición sumeria del 2000 a. C., sería uno de los primeros textos que incorporaron elementos como gigantes, dioses e intervenciones sobrenaturales. [20] La influencia de este poema épico puede verse en Homero, particularmente en la construcción de Aquiles y Patroclo en La Ilíada.[21] [22] La Odisea, otro poema homérico, incluyó numerosos episodios en los cuales intervenían los dioses olímpicos con sus prodigiosos poderos así como criaturas de asombrosas habilidades.Otras obras de autores como Apuleyo (El asno de oro) o el fabulista griego Esopo también se constituyen como prototipos de ficciones correspondientes al género de lo maravilloso por el tipo de elementos que se halan en su centro.

Además de las grandes composiciones poéticas, la gran cantidad de mitos y leyendas circulantes en las culturas mesopotámica, griega y romana también presentaba constantes elementos metafísicos. Así, la canción de la diosa sumeria Inanna,[23] [nota 4] las criaturas a las que se enfrentaron los héroes Jasón y Teseo o las metamorfosis que luego describió Ovidio en su obra constituyen el muestrario de intrusiones de la magia y lo sobrenatural en lo relatos de difusión oral.

Edad media [editar]

El hipogrifo de Orlando furioso, una de las criaturas cradas ad hoc en las novelas de caballerías que no tuvieron existencia en el folklore.

Durante el medioevo prosiguió la difusión del elemento maravilloso a través de la épica y del conjunto de relatos contados por el pueblo; ambos tuvieron como denominador común a la mitología como eje de irrupción de lo sobrenatural. Diferentes ciclos mitológicos como el céltico o el escandinavo tuvieron su auge durante este período gracias a los constantes movimientos demográficos.[24] [25] La mitología céltica tuvo importante impacto en el ciclo de leyendas artúrico, que a su vez resultó una vital influencia para una de las corriente literarias que incorporó por primera vez elementos maravillosos bajo la firma de un autor: la novela de caballerías. Este género –conocido en inglés como romance–[nota 5] no sólo recuperó mitos y leyendas sino que también creó sus propios espacios y leyes de funcionamiento.[26]

Algunos de los grandes poemas del período –los sajones Beowulf y el Cantar de los Nibelungos, el Fornaldarsaga islándico, el Mahábharata indio– narraban grandes sucesos con posibles raíces históricas pero distorsionados por la intervención de lo mitológico. Otras composiciones como el Poema del Mío Cid optaron por un enfoque más realista, con alguna utilización de episodios milagrosos pero no la participación de los monstruos o criaturas prodigiosas.

En sus orígenes, el carnaval era una festividad en donde se rompían las normas de comportamiento.

A partir de algunos de estos poemas se formaron romances fragmentarios que narraban episodios de lo que alguna vez fueron esos largos poemas. Estas composiciones sufrieron las distorsiones propias de la transmisión oral y experimentaron la incursión de elementos que no se encontraban anteriormente. Según algunos estudios, muchos de estos poemas provenían en realidad de diferentes leyendas que fueron unificadas por los diversos poetas, por lo cual esta fragmentación sería una vuelta a los orígenes de los mismos.

El mito clásico pervivió gracias al impacto que la Eneida de Virgilio tuvo en la Edad Media, llegando hasta obras como la Divina Comedia. De otras procedencias son Las mil y una noches –cuyo impacto cultural se sintió más bien en el siglo XVIII gracias a su traducción–,[27] [28] que introdujo el género märchen, y el poema épico de Irán, el Shahnameh.

El carnaval, una celebración pública que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma, era el momento en que las rígidas normas de vida eran trastocadas momentáneamente. Jackson señaló la posible génesis del fantático moderno en esta festividad de origen medieval, ya que el fantástico es una expresión que, al igual que esas festividades, subvierte las normas que rigen el funcionamiento del mundo.[18]

Modernidad [editar]

Aparición sobrenatural en Hamlet.

La explosión de la novela de caballerías en el Renacimiento permitió el afianzamiento de lo maravilloso en la literatura. Estas novelas, a diferencia de la poesía épica medieval o las narraciones populares tenía un autor definido que podía controlar y subsumir los diferentes elementos que componían la cosmovisión del universo ficticio. Influenciada por la novela La muerte de Arturo (1485) de Sir Thomas Malory, esta corriente vio facilitada su desarrollo y difusión gracias a la invención de la imprenta que tuvo lugar en el siglo XV. Autores como Garci Rodríguez de Montalvo, Torquato Tasso, Feliciano Silva o Ludovico Ariosto cultivaron el género que llegó a su agotamiento tras la publicación de centenares de ejemplares, continuaciones infinitas y críticas por su estilo.[29]

Cenicienta, un popular cuento de Perault.

Las apariciones sobrenaturales también invadieron el teatro de William Shakespeare, como ocurrió en Hamlet, donde aparece la sombra del padre del protagonista para reclamar venganza.[30] En la obra hay un famoso pasaje en que Hamlet se cuestionaba si dicha aparición es en verdad su padre o un engaño del demonio, introduciendo, al menos en forma parcial, la incertidumbre que definiría al género fantástico tal y como se lo conoce actualmente. En Macbeth,Sueño de una noche de verano y La tempestad también se dan cita la magia y criaturas como los faunos. En The Faerie Queene, Edmund Spencer utilizó elementos similares en esta suerte de historia alegórica de caballeros, elfos demás criaturas.

En Francia, la presencia de lo maravilloso –o Merveilleux como se lo denominó– durante el reinado de Francisco I y sus sucesores produjo el asentamiento de los cuentos de hadas. El italiano Giambattista Basile fue uno de los primeros en recopilar y refundir cuentos populares, como ocurrió en el famoso libro Lo cunto de li cunti overo lo trattenemiento de peccerille (1634) que fue decisivo para definir el género. Su influencia se hizo sentir sobre Charles Perrault, cuyos cuentos con moralejas expresadas en versos finales neutralizarían el elemento maravilloso a favor de la alegoría, según Todorov. Madame d'Aulnoy, con sus contes de fées, fue otra autora popular cuya influencia en el uso de elementos folklóricos llegó hasta el romanticismo.[31] [32]

El encadenamiento de Prometeo en una pintura manierista.

Sin embargo, durante el Renacimiento y el período barroco -especialmente con el racionalismo impuesto por los iluministas-, la fantasía atravesó un tiempo de profundo descreimiento y vacío. Desde el renacimiento, la mitología fue reutilizada en forma decorativa y, en el mejor de los casos, alegórica., para diferenciarse de la concepción medieval del mundo.[33] [nota 6] El arte barroco, como apuntó Carlos García Gual, hizo un uso meramente estético de la mitología clásica.[34] Incluso, esta recuperación nostálgica -y algo irónica- produjo una mezcla de motivos helénicos con mitos de otras culturas.[35] Francia fue uno de los pocos países donde el iluminismo y lo fantástico no tuvieron enfrentamientos tan fuertes, desarrollándose toda una tradición de relatos hacia fines del siglo XVII. Además, el fuerte impacto que tuvieron posteriormente autores realistas como Daniel Dafoe, Henry Fielding o Samuel Richardson condenaron a la fantasía a los márgenes de la producción literaria.[36] La publicación del Malleus Maleficarum (El martillo de las brujas) y el movimiento inquisitorial habían contribuido al desprestigio de lo sobrenatural, a no ser que cumpliese con funciones alegóricas o pedagógicas como ocurría con los cuentos de hadas.

Durante el siglo XVIII, otras disciplinas artísticas como la ópera incorporaron cada vez más elementos fantásticos como ocurrió con La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart. La opera, como lo hizo desde su nacimeinto, reutilizó la mitología pero gracias a Mozart acentuó una tendencia que conviertió esta utilización en algo más serio que en la opera buffa italiana.

Edad contemporánea: los orígenes del fantástico epropiamente dicho [editar]

Romanticismo y gótico [editar]

Los relatos góticos de autores como Horace Walpole (El castillo de Otranto) o Matthew Gregory Lewis (El monje) estarían entre los primeros autores modernos de ficciones fantásticas junto al alemán E. T. A. Hoffmann. No obstante, las diversas teorías genéticas apuntan no a los orígenes modernos sino a la época de la cultura oral, al folklore y la difusión de relatos boca a boca como verdadera fuente del género.[37]

La transformación del fantástico moderno fue analizada por Maupassant, quien sostuvo que los cambios en diferentes aspectos de la vida (educación, economía, jurisprudencia, religión) produjeron que el sujeto moderno abandonara las supersticiones o que al menos no fuese tan crédulo como antes.[10] Por ese motivo, sumado a la existencia de un autor tangible –de lo cual carecía el relato folklórico–, los escritores debieron ingeniárselas para producir los efectos propios del género sirviéndose de nuevos medios.

Características [editar]

Los rasgos del género fantástico se basan en la inclusión de elementos fantásticos en la coherencia interna. Dentro de esa estructura, cualquier tipo de elemento fantástico es posible: puede tratarse de fenómenos ocultos en un mundo aparente real, puede trasladar a los personajes de un mundo con tales elementos, o puede que el argumento se produzca totalmente en un mundo fantástico, donde estos elementos son parte del mismo.

Aunque los elementos irreales e imaginarios sean la base de la trama, esta debe tener su propia coherencia, ya que si no pertenecerá al género surrealista y no al fantástico.

Medios [editar]

Los gnomos, al igual que otras criaturas, pueblan obras fantásticas, generalmente de corte maravilloso.

El fantástico es un género popular, después de haber encontrado un lugar para sí mismo en casi todas los medios. Si bien la arte fantástico y recientemente las películas fantásticas han sido cada vez más populares, es la literatura fantástica quien ha sido siempre el medio primordial del género. Asimismo, los juegos y videojuegos de rol fantástico han sido las bases del género RPG.

Subgéneros [editar]

La evoluciones del género fantástico moderno han generado muchos nuevos subgéneros sin una clara contrapartida en la mitología o el folclore, aunque la inspiración en estos sigue siendo el tema más recurrente. Los subgéneros fantásticos son numerosos y muy diversos, y con frecuencia se superponen con otras formas de ficción en casi todos los medios en los que se producen. Cabe hacer especial mención en los subgéneros de ciencia ficción y terror.

Notas [editar]

  1. «Lo fantástico implica entonces una integración del lector al mundo de los personajes; se define por la percepción ambigua que tiene el propio lector de los acontecimientos relatados» (pág 30).
  2. Todorov aclara que la vacilación debe estar en el lector, y no necesariamente representada dentro de la obra. Puede darse el caso de que en una obra de ficción ninguno de los personajes admita la posible interpretación sobrenatural, como es el caso de Vera de Villiers de l'Isle-Adam, pero por lo general la vacilación se da en ambas partes (pág. 31).
  3. Si los fenómenos son interpretados en un sentido poético la vacilación quedará anulada ya que la poesía no busca una construcción coherente de imágenes como sí lo hace el relato fantástico. Si se realiza una lectura alegórica se suprime la incertidumbre ya que en la alegoría el sentido literal es desechado para captar el subtexto –generalmente de corte moral– que yace bajo la superficie textual, como suele ocurrir en los cuentos de hadas de Perrault (pág. 32).
  4. En su ensayo El héroe de las mil caras, Joseph Campbell analiza una narración en verso sobre la diosa sumeria centrándose en las diversas pruebas que el personaje soporta. Campbell analizó mitos y ficciones populares desde la perspectiva del psicoanálisis y la antropología estableciendo que las diferentes etapas que comparten todos los relatos analizados y las intervenciones de lo no humano tienen sus raíces en cuestiones psicológicas analizadas anteriormente por C. G. Jung.
  5. Hay que distinguir lo que en castellano se conoce como romance (aquellas composiciones narrativa en verso que derivan de la épica franco-castellana y que forman el romancero) y el romance, composiciones narrativas en verso o en prosa que cuentan las hazañas de héroes como Arturo o sus seguidores (Sir Gawain y el Caballero Verde) o el Amadís de Gaula en la obra de Garci Rodríguez de Montalvo. El término anglosajón romance designaría lo que en español se denomina novela de caballerías
  6. «Hay una enorme riqueza figurativa, como si la mitología fuera un libro de imágenes vistosas y lúdicas, y, en contraste, una gran pobreza hermenéutica» (pág. 212).

Referencias [editar]

  1. Real Academia Española. «Fantasía». Diccionario de la lengua española. Consultado el 14 de febrero de 2009.
  2. a b c Bocanegra, Vanesa. «Teorías sobre el género fantástico». Alonsoquijano.org. Consultado el 14 de febrero de 2009.
  3. Todorov, Tzvetan.Introducción a la literatura fantástica, 2005edición,Buenos Aires:Paidós, pp.24.
  4. Vax, Louis(1960).L’Art et la Littérature fantastiques.París:P.U.F., pp.5.
  5. a b Nimphie (2008). «Adaptación del texto de Rosemary Jackson: "Fantasy: literatura y subversión"». Colección Homoerótica. Consultado el 10 de febrero de 2009.
  6. Todorov.Op. cit. supra, pp.35.
  7. Todorov.Op. cit. supra, pp.31-32.
  8. Todorov.Op. cit. supra, pp.24.
  9. a b Todorov.Op. cit. supra, pp.41.
  10. a b c Escudé González, Joan. «Teoría de la literatura fantástica». Ciudad Seva. Consultado el 14 de febrero de 2009.
  11. Todorov.Op. cit. supra, pp.42.
  12. Todorov.Op. cit. supra, pp.44.
  13. Todorov.Op. cit. supra, pp.52.
  14. Todorov.Op. cit. supra, pp.54.
  15. Gandolfo, Elvio.«Prólogo»,Introducción a la literatura fantástica, 2005edición,Buenos Aires:Paidós, pp.xi.
  16. Barrenechea, Ana María(1978).nsayo de una tipología de la literatura fantástica.Caracas:Editor Monte Ávila, pp.90.
  17. «La Literatura Fantástica». Shvoong.com (marzo de 29 de 2008). Consultado el 16 de febrero de 2009.
  18. a b Jackson, Rosemary(1981).Fantasy: Literatura y subversión, 1986edición,Buenos Aires:Catálogos, pp.97.
  19. (1981)Fantasy: Literatura y subversión, 1986edición,Buenos Aires:Catálogos, pp.97.
  20. John Grant y John Clute.«Gilgamesh»,The Encyclopedia of Fantasy(en inglés), pp.410.
  21. Kakridis, Ioannis.«Introducción a la cuestión homérica»,Omiros: Odysseia(vol. I).Zacharopoulos Athens:Daidalos Press.
  22. «Poema de Gilgamesh»,Enciclopedia Encarta 2006. Consultado el 17 de febrero de 2009.
  23. Campbell, Joseph(1949).El héroe de las mil caras, 2006edición,Buenos Aires:Fondo de Cultura Económica, pp.101.
  24. Moorcock, Michael(2004).Wizardry & Wild Romance: A Study of Epic Fantasy(en inglés).MonkeyBrain Books, pp.101. ISBN 1-932265-07-4.
  25. Manlove, Colin(1992).Christian Fantasy: from 1200 to the Present(en inglés).University of Notre Dame Press, pp.12.
  26. Manlove.Idem.
  27. John Grant y John Clute.«Arabian Fantasy»,Op. cit. supra, pp.52.
  28. Thurber, James(1984).«The Wizard of Chitenango»,Robert H. Boyer y Kenneth J. Zahorski (ed.).Fantasists on Fantasy(en inglés), pp.64. ISBN 0-380-86553-X.
  29. «Novela de caballerías»,Microsoft® Encarta® 2006. Consultado el 17 de febrero de 2009.
  30. Shakespeare, William.«Acto I»,Obras completas, 1947edición,Madrid:Aguilar, pp.1130.
  31. Sprague de Camp(1976).Literary Swordsmen and Sorcerers: The Makers of Heroic Fantasy.Arkham House, pp.9-11. ISBN 0870540769.
  32. Sprague de Camp.Op. cit. supra, pp.26.
  33. García Gual, Carlos(1995).Introducción a la mitología griega.Madrid:Alianza, pp.214. ISBN 8420661651.
  34. García Gual, Carlos.Op. cit. supra, pp.216.
  35. García Gual, Idem., pp.216.
  36. Carter, Lin(1976).Realms of Wizardry.Nueva York:Doubleday Books and Company Garden City, pp.xiii-xiv.
  37. Bocanegra, Vanesa. «Orígenes de la literatura fantástica». Tumba Abierta. Consultado el 14 de febrero de 2009.

Bibliografía [editar]

  • Grant, John y John Clute.The Encyclopedia of Fantasy. Nueva York: St. Martin's Griffin, 1999. ISBN 0-312-19869-8.
  • Ellis, Markman. The History of Gothic Fiction. Edinburgo: Edinburgh Univertsity Press, 2000. ISBN 07486 11959
  • Ferreras, Daniel F. Lo fantástico en la literatura y el cine: De Edgar a. Poe a Freddy Krueger‎. Ediciones VOSA, 1996. ISBN 84-8218-020-7
  • Jackson, Rosemary. Fantasy: Literatura y subversión. Buenos Aires: Editorial Catálogos, 1986.ISBN 950-9314-20-X
  • Morillas Ventura, Enriqueta. El relato fantástico en España e Hispanoamérica‎. Michigan: Sociedad Estatal Quinto Centenario, 1991. ISBN 84-7844-101-8
  • Risco, Antonio. Literatura fantástica de lengua española: Teoría y aplicaciones. Taurus, 1987.
  • Todorov, Tzvetan. Introducción a la literatura fantástica. Buenos Aires: Editorial Paidós, 2006. ISBN 978-970-633-037-6 ISBN 84-306-2179-2

Véase también [editar]

PENSAMIENTO MÁGICO2: LA ALEGRÍA Y EL PENSAMIENTO MÁGICO. La alegría es una de las emociones básicas del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la tristeza y la sorpresa. Según Renny, Escritor y Orientador de la Conducta, es un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía y una poderosa disposición a la acción constructiva, que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos.

Alegría (emoción)

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Para otros usos de este término, véase Alegría.

La alegría es una de las emociones básicas del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la tristeza y la sorpresa. Según Renny, Escritor y Orientador de la Conducta, es un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía y una poderosa disposición a la acción constructiva, que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos.








Enlaces externos [editar]

PENSAMIENTO MÁGICO2: AGRESIVIDAD Y PENSAMIENTO MÁGICO. El término agresividad hace referencia a un conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea física hasta los gestos o expansiones verbales que aparecen en el curso de cualquier negociación. La palabra agresividad procede del latín, en el cual es sinónimo de acometivididad. Implica provocación y ataque. Es un concepto originario de la biología, que ha dado relevancia a su vínculo con el instinto sexual y el sentido de territorialidad, que también es asumido por la psicología.

Agresividad

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El término agresividad hace referencia a un conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea física hasta los gestos o expansiones verbales que aparecen en el curso de cualquier negociación. La palabra agresividad procede del latín, en el cual es sinónimo de acometivididad. Implica provocación y ataque.

Es un concepto originario de la biología, que ha dado relevancia a su vínculo con el instinto sexual y el sentido de territorialidad, que también es asumido por la psicología.

Como adjetivo, y en sentido vulgar, hace referencia a quien es propenso a faltar al respeto, a ofender o a provocar a los demás. Se presenta como una mezcla secuenciada de movimientos con diferentes patrones, orientados a conseguir distintos propósitos. La conducta agresiva es una manifestación básica en la actividad de los seres vivos. Su presencia en la totalidad del reino animal y los resultados de las investigaciones sobre la misma le dan el carácter de fenómeno "multidimensional" (Huntington y Turner, 1987; Mos y Oliver, 1988).

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Consecuencias negativas de la agresividad [editar]

La agresividad tiene su origen en multitud de factores, tanto internos como externos, tanto individuales como familiares y sociales (económicos y políticos, en este último caso). La adicción a sustancias (las popularmente denominadas "drogas") y los cambios emocionales del individuo, tanto a un nivel considerado no patológico por los especialistas en salud mental como a un nivel considerado patológico (neurosis, depresión, trastorno maníaco-depresivo o trastorno bipolar) pueden generar también comportamientos agresivos y violentos. La agresividad puede presentarse en niveles tan graves que puede generar comportamientos delictivos, o por lo menos obligar a que se remita a quien padece este tipo de conductas a un centro psiquiatrico. La agresividad patológica puede ser autodestructiva, no resuelve problemas, no es realista y es consecuencia de problemas emocionales no resueltos y también de problemas sociales diversos. La agresividad es, como la ansiedad, un comportamiento o conducta que, a cierto nivel, se considera normal, funcional y necesaria para la supervivencia y la vida cotidiana pero que, a ciertos otros niveles, se considera anormal, disfuncional y generadora de muchos otros problemas de salud. La agresividad puede llegar a ser devastadora contra los que nos rodean o contra nosotros mismos. Cuando no somos capaces de resolver un problema, nos desesperamos y, para salir de la desesperación, generamos una rabia terrible, que, si no es canalizada, puede ser destructiva.

Aparte de causar daño físico a las víctimas, puede servir para coaccionar e influir en la conducta de otras personas, para demostrar el poder que se tiene entre los subordinados y para conseguir una reputación e imagen de líder. Una de las formas de manejar nuestra ansiedad es por medio del poder, y la agresividad genera miedo en los demás. Y el miedo genera una sensación de poder.

Las personas que suelen ser muy agresivas necesitan ayuda por parte de profesionales de la salud mental (psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, neurólogos, incluso etólogos). Entre otras muchas consideraciones, las frustraciones generan agresividad porque no es posible conseguir aquello que se desea. La agresividad se puede dirigir hacia lo que genera la frustración, ya sea mediante agresión física o verbal o indirecta, desplazando la agresión hacia una tercera persona o hacia un objeto.

Una persona agresiva impone su punto de vista, su definición del problema, sus derechos o la satisfacción de sus necesidades, empleando estrategias que generan miedo, culpa o vergüenza. Esto lo hace mediante violencia física o violencia verbal. Es una estrategia muy efectiva, pero si es demasiado explícita puede verse seriamente castigada por la sociedad.

Tipos de agresividad [editar]

  • Agresividad física (golpes, patadas, etc).
  • Agresividad verbal (insultos).
  • Agresividad facial (gestos).
  • Agresividad indirecta (hacia objetos de la persona afectada).

Manifestaciones de la agresividad [editar]

La agresividad puede manifestarse en cada uno de los niveles que integran al individuo: físico, emocional, cognitivo y social. Su carácter es polimorfo.

Se puede presentar en el nivel físico, como lucha con manifestaciones corporales explícitas. En el nivel emocional puede presentarse como rabia o cólera, manifestándose a través de la expresión facial y los gestos o a través del cambio del tono y volumen en el lenguaje, en la voz. Desde un nivel cognitivo puede estar presente como fantasías destructivas, elaboración de planes agresivos o ideas de persecución propia o ajena. El nivel social es el marco en el cual, de una manera o de otra, toma forma concreta la agresividad.

En el marco jurídico se puede entender como un “acto contrario al derecho de otro”. El término agresor se aplica a la “persona que da motivo a una querella o riña, injuriando, desafiando o provocando a otra de cualquier manera” (Diccionario de la lengua española).

Como conducta social puede implicar lucha, pugnacidad y formar parte de las relaciones de poder/sumisión, tanto en las situaciones diádicas (de dos personas) como en los grupos.

En su sentido más estricto, puede entenderse como "conducta dirigida a causar lesión física a otra persona". La intención de causar daño puede manifestarse de distintas maneras, unas más implícitas y ritualizadas (enseñar las uñas, gruñir,...), otras más explícitas (golpear, arañar,...).

La agresividad presenta elementos de ataque y retirada. Por ello, se implica con otras conductas de autoprotección. Amenaza, ataque, sumisión o huida se presentan muy asociadas en la naturaleza.

El término violencia se refiere a un tipo de agresividad que está fuera o más allá de "lo natural" en el sentido adaptativo, carácterizada por su ímpetu e intensidad.

Para Weisinger (1988), en la raíz de la conducta agresiva está la ira. La define como "una sensación de disgusto debida a un agravio, malos tratos u oposición. Y que normalmente se evidencia en un deseo de combatir la posible causa de ese sentimiento".

Considerando la existencia de cuatro emociones básicas: alegría, tristeza, miedo y rabia, esta última sería la más próxima a la ira. Cuando se manifiestan en sentido pleno, la rabia es una emoción incompatible sincrónicamente con la tristeza, del mismo modo que lo son entre sí el miedo y la alegría. Tanto la rabia como la alegría tienen un carácter expansivo. Por su parte, la tristeza y el miedo se manifiestan corporal y cognitivamente con carácter retractivo.


Referencias [editar]

Véase también [editar]

PENSAMIENTO MÁGICO2: IDEALIZACIÓN Y PENSAMIENTO MÁGICO. La Idealización es el proceso por el cual los modelos científicos asumen hechos sobre los fenómenos que se modelan que son ciertamente falsos. Frecuentemente, los principios asumidos se utilizan para hacer que estos modelos sean más sencillos de comprender o resolver. Muchas veces la idealización no perturba la exactitud predictiva del modelo por distintas razones. La mayor parte de los debates sobre la utilidad de un modelo en particular suelen ser sobre lo apropiado de sus idealizaciones.

Idealización

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La Idealización es el proceso por el cual los modelos científicos asumen hechos sobre los fenómenos que se modelan que son ciertamente falsos. Frecuentemente, los principios asumidos se utilizan para hacer que estos modelos sean más sencillos de comprender o resolver. Muchas veces la idealización no perturba la exactitud predictiva del modelo por distintas razones. La mayor parte de los debates sobre la utilidad de un modelo en particular suelen ser sobre lo apropiado de sus idealizaciones.

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Primeros usos [editar]

Galileo utilizó el concepto de idealización para formular las leyes de la caída libre. En su estudio de los cuerpos en movimiento, estableció experimentos que asumían superficies sin fricción y esferas perfectas[1] la crudeza de los objetos cotidianos tienen el potencial de oscurecer su esencia matemática, y la idealización se usa para combatir esta tendencia. El ejemplo mejor conocido de idealización en los experimentos de Galileo es su análisis de porqué existe el movimiento. En ellos predijo que si una bola de esfericidad perfecta rodara sobre un plano perfectamente horizontal, nada detendría a la bola. Esta hipótesis se acepta asumiendo que no existe resistencia del aire.

Otros ejemplos de idealización [editar]

otros ejemplos del uso de la idealización en física es la ley de Boyle sobre los gases perfectos:

Dados cualquier x e y, si todas las moléculas en X e Y son perfectamente elásticas y esféricas, poseen iguales masas y volúmenes, tienen un tamaño insignificante y no ejercen fuerzas entre si excepto durante las colisiones, entonces si X es un gas e Y es la masa dada de X que está contenido en un recipiente de tamaño variable y la temperatura de Y se mantiene constante, entonces cualquier descenso en el volumen de Y incrementa la presión de Y proporcionalmente y vice versa.

En físicase suelen resolver sistemasNewtonianos sin fricción. Aunque sabemos que la fricción está presente en los sistemas reales, resolviendo el modelo sin fricción hacemos aproximaciones al comportamiento de los sistemas reales en los cuales ésta es despreciable. Otra disciplina, la geometría surge gracias al proceso de idealización porque en su propio objeto estudia una idea universal de los entes, formas y figuras. Los Círculos, esferas , rectas y ángulos son elementos esenciales de esta disciplita, todos los cuales serían prácticamente imposibles sin idealizarlos.

Así como el método de la idealización fue utilizado en el estudio de la física y las matemáticas, Charles Darwin introdujo el método de la idealización en biología. Este principio asistió, en no poco, a la teoría de Darwin de la evolución para que adquiriese madurez científica. También se ha dicho que Karl Marx utilizó la idealización en las ciencias sociales (Id). De modo similiar, en los modelos económicos se asume que disponen de una racionalidad máxima y eligen de modo racional. Esta asunción, aunque se sabe que es conculcada por los seres humanos reales, nos pueden frecuentemente proporcionar aproximaciones útiles al comportamiento de las poblaciones humanas.

En psicología, la idealización se refiere a una persona que percibe que otra es mejor (o tiene atributos más deseables) de los realmente probados por la evidencia. Esto sucede a veces en los conflictos sobre la custodia de los hijos. Los hijos monoparentales frecuentemente pueden imaginar ("idealizar") que el progenitor (ideal)ausente tiene las características de un padre/madre perfecto. Pero para él, imaginar es preferible a la realidad. Al encontrarse con el verdadero progenitor, el hijo será feliz por un momento, pero se decepcionará más tarde cuando aprenda que no cuidó realmente de él como lo hizo el otro progenitor que actuó en su custodia.

A pesar del éxito conseguido por las anteriormente mencionadas disciplinas científicas, la introducción del método de idealización no nos proporciona una idea o indicador de si otra disciplina va a alcanzar de ese modo la madurez. Es más: no existe ningún algoritmo que nos pueda mostrar el efecto de la introducción de la idealización en una disciplina en la que previamente no se hubiera aplicado.

Límites de uso [editar]

Mientras que la idealización encaja muy bien en los análisis utilizados por ciertas disciplinas científicas, ha sido tradicionalmente rechazado por otras. Por ejemplo, la extensión de la idealización en el estudio de los fenómenos mentales ha sido firmemente rechazada. Husserl,que conocía y reconocía la importancia de la idealización, rechazó ampliar su uso en los estudios de la conciencia. Husserl se oponía a la aplicación de la idealización al estudio de los objetos que pertenecían al dominio de lo mental, puesto que pensaba que los fenómenos mentales no se prestan a la idealización, puesto que ésta no revela la esencia de los fenómenos mentales.

Aunque el método de idealización de Galileo se considera como uno de los elementos esenciales de la ciencia moderna, es a pesar de ello la fuente de una controversia contínua en la literatura de la filosofía de la ciencia.Nancy Cartwright sugirió que la idealización Galileana presupone tendencias o capacidades en la naturaleza y que esto permite su extrapolación más allá del caso ideal. Continúa afirmando que el método de idealización de galileo no se aplica a la descripción del comportamiento de los objetos individuales en el mundo real. las leyes creadas mediante el uso de la idealización -las leyes de los gases, las de Newton, etc. - describen solamente la conducta de de los cuerpos ideales. Su conducta solo se puede afirmar cuando se han eliminado o asumido un número considerable de factores.

Referencias [editar]

  • Mansoor Niaz, The Role of Idealization in Science and Its Implications for Science Education, Journal of Science Education and Technology, Vol. 8, No. 2, pg 146, 1999.
  • Andrzej Klawiter, Why Did Husserl Not Become the Galileo of the Science of Consciousness?, Posnari Studies in the Philosophy of the Sciences and the Humanities, Vol. 82, pg. 254, 2004.
  • William F, Barr, A Pragmatic Analysis of Idealization in Physics, Philosophy of Science, Vol. 41, No. 1, pg 48, Mar. 1974.

 

PENSAMIENTO MÁGICO2: CANTO Y PENSAMIENO MÁGICO. El canto es la emisión controlada de sonidos del aparato fonador (voz), siguiendo una composición musical. El canto tiene un rol importante dentro de la música porque es el único medio musical que puede integrar texto a la línea musical.

Canto

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Para otros usos de este término, véase Canto rodado.

El canto es la emisión controlada de sonidos del aparato fonador (voz), siguiendo una composición musical. El canto tiene un rol importante dentro de la música porque es el único medio musical que puede integrar texto a la línea musical.

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Introducción [editar]

Hay diferentes técnicas de canto que se aplican según el estilo musical en que se canta. En la ópera se aplica la técnica del canto lírico (también bel canto), mientras que en el canto popular la pauta es lograr un sonido semejante al de la voz hablada.

En el ámbito del arte flamenco, se emplea la denominación de cantaor para referirse a los vocalistas musicales, mientras que cante se refiere a la acción de cantar cualquier canto popular andaluz o próximo.

Formación [editar]

La formación de cantante de ópera, cantante de musical o cantante de concierto en un conservatorio dura por lo menos 5 años. Para estudiar canto, un examen de admisión y un diagnóstico vocal son indispensables.

En la música popular, el cantante se forma comúnmente a través de experiencia práctica. Sin embargo, han surgido varias escuelas de canto popular en Europa, como la Popakademie Mannheim.

Estilos [editar]

Existen diferentes técnicas para cantar. Mientras que el cantante de ópera pretende llenar un auditorio sin ayuda técnica, en el canto popular comúnmente se utiliza un micrófono. Con el uso del micrófono, el cantante puede emitir un sonido semejante a la voz hablada sin preocuparse por el volumen.

Música clásica [editar]

En música clásica y en ópera los cantantes son clasificados, de acuerdo a su registro o tesitura, en:

Voces masculinas:

Voces femeninas:

Además existen tipos de voces masculinas que requieren una manipulación fisiológica (castración) ó un entrenamiento parcial del registro falsete:

Otros estilos [editar]

Véase también [editar]

PENSAMIENTO MÁGICO2: ENAMORAMIENTO Y PENSAMIENTO MÁGICO. El enamoramiento es un estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida. Desde el punto de vista bioquímico se trata de un proceso que se inicia en la corteza cerebral, pasa al sistema endocrino y se transforma en respuestas fisiológicas y Cambios quimicos ocacionados en el hipotalamo mediante la segregacion de Dopamina.

Enamoramiento

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El enamoramiento es un estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida. Desde el punto de vista bioquímico se trata de un proceso que se inicia en la corteza cerebral, pasa al sistema endocrino y se transforma en respuestas fisiológicas y Cambios quimicos ocacionados en el hipotalamo mediante la segregacion de Dopamina

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Elementos [editar]

  • Atracción:
  • Química: los psicólogos apuntan a que el amor, por lo menos en sus primeras fases, se abastece fundamentalmente de química. Una sustancia en nuestro cerebro denominada feniletilamina obliga la secreción de la dopamina o la norepinefrina, que por sus efectos se parecen a las “anfetaminas”, las cuales producen un estado de euforia natural cuando estamos con nuestra pareja.
  • Genética: al igual que el resto de animales, los humanos llevamos en nuestros genes el instinto de " procreación ", aunque los individuos pertenecientes al homo sapiens y muchas otras especies se relacionan sexualmente para mostrar su amor o para satisfacer su impulso sexual, no necesariamente para procrear. Científicos revelan que las sustancias químicas cerebrales se disparan en las primeras fases del amor, generando atracción y el deseo de estar juntos.

Teorías del enamoramiento [editar]

  • Imagen de pareja: afirman que nuestro aparato psíquico tiene guardada la imagen de la pareja que buscamos y que ésta despierta como una alarma cuando nos topamos con la persona que encaja con estos rasgos.
  • Correspondencia: buscamos a una persona de parecidos rasgos físicos, sociales, culturales, intelectuales, etc. con nuestra propia familia imaginaria...
  • Espejo: nos enamoramos de quien anhelamos ser o bien de lo que tiene el otro, es decir, nos sirven de espejo y por eso nos enamoramos.
  • Perpetuar la especie: la defienden algunos biólogos afirmando que buscamos a la pareja adecuada para perpetuar la especie y esto se hace después de una evaluación por "instinto" y buscamos a la mejor persona con la cual nuestros genes se mezclen de la mejor manera. Esta hipótesis tiene en cuenta la realidad animal de la persona humana, que, aunque sea sólo la parte corporal, es real. A pesar de ello, esta teoría excluye a los homosexuales y bisexuales.
  • Creación de gustos: Es cuando la persona durante la infancia empieza a cuadrar sus gustos y, conforme va creciendo, los va haciendo más sólidos. Entonces, encontramos a una persona que se asemeja a lo que se creó desde esa infancia, como por ejemplo: el color del cabello; si un niño ve a alguna niña y le gusta, y esa niña tiene un cabello de color rojo, ese color de cabello va a buscar, siempre y cuando esa persona le haya causado el impacto suficiente para crear un gusto de ese momento y desde ahí va a buscar ese estilo de cosa que le impactó. Ya cuando vamos creciendo, todas esas pequeñas cosas van armando un rompecabezas y llegamos a un punto donde ya sabemos cómo buscamos a una persona. Así pues, nos enamoraremos de la persona que más se asemeje a ese rompecabezas que nosotros tenemos de la persona que buscamos.

Características [editar]

  • Las personas más sensibles ante la persona amada reaccionan con sudoración, pulso acelerado, aumento de la presión arterial, risa floja, taquicardia, alteración de la percepción del tiempo, dolor o ansiedad en el estómago (son las vulgarmente conocidas "mariposas" del estómago).
  • Idealización de la persona.
  • Admiración de la persona.
  • Atribución de cualidades positivas evitando la crítica.
  • Necesidad de estar con la persona.
  • Agradar a la persona amada se convierte en la mayor ilusión.
  • Distorsión en la percepción del tiempo. La ansiedad da la idea de un paso más lento y el júbilo, de un paso más rápido.
  • Cualquier situación o circunstancia le recuerda la persona amada.
  • Ansiedad de estar junto a ésta y al estarlo, no querer separarse.

Bibliografía [editar]

  1. http://www.fluvium.org/textos/jovenes/jov69.htm
  2. http://dulzuragirl.blogcindario.com/2005/01/00043-las-etapas-del-amor-mas-alla-del-enamoramiento.html
  3. http://www.mujertotal.com/editorial/press/mente.asp?articleid=96&zoneid=4
  4. http://www.fortunecity.es/poetas/saber/172/amor_o_enamoramiento_index.htm
  • "Tratado del enamoramiento" de Ramiro Pinto Cañón. Editorial LapizCero", Madrid 2009

Enlaces externos [editar]

PENSAMIENTO MÁGICO2: LA ACTITUD Y EL PENSAMIENTO MÁGICO. En este sentido, puede considerarse la actitud como cierta forma de motivación social -de carácter, por tanto, secundario, frente a la motivación biológica, de tipo primario- que impulsa y orienta la acción hacia determinados objetivos y metas. Eiser[1] define la actitud de la siguiente forma: predisposición aprendida a responder de un modo consistente a un objeto social.

Actitud

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[[Archivo:Es la forma de actuar de cada persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas.

En este sentido, puede considerarse la actitud como cierta forma de motivación social -de carácter, por tanto, secundario, frente a la motivación biológica, de tipo primario- que impulsa y orienta la acción hacia determinados objetivos y metas. Eiser[1] define la actitud de la siguiente forma: predisposición aprendida a responder de un modo consistente a un objeto social.

En la Psicología Social, las actitudes constituyen valiosos elementos para la predicción de conductas.[2] Para el mismo autor, la actitud se refiere a un sentimiento a favor o en contra de un objeto social, el cual puede ser una persona, un hecho social, o cualquier producto de la actividad humana.

Basándose en diversas definiciones de actitudes, Rodríguez[2] definió la actitud como una organización duradera de creencias y cogniciones en general, dotada de una carga afectiva a favor o en contra de un objeto definido, que predispone a una acción coherente con las cogniciones y afectos relativos a dicho objeto. Las actitudes son consideradas variables intercurrentes, al no ser observables directamente pero sujetas a inferencias observables.

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Otras definiciones [editar]

Además de las definiciones mencionadas, podemos agregar las siguientes:

F. H. Allport: “Una actitud es una disposición mental y neurológica, que se organiza a partir de la experiencia que ejerce una influencia directriz o dinámica sobre las reacciones del individuo respecto de todos los objetos y a todas las situaciones que les corresponden”.

R. H. Fazio & D. R. Roskos-Ewoldsen: “Las actitudes son asociaciones entre objetos actitudinales (prácticamente cualquier aspecto del mundo social) y las evaluaciones de esos objetos”.

C. M. Judd: “Las actitudes son evaluaciones duraderas de diversos aspectos del mundo social, evaluaciones que se almacenan en la memoria”.

Kimball Young: “Se puede definir una actitud como la tendencia o predisposición aprendida, más o menos generalizada y de tono afectivo, a responder de un modo bastante persistente y característico, por lo común positiva o negativamente (a favor o en contra), con referencia a una situación, idea, valor, objeto o clase de objetos materiales, o a una persona o grupo de personas”.

R.Jeffress: "La actitud es nuestra respuesta emocional y mental a las circustancias de la vida".

Componentes de la actitud [editar]

Rodríguez[2] distingue tres componentes de las actitudes:

Componente cognoscitivo: para que exista una actitud, es necesario que exista también una representación cognoscitiva del objeto. Está formada por las percepciones y creencias hacia un objeto, así como por la información que tenemos sobre un objeto. En este caso se habla de modelos actitudinales de expectativa por valor, sobre todo en referencia a los estudios de Fishbein y Ajzen. Los objetos no conocidos o sobre los que no se posee información no pueden generar actitudes. La representación cognoscitiva puede ser vaga o errónea, en el primer caso el afecto relacionado con el objeto tenderá a ser poco intenso; cuando sea errónea no afectará para nada a la intensidad del afecto.

Componente afectivo: es el sentimiento en favor o en contra de un objeto social. Es el componente más característico de las actitudes. Aquí radica la diferencia principal con las creencias y las opiniones - que se caracterizan por su componente cognoscitivo -.

Componente conductual: es la tendencia a reaccionar hacia los objetos de una determinada manera. Es el componente activo de la actitud. Sobre este componente y la relación entre actitud-conducta, y las variables que están interviniendo, girará nuestra investigación.

Para explicar la relación entre actitud y conducta, Fishbein y Ajzen, (1980, citado en Rodríguez[2] ) han desarrollado una teoría general del comportamiento, que integra un grupo de variables que se encuentran relacionadas con la toma de decisiones a nivel conductual, ha sido llamada Teoría de la acción razonada.

La psicología social distingue un estudio de la estructura intra- aptitudinal de la actitud, para identificar la estructura interna, de un estudio de la estructura inter-aptitudinal, para buscar diferencias y similitudes entre mapas donde confluyen más actitudes.

Las funciones de las actitudes [editar]

En los procesos cognitivos, emotivos, conductuales y sociales, son múltiples. La principal función resulta ser la cognoscitiva. Las actitudes están en la base de los procesos cognitivos-emotivos prepuestos al conocimiento y a la orientación en el ambiente. Las actitudes pueden tener funciones instrumentales, expresivas, de adaptación social (como en los estudios de Sherif sobre la actitud en relación al ingroup, el propio grupo de referencia y el outgroup, el grupo externo), ego defensivo (un ejemplo clásico es el estudio sobre la personalidad autoritaria de Adorno en los años 50).

Este concepto resulta central en toda la psicología social porque tiene una aplicación en muchos campos distintos:

  • Frente a objetos o conductas especificas con finalidad predictiva de la conducta, en los estudios de mercado.
  • Grupos o minorías étnicas, mediante el estudio de los prejuicios y de los estereotipos.
  • Fines y objetivos abstractos, donde este tipo de actitud está definido como valor personal.
  • La actitud en relación a si mismo, definida como autoestima.

Actitud y sociología [editar]

El concepto de actitud, como una tendencia a responder de igual manera en iguales circunstancias, no sólo es de interés en Psicología Social sino también en Sociología.

Desde el punto de vista afectivo, es posible encontrar algunas actitudes básicas en el hombre, que servirán para describir su comportamiento social.

Baruch de Spinoza, en su “Ética” describe al amor como la tendencia a compartir penas y alegrías de nuestros semejantes, mientras que al odio lo describe como la tendencia a alegrarnos del sufrimiento ajeno y a entristecernos por su alegría.

Si a éstas actitudes les agregamos el egoísmo, como tendencia a interesarnos sólo por cada uno de nosotros mismos y a la negligencia como tendencia a desinteresarnos por todos, tenemos prácticamente cubierta la totalidad de las actitudes afectivas posibles.

Podemos decir que todo ser humano posee, en distintas proporciones, algo de amor, algo de odio, de egoísmo y de negligencia, preponderando una de ellas en cada caso.

Es posible hablar de una “actitud característica” en cada persona, por lo que habrá tantas actitudes distintas como personas existan en el mundo. Dicha actitud, precisamente, caracteriza a cada ser humano y no es algo fijo o permanente, sino que puede cambiar debido a la educación o bien a la influencia recibida desde el medio social.

Tanto en Psicología Social como en Sociología se buscan variables observables y cuantificables que sirvan de soporte a descripciones que puedan encuadrarse en el marco de la ciencia experimental, de ahí que es posible definir a la actitud característica como el cociente entre respuesta y estímulo: A = R/E

Así, la actitud del amor implica compartir penas y alegrías (que habría de ser la respuesta), mientras que el estímulo serían las penas y alegrías originales que luego habríamos de compartir.

Si asociamos el bien al amor, mientras que al odio, al egoísmo y la negligencia les asociamos el mal, disponemos de una ética elemental que podrá incluirse en una descripción compatible con el método de la ciencia.


Bibliografía [editar]

“Ética demostrada según el orden geométrico” de Baruch de Spinoza – Fondo de Cultura Económica – ISBN 968-16-0497-0

“Psicología Social” de R. Baron y D. Byrne – Editorial Prentice Hall – ISBN 0-205-18944-X

“Psicología Social” Tomo I – Plaza & Janes Editores SA – ISBN 84-01-61264-0

“Psicología de las Actitudes” de K. Young, J.C. Flügel y otros – Editorial Paidós SA

Referencias [editar]

  1. Eiser, J.R. (1989). Psicología Social. Madrid: Pirámide. ISBN.
  2. a b c d Rodríguez, A. (1991). Psicología Social. México: Trillas. ISBN.

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

 

PENSAMIENTO MÁGICO2: BELLEZA Y PENSAMIENTO MÁGICO. GLAMOUR. El glamour era el resultado del trabajo de un equipo de profesionales altamente cualificados: maquilladores, peluqueros, modistos de alta costura, etc.

 

Glamour

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Para la publicación estadounidense, véase Glamour (revista).

El glamour o glamur es un anglicismo (Ac. 2001) que designa un tipo de belleza muy elegante y sofisticado, que era característico de algunas estrellas femeninas de Hollywood en los años 1930, 1940 y 1950. Es la antítesis del tipo de belleza conocido como "girl next door" (la chica de al lado), popularizado por la revista Playboy.[1]

El glamour era el resultado del trabajo de un equipo de profesionales altamente cualificados: maquilladores, peluqueros, modistos de alta costura, etc.

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Orígenes etimológicos [editar]

La palabra glamour proviene de la palabra "grammar", que utilizaban los irlandeses para designar a personajes dotados en la lengua, como escritores o relatadores. A su paso por Gran Bretaña, la palabra pasó de "grammar" a glamour, así como pasó de designar a las personas con dotes para escribir o recitar a designar a personas que destacan por su belleza o elegancia, personas que fascinan.

Bibliografía [editar]

  • Arturo del Hoyo - Diccionario de palabras y frases extranjeras. 3ª edición. Punto de lectura. Madrid, 2002. ISBN 84-663-0810-5.
  • Dominique Paquet - La historia de la belleza. Grupo Zeta. 1998. ISBN 84-406-8464-9.

Referencias [editar]

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]