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12/05/2010

POLÍTICA7: EL GOBIERNO. El gobierno (del griego κυβερνάω o kubernao o "capitán de un barco"), en general, son las autoridades que dirigen, controlan y administran las instituciones del Estado el cual consiste en la conducción política general o ejercicio del poder del Estado. En sentido estricto, habitualmente se entiende por tal al órgano (que puede estar formado por un Presidente o Primer Ministro y un número variable de Ministros) al que la Constitución o la norma fundamental de un Estado atribuye la función o poder ejecutivo, y que ejerce el poder político sobre una sociedad.

Gobierno

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El gobierno (del griego κυβερνάω o kubernao o "capitán de un barco"), en general, son las autoridades que dirigen, controlan y administran las instituciones del Estado el cual consiste en la conducción política general o ejercicio del poder del Estado. En sentido estricto, habitualmente se entiende por tal al órgano (que puede estar formado por un Presidente o Primer Ministro y un número variable de Ministros) al que la Constitución o la norma fundamental de un Estado atribuye la función o poder ejecutivo, y que ejerce el poder político sobre una sociedad.

En términos amplios, el gobierno es aquella estructura que ejerce las diversas actividades estatales, denominadas comúnmente poderes del Estado (funciones del Estado). El gobierno, en sentido propio, tiende a identificase con la actividad política.

El gobierno no es lo mismo que el Estado, está vinculado a éste por el elemento poder. El gobierno pasa, cambia y se transforma, mientras que el Estado permanece idéntico. En ese sentido, el gobierno es el conjunto de los órganos directores de un Estado a través del cual se expresa el poder estatal, por medio del orden jurídico. Puede ser analizado desde tres puntos de vista: según sus actores, como un conjunto de funciones, o por sus instituciones.

Archivo:Objetivos del gobierno La misión del gobierno es crear un sistema de auto-protección social para y con las familias que viven en el Estado, seguro al largo plazo, autofinanciable, de muy buena calidad y sin corrupción. Prioritariamente asegurar el futuro de la salud, educación, crédito, propiedad, pensión, vivienda.

A diferencias de las ONG, la estrategia del gobierno es recaudar aportes obligatorios de todos los miembros del Estado, hechos en dinero, para construir infraestructura y empresas de servicios públicos.

Históricamente, el primer Gobierno se forma en la tribu, como una forma de coordinar el pleno aprovechamiento de los recursos humanos, Naturales, Instalaciones y herramientas, etc. de la misma, para generar el máximo de satisfactores que satisfagan las necesidades de la tribu, en alimentación, seguridad, etc.

Después, se ha establecido el "Ejecutivo" como ente coordinador, el "Legislativo" como generador de leyes y el "Judicial" como encargado de hacer que las leyes se cumplan.

Actualmente hay un grupo de investigadores y empresas seriamente preocupados por el hecho de que el gobierno es una organización de autoprotección social poco segura al largo plazo, que tal vez no sea capaz de asegurar los servicios de protección social a futuro, cuando la especie alargue su esperanza de vida por encima de los 100 años. Estos investigadores están desarrollando ONG alternativas.

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Órganos de gobiernos [editar]

Suele aludirse que el gobierno se divide en poderes, pero en realidad se divide en órganos con distintas funciones:

  • según su inicio: órganos constitucionales, investidos por la constitución como el poder legislativo o subordinados, es decir que son derivados de órganos constitucionales como el ministerio de trabajo
  • según su estructura: pueden ser simples, como un ministerio o complejos, como el poder judicial.
  • según su composición: individuales, dirigido una persona como el ejecutivo o grupales, actuados por un conjunto de persona como el congreso.
  • según sus funciones: equivalen a los poderes judiciales, legislativos y ejecutivos y los que crean convenientes.

Formas de gobierno [editar]

Artículo principal: Forma de gobierno

Una forma de gobierno es un sistema por el cual las autoridades de un estado gobierna las instituciones. Algunas de las formas de clasificar a los gobiernos es: según la época, el número de gobernantes, según la forma de ejercer el poder o la estructuración de un órgano.

Monarquía, aristocracia y república [editar]

Artículos principales: Monarquía, Aristocracia y República

Fue Aristóteles quien realizó una de las primeras clasificaciones, pues tomó en cuenta el número de gobernantes y estableció: Gobierno de uno: Monarquía, de varios: Aristocracia, de todos: República. Otro punto fue cómo era la manera en que se ejercía el gobierno; estableciendo diferencias entre las formas puras e impuras, ya que era pura cuando el gobierno se ejercía en beneficio e interés de todos y se practicaba la justicia, e impura cuando se buscaba el interés de los gobernantes. Aristóteles enlaza las formas puras con las impuras. Dice que el gobierno de uno basado en el interés general se llama Monarquía. El de algunos sea cual fuere el número, se llama Aristocracia, o sea el gobierno de los mejores; y el de todos: República.

Monarquías y repúblicas [editar]

La clasificación bipartita se remonta a Maquiavelo que dividía los gobiernos en Principados y Repúblicas, según que el gobernante estuviera sometido a las leyes que él mismo dictaba o que estuviera por encima de la ley. Montesquieu distingue las siguientes clasificaciones de gobierno: republicano, que es aquel en el cual el pueblo ejerce el poder soberano; el monárquico, gobierno de uno, pero de acuerdo a reglas fijas y establecidas; y el despótico también gobierno de uno, pero que actúa sin ley ni regla y dirige a voluntad y capricho.

Pero la clasificación que mencionan los autores como fundamental, entre las bipartitas, es la de Jellinek ya que se basa exclusivamente en el elemento jurídico.

Señala que la cuestión de las diferentes formas políticas, es la misma que las diferencias jurídicas que presentan las constituciones, o sea la forma por la cual se establece el modo de formación de la voluntad estatal. En los casos en que el Estado se forme de manera natural, habrá Monarquía; pero si se forma de manera jurídica, es decir, por un procedimiento mediante el cual se logre la conjunción de varias voluntades individuales, habrá República.

En la Monarquía todo depende de la voluntad del Monarca, la expresión de la voluntad del Estado es la manifestación de la voluntad del Rey. De esta manera se abarca la clasificación de las formas políticas existente en todas la épocas, porque lo que caracteriza el gobierno monárquico es siempre que la voluntad etática es la voluntad psicológica de una persona y lo que caracteriza a la República es que lo que se llama voluntad del Estado es el resultado de un proceso jurídico.

Democracia y totalitarismo [editar]

Los criterios de clasificación actuales se atienen más al contenido que a la forma, se trata de separar los gobiernos no por el número de gobernantes, sino por la forma cómo se ejerce el poder o según la distribución de las competencias entre el individuo y el Estado, según el modo como se toman en consideración los gobernantes los derechos individuales (libertad de opinión, de prensa, de reunión, de pensamiento, de creación, de partidos políticos, de enseñanza). Lo más correcto es separar los gobiernos en democráticos y totalitarios, según se reconozca la libertad de intervenir en el gobierno a los individuos o no, según se admitan los derechos fundamentales.

Totalitarismo [editar]

Artículo principal: Totalitarismo

La base de esta concepción es el transpersonalismo; todo lo abarca el Estado y por eso puede imponer sus ideas, su enseñanza, etc. En esta forma de gobierno todas las competencias residen en el Estado; éste orienta los individuos de tal manera que se hace necesario que sean suprimidos los derechos individuales. El Estado totalitario no se caracteriza porque en él no se votó o porque no se cuente con el apoyo de la mayoría; se caracteriza porque en él no hay auténtica libertad de opinión. Las libertades individuales son absorbidas por el estado y se ejercitan según el interés y el fin estatal. Exteriormente la organización gubernativa es muy similar a la democrática, pero es sólo aparente.

La vida política y la económica no tendrán la posibilidad de florecer fuera de las doctrinas y directivas que dominan en el gobierno.

El poder judicial estará sometido a una misma concepción y el Juez tendrá un campo de acción mucho más amplio que en la Democracia, puesto que no hay derechos individuales que salvaguardar y la justicia debe ejercerse imponiendo concepciones vagas, en función de los fines del Estado, interpretada por el Gobierno o el partido gubernativo.

El totalitarismo como bien se dice abarca todo, es un tipo de gobierno aspiradora, absorbe al individuo por completo y no acepta a las religiones por ningún motivo.

Otras clasificaciones modernas [editar]

Democracia clásica u occidental [editar]

De acuerdo con el reconocido filósofo catedrático Ismael Iván Santaella Solorio y en conjunto con catedráticos. La base es el reconocimiento a la eminente dignidad humana, basando la organización estatal en el objeto de fomentar las múltiples posibilidades que derivan de dicha persona. La forma de gobierno se basa en el predominio de la mayoría, pero con respeto a las minorías. Lo que conduce al pluripartidismo. En cuanto al funcionamiento se señala:

  • Pluralidad de órganos constitucionales y la aceptación de la teoría de separación de poderes.
  • Constitución rígida y un control de constitucionalidad de las leyes ordinarias.
  • Parlamento electivo.
  • Una amplia tutela jurisdiccional de los derechos públicos subjetivos y particularmente los derechos de la libertad civil.
  • Descentralización amplia.
  • Ideas parlamentadas.

Estado socialista contemporáneo [editar]

Artículo principal: Estado socialista

El Estado socialista se apoya en principios políticos y jurídicos contrarios, lo que produce diferencias estructurales. El Estado, está inspirado en la doctrina marxista y a menudo en la interpretación de ésta a través de los gobiernos (como fue en la Unión Soviética, el partido comunista).

La pluralidad de órganos constitucionales y división de poderes son sustituidos por una serie de órganos colegiados de elección popular directa (Soviet), con amplios poderes sobre la base de la unidad del poder estatal.

Pierde significado la rigidez constitucional y también se considera inútil el principio de inconstitucionalidad de las leyes pues los casos dudosos se resuelven a través de decisiones políticas dentro del presidium.

El Parlamento (o Soviet) puede presentarse bajo un aspecto bicameral dentro de los Estados Federales.

La tutela de los derechos públicos subjetivos pierde mucho valor, pues se considera que el Estado (y el partido) garantiza de hecho el ejercicio de todos los derechos, especialmente los sociales y económicos a los ciudadanos.

Pese a la descentralización, acogida en gran escala en los países socialistas se consagra a la vez, el principio de centralismo democrático.

Es una característica de estos Estados la socialización integral de la producción a través del sistema de planificación económica.

Democracia directa, representativa y semirepresentativa [editar]

El gobierno directo es aquel en el cual el pueblo ejerce directamente las funciones de gobierno, actúa realizando actos de gobierno sin representantes. Este régimen no existe actualmente y puede afirmarse que nunca se realizó, en Estado alguno. Sólo ha sido posible en pequeñas circunscripciones (Municipios, Cantones suizos, etc.).

Se ha dicho que en Grecia se practicó Democracia directa; lo que no es exacto, pues si bien el pueblo se reunía en el Ágora para discutir y resolver las cuestiones de gobierno, era en realidad una aristocracia ya que estaban excluidos los extranjeros, esclavos y mujeres. En la época moderna todos los autores citan como ejemplo de gobierno directo los cantones suizos. Pero en realidad esas reuniones eran esporádicas y en ellas se limitaban a votar por si o por no a los proyectos sometidos a su consideración. El gobierno directo es una forma teórica y actualmente imposible de practicar, por el aumento de población de los Estados y la complejidad de la tarea gubernativa, cada vez más técnica.

El gobierno representativo es aquel en el cual las funciones de gobierno son realizadas por los representantes del pueblo. Actualmente la casi totalidad de los regímenes de gobierno son representativos. Los gobernantes son considerados “representantes” de la ciudadanía y son ungidos en su calidad de tales mediante el sufragio. Este es el único contrato del elegido con el elector; el pueblo solamente tiene derecho de elección, la relación de representación se desarrolla a través del partido político. El representante no puede ser revocado, porque sus electores no tienen ningún contrato después del voto, salvo a través del partido político. Teóricamente el votante se inclina por un partido político por adhesión al programa de gobierno que éste propugna y vota por los candidatos de ese partido. Por esa razón el representante debiera cumplir con el programa y las autoridades del partido controlar su actuación. El régimen semi-representativo es aquel que participa de ambos sistemas; el gobierno se realiza indirectamente por medio de representantes, pero el pueblo realiza directamente algunos actos de gobierno, es decir que no limita su intervención al sufragio, sino que a veces utiliza formas de gobierno directo: plebiscitos, referendos, iniciativa popular.

Véase también [editar]

12/05/2010 12:01 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

10/05/2010

POLÍTICA7: POLITICOS. La política, del griego πολιτικος (pronunciación figurada: politikós, «ciudadano», «civil», «relativo al ordenamiento de la ciudad»), es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Es el proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo. La ciencia política es una ciencia social que estudia dicha conducta de una forma académica utilizando técnicas de análisis político; los profesionales en esta ciencia adquieren el título de politólogos, mientras quienes desempeñan actividades profesionales a cargo del Estado o se presentan a elecciones se denominan políticos. El término fue ámpliamente utilizado en Atenas a partir del siglo V antes de Cristo, en especial gracias a la obra de Aristóteles titulada, precisamente, Política. El mismo Aristóteles definía al ser humano como un animal político. También se define como política a la comunicación dotada de un poder, relación de fuerzas.

La política, del griego πολιτικος (pronunciación figurada: politikós, «ciudadano», «civil», «relativo al ordenamiento de la ciudad»), es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Es el proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo. La ciencia política es una ciencia social que estudia dicha conducta de una forma académica utilizando técnicas de análisis político; los profesionales en esta ciencia adquieren el título de politólogos, mientras quienes desempeñan actividades profesionales a cargo del Estado o se presentan a elecciones se denominan políticos. El término fue ámpliamente utilizado en Atenas a partir del siglo V antes de Cristo, en especial gracias a la obra de Aristóteles titulada, precisamente, Política. El mismo Aristóteles definía al ser humano como un animal político. También se define como política a la comunicación dotada de un poder, relación de fuerzas.

10/05/2010 09:19 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

13/03/2010

POLÍTICA, DOGMA, EDUCACIÓN, SOCIOLOGÍA Y PSICOLOGÍA: LAS DOCTRINAS Y EL RESPETO. El término doctrina puede connotar un cuerpo de dogma, tal como los religiosos promulgados por sus instituciones religiosas. También se utiliza la palabra doctrina para referirse a un principio legislativo.

Doctrina

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Doctrina, (del latín doctrina), es un conjunto coherente de enseñanzas o instrucciones que pueden ser:

En el ámbito jurídico, doctrina jurídica es la idea de derecho que sustentan los juristas, si bien no originan derecho directamente, es innegable que en mayor o menor medida influyen en la creación del ordenamiento jurídico.

El término doctrina puede connotar un cuerpo de dogma, tal como los religiosos promulgados por sus instituciones religiosas. También se utiliza la palabra doctrina para referirse a un principio legislativo.

La palabra adoctrinación (en inglés: indoctrination) ha adquirido connotaciones negativas a partir del siglo XX, viniéndo a ser sinónimo de reeducación o lavado de cerebro.

La diferencia entre doctrina y educación consiste en que en la educación se persigue que el educando (la persona a educar) permanezca lo más externamente posible a los conocimientos acumulados y los analice; mientras que en la adoctrinación, el educando permanece dentro del cuerpo de conocimientos o creencias y absorbe sus enseñanzas. Por ejemplo, estudiar teología puede considerarse como un proceso de adoctrinación, cuyo equivalente educativo sería el estudio comparativo de las religiones.

El doctrinarismo o liberalismo doctrinario es una doctrina y práctica pol´tica de los denominados doctrinarios, un grupo político e ideológico francés del siglo XIX, que influyó notablemente en España (el Partido Moderado y Donoso Cortés).

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Doctrinas ideológicas, filosóficas y religiosas [editar]

Doctrina cristiana [editar]

Véase también: Cristianismo y Evangelios

Doctrina cristiana es la de Jesucristo, interpretada de forma diferente por cada rama del cristianismo.

Doctrina católica [editar]

La doctrina católica es el conjunto de dogmas (procedentes de la Revelación a través de la Sagrada Escritura o la Sagrada Tradición y definidos por el Magisterio de la Iglesia) que la Iglesia Católica enseña como de creencia obligatoria (dogma de fe). Son aquellos que cumplen con alguno de estos requisitos:

1-Fue formalmente revelada por Dios (Ej.: la Presencia Real Eucarística).

2-Es una conclusión teológica (Ej.: la canonización de un santo)

3-Es parte de la ley natural (Ej.: la pecaminosidad de los anticonceptivos).

En cada caso, lo que lo constituye doctrina es la autoridad de la Iglesia que lo enseña. Esta enseñanza puede darse:

1-solemnemente (pronunciamientos ex cathedra por parte del Papa), o

2-por el magisterio ordinario (en el ejercicio de la Iglesia de su autoridad peremnia para enseñar).

Doctrina ortodoxa o de la cristiandad oriental [editar]

Véase también: Ortodoxia y Iglesia Ortodoxa

La principal discrepancia de la cristiandad oriental con la doctrina católica es la primacía del Papa, que se considera como simple obispo de Roma igual en jerarquía a los demás patriarcas. Otros dogmas son la polémica en torno al filioque, al pan ázimo para la eucaristía y algunos otros de naturaleza dogmática menos precisa, como los que permiten el matrimonio de los sacerdotes.

Doctrina protestante o evangélica [editar]

Martín Lutero, con sus lemas sola fides y sola scriptura, pone los dogmas bajo la sola luz de la interpretación libre de la Biblia por cada fiel (sacerdocio universal). Además de negar la autoridad del Papa, limita el número y funciones de los sacramentos, niega la utilidad de la vida consagrada y permite el matrimonio de los sacerdotes.

Calvino se distingue sobre todo por el concepto de la predestinación.

Otras iglesias reformadas (anglicanismo, episcopalianismo, presbiterianismo, metodismo, cuáqueros, etc.) tienen diferencias doctrinales más o menos acusadas entre sí y con el cristi.

Doctrinas científicas [editar]

Doctrinas militares [editar]

Véase también: Ciencia militar

Doctrina de política exterior [editar]

Artículo principal: Doctrina de política exterior

Doctrinas políticas [editar]

Enlaces externos [editar]

13/03/2010 17:15 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

07/03/2010

POLÍTICA7: LA SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. La segunda revolución industrial fue un proceso de innovaciones tecnológicas que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se sitúa habitualmente entre los años 1870 y 1914 y se caracteriza por el desarrollo de las industrias química, eléctrica, del petróleo y del acero. Otros desarrollos significativos de este período incluyen la introducción del motor de combustión interna, el desarrollo del aeroplano, la comercialización del automóvil, la producción en masa de bienes de consumo, la refrigeración mecánica y la invención del teléfono.

Segunda revolución industrial

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1.º: admisión
2.º: compresión
3.º: explosión
4.º: escape

La segunda revolución industrial fue un proceso de innovaciones tecnológicas que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Se sitúa habitualmente entre los años 1870 y 1914 y se caracteriza por el desarrollo de las industrias química, eléctrica, del petróleo y del acero. Otros desarrollos significativos de este período incluyen la introducción del motor de combustión interna, el desarrollo del aeroplano, la comercialización del automóvil, la producción en masa de bienes de consumo, la refrigeración mecánica y la invención del teléfono.

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Fuentes de energía [editar]

En la primera revolución industrial apareció el "carbón" como fuente de energía, y en la segunda los siguieron los "hidrocarburos" (Petróleo) y la electricidad como fuente de energía (como principales innovaciones del s.XX).

Electricidad [editar]

La energía eléctrica fue muy importante, pues evitaba que muchos tipos de industrias tuvieran que vincularse a las minas de carbón. La electricidad es una energía limpia, potente, de fácil transporte y se podía utilizar en muchos campos (iluminación, máquinas, comunicaciones, etc.). Permitió además una revolución en las comunicaciones, con el teléfono, el telégrafo y la radio. Se desarrollaron el cine y la fotografía. En el campo del transporte se utilizará la electricidad como fuente de energía para el tranvía y el metro además de que se comienza a usar el foco para iluminar a las personas en sus trabajos (cabe mencionar que la luz toma un papel muy importante en esta revolución)

El objetivo de las primeras fábricas de electricidad era proporcionar fluido para la iluminación mediante lámparas de incandescencia. Estas fábricas eran pequeñas centrales térmicas, por lo general localizadas en el interior del casco urbano, y funcionaban quemando carbón o gas de alumbrado, un derivado del carbón.

La energía se distribuía al alumbrado público y a algunas casas pudientes. Poco a poco se fue extendiendo su uso al transporte -metro y tranvías- a las fábricas y a usos comerciales, al mismo tiempo que comenzaba su inclusión en todos los hogares.

Petróleo [editar]

El petróleo se utilizaba en la iluminación antes del desarrollo del motor de combustión interna, que junto a los neumáticos dieron lugar al automóvil. El querosen, como derivado, se utilizó para la aviación. Se crean a partir del petróleo elementos que permiten el desarrollo de la industria farmacéutica.

El uso masivo del petróleo y sus derivados tuvo una enorme repercusión económica y política, pues los europeos empezaron a utilizar una fuente de energía que no tenían en su propio territorio. Eso les impulsó a extender sus intereses comerciales y políticos a otros continentes donde hubiera petróleo (Colonialismo). Sólo las grandes empresas pudieron explotar el petróleo por los cuantiosos gastos de prospección, extracción y refino. Por ello, desde el principio, el petróleo fue un oligopolio.

El refino y uso de los derivados del petróleo fue cada vez más intenso sobre todo a partir de 1890. Ello se debió al invento del Motor de explosión y del motor diésel. Este último se empezó a utilizar masivamente en la flota de guerra británica a partir de 1900 (el motor diésel daba más velocidad y autonomía a los barcos de guerra).

Transportes [editar]

El ferrocarril también siguió siendo el medio de comunicación terrestre más utilizado. Así se siguieron construyendo vías férreas desde los lugares en los que se había originado (Europa Occidental, Noreste de los EE. UU.) hacia lugares más lejanos, creándose así las grandes redes transcontinentales de América del Norte (hacia 1870) y Eurasia (Transiberiano y Orient Express hacia 1900). Por su parte, los europeos construyeron ferrocarriles en aquellas colonias de las que querían sacar materias primas (como por ejemplo, La India). A mediados del siglo XIX también se empezó a construir la red de ferrocarriles española. Estos ferrocarriles construidos a escala mundial fueron financiados por grandes empresas de los países industrializados, que pretendían con ello sacar grandes beneficios. Asimismo, contaron con la ayuda de los gobiernos de los países donde se construían que intentaban retirar los impedimentos legales o fiscales a dichas empresas, cuando no aportaban ellos mismo capitales. Los ferrocarriles contribuyeron a unir las zonas productoras y consumidoras de todo tipo de recursos agrícolas e industriales. El desarrollo del transporte naval fue también muy notable. Por un lado los clippers que llegaban hasta el Pacífico y Australia, supusieron el canto del cisne de la navegación a vela. Pero lo más importante fue la aplicación sistemática de las turbinas de vapor y el casco de metal a los barcos. Los transatlánticos, enormes buques de metal movidos por la fuerza del vapor, revolucionaron el tráfico de pasajeros y mercancías, especialmente entre Europa y Norteamérica, haciéndolo más rápido y barato.

El hierro [editar]

El hierro seguía siendo el metal más utilizado y sobre él se van a aplicar importantes innovaciones. Thomas en 1878 inventó un sistema para explotar el hierro rico en fósforo, hasta entonces no se habían tenido en consideración estos yacimientos por el carácter quebradizo del metal. El procedimiento Siemens-Martin abarató la obtención de este mismo producto.

Durante la primera revolución industrial el hierro se aplicó casi exclusivamente al ferrocarril, ahora va a encontrar nuevas aplicaciones como la construcción y el armamento. En el terreno constructivo se van a levantar puentes en hierro, estaciones de trenes, mercados, monumentos como la Torre Eiffel en 1889, y sería la base para la construcción de los primeros rascacielos en Chicago al hacer estos edificios con una estructura de hierro.

El acero (aleación de hierro con una pequeña cantidad de carbono) era un metal muy caro de producir y su utilización se limitaba a escasos productos: cuchillería, aparatos de precisión... El panorama cambia al aparecer nuevos procedimientos como el convertidor de Bessemer en 1855 que permitió incrementar la producción de acero a un precio razonable. En el campo armamentístico se utilizará más el acero que el hierro, las nuevas aplicaciones pasan por la construcción de acorazados o submarinos totalmente revestidos de acero.

Otros metales [editar]

Además del hierro y el acero aparecen otros metales que van a tener una gran trascendencia en el desarrollo industrial. Entre ellos destaca el aluminio metal muy ligero y resistente. Fue descubierto por Wökler en 1845 pero hasta 1886 no se generaliza, fue cuando Hall le aplicó el proceso de electrólisis. El níquel se usó principalmente para mezclarlo con el acero y lograr así el acero inoxidable. Al mezclarlo con el cobre se crea una aleación llamada alpaca que tendrá muchas aplicaciones en el campo doméstico.

El cobre tendrá también una gran importancia, al perfeccionarse su producción se va a destinar, casi exclusivamente, a la industria eléctrica, o bien como conductor o bien como componente de los motores eléctricos. Por último el Zinc tendrá una cierta importancia ya que al mezclarse con el hierro detiene su oxidación.

La industria química moderna [editar]

La industria química conoció un primer desarrollo en la Primera Revolución Industrial, ahora va a experimentar una expansión sin precedentes y se van a encontrar soluciones prácticamente para todos los campos de la producción. Veamos cuáles son los principales avances.

La soda se va a producir de manera rentable tras los descubrimientos del belga Solvay, éste hizo pasar amoníaco por agua salada, así se genera bicarbonato sódico susceptible de convertirse fácilmente en soda; esto multiplicó la producción mundial de este producto.

Los colorantes artificiales van a sustituir a los colorantes naturales anteriores y se obtendrán de productos derivados de la hulla como el alquitrán y el benzol. La investigación en este campo fue muy intensa debido a la gran demanda de la industria textil y en menos de 20 años se encontraron sustitutos de todos los tintes naturales.

Los explosivos adquieren un gran desarrollo. La pólvora era el único conocido y estallaba por ignición (fuego), se van a descubrir nuevos explosivos químicos que estallan por percusión como la nitrocelulosa y la nitroglicerina, esta última del italiano Sobrero. En 1866 Alfred Nobel inventó la dinamita, mezcla de nitroglicerina y un tipo de arcilla llamada Kieselguhr, esto generará una gran industria de explosivos; por cierto, Alfred Nobel fue el que creó los premios que llevan su nombre. La dinamita tendría importantes aplicaciones en la minería y en el campo militar.

En el campo la demanda de fertilizantes dará lugar al desarrollo de los abonos químicos o fertilizantes sintéticos. Se van a elaborar superfosfatos y nitrato sódico, este último se elabora a partir de nitratos minerales procedentes sobre todo de Chile. Europa era la zona que más nitrato sódico consumía. Otros elementos minerales indispensables para las plantas también se sintetizaron químicamente como el abono de potasio.

Avances científicos [editar]

Esta ciencia vio ampliado su campo de estudio al conocerse la división celular, las leyes de la herencia y la existencia de los cromosomas. Charles R. Darwin (1809-1892) revolucionó el saber biológico con su obra Sobre el origen de las especies en términos de selección natural y especies selectivas (1859). Tomando como base los estudios de Lamarck (1744-1829) sobre la evolución biológica de las especies, Darwin amplió esta teoría afirmando que en dicha evolución existía una lucha por la vida en la que sólo las especies más fuertes conseguían sobrevivir Los avances médicos y el mejoramiento de los métodos de higiene lograron un progreso en beneficio de una mejor salud pública y una mayor expectativa de vida. El notable cirujano inglés Joseph Lister (1827-1912) luchó por hacer entender a sus colegas la importancia de la desinfección de los instrumentos de cirugía y propagó así la aplicación de métodos de higiene. El éter (anestésico) comenzó a ser utilizado como anestesia para las operaciones quirúrgicas, hecho que fue paralelo a la práctica de una cirugía más avanzada. Robert Koch (1843-1910) descubrió los bacilos que producen la tuberculosis y el cólera. Por otra parte, la difteria fue atacada con la aplicación del suero antidiftérico. El francés Louis Pasteur (1822-1895) ideó un proceso de conservación de los alimentos al descubrir que la fermentación era producida por bacterias y que al exponer dichos alimentos a altas temperaturas éstas morían. Este procedimiento recibió el nombre de Pasteurización. Por otra parte, el estudio de las bacterias dio origen a una nueva ciencia: la bacteriología. Al mismo tiempo, los estudios médicos de Pasteur permitieron el descubrimiento de la vacuna antirrábica.

El capitalismo monopolista [editar]

El desarrollo del capitalismo monopolista en la segunda mitad del siglo XIX se produjo en el marco de un nuevo ciclo de expansión general y fue acompañado de un nuevo crecimiento de las fuerzas productivas de varios países. De este modo, el capital se centralizó y la producción se concentró al formarse el monopolio con el acuerdo y unión de capitalistas. Así, los monopolios lograron determinar las condiciones de venta de gran parte de los productos, fijando los precios y obteniendo por ende mayores ganancias. Sin embargo, los monopolios, si bien tendieron a lograr un mayor o mejor control de los mercados, no eliminaron por completo la lucha por la competencia, la cual ocurrió tanto entre las mismas corporaciones monopolistas como entre las empresas que se mantuvieron al margen de los carteles y de los trusts. Por el contrario, la hicieron más violenta tanto a nivel de los mercados internos como de los internacionales.En este escenario, los bancos jugaron un nuevo papel decisivo para la transformación del capitalismo en un fenómeno que caracterizaría a la segunda parte del siglo XIX, así como a la primera del siglo XX: el imperialismo (es decir, los intentos de establecer o mantener una soberanía formal de una potencia determinada sobre otras sociedades subordinadas a ésta). .

= Durante este período, el imperio alemán rivalizó o sustituyó al Betis de Gran Bretaña y de Irlanda como la nación industrial primaria en Europa. Esto ocurrió como resultado de varios factores. Alemania, habiéndose industrializado después de Gran Bretaña, pudo modelar sus fábricas como las de Gran Bretaña, ahorrando así una cantidad substancial de capital, esfuerzo y tiempo. Mientras que Alemania hizo uso de los últimos conceptos tecnológicos, los británicos continuaron utilizando tecnología costosa y anticuada. En el desarrollo de la ciencia y la investigación pura, los alemanes invirtieron más pesadamente que los británicos, especialmente en la industria química. El sistema alemán del cártel (conocido como Konzerne), siendo == percetiblemente concentrado, podía hacer un uso más eficiente del capital fluido. Algunos creen que los pagos de reparación exigidos de Francia después que su derrota de en la guerra Franco-Prusiana de 1870 y 1871 había proporcionado el capital necesario para permitir inversiones públicas masivas en infraestructura como ferrocarriles. Esto proporcionó un mercado grande para los productos de acero innovadores y facilitó el transporte. Luego de la anexión por parte de Alemania de las provincias de Alsacia y Lorena, un gran número de fábricas fueron tomadas. En los Estados Unidos de América la segunda Revolución industrial se asocia comúnmente a la electrificación según lo iniciado por Nikola Tesla, Thomas Alva Edison y George Westinghouse y por la gerencia científica según lo aplicado por Frederick Winslow Taylor.

Alemania [editar]

  • Comenzó su proceso industrial en 1840, y en 1914 se convierte en la principal potencia.
  • Fue la principal potencia gracias a sus avances tecnológicos y el buen uso de la economía
  • A principios del siglo XIX los obstáculos para una producción industrial era de orden institucional: estaba fragmentada en 39 pequeños estados (unidades políticas independientes). Esto pone trabas al proceso industrializador debido a las barreras aduaneras, a la existencia de una moneda distinta y al monopolio comercial. Hay dificultad de poner en marcha un mercado interno unificado.
  • Pervivencia de rasgos feudales que limitan la movilización geográfica, desalientan innovaciones y la iniciativa personal. Todos estos rasgos feudales desaparecen con la invasión napoleónica (1810).
  • 1834. Mercado único de Alemania. Unión aduanera del estado (ZOLLVEREIN), que es comercial, no política. Proceso industrializador con éxito por todo el continente debido a la disposición de los recursos naturales y la larga tradición industrial a domicilio (artesanal).
  • Influye el modelo inglés. Hace frente a la competitividad de los productos ingleses que empobrecen los mercados internos.
  • Sector punta: industria siderúrgica, química y eléctrica.
  • Importante el papel educativo: promoción de la educación profesional, científica y técnica.
  • Papel fundamental de la liberalización de la estructura económica social heredada del antiguo régimen; modernización de los sistemas de comunicación; política proteccionista que impulsa el proceso industrializador.
  • Importancia del crédito bancario y la gran empresa, caracterizada por una tendencia a la expansión e integración vertical.

Estados Unidos [editar]

En 1914 Estados Unidos es un país líder debido a factores decisivos:

  • Disponibilidad de recursos naturales (algodón, petróleo, oro, minerales, cuero, etc.).
  • Existencia de un mercado interno. En 1780 tenía menos de 4 millones de habitantes, mientras que en 1910 habrá más de 90. El aumento de población se debe a la unificación masiva y un rápido crecimiento demográfico. Será una población integrada en el mercado interno y con una alta capacidad de demanda.

Véase también [editar]

07/03/2010 15:02 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: LA TERCERA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. La llamada tercera revolución industrial, tercera revolución científico-técnica o revolución de la inteligencia (RCT) se origina al acabar la II Guerra Mundial y cobra fuerza a causa de la crisis que experimenta el capitalismo de la época.

Tercera revolución industrial

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La llamada tercera revolución industrial, tercera revolución científico-técnica o revolución de la inteligencia (RCT) se origina al acabar la II Guerra Mundial y cobra fuerza a causa de la crisis que experimenta el capitalismo de la época.

A finales de la década de 1960 entra en crisis el anterior capitalismo monopolista y financiero, que parecía tan sólidamente establecido desde hacía casi un siglo. Entre sus características:

La industria redujo su participación en el conjunto de la economía y la crisis coincidió con el llamado Estado del Bienestar que conllevó a una mayor presión fiscal, se redujeron los gastos sociales, etc. Las empresas desarrollaron una clara estrategia de transnacionalización que logra alterar las anteriores relaciones internacionales, abriendo las fronteras desde el punto de vista económico. Se multiplicaron innovaciones, se redujeron el consumo de productos naturales y los nuevos sectores motrices son la microelectrónica, la biotecnología, la robótica, etc. Entonces, se redujeron el trabajo directo de fabricación y aumentaron el de gestión, con un control I+D, dándo flexibilidad a la producción en diversas fases o empresas distintas gracias a las nuevas tecnologías, descentralizando así la productividad y aumentaron las PYMES.


Actualmente (en 2009), el 85% de todos los científicos que han trabajado en ella están activos en dicho campo, lo que ha conducido a que el conocimiento científico se duplique, aproximadamente, cada 5 años, aunque ésta cifra varía (crece).

Las áreas más representativas de ésta son la I+D (investigación y desarrollo) de la energía nuclear, las telecomunicaciones y el espacio y Universo así como las ciencias de la informática, la robótica y la biotecnología.

Las otras revoluciones, conjuntamente con ésta, son las siguientes:


Véase también [editar]

Referencias [editar]

  • Introducción a la Geografía- UNED por Antonio Fdez Fdez, Carmen Muguruza Cañas, Eva Mª Martin Roda y Carlos J Pardo Abad.
07/03/2010 15:00 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: LA REVOLUCIÓN FRANCESA. La Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras numerosas naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema denominado del Antiguo Régimen. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.

Revolución francesa

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Historia de Francia
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Edad AntiguaFrancia en la Edad MediaAntiguo Régimen (Edad Moderna)Edad ContemporáneaVéase también:
Cronología de Francia

La Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras numerosas naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema denominado del Antiguo Régimen. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.

Si bien la organización política de Francia osciló entre república, imperio y monarquía durante 71 años después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país. La revolución socavó las bases del sistema monárquico como tal, más allá de sus estertores, en la medida que le derrocó con un discurso capaz de volverlo ilegítimo.

Contenido

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Antecedentes

Los escritores del siglo XVIII, filósofos, politólogos, científicos y economistas, denominados philosophes, y desde 1751 enciclopedistas, contribuyeron a minar las bases del Derecho Divino de los reyes. Pero ya en el racionalismo de René Descartes podría quizá encontrarse el fundamento filosófico de la Revolución. De este modo, la sola proposición «Pienso, luego existo» llevaría implícito el proceso contra Luis XVI.

La corriente de pensamiento vigente en Francia era la Ilustración, cuyos principios se basaban en la razón, la igualdad y la libertad. La ilustración había servido de impulso a las Trece Colonias norteamericanas para la independencia de su metrópolis europea. Tanto la influencia de la Ilustración como el ejemplo de los Estados Unidos sirvieron de «trampolín» ideológico para el desarrollo de la revolución en Francia.

Causas

En términos generales fueron varios los factores que influyeron en la Revolución: un régimen monárquico que sucumbiría ante su propia rigidez en el contexto de un mundo cambiante; el surgimiento de una clase burguesa que nació siglos atrás y que había alcanzado un gran poder en el terreno económico y que ahora empezaba a propugnar el político; el descontento de las clases populares; la expansión de las nuevas ideas liberales; la crisis económica que imperó en Francia tras las malas cosechas y los graves problemas hacendísticos causados por el apoyo militar a la independencia de Estados Unidos. Ésta intervención militar se convertiría en arma de doble filo, pues, pese a ganar Francia la guerra contra Gran Bretaña y resarcirse así de la anterior derrota en la Guerra de los Siete Años, la hacienda quedó en bancarrota y con una importante deuda externa. Los problemas fiscales de la monarquía, junto al ejemplo de democracia del nuevo Estado emancipado precipitaron los acontecimientos.

Desde el punto de vista político, fueron fundamentales ideas tales como las expuestas por Voltaire, Rousseau o Montesquieu (como por ejemplo, los conceptos de libertad política, de fraternidad y de igualdad, o de rechazo a una sociedad dividida, o las nuevas teorías políticas sobre la separación de poderes del Estado). Todo ello fue rompiendo el prestigio de las instituciones del Antiguo Régimen y ayudaron a su desplome.

Desde el punto de vista económico, la inmanejable deuda del estado fue exacerbada por un sistema de extrema desigualdad social y de altos impuestos que los estamentos privilegiados, nobleza y clero, no tenían obligación de pagar, pero que sí oprimía al resto de la sociedad. Hubo un aumento de los gastos del Estado simultáneo a un descenso de la producción agraria de terratenientes y los campesinos, lo que produjo una grave escasez de alimentos en los meses precedentes a la Revolución. Las tensiones, tanto sociales como políticas, mucho tiempo contenidas, se desataron en una gran crisis económica a consecuencia de los dos hechos puntuales señalados: la colaboración interesada de Francia con la causa de la independencia estadounidense (que ocasionó un gigantesco déficit fiscal) y el aumento de los precios agrícolas.

El conjunto de la población mostraba un resentimiento generalizado dirigido hacia los privilegios de los nobles y el dominio de la vida pública por parte de una ambiciosa clase profesional, para quien el ejemplo del proceso revolucionario estadounidense abrió los horizontes de cambio político.

Estados Generales de 1789

Artículo principal: Estados Generales de Francia

Los Estados Generales estaban formados por los representantes de cada estamento. Estos estaban separados a la hora de deliberar y tenían sólo un voto por estamento. La convocatoria fue un motivo de preocupación para la oposición, por cuanto existía la creencia de que no era otra cosa que un intento, por parte de la monarquía, de manipular la asamblea a su antojo. La cuestión que se planteaba era importante. Estaba en juego la idea de Soberanía Nacional, es decir, admitir que el conjunto de los diputados de los Estados Generales representaba la voluntad de la nación.

El tercer impacto de los Estados Generales fue de gran tumulto político, particularmente por la determinación del sistema de votación. El Parlamento de París propuso que se mantuviera el sistema de votación que se había usado en 1614, si bien los magistrados no estaban muy seguros acerca de cuál había sido en realidad tal sistema. Sí se sabía, en cambio, que en dicha asamblea habían estado representados (con el mismo número de miembros) la nobleza (Primer Estado), el clero (Segundo Estado) y la burguesía (Tercer Estado). Inmediatamente, un grupo de liberales parisinos denominado «Comité de los Treinta», compuesto principalmente por gente de la nobleza, comenzó a protestar y agitar, reclamando que se duplicara el número de asambleístas con derecho a voto del Tercer Estado (es decir, los «Comunes»). El gobierno aceptó esta propuesta, pero dejó a la Asamblea la labor de determinar el derecho de voto. Este cabo suelto creó gran tumulto.

El rey y una parte de la nobleza no aceptaron la situación. Los miembros del Tercer Estamento se autoproclamaron Asamblea Nacional, y se comprometieron a escribir una Constitución. Sectores de la aristocracia confiaban en que estos Estados Generales pudieran servir para recuperar parte del poder perdido, pero el contexto social ya no era el mismo que en 1614. Ahora existía una élite burguesa que tenía una serie de reivindicaciones e intereses que chocarían frontalmente con los de la nobleza (y también con los del pueblo, cosa que se demostraría en los años siguientes).

Asamblea Nacional

Cuando finalmente los Estados Generales de Francia se reunieron en Versalles, el 5 de mayo de 1789 y se originaron las disputas respecto al tema de las votaciones, los miembros del Tercer Estado debieron verificar sus propias credenciales, comenzando a hacerlo el 28 de mayo y finalizando el 17 de junio, cuando los miembros del Tercer Estado se declararon como únicos integrantes de la Asamblea Nacional: ésta no representaría a las clases pudientes sino al pueblo en sí. La primera medida de la Asamblea fue votar la «Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano». Si bien invitaron a los miembros del Primer y Segundo Estado a participar en esta asamblea, dejaron en claro sus intenciones de proceder incluso sin esta participación.

La monarquía, opuesta a la Asamblea, cerró las salas donde ésta se estaba reuniendo. Los asambleístas se mudaron a un edificio cercano, donde la aristocracia acostumbraba a jugar el juego de la pelota, conocido como Jeu de paume. Allí es donde procedieron con lo que se conoce como el «Juramento del Juego de la pelota» el 20 de junio de 1789, prometiendo no separarse hasta tanto dieran a Francia una nueva constitución. La mayoría de los representantes del clero se unieron a la Asamblea, al igual que 47 miembros de la nobleza. Ya el 27 de junio, los representantes de la monarquía se dieron por vencidos. También por esa fecha grandes contingentes de tropas militares comenzaron a llegar a París y Versalles. Los mensajes de apoyo a la Asamblea llovieron desde París y otras ciudades. El 9 de julio la Asamblea se nombró a sí misma «Asamblea Nacional Constituyente».

Estalla la revolución

Artículo principal: Toma de la Bastilla
La liberté guidant le peuple, pintura de Eugène Delacroix, erróneamente asociada a la revolución de 1789 pese a que corresponde a los sucesos revolucionarios de 1830. Museo del Louvre, París

El 11 de julio de 1789, el rey Luis XVI, actuando bajo la influencia de los nobles conservadores al igual que la de su hermano, el Conde D'Artois, despidió al ministro Necker y ordenó la reconstrucción del Ministerio de Finanzas. Gran parte del pueblo de París interpretó esta medida como un auto-golpe de la realeza, y se lanzó a la calle en abierta rebelión. Algunos de los militares se mantuvieron neutrales, pero otros se unieron al pueblo por el miedo a lo que les podría suceder.

El 14 de julio el pueblo de París respaldó en las calles a sus representantes y, ante el temor de que las tropas reales los detuvieran, asaltaron la fortaleza de la Bastilla, símbolo del absolutismo monárquico pero también punto estratégico del plan de represión de Luis XVI, pues sus cañones apuntaban a los barrios obreros. Tras cuatro horas de combate, los insurgentes tomaron la prisión, matando a su gobernador, el Marqués Bernard de Launay. Si bien sólo cuatro presos fueron liberados, la Bastilla se convirtió en un potente símbolo de todo lo que resultaba despreciable en el antiguo régimen. Retornando al Ayuntamiento, la multitud acusó al Alcalde Jacques de Flesselles de traición, quien recibió un balazo que lo mató. Su cabeza fue cortada y paseada por la ciudad clavada en una pica, naciendo desde entonces la costumbre de pasear en una pica las cabezas de los decapitados, lo que se volvió muy común durante la Revolución.

La Revolución se fue extendiendo por ciudades y pueblos, creándose nuevos ayuntamientos que no reconocían otra autoridad que la Asamblea Nacional Constituyente. Los campesinos dejaron de pagar impuestos y destruyeron castillos y todo lo que simbolizara al feudalismo. La Asamblea Nacional, actuando detrás de los nuevos acontecimientos, suprimió por ley las servidumbres personales (abolición del feudalismo), los diezmos, y las justicias señoriales, que ya habían sido suprimidos de hecho por el campesinado, instaurando la igualdad ante el impuesto, ante penas y en el acceso a cargos públicos. El rey, junto con sus seguidores militares, retrocedió al menos por el momento. Lafayette tomó el mando de la Guardia Nacional de París y Jean-Sylvain Bailly, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, fue nombrado nuevo alcalde de París. El rey visitó París el 27 de julio y aceptó la bandera tricolor.

Sin embargo, después de esta violencia, los nobles, no muy seguros del rumbo que tomaría la reconciliación temporal entre el rey y el pueblo, comenzaron a salir del país, algunos con la intención de fomentar una guerra civil en Francia y de llevar a las naciones europeas a respaldar al rey. Éstos fueron conocidos como los émigrés («emigrados»).

La insurrección y el espíritu de poder popular siguieron extendiéndose por toda Francia. En las áreas rurales se llevaron a cabo actos de quema de títulos sobre tierras, y varios castillos y palacios fueron atacados. Esta insurrección agraria se conoce como La Grande Peur («el Gran Miedo»).

Véase también: Bastilla

El 4 de agosto de 1789, en la llamada «Noche de la locura», la Asamblea Nacional Constituyente abolió el feudalismo, eliminando las prebendas que recibía el clero y los derechos señoriales de la nobles (como, por ejemplo, el privilegio de no pagar impuestos que tenían). En cuestión de horas, los nobles y el clero perdieron sus privilegios. El curso de los acontecimientos estaba ya marcado, si bien llevó cuatro años la implantación del nuevo modelo.

Pérdida de poder de la Iglesia

La revolución se enfrentó duramente con la Iglesia Católica que paso a depender del Estado. En 1790 se eliminó la autoridad de la Iglesia para imponer impuestos sobre las cosechas, se eliminaron también los privilegios del clero y se confiscaron los bienes de la Iglesia. Bajo el Antiguo Régimen la Iglesia era el mayor terrateniente del país. Más tarde se promulgó legislación que convertía al clero en empleados del Estado. Éstos fueron unos años de dura represión para el clero, siendo comunes la prisión y masacre de sacerdotes en toda Francia. El Concordato de 1801 entre la Asamblea y la Iglesia finalizó este proceso y establecieron normas de convivencia que se mantuvieron vigentes hasta el 11 de diciembre de 1905 cuando la Tercera República sentenció la separación definitiva entre la Iglesia y el Estado. El viejo calendario gregoriano, propio de la religión católica fue anulado por Billaud-Varenne, en favor de un calendario republicano y una nueva era que establecía como primer día el 22 de septiembre de 1792.

Aparición de las facciones

Honore Gabriel Victor Riqueti, Conde de Mirabeau (17491791)
Véase también: Izquierda y Derecha
Maximiliano Robespierre (17581794), líder revolucionario francés

Pronto comenzaron a aparecer facciones dentro de la Asamblea. El aristócrata Jacques Cazales y el abad Jean-Sifrein Maury encabezaron un grupo derechista opuesto a la Revolución. Otros, como Jean Mounier, el Conde de Lally-Tollendal, el Conde de Clermont-Tonnerre y el Conde de Vyrieu, formaron un grupo denominado «Demócratas Realistas», que abogaba por el establecimiento de un régimen parecido al británico. Por otra parte, Mirabeau, Lafayette y Bailly representaban el ala centro-izquierdista de la asamblea. No faltaban los radicales izquierdistas entre los que destacaba el abogado Maximilien Robespierre (ver más abajo).

El 27 de agosto de 1789 la Asamblea publicó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano inspirándose en gran parte en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y estableciendo el principio de libertad, igualdad y fraternidad. Dicha declaración establecía una serie de principios más que una constitución con efectos legales.

Camino a la Constitución

La Asamblea Nacional Constituyente no era sólo un órgano legislativo sino la encargada de redactar una nueva Constitución. Algunos, como Necker, favorecían la creación de una asamblea bicameral en donde el senado sería escogido por la Corona entre los miembros propuestos por el pueblo. Los nobles, por su parte, favorecían un senado compuesto por miembros de la nobleza elegidos por los propios nobles. Prevaleció, sin embargo, la tesis liberal de que la Asamblea tendría una sola cámara, quedando el rey sólo con el poder de veto, pudiendo posponer la ejecución de una ley, pero no su total eliminación.

El movimiento de los monárquicos para bloquear este sistema fue desmontado por el pueblo de París, compuesto fundamentalmente por mujeres (llamadas despectivamente «Las Furias»), que marcharon el 5 de octubre de 1789 sobre Versalles. Tras varios incidentes, el rey y su familia se vieron obligados a abandonar Versalles y se trasladaron a Las Tullerías en París.

Desde el aniversario de la toma de la Bastilla hasta la muerte de Mirabeau

Los electores habían escogido a los miembros de los Estados Generales por un periodo de un año, pero de acuerdo al Juramento del Jeu de paume, los miembros del Tercer Estado, también llamados los «comunes», acordaron no abandonar la Asamblea en tanto no se hubiera elaborado una Constitución.

Durante 1790 se intensificó la lucha política e incluso se produjeron movimientos anti-revolucionarios, pero sin éxito. En este periodo se comenzaron a formar «clubes» políticos entre los que destacaban los Jacobinos. En agosto de 1790 existían 152 clubes jacobinos.

Mientras tanto, la Asamblea trabajaba para establecer una nueva Constitución. Una nueva organización judicial dio características temporales a todos los magistrados y total independencia de la Corona. Al rey sólo le quedó el poder ejecutivo. La asamblea, por su parte, eliminó todas las barreras comerciales y suprimió las organizaciones empresariales y obreras; en adelante, los individuos que quisieran desarrollar prácticas comerciales necesitarían una licencia, y se abolió el derecho a la huelga.

A principios de 1791, la Asamblea consideró introducir una legislación contra los franceses que emigraron durante la Revolución (émigrés). Se pretendía coartar la libertad de salir del país. Mirabeau se opuso rotundamente a esto. Sin embargo, el 2 de marzo de 1791 Mirabeau fallece, y la Asamblea adopta esta draconiana medida.

El 20 de junio de 1791, Luis XVI, opuesto al curso que iba tomando la Revolución, huyó junto con su familia de las Tullerías. Sin embargo, al día siguiente cometió la imprudencia de dejarse ver, fue arrestado en Varennes por un oficial del pueblo y devuelto a París escoltado por la guardia. A su regreso a París el pueblo se mantuvo en silencio, y tanto él como su esposa, Maria Antonieta, sus dos hijos (María Teresa y Luis-Carlos, futuro Luis XVII) y su hermana (Madame Isabel) permanecieron bajo custodia.

Últimos días de la Asamblea Constituyente

Aun cuando existía una fuerte corriente política que favorecía la monarquía constitucional, al final venció la tesis de mantener al rey como una figura decorativa. Jacques Pierre Brissot introdujo una petición insistiendo en que, a los ojos del pueblo, Luis XVI había sido depuesto por el hecho de su huida. Una inmensa multitud se congregó en el Campo de Marte para firmar dicha petición. Georges Danton y Camille Desmoulins pronunciaron discursos exaltados. La Asamblea pidió a las autoridades municipales guardar el orden. Bajo el mando de La Fayette, la Guardia Nacional se enfrentó a la multitud. Al principio, tras recibir una oleada de piedras, los soldados respondieron disparando al aire; dado que la multitud no cedía, Lafayette ordenó disparar a los manifestantes, ocasionando más de 50 muertos.

Tras esta masacre, las autoridades cerraron varios clubes políticos, así como varios periódicos radicales como el que editaba Jean-Paul Marat. Danton se fugó a Inglaterra y Desmoulins y Marat permanecieron escondidos.

Mientras tanto, la Asamblea había redactado la Constitución y el rey había sido restituido, aceptándola. El rey pronunció un discurso ante la Asamblea, que fue acogido con un fuerte aplauso. La Asamblea Constituyente cesó en sus funciones el 29 de septiembre de 1791.

La Asamblea Legislativa y la caída de la monarquía

Bajo la Constitución de 1791, Francia funcionaría como una monarquía constitucional. El rey tenía que compartir su poder con la Asamblea, pero todavía mantenía el poder de veto y la potestad de elegir a sus ministros.

La Asamblea Legislativa se reunió por primera vez el 1 de octubre de 1791, degenerando en un caos un año después. La componían 264 diputados situados a la derecha: feuillants (dirigidos por Barnave, Duport y Lameth), y girondinos, portavoces republicanos de la gran burguesía. En el centro figuraban 345 diputados independientes, carentes de programa político definido. A la izquierda 136 diputados inscritos en el club de los jacobinos o en el de los cordeliers, que representaban al pueblo llano parisino a través de sus periódicos L´Ami du Peuple y Le Père Duchesne, y con Marat y Hebert como portavoces. Pese a su importancia social y el apoyo popular y de la pequeña burguesía, en la Asamblea era escasa la influencia de la izquierda, pues la Asamblea estaba dominada por las ideas políticas que representaban los girondinos. Mientras los jacobinos tienen detrás a la gran masa de la pequeña burguesía, los cordeliers cuentan con el apoyo del pueblo llano, a través de las secciones parisienses.

Este gran número de diputados dio lugar a los clubes, germen de los partidos políticos. El más célebre de entre éstos fue el partido de los jacobinos, dominado por Robespierre. A la izquierda de este partido se encontraban los cordeleros, quienes defendían el sufragio universal masculino (derecho de todos los hombres al voto a partir de una determinada edad). Los cordeliers querían la eliminación de la monarquía e instauración de la república. Estaban dirigidos por Jean-Paul Marat y Georges Danton, representando siempre al pueblo más humilde. El grupo de ideas más moderadas era el de los girondinos, que defendían el sufragio censitario y propugnaban una monarquía constitucional. También se encontraban aquellos que formaban parte de «el Pantano», o «el Llano», como eran llamados aquellos que no tenían un voto propio, y que se iban por las proposiciones que más les convenían, así ya vinieran de los jacobinos, ya de los girondinos.

En los primeros meses de funcionamiento de la Asamblea, el rey había vetado una ley que amenazaba con la condena a muerte a los émigrés, y otra que exigía al clero prestar juramento de lealtad al estado. Desacuerdos de este tipo fueron los que llevaron más adelante a la crisis constitucional.

Mientras tanto, dos potencias absolutistas europeas, Austria y Prusia, se dispusieron a invadir la Francia revolucionaria, lo que hizo que el pueblo francés se convirtiera en un ejército nacional, dispuesto a defender y a difundir el nuevo orden revolucionario por toda Europa. Durante la guerra, la libertad de expresión permitió que el pueblo manifestase su hostilidad hacia la reina María Antonieta (llamada «la Austriaca» por ser hija de un emperador de aquel país y «Madame Déficit» por el gasto que representaba al Estado, que no era mayor que la mayoría de los cortesanos) y contra Luis XVI, que casi siempre se negaba a firmar leyes propuestas por la Asamblea Legislativa.

El 10 de agosto de 1792, las masas asaltaron el Palacio de las Tullerías, y la Asamblea Legislativa volvió a suspender las funciones constitucionales del rey. La Asamblea acabó convocando elecciones con el objetivo de configurar (por sufragio universal) un nuevo parlamento que recibiría el nombre de Convención. Aumentaba la tensión política y social en Francia, así como la amenaza militar de las potencias europeas. El conflicto se planteaba así entre una monarquía constitucional francesa en camino de convertirse en una democracia republicana, y las monarquías europeas absolutas. El nuevo parlamento elegido ese año abolió la monarquía y proclamó la República. Creó también un nuevo calendario, según el cual el año 1792 se convertiría en el año 1 de la nueva era.

El gobierno pasó a depender de la Comuna insurreccional. Cuando la Comuna envió grupos de sicarios a las prisiones, asesinaron a 1.400 víctimas, y pidió a otras ciudades de Francia que hicieran lo mismo, la Asamblea no opuso resistencia. Esta situación persistió hasta el 20 de septiembre de 1792, en que se creó un nuevo cuerpo legislativo denominado Convención, y que de hecho se convirtió en el nuevo gobierno de Francia.

La Convención

Artículo principal: Convención Nacional
Ejecución del rey Luis XVI

El poder legislativo de la nueva República estuvo a cargo de la Convención, mientras que el poder ejecutivo recayó sobre el Comité de Salvación Nacional.

En el Manifiesto de Brunswick, los Ejércitos Imperiales y de Prusia amenazaron con invadir Francia si la población se resistía al restablecimiento de la monarquía. Esto ocasionó que Luis XVI fuera visto como conspirador con los enemigos de Francia. El 17 de enero de 1793, la Convención condenó al rey a muerte por una pequeña mayoría, acusándolo de «conspiración contra la libertad pública y la seguridad general del Estado». El 21 de enero el rey fue ejecutado, lo cual encendió nuevamente la mecha de la guerra con otros países europeos. La reina Maria Antonieta, nacida en Austria y hermana del Emperador, fue ejecutada el 16 de octubre del mismo año, iniciándose así una revolución en Austria para sustituir a la reina. Esto provocó la ruptura de toda relación entre ambos países.

El reino del terror

Artículo principal: Reinado del Terror
La guillotina, que fue el instrumento de ejecución de entre 35.000 a 40.000 personas durante la época del terror
9 de Thermidor, la caída de Robespierre

El mismo día en el que se reunía la Convención (20 de septiembre de 1792), todas las tropas francesas (formadas por tenderos, artesanos y campesinos de toda Francia) derrotaron por primera vez a un ejército prusiano en Valmy, lo cual señalaba el inicio de las llamadas Guerras Revolucionarias Francesas. El poder fue entregado a un Directorio formado por cinco miembros, acabando aquí el proceso revolucionario.

Sin embargo, la situación económica seguía empeorando, lo cual dio origen a revueltas de las clases más pobres. Los llamados sans-culottes expresaban su descontento por el hecho de que la Revolución francesa no sólo no estaba satisfaciendo los intereses de las clases bajas sino que incluso algunas medidas liberales causaban un enorme perjuicio a éstas (libertad de precios, libertad de contratación, Ley de Chapelier, etc.). Al mismo tiempo se comenzaron a gestar luchas antirrevolucionarias en diversas regiones de Francia. En la Vandea, un levantamiento popular fue especialmente significativo: campesinos y aldeanos se alzaron por el rey y las tradiciones católicas, provocando la llamada Guerra de Vandea, reprimida tan cruentamente por las autoridades revolucionarias parisinas que se ha llegado a calificar de genocidio. Por otra parte, la guerra exterior amenazaba con destruir la Revolución y la República. Todo ello motivó la trama de un golpe de estado por parte de los jacobinos, quienes buscaron el favor popular en contra de los girondinos. La alianza de los jacobinos con los sans-culottes se convirtió de hecho en el centro del gobierno.

Los jacobinos llevarían en su política algunas de las reivindicaciones de los sans-culottes y las clases bajas, pero no todas sus reivindicaciones serían aceptadas, y jamás se cuestionó la propiedad privada. Los jacobinos no pusieron nunca en duda el orden liberal, pero sí llevaron a cabo una democratización del mismo, pese a la represión que desataron contra los opositores políticos (tanto conservadores como radicales).

Charlotte Corday tras asesinar a Marat, obra de Paul Baudry

Se redactó en 1793 una nueva Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, y una nueva constitución de tipo democrático que reconocía el sufragio universal. El Comité de Salvacion Pública cayó bajo el mando de Maximilien Robespierre y los jacobinos desataron lo que se denominó el Reinado del Terror (17931794). No menos de 10.000 personas fueron guillotinadas ante acusaciones de actividades contrarrevolucionarias. La menor sospecha de dichas actividades podía hacer recaer sobre una persona acusaciones que eventualmente la llevarían a la guillotina. El cálculo total de víctimas varía, pero se cree que pudieron ser hasta 40.000 los que fueron víctimas del Terror.

En 1794, Robespierre procedió a ejecutar a ultra-radicales y a jacobinos moderados. Su popularidad, sin embargo, comenzó a erosionarse. El 27 de julio de 1794, ocurrió otra revuelta popular contra Robespierre, apoyada por los moderados que veían peligroso el trayecto de la Revolución, cada vez más exaltada. El pueblo, por otro lado, se rebela contra la condición burguesa de Robespierre que revolucionario antes, ahora persigue a Verlet, Leclerc y Roux. Los miembros de la Convención lograron convencer al «Pantano», y derrocar y ejecutar a Robespierre junto con otros líderes del Comité de Salvación Pública. La Convención aprobó una nueva Constitución el 17 de agosto de 1795, ratificada el 26 de septiembre en un plebiscito.

La nueva legislación confería el poder ejecutivo a un Directorio, formado por cinco miembros llamados directores. El poder legislativo sería ejercido por una asamblea bicameral, compuesta por el Consejo de Ancianos (250 miembros) y el Consejo de los Quinientos.

Napoleón y la toma del poder

Napoleón Bonaparte, Primer Cónsul

La nueva Constitución encontró la oposición de grupos monárquicos y jacobinos. Hubo diferentes revueltas que fueron reprimidas por el ejército, todo lo cual motivó que el general Napoleón Bonaparte, retornado de su campaña en Egipto, diera el 9 de noviembre de 1799 un golpe de estado (18 de Brumario) instalando el Consulado.

El Consulado

Artículo principal: Consulado (Francia)

El Consulado daba a Napoleón de forma efectiva poderes dictatoriales, cerrando con esto el capítulo histórico de la Revolución francesa.

El cargo de cónsules lo ostentaron Napoleón Bonaparte, Sieyès y Ducos temporalmente hasta el 12 de diciembre de 1799. Posteriormente, Sieyés y Ducos fueron reemplazados por Jean Jacques Régis de Cambacérès y Charles-François Lebrun, quienes siguieron en el cargo hasta 1804, cuando Napoleón fue coronado Emperador de los Franceses.

Primer Imperio

Artículo principal: Primer Imperio Francés

El Primer Imperio Francés, conocido comúnmente como el Imperio Napoleónico, cubre el periodo de la poderosa irradiación y dominación de Francia sobre la Europa Continental, bajo el gobierno de Napoleón I, Emperador de los franceses y Rey de Italia. Oficialmente, el término se refiere al periodo comprendido entre el fin del Consulado hasta la Restauración de la monarquía borbónica, aunque posteriormente vivió un epílogo entre el periodo de los Cien Días (1 de marzo de 1815) y la abdicación final de Napoleón, el 22 de junio de 1815. Es este un periodo de la historia de Francia caracterizado por las feroces campañas bélicas que le fueron impuestas a sangre y fuego, promovidas y financiadas todas por Inglaterra, y ejecutadas por procuración por sus aliados continentales a lo largo de siete coaliciones internacionales. Estos conflictos son conocidos como Guerras Napoleónicas, pero ésta expresión engañosa e incorrecta históricamente ha sido fuertemente rebatida en años recientes, y en la actualidad comienza a difuminarse en provecho del término más apropiado de «Guerras de Coalición».

El nuevo gobierno instaurado, a pesar de ser una monarquía, mejoraba las condiciones de vida del tercer estamento, otorgándoles derechos y obligaciones morales y cívicas iguales a los otros dos estamentos (el clero y los nobles); por lo que Napoleón recibió un gran apoyo popular.

La Bandera Francesa y los símbolos de la Revolución

Logotipo oficial del gobierno de la República Francesa.

Terminada la Revolución francesa surge la República Francesa y convocaron a la Asamblea General que es la reunión de los Tres Estados Franceses: el Clero, la Nobleza, y el Estado Llano. Cuando estos se reúnen se les conoce como Estados Generales; su bandera la crean y perdura hasta nuestros días; en donde el azul representa al Estado Noble, el blanco representa al Clero y el rojo representa al Pueblo Llano o Tercer Estado (lo que en Francia se denomina estado, en España se conoce como estamento).

Otra versión del origen del tricolor francés, es que el azul y el rojo son los colores de la bandera de París y se le añadió el blanco en el medio en representación de Luis XVI, que era de la casa de los Borbones, cuya bandera es blanca con tres flores de lis.

Otro símbolo de la Revolución francesa, aparte de la bandera de Francia, es el gorro frigio (también llamado gorro de la libertad) el cual aparece en los Escudos Nacionales de Francia, Haití, Cuba, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Bolivia, Paraguay y Argentina.

El himno La Marsellesa, letra y música de Claude-Joseph Rouget de Lisle, capitán de ingenieros de la guarnición de Estrasburgo, se popularizó a tal punto que el 14 de julio de 1795 fue declarado Himno Nacional de Francia; originalmente se llamaba Chant de guerre pour l'armée du Rhin (Canto de guerra para el ejército del Rin), pero los voluntarios del general François Mireur que salieron de Marsella entraron a París el 30 de julio de 1792 cantando dicho himno como canción de marcha. Los parisinos los acogieron con gran entusiasmo y bautizaron el cántico como La Marsellesa.

Otros símbolos de la Revolución eran las escarapelas tricolores, el lema nacional Liberté, égalité, fraternité (libertad, igualdad y fraternidad), el nuevo calendario republicano (en sustitución del calendario gregoriano) y la guillotina.

La Declaración de Derechos

Una de las consecuencias con mayor alcance histórico de la revolución fue la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. En su doble vertiente, moral (derechos naturales inalienables) y política (condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos naturales e individuales), condiciona la aparición de un nuevo modelo de Estado, el de los ciudadanos, el Estado de Derecho, democrático y nacional. Aunque la primera vez que se proclamaron solemnemente los derechos del hombre fue en los Estados Unidos (Declaración de Derechos de Virginia en 1776 y Constitución de los Estados Unidos en 1787), la revolución de los derechos humanos es un fenómeno puramente europeo. Será la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano francesa de 1789 la que sirva de base e inspiración a todas las declaraciones tanto del siglo XIX como del siglo XX.

El distinto alcance de ambas declaraciones es debido tanto a cuestiones de forma como de fondo. La declaración francesa es indiferente a las circunstancias en que nace y añade a los derechos naturales, los derechos del ciudadano. Pero sobre todo, es un texto atemporal, único, separado del texto constitucional y, por tanto, con un carácter universal, a lo que hay que añadir la brevedad, claridad y sencillez del lenguaje. De ahí su trascendencia y éxito tanto en Francia como en Europa y el mundo occidental en su conjunto.

Referencias

Este artículo incorpora material de las siguientes fuentes bajo dominio público:

Bibliografía complementaria

  • Calatrava Escobar, Juan: Estudios sobre la Revolución Francesa y el final del Antiguo Régimen. Tres Cantos: Akal, 1980. ISBN 978-84-7339-504-5
  • Chartier, Roger: Espacio público, crítica y desacralización en el siglo XVIII. Los orígenes culturales de la Revolución Francesa. Barcelona: Editorial Gedisa, 1995. ISBN 978-84-7432-509-6
  • Cobban, Alfred: La interpretación social de la revolución francesa. Madrid: Narcea de Ediciones, 1971. ISBN 978-84-277-0003-1
  • Furet, François: La revolución a debate. Madrid: Encuentro, 2000. ISBN 978-84-7490-558-8
  • Kropotkin, Piotr: Historia de la Revolución Francesa
  • Reichardt, Rolf E.: La Revolución Francesa y la cultura democrática: la sangre de la libertad. Madrid: Siglo XXI, 2002. ISBN 978-84-323-1081-2
  • Soboul, Albert: La Francia de Napoleón. Barcelona. Crítica. 1993. ISBN 978-84-7423-564-7
  • Soboul, Albert: La revolución francesa. Vilassar de Mar: Oikos-Tau, 1981. ISBN 978-84-281-0485-2
  • Vovelle, Michel: Introducción a la historia de la Revolución Francesa. Barcelona: Editorial Crítica, 2000. ISBN 84-8432-086-3

Véase también

Enlaces externos

07/03/2010 14:53 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. VIDEOS Y TEXTO. La Revolución Industrial es un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Inglaterra en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico.

Revolución Industrial

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La Revolución Industrial es un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Inglaterra en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico.

La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción.

Así es que en la revolución industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que sea mano de obra calificada, y de este modo bajar costos en producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.

Contenido

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Causas

Máquina de vapor situada en el vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM (Madrid).

La existencia de controles fronterizos más intensos evitaron la propagación de enfermedades y disminuyó la propagación de epidemias como las ocurridas en tiempos anteriores. La revolución agrícola británica hizo además más eficiente la producción de alimentos con una menor aportación del factor trabajo, alentando a la población que no podía encontrar trabajos agrícolas a buscar empleos relacionados con la industria y, por ende, originando un movimiento migratorio desde el campo a las ciudades así como un nuevo desarrollo en las fábricas. La expansión colonial del siglo XVII acompañada del desarrollo del comercio internacional, la creación de mercados financieros y la acumulación de capital son considerados factores influyentes, como también lo fue la revolución científica del siglo XVII. Se puede decir que se produjo en Inglaterra por su desarrollo económico.

La presencia de un mayor mercado doméstico debería también ser considerada como un catalizador de la Revolución industrial, explicando particularmente por qué ocurrió en el Reino Unido.

La invención de la máquina de vapor fue una de las más importantes innovaciones de la Revolución industrial. Hizo posible mejoramientos en el trabajo del metal basado en el uso de coque en vez de carbón vegetal. En el siglo XVIII la industria textil aprovechó el poder del agua para el funcionamiento de algunas máquinas. Estas industrias se convirtieron en el modelo de organización del trabajo humano en las fábricas.

Además de la innovación de la maquinaria, la cadena de montaje contribuyó mucho en la eficiencia de las fábricas.

  • Revolución agrícola: aumento progresivo de la producción gracias a la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.
  • El desarrollo del capital comercial: Las máquinas se aplicaron a los transportes y a la comunicación iniciando una enorme transformación. Ahora las relaciones entre patronos y trabajadores son únicamente laborales y con el fin de obtener beneficios.
  • Cambios demográfico-sociales: la modernización de la agricultura permitió un crecimiento demográfico debido a la mejora de la alimentación. También hubo adelantos en la medicina y en la higiene, de ahí que creciera la población. También hubo una migración del campo a la ciudad porque la ocupación en labores agrícolas disminuyó mientras crecía la demanda de trabajo en las ciudades.

Esta primera revolución se caracterizó por un cambio en los instrumentos de trabajo de tipo artesanal por la máquina de vapor, movida por la energía del carbón. La máquina exige individuos más calificados, produce una reducción en el número de personas empleadas, arrojando de manera incesante masas de obreros de un ramo de la producción a otra. Especialmente del campo a la ciudad.

El comercio internacional

Economía industrial

Sin embargo, y a pesar de todos los factores anteriores, la Revolución industrial no hubiese podido prosperar sin el concurso y el desarrollo de los transportes, que llevarán las mercancías producidas en la fábrica hasta los mercados donde se consumían.

Estos nuevos transportes se hacen necesarios no sólo en el comercio interior, sino también en el comercio internacional, ya que en esta época se crean los grandes mercados nacionales e internacionales, en los que las mercancías pueden viajar libremente por el país sin necesidad de pagar aduanas. El comercio internacional se liberaliza, sobre todo tras el Tratado de Utrecht (1713) que liberaliza las relaciones comerciales de Inglaterra, y otros países europeos, con la América española. Se termina con las compañías privilegiadas y con el proteccionismo económico; y se aboga por una política imperialista y la eliminación de los privilegios gremiales. Además, se desamortizan las tierras eclesiásticas, señoriales y comunales, para poner en el mercado nuevas tierras y crear un nuevo concepto de propiedad. La Revolución industrial generó también un ensanchamiento de los mercados extranjeros y una nueva división internacional del trabajo (DIT). Los nuevos mercados se conquistaron mediante el abaratamiento de los productos hechos con la máquina, por los nuevos sistemas de transporte y la apertura de vías de comunicación, así como también, mediante una política expansionista.

El Reino Unido fue el primero que llevó a cabo toda una serie de transformaciones que la colocaron a la cabeza de todos los países del mundo. Los cambios en la agricultura, en la población, en los transportes, en la tecnología y en las industrias, favorecieron un desarrollo industrial. La industria textil algodonera fue el sector líder de la industrialización y la base de la acumulación de capital que abrirá paso, en una segunda fase, a la siderurgia y al ferrocarril.

A mediados del siglo XVIII, la industria británica tenía sólidas bases y con una doble expansión: las industrias de bienes de producción y de bienes de consumo. Incluso se estimuló el crecimiento de la minería del carbón y de la siderurgia con la construcción del ferrocarril. Así, en Gran Bretaña se desarrolló de pleno el capitalismo industrial, lo que explica su supremacía industrial hasta 1870 aproximadamente, como también financiera y comercial desde mediados de siglo XVIII hasta la Primera Guerra Mundial (1914). En el resto de Europa y en otras regiones como América del Norte o Japón, la industrialización fue muy posterior y siguió pautas diferentes a la británica.

Unos países tuvieron la industrialización entre 1850 y 1914: Francia, Alemania y Bélgica. En 1850 apenas existe la fábrica moderna en Europa continental, sólo en Bélgica hay un proceso de revolución seguido al del Reino Unido. En la segunda mitad del siglo XIX se fortalece en Turingia y Sajonia la industrialización de Alemania.

Otros países siguieron un modelo de industrialización diferente y muy tardía: Italia, Imperio austrohúngaro, España o Rusia. La industrialización de éstos se inició tímidamente en las últimas décadas del siglo XIX, para terminar mucho después de 1914.

Etapas de la Revolución Industrial

La Revolución industrial estuvo dividida en dos etapas: La primera del año 1750 hasta 1840, y la segunda de 1880 hasta 1914. Todos estos cambios trajeron consigo consecuencias tales como:

  1. Demográficas: Traspaso de la población del campo a la ciudad (éxodo rural) — Migraciones internacionales — Crecimiento sostenido de la población — Grandes diferencias entre los pueblos — Independencia económica
  2. Económicas: Producción en serie — Desarrollo del capitalismo — Aparición de las grandes empresas (Sistema fabril) — Intercambios desiguales
  3. Sociales: Nace el proletariado — Nace la Cuestión social
  4. Ambientales: Deterioro del ambiente y degradación del paisaje — Explotación irracional de la tierra.

A mediados del siglo XIX, en Inglaterra se realizaron una serie de transformaciones que hoy conocemos como Revolución industrial dentro de las cuales las más relevantes fueron:

  • La aplicación de la ciencia y tecnología permitió el invento de máquinas que mejoraban los procesos productivos.
  • La despersonalización de las relaciones de trabajo: se pasa desde el taller familiar a la fábrica.
  • El uso de nuevas fuentes energéticas, como el carbón y el vapor.
  • La revolución en el transporte: ferrocarriles y barco de vapor.
  • El surgimiento del proletariado urbano.


La industrialización que se originó en Inglaterra y luego se extendió por toda Europa no sólo tuvo un gran impacto económico, sino que además generó enormes transformaciones sociales.

Proletariado urbano. Como consecuencia de la revolución agrícola y demográfica, se produjo un éxodo masivo de campesinos hacia las ciudades; el antiguo agricultor se convirtió en obrero industrial. La ciudad industrial aumentó su población como consecuencia del crecimiento natural de sus habitantes y por el arribo de este nuevo contingente humano. La carencia de habitaciones fue el primer problema que sufrió esta población marginada socialmente; debía vivir en espacios reducidos sin las mínimas condiciones, comodidades y condiciones de higiene. A ello se sumaban largas jornadas de trabajo, que llegaban a más de 14 horas diarias, en las que participaban hombres, mujeres y niños con salarios de miseria, y que carecían de toda protección legal frente a la arbitrariedad de los dueños de las fábricas o centros de producción. Este conjunto de males que afectaba al proletariado urbano se llamó la Cuestión social, haciendo alusión a las insuficiencias materiales y espirituales que les afectaban.

Burguesía industrial. Como contraste al proletariado industrial, se fortaleció el poder económico y social de los grandes empresarios, afianzando de este modo el sistema económico capitalista, caracterizado por la propiedad privada de los medios de producción y la regulación de los precios por el mercado, de acuerdo por la oferta y la demanda.

En este escenario, la burguesía desplaza definitivamente a la aristocracia terrateniente y su situación de privilegio social se basó fundamentalmente en la fortuna y no en el origen o la sangre. Avalados por una doctrina que defendía la libertad económica,los empresarios obtenían grandes riquezas, no sólo vendiendo y compitiendo, sino que además pagando bajos precios por la fuerza de trabajo aportada por los obreros.

Las propuestas para solucionar el problema social. Frente a la situación de pobreza y precariedad de los obreros, surgieron críticas y fórmulas para tratar de darles solución; por ejemplo, los socialistas utópicos, que aspiraban a crear una sociedad ideal, justa y libre de todo tipo de problemas sociales. Otra propuesta fue el socialismo científico de Karl Marx, que proponía la revolución y la abolición de la propiedad privada (marxismo); también la Iglesia católica, a través del Papa León XIII, dio a conocer la Encíclica Rerum Novarum (1891), que condenaba los abusos y exigía a los estados la obligación de proteger a lo más débiles. A continuación, un fragmento de dicha encíclica: « (...) Si el obrero presta a otros sus fuerzas a su industria, las presta con el fin de alcanzar lo necesario para vivir y sustentarse y por todo esto con el trabajo que de su parte pone, adquiere el derecho verdadero y perfecto, no solo para exigir un salario, sino para hacer de este el uso que quisiere (...) ». Estos elementos fueron decisivos para el surgimiento de los movimientos reivindicativos de los derechos de los trabajadores.

Principios fundamentales de la industria

Uno de los principios fundamentales de la industria moderna es que nunca considera a los procesos de producción como definitivos o acabados. Su base técnico-científica es revolucionaria, generando así, el problema de la obsolescencia tecnológica en períodos cada vez más breves. Desde esta perspectiva puede afirmarse que todas las formas de producción anteriores a la industria moderna (artesanía y manufactura) fueron esencialmente conservadoras, al trasmitirse los conocimientos de generación en generación sin apenas cambios. Sin embargo, esta característica de obsolescencia e innovación no se circunscribe a la ciencia y la tecnología, sino debe ampliarse a toda la estructura económica de las sociedades modernas. En este contexto la innovación es, por definición, negación, destrucción, cambio, la transformación es la esencia permanente de la modernidad. principios fundamentales de la industria moderna es que nunca considera a los procesos de producción como definitivos o acabados. - El desarrollo de nuevas tecnologías, como ciencias aplicadas, en un receptivo clima social, es el momento y el sitio para una revolución industrial de innovaciones en cadena, como un proceso acumulativo de tecnología, que crea bienes y servicios, mejorando el nivel y la calidad de vida. Son básicos un capitalismo incipiente, un sistema educativo y espíritu emprendedor. La no adecuación o correspondencia entre unos y otros crea desequilibrios o injusticias. Parece ser que este desequilibrio en los procesos de industrialización, siempre socialmente muy inestables, es en la práctica inevitable, pero mensurable para poder construir modelos mejorados.

Véase también

07/03/2010 14:42 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. La Revolución Industrial es un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Inglaterra en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico. La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción. Así es que en la revolución industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que sea mano de obra calificada, y de este modo bajar costos en producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.

INTRODUCCIÓN

La revolución industrial es un cambio económico fundamental en la fabricación de productos elaborados, ya que empieza a utilizarse maquinaria. Surgió a finales del Siglo XVIII en Gran Bretaña, extendiéndose por toda Europa, y por todo el mundo después, a lo largo del Siglo XIX. Sus principales características fueron la aparición de la máquina, las innovaciones tecnológicas, la utilización de nuevas fuentes de energía, la organización del obrero en fábricas, la división del trabajo y la necesidad cada vez más grande de capital.

La revolución produciría un cambio en el sistema económico, ya que la necesidad de capital provocó la aparición del capitalismo industrial. La ideología del capitalismo es el liberalismo de Adam Smith, que se basa en la no intervención del Estado y en la siguiente afirmación: “La búsqueda del beneficio individual nos llevará a conseguir el beneficio de la sociedad”. La palabra clave es individualismo.

Durante el capitalismo industrial había gran cantidad de pequeñas empresas (empresas familiares), que podían autofinanciarse, aunque cada vez iban a tener más necesidad de capital. Los medios de producción eran de propiedad privada y se concentraban en manos de la burguesía. El proletariado no tenía ninguna propiedad, sólo la fuerza de su trabajo, que vendía a cambio de un salario.

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Hacia el año 1780, en Inglaterra, se produjo un cambio económico y social que originó la sociedad capitalista o Revolución Industrial.

En el Siglo XIX, desde Inglaterra, la Revolución Industrial se fue extendiendo a otros países, aunque en ellos se hablaba de industrialización para indicar que fue un proceso más lento influido por Inglaterra.

En la Revolución Industrial se crea una fuerte industria y se extiende el ferrocarril.

Causas de la Revolución Industrial

  • Aumento de la población: Desde el siglo XVIII las epidemias de peste fueron desapareciendo y el desarrollo de la agricultura permitió el crecimiento de la producción de alimentos y se produjo entonces un descenso de la mortalidad catastrófica (hambre, guerras, epidemias).

  • La mortalidad europea, igual que la mortalidad infantil, se redujeron.

  • La natalidad fue disminuyendo lentamente, aunque se mantuvo alta, como consecuencia el crecimiento vegetativo aumentó bastante.

  • El aumento de la población fue mayor en las ciudades. También se produjeron migraciones, especialmente hacia América.

    • Mejoras en la agricultura: Continuaron existiendo los recintos (concentración de las tierras en grandes propiedades) con el apoyo de los gobiernos, que permitieron la introducción de mejoras técnicas, además, algunas zonas se especializan en los cultivos más rentables.

    Las mejoras en la agricultura favorecieron la Revolución Industrial de 4 formas:

  • El aumento de la producción permitió alimentar a una población en rápido crecimiento.

  • Las mejoras técnicas redujeron el número de campesinos necesarios para trabajar la tierra, y proporcionaron mano de obra para la industria.

  • Los beneficios obtenidos por los terratenientes fueron invertidos en la agricultura, el comercio y las nuevas industrias.

  • Las necesidades de metales para los instrumentos agrícolas y la demanda de maquinaria, provocaron el desarrollo de la industria metalúrgica y siderúrgica.

    • Desarrollo tecnológico: El aumento de la demanda de maquinarias hizo que se produjeran innovaciones técnicas que aumentaron la producción y los beneficios. Estos inventos comenzaron en Inglaterra en el sector textil, al principio fueron inventos muy sencillos, construidos en madera y realizados por artesanos y personas sin preparación científica.

    El desarrollo tecnológico favoreció la Revolución Industrial en 2 aspectos:

  • Lo importante no es el invento, sino su difusión en la industria; un invento sólo se aplica cuando al empresario le sale rentable.

  • Cada invento no es muy importante en sí mismo, sino porque provoca nuevas innovaciones. La innovación más importante fue la máquina de vapor de James Watt que produjo consecuencias de gran importancia:

    Consecuencias de la revolución industrial

    La revolución industrial operó un cambio en los aspectos social, económico, político y del estilo de vida de la humanidad, debido a la invención y la aplicación en gran escala de las maquinas.

    En lo económico:

  • Se incrementó un alto grado de rendimiento del trabajo y se redujo el costo de producción, lo que reporto un enorme crecimiento de las riquezas de las naciones industrializadas.

  • Se acumularon grandes capitales que dieron desarrollo a compañías y sociedades anónimas.

  • Se diseñaron, desarrollaron y perfeccionaron las vías de comunicación y los medios de transporte, haciendo posible el intercambio entre las naciones.

  • Se crearon las cámaras de comercio, las compañías de seguros, los bancos, etc.

  • Se desarrolla el sistema de rentas a crédito. Surgieron los métodos de publicidad y las competencias comerciales.

  • La artesanía y la manufactura no pudieron competir con la gran fábrica capitalista y fueron desapareciendo paulatinamente.

  • El modo de producción capitalista que se formó en el seno del feudal, había vencido ahora todas las formas de economía precapitalista, condenándolas a la ruina y el hundimiento irremisible.

    En lo social:

  • Culminó el proceso de desaparición del campesino Inglés.

  • Aparecieron las grandes ciudades, que se convirtieron en centros industriales. Es decir, el abandono del campo y el aumento de la población de las ciudades.

  • Cambió radicalmente la estructura profesional de la población: a cuenta de la población agrícola se incrementó el número de personas ocupadas en las diferentes ramas de la industria.

  • La agudización de los problemas obreros y la organización de los trabajadores en gremios, sindicatos, etc.

  • La consecuencia principal de la revolución industrial fue la aparición de las dos clases de la sociedad capitalista: La burguesía industrial y el proletariado fabril, es decir, los 2 grandes grupos sociales: capitalista y obrero.

  • La aparición de doctrinas que alegan dar soluciones a los problemas sociales: socialismo, socialismo utópico, y la social-democracia, etc.

  • El desarrollo impetuoso de la economía acarreó un incremento del lujo y la riqueza de la burguesía y a su vez, de la pobreza y la indigencia en las masas trabajadoras.

    En lo político:

  • Afianzamiento político de la burguesía.

  • El estado no interviene directamente como patrono en las actividades económicas, sino que auspicia la industrialización y regula la legislación social a favor de los trabajadores.

  • La industria ocupó una situación predominante.

    Cambios en los modos de vida:

  • La población se concentró en las ciudades con actividad industrial.

  • La producción en serie abarató muchos artículos. Y así mejoraron las condiciones de vida.

  • El trabajo doméstico se hizo más corto, al incompararse miles de mujeres al trabajo industrial. Y las costumbres de la familia cambiaron a medida que las mujeres comenzaron a trabajar fuera del hogar.

Obtenido de http://html.rincondelvago.com/causas-y-consecuencias-de-la-revolucion-industrial_1.html

07/03/2010 14:31 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: REVOLUCIÓN. BASES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA. La Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras numerosas naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema denominado del Antiguo Régimen. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.

REVOLUCIÓN:

Cambio de un régimen social y político o de una formación económica caducos e instauración de uno nuevo progresivo. Puede afectar a las relaciones de producción, a la superestructura de un determinado régimen social. Supone un importante cambio en las relaciones existentes dentro de la lucha de clases y a través de ella una clase explotada puede pasa a ser dominante, en ocasiones, se utiliza de forma abusiva (revolución de palacio) o metafóricamente: revolución de los precios o del cobre.

REVOLUCIÓN FRANCESA,

¿POR QUÉ?

La revolución francesa se originó por la ruptura del Antiguo Régimen.

Cuando hablamos de Antiguo Régimen estamos hablando de una sociedad estamental, nos referimos también al absolutismo, al régimen feudal, a los privilegios creados sobre los dos estamentos privilegiados (la nobleza y el clero) en todos los aspectos. Esto propició la protesta airada de la alta burguesía que en algunos casos eran (los burgueses) económicamente superiores, mentalmente más desarrollados y sin embargo eran marginados como el resto de la burguesía. El Antiguo Régimen tenía debilidades claramente visibles y palpables:

  • Los reyes: absolutistas, solo debían dar explicaciones de sus acciones a Dios.

  • Los impuestos: claramente mal repartidos, los antes mencionados estamentos privilegiados (el clero y la nobleza) apenas tenían que aportar algo de sus grandes riquezas al estado, cuando aportaban algo... mientras que el otro estamento, cargaba con todos los impuestos.

  • La sociedad: estaba basada claramente en los privilegios hacia la nobleza y el clero.

DESARROLLO DE LA

REVOLUCIÓN

El 5 de Mayo se reunían en Versalles los representantes de los tres estamentos en los Estados Generales. Los representantes del tercer mantenían la idea de una reforma que cambiara al estado francés. Proponían el voto individualizado, no por estamentos, ya que al ser mayor número de personas que la nobleza y el clero, siempre triunfarían sus ideas, pero la nobleza y parte del clero, aceptaban la idea de tener que acabar con todos sus privilegios, que en definitiva es lo que acabaría pasando. Todas esas disputas acabaron en una revolución. Al principio los burgueses no intentaban imponer sus ideas por la fuerza, pero el resto del tercer estado, al ver que no conseguían su propósito dialogando, decidieron conseguirlo por la fuerza. Un acto significativo que nos indica que la revolución se había desatado, es la toma de la Bastilla el 14 de Julio de 1789.

Éste acto revolucionario, y otros tantos que se fueron sucediendo poco a poco, obligó a la Asamblea a aceptar las leyes revolucionarias: abolición del régimen feudal, declaración de derechos del hombre y del ciudadano, reforma del clero, disolución de los gremios y aprobación de una Constitución en 1795, etapa caracterizada por la radicalización y la implantación del terror revolucionario (unas 16500 ejecuciones en la guillotina) de la mano de los jacobinos y su líder *Robespierre, quien en 1794, también acabaría en la guillotina, este hecho le devolvería el poder revolucionario a la burguesía moderada. A partir de aquí, en 1795 la revolución se estabiliza con el Directorio que permite el triunfo definitivo de la burguesía. Más tarde llegó al trono francés el general *Napoleón Bonaparte, en 1799, esto permitió el mantenimiento de las conquistas revolucionarias para aquellos que las habían apoyado desde el principio.

ROBESPIERRE:

Político francés. Tras criticar el absolutismo real y el sistema judicial, fue elegido por las clases populares de Arras diputado el estado Llano en los estados generales. Su ardiente convicción, sus razonamientos concisos y su estilo depurado hicieron de Roberpierre uno de los grandes oradores de la constituyente, donde, por ser uno de los pocos demócratas de la asamblea, asombró e irritó. En cambio, consiguió animar a los jacobinos después de la matanza del Campo de Marte. Su hostilidad al marco de plata, sus intervenciones a favor de los negros y de los soldados sublevados y su franca actitud después de la huida del rey, le valieron una inmensa reputación.

NAPOLEÓN BONAPARTE

Emperador de los franceses (1804 - 1815 ). Segundo hijo de Carlos Bonaparte y de Letizia Ramolino. Nombrado general de brigada, se le encomendó la artillería del ejército de Italia; debido al apoyo que había recibido de Robespierre, fue encarcelado a la caída de éste. En marzo de 1795, tras negarse a mandar una brigada de infantería en la Vendée, fue degradado. El 5 de octubre de 1795 fue nombrado comandante del ejército del interior, y actuó contra los clubs jacobinos. El 2 de marzo había recibido el mando del ejército de Italia. Bonaparte se declaró emperador en 1804 ( noche 20-21 mazo ), y fue reconocido por Pío V11 en la catedral de París. El régimen se convirtió en una verdadera monarquía, con una corte u una nobleza de Imperio.

Obtenido de http://html.rincondelvago.com/bases-de-la-revolucion-francesa.html

07/03/2010 14:26 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: REVOLUCIÓN. Revolución es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se puede producir en varios ámbitos al mismo tiempo, tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etc. Los cambios revolucionarios, además de radicales y profundos, y sobre todo traer consecuencias trascendentales, han de percibirse como súbitos y violentos, como una ruptura del orden establecido o una discontinuidad evidente con el estado anterior de las cosas, que afecte de forma decisiva a las estructuras. Si no es así, debería hablarse mejor de una evolución, de una transición o de una crisis. Si lo que falta es su carácter trascendental, debería hablarse mejor de una revuelta. Las revoluciones son consecuencia de procesos históricos y de construcciones colectivas, para que una revolución exista es necesario que haya una nueva unión de intereses frente a una vieja unión de estos.

Revolución

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Para otros usos de este término, véase Revolución (desambiguación).

Revolución es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se puede producir en varios ámbitos al mismo tiempo, tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etc. Los cambios revolucionarios, además de radicales y profundos, y sobre todo traer consecuencias trascendentales, han de percibirse como súbitos y violentos, como una ruptura del orden establecido o una discontinuidad evidente con el estado anterior de las cosas, que afecte de forma decisiva a las estructuras. Si no es así, debería hablarse mejor de una evolución, de una transición o de una crisis. Si lo que falta es su carácter trascendental, debería hablarse mejor de una revuelta. Las revoluciones son consecuencia de procesos históricos y de construcciones colectivas, para que una revolución exista es necesario que haya una nueva unión de intereses frente a una vieja unión de estos.

La libertad guiando al pueblo.

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Tipología de las revoluciones [editar]

En la historiografía se habla generalmente de tres tipos de revoluciones:

Pueden valer para ejemplificarlas las tres grandes revoluciones que surgen y se desarrollan entre los siglos XVIII y XIX, marcando el fin de la Edad Moderna y el comienzo de la Edad Contemporánea.

  • La revolución burguesa entendida como la sustitución como clase dominante del estamento privilegiado (formado por nobleza y clero) por la burguesía, con el cambio de relaciones, comportamientos, actitudes y valores sociales que se identifican con una u otra; permite hablar de una nueva sociedad de clases. No obstante, la historiografía suele utilizar más comúnmente el término Revoluciones burguesas para referirse, incluso en su aspecto estrictamente político (a pesar de la impropiedad), a las que hemos llamado revoluciones liberales, es decir, a todos los los procesos revolucionarios (como la misma Revolución francesa) en los que esta clase social es impulsora.
  • La Revolución industrial tiene un carácter esencialmente económico, la transformación respecto de la época precedente (la preindustrial) con el uso de nuevas técnicas, fuentes de energía, invención de maquinarias, innovadores medios de transporte, aumento de la capacidad productiva con la sustitución de los talleres artesanales por las fábricas, etc

Es necesario indicar que estos dos últimos procesos, pese a ser de duración secular, fueron claramente percibidos por sus contemporáneos como súbitos y violentos, como lo prueban, entre otros extremos, la resistencia y los conflictos que generó la aparición del maquinismo (la destrucción de máquinas o luddismo). Es de imposible solución el debate (en el que puede destacarse el aporte de E. P. Thompson) sobre si la revolución industrial inglesa costó más muertes y sufrimientos que la revolución liberal francesa.

Justificado este uso, se entiende que por extensión se aplique el término revolución a la Revolución neolítica y la Revolución urbana (definidos por Vere Gordon Childe), procesos ya no seculares sino milenarios, pero que presentan claras analogías con los del XVIII y XIX en cuanto a la transformación radical (y sin duda violenta) de las formas de vida de la humanidad. De una forma similar, Earl J. Hamilton acuñó el concepto de Revolución de los precios para los cambios económicos del siglo XVI, ligados a la inflación consecuente a la llegada a Europa de metales preciosos de América.[1]

No se agota la tipología de las revoluciones con los tres tipos enumerados al principio. Se habla de revoluciones en cualquier ámbito, incluso en los más alejados de los usos anteriores, como sería el ámbito de la ideología (revolución ideológica) o el del arte (revolución artística). A veces esa extensión se hace con evidente abuso del término (cuando se aplica a la moda, al deporte, a la última novedad de la música popular...), y a veces está plenamente justificada (revolución cultural en la China maoísta) o el concepto de revolución científica (Thomas Kuhn).

Por otro lado, se han propuesto distintos tipos de periodizaciones y agrupaciones de revoluciones por sus similitudes o proximidades en el espacio o en el tiempo (ciclos revolucionarios).

Clasificación y cronología [editar]

Revoluciones liberales o burguesas [editar]

Revoluciones
Adjetivo con el que es conocidaPeríodoBreve descripción (para una mayor precisión véase cada artículo principal)
Revoluciones liberales
Liberal o BurguesaSuelen denominarse así, puesto que ideológicamente se sustentaron en el liberalismo y socialmente supusiero el ascenso de las burguesías como nueva clase dominante en Europa y América. Calificar de revoluciones burguesas a revueltas urbanas de Europa Occidental en la Edad Media se ha hecho en alguna ocasión por la historiografía, aunque usualmente el concepto se aplica de forma propia a los procesos más articulados, extensos y exitosos que tuvieron lugar a partir de la Edad Moderna.
de los Países Bajos1568-1648En el contexto de la Reforma Protestante se produce una sublevación (Revuelta de Flandes) de ciudades mercantiles y artesanales contra la Monarquía Hispánica de Felipe II, cuya represión condujo a la Guerra de los Ochenta Años y la independencia de las Provincias Unidas lideradas por Holanda.
Inglesa1642-63Guerra entre el Parlamento y el Rey. Ejecución de Carlos I y formación de una Commonwealth (república) bajo un Lord Protector (Oliver Cromwell), con predominio ideológico del puritanismo.
Gloriosa1688-89Jacobo II de Inglaterra es derrocado. Se establece una monarquía constitucional cuyo gobierno es responsable ante el Parlamento inglés, alternativamente en manos del partido whig (liberal) y tory (conservador). Predominio religioso del anglicanismo. John Locke establece los fundamentos teóricos del liberalismo.
Ciclo atlántico1776-1824Ciclo de las primeras revoluciones liberales que definen la Edad Contemporánea. Comprende los procesos de independencia del continente americano y los procesos revolucionarios en Francia, España y Portugal.
Estadounidense o Revolución americana (nombre que se le da en ese país)1776Proceso de independencia de las Trece Colonias frente a Inglaterra (apoyado internacionalmente por Francia y España), con la creación de estados, dotados de las primeras constituciones escritas, que se federan en una república común, con separación de poderes entre un fuerte presidente (George Washington), un Congreso bicameral y un poder judicial independiente.
Su ejemplo y sus documentos jurídicos (Declaración de Independencia, Constitución, debidas en buena parte a Thomas Jefferson), inspirados por la Ilustración europea y por algunas prácticas autóctonas americanas, tuvieron gran trascendencia.
Francesa1789-99Aplicación del programa ideológico de la Ilustración (Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Enciclopedia) en el contexto de la crisis del Antiguo Régimen que una desprestigiada monarquía absoluta es incapaz de afrontar al perder el apoyo de los estamentos privilegiados (convocatoria de Estados Generales). La burguesía, identificada con la idea de nación (Sieyès) lidera institucionalmente (Asamblea Nacional, girondinos, jacobinos) una revolución que profundizan las capas populares urbanas (sansculottes) y campesinas (quema de chateaus, abolición de derechos señoriales).
La resistencia contrarrevolucionaria y la presión de las monarquías europeas conduce al Terror y la expansión internacional de la revolución, ya con forma de República (1792); y, más adelante, a la reconducción de todo el proceso en el periodo napoleónico (hasta 1815).

Las fases de desarrollo la Revolución francesa (revuelta de los privilegiados, fase moderada, fase radical, reacción y plasmación de un poder personal) se han tomado historiográficamente como modelo explicativo de las revoluciones posteriores.[2]

Hispanoamericana1808-24Se producen pronunciamientos (gritos independentistas) a lo largo de toda la América española en el contexto de la ocupación napoleónica de España. Los criollos (inspirados políticamente por el ejemplo estadounidense y apoyados internacionalmente por Inglaterra) lideran un proceso de independentista frente al Imperio español que es sofocado en un primer momento por intervenciones militares, y conduce a guerras de gran envergadura en América del Sur, en las que destacan libertadores como Simón Bolívar y José San Martín, hasta la batalla de Ayacucho (1824). Por otro lado se produce la Independencia de México y América Central, y muy posteriormente la de las Antillas españolas.
De mayo1810-20Independencia de Argentina (de hecho en 1810 y de derecho en 1816).
Oriental1811 - 1820Independencia de Uruguay. De carácter liberal al comienzo, en su apogeo y final cuestionó la propiedad privada (reforma agraria y económica iniciada por José Artigas: los infelices serán los más privilegiados).
De 18201820Ciclo revolucionario denominado mediterráneo que comienza en España y se extiende por el sur de Europa (Portugal, Italia y Grecia).
Trienio Liberal1820-23En España se obliga a Fernando VII a jurar a la constitución de 1812. Es sofocada por la intervención de la Santa Alianza (Cien Mil Hijos de San Luis).
De Oporto1820 (24 de agosto)Además de su carácter de revolución liberal, origina la separación entre Portugal y Brasil.
Griega1821-23Independencia frente al Imperio Turco
De 18301830Oleada revolucionaria que comienza en Francia y se extiende por casi toda Europa.
De julio1830 (27 al 29 de julio)Tras las tres gloriosas jornadas, Carlos X de Francia abandona el poder, siendo reemplazado por Luis Felipe, el rey de las barricadas.
Belga1830Revolución liberal e independentista que origina el reino de Bélgica.
De 18481848Oleada revolucionaria en casi toda Europa, con mayor presencia del movimiento obrero y un fuerte componente nacionalista (Primavera de las naciones o de los pueblos).
De Ayutla1854Derrocamiento de la dictadura de Santa Anna e instalación de un gobierno liberal en México.
De 1868 o La Gloriosa1868Derrocamiento de Isabel II en España e inicio del Sexenio democrático.

Revoluciones proletarias, descolonización y tercermundismo [editar]

Revoluciones proletarias u "obreras y campesinas" (socialistas, libertarias, comunistas, etc.)
Comuna de París1871En el vacío de poder causado por la derrota del Segundo Imperio francés en la Guerra Franco-prusiana.
Bolchevique o de octubre1917-91Tras la revolución liberal de febrero y la coyuntura catastrófica de Rusia en la Primera Guerra Mundial, los bolcheviques de Lenin toman el poder apoyados en los soviets. Se formará la URSS (1921).
La historiografía le ha aplicado para su periodización el modelo de fases propio de la Revolución francesa:[3]
Espartaquista1919Fracasada revolución socialista en Alemania, llevada a cabo por una parte del proletariado alemán, liderado por la Liga Espartaquista, con Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.
Húngara1919Tras el final de la Primera Guerra Mundial, se establece la República Soviética Húngara.
Mongola1920En los manuales marxistas se cataloga como la única revolución que hizo pasar un país de un régimen feudal a uno socialista, sin haber conocido nunca la etapa capitalista.
Española1936Respuesta al golpe de estado del 18 de julio de 1936 contra la Segunda República Española, tras la victoria del Frente Popular en las elecciones. Su componente social tuvo elementos anarcosindicalistas y marxistas revolucionarios, de base fundamentalmente obrera y campesina.
Extensión del bloque soviético tras la Segunda Guerra Mundial
del Telón de Acero1945-1947Con la ocupación militar soviética de casi toda Europa Oriental (excepto Grecia -en la que se desata una guerra civil entre prosoviéticos y prooccidentales- y Yugoslavia -donde los partisanos comunistas locales, liderados por Tito, inician una experiencia propia de socialismo autogestionario no vinculado política ni militarmente a la URSS-), los partidos comunistas de cada país, en el contexto de la Guerra Fría, llegan al poder, estableciendo lo que se denominó bloque soviético o socialismo realmente existente (Pacto de Varsovia, COMECON).
Norcoreana1948Se establece un régimen estalinista con fuertes tintes nacionalistas, sintetizado en la doctrina Juche, liderado por Kim Il Sung, al que sucede su hijo Kim Jong-il, en un caso de dictadura familiar o dinastía comunista.
China1949Victoria del Partido Comunista Chino de Mao Zedong sobre el Kuomintang de Chiang Kai-shek en la guerra civil china (que duraba desde 1927). Se proclama la República Popular China, que controla toda China excepto Taiwan. Es peculiar del maoísmo el papel teórico concedido al campesinado en la revolución, y que en el leninismo ortodoxo pertenecía en exclusiva al proletariado.
Gran Salto Adelante1958-1961La revolución china aborda planes de reforma económica y social a escala gigantesca, en un contexto de distanciamiento de Mao frente a la Unión Soviética (Kruchev y la desestalinización). Los catastróficos resultados de los planes produjeron millones de muertos por hambre.
Cultural1966-76Radicalización de la revolución china. Mao utiliza una gigantesca movilización estudiantil (Libro Rojo) contra sus enemigos dentro del aparato del Partido Comunista Chino.
Revoluciones de carácter nacional y/ó socialista ligadas a procesos de descolonización o al movimiento tercermundista
Norvietnamita1954Ho Chi Minh establece un Estado socialista en el contexto de la guerra de Indochina (descolonización frente a Francia).
Argelina1954-62Guerra revolucionaria de independencia colonial contra Francia.
Iraquí1958Karim Qasim tomó el poder tras un golpe de estado.
Cubana1959Inicialmente un movimiento guerrillero liderado por Fidel Castro contra la dictadura de Fulgencio Batista. El acercamiento a la URSS acentuó su carácter anticapitalista y antiestadounidense hasta alinearla con el denominado bloque socialista.
Congoleña1960-1961Independencia del Congo Belga con liderazgo de Patricio Lumumba, cuya tendencia tercermundista (presentada como marxista o prosoviética) es contrarrestada por un movimiento secesionista en Katanga, y definitivamente con su asesinato. Continuó habiendo movimientos guerrilleros en los que llegó a participar el Ché Guevara.
Suryemení1967Se establece una República Popular de orientación marxista.
Libia1969Gaddafi establece un estado Popular y Socialista.
Somalí1969
Chilena1970-73La elección presidencial del socialista Salvador Allende lleva a un cambio brusco en la economa y vida social de Chile, y provoca una resistencia que culmina en el golpe militar y la dictadura de Pinochet.
Beninesa1972
Etíope1974Derrocamiento del negus Haile Selassie e instauración de la República Democrática Popular de Etiopía.
de Guinea-Bissau1974
Camboyana1975Se establece la Kampuchea Democrática.
Survietnamita1975Resultado de la Guerra de Vietnam
Laosiana1975
Malgache1975Un golpe de estado puso el gobierno en poder de Didier Ratsiraka.
Caboverdiana1975
Mozambiqueña1975El FRELIMO consigue la independencia del país.
Angoleña1975Se consigue la independencia. El MPLA toma el poder.
Afgana1978La última intervención exterior de la Unión Soviética, que implanta un régimen satélite.
Sandinista1979Popular derrocamiento en Nicaragua de la dictadura de Somoza por un creciente movimiento campesino.
Granadina1979Maurice Bishop establece un gobierno Marxista-Leninista, que será derrocado por la intervención estadounidense de 1983.
Burkinesa1983

Otras revoluciones en el siglo XX, de diferente caracterización [editar]

Antes del final de la Primera Guerra Mundial [editar]

Antes del final de la Primera Guerra Mundial
Revolución rusa1905Fallida revolución obrera y campesina en contra de la autocracia zarista bajo el gobierno de Nicolás II, dando lugar a la aparición de los primeros sóviets, hasta que son reprimidos por el ejército.
Mexicana1910Derrocamiento del dictador Porfirio Díaz, llegada al poder de Francisco I. Madero.
Xinhai1911Desbaramiento del gobierno de la dinastía Qing y creación de la República de China.
De febrerofebrero-octubre de 1917Derrocamiento del Zar y sustitución por un gobierno socialista (Kerenski), que mantiene a Rusia en el bando aliado de la Primera Guerra Mundial.
Alemana1918Instauración de la República de Weimar por una revolución obrera contra el Káiser.

Revoluciones o movimientos de masas que condujeron a regímenes fascistas [editar]

Revoluciones o movimientos de masas que condujeron a regímenes fascistas
Italia fascista1922-1943Los camisas negras de Benito Mussolini encuadrados en fasci toman el poder tras la Marcha sobre Roma (27-29 de octubre), convirtiendo el Reino de Italia en un estado totalitario.
Alemania nazi1933-1945El partido nazi (nacionalsocialista, NSADP) de Adolf Hitler gana las elecciones parlamentarias de Alemania de 1933, implantando progresivamente un régimen totalitario (Tercer Reich) semejante al italiano.
Dictadura de Franco1936-1978El Alzamiento Nacional (17-18 de julio), sublevación militar apoyada por amplios sectores sociales, económicos y religiosos, desencadena la Guerra Civil Española (1936-1939). Dentro del bando nacional se impone la unificación del Movimiento Nacional, mecanismo totalitario de inspiración fascista liderado por el general Francisco Franco hasta su muerte en 1975.

Desde la Segunda Guerra Mundial [editar]

Desde la Segunda Guerra Mundial
Guatemalteca1944Derrocamiento de la dictadura de Jorge Ubico. Abre un periodo de reforma agraria y social.
Boliviana1952Revolución protagonizada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (reforma agraria, nacionalización de las minas, voto universal y eliminación del pongueaje -trabajo gratuito en los latifundios-).
Dominicana1965Periodo intermedio entre la dictadura de Trujillo y la presidencia de Balaguer.
del Mayo francés o del 681968Revueltas estudiantiles y de trabajadores contra el gobierno de Charles de Gaulle.
A veces se habla de la revolución de 1968 como un ciclo revolucionario, por la coincidencia temporal del Mayo francés con movimientos similares, de naturaleza cultural o política, con gran presencia estudiantil, en Estados Unidos, Checoslovaquia (Primavera de Praga), México (matanza de la plaza de Tlatelolco) y con algunos movimientos universitarios de oposición al franquismo en España. La similitud de la Revolución cultural china es menos evidente, aunque sí se percibía como tal entre los grupos occidentales que pretendían inspirarse en ella.
De los Claveles1974Derrocamiento de la dictadura portuguesa por parte del ejército (en el contexto de la crisis colonial -independencia de Angola y Mozambique) a lo que se suman distintos partidos políticos (sobre todo de izquierda) y una radicalizada movilización campesina.
Indonesia1998Caída del dictador Suharto. También se denomina Revolución Nacional Indonesia a la Independencia de Indonesia (1945-1949).
Bolivariana1999Venezuela

Revoluciones islámicas [editar]

Revolución islámica
Iraní1979Derrota popular del Sah de Irán, en un movimiento amplio y heterogéneo progresivamente hegemonizado por el clero chií, conformándose una república islámica. En otros países musulmanes, incluídos los sunitas, se extienden los movimientos islamistas, fundamentalismo islámico y en algunos casos la inplantación de regímenes islamistas caracterizados jurídicamente por la aplicación de la sharia o ley islámica.
Talibán1996Movimiento fundamentalista islámico extremo en Afganistán, que logra instaurar en 1996 un régimen teocrático tras obtener la victoria en la Guerra Civil Afgana y entrar en Kabul. Toma como base al ejército irregular de los muyahidín, movimiento islamista financiado por Arabia Saudí y los Estados Unidos que surge como reacción a la legalización del voto femenino y la nacionalización de algunos sectores extratégicos de la economía afgana por el gobierno de la República Democrática de Afganistán.

Revoluciones en países comunistas o del "socialismo real" [editar]

Revoluciones anticomunistas, anti-soviéticas, anti-estalinistas o contra los regímenes de partido único del denominado "socialismo real" (Bloque del Este y otros países denominados socialistas o comunistas).
Húngara1956Levantamiento armado popular contra el gobierno estalinista de la República Popular de Hungría, impuesto por la URSS. Del 23 de octubre al 10 de noviembre se experimentó una vía al socialismo alternativa, caracterizada por la formación de los consejos revolucionarios, reconocidos por el gobierno de Imre Nagy como órganos de poder local, la disolución de la policía política, el reconocimiento de libertades políticas, el multipartidismo y la retirada del Pacto de Varsovia. Fue sofocada militarmente por una invasión soviética y una dura represión.
Octubre polaco1956Las Protestas de Poznán de 1956 llevan a la toma del poder por la facción reformista de los comunistas polacos, liderados por Władysław Gomułka.
Primavera de Praga1968Los cambios políticos en Checoslovaquia (socialismo con rostro humano) suscitan movilizaciones populares antisoviéticas. Intervención militar del Pacto de Varsovia.
Polaca1980Movimientos sociales como el sindicato Solidarnosc y la iglesia católica (el papa era el polaco Juan Pablo II) consiguen que el partido comunista y los militares (General Jaruzeslki) introduzcan reformas políticas y económicas.
Cantada1987-89Derrocamiento pacífico del sistema soviético en Estonia.
Revuelta de la Plaza de Tian'anmen1989Protestas y huelgas, entre el 15 de abril y el 4 de junio de 1989, organizadas por estudiantes y obreros en la República Popular China. De muy variada orientación, cuestionaban el sentido, el ritmo o las consecuencias de las reformas iniciadas en 1978 por Deng Xiaoping.
de 19891989Oleada revolucionaria en los países del llamado socialismo realmente existente de Europa Central y Oriental, bajo el sistema unipartidista y regímenes de tipo estalinista; también llamada Otoño de las naciones, por paralelismo con la de 1848. Se subrayó su coincidencia con el bicentenario de la Revolución francesa.
Caída del muro de Berlín9 de noviembre de 1989La postura neutral de Gorbachov permite la reunificación alemana (3 de octubre de 1990), la secesión de los países bálticos y las caídas de los regímenes estalinistas en Europa oriental.
De Terciopelo1989Tras la huelga general del 27 de noviembre, el Partido Comunista de Checoslovaquia abandona pacíficamente el poder que es ocupado por los disidentes (Václav Havel). El estado unificado se dividió, también pacíficamente, en una República Checa y una República Eslovaca el 1 de enero de 1993.
Rumanadiciembre de 1989La violenta represión de levantamientos populares en Timisoara y Bucarest contra el régimen de Nicolae Ceausescu no consiguió detener las protestas. Ante la falta de apoyo del ejército, el líder intentó huir, fue detenido y ejecutado sumarísimamente.
Democrática de Mongolia1990Revolución política cuyo objetivo fue derrocar al régimen de partido único del Partido Revolucionario del Pueblo Mongol. Terminó con la renuncia del gobierno sin derramamiento de sangre, y la instauración de un régimen semipresidencialista.
Disolución de la Unión Soviética8 de diciembre de 1991Las reformas de Mijaíl Gorbachov (perestroika, glásnost) producen un intento de golpe militar (20 de agosto) promovido por los altos mandos del PCUS contrarios a la pérdida de poder del partido, que fue enfrentado en Moscú por las revueltas populares de agosto de 1991 y aprovechado en sentido contrario por Borís Yeltsin.
Albanesa1991-92El régimen estalinista más aislado (había repudiado como "revisionistas" a sus sucesivos aliados: la Unión Soviética y China) terminó con una salida migratoria masiva, una convocatoria electoral multipartidista y un amplio movimiento huelguístico.
Guerra de los Diez Días1991Secesión de Eslovenia de Yugoslavia.
Croata1991-95Secesión de Croacia de Yugoslavia.
Serbia2000Caída de Milosevic por la oposición interna, tras la derrota de Serbia en la guerra de Yugoslavia, con la intervención de la OTAN. Posteriormente Montenegro tuvo una secesión pacífica. Quedan pendientes situaciones conflictivas en Bosnia-Herzegovina y Kosovo, con presencia militar internacional.

Revoluciones en el siglo XXI o "de colores" [editar]

Revoluciones de colores
de colores
De las Rosas2003salida del poder de Eduard Shevardnadze en Georgia
Naranja2004elección de Víktor Yushchenko en Ucrania
De los Tulipanes2005salida del gobierno de Askar Akayev en Kirguistán
Blanca2006fallido intento de derrocar a Alexander Lukashenko en Bielorrusia
Azafrán2007fallido intento por parte de monjes budistas de derrocar la dictadura militar en Birmania

Revoluciones en otros ámbitos [editar]

Revoluciones culturales, intelectuales, filosóficas y sociológicas
Revolución del siglo XII
Renacimiento
Protestante
CientíficaRevolución copernicana, Revolución darwiniana, Revolución einsteniana y Revolución wegeneriana
Ilustración[4]
Sexual
Revoluciones tecnológicas, productivas y demográficas
Neolítica
Agrícola
Verde
IndustrialPrimera, Segunda y Tercera
Revolución científico-técnica
Informática
Demográfica

Véase también [editar]

En la Wikipedia en español hay 126 entradas con con el nombre revolución. Ver: [1]

Referencias [editar]

Bibliografía [editar]

  • Hobswam, Eric J. (1987). Las revoluciones burguesas (The Age of Revolution). Barcelona: Labor. ISBN 84335298781.
  • Arendt, Hannah (1967, 1998). Sobre la revolución (On Revolution). Revista de Occidente, Alianza Editorial. ISBN 84-206-5806-5.
  • Molnar, Thomas (1975). La contrarrevolución. Madrid: Unión Editorial. ISBN 84-7209-034-5.
  • Perreau-Saussine, Emile, Les libéraux face aux révolutions: 1688, 1789, 1917, 1933, Commentaire, Spring 2005, pp. 181-193

Notas [editar]

  1. Hamilton, Earl J. (1934) El tesoro americano y la revolución de los precios en España, 1501-1650.
  2. Antonio Fernández: Revolución francesa, en Historia del mundo contemporáneo, Barcelona: Vicéns Vives ISBN 84-316-1774-8.
  3. Antonio Fernández: Revolución rusa, en Historia del mundo contemporáneo, Barcelona: Vicéns Vives ISBN 84-316-1774-8.
  4. "Revoluciones filosóficas, en años críticos" de G. Mayos (UB).

Enlaces externos [editar]

07/03/2010 14:10 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 Hay 1 comentario.

POLÍTICA7: INSURRECCIONES. INSURRECCIÓN CAMPESINA DE 1846. La Insurrección Campesina de 1846 fue un movimiento insurreccional de carácter popular y social que estalló en varias zonas agropecuarias de Venezuela en septiembre de 1846 y que se extendió hasta mayo de 1847.

Insurrección Campesina de 1846

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Insurrección Campesina de 1846 (IC-1846)
Fecha1 de septiembre de 1846 - mayo de 1847
LugarProvincias de Caracas, Barcelona y Carabobo. Actuales estados Aragua, Carabobo, Guárico y Anzoátegui
ResultadoDerrota revolucionaria
Comandantes
Carlos Soublette
José Antonio Páez
José Tadeo Monagas
Ezequiel Zamora
Francisco José Rangel

La Insurrección Campesina de 1846 fue un movimiento insurreccional de carácter popular y social que estalló en varias zonas agropecuarias de Venezuela en septiembre de 1846 y que se extendió hasta mayo de 1847. En términos generales, dicha insurrección no fue más que la expresión de una situación que tenía sus raíces en la grave crisis económica que sufría el país desde 1842; en el descontento de diversos sectores del agro (hacendados, arrendatarios, arrieros, peones, esclavos entre otros) con respecto a las medidas económicas y fiscales aplicadas por el gobierno presidido desde 1843 por Carlos Soublette; en las campañas oposicionistas del Partido Liberal, cuyo máximo líder, Antonio Leocadio Guzmán, acusaba de oligarca a Soublette, al ex presidente José Antonio Páez, quien seguía siendo el hombre fuerte del régimen, y a sus partidarios que controlaban el comercio y las finanzas de Caracas.

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Antecedentes [editar]

Soublette, Presidente de la República al estallar la revolución campesina.

En relación a los antecedentes más cercanos al movimiento de 1846, se pueden citar la insurrección de Villa de Cura en junio de 1844, acaudillada por Juan Silva; la de Orituco en septiembre del mismo año, encabezada por Juan Celestino Centeno y el asalto a la cárcel de Calabozo, en diciembre de 1845, por los hermanos Juan y José Gabriel Rodríguez. A pesar de que todos estos alzamientos fueron sofocados por las fuerzas del gobierno, evidenciaban el alto grado de descontento social existente. En tal sentido, todas estas revueltas estuvieron signadas por la necesidad de conseguir mayores reivindicaciones sociales, sobre todo para las clases sociales bajas involucradas en las mismas.

A mediados de 1846, las condiciones económicas y sociales se habían agudizado, a lo que se sumaba el clima de turbulencia política provocado por la campaña para elegir al próximo presidente de la República. Los principales candidatos para lo comicios a celebrarse en agosto de 1846, eran José Tadeo Monagas, Antonio Leocadio Guzmán, Bartolomé Salom, José Félix Blanco y José Gregorio Monagas; el primero tenía el apoyo del gobierno; el segundo, el del Partido Liberal. Soublette aceleró el reclutamiento militar, lo cual fue denunciado por la oposición como un intento pon intimidar a los votantes.

Aunque en agosto de 1846 se celebraron finalmente las primeras elecciones de primer grado de nuestra historia republicana, la tensión política que se generó durante el desarrollo de la misma hizo que no pudiera obtenerse un resultado definitivo. Con la finalidad de concertar un acuerdo político con la oposición, Santiago Mariño concertó una entrevista entre el general José Antonio Páez quien se hallaba en Maracay y el candidato derrotado Antonjo Leocadio Guzmán, que residía en Caracas. Guzmán salió hacia los Valles de Aragua acompañado por numerosos partidarios, a los que se fueron sumando otros que se encontraba en el camino; alarmado por esta situación, puso en estado de alerta a las Fuerzas Armadas el 1 de septiembre.

La Revolución Popular [editar]

En definitiva, la entrevista no llegó a concretarse, pues cuando Guzmán se hallaba en La Victoria estalló en la madrugada del 2 de septiembre, la Revolución Popular en el sitio de Tacusuruma, cerca del pueblo de Magdaleno, encabezada por Francisco José Rangel; quien se alzaba porque las autoridades le habían arrebatado unas tierras que él defendía como suyas y además le habían impedido votar en las elecciones primarias de 1846. Rangel y sus partidarios, aclamando a Guzmán, se dirigieron a Güigüe y asaltaron la hacienda de Yuma, propiedad del abogado y político paecista Ángel Quintero, donde mataron a su mayordomo, hirieron a algunas personas y liberaron a los esclavos.

Ezequiel Zamora

Por su parte, el gobierno responsabilizó de estos hechos a Guzmán y lo declaró fuera de la ley, arrestando algún tiempo después. Entre tanto la rebelión popular se extendía espontáneamente, engrosando sus efectivos con peones y esclavos que abandonaban sus haciendas. Por este tiempo, se sumó a la insurrección Ezequiel Zamora, quien había estado al lado de Guzmán en La Victoria y que se convirtió en uno de sus líderes principales en Villa de Cura.

En la región de Barlovento, la insurrección contó con la participación de Manuel María Echendía y su hermano Juan Bautista. Asimismo, en los valles del Tuy muy cerca de la capital, se alzó Rafael Flores, a quien apodaban Calvareño. Aunque este último fue derrotado a los pocos días y ejecutado, Zamora consiguió establecer contacto con Francisco José Rangel, mientras los hermanos Echeandía ocupaban la población de Río Chico. Otra región a la que se extendió la rebelión, fue la de los llanos, particularmente en Guárico y Barinas. Pedro Aquino, quien había participado, en 1845, en el ataque a Calabozo, fue uno de los que dirigieron el movimiento en el Guárico. En cuanto a la región barinesa, en ésta se sublevaron a mediados de septiembre, peones y esclavos pertenecientes a las jurisdicciones de Obispos, Pedraza y Nutrias. Debido a que en la última provincia, algunos sacerdotes apoyaban el movimiento, el gobernador de la misma les envió una circular en la que los exhortaba a predicar la obediencia al gobierno. Paradójicamente, a pesar que la rebelión había cobrado gran fuerza en muchas regiones del país, no existía un mando único para toda ella; sin embargo, Zamora fue reconocido como jefe de sus propias fuerzas y de las de Rangel reunidas, con el título revolucionario de "General del Pueblo Soberano".

José Antonio Páez, máximo representante de la oligarquía conservadora

Ante la magnitud que poco a poco iba tomando la rebelión popular, Soublette tomó importantes medidas para sofocarla, tales como el nombramiento de Páez como primer jefe del ejército, al mando de 6.000 hombres, para enfrentar la situación en la región centro-occidental y a José Tadeo Monagas como segundo jefe con 3.000 hombres, para controlar la región barloventeña y oriental; además de la obtención de un empréstito de 300.000 pesos que garantizaba los recursos suficientes para la lucha contra la insurrección. Mientras tanto Zamora y Rangel (a quienes se habían incorporado otros grupos al mando de Zoilo Medrano y Jesús González, el Agachado), se hallaban en la zona de San Francisco de Tiznados, al sur de la capital. El 29 de septiembre, en la Laguna de Piedra, se libró una batalla en la cual las fuerzas gubernamentales, mandadas por el coronel Francisco Guerrero, dispersaron a los rebeldes y se apoderaron de su bandera amarilla, color representativo del Partido Liberal. Seguidamente, el 2 de octubre, las fuerzas del gobierno bajo el mando del general José María Zamora recuperaron Río Chico, y a fines de ese mes, inflingieron otra derrota a las fuerzas insurreccionales en la región de Clarines, ante lo cual la partida de los hermanos Echeandía se disolvió y buscó refugio en Curazao. Entre tanto, el gobierno aprovechó la confusión política que se vivía en el país para modificar el estatuto electoral y celebrar unas elecciones de segundo grado, en las cuales resultó ganador José Tadeo Monagas. Por otro lado, el conflicto armado continuaba, obteniendo Zamora y Rangel algunos triunfos, como el del sitio de Los Bagres, cerca de Villa de Cura, el 28 de noviembre.

En este sentido, la actividades guerrilleras de Zamora y Rangel se extendieron desde los meses de diciembre de 1846 hasta febrero de 1847. No obstante, el general José Maria Zamora quien mandaba las fuerzas del gobierno, los fue cercando, hasta que el 1 de marzo de 1847 en el sitio de Pagüito en la zona de Villa de Cura, se dio la batalla definitiva, en la que fueron derrotados Zamora y Rangel y dispersadas sus tropas. El 14 de marzo, "el indio" Rangel fue muerto por una patrulla del gobierno y su cadáver conducido a Villa de Cura; mientras su cabeza cercenada fue enviada a Caracas, acto que fue rechazado por el nuevo presidente de la República, José Tadeo Monagas, quien se había juramentado el 1 de marzo de 1847. Por su parte, Ezequiel Zamora fue capturado en la noche del 25 de marzo al pie del cerro Juana Caliente, en las cercanías del río Palambre, jurisdicción de San Francisco de Tiznados. Luego de esto, fue conducido a Villa de Cura, donde se le abrió juicio el 4 de abril y fue condenado a muerte el 27 de julio.

Fin de la insurrección y consecuencias [editar]

José Tadeo Monagas fue el candidato de la concordia entre conservadores y liberales.

Después de las capturas de Rangel y Zamora, la rebelión comenzó a perder fuerza a lo largo del territorio nacional. Así en el transcurso del mes de mayo, tras la rendición de el Agachado, la revuelta finalizó. Zamora apeló la sentencia de muerte, la cual fue confirmada el 28 de octubre de 1847 en Caracas por la Corte Suprema de Justicia. No obstante, el 5 de noviembre, el presidente Monagas le conmutó la pena por 10 años de presidio en el castillo de Maracaibo; cuando lo conducían allá, logró fugarse y finalmente quedó indultado por el decreto de amnistía expedido por Monagas el 27 de enero de 1848 para todos los presos políticos. En definitiva, la insurrección campesina de 1846, no fue más que la expresión violenta y armada de la lucha de clases entre explotadores y explotados, participando en la misma peones, jornaleros, esclavos y manumisos, en la búsqueda de condiciones de mayor igualdad.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

Este artículo incorpora material de www.venezuelatuya.com, que mediante una autorización permitió agregar contenido e imágenes y publicarlos bajo licencia GFDL.
07/03/2010 14:07 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

06/03/2010

POLÍTICA7: COMUNICACIÓN POLÍTICA. Voz: Javier López Sánchez Coordinador de Asesores y Comunicación Política.

Las instituciones políticas son uno de los sujetos de creación de información más importantes en la sociedad, y sus informaciones son fundamentalmente de carácter político. Las técnicas de comunicación política de las instituciones tienen una serie de características diferenciadas de las puramente técnicas electorales, y se refieren más directamente a la eficacia de la relación entre política y comunicación.

La finalidad de estas estrategias son: el ejercicio del poder, para que las decisiones tomadas por las instituciones sean asumidas; la distribución del poder entre aquellos que participan en las decisiones; y la realización del bien público, pues es deber para con la sociedad la comunicación de las decisiones que afectan directamente a la sociedad a la que representan.

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_pol%C3%ADtica

06/03/2010 18:24 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: COMUNICACIÓN POLÍTICA. Las instituciones políticas son uno de los sujetos de creación de información más importantes en la sociedad, y sus informaciones son fundamentalmente de carácter político. Las técnicas de comunicación política de las instituciones tienen una serie de características diferenciadas de las puramente técnicas electorales, y se refieren más directamente a la eficacia de la relación entre política y comunicación.

Las instituciones políticas son uno de los sujetos de creación de información más importantes en la sociedad, y sus informaciones son fundamentalmente de carácter político. Las técnicas de comunicación política de las instituciones tienen una serie de características diferenciadas de las puramente técnicas electorales, y se refieren más directamente a la eficacia de la relación entre política y comunicación.

La finalidad de estas estrategias son: el ejercicio del poder, para que las decisiones tomadas por las instituciones sean asumidas; la distribución del poder entre aquellos que participan en las decisiones; y la realización del bien público, pues es deber para con la sociedad la comunicación de las decisiones que afectan directamente a la sociedad a la que representan.

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_pol%C3%ADtica

06/03/2010 18:20 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: COMUNICACIÓN POLÍTICA

Comunicación Audiovisual

Comunicación Política

INTRODUCCIÓN A LA COMUNICACIÓN POLÍTICA

Ya desde los tiempos del mundo clásico ha existido siempre un interés por la relación mantenida entre las instituciones políticas y su forma de comunicarse con el pueblo. Acontecimientos recientes en los EEUU, concernientes especialmente a la televisión como medio de comunicación de masas principal, han despertado un nuevo y reavivado interés por este tema. En la actualidad podemos hablar incluso de un enfrentamiento constante entre los gobiernos y los medios de comunicación por mostrar un punto de vista u otro acerca de cuanto acontece. Así, podremos decir que las instituciones políticas están progresivamente especializándose en los medios de comunicación, a fin de desenvolverse con mayor soltura en sus cauces y aterrizar con mayor fuerza sobre la opinión pública.

Es por esto que puede hablarse de una nueva forma de hacer política, orientada a los medios de comunicación y en particular a la televisión. Si bien dependerá de cada país la influencia ejercida sobre los medios y la forma de hacerlo, existen unas características comunes de este hecho en la mayoría de los países modernizados. En primer lugar debe dejarse claro que no se trata de un acontecimiento definido, sino de un proceso en constante evolución, en el que se buscan nuevas estrategias y formas de llegar al público un día tras otro. A su vez, este cambio en la forma de política también será característico de cada país, puesto que cada marco socio-cultural determinado exigirá una morfología específica a los mensajes emitidos. Como tercera característica de este proceso de comunicación política debemos mentar que se trata de un fenómeno interdisciplinar, englobando a ramas del saber tales como la sociología, la psicología, la estética, etc. Finalmente, destaca el hecho de haber dos objetivos básicos: uno tecnológico, según el cual constantemente se buscan nuevas estrategias que mejoren las anteriores ejerciendo una mayor influencia, y otro inverso a éste, en el que trata de mostrarse a la opinión pública la manipulación que pueda estar sufriendo. Viendo esto no podemos sino hablar de una democracia centrada en los medios, en la que instituciones políticas, medios de comunicación y opinión pública se entremezclan para definir la vida política de los países desarrollados.

Como bien acabamos de mencionar, este proceso de comunicación política es especialmente común en los países modernizados y tiene casi siempre a los EEUU como máximo exponente de el fenómeno. Así, debido a la vorágine tecnológica del siglo XX la comunicación política debe verse supeditada al rápido desarrollo y modernización de los medios de comunicación. Así, si en un principio eran los periódicos la principal fuente de noticias la llegada de la radio posibilitó que la información fuera asequible por casi toda la población, en un ámbito nacional y sin ningún tipo de distinción elitista. La televisión no hizo sino aumentar exponencialmente este hecho. Los gobiernos se ven en el compromiso de comunicarse con millones de personas de una forma clara y precisa, y, sobre todo, empleando un lenguaje audiovisual. Comienza a verse entonces una dependencia de la TV para los gobiernos que no pueden salvar. Esta importancia del medio hace que se debiliten los vínculos entre la televisión como instrumento y las instituciones públicas. La principal forma de comunicación política no puede estar únicamente bajo el control del poder ejecutivo. Nacen así por demanda de la opinión pública las televisiones privadas y a su vez las televisiones públicas buscan una neutralidad informativa que las haga más creíbles y a la vez las permita entrar en la terrible guerra de audiencias. Esta entrada de capitales privados puede a su vez acarrear problemas propios, debido a intereses comerciales e incluso ideologías políticas afines a las empresas responsables.

La modernización de formas políticas para adaptarse a los medios ha llevado a éstas a contar con equipos de verdaderos expertos en imagen pública con el fin de explotar las posibilidades de la TV fundamentalmente. Los gobiernos crean cargos específicos como ministerios de comunicación adaptándose su discurso político a la TV: corto, preciso e impactante. Todo esto lleva a hacer política pensada en los medios, en muchos casos como prioridad principal. Las campañas electorales son el máximo reflejo de este proceso.

Encontramos pues una dinámica en la que se entremezclan las instituciones políticas, los medios de comunicación y la opinión pública. En el centro se localiza la lucha constante entre los altos cargos y el periodismo. Unos intentan por mil maneras manipularlos y los otros desvelar los intentos de manipulación. Y es este filtro, esta dualidad, lo que posibilita la vida política hoy: un poder de manipulación política excesivo lleva a la demagogia y la autoridad e independencia plenas de los medios llevarían a la incomunicación entre el pueblo y el gobierno.

Una de las principales consecuencias de esta dependencia política de la televisión es la adaptación al lenguaje audiovisual. Así, en los últimos años estamos viendo una personalización de la política. En vez de una ideología, se nos ofrecen personajes estéticamente atractivos. En nuestra comunicación social pasiva, al llevar a cabo nuestro ritual de las noticias y tener que escoger en el mosaico de McLuhan siempre tenderemos por comodidad mental a quedarnos con lo más bello, sin desentrañar en primera instancia su mensaje. Puede resultar incluso cómico si se analiza con frialdad estos hechos: simplemente fijémonos en períodos de campaña electoral la forma de vestir de los candidatos. Basta recordar la “polémica” por las chaquetas supuestamente informales que llevaban el líder del PP y el del PSOE en las últimas elecciones generales. Pero la situación actual nos ha creado una necesidad de estas noticias, pues se compensan con las otras partes de la democracia basada en los medios, sin las cuales se caería en el caos.

¿Resulta siempre conveniente la aparición excesiva en los medios? Parece ser que sí, pero trae consigo otra serie de problemas, como puedan ser una mayor exigencia informativa a todo cuanto se lleva a cabo o una magnificación de acontecimientos políticos que carecen de la menor importancia y que pueden suscitar polémicas por cuestiones banales. Sólo debemos recordar la caída en picado de la imagen pública de la anterior ministra de cultura tras demostrar su desconocimiento de dos productos cinematográficos españoles zafios y banales en una entrevista radiofónica.

Bibliografía:

  • Gomez, Lorenzo, Teoría del Periodismo, Paidós Comunicación, 1ª Edición, Barcelona, 1991.

  • Muñoz Alonso, Alejandro; Rospir, Juan Ignacio, Comunicación Política, Editorial Universitas, Madrid, 1995.

  • VVAA, Questioning the media. A critical introduction, Sage Publications, 2nd Edition, California, 1995

Obtenido de http://html.rincondelvago.com/comunicacion-politica.html

COMUNICACIÓN POLÍTICA EN:

http://es.wikipedia.org/wiki/Comunicaci%C3%B3n_pol%C3%ADtica

06/03/2010 17:51 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: JEFES DE ESTADO. 678 bloque 2 el fascismo de Macri más voces en contra 15122009.mpg. 678 bloque 7 Mirtha le faltó el respeto al gobernador de la provincia 15122009.mpg.

El jefe de Gobierno es el máximo funcionario del poder ejecutivo y responsable del Gobierno de un Estado o de una subdivisión territorial de éste (estado, provincia, u otra) del mismo. El proceso de elección de jefes de Gobierno varía de acuerdo al país y depende, entre otros factores, de la forma del gobierno utilizada en el mismo.

En un sistema parlamentario el título que adopta el jefe de gobierno puede ser: primer ministro, premier, canciller, presidente del Consejo de Ministros, presidente del Gobierno u otro. En los países con sistemas presidenciales, como Brasil o Estados Unidos, el jefe de Gobierno es el presidente, que su vez es el jefe de Estado. En cambio, en los sistemas semipresidenciales como Francia, las funciones de jefe de gobierno pueden estar compartidas por el Presidente y un Primer Ministro.

Hay países que si bien no tienen un jefe de gobierno separado del jefe de Estado, tienen a un funcionario que cumple oficiosamente esta función. Así, en Argentina esta función recae en el jefe de gabinete, mientras que en Chile esta función la cumple el ministro de Interior.

El jefe de gobierno en algunos territorios de ultramar dependientes del Reino Unido es denominado "ministro jefe" (en inglés, Chief Minister), del mismo modo que en India, Malasia y en los estados y territorios de Australia. En Alemania, el jefe de gobierno de los Länder se denomina "ministro presidente" (en alemán, Ministerpräsident); en Bélgica esta última es la denominación del jefe de gobierno de una región, comunidad o entidad federal que por su rango de importancia se administra bajo régimen especial. En México, así se le denomina al responsable del gobierno y de la administración de la Ciudad de México, capital de la República Mexicana, en Venezuela además el gobierno del Distrito Capital está encabezado por un funcionario denominado Jefe de Gobierno del Distrito Capital nombrado por el presidente de ese país.

Obtenido de http://es.wikipedia.org/wiki/Jefe_de_Gobierno

06/03/2010 12:13 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: JEFE DE GOBIERNO. 678 - 2 años de Mauricio Macri como Jefe de gobierno porteño. El jefe de Gobierno es el máximo funcionario del poder ejecutivo y responsable del Gobierno de un Estado o de una subdivisión territorial de éste (estado, provincia, u otra) del mismo. El proceso de elección de jefes de Gobierno varía de acuerdo al país y depende, entre otros factores, de la forma del gobierno utilizada en el mismo.

Jefe de Gobierno

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El jefe de Gobierno es el máximo funcionario del poder ejecutivo y responsable del Gobierno de un Estado o de una subdivisión territorial de éste (estado, provincia, u otra) del mismo. El proceso de elección de jefes de Gobierno varía de acuerdo al país y depende, entre otros factores, de la forma del gobierno utilizada en el mismo.

En un sistema parlamentario el título que adopta el jefe de gobierno puede ser: primer ministro, premier, canciller, presidente del Consejo de Ministros, presidente del Gobierno u otro. En los países con sistemas presidenciales, como Brasil o Estados Unidos, el jefe de Gobierno es el presidente, que su vez es el jefe de Estado. En cambio, en los sistemas semipresidenciales como Francia, las funciones de jefe de gobierno pueden estar compartidas por el Presidente y un Primer Ministro.

Hay países que si bien no tienen un jefe de gobierno separado del jefe de Estado, tienen a un funcionario que cumple oficiosamente esta función. Así, en Argentina esta función recae en el jefe de gabinete, mientras que en Chile esta función la cumple el ministro de Interior.

El jefe de gobierno en algunos territorios de ultramar dependientes del Reino Unido es denominado "ministro jefe" (en inglés, Chief Minister), del mismo modo que en India, Malasia y en los estados y territorios de Australia. En Alemania, el jefe de gobierno de los Länder se denomina "ministro presidente" (en alemán, Ministerpräsident); en Bélgica esta última es la denominación del jefe de gobierno de una región, comunidad o entidad federal que por su rango de importancia se administra bajo régimen especial. En México, así se le denomina al responsable del gobierno y de la administración de la Ciudad de México, capital de la República Mexicana, en Venezuela además el gobierno del Distrito Capital está encabezado por un funcionario denominado Jefe de Gobierno del Distrito Capital nombrado por el presidente de ese país.

Denominaciones [editar]

06/03/2010 12:06 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 Hay 1 comentario.

05/03/2010

POLÍTICA7: NORMA JURÍDICA. La norma jurídica es una regla u ordenación del comportamiento humano dictado por la autoridad competente del caso, con un criterio de valor y cuyo incumplimiento trae aparejado una sanción. Generalmente, impone deberes y confiere derechos. Regla o precepto de carácter obligatorio, emanado de una autoridad normativa, la cual tiene su fundamento de validez en una norma juridica que autoriza la produccion normativa de ésta, y que tiene por objeto regular las relaciones sociales, o la conducta del hombre que vive en sociedad, son diferentes a las normas sociales, ya que tienen la caracteristica de la coercibilidad, la posiblidad legilitma de recurrir al uso de la fuerza socialmente organizada n caso de su incumplimiento, busca cumplir con las finalidades concretas del ordenamiento juridico, la paz, el orden y la seguridad. Se diferencia de otras normas de conducta en su carácter heterónomo (impuesto por otro), bilateral (frente al sujeto obligado a cumplir la norma, existe otro facultado para exigir su cumplimiento), coercible (exigible por medio de sanciones tangibles) y externo (importa el cumplimiento de la norma, no el estar convencido de la misma).

Norma jurídica

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La norma jurídica es una regla u ordenación del comportamiento humano dictado por la autoridad competente del caso, con un criterio de valor y cuyo incumplimiento trae aparejado una sanción. Generalmente, impone deberes y confiere derechos. Regla o precepto de carácter obligatorio, emanado de una autoridad normativa, la cual tiene su fundamento de validez en una norma juridica que autoriza la produccion normativa de ésta, y que tiene por objeto regular las relaciones sociales, o la conducta del hombre que vive en sociedad, son diferentes a las normas sociales, ya que tienen la caracteristica de la coercibilidad, la posiblidad legilitma de recurrir al uso de la fuerza socialmente organizada n caso de su incumplimiento, busca cumplir con las finalidades concretas del ordenamiento juridico, la paz, el orden y la seguridad. Se diferencia de otras normas de conducta en su carácter heterónomo (impuesto por otro), bilateral (frente al sujeto obligado a cumplir la norma, existe otro facultado para exigir su cumplimiento), coercible (exigible por medio de sanciones tangibles) y externo (importa el cumplimiento de la norma, no el estar convencido de la misma).

Por último, cabe mencionar también que los iusnaturalistas añadirán a la definición anterior "con miras al bien común."

Para algunos, las normas jurídicas se diferencian de las reglas del derecho, porque las primeras tienen intención prescriptiva, mientras que las reglas tienen carácter descriptivo. Inclusive de esta manera podrían estar presentes en un mismo texto.

Además, el término está muy relacionado con el de derecho. A este último concepto pueden atribuírsele diferentes sentidos, siendo uno de los más recurrentes el de ordenamiento o sistema de normas jurídicas.

La relación entre ordenamiento jurídico y norma es el de todo con la parte. Es de carácter cuantitativo. El ordenamiento jurídico estaría constituido por el conjunto de las normas jurídicas. Es común que se confunda el concepto de norma jurídica con el de ley o legislación. Sin embargo, la ley es un tipo de norma jurídica, pero no todas las normas son leyes, pues son normas jurídicas también los reglamentos, órdenes ministeriales, decretos y, en general, cualquier acto administrativo que genere obligaciones o derechos. Cabe agregar que constituyen norma jurídicas aquéllas emanadas de los actos y contratos celebrados entre particulares o entre éstos y órganos estatales cuando actúan como particulares, sujetándose a las prescripciones de derecho privado.

Contenido

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Funciones [editar]

Función motivadora: La norma trata de motivar para que se abstengan de violar las condiciones de convivencia y en especial, de dañar ciertos bienes jurídicos. Desplega sus efectos ex ante. Por ello, la sanción atiende a la prevención especial.

Función protectora: La norma trata de proteger las condiciones de convivencia y en especial ciertos bienes jurídicos. Desplega sus efectos ex post. Por ello, la sanción atiende a la prevención general.

Clasificaciones [editar]

Clasificación en función de la voluntad del individuo [editar]

  • Normas imperativas: Obligan independientemente de la voluntad del individuo.
  • Normas dispositivas: Obligan cuando no existe una voluntad expresa en contrario del individuo. Algunos autores incluyen dentro de esta categoría a las normas supletivas. También puede considerarse como dispositiva la norma interpretativa, es decir, aquella que va encaminada a determinar e interpretar la voluntad de las partes.

Clasificación hartiana [editar]

Hart señalaba que lo que diferencia al derecho de otros sistemas normativos es que está formado por otros sistemas de normas: normas primarias y normas secundarias.

  • Normas primarias: son las normas de conducta, las normas de comportamiento y que califican como prohibido, permitido y obligatorio.
  • Normas secundarias: son las normas que no tienen por objeto crear obligaciones sino atribuir poderes o facultades.
Las normas secundarias se introducen para remediar los defectos que padece o que tiene un sistema de derecho en el cual haya normas primarias solamente. Estos defectos serían: primero, la falta de certeza, que se remedia por las normas de reconocimiento; segundo, la inmovilidad, que se subsana mediante la norma de cambio; tercero, la ineficacia, que se pretende superar mediante las normas de adjudicación. Mientras que las normas primarias imponen deberes y crean obligaciones, las secundarias pueden ser públicas o privadas.
  • Normas de cambio: son aquellas normas que nos indican cómo pueden derogarse total o parcialmente las normas del ordenamiento jurídico. Nos dicen también cómo es posible modificarlas y cómo introducir nuevas normas. Son las llamadas normas sobre la producción de normas. Además, estas normas determinan quién puede hacer estos cambios.

Otras [editar]

1. Según si pueden o no ser sustituidas o modificadas por los sujetos de la relación

1.1 Normas de orden público, de derecho cogente o necesarias

Los sujetos, en sus relaciones, deben ceñirse a ellas, ineludiblemente, no pudiendo modificarlas por otras de su creación. Esto se debe al hecho de que manifiestan un preponderante interés colectivo.

1.2 Normas de orden privado

Son aquellas que las partes, en sus relaciones, pueden modificar o sustituir enteramente por otras elaboradas por ellas mismas, pues envuelven interés exclusivamente para los sujetos de la relación. Rigen en silencio de las partes, son supletorias de su voluntad.

2. Según el interés preponderante que tutelan, los sujetos de las relaciones y la calidad en que ellos actúan

2.1 Normas de derecho público 2.2 Normas de derecho privado

3. Según sean dictadas para una totalidad o determinada clase de personas, cosas o relaciones jurídicas

3.1 Normas de derecho común

Son las dictadas para la totalidad de las personas, cosas o relaciones jurídicas, por ejemplo, el derecho civil.

3.2 Normas de derecho especial

Son dictadas para una determinada clase de personas, cosas o relaciones jurídicas, en razón de ofrecer peculiaridades que exigen apartarla de la disciplina general de las normas comunes, como el derecho comercial.

Tenemos, entonces, que las normas de derecho común se aplican supletoriamente respecto de las de derecho especial, pero a la inversa, los vacíos legales comunes no pueden ser llenados con las normas de derecho especial. Es así como las normas generales del derecho civil suplen los preceptos de las demás ramas del derecho privado cuando ellas no existen, es decir, cuando existen vacíos legales.

4. Según el mandato que contengan las normas

4.1 Normas imperativas

Las que ordenan o mandan expresamente alguna cosa o imponen la observancia de ciertos requisitos para realizar el acto o definen ciertas materias.

4.2 Normas prohibitivas

Las que impiden o niegan la posibilidad de hacer algo.

4.3 Normas permisivas

Las que toleran alguna cosa o reconocen o declaran un derecho.

5.Según su función

5.1 Normas supletivas o integradoras

Suplen los vacíos del contenido de las declaraciones de la voluntad de las partes o autores de un acto jurídico.

5.2 Normas interpretativas o explicativas

Sirven de reglas para la interpretación de las normas jurídicas o de los actos jurídicos.

6. Según el tiempo de duración de las normas

6.1 Normas permanentes

Las que no tienen predeterminada su vigencia, porque se establecen para llenar necesidades permanentes y, por ende, rigen hasta que otra norma posterior no las prive de vigencia mediante la derogación.

6.2 Normas transitorias

Son las que tienen duración puramente temporal, ya sea para satisfacer una necesidad circunstancial o para facilitar el paso de la antigua legislación a la nueva.

7. Según la aplicación de principios

7.1 Normas regulares o normales

Son las que aplican de un modo u otro los principios generales de una rama del derecho o de una institución jurídica.

7.2 Normas excepcionales o singulares

Se aplican a casos que obedecen a principios antitéticos de los generales del ordenamiento jurídico. Son las que se inspiran en principios contrapuestos a aquellos, respecto de los cuales constituyen excepciones. Encuentran su explicación o razón de ser en la necesidad de proteger los intereses de una de las partes, de los terceros o de posibilitar la constitución de una relación jurídica o el ejercicio de un derecho que, ajustándose a las normas regulares o no, sería dable alcanzar o sería muy difícil.

8. Según disciplinen de forma directa o indirecta

8.1 Normas reguladoras o referidas

Son las que regulan en forma directa una relación jurídica.

8.2 Normas de aplicación, reenvío o referenciales

Son las que, para los casos que ellas contemplan, no establecen regulación, sino que disponen que ésta ha de ser la que para casos distintos contemplan otras normas. Por ejemplo, el artículo 1900 relativo a la permuta hace remisión a las normas reguladores de la compraventa.

9. Según su alcance

9.1 Normas de derecho general o común

Son las que rigen en todo el territorio.

9.2 Normas de derecho particular o local

Son las que imperan sólo en una parte determinada del territorio nacional.

10. Según la sanción

10.1 Normas perfectas

Son las dotadas de una sanción idónea.

10.2 Normas imperfectas

Son las desprovistas de toda sanción.

10.3 Normas menos que perfectas

Si bien se hallan dotadas de una sanción, esta no es adecuada.

11. Según su ámbito de aplicación

11.1 Normas rígidas o de derecho estricto

Son las que sólo pueden aplicarse a los supuestos que contemplan y no a otros por análogos o parecidos que fueran.

11.2 Normas elásticas o de derecho flexible

Son aquellas cuya aplicación puede extenderse a otros casos o supuestos por ellas contemplados, parecidos o análogos porque responden al espíritu de la norma y nada se opone a su aplicación extensiva o analógica, a ambas o, al menos, a la primera.

12. Según sus características

12.1 Normas sustantivas o materiales

Son las que tienen una finalidad propia y subsistente por sí, fijando la regla de conducta y las facultades y deberes de cada cual (por ejemplo, las normas de derecho civil).

12.2 Normas adjetivas o formales

Son las que poseen una existencia dependiente y subordinada, pues solo tienden a facilitar los medios para que se cumpla la regla establecida, garantizando el respeto a las facultades y deberes atribuidos por las normas sustantivas (por ejemplo, las normas de derecho procesal).

Características [editar]

Existen una serie de características que hacen diferentes a las normas jurídicas de cualquier otro tipo de normas, nos permiten distinguir unas de otras a continuación las analizaremos tomando como punto de referencia principalmente las normas morales.

A)Heteronomía.- significa que las normas jurídicas son creadas por otra persona distinta al destinatario de la norma, y, que ésta, además, es impuesta en contra de su voluntad; esta característica se opone a la Autonomía que significa que la norma es creada de acuerdo a la propia conciencia de la persona, es auto legislación (darse sus propias leyes).

B)Bilateralidad.- Consiste en que la norma jurídica al mismo tiempo que impone derechos, también concede derechos a uno o varios sujetos. León petrazizky, dice que las normas jurídicas son imperativo - atributivas, siendo esta, otra manera de designar el carácter bilateral del derecho, pues lo imperativo signifícale ordenamiento jurídico, que impone obligaciones, y lo atributivo que estatuye derechos y obligaciones, esta característica se opone a la Unilateralidad que consiste en que frente al sujeto a quien obligan las normas, no existe otro autorizado para exigir su cumplimiento.

  • Facultad: posibilidad normativa que corresponde a un sujeto llamado pretensor

Para exigir una cierta forma de conducta, a un sujeto obligado y de acuerdo con los términos de una cierta norma.

C)Exterioridad.- La norma jurídica únicamente toma en cuenta la adecuación externa de la conducta con el deber estatuido en la norma, sin importarle la intención o convicción del sujeto obligado; se pone a la Interioridad en la cual el cumplimiento del deber no se realiza solo d acuerdo con la norma, sino conforme a los principios y convicciones del obligado.

D)Coercibilidad.- Esta característica consiste en que el estado tiene la posibilidad de aplicar por medio de la fuerza pública una sanción si la persona se niega a acatarla; a esta se le opone la Incoercibilidad que consiste en que la norma se ha de cumplir de manera espontánea, no puede obligarse a las personas a que la cumplan por medio de la fuerza judicial. La sanción es un daño o mal que sobreviene por el incumplimiento de una norma y desde ese punto de vista todas las normas tienen sanción, sin embargo, solo las jurídicas coercibilidad.

F)Generalidad. Decir que la norma jurídica es general significa expresar que la conducta que ella ordena se impone a un número indeterminado de personas, es decir, que cuando dicta un comportamiento lo hace de manera abstracta.

Véase también [editar]

Bibliografía [editar]

  • AFTALION, Enrique (1994). Introducción del derecho. (4ª ed.). Buenos Aires: Abeledo-Perrot. ISBN 950-20-1596-7.
05/03/2010 23:07 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: LA COSTUMBRE. Una costumbre es una práctica social arraigada. Generalmente se distingue entre costumbres que son las que cuentan con aprobación social, y las malas costumbres, que son relativamente comunes, pero no cuentan con aprobación social, y a veces leyes han sido promulgadas para tratar de modificar la conducta.

Costumbre

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Una costumbre es una práctica social arraigada. Generalmente se distingue entre costumbres que son las que cuentan con aprobación social, y las malas costumbres, que son relativamente comunes, pero no cuentan con aprobación social, y a veces leyes han sido promulgadas para tratar de modificar la conducta.

Contenido

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La costumbre como fuente del derecho [editar]

Artículo principal: Derecho consuetudinario

Usualmente las leyes son codificadas de manera que concuerden con las costumbres de las sociedades que rigen, y en defecto de ley, la costumbre puede constituir una fuente del derecho. Sin embargo en algunos lugares, como Navarra, o en los países de aplicación del Derecho anglosajón la costumbre es fuente de derecho primaria y como tal se aplica antes (o a la vez) que la ley.

Es la "repetición constante y uniforme de una norma de conducta, en el convencimiento de que ello obedece a una necesidad jurídica". También se le define como "el conjunto de normas derivadas de la repetición más o menos constante de actos uniformes".

La costumbre jurídica tiene dos requisitos:

  • El factor subjetivo u opinio iuris, que es la creencia o convencimiento de que dicha práctica generalizada es imperativa y como tal produce derechos y obligaciones jurídicas.
  • El factor objetivo o inveterata consuetudo, que es la práctica de la costumbre en sí y que debe ser reiterada y unívoca.

Para que la costumbre represente una voluntad colectiva y espontánea debe ser general, constante, uniforme y duradera.

Costumbre internacional [editar]

En Derecho internacional la costumbre es una práctica generalizada y repetitiva de los Estados y de otros sujetos de derecho internacional, aceptada como norma y obligatoria a través de lo denominado como expectativa de derecho. Tiene tanta validez como los tratados internacionales, no existiendo ninguna prelación de fuentes entre ellas.

No obstante, hay que tener en cuenta los hechos que llevan a una práctica general y uniforme a ser considerada derecho por los sujetos del Derecho Internacional. Para que cristalice la "opinio iuris" u elemento subjetivo resulta de vital importancia las acciones u omisiones que realizan Estados que son significativos de la comunidad internacional.

Véase también: Ius cogens

La costumbre en sociología [editar]

Costumbre tiene un gran uso en Sociología como usos y costumbres (Ortega y Gasset), que son unos componentes de la Cultura en los Sistemas de acción, como Adaptación instrumental y, por tanto, parte de la Estructura social en el Funcionalismo. También es asimilable por similitud con conductas en Psicología social y en la Teoría sistémica.

Como componente cultural el Interaccionismo simbólico lo hace su objeto de descripción y explicación. Para la Teoría del conflicto y en contraposición a la difusión de nuevas leyes impuestas a una comunidad es la resistencia popular más importante contra el cambio. Somos una empresa que promueve y revalora los saberes de los peruanos y su diversidad a través de la investigación, propuesta y realización de una serie productos y servicios que lo acercarán a las costumbres, tradiciones, festividades, leyendas y lenguajes de nuestro país

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

05/03/2010 23:04 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 Hay 1 comentario.

POLÍTICA7: NORMA SOCIAL. Normas sociales es una regla que se debe seguir o a la que se deben ajustar las conductas, tareas y actividades del ser humano. La palabra moral proviene del latín moralis, equivalente al griego éfhos. Sin embargo, la traducción latina adquiere un matiz distinto de la griega y pierde parte del significado inicial. Moral quiere decir carácter o costumbre, en cuanto algo que ha sido adquirido, y ya no tiene el sentido de estructura originaria.

Norma social

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Normas sociales es una regla que se debe seguir o a la que se deben ajustar las conductas, tareas y actividades del ser humano. La palabra moral proviene del latín moralis, equivalente al griego éfhos. Sin embargo, la traducción latina adquiere un matiz distinto de la griega y pierde parte del significado inicial. Moral quiere decir carácter o costumbre, en cuanto algo que ha sido adquirido, y ya no tiene el sentido de estructura originaria.

El sistema de normas, reglas o deberes que regula las acciones de los individuos entre sí es lo que llamamos moral. Ésta, entonces, exige el cumplimiento de aquellas normas, que se vuelven deberes morales adquiridos.

La sociedad es el origen de la moral. "Cada sociedad dicta las reglas que los individuos deben acatar para vivir en ella y son la defensa de la estructura social, que se vería quebrantada por el comportamiento desordenado de sus miembros cuando obedece únicamente a los intereses particulares". Las reglas morales representan necesidades sociales y colectivas, por lo que también son el origen del derecho, el cual aplicará la coacción y la sanción, con el fin de que se cumplan las leyes

La sociedad que tenemos hoy en día no es muy diferente, en lo que se refiere a normas sociales, a aquellas del periodo romántico (siglo XIX). El sistema de normas sociales relativas a los diferentes sistemas sociales y a los papeles rol según posición social y que las personas identifican y asumen, lo estudia la sociología.

Tipos de normas [editar]

Diferentes tipos de normas y tipo de desviación que implica su incumplimiento.

Las normas sociales pueden ser agrupadas dentro de sistemas normativos según el grado de la sanción que se aplica al infractor. Con este sistema obtenemos una clasificación de los comportamientos desviados según su gravedad:

  • Normas penales: son las recogidas en el código penal, que representa el núcleo duro de cualquier sistema social. Recoge las normas que tutelan los bienes fundamentales del grupo social (la vida, la propiedad, las instituciones...). El incumplimiento de estas es un delito, y convierte al autor en delincuente. Conlleva el tipo de sanción más grave: la pena.
  • Normas jurídicas: son las normas contenidas en reglamentos u ordenamientos, su violación es un acto ilícito y conlleva sanciones de tipo pecuniario o administrativo.
  • Normas sociales: es un amplio grupo de normas socialmente reconocidas, como la moda, la tradición, los usos y costumbres, etc. Su incumplimiento no implica una sanción institucionalizada, aunque sí algún tipo de recriminación o reproche social. En las últimas décadas existe la tendencia a conceptualizar estos comportamientos como diversos en vez de como desviados.
  • Moral individual: son las normas autoimpuestas, del tipo no comeré nunca en un McDonald's. Incumplirlas tiene escasa relevancia social, pero puede ser calificado como hipocresía.

En el diagrama podemos observar como los distintos sistemas normativos se agrupan unos dentro de otros. Esto se hace porque, por ejemplo, aunque no todas las normas sociales están en el código penal, todas las normas del código penal son normas sociales. En realidad este modelo es una simplificación de como se interrelacionan los sistemas normativos, ya que existen multitud de excepciones: es habitual que alguna de las normas sociales existentes no sea aceptada por la moral individual de algunas personas, lo que da lugar a la aparición de las subculturas; también sucede a menudo que algunas normas del sistema jurídico o penal no lleguen a integrarse dentro de las normas sociales. Esto sucede sobre todo en los sistemas no democráticos, aunque también ocurre en las democracias. Un ejemplo actual es la contradicción de muchas legislaciones con la aceptación social de las descargas por internet. Cuando existen fuertes contradicciones entre los sistemas normativos puede producirse una crisis que los modifique. Por este motivo autores como Durkheim consideran la desviación como un motor del cambio social.[1]

Referencias [editar]

  1. Durkheim, Émile (1993),La división social del trabajo social, Tres Cantos: Akal ISBN 978-84-7600-229-2

Véase también [editar]

05/03/2010 23:01 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: DETERMINISMO. El determinismo es una doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, están causalmente determinados por la irrompible cadena causa-consecuencia. Existen diferentes formulaciones de determinismo, que se diferencian en los detalles de sus afirmaciones.

Determinismo

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El determinismo es una doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, están causalmente determinados por la irrompible cadena causa-consecuencia. Existen diferentes formulaciones de determinismo, que se diferencian en los detalles de sus afirmaciones. Para distinguir las diferentes formas de determinismo conviene clasificarlas acorde al grado de determinismo que postulan:

  • El determinismo fuerte sostiene que no existen sucesos genuinamente aleatorios o azarosos, y en general el futuro es potencialmente predecible a partir del presente (aunque lógicamente predictibilidad y determinación son independientes, ya que la primera requiere además cierto tipo de conocimiento de las condiciones iniciales).
  • El determinismo débil sostiene que es la probabilidad lo que está determinada por los hechos presentes, o que existe una fuerte correlación entre el estado presente y los estados futuros, aun admitiendo la influencia de sucesos esencialmente aleatorios e impredecibles.

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Determinismo en Ciencias Sociales [editar]

Dado que las ciencias sociales estudian tanto la conducta individual, como la conducta de sistemas formados por diversos individuos, existen formas de determinismo que sostienen que el comportamiento global del sistema es determinista (sin afirmar nada sobre el determinismo de los individuos) y formas más radicales que sostienen el determinismo incluso a nivel de individuo.

Algunos autores, como Marvin Harris que no son estrictamente deterministas, han planteado la posibilidad de un determinismo probabilista, por el cual no serían los hechos en sí mismos lo que está determinado sino la probabilidad de que un sistema social evolucione en un sentido u otro.

Determinismo en los sistemas sociales [editar]

Existen varias teorías que postulan alguna forma de determinismo para la evolución de los sistemas sociales. En general, estas teorías postulan alguna forma de determinismo débil, justificando que el determinismo no tanto al que el comportamiento de los individuos pudiera ser determinista, sino a que la propia estructura y las restricciones de los sistemas son lo que producen determinismo, aun cuando los individuos puedan estar dotados de libre albedrío. Algunas formas de determinismo serían:

  • Determinismo económico: afirma que la evolución de las sociedades está gobernada o restringida por factores económicos. El filósofo Karl Marx sugirió que las estructuras sociales están fuertemente condicionadas por factores económicos y el modo de producción, a su vez determinado por la tecnología (las fuerzas productivas). Esta posición no debe confundirse con el determinismo económico strictu sensu (la diferencia está en "condicionar" frente a "determinar" completamente).
  • Determinismo tecnológico: las fuerzas técnicas determinan los cambios sociales y culturales. Esta posición es similar a la mantenida por Jared Diamond, Marvin Harris o Karl Marx para los cuales los factores materiales, entre ellos la tecnología y los recursos disponibles condicionan fuertemente otros desarrollos sociales, aunque ninguno de los tres autores es un determinista propiamente dicho.
  • Determinismo geográfico: Para muchos autores, sobre todo, de la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, el medio físico determina a las sociedades humanas como colectivo y al hombre como individuo y a su nivel de desarrollo socioeconómico y cultural, por lo que los seres humanos deben adaptarse a las condiciones impuestas por el medio. Esta "escuela geográfica" o "forma de hacer geografía" se considera impulsada por el geógrafo alemán Friedrich Ratzel. La geógrafa estadounidense Ellen Churchill Semple llevó estas ideas hasta extremos radicales en su obra Influences of Geographic Environment on the Basis of Ratzel's System of Anthropo-geography. Una variante de este tipo de determinismo es el determinismo climático, que establece que la cultura y la historia resultan muy condicionadas por las características climáticas de la zona donde se vive. Un ejemplo de este tipo de determinismo es el que plantea Ellsworth Huntington en sus obras Clima y Civilización y The Pulse of Asia: los orígenes de la civilización están determinados por el clima. Si el clima no es favorable, no se producirá un elevado nivel de desarrollo humano (civilización). Podría definirse también como un determinismo climático. Otra forma de determinismo geográfico débil es la postura de Jared Diamond, quien sugiere que la presencia de ciertos animales domesticables o ciertos recursos naturales en ciertas regiones ha tenido un impacto decisivo en la expansión de las civilizaciones antiguas y modernas.
  • Determinismo por carácter social (como sostiene Hobbes) niega la libertad en virtud de la convivencia social. La sociedad que impone reglas o leyes necesarias para equilibrar los intereses y deseos individuales, pues en caso de faltar dicha reglamentación el hombre se desembocaría en un caos generalizado que atentaría contra todos y cada uno de los individuos, pues como afirma Hobbes: «Homo homini lupus» ('El hombre es un lobo para el hombre').
  • Determinismo de clase: dice que el nivel social en el que moriremos está ligado, o correlacionado probabilísticamente, al nivel social en el que nacimos, de manera que en términos sociales existe inamovilidad. Se considera un antónimo del sueño americano porque la sociedad no mide el valor de las personas en función de sus ideas, pensamientos o logros personales sino que por su nivel social, siendo entonces imposible escalar en la sociedad a menos que se esté destinado para eso.

Determinismo en los individuos [editar]

Nuevamente dentro de las formas determinismo, en relación a los individuos, existen posturas desde el determinismo probabilista hasta el determinismo fuerte que niega cualquier papel al azar. Desde el punto de vista humano, el determinismo individualista fuerte sostiene que no existe el libre albedrío. El determinismo sostiene que nuestra vida está regida o fuertemente determinada por circunstancias que escapan a nuestro control de modo que nadie es responsable, en última instancia, de lo que hace o deja de hacer.

  • Determinismo biológico: Conjunto de teorías que defienden la posibilidad de dar respuestas últimas al comportamiento de los seres vivos a partir de su estructura genética. Por lo tanto, la conducta, tanto de los animales como del hombre, obedece a formas que han sido necesarias para la supervivencia de sus genes, y que se extienden a complejos sistemas sociales adaptados a su más favorable proceso evolutivo.
  • Determinismo genético: afirma, en su versión más fuerte, que nosotros no somos libres porque estamos condicionados o determinados por nuestros genes. En las versiones más débiles el determinismo genético sostiene que nuestra personalidad y en gran medida nuestro éxito y acciones en la vida están sujetas ante todo a nuestros genes, que serían el factor explicativo principal.
  • Determinismo ambiental o educacional o determinismo conductista: afirma que no son los genes los que nos condicionan, sino la educación que recibimos a lo largo de nuestra vida, que es la causante de nuestro comportamiento. Para el determinismo conductista no somos libres porque nuestras conductas fueron condicionadas. El psicólogo B. F. Skinner defendía esta postura (conductismo) al igual que J. B. Watson.
  • Determinismo psíquico, concepto acuñado por el psicoanálisis. El determinismo psíquico es un concepto del psicoanálisis que parte de que todo fenómeno psíquico tiene una causa y, por lo mismo, también la libre elección o decisión humana, en las que la causa es la fuerza del motivo más potente, o bien la situación interna psicológica determinada por todos los condicionamientos procedentes de la herencia, la biología, la educación, el temperamento y el carácter de la persona que decide o el inconsciente.
  • Determinismo lingüístico. Se refiere a que la forma concreta de que la lengua que hablamos y los conceptos presentes en la misma imponen o condicionan fuertemente el tipo de razonamientos, concepciones e ideas sobre como es el mundo. La hipótesis de Sapir-Whorf, muy popular a mediados del siglo XX, es una forma de determinismo lingüístico. En general la mayor parte de formas de determinismo lingüístico han sido muy criticadas y discutidos tanto por lingüistas como por especialistas en ciencia cognitiva.

Determinismo en Ciencias Naturales [editar]

Artículo principal: Determinismo científico

En física, el determinismo sobre las leyes físicas fue dominante durante siglos, siendo algunos de sus principales defensores Pierre Simon Laplace y Albert Einstein. Laplace contribuyó enormemente al desarrollo de la física y la teoría de probabilidades afirmó:

Podemos mirar el estado presente del universo como el efecto del pasado y la causa de su futuro. Se podría condensar un intelecto que en cualquier momento dado sabría todas las fuerzas que animan la naturaleza y las posiciones de los seres que la componen, si este intelecto fuera lo suficientemente vasto para someter los datos al análisis, podría condensar en una simple fórmula de movimiento de los grandes cuerpos del universo y del átomo más ligero; para tal intelecto nada podría ser incierto y el futuro así como el pasado estarían frente sus ojos.

La mecánica clásica y la teoría de la relatividad son teorías que postulan leyes de evolución temporal, es decir, "ecuaciones de movimiento" de tipo deterministas. En las que si se tiene conocimiento completo del estado de un sistema en un momento dado será posible conocer el estado del sistema en cualquier momento futuro. A pesar de este hecho sobre el modo en que las mecánicas clásica y relativista tratan la evolución temporal de los sistemas físicos, en la práctica existen muchas dificultades para lograr un conocimiento completo del estado físico de un sistema clásico o relativista. Esa propiedad de ambas teorías, ha llevado a los teóricos del caos a sugerir un límite práctico real para la predictibilidad en el sentido de Laplace.

La mayoría de científicos, consideran que la mecánica cuántica es una teoría no-determinista en la que el azar sí tiene un papel. Sin embargo, incluso en mecánica cuántica, el azar tiene un papel restringido. La interpretación común física cuántica postula una evolución determinista de la función de onda cuando no es observada o medida, junto con una "evolución" o colapso azaroso del estado de un sistema microscópicos cuando se realiza una medida sobre éste. Es sólo este segundo tipo de evolución la fuente de azar en mecánica cuántica. Debido a ese papel limitado, aunque la mayoría de físicos considera que el azar juega un papel importante en la escala atómica pero que a escala humana el mundo es prácticamente determinista (aunque existe la posibilidad de que un efecto cuántico amplificado introduzca el azar también a escalas mayores).

El determinismo fuerte en las ciencias naturales, en general es sinónimo de determinismo cosmológico, que afirma que el universo se rige por unas leyes físicas inquebrantables (incluso nosotros) por tanto, todo lo que acontece sucede así porque nunca podría haber sucedido de otra manera.

Determinismo religioso [editar]

  • Determinismo teológico: si Dios lo sabe todo será porque él mismo ha determinado todas las cosas según su criterio, por lo que Dios es la causa de las acciones humanas. El protestantismo calvinista mantiene que el ser humano carece de libre albeldrío y está predestinado. En contraste, el protestantismo en general se opone al determinismo, diciendo que si Dios es omnipotente también puede hacer al ser humano libre aunque sepa lo que vamos a hacer. Es decir, Dios y el hombre son conjuntamente los autores de los actos humanos.

Referencia [editar]

Bibliografía [editar]

Enlaces externos [editar]

Véase también [editar]

05/03/2010 22:30 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: RESPONSABILIDAD E IRRESPONSABILIDAD. AUTONOMÍA Y HETERNOMÍA DE LA VOLUNTAD. La palabra responsabilidad proviene del latín responsum, que es una forma latina del verbo responder.respon(responder)sabilidad(habilidad).

Responsabilidad

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La palabra responsabilidad proviene del latín responsum, que es una forma latina del verbo responder.respon(responder)sabilidad(habilidad). Existen varios significados de la palabra responsabilidad en castellano:

  • Como la imputabilidad o posibilidad de ser considerado sujeto de una deuda u obligación al no ser ordenado y capaz de hacer algo esto se debe hacer al contrario(ejemplo: "Los conductores de vehículos automotores son responsables por los daños causados por sus máquinas").
  • Como cargo, compromiso u obligación (ejemplo: "Mi responsabilidad en la presidencia será llevar a nuestro país a la prosperidad").
  • Como sinónimo de causa (ejemplo, "una piedra fue la responsable de fracturarle el cráneo").
  • Como la virtud de ser la causa de los propios actos, es decir, de ser libre (ejemplo: "No podemos atribuirle responsabilidad alguna a la piedra que mató al pobre hombre, pues se trata de un objeto inerte que cayó al suelo por azar").
  • Como deber de asumir las consecuencias de nuestros actos.

Responsable es aquel que conscientemente es la causa directa o indirecta de un hecho y que, por lo tanto, es imputable por las consecuencias de ese hecho (es decir, una acumulación de significados previos de responsabilidad), termina por configurarse un significado complejo: el de responsabilidad como virtud por excelencia de los seres humanos libres. En la tradición kantiana, la responsabilidad es la virtud individual de concebir libre y conscientemente las máximas universalizables de nuestra conducta. Para Hans Jonas, en cambio, la responsabilidad es una virtud social que se configura bajo la forma de un imperativo que, siguiendo formalmente al imperativo categórico kantiano, ordena: “obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra”. Dicho imperativo se conoce como el "principio de responsabilidad".


La responsabilidad es un valor que esta en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos, siempre en el plano de lo moral. Una vez que pasa al plano ético (puesta en práctica), persisten estas cuatro ideas para establecer la magnitud de dichas acciones y afrontarlas de la manera más propositiva e integral, siempre en pro del mejoramiento laboral, social, cultural y natural.

El cumplimiento responsable a nuestra labor humana, sea cual fuere, se regiría por principios como: 1. Reconocer y responder a las propias inquietudes y las de los demás. 2. Mejorar sin límites los rendimientos en el tiempo y los recursos propios del cargo que se tiene. 3. Reporte oportuno de las anomalías que se generan de manera voluntaria o involuntaria. 4. Planear en tiempo y forma las diferentes acciones que conforman una actividad general. 5. Asumir con prestancia las consecuencias que las omisiones, obras, expresiones y sentimientos generan en la persona, el entorno, la vida de los demás y los recursos asignados al cargo conferido. 6. Promover principios y prácticas saludables para producir, manejar y usar las herramientas y materiales que al cargo se le confiere. 7. Difundir los conocimientos e información que el mismo cargo le confecciona, para no caer en la idea "La información y el aprendizaje es poder".

Responsabilidad en el Derecho [editar]

Artículo principal: Responsabilidad jurídica

Del latín spondere, que significa prometer y que al anteponer el prefijo re, la palabra adquiere el significado de repetición o reciprocidad, y se debe entender como prometer a alguien que espera una respuesta.

El uso jurídico de la palabra proviene al parecer de finales del siglo XIII, poco antes de la revolución francesa, por influencia del inglés. El término habría aparecido en el Derecho Constitucional Inglés.

Así, la responsabilidad en sentido jurídico debe entenderse, desde la perspectiva de una persona que ejecuta un acto libre, como la necesidad en la que se encuentra la persona de hacerse cargo de las consecueencias de sus actos. La responsabilidad jurídica surge cuando el sujeto transgrede un deber de conducta señalado en una norma jurídica que, a diferencia de la norma moral, procede del geteroorganismo externo al sujeto, principalmente el Estado, y es coercitiva. Son normas jurídicas porque establecen deberes de conducta impuestos al sujeto por un ente externo a él, la regla puede ser a través de prohibiciones o de normas imperativas inmorales. La responsabilidad es el complemento necesario de la libertad.

El efecto propio en las normas jurídicas es la reacción que el Derecho (o toda la sociedad ) tiene respecto del sujeto que viola la norma jurídica, que se supone no es otra cosa que la manifestación del querer de todos. La sanción es la reacción que tiene la sociedad toda respecto de este incumplimiento.

La responsabilidad también nos ayuda a valorar a los demas y a no causarles daño.

Véase también [editar]

Bibliografía [editar]

  • Larrañaga, Pablo, El concepto de responsabilidad, Fontamara, México, D.F., 2000 (fragmento de la tesis doctoral dirigida por el Prof. Manuel Atienza con el título El concepto de responsabilidad en la teoría del derecho contemporánea, diciembre de 1996, Universidad de Alicante);
  • Villey, Michel, "Esquisse historique sur le mot responsable", Archives de Philosophie du Droit, n° 22, París, 1977.
  • Jonas, Hans, El principio de responsabilidad, Herder, Barcelona. ISBN 978-84-254-1901-0gf

si Kevin V.


Irresponsabilidad


Puede considerarse como lo contrario a la responsabidad. Tambien puede considerarse como su ausencia o la ausencia de algunos de sus principios.

05/03/2010 22:27 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: AUTONOMÍA (FILOSOFÍA Y PSICOLOGÍA). Autonomía (del griego auto, "uno mismo", y nomos, "norma") es, en términos generales, la capacidad de tomar decisiones sin ayuda de otro. Se opone a heteronomía.

Autonomía (filosofía y psicología)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Autonomía (del griego auto, "uno mismo", y nomos, "norma") es, en términos generales, la capacidad de tomar decisiones sin ayuda de otro. Se opone a heteronomía.

Es un concepto moderno, procedente de la Filosofía y, más recientemente, de la Psicología. En el ámbito Filosófico se integra entre las disciplinas que estudian la conducta humana (Ética, Moral), mientras que en el ámbito de la Psicología cobra especial importancia en el estudio de la Psicología Evolutiva.

La autonomía como problema se ha estudiado tradicionalmente en Filosofía bajo el binomio libertad-responsabilidad, de manera que su opuesto sería el binomio determinismo-irresponsabilidad. Los análisis sobre la libertad (o libre albedrío, como se denomina dentro de la tradición cristiana) recorren la Historia de la Filosofía desde sus inicios, y cobran especial importancia a partir de la introducción de la noción de pecado durante la expansión del Cristianismo. Eso explica que la cuestión de la libertad no haya sido analizada con la misma abundancia durante la Antigüedad clásica que durante las épocas posteriores.


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La autonomía en el contexto de la dayana [editar]

Los planteamientos más recientes en el campo de la autonomía se deben a Jean Piaget y a su discípulo Lawrence Kohlberg.

La autonomía según Piaget [editar]

Piaget estudió el desarrollo cognitivo de los niños analizándolos durante sus juegos y mediante entrevistas, estableciendo (entre otros principios) que el proceso de maduración moral de los niños se produce en dos fases, la primera de heteronomía y la segunda de autonomía:

  • Razonamiento heterónomo: Las reglas son objetivas e invariables. Deben cumplirse literalmente, porque la autoridad lo ordena, y no caben excepciones ni discusiones. La base de la norma es la autoridad superior (padres, adultos, el Estado), que no ha de dar razón de las normas impuestas ni ha de cumplirlas en todo caso. Existe una tendencia demostrada a las sanciones expiatorias y a identificar el error como una falta, así como a la búsqueda indiscriminada de un culpable (pues una falta no puede quedar sin castigo), de manera que es admisible el castigo del grupo si el culpable no aparece. Además, las circunstancias pueden llegar a castigar al culpable.
  • Razonamiento autónomo: Las reglas son producto de un acuerdo y, por tanto, son modificables. Se pueden someter a interpretación y caben excepciones y objeciones. La base de la norma es la propia aceptación, y su sentido ha de ser explicado. Las sanciones han de ser proporcionales a la falta, asumiéndose que en ocasiones las ofensas pueden quedar impunes, de manera que el castigo colectivo es inadmisible si no se encuentra al culpable. Las circunstancias no pueden castigar a un culpable.

El tránsito de un razonamiento a otro de produce durante la pubertad.

La autonomía según Kolhberg [editar]

Lawrence Kohlberg continúa los estudios de Piaget, esta vez planteando dilemas morales a diferentes adultos y ordenando las respuestas. Sus estudios recogieron información de diferentes latitudes (EE.UU, Taiwan, México) para eliminar la variabilidad cultural, y se centraron en el razonamiento moral, y no tanto en la conducta o sus consecuencias. De esta manera, Kohlberg estableció tres estadios de moralidad, cada uno de ellos subdividido en dos niveles. Se leen en sentido progresivo, es decir, a mayor nivel, mayor autonomía.

  • Estadio preconvencional: las normas se cumplen o no en función de las consecuencias.
    • Nivel 1: Orientación egocéntrica. La norma se cumple para evitar un castigo (ejemplo: no le pego a mi compañero de pupitre porque si no me castigan).
    • Nivel 2: Orientación individualista. La norma se cumple para obtener un premio (ejemplo: hago mis tareas escolares porque así mis padres me compran una moto).
  • Estadio convencional: las normas se cumplen en función del orden establecido.
    • Nivel 3: Orientación gregaria. La norma se cumple para satisfacer a los demás (debo ser buen chico para que mis padres se sientan orgullosos de mí).
    • Nivel 4: Orientación comunitarista. La norma se cumple para mantener el orden social (debo cumplir con mi función dentro de la sociedad).
  • Estadio postconvencional: las normas se cumplen en función de la aceptación individual y de los valores que comportan.
    • Nivel 5: Orientación relativista. La norma se cumple en función de un consenso, y no se pueden desobedecer (debo respetar las normas en beneficio común y en función de un consenso voluntario).
    • Nivel 6: Orientación universalista. La norma se cumple cuando respetan valores universales, y si no, se desobedecen (cualquier acción se basa en el respeto de la dignidad de los demás, o de lo contrario es legítima la desobediencia).

Lawrence Kohlberg afirma que los niños viven en el primer estadio, mientras que apenas un 20% de los adultos llegan al nivel 5, y solamente un 5% alcanza el nivel 6.

A pesar de las críticas contra el modelo de Kohlberg, hoy en día goza de amplio consenso y reconocimiento.

Véase también [editar]

05/03/2010 22:23 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: HETERONOMÍA DE LA VOLUNTAD. La voluntad puede estar determinada por dos principios, puede tener dos fundamentos: la razón o la inclinación. Cuando es la propia razón la que decreta el modo en que debe actuar la voluntad, ésta es autónoma porque se da a sí misma sus propias leyes. Sin embargo, cuando la voluntad está determinada por la inclinación (palabra con la que Kant se refiere al conjunto de apetitos sensibles) la voluntad es heterónoma.

Heteronomía de la voluntad

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Heteronomía de la voluntad es un término técnico introducido a la filosofía por Immanuel Kant para hacer referencia a la voluntad que no está determinada por la razón del sujeto, sino por algo ajeno a ella (la voluntad de otras personas, las cosas del mundo, la sensibilidad, la voluntad divina, etc.)

La voluntad puede estar determinada por dos principios, puede tener dos fundamentos: la razón o la inclinación. Cuando es la propia razón la que decreta el modo en que debe actuar la voluntad, ésta es autónoma porque se da a sí misma sus propias leyes. Sin embargo, cuando la voluntad está determinada por la inclinación (palabra con la que Kant se refiere al conjunto de apetitos sensibles) la voluntad es heterónoma.

Esta tesis kantiana puede parecer extraña para la forma actual de entender las cosas, pues ahora es más bien común creer que se es libre si se es capaz de realizar todos y cada uno de los apetitos que se tengan, por lo que se considera a la ley moral como un estorbo para la libertad absoluta, entendida como capacidad para hacer lo que plazca. Sin embargo, Kant pensó que cuando existe el propósito de seguir las reclamaciones de los deseos o apetitos la conducta no es libre, pues su realización sólo es posible plegándose a las exigencias que impone el mundo y, por tanto, a algo exterior a la propia voluntad. Por ejemplo, si alguien considera que el principio que debe regir su conducta es el de obtener reconocimiento social por encima de todo, su conducta no será constante pues tendrá que someterse a las exigencias determinadas por el cambiante orden social: si desea conseguir el aplauso de la mayoría deberá cambiar de partido político, o de amistades, o de ideas cuando las circunstancias lo hagan necesario.

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

05/03/2010 22:20 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: POLÍTICA Y CLASES SOCIALES. Clase social es una forma de estratificación social en la cual un grupo de individuos comparten una característica común que los vincula socioeconómicamente, sea por su función productiva o "social", poder adquisitivo o "económico" o por la posición dentro de la burocracia en una organización destinada a tales fines. Estos vínculos pueden generar o ser generados por intereses u objetivos que se consideren comunes y que refuercen la solidaridad interpersonal. La formación de un sistema de clases depende del hecho de que sus funciones sociales sean, independientemente de la existencia de una vinculación orgánica, mutuamente dependientes a un marco social mayor.

Clase social

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Clase social es una forma de estratificación social en la cual un grupo de individuos comparten una característica común que los vincula socioeconómicamente, sea por su función productiva o "social", poder adquisitivo o "económico" o por la posición dentro de la burocracia en una organización destinada a tales fines. Estos vínculos pueden generar o ser generados por intereses u objetivos que se consideren comunes y que refuercen la solidaridad interpersonal. La formación de un sistema de clases depende del hecho de que sus funciones sociales sean, independientemente de la existencia de una vinculación orgánica, mutuamente dependientes a un marco social mayor.

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Características generales [editar]

La adscripción a determinada clase de un individuo se determina básicamente por criterios económicos, a diferencia de lo que sucede en otros tipos de estratificación social, basados en castas y estamentos, donde el criterio básico de adscripción en principio no es económico (aunque la adscripción a un determinado grupo pueda conllevar secundariamente condicionantes económicos).

  1. Generalmente, para el conjunto de individuos que configura una clase existen unos intereses comunes, o una estrategia social maximizadora de su poder político y bienestar social. En ciertos casos, un cierto número de individuos se desentiende de los intereses de su clase social.
  2. Las condiciones económicas que conllevan la adscripción a una u otra clase generalmente están determinadas por el nacimiento y herencia familiar. Así en la mayoría de las sociedades los hijos de las clases desfavorecidas a lo largo de su vida seguirán formando parte de las clases desfavorecidas, y los hijos de las clases más acomodadas tienen mayor probabilidad de ser parte durante el resto de su vida de la clase acomodada. [cita requerida]

El conjunto de las clases sociales y sus relaciones, forman un sistema de clases que es típico de las sociedades industriales modernas. En este tipo de sociedad se reconoce una mayor movilidad social que en otros sistemas de estratificación social. Es decir, todos los individuos tienen la posibilidad de escalar o ascender en su posición social por su mérito u otro factor. La consecuencia es la ruptura con las organizaciones estamentarias donde cada persona está ubicada según la tradición en un estrato específico, normalmente para toda la vida.

Sin embargo, pese a estas posibilidades de ascenso, el sistema de clases no cuestiona la desigualdad en sí misma, sobre todo en países del tercer mundo donde existen combinaciones de clases y estamentos, develando un ethos colonial. La clase social a la que pertenece un individuo determina sus oportunidades, y se define por aspectos que no se limitan a la situación económica. También incluyen las maneras de comportarse, los gustos, el lenguaje, las opiniones... Incluso las creencias éticas y religiosas suelen corresponderse con las de un estatus social o (posición social).

Un sistema de clases es por tanto, una jerarquización colectiva, donde el criterio de pertenencia lo determina la relación del individuo con la actividad económica, y principalmente, su lugar respecto de los medios de producción y dicha condición puede estar estrechamente correlacionada con la herencia familiar.

Clase social en Marx [editar]

Para Carlos Marx las clases sociales pueden entenderse de dos formas, sea como: 1) grupos de individuos que se definen por una misma categorización de sus formas de relacionarse con los medios materiales de producción (particularmente la forma de obtención de sus rentas), o 2) una conciencia de clase entendida como la creencia en una comunidad de intereses entre un tipo específico de relaciones socioeconómicas. La doctrina marxista intenta descubrir la objetividad de la existencia de las clases (clasificaciones) socialmente relevantes a través de la formación de intereses subjetivos yuxtapuestos y en contraposición a otros grupos de intereses comprendidos en forma similar. Las clases sociales aparecen entonces como dualidades antagónicas en un contexto histórico de conflicto cuyo eje central es el materialismo histórico. De ese enfrentamiento mediado por la historia surge la lucha de clases que es la manifestación misma del conflicto de los intereses económicos de los individuos.

Marx destacó que, a diferencia de todas las anteriores sociedades de la historia de Occidente con múltiples grupos de clases antagónicas, en la moderna sociedad capitalista la repartición desigual del capital se simplifica en la formación de dos grandes clases caracterizadas por esta "distribución": el proletariado y la burguesía. Esta última por su función social originaria dispondría del capital físicamente, esto es: económicamente, y por ende de los medios de producción. Le sería propio a esta clase el modo de producción denominado capitalismo y su apoyo teórico, el liberalismo, comprendido como su epifenómeno ideológico. El marxismo, en tanto teoría y explicación causal de la realidad, ha llegado a autointerpretarse como la ideología de la clase proletaria, pero esto llevó a una paradoja de autorreferencia por la cual la misma noción marxiana de clase y de "ideología de clase" se vuelve la reificación de esta clase particular, noción que es a su vez parte de la doctrina y cuyo criterio de verificación (el éxito en el proceso histórico) se vuelve inverificable. Otras corrientes marxistas han entendido su pensamiento sociológico como un criterio objetivo y universal de análisis de la realidad testeado por su carácter progresista, o bien en términos políticos como un programa filosófico de acción revolucionaria.

En el marxismo, el proletariado, como clase oprimida capaz de superar a la burguesía, debía de unirse contra ésta para romper con su explotación. Siendo su negación dialéctica y sin haber generado dentro de sí nuevas clases opresoras u oprimidas, se volvería el instrumento de la negación de la sociedad con clases. La condición de su transformación en clase política era la superación de sus diferencias geográficas y culturales ("¡Proletarios de todos los países, uníos!" había sentenciado en la última página del Manifiesto Comunista) y el descubrimiento de su conciencia de clase para así superar la alienación. Lograr superar su condición como grupo explotado llevaría a dos etapas finales en la evolución histórica de las formas de producción occidentales (a diferencia del históricamente invariado modo de producción asiático). Las etapas primera y final del comunismo como modo de producción son diferenciadas por el marxismo doctrinario, de manera similar a la categorización de Durkheim, como dos organizaciones sociales diferentes más que como una transición permanente:

  • Socialismo: Persistencia de las clases sociales no poseedoras y representación política de su consciencia mediante un partido político. Propiedad pública de la producción provisionalmente traspasada al Estado. Distribución por función.
  • Comunismo: Abolición de la división del trabajo y el dinero. Colectivización total de la sociedad civil. Disolución de cualquier forma de clase y absorción de las funciones colectivas del Estado. Distribución por necesidad.

Si bien el triunfo de la acción política marxista no probó la tesis del materialismo histórico sobre la validez de la propia doctrina, y la estrategia leninista se materializó sin cumplir las expectativas que se tenían de ella, su dialéctica provocó un giro total en la política y la historia moderna. La específica aplicabilidad de la teoría de Marx al orden capitalista se explicaría, según el marxista Karl Reitter, en los siguientes términos:

El resultado de la relación de clases es acumulable a voluntad en forma monetaria y susceptible además de ser reutilizado en otro momento y otro lugar al objeto de reproducirse otra vez. Todas las demás relaciones son diferentes: ninguna de ellas muestra esa particularidad. El hecho de que esa particularidad pudiera desarrollarse históricamente se explica por el despliegue de lo socioeconómico en tanto que esfera intratable. De nuevo, la descomposición del feudalismo, la separación de la esfera del Estado político respecto a la sociedad permitió tematizar la economía como una relación social. En sentido estricto, sólo puede hablarse de economía dentro del modo de producción capitalista. Tal y como Polanyi ha puesto de manifiesto, en las sociedades precapitalistas lo económico se presenta estructural e inextricablemente vinculado a referencias políticas, morales, señoriales y culturales. Por ejemplo, un análisis de la dinámica económica en su forma pura, tal y como el que Marx llevó a cabo en el caso del modo de producción capitalista, no es posible en absoluto para una economía de la antigüedad. Así, pues, hay motivos para pensar que los conceptos de clase y de modo de producción sólo pueden aplicarse en sentido categórico al capitalismo.[1]

Las transformaciones sociales al iniciar el siglo XX llevaron a que aparecieran nuevos aportes, entre ellos los que fueron realizados por Weber y Durkheim.

Clase social en Weber [editar]

Max Weber contribuyó a atender la complejización social de occidente en el siglo XX (aparición de capas medias, burocracia, etc) y comprender desde una lógica de la acción social y la racionalidad. Es un error ver a Weber como el verdugo de Marx (como la sociología funcionalista lo hizo creer desde Talcott Parsons) aún siendo éste liberal y cercano al mundo religioso. La distancia está más bien en el enfoque más reduccionista dado al marco teórico de Marx (primacía del factor material económico-tecnológico para explicar el capitalismo y otras formas socioeconómicas como necesidades históricas evolutivas) algo que Weber trata de refutar a través de su tesis sobre la ética protestante y principalmente mediante su comprensión de la acción social:

La sociología interpretativa o comprensiva considera al individuo y su acción como su unidad básica. Como su átomo, si puedo permitirme emplear excepcionalmente esta discutible comparación (...) en consecuencia la teoría de la sociología consiste en reducir estos conceptos a «acciones comprensibles», es decir, sin excepción, aplicables a las acciones de hombres individuales participantes.

Con su obra La ética protestante y el espíritu del capitalismo presentaría la tesis pluricausal según la cual si bien puede existir una evolución propia para la sociedad (Comte), el pensamiento (Hegel) y la tecnología (Marx), ninguna es infraestructura determinante para la otra, así como también cada una de estas puede describir en el camino de su desarrollo trayectos diferentes tanto por sí misma como por influencia de las otras. Weber descubrió cómo la actitud de austeridad y negación del ocio (negocio) en función del lucro del capital que sistematizara Benjamin Franklin se generalizó sólo como derivado del ascetismo intramundano propio de las principales variantes de la ética calvinista, y cómo ésta fue condición necesaria (aunque no suficiente) de existencia de la modernidad burguesa en Occidente:

El hecho que exige explicación histórica es este: en el centro más altamente capitalista de su época, la Florencia de los siglos XIV y XV, mercado de dinero y capital de todos los grandes poderes políticos, esta actitud era considerada éticamente injustificable o, cuanto más, tolerable; mientras que en el siglo XVIII, en las lejanas poblaciones pequeñoburguesas de Pensilvania, donde los negocios amenazaban reducirse al trueque por mera falta de dinero, donde apenas había signos de una gran empresa, donde solo se esbozaban los comienzos de un régimen bancario, se veía en ella la esencia de la conducta moral, impuesta incluso en nombre del deber. Hablar aquí de un reflejo de las condiciones materiales en la superestructura ideal sería flagrante tontería. ¿Qué constelación de ideas explicaría el tipo de actividad dirigida en apariencia hacia el puro lucro, como una vocación por la cual el individuo se sintiera éticamente obligado? Pues ésta fue la idea que dio justificación y fundamento ético a la modalidad del nuevo empresario.[2]

Respecto a la teoría de la acción social, el individualismo metodológico weberiano contrasta con la visión marxista de la sociedad como una suma dialéctica de "relaciones" socioeconómicas similares que conforman dualidades de clases contrapuestas y que conforman la vida individual, así como se opone al colectivismo durkheimiano en el cual la sociedad en tanto organización tiene existencia autónoma como una totalidad orgánica social-moral en proceso interno de transformación:

Tratar conceptualmente la "clase" como si tuviera el mismo valor que la "comunidad" conduce a una distorsión. Hay un hecho importante, y después de todo, bastante simple, que ayuda a comprender los acontecimientos históricos: los hombres colocados en la misma situación de clase reaccionan por lo común con actos masivos ante situaciones tan tangibles como las económicas, en dirección de los intereses más adecuados para su número. Por sobre todo, este hecho no debe estimular ese manejo pseudocientífico de los conceptos de "clase" e "intereses de clase" tan común en estos tiempos, y que ha encontrado su expresión clásica en la afirmación de un autor de talento, según el cual el individuo puede equivocarse respecto de sus intereses, pero la "clase" es "infalible" en lo que atañe a los suyos.[3]

Weber distingue entre clases sociales, grupos de estatus y partidos políticos, estratos distintos que corresponden respectivamente a los órdenes económico, social y político.

  • Las clases sociales se definen por la relación económicamente determinable entre sus miembros y el mercado. Éstas son sólo una de las formas de la estratificación social, atendiendo a las condiciones de vida material, y no constituyen un grupo consciente de su propia unidad más allá de ciertas condiciones sin necesaria comunidad de intereses.
  • Los grupos de estatus se distinguen por su modo de consumo y por sus prácticas sociales diferenciadas que dependen a la vez de elementos objetivos (los que después Pierre Bourdieu llamaría capital social) y de otros puramente subjetivos como la reputación (el honor, el prestigio, etc.)
  • Los partidos políticos pueden acceder al poder estatal y alterar con mandatos concretos las reglas abstractas de la sociedad, utilizando su influencia para obtener beneficios ideales o materiales para sus miembros, los cuales unifican en forma institucional intereses y estatus sociales comunes preexistentes al Estado o generados desde él.

El contexto histórico presenta la llegada de una clase media ya fortalecida tras la experiencia del fordismo y que se sumaría como un actor de peso entre el proletariado y la burguesía, aunque con la salvedad de ser un estado de tránsito permanente. La complejización de este proceso, traspasó su carga teórica a la sociología contemporánea (desde mediados de los 70) la que se hizo cargo de este problema en un contexto de crisis de la sociedad moderna-industrial tal como se había conocido históricamente.

Clase social en la sociología contemporánea [editar]

La nueva complejización de la sociedad desde fines del siglo XX hasta el siglo XXI fue provocando encuentros entre las posturas actualizadas de Weber y Marx (neoweberianos y neomarxistas) aunque, por otro lado, continuaba la producción teórica más ortodoxa del marxismo y la funcionalista contemporánea (que se asocia técnicamente a la justificación del neoliberalismo), cuya figura de mayor peso sería Niklas Luhmann, quien basó su revisión de la teoría de sistemas en las tesis del biólogo chileno Humberto Maturana (autopoiesis) que encuentra justificación casi matemática en la sociedad contemporánea a diferencia del resto de las teorías sociales. Convergen neomarxistas y neoweberianos en la complejización contemporánea de las clases sociales, la desigualdad social creciente y el caos teórico producido en la transformación del trabajo. Entre los teóricos destacados del análisis de clase contemporáneo están Goldthorpe, Erik Olin Wright, Erikson y Ralf Dahrendorf.

Véase también [editar]

Bibliografía recomendada [editar]

  • Goldthorpe, J. et. al. Social Mobility and Class Structure in Modern Britain. Second Edition. Oxford: Clarendon Press. 1987.
  • Erikson, R. and J. Goldthorpe. The Constant Flux: A Study of Class Mobility in Industrial Societies. Oxford: Clarendon Press. 1993.
  • Bourdieu, Pierre. La distinción. Madrid: Taurus. 1984.
  • Crompton, Rosemary. Clase y Estratificación. Una introducción a los debates actuales. Madrid: Tecnos. 1994.
  • Wright, Erik Olin. Clase, crisis y estado. Madrid: Siglo XXI de España. 1983.
  • Wright, Erik Olin. Reflexionando, una vez más, sobre el concepto de estructura de clases. Madrid: Zona Abierta, Nº 59-60. 1992.
  • Parsons, Talcott. El sistema social. Madrid: Alianza Editorial.
  • Weber, Max. La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Madrid: Alianza Editorial. 2001.
  • Weber, Max. Economía y sociedad. Esbozo de sociología comprensiva. México: Fondo de Cultura Económica. (1922) 1964.
  • Weber, Max. Ensayos de sociología contemporánea. Barcelona: Ediciones Martínez Roca. (1946) 1972.
  • Marx, Karl. Manuscritos de economía y filosofía. Madrid: Alianza Editorial.
  • Marx, Karl. Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse), I-III. Siglo XXI.
  • Marx, Karl y Engels, Friedrich. Manifiesto del Partido Comunista. Moscú: Editorial de Literatura Política del Estado. (1848) 1955.

Enlaces externos [editar]

05/03/2010 13:39 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 Hay 1 comentario.

POLÍTICA7: FORMACIÓN POLÍTICA. La política, del griego πολιτικος (pronunciación figurada: politikós, «ciudadano», «civil», «relativo al ordenamiento de la ciudad»), es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del estado en beneficio de la sociedad. Es el proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo. La ciencia política es una ciencia social que estudia dicha conducta de una forma académica utilizando técnicas de análisis político; los profesionales en esta ciencia adquieren el título de politólogos, mientras quienes desempeñan actividades profesionales a cargo del Estado o se presentan a elecciones se denominan políticos. El término fue ámpliamente utilizado en Atenas a partir del siglo V antes de Cristo, en especial gracias a la obra de Aristóteles titulada, precisamente, Política. El mismo Aristóteles definía al ser humano como un animal político por excelencia. También se define como política a la comunicación dotada de un poder, relación de fuerzas.

 

CURSO DE FORMACION POLITICA
23:22 - hace un año
Dictado por el Dr. Norberto Emmerich norberto.emmerich@gmail.com Doctor en Ciencia Política y Licenciado en Relaciones Internacionales. Profesor de Teoría Política y Teoría de las Relaciones Internacionales en las Universidades de Morón y de Belgrano, Buenos Aires, República Argentina. PROGRAMA DEL CURSO Unidad 1. Presentación Introducción, forma y programa del curso. Una doble necesidad de formación política: por la crisis y por los nuevos gobiernos en AL. ----------- Definición de política. La política y lo político. La política como conflicto y la política como consenso. Autores que ven la política como conflicto: Hobbes, Hegel, Marx, el fascismo. Autores que ven la política como consenso: Locke, liberales, Annah Arendt. Unidad 2. Las filosofías políticas Liberalismo, marxismo. Importancia del factor ideológico en el análisis político. Unidad 3. El Estado Origen histórico del Estado moderno. Definición. Tipos clásicos (absolutista, liberal, democrático, ético). El Estado en la perspectiva marxista. Formas contemporáneas (Estado de derecho, Estado fallido). Nacionalización del Estado, nacionalismo. Legitimidad. Unidad 4. El régimen político Definición. Tipos de régimen (democracia, dictadura, fascismo). Partidos políticos. Poliarquía. La institucionalización y su rol sobre la participación política. Unidad 5. Formas de gobierno República y Monarquía. Presidencialismo y parlamentarismo. La gobernabilidad. Los actores políticos. Unidad 6. Síntesis final. Conclusiones. Nuevas preguntas y debates futuros. Bibliografía del curso: Esta bibliografía tiene carácter complementario. Será comentada o mencionada durante las clases, pero no será exhaustivamente analizada. http://www.divshare.com/download/6582298-788 http://www.divshare.com/download/6583458-116 CLASE 1. Introducción - Definición de política. Está disponible a partir del 17 de febrero de 2009. CLASE 2: Las filosofías políticas A partir del 24 de febrero de 2009 Dictado por el Dr. Norberto Emmerich norberto.emmerich@gmail.com Doctor en Ciencia Política y Licenciado en Relaciones Internacionales. Profesor de Teoría Política y Teoría de las Relaciones Internacionales en las Universidades de Morón y de Belgrano, Buenos Aires, República Argentina. PROGRAMA DEL CURSO Unidad 1. Presentación Introducción, forma y programa del curso. Una doble necesidad de formación política: por la crisis y por los nuevos gobiernos en AL. ----------- Definición de política. La política y lo político. La política como conflicto y la política como consenso. Autores que ven la política como conflicto: Hobbes, Hegel, Marx, el fascismo. Autores que ven la política como consenso: Locke, liberales, Annah Arendt. Unidad 2. Las filosofías políticas Liberalismo, marxismo. Importancia del factor ideológico en el análisis político. Unidad 3. El Estado Origen histórico del Estado moderno. Definición. Tipos clásicos (...todo » Dictado por el Dr. Norberto Emmerich norberto.emmerich@gmail.com Doctor en Ciencia Política y Licenciado en Relaciones Internacionales. Profesor de Teoría Política y Teoría de las Relaciones Internacionales en las Universidades de Morón y de Belgrano, Buenos Aires, República Argentina. PROGRAMA DEL CURSO Unidad 1. Presentación Introducción, forma y programa del curso. Una doble necesidad de formación política: por la crisis y por los nuevos gobiernos en AL. ----------- Definición de política. La política y lo político. La política como conflicto y la política como consenso. Autores que ven la política como conflicto: Hobbes, Hegel, Marx, el fascismo. Autores que ven la política como consenso: Locke, liberales, Annah Arendt. Unidad 2. Las filosofías políticas Liberalismo, marxismo. Importancia del factor ideológico en el análisis político. Unidad 3. El Estado Origen histórico del Estado moderno. Definición. Tipos clásicos (absolutista, liberal, democrático, ético). El Estado en la perspectiva marxista. Formas contemporáneas (Estado de derecho, Estado fallido). Nacionalización del Estado, nacionalismo. Legitimidad. Unidad 4. El régimen político Definición. Tipos de régimen (democracia, dictadura, fascismo). Partidos políticos. Poliarquía. La institucionalización y su rol sobre la participación política. Unidad 5. Formas de gobierno República y Monarquía. Presidencialismo y parlamentarismo. La gobernabilidad. Los actores políticos. Unidad 6. Síntesis final. Conclusiones. Nuevas preguntas y debates futuros. Bibliografía del curso: Esta bibliografía tiene carácter complementario. Será comentada o mencionada durante las clases, pero no será exhaustivamente analizada. http://www.divshare.com/download/6582298-788 http://www.divshare.com/download/6583458-116 CLASE 1. Introducción - Definición de política. Está disponible a partir del 17 de febrero de 2009. CLASE 2: Las filosofías políticas A partir del 24 de febrero de 2009 «
05/03/2010 13:08 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 Hay 1 comentario.

04/03/2010

POLÍTICA7: LA VIRTUD. Con el término “virtud” se designan cualidades buenas, firmes y estables de la persona, que, al perfeccionar su inteligencia y su voluntad, la disponen a conocer mejor la verdad, y a realizar, cada vez con más libertad y gozo, acciones excelentes, para alcanzar su plenitud humana y sobrenatural.

Virtud

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Con el término “virtud” se designan cualidades buenas, firmes y estables de la persona, que, al perfeccionar su inteligencia y su voluntad, la disponen a conocer mejor la verdad, y a realizar, cada vez con más libertad y gozo, acciones excelentes, para alcanzar su plenitud humana y sobrenatural.

Las virtudes que se adquieren mediante el esfuerzo personal, realizando actos buenos con libertad y constancia, son las virtudes humanas o naturales: unas perfeccionan especialmente a la inteligencia en el conocimiento de la verdad (intelectuales); y otras, a la voluntad y a los afectos en el amor del bien (morales).

Las virtudes que Dios concede gratuitamente al hombre para que pueda obrar de modo sobrenatural, como hijo de Dios, son las virtudes sobrenaturales o infusas. Solo a estas puede aplicarse enteramente la definición agustiniana de virtud: «una buena cualidad del alma, por la que el hombre vive rectamente, que nadie usa mal, y que Dios obra en nosotros sin nosotros» (De libero arbitrio, 2, c. 19). Entre ellas ocupan un lugar central las teologales –fe, esperanza y caridad-, que adaptan las facultades de la persona a la participación de la naturaleza divina, y así la capacitan para unirse a Dios en su vida íntima.

Con la gracia, se reciben también los dones del Espíritu Santo, que son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir las iluminaciones e impulsos del Espíritu Santo.

Contenido

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Las virtudes en la ciencia moral: perspectiva histórica [editar]

Prestigio y desprestigio de las virtudes [editar]

El concepto de virtud como excelencia y perfección del hombre (areté) es, desde Sócrates, el eje del pensamiento ético de los filósofos clásicos griegos y romanos. La vida moral se identifica con la vida de las virtudes: por ellas, el hombre se hace bueno, y se hace buena su obra (cfr. Ética a Nicómaco, II, 6).

En la Sagrada Escritura, la justicia –entendida como el conjunto de virtudes que debe vivir el discípulo unido a Cristo-, equivale a la santidad, imprescindible para alcanzar el Reino de los Cielos (cfr. Mt 5,20). En la moral cristiana, las virtudes ya conocidas en el mundo pagano, y otras menos conocidas -como la penitencia, la humildad o el amor a la Cruz-, forman, bajo la dirección de las virtudes teologales y los dones del Espíritu Santo, un organismo específico, y adquieren un valor propio y una nueva finalidad: la identificación con Cristo, la edificación del Reino y la «alabanza de la gloria de Dios» (Ef 1,6).

Los Padres de la Iglesia manifiestan un gran interés en predicar las virtudes para instruir a los fieles o para defender la fe, sin que falte en sus escritos la especulación teológica. A partir, sobre todo, de Orígenes y S. Ambrosio, acogen la tradición griega y romana, y la integran en la novedad cristiana. En el pensamiento de San Agustín, la virtud ocupa un lugar de primer orden: «es el arte de llegar a la felicidad eterna» (De libero arbitrio, II, c. 18). La caridad es el centro de toda la moral cristiana, engendra las virtudes cardinales y las orienta hacia Dios, y por eso pueden ser consideradas como afectos diversos de un mismo amor (cfr. De moribus Ecclesiae, I, c. 15).

Las virtudes mantienen su carácter medular en la ciencia moral de la Gran Escolástica. El primer tratamiento sistemático aparece en la Summa Aurea de Guillermo de Auxerre, que conduce a la gran síntesis de la Summa Theologiae de Santo Tomás, fundada especialmente en la Sagrada Escritura, a la vez que asume toda la riqueza filosófica del mundo pagano y de los Padres de la Iglesia. En el enfoque moral de Santo Tomás, caracterizado por la búsqueda de la felicidad y por la centralidad de la acción moral, las virtudes –definidas como hábitos operativos- adquieren una importancia capital: forman, con los dones del Espíritu Santo, la estructura de toda la vida moral, presidida por la caridad; son fuerzas interiores que potencian el conocimiento y la libertad; y, con la ley moral -entendida como principio intrínseco de la acción (lex indita)-, hacen posible la perfección humana y sobrenatural de la persona.

A partir del nominalismo bajo-medieval, la virtud pierde el lugar que le corresponde en la ciencia moral. La razón última hay que buscarla en el nuevo concepto de libertad -impuesto por Ockham- como indiferencia de la voluntad, que se enfrenta a la ley divina, considerada a su vez como un elemento totalmente extrínseco a la naturaleza humana. Las virtudes se convierten en sospechosas para la libertad, pues la inducen a obrar en una determinada dirección. Su papel queda reducido –en muchos casos- a un mecanismo que refrena las pasiones para que la voluntad cumpla la obligación que le impone la ley.

La teología posterior abandona el positivo enfoque de las virtudes y se centra, sobre todo, en determinar la ley moral, aplicarla a los casos de conciencia, delimitar los pecados y señalar los medios para evitarlos. La tendencia general de los manuales de moral, a partir de las Instituciones morales de Juan de Azor (principios del s. XVII), es reducir la teología moral al estudio de los preceptos comunes a todos los cristianos, ordenados en torno al Decálogo. En esta línea, las virtudes son tratadas casi exclusivamente desde el punto de vista de las obligaciones que comportan.

Debido en gran parte al nominalismo, el pensamiento moderno pierde la noción clásica de virtud como perfección intrínseca de la inteligencia y la voluntad, y la transforma en simple disposición para cumplir con más facilidad los preceptos de la ley. En el sistema moral kantiano, por ejemplo, la función de la virtud consiste en reforzar a la voluntad para que resista a los enemigos de la razón pura (las pasiones), y cumpla el deber.

Renacimiento de la ética de la virtud [editar]

La renovación tomista de finales del siglo XIX y comienzos del XX, introduce alguna novedad interesante en los manuales de moral: sustituye los mandamientos por las virtudes, como criterio de estructura, y añade un tratado sobre las virtudes en la moral fundamental. Pero el cambio afecta más a la forma que al fondo.

La renovación bíblica, los estudios de teología patrística y algunas corrientes de filosofía moral, influyen positivamente en la recuperación de las virtudes. No obstante, quienes ejercen el mayor impulso son los autores que, entre los años 30 y 50 del siglo pasado, tratan de renovar la teología moral buscando en las virtudes teologales los principios específicamente cristianos sobre los cuales fundamentar y estructurar esta disciplina. Entre ellos, merecen una mención especial É. Mersch (Morale et Corps Mystique, 1937) y G. Gilleman (Le primat de la charité en théologie morale, 1952).

Las líneas maestras trazadas por el Concilio Vaticano II, que señala como objeto de la teología moral «mostrar la excelencia de la vocación de los fieles en Cristo y su obligación de producir frutos en la caridad para la vida del mundo» (Optatam totius, 16), apuntan a un enfoque en el que las virtudes y los dones vuelvan a ocupar el lugar que les corresponde en la vida cristiana. Pero en los años posteriores al Concilio, la polémica sobre la especificidad de la moral cristiana, centrada a veces excesivamente en el aspecto normativo, no favoreció el desarrollo de esta orientación, a pesar de los esfuerzos en sentido contrario de autores como S. Pinckaers y Ph. Delhaye.

Al mismo tiempo, en el campo de la ética filosófica, se produce un interesante renacimiento de la ética de la virtud, a partir, sobre todo, de los estudios de G.E.M. Anscombe y A. MacIntyre.

La propuesta de estos autores tiene un profundo eco en el mundo teológico, en el que un grupo cada vez más numeroso de moralistas, propugna un cambio hacia la perspectiva del sujeto moral –la adoptada por Aristóteles y por Santo Tomás, y señalada por la Encíclica Veritatis splendor (cfr. n. 78)-, que se fija en la relación intrínseca entre la persona y la acción. Para esta línea moral, la virtud –entendida como hábito electivo- es un elemento clave; la libertad recupera su verdadera finalidad, que es la realización de la verdad sobre el bien, para alcanzar la plenitud de vida, y no el mero cumplimiento de la ley, ni mucho menos su creación; la vida afectiva se pone –gracias a la virtud- al servicio de la razón, integrándose así en el dinamismo moral de la persona y capacitándola para el conocimiento del bien por connaturalidad; y el deber -aislado de su comprensión kantiana- encuentra en el ámbito de la virtud su verdadera rehabilitación.

Una de las conclusiones que se pueden extraer de este recorrido histórico es que el concepto de virtud sólo puede valorarse adecuadamente en el contexto de una ética orientada a la búsqueda de una vida feliz, encaminada a la santificación, a la unión con Dios en Cristo, y no sólo ni principalmente a la fundamentación y cumplimiento de obligaciones morales.

Las virtudes humanas [editar]

Las virtudes intelectuales [editar]

Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo y la necesidad de conocer la verdad para vivir de acuerdo con ella y comunicarla a los demás. Esta aspiración solo se sacia con la Verdad absoluta, pues consiste, en el fondo, en el «deseo y nostalgia de Dios» (Fides et ratio, 24).

La actividad intelectual de la persona que busca la verdad, engendra y, al mismo tiempo, se perfecciona por las virtudes intelectuales.

La razón dispone de dos funciones: la especulativa o teórica y la práctica. La razón especulativa tiene por fin conocer la verdad; y la razón práctica, dirigir la acción según la verdad conocida. La primera aprehende lo real como verdadero; la segunda, como bueno. La primacía de la razón especulativa es condición de garantía de que el bien ante el que la persona se encuentra es verdadero y no aparente.

Las virtudes que perfeccionan a la razón especulativa son el hábito de los primeros principios especulativos o intellectus, la sabiduría y la ciencia. Gracias al intellectus, la razón percibe de modo inmediato las verdades evidentes por sí mismas. La sabiduría es la virtud de la persona que conoce a Dios como causa primera y fin último de todas las cosas, y lo busca como tal. El que posee la ciencia, en cambio, solo conoce y sabe explicar por sus causas algún sector de la realidad.

Las virtudes de la razón práctica son la sindéresis o hábito de los primeros principios prácticos, la prudencia y el arte.

La sindéresis es el hábito por el que se conocen los primeros principios de la ley moral natural; se trata de un conocimiento práctico, es decir, que guía la acción; es como una voz interior que asiente o, por el contrario, protesta de todo aquello que repugna a las verdades fundamentales de la ley natural, y de esta manera orienta a la persona acerca de la moralidad de su conducta.

Pero el conocimiento práctico que proporciona la sindéresis –por ser general- no es apto para dirigir las acciones, siempre particulares. Por eso es necesaria la virtud de la prudencia, «que dispone a la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo (...) Gracias a esta virtud aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y superamos las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar» (CEC, 1806).

El arte o técnica consiste en aplicar rectamente la verdad conocida a la producción o fabricación de cosas.

La ciencia y la técnica no son virtudes perfectas. Proporcionan, respectivamente, el conocimiento sobre el hombre y el mundo, y la facultad de hacer bien una cosa, pero no garantizan su buen uso. En el campo científico y técnico, el bien consiste en conocer bien un aspecto de la realidad o en hacer bien una obra. La bondad del técnico en cuanto tal no depende de sus virtudes morales sino de la calidad de la obra que realiza. Pero estas consideraciones abstractas no pueden llevar a concluir que el conocimiento científico o la habilidad técnica son irrelevantes para la vida moral de la persona. Una perspectiva existencial muestra con más claridad la dimensión moral y religiosa de la formación intelectual: para que un científico o un técnico cristianos puedan ser buenos cristianos, es necesario que su trabajo esté orientado al bien de la persona y a la gloria de Dios, y para lograrlo es condición imprescindible que se esfuercen por conocer bien su ciencia y aplicar su técnica con la mayor perfección.

Debido a la crisis de la verdad en el pensamiento moderno, se ha difundido la falsa convicción de que, al no ser posible la rectitud en el pensamiento (ortodoxia), hay que conformarse con la rectitud en la acción (ortopraxis), que, al fin y al cabo, es lo único importante. La necesidad de superar este aparente conflicto, exige mostrar la íntima relación de las virtudes morales con las intelectuales, especialmente con la sabiduría.

La virtud de la sabiduría, fundamento humano de la sabiduría sobrenatural que proporcionan la fe y los dones del Espíritu Santo, no es solo una virtud especulativa, no consiste únicamente en poseer el conocimiento sobre Dios y las causas últimas de la realidad, sino en tomarlo como criterio de pensamiento y regla de actuación. Así entendida, la sabiduría se convierte en la virtud práctica que funda el deber de dar culto a Dios y de ordenar la vida entera a su gloria, fin último de la vida humana (religión). Aporta a las ciencias y técnicas el horizonte sapiencial, necesario para que se mantengan siempre al servicio de la persona humana. El saber sobre Dios conduce también al conocimiento propio, y éste a la humildad, condición de toda virtud, incluso de la misma sabiduría. Por último, la concepción del mundo que proporciona la sabiduría, influye notablemente en el juicio de la prudencia sobre la acción moral concreta que se debe realizar.

Por todo ello, el descuido de la formación de esta virtud –piénsese en el olvido y desprecio de la metafísica-, tiene como consecuencia la desorientación general sobre lo más importante para la realización de la persona: el verdadero sentido de su propia existencia.

Las virtudes morales [editar]

Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo y la necesidad de ser amado, no sólo por otras personas, sino sobre todo por Él, para que lo busque, lo reciba y le responda de la única manera que se puede responder al amor: amándole libremente y amando ordenadamente a sí mismo y a los demás hombres. Las virtudes morales se asientan sobre esta necesidad de amor, y perfeccionan a la persona para responder al amor recibido.

La división clásica de las virtudes morales, establece cuatro virtudes cardinales (del latín cardo: quicio) –prudencia, justicia, fortaleza y templanza-, en torno a las cuales giran otras muchas virtudes particulares. La prudencia -virtud intelectual, por perfeccionar a la inteligencia- es, por su objeto, una virtud moral, madre y guía de todas las demás. La justicia «consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido» (CEC, 1807). La fortaleza «reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral» (CEC, 1808). La templanza «modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados» (CEC, 1809).

Esta clasificación, que tiene una larga tradición y serios fundamentos, no debe aplicarse de manera rígida. De hecho, parece olvidar el puesto de primer orden que merece la humildad, base y condición de todas las virtudes.

Las virtudes morales son hábitos operativos buenos [editar]

Debido a la persistente influencia de algunas antropologías modernas, se impone aclarar que el término “hábito”, aplicado a la virtud, no significa costumbre o automatismo, sino perfección o cualidad que da al hombre la fuerza (virtus) para obrar moralmente bien y alcanzar su fin como persona. No se trata de una simple cuestión terminológica; del concepto de hábito operativo depende la adecuada valoración de la virtud en la teología y en la vida moral de la persona.

Por costumbre o automatismo se entiende un comportamiento maquinal, rutinario, adquirido por la repetición de un mismo acto, que implica disminución de la reflexión y de la voluntariedad. Cuando se identifica la virtud -hábito operativo- con la costumbre, se concluye fácilmente que el comportamiento virtuoso apenas tiene valor moral, porque es mecánico, no exige reflexión y resta libertad. Sin embargo, nada más lejos de la virtud que la disminución de la libertad. El hábito virtuoso, que nace como fruto del obrar libre, proporciona un mayor dominio de la acción, es decir, un conocimiento más claro del bien, una voluntariedad más intensa, y, por tanto, una libertad más perfecta.

La libertad es reforzada también por las pasiones, cuando están ordenadas por la fortaleza y la templanza. Gracias a estas virtudes, la afectividad ejerce una influencia positiva sobre la razón para que cumpla bien su función judicativa; y sobre la voluntad, para que quiera el bien con todas sus fuerzas.

Las tres dimensiones de la virtud [editar]

Para obrar bien se requiere: a) recta intención: que la voluntad quiera un fin bueno, conforme a la recta razón; b) recta elección: que la razón determine bien la acción que se va a poner como medio para alcanzar aquel fin bueno, y la voluntad elija esa acción; y c) recta ejecución de la acción elegida.

Pero la razón y la voluntad no están determinadas por naturaleza a un modo de obrar recto: la voluntad puede querer un bien que no esté de acuerdo con la recta razón, ordenado a Dios; la razón puede equivocarse al determinar la acción adecuada para alcanzar un fin bueno; y, por último, los bienes apetecidos por la afectividad sensible no siempre son convenientes para el fin de la persona. Pues bien, gracias a la virtud, la persona puede superar estas dificultades.

a) La virtud es el hábito de la recta intención Las virtudes morales perfeccionan a la voluntad para que tienda a los fines que le propone la razón. Pero no sólo la voluntad, también la afectividad sensible tiene que ser integrada en el orden de la razón de tal modo que, en lugar de ser una rémora para la voluntad, potencie su querer. «Pertenece a la perfección moral del hombre que se mueva al bien, no sólo según su voluntad, sino también según sus apetitos sensibles» (cfr. S.Th., I-II, q. 24, a. 3, co). No se trata, por tanto, de anularlos o reprimirlos, sino de racionalizarlos y educarlos, para que contribuyan con sus energías a conseguir el fin que la razón señala.

Gracias a las virtudes, el hombre adquiere el deseo firme de actuar siempre conforme a los fines virtuosos, y los encuentra cada vez más atractivos, no sólo como bienes en sí mismos, sino como bienes para él, logrando así una mayor connaturalidad con el bien.

b) La virtud es el hábito de la recta elección Para actuar bien no basta desear un fin bueno; es necesario, además, que sean buenos los medios elegidos para alcanzar el fin, y esta es precisamente la función esencial de la virtud: ser hábito de la buena elección. Una de las definiciones aristotélicas de virtud subraya este aspecto: «La virtud es un hábito electivo que consiste en un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón, tal como decidiría el hombre prudente» (cfr. Ética a Nicómaco, II, 6).

La razón delibera sobre los medios adecuados que hay que poner para conseguir el fin bueno, y, como fruto de esta deliberación, juzga cuál es la acción que se debe realizar aquí y ahora, y de qué modo, e impera su puesta en práctica.

Para llegar a este juicio sobre la acción concreta que se debe realizar, la persona debe contar con el conocimiento de las normas (ciencia moral). Pero esto no es suficiente: se puede conocer muy bien la ciencia moral y, a pesar de todo, juzgar mal sobre lo que se debe hacer en un caso concreto. Es preciso que la persona juzgue una acción no solo como buena en general, sino también como buena para ella, aquí y ahora, y para eso necesita tener connaturalidad afectiva con el bien (cfr. Veritatis splendor, 64).

Pues bien, solo las virtudes morales proporcionan esta connaturalidad, gracias a la cual la razón se hace prudente, es decir, capaz de un conocimiento concreto, directo y práctico, que le permite juzgar rectamente, de modo sencillo y con certeza, sobre la acción que se debe realizar en cada momento (cfr. S.Th., I-II, q. 58, a. 5). La influencia de la voluntad y de los afectos sensibles sobre la razón es decisiva para que esta juzgue acertadamente sobre los medios. Si la voluntad y los afectos están bien dispuestos por las virtudes morales, estimulan a la razón a conocer mejor la verdad sobre el bien; y si están desordenados por los vicios, la oscurecen e incluso pueden llegar a cegarla.

Para juzgar acertadamente sobre el bien concreto, para ser prudente, el hombre necesita, por tanto, las virtudes morales en la voluntad y en los apetitos sensibles. Pero, a la vez, para adquirir las virtudes morales, necesita la prudencia en la razón. En esta interacción, la razón juega el papel principal: a ella corresponde señalar a las facultades apetitivas la verdad sobre los fines buenos y los medios excelentes para conseguirlos. Es la razón la que conoce la verdad sobre el bien.

De este modo, la razón “racionaliza” a la voluntad y a los apetitos sensibles, formando las virtudes morales. Se puede concluir, por tanto, que las virtudes morales son el mismo orden de la razón implantado en las facultades apetitivas. Si se olvida o niega esta dimensión esencial, las virtudes quedan reducidas necesariamente a costumbres o automatismos, y pierden su puesto clave en la ciencia y en la vida moral.

Por último, la persona virtuosa no elige sin más una acción buena entre varias posibles, sino la acción óptima. El “término medio” en el que consisten las virtudes no es la acción mediocre, sino la que, por ser excelente, constituye la cumbre entre dos valles igualmente viciosos, uno por exceso y otro por defecto. Las virtudes capacitan a la persona para realizar acciones perfectas y alcanzar su plenitud humana, y la disponen a recibir, con la gracia, la plenitud sobrenatural, la santidad.

c) La virtud es el hábito de la recta ejecución Una vez elegida la acción buena, hay que ejecutarla, hacerla vida. La verdad práctica conocida por la razón, que señala el bien concreto a realizar, debe convertirse en acción. Y para ello es indispensable mantener el deseo de obrar bien y con recta intención a lo largo del tiempo que requiera la acción; superar las dificultades internas o externas que se presenten, y llevarla a cabo del modo indicado por la prudencia.

Pues bien, gracias a las virtudes, el hombre ejecuta bien la acción buena que ha elegido: no como quien tiene que llevar una carga pesada, reprimiendo sus afectos para no volverse atrás, sino con facilidad y alegría, como quien hace algo que de veras le interesa, porque todas sus energías –intelectuales y afectivas- cooperan a la realización del bien.

La necesidad de las virtudes morales [editar]

Cuando el hombre vea a Dios como es, sus deseos de felicidad serán plenamente colmados, y no querrá nada que le aparte de Él. Pero mientras está en camino, tiene la posibilidad de amar otros bienes en lugar de Dios, amándose desordenadamente a sí mismo y a los demás. Sin embargo, la persona que posee las virtudes o lucha por adquirirlas, siente aversión por todo lo que le aparta de Dios y atracción por todo lo que le acerca a Él.

La persona sensata es consciente de que tiene una gran capacidad para el bien y para el mal; es capaz de lo más sublime y de lo más horroroso; puede perfeccionarse o corromperse. Y nada le garantiza que, en las diversas circunstancias de la vida, vaya a superar los obstáculos que se presenten para la realización del bien. Lo único que le puede asegurar una respuesta adecuada son las virtudes humanas y sobrenaturales.

Además, las circunstancias en las que se encuentra a lo largo de su vida son muy diversas, y a veces requieren respuestas imprevisibles y difíciles. Las normas generales no siempre son suficientes para saber qué se debe elegir en cada situación particular. Solo las virtudes proporcionan la capacidad habitual de juzgar correctamente cuál es la elección buena en cada circunstancia concreta.

La necesidad de las virtudes resulta obvia para quien se sabe llamado a crecer en bondad moral para identificarse con Cristo con el fin de cumplir la misión que su Maestro le ha encomendado. Si no se entiende la vida como respuesta a la llamada de Dios, pierde sentido la lucha por alcanzar las virtudes. Gracias a ellas, en cambio, la persona imprime una dirección determinada a su vida moral, una orientación que se mantiene de modo estable y firme hacia el objetivo de la amistad con Dios.

La educación en las virtudes [editar]

Si la formación moral se reduce a la transmisión teórica de las normas morales y se descuida la formación práctica en las virtudes, se produce necesariamente una tensión entre la afectividad y la razón: las normas se ven como un obstáculo para la expansión de las tendencias; la razón, como hostil al corazón; el orden moral, como límite y represión de la afectividad. Esta oposición, característica de las éticas de inspiración kantiana, es contraria a la naturaleza humana, y por eso no conduce a la perfección y armonía interior, sino a la ruptura moral y psíquica de la persona.

a) Adquisición de las virtudes Las virtudes morales se adquieren por la repetición de actos buenos. Pero para que tal repetición no lleve al automatismo, sino a la libertad, es preciso atender siempre a las dos dimensiones del acto humano. La dimensión interior (acto interior) se encuentra en la razón y en la voluntad: es el ejercicio de la inteligencia, que conoce, delibera y juzga; y de la voluntad, que ama el bien que la inteligencia le señala. La dimensión exterior (acto exterior) es la ejecución, por parte de las demás facultades, movidas por la voluntad, de la acción conocida y querida.

Pues bien, la repetición de actos con los que se alcanza la virtud, se refiere, en primer lugar, a los actos interiores. Se trata de elegir siempre las mejores acciones, las más acertadas, para alcanzar un fin bueno, en unas circunstancias determinadas. Y esto no puede hacerse de modo automático; exige ejercitarse en la reflexión y en el buen juicio.

En consecuencia, los actos exteriores que se deben realizar no son siempre los mismos, ni se ejecutan siempre del mismo modo, pues la prudencia puede mandar, según las cambiantes circunstancias, actos externos muy diferentes, incluso contrarios. La fortaleza, por ejemplo, supone un acto interior de conocimiento y amor al bien que a veces se realiza resistiendo, otras atacando, y otras huyendo.

Un acto externo bien realizado no significa, sin más, la existencia de verdadera virtud. No es justo el que sólo ejecuta un acto externo de justicia de modo correcto, sino el que lo hace, antes de nada, porque quiere el bien del otro. Sin embargo, el valor esencial del acto interior no debe restar importancia al acto exterior. No vive el agradecimiento el que se siente agradecido, sino el que, además, lo manifiesta de modo adecuado.

b) Crecimiento en las virtudes Las virtudes perfeccionan a la inteligencia y a la voluntad para realizar obras buenas. Pero una vez que estas facultades alcanzan un grado de perfección, quedan capacitadas para realizar actos todavía mejores, más perfectos que los anteriores. La vida moral es, por tanto, un constante progreso en el conocimiento de la verdad y en el amor al bien, un continuo crecimiento en humanidad, que tiene como consecuencia la felicidad propia y la de los demás.

Cuando la persona advierte que esta realidad está en sus manos, descubre una verdadera motivación para vivir bien, y adquiere una visión optimista de la vida moral. En cambio, cuando la enseñanza moral prescinde de la noción de virtud, la persona tiende a instalarse en la mediocridad y a conformarse con el cumplimiento de las exigencias mínimas, como atestigua la historia de la ética moderna.

Como las virtudes no son independientes unas de otras, sino que están íntimamente relacionadas, formando un organismo regulado por la prudencia, crecen todas al mismo tiempo. Por eso, el esfuerzo por adquirir una virtud determinada, hace progresar todas las demás; y negarse a luchar en una, impide el desarrollo del conjunto. A esta realidad responde una práctica ascética de gran raigambre en la vida cristiana: el examen particular, que consiste en luchar de modo especial por desterrar un vicio o adquirir una virtud, examinando frecuentemente los avances y retrocesos. En cambio, negarse a vivir una virtud, impide el desarrollo de las demás.

Las virtudes pueden disminuir y perderse por la falta de ejercicio y por la realización de acciones contrarias. De ahí la importancia de la actitud vigilante, que implica el examen de las propias acciones, y de renovar una y otra vez la lucha a pesar de los errores.

Bibliografía adicional [editar]

  • G. ABBÀ, Felicidad, vida buena y virtud, Barcelona 1992.
  • R. CESSARIO, Las virtudes, Valencia 1998.
  • R. GARCÍA DE HARO, L’agire morale e la virtù, Milano 1988.
  • A. MACINTYRE, Tras la virtud, Madrid 1987.
  • J. PIEPER, Las virtudes fundamentales, Madrid 1980.
  • M. RHONHEIMER, La perspectiva de la moral, Madrid 2000: especialmente, pp. 199-266.
  • A. RODRÍGUEZ LUÑO, La scelta etica. Il rapporto tra libertà e virtù, Milano 1988.
  • Alasdair MacIntyre (2004). Tras la virtud. Editorial Crítica. ISBN 978-84-8432-170-5.
  • Josef Pieper (2007). Las virtudes fundamentales. Ediciones Rialp. ISBN 978-84-321-3134-9.

Enlaces externos [editar]

Wikcionario

04/03/2010 18:41 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: MORAL. Se denomina moral o moralidad al conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social determinado que oficia de guía para el obrar(es decir, que orienta acerca del bien o del mal —correcto o incorrecto— de una acción o acciones).

Moral

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para el género dramático medieval, véase Moralidad (teatro).

Se denomina moral o moralidad al conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social determinado que oficia de guía para el obrar(es decir, que orienta acerca del bien o del mal —correcto o incorrecto— de una acción o acciones).

La moral son las reglas o normas por las que se rige la conducta de un ser humano en relación con la sociedad y consigo mismo. Este término tiene un sentido positivo frente a los de «inmoral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existencia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de actos voluntarios. Por tanto, la moral se relaciona con el estudio de la libertad y abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones.

La palabra «moral» tiene su origen en el término latino mores, cuyo significado es ‘costumbre’. Moralis (< latín mos = griego ‘costumbre’). Por lo tanto «moral» no acarrea por sí el concepto de malo o de bueno. Son, entonces, las costumbres las que son virtuosas o perniciosas.

Los antiguos romanos concedían a las mores maiorum (‘costumbres de los mayores’, las costumbres de sus ancestros fijadas en una serie continuada de precedentes judiciales) una importancia capital en la vida jurídica, a tal grado que durante más de dos siglos (aproximadamente hasta el siglo II a. C.) fue la principal entre las fuentes del Derecho. Su vigencia perdura a través de la codificación de dichos precedentes en un texto que llega hasta nosotros como la Ley de las XII Tablas, elaborado alrededor del 450 a. C.

Los conceptos y creencias sobre moralidad son generalizados y codificados en una cultura o grupo y, por ende, sirven para regular el comportamiento de sus miembros. La conformidad con dichas codificaciones es también conocida como moral y la civilización depende del uso generalizado de la moral para su existencia.

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Historia [editar]

La moral comenzó a ser enseñada en forma de preceptos prácticos, como en el Libro de la sabiduría y los Proverbios del rey Salomón, las Máximas de los siete sabios de Grecia, los Versos dorados (y otros) de los poetas de Grecia o bien en forma de apólogos y alegorías hasta que revistió carácter científico en las escuelas de Grecia y Roma.

Ocupa importante lugar en las enseñanzas de Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro y, sobre todo, entre los estoicos (Cicerón, Séneca, Epicteto, Marco Aurelio, etc.). Los neoplatónicos se inspiraron en Platón y los estoicos cayeron en el misticismo. Los modernos han profundizado y completado las teorías de los antiguos.[1]

La ética estudia la moral.

Acción y moral [editar]

Toda acción humana es en esencia social. Directa o indirectamente está correlacionada con la vida del conglomerado social en el cual se encuentra inmerso el protagonista de la acción consciente. Para una armónica y feliz convivencia se requiere la observación de un mínimo de normas. La ética se ocupa de las normas o reglamentos que rigen el comportamiento o conjunto de acciones individuales o colectivas. Si la acción se ajusta a la norma se denominará acción éticamente buena. En caso contrario será considerada y juzgada como acción éticamente mala o inadecuada.

Toda acción social tiene efectos en el medio en donde se desenvuelve la vida de los actores sociales. Estos efectos podrán clasificarse como buenos o malos, deseados o indeseados, admitiendo atributos intermedios entre ambos extremos. Puede decirse que la ética describe la acción social en función de los efectos que produce según una previa clasificación de los mismos.

Si calificamos a los efectos como buenos o malos, luego, las acciones que los producen, así como la actitud y la persona de la cual proviene, heredan esos calificativos asignados.

Moral y ética [editar]

Muchos autores consideran como sinónimos a estos términos, debido a que sus orígenes etimológicos son similares.

Sin embargo, en el ámbito de la filosofía se considera a la ética como la disciplina filosófica que estudia a la moral. Es decir, el uso que le ha dado la gente ha convertido a la moral en el objeto de estudio de la ética.

De ahí que podemos decir que una ética propuesta es el conjunto de normas sugeridas por un filósofo, o proveniente de la religión, en tanto que «moral» vendría a designar el grado de acatamiento que los individuos dispensan a las normas imperantes en el grupo social. En un sentido práctico, ambos términos se hacen indistinguibles y por ello se los considera equivalentes.

El matiz que las delimita está en la observación o aplicación práctica de la norma que entraña el mandato ético. Por ello, la norma ética siempre será teórica, en tanto que la moral o costumbre será su aplicación práctica.

Por otro lado la moral se basa en los valores que la conciencia nos dicta, a su vez, basado en costumbres aprendidas, por lo tanto, la moral no es absoluta o universal, ya que su vigencia depende de las costumbres de una región, de la misma manera que la ética tampoco tiene una validez absoluta al ser ambas imperativos categóricos.

Moral objetiva [editar]

Al conjunto de normas morales se le llama "moralidad objetiva", porque estas normas existen como hechos sociales independientemente de que un sujeto quiera acatarlas o no. Los actos morales provienen del convencimiento de que el actuar de un individuo siempre se realiza por ciertos fines y que todo el que hace algo, lo debe hacer con un fin, a menos que no controle su razón, como ocurre en variadas situaciones. Sin embargo, las realidades sociológicas sugieren que las personas suelen actuar por inercia, costumbre, tradición irrazonada o la llamada "mentalidad de masa".

Opuesto a esta postura de auto-justificación, está la aceptación, por parte del individuo, de su responsabilidad. Usando los valores morales, puede convertirse en el artífice de su propio destino, o de un mejor destino.

A lo largo de la historia, y de cultura en cultura, han existido distintas visiones de la moral. Generalmente, la moral es aplicada a campos en los cuales las opciones realizadas por individuos expresan una intención relativa a otros individuos; incluso no miembros de la sociedad. Por lo tanto, existe una disputa académica sobre si la moral puede existir solamente en la presencia de una sociedad o también en un individuo hipotético sin relación con otros. La moralidad se mide también cuando la persona está sola, no siendo observada por nadie, por ejemplo, en situaciones donde se requiere tener mucha integridad.

Autonomía y heteronomía [editar]

Una concepción de la moralidad puede tender hacia cualquiera de las posibles direcciones en un campo determinado. De hecho, existen morales que recomiendan ciertas restricciones sobre el comportamiento (heteronomía), así como existen morales que recomiendan una autodeterminación totalmente libre (autonomía) y una variedad de posiciones intermedias.

Inmoral y amoral [editar]

Dentro del concepto de "moral" surgen otros dos conceptos que son, cada uno a su manera, antónimos y que normalmente se confunden. Uno es el de "inmoral", el cual hace referencia a todo aquel comportamiento o persona que viola su propia moral o la moral pública. Esta persona estaría actuando de forma incorrecta, estaría actuando mal.

El otro concepto es el de «amoral», el cual hace referencia a las personas que carecen de moral, por lo que no juzgan los hechos ni actos como buenos o malos, correctos o incorrectos. La mayor defensa de la amoralidad la realizan los taoístas.

El taoísmo dice que la moral corrompe al ser humano, obligándolo a hacer cosas buenas cuando no está preparado y prohibiéndole hacer cosas malas cuando necesita experimentar para darse cuenta de las repercusiones de sus actos.[cita requerida] Todo lo «moral», según ellos, implica forzar la naturaleza del ser humano y es fruto de la desconfianza y el miedo a los demás, a lo que puedan hacer si no están sometidos al estricto gobierno de unas leyes que rijan su comportamiento. Es evidente que esta postura ha echado raíces en el primer mundo donde la mentalidad liberal viaja paralelamente opuesta a los valores morales: «Vive conforme a tu criterio y no sigas lo establecido». Aparentemente la moralidad no ha sido suplantada, especialmente en países con altos índices de religiosidad, sin embargo en países socialmente más desarrollados, se ha desvanecido para dejar solamente a la ética sin una moral basada en la religión (de rebaño), acercándose un poco al superhombre nietzscheano.

La moral según la corriente filosófica [editar]

En cuanto al origen de las normas éticas, podemos citar el esquema siguiente:

  • Sociologismo: Esta concepción defiende que las normas morales se originan en la sociedad y de ella reciben la fuerza y el vigor para imponerse a los individuos.
  • Marxismo: En su último escrito económico, las Glosas a Wagner, Marx comienza diciendo: «Yo no parto del hombre, sino de un periodo social dado». Con esto estaba significando que, según lo ha venido demostrado la historia como criterio de verdad, en cuanto a las distintas concepciones y formas del comportamiento humano, la ética no es una categoría social cuyos contenidos normativos sean de validez práctica (moral) absoluta, universal y eterna, como ha pretendido Kant con su imperativo categórico, sino que esos contenidos están sujetos al relativismo histórico de los distintos sistemas de vida que los seres humanos divididos en clases fueron adoptando en distintos períodos de su existencia como especie, desde que superaron la barbarie. Así, para Marx, hay una moral y un tipo de ser humano correspondiente a cada período de la historia, en tanto prehistoria del ser humano genérico liberado de toda necesidad exterior, natural o social, que es lo que se está gestando en la moral de los comunistas. Tal como sucede en la base o estructura material de la sociedad, donde los distintos modos de producción configuran sus respectivas formaciones sociales que hasta ahora han correspondido a otras tantas etapas o periodos del desarrollo de las fuerzas productivas, asimismo, las distintas superestructuras éticas, morales, jurídicas, ideológicas y políticas, fueron la expresión periódicamente cambiante de los intereses de las distintas clases dominantes al interior de cada una de las formaciones sociales que han venido configurando la progresiva periodización característica en lo económico-social, político, moral y cultural de los seres humanos a través de su prehistoria.
  • Historicismo: Esta posición proclama que, a lo largo de la Historia y según un ritmo variable, la sensibilidad vital de unas generaciones es sustituida por la de otras y, de acuerdo con este proceso, al mismo tiempo que unos principios cobran vigencia, otros desaparecen.
  • Teologismo: Esta corriente propugna que las normas morales tienen origen divino. Podemos encontrar una postura teológica, con relativa frecuencia, en los pueblos primitivos, por ejemplo, en Israel y su moral de los profetas: en Egipto y su moral de los faraones, etc.
  • Teoría de la ley natural: Existe una amplia pluralidad de teorías que fundamentan sus opiniones éticas y las normas morales en la ley natural. De entre ellas, sin duda alguna, la más importante es la teoría escolástica, según la cual todas las personas poseen una idéntica naturaleza, que es la naturaleza humana. Ésta guarda una profunda relación de orden con el resto de los seres y, sobre todo, con Dios.
  • Relativismo moral. Una postura filosófica que tiene mucha aceptación es la que acepta el relativismo de la moral, por lo cual niega la existencia de una moral objetiva, impuesta por la voluntad de Dios o por la vigencia de leyes naturales, sino que supone que se trataría de algo puramente convencional asociado a las diferentes culturas, creencias y épocas.
  • Objetivismo. Postura filosófica que afirma que la única forma de alcanzar la moralidad es por medio del uso de la razón y la aceptación de la realidad en forma objetiva, independiente de la percepción del ser humano.

Iconografía [editar]

Los atributos más ordinarios de la moral son un libro, un freno y una regla. Suele pintársela con un vestido blanco, indicio de la inocencia o de las costumbres puras y arregladas y algunas veces, bajo la figura de la diosa Minerva, con su casco coronado de un mochuelo, símbolo de la cordura.[2]

Véase también [editar]

Referencias [editar]

  1. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (España, 1906-1914)
  2. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (España, 1906-1914).

Bibliografía [editar]

Enlaces externos [editar]

04/03/2010 18:39 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.

POLÍTICA7: LA IDEOLOGÍA. Una ideología es el conjunto de ideas sobre el sistema existente (económico, social, político...), y que pretenden su conservación (ideologías conservadoras), su transformación (que puede ser radical, súbita, revolucionarias- o paulatina y pacífica -ideologías reformistas-) o la restauración del sistema previamente existente (ideologías reaccionarias).

Ideología

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Ideologías enfrentadas: Ronald Reagan da un discurso flanqueado por banderas frente al muro de Berlín, 1987. La puerta de Brandeburgo, a su vez, nos recuerda el uso del Arte para justificar la construcción del Estado, como en este caso Prusia-Alemania

Una ideología es el conjunto de ideas sobre el sistema existente (económico, social, político...), y que pretenden su conservación (ideologías conservadoras), su transformación (que puede ser radical, súbita, revolucionarias- o paulatina y pacífica -ideologías reformistas-) o la restauración del sistema previamente existente (ideologías reaccionarias).

Las ideologías suelen constar de dos componentes: una representación del sistema, y un programa de acción. La primera proporciona un punto de vistarealidad, vista desde un determinado ángulo, preconceptos o bases intelectuales, a partir del cual se analiza y enjuicia (crítica), habitualmente comparándolo con un sistema alternativo, real o ideal. El segundo tiene como objetivo de acercar en lo posible el sistema realsistema ideal prentendido. propio y particular sobre la existente al

Las ideologías caracterizan a diversos grupos, sean un grupo social, una institución, o un movimiento político, social, religioso o cultural.

El concepto de ideología es semejante, pero se diferencia del de cosmovisión (Weltanschauung) en que éste se proyecta a una civilización o cultura entera (cosa que también puede decirse del concepto de ideología dominante) o se restringe a un individuo (limitación que difícilmente podría aplicarse a los raramente usados conceptos de ideología particular o individual).

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Origen [editar]

El término ideología fue formulado por Destutt de Tracy (Mémoire sur la faculté de penser, 1796), y originalmente denominaba a la ciencia que estudia las ideas, su carácter, origen y las leyes que las rigen, así como las relaciones con los signos que las expresan.

Medio siglo más tarde, el concepto se dota de un contenido combativo por Carlos Marx, para quien la ideología es el conjunto de ideas (erróneas en su mayor parte) cuya relación con la realidad es menos importante que su objetivo, que es evitar que los oprimidos perciban su estado de opresión.

Engels, cercano a Marx, escribió:

La ideología es un proceso realizado conscientemente por el así llamado pensador, en efecto, pero con una conciencia falsa
Carta de Engels a Mehring[1]

Desde un punto de vista u otro, el concepto adquirió un tinte peyorativo del que no se ha desprendido. Bajo esa concepción negativa, cada ideología es una cosmovisión que pretende despojar al hombre de su libertad, sumergiéndolo en una mentira, convirtiéndolo en parte de una masa que se pretende manipular y, si triunfa, dominar. Desde ese punto de vista, las ideologías son herramientas de control social.

Sociología e ideología [editar]

Hablamos de ideología cuando una idea determinada es ampliamente compartida conscientemente por un grupo social en una sociedad. A veces es un rasgo fuertemente identitario, de forma similar a la religión, la nación, la clase social, el sexo, partido político, club social, incluyendo grupos pequeños y cerrados como las sectas o grupos mayores y abiertos como ser partidario de un equipo de fútbol... Además los miembros del grupo ideológico admiten o no que determinado individuo pertenezca al grupo según comparta o no ciertos presupuestos ideológicos básicos.

La ideología interpreta y justifica los actos personales o colectivos de los grupos o clases sociales, a cuyos intereses sirve, y explica la realidad de una forma asumible y tranquilizadora para que pueda mantenerse la interpretación o justificación previa tal como estaba en el imaginario individual y colectivo, independientemente de la circunstancia real. Del estudio de la ideología se encarga la Sociología del conocimiento, cuyo presupuesto básico es que las maneras de ver el mundo varían socialmente de una sociedad a otra y dentro de sectores diferentes de la misma sociedad.

El origen de las ideologías [editar]

El origen de la mayoría de las ideologías se encuentra en una corriente filosófica, siendo una versión muy simplificada, y a veces distorsionada, de la filosofía original, lo que se produce, de forma general, cuando un pensamiento original se convierte en "....ismo".[2]

Suele situarse el origen de acuerdo con las necesidades que sustentan socialmente un determinado pensamiento. Los primeros filósofos que estudiaron la "ideología" los psicologistas franceses, (Condillac, Cabanis, Destutt de Tracy) situaron esa necesidad en el "yo interior", interpretado de diversas formas (psicologismo y psicofisiologismo).

Más tarde el compromiso político de filósofos sociales, (socialistas utópicos, Saint Simon, Fourier, Proudhon) situaron esas necesidades en la vida social, lo que provocó el calificativo de "doctrinarios" para los "ideólogos" en su enfrentamiento con el poder, dando a la palabra un sentido peyorativo que no ha perdido.

El sentido más elaborado de ideología es el de Hegel y Marx, considerando la ideología como una "escisión de la conciencia", que produce la alienación, bien sea ésta considerada como como meramente dialéctica del pensamiento, idealismo, (Hegel) o dialéctica material materialismo, (Marx).

En el siglo XX la ideología es considerada como problema de comunicación social. Para los frankfurtianos, de manera especial Habermas, la ideología expresa la violencia de la dominación que distorsiona la comunicación. Esta distorsión es consecuencia de una razón instrumental que produce la cienciatecnología como ejes de la dominación social. Es pues necesaria una hermenéutica de la emancipación y liberación. De la misma forma Marcuseclases sociales. y la subraya este hecho en el seno de las

Karl Mannheim y Max Scheller enmarcan la ideología en el marco de la sociología del saber. El saber enmarcado dentro de la dominación política genera tal cúmulo de intereses que configura la visión del mundo de los grupos sociales. Mannheim distingue entre ideología parcial de tipo psicológico, e ideología total de tipo social.

Sartre, por su parte, introduce una idea de "ideología" completamente diferente. Para Sartre la ideología es fruto de un pensador "creador", capaz de generar un modo de ver la realidad.[3]

Willard van Orman Quine, por su parte, liga la ideología a un modo de considerar la ontología.[4]

A finales del siglo pasado, sin embargo, se entra en una época de minusvaloración de lo ideológico, de la mano de las ideologías conservadoras, de forma que algunos han proclamado "El fin de las ideologías".[5] incluso proclamado el triunfo del pensamiento único y el "Fin de la Historia" o el "Choque de civilizaciones, Huntington (1998).

La ideología debe estudiarse en términos de su propia lógica más que en los de la filosofía que se deriva.

Es difícil comprender cuando y en qué términos una filosofía pasa a ser ideología. Max Weber afirmaba que las filosofías se seleccionan para ser ideologías, pero no explica, cuándo, cómo y por qué. Lo que si que podemos asegurar es que existe una relación dialéctica entre las ideas y las necesidades sociales, y que ambas son indispensables para configurar una ideología. Así necesidades sentidas por el cuerpo social (o un grupo de éste) pueden fracasar por no tener ideas que lo sustenten. Al igual que hay ideas que pueden pasar inadvertidas por no ser relevantes para las necesidades sociales.

Marx en su Crítica de la Filosofía del Derecho en Hegel señala "las revoluciones necesitan un elemento pasivo, una base material. Un pueblo sólo pondrá por obra la teoría en cuanto ésta represente la realización de sus necesidades". "Cierto, el arma de la crítica no puede sustituir la crítica por las armas; la violencia material no puede ser derrocada sino con violencia material. Pero también la teoría se convierte en violencia material una vez que prende en las masas. La teoría es capaz de prender en las masas, en cuanto demuestra ad hominem, y demuestra ad hominem en cuanto se radicaliza. Ser radical es tomar la cosa de raíz. Y para el hombre la raíz es el hombre mismo."

Tipos de ideologías [editar]

La clasificación de las distintas corrientes ideológicas suele realizarse mediante una tipología en base a su finalidad, estableciéndose así cuatro grandes categorías:

  • Ideologías reaccionarias: Que añoran y quieren recuperar algún tipo de sistema social, económico o político pasado, o ciertas de sus características.
  • Ideologías del statu quo: Las que defienden y racionalizan el orden económico social y político existente en un momento dado.
  • Ideologías revolucionarias: Que apoyan cambios cualitativos en el orden económico, político y social.


  • Ideologías reformistas: son ideologías que favorecen el cambio, suelen ser caracterizadas como “el área gris” en medio de las dos anteriores.

Concepto marxista de ideología [editar]

Tal como el materialismo histórico define el concepto, la ideología forma parte de la superestructura, junto con el sistema político, la religión, el arte y el campo jurídico. Según la interpretación clásica, está determinada por las condiciones materiales de las relaciones de producción o estructura económica y social y el reflejo que produce es denominado "falsa conciencia".

El papel de la ideología, según esa concepción marxista de la historia, es actuar de lubricante para mantener fluidas las relaciones sociales, proporcionando el mínimo consenso social necesario mediante la justificación del predominio de las clases dominantes y del poder político.

Entre los marxistas que se han dedicado al estudio de la ideología, o han hecho comentarios significativos sobre el tema, están Marx y Engels, Lukács, Althusser, Gramsci, Theodor Adorno y, más recientemente, Slavoj Zizek.

Pese a que comúnmente suele hablarse de una teoría de la ideología homogénea del marxismo, ligada al esquema base-superestructura, existen numerosas variaciones teóricas que tratan este tema. Algunos analistas de la teoría de la ideología marxista, por ejemplo Terry Eagleton, han llegado a afirmar que en los escritos del propio Marx existen teorías diferentes sobre el punto.

Durante la etapa estalinista de la URSS, el marxismo quedó reducido al materialismo dialéctico (o diamat) y a la llamada concepción materialista de la historia. Dichas doctrinas, codificadas y poco cuestionables, eran enseñadas académicamente, con una sección incluso en la Academia de Ciencias. Para los marxistas occidentales, y especialmente para los historiadores de orientación no ortodoxa, que suele llamarse marxiana, sobre todo en Francia e Inglaterra (más o menos ligados a la renovación historiográfica de mediados del siglo XX que supuso la Escuela de Annales), es imposible explicar la historia de un modo tan determinista. Desde ese punto de vista, suelen encontrarse en la historiografía interpretaciones de la ideología en el sentido que la inadecuación de la ideología dominante a nuevas condiciones o el surgimiento de ideologías alternativas que entran en competencia con ella, produce una crisis ideológica. Así suele admitirse que, aunque desde un punto de vista marxista clásico suene herético, cuando una ideología dominante no cumple eficazmente su función hace aumentar la tensión social (lucha de clases) que contribuye a la crisis de un modo de producción y su transición al siguiente.

El siglo de las ideologías [editar]

Denominar al siglo XX como siglo de las ideologías es una expresión acuñada por el filósofo Jean Pierre Faye en 1998.[6] El término ideología, reservado en el siglo XIX al debate intelectual , se convierte en el siglo XX en el vehículo de grandes movimientos sociales y de pensamiento, sobre el soporte de grandes masas que son adoctrinadas por los nuevos medios de comunicación, la propaganda, la violencia y la represión. En el periodo de entreguerras las ideologías políticas enfrentadas son fascismo y comunismo fundamentalmente, aunque del siglo XIX hayan sobrevivido el liberalismo en su versión democrática (frente al que ambos se definen), el conservadurismo, el socialismo democrático, el anarquismo y los nacionalismos. Feminismo, pacifismo, ecologismo y los movimientos por la igualdad racial y el reconocimiento de la identidad sexual son ideologías no estrictamente políticas, con fuerte vocación transformadora de la sociedad.[7] El mundo religioso parece estar ausente de la mayor parte de las nuevas visiones del mundo (en alemán Weltanschauung) hasta el final del siglo XX, cuando André Malraux profetizó poco antes de morir (1976): el siglo XXI será religioso o no será.[8] Es pronto para confirmarlo, pero desde entonces el cristianismo integrista, tanto católico como protestante y el fundamentalismo islámico se han renovado (personalizados en Juan Pablo II, Ronald Reagan y el Ayatollah Khomeini) y han encontrado acomodo en la justificación ideológica de todo tipo de intereses, tanto en los países desarrollados (donde va más allá del interclasismo de la Democracia cristiana de posguerra) como en los subdesarrollados (donde sustituye al tercermundismo dominante en el periodo de la descolonización o a la teología de la liberación de los años 1970). Lo mismo ocurre con el nacionalismo hindú.[9] El europeísmo o movimiento europeo ha entrado en una clara crisis ideológica de la que es síntoma la incapacidad de definición de los valores y las fronteras continentales en los debates reformistas que rodean el Tratado de Lisboa dentro de la Unión Europea.

El pensamiento débil [editar]

Por otra parte, desde las décadas de 1980 y 1990, el concepto de ideología sufre una devaluación por su inadecuación a nuevos paradigmasdeconstructivismo (Jacques Derrida), o lo más genéricamente llamado postmodernidad, que proponen un pensamiento débil (Gianni Vattimo), en cierto modo una ideología flexible y acomodable a las situaciones de cambio desconcertante que ocurren en el periodo de final de siglo y milenio (especialmente la caída del muro de Berlín). En ese contexto cultural se entiende la formulación del concepto de la tercera vía (Anthony Giddens), una adaptación a la globalización y el liberalismo económico triunfante desde posiciones socialdemócratas (el laborismoTony Blair o incluso la presidencia de Bill Clinton) que en la práctica es una aproximación a muchas concepciones del conservadurismo. intelectuales emergentes, como el británico de

Uso peyorativo del término [editar]

En muchas ocasiones se usa el concepto ideología para desprestigiar a un sistema de pensamiento o concepción del mundo (o incluso a un autor o un texto, diciendo de ellos que están ideologizados). A diferencia de una más neutral toma de posición que exprese el punto de vista presente de una persona o un grupo, ante una situación nueva, después de haber evaluado las distintas opciones existentes. Este uso peyorativo de ideología la entiende como un discurso que

  • posee un conjunto de soluciones preestablecidas para los problemas que quisiera superar.
  • es dogmática, produciendo en el enfrentamiento partidista (posiciones políticas o religiosas).
  • se acompaña del proselitismo y, en grados extremos, del adoctrinamiento.

Ideología es, por tanto, el fruto del pensamiento sometido al prejuicio.

Dogmatismo de las ideologías [editar]

Las ideologías ven el mundo como algo estático. Es por este hecho que cualquier ideología se ve a sí misma como la depositaria de las ideas que pueden resolver cualquier problema de la sociedad, ya sea presente o futuro.

Esto convierte a la ideología en un dogmatismo, pues se cierra a las ideas de los demás como posible fuente de soluciones a los problemas que se plantean en el día a día, siendo ella la explicación total y última; lo que algunos llamas explicación feroz.[10]

Ideologías camino al totalitarismo [editar]

Según lo señalado en el párrafo anterior, en casos extremos, una ideología puede llevar a negar la posibilidad de disentir, dando por verdad irrefutable sus postulados.

Llegados a considerar la ideología como verdad irrefutable, se abre el camino al totalitarismo, bien sea de tipo político o religioso, (Teocracia).

Cualquiera que disienta pasa a ser un problema para la sociedad, o el grupo, pues va contra la verdad dogmática que proclama la ideología. Tal es el gravísimo problema que plantean los disidentes, las facciones,[11] y sobre todo las sectas.

Bibliografía [editar]

  • Massun, Ignacio Las ideologías en el Siglo XXI. Buenos Aires: Métodos""Editorial Métodos" 2007
  • Capdevilla, Néstor. El concepto de ideología. Buenos Aires: Nueva Visión. 2006
  • Eagleton, T. Ideología: Una introducción. Barcelona: Paidós. 10. C. Geertz. 2000.
  • Horkheimer, Max. La función de las ideologías. Taurus.
  • Laclau, Ernesto. Política e ideología en la teoría marxista. Siglo XXI.
  • Lenk, Kurt. El concepto de ideología. Amorrortu.
  • Minogue, Kenneth. La teoría pura de la ideología. Grupo Editor Latinoamericano. 1988
  • Quintanilla, Miguel A. Ideología y ciencia. Fernando Torres.
  • Therborn, Göran. La ideología del poder y el poder de la ideología. Siglo XXI.
  • Zizek, S. Ideología: Un mapa de la cuestión.
  • Macradis, Roy C. y Hulliung, Mark L. Las ideologías políticas contemporáneas. Alianza Editorial 1998.
  • Ferrater Mora, J. (1984). Diccionario de Filosofía (4 tomos). Barcelona. Alianza Diccionarios.. ISBN 84-206-5299-7.

Referencias [editar]

  1. La fecha de la carta es, para esta fuente, de 14 de junio de 1893 Falsa conciencia, Ideologías, Conciencia: definiciones tautológicas, metafísicas y místicas, según la cual seguiría así: por ello su carácter ideológico no se manifiesta inmediatamente, sino a través de un esfuerzo analítico y en el umbral de una nueva conyuntura histórica que permite comprender la naturaleza ilusoria del universo mental del período precedente. Para esta otra fuente, que la reproduce de modo más completo, la fecha es de 14 de julio de 1893, y sería así La ideología es un proceso que se opera por el llamado pensador conscientemente, en efecto, pero con una conciencia falsa. Las verdaderas fuerzas propulsoras que lo mueven, permanecen ignoradas para él; de otro modo, no sería tal proceso ideológico. Se imaginan, pues, fuerzas propulsoras falsas o aparentes. Como se trata de un proceso discursivo, deduce su contenido y su forma del pensar puro, sea el suyo propio o el de sus predecesores. Trabaja exclusivamente con material discursivo, que acepta sin mirarlo, como creación, sin buscar otra fuente más alejada e independiente del pensamiento; para él, esto es la evidencia misma, puesto que para él todos los actos, en cuanto les sirva de mediador el pensamiento, tienen también en éste su fundamento último. [1]
  2. Platón-platonismo; Marx-marxismo; etc.
  3. Critique de la raison dialectique, I, 1960, págs. 15 y ss.
  4. Notes on the Theory of Reference, en From a Logical Point of View, 1935, pag. 131.
  5. Bell, D.(1960) The End of Ideology: On the Exhaustion of Political Ideas in the Fifties
  6. Faye, Jean Pierre. El siglo de las ideologías. Traducción de Juan Carlos García-Borrón. Barcelona: Ediciones del Serbal (Colección "La Estrella Polar", 13), 1998. 192 p. ISBN 84-7628-254-0)
  7. Eric Hobsbawm Historia del siglo XX; Antonio Fernández Historia Contemporánea; Miguel Artola y Manuel Pérez Ledesma Historia Contemporánea.
  8. Frase de atribución discutida, pero afirmada por testigos presenciales (Carlos Floria entrevista en Criterio, diciembre de 1996).
  9. Las denuncias del fundamentalismo islámico de V. S. Naipaul reciben a su vez críticas de otros ilustres escritores que le acusan de fundamentalista hindú (Salman Rushdie, de origen hindú-musulmán y de cultura británico-laica, quien a su vez fue objeto de una fatua por parte de Jomeini). Artículo sobre la polémica en La Nación, 6 de junio de 2008.
  10. Véase explicación
  11. Es muy notable el especial odio que se genera entre las facciones que surgen dentro de una misma ideología, a veces superior al rechazo de la ideología contraria]]

Véase también [editar]

04/03/2010 16:40 Autor: petalofucsia. #. Tema: Política7 No hay comentarios. Comentar.


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