Blogia
petalofucsia

PENSAMIENTO MÁGICO8: EL OJO Y EL REFLEJO DEL MUNDO. El ojo es un órgano que detecta la luz, por lo que es la base del sentido de la vista. Se compone de un sistema sensible a los cambios de luz, capaz de transformar éstos en impulsos eléctricos. Los ojos más sencillos no hacen más que detectar si los alrededores están iluminados u oscuros. Los más complejos sirven para proporcionar el sentido de la vista.

Ojo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Para otros usos de este término, véase Ojo (desambiguación).
Ojos de un gato, especialmente adaptados a condiciones de escasa luminosidad.

El ojo es un órgano que detecta la luz, por lo que es la base del sentido de la vista.

Se compone de un sistema sensible a los cambios de luz, capaz de transformar éstos en impulsos eléctricos. Los ojos más sencillos no hacen más que detectar si los alrededores están iluminados u oscuros. Los más complejos sirven para proporcionar el sentido de la vista.

Los ojos compuestos se encuentran en los artrópodos (insectos, arácnidos, miriápodos, crustáceos, etc.) y están formados por muchas facetas simples llamadas omatidios que dan una imagen en mosaico (no imágenes múltiples, como a menudo se cree).[1]

En la mayoría de los vertebrados y algunos moluscos, el ojo funciona como una cámara, proyectando imágenes en la retina, donde la luz se transforma gracias a unas células llamadas fotorreceptoras en impulsos nerviosos que son trasladados a través del nervio óptico al cerebro.[2]

Contenido

[ocultar]

Invertebrados [editar]

Imagen al microscopio del ojo de un insecto en la que se visualizan los omatidios.

Los invertebrados pueden presentar en general dos tipos de ojos, ojos simples a veces llamados ocelos y ojos compuestos. Solo en algunos grupos como los cefalópodos o las arañas saltadoras existen órganos visuales muy desarrollados que se aproximan a los de los vertebrados.

  • Los ojos simples u ocelos son pequeñas cavidades con una sencilla retina y cubiertos por una córnea transparente. Su rendimiento óptico es muy limitado.
  • Los ojos compuestos están constituidos por múltiples elementos equivalentes llamados omatidios que se agrupan de tal forma que cada uno apunta en una dirección diferente y entre todos cubren un ángulo de visión más o menos amplio.

Cada omatidio es una estructura independiente que contiene varias células sensibles a la luz, situadas detrás de elementos ópticos transparentes que cumplen la función que la córnea y el cristalino desempeñan en los ojos de los vertebrados. En el sistema nervioso se reúne toda la información de los diferentes omatidios y se forma una única imagen. Debido a la pequeñez de la lente, este tipo de ojo tiene escasa capacidad de resolución, aunque son muy sensibles a los cambios de iluminación y al movimiento. En algunos casos son capaces de percibir los colores y la polarización de la luz.

Cefalópodos [editar]

El ojo de los cefalópodos está muy desarrollado y es muy similar al de los vertebrados, siendo un excelente ejemplo de convergencia evolutiva, es decir ha llegado a una forma y función muy próxima a la de los vertebrados mediante un proceso evolutivo diferente. Puede alcanzar un tamaño considerable en Architeuthis (calamares gigantes) en los que se han medido ojos de 25 cm de diámetro.

Está compuesto de córnea, cristalino, iris (que regula la cantidad de luz que penetra en el mismo) y retina. El cristalino facilita el enfoque moviéndose hacia adelante o atrás, mediante un mecanismo similar al de los peces. La retina se diferencia de la de los mamíferos en que no posee punto ciego, pues las fibras nerviosas surgen directamente en la parte de atrás de la misma.

El órgano es inmóvil, no dispone de músculos externos que puedan movilizarlo como en los mamíferos.

Arañas [editar]

Imagen frontal de una araña saltadora en la que pueden distinguirse 4 de sus 8 ojos.

Las arañas disponen por lo general de 8 ojos simples, no compuestos como en los insectos. Cada uno de ellos tiene cristalino y retina. Su visión es relativamente pobre, pues no son capaces de distinguir las formas, sino únicamente los objetos en movimiento.[3]

Una excepción son los miembros de la familia Salticidae (arañas saltadoras) , cuatro de sus ocho ojos se orientan frontalmente, los dos centrales son más grandes que el resto.[4]

Los ojos de las arañas saltadoras son como en todos los arácnidos, ojos simples, pero muy elaborados, capaces de enfocar y de moverse mediante un sistema de seis músculos en cada ojo principal que hacen posible movimientos horizontales, verticales y rotatorios que se asemejan a los del ojo humano.

Los ojos frontales proporcionan visión estereoscópica, en asociación con los laterales completan un campo de visión de 360°, lo que les permite controlar todo su entorno sin moverse. Su eficaz visión es excepcional no sólo entre las arañas, sino entre los artrópodos.[4]

Vertebrados [editar]

Esquema de la sección del ojo humano. Las características fundamentales son muy similares a las del resto de animales vertebrados.
Anatomía del ojo de ave.

La estructura y el funcionamiento del ojo es muy similar en la mayoría de los vertebrados. El globo ocular es basicamente una esfera llena de un liquido transparente llamado humor acuoso que esta compuesto en un 99% por agua. La pared esta formada por 3 capas, la más interna o retina, la intermedia o coroides y la mas externa que se llama esclerótica.

Posee una lente llamada cristalino que es ajustable según la distancia, un diafragma que se llama pupila cuyo diámetro está regulado por el iris y un tejido sensible a la luz que es la retina.

Con la excepción de los peces y anfibios, el enfoque se consigue gracias al cambio de forma del cristalino mediante un músculo llamado músculo ciliar.

La luz penetra a través de la pupila, atraviesa el cristalino y se proyecta sobre la retina, donde se transforma gracias a unas células llamadas fotorreceptoras en impulsos nerviosos que son trasladados a través del nervio óptico al cerebro.

Peces [editar]

La visión en los peces posee algunas características especiales: no presentan párpados, el cristalino es esférico en lugar de biconvexo y se encuentra muy cerca de la córnea. Además el enfoque se produce gracias a unos músculos llamados retractores que mueven el cristalino hacia delante o atrás en función de la distancia a la que se encuentra el objeto que desean ver.

Anfibios [editar]

La vista es el principal sentido en los anfibios. Presentan tres párpados, el superior, el inferior que es móvil y una membrana nictitante transparente que recubre el globo ocular cuando el animal está sumergido. Aparecen glándulas lagrimales que son necesarias para mantener la córnea humedecida cuando se encuentran fuera del agua. La acomodación se realiza por el mismo mecanismo que en los peces, moviendo el cristalino hacia delante o hacia atrás.[3]

Reptiles [editar]

Al igual que los anfibios, los reptiles poseen parpado superior e inferior y membrana nictitante. En las serpientes los parpados se une para formar una lentilla transparente que cubre el ojo. En algunas especies como la tuátara existe un tercer ojo conocido como ojo parietal.[5]

Aves [editar]

Artículo principal: Visión de las aves

En el ojo de las aves existen diferentes adaptaciones, el tamaño del órgano es proporcionalmente más grande en relación al cuerpo que en los mamíferos, la acomodación tiene lugar mediante un doble mecanismo que permite cambiar la curvatura de la córnea y del cristalino.

La retina es muy rica en células fotorreceptoras lo que hace suponer que la visión es excelente y en algunas especies existen dos fóveas, una central y otra más periférica, como ocurre en los halcones, águilas y vencejos.[6]

Una estructura característica de los ojos de las aves que no existe en los mamíferos es el pecten, un tejido rico en vasos sanguíneos con apariencia de peine, que partiendo de una de las capas que forman la pared del ojo, la coroides, penetra en el humor vítreo. No se sabe con exactitud su función, aunque se cree que proporciona oxígeno y nutrientes a la retina.[3]

La mayor parte de las aves son tetracromáticas, poseen conos sensibles al ultravioleta, rojo, verde y azul,[7] Las palomas son pentacromáticas, mientras que los humanos somos tricromáticos, pues solo poseemos tres tipos de conos.

Mamíferos [editar]

Para más detalles, véase Ojo humano.

La visión es un importante sentido en la mayoría de los mamíferos. La estructura del ojo es similar a la descrita en otros vertebrados. La acomodación tiene lugar únicamente por cambios en la forma del cristalino.

La visión del color esta menos desarrollada que en los reptiles y las aves. Los bastones que son las células de la retina que permiten la visión en condiciones de baja luminosidad son predominantes en la retina de la mayor parte de los animales de este grupo, lo cual apoya la hipótesis de que los primeros mamíferos fueron nocturnos. Primates, ardillas y algunas otras especies tienen mejor desarrollada que el resto del grupo la percepción de los colores.


Referencias [editar]

  1. G. Adrian Horridge (septiembre de 1977) «El ojo compuesto de los insectos» Revista Investigación y Ciencia. n.º 12. Consultado el 12 de diciembre de 2009.
  2. Starr, Cecie y Taggart, Ralph (2008). Biología. La unidad y diversidad de la vida. Cengage Learning Editores. ISBN 9706867775. Consultado el 10 de diciembre de 2009.
  3. a b c Cleveland P Hickman, Larry S Roberts y Allan Larson (2001). Integrated principles of Zoology, 11ª edición (en inglés), Boston: Mc Graw Hill. ISBN 0072909617.
  4. a b Harland, D.P y Jackson, R.R (2000) «Eight-legged cats and how they see - a review of recent research on jumping spiders (Araneae: Salticidae)» (en inglés). Cimbebasia. Vol. 16. pp. 231-240. Consultado el 26 de diciembre de 2009.
  5. «Parietal eye» (en inglés). Tuatara Glossary. School of Biological Sciences, Victoria University of Wellington (11 de septiembre de 2007). Consultado el 23 de diciembre de 2009.
  6. «Ornitología: Visión, audición y olfato en aves». Universidad de Puerto Rico. Consultado el 23 de diciembre de 2009.
  7. Wilkie, Susan E.; Vissers, Peter M. A. M.; Das, Debipriya; Degrip, Willem J.; Bowmaker, James K.; Hunt, David M. (1998) «The molecular basis for UV vision in birds: spectral characteristics, cDNA sequence and retinal localization of the UV-sensitive visual pigment of the budgerigar (Melopsittacus undulatus)» Biochemical Journal. Vol. 330. pp. 541–47. PMID 9461554.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres